Vous êtes sur la page 1sur 764
TESIS DOCTORAL POETA EN NUEVA YORK DE FEDERICO GARCÍA LORCA Y LAS ARTES PLÁSTICAS Realizada

TESIS DOCTORAL

POETA EN NUEVA YORK DE FEDERICO GARCÍA LORCA Y LAS ARTES PLÁSTICAS

Realizada por:

Antonio García Carpio

Valencia, 2004

Codirectora:

Dra. Dña. Ana María Gimeno Sanz Departamento de Idiomas Universidad Politéctica de Valencia

Director:

Dr. D. Pedro Jesús de la Peña de la Peña. Departamento de Filología Española. Universidad de Valencia.

TESIS DOCTORAL

POETA EN NUEVA YORK DE FEDERICO GARCÍA LORCA Y LAS ARTES PLÁSTICAS

Realizada por:

Antonio García Carpio

Valencia, 2004

Director:

Dr. D. Pedro Jesús de la Peña de la Peña. Departamento de Filología Española. Universidad de Valencia.

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN

 

PÁG. 3

1.1.Objetivos

 

PÁG. 5

1.2. Cronología de la vida y de la obra del autor

 

PÁG. 6

1.3. Detalles de la estancia en Nueva York y Cuba

 

PÁG. 21

2. ACLARACIONES SOBRE LA HISTORIA DE LA OBRA

 

PÁG. 25

2.1.

Obtención de los textos

 

PÁG. 26

3. CUADRO COMPARATIVO DE LA PUNTUACIÓN EN LAS EDICIONES DE HUMPHRIES Y DE BERGAMÍN

 

PÁG. 33

4. HISTORIA DE LOS POEMAS

 

PÁG.35

4.1.

Cuadro indicativo de textos que expresan mejor la versión final

PÁG. 38

5. ILUSTRACIONES DE LA OBRA

 

PÁG. 41

5.1. Fotografías de la edición de Humphries

 

PÁG. 43

5.2. Fotografías de la edición de Bergamín

 

PÁG. 45

6. ORGANIZACIÓN, ESTILO Y ESTRUCTURA DEL TEXTO

 

PÁG. 303

7. CONSIDERACIÓN SOCIOPOLÍTICA DE LA OBRA

 

PÁG. 309

8. HOMOSEXUALIDAD Y SIMBOLISMO EN EL TEXTO

PÁG. 315

9. LORCA CANTOR PRIMERO DE GITANOS Y DESPUÉS DE NEGROS _

 

PÁG. 319

10. BÚSQUEDA DE DOCUMENTACIÓN EN EE.UU. Y EN CUBA

PÁG. 321

11. COMENTARIO DE LOS POEMAS MÁS REPRESENTATIVOS

PÁG. 439

12. ESQUEMA DE LOS POEMAS MÁS REPRESENTATIVOS

 

PÁG. 711

13. CONTENIDO DE LAS PELÍCULAS

 

PÁG. 749

14. CONCLUSIÓN

 

PÁG. 753

BIBLIOGRAFÍA

PÁG. 757

INTRODUCCIÓN

Debido a su fondo surrealista, la obra Poeta en Nueva York de Federico García Lorca presenta una gran complejidad en cuanto a su comprensión. Tal vez por esto, el autor explicó su significado en la lectura o en la publicación suelta de algunos poemas pertenecientes a dicha obra.

Poeta en Nueva York se publicó por vez primera en Norteamérica en

1940, a cargo de la Editorial W.W. Norton, con Rolphe Humphries como traductor, dado que se trataba de una edición bilingüe en español y en inglés. Quiso Lorca que el libro incluyese unas ilustraciones fotográficas con los temas escogidos por él mismo, así como que fuese acompañado por unos rollos de películas sobre la vida en Nueva York. Según palabras del autor, «está

terminado

dentro de unos días lo entregaré. Llevará ilustraciones fotográficas y

cinematográficas

importancia» 1 . Sin embargo, algunos críticos afirman que todo ello se perdió, ya que nunca se ha hallado este material. José Bergamín, quien se encargó de transportar dicho material de París a América dentro de una maleta que entregó a Norton y a Humphries 2 , tampoco dispuso de él para la publicación de la obra en México en su propia editorial también en el año 1940.

Ya está puesto a máquina y creo que

Tendrá doscientas páginas

Es un libro sobrio en el que la parte social tiene una gran

Afortunadamente, si bien no se han podido encontrar las fotografías, sí existe una relación de ellas 3 . Esta parte plástica que el autor quería incluir en la obra es uno de los principales objetivos de mi trabajo, por lo que he indagado hasta conseguir, si no todas las fotografías originales, al menos algunas que podrían serlo, según las notas de Lorca, las cuales he seguido atentamente. En relación con esto, cabe señalar que el presente trabajo de investigación sobre la obra de Poeta en Nueva York concluirá, una vez leída la tesis, en un proyecto de una instalación escultórica basada en tres de las fotografías que el poeta eligió para su edición americana.

En cuanto a la edición que se va a manejar aquí para realizar la labor crítica de la obra, he preferido tomar la de Espasa-Calpe de 1975, dada la falta de coincidencia de algunos poemas entre las ediciones de Norton y de Séneca.

1 D. Eisenberg, Poeta en Nueva York: historia y problemas de un texto de Lorca, Ariel, 1976, p. 31: última entrevista de Lorca, a pocos días antes de su salida para Granada, que tuvo lugar el 116 de julio de 1936.

2 D. Eisenberg, Poeta en Nueva York: historia y problemas de un texto de Lorca, Ariel, 1976, págs. 163 - 164. (Véase OC, II, pág. 979).

3 D. Eisenberg, Poeta en Nueva York: historia y problemas de un texto de Lorca, Ariel, 1976, p. 76. “De Humphries a Norton. Ha encontrado una lista de ilustraciones que Lorca propuso para este volumen, al parecer unas dieciocho fotografías”.

La tarea introductoria de Poeta en Nueva York es una de las más complejas de toda la obra lorquiana debido a su complicado proceso de gestación, que a continuación exponemos:

En 1940 aparecieron, póstumamante, y casi de manera simultánea, las dos primeras ediciones de la obra: una en Nueva York, en la mencionada Editorial W.W. Norton, y la otra en México, en la Editorial Séneca, de José Bergamín. Desde entonces, ha habido indudables avances en lo referente a la interpretación crítica de Poeta en Nueva York, a la vez que también se han planteado interrogantes en cuanto a su real disposición textual.

En efecto, Eutemio Martín se percató, en 1972, de una serie de discrepancias entre las dos ediciones citadas realizadas por Rolfe Humphries y José Bergamín respectivamente. En este sentido, advirtió E. Martín la existencia de variantes textuales, la ausencia de una poesía en la edición Norton, el diferente orden compositivo que seguía otro de los poemas en esta última edición con respecto a la de Séneca, las divergencias en las dedicatorias de los poemas, la distinta puntuación de los poemas en las dos ediciones, etc. 4 Considerando que la edición americana se había realizado con materiales enviados por Bergamín y que esto imposibilitaba que a partir de una misma fuente se generaran divergencias de este tipo, E. Martín empezó a sospechar que la editorial Séneca no poseía el manuscrito definitivo sino uno provisional. Tras el descubrimiento de ciertos documentos como una lista de poemas que debían pertenecer al libro proyectado Tierra y Luna, Martín 5 elaboró una teoría en la que modificaba sustancialmente la organización de los materiales neoyorquinos al dividirlos en dos libros que, aunque complementarios, eran totalmente diferentes: Poeta en Nueva York, por una parte y Tierra y luna, por otra.

Desde la primera 6 entrevista de Lorca a su regreso a España hasta la última 7 , el autor hablará a menudo, y de manera distinta, acerca de los resultados poéticos de su estancia en el Nuevo Mundo. A partir de esas declaraciones del poeta durante estos seis años, se constata el siguiente proceso en lo referente al nacimiento de la obra Poeta en Nueva York como tal:

En 1930, Lorca parecía tener clara la idea de dividir el material poético producido en dos libros distintos 8 , lo que, dos años más tarde, a finales de 1932, confirmaría en Barcelona al mencionar que se trataba de «dos libros que no uno» 9 .

4 E. Martín, “¿Existe una versión de poeta en Nueva York de Lorca?”, en Insula, XXVIII, Madrid, 1972, págs. 9-10.

5 E. Martín, Poeta en Nueva York y Tierra y Luna, Ariel, Barcelona, 1981.

6 M. Pérez Ferrero, “Veinte minutos de paseo con Federico García Lorca, en Heraldo de Madrid, 9 de octubre de 1930, publicada en Triunfo, Madrid, 7 de julio de 1979, Nº 858, págs.

48-50.

7 A. Otero Seco, “Una conversación inédita con Federico García Lorca, en Mundo Gráfico, Madrid, 24 de febrero de 1937.

8

9

Véase op. cit. M. Pérez Ferrero.

G. Díaz-Plaja, “García Lorca y su Nueva York”, en Luz, Madrid, 28 de diciembre de 1932.

En 1934, durante la lectura en la ciudad de Montevideo de algunas poesías escritas en Nueva York, nuestro autor declara que tales poesías pertenecen a un libro suyo titulado Introducción a la muerte 10 , lo que Lorca confirmaría al año siguiente al añadir el siguiente comentario: «en Introducción a la muerte, recogeré unos trescientos poemas» 11 . Al parecer, a partir de 1933, el proyecto de dos libros de poemas, Poeta en Nueva York y Tierra y Luna, deja paso a la fusión en un solo libro, primero titulado Poeta en Nueva York, después Introducción a la muerte y, definitivamente, de nuevo Poeta en Nueva York.

En la entrevista que le hizo Otero Seco en 1936, Lorca coloca, junto a Poeta en Nueva York, su libro Tierra y luna, obra esta que describe en términos semejantes a los de Introducción a la muerte.

Tomando en consideración estos datos, se puede plantear el hecho de que el poeta unificara todas las poesías inicialmente pensadas para dos libros en uno solo, y que, después de esta fase de compendio en una obra llamada Introducción a la muerte, cambiara de parecer y subdividiera de nuevo el material poético en dos libros, Tierra y Luna y Poeta en Nueva York, al último de los cuales complementaría con ilustraciones fotográficas y cinematográficas. En efecto, si se estudia detenidamente la entrevista de 1936, que es la base de la bipartición, se puede apreciar que Lorca no relaciona los títulos Poeta en Nueva York y Tierra y Luna, es decir, no los considera dos partes complementarias de un mismo ciclo como en la entrevista de 1930sino como dos obras absolutamente diferenciadas una de la otra.

Teniendo en cuenta todo esto, a falta del manuscrito empleado para las ediciones de 1940, lo más prudente será, pues, mantener la estructura de la obra que nos ha llegado hasta hoy.

1.1. Objetivos

Los objetivos que se persigue alcanzar con la presente investigación se resumen en seis:

El primero de ellos es el de analizar las dos primeras ediciones de la obra, ambas de 1940: la de Norton, en Nueva York, de carácter bilingüe, traducida al ingés por R. Humphries; y la de Séneca, en México, de José Bergamín.

Un segundo objetivo es investigar los avatares de las fotografías que Federico García Lorca eligió para la publicación de Poeta en Nueva York, según la fuente de una lista que el propio autor confeccionó para tal fin. A este

10 A. Andersen, “García Lorca en Montevideo, un testimonio sobre la evolución de Poeta en Nueva York”, en Bulletin Hispanic, Burdeaux, LXXXIII, 1-2, 1981, pág. 159. 11 Á. Lázaro, “Galería. Federico García Lorca”, en La Voz, Madrid, 18 de febrero de 1935.

respecto, se mencionará la opinión de algún crítico, así como la mía propia, acerca de por qué no se publicaron.

Otra de las finalidades de esta investigación es realizar un trabajo sobre algunas de las imágenes que nuestro autor quiso plasmar en Poeta en Nueva York al introducir dieciocho fotografías para ilustrar la primera edición del libro, en consonancia con los temas que Lorca había escogido para su obra. Con este propósito, he seleccionado algunas fotografías, de entre las varias que he podido conseguir, las cuales se comentarán en relación con los poemas.

Un cuarto objetivo es el de tratar el punto de vista sociopolítico de Poeta en Nueva York. En este sentido, se realizará un breve estudio sobre la homosexualidad y el simbolismo presentes en el texto. Asimismo, se hablará del racismo en la obra de García Lorca, cantor del pueblo gitano primero y del afroamericano, después.

Otro de los fines es el análisis de la organización, estilo y esquema de los poemas de la obra, para lo que se manejará la ya mentada edición de Espasa-Calpe, 1975.

Por último, se persigue mostrar la imagen que se forjó Lorca sobre la vida neoyorquina, a partir de la interpretación de las cintas cinematográficas que acompañan la obra.

Antes de emprender este estudio sobre el libro Poeta en Nueva York, es preciso situar la obra en la trayectoria biográfica y literaria de su autor. En este sentido, con el fin de determinar con mayor especificidad el proceso de escritura de Poeta en Nueva York por parte del autor, conviene hacer un rápido repaso de la cronología de la obra de Lorca paralelamente a la de su vida, si bien se comentará con más detalle su período de estancia en Nueva York y en Cuba, como focos de gestación de la obra que tratamos 12 :

1.2. Cronología de la vida y de la obra del autor

Federico García Lorca nace el 5 de junio de 1898 —si bien el mismo Lorca afirmó en varias ocasiones que había nacido en 1900— en Fuente Vaqueros, pueblo cercano a Granada. Hijo de Federico García Rodríguez, propietario, y Vicenta Lorca, maestra de primera enseñanza, el poeta transcurre su infancia en su pueblo natal. Fue el mayor de cuatro hermanos, uno de los cuales, Luis, moriría en temprana edad. La primera educación la recibe Lorca es de manos de su madre y de don Antonio Rodríguez Espinosa, maestro público del pueblo, de lo que derivan sus primeros contactos con el

12 A este propósito, he tomado como fuentes diversas obras, de entre las que destacan:

Federico García Lorca, Obras Completas, Aguilar, Madrid 1957; I. Gibson, Federico García Lorca. De Fuente Vaqueros a Nueva York, 1898 – 1929, Ediciones Grijalbo, 1985; I. Gibson, Federico García Lorca. De Nueva York a Fuente Grande 1929 – 1936, Ediciones Grijalbo,

1987.

arte popular. Un poco más tarde, en 1908, su familia se traslada a otro pueblo muy cercano, Asquerosa, actualmente Valderrubio.

El 21 de Septiembre de ese mismo año realiza Lorca el examen de ingreso en el Instituto de Almería, donde reside en compañía de su antiguo maestro de escuela. Cursa sus estudios como colegiado en los Escolapios y estudia su primer año de Bachillerato. Este mismo año, regresa a Granada a consecuencia de una enfermedad bucofaríngea. Entre 1909 y 1915 continúa sus estudios en esta ciudad, alternándolos con los conocimientos musicales impartidos por su tía Isabel sobre guitarra y por el viejo maestro Segura sobre piano y armonía.

El 20 de mayo de 1915 obtiene el grado de Bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de Granada, por lo que ese mismo año comienza sus estudios de Licenciatura en Derecho y Letras en la Universidad de Granada. Entabla amistad personal con el profesor Fernando de los Ríos y con jóvenes intelectuales y artistas con quienes formará, un poco más tarde, el círculo abierto de La Alameda. Es frecuente ver a Lorca por el Centro Artístico y Literario de Granada. En esa época produce sus primeras composiciones musicales, como la titulada Serenata en la Alhambra, una zarzuela y un coral gitano.

Durante el período de 1915 - 1920, Lorca realiza sus primeros exámenes, que supera con excelentes resultados. En junio de 1916, durante una excursión arqueológica por Andalucía bajo la dirección del profesor Don Martín Domínguez, conoce en Baena a Antonio Machado, entonces catedrático del Instituto de dicha ciudad. En octubre de ese mismo año y con motivo de otra excursión arqueológica por Castilla y el noreste de España, tiene lugar su encuentro con Unamuno.

En 1917, a consecuencia de la muerte de su profesor de música don Antonio Segura, Lorca suspende sus estudios musicales dada la oposición por parte de su familia a que los continúe en París, según afirmaba el poeta. En agosto de ese mismo año, publica un ensayo crítico titulado “Divagación, Las reglas de la música”, en el que ataca al academicismo y reivindica un arte expresivo ante todo. En este período publica también su primer texto en prosa, en honor al centenario del nacimiento de Zorrilla, titulado “Homenaje a Zorrilla”.

Entre 1917 y 1920, funda, junto con Ángel Barrios, la Sociedad de Música de Cámara de Granada. El 19 de abril de 1918 publica un libro en prosa titulado Impresiones y paisajes, dedicado a la memoria del maestro Segura y a varios compañeros de las excursiones arqueológicas realizadas en 1916. Sin embargo, el libro constituye un fracaso comercial, a pesar de la crítica favorable que aparece en el diario local más importante.

En la primavera de 1918 tiene lugar su primera estancia en Madrid, donde conoce a la bailarina Encarnación López “La Argentinita”. Se producen los primeros contactos de Lorca con Ángel del Río, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y Pedro Salinas, a quienes conoce en el Ateneo. El verano de ese

mismo año, como el de los anteriores, lo pasa en la Vega de Granada, en Fuente Vaquero y en Asquerosa.

En 1919, Lorca publica su primera poesía, Balada de la placeta, en la “Antología de la poesía española”, perteneciente a La novela corta En la primavera de dicho año, se instala en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde permanecerá hasta 1922. En este período conoce a Juan Ramón Jiménez, Eduardo Marquina, Luis Buñuel, José Bello, Ricardo Orueta, José Moreno Villa, etc. En noviembre regresa a Granada y durante el mes de diciembre frecuenta las tertulias literarias de Madrid, tales como la Taberna de Eladio, el Café del Prado, la Granja del Henar, “Cacharrería” del Ateneo, etc. En este mes también conoce a Valle-Inclán por medio de Melchor Fernández Almagro.

Entre 1920 y 1923 obtiene la licenciatura en Derecho. El 22 de marzo de 1920 estrena la primera pieza conocida, El maleficio de la mariposa, en el Teatro Eslava de Madrid, bajo la dirección de G. Martínez Sierra, en la que participa el ballet de La Argentinita. Esto resulta un fracaso total, teniendo en cuenta, además, que entre los espectadores se encuentra toda la crítica afamada de Madrid. El 27 de mayo de ese mismo año aparece en un diario granadino un texto en prosa de Federico García Lorca, referente al concierto de música española antigua dado por Regino Sainz de la Maza. El verano lo pasa en su pueblo natal y el otoño de nuevo en Madrid, donde compone numerosos poemas.

El verano de 1920, a consecuencia de que Manuel de Falla se instala en

Granada, comienza su amistad con el gran músico, en quien aprecia un gran talento de compositor. Un poco más tarde, recibe un proyecto de colaboración en un ballet sobre las Fiestas Galantes de Valle-Inclán, y otro proyecto de ópera cómica para Falla, titulada El calesero, del cual tenía escritos algunas escenas y el esquema general, conservado en el archivo de la familia.

A finales de julio de 1923, publica su primer libro de poesía, titulado Libro de poemas, dedicado a su hermano Francisco y a sus amigos granadinos. La crítica es favorable, principalmente la de Adolfo Salazar, que atrae la atención de Juan Ramón Jiménez. El 10 de septiembre de este año se publica su “Balada de la placeta”, ya recogida en Libro de Poemas, en “Poetas españoles contemporáneos”, número especial de La novela corta. Asimismo, se publican sus poemas “Suite de los espejos” y “Jardín de las Morenas” en los números 2 y 3 de Índice, revista de Juan Ramón Jiménez y Alfonso Reyes. Por este tiempo compone otros poemas que serán publicados en Canciones, y, poco después, en Granada, produce nuevas poesías reunidas más tarde en Poema del cante jondo.

A comienzos de febrero de 1922 colabora con la campaña “Rusia

hambrienta”. El día 19 de ese mismo mes da una conferencia en el Centro Artístico de Granada sobre el cante jondo. Por otra parte, hace una colaboración con el joven pianista Francisco García Carrillo, a quien el poeta había guiado en sus primeros estudios musicales y lo había presentado a Falla.

El día 8 de junio, en el transcurso de la fiesta del cante jondo celebrada en el verano de 1922 en Granada, Lorca lee la serie de poemas, escritos para esta manifestación, titulada Poema del cante jondo. Así, se recitan poemas como “Siguiriya”, “Baladilla de los tres ríos”, “Peteneras”, “Viñetas”, “Saeta” y “Soleá”. Ese mismo verano, Federico lee ante Falla y otros amigos una primera versión de Cristobica, sin duda estado primitivo del Retablillo de San Cristóbal

o de los Títeres de Cachiporra. En diciembre prepara una sesión de marionetas

destinada a ser usada en la puesta en escena del Retablo de Maese Pedro de Falla.

El 6 de enero de 1923 presenta, junto con su hermana Concha, la sesión de marionetas, acompañada de una orquesta dirigida por Falla. En dicha

sesión estrena su obra para marionetas titulada La niña que riega la albahaca y

el príncipe preguntón, inspirada en un viejo cuento andaluz. En octubre de este

año lee por primera vez a Mora Guarnido buen número de poemas, compendiados en su Romancero Gitano. Antes, el día 10 de septiembre, había leído por vez primera su obra Mariana Pineda, escrita entre 1922 y 1923, de la que publica una autocrítica en el ABC el 12 de octubre de 1927.

El 13 de octubre de 1923 aparece en Madrid el primer artículo crítico acerca de la producción poética de Federico García Lorca, publicado por Fernández Almagro y titulado “El mundo poético de García Lorca”. En el otoño de ese mismo año conoce en Madrid a Salvador Dalí al instalarse este en la Residencia de Estudiantes de Madrid.

En enero de 1924 se proyecta en el Teatro Eslava la representación de Cristobica, a cargo de Martínez sierra, así como de su obra Mariana Pineda. Por estas fechas conoce a Pablo Neruda y comienza su amistad con Gregorio Prieto, al que conoce en una exposición en Madrid.

En septiembre de ese año publica cuatro poemas incluidos más tarde en el libro Canciones; estos son “Canción del naranjo seco”, “Cancioncilla”, “Agosto” y “Canción del jinete”, todos ellos dedicados a sus mejores amigos. En noviembre del mismo año aparece un artículo sobre el conjunto de la producción poética de Lorca, publicado en La Nación y en la revista Intentions de París, titulado “Los poetas jóvenes: García Lorca”. A lo largo de todo este año finaliza su libro Canciones, a la vez que prosigue con la composición de Romancero gitano. Por otra parte, a raíz de una conversación con J. Moreno Villa, concibe la primera idea para su obra teatral Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores.

La revista Proa de Buenos Aires publica el “Romance de la luna, luna”. Después, J. Mora Guarnido presenta a Lorca al grupo Tesco de Montevideo. Asimismo, durante el otoño de 1924, Lorca conoce a Rafael Alberti.

En enero de 1925 acaba en Granada la nueva versión de Mariana Pineda. También entonces publica en El Defensor de Granada su poema “Balada de la placeta” y un artículo titulado “Figuras de Granada FEDERICO GARCÍA LORCA”. En la primavera de ese mismo año comienza su correspondencia con Jorge Guillén y publica Paseo de Buster Keaton y La

doncella, el marinero y el estudiante. Tras pasar el verano en su tierra natal, marcha el poeta a Cadaqués, invitado por los Dalí, donde hace la lectura de su obra Mariana Pineda. Su vuelta a Granada coincide con la obtención de la Cátedra en la Universidad de Murcia por parte de Jorge Guillén, a quien felicita. En lo que resta de año compone la suite “Eros con bastón”, incorporada más tarde a Canciones.

Ya en 1926, Lorca inaugura el Ateneo científico, artístico y literario, con una conferencia sobre la figura de Luis de Góngora. En marzo proyecta una revista literaria granadina de vanguardia. Trabaja en la “Oda a Salvador Dalí” y, según el propio Lorca, finaliza su Romancero gitano con la composición de los poemas titulados “La casada infiel”, “Preciosa y el aire” y “Canción del gitanillo apaleado”. Asimismo, crea otras poesías como “La sirena y el carabinero” y una “Soledad” en homenaje a Góngora.

En abril de 1926, la Revista de Occidente publica la composición lorquiana “Oda a Salvador Dalí”. En Valladolid, lee el autor fragmentos de libros anunciados que se encuentran en proceso de creación, así “Suite”, “Canciones”, “Cante Jondo”, “Romancero Gitano”, cuya presentación había sido realizada por Jorge Guillén. En agosto, el poeta proyecta una epístola en verso a Jorge Guillén sobre la poesía. Escribe también su poema “Reyerta”, destinado al Romancero Gitano.

Es en septiembre de ese mismo año cuando el autor siente deseos de independencia económica y habla de casarse. En este sentido, desea prepararse para el profesorado y solicitar un puesto de lector en Francia, para lo que pide consejo a Guillén y a Salinas. Por estas fechas anuncia su obra Diego Corrientes y acaba el “Romance de San Miguel” y “Reyertas de mozos” y “Canción”, al tiempo que proyecta tres conferencias sobre el mito de San Sebastián.

En octubre se publica su “Reyerta” en la revista Prosa y Verso, dirigida desde Murcia por Juan Guerrero Ruiz. Inaugura Lorca los cursos del Ateneo con una conferencia titulada “Homenaje a Soto de Rojas y de fragmentos de Fábula de X y Z de Gerardo Diego, por Federico García Lorca”.

En noviembre escribe “Romance de la Guardia Civil” y “Romance del martirio de Santa Olalla”. En este mes, la revista Litoral de Málaga publica en su primer número el “Romance de San Miguel”, “Preciosa y el aire” y “Prendimiento de Antoñito el Camborio”. A finales de año, la revista Verso y Prosa publica el soneto lorquiano dedicado a José de Ciria y Escalante. Por esas fechas, Lorca escribe su obra teatral La zapatera prodigiosa.

En enero de 1927 proyecta nuevas representaciones de marionetas junto con Falla en el llamado Teatro de Cachiporra. Corrige pruebas del libro Canciones y concibe el proyecto de la creación de Gallo del defensor, suplemento literario del diario El Defensor de Granada. Envía a C. de la Torre una serie de poemas para la Gaceta Literaria de Madrid, uno de los cuales va dedicado a dicho autor. Igualmente, retoca para la misma revista varios diálogos en prosa, entre ellos El paseo de Buster Keaton.

En febrero se concreta el proyecto del suplemento literario en el que colaborarían, además de Lorca, Falla y Dalí. Prosigue nuestro autor con la composición en honor a Góngora de Soledad, a la vez que envía varias obras a Jorge Guillén, tales como suites, canciones, poemas al estilo de Poemas del Cante Jondo, cuentos para niños, etc.

En marzo aparece en Verso y prosa un artículo de C. de Torre sobre Lorca, quien, por su parte, publica en la Gaceta Literaria su composición “La sirena y el carabinero”, dedicada a C. de Torre.

En abril publica en Verso y prosa Viñetas flamencas, serie de poemas escritos en 1921 que serán más tarde incorporados a Canciones, Primeras Canciones y Poema del Cante Jondo. Por este tiempo, Lorca marcha de nuevo a Madrid para preparar la puesta en escena de Mariana Pineda.

En el mes de mayo prepara en Cataluña la tragedia Sacrificio de Ifigenia. Tras esto, publica en Málaga su obra Canciones.

En junio, en la revista Gaceta Literaria, y con motivo del número en homenaje a Góngora, publica el “Romance apócrifo de don Luis a Caballo de Gerardo Diego bajo la firma de Federico García Lorca”. El día 24 de junio estrena en el teatro Goya de Barcelona Mariana Pineda, de la que hace en este mismo mes seis representaciones.

A primeros de julio expone Lorca unos dibujos en las galerías Dalmau. Aparecen en Verso y prosa sus composiciones “Tres historietas del viento”, “Estampas del cielo” y “Romance de la luna de los gitanos”.

En agosto de este año participa junto a Dalí, Montanyà y Gasch en la redacción del “Manifiesto anti-artístico”.

En septiembre, de nuevo en Verso y Prosa, publica “Escuela”. Proyecta una revista granadina con la colaboración de Gasch, que titulará Gallo sultán.

En octubre se estrena Mariana Pineda en el teatro Fontalba, obra sobre la que el autor realiza una autocrítica en el diario ABC del 12 de octubre. Dicha obra permanece en cartel una semana. En estas fechas, y por mediación de Rafael Alberti, le es presentado a Lorca Vicente Aleixandre.

En el mes de diciembre, la revista santanderina Carmen, dirigida por Gerardo Diego, publica en su primer número el artículo de Federico García Lorca titulado “La conversación de Falla”. En estas fechas, realiza Lorca, en Sevilla, una lectura de poemas de escritores de la nueva generación, evento este al que asiste invitado por Ignacio Sánchez Mejías. Con motivo de esta ocasión, conoce a Luis Cernuda y a Fernando Villalón. También en este mes envía a Verso y prosa tres dibujos y poemas, entre estos, el titulado “Degollación del Bautista”. Asimismo, se publica entonces en Revista de Occidente la obra Santa Lucía y San Lázaro.

En enero de 1928 proyecta Lorca publicar algunos de sus dibujos y poemas, acompañados de otros de Dalí. En la revista La Pluma de Montevideo, Mora Guarnido publica un artículo titulado “Dos poetas andaluces: Federico García Lorca y R. Alberti”. Igualmente, en la revista Carmen se publica el poema de Lorca El emplazado, con algunas variantes de puntuación y una estrofa más con respecto al texto del Romancero Gitano. Posteriormente, la Revista de Occidente publica “La casada infiel” y “Romance de Santa Olalla”. Mientras, se publica en Carmen la composición poética “Soledad”.

En marzo de ese año, con motivo de un banquete organizado por los simpatizantes de la revista Gallo, se pronuncian varios discursos, entre ellos uno de Federico García Lorca, el cual, tras ser publicado en la prensa local, causa sensación en la ciudad, suscitando controversias apasionadas.

En abril, y coincidiendo con el nacimiento de la revista Gallo, Lorca publica La doncella, el marinero y el estudiante y El paseo de Buster Keaton, además de unos diálogos en prosa y una traducción del “Manifiesta artístico catalán”. También por estas fechas envía unos dibujos a Dalí para ser publicados en L’Amic de les Arts.

En julio de 1928 publica en Revista de Occidente su poemario Romancero Gitano, que recoge poemas fechados entre 1924 y 1927. Posteriormente, redacta probablemente Academia de la rosa y del fracaso de tinta, la “Oda al Santísimo Sacramento del Altar” y los fragmentos de la “Oda a Sesostrís el Sardanápalo de los griegos”.

En septiembre publica en La Farsa de Madrid su obra teatral Mariana Pineda. Asimismo, publica en el número 3 de Gallo el poema “Quimera”, al tiempo que envía a Gasch unos poemas y dibujos para su publicación. Es entonces cuando el poeta empieza un nuevo ciclo de poesías, evadido de la realidad. El día 31 publica en L’Amic de les Arts “Nadadora sumergida” y “Suicidio en Alejandría”, piezas poéticas en prosa ilustradas por el autor.

En octubre, coincidiendo con la inauguración del curso del Ateneo, pronuncia su conferencia “Imaginación, inspiración, evasión”. El 27 de ese mismo mes da una charla titulada “Sketch de la pintura moderna”, última de una serie de exposiciones sobre estética moderna pronunciadas en el Ateneo.

En diciembre, Revista de Occidente publica fragmentos de la “Oda al Santísimo Sacramento del Altar”. También en este mes, Lorca da una conferencia en la Residencia de Estudiantes titulada “Las nanas infantiles”. Por otra parte, publica una entrevista autobiográfica recogida por E. Giménez Caballero.

A finales de este año, Lorca tiene ya terminados “Suite” y Libro pequeño

de cuentos, y, en preparación, otras obras como Odas, Las tres degollaciones,

Los títeres de Cachiporra y Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.

A primeros de enero de 1929, la Gaceta Literaria publica Degollación de

los inocentes, poema ilustrado por Dalí. Por su parte, el grupo “El Caracol”,

dirigido por Rivas Cherif, pretende poner en escena la obra Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, que es prohibida por la censura.

En febrero sale a la luz la segunda edición de Canciones, publicada por Revista de Occidente. Pronuncia Lorca de nuevo su conferencia “Imaginación, inspiración y evasión”, esta vez en la Residencia de Estudiantes, bajo los auspicios del Lyceum Club.

En marzo conoce a Carlos Morla Lynch, diplomático chileno con quien mantendría una gran amistad. Precisamente a la hija de este dedica sus Canciones para niñas.

El 29 de abril se estrena en el teatro Cervantes de Granada la obra

Mariana Pineda, a cargo de la compañía Margarita Xirgu. Con motivo de la ocasión, se celebra un banquete en el Alhambra Palace en honor de la compañía y se pronuncia un discurso por parte de Federico García Lorca. En el mismo lugar se celebra también un recital de poesías leídas por el propio autor. La primera parte del recital se centraría en Libro de poemas, 1921, la segunda en Canciones, 1921-1924 y, la última, en Romancero Gitano, 1924-1927. En este mes se produce también la ruptura de las relaciones de Lorca con Emilio Alondrén 13 , lo que abre un gran período de crisis personal, religiosa y social.

En mayo se le rinde a Federico García Lorca un homenaje en su pueblo natal, en que se incluye una breve intervención del homenajeado. Posteriormente, el autor recibe en Madrid un homenaje de despedida por parte de sus amigos Aleixandre, Alberti, Bohigas, Fernández Almagro, Jarnes, etc. Lorca marcha a Estados Unidos. Para ello viaja el 14 de junio por París hasta Londres. El 19 de ese mes se encuentra a bordo del S.S. Olimpic de las White Star Lines, que zarpa de Southampton. Ya en Estados Unidos, matricula en la Columbia University, donde comienza su amistad con León Felipe y Federico de Onís, con quienes leerá a Walt Whitman. Allí compone “Oda al rey de Harlem” y “Nocturno de Brooklyn Bridge”. En agosto escribe “1910-Intermedio”, retoca su pieza teatral Amor de don Perlimplín con Elisa en su jardín, compone Cielo Vivo” y elabora diversos poemas entre los que probablemente se encuentran “Poemas del lago Edem Hills” y “Tierra y Luna”.

A finales de agosto escribe “Ruina” y “Nocturno del hueco”. Hace

también una lectura de la edición revisada de Don Perlimplín y de fragmentos de otras obras como La zapatera prodigiosa, de Así que pasen cinco años y de El público.

Durante el otoño e invierno de su estancia en Estados Unidos, dedica la mayor parte de su tiempo a frecuentar museos, teatros, cines y se apasiona por el jazz, que había descubierto en el barrio de Harlem. Entabla amistad con Andrés Segovia y con Mildred Adams, periodista que traduce a Ortega y

13 I. Gibson, federico García Lorca, 1. De Fuente Vaqueros a Nueva York 1898-1929, ediciones Grijalbo, 1985, págs. 545-546. Según Agustín Penón, tras una larga conversación con José

García Carrillo, cuenta esta relación, y termina: “El escultor fue el gran amor de Federico [

fue la causa de que Federico quiso escaparse de España, huir

] Él

Él fue la causa de todo

Gasset. Por otra parte, se reencuentra con Dámaso Alonso, con la Argentinita y con Ignacio Sánchez Mejías, quienes estaban de paso en la ciudad.

Lorca comienza a dar conferencias: “Imaginación, inspiración y evasión” en Columbia University, y “Las nanas infantiles” en Vassar College. Revisa su obra La zapatera prodigiosa y, ante un grupo de amigos españoles, da lectura a una obra de inspiración andaluza, la cual puede tratarse bien de Bodas de sangre, bien de la revisada La zapatera prodigiosa, o bien de una primera versión de Yerma.

En octubre escribe Lorca el poema “Crucifixión”. Más tarde, en diciembre, el titulado Calles y sueños, y, en este mismo mes, con motivo de un homenaje a Antonia Mercé en la Columbia University, lee algunos poemas de su libro Poema del Cante Jondo. También en diciembre publica el autor las poesías “Baladilla de los tres ríos”, “Gráfico de la Petenera” y “Plano de la Soleá”. Y, en la Navidad de ese mismo año, compone “Paisaje de la multitud que vomita”.

En enero de 1930, Lorca crea los poemas “Luna y panorama de los insectos”, “Pequeño poema infinito” y “Cementerio Judío”.

Entre marzo y abril recibe una invitación de la Institución Hispano- Cubana de Cultura para dar un ciclo de conferencias, cuyos títulos son los siguietnes: “Teoría y juego del duende”, “Soto de Rojas”, “Lo que canta una ciudad de noviembre a noviembre”, “Las nanas infantiles” y “La imagen poética de don Luis de Góngora”. En Cuba permanece dos meses entre poetas cubanos. Allí escribe y publica los poemas “Son de negros en Cuba” y “Degollación del Bautista”. Del mismo modo, en casa de Dulce María Olynaz, compone fragmentos en prosa de tono surrealista así como una pieza de inspiración andaluza que quizá fuera una primera versión de Yerma. En su reencuentro con Adolfo Salazar, Lorca lee ante unos amigos “Así que pasen cinco años” y “El público”.

A comienzos de julio regresa a España, pasa el verano en Granada y marcha en otoño a Málaga, donde conoce a José Luis Cano. En diciembre viaja a San Sebastián para dar una conferencia en el Ateneo bajo el título de “La arquitectura del cante jondo”. En la Navidad de 1930, el día 24, estrena en el teatro Español de Madrid la obra La zapatera prodigiosa, interpretada por la compañía formada por Cherif y Xirgu.

Ya en 1931 publica Lorca sus composiciones “Ruina”, “Niña ahogada en el pozo” y “Ciudad sin sueño”, pertenecientes su futuro libro de poemas titulado Pota en Nueva York. Asimismo, publica una breve Poética en la antología compilada por Gerardo Diego: Poesía española. Antología. 1915-1931. Tras esto, realiza una nueva versión del Retablillo de don Cristóbal, de Amores de don Perlimplín con Belisa en su jardín y de Así que pasen cinco años. También durante el mes de enero, la Revista de Occidente publica los poemas “Muerte”, “Ruina”, “Vaca”, y “New York: Oficina y denuncia”, todos ellos componentes del citado libro Poeta en Nueva York. El día 15 de dicho mes anuncia en una entrevista cuatro libros en preparación: dos de teatro, uno de poesía y otro de prosa titulado La ciudad, en el que trata sus impresiones neoyorquinas. En abril, Lorca participa en las manifestaciones por la proclamación de la República.

El 23 de mayo aparece publicado en Madrid el libro Poema del cante jondo, editado por C.I.A.P. Asimismo, Lorca presenta por aquel entonces algunos fragmentos de Poeta en Nueva York durante una lectura privada en Barcelona, así como en la casa de los señores de Morla Lynch, a quienes piensa dedicar algunos poemas.

El 20 de agosto, Lorca hace la primera mención de su libro Poeta en Nueva York, al que se refiere ya con su propio título. Esto ocurriría probablemente después de una lectura privada en casa de la señora Lobo.

En septiembre, el autor alude en Madrid al proyecto de una futura obra dramática titulada La bestia hermosa. Junto con esta, Lorca tiene en mente otra pieza teatral que titulará La barraca.

En el año 1932, la revista madrileña Héroe publica los poemas lorquianos conocidos como “Casida del sueño al aire libre” y “Gacela del mercado matutino”, recogidos años más tarde en El Diván del Tamarit.

Durante el invierno de ese año, Lorca hace una colaboración musical con la Argentinita, así como colabora también en la zarzuela La romería de los cornudos, que luego hará reaparecer en el tercer acto de Yerma.

El 16 de marzo, en la Residencia de Señoritas, el poeta granadino da una conferencia, acompañada de una lectura, sobre su obra Poeta en Nueva York. Tras esto, el día 27 pronuncia una conferencia en Valladolid sobre “Poema del cante jondo”, y, el día 30, otra en Sevilla titulada “Arquitectura del cante jondo”.

El 7 de abril, Lorca da otra conferencia en el Ateneo de San Sebastián sobre Poeta en Nueva York, donde conoce al joven Gabriel Celaya.

Más tarde, a raíz de una conferencia pronunciada en Santiago de Compostela, conoce a J. M. Domínguez, C. Maside, Manteiga y Maya Pérez. Lorca aprovecha la ocasión para escribir algunos poemas gallegos. De nuevo con motivo de una conferencia en Salamanca, el poeta se reencuentra con Unamuno.

El 10 de julio tiene lugar en Burgo de Osma la primera representación de La Barraca, la cual se repetirán en varias poblaciones sorianas.

El 17 de septiembre, en casa de Morla Lynch, se produce la primera lectura de la obra de Lorca Bodas de sangre.

El 16 de diciembre, el autor lleva a cabo en el Hotel Ritz de Barcelona una lectura y conferencia en torno a poemas inspirados en Nueva York, los cuales pertenecerían a los dos libros en preparación titulados New York y Tierra y Luna, título este último primitivo del otro posterior Diván del Tamarit.

En enero de 1933, en el primer número de la revista madrileña Los cuatro vientos, se publica el poema “Oda al rey de Harlem”; mientras que, en la revista Meroc, se produce la publicación de “Casida de sueño al aire libre”. En Santiago de Compostela, Lorca da una conferencia sobre Poeta en Nueva York, la cual acompaña con una lectura.

El 5 de abril, el Club Anfistora representa La zapatera prodigiosa, así como también se estrena en esas fechas otra de las obras teatrales lorquianas:

Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. El 31 de mayo de 1933 se estrena Bodas de sangre en Barcelona.

En julio de este mismo año, Lorca anuncia durante una entrevista la aparición de unos libros de poemas titulados Poeta en Nueva York, Tierra y Luna y Odas, así como la nueva edición de Mariana Pineda, La zapatera prodigiosa, “El público” y “Así que pasen cinco años”. También alude a su

composición en proyecto “La destrucción de Sodoma”. El 15 de agosto se publica en México “Oda a Walt Whitman”.

Durante el período comprendido entre octubre de 1933 y marzo de 1934, el poeta reside en América del Sur con un grupo de amigos, a causa de la invitación de la sociedad Amigos del Arte a dirigir las reposiciones de las obras del grupo que dirige Lola Membrives. Sucesivamente, Lorca da distintas conferencias en Sudamérica, tales como las tituladas “Juego y teoría del duende”, “Como canta una ciudad de noviembre a noviembre” o “Poeta en Nueva York”, complementada esta última con el recital de varios poemas del mismo libro. Mientras tanto, La Nación publica sus poemas “Canción de muerte” y “Canción de las palomas oscuras”. Con motivo de la puesta en escena de La zapatera prodigiosa, Lorca lee un prólogo recogido luego en la prensa. Como colofón, se escenifican tres de sus canciones populares, estas son “Los pelegrinitos”, “Canción de otoño en Castilla” y “Los cuatro muleros”. Por esos días, La Nación publica otros dos poemas de Lorca: “Canto oscuro de los marineros andaluces” y “Sueño al aire libre”.

El 12 de enero de 1934 se hace la primera representación en América de Mariana Pineda, integrada en la gala en homenaje a Lola Membrives.

La primera semana de febrero, Lorca da su primera conferencia en Uruguay, bajo el título “Juego y teoría del duende”.

El día primero de marzo, ya de nuevo en Buenos Aires, hace una lectura del primer acto de Yerma. Días después, ofrece una conferencia junto con Pablo Neruda sobre la figura de Rubén Darío. A continuación, el poeta regresa a Madrid, donde reanuda su trabajo sobre La Barraca.

En el otoño de 1934, la revista Los cuatro vientos publica varias escenas de la obra teatral El público. El 4 de noviembre, Lorca hace una lectura privada en casa de los señores Morla de su poema elegíaco “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”, quien había fallecido el 13 de agosto de ese año.

El 15 de diciembre, el autor granadino anuncia durante una entrevista que la próxima publicación de su libro de poemas El Diván del Tamarit. La revista madrileña Ciudad publica la poesía “Casida de los raños”, recogida más tarde en El Diván del Tamarit.

El 29 de diciembre de 1934 tiene lugar en el Teatro Español el estreno de Yerma, a cargo de la compañía de Xirgu. La obra obtiene un clamoroso éxito.

También a finales de ese año, se publican en la segunda antología de Gerardo Diego los poemas lorquianos “El llanto”, “Casida del llanto” y “Canción de la muerte pequeña”. Asimismo, en la revista 1616, editada en Londres por Manuel Altolaguirre y Concha Mendes, se publica su poema titulado “Pequeño vals vienés”.

El 26 de enero de 1935 se hace en Radio París la presentación de Yerma. Días después, el 1 de febrero, tiene lugar la presentación de Yerma

para los profesionales del teatro y para los periodistas, críticos y escritores. En dicho acto, Lorca lee como prólogo su “Charla sobre teatro”.

En el mismo mes, se pone en escena en el Lyceum Theatre de Nueva York Bodas de sangre, traducida por Irene Lewishon. La obra es por parte de la crítica arduamente discutida.

El 18 de febrero anuncia Lorca un libro de trescientos poemas que se titulará Introducción a la muerte. El día 27 se reestrena Bodas de sangre, esta vez a cargo de Lola Membrives, con la que la obra obtiene un gran éxito.

En marzo se publica en la revista Tiempo presente el poema “Tierra y Luna”. El 12 de marzo, y por primera vez en público, el poeta hace la lectura de su composición elegíaca “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”. El 18 de ese mes se produce la puesta en escena de La zapatera prodigiosa, en versión completa.

En mayo, Ediciones del Árbol publica los poemas “Cruz y raya” y “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”. Ese mismo mes, Lorca entrega en Barcelona a Miguel Benítez el manuscrito del poema “Crucifixión”, destinado a Poeta en Nueva York.

En junio, el poeta hace, en la casa de los Morta, una lectura privada de su obra Doña Rosita. En la primera quincena de agosto, Lorca encarga la escritura a máquina de los poemas de Poeta en Nueva York, con la intención de publicarlos.

El 17 de septiembre estrena en Barcelona Yerma, que obtiene un éxito sensacional. En esa misma ciudad se publica en octubre “Gacela de la terrible presencia”, perteneciente al libro Diván del Tamarit. En Madrid se publica en la nueva revista Caballo verde para la poesía, dirigida por Neruda, el poema “Nocturno del hueco”, perteneciente al libro en preparación Poeta en Nueva York. Por las mismas fechas se realiza en la Librería Catalonia una lectura de fragmentos de libros anteriores y de Poeta en Nueva York. Asimismo, en el teatro Barcelona se organiza un recital de poesías de Lorca con un claro sabor popular, en el que el poeta lee “Campana”, “El amor gitano”, “De profundis”, “Canciones para niños”, “Antoñito el Camborio”, “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” y “Oda al rey de Harlem”.

Entre el 14 y el 17 de octubre, tiene lugar, en el teatro Stadium, la lectura de Doña Rosita. En noviembre se publica en Barcelona su poema “Madrigal a Cibdá de Santiago”. El día 5 de ese mismo mes se estrena Yerma en el Teatro Principal de Valencia a cargo de la compañía de Margarita Xirgu. El 22 de noviembre, la misma compañía estrena en Barcelona Bodas de sangre, y, el 12 de diciembre, Doña Rosita la soltera.

En el primer trimestre de 1936, Lorca publica Primeras canciones en Ediciones Héroe y en la revista Cruz y raya. Durante ese tiempo sale publicada también su obra Bodas de sangre.

El día 10 de junio se publica la última entrevista con el autor, de la mano del gran dibujante Bagaría. El 19 de dicho mes, Lorca pone punto final a su pieza teatral La casa de Bernarda Alba, obra esta inspirada en unas vecinas suyas de Valderrubio, según declara el poeta.

El 16 de julio, Lorca marcha de Madrid hacia Granada, donde, el día 3 de agosto, en una ejecución sumarísima tras la ocupación de la ciudad por las tropas franquistas, muere M. Fernández Montesinos, alcalde socialista de Granada y cuñado del poeta.

El 19 de agosto de 1936, tras permanecer varios días preso, Lorca es ejecutado en Granada por orden del Diputado de la C.E.D.A. Ramón Ruiz Alonso. El Certificado de defunción, publicado en el Ideal de Granada, declara lo siguiente acerca de la muerte del poeta: “Muerto a consecuencia de heridas debidas a la guerra”. Su cadáver es encontrado el 20 de agosto en la carretera de Víznar a Alfacar.

1.3. Detalles de la estancia en Nueva York y Cuba

Según algunas personas que conocieron al poeta durante su año de estancia en Nueva York, la imagen de Lorca no se correspondió con la que él mismo trató de aparentar. No ocurrió nada verdaderamente memorable en la vida del autor durante ese período.

El poeta llegó a Nueva York a finales de junio de 1929 y se instaló inmediatamente en una habitación de los pisos altos de John Jay Hall, la cual conservó hasta su marcha a Cuba en la primavera del año siguiente. Al principio, Lorca afirmaba que había ido allí a estudiar, y se matriculó en una clase de inglés para extranjeros. Sin embargo, al cabo de una semana, dejó de asistir a las clases convencido de su incapacidad para aprender idiomas extraños. Lo único que aprendió en aquellos días fue a imitar el acento y los gestos de su profesor y de sus compañeros chinos, persas, rumanos

Durante el verano, apenas trató con nadie más que con algunos amigos españoles y con los estudiantes de español en la universidad, a quienes algunas tardes enseñaba canciones populares. Al final del verano, el grupo se dispersó y Lorca se fue a Vermont a visitar a un amigo americano, un colega poeta llamado Mr. Cummings que había conocido en Madrid, según afirmaba el autor. Reacción típica de Lorca fue la que experimentó en medio del torbellino de la estación Grand Central al emprender su viaje a Vermont, cuando, ante el nuevo ambiente, el pánico, medio fingido medio en serio, se apoderó de él y, al subir al tren, estaba realmente preocupado por su total imposibilidad de comunicarse con la gente, dado su desconocimiento del inglés oral. Dramatizó con gritos y gestos el incidente y no se calmó hasta que el amigo que le había acompañado al tren le aseguró, tras hablar con el revisor, que llegaría sano y salvo a su destino. En Vermont, donde permaneció pocos días, escribió, o al menos concibió, los dos poemas fechados en su estancia en Edem Miles.

Tras esta corta visita, Lorca fue a reunirse con su amigo Ángel del Río a su modesta granja situada cerca de Shandaken, donde este solía pasar sus vacaciones. Pasados unos días, continuó sus vacaciones en la casa del profesor D. Federico de Onís, cerca de Newburgh.

Cuando se reanudaron las clases en la Columbia University, el poeta volvió a la ciudad, y a una vida casi idéntica a la de los primeros días del verano: andaba constantemente por la ciudad (por Harlem, por Battery Place, por el Lover East Side, por Broadway y la Quinta Avenida); visitaba con frecuencia el parque zoológico o iba al cine a ver comedias musicales, etc. Hizo amistad con algunos españoles, un grupo de compatriotas ya conocidos en España que entonces se encontraban en Nueva York. Algunos de estos eran Onís, León Felipe, Dámaso Alonso, García Maroto y José A. Rubio Sacristán, íntimo amigo de Lorca de la Residencia de Estudiantes que estaba en Nueva York estudiando Economía. A veces al grupo se unían también el profesor Augusto Centeno de Princepton y Andrés Segovia. Más tarde, sus acompañantes más asiduos fueron la Argentinita e Ignacio Sánchez Mejías. En cuanto a compañía norteamericana, a excepción de un pequeño grupo de compañeros de residencia en el John Jay Hall, el poeta sólo llegó a conocer bien a dos: al crítico Herschel Brickell y a Mildred Adams, ambos interesados por el arte y la literatura españolas. Fuera de esta relación con ellos, figuras un poco marginadas, Lorca no obtuvo la menor vislumbre de lo que pudiera ser la vida literaria neoyorquina.

Mientras estuvo en Nueva York, Lorca escribió pocos poemas: Oda a Walt Whitman, Nocturno del hueco, y Ruina.

En la primavera de 1930, el poeta fue invitado a dar unas conferencias en Cuba, por lo que dejó los Estados Unidos sin haber aprendido una sola palabra en inglés y pronunciando con intencionada fonética española las pocas palabras que se veía obligado a emplear.

En Cuba tuvo Lorca varias amistades, de entre las que destaca, por su buena relación, los cuatro hermanos de la familia Loynaz, Flor, Dulce María, Enrique y Carlos, hijos de un general del Ejército Libertador, Enrique Loynza del Castillo. Los tres primeros hermanos mencionados eran escritores y, con uno de ellos, Enrique, el poeta ya tenía correspondencia antes de irse a Cuba. Allí solía ir a su casa a tocar el piano. Tuvo además contactos con gente del arte, como Juan Marianello Fonseca, y también pudo disfrutar de las delicias del Caibairién.

Durante sus incansables paseos, Lorca recogía impresiones que en sus vigilias iba destilando en versos. En este sentido, no es casualidad que el primer poema lleve por título Vuelta de Paseo, ni debe sorprendernos su lento proceso de creación, hasta el punto de que el autor no halló una forma que le complaciera por entero y lo dejó sin publicar.

2. ACLARACIONES SOBRE LA HISTORIA DE LAS OBRAS DE 1940

El texto de Daniel Eisenberg Poeta en Nueva York: Historia y problemas de un texto de Lorca 12 , permite constatar una serie de puntos aclaratorios sobre la historia de la obra que tratamos:

En primer lugar se observa cierta polémica establecida entre los autores de las dos ediciones de la obra que aquí se estudian, es decir, la de Rolfe Humphries y la de José Bergamín. Se sabe que el manuscrito original se lo dio Lorca a su amigo José Bergamín para que fuera entregado a Ediciones del Árbol, en España, a cargo de la revista Cruz y Raya, ya que al poeta le gustaba el estilo de su director, a quien en varias ocasiones había entregado la edición de todo su teatro y había prometido la de sus poesías completas.

El otro autor, Rolfe Humphries, traductor cuyos conocimientos de español eran harto insuficientes y cuyo método de traducción consistía en traducir palabra por palabra y en pedir ayuda a terceras personas, comete errores notables. No obstante, el propósito de su traducción tenía un trasfondo político evidente. Humphries se basa para su traducción en una edición bilingüe sobre la obra de Lorca y en sus consultas a Bergamín.

El punto más importante en lo que concierne al texto de Poeta en Nueva York es la localización del manuscrito que Lorca entregó a Bergamín, dado que dicho manuscrito aclararía la confusa cuestión del orden de los poemas.

Dos ediciones distintas de una única fuente manuscrita común es el problema textual. Para determinar cuál de estas dos ediciones merece más confianza, es preciso fijarse en los poemas que ambos publicaron: Vuelta de Paseo, 1910, Fábula y rueda de los tres amigos, Norma y paraíso de los negros, Paisaje de la multitud que orina, Navidad en el Hudson, Panorama ciego de Nueva York, Nacimiento de Cristo, Luna y panorama de los insectos, Cementerio judío y Cristo hacia Roma.

Al observar estos poemas, se constata un aspecto que diferencia a los dos:

la puntuación. En la edición de Humphries, en el poema Vuelta de Paseo, por ejemplo, no aparece ningún signo de puntuación exceptuando el signo de exclamación del final; mientras que el texto de Bergamín incluye dos comas y cinco puntos. Siguiendo con los ejemplos, en el poema 1910, el texto de Humphries presenta solamente una coma en medio del verso séptimo, un punto en el verso decimoctavo y los signos de admiración del final. Por el contrario, en el texto de Bergamín aparecen, además de estos signos, siete comas y seis puntos.

14 D. Eisenberg, Poeta en Nueva York: Historia y problemas de un texto de Lorca, en Letras e ideas, Sex Barral.

Estas discrepancias se producen en casi todos los poemas del grupo. A este respecto, cabe decir que es habitual en la práctica de editores el hecho de añadir sistemáticamente la puntuación a una obra que, a su entender, carece de ella; no lo es tanto, sin embargo, el de eliminar deliberadamente dichos signos gráficos.

Teniendo en cuenta lo anterior, considero el texto de Humphries como el texto base de estos poemas, por lo que limitaré el uso de la edición de Bergamín para la corrección de erratas.

2.1. Obtención de los textos

En lo que respecta a la obtención de los textos, el de José Bergamín, de la Editorial Séneca, lo conseguí a través de Ian Gibson, quien me comunicó que la única obra de 1940 que existía en España la poseía él. Ante la inoportunidad de prestarme tamaño libro, Gibson me fotocopió la obra y me la entregó de ese modo en Madrid, junto con una carta también fotocopiada.

En cuanto a la obra transcrita por Rolfe Humphries en 1940, la pude estudiar en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, por lo que actualmente dispongo de la práctica totalidad del texto fotocopiado.

3.

CUADRO

COMPARATIVO

DE

LA

PUNTUACIÓN

HUMPHRIES Y DE BERGAMÍN

EN

LAS

EDICIONES

DE

Versos que terminan con un signo de puntuación

 

POEMA

 

Versos total

Humphries

Bergamín

Vuelta de paseo

 

12

1

6

1910

21

1

14

Fábula

y

rueda

de

los

tres

70

2

53

amigos

Norma y paraíso de los negros

28

1

13

Paisaje de la multitud que orina

45

7

25

Navidad en el Hudson

 

39

2

33

Panorama ciego de Nueva York

47

24

29

Nacimiento de Cristo

 

20

1

13

Luna y panorama de los insectos

74

6

61

Cementerio judío

 

58

3

24

Grito hacia Roma

 

74

50

51

Así pues, en lo que se refiere a estos once poemas, la edición Humphries del texto español es admirable por haber introducido tan pocas modificaciones. En cambio, la de Bergamín cambia sustancialmente el sentido del poema al corregir un texto en poesía como si de uno en prosa se tratara.

Con este trasfondo llego a una cuestión mucho más complicada, la de los poemas de los que existen textos publicados antes que los de Humphries y Bergamín. El problema es tanto más complejo en cuanto que tenemos que considerar los poemas individualmente, complejidad esta que ya señala un principio básico de la crítica textual según el cual, cuanto más largo sea el texto y mayor el número de variantes, más definitivas son las conclusiones. Así pues, analizar un poema suelto es forzosamente más difícil que analizar un grupo de poemas. Con todo, no dejará de ser posible clarificar en parte el texto de estos poemas.

4. HISTORIA DE ALGUNOS POEMAS

RUINA

MANUSCRITO ORIGINAL REVISTA DE OCCIDENTE (1931) Losada Primera Antología de Gerardo Diego Manuscrito (1938) de
MANUSCRITO ORIGINAL
REVISTA DE OCCIDENTE (1931)
Losada
Primera Antología
de Gerardo Diego
Manuscrito
(1938)
de Bergamín
(1932)
(1935)
Texto de Bergamín
con variantes
( Edit. Séneca1940)
Segunda Antología
de Gerardo Diego
Séneca
Humphries
(1940)
(1940)
(1934)
Losada 7
(1942)
Antología
contra
su muerte
(1937)
AGUILAR
(1954)
Espasa-Calpe, S.A.
(1975)

NIÑA AHOGADA EN EL POZO

Según el estudio de Daniel Eisenberg, editado por Seix y Barral.

Borrador en los archivos de la familia Lorca (Copia en limpio) Primera Antología de Gerardo
Borrador en los archivos de la familia Lorca
(Copia en limpio)
Primera Antología
de
Gerardo Diego
Manuscrito de Bergamín
(1935)
(1932)
Segunda Antología de
Gerardo Diego
(1934)
Correcciones de Lorca
()
Losada 6
(1938)
Hu 1
Hu 2
Humphries
(1940)
Séneca
(1940)
Losada 7
Aguilar
(1942)
(1954)
Espasa-Calpe (1975)
SON DE NEGROS EN CUBA
Manuscrito original (Copia en limpio llevada a España) Musicalia (1930) Juan Marinello Contemporánea (1964)
Manuscrito original
(Copia en limpio
llevada a España)
Musicalia
(1930)
Juan Marinello
Contemporánea
(1964)
Aguilar
(1954)
Texto de la lectura
pública (¿1982?)
Nueva copia hecha
por Lorca
Versión revisada
Ballagas
Fragmento en
Manuscrito de
(1935)
periódico
Bergamín
(1933)
(1935)
Antología
contra su muerte
Losada 6
(1938)
(1937)
Humphries
Séneca
(1940)
(1940)
Losada 7
(1942)
Espasa-Calpe, S.A.
(1975)

De todo esto, se puede concluir que Lorca entregó a Bergamín un manuscrito de Poeta en Nueva York más o menos terminado, quien, a su vez, lo presentó a Humphries. Sin embargo, el texto de este guarda mayor fidelidad respecto al manuscrito original que el editado por Bergamín. De ahí que, ante la inexistencia del texto original, es preferible guiarse a la hora de hacer este

estudio por la edición de Humphries y relegar el manejo de la de Bergamín al estudio de casos aislados de poemas que no aparecen en el texto preferido.

4.1. Cuadro indicativo de textos que expresan mejor la versión final

 

POEMA

 

TEXTO BASE

OTROS

Vuelta de Paseo

 

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

1910

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

La aurora

 

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

Fábula

y

rueda

de

los tres

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

amigos

Norma

y

paraíso

de

los

Humphries

Bergamín Borrador y limpio de Lorca

negros

   

Humphries

El rey de Harlem

 

Los cuatro vientos

Bergamín

Spender-Gili

   

Manuscrito

Iglesia abandonada

 

Humphries

Bergamín Poesía España Peregrina Borrador de Lorca

Tu infancia en Menton

 

Sur

Héroe

Danza de la muerte

 

Humphries

Bergamín Revista de Avance

Paisaje

de

la

multitud

que

 

Bergamín Poesía Noreste Borrador y limpio de Lorca

vomita

Humphries

Paisaje

de

la

multitud

que

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

orina

Asesinato

 

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

Navidad en Hudson

 

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

Ciudad sin sueño

 

Humphries

Bergamín Antología 1932 de Gerardo Diego

Panorama

ciego

de

Nueva

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

York

Nacimiento de Cristo

 

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

Poema doble del lago Edem

Humphries

Bergamín Poesía Manuscrito Lorca

Cielo vivo

 

Humphries

Bergamín Carteles Borrador de Lorca

El niño Stanton

 

Humphries

Bergamín Carteles Borrador de Lorca

Vaca

Humphries

Bergamín Revista Occidente

Niña ahogada en el pozo

 

Humphries

Bergamín De Torre Antología de Gerardo Diego Borrador de Lorca

Muerte

 

Humphries

Revista Occidente

Nocturno del hueco

 

Humphries

Caballo verde para la poesía

Paisaje con dos tumbas y un perro

1616

Humphries

Amantes asesinados por una perdiz

Dos

 

Luna

y

panorama

de

los

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

insectos

 

Nueva

York:

Oficina

y

 

Bergamín Revista Occidente Manuscrito Lorca

denuncia

 

Humphries

Cementerio judío

 

Humphries

Bergamín Borrador de Lorca

Crucifixión

 

Manuscrito en Planas de poesía

 

Grito hacia Roma

 

Humphries

Bergamín España Peregrina Borrador de Lorca

Oda a Walt Whitman

 

Humphries

Bergamín Edición de Alcacía Manuscrito Lorca

   

Bergamín

1616

Pequeño Vals Vienés

 

Humphries

Taller Versión publicada

Vals en las ramas

 

Héroe

 

Son de negros en Cuba

 

Humphries

Bergamín Ballagas Musicalia Marinello Texto de lectura pública Manuscrito Lorca

5. ILUSTRACIONES DE LAS DOS OBRAS

Esta lista de ilustraciones supone una ayuda importante para la interpretación de Poeta en Nueva York, ya que nos indica en parte lo que Lorca consideraba como una ilustración apropiada en cada uno de los casos en que la imagen puede asignarse claramente a un poema concreto. Así ocurre, por ejemplo, en el caso de poemas como “Fábula y rueda de los tres amigos” y “Norma y Paraíso de los negros”, cuyas fotografías son como postes indicadores que señalan interpretaciones que de otro modo no hubiéramos tenido en cuenta; “Cementerio judío”, poema que suele considerarse uno de los más oscuros de la obra, para el que, muy probablemente, Lorca pensara su ilustración La Bolsa; “Nueva York: Oficina y denuncia”, que trata extensamente el sacrificio de animales, iría acompañada, sin lugar a dudas, de la ilustración Matadero; y al poema “Grito hacia Roma” corresponde, evidentemente, la fotografía de El Papa emplumado.

Ello no obstante, cabría preguntarse si llegó a existir alguna vez dicha colección de fotografías o si se trató simplemente de una relación orientativa que entregó Lorca junto con su manuscrito. Probablemente, algunas de ellas no debieron de existir, como lo demuestra el caso de la que Lorca mencionaba ilustrativa de Broadway fechada en 1830, fotografía que sería realmente difícil de obtener dada su inexistencia en esa época, de no ser que el poeta la extrajera de alguna revista neoyorquina de 1930 en grabado, como muchas de las que se publicaban entonces. En cualquier caso, la mejor prueba de que estas fotografías no existieron es que el poeta no se las envió a Bergamín cuando le entregó el manuscrito para su publicación, sino que únicamente le dio la relación de dichas ilustraciones.

Tras investigar en varias bibliotecas norteamericanas de diferentes estados y universidades, en especial en aquellas que mencionan Daniel Eisenberg en su libro Poeta en Nueva York y María Clementina Millán (Columbia University, Universidad de Siracusa, Amhsrst College), no he obtenido información respecto a las fotografías y a las películas de cine. Sí hallé, sin embargo, algunos documentos como cartas y escritos fotocopiados. Asimismo, durante mi estancia en La Habana, tuve a mi alcance varios documentos, algunos de los cuales expongo fotocopiados en su lugar adecuado.

5.1. Fotografías de la edición de Humphries

Si bien diversos autores, entre ellos Eisenberg y María C. Millán, tras buscar en los fondos de la Editorial Norton y del propio Humphries, no han logrado hallar ninguna de las fotografías que tratamos, quiero exponer a continuación varias de las imágenes que he podido conseguir de entre las que acompañaron la edición mencionada. He incluido las que considero más apropiadas, acompañando cada una de ellas con su explicación.

El siguiente cuadro ofrece una relación de las ilustraciones previstas, acompañadas de una lista de los poemas y de las secciones en los que podrían haberse proyectado.

ESTATUA DE LA LIBERTAD

 

El poeta llama a Nueva York

ESTUDIANTES

BAILANDO

VESTIDOS

DE

Fábula

y

rueda

de

los

tres

MUJER

amigos

NEGRO ABRASADO

 

Norma y paraíso de los negros

NEGRO VESTIDO DE ETIQUETA

 

El rey de Harlem

 

WALL STREET

Danza de la muerte

 

BROADWAY 1830

 

?

GENTÍO

 

Paisaje

de

la

multitud

que

orina

DESIERTO (“DESERT”)

 

Paisaje

de

la

multitud

que

vomita

MÁSCARAS AFRICANAS

 

Tu infancia en Mentón

 

FOTOMONTAJE DE CALLE CON SERPIENTES Y ANIMALES SALVAJES

Navidad en el Hudson

 

PINOS Y LAGO

Poema doble del Lago Edem

ESCENARIO RURAL AMERICANO

 

Cielo vivo

 

MATADERO

 

Nueva

York:

Oficina

y

denuncia

 

LA BOLSA

Cementerio Judío

 

EL PAPA EMPLUMADO (“THE POPE WITH FEATHERS”)

Grito hacia Roma

 

FOTOMONTAJE DE LA CABEZA DE WALT WHITMAN CON LA BARBA LLENA DE MARIPOSAS

Oda a Walt Whitman

 

EL MAR

Dos valses hacia la civilización

PAISAJE DE LA HABANA

El poeta llega a La Habana

5.2. Imágenes de la edición de Bergamín

En primer lugar, se expondrán los cuatro dibujos originales de Federico García Lorca que ilustraron la publicación de la edición de José Bergamín en la Editorial Séneca. Las copias con las que Bergamín ilustró esta edición de 1940 son en blanco y negro, sin embargo, en mi búsqueda pude hallar dichos dibujos en color en la edición de los manuscritos neoyorquinos bajo el título de Poeta en Nueva York y otras hojas y poemas, a cargo de Mario Hernández.

En segundo lugar he incluido las imágenes procedentes de Tabapress (Grupo Tabacalera, Fundación García Lorca, 1990). Con motivo del quincuagésimo aniversario de la primera edición, se celebró en abril de 1990, en la Universidad Autónoma de Madrid y en la Residencia de Estudiantes, el Seminario Internacional “Surrealismo Español: Poeta en Nueva York”.

A continuación se describen las fotografías de los dibujos mencionados:

- 1º “Hombre muerto” (1929-1932), con medidas y paradero desconocidos.

Aparece en la edición Séneca (1940), página 29, en blanco y negro, antes del primer poema. También en la edición TABAPRESS, al principio del libro, en la página 12, en color. En el dibujo vemos a un joven. Dos enredaderas que salen de las dos tumbas le suben hasta la cabeza y le atraviesan los ojos. Todo el dibujo está lleno de tumbas de las que salen plantas, lo que representa la simbiosis de la vida vegetal y la vida secreta de la sangre. En la poesía neoyorquina, musgos, hierbas y también lianas presentan el mismo carácter invasor y ominoso.

- 2º “Bosque sexual” (1929 y 1936), medidas y paradero desconocidos. El de

la edición Séneca, página 64, aparece en Hudson antes de Navidad. En la edición TABAPRESS aparece en la página 11. Son utilizadas (tal vez intencionadamente) formas vermiculares, propias de un arte primitivo. Podemos ver cómo recrea cuerpos masculinos y femeninos, pero en ningún caso enfrentados, en ondulación vertical. Falos erectos en eyaculación y vello púbico muestran el interés por lo puramente instintivo de un arte, como el surrealismo, que descubre y libera los motivos sexuales con toda su crudeza.

- 3º “Autorretrato en Nueva York” (1929 y 1931), medidas y paradero

desconocidos. En la edición Séneca aparece antes de “Vuelta a la ciudad”, página 111; en la de TABAPRESS, en la página 36. se trata de un retrato en blanco y negro. La utilización de números y letras para representar las ventanas de los edificios se puede relacionar con poemas como “Nueva York:

Oficina y denuncia”. Por otra parte, tiene una serie de autorretratos, en que Lorca se inscribe y describe por la síntesis esquemática y fantasmagórica, como el otro lado de la vida con el que él imagina sus rasgos definitorios.

- 4º “Joven y pirámides” (posiblemente en Nueva York, 1930), con medidas de

245 x 195 mm, en Colección Luis Cardoza y Aragón, México D.F. En la edición

Séneca aparece en la página 139, antes de la sección “El poeta llega a la Habana”. En TABAPRESS se presenta en la página 158. Este dibujo se lo

regaló José Bergamín a Cardoza y Aragón, a quien Lorca había dedicado el “Pequeño poema infinito”. Podría pensarse que representa al poeta en estado de sueño, en extraña comunicación con una tierra nutrida por la muerte. En el lado derecho hay una tumba y en el otro lado, una polea que extrae sangre en lugar de agua del suelo. La sangre pasa al corazón y de allí a los raros homúnculos que pasan por las blancas “pirámides del alba”. Sobre estas “pirámides blancas” he encontrado una foto de Nueva York, aproximadamente de la época en que Lorca estuvo allí, la cual inserto a continuación antes que los dibujos. Su referencia es la siguiente:

Victoria Way, Port Avenue from East Forty fith to East Fiftieth Street. H. Van Buren Maganigle. 1919 Wiew North. Gray.

ESTATUA DE LA LIBERTAD

Encontré varias de estas fotografías en la N.Y. Public Library Picture Collection., en un edificio situado en la 5ª Avenida, donde existe un buen fondo de fotocopias de este material. Conseguí una del diseño de la estatua hecho por A.G. Eiffel; otra del pedestal, realizada por Richard Morris en 1884; otra del interior de la estatua y detalle de la estatua; un cuarto diseño más completo que el anterior; una fotografía del interior; una foto del montaje; una vista de la estatua al fondo con un grupo de emigrantes que pudieron haber llegado con Lorca; y una octava, novena y décima de la época de los años 20-30. Para la parte de los poemas elijo la marcada como novena.

ESTATUA

LIBERTAD

ESTUDIANTES BAILANDO VESTIDOS DE MUJER

El dibujo y las dos fotos que presento proceden de los fondos de N.Y. Public Library. Los personajes de los dibujos están clasificados como homosexuales y los de las fotos como Impersonators. He escogido la primera mencionada, por ser la más clara, para colocarla en el lugar indicado del poemario.

NEGRO ABRASADO

Su contenido alude al primer poema de esta sección, “Norma y paraíso de los negros”, donde se habla de un paraíso quemado (título inicial de esta composición). También indica la denuncia realizada por el poeta en toda la Sección II sobre la situación de los negros en la ciudad de Nueva York. La primera imagen de un negro abrasado es la que insertó María Clementa Millán en su libro sobre Poeta en Nueva York (Rei, México, Letras Hispánicas).

Existe una sucesión de fotos recogidas en el libro Without Sanctuary, y una de ellas en la ya mencionada revista francesa Le Petit Journal, que muestran al hombre negro en un teatro para premiar al primero que lo mate. Debido a esto, he querido añadir otra imagen extraída del libro Cultura Afro americana, de esclavos a ciudadanos de Miguel Rojas Mix 15 , el nombre de cuyo fotógrafo desconocemos. Se trata de la portada de Le Petit Journal del 7 de mayo de 1911, foto esta que muestra una gran crueldad y encaja con el contenido del poema, ya que ilustra el linchamiento de un negro, ubicado en un teatro, donde hombres blancos tratan de matarlo.

De entre todas las imágenes que representan este tema, he elegido para la ilustración del libro la que presenta a William Brown quemándose, ya que, al parecer, es la que más repercusión ha tenido en USA.

15 M. Rojas Mix, Cultura afroamericana, de esclavos a ciudadanos, Biblioteca Iberoamericana, Anaya, 1988.

Linchamiento de un hombre afro americano, desnudo, con la parte baja del cuerpo sangrante con agujeros de bala. Chorros de sangre bajan por todo su cuerpo hacia abajo de las piernas; las rodillas destrozadas. La cabeza con agujeros, y todo el cuerpo, incluso las piernas.

Lee Hall, su cuerpo cuelga de un árbol, un agujero de bala en la cabeza, las orejas y otras partes del cuerpo cortadas. Se le quería poner en un teatro para matarlo a tiros y premiar a quien le matase.

7 de febrero de 1903. Wrightville, Georgia, a las 11 en punto p.m Postal sobre papel montada gelatina. 3 7/8 x 5 1/2“.

Fotos correspondientes del libro:

LYNCHING PHOTOGRAPHY IN AMERICA WITHOUT SANCTUARY

James Allen Hion ALS Congressman John Lewis Leon F. Litwack Twin Palms Publishers

Las tres fotos están montadas e impresas en gelatina. La primera con un tamaño 4 1/4 x 6“, y lo mismo las otras dos.

La víctima es forzada a posar sobre un calesín para la cámara. Las esposas cortaban directamente sobre los inflamados antebrazos. Con la mirada fija a través de las lentes con la dignidad íntegra. A la derecha un hombre con un látigo sobre el calesín y una basta sábana sobre el asiento. El cuerpo rayado, profundas laceraciones y heridas. En la foto última, Frank Embree, colgado de un árbol, desnudo y con la parte baja del cuerpo, envuelta en una basta sábana.

Postales escritas al dorso:

- 1ª Linchamiento de Virgil Jones, Robert Jones, Thomas Jones y Joseph Riley.

31 de julio de 1908. Russellville, Logan Country, Kentucky. Postal litografiada, 5

1/2 x 3 1/2”. Copyrighted 1908 by Jack Morton, salesman. Stahlman Building, Nashville, Tenn. U.S.A

- 2ª Cuerpo carbonizado de Jesee Washington, suspendido de un palo de

servicio público. 16 de mayo de 1916, Robinson, Tejas. Impresa en gelatina de plata. Postal de la foto verdadera 5 1/2 x 3 1/2”. El remitente es Joe Meyers, un engrasador del departamento de automóvil de Bellmead y un residente de

Waco, marcó su foto con una cruz, ahora un borrón de tinta a la izquierda de la víctima.

- 3ª Silueta del cuerpo de un afroamericano, Allen Brooks, colgando de Elk’s

Arch, rodeado de espectadores. 3 de marzo de 1910. Dallas, Tejas. Postal litografiada tintada. Enviada el 11 de junio de 1910. 5 1/2 x 3 1/2 “. Al borde de la inscripción impresa: Escena de linchamiento. Dallas, 3 de marzo de 1910. A lápiz al borde: “All O.K. and would like to get a post from you. Bill. This was

Raw Bunch”.

Restos quemándose sin llamas de Ted Smith, con espectadores. 28 de julio de 1908, greenville, Tajas. Postal litografiada. 5 1/2 × 3 1/2 . Escrito “quema del negro Smith en Greenville, Tex. 7-28-08”. Impreso en el borde “Copyright 1908. Sold by J.Q. Adams, Greenville, Texas”.

Ted Smith de 18 años fue rustido lentamente vivo en las calles de Greenville. La muchedumbre tendió el fuego durante el día para brasearlo.

restos sin llamas de un

afroamericano 1910, Tejas. Impresa en gelatina de plata. Foto verdadera, postal 3 1/2 × 51/2 “. Inscripción a lápiz al frente: Quema del negro quien mató

a Jim Mitchel. Agosto 1910.

Un

linchamiento

de

la

multitud

y

los

- 1ª Vista de la Avenida Comercial, Cairo, a pocos pies donde Will James fue

linchado. 11 de noviembre de 1909, Cairo, Illinois. Impresa en gelatina de plata. Verdadera foto postal. 5 ½ × 3 ½.

- 2ª En la foto de bajo, un grupo de jóvenes negros y blancos, de pie alrededor de las cenizas de Wil James, misma fecha y postal con las mismas medidas que la anterior y gelatina de plata.

- 3ª Fotografía compuesta, en el centro Wil l James y alrededor fotos correspondientes a otro linchamiento. Del mismo tamaño y composición

anteriores.

que

las

El cuerpo quemándose de William Brown. 28 de septiembre de 1919, Omaha, Nebrasca. Postal impresa en gelatina de plata 6 1/2 x 8”. La fotografía fue adquirida a un hombre en Nebrasca, cuyo abuelo la compró por dos dólares como souvenir mientras visitaba Omaha en 1919.

James Widon Johnson otorgó al verano de 1919 el nombre de “Red Summer”, debido a la sucesión de disturbios mortales que estallaron en más de veinticinco ciudades americanas entre abril y octubre de aquel año.

Hubo ese verano tensiones raciales que estuvieron al extremo en Omaha. El influjo de afroamericanos del sur y una epidemia de crímenes crearon una atmósfera de desconfianza y miedo que condujo al linchamiento de William Brown. Brown había sido acusado de molestar a una muchacha blanca. Cuando la policía le arrestó el 28 de septiembre, una muchedumbre rápidamente formada, tras ignorar las órdenes de las autoridades que ellos mismos dispersaron cuando el Mayor Edward P. Smith apareció para pedir calma, secuestraron a Brown y lo colgaron de una pértiga de trolley, de manera que ya se encontraba casi muerto antes de que la policía pudiera rescatarlo. La enloquecida multitud atacó la prisión del juzgado y se hizo de nuevo con Brown, el cual fue colgado de una farola, mutilado y su cuerpo acribillado con balas y después quemado. Cuatro personas más murieron y cincuenta resultaron heridas antes de que las tropas pudieran restaurar el orden.

NEGRO VESTIDO DE ETIQUETA

Hay dos fotos, una de un negro vestido de etiqueta con varias personas, que proviene de la N.Y. Public Library. La otra es la de Robinson Lutter (“Bill”, “Bojangles”), que es la que propongo para ilustrar la sección.

Esta fotografía representa la figura del Rey de Harlem, ensalzada por Lorca en su oda a este imaginario personaje, en quien simboliza las esperanzas de la raza negra en este segundo poema de la Sección II.

WALL STREET

Siguen ahora cuatro fotos de Wall Street, extraídas de la N.Y. Public Library. Aluden al primer poema de la Sección III, “Danza de la muerte”, que muestra “el ímpetu primitivo danza con el ímpetu mecánico”, este último representado por Wall Street, centro de las finanzas neoyorquinas, de donde surgen “huracanes de oro y gemidos de obreros parados”.

BROADWAY 1930

Las ilustraciones reflejan el contenido de otra parte de la creación, de “Danza de la muerte”, donde el protagonista se ve frente a los “cenicientos cristales de Broadway”. Es, sin embargo, una fotografía difícil de encontrar en aquellas fechas, debido a que no existían cámaras fotográficas en ese año, por un lado, y, por otro, a que en 1835, cinco años más tarde, sucedió el gran incendio. Por ello y por la gran longitud de Broadway, he procurado colocar algunos planos de antes de 1830 y de después de ese año. Además, Lorca vivió prácticamente en dicha Avenida (incluyo un plano de la zona) cuando se encontraba estudiando en la Columbia University. Cabe preguntarse de qué kilómetro querría Lorca la foto; tal vez de la parte donde él vivía o quizá de la más conocida, la de los espectáculos.

Los planos se han extraído del libro The Historical Atlas of New York City (una celebración visual de cerca de cuatrocientos años de la historia de la Ciudad de Nueva York), de Eric Homberger, Alice Hudson Cartographic Consultant. Otras cuatro fotografías proceden de la ya mencionada N.Y. Public Library.

Las dieciocho fotografías que siguen muestran diferentes tramos de Broadway a través de toda la avenida:

NEW YORK THEN AND NOW

83 MANHATTAN SITES PHOTOGRAPHED IN THE PAST AND THE PRESENT Captions by Edward B. Watson. Contemporary photographs by V. Gillon Jr. Dover Publications, Inc., New York.

He elegido la más antigua. En ella se observa un gran tramo de la avenida en 1859.

GENTÍO

Una fotografía procede del libro de Jerome Charyn titulado Nueva York, crónica de la jungla urbana, páginas 116-117; mientras que no se ha podido determinar el autor de la foto “Cola a principios de años treinta” (realizada hacia 1929 o principios de los treinta). Ambas fotografías aluden claramente a los títulos de los dos siguientes poemas de esta sección, “Paisaje de la multitud que vomita” y “Paisaje de la multitud que orina”, si bien están vinculadas especialmente al primero de ellos.

Se constatan también cuatro fotografías de multitudes, todas ellas de la N.Y. Public Library. Escojo para la ilustración la que muestra una gran cola para recoger el pan en el gran Crack, cuya fecha coincide con la de la estancia de Lorca en Nueva York.

DESIERTO

Hace referencia al quinto poema de la Sección III, “Navidad en el Hudson”. En él se insiste reiteradamente en la soledad e infertilidad del poeta, que se encuentra “con las manos vacías en un cielo desierto”. La fotografía procede del libro de María Clementa Millán.

MÁSCARAS

Son tres fotos de máscaras obtenidas de la N.Y. Public Library, de entre las que he escogido una de Central Africa Republic of Zaire.

Las figuras aluden al sexto poema de estas creaciones, representativo de la entrada del mundo africano en la ciudad de Nueva York, al ser esta composición anterior cronológicamente a “Danza de la muerte”.

FOTOMONTAJE DE CALLE CON SERPIENTES Y ANIMALES SALVAJES

Esta fotografía procede del libro de Gregorio Prieto. Refuerza el contenido de la anterior al referirse al mismo poema, “Ciudad sin sueño”, en el que se dice que “vendrán iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan”.

PINOS Y LAGO

Son nueve fotos procedentes del archivo de la Fundación Federico García Lorca, en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Todas ellas llevan referencia tanto delante con el número de la fotografía como al dorso, a excepción de la tercera que es igual a la segunda, aunque reproducida en color, exactamente igual a la copia que la foto que proviene de la edición de Poeta en Nueva York y otras hojas y poemas de Tabapress. Es curioso que Lorca tuviera una fotografía suya tomada en este paisaje, ¿sería esta fotografía escogida por él? Esta ilustración abre la Sección IV, “Poemas del lago Edem Mills”, en una clara alusión al entorno referencial de estas creaciones.

Cabe decir que todas las imágenes eran postales, algunas de ellas mandadas a la familia y escritas al dorso, así como que todas llevan un escrito al dorso. La que elijo es la marcada como 40, principalmente porque en ese lugar el poeta se hizo una foto con Cummings, su amigo americano.

ESCENARIO RURAL AMERICANO

El contenido de esta fotografía sirve de pórtico a la Sección V: “En la cabaña de Farmer”. En ella, el autor agrupa tres composiciones que aluden a hechos o a personajes concretos que pudieron ser conocidos por el poeta durante su estancia en el campo en el verano de 1929, aunque su significación sea diferente.

Se trata de cuatro fotos, algunas de ellas compuestas, procedentes de la N. Y. Public Library. Son imágenes todas ellas muy didácticas. Para el libro, he elegido la fotografía de los surcos, ya que la considero muy estética.

MATADERO

Esta imagen refuerza el significado de la Sección VI, “Introducción a la muerte (Poemas de la soledad en Vermont)”, cuyo tema fundamental es la muerte, aunque enfocada bajo diferentes perspectivas. La presencia de esta fotografía al comienzo de la sección alude al título y significado del poema “Muerte”, así como al contenido de los cuatro restantes. En ellos también se nos habla de esta realidad, centrada unas veces en el mundo íntimo del poeta, como en “Nocturno del hueco”, y proyectada en otras ocasiones en un universo más delimitado, como en “Paisaje con dos tumbas y perro asirio”.

Siguen a esta cuatro fotos procedentes de la N. Y. Public Library, de entre las que he elegido la de “Meat Industry”.

LA BOLSA

Son tres fotografías de la Bolsa de Nueva York, extraídas de la N. Y. Public Library. Una de ellas muestra el interior de la bolsa de manera muy representativa, con papeles por el suelo y volando.

Estas fotos, que reflejan el centro neurálgico de las finanzas neoyorquinas,

abren la Sección VII: “Vuelta a la ciudad”. Su presencia explica la selección de poemas realizada por el autor en este apartado. La primera composición, “Nueva York: Oficina y denuncia”, alude claramente a este significado, mientras que la segunda, “Cementerio Judío”, describe la muerte de un miembro de este pueblo, que Lorca asocia al poder económico del mundo bursátil. Asimismo, explica la inclusión de su tercer poema, “Crucifixión”, cuya presencia sirve al autor para identificar, dentro del apartado, el sacrificio de Cristo con la posibilidad de salvación para el mundo simbolizado en la bolsa: “Y la lluvia

bajaba por las calles decidida a mojar el corazón (

mientras la sangre seguía

a los fariseos con un balido de cordero”. La inclusión de este poema detrás de “Cementerio Judío” lleva a establecer un paralelismo entre estas dos muertes, representativas de posturas opuestas en la temática que quiere exponer el poeta.

)

EL PAPA EMPLUMADO

La ilustración sintetiza el contenido expresado en el primer poema, “Grito hacia Roma”, de la Sección VIII, denominada “Dos Odas”. En esta composición el poeta denuncia la actitud de Roma por su falta de solidaridad hacia los que sufren. El significado de esta creación contrasta, a su vez, con el último poema del apartado anterior, “Crucifixión”, donde el protagonista había ensalzado la figura de Cristo.

FOTOMONTAJES

El fotomontaje es una clara alusión al segundo poema de este apartado, “Oda

a Walt Whitman”. Dos de sus versos coinciden con la fotografía, en los cuales

el poeta afirma lo siguiente: “Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman, he dejado de ver tu barba llena de mariposas”.

He asignado a la misma explicación las tres imágenes de fotomontaje, realizadas por Gregorio Prieto y que él mismo publicó. Cada una se situará en el lugar correspondiente en el poemario.

Daniel Eisenberg 16 , en su libro sobre Poeta en Nueva York afirma lo siguiente:

Un dibujo de Walt Whitman con barba llena de mariposas, obra de Gregorio Prieto, se expuso en la feria internacional de Nueva York en 1964-1965, y su autor lo reprodujo en su Lorca en color, p. 194. Tengo casi seguridad de que

este dibujo es posterior a la muerte de Lorca. [

Lorca no volvió de Nueva York con ellas (se refiere a las fotografías).

Sabemos positivamente que

]

Según Amalia Agostini, en Nueva York, Lorca no tenía máquina de fotografiar, y, de haberla tenido, considero que las ilustraciones hubieran sido diferentes. La idea de ilustrar el libro debe de haber sido tardía —sólo se menciona en la última entrevista de Lorca, en julio de 1936, aunque supongo que fue anterior al manuscrito de Bergamín— y algunas de estas ilustraciones parecen notas apresuradas tomadas sobre los poemas.

A este respecto, D. Eisenberg 17 comenta en la obra mentada que

el propósito de Lorca de ilustrar con fotografías un libro de poemas data, sin embargo, de antes de su viaje a Nueva York; en la publicación de 1928 de la Oda al Santísimo Sacramento del Altar, vemos que se anuncia como parte de “un libro próximo de poemas, que se publicará con fotografías (Oc., II, p. 1393), y en un anuncio de las Ediciones Gallo en Gallo n º 1 (febrero) [publicado en marzo] de 1928), vemos que la proyectada edición de la Fábula de Acteón y Diana, de Mira de Amescua, a cargo de Dámaso alonso, iba a ilustrarse con fotografías de Hermenegildo Lanz.

16 Op. cit. pág. 169, nota 137.

17 Op. cit. pág. 169, nota 138.

MAR

La primera fotografía procede del ya mencionado libro de María Clementa Millán. La segunda es una vista del mar en Cuba, del libro Cuba de Gianni Constantino (1989), la y foto de Renzo Matino.

Abre la sección IX “Huida de Nueva York” (“Dos valses hacia la civilización”). El contenido de la sección es variado. Se presenta el murmullo del mar como otra clase de música, estableciendo una identidad con los valses en este apartado. Por otra parte, se da la visión del mar como el camino hacia la civilización. Este acercamiento lo realiza el poeta a través de uno de sus máximos exponentes, la vieja música del vals, símbolo de la civilización europea.

PAISAJE DE LA HABANA

Consiste en cinco fotos de La Habana, todas ellas precedentes de la N. Y. Public Library. La primera es del Morro (Château des trois róis de Morro), mientras que las otras cuatro también son muy representativas de La Habana:

- Una carnicería: La Defensa.

- Parque Central por Walke Evans (1933).

- La Calle del Obispo. En La Habana Vieja (1910).

- Interior de una Plaza del Vaposa. Walke Evans (1933).

- Del Castillo de la Real Fuerza (más de 400 años de antigüedad).

La última ilustración de la Sección X, “El poeta llega a La Habana” cierra el ciclo iniciado al comienzo del poemario, donde la Estatua de la Libertad era fiel indicadora de la llegada del poeta a la ciudad neoyorquina. Así pues, las relaciones entre fotografías y creación literaria parecen evidentes, lo que reafirma, una vez más, la estructuración del poemario.

6. ORGANIZACIÓN, ESTILO Y ESTRUCTURA DEL TEXTO

Se ha dicho con frecuencia que Poeta en Nueva York es la obra más extraña de Lorca y la que mayores problemas de interpretación presenta. Cuando por primera vez fueron conocidos los poemas que la integran, ya al ser publicados en algunas revistas, ya —como era costumbre del autor— a través de sus lecturas a los amigos, pocos pudieron ver relación clara en el tema, lenguaje, imagen o tono con lo que se consideraba “típico” del mundo poético lorquiano, tan profundamente enraizado en la tradición y la tierra de su propio país. Fue opinión corriente la de que el autor andaba extraviado, al abandonar las fuentes habituales de su inspiración. Se habló también de artificialidad y casi nadie ponía en duda que aquello fuese producto de una desviación momentánea, debida principalmente a dos razones: el deseo de superar, entregándose a lo extravagante, la fama del poeta puramente “popular”, o el afán de competir con otros poetas de su generación, y en particular con Rafael Alberti, lanzado entonces hacia la aventura surrealista.

El libro permaneció inédito hasta 1940. Cuando apareció en la Argentina, la situación había cambiado considerablemente y el surrealismo era aceptado en el mundo literario como expresión auténtica de la inquietud de la época. Además, la trágica muerte del poeta y la sombra de la guerra que se extendía sobre la Tierra predisponían tanto al crítico como al lector a ver en estos versos turbulentos algo más que palabrería seudopoética sin gran significación. José Bergamín, en su prólogo a la edición Séneca, y Juan Larrea en un comentario posterior, señalan claramente el sentido profético del libro. Los dos hablan en nombre de la desolada actitud de los exiliados españoles.

Pero probablemente fueron los críticos norteamericanos los que, al aparecer, también en 1940, la traducción inglesa de Rolfe Humphries, afirmaron sin reserva el significado de la visión de Lorca en esta obra así como su alta calidad poética.

Sin embargo, en el mundo hispánico, se siguió descartando a veces este libro como una escapada contemporánea a zonas extrañas, de escasa significación en el caudal genuino de la trayectoria poética de Lorca. Opinión esta equivocada, compartida por algún inglés y algún norteamericano, como Roy Campbell y John A. Crow. La causa de esto es evidente: Lorca habla aquí con una voz nueva. El pesimismo, la oculta corriente de protesta social o, mejor dicho, humana, frente a lo que se podría llamar la deshumanización del hombre y de la vida moderna, no encajaba en la imagen convencional de un poeta folklórico creada desde el resonante éxito del Romancero. Incluso en el lenguaje era sorprendente la diferencia con sus anteriores obras. No era porque le faltase color, sino que los verdes y los rojos, el amarillo y los tintes azafrán, el aceitunado y el carmín, eran ahora reemplazados por tonos cenizas, grises, limón seco o negro carbón. La imagen y la metáfora, de aparente incoherencia, podían parecer como un mero ejercicio en surrealismo.

Podemos comprobar cómo este libro no se halla tan alejado del resto de su obra como superficialmente pudiera parecer, ya que, con el correr de los años, se ha comprobado claramente que hay muchos Lorcas o, en otras palabras, que hay muchas claves en la amplia gama de su obra.

Visto así, Poeta en Nueva York, en lugar de parecer un ejercicio caprichoso y excéntrico en un reino ajeno al poeta, cobra significado como reacción previsible ante el choque con una realidad diametralmente opuesta a la suya propia. La ciudad se transforma en el símbolo poderoso de este universal fracaso. Sin negar la oscuridad de muchos de sus versos, o lo que pudiera parecer la deserción voluntaria de su propia sensibilidad, de sus característicos modos poéticos, podemos vislumbrar en este libro la perturbada revelación de las destructoras fuerzas del mundo moderno en la maraña de acero y miseria que Lorca vio en Nueva York. Al mismo tiempo, el libro puede considerarse como un eslabón bien definido entre sus primeras y últimas obras, más profundas, más dramáticas en sustancia y en estilo, y como un paso importante en su evolución artística. Viene inmediatamente después de haberse apartado Lorca de los elementos populares y tradicionales, dominantes hasta entonces en su obra, para explorar, en la “Oda a Salvador Dalí” y en la “Oda al Santísimo Sacramento del Altar”, un tipo de poesía caracterizado por una conciencia intelectual a la que la crítica española, acaso involuntariamente, no ha dado la importancia debida.

Todo indica que los poemas de Nueva York son el resultado de una auténtica experiencia personal y artística que, como en todo poeta verdadero, trasciende lo puramente personal. Su viaje a Nueva York se puede interpretar como una huida, y su libro, aunque muy diferente en la finalidad y en el lenguaje, podría compararse, y se ha comparado alguna vez, con Une saison en enfer, de Rimbaud.

Cualesquiera que fuesen los motivos inmediatos de la estancia del poeta en Nueva York, sólo se encontrará coherencia y sentido a estos poemas si se tiene en cuenta que fueron el resultado de una triple crisis: crisis sentimental en la vida del poeta, a la que aludía constantemente por esa época, sin revelar nunca con claridad su naturaleza; crisis en su propia evolución literaria, y que es en parte consecuencia de la crisis de toda la poesía moderna al surgir el surrealismo y otros “ismos”; y, por último, una crisis profunda en el escenario americano que iba a servirle de tema.

Se olvida a veces que lo que Lorca encuentra al desembarcar es la Nueva York de la Depresión de 1929–1930, con todo su andrajoso desorden, con todo su pesimismo y desesperación. Es probable que Lorca, poco versado en las leyes de la historia y de la economía, no se diera verdadera cuenta de lo que ello significaba, pero allí estaban los signos externos para que él los captara y expresara de un modo incoherente y semiconsciente. Si recordamos esto, no es difícil comprender por qué la soledad que criaba dentro de sí mismo se intensificó al contacto con el desgarramiento y la falta de dirección que por la fuerza le imponía la realidad de la ciudad. Se puede decir que el poeta se encontró a sí mismo en Nueva York o al menos que descubrió aquí algunas nuevas capas de su más íntima personalidad. No es por tanto extraño que en

estos poemas trascienden por doquier los símbolos nebulosos del destino trágico y del dolor.

Es probable que la idea de escribir un libro sobre Nueva York fueran intentos aislados para expresar impresiones y sentimientos producidos por el choque de su soledad íntima con las nuevas realidades: “la arquitectura extrahumana”, el ritmo furioso de geometría y de angustia. Todo ello tenía que transformarse, por el impulso de una fuerza interna, en poesía. Pero, al principio, esa fuerza aún no había encontrado dirección clara ni había encuadrado el poeta su experiencia dentro del marco de una visión total. Es interesante recordar que, durante los primeros meses, Lorca leía sus poemas a cualquiera con quien entraba en contacto, pero a medida que el libro fue tomand