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Publicacin XIII

HERMANDAD DE MONTSERRAT

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REFLEXIN: La Festividad y el Triduo a Ntra. Sra. de Montserrat.

CURSO DE FORMACIN

Por Fco. Javier Jan Toscano


Carmelita Descalzo Una gran seal apareci en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en la cabeza. (Ap 12,1) Celebrar las fiestas de Mara es celebrar la decisin del Padre, que teniendo que elegir una habitacin terrestre para su Hijo, no piensa en un palacio, sino en un cuerpo, en un corazn de carne. Y hace esta morada, Mara, llena de gracia. Celebrar las fiestas de Mara es celebrar que la tierra, que con frecuencia se presenta egosta, ha producido su fruto ms hermoso. En nuestro desierto ha brotado una flor encantadora. El mundo del rechazo, muchas veces cerrado e impenetrable, ha ofrecido un espacio de acogida. La humanidad, a veces envejecida y desorientada, despus de una serie interminable de productos de poca calidad, despus de tantas pruebas decepcionantes, ha sido capaz de sacar de su tronco un brote inesperado, nuevo, intacto. Mara es la nueva oportunidad que Dios nos ofrece para restablecer el orden querido por el mismo Dios al comienzo de la creacin, cuando todo estaba bien. Mara es el espejo inquietante de lo que podemos ser, de lo que puede ser nuestra vida si no nos alineramos en la parte equivocada, si no apostamos obstinadamente por el rechazo. Mara es la oportunidad que Dios nos ofrece para cambiar nuestra vida y recuperar la imagen y semejanza de Dios. El s de Mara nos resulta difcil. Sobre todo cuando se trata de aceptar la propuesta de Dios para una vida mejor. Difcil, pero no imposible, el Dios que nos invita a seguirle y nos crea para ser su imagen, nos da en Mara una Madre y un modelo a imitar. Celebrar a Mara es decirle s a ella, que la aceptamos y queremos como Madre, que la imitamos en la vida de oracin y de compromiso con Dios y con la Iglesia. Es decirle que vamos a intentar ser como Ella quiere que seamos.

El s de Mara nos resulta difcil. Sobre todo cuando se trata de aceptar la propuesta de Dios para una vida mejor