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La reencarnación en el mensaje de Cristo
Hacia una nueva y antigua comprensión del cristianismo
Arcángelo Cerezzo Frex

Religiones, Autoayuda y Crecimiento

Colección

www.librosenred.com

Dirección General: Marcelo Perazolo Dirección de Contenidos: Ivana Basset Diseño de cubierta: Daniela Ferrán Diagramación de interiores: Javier Furlani

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Índice

Profesión de fe Dedicatoria Ofrenda Prólogo Capítulo I Presentación del problema. Declaración de principios y supuestos Capítulo II Versículos reencarnacionistas y aspectos históricos del tema Capítulo III El infierno y la muerte como expresiones de la reencarnación Capítulo IV La resurrección como fin último de la reencarnación Capítulo V El problema antropológico Capítulo VI El karma en las enseñanzas de Cristo Capítulo VII Yo soy el camino, la verdad y la vida

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Bibliografía Acerca del autor Editorial LibrosEnRed

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Profesión de fe

Me declaro un cristiano que cree en la reencarnación y un hindú que cree en Cristo.

Dedicatoria

Dedico esta obra a todos los sinceros buscadores de la verdad religiosa que comparten con humildad, disposición y fraterno diálogo sus convicciones personales. A todos aquellos que aman la verdad y expresan su verdad con amor.

entrego esta obra.Ofrenda Siguiendo una noble tradición del hinduismo. los cuales. a los grandes maestros espirituales de la India de los últimos tiempos –de especial manera a Paramahansa Yogananda–. están mostrando la revelación y los signos providenciales de Dios para el futuro de la humanidad y el divino mensaje del Cristo. . como una ofrenda. con su ejemplo y enseñanzas.

en general. como tal. en el estricto sentido de la palabra. Este no es un texto esoterista. sino una posibilidad plenamente legitimada. por toda persona que busque asumir con mayor autoconciencia sus creencias religiosas. tiene la capacidad de demostrar de manera contundente que ello no es así. logrando demostrar de manera sólida que ser cristiano y creer en la reencarnación es una posibilidad absolutamente válida y racionalmente sustentable.Prólogo Esta es la obra más importante que se haya escrito en los últimos tiempos. porque tiene la fuerza de cambiar un paradigma religioso que ha perdurado por casi mil quinientos años. sino una obra de rigor que se enmarca dentro de la gran tradición del pensamiento. Es más que sabido que la postura oficial del cristianismo institucionalizado asume explícitamente una negación de la reencarnación como creencia cristiana. Esta obra. por lo tanto. en definitiva. estudiosos de las religiones y de la filosofía. dejando no solo una mera duda razonable. sin embargo. el cual ha dividido a millones de personas entre las religiones reencarnacionistas. que afirman la existencia de muchas vidas encarnadas en aras de alcanzar la plenitud divina. de la validación de esta creencia en la dogmática cristiana. una revisión profunda de las creencias cristianas. En ella se enfrenta quizás el más grande debate teológico de la historia. y las religiones monovitalistas trascendentes. y. haciendo. una defensa racional. Por ello. se vuelve un reto para el lector aferrado a las interpretaciones tradi- 9 LibrosEnRed . novelesco o histórico especulativo. En esta dile mática. Su lectura. digna de ser leída por teólogos. que creen en la posibilidad de una única vida encarnada y una posterior vida eterna plenificada o infernal. Que nadie se engañe. En él se busca probar esta tesis no desde factores exógenos ni desde una visión atomizada o fragmentada del cristianismo. en cuanto ningún trabajo intelectual en la historia del pensamiento teológico o filosófico ha planteado con tanta radicalidad y rigor esta posibilidad como este escrito. planteando toda una apologética al respecto para rechazar tal posibilidad. sino desde la centralidad de sus dogmas fundamentales. Es. representa la apología más importante que se ha hecho a la posibilidad de asumir la reencarnación en el cristianismo. la obra asume la opción reencarnacionista.

En este contexto. con este trabajo se hace una real purificación de este problema. paradigma religioso desde el cual se plantea la creencia reencarnatoria. Además. dichos argumentos. en definitiva. En definitiva. se fija con claridad el estado de la cuestión y las condiciones de posibilidad para que se abra adecuadamente el gran debate que deberá enfrentar el mundo cristiano en esta y en las futuras décadas respecto de la reencarnación. planteando unilateralmente una serie de razones que supuestamente la harían incompatible con esta religión. incluye varios extractos y conferencias diseminadas en diversos textos de los grandes teólogos. el tratamiento evidentemente prejuiciado que se le ha dado al tema. A través de su lectura. sin lugar a dudas. En un juicio final se puede señalar que por el potencial que tiene este libro de cambiar de manera radical y definitiva el paradigma del cristianismo causará un impacto mundial y llegará a ser valorado como una de las grandes obras intelectuales y espirituales de este siglo. esta obra es un texto de estudio para adentrarse en el conocimiento y la reflexión tanto en torno al cristianismo como al hinduismo.Arcángelo Cerezzo Frex cionales y una gran oportunidad para quien quiera asumir la reencarnación y/o comprender más profundamente el cristianismo. Como tal. proponiendo formas de comprensión renovadas que propician una revisión fundamental de su cosmovisión y le permiten superar varias de sus contradicciones aún presentes. y un aporte invaluable para el mundo cristiano. se vuelve una oportunidad para repensar el cristianismo. La doctrina oficial y tradicional de las instituciones cristianas ha negado habitualmente la reencarnación. que es demostrar que Cristo declara la reencarnación en su mensaje. y su develamiento en las expresiones de Cristo. 10 LibrosEnRed . tiene el mérito adicional de hacer una revisión profunda de los grandes dogmas del cristianismo. la carencia de objetividad que presentan y. crítica y rigurosamente. enriquecedora e inspiradora para todo buscador sincero de la verdad religiosa. demostrando sus errores. Por ello. En este libro se confrontan por primera vez. eruditos y santos del hinduismo que aluden directamente a la dogmática cristiana. con independencia de su objetivo central. Su lectura será. sus dilemáticas aparentes. el cristiano que sienta la legitimidad de incorporar esta creencia a su visión religiosa encontrará todos los argumentos que le permitan justificar sólidamente esta opción.

Declaración de principios y supuestos El vivir en el momento histórico actual. sin los filtros restrictivos que las instituciones que las representan les dan. da la oportunidad de conocer de manera directa y personal las distintas doctrinas religiosas de la humanidad. Sin embargo. tan inexpugnable como el Muro de Berlín. Junto con ello. Estas condiciones permiten avanzar de un discurso que en su afán por autolegitimarse solo enfatizaba las diferencias a uno que. Como tal. y lo es efectivamente bajo su paradigma dicotómico y autorreferencial. falsas imputaciones y actitudes autorreferenciales respecto de la verdad. sino también sus similitudes. Así. la cual propicia la libertad de pensamiento. posibilitando superar protagonismos excluyentes para avanzar de manera más dialógica y fraternal en busca de la verdad. Dichos encuentros significan. en definitiva. muy por el contrario. ver algún Papa confraternizando con el Dalai Lama o con representantes del hinduismo se vuelve algo habitual y un signo positivo de nuestro tiempo. que el tema no está cerrado. y que esa muralla apologética. marcado por el fenómeno de la globalización. al revisar crítica y profundamente sus planteamientos podemos reconocer. Este momento cultural nos da. en el orden religioso. Oriente y Occidente. esta obra aspira a abrir el gran debate sobre el tema y dar 11 LibrosEnRed .Capítulo I Presentación del problema. el acceso masivo a la información y la cultura de los derechos humanos. que en su momento dividía. el espíritu ecuménico de nuestro tiempo propicia el encuentro interreligioso en el orden humano. la posibilidad de que la postura del mo novitalismo trascendente –que representa al cristianismo tradicional– y la visión reencarnacionista –que caracteriza al mundo oriental– se miren cara a cara y puedan reconocer no solo sus diferencias. la posibilidad de formar un juicio propio de las distintas creencias religiosas y así ejercer de mejor manera el inalienable derecho de pensar y elegir lo que en conciencia nos parezca mejor y verdadero. mirando de manera más afectuosa. comienza hoy a derrumbarse. por ejemplo. imparcial y objetiva lo que el otro tiene que decir. credo y opinión. Afirmar que la reencarnación es compatible con el cristianismo parece algo imposible para el discurso teológico cristiano tradicional. muchos de los cuales están plagados de prejuicios. En este sentido. puede reconocer también los puntos en común. se abre un campo amplio de análisis y reflexión respecto de la posibilidad de reconsiderar la reencarnación como doctrina cristiana. en suma.

para comprenderse mejor uno mismo. que tuvo sus orígenes en el mundo oriental. Así. islamismo. del tiempo de gracia y de misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena seHenri Bourgeois. sino que responde a su más íntima esencia.1 Este tema presenta. el problema teológico-religioso más radical que haya enfrentado la historia de la humanidad. budismo. se vuelve cada vez más una urgencia no solo en el orden teológico formal. de la reencarnación. La creencia en la reencarnación. que asumen que son muchas las vidas encarnadas –hinduismo. ha ido adquiriendo una valoración cada vez más creciente en el mundo occidental. y la real valía de los argumentos que ha propuesto para negarla. Henri Bourgeois. en última instancia. profesor de teología dogmática de la Universidad de Lyon –Francia–. refiriéndose al tema de la resurrección y la reencarnación. es significativo señalar que muchos personajes de gran renombre de la tradición cultural más selecta de Occidente han dado opiniones favorables de ella. se señala de manera taxativa: La muerte es el fin de la peregrinación terrena del hombre. lo cual se ve reflejado en la condición polarizada que ha tenido a millones de personas entre la opción de las religiones monovitalistas. donde millones de personas la aceptan o la valoran como una alternativa válida de asumir. a través de su historia. tal posibilidad no es compatible. etcétera–. que afirman la existencia de una vida encarnada –cristianismo. en el orden dogmático. Más allá de brutales oposiciones y de fáciles amalgamas hay espacio para un pensamiento que busca entender lo que el otro quiere decir y. siendo cristiano.mercaba. sino también en la reflexión de quien. judaísmo más tradicional–. En esta lógica del diálogo y el mutuo respeto. señala: “En la actual coyuntura en Occidente es urgente una reflexión de este tipo. siente la necesidad de incorporar a sus creencias la reencarnación. jainismo. Presupuestos y fundamentos”.Arcángelo Cerezzo Frex legitimidad desde un orden filosófico y teológico a la tesis que afirma que esta creencia no solo es compatible con el cristianismo. en esta y las próximas décadas. “Reencarnación y resurrección.org 1 12 LibrosEnRed . y la de las religiones reencarnacionistas. en el artículo 1013 del catecismo de la Iglesia Católica. con la posibilidad de una legítima réplica. La necesidad de un debate profundo e interreligioso del tema que tenga un carácter dialógico y fraterno. Gracias al otro”. es la evaluación que ha hecho el mundo cristiano institucionalizado. http://www. Uno de los aspectos que se comenzará a discutir a partir de este escrito. En este orden. ¿Es posible ser cristiano y creer en la reencarnación? Desde la posición de la teología cristiana tradicional.

tratando de visualizar su significado en algunos versículos puntuales del texto bíblico. dicha facilidad es producto de la gran ignorancia que existe respecto de su contenido. No hay reencarnación después de la muerte. por el contrario.va Hans Kung. Está establecido que los hombres mueran una sola vez. demostrando la existencia de bases suficientes y razonables para admitir que Cristo declara la creencia en la reencarnación en su mensaje. En este sentido. En definitiva. no es consecuencia de una profunda autoconciencia personal ni tampoco porque la solución de ello sea evidente. Muy por el contrario.3 Es evidentemente meritoria la opinión de este famoso teólogo. 117. que tienen una posición crítica y negadora de la reencarnación. sin embargo. ya no volveremos a otras vidas terrenas. algunas tendencias que son significativas de hacer notar. www. Trotta. 13 LibrosEnRed . Cuando ha tenido fin el único curso de nuestra vida terrena. para otros. generada por la sujeción pasiva a una visión que ha propuesto prejuiciosamente el tema. por adherirse acríticamente a un adoctrinamiento que ha hecho parecer la reencarnación como opuesta al mensaje cristiano. que él reconoce en los cristianos tradicionales. como en la diversidad cultural. pretende validar la posición reencarnatoria. Tal planteamiento atomizado y carente de visión sistémica no logra. ¿Vida eterna? Edit. la cual asevera que existirían enseñanzas de 2 3 Catecismo de la Iglesia Católica. la elección es fácil y rápida. ¿Cuál de las dos explicaciones –la de una o la de varias vidas después de la muerte– es más plausible? Para los cristianos tradicionales. quien en su obra ¿Vida eterna? señala lo siguiente: “Pero la cuestión debe permanecer abierta. reconocen que el tema requiere una revisión profunda y que esta radical postura de negación e indisposición al diálogo es inadecuada. En el orden de la afirmación o rechazo a esta postura se pueden ver en el mundo religioso y teológico. Por un lado están los que han intentado ver la creencia en la reencarnación en las Sagradas Escrituras. p. porque refleja una mayor objetividad y apertura para enfrentar el problema.vatican. asume afirmativamente esta pregunta.La reencarnación en el mensaje de Cristo gún el designio divino y para decidir su último destino. pues la disyuntiva todavía no está clara. tal vez no tanto”. marginalmente. es importante hacer notar que incluso teólogos cristianos. sino mucho más congruente con la doctrina cristiana. y que el asumir tal concepción no solo es válido. me parece que esa facilidad para definir la propia postura. a través de una falsa dicotomía. Nº 1013. por otra parte.2 Este escrito. Un ejemplo de ello es Hans Kung. existe otra tendencia que. Sin embargo. dar una explicación satisfactoria de tal posición.

que ya a partir del siglo IV d. Esto es un hecho histórico indesmentible. y la tradición se los asignó a tales o cuales apóstoles. De hecho. los llamados evangelios apócrifos tuvieron un patrón semejante. intentando. es una posibilidad que presenta real credibilidad. Esta lamentable situación causó un perjuicio irreparable a la cultura occidental. o los pergaminos del mar Muerto encontrados en Qumran. este escrito se abstiene de su análisis por carecer de antecedentes que validen o nieguen tal posibilidad. Sin embargo. el considerar que pudo haber una alteración o eliminación de textos originales de los primeros siglos del cristianismo. se inició una suerte de caza de herejías por parte del clero oficial. que planteaban enfoques distintos a los oficialmente asumidos. fueron redactados en comunidades. los cuales se encontrarían en una suerte de extravío u ocultamiento. en el pueblo de Nag Hammadi. y en varios posteriores. y que quizás puedan entregar nuevos datos respecto de la figura y enseñanza de Cristo. a uno de los más grandes teólogos de todos los tiempos. No debemos dejar de tener presente. por dar solo un ejemplo. según el juicio teológico actual. demostrar la presencia de la creencia reencarnatoria. y algunos de ellos fueron valorados por las comunidades cristianas de la época como revelados y de plena 14 LibrosEnRed . se centra en los mismos datos que entregan los evangelios oficialmente validados –canónicos–. pero como no contamos con el beneficio de tales escritos nos limitaremos al análisis de los textos bíblicos y documentos de los autores de la antigüedad que han llegado hasta nuestros días. Sin desconocer el interés que pueda suscitar la discusión en torno a los llamados evangelios apócrifos y a los documentos de la antigüedad que se han descubierto en las últimas décadas –como los encontrados en Egipto. en este orden. producto de una experiencia de fe común. donde supuestamente se afirmaría esta creencia. e incluso ellos fueron inicialmente anónimos. lo que es obviamente negado por los teólogos que representan el discurso oficial del cristianismo institucionalizado. como un comentario pertinente. Por consiguiente. e integrados a la Biblia. a partir de 1947–.Arcángelo Cerezzo Frex Cristo presentes en otros manuscritos alternativos al texto bíblico. El planteamiento de este escrito prescinde de alternativas semejantes por su alto contenido especulativo y controversial.C. las cuales se mueven en una insalvable dicotomía de afirmación o negación. Es válido tener en cuenta. que significó la destrucción de diversos textos de escritores de la época. También se escucha la opinión de que la expresión actual y oficial de la Biblia estaría tergiversada o manipulada. como fue el caso de Orígenes. a partir de ellos.. porque creemos que en ellos existen criterios y claves suficientes para develar la presencia y la validez de la reencarnación en la doctrina cristiana. que afectó. Respecto de tal posición. reafirmamos que esta propuesta solo se centrará en los evangelios oficial y habitualmente conocidos. que los evangelios. en 1945.

se señala que fue realizado cientos de años después de que Cristo expresara su mensaje. Edición Barsa. p. Muchos cuerpos. es bastante razonable creer y asumir que efectivamente la Biblia. como se concibió y se ordenó en los primeros siglos del cristianismo. una misma alma. 1970. reiteramos que este estudio se centrará en la validación de tal 4 5 Biblia Católica. fue la primera vez que se dio una lista de los supuestos libros inspirados. en siglos posteriores. se enumeraron de manera más definitiva los libros que hoy conforman la Biblia. y que cuando. cuando los romanos la censuraron”. en las cuales afirma personalmente la creencia reencarnatoria. y el de Trento. esta fue negada. a la posibilidad de la reencarnación en el mensaje de Cristo. Edit. en alguna medida. celebrado en el año 1441. contenía textos donde se mencionaba esta creencia. algunos de los cuales eran atribuidos a los mismos apóstoles. que determinó cuáles debían ser considerados verdaderos y de inspiración divina. de 1546.La reencarnación en el mensaje de Cristo autenticidad. En este punto. Respecto de este punto. p. y recién en los concilios de Florencia. monseñor Juan Straubinger. en los concilios de Hipona y Cartago. Sin embargo. Marcos. Lucas y Juan–. Brian Weiss señala: “La reencarnación se mencionaba en el Nuevo Testamento hasta los tiempos de Constantino. En este contexto es significativo señalar que existen algunos escritos que se redactaron en un período semejante al de los evangelios canónicos. En relación a lo señalado. y que la Biblia como la conocemos actualmente es producto de todo un desarrollo histórico. cuestión que originó disputas y debates en varios concilios de la época. afirma: “[…] aparte de los libros hoy tenidos como inspirados. 23. Brian Weiss. 12. dichos textos fueron eliminados o rechazados. no debemos olvidar que la selección de los textos considerados oficialmente como inspirados por el Espíritu Santo o directamente revelados fue un tema de gran discusión en la historia del cristianismo. los que poseen citas explícitas que se atribuyen a Cristo. circulaban otros que gozaban también de mucho prestigio entre las primeras comunidades cristianas. algunos de los libros hoy reconocidos como inspirados no eran aceptados como tales por personas de prestigio en la misma Iglesia”. En cambio. Al respecto se indica que recién en el siglo IV. 15 LibrosEnRed .5 A pesar de que todos estos datos pueden dar un valor probatorio. dándoles un estado semejante a como actualmente conocemos la Biblia. Vergara. en la introducción de la Biblia católica presente en la Edición Barsa de 1970. por ejemplo. Por lo tanto. las dudas persistieron durante mucho tiempo.4 El llamado Canon –medida– por el cual reciben el nombre de canónicos los cuatro evangelios presentes en la Biblia –Mateo. También es un hecho no menor el que algunos estudiosos del tema consideran con el mismo valor de los evangelios canónicos a otros evangelios no presentes en la Biblia.

inabordables en un estudio serio que busque objetividad y universalidad argumentativa. p. 67. No deja de haber también dentro de los detractores que se asumen como cristianos personas que en un pasional fundamentalismo emiten las aseveraciones más ofensivas contra los representantes de los movimientos y religiones reencarnacionistas. es significativo hacer presente que tales posiciones tienden con cierta recurrencia a contrastar la doctrina cristiana con las concepciones más truculentas de esta creencia o con las interpretaciones de la reencarnación dadas por algunos personajes representantes de grupos esotéricos o filosóficos específicos. a pesar de que no sean compartidas. Desclée. Cristianismo y religiones. pues al hacer una revisión con profundidad y rigor de los juicios antirreencarnacionistas que se plantean habitualmente en autores cristianos se puede reconocer que están claramente prejuiciados y sustentados en una actitud que se asume a priori como poseedora absoluta de la verdad. siendo respetables como opiniones. distan mucho del verdadero sentido de esta creencia como doctrina planteada desde un contexto religioso. representada por teólogos y cristianos en general. en aras de evitar cualquier especulación inconducente y dar el mayor rigor posible al tratamiento del tema. es digna de destacar la actitud de apertura de muchos cristianos y teólogos. lo cual merece respeto”. En función de completar la globalidad de opciones es necesario señalar que dentro de esta posición afirmativa existen también ciertas visiones propias de una cultura esotérica mercantilista. como en la centralidad de la dogmática cristiana. los cuales. el teólogo católico español Gabino Uríbarri. Sin embargo. excluyente y descalificatoria. y como tal. en su artículo “La inculturación occidental de la creencia en la reencarnación”. por otra parte.Arcángelo Cerezzo Frex posibilidad en los textos canónicos. Por dar un ejemplo de ello.6 En este orden me merece todo Pedro Rodríguez Panizo. sin asumir la reencarnación. Esto nos enfrenta ineludiblemente al problema ético de la buena fe y la honestidad intelectual. que. que desde la interpretación tradicional de las Sagradas Escrituras formulan una serie de argumentaciones que hacen ver como contradictoria esta creencia con lo que señala la Biblia. sin tener un real conocimiento de las doctrinas y de la vida de los que en la gran tradición religiosa han declarado la reencarnación. sin embargo. Nº 16. Dicha postura dista mucho del espíritu ecuménico de nuestro tiempo. en las cuales se asevera todo tipo de afirmaciones gratuitas. 6 16 LibrosEnRed . En una orientación contraria están los detractores de la reencarnación como doctrina cristiana. señala: “La creencia en la reencarnación alienta espiritualmente la vida de muchos de nuestros contemporáneos. Teoría. Religiones en diálogo. reconocen el valor de respetar las creencias de los demás.

y si nos apasionamos al principio. Esto más que por el dominio erudito del tema y el rigor y lucidez de su análisis –que los tiene en abundancia–. 7 Carlos Valles. que presenta aparentes insalvables antinomias entre la reencarnación y la doctrina cristiana. da la impresión de que sus autores emiten sus juicios a partir de antecedentes segundos. Sal Terrae.7 Respecto de Carlos Valles. p. El mismo interés por el tema debe inspirarnos la máxima imparcialidad. las expresiones de Valles reivindican al cristianismo. Realmente. el teólogo Hans Kung emite un juicio que me parece de sumo interés. ponderación. En este orden. re-nacimiento– o migración de las almas –metempsicosis. Al analizar tales escritos. 17 LibrosEnRed . que no se perciben con ese tenor al ir a las fuentes directas de las doctrinas religiosas que profesan la reencarnación. Se capta en muchos escritos de diversas personas que niegan esta creencia una suerte de ciega radicalidad. voluntad cordial y por toda la riqueza vivencial que le da el haber residido en la India por cerca de cuarenta años. sin darse el tiempo de estudiar los textos originales de las grandes concepciones religioso-reencarnacionistas y de sus representantes más connotados.La reencarnación en el mensaje de Cristo elogio el enfoque del renombrado escritor y religioso jesuita Carlos Valles en su obra ¿Una vida o muchas?: “[…] nada de pasiones ni ataques a nadie. ¿Una vida o muchas? Edit. en cuanto son un vivo testimonio del ánimo y la actitud que debería mostrar todo verdadero cristiano. Hick–. El tema es más profundo de lo que parece. al leer textos y artículos de diversos teólogos que abordan el problema se capta una mecanizante actitud. serenidad y objetividad para poder hacernos una idea personal sin prejuicios ni influencias externas. re-encarnación –re-generación. en el cual grafica la actitud de muchos intelectuales del mundo cristiano respecto de la reencarnación: ¿Una sola vida o varias vidas? Los teólogos cristianos no suelen tomar en serio esta cuestión –una alentadora excepción la constituye J. 13. ecuanimidad de juicio. es dudoso que lleguemos al final”. después de revisar tantas lecturas tan poco cordiales y carentes de objetividad. en cuanto lo considero el escritor con mayor autoridad dentro del catolicismo sobre el tema de la reencarnación y la cultura india. quisiera expresar mi reconocimiento a su vida y su obra. que se limita a repetir pasivamente los argumentos tradicionales sin realizar un análisis crítico personal ni profundizar en puntos que obviamente ameritan un análisis más detenido. Vivir más de una vez. por su honestidad. Una vez más.

objetivo y desprejuiciado conocimiento de las religiones.8 Esta honesta autocrítica realizada por Hans Kung permite reconocer que hasta en los niveles intelectuales del cristianismo. 107-108. en cuanto a los saberes. y un inquisitivo espíritu investigativo respecto de sus creencias? ¿Qué motiva esta displicente actitud que no considera la trascendencia histórica y el interés que ha generado la creencia reencarnatoria en miles de millones de personas? Creemos que existen múltiples razones que pueden dar cuenta de estas preguntas. Una gran parte de la humanidad cree desde hace siglos en la reencarnación o regeneración. En Europa y la América de hoy hay también muchos hombres –a juzgar por las cifras de los libros editados sobre este tema deben ser muy numerosos– que consideran muy convincente la doctrina de la reencarnación desde un punto de vista religioso. las cuales procedemos a enumerar: - Una suerte de implícita censura que se percibe en la academia respecto de los temas que se salen de la ortodoxia. ¿Vida eterna? Edit. 18 LibrosEnRed . representado por muchos teólogos de profesión. 2. - El haber recibido. a crasa superstición…. que dificulta el plantearse el problema con toda la honestidad que él requiere. una formación que considera de manera muy menor el estudio de las religiones reencarnacionistas. pp. existe un desconocimiento de la profundidad del tema y evidentes prejuicios al respecto.Arcángelo Cerezzo Frex transmigración–: todo esto suena a curioso y chocante. que por su rol deberían mostrar un amplio. - La existencia de una hipersensibilidad apologética. que lleva a asumir todo planteamiento que no se ajuste al discurso oficial como un ataque a la propia fe. pero en ello se hace caso omiso de dos cosas que en la historia de las religiones aparecen por doquier: 1. ¿Qué puede explicar esta suerte de desprecio y desinterés sobre un tema de tan alta relevancia? ¿Qué justifica esta despectiva mirada que a priori no reconoce crédito ni valor en una creencia milenaria? ¿Qué hace entender este rechazo en profesionales de la teología. consideradas particularmente o en su conjunto. 8 Hans Kung. Trotta.

por cierto–. todas estas limitantes responden a un paradigma monocultural y autoconcentrado en su propio discurso. de los cuales muchos comienzan a interesarse o directamente a asumir. sino. el cual muestre con objetividad. los diversos credos de la humanidad en su propio mérito y que respete en plenitud su independencia de juicio. que tiende a la universalización del conocimiento. en cuanto existen innumerables cristianos de buena voluntad y amplio criterio. Todo lo anteriormente señalado demuestra. el respeto a todos los credos y la plena libertad de pensamiento y opinión. es decir. basado en una información amplia. valentía y decisión todas sus aristas. Si esta indisposición hacia la creencia reencarnatoria está presente. con un gran patrimonio moral y de sabiduría. muy por el contrario. debe ineludiblemente tener un fuerte acento ecuménico. fraterno y tolerante. Como tal. por ende. lo multicultural. sin lugar a dudas. que requiere de una revisión radical. a pesar de todo ello.La reencarnación en el mensaje de Cristo - El hecho de que la mayoría de los intelectuales de la teología trabajan al alero de instituciones religiosas. aferrándose recalcitrantemente a ciertas parciales interpretaciones de la Biblia como si fueran verdades absolutas e incuestionables. 19 LibrosEnRed . en sus íntimas convicciones. el cual imperaba con fuerza hasta pasada la mitad del siglo XX. la formación de un teólogo cristiano actual. que valore. - El sentirse en una radical posesión de la verdad que impide mirar más allá del propio paradigma. - El estar condicionado por una formación académica que ha instalado falsas o dicotómicas comprensiones del significado de la reencarnación respecto de la cosmovisión cristiana. que ponga todo su contenido a plena luz del sol. abiertos al diálogo franco. en el mundo de ciertos intelectuales cristianos –con valorables excepciones. sin perder su centro gravitante. la diversidad. lo cual genera compromisos que les resta independencia de juicio. podemos avizorar un futuro más auspicioso. olvidando que dicha creencia es parte de religiones milenarias. Tal modelo no tiene cabida en el mundo globalizado de hoy. por inadecuadas actitudes. En general. - El relegar el tema reencarnatorio a una liviana cultura esotérica. en lenguaje metafórico. la creencia en la reencarnación. que ha buscado legitimar a ultranza una pretensión monopólica de la verdad religiosa. que el tema no está cerrado. veraz y desprejuiciada de las distintas religiones. que es la comprensión profunda del mensaje cristiano. Sin embargo. de un análisis profundo y detenido. ello parece verse acentuado en todas aquellas personas que sin tener el favor de dicho aparato crítico viven la religión de una forma fanática.

En este sentido. que pretende. En general. Por ello no se autoimpone ni busca adscribirse a la formalidad que ello determina. se detecta un abundante pero a la vez mecanizante aparataje apologético en la institucionalidad cristiana. Es más bien una declaración personal de fe. más que persuadir o convencer. En este espíritu. y que aspira en su transversalidad a cumplir dos objetivos 20 LibrosEnRed . que aborde el problema desde una visión más equilibrada e imparcial. este escrito se propone demostrar que muchos de los principios y bases conceptuales. siendo fiel al sentido de este trabajo y por consideración a los profesionales de la teología. Esto no implica asumir una fría y deshumanizada objetividad ni una actitud impersonal que raye en el cobarde proceder de quien no declara su posición por temor a ser criticado. esta obra no se plantea como un texto teológico. Finalmente. mi propósito. Es pertinente precisar que el estilo de este texto es esencialmente argumentativo. este escrito se plantea como una propuesta honesta de su autor. expresarse de un modo riguroso. y las grandes contradicciones teológicas y filosóficas que esta postura suscita. pero no han tenido la objetividad y ecuanimidad de plantear las muchas razones que la niegan. Sin embargo. que equilibre y desperjuicie el estado del problema desde un análisis intelectual serio.Arcángelo Cerezzo Frex En cuanto a la posición monovitalista –afirmación de la existencia de una so la vida encarnada–. el cristianismo institucionalizado y la teología tradicional han tenido un enfoque muy parcial. se muestra como una acción salvadora. negadora de la creencia reencarnatoria. intentando hacer uso del valor incuestionable del sano rigor intelectual. es válido reconocer el honesto sentimiento apologético de algunos teólogos cristianos. Como tal. que se declara cristiano y reencarnacionista. sumada a un conocimiento esencial de las Sagradas Escrituras y los textos religiosos clásicos que representan la reencarnación. se propone dar cuenta de su posición. que ha mantenido el tema en una evidente unilateralidad. que plantean sus argumentos con una real intención de objetividad y rigor intelectual al pretender defender la posición oficial de la Iglesia. Esto hace indispensable la necesidad de una revisión crítica y rigurosa de sus planteamientos. quien. sí. es dar testimonio de las razones de mi propio convencimiento y compartirlas abiertamente por la gran relevancia e interés universal que tiene este tema. Ante todas las actitudes inconducentes antes mencionadas. en cuanto han mostrado solo los argumentos que la favorecen. para la aclaración del tema solo una honesta búsqueda de la verdad. son erróneos y desvirtúan o no interpretan debidamente el mensaje de Cristo y la concepción reencarnatoria. a partir de los cuales el Magisterio –posición doctrinaria oficial de la Iglesia católica– plantea sus apreciaciones.

porque responde a la honestidad intelectual y a la búsqueda objetiva de la verdad. Como tal. que han representado la posición tácita u oficial del cristianismo en general. desmitificando. se mantendrá a través de esta propuesta un debate con las tesis de los teólogos oficiales o apologistas de la posición oficial del cristianismo institucionalizado. que abren nuevos caminos de comprensión de las Sagradas Escrituras. a través de una crítica rotunda y pormenorizada de sus bases teóricas. aunque no concordemos con sus postulados. que en su condición de criterios teológico-interpretativos pueden presentar equívocos y erróneas conclusiones. a través del análisis crítico. Se buscará. el juicio final. además. Como tal. ofensas gratuitas o una recalcitrante intolerancia. y solo si el caso lo amerita se hará algún alcance puntual respecto de actitudes que reflejen de manera evidente poca honestidad intelectual. prejuiciosas. este trabajo es. reflexiones fecundas que superen la pasiva y mecanizante actitud de someterse irreflexivamente a la tradición y a las versiones oficiales de los temas religiosos. a través de una recomprensión global del cristianismo. la vida eterna. El enfoque de este escrito busca. el análisis que más ha profundizado en la historia del pensamiento teológico-filosófico la posibilidad cristiana de la reencarnación. expresamos nuestro mayor respeto y consideración a todos los que en un sincero sentir tienen una visión contraria a la reencarnación. Por esto. el infierno. por lo tanto. Sin embargo. y principalmente del catolicismo. Esto nos parece de la mayor legitimidad ética. intelectualmente hablando. etcétera. En este sentido. el purgatorio. refutando o reformulando algunas interpretaciones que permiten develar posibilidades no consideradas. En primer lugar. se será especialmente crítico con todas aquellas posturas que sean falsas. se contraargumentará e intentará refutar muchas de las posturas tradicionales respecto del problema. en el cristiano que busca de forma más autoconsciente asumir sus creencias. presentándola como antagónica a la doctrina de Cristo. se asumirá una inquebrantable postura de refutación a los juicios contrarios a esta creencia. desde una visión sistémica. En este orden. demostrar que la reencarnación es una creencia cristiana.La reencarnación en el mensaje de Cristo fundamentales. hacer una crítica rigurosa a las tesis antirreencarnacionistas. tales como la resurrección. 21 LibrosEnRed . Esto le da la potencialidad de estimular. dar cuenta de la real posibilidad de asumir la reencarnación en el mensaje cristiano. además. en aquellos enfoques doctrinarios que niegan la opción reencarnacionista. el tema de una serie de prejuicios. En segundo lugar. dilemáticas aparentes e imputaciones erróneas y carentes de real objetividad. su desarrollo carecerá de todo juicio descalificatorio en el orden personal. Se busca. una mejor comprensión de los conceptos y temas más importantes dados en las Sagradas Escrituras bíblico-cristianas e interpretados por la teología tradicional. en definitiva. la encarnación. ambiguas o maliciosas. Por ello.

busca dar una mejor comprensión a los conceptos y temas teológicos. no comprensibles a la razón humana. Entrando en su contenido. que intenta un mutuo enriquecimiento en ambas orientaciones. asumiendo un franco debate en los contenidos que tienen una sustentación estrictamente racional o filosófica.9 En razón de esto. no implica renunciar en modo alguno a manifestar con firmeza las convicciones personales y a hacer respetar la legitimidad de esta propuesta como un acercamiento a la verdad que nos presenta el mensaje de Cristo. donde se destaca de manera especial el Bhagavad Guita. insta al lector cristiano aferrado a la propuesta oficial de los grandes temas y conceptos religioso-teológicos a asumir una actitud más abierta y desprejuiciada. es importante precisar que existen diversas comprensiones de la creencia reencarnatoria. Su lectura. sin embargo. http://www. El carácter teológico-filosófico de este escrito. En este sentido. no consideradas por la teología tradicional. respecto de lo cual el teólogo Santiago del Cura Elena –considerado en España como uno de los que más ha profundizado en el tema– señala: “La idea de la reencarnación ofrece una gran diversidad y complejidad doctrinal que tampoco el teólogo puede olvidar a la hora de confrontarla con la fe cristiana”. sino más bien como una gran posibilidad que merece ser considerada.mercaba.org 22 LibrosEnRed . También se consideran las explicaciones y aclaraciones que han hecho de la reencarnación sus más genuinos 9 Santiago del Cura Elena. visión que comienza a ser francamente superada en la actualidad. En definitiva. A partir de esta intención se busca una mayor equivalencia y honestidad intelectual. en la cual se puede encontrar un mensaje universal de moralidad y contenidos de un profundo valor teológico y espiritual. Ello le otorga una mayor libertad reflexiva para acometer temas que en la religión caen en el rango de inaccesibles misterios. donde se analiza la reencarnación como ha sido planteada en la concepción primera y más importante que la ha declarado y transformado en una praxis de vida. exponiendo la representación más genuina e históricamente más consensuada y universal de su significado. Este reconocimiento. se ha buscado acotar el paradigma comparativo. se han considerado sus textos fundamentales. que le permita reconocer la validez de otras posibilidades interpretativas. la obra de mayor difusión de la religión hindú. “Reencarnación y fe cristiana”. por lo tanto.Arcángelo Cerezzo Frex como tal. formulando una contrastación de religión a religión. como es el hinduismo. este escrito no se plantea rígida y autoritariamente como la verdad. demostrar que la mayoría de los supuestos a través de los cuales plantean sus críticas son erróneos y responden a una comprensión equívoca del hinduismo y la reencarnación.

una gran tolerancia religiosa. Ramana Maharshi. es el conjunto de creencias. etcétera– y realizar sus prácticas religiosas – meditación. encarnación.La reencarnación en el mensaje de Cristo y actuales expositores. del mismo modo como plantea su estudio la teología católica. previo al análisis directo del problema. cristianos–. siks. Ramakrishna. Como tal. el término religioso hindú alude a todos los que tienen la creencia en un dios absoluto –Brahmán–. En síntesis. junto a múltiples agrupaciones religiosas organizadas en torno a la figura y enseñanza de diversos líderes espirituales. dharma. el cual se expresa en múltiples formas –monoteísmo multiforme– y se manifiesta de diversas maneras –polimesianismo–. yoga. la religión trasciende los credos específicos y las instituciones formales que la representan. parsis. es relevante señalar que es considerada por muchos estudiosos como la religión más antigua del mundo. tradiciones. Esta relación es denominada sanatana dharma –ley o religión eterna–. En este país coexisten muchos movimientos religiosos –hindúes. Como tal. 23 LibrosEnRed . Dado que el paradigma desde el cual se explicitará y se intentará develar en la doctrina de Cristo la reencarnación es en su forma clásica la presentación que hace de ella la religión hindú. devoción ritualismo. ritos y valores que se remontan a la literatura védica –considerada la literatura sagrada de la India– y que se prolongan en toda la historia de la India a través de múltiples expresiones religiosoculturales. Paramahansa Yogananda. Ramacharaka. jainistas. También se identifica al hindú por reconocer la verdad revelada y estudiar los Vedas –cuatro textos sánscritos que forman la base del extenso sistema de textos sagrados del hinduismo– y las escrituras fundamentales de la tradición religiosa de la India. Mahatma Gandhi y otras personalidades de la cultura india que han adquirido notoriedad en el ámbito de la espiritualidad en el mundo contemporáneo. Como una primera aproximación a la comprensión del hinduismo –que será profundizada en el desarrollo de esta obra–. se han considerado sus textos religiosos así como su tradición. karma. En este sentido. Ella es la eterna relación de Dios con la manifestación y sus creaturas. etcétera–. Swami Sivananda. se hace imprescindible realizar. En la comprensión de lo que llamamos hindúes. Swami Abhedananda. de quien todo proviene. en general. y también como la religión original de la India. tales como Swami Vivekananda. Srila Prabupada. por profesar sus creencias fundamentales –reencarnación. Sri Aurobindo. musulmanes. budistas. asumido como una religión específica e histórica. existe un sentido espíritu ecuménico y. una revisión fundamental de la comprensión actual que tienen el cristianismo y la Iglesia católica del hinduismo tanto en su postura oficial como en aquellos juicios que representan la experiencia de muchos cristianos respecto de esta religión oriental. El término hinduismo.

del cual se puede reconocer una valoración y recomprensión de esta religión. mediante el diálogo y colaboración con los adeptos de otras religiones. con prudencia y caridad. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir los preceptos y doctrinas. Así.vatican.10 Es de interés citar también algunas expresiones del papa Pablo VI durante el período del concilio que reflejan una valoración positiva del hinduismo y sus textos religiosos. e incluso del Padre. así como los valores socioculturales que en ellos existen. Es muy significativo señalar que en tal concilio se hace por primera vez en la histo ria del cristianismo institucionalizado una declaración formal que denota una valoración explícita a las otras religiones de la humanidad. guarden y promuevan aquellos bienes espirituales y morales. Así. en el hinduismo los hombres investigan el misterio divino y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y con los penetrantes esfuerzos de la filosofía. No deja de ser significativo que a pesar de que este Pa10 “Nostra Aetate”. que aunque discrepan en muchos puntos de lo que ella profesa y enseña no pocas veces reflejan un destello de aquella verdad que ilumina a todos los hombres. http://www. y a veces también el conocimiento de la suma divinidad. en la declaración “Nostra Aetate” se expresa una serie de juicios valorativos que le reconocen dignidad religiosa y santidad a los otros credos no cristianos. a través de la profunda meditación. Esta percepción y conocimiento penetra toda la vida con un íntimo sentido religioso. o bien buscando a Dios con amor y confianza. Por consiguiente. dando testimonio de fe y vida cristiana. reconozcan. exhorta a sus hijos a que. y buscan la liberación de las angustias de nuestra condición mediante modalidades de la vida ascética.Arcángelo Cerezzo Frex Un primer antecedente fundamental se da a partir del espíritu ecuménico que propicia el Concilio Vaticano II. Algunas afirmaciones dignas de ser recordadas al respecto son: Ya desde la antigüedad y hasta nuestros días se encuentra en los diversos pueblos una cierta percepción de aquella fuerza misteriosa que se halla presente en la marcha de las cosas y los acontecimientos de la vida humana. que es muy necesario tener en cuenta a la hora de acometer el propósito central de esta obra. La Iglesia católica nada rechaza de lo que en estas religiones hay de verdadero y santo.va 24 LibrosEnRed .

lo cual es una afirmación de un tremendo significado. agrega la siguiente expresión señalada en su exhortación apostólica sobre la evangelización en el mundo moderno “Evangelio Nundiandi”. y en himnos de ferviente oración. señala explícitamente que las religiones de Oriente.11 Junto con dicha cita. aportarán positivamente a la futura comprensión del cristianismo. Todas están llenas de innumerables semillas del Verbo”. a medida que el Evangelio entra en contacto con áreas culturales que han permanecido hasta ahora fuera del ámbito de irradia11 12 Francis. 223-227. p. Pocas veces esta ansia de Dios ha sido expresada con palabras tan llenas de espíritu de Adviento como las escritas en vuestros libros sagrados muchos siglos antes de Cristo: de lo irreal guíame a lo real. de una manera semejante a como la cultura y filosofía helénica lo enriquecieron en los primeros siglos. del 2 al 5 de diciembre de 1964. el jesuita Francis A Sullivan señala en su obra ¿Hay salvación fuera de la Iglesia? lo siguiente: Fue durante el período del concilio cuando Pablo VI visitó la India con ocasión del Congreso Eucarístico que se celebró en Bombay. de la muerte a la inmortalidad. Nº 53. Han enseñado a generaciones de personas a orar. lugar de una nación que ha buscado a Dios con un deseo implacable. Su alocución a los miembros de las religiones no cristianas de la India contiene la siguiente expresión de profundo respeto por su tradición religiosa: “La vuestra es una tierra de cultura antigua. en profundas meditaciones y silencio. pp. ¿Hay salvación fuera de la Iglesia? Desclée de Brouwer. cuna de grandes religiones. Sobre ello. Sullivan. en la cual. de la oscuridad a la luz. 25 LibrosEnRed . “Evangelii Nundiandi”. en la cual se refiere a las religiones no cristianas: “Poseen un impresionante patrimonio de textos profundamente religiosos. Hoy. exprese un explícito reconocimiento a esta religión oriental.La reencarnación en el mensaje de Cristo pa tiene una posición conservadora respecto del rol mediador de la Iglesia en la salvación. 221. Juan Pablo II señala: El hecho de que la misión evangelizadora haya encontrado en su camino primero a la filosofía griega no significa en modo alguno que excluya otras aportaciones. Al respecto.12 Esta explícita valoración dada a partir del Concilio Vaticano II tiene un aval fundamental en las declaraciones que posteriormente formulará Juan Pablo II en la encíclica “Fides et Ratio”. además de reconocer dicha dignidad religiosa. A. y el hinduismo en particular.

Corresponde a los cristianos de hoy. Por ejemplo. Andrés Torres Queiruga. de modo que enriquezcan el pensamiento cristiano. Rechazar esta herencia sería ir en contra del designio providencial de Dios. Cuando la Iglesia entra en contacto con grandes culturas a las que anteriormente no había llegado no puede olvidar lo que ha adquirido en la inculturación en el pensamiento grecolatino. Carlos Valles. pero que remiten a la común realidad divina”. Este criterio. tenga valor absoluto. como mencioné anteriormente. vale para la Iglesia de cada época. el teólogo y religioso católico Andrés Torres Queiruga reconoce tal enriquecimiento no solo como una posibilidad.Arcángelo Cerezzo Frex ción del cristianismo.13 Esta intuición visionaria de Juan Pablo II cada vez es más asumida por el mundo cristiano. Mi pensamiento se dirige espontáneamente a las tierras del Oriente. sobre todo a los de la India. En el dinamismo de esta búsqueda de liberación se sitúan grandes sistemas metafísicos. una de las autoridades más importantes del mundo cristiano-católico. Se presentan a nuestra generación problemas análogos a los que la Iglesia tuvo que afrontar en los primeros siglos. 108-109. No se nos ocurre dejar de ser cristianos. Un gran movimiento espiritual lleva el pensamiento indio a la búsqueda de una experiencia que. tanto en sus comunidades de base como por sus intelectuales. liberando el espíritu de los condicionamientos del tiempo y del espacio. que se sentirá enriquecida por los logros alcanzados en el actual contacto con las culturas orientales y encontrará en este patrimonio nuevas indicaciones para entrar en el diálogo fructuoso con las culturas que la humanidad hará florecer en su camino hacia el futuro. 331-347. que conduce su Iglesia por los caminos del tiempo y de la historia. sino acoger en nuestra religión los elementos valiosos que nos llegan de otra. sacar de este rico patrimonio los elementos compatibles con su fe. ricas en tradiciones religiosas y filosóficas muy antiguas. Sal Terrae 82. ¿Qué significa que Dios habla? Hacia un concepto actual de revelación. 1994. además. sino como una situación de hecho: “Cuánto hemos aprendido muchos de la espiritualidad oriental en los últimos tiempos. 13 14 26 LibrosEnRed . pp. se abren nuevos cometidos a la inculturación. respecto del tema del hinduismo y de las religiones de la India expresa un juicio muy significativo acerca de los grandes religiosos y representantes de dicha espiJuan Pablo II. pp.14 En esta orientación. también para la del mañana. “Fides et Ratio”.

Su men15 Carlos Valles.La reencarnación en el mensaje de Cristo ritualidad: “Siento un sincero respeto por los gurúes hindúes en general y veneración por algunos que son verdaderos santos y místicos auténticos en las regiones más altas que puede alcanzar el espíritu humano”. Un premavatar –encarnación del amor divino–. nos parece digno citar a los siguientes personajes propios de la tradición espiritual de la India y/o del hinduismo propiamente dicho. En este contexto. Paramahansa Yogananda (1893-1952) Es considerado uno de los grandes maestros espirituales de la India y de la humanidad. la expresión de Valles viene a reivindicar de manera muy necesaria la dignidad religiosa de los grandes personajes de esta tradición. La selección presentada obedece a ciertos criterios fundamentales. Edit. Sobre la base de estos tres criterios. tales como: - la existencia de un mayor consenso respecto de la santidad y dignidad religiosa de ellos. sea cual sea su raza” (Hechos. perfilándolos como sujetos exóticos o propios de un esoterismo mercantilista. que serán citados con cierta recurrencia en lo que respecta al tema central de la obra. es absolutamente congruente asumir que en ellos existen verdaderos santos y personajes de real y profunda comunión con Dios. tomados individualmente o en su conjunto. 27 LibrosEnRed . 57. “Verdaderamente reconozco que Dios no hace diferencia entre las personas. Por ello mismo. 10:34-35). se hace fundamental dar a conocer a algunos de estos grandes personajes. dogmas y costumbres propias del cristianismo. en cuanto supera la habitual estigmatización que el mundo religioso católico formal tenía de tales personajes. desarrollando criterios hermenéuticos distintos a la comprensión tradicional. generando un impacto profundo en comunidades de cultura cristiana. - que se hayan pronunciado explícitamente sobre creencias. si el Vaticano II y la tradición posterior del cristianismo reconocen santidad y dignidad religiosa en otros credos no cristianos. - el hecho de que se hayan radicado en Occidente. Dejar a Dios ser Dios. sino que acepta a todo aquel que le honra y obra justamente. Como tal.15 Esta afirmación es también de un profundo significado. Sal Terrae. p.

la naturaleza de Dios. Ramana Maharshi (1879-1950) Considerado un Ñana Yogui por excelencia –yoga de la sabiduría– en cuanto exhorta al autoconocimiento radical. Ramakrishna (1834-1886) Es una figura mayestática en la India. en sus diálogos. A partir de 1920 se radica en los Estados Unidos y por más de treinta años desarrolla sus enseñanzas. por lo cual emite juicios de gran significado sobre dogmas y principios del cristianismo. considerado un gran místico e intelectual de la India. se pronuncia sobre Cristo como encarnación y los valores religiosos en general. Su misión religiosa fundamental fue mostrar las convergencias entre el cristianismo y el hinduismo. fundando una organización religiosa mundial denominada Asociación de Autorrealización. al ser considerado una encarnación divina –manifestación directa y personal de Dios en el mundo–. si son practicadas con devoción. conducen a Dios. como realidad divina. Sus conferencias tocan de manera directa y erudita las creencias religiosas de la humanidad. Como tal. Representa un ecumenismo místico vivencial en cuanto señaló. los estados de la mente y también sobre dogmas y valores presentes en el cristianismo. 28 LibrosEnRed . donde interactúa con muchos occidentales. Swami Vivekanada (1863-1902) Uno de los discípulos fundamentales de Ramakrishna. formula juicios de interesante significado sobre la vida religiosa. perseverancia y consecuencia.Arcángelo Cerezzo Frex saje es esencialmente ecuménico. única y común. a la vivencia del yo permanente y divino que es nuestra esencia eterna. Aunque permanece durante toda su vida en la India. y dar a conocer el yoga y sus técnicas como un método de desarrollo espiritual y comunión personal con Dios. Viaja a Occidente a fines del siglo IXX y forma en los Estados Unidos una organización religiosa. la autoindagación del yo como vía para acceder a un estado absoluto e inmutable. a través de sus propias experiencias religiosas. que todas las grandes religiones.

Es significativo nombrar también en esta lista a dos monjes de la orden Ramakrishna. Sostuvo juicios de gran trascendencia sobre la actitud y moral de los cristianos. poderes sobrenaturales y una fuerza espiritual transformadora y liberadora. Srila Prabupada (1896-1977) Representante estricto y clásico del hinduismo. a través de la organización Hare Krishna.La reencarnación en el mensaje de Cristo Mahatma Gandhi (1869-1948) Uno de los personajes más conocidos de la India por su importante rol político y social en la liberación pacífica de su país. el alma. por sus estudios y trayectoria. y en un proceso de autodevelamiento la van 29 LibrosEnRed . Una de ellas es la de encarnación divina. Considerado también un líder religioso y moral. Realizó también una investigación sobre documentos existentes en Oriente acerca de la vida de Cristo. como por ejemplo. un nacimiento virginal. busca instaurar un modelo de vida cultural y religioso acorde a la tradición hinduista en Occidente. El primero se radicó en América del Sur y tradujo las obras de la orden Ramakrishna al mundo hispano. Respecto de dichas encarnaciones divinas. Conocedor profundo. como son el Swami Vijoyananda y el Swami Abhedananda. el Swami Abhedananda se refirió a la reencarnación y su relación con conceptos tales como la resurrección y la evolución. discutiendo temas relativos a Dios. de la sociedad occidental y el cristianismo. Por su parte. Se radicó en los Estados Unidos y tuvo en su vida en Occidente muchos diálogos con personeros formales del cristianismo. con frecuencia dejan en estado latente su divinidad. los valores y el sistema de vida y alimentación apropiado para el ser humano. En este sentido. Las encarnaciones divinas. a pesar de que ya están unificadas a Dios. se les da un estatus semejante al de Cristo y se describen habitualmente circunstancias muy semejantes a su vida. del cual extrajo valores fundamentales para su filosofía de vida y su movimiento social. Es interesante en este punto señalar algunas categorías que representan la comprensión que tienen los hindúes de sus grandes personajes religiosos. el profeta del pacifismo y la no violencia. Escribió también una hermosa obra sobre la vida de Cristo titulada Así habló Jesucristo. tanto en su espíritu como en su forma. que representa la presencia directa de Dios en la historia al tomar un cuerpo humano y encarnarse como tal.

en lenguaje hinduista. quienes. 17:4-5). Junto con las definiciones dadas está la conocida categoría de gurú. Así. Ahora. p. quien es considerado una encarnación divina en la tradición de la India. todo es dulzura y bienaventuranza. Pero. pues esto se puede concretar también durante el proceso de vida de alguien que ha alcanzado un estado de pureza tal que le permite vehicular la presencia del espíritu absoluto en el mundo. entregando un nuevo mensaje que busca reafirmar y renovar la espiritualidad de una cultura o la humanidad toda. Edit. lo cual les da una condición semejante en algunos aspectos a las encarnaciones divinas.16 Las encarnaciones divinas asumen habitualmente la misión de un Mesías o. Dios goza plenamente. Padre. en aras de enseñar a la humanidad cómo encontrar a Dios. señala en lenguaje místico: Dios se encarna en forma humana para manifestar al hombre la perfección de la divinidad. siguiendo el ejemplo y mensaje de ellas. Para ello realizan diversas prácticas espirituales para dar un ejemplo vivo del proceso de theosis –divinización–. Si chupas la flor. En la encarnación. consigues un poco de miel. algunos reconocen cierta diferenciación en lo que se refiere al grado de manifestación de la plenitud divina. pues. Kier. Junto con las encarnaciones estarían los santos. por así decir. que hiciese. en las encarnaciones. el hombre puede hablar con Dios y ver su juego.Arcángelo Cerezzo Frex manifestando de manera paulatina. “Yo te he glorificado en la tierra. he acabado la obra que me diste. su propia dulzura trascendental. adoptan un rol público. al tomar un cuerpo. por ejemplo. Esto implica que las encarnaciones. logran una comunión profunda con Dios. A través de estas manifestaciones. la cual representa a un maestro espiri16 Vijoyananda. de avatares. 30 LibrosEnRed . experimentan los requerimientos y limitaciones humanas. En los santos. sin embargo. Esto representa en gran medida el concepto de la Kenosis o abajamiento que la teología cristiana señala respecto de Cristo. La presencia de la encarnación no implica necesariamente que Dios nazca o entre en su pureza y plenitud en la historia desde el nacimiento de un ser en particular. 142. pero logran demostrar que es posible vencerlas y superarlas para alcanzar finalmente la plena divinización de nuestro ser. glorifícame tú al lado tuyo con aquella gloria que tuve contigo antes de que el mundo fuese” (Juan. como la miel en una flor. todo es miel. En este punto. Ramakrishna. Dios se manifiesta solo en parte. La enseñanza de Sri Ramakrishna. En este caso.

eventualmente. Como tal. en la India. profesando una religión distinta. lo cual refleja la actitud de los hindúes y habitantes de la India en general hacia los grandes maestros espirituales de la humanidad. en concordancia con ello. Con respecto a esto. En este camino. llevar una vida de santidad y poseer una vocación de enseñanza espiritual. Es significativo señalar que los grandes representantes de la espiritualidad de la India han mostrado sin excepciones una profunda veneración. es condición fundamental para recibir tal apelativo el tener una profunda comunión con Dios. Al respecto. sin embargo. De hecho.La reencarnación en el mensaje de Cristo tual. cómo elevar su vida espiritual y moral hacia Dios. señala en su obra El Cristo que adoramos: Nosotros. la India aspira a la espiritualidad y no a un credo o dogma. 1:37-38). En su sentido más radical. este amplio. un rol educativo. y viendo que le seguían. Es esta forma de ver las cosas lo que explica la hospitalidad espiritual de la mentalidad india. “Le oyeron hablar los dos discípulos y siguieron a Jesús. hemos aprendido a través de la religión a admirar a los grandes maestros con un corazón abierto por la inspiración que ellos aportan a la humanidad. Tal consumación ayudará a liberar el 31 LibrosEnRed . Como veremos luego. en orden a enseñar a todos aquellos que quieran seguir su doctrina y ejemplo. Existen distintas clasificaciones y niveles espirituales que la sociedad india les asigna a tales personajes. El acercamiento de la India a la religión es experimental y no dogmático. Lo que ahora es entrañable posesión de la cultura nacional se volverá. un gurú es quien puede expresar o mediatizar en forma directa la presencia de Dios. reafirmando dicho sentimiento. En esa búsqueda religiosa. los santos unificados y avatares caen dentro de la categoría de gurúes. en la Biblia los apóstoles y discípulos de Cristo se referían a él bajo esta comprensión al llamarlo maestro. es este también el enfoque de Jesucristo hacia la religión. Cristo en esta comprensión expresa en plenitud el ideal de un gurú. asumiendo. será cada vez más apreciado y aceptado por la gente reflexiva del mundo. les dijo: ‘¿Qué buscáis?’. Para los no hindúes es difícil comprender cómo es que nosotros. las encarnaciones divinas. Jesús. respeto y devoción hacia la figura de Cristo. podemos abrir nuestros corazones con igual fervor para recibir inspiración de este gran Hijo del Hombre. En los años venideros. todo abarcante enfoque. Y volviéndose Jesús. miembro de la orden Ramakrishna. ¿dónde moras?” (Juan. parte integrante de la cultura y la civilización de la humanidad. el Swami Ranganathananda. Ellos le dijeron: ‘Rabí –que traducido es maestro o gurú en la expresión oriental– . el modo en que nuestro pueblo enfoca las vidas de todos los maestros posee algo tan hermoso que resulta alentador.

Cada vez que en su expresión había una transición divina. a la Iglesia. 115. yo comprendía intuitivamente la sabiduría que me estaba transmitiendo. Paramahansa Yogananda señala en sus testimonios místicos: Una noche. El Cristo que adoramos. Este será el servicio que el espíritu de la India prestará en esta época a este gran maestro. estos grandes religiosos de la India han impactado a la cultura occidental. la valoración y el reconocimiento que hacen muchos cristianos en la actualidad de los personajes antes mencionados deberán. ella reúne a todos los que profesan el cristianismo y que buscan dar testimonio de la fe en Cristo. p. Kier. asumida en la comprensión renovada que existe de ella a partir del Concilio Vaticano II.Arcángelo Cerezzo Frex espíritu cristiano de los grilletes de un credo de estrecho sectarismo en el cual ha estado sofocado durante siglos. Mientras yo los miraba con fijeza.17 Es relevante también destacar que respecto de varios de los religiosos y santos antes mencionados se relatan diversas vivencias místicas con Cristo. su largo pelo negro partido en medio estaba nimbado de un áureo resplandor. y volvió a Jesús. de índole tan personal que las guardo en el fondo de mi corazón. mensajes y comuniones espirituales. con barba escasa y bigote. tarde o temprano. 32 LibrosEnRed . pp. Como un ejemplo de ello. El reconocer en el hinduismo como en las grandes religiones de la humanidad una posibilidad para enriquecer la misma comprensión de lo cristiano se debe asumir no solo por la riqueza metafísica innegable de 17 18 Swami Ranganathananda. mi cuarto de trabajo en la Ermita de Encinitas se llenó de una opalescente luz azul. pronunció bellas palabras. Paramahansa Yogananda. Sus ojos eran un eterno prodigio. Como tal. Parecía un joven de veinticinco años. mientras oraba yo en silencio. semejantes a las que habitualmente se describen sobre los grandes santos del cristianismo. y por qué no decirlo. es decir. sino como la comunidad de los cristianos. 5-6. En este orden. a través del diálogo. Ramakrishna Ashrama. Y vi la figura ra diante del bendito Señor Jesucristo. expresadas en visiones. Junto a su boca apareció un santo grial que bajó hasta mis labios. Después de unos instantes. Susurros de la Madre Eterna. cambiaban infinitamente. hacerse explícitos en el discurso oficial del cristianismo institucionalizado. Edit. la solidaridad y la entrega por los demás. no como una institución clerical jerarquizada y absolutista.18 Sin lugar a dudas.

19 Esto es válido de asumir no solo por los requerimientos que impone un imparcial y sano espíritu ecuménico. Fontanella-Marova. Y lo son. señala. que Él es un Dios oculto (150) que algunas veces se ha escondido bien en un Dios desconocido (151) o bien en los corazones de los hombres de buena voluntad (152). pero estamos seguros de que. además. 20 19 20 Andrés Torres Queiruga. pp. quien es considerado una eminencia por su profundo conocimiento del hinduismo y la religión y la filosofía cristiana. hizo el mundo. Creemos incluso que el Logos está hablando en esta religión. que desde milenios antes de Cristo ha continuado conduciendo e inspirando a centenares de millones de personas… Solo debemos recordar que. por medio de su hijo. nos ha hablado en estos días. haciendo citas explícitas de la Biblia. que Cristo es la esperanza de los pueblos (147). se infiere de la esencia misma de la espiritualidad cristiana. por el reconocimiento explícito que en ella también se expresa la verdad de Dios. los últimos. el Padre que está en los cielos hace salir su sol sobre buenos y malos. y llover sobre justos y pecadores (146). lo siguiente: Dios. (1) Presumimos lo que el hijo haya podido inspirar a los profetas del hinduismo. todas se consideran reveladas. como por fin ha reconocido [el Concilio] Vaticano II”. doctor en Filosofía. de acuerdo con la doctrina cristiana. además. Raimundo Panikkar. Deseábamos recordar a los cristianos que el mismo Cristo enseñó a San Pedro a no llamar profano o impuro lo que Dios había purificado (153). Madrid y Roma. y profesor de las universidades de Harvard. ¿Qué significa que Dios habla? Sal Terrae 82. El Cristo desconocido. 33 LibrosEnRed . por medio del cual. otros discípulos que obran milagros y no son conocidos por sus seguidores (155).La reencarnación en el mensaje de Cristo esta religión y su aporte siempre renovado de personajes de gran altura moral y espiritual. Raimundo Panikkar. Teología y Química. p. sosteniendo todas las cosas por la palabra de su poder (2). asimismo. y es encontrado por aquellos que no lo buscaron (149). por eso. que su espíritu está actuando entre los no-creyentes (148). Edit. en su revelación al hombre. según la fenomenología de la religión. a quien constituyó heredero de todas las cosas. Al respecto. no ha abandonado a nadie. porque Él tiene ya otras ovejas que no siguen al rebaño visible (154). sino porque. el famoso teólogo cristiano Andrés Torres Queiruga señala: “Dios no había abandonado a los demás pueblos… Las religiones representan el resultado de esta presencia. 334. y cómo ha cuidado de sus hijos de la India. que en distintos tiempos y formas habló a nuestro padres mediante los profetas. 98-99. Al respecto. sino.

la comprensión que se había tenido de esta religión se planteaba en un claro dualismo con respecto al cristianismo. 17:23 (152) Cf. en los siguientes términos: Comprensión tradicional Paradigma dicotómico Cristianismo Monoteísmo trinitario Dios personal Dios providente Gracia Salvación comunitaria 34 LibrosEnRed Hinduismo Politeísmo Dios impersonal Divinidad deísta Autorredención Misticismo individualista . 2:14 (153) Act. 52:15 (149) Rom. 10:6 (155) Mc. 10:20. que supera el paradigma tradicional que era eminentemente dicotómico y polarizado. en este caso del hinduismo. 49:10 (148) Rom. 5:45 (147) Gen. 45:15 (151) Act. 65:1 (150) Is.Arcángelo Cerezzo Frex (1) Heb. Lc. 10:15 (154) Jn. 9:37 El conocimiento de estos grandes personajes de la espiritualidad de la India. que cita a Is. 15:21. En forma esquemática. 1:3 (146) Mt. Esto ha permitido avanzar a una recomprensión. 1:1-2 (2) Heb. ha traído consigo un conocimiento más profundo de esta tradición y sus doctrinas. Is. junto con la valoración creciente que a partir del Concilio Vaticano II se empieza a hacer presente en el mundo cristiano respecto de la mística oriental.

en vez de hacerlo con la inseguridad que lleva a destruir. Ejemplo de ello son los siguientes juicios: 1. Ramacharaka.”23 Bhagavad Guita 21 22 23 Carlos Valles. 35 LibrosEnRed . Monoteísmo trinitario-politeísmo “El politeísmo aparente de la India encierra un monoteísmo radical que la crítica amiga no puede menos de descubrir al acercarse con interés de aprender. y como tal no responde a lo objetivamente verdadero. Spada. el amador al amado. Dios personal-dios impersonal “El Brahmán-Atman de los upanisades presenta una imagen de Dios como absoluto impersonal. donde se encuentran teólogos de renombre y religiosos de real conocimiento de esta tradición. por cuanto es errónea. es significativo hacer notar que representantes del mismo mundo cristiano. Edit. Ediciones Paulinas.”22 D. Spada “ARYUNA ¡Oh. Sin embargo. p. Él introduce una concepción personal de Dios. Kier. Dicha superación está declarada explícitamente en las doctrinas de los representantes del hinduismo y la mística de la India contemporánea. Las grandes regiones del mundo. Sal Terrae. pp. Edit. Krishna. El Bhagavad Guita no está en esta línea. 102.”21 Carlos Valles 2. Para el guita. Dejar a Dios ser Dios.La reencarnación en el mensaje de Cristo Esta visión dualista comienza a ser claramente superada en la actualidad. D. sino sobre todo la persona suprema. que será determinante para toda la historia del hinduismo. p. 34-35. Dios no solo es el inmutable e inmanifiesto Brahmán. 84. adorable señor! Mírame como el padre al hijo. el amigo al amigo. Bhagavad Guita. muestran una superación explícita de este paradigma dicotómico.

Arcángelo Cerezzo Frex “Tvameva Natacha pita Tvameva Tvameva Bandhushcha Sakha Tvameva Tvameva Vidya Dravinam Tvameva Tvameva Sarvam Mama Devadeva Tú eres mi Madre Tú eres mi Padre Tú eres mi Amigo Tú eres mi Sabiduría y mi intelecto y mi Intelecto. omnipotencia. nacimiento milagroso. prodigios a favor de los pobres y los oprimidos. que presta socorro. se le mece en la cuna. Edit. Es el Dios niño. Nanda. Anushasana Parva Mahabharata. Edit. el Dios de la negación y el Dios de la acción El Dios de la devoción que presenta el hinduismo es el más semejante a la concepción cristiana de Dios. 36 LibrosEnRed . Sal Terrae. El Dios de la devoción. matanza de inocentes por un rey envidioso. yo vengo a la existencia para salvar a los buenos y restablecer la rectitud. providencia. Bhagavad Guita. amigo. tú eres mi Todo. intimidad. lo adoran los pastores.”24 Mahabharata 3. se aspira tener por él el cariño que le tiene su madre Yashoda y su padre que no lo ha engendrado. Kier. se le cantan villancicos. Carlos Valles. Dios providente-divinidad deísta “Digo que hay tres modelos fundamentales en el hinduismo.”25 Carlos Valles “Siempre que el bien decae y el mal prevalece entonces. p. amor. Bharata. predicación moral y muerte violenta. Dejar a Dios ser Dios. oh. 62. da consejo y acompaña en la vida.”26 Bhagavad Guita 24 25 26 De Pandava Gita. También Krishna nace a medianoche. No se puede pedir más paralelo con el cristianismo. p. Ramacharaka. 310. Yo tomo nacimiento a través de las edades. 75. encarnación… También en el hinduismo se encuentran profecías del redentor. Edit. Tiene todos los rasgos que nos son familiares: creación. Kier. p. amante. compañero.

Hinduismo. Las grandes religiones del mundo. Kier. p. Virtud bendita de raíces bíblicas y de la historia olvidada. IV. que. Bhagavad Guita. Sal Terrae. y de la que disfrutamos con tal naturalidad. la unidad entre gentes de distintas procedencias y de tierras lejanas. Edit. Spada “Por el amor y el afecto que te profeso. que no caemos en la cuenta de su valor y su importancia. ni por sacrificio. y virtud inminente de la India en toda la extensión de sus tierras y toda la variedad de sus pueblos. 13. te reveló mi poder esta suprema forma universal en toda su espléndida. Aquí tenía yo aquel día ante mis ojos la demostración palpable de la existencia y la bendición de esa virtud hoy. no apreciamos la humildad sencilla en quien la pide y la sacrificada prontitud en quien la ofrece. tanto al darla como al recibirla. que yo estaba en la India. 28 Ramacharaka. Nadie antes que tú la vio. Edit. 29 Carlos Valles. Virtud del Oriente en el pasado y en el presente. pero es también la ayuda real que Él da a su devoto. Ediciones Paulinas. ni por limosnas.La reencarnación en el mensaje de Cristo 4. 27 37 LibrosEnRed . Gracia-autorredención “En el ámbito de la concepción personal de Dios se hace también presente el concepto de la gracia. la benevolencia. p.”29 Carlos Valles D. La gracia es el amor. Salvación comunitaria-misticismo individualista “Hube de recordarme a mí mismo. y que era a indios a quienes estaba hablando. ni por erudición. 84. No es posible obtener esta visión como recompensa ni por estudio de los Vedas. en generosidad y disponibilidad a través de los siglos. en los recintos sagrados de esa virtud oriental que aquí en la India damos supuesta y practicada. ni por austeridad. Spada. ni por abnegación. 111. la compasión de Dios.”28 Bhagavad Guita 5. y lo hice con un sentimiento profundo de admiración y gratitud. infinita y eterna gloria. ha ayudado a fomentar la amistad. la cercanía.”27 D. Cap. Aryuna. p. Peregrino entre hindúes. que me encontraba en medio de la tierra de la hospitalidad.

38 LibrosEnRed . en la comprensión y ordenamiento del cristianismo dentro del mundo de las religiones. debemos señalar con énfasis que la crítica del mundo cristiano tradicional ha sido especialmente prejuiciosa y errada. Edit. el cual podemos presentar en términos gráficos de la siguiente forma: Posible nuevo paradigma Mapa de las religiones 30 Ramacharaka. Todos estos juicios. al santo y al malvado. del anhelo universal de que todos puedan sentir la plenitud divina. En definitiva.”30 Bhagavad Guita Respecto de este punto. 52. emitidos por personajes del mismo mundo cristiano. nos orientan a un nuevo paradigma comprensivo del hinduismo que incide. ellas siempre han exaltado la virtud de entregarse en bien de la humanidad. al justo y al pecador. Bhagavad Guita. por lo demás. Si analizamos las enseñanzas de los más grandes maestros espirituales del hinduismo. del servicio desinteresado y solidario en aras de que todas las personas puedan alcanzar un bienestar humano y espiritual. al propio y al extraño. Kier.Arcángelo Cerezzo Frex “Tan sabio es quien mira con igual amor al enemigo que al amigo. p.

- Ecumenismo dogmático. que al definir la religión como el Sanatana Dharma la concibe como un fe nómeno eterno que alude a la permanente relación de Dios con la creación y sus criaturas. a través de diversas encarnaciones divinas –avatares– y personajes de santidad. Como tal. siendo ellas solo expresiones objetivadas. temporales e históricas de este eterno vínculo de Dios con su manifestación. trasciende las religiones formalmente establecidas.La reencarnación en el mensaje de Cristo Características fundamentales: - Diversidad religiosa como expresión de la voluntad divina. - Catolicidad inclusivista. Personal – Impersonal Providente – Deísta Gracia – Autorredención Deificación – Humanización radical Actitud devocional – Actitud autoindagativa Dualismo – Monismo En este paradigma se pueden reconocer varios aspectos muy significativos de la comprensión que tiene el hinduismo de la religión. Esta relación es permanente y alude a un vínculo dinámico de búsqueda y revelación divina por parte del ser humano y Dios respectivamente. En primer lugar. Esto nos orienta al concepto del polimesianismo. Todo lo antes señalado viene a superar claramente el exclusivismo y fundamentalis- 39 LibrosEnRed . - Tolerancia doctrinaria y supradualismo. en cuanto desde el hinduismo Dios se revela a la humanidad en distintos momentos de la historia.

se puede aseverar que muy por el contrario como se lee habitualmente en escritos antirreencarnacionistas. Esto significa proponerse como una vía de acceso a Dios para todos aquellos que sientan en Cristo y en las instituciones formales que lo representan su opción religiosa. que intentar negar la reencarnación como opción cristiana –bajo el mismo paradigma dicotómico aplicado al hinduismo–. sin perder por ello su arraigo en la figura mesiánica de Cristo. por la profundidad de su contenido y la bella elocuencia de su exposición: Cuando la Biblia se estudia más de cerca se aprende que Dios ha hablado en ocasiones concretas. De gran significado son en este orden las expresiones del religioso y teólogo católico Andrés Torres Queiruga al referirse al tema de la revelación. importantes teólogos e innumerables personas de la comunidad cristiana en general lo han asumido explícitamente. Como tal. apertura y enriquecimiento ante el mundo de las otras religiones. Este nuevo paradigma. de modos extraordinarios. las cuales citaremos en extenso.Arcángelo Cerezzo Frex mo clásico de varias religiones. en cuanto muchos de sus religiosos formales. la gracia divina. como el teísmo. Para esto. debe superar el absolutismo descalificatorio que la tradición había impuesto. la moralidad basada en la fe y el amor y la salvación comunitaria. a quienes ha elegido y diciendo lo que ha querido. el carácter personal de Dios. Es muy significativo tener en consideración que esta superación del exclusivismo religioso es un fenómeno que surge desde el mismo seno del cristianismo. la providencia. Dios es libre de revelar cuándo. viene a superar claramente la comprensión tradicional que la teología cristiana planteaba de él. el monoteísmo trinitario. la reencarnación coincide o es conciliable con la gran mayoría de las creencias más esenciales del cristianismo. superando claramente el exclusivismo y el etnocentrismo religioso que históricamente se han dado. 40 LibrosEnRed . pero no menos grande en el significado religioso de lo que ello implica. Como tal. situándolas como distintas vías que Dios ha propiciado para que los seres humanos se orienten a Él. cuánto y cómo quiere. muchos elementos de confrontación que se formulaban para negar la reencarnación se ven claramente superados. en definitiva. la actitud del cristiano actual viene a responder a una disposición de respeto. que es. Respecto del punto anterior. El planteamiento del hinduismo viene a ser concordante con el inequívoco signo ecuménico de nuestros tiempos. permitiendo con ello un nuevo y amplio campo de posibilidades para repensar la posibilidad de esta creencia en el contexto cristiano. En este contexto. el cristianismo toma un rol más humilde. la devoción mística. el entendimiento que siempre ha tenido el hinduismo de la religión.

lo más eficaz es partir de lo más elemental. ¿Por qué a unos sí y a otros no? Por otra parte. más o menos hasta el siglo III a. ¿cómo es posible que. resulta incomprensible ese Dios extrañamente particularista. ¿por qué no decirlo todo de una vez o cuanto antes?. No estamos ante un Dios tacaño o caprichoso.7.18)? Resulta doloroso y casi irritante escuchar estas cosas. hasta ayer se daba por supuesto que eso sucedía solo en Israel. Para intentar situarse en el nuevo paradigma. por no decir arbitrario. resulta obvio que quiere darse a todos siempre y totalmente. a nosotros hoy se nos antoja chocante e inaceptable. orientándola en la dirección justa. Es lo que nos enseña la experiencia humana: ningún padre o madre normales escatiman el amor por sus hijos primando a unos y discriminando a los demás. Los demás vivían en un estado de religión natural.1]–. incondicional e irrestricto. de manera esquemática. Pero cualquier diccionario bíblico permite aumentar la lista. producto de su razón.C. No vamos a decir que todo eso sea falso o que no haya verdad en lo que quiere decir. búsqueda a tientas del Dios que había hablado en otro tiempo y en otra parte. porque quiere. 54. Dios es amor. restringe su revelación a un solo pueblo y. 24. encima. Inaceptable por Dios mismo. ¿cómo pudo decir en algunas ocasiones que había que pasar a cuchillo ciudades enteras –el herem o anatea– o que iba a mandar una peste sobre el pueblo (2S. porque el rey había pecado –¡instigando por Él! [Véase 2S. Quizá sea bueno dejar fluir la irritación. Crear a todos los hombres. Pero es evidente que dicho así. Si Dios crea a todos por amor. gracias al proceso real de la revelación.La reencarnación en el mensaje de Cristo Además. pero revelar su amor a solo una pequeñísima minoría se parece demasiado a un hombre que tuviese muchos hijos pero solo cuidase de uno y mandase los otros a la inclusa. de lo más simple y seguro que hemos sabido de Dios. mantuviese a su pueblo en la ignorancia sobre la vida eterna. la nueva situación cultural aporta que es posible tomar en serio la verdad fundamental. Nm. Al poner en crisis la concepción tradicional. Si hemos purificado su imagen. esperando largo tiempo para demostrar cariño a los otros. o que castiga la culpa de los padres en los hijos hasta la cuarta generación (Ex. 14. con la esperanza de que un día su revelación les llegaría también a ellos. que. empieza tarde –por la paleon41 LibrosEnRed . como llamada a la reflexión honesta y radical sobre un problema que hay que afrontar con urgencia. ni aman a unos desde el principio. provocando crisis tan terribles como la relatada en el libro de Job? Más grave aún. pero no deformada. por amor nos ha creado y por amor vive como un Padre volcado sobre nuestra historia para salvarnos a todos con un amor universal. 24).

Las religiones representan el resultado de esa presencia. a través. que aún no saben o no pueden. La desigualdad viene de la acogida humana. para manifestarnos la profundidad de nuestro ser y la esperanza de nuestro destino. toda revelación. 42 LibrosEnRed . lucha con nuestra ignorancia y pequeñez. que o no puede. Torres Queiruga hace explícitos los siguientes juicios dignos de ser tomados en cuenta: 31 Andrés Torres Queiruga. aunque de manera provisional y limitada. Y lo son.31 En otro artículo muy interesante. Es la lucha amorosa de Dios por hacer comprender su designio salvador. con todo su amor por toda la humanidad. piensa en todos y se entrega totalmente a todos. sino de la necesidad de la historia finita. todas se consideran reveladas. como por fin ha re conocido el Vaticano II. se entrega y trata de manifestarse a todos desde el comienzo y en la máxima medida posible. en cuanto las circunstancias y las posibilidades culturales lo permiten. hemos de decir que todas las religiones son verdaderas. Dios no había abandonado a los demás pueblos. Pero esto sucede en todas. También se aprende a ver que. de acuerdo con las distintas circunstancias y valiéndose de todos los medios. manifestándoseles en cuanto es posible. ¿Qué significa que Dios habla? Sal Terrae 82. es decir. padre con sus hijos. pp. para ir abriéndose su corazón. pertenece por derecho a la humanidad. sino más de un millón– y lo hace a cuentagotas y diciendo oscuro lo que podría decir claro. Sucede todo lo contrario: Dios. Resumiendo: Dios. sino los hombres. deformaciones e inquisiciones. Dios. Por eso. Que unas avancen más que otras no depende de un favoritismo divino. Por esencia. sino que desde el comienzo de la humanidad está con todos. que complementa y reafirma los juicios antes señalados. que ni aún siquiera después de su culminación en Cristo se libra de abusos. Desde esta nueva perspectiva. mientras tanto. la Biblia cobra una luz nueva. las restricciones vienen solo de la limitación humana. también en la bíblica. de deformaciones o perversiones. como amor infinito y siempre activo. una ventaja para los demás. En este preciso sentido. o se resiste a su revelación. Aunque a veces se diga en la letra de la Biblia. 331-347. según la fenomenología de la religión. nunca es Él el que se niega. con nuestros malentendidos. en el mismo momento de ser captada por alguien. Su amor busca la igualdad y cualquier avance es. a menudo.Arcángelo Cerezzo Frex tología sabemos que tardísimo: no seis mil años. en definitiva. o no quieren oír y dejarse guiar.

a echar por tierra el tradicional y pernicioso exclusivismo de la verdad religiosa y la ascesis a Dios que se ha arrogado el cristianismo a través de su historia y que hoy comienza favorablemente a ser superado. “Inreligionación” y cristianismo asimétrico. Es sabido que los hebreos al principio fueron nihilistas. falta de cultura religiosa o ciego fanatismo el hecho de que tales afirmacio nes y citas bíblicas fueron expresadas en contextos históricos y doctrinarios muy diferentes. 32 43 LibrosEnRed . Lo señalado por Queiruga debe también hacernos poner atención en una actitud que es relevante analizar. En esta actitud no consideran por ingenuidad. teniendo muchos hijos. Se rompe de raíz.32 Estas expresiones de inspirada lógica y bella elocuencia de Andrés Torres Queiruga vienen. a su vez. Es frecuente en el mundo cristiano. el esquema anterior. Lo monstruoso sería no percibirla hoy: en un mundo planetario y que cuenta con millones por millones de años la historia humana. y pensaban. supone un giro de 180 grados en la perspectiva. RM. 15. sin que ningún hombre o mujer hayan estado privados de la oferta amorosa de su presencia. que solo había esta vida y que después dejábamos Andrés Torres Queiruga. considerando las diversas agrupaciones que lo representan. y –hoy– comprendemos que no por obvio –entonces– dejaba de ser terrible: ese Dios que escogería un pueblo excluyendo a los demás se parece demasiado a un padre que. de todos modos. directa e inmediatamente. 3-19. dichas definiciones van acompañadas de actitudes autorreferentes y antidialógicas.La reencarnación en el mensaje de Cristo Reconocer que hay verdad y santidad en las demás religiones significa. pues equivale decir que Dios está revelándose y ejerciendo su salvación en toda y cada una de las religiones. que los hombres y mujeres que las practican se salvan en y por ellas. Sal Terrae. en definitiva. Lo cual. se cuida únicamente de uno y manda a los demás a la inclusa. en muchos casos. 17-29]. pp. con la clara connotación que así se enunciase a todos el evangelio [Cf. como tales. Lamentablemente. Insisto. porque la enormidad no se percibía tan fácilmente en un mundo de solo cuatro mil años en el tiempo y tan corto en el espacio que San Pablo pensaba llegar personalmente hasta su extremo. no a pesar de ellas. a miles de millones de personas. del Antiguo o del Nuevo Testamento. ignorancia. Cristianismo y religiones. ver a las personas que pertenecen a ellas citar de forma aislada o hacer una amalgama de ciertos versículos puntuales. que en el entonces y en el hoy. por lo tanto. 1997. para justificar una postura doctrinaria determinada. ello equivaldría dejar fuera de la revelación y la salvación a la inmensa mayoría de la humanidad.

Todo el desarrollo anteriormente expuesto viene. en su visita a la India en febrero de 1986. Finalmente. por cuanto las diversas agrupaciones cristianas tienden a arrogarse habitualmente la interpretación más fidedigna. sin considerar todo este devenir con sus profundos cambios. En algunos casos. en una alocución que realizó en Ma44 LibrosEnRed . Así. y como tal. en base a actitudes autorreferentes. Ponerse a discutir y especular de manera fragmentaria en torno a los contenidos bíblicos. según la cual después de la muerte todos seguimos existiendo en otra dimensión. en definitiva. como lo afirman muchos teólogos expertos en la materia. también. cambios muy significativos en los distintos momentos del desarrollo de la cultura religiosa judeocristiana. La Biblia es una expresión del intento de revelación de Dios a la humanidad. sino. en plena congruencia con lo señalado. en el hinduismo–. Esto explica la fragmentación del cristianismo en la actualidad y demuestra que el exclusivismo que en él se pregona se contradice a sí mismo. o de tal o cual Iglesia. Tal juicio demanda. Esta forma inadecuada de pretender afirmar una postura doctrinaria personal. refleja destellos muy claros de la verdad divina en toda su pureza y universalidad. sino un patrimonio de la religión zoroastriana. el infierno. En siglos posteriores se incorpora a su tradición la creencia en la inmortalidad del alma. después de cientos de años. por el contrario. y. en desmedro de las demás. Todo esto demuestra que no existió una uniformidad doctrinal. impositivas y descalificatorias. con el cautiverio en Babilonia. las cuales no eran parte de su tradición. asumieron la doctrina del Sheol. con la irrupción de Cristo se formula una visión que viene a renovar de manera profunda la concepción de Dios. asumir que existen en las enseñanzas de su gran tradición antigua y actual principios verdaderos que tienen su génesis en Dios.Arcángelo Cerezzo Frex de existir. Agreguemos a todo lo señalado que en los escritos de Pablo en el Nuevo Testamento se ven cambios en los enfoques doctrinarios. es un camino inconducente que solo lleva a la confrontación y a velar la esencia de la verdad de Dios revelada por Cristo. adoptaron las creencias en el cielo. En este orden. ha sido desfavorablemente una constante histórica. es una actitud poco razonable y carente de objetividad. el querer afirmar taxativamente una posición doctrinaria. Ello se ve representado fundamentalmente en el sublime mensaje de amor y espiritualidad que Cristo da a conocer. Por ello. Juan Pablo II. a reconocer dignidad religiosa en los otros credos no cristianos –en este caso. como lo señala Queiruga. la posibilidad de un carácter revelado de sus doctrinas. adicionan a ello la supina arrogancia de plantearse como los exclusivos favorecidos con la posibilidad de la salvación y el beneficio de llegar a Dios. la resurrección y el juicio final. en una condición menoscabada y casi espectral. de hecho. la moral y la naturaleza humana. la espiritualidad. Posteriormente.

como es el propósito de esta obra. al destacar la espiritualidad del hindú y la cultura oriental. 78 (1986). 767. Respecto de ellas. AAS. un postulado teológico de las más grandes religiones de Oriente. por ejemplo –la gran encarnación divina de esta religión–. dado que fue primero tradición oral y posteriormente escrita. 29.33 Obviamente. filosófica y moral. presente en la base de la cultura occidental en los celtas. Este reconocimiento hace posible un verdadero diálogo”. Vol. De hecho. al apreciar valores éticos centrales de la religión budista. el reconocimiento que ha hecho el cristianismo institucionalizado tradicional de dichas verdades ha sido selectivo y funcional a su doctrina. es considerado por los especialistas en el tema como la religión más antigua de la humanidad. en los orígenes del cristianismo y. la reencarnación es una creencia milenaria que tiene un origen revelado que se expresó a través de personajes de una inmensa altura moral y espiritual. 45 LibrosEnRed . podría ser efectivamente verdadera y revelada. se debe asumir necesariamente que la reencarnación. es de gran relevancia la opinión de Juan Pablo II –antes señalada– respecto de estas grandes religiones de Oriente –de manera específica. y siendo consecuentes con esta premisa. el hinduismo– y la influencia positiva que ellas pueden tener en el enriquecimiento y la mejor comprensión del mismo mensaje cristiano. una de las doctrinas fundamentales de las religiones de la India. Hecha esta precisión. Boletín Nº 62.La reencarnación en el mensaje de Cristo drás a representantes religiosos de esta nación. En este orden. ambas con una gran tradición histórica y con una profunda riqueza teológica. desde una mirada más amplia e imparcial. es ubicado normalmente por los hindúes en un período aproximado a tres mil años antes de Cristo. Krishna. A partir de este principio. señaló: “La Iglesia católica reconoce las verdades que están contenidas en las tradiciones religiosas de la India. en la filosofía griega. Como tal. es necesario aclarar 33 Juan Pablo II. 21/2 (1986). y la Madre Teresa de Calcuta. por su parte. e incluso más. La doctrina védica. personajes tutelares del cristianismo han reconocido su valor. presenta una antigüedad de miles de años. en primer lugar. como lo hemos señalado. ser una creencia cristiana si se demuestra efectiva y consistentemente dicha posibilidad. La reencarnación tiene su origen en la India y se pierde en su tradición histórica. 139. mas es un gran avance ecuménico hacia la dignidad de los credos no cristianos el asumir que existe verdadera presencia y revelación divina en ellos. podemos. afirmar que desde un punto de vista histórico la reencarnación es una de las creencias más antiguas y arraigadas en la historia del hombre. como Juan Pablo II. como son el hinduismo y el budismo. p. de forma central. Entrando en el desarrollo del tema. el hinduismo.

es una condición básica para poder hacer un planteamiento serio respecto de su presencia o posibilidad en el mensaje cristiano. lo cual es obviamente un juicio carente de total rigor y teológicamente una aberración. un culto espiritista. de las cuales destacan personajes de gran valor espiritual. como de hecho lo reconocen algunos teólogos cristianos. moral e intelectual de la humanidad. “¿Reencarnación o resurrección?”. en un indocumentado facilismo apologético. p. 14. pero asombra cuando se escuchan dichas expresiones en teólogos y estudiosos de las religiones. producto de la mentalidad de hombres primitivos asociados a la actividad agrícola.35 34 35 Carlos Valles. Así.Arcángelo Cerezzo Frex que el origen que le dan a esta creencia habitualmente los escritos antirreencarnacionistas de algunos autores cristianos es totalmente erróneo e impreciso. El pretender reducirla a una expresión seudoesotérica. es comprensible cuando nace de personas poco entendidas en el tema. debe hacer reconocer que ella es una de las creencias más valoradas y difundidas en la historia humana. ¿Una vida o muchas? Edit. Es indudable que el reconocer la real dimensión de la creencia de la reencarnación. puesto que. p. una creencia irracional o una herejía pagana. Carlos Valles señala. Sal Terrae. no excluye el diálogo. Pero exige que a la idea de la reencarnación le reconozcamos dignidad religiosa y capacidad para resolver a su manera problemas religiosos”. Tal actitud respecto de la reencarnación es equivalente a afirmar que la creencia cristiana de la resurrección es una superstición de gente fanática e ignorante. los teólogos Herman Háring y Johan Metz señalan: “El debate tendremos que mantenerlo con espíritu de diálogo. que intentan abordar con mayor ecuanimidad tan importante cuestión. Revista “Concilium”. por su parte: “Hay argumentos muy fuertes a favor de la reencarnación y conviene abrirse a ellos con toda honradez”.34 En este plano es muy significativo reconocer que en la actualidad es cada vez más creciente el número de cristianos que aceptan o miran la reencarnación como una opción plenamente válida de asumir. Nº 249. señalan que ella surgió en el siglo VII antes de Cristo. 776. La propia posición. Esto refleja una total falta de rigor intelectual y una forma tan parcial y prejuiciada de asumir el problema que hace que sus afirmaciones pierdan credibilidad. La aceptación de la creencia en la reencarnación por millones de personas a través de la historia. con la objetividad que los mismos datos histórico-religiosos ofrecen. 46 LibrosEnRed . con un marcado etnocentrismo y fanatismo religioso. el cual explica su proyección en el tiempo y su amplia aceptación. y que presenta un sustento teológico y filosófico importante. firme y decidida. como se lee en algunos detractores.

podemos admitir que la idea de una reencarnación brota del intenso deseo de inmortalidad y de la percepción de la existencia humana como prueba con miras a un fin último. siendo uno de los representantes fundamentales de la posición cristiana tradicional en estas décadas. lo cual solo es posible de ser logrado a través de muchas vidas. El karma.36 La reencarnación en su expresión más esencial y genuina. hasta alcanzar la purificación. 14 de noviembre 47 LibrosEnRed . según la naturaleza de nuestros actos –buenos o malos–.La reencarnación en el mensaje de Cristo En este sentido. bajo una forma superior o inferior. pero no ciega y determinista como algunos la enjuician. Además. porque está convencido de que su naturaleza es esencialmente espiritual e inmortal […]. el mismo Juan Pablo II. en la concepción hindú. Esta creencia profundamente arraigada en algunas religiones orientales indica de por sí que el hombre se revela al carácter definitivo de la muerte. declarada en el hinduismo. donde debe ocupar diferentes cuerpos en este y otros mundos –universo material– y las dimensiones supraterrenas –universo astral y causal–. le reconoce a esta creencia el valor de ser una respuesta al problema escatológico de la muerte. Para alcanzar tal estado. lo cual se define como la experiencia mística del Samadhi –estado de unidad del hombre con Dios–. así como de la necesidad de una purificación completa para llegar a la comunión con Dios. se sustenta en un concepto eminentemente religioso de la vida. implica una ley causal –de causa y efecto–. los cuales producen experiencias satisfactorias o dolorosas en esta vida presente o en la futura encarnación. la cual implica que el ejercicio de nuestra libertad genera consecuencias positivas o negativas. el ser individual –Jivatma– debe llegar a la condición de plena pureza moral y santidad. en cuanto afirma que el hombre. Juan Pablo II. El Samadhi. por lo tanto. es logrado como consecuencia de las buenas acciones realizadas en muchas vidas –buen karma– y la gracia santificante de Dios –Darshan–. puede modificar su karma individual o superarlo definitivamente por la gracia divina expresada en forma directa o por mediación de los avatares –encarnaciones divinas– y los santos –maes36 de 1994. cada uno recibirá una vida nueva. Carta apostólica “Tertio Millennio Adveniente”. a través de sus acciones presentes. Asociada directamente a la reencarnación está la creencia en el karma. que destaca la condición espiritual del ser humano: ¿Cómo podemos imaginar la vida después de la muerte? Algunos han propuesto varias formas de reencarnación: según la vida anterior. el sentido de la existencia es llegar a la unidad con Dios –Brahmán–. Así.

En definitiva. Sal Terrae. Por ello. 73-74. según la opinión de algunos. la famosa escritora Annie Besant indica: “Una sola vida humana no da lugar al desarrollo de toda la inmensa potencialidad que hay en cada hombre y en cada mujer. se busca establecer que la comprensión de la reencarnación ha sido moldeada y acomodada de acuerdo con necesidades y debilidades de la cultura de Occidente. la sobrevaloración del psicologismo y la relativización de las creencias y los valores. 48 LibrosEnRed . en la correcta comprensión del hinduismo se supera la dicotomía que se le imputaba entre una soteriología –doctrina de la salvación– autorredentora y una heterorredentora. adquiere un carácter progresivo que apunta a la autorrealización personal. Ibídem. el exitismo. de hecho. Sin embargo. es reduccionista limitar la cultura occidental 37 38 Carlos Valles. Al respecto. el prejuicio dado en el discurso de la teología cristiana tradicional que afirma que dicha actitud religiosa responde solo a un impulso autorredentor individualista y a una concepción deísta de Dios es.Arcángelo Cerezzo Frex tros espirituales o gurúes–. p. amar. ¿No nos quejamos siempre de que la vida es demasiado corta? No habría proporción entre las capacidades casi ilimitadas de un ser humano para conocer. Es evidente que estos caracteres se han presentado en la cultura occidental y que han dado. como son el individualismo. En ellos. porque se la concibe como una oportunidad para recuperar una vida fracasada y/o cumplir metas o expectativas humanas no alcanzadas en la existencia presente. ¿Una vida o muchas? Edit. la actitud esnobista. como también desarraigada en Occidente de sus tradiciones religiosas primigenias y los valores espirituales profundos que las inspiran. pp. En este orden. el carácter redentor y providente de Dios es plenamente asumido por la tradición más genuina y permanente del reencarnacionismo hinduista. Al intentar definir los caracteres fundamentales de la creencia reencarnato ria es necesario hacer notar que la comprensión común de la reencarnación en el mundo occidental tiene un carácter más inmediatista y terrenal.37 En este orden. al establecer la diferencia entre el jainismo y el hinduismo. y una sola existencia en que ejercerla”. el egocentrismo. Calos Valles. una apreciación claramente errónea. lo cual tiene una lógica en cuanto a la perfectibilidad humana que le da cierta validez. En este sentido. señalar que existen diversos artículos que han buscado explicar la forma en que se ha asimilado y comprendido la reencarnación en la sociedad occidental. para quien Dios en su misericordia puede borrar el karma”. en alguna medida. señala: “En eso se distingue del hindú. descubrir y desarrollarse.38 Es interesante. en este punto. quizá de una forma un tanto sobredimensionada. Como tal. 74. el consumismo. se habría visto en alguna medida deformada y banalizada. interpretaciones poco ortodoxas de la reencarnación.

Así. el paso de una encarnación a otra está determinado en gran medida por los deseos insatisfechos. en cuanto su fin se logra en muchas vidas. libre de sus errores y completamente evolucionado después muchos renacimientos. Bhagavad Guita. alcanzará el dominio de sí mismo y la suprema paz. el cual se hace patente desde las más antiguas concepciones de esta creencia. un icono del reencarnacionismo: Allí. Y con paciencia y perseverante aplicación. p. En la gran tradición reencarnacionista oriental se puede reconocer que la comprensión de la reencarnación como un proceso macrotemporal reviste tres momentos fundamentales. Como tal.La reencarnación en el mensaje de Cristo a tales deficiencias y no reconocer que también en ella ha existido una comprensión congruente con la gran tradición reencarnatoria. En Oriente. el expiar como el progresar para llegar al reencuentro con la plenitud perdida. que implica. Ejemplo de ello es lo señalado hace miles de años en el Bhagavad Guita. Paramahansa Yogananda indica: “La reencarnación es el pro39 Ramacharaka. pues la esencia de lo adquirido y conquistado se infunde en la nueva personalidad del yo. la comprensión más inmediatista de Occidente también se puede visualizar si miramos fragmentariamente el proceso encarnatorio global y universal que propone Oriente. en una simultaneidad indivisible. en la nueva vida. 57. No debemos olvidar que grandes representantes de la tradición de la India se radicaron y expusieron sus doctrinas en Occidente. recobra las características que aquistó en la anterior. generando movimientos de un alto compromiso religioso y moral. Lo que una vez se adquiere no se pierde con la muerte. En este orden. Kier. El primero alude a una cierta caída o descenso de un estado espiritual primigenio de perfección y plenitud. Así. 49 LibrosEnRed . esta creencia es asumida tradicionalmente en un orden macrotemporal y espiritual. lo cual propende a que ellos se realicen en una existencia futura. apunta a una cierta situación de condenatorio desarraigo que lleva a un estado de precariedad existencial. a un largo proceso purificatorio y ascendente. y así reanuda las lecciones de la experiencia en el mismo punto en que las abandonó para adelantar en su perfeccionamiento. El segundo. al alcanzar la total perfección de sí mismo en la unificación con Dios. por ejemplo. Edit. ella toma un carácter progresivo-evolutivo. para el hindú.39 El carácter progresivo-evolutivo de la reencarnación también es afirma do por representantes connotados y actuales de la espiritualidad de la India. Sin embargo.

presenta un claro finalismo. fundada por el autor de la cita antes señalada. y acelerada por los esfuerzos espirituales. sino que apunta a una condición final. http://www. en ritmo que en conjunto es ascendente hasta la liberación final y el gozo eterno”. indica: “Entrando en el ciclo de las reencarnaciones sucesivas. que conduce a la persona a su unidad definitiva con Dios.Arcángelo Cerezzo Frex greso del alma a través de muchas vidas en el plano terrenal. 40 La Asociación de Autorrealización. a una condición que supera todo relativismo temporal y espacial. según Oriente. En otra definición propuesta por la Asociación de Autorrealización que alude al concepto antes señalado se explica la reencarnación en los siguientes términos: Doctrina expuesta inicialmente en las escrituras de la India. Cuando el hombre consciente40 41 42 43 Paramahansa Yogananda.42 Por su parte. ella no deja al sujeto en un continuo eterno progresivo. en los siguientes términos: “Doctrina según la cual los seres se ven forzados por la ley de la evolución a encarnar una y otra vez en vidas progresivamente superiores.mercaba. 561. la define. Sal Terrae. entiendan el proceso de la reencarnación como un proceso evolutivo ascendente”. o estado ulterior de perfección. “Reencarnación y fe cristiana”. Dejar a Dios ser Dios. Santiago del Cura Elena. Carlos Valles. 251. En síntesis. como tal. Self-Realization Fellowship. Así.43 Es importante señalar que este carácter progresivo de la reencarnación. 78. con lo absoluto. a semejanza de los nuevos cursos de la escuela antes de graduarse en la inmortal perfección de su unidad con Dios”. el sentido más verdadero de la condición reencarnatoria no apunta a un progreso eterno. lo que ha posibilitado que algunos pensadores indios modernos. p. Edit.org Carlos Valles. p. En este sentido. 50 LibrosEnRed . por su parte. hasta que finalmente se alcanza la realización y la unión con Dios”. Santiago del Cura Elena señala: “Tampoco el hinduismo y el budismo orientales desconocen del todo la idea de la reencarnación como un movimiento ascendente. lo que no siempre se ve con el mismo énfasis en la comprensión que se ha tenido en Occidente. se ven obligados a volver a la Tierra muchas veces. Ibídem. cada una de las cuales viene determinada por las obras de la anterior.41 Esta condición es reconocida también explícitamente por teólogos y religiosos cristianos. p. siendo más explícito al respecto. La búsqueda eterna. sino al encuentro definitivo con lo eternamente perfecto. atrapados en la red de los deseos insatisfechos. como Aurobindo. que enuncia que los seres humanos. evolución que es retardada por las acciones y deseos errados.

Edit. yo lo haré columna en el templo de mi Dios. en cuanto se vuelve un objetivo liberarse de esta mutabilidad que genera el ciclo reencarnatorio –el sansara–. 3:12). lo cual se alcanza al lograr la unidad de nuestro ser con la inmutable perfección de Dios. deporte favorito de numerosas religiones. La diferencia radica en que la tradición cristiana ha catalogado tales interpretaciones de herejías. al igual como ha pasado en la historia del cristianismo. es decir. pero liberado. Ella ha sido milenariamente asociada a la noción de lo infernal.44 Es muy significativo también tener una consideración fundamental respecto de la comprensión que la gran tradición oriental ha tenido de esta creencia. S. y nunca más saldrá afuera” (Apocalipsis. siendo ello motivo de rechazo y confrontación. la superstición y la irracionalidad. y como tal. a una cadena de acciones y reacciones que mantienen la conciencia en la precariedad y expuesta a los sufrimientos psicofísicos. “Al que venciere. también tiene comprensiones heterodoxas –que salen de su canon tradicional– o deformaciones que son producto de la ignorancia. 51 LibrosEnRed . Susurros de la Madre Eterna. en cuanto se asume más como un cambio de estado de conciencia y no como un mero descorporizarse o salir de la dinámica universal. al asumir que la verdad en su absolutez no se devela en la expresión doctrinaria y conceptual. Al respecto. La India ha tenido más bien una actitud de tolerancia respecto de estas diversas comprensiones. sino en la vivencia mística. 144. en el sentido de que durante el proceso reencarnatorio estamos en gran medida desarraigados de la vivencia de la plenitud absoluta de Dios y expuestos a una constante mutabilidad. se puede seguir encarnado o volver a entrar en el ciclo reencarnatorio. A quien logra tal condición le llaman un Jivanmukta o liberado en vida. el famoso filósofo de la India. Esta liberación. en el sentido de inafectado conciencialmente por su precariedad. Es decir. Kier. en su estado encarnatorio en este mundo. p. al igual que todas las creencias de la humanidad. señala: “El hinduismo desarrolla una actitud de caridad comprensiva en lugar de una fe fanática en un credo inflexible. Es decir. debe ser comprendida correctamente.La reencarnación en el mensaje de Cristo mente recupera su verdadera condición de hijo de Dios. el hasta entonces inexorable ciclo de reencarnación cesa. no está exenta de concepciones que se alejan de su dogmática fundamental. en la vivencia permanente de la plenitud del espíritu. La caza de herejías. Por esto es muy importante en su comprensión el concepto de Mocksa o liberación. así como de denodados esfuerzos intelectuales de purificación y decantación doctrinaria. sin embargo. Radhakrishnan. La reencarnación. está singularmente 44 Paramahansa Yogananda.

y regresan de lo angelical a lo humano o a lo animal. En este sentido. Tal presentación de la reencarnación es claramente inadecuada en cuanto contradice la concepción teológica fundamental de la gran tradición del hinduismo. representa lo que en el contexto hindú se ha definido como la reencarnación. vegetal o animal. mientras que la teoría de la reencarnación. que obviamente repugna a la racionalidad. dada la importancia de la cuestión. El alma o germen de vida. perpetua e inconducente. Es decir. Esta descripción la muestra como una circularidad o alternancia inacabada. Un ejemplo muy pertinente lo da una autoridad en la materia. Alianza Editorial. Por consiguiente. se hace necesario profundizar en dos conceptos fundamentales. hay crecimiento y evolución de cada alma individual desde las etapas inferiores hasta las etapas superiores del desarrollo. 44-45. La concepción hindú de la vida. Estos son la creencia en la transmigración y en la reencarnación propiamente tal. no retrocede a los cuerpos de los animales. es fundamental establecer que existen y han existido distintas comprensiones de la transmigración o reencarnación en las diversas culturas. a su visión evolutiva y teleológica –su gradualidad y finalismo hacia la unidad con Dios–. 52 LibrosEnRed . pp. La transmigración –metempsicosis– es un término que se identifica más con la cultura griega y la forma en que la tradición occidental se ha referido al tema del renacimiento. como es el Swami Abhedananda.Arcángelo Cerezzo Frex ausente en el hinduismo”. en su obra Reencarnación. imputar visiones sesgadas para invalidar la reencarnación es ilegítimo si con ello se desconoce su tradición teológica fundamental. apoyándose en la verdad científica de la evolución gradual. Por lo cual. llega al plano humano y gana experiencia y conocimiento. Es decir. Por esto. y luego de llegar al plano humano. declarada con anterioridad. enseña que las almas humanas 45 Radhakrishnan. La teoría platónica enseña que las almas humanas migran dentro de cuerpos animales o cuerpos angelicales. 45 Una comprensión deformada que erróneamente le imputa la teología cristiana tradicional a la reencarnación es presentarla como un determinismo cíclico. y algunos prefieren convertirse en animales. Según esta teoría de la reencarnación. luego de pasar a través de las etapas inferiores. una supuesta infinitud de ciclos inconclusos que nos mantienen en una metamorfosis permanente al pasar alternadamente del estado humano a la condición de un insecto. En ella se refiere a las diferencias entre la comprensión platónica e hinduista del tema en los siguientes términos: Hay otro punto en el que la teoría de la reencarnación difiere de la transmigración platónica. estableciendo las disquisiciones necesarias al respecto.

ya hemos atravesado el grado inferior de los organismos animales.48 De todo lo anteriormente citado se puede establecer que la transmigración o reencarnación se refiere. yo.La reencarnación en el mensaje de Cristo ya han pasado a través de diferentes grados del Reino Animal. espíritu. Ibídem. según el criterio que se asuma. mediante el proceso natural de evolución. 53 LibrosEnRed . 86-87. después de la muerte. empero tales pasajes no significan necesariamente que las almas estén obligadas a to mar cuerpos animales. entre los hindúes. ¿por qué deberíamos retroceder a ellos? Sin embargo. Edit. o mejor dicho.47 Sobre este juicio final. rechaza esta idea del retroceso de las almas humanas a formas animales. conciencia. 1937. En el proceso evolutivo. Kier. al paso de una entidad psicoespiritual –alma. en su sentido general. porque incluye todas las formas posibles 46 47 48 Swami Abhedananda. pero aún sigue siendo hombre… Es posible que el renacimiento en forma animal sea una figura del lenguaje equivalente al renacimiento con cualidades animales”. El Swami adiciona respecto de lo dicho un comentario pertinente de señalar: “Aunque hay algunos pasajes de las escrituras que aparentemente se refieren a la retrogresión del alma humana dentro de la naturaleza animal. Idealist View of Life. que creen que las almas humanas migran dentro de cuerpos animales. ¿por qué un alma habría de escoger regresar al organismo inferior y más imperfecto de un animal? ¿Cómo es posible para una manifestación menor ocupar una mayor? ¿Por qué una manifestación mayor habría de escoger formas más limitadas en preferencia a las otras? Esta cuestión se suscita en la teoría platónica de la transmigración. Por tanto. 292. p. señala en su obra Idealist View of Life: “Al hombre le es posible degenerar en un salvaje. para ganar experiencia y cosechar los resultados de sus perversas acciones. de una forma. Tras haber recibido una vez el organismo humano. la teoría de la reencarnación. Pueden vivir como animales aunque tengan cuerpos humanos”. filósofo y expresidente de la India. estando atados por la ley del karma… Sin embargo. Ahora que los hemos superado en crecimiento. las mentes más educadas y reflexivas de la India aceptan la teoría más racional y científica de la reencarnación. pp. 87 Radhakrishnan. Radhakrishnan.46 A esto habría que agregar que también los místicos y santos más renombrados de esta tradición se adhieren a la comprensión propuesta. o la teoría de la transmigración según los hindúes. Reencarnación. Ella representa un concepto holístico o totalizante. en la India hay muchas personas sin educación. del Reino Vegetal. p. etcétera–. cuerpo o entidad a otra.

que son seres carnalmente constituidos en el sentido de poseer cuerpos materiales. simplemente una expresión más bien metafórica o una concepción que es producto del desconocimiento o ignorancia. la plena divinización de su ser. es asumida como algo ocasional y extremo –un karma muy negativo–. el budismo lo ha hecho desde una visión más psicologizante. algunos estudiosos del tema afirman que ambas religiones presentan diferencias en su comprensión de la naturaleza del ser humano y la condición de aquello que está sometido al proceso transmigratorio. minerales.Arcángelo Cerezzo Frex de vivificación y habitación psicoespirituales en cuerpos y formas animadas e inanimadas –seres humanos. Como tal. ella implica simplemente volver a entrar en la carne. a Dios –Brahmán–. Como tal. pero con las aclaraciones antes especificadas. se puede hablar de reencarnación prehumana y de reencarnación humana. volver a reocupar o reincorporarse en un cuerpo carnal. Por consiguiente. La posibilidad regresiva. insectos. la acepción más usada alude más bien a la vivificación de un nuevo cuerpo. En una mirada más específica. al pasar una entidad psicoespiritual del estado corpóreo animal al humano tiende a permanecer en dicha condición hasta lograr. Así. que implica el paso progresivo por los distintos estados de la evolución. Así. en una expansión paulatina de la conciencia para llegar a un punto final donde la entidad transmigratoria se reunifica a su principio generador. en distintos textos y artículos referidos al tema se leen juicios tales como: 54 LibrosEnRed . etcétera–. Sin embargo. en cambio. vegetales. óseos. y en este sentido se vuelve equivalente al concepto de transmigración. a través de muchas vidas humanas. por ejemplo. es decir. deberíamos hablar de reencarnación para referirnos al orden humano o animal. Es decir. es decir. En un sentido general. Junto con las diferencias antes expuestas entre la visión reencarnacionista hindú y platónica es significativo señalar que también se afirma habitualmente que existen algunas diferencias entre la visión hinduista y budista respecto de esta creencia. el avance hacia cada etapa no es reversible –en lo colectivo y general–. Esto implica que la reencarnación en su concepción más fundamental representa un despliegue progresivo y no una situación regresiva o alternante. queda claramente establecido que la comprensión más consensuada en la gran tradición del hinduismo del fenómeno reencarnatorio es definirlo como un proceso evolutivo global. Si analizamos el concepto de reencarnación en su significado literal. una situación mística religiosa con propósitos especiales. en estricto rigor. si bien en cierta comprensión se afirma. sanguíneos. animales. porque el hinduismo la ha planteado desde un enfoque más metafísico.

los cuales al unirse dan la apariencia de que la persona es un ser estable y duradero. lo que comúnmente se llama ego. memorias. Estas son las tres características de la existencia. - Anatta o no-en sí significa vacío. este falso ego se mantiene unido como individualidad y reencarna en cuerpo tras cuerpo. que representa la potencialidad de convertirse en un bu55 LibrosEnRed . pero no un alma o un espíritu. a la decadencia y a la muerte. que existe como una entidad separada dentro de él. al sufrimiento. todo cambia y es provisorio. - Buda ha llegado. Renace una nue va mente y un nuevo cuerpo causado y como consecuencia de los actos de una mente y un cuerpo anterior sin que haya un yo-idéntico transmigrante. - El budismo más ortodoxo prefiere el término renacimiento en vez del de reencarnación. a la conclusión de que el alma o el ultra ego no existe. no puede haber algo permanente. A pesar de su naturaleza transitoria. Se señala también que el único factor estable en las distintas existencias es la budeidad.La reencarnación en el mensaje de Cristo - Donde el Buda se separó radicalmente del hinduismo fue en su doctrina del Anatta. - Esta doctrina de la no-alma es considerada como el nervio del budismo y como aquello que lo distingue de todas las otras religiones. y dice enfáticamente que no existe algún alma. los individuos consisten en un conjunto de hábitos. por medio del análisis. No cree que exista un alma perdurable o un yo que pueda transmigrar. deseos. El renacimiento budista es una relación de causas y efectos que hace manifestar la existencia de otros individuos. al sufrimiento y al Anatta –no-en sí–. a propósito del Dukka: desde el momento en que todas las cosas están sometidas al Dukka. Él decía que el así llamado Yo es solo una combinación continuamente cambiante de fuerzas y de energías mentales y físicas… - Todas las cosas fenoménicas o compuestas están sujetas a la transitoriedad. etcétera. - El budismo prefiere hablar de un continuo mental. - El budismo rechaza la noción según la cual el hombre posee un alma eterna. sensaciones. - La doctrina del Anatta es de importancia crucial en el budismo y está implícitamente contenida en las enseñanzas del Buda. que es la noción de que el alma de los individuos no es eterna. En lugar de almas eternas. que existe una no alma –An-atta–. ausencia de realidad o de autoexistencia.

a su vez. Planteado en esos términos. donde nos liberamos del sufrimiento que provoca la existencia egotizada. Experimentar el Atman implica. no transmigra. En síntesis. En conclusión. en cuanto al revisar los significados que operan detrás de tales posturas en su comprensión más radical tienden a ser convergentes. ellos hablan del concepto Ahankara. en lenguaje kantiano. el Atman es inmutable. estado de plenitud absoluta. cuando los hindúes hablan de lo que llamamos el alma se están refiriendo al concepto Atman. En primer lugar. como superficialmente se afirma. el budismo niega tal postura. el entrar en la experiencia del Atman tiene claras convergencias con la comprensión que se infiere de la vivencia del nirvana. en cuanto en una comprensión más radical se pueden observar. y. al ser inexpresa56 LibrosEnRed . las disquisiciones intelectuales serán siempre insuficientes y representan visiones parciales e indirectas. una absoluta e inacabada. el Ahankara. En este sentido. que en ella existe solo una egoticidad temporal e insustancial. tendría un carácter nouménico. que en definitiva no dan cuenta de la profunda verdad religiosa que buscan declarar. por el contrario. Por otro lado. Así. profundas convergencias entre ambos planteamientos. Se afirma que el hinduismo reconoce un alma eterna y sustancial en la naturaleza humana. se afirma que el budismo establece que el fin de la vida religiosa es entrar en el nirvana. Como tal. lo que en definitiva es la entidad transmigratoria. Junto con lo señalado no debemos olvidar que en el entendimiento oriental la experiencia espiritual última y radical es sublime y metaconceptual. sino solo de forma. sino un problema de perspectivas y de la estructura dicotómica del intelecto. el Atman. A pesar de los juicios antes señalados que sugieren importantes diferencias doctrinarias entre el hinduismo y el budismo. en estricto rigor. los planteamientos de ambas religiones son más bien convergentes y no contradictorios. en cuanto es impermanente e insustancial. y como tal. solo es comprensible desde la vivencia directa y no puede ser definida ni apresada por la mente racional.Arcángelo Cerezzo Frex da y trascender la insustancialidad de este ego transitorio. afirmando. en cambio. la individualidad finita generada por los deseos y la sed de la existencia sintiente. Por otro lado. en cambio. por el contrario. sino. Además. por lo tanto. contrariamente. el Ankara del hinduismo es equivalente a la egoticidad budista. al profundizar el análisis se puede comprobar que ello es solo en apariencia. debemos afirmar que estos planteamientos no aluden en modo alguno a diferencias de fondo. que lo identifican como el yo ilusorio. en la comprensión oriental la explicación de las diferencias teóricas no implica una contradicción radical. entrar en el ámbito de lo infinito. En este sentido. porque no está sometido al cambio transitorio. un carácter puramente fenoménico. Respecto de ello. el cual no representa una yoidad limitada y particular.

además de al concepto de metempsicosis –transmigración de las almas–. como tal. en la actualidad. pero la explican de otra forma. en la tradición de la India la reencarnación es un dogma religioso que atraviesa toda su historia sin grandes variaciones. si nos detenemos desapasionadamente a considerar la posibilidad de la transmigración del estado animal al humano existen ciertas condiciones que no la hacen tan inverosímil de creer. si nos atenemos a su gran tradición. Es honesto reconocer que de la reencarnación y el fenómeno transmigratorio existen diversas visiones tanto en la tradición oriental como occidental. Su sentido obedece a una teleología –finalidad– que se orienta a la 57 LibrosEnRed . se refieren a la misma experiencia.La reencarnación en el mensaje de Cristo ble e inapresable la experiencia religiosa radical. que son en algunos puntos discrepantes. en cuanto es parte de la historia de todas las religiones en su proceso de autocomprensión y purificación dogmáti ca. Esto representa una visión suprarracional en cuanto asume que la verdad mística trasciende la teorética intelectual. porque no niega la posibilidad de intentar racionalizar los temas metafísicos. Esto implica que dentro del hinduismo sus discrepancias son menores a las que se ven en otras religiones y filosofías. sino que. en definitiva. la comprensión más apropiada de la reencarnación es la que hemos descrito en esta y las páginas anteriores. pero una cierta resistencia respecto de la transmigración animal y/o global. El cristianismo da múltiples ejemplos de ello durante toda su historia. se asume que las diversas doctrinas. que presentan en algunos casos radicales discrepancias. por el contrario. Como elemento comprensivo complementario es pertinente señalar que la reencarnación ha sido asociada. Si analizamos la percepción que tiene el hombre occidental de las creencias orientales antes señaladas se puede reconocer una aceptación creciente del proceso reencarnatorio humano. y así. En primer lugar. Si bien es cierto que no deja de ser enigmática y compleja la comprensión del proceso transmigratorio global. Por lo demás. a otros como el de metensomatosis –cambio de cuerpos– y palingenesia –volver a nacer–. lleva implícita una visión religiosa y moral digna de considerar. explícita en los textos religiosos más universales de la India y las explicaciones que los grandes representantes del hinduismo han hecho de ellas. la muestran como una posibilidad que tiene una lógica interna que propende a validarla. la existencia de discrepancias y disensos al interior de los diversos credos de la humanidad es algo que no debe sorprendernos. por lo cual no da cuenta de la experiencia religiosa en toda su radicalidad. vemos que en las diversas instituciones cristianas existen distintas comprensiones de los contenidos temáticos religiosos. mas no implica una postura irracionalista. Sin embargo. sino solo establece que ello tiene un límite.

cuidado y respeto hacia los animales y los seres vivos en general. y. los que han mostrado una moral y empatía ecológica más asumida. Así. En este orden. simio y. atraviesa todas las diferentes etapas del Reino Animal: como pólipo. abriendo un apasionante campo de reflexión filosófica. además. Otro aspecto a considerar es que la creencia en la transmigración presenta relaciones con principios científicos referidos al proceso de la vida. según esta creencia. la actitud agresiva. Es recomendable en este aspecto la lectura de los interesantes ensayos del Swami Abhedananda acerca de temas como la reencarnación. directa o indirectamente. mientras más pronunciados están dichos rasgos. sino que está relacionado con animales inferiores y plantas. hombre. la evolución y la herencia. por último. la actitud dominante del macho. De ellos citamos solo algunos fragmentos: La teoría de la evolución dice que el hombre no entró en la existencia totalmente de repente. en aras de encontrar puntos de convergencia. el condicionamiento al ambiente. antes de nacer. la impulsividad copulativa. Aquella rama de ciencia que se llama embriología probó el hecho de que el hombre es el resumen de toda la creación. reptil. han tenido una aceptación o una mayor apertura hacia ella. etcétera. que sus leyes son uniformes y que cuanto existe en el microcosmos existe también en el macrocosmos. se reflejan con mucha fuerza en la conducta de millones de personas. Por lo demás. Si recordamos que la naturaleza es siempre coherente. temporalmente más cercana fue la experiencia transmigratoria del estado animal al humano. por ejemplo. También son dignas de tenerse en consideración las teorías que reconocen reacciones a estímulos psicoafectivos en las plantas y los vegetales. que en alguna medida le otorgan otro criterio de validación. les reconoce una bondad y dignidad religiosa a todas las criaturas en su convergencia a un principio originario común –Dios–. En cambio. can. si consideramos dicha posibilidad desde un criterio realista e inmediatista. Además.Arcángelo Cerezzo Frex comprensión total de la vida y la realidad en todas sus manifestaciones. podemos reconocer que existen en el ser humano muchos patrones de conducta que lo asemejan al animal. no deja de ser interesante tomar en cuenta el hecho de que normalmente los pueblos que han tenido una actitud más manipuladora. el imperio de la ley del más fuerte. el control y defensa del territorio. existen algunos trabajos donde bió logos han tenido pláticas con representantes connotados del budismo. El germen de la vida atravesó diversas etapas de la forma física antes de que pudiera aparecer como hombre. y luego estudiamos 58 LibrosEnRed . Dice que el cuerpo humano. cruel e instrumental de los animales son los que más se resisten a la creencia transmigratoria. pez. manifestada en actos de amor.

50 […] la teoría de la reencarnación. p. donde es más evidente la posibilidad de reconocer el mensaje reencarnatorio. aparece como un suplemento de la teoría de la evolución. Iniciando el desarrollo del problema es importantísimo establecer el hecho de que.La reencarnación en el mensaje de Cristo la naturaleza. Ibídem. se centrará en el proceso reencarnatorio humano. Una primera pregunta introductoria al tema relevante de formular es: ¿Cristo conocía la creencia de la reencarnación? Y a partir de esta. Kier. cuando se la entiende apropiadamente. niegan esta posibilidad. Edit. La evolución explica el proceso de la vida. Sin este importante suplemento. 62. si bien se consideraran en lo global los dichos de Cristo. En este orden. donde la teología cristiano-católica es protagonista de tal posición. Si admitimos una evolución continua del germen de la vida a través de muchas manifestaciones burdas. p. entonces aceptamos inconscientemente las enseñanzas de la doctrina de la reencarnación. se pondrá especial énfasis en sus alusiones a los conceptos del infierno y la condenación. 50. hallaremos que todos los gérmenes de la vida que existen en el universo están obligados a atravesar etapas que se parezcan a los tipos embriónicos antes de que puedan aparecer en forma de hombre. mientras la reencarnación explica la finalidad de la vida. responder en orden de consecuencia necesaria: ¿la comunidad discipular y apostólica de Cristo conocía esta creencia? Algunos teólogos. Ibídem. 59 LibrosEnRed . 63. intentando develarlo en el mensaje de Cristo y en sus expresiones. p. señalando que Cristo era un hombre normal 49 50 51 Swami Abhedananda.49 La teoría de la reencarnación es una necesidad lógica para el completamiento de la teoría de la evolución. ella es rechazada por las instituciones religiosas que formalmente representan el cristianismo. a pesar de que Cristo no hace mención de ninguna negación explicita y directa de la reencarnación. intentando darle a Cristo un perfil más humano y terrestre. Reencarnación.51 De todo lo dicho es importante precisar que si bien este trabajo asume como una posibilidad cierta la experiencia transmigratoria en los términos fundamentales que expone el hinduismo. la teoría de la evolución jamás será completa y perfecta.

En segundo lugar. se apareció a Pablo como luz. resucitó a Lázaro. como en la gran tradición de los santos del cristianismo. debemos considerar que el ser humano no es un mero autómata de su cultura. Así. no se puede obviar el hecho de que el mismo cristianismo institucionalizado ha considerado el milagro como una prueba de verificación de la real santidad de alguien. Obviamente. de los profetas del antiguo testamento y de los apóstoles. convirtió el agua en vino. Se podrá discutir a partir de los datos que entregue la teología y el análisis crítico histórico si 60 LibrosEnRed . tanto en la vida de Cristo. no podemos por ello minimizar o negar dicha posibilidad. sino en su amor supremo y en su potencia redentora universal. En este orden. resucitó y se apareció en varias partes a la vez. por su capacidad reflexiva natural pudo haber pensado una respuesta al problema de la trascendencia. junto con su carácter revelado y su origen divino religioso. estos teólogos parecen olvidar que este supuesto hombre judío normal que presentan es el mismo que caminó sobre las aguas. 10:30). por qué la reencarnación es una de las creencias más universales en la historia de la humanidad. sino de alguien con cualidades supremas. porque no estaban dentro de su horizonte cultural. como la posibilidad de volver a vivir en un futuro en el mundo con otra condición corpórea. Respecto de tales apreciaciones se puede señalar. en primer lugar. que el afirmar que las creencias de la inmortalidad y la reencarnación no estaban en la cultura hebrea es una opinión errada. Además. les otorgó a sus apóstoles el don de lenguas y la capacidad de resucitar y hacer milagros. en estos juicios antes formulados que le ponen evidentemente un condicionamiento cultural a la figura de Cristo.Arcángelo Cerezzo Frex que como judío no podría haber pensado o concebido conceptos tales como la inmortalidad o la reencarnación. en gran medida. profetizó el futuro de la humanidad. 10:30). liberó al endemoniado de Geraza. “Yo y mi Padre somos uno” (Juan. expresado en el mensaje de los grandes credos reencarnacionistas. se transfiguró estando con Moisés y Elías. sanó simultáneamente a los diez leprosos. porque tanto teólogos como historiadores de renombre reconocen la presencia de tales creencias en el mundo judío contemporáneo a Cristo. “En cuanto a vosotros. por lo tanto. trascendiendo el tiempo. y en este caso. todos los cabellos de vuestra cabeza están contados” (Mateo. hechos tales reflejan la potestad no de un ser humano común y corriente. Esto explica. Si bien asumimos que dichos milagros no son un fin en sí mismo. se dan a conocer en abundancia los milagros y hechos sobrenaturales. y se reconoció en total unidad con la omnicomprensiva naturaleza de Dios. multiplicó los peces. y que en dichos acontecimientos no se juzga la divinidad de Cristo en su esencialidad. sino un signo de un fin religioso trascendente y superior.

¿por qué habríamos de suponer que estuviese limitado a condicionamiento cultural alguno? De Jesús en su estado plenificado. es y será verdadero Dios. y lo omnipotente. en definitiva. a un acto de congruencia en la fe. se tiende a negar el carácter omnicomprensivo de Cristo como una suerte de cristología ingenua y superada. en cuanto es más que explícita la declaración de su plena divinidad en la verdad revelada. pero para el hombre de fe es indiscutible que los sucesos milagrosos ocurren. El discurso teológico actual tiende a afirmar con recurrencia que en Cristo lo divino se hizo humano. obedecen a un plan divino trascendente –“hágase tu voluntad”–.La reencarnación en el mensaje de Cristo tal o cual milagro fue efectivamente así o no. en su existencia histórica humana. 1:14). Más bien deberíamos afirmar que en Cristo lo eterno entró en lo temporal sin dejar de ser eterno. Por ello afirmó: “Si así lo deseara. “En el principio existía el verbo y el verbo estaba junto a Dios y el verbo era Dios. Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Juan. Se debe. lo cual es un don de una plenitud suprema. por lo tanto. en cuanto no se condice con la descripción que hace Cristo de sí mismo. Desde este orden. si Cristo pudo superar las leyes naturales y las limitaciones espacio-temporales. lo eterno. reconocer en plenitud la condición de verdadero Dios y verdadero hombre que posee Cristo. De todo lo anteriormente señalado se puede afirmar que esta tendencia que se percibe en cierta corriente teológica de mostrar a un Cristo de bajo perfil parece francamente incongruente. ¿por qué habríamos de negar o asombrarnos de asumir su comprensión trascendente y supratemporal? Reconocer en toda su plenitud la naturaleza de Cristo obedece. Sin embargo. es decir. y que fue temporal e históricamente verdadero hombre. si asumimos con real fe como cristianos que Cristo efectivamente resucitó a personas –reanimación sobrenatural–. como lo demuestran sus milagros. lo divino se humanizó sin dejar de ser divino y lo omnipotente experimentó la fragilidad sin perder su omnipotencia. y esta presentación que hacen algunos teólogos de su figura es muy pobre y no hace honor alguno a su estatura espiritual. podría ob- 61 LibrosEnRed . mas no a una incapacidad natural de revertir tales condiciones menoscabantes. solo podríamos afirmar que era Dios encarnado. Divinidad que es perenne y condición humana que es temporal. lo cual es una apreciación errónea en los términos literales antes presentados. e incluso con la forma en que lo ha presentado la gran tradición religiosa cristiana. Los hechos de precariedad existencial que ocurrieron en la vida de Cristo. los múltiples hechos que muestran su plenitud gloriosa y el sentimiento general de devoción comunitaria de los cristianos. En este sentido. fragilidad. como Cristo. Esto implica afirmar que fue. temporal.

asumimos que no es la mera especulación teológico-filosófica la que llevará a aclarar ciertas interrogantes complejas de resolver en el ámbito religioso. 26:53). de la total plenitud de la vida divina –“Yo soy la resurrección y la vida” (Juan. entendida como calidez. y la tendencia a divinizar su imagen. como comer. como capacidad de estar amorosamente con el otro. Es obvio que Cristo realizó acciones que podrían ser catalogadas como normales dentro del acontecer humano. reconocemos que existen dimensiones mistéricas que solo la revelación en su progresión histórica se encargará de situar en su justa dimensión. y este es un punto de radical importancia. 11:25)–.Arcángelo Cerezzo Frex tener doce legiones de ángeles de mi Padre” (Mateo. señalamos las siguientes expresiones de Paramahansa Yogananda respecto de la figura de Cristo que nos parecen de especial relevancia: San Juan afirmó: “Pero a todos los que le recibieron les dio poder de ha cerse hijos de Dios. conversar. dada la estatura espiritual de quien los formula. declaramos con honestidad que consideramos juicios revelados. para convertirse en un Cristo. La condición humana de Cristo debe ser asumida más bien en el sentido de humanidad. sin embargo. y aunque en él ha puesto gran parte de su aparato apologético sigue siendo un contenido teológico que permite legítimamente amplios márgenes de discusión. un equilibrio entre la tendencia a humanizar a Cristo y reconocer en él un proceso formativo. Este enfoque. reír o llorar. esta condición plenificada y divinizada que reconocemos en Cristo la asumimos como un estado terminal. 10:30)–. afirmamos la real posibilidad de un proceso previo de aprendizaje y autodesarrollo espiritual de Jesús para llegar a vehicular a Dios hijo en forma plena. Reconocemos en ellos verdad revelada. En este orden. el criterio certero para aclarar cualquier indefinición o ambigüedad doctrinal acerca del problema planteado. y como tal. Sin embargo. y como tal. pero ello no lo desligaba ni separaba del estado de permanente comunión con Dios que experimentaba –“Yo y mi Padre somos uno y el mismo” (Juan. a los que creen en su nombre. daría. refiriéndose a la posibilidad de defenderse de los ataques y menoscabos que recibiría. En este orden. por parte del sentimiento de la fe y la devoción populares. Como tal. y como tal. de acompañarlo como un amigo y guía que lo estimula a alcanzar el bien en su máxima expresión. Como personas de fe que somos. los cuales no nacieron 62 LibrosEnRed . que es evidentemente controversial con la visión cristológica tradicional. por parte de cierta teología. las declaraciones de Paramahansa Yogananda respecto de la naturaleza de Cristo. Es más que claro que el tema cristológico es un tópico altamente sensible en la ortodoxia cristiana.

¿Cómo podría esperarse que combatiésemos la miríada de tentaciones de maya a menos que. Y superó la tentación. ¿Cuál sería nuestra situación y nuestra esperanza si el Señor hubiese concebido solo a un hombre –a Jesucristo– dotado de lucidez y el poder de voluntad necesarios para vencer la tentación y lograr la unión con Dios? Jesús fue. Su milagrosa vida como Cristo fue el resultado de muchas vidas anteriores de aprendizaje espiritual. en su encarnación como Jesús. 189. Si no fuese así.La reencarnación en el mensaje de Cristo de sangre. al igual que todos nosotros. Él logró la divinidad de la conciencia crística gracias a sus continuos esfuerzos y al poder de voluntad para superar toda tentación y apego mortales.52 La vida perfecta de Jesús en la Tierra fue el resultado de varias encarnaciones previas. Él se convirtió en un avatar o encarnación divina. durante las cuales llegó a adquirir el dominio de sí mismo. humano y divino. yo le diría: “Señor. sino que nacieron de Dios” (San Juan. Su ejemplo le ofrece al resto de la humanidad una esperanza segura. En lugar de ello. Jesús tuvo tentaciones que enfrentar. porque en vidas anteriores –como simple ser humano– luchó contra las tentaciones de la carne y venció. para mostrar con ese dominio a la humanidad el gran progreso espiritual que había alcanzado y alentar a todos los hombres con su ejemplo. las pruebas y el dolor que soportó en la crucifixión habrían resultado solo una farsa. 63 LibrosEnRed . El viaje a la iluminación. ¿qué oportunidad tendríamos nosotros? Si Dios hubiese enviado ángeles para enseñarnos. también nosotros estuviésemos hechos a imagen de Dios y fuésemos tan elegidos y amados por Él como lo fue Jesús? La principal diferencia entre Jesús y la mayor parte de los demás seres es que él pasó las pruebas que ellos aún deben superar. Satanás” habrían sido una actuación teatral. Self-Realization Fellowship. Si él no hubiese experimentado nunca la tentación. a un tiempo. ¿por qué no hiciste de mí un ángel? ¿Cómo puedo imitar a seres que han sido creados en un estado de perfección y que no precisan experimentar las pruebas y tentaciones que Tú has puesto en mi camino?”. ni de deseo de carne. El hecho de que Jesús haya sido igual a nosotros nos aporta valor y el deseo de ser como él. él fue el modelo ideal y perfecto que todos los buscadores de Dios pueden seguir para soportar sus propias cruces. 1:12-13). ni de deseo de hombre. Necesitamos como modelo a un ser que sea esencialmente como nosotros. Satanás”. tenía que sentir esa debilidad de nuevo. dijo. “Apártate. sus palabras “Apártate. y ¿cómo podría eso inspirarnos? Aunque ya había dominado las flaquezas de la carne en otras vidas. 52 Paramahansa Yogananda. De no haber sido así. p.

Sin embargo. como Eliseo. podría comprender mejor la naturaleza de Cristo. Pasando a otro orden de cosas. entender de mejor manera la condición de Cristo como encarnación divina. porque a pesar de que se han escrito millones de páginas. Por esto. En términos concretos. sacando lecciones de sus notables vidas. un tiempo y una cultura determinada. en aras de un imparcial criterio religioso respecto del amor providente de Dios. 64 LibrosEnRed . En segundo lugar. fue Elías en una vida pasada. En tercer lugar. en cuanto. intentando comprender desde un paradigma lingüístico histórico las expresiones de Cristo. En primer lugar. el cristiano tiene el legítimo derecho de sentir que en su religión está la verdad. asumir que la comprensión plena de dicho mensaje se va a lograr solo desde ese paradigma es un claro reduccionismo. no estamos analizando juicios formulados por un ser humano común. Paramahansa Yogananda o Ramana Maharshi.53 En función de lo antes citado debemos afirmar que si la tradición cristiana pudiese asumir. Prácticamente toda la historia herme néutica teológica del cristianismo ha sido un intento de clarificar el sentido de sus expresiones. Obviamente. Jesús nació como judío y dentro de la cultura hebrea antigua.Arcángelo Cerezzo Frex Jesús alcanzó la mayor parte de su perfección en su encarnación previa. Ramakrishna. sino afirmaciones que vienen de Dios encarnado. mas la humildad le demanda asumir 53 Ibídem. porque significaría limitar la omnicomprensiva y omnisciente naturaleza de Dios. en dicho caso. podría. lo que demuestra la insuficiencia de dicho planteamiento. Finalmente. porque su mensaje es universal y no solo para un pueblo. Sin embargo. que expresan verdades que trascienden todo condicionamiento posible. condicionado y determinado por su cultura específica. Como tales. pp. porque sus enseñanzas representan verdades trascendentes que rebasan o superan la insuficiencia de cualquier código humano. muchas de ellas aún no se comprenden en plenitud. si reconociera que Dios se ha encarnado también en otros grandes personajes de la espiritualidad universal. es significativo hacer notar que normalmente se busca interpretar las expresiones bíblicas de acuerdo con el contexto histórico cultural en que fueron expresadas. 226-267. que es más sensato creer que Él ha estado presente en otras ocasiones en la historia humana. Yo sé con certeza que Jesús fue Eliseo en una vida anterior y que su gurú. es insuficiente y limitada al querer comprender en plenitud las expresiones de Cristo. analizar los elementos geográficos culturales y lingüísticos en que se expresó su mensaje es ineludible. cosa que ni siquiera en la actualidad se considera totalmente agotada. Juan el Bautista. lo cual tiene una lógica que es válida de asumir. por citar solo algunos. como por ejemplo. En este orden.

para el hombre en cuanto hombre. Sin embargo. es evidente que el mensaje de Cristo. el significado profundo del mensaje de Cristo debe intentar comprenderse.La reencarnación en el mensaje de Cristo también reconocer que dicha verdad no la tiene comprendida en plenitud. El estudio teológico histórico ha demostrado. como la reencarnación o la mal comprendida antropología dualista. primordialmente. porque ello corresponde a la mentalidad hindú o griega. se pretende hacer creer que la tradición religiosa y las creencias del pueblo hebreo fueron. claramente definidas. por el contrario. además. poner límites a Dios y negar su naturaleza ontológica. que no estaba en sus cánones tradicionales. la presunción de pertenencia. su mensaje fue en su tiempo una revelación de verdades que no fueron comprendidas en plenitud por sus contemporáneos. queda evidentemente cuestionada. Frecuentemente. todo estudio mínimamente objetivo revela perfectamente que eso no es así. contradicciones y disensos en esta tradición. por el contrario. como tal. en consideración a su naturaleza divina y el valor universal de su presencia en el mundo. y en tanto se negaría su omnipotencia y la universalidad de ellas. vino a renovar y a dar una nueva comprensión. Por lo tanto. una buena nueva a la cultura hebrea. se pretende plantear en el discurso teológico apologético que lo que no estuvo o formó parte de las creencias judías antiguas. constantes. genuinas y particulares de esa tradición. si su mensaje es para todos los hombres. supuestamente. es plenamente válido intentar entenderlo con todo lo que la comprensión humana pueda alcanzar. equivaldría a decir que las verdades de Dios están limitadas a una forma única de expresión. son incompatibles con el cristianismo porque no forman parte de las creencias y convicciones propias de la cultura hebrea. En definitiva. en gran medida. la posibilidad de recomprender las verdades reveladas en la historia objetiva de la revelación. Por lo demás. La revelación de Dios es algo vivo. En tal supuesto. que existieron vacíos. en definitiva. de la necesidad de completar su verdad religiosa. tácita o explícitamente. Su naturaleza fue. Por consiguiente. sino. totalmente consensuadas. Sería. Afirmar que no es posible interpretar de tal o cual manera las expresiones de Cristo. Sería tan absurdo como afirmar que en las muchas revelaciones que Cristo ha tenido en la historia a los santos de los diversos tiempos y culturas solo se comunicó con ellos en arameo porque era la única lengua que aprendió en su condición encarnada. como criterio de verdad. revelándose en su declaración más definitiva como un Mesías para toda la humanidad. a la altura de los tiempos y el desarrollo 65 LibrosEnRed . en cuanto esas mismas contradicciones no dan garantía de una posesión monopólica de la verdad. Por lo demás. También el absolutismo excluyente. y que varias de sus creencias fueron copiadas o extrapoladas de otras tradiciones.

que le otorgaba una omnicomprensiva conciencia divina que no estaba limitada a tiempo. en cuanto la universalidad de las verdades que tiene la revelación en sus expresiones solo podían alcanzarse en un mundo globalizado y ecuménico. como el surgimiento de la verdad de la reencarnación desde el seno mismo de sus palabras.Arcángelo Cerezzo Frex de la conciencia humana actual. que algunos de los contemporáneos a Cristo no solo conocían el significado de la reencarnación. debemos afirmar taxativamente que sí. sabía perfectamente el significado y los alcances de la reencarnación. cultura o lugar. este propósito según el estado actual de la humanidad. Desde este enfoque es ineludible asumir que Cristo conocía y comprendía plenamente las creencias religiosas de la humanidad. a la vez. En la parte final de este primer capítulo es de mi interés. por ende. con independencia de tal precisión. al analizar el tema del hinduismo. Finalmente. que da cuenta por sí misma de la solución al problema planteado. espacio. reforzar y reiterar algunos puntos anteriormente tratados. y aún más. y quizás este sea el momento más apropiado. con toda la gran riqueza metafísica que nos entregan las distintas percepciones de la verdad religiosa. Lograr. Este contenido se abordará con detalle en el segundo capítulo. Al asumir la interrogante desde un punto de vista trascendental y reconocer la suprema condición de Cristo. Demostrar dicha posibilidad llevará a afianzar en plenitud el espíritu ecuménico como signo religioso inequívoco de nuestro tiempo. por lo tanto. recordando y respondiendo la pregunta fundamental que motivó estas reflexiones –¿Cristo conocía la creencia en la reencarnación?–. una obligación moral. Al analizar diversos pasajes de la Biblia se puede responder afirmativamente a tal cuestión y reconocer. del cual todos somos hijos. sino que también la asumían como una real posibilidad. y. por la importancia decisiva de la cuestión. que apuntan a superar varios prejuicios y críticas que el discurso cristiano habitualmente imputa superficial y erróneamente a la reencarnación. se hace imperioso reconocer que nada era desconocido para él. En el logro de este gran propósito existe la posibilidad de que salgan a la luz otras comprensiones no vistas o consideradas en la hermenéutica tradicional. es una inigualable oportunidad. al encontrarse las congruencias fundamentales entre los grandes credos de la humanidad como expresiones de una verdad fundamental que busca revelarnos un único Dios de amor. Nunca antes en la historia de la humanidad se habían tenido tantos referentes para intentar recomprender el mensaje de Cristo. 66 LibrosEnRed . Sin embargo. es significativo determinar si tal entendimiento se ve reflejado en las Sagradas Escrituras. es una posibilidad plenamente válida.

e incluso hacerle experimentar la ascesis a la más alta comunión con Dios. los santos y los gurúes. La primera crítica que plantean los autores antirreencarnacionistas. desvinculado de la intervención de Dios. al igual que Cristo lo realizaba. que reconoce su celestial naturaleza. Esta crítica dentro del contexto que hemos expuesto reviste una falsedad absoluta. existe una notable semejanza con la figura de la Virgen María en el mundo cristiano. afirma que la reencarnación negaría la gracia y la misión redentora de Cristo. que no se compromete con sus criaturas.La reencarnación en el mensaje de Cristo En lo fundamental. Así se asume. En este sentido. porque ella se basa supuestamente en un impulso autorredentor individualista. prácticas 67 LibrosEnRed . anteriormente señalada. en este orden. sin embargo. Es relevante. - El cristianismo propone un Dios personal y la reencarnación apunta. pasivo y suprahistórico. por ejemplo. por el contrario. En el hinduismo como religión reencarnacionista la creencia en la gracia divina –el Darshan– es uno de los principios fundamentales de su concepción. En el hinduismo. que representa la expresión de plena misericordia y piedad de Dios para con sus criaturas. - El cristianismo propone un Dios providente y la reencarnación sugiere un Dios observante. expresado por medio del compromiso con hábitos espiritualizantes. la que se expresa en forma directa o por mediación de los avatares –encarnaciones divinas–. a un Dios impersonal. donde la ascesis a la plenitud divina se entiende como un esfuerzo personal. también junto con la gracia siempre se ha declarado con énfasis la necesidad del esfuerzo espiritual personal. se pueden identificar las siguientes imputaciones por parte de dicho discurso a esta creencia: - La creencia en la reencarnación niega la gracia de Dios y el carácter redentor de Cristo. puede liberar a una persona de las consecuencias negativas de su mal karma. - La reencarnación es una creencia que no garantiza el amor personal de Dios a cada criatura. que un avatar. Para el hindú. por un acto de gracia divina. la gracia santificante es una condición esencial e imprescindible para llegar a la comunión con Dios. - El cristianismo propone el concepto monoteísta de Dios y la reencarnación se da dentro de religiones politeístas. la figura de lo que en esta religión se llama la madre divina.

el ejemplo dado en la vida de los grandes santos es más que explícito. la austeridad. Teniendo esta postura razones para justificarla. lo cual se refleja en múltiples de su expresiones: “esforzaos por entrar por la puerta estrecha” (Lucas. la oración. Esto implica que se asume que el esfuerzo personal y la gracia santificante son dos factores que se requieren mutuamente y se re troalimentan. ello no anula la necesidad y el imperativo de hacer tales méritos como un modo de abrirse hacia Dios y a tal gracia santificante. En este orden. refiriéndose a la posibilidad de alcanzar un estado de profunda comunión con Dios. aceptar como verdadero lo que todavía en el orden personal no es experiencia. sino por la gracia y misericordia que nos elevamos a Dios. 13:24). es válido preguntarse: ¿qué es realmente la fe? Tradicionalmente. por lo tanto. Así. No por mera casualidad es que Cristo señala que al que realmente lo merezca se le permitirá entrar al Reino de Dios. Ellos. a la búsqueda de la vivencia mística. este será salvo” (Mateo. 24:13). y esforzada entrega en bien de los demás. expresada en tempraneros y constantes hábitos de oración. En este orden. donde el 68 LibrosEnRed . por consiguiente. no podemos desconocer también que Cristo es explícito y enfático respecto de la necesidad de hacer un esfuerzo profundo y sostenido para llegar a la plenitud espiritual. 17:21). en la cultura religiosa se la define como la creencia en lo que no se ve. en su gran mayoría. no deja de ser significativo hacer notar que Cristo. En este orden. por ejemplo. Algunos teólogos cristianos afirman que no es por méritos personales. al realizar sus milagros. Los que ven en la gracia la condición determinante para la elevación del ser humano a Dios reconocen usualmente como única condición o requisito humano respecto del don superior de la gracia el estar en posesión de la fe. votos de pobreza y castidad. el pretender que ello sea exclusivo del cristianismo es una arrogancia carente de veracidad. Si llegáramos. siendo la gracia de Dios un aspecto central en el mensaje cristiano. En la fe está implícito. “el que persevere hasta el final. por consiguiente. La fe nos orienta. señalaba con cierta recurrencia a los favorecidos por ellos: “Tu fe te ha salvado”. reconociendo una virtud en tal actitud –“benditos los que creen sin haber visto”–. señala en un versículo: “uno de esos no sale sino con mucho ayuno y oración” (Mateo. De esta forma. a asumir que la fe es la única condición esencial para llegar a Dios. prácticas como la meditación.Arcángelo Cerezzo Frex religiosas y valores de trascendencia. el desapego y el servicio desinteresado a los demás se consideran esenciales para elevar nuestro estado de conciencia a Dios. Así. hicieron muchas austeridades y llevaron una vida de disciplina y renuncia a los bienes temporales y los placeres contingentes. atribuyendo a la criatura el detonante primero que permitía la manifestación de las fuerzas sobrenaturales divinas.

En conclusión. determinaría que no habría condenación para nadie al infierno. porque. En una crítica a esta tesis. Esta postura crítica no deja de tener validez. aceptarla implicaría asumir que deberíamos estar en un estado de plenitud. Esta definición nos lleva a reafirmar que el esfuerzo personal. debe ser definida más bien como una firme creencia en la existencia de Dios y en la capacidad de operar de las fuerzas sobrenaturales divinas para producir cambios reales y positivos en nuestras vidas. el compromiso dedicado y consciente para lograr la ascesis hacia Dios es una condición ineludible para alcanzar la elevación espiritual hacia la cual la gracia empuja en grado superlativo. otros señalan que tal planteamiento es una concepción errónea del carácter redentor de Cristo. se trasciende la creencia para pasar a la convicción. tal liberación más en un agente externo que en el cambio moral interno y personal. Dicha práctica ponía. En lo que respecta al carácter redentor de Cristo. 7:21). propio del entendimiento del pueblo hebreo. En tal revelación. el sacrificio y la muerte de un ser. sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en los Cielos” (Mateo. señor’ el que llega al Reino de Dios. por medio del cual quedamos liberados de nuestras faltas personales. todos estamos salvos. y las prácticas y hábitos santificadores presentes en ella.La reencarnación en el mensaje de Cristo objeto de nuestra creencia se revela. Cristo pasa a ser este chivo expiatorio universal. En segundo lugar. En este sentido. Dios da cien pasos hacia uno”. se escucha en parte del mundo cristiano que con su muerte y sacrificio él nos liberó de todos nuestros pecados. como tal. Allí. lo cual con69 LibrosEnRed . tiene sentido una expresión presente en la cultura religiosa hindú que afirma: “Cuando uno da un paso hacia Dios. en cuanto la humanidad muestra que existe todavía mucho sufrimiento. Mas ¿la fe se agota en el mero creer? ¿No implica acaso tal aceptación un cambio de actitud acorde a ello? La respuesta a esta segunda pregunta debería ser afirmativa. lo creído es vivenciado y. a priori. En este contexto. descrito en el Antiguo Testamento. sin embargo. la cual se basa más bien en un criterio anacrónico. como era el caso de los sacrificios de animales. la que debe estar acompañada de un compromiso de vida que implica intentar practicar los valores que conlleva la vida religiosa. era un ritual que apuntaba a la liberación de las faltas personales. precariedad y alienación. en su sentido integral. haciéndonos salvos. En primer lugar. lo cual es absolutamente contrastante con el orden real del mundo. la fe religiosa. en orden a que el mero creer sin asumir los valores que ello implica es una forma poco madura de entender la fe: “No es el que dice ‘Señor. considerando que la tesis de una redención absoluta por el sacrificio de Cristo es contradictoria a otros órdenes teológicamente fundamentales.

como explícitamente lo declara Cristo: “buscad y encontrareis”. En definitiva. necesariamente deberían pagarse con el sufrimiento que corresponda –“pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no tendrá jamás perdón. por su infinita sabiduría y propósitos divinos. No olvidemos también que Cristo señala que existen pecados que pueden ser perdonados. referida al carácter personal de Dios. si el caso lo amerita. la cual implica que es esencial la búsqueda personal para que se realice el encuentro con Dios. por el contrario. faltas por purgar y que no debamos esforzarnos por superarlas. 3:29)–. En tercer lugar. pero no que no queden. el carácter redentor de Cristo queda mucho más enaltecido si asumimos que él. en cuanto. Por lo cual.Arcángelo Cerezzo Frex tradice claramente las expresiones de Cristo. haría innecesario el esforzarse por buscar la comunión con Dios y llevar hábitos acordes a tal propósito. la dilemática entre la redención divina y la autorredención personal es aparente. debemos afirmar que el reencarnacionismo hinduista refleja quizás en su expresión más superlativa dicho carácter. abandonando definitivamente a aquellas personas que por sus faltas individuales cayeron a un irreversible estado de infernal sufrimiento. Por todo esto. que si creemos que ello ocurre solo en una fugaz existencia. Así. Finalmente. por su amor fiel e inmutable. que en su omnipotencia todo lo puede. Desde este orden. la gracia y la búsqueda parecen representar polos sinérgicos de un mismo proceso santificante y divinizante. “llamad y se os abrirá” (Mateo. Sí se podría asumir que su encarnación atenuó las consecuencias negativas de nuestras faltas. más que liberarnos de nuestros pecados nos mostró el camino para superarlos. Desde estos criterios es más coherente pensar que Cristo. De todo esto se infiere una ley espiritual profunda. y otros que definitivamente no serán perdonados. sino que es reo de juicio” (Marcos. algunos místicos señalan que nuestro esfuerzo personal por llegar a Dios. suprimiría el imperativo moral de actuar de acuerdo con el bien y superar nuestras debilidades y miserias. Respecto de la segunda crítica. incluso. de acuerdo con sus creencias. y como tales. en un orden personal. un factor ineludible. el anhelo que nos hace buscarlo es ya una manifestación de su gracia. acompaña a través de muchas vidas a sus amados devotos y a las almas errantes hasta llevarlas a la plenitud del encuentro con Dios. la tesis de una supuesta salvación que nos tiene libres de pecado solo por el sacrificio de Cristo es contradicha por sus propias expresiones. según las expresiones de Cristo. 7:7). disponiendo su constante ayuda sobrenatural y su gracia para ayudarnos a realizar dicho proceso. en cuanto representan aspectos complementarios de un todo. lo cual es. Dios se encarna en el mundo de manera recurrente en los lla70 LibrosEnRed .

manifestándose humanamente para establecer una relación personal con sus criaturas. Así. En este punto es válido señalar que en el planteamiento hinduista se tiende a superar estos criterios dilemáticos que usualmente vemos en el discurso de la teología en Occidente. después de experimentar una profunda vivencia mística señaló que todo lo que había escrito y pensado no era más que paja molida. en cuanto plantea un criterio supradualístico. pero con el cual se busca. que es el afirmar. Desde este criterio. quizás el filósofo que más finamente teorizó sobre la naturaleza de Dios en la tradición occidental. En este orden. individual y cultural. todas estas teorizantes disquisiciones que plantea el pensar occidental respecto de realidades metafísicas reflejan una clara insuficiencia. Por lo demás. trasciende estas aparentes antinomias. como tal. es una totalidad sublime que trasciende todo límite y categorización. el definirlo como personal o trascendental obedece más bien a la forma como cada sujeto realiza su proceso de acercamiento a Dios. que en la reencarnación supuestamente no se establece una relación de la criatura con Dios que manifieste el valor y el 71 LibrosEnRed . que el ver a Dios de manera personal o de manera trascendental son dos percepciones no contradictorias. unificarse en grado total. con el objetivo de elevarlas a la plenitud de la vida divina. mas no está limitado ni se agota su naturaleza en ello. el panteísmo como posibilidad cristiana. En el hinduismo se plantea.La reencarnación en el mensaje de Cristo mados avatares –encarnaciones divinas–. por esto. como es el caso de la dimensión personal o impersonal de Dios. personalizándose y. y los segundos. se habla de los monistas y los dualistas. No por mera casualidad Santo Tomás. Dios es lo absoluto. reflejan una vez más esta clara tendencia a reconocer la real posibilidad de una relación personal con Dios. por lo tanto. sin embargo. y como tal. En una relación directa con lo anterior se plantea otro prejuicio. y como tal. a través de sus múltiples manifestaciones. en cuanto son en muchos casos desdichos sus planteamientos por la fuerza irrevocable de las vivencias místicas. la fuerte cultura ritualista de esta religión y el arraigado sentimiento devocional a Dios. por ejemplo. Los primeros buscan el conocimiento de Dios a través de la autoafirmación de una unidad ya realizada con la divinidad. de acuerdo con su estructura mental. de los ñanas y backtas. Esto implica que ambas visiones –la personal o la trascendental– son más bien formas humanas de comprensión y vías para llegar a Dios como realidad absoluta y trascendente. sus más grandes santos manifestaban sentir la presencia de Dios en todo lo existente. según antes se señaló. a través de la adoración a un sentido de lo divino distinto de sí mismos. sin mediatizaciones. sin embargo. la tradición teológica occidental niega. en cuanto Dios puede manifestarse personalmente.

la unicidad y el carácter único de Dios son un imperativo a la razón en todo intento racional de comprensión de su existencia y naturaleza. que es el henoteísmo. Esta relación conlleva un amor divino sublime y trascendente para todo ser que supera esta vida y todas las posibles.Arcángelo Cerezzo Frex amor por ella como ser único y específico. en cuanto no da cuenta del trasfondo que está detrás de tal aparente oposición. a través de dicha relación de maestro y discípulo –chela–. Respecto del cuarto prejuicio. se diferencia del sentido politeísta de las religiones reencarnacionistas como el hinduismo y el budismo. Es significativo constatar. como lo demostró con una lógica irrevocable Santo Tomás. Desde estos criterios. Es decir. implícita necesariamente la postura monoteísta. En primer lugar. es muy superficial. Esto se refuerza en las convicciones propias de la cultura devocional de este pueblo. La existencia de un ser tal lleva. que el cristianismo. en este orden. y en este orden es quizá la mitología griega con su pléyade de dioses una expresión explícita de tal comprensión. donde. antes indicado. que tiene casi un carácter panfletario. Este es el sentido que toda visión politeísta puede plantear. donde se plantea que Dios se muestra a los devotos como Maestro o Guía –gurú– para ayudarle a encontrar la plenitud divina. es inadmisible la existencia de dos seres absolutos e infinitos. la idea de un politeísmo puede ser aceptada no como una diversidad de dioses –en el sentido absoluto de su significado–. entendido en el orden de un ser absoluto y plenamente perfecto. por lo demás. que coexiste junto con una diversidad de divinidades o seres superiores con diversos grados de perfección. autodefiniéndose como monoteísta trinitario. Ante tales posturas –monoteísmo y politeísmo– existe también una tercera posición conciliatoria que no se menciona habitualmente. como se dijo anteriormente. Esta aprensión definitivamente no tiene cabida en el reencarnacionismo hinduista. porque. donde proyecta su amor divino a sus criaturas. admite dentro de su figura religiosa la 72 LibrosEnRed . las cuales tienen un grado de autonomía que las hace no siempre confluyentes en propósitos. y como tal. sino más bien como una diversidad de divinidades relativas y graduales en su perfección y plenitud. Tal postura. la cual plantea la idea de un ser absoluto pleno en perfección. porque es una relación única de amor eterno. existe la firme convicción de que Dios se personaliza y se encarna en el mundo continuamente para establecer una relación directa y personal. y se desarma ante la revisión crítica del problema. es habitual tanto en los libros de teología sistemática como en los de formación religiosa en general el señalar que el cristianismo es monoteísta. cuando se hace alusión a un monoteísmo se está planteando la aceptación de un único Dios.

en estricto rigor. ubicándose en una dimensión profunda del ser. En este sentido. El panteísmo fenoménico interpreta superficialmente la idea panteísta. Este punto es aclaratorio en el sentido de que la diversidad de aparentes dioses. representan a Brahmán manifestado de diversas formas. dada por su mayor cercanía a Dios –“En verdad os digo que no se ha levantado entre los hijos de mujer uno mayor que Juan el Bautista. es una religión que declara de manera explícita e inequívoca. Es decir. y la caducidad y la transitoriedad de los entes en su materialidad. lleva implícito que en un orden radical todo es Dios o que todo viene y está sustentado en Dios –panenteísmo–. Como tal. o en un grado más atenuado al henoteísmo. se habla de los ángeles. se hace muy necesario hacer la disquisición entre lo que se llama el panteísmo fenoménico y el panteísmo sustancial o panenteísmo. de lo demoníaco o satánico está asociada a la caída de una jerarquía espiritual altamente superior. subyaciendo al orden fenoménico y siendo soporte y condición de su existencia desde un orden espiritual y metafísico. el más alto ángel. los arcángeles. entendido esto último en cuanto supera los límites espacio-temporales de lo físico. serafines. como aquello que estando en todo transciende los entes particulares. el carácter panteísta que se le atribuye. el hinduismo obedece más bien al concepto monoteísta en el sentido más riguroso de su acepción. mas en modo alguno al supuesto politeísmo que superficialmente se le imputa. sino más bien diversas manifestaciones de él. como lo nouménico. deidades o manifestaciones divinizadas hacia las cuales los hindúes rinden culto no son en la comprensión del hindú entidades separadas de Dios –Brahmán–. pero el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él” (Mateo. Tal concepción es superficial y no apunta a su verdadero sentido. Así. presentadas incluso en una clara jerarquía. Luzbel. que plantea que todo es Dios. al que se le imputa un supuesto politeísmo. reduciendo la presencia de Dios a los fenómenos perceptiblemente captados en su condición particular y aislada. la existencia de un ser absoluto y pleno en perfección –Brahmán–. a lo uno diversificado sin dejar de ser uno –monoteísmo multiforme–. los querubines. En este sentido se puede entender el atribuir a Dios cualidades tales como la omnipresencia y la om73 LibrosEnRed . Entonces. En este orden. la revisión de sus textos sagrados permite afirmar esta conclusión de manera categórica. Por su parte. Además. y no deja de ser de un inmenso significado que la idea del mal. El otro enfoque sustancial asume que todo es Dios como sustancia de todo lo que existe. lo señalado nos orienta a una comprensión más bien henoteísta en la religión cristiana. sin hacer mayor análisis de ello. cualquier objeto de por sí sería supuestamente Dios. el hinduismo. etcétera.La reencarnación en el mensaje de Cristo existencia de seres divinos. En un alcance al tema del panteísmo. de criaturas espiritualmente superiores. o en su defecto. 11:12)–. quizá como ninguna.

controlando mi naturaleza vengo a la existencia por medio de mis poderes misteriosos.Arcángelo Cerezzo Frex nisciencia respecto de lo existente. como antes ya lo señalamos. Respecto de la última crítica antes mencionada. en el Bhagavad Guita –texto central de la religiosidad hindú–. desde una percepción directa y personal se tiende claramente a superar la brecha entre lo nouménico y lo fenoménico. En este orden. que no se compromete con sus criaturas. Así. en cuanto ve lo existente al entrar en su mismidad espiritual. El teísmo es la creencia en un Dios personal y providente que creó el universo y lo mantiene bajo su amparo y gratuidad amorosa. enton74 LibrosEnRed . manifestado como Krishna. El punto de fondo a tratar es el carácter providente de la divinidad. es posible reconocer. es decir. Siempre que el bien decae y el mal prevalece. quizá la creencia más fundamental de toda esta religión es el hecho de que Dios se manifiesta sucesivas veces en todo tiempo y cultura en el mundo para ayudar a la humanidad a elevarse espiritualmente. sin fronteras del espíritu. sin una intervención directa de Dios en los efectos que ellas provocan. En definitiva. si miramos el hinduismo. en cuanto mientras el intelectual observa el tema desde una mirada periférica. En este orden. que señalaba que el cristianismo propone un Dios providente y la reencarnación sugiere un Dios observante pasivo y suprahistórico. manifestada principalmente en su intervención en la vida y en la historia. El deísmo es la doctrina que admite la existencia de Dios en calidad de causa primera e impersonal del universo. desde una lógica en ocasiones desvitalizada. en esta explicación nos movemos siempre dentro del orden teórico intelectual. el universo una vez creado queda sujeto a la acción de sus propias leyes. una visión absolutamente falsa y carente de toda objetividad doctrinaria. desde una comprensión que desde un paradigma lógico-racionalista externo a la vivencia mística de la presencia de Dios pretende dar cuenta de una posible solución al problema. Aquí entramos en un problema de perspectivismo conciencial. como una unidad sin polarizaciones o grados. sentir y ver la presencia de Dios en todo lo existente. por lo cual su mirada es central. siendo el cristianismo reticente al panteísmo desde su soporte filosófico-teológico. que es el que devela en definitiva la verdad última. aunque señor de todos los seres. la condición de compromiso y cuidado de Dios respecto de su creación y de sus criaturas. Debemos reconocer que el orden místico vivencial. desde el ámbito vivencial. señala: […] aunque no nacido e inagotable en mi esencia. no deja de llamar la atención que. sus más grandes santos y místicos declaran. mira la realidad desde el centro. Desde este punto vista. una vez más. el hombre santo lo ve desde la experiencia viva y sublime de Dios. En este tema entran en juego dos conceptos importantes como son el teísmo y el deísmo. Dios. Sin embargo.

en aras de que supere sus males y alcance la felicidad verdadera y permanente. 75 LibrosEnRed . p. y restablecer la rectitud. se ha logrado establecer una plataforma teórica objetiva y rigurosa desde la cual se hace posible plantear con real pretensión de verdad la tesis de la existencia de la reencarnación en el mensaje de Cristo y su develamiento en los grandes dogmas cristianos. 54 Gandhi. Al término de este primer capítulo se puede afirmar con propiedad que. Yo tomo nacimiento a través de las edades… Ambos. tú y yo. El Bhagavad Guita de acuerdo con Gandhi. Bharata. Esto expresa que Dios siempre está entrando en la historia a través de múltiples manifestaciones. encarnaciones divinas o avatares. Kier. tú no las conoces54 . la propuesta hinduista refleja la declaración más profunda del carácter providente de Dios. Arjuna. Edit. Desde este orden. yo vengo a la existencia para salvar a los buenos y destruir a los malos. al superar la serie de prejuicios y dilemáticas aparentes antes analizadas. yo conozco todas mis encarnaciones. hemos pasado por muchos nacimientos. oh.La reencarnación en el mensaje de Cristo ces. 62. mediante los cuales se hace presente al género humano para solidarizar con él y educarlo. oh.

los cuales la interpretan señalando que la profecía dada en el Antiguo Testamento no se ha cumplido aún. 11:14). También es importante poner atención en la expresión “no le conocieron”. con lo cual se aclara que el cumplimiento de la profecía se estaba realizando en ese mismo momento histórico y no en un evento posterior y futuro. Si bien la postura de esta obra asume esta opción. Tal lectura e interpretación es obviamente negada por los teólogos cristiano-católicos tradicionales. “Mas os digo que Elías ya vino y no le conocieron. 17:12-13)–. considerando que Cristo señala directa e inequívocamente que Elías ya vino –“Mas os digo que Elías ya vino y no le conocieron”–. Tal interpretación. sino que hicieron con él todo lo que quisieron […]. sino otra persona que llevaba la misión de Elías. Desde el punto de vista de los reencarnacionistas. pero que ello no fue captado por sus contemporáneos. que evidencia claramente que él se había encarnado como Juan el Bautista. se muestra poco creíble. como también ha existido una fuerte disputa respecto de una serie de versículos bíblicos que representan para los reencarnacionistas una demostración de su presencia en la Biblia. en aras de darle una plena congruencia al cristianismo como sistema y doctrina religiosa total. la cual declaraba que él debía venir antes que el esperado Mesías. y que Juan el Bautista no era Elías. sino que se realizará en un futuro con la segunda venida de Cristo. sin embargo. este relato daría cuenta de un hecho de reencarnación y no deja de ser significativo y digno de tomar en cuenta que Cristo reconoce directa y explícitamente a Juan Bautista como Elías –“Y si queréis creerlo. es fundamental reafirmar que su propósito no obedece a una demostración atomizada de esta creencia. sino a su validación en la transversalidad del mensaje de Cristo. El pasaje más debatido entre los reencarnacionistas y los teólogos que defienden la tradición oficial del cristianismo es el que alude a la profecía del retorno del profeta Elías. 76 LibrosEnRed . el que debía venir” (Mateo. él mismo es Elías.Capítulo II Versículos reencarnacionistas y aspectos históricos del tema En el debate más tradicional de la posibilidad cristiana de la reencarnación se han discutido habitualmente las circunstancias históricas del cristianismo primitivo. entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista” (Mateo.

el Mesías –“Él irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías” (Lucas. espantados y atemorizados. Si consideramos en este orden múltiples expresiones bíblicas que se refieren al concepto espíritu. sino al sujeto mismo. 1:17)–. Tal posición es negada por los detractores de la reencarnación. la interpretación reencarnacionista es mucho más natural y coherente a lo que la impronta primera de este versículo declara. Es. en cuanto esto responde en plenitud a la tesis de la reencarnación. como por ejemplo: “Porque le decía: sal de este hombre. que estaba encarna- 77 LibrosEnRed . “Padre. Por lo demás. la tendencia apunta no a una cualidad de un sujeto. es decir. a una entidad o sustancia. Negar o buscar otras lecturas a expresiones tan explícitas y directas es pretender desconocer a ultranza lo que es evidente. a referirlo a un sujeto. señalando desde su particular criterio interpretativo que la expresión anterior no implica suponer que se refiere al ser de Elías. 23:46). condicionada por la urgencia de acomodarse a un paradigma que niega la posibilidad a la reencarnación en la doctrina cristiana. sin embargo. si consideramos todos los antecedentes del tema de Elías en su conjunto y la recurrencia de las afirmaciones que apuntan a una misma orientación se denota con mucho mayor claridad que ellas tienden a reafirmar que tal relato describe efectivamente el renacimiento o nueva encarnación de una misma entidad en dos momentos y roles distintos –Elías-Juan–. vemos en ellas la clara tendencia a sustantivar dicho concepto. en cuanto a ser el mismo espíritu encarnado en otro cuerpo y en otro tiempo. sino más bien a su virtud. y en otra futura. Como tal. pensaban que veían un espíritu” (Lucas. no querer creer –“Y si queréis creerlo…”– lo que Cristo está declarando. 24:37). él mismo es Elías”–. Con esto se reafirma la identidad de Elías y el cumplimiento en ese momento de la profecía. 5:12). y por ello es plenamente valedero asumir que la expresión “con el espíritu y el poder de Elías” obedece efectivamente a una referencia al ser de Elías en su esencialidad espiritual. que afirma que un mismo espíritu puede reencarnarse en una vida en un cuerpo. por consiguiente. etcétera. al mirar la especificidad del versículo antes señalado. espíritu inmundo” (Marcos. o a la naturaleza esencial de ella. En cambio. en definitiva. preparando la posterior venida de Jesús. “Entonces. la lectura de la teología tradicional intenciona forzosamente una posibilidad segunda. si queremos ser fieles a las palabras de Cristo y no tergiversar ni contradecir sus expresiones es necesario asumir que la lectura de tal relato es inequívocamente la declaración de que Juan era el mismo Elías.La reencarnación en el mensaje de Cristo También debemos considerar que en la anunciación del nacimiento de Juan se señala que él es Elías. la identificación que hace Cristo de Juan como Elías no puede ser más categórica y directa –“Y si queréis creerlo. en tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas. Es obvio que ambas posibilidades representan opciones interpretativas. en otro cuerpo diferente. Además.

hubiese de hecho significado poner en evidencia de manera indirecta la figura mesiánica de Jesús. por parte de Juan. Él les dijo: ‘Yo soy la voz de uno que clama en el desierto. En una correlación directa con tales palabras. 8:29-30)–. Juan señala de sí mismo: “Yo no soy el Mesías. por lo cual una respuesta afirmativa de tal identidad. enderezad sus sendas” (Marcos. Respondiendo. además. en cuanto no era aún el tiempo para que fuera públicamente divulgada. Preparad el camino del Señor. que quien representó en su vida anterior en este mundo el rol de Elías y después el de Juan el 78 LibrosEnRed . Esta negación tiene obviamente un sentido que debemos comprender en aras de la revelación de la figura y misión de Jesús como el Mesías anunciado y de la condición moral de quienes lo interrogaban. al responder acerca de su identidad ante los sacerdotes enviados por los fariseos: “¿Quién eres tú? Para que demos respuesta a los que nos han enviado. señala textualmente San Marcos. Cristo les pide a Pedro y a los demás que lo mantengan momentáneamente en secreto –“Entonces les dijo: ‘Y vosotros ¿quién decíais que soy?’. 1:23). Juan. se autorreconoce de manera implícita como Elías. 1:2-3). Sin embargo. como dijo el profeta Isaías’” (Juan. Elías vendría antes que el esperado Mesías. las correlaciones no pueden ser más directas y reveladoras. Voz del que clama en el desierto. 3:28). el cual preparará tu camino delante de ti. Existe una negación por parte de Juan al preguntarle directamente los fariseos si él era Elías. el cual prepara tu camino delante de ti’” (Mateo. Si miramos aún más de cerca antecedentes relativos a la venida de Elías. Pedro le dijo: ‘Tú eres el Cristo’. Por su parte.Arcángelo Cerezzo Frex do en otro tiempo –“Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista”–. que él vendría para preparar el camino del Señor: “Como está escrito en Isaías. ya que ni siquiera los mismos apóstoles la comprendían en plenitud. tal revelación se debía dar más adelante y desde el seno íntimo de los discípulos más directos de Cristo. sino que he sido enviado delante de él” (Juan. al iniciar su evangelio. 11:10). Cristo habla de Juan de la siguiente forma: “Porque este es de quien está escrito: ‘He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz. lo cual ponen habitualmente como argumento los teólogos antirreencarnacionistas para obviar el evidente y explícito reconocimiento que hace Cristo de tal condición. con lo cual se da cuenta inequívoca del cumplimiento en ese mismo momento de la profecía. Como se puede ver. según lo declaran las Sagradas Escrituras. es Pedro el primero en reconocerla y declararla. el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz. Ante tal acontecimiento. Es evidente. Según la profecía. De hecho. enderezad el camino del Señor. Pero él les mandó que no dijesen esto de él a ninguno” (Marcos.

si los teólogos cristianos se empeñan en afirmar que Juan no fue Elías encarnado están avalando la tesis del judaismo y. dicen los escribas que Elías debe venir primero?’. yo os declaro en realidad que Elías ya vino e hicieron con él cuanto les plugo” (Juan. dijo: ‘¿Por qué esta raza exige una señal? En verdad os digo. Existe otra arista del tema que es significativa de considerar. ninguna señal será dada a esta generación’” (Marcos. que representaban. además. Por esto se infiere que estaba en plena comunión con Dios y en conocimiento de su divina voluntad. pues bien. en efecto. Así. los teólogos tradicionales están negando la revelación dada por Cristo y. En este contexto. Debemos considerar. pues. cometerían el grandísimo error de negar el carácter mesiánico de Cristo. en definitiva. 1:15). mas a ellos no les es dado” (Mateo. según la cual previamente a la llegada del Mesías debía necesariamente venir Elías. exigiéndole alguna señal del cielo. no debemos olvidar que el mismo Cristo avala esta profecía. que tanto la llegada de Cristo como el retorno del profeta Elías eran grandes revelaciones que debían ser dadas a quienes lo merecieran o estuvieran preparados para ello –“A vosotros os he dado saber los misterios del Reino de los Cielos. Desde esta perspectiva. 11:11)–. y será lleno del Espíritu Santo. vendrá primero […]. 1:24). En definitiva. Esto se infiere con total claridad de la respuesta que les da a los apóstoles respecto de este relato profético: “Y le hicieron esta pregunta: ‘¿Por qué. “En verdad os digo que no se ha levantado entre los hijos de mujer uno mayor que Juan el Bautista” (Mateo. 8:11-12)–. “Y los que habían sido enviados eran de los fariseos” (Juan. gimiendo en su espíritu. a la vez. aún desde el vientre de su madre” (Lucas. 1:19)–. 3:28). implícitamente. enviados nada menos que por los fariseos –“Este testimonio daba Juan cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ‘¿Tú quién eres?’” (Juan. la actitud que asume al no autorreconocerse de manera directa como Elías tiene como finalidad cautelar la revelación del rol mesiánico de Jesús. a Cristo mismo. En el judaismo tradicional. Desde este criterio se debe tener en cuenta que los que interrogaban a Juan el Bautista por su identidad eran gente del clero de la época. para ponerlo a prueba. Respondióles: ‘Elías. uno de los criterios por el cual no se reconoce la condición de Jesús como Mesías es precisamente porque asumen que la profecía antes referida no se ha cumplido todavía. porque no merecían tal logro –“salieron entonces los fariseos y se pusieron a discutir con él. a los mismos que Jesús criticó más duramente por sus faltas morales y a los cuales después les negó dar señales o revelaciones. al negar el carácter reencarnatorio de dicho relato. 13:11)–. con ello. 79 LibrosEnRed . Mas él.La reencarnación en el mensaje de Cristo Bautista era un ser de un elevado estado de conciencia y santidad –“Porque será grande delante de Dios […]. el cual en el plan divino debía darse más adelante.

donde entidades psicoespirituales de carácter negativo pueden cohabitar con otra como entes parasitarios. los pecados que eran aludidos como la causa de su mal solo podían haber sido realizados en una existencia anterior a la que dicho sujeto actualmente tenía. con la posibilidad de transmigrar de un cuerpo a otro.Arcángelo Cerezzo Frex De lo analizado se puede concluir que la creencia en la transmigración es afirmada en las Sagradas Escrituras. o que alguien puede ser castigado en la vida presente por los pecados de su vida anterior? En definitiva. Porque ¿qué sentido tendría preguntarse por los pecados anteriores que causaron su ceguera. Y saliendo aquellos espíritus inmundos. se reafirma el conocimiento y la familiaridad de Cristo y sus discípulos con las creencias de la preexistencia y la reencarnación. este o sus padres para que naciera ciego?” (Juan. habitar otro cuerpo –el caso de Elías-Juan–. como por ejemplo. es decir. si sabían que era ciego de nacimiento? ¿Cómo los discípulos de Jesús podrían haber realizado esa pregunta si no supiesen y asumiesen previamente que se puede pecar antes de nacer. diciendo: ‘Envíanos a los cerdos para que entremos a ellos’. En este orden. aquel donde los apóstoles le preguntan acerca de un ciego de nacimiento. Analizando otros versículos. debe ser asumida como una creencia cristiana. que implica que una misma identidad psicoespiritual pueda habitar y vivificar un cuerpo. 9:2). También la transmigración se afirma en las Sagradas Escrituras en la variante de una posesión demoníaca. del mal físico al cual aludían –la ceguera–. Si los apóstoles no hubiesen conocido la reencarnación y asumido la preexistencia. si los apóstoles sabían que este hombre era ciego de nacimiento. entraron en los cerdos” (Marcos. la posibilidad de la transmigración se puede reconocer en las Sagradas Escrituras. Esta variante se ve explicitada claramente en el relato del endemoniado de Gerasa que San Marcos cuenta con detalle. en una existencia anterior a la actual. y posteriormente. en su significado más esencial. la pregunta que realizaban no tendría coherencia. que existen acciones realizadas en una existencia anterior a la actual que pueden ser causa de algunas experiencias de sufrimiento y precariedad que las 80 LibrosEnRed . En cualquier orden. 5:12-13). De tal narración son especialmente gráficos los siguientes versículos: “Y le rogaron los demonios. tal pregunta lleva implícita la aceptación de dos principios generales: uno es que el pecado trae consecuencias dolorosas que pueden manifestarse en diversos males –físico. y como tal. Así. Por un lado. en otra vida. en este relato se describe que tales entidades negativas que habitaban en el cuerpo de este hombre desquiciado lo abandonaron por el poder de Cristo. transmigrándose al cuerpo de los cerdos. Y luego Jesús les dio permiso. en este caso– y el otro. Al analizar tal pregunta queda de manifiesto que los apóstoles están reconociendo que los pecados son causa de sufrimientos y males. mas toda causa es anterior a su efecto o consecuencia. en este caso. diciéndole: “¿Quién pecó.

a pesar de que en la pregunta está implícita dicha opción. Esta comprensión es claramente errónea al proyectarla a su más genuina e importante tra55 Carlos Valles. Tampoco parece válido asumir que eran una consecuencia generacional.55 Completando este análisis. Si no asumimos la inverosímil posibilidad de que los apóstoles creyeran que dicho pecado se realizó en la vida intrauterina. tendría que haberlo hecho antes del nacimiento. debemos señalar que si bien la pregunta de los discípulos de Jesús suscita cierto consenso respecto de su sentido reencarnacionista. es decir. ¿Una vida o muchas? Edit. Así. sino que ello es para que las obras de Dios sean manifestadas en él” (Juan. es más o menos de consenso entre los exégetas que tanto en el evangelio de Juan como en los sinópticos no se visualiza una interrelación entre los pecados personales con un pecado originario y/o generacionalmente hereditario. por consecuencia. A pesar de que Cristo. Sal Terrae. Fundamentalmente. sustentado en una visión deísta de Dios. utilizada por los detractores de esta creencia para justificar una posible negación de la reencarnación. en cuanto toda la doctrina de Cristo apunta más a la validación de la imputabilidad personal de los pecados. lo cual obviamente no tiene validación desde un orden moral. la respuesta de él ha sido. el jesuita Carlos Valles hace el siguiente comentario de la pregunta analizada: “La pregunta de los discípulos presupone la reencarnación: si el ciego nace ciego por haber pecado. que apunta hacia la responsabilidad personal de las faltas. ni sus padres. 81 LibrosEnRed . algunos teólogos afirman que son inconcebibles dichas creencias con la doctrina moral de Cristo. en lo que atañe a lo específico de este hombre ciego. porque tergiversa el verdadero sentido de ambas creencias. p. En este orden. debemos asumir. Tal apreciación es superficial. indisolublemente asociado a la reencarnación.La reencarnación en el mensaje de Cristo personas experimentan en su vida presente. porque se quebraría la lógica causal que propone la creencia en el karma. lo que es evidente desde un innegable orden lógico es que la pregunta lleva implícita la aceptación del planteamiento general de que existen pecados anteriores a la vida presente que pueden generar las consecuencias negativas que experimentan las personas en la actualidad. Aún más. porque asume el karma como un determinismo absoluto e irrevocable. Finalmente. 134. reafirmando el planteamiento asumido. señala que en su situación particular su condición era para que se manifestaran los eventos milagrosos que Dios quería realizar –“Ni él. 9:3)–. se lee habitualmente que al afirmar Cristo que ello era para que se manifestaran las obras de Dios se rechazaría directamente esta creencia. por el contrario. que se referían a una falta moral consciente y voluntaria que se realizó en una vida anterior a la actual. en una vida anterior… Parece que la actitud de esos discípulos de Jesús que daban por supuesta la reencarnación persistió un tiempo entre los cristianos”.

la excepción que hace Cristo en el caso particular de este hombre ciego es un evento específico que solo busca realzar la libre omnipotencia de Dios. que por razón de sus méritos y faltas uno de ellos merecería el reconocimiento y otro la reprobación de Dios. En concordancia con todo lo antes dicho. que el karma se puede modificar a través de los buenos actos. según Orígenes. En ella se reconoce. este gran teólogo señaló: De este modo. es posible que nosotros comprendamos que incluso antes de la vida presente existieron vehículos racionales –almas– totalmente purgadas. no niega en nada la reencarnación. lo siguiente: “A Jacob amé. Edit. sin estar limitado a las leyes que afectan a las criaturas. Se dice que Dios habría señalado. En esta tradición se reconoce también que Dios. puede intervenir en el mundo de acuerdo con sus propósitos divinos. En definitiva. 141. 56 Clare Prophet E. p. por consiguiente. sería aplicable a todas las criaturas en la Tierra y de otras dimensiones de existencia. la preexistencia del alma sería la necesaria y más lógica explicación de la evidente desigualdad en la circunstancia de la vida humana. y como tal. Las enseñanzas perdidas de Jesús. y que a partir de esta circunstancia cada vehículo recibía. dando a cada uno lo que merece56 –esto correspondería a la ley del karma. el famoso teólogo de la antigüedad. 82 LibrosEnRed . muy por el contrario al prejuicio antes señalado. era lógico pensar que tal condición obedece a una existencia anterior. Orígenes concluye que. y en este caso específico.Arcángelo Cerezzo Frex dición. de acuerdo con la medida de su pureza o impureza. no es una negación en modo alguno del proceso reencarnatorio global. hasta el nivel más bajo está supervisado por Dios. según el concepto hinduista–. Él ha organizado el universo bajo el principio de una retribución absolutamente imparcial. como no es posible asumir capricho o injusticia en Dios. a la ley kármica. en base a estas conclusiones. mas a Esaú he aborrecido”. y otras solo parcialmente. Así. Edaf. Todo esto. la elevación de la conciencia o la gracia providente de Dios. su lugar. sino que ello es para que las obras de Dios sean manifestadas en él”. por su naturaleza absoluta. como es el reencarnacionismo hinduista. al analizar el relato bíblico referido a la historia de Jacob y Esaú. región o condición donde nacer para cumplir alguna misión en este mundo. Al respecto. Esta condición. no está sometido a condicionamiento alguno. Y así. podemos señalar que la expresión de Cristo: “Ni él ni sus padres. por medio del poder de su sabiduría y decidido por la mano controladora de su juicio. Es interesante en este punto recordar la conocida interpretación que hace Orígenes. sino que tiene por finalidad exaltar la incondicionada naturaleza de los designios divinos. respecto de la situación anterior a su nacimiento.

Sal Terrae. al sinsentido existencial o a interpretaciones biologicistas o sociales que reflejan una óptica particular y reduccionista de la realidad. 27. sin acceso a la cultura. social. ¿Por qué tanta desigualdad en el género humano?57 Explicar tales circunstancias prescindiendo de la creencia en Dios es. ¿Una vida o muchas? Edit. unos son más felices y otros más –a veces mucho más–desgraciados. a un determinismo ciego.La reencarnación en el mensaje de Cristo Con independencia de la aceptación o negación que hagamos de la interpretación de Orígenes sobre el relato bíblico antes citado. y eso antes de haber hecho nada para merecer bien o mal. independiente de nuestra voluntad y de nuestros actos. Desde un enfoque teísta que afirma la existencia de Dios. y señala lo siguiente: El argumento más fuerte. cultural. las desigualdades son tan evidentes y polarizadas que reflejan una aparente injusticia presente en la existencia humana. por mera imposición inevitable de limitaciones internas y circunstancias externas. a una educación moral adecuada o a una vida digna. vemos personas que nacen en la más extrema miseria. que es la innegable desigualdad que nos muestra la vida al comparar la existencia de los seres humanos. es el de la justicia divina. de una salud fuerte a un cuerpo dañado sin culpa nuestra. por lo demás. problema que. a diferencia de otras que nacen en la máxima opulencia y con las mejores condiciones y oportunidades en todo orden. el deterioro y la ruina total del cuerpo y la mente. encontramos oportunidades distintas en la vida. En este orden. Carlos Valles reconoce en este criterio el argumento más importante del reencarnacionismo. a unos se les da bien la vida y a otros parece hundirlos cruelmente. a la suerte. relegar el problema al mero azar. en definitiva. Unos mueren viejos y otros jóvenes. Si vemos la realidad de la vida y el mundo. a favor de la reencarnación. el dolor y la noche […]. con enfermedades congénitas. 83 LibrosEnRed . en mi opinión. sin que nada de lo que hacen les sirva para salvarse del fracaso. su reflexión nos conduce a un problema de fondo. a un fatalismo universal. de circunstancias que favorecen nuestro desarrollo humano. Hombres y mujeres nacemos en situaciones distintas. tenemos cualidades distintas. tales posibilidades no son válidas o representan opciones que explican el problema desde una óptica periférica y no desde su causa trascendente que le da su fundamento último. llegando desde la pobreza más abyecta hasta el lujo desbordado. Así. a entornos que nos hunden sin remedio en la miseria. Somos gravemente desiguales. para un creyente el relegar el 57 Carlos Valles. p. exige una respuesta desde una posición afirmativa de la existencia de Dios.

justicia y amor. la cual se somete autónomamente a la causalidad de sus leyes. lo que representa. Por un lado se reconoce y enfatiza en grado sumo el ejercicio de la libertad como un don de Dios. es decir. Tal carencia explicativa ha hecho que ante tales cuestiones los teólogos tradicionales caigan. En cambio. pondría a Dios como causa directa de muchos males de innumerables personas. la reencarnación libera a Dios de esa responsabilidad y propone la única explicación posible de la desigualdad humana. al grado de que ella puede ser causa de la propia condenación personal. justificar de manera deísta el sufrimiento y la desigualdad humana. como lo asume el cristianismo. desvinculándolo de la realidad. que en muchos casos limitan radicalmente el ejercicio de la libertad humana. En este punto se hace presente una de las grandes contradicciones de la visión tradicional del cristianismo monovitalista. pero la honestidad se impone […]. no sale bien parada si Dios ha de ser. de las condiciones de la vida con que iniciamos y desarrollamos nuestra vida en el mundo. que como Dios personal posee la plena sabiduría. que queremos por encima de todo respetar y adorar. 28. Es duro decirlo.58 La otra opción es relegar a Dios a un plano trascendental. providente y redentora de Dios en el cristianismo. una hipótesis razonable de asumir. en último término. de un Dios que da como don gratuito la libertad de autodeterminarse a sus criaturas y a la vez conoce y establece su lugar en la creación? Es evidente que la interpretación reencarnacionista ofrece una posibilidad explicativa válida para solucionar tan compleja cuestión. ¿Cómo explicar las desigualdades que existen en la vida.Arcángelo Cerezzo Frex problema a la mera expresión “Es la voluntad de Dios” dejaría en evidencia una grotesca arbitrariedad y parcialidad de juicio respecto de sus criaturas y. Tal opción es también incompatible con la concepción teísta. responsable de lo que a nosotros nos sucede con anterioridad a nuestras acciones e independientemente de nuestra voluntad. en la antirracional justifi58 Ibídem. Por el contrario. en definitiva. y por otro se desvincula dicho libre ejercicio de la voluntad individual. 84 LibrosEnRed . además. que afirma la existencia de una sola vida. Carlos Valles emite el siguiente juicio sobre el problema: La justicia de Dios. p. lo cual es incompatible con la concepción de un Dios justo y representativo del bien en su máxima expresión. con acomodaticia frecuencia. el pro blema queda en un evidente paréntesis o contradicción al asumir la tesis del cristianismo tradicional. asumiendo la existencia de un ser absoluto.

los problemas de la desigualdad de circunstancias. es una actitud cómoda e indolente. y el destino del hombre está en sus propias manos. ya estás sano. como no lo hace ninguna otra teoría de la existencia humana. La reencarnación. p. señala: La reencarnación resuelve. a la naturaleza de Dios y a la comprensión humana. En este orden. de capacidad. p. es mucho más digno. 81. Aún asumiendo por fe tal principio. entonces la justicia reina en el mundo.La reencarnación en el mensaje de Cristo cación de calificar todos estos problemas como misterios inaccesibles a la comprensión humana. de oportunidades. es decir. En dicha expresión se evidencia que es el pecado en sus diversas manifestaciones el que trae las consecuencias desgraciadas y dolorosas que experimentan las personas en su vida presente. 85 LibrosEnRed . 80. algunos afirman que los designios de Dios son insondables y con tal postura buscan cerrar la cuestión y legitimar sus propias contradicciones. 5:14). 7:7)–. el apelar desde un comienzo al misterio. Si el castigo como demanda la justicia es proporcional a la falta. Por lo demás. atribuirle designios nobles y justos. por un mismo ser en una vida anterior. que no se condice con la actitud que implica un verdadero compromiso religioso –“Buscad y encontraréis” (Mateo. si la reencarnación es verdadera. según relata el texto bíblico? Esto permite inferir una vez más que Cristo asumía y enseñaba a sus discípulos directos la existencia de vidas anteriores. sino que los hombres y mujeres son un mero juguete del favoritismo de un Creador irresponsable o de las fuerzas ciegas de la naturaleza desalmada59 […]. Ibídem. al cual le dice: “Mira. en una de sus obras donde se refiere al tema desde el punto de vista reencarnatorio. ¿qué acto tan negativo podría haber cometido ese hombre en su niñez para merecer casi cuarenta años de esta dura enfermedad. sin haberse esforzado por escudriñar con lo mejor de nuestras fuerzas e intenciones la comprensión de la verdad. Ediciones Mestas. La famosa escritora Annie Besant (1847-1933). que de otra manera quedan como evidencia de que la justicia no es un factor de la vida. donde a causa de nuestras faltas pagamos en la presente las consecuencias negativas de malas acciones pretéritas realizadas por nosotros mismos.60 En otro relato se describe cuando Cristo sana a un paralítico. no peques más para que no te suceda algo peor” (Juan. en vez de validar en Él una evidente injusticia o crueldad. Otro aspecto significativo de tomar en cuenta es el hecho de que la gente de la época especulaba respecto de la real identidad de Jesús –“Otros 59 60 Annie Besant.

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decían: ‘Es Elías’. Y otros decían: ‘Es un profeta o alguno de los profetas’” (Marcos, 6:15)–. Incluso el mismo Cristo preguntaba a los apóstoles cómo las personas interpretan su identidad –“Y salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos: ‘¿Quién dicen los hombres que soy yo?’. Ellos respondieron: ‘Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas’” (Marcos, 8:27-28)–. Con esto se da cuenta de manera inequívoca, una vez más, de que el renacimiento de los profetas y, por ende, de las personas en general era una posibilidad válida para muchos de los contemporáneos a Cristo, donde se encontraban grupos religiosos formalmente establecidos, como es reconocido por diversos estudios teológicos. Una prueba de ello es el hecho de que una comisión del sanedrín acudiese a preguntarle a Juan el Bautista si era el Mesías o era Elías, lo que confirma el juicio antes señalado. Existe también otro versículo donde Cristo expresa simbólicamente el hecho de que el alma deba tomar nuevos cuerpos en cada encarnación, el cual es: “Nadie pone remiendo de paño nuevo en un vestido viejo […]. Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera, los odres se rompen y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente” (Mateo, 9:16-17). Si consideramos que el texto bíblico representa preferentemente la expresión pública del mensaje de Cristo, y que en él abundan las metáforas y parábolas a través de las cuales manifestaba sus enseñanzas a la mayoría de las personas de forma indirecta, y que las verdades espirituales profundas las comunicaba directamente a sus discípulos más inmediatos –“Porque a vosotros os he dado a saber los misterios de los cielos; mas a ellos no les es dado” (Mateo, 13:11)–, es muy valedero asumir que Cristo enseñaba explícitamente a sus discípulos creencias como la transmigración, la preexistencia, la reencarnación y el karma, y que era costumbre que ellos le preguntaran en relación al estado de tal o cual persona, en lo que respecta a su condición actual, y a los sucesos anteriores que la condicionaron. No debemos dejar de considerar también que el común de las personas que lee y ha leído la Biblia, a través de la historia, representa, en gran medida, también a ese grupo al cual Cristo le hablaba de manera indirecta, sin revelarle explícitamente sus verdades profundas. Por esto es comprensible que muchas de sus expresiones no sean aún comprendidas, siendo causa, por consiguiente, de toda una suerte de ambiguas y contradictorias interpretaciones. También que no se haya podido desocultar la verdad de la reencarnación que él revelaba explícitamente a sus discípulos directos, y que simbólica e indirectamente expresa en muchas de sus palabras presentes en la Biblia.

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En este orden, el afirmar livianamente que la reencarnación no es cristiana o verdadera porque no se nombra tal término en la Biblia es una imputación superficial que lleva implícita una tremenda falacia. Así, términos que no aparecen directamente señalados en las Sagradas Escrituras son asumidos como las más caras verdades por la dogmática católica. Trinidad, purgatorio, transustanciación y muchos otros son ejemplo claro de ello. Por lo demás, ninguna verdad científica o metafísica podría ser aceptada si asumiéramos el anacrónico e irracional postulado que afirmaba que algo es necesariamente verdadero porque lo dice la Biblia y falso porque no es expresado directamente en ella. Todo criterio hermenéutico sano y objetivo comprende que el literalismo es un enfoque reduccionista, y que es absolutamente legítimo inferir de los datos bíblicos sentidos y comprensiones que no necesariamente deben estar homologados por un término puntual que los declare. A pesar de ello, hay algunos artículos puntuales que les atribuyen explícitamente el uso del término reencarnación a los textos canónicos, como por ejemplo: En Mateo (19:28), la palabra reencarnación se halla claramente expresada. Veamos: “En verdad os digo que vosotros me seguisteis en la reencarnación –traducida como regeneración por los evangélicos y renovación para los católicos–. Cada vez que el hijo del hombre se siente en el trono de su gloria os sentareis también vosotros sobre doce tronos para el juzgamiento de las tribus de Israel”. Si comparamos la traducción con las demás que tienen por ahí, certificamos la omisión ocurrida por el traductor de la Vulgata, que, ciertamente, por falta de fidedignidad provocó la omisión para probar que Cristo nunca habló de la reencarnación. No obstante, si consultamos el original en griego, veremos la palabra tei paliggenessian como término común a los pitagóricos para designar la reencarnación.61 Más allá de la corrección o incorrección de la opinión antes citada, nos parece plenamente comprensible que el concepto reencarnación no esté explícito en la Biblia. En el Antiguo Testamento se explica por el inmaduro desarrollo que tenía el pueblo hebreo respecto del tema de la muerte y la trascendencia, y en el Nuevo Testamento, en lo que respecta a las expresiones de Cristo, porque ella representaba una verdad oculta en su mensaje, que era comunicada a sus discípulos en la intimidad del seno apostólico, pero expresada simbólicamente al común de las personas.

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Jorge Hessen. jorgeluizhessen.blogspot.com 87 LibrosEnRed

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Es importante reiterar que, aunque en algunos estudios asocian el concepto de reencarnación con ciertos términos que eran usados en la cultura hebrea antigua, el fondo del tema no está en un mero nominalismo, sino en la comprensión de que el significado que lleva implícito esta creencia era, como evidentemente se muestra, conocido en el mundo de la época. De hecho, este punto es aceptado incluso por detractores y teólogos cristianos, que niegan la reencarnación como creencia cristiana. Así, por ejemplo, Santiago del Cura Elena, doctor en teología y catedrático católico español de la Facultad de Teología y la Universidad de Burgos, en su artículo “Reencarnación y fe cristiana”, señala: “Que en el círculo de sus discípulos hubiese algún simpatizante de la reencarnación es algo que no puede excluirse absolutamente, ya que en algunos ambientes judíos minoritarios parece que las ideas de la reencarnación eran conocidas y profesadas”.62 Por su parte, el teólogo Marie-Émile Boismard, en su obra ¿Es necesario aún hablar de la resurrección?, indica: “Los fariseos, o al menos parte de ellos, creían, pues, en la metempsicosis, como Platón y Pitágoras”.63 Respecto del mismo punto, el Swami Vivekananda señala: “El hinduismo y el budismo tienen por principio fundamental la reencarnación, y en ella creyeron las clases cultas del antiguo Egipto, así como también los persas, los filósofos griegos que fundaron en dicha creencia toda su doctrina, los fariseos entre los hebreos y los sufís entre los musulmanes”.64 También es sabido que algunos estudiosos afirman que así como los esenios, que fueron contemporáneos a Cristo, asumían la creencia en la inmortalidad y la preexistencia del alma, es muy probable que aceptaran también la reencarnación; tal criterio es explícitamente formulado en varios estudios del tema. De hecho, en algunos textos se indica que el historiador Flavio Josefo señaló explícitamente que tanto en los fariseos como en los esenios se presentaron creencias reencarnacionistas o directamente asociadas a ella. Así, en su obra La guerra de los judíos, escribe: “Los fariseos son famosos por el vigor con el cual explican las leyes; dicen que toda alma es incorruptible y que solamente la de los buenos pasa de un cuerpo a otro”.65 También se señala en algunos estudios que la reencarnación estuvo presente en otro grupo religioso de la época, como los samaritanos, en la llamada doctrina del Taheb, en la cual se indicaba que un alma preexistente se consagró en Adán, teniendo sucesivas encarnaciones en Seth, Noé, Abraham y Moisés. Respecto de la relación de Jesús con los esenios, existe una suerte de debate, en cuanto algunos la asumen explícitamente y otros
Santiago del Cura Elena. “Reencarnación y fe cristiana”. http://www.mercaba.org Marie-Émile Boismard. ¿Es necesario aún hablar de la resurrección? Edit. Desclée de Brouwer, S.A., 1996, p. 99. 64 Swami Vivekananda. Miscelánea teosófica. Editora y Distribuidora Mexicana, p. 14. 65 Flavio Josefo. La guerra de los judíos, las bellas cartas. Libro II, París, 1980, pp. 162-163.
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la niegan. Al tomar parte en el asunto, el sentido común lleva a pensar que dicha relación efectivamente existió por varias razones básicas. En primer lugar, los esenios fueron un grupo religioso conocido en el mundo de la época, que compartía el mismo espacio territorial que Jesús, en una inmediatez física y social que facilitaba en todo orden dicho contacto. Además, si Jesús ubicaba perfectamente a los otros grupos religiosos de la época, como los fariseos, saduceos, etcétera, con mayor razón debió conocer e interactuar con los esenios, que era quizás la agrupación que tenía la praxis religiosa más profunda de la época. De hecho, se afirma que Juan el Bautista fue muy probablemente un esenio, y muchos seguidores de él se convirtieron en discípulos de Jesús. Incluso, algunos teólogos afirman que el mismo Jesús pudo haber sido en una época discípulo de Juan el Bautista. En este punto, tiene una especial relevancia el descubrimiento de los manuscritos del mar Muerto, en Qumran, los cuales muestran aspectos centrales de la vida y doctrina de los esenios. En ellos se hacen presentes tantas similitudes con lo expresado por Juan el Bautista como por Jesús, que hacen presumir con legítima razón que dicho grupo religioso y sus enseñanzas fueron conocidos por ellos. Respecto de dicha relación, es interesante señalar que los manuscritos descubiertos en la actualidad han permitido afianzar, de manera más fundamentada, dicha posibilidad. Esto es asumido incluso por las más altas autoridades eclesiásticas. Así, en un interesante artículo de la revista “Año Cero” se señala: “Jesús celebró la Pascua con sus discípulos, probablemente, según el calendario de la comunidad de Qumran, y, por lo tanto, al menos un día antes de la fecha establecida en la época por el ritual judío oficial”. Así habló Benedicto XVI durante la homilía del Jueves Santo en la basílica romana de San Juan de Letrán. “El descubrimiento de los escritos de Qumran –señaló el Papa– nos ha llevado a una posible solución convincente…”. La versión de Juan es históricamente precisa. Jesús realmente derramó su sangre en la vigilia de Pascua, la hora de la inmolación de los corderos. Y celebró la Pascua con sus discípulos probablemente un día antes y sin cordero, según el calendario ritual de la comunidad de Qumran… […] la afirmación del Papa es crucial, porque contribuye a fijar históricamente el acontecimiento más importante de la fe cristiana. Y sobre todo, porque relaciona a Jesús con los esenios.66
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Revista “Año Cero”, Nº 06-203, p. 10-14. 89 LibrosEnRed

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En diversos artículos referidos al tema se lee que, según investigadores y especialistas, el esenismo fue precursor del cristianismo, en cuanto de los manuscritos se obtienen numerosos y decisivos paralelos con las enseñanzas de Jesús. Por lo tanto, después del descubrimiento de los rollos del mar Muerto, el origen del cristianismo ya no se debería buscar en los fariseos y los talmudistas, sino más bien en los esenios. Dados estos criterios, no debemos olvidar que en los esenios parece haber estado presente, según se lee con frecuencia, la creencia reencarnatoria. Dados todos estos antecedentes, hasta los opositores más recalcitrantes de la opción cristiana de la reencarnación deberían reconocer en una muestra de una mínima objetividad que es plenamente presumible que en la comunidad primitiva y apostólica de Cristo se tuviese efectivo conocimiento de esta creencia, y que ella, por la importancia de su significado, debe haberse dialogado en el núcleo de dicha comunidad. Desde esta premisa surge una necesaria crítica a la taxativa postura del cristianismo institucionalizado. Si la reencarnación es tan anticristiana como la pretenden hacer parecer, si es tan opuesta al espíritu del cristianismo como señalan, sería mínimamente exigible que existiera al menos una negación explicita y directa de ella por parte de Cristo. Tal ausencia de reprobación descalifica el absolutismo del juicio tradicional y sugiere, por el contrario, de manera indirecta, que existe la real posibilidad de que ella haya sido avalada por Cristo. Al buscar fundamentos históricos que validen el conocimiento y la aceptación de la creencia en la reencarnación en el mundo judío precristiano, debemos tener presente que esta cultura tuvo, de hecho, contactos directos y sostenidos con culturas que explícitamente la asumían. Por citar un ejemplo, tres siglos antes de Cristo –en el año 352 a.C.– Alejandro Magno, el general griego, conquistó el Oriente, llegando hasta Jerusalén, donde, según los historiadores, fue bien recibido por los judíos, lo cual generó un necesario y creciente intercambio cultural. En este orden, se dice que este conquistador habría aceptado esta creencia al ponerse en contacto con los filósofos hindúes. Además, por más de medio siglo antes del nacimiento de Jesucristo, el Imperio romano, que era un agente intercomunicador de las culturas de la época, tenía una presencia en esta parte del mundo, por lo que puede deducirse que muchos conocimientos y creencias pasaron de un pueblo a otro. No podemos olvidar también que el pueblo judío tuvo, a través de su historia, un contacto profundo con otras culturas. Su estadía y salida de Egipto con el éxodo, y el período del exilio en tierras babilónicas, así como los viajes que en el tiempo de los macabeos se comenzaron a realizar a otras tierras, generaron un necesario conocimiento de las diversas creencias religiosas. Al respecto, el Swami Abhedananda señala: “Los judíos la adoptaron después de la cautividad babilónica”, y agrega, refiriéndose al
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La reencarnación en el mensaje de Cristo

filósofo judío Filón: “Filón de Alejandría, que fue contemporáneo de Cristo, predicó entre los hebreos la idea platónica de la preexistencia y el renacimiento de las almas humanas”.67 Conjuntamente con ello es recurrente, como antes se señaló, el juicio de que Flavio Josefo, uno de los más importantes historiadores del mundo judío de la época, reconoció la presencia y aceptación de creencias reencarnacionistas en el mundo judío precristiano. De estos antecedentes se podría inferir, como de hecho algunos afirman, que si bien se conoció la creencia en la reencarnación en la cultura hebrea de la antigüedad, ella no representaba una creencia nativa y originaria del pueblo judío antiguo. Esta posición es asumida en lo que respecta a esta obra. Como tal, nuestro enfoque plantea que la reencarnación es una creencia que se conoció parcialmente y de manera paulatina en el pueblo hebreo, y por influencia de otras culturas que la asumían, a pesar de que existen algunos vestigios menores en sus escrituras. En el Talmud, por ejemplo, se afirma que el hijo de Abel entró en el cuerpo de Seth, y luego en el de Moisés. Sin embargo, la reencarnación se vuelve por primera vez, en lo que respecta a esa cultura, una verdad revelada propiamente tal, a través del mensaje de Cristo. Cristo es mensajero de toda una comprensión nueva de Dios y la vida religiosa para el mundo hebreo. Sus enseñanzas representan una novedad, una revelación que viene a cambiar en gran medida el paradigma del judaísmo tradicional. Aquí está la continuidad discontinua que se reconoce en la teología respecto de la relación de Cristo con el judaísmo. Esta es nuestra postura, en cuanto asumimos que la reencarnación está implícitamente presente en las palabras de Cristo. El hecho de que la reencarnación no sea connatural a la tradición religiosa judía originaria no le resta en nada verdad, en cuanto muchas de las verdades expresadas por Cristo son verdades nuevas y, como tales, no presentes en dicha tradición. Por lo demás, sería claramente erróneo asumir que todo lo que no proviene de dicha tradición no tiene verdad religiosa y que el patrón de lo verdadero es un monopolio de dicha tradición. Sobran los ejemplos de las contradicciones teológicas que en ella se presentan, y el carácter de único pueblo elegido por Dios, francamente, en el mundo actual de cultura ecuménica, no es aceptable en el orden de la exclusividad que la tradición le asignaba. Haciendo una breve proyección histórica de la creencia reencarnatoria en el judaísmo y la cultura hebrea, es significativo señalar que después de la aceptación que tuvo en parte de grupos como los fariseos y los esenios, ella se proyectó en los siglos posteriores. Recién comenzada la era cristiana, en los tres primeros siglos, surge en esta cultura la doctrina de la Cábala, y se escribe el Zohar –texto escrito en arameo–, denominado la Biblia de los
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Swami Abhedananda. Reencarnación. Edit. Kier, p. 20. 91 LibrosEnRed

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cabalistas. Ella se la atribuye al rabí Simón Ben Jochai (150-230 d.C.), donde la reencarnación es una creencia central de esta doctrina. Ella es nominada con el término Gingul, palabra hebrea que significa circuito o rotación. Refiriéndose a la Cábala y el Zohar, la enciclopedia católica señala: “Las almas son preexistentes, destinadas a habitar en cuerpos humanos y sujetas a la transmigración hasta que finalmente regresan a Dios”.68 El Zohar, de hecho, está dividido en cinco secciones, siendo una de ellas el libro de las transmigraciones de las almas. En ella se señala: Todas las almas están sujetas a la transmigración […]. Las almas deben regresar a la sustancia absoluta de donde derivan, pero para llegar allí deben desarrollar todas las perfecciones cuyo germen llevan en sí mismas, y si no satisficieron esta condición en el curso de una vida, deben empezar de nuevo una segunda, una tercera, etcétera, hasta que hubiesen alcanzado esta condición que les permite volver a unirse a Dios.69 Posteriormente, esta creencia se mantuvo en toda la historia de la cultura judía, tanto en grupos que la aceptaban como en la continuidad de la Cábala, la cual tuvo personajes relevantes que la continuaron, como por ejemplo, el rabí Isaac Luria (1534-1572). Es significativo reconocer, incluso, que el conocimiento de la reencarnación en el mundo europeo tuvo como influencias no solo el conocimiento de la cultura griega y el estudio de las religiones orientales, sino también la presencia del mundo judío en Occidente, como algunos estudiosos del judaísmo lo reconocen. De hecho, en la actualidad la religión judía es tolerante respecto de la creencia en la reencarnación, en cuanto asume indistintamente como judíos a quienes la aceptan como a quienes profesan otra creencia en torno a la trascendencia. Existe también un evento histórico-religioso en la vida de Cristo, el cual abre la posibilidad de asumir que desde su infancia, él y la Sagrada Familia estaban en contacto con las grandes tradiciones religiosas de la humanidad y en conocimiento de las creencias fundamentales que estas profesaban, como es la llegada de los llamados Reyes Magos en el nacimiento de Jesús. Sin lugar a dudas, tal acontecimiento, que ha sido tomado en el mundo más como una hermosa anécdota, tiene una trascendencia mucho mayor. La llegada de tales personajes representa un encuentro intercultural y también eminentemente ecuménico, donde personalidades que representaban a diferentes culturas y tradiciones religiosas se encuentran para reconocer
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“Enciclopedia Católica”. http://www.corazones.org J. Head y S. L. Cranston. El libro de la reencarnación. Crown Publishers, 1977, p. 219. 92 LibrosEnRed

es de pleno consenso que eran personas de profundos conocimientos y sabiduría. dado que estamos hablando de Dios encarnado. respecto de los cuales no existen datos que puedan dar cuenta clara de todas las actividades y vínculos que tuvo en dicho período. Así. el Yogui Ramacharaka señala en su obra Cristianismo místico: 93 LibrosEnRed . es absolutamente legítimo pensar que Cristo tuvo contacto efectivo con diversos personajes y grupos religiosos de la época y. Persia. de especial forma en lo que se refiere al incienso. en algunas obras. En definitiva. como una situación trivial. Es honesto señalar que los datos que entregan las Sagradas Escrituras respecto de estos personajes son menores. más allá de cualquier especulación al respecto e incluso desde el criterio más riguroso. lo que les permitió intuir y merecer participar del divino evento de la llegada del esperado Mesías. sino como un evento que contacta a la sagrada familia con las grandes tradiciones de sabiduría y espiritualidad de la época. De todo lo anteriormente dicho. lo cual ha generado una suerte de hipotética especulación sobre su real procedencia. algún otro país árabe o la India–. dialogar y debatir sobre una creencia tan importante como la reencarnación. es de sentido común aceptar.La reencarnación en el mensaje de Cristo la divina condición de Jesús. principalmente de la India. ratifican su origen oriental. un egipcio y un persa. que es una resina olorosa que es nativa de Oriente. Como tal. debió conocer. En este orden se lee. incienso y mirra–. se señala que la expresión reyes magos es equivalente a la de sabios. Los regalos dados. el encuentro con los llamados Reyes Magos no debe tomarse. En cualquier caso. por consiguiente. sin embargo –oro. En este sentido. es totalmente valedero asumir que conocían y/o representaban las grandes tradiciones religiosas del mundo de la época. de quien tenía la misión de elevar el estado de conciencia de la humanidad. por lo que no debe haber sido ajena a su conocimiento y su fe una creencia tan relevante y difundida en el mundo antiguo como era la reencarnación. Es significativo tener en cuenta también que existen treinta años en la vida de Cristo donde no tuvo un rol público. Por lo cual es totalmente valedero asumir que durante esos años tuvo contacto con personalidades espirituales. que sus actividades no se limitaron a realizar labores domésticas y al mero ejercicio de un oficio. grupos religiosos o culturas de sabiduría de diversos lugares y tradiciones. Los criterios más validados son que ellos eran probablemente tres –dadas las tres ofrendas que entregan– y que venían de diferentes lugares y culturas de Oriente –posiblemente Babilonia. que existen ciertos vestigios y descripciones históricas que hacen presumible su posible estadía en la India y otras naciones del mundo antiguo. Así. En todo caso. no es por mera casualidad que en sus representaciones más tradicionales se los personifica con rasgos y caracteres propios de un hindú. como tal.

es un hecho que viajó a la India con el objeto de corresponder a la visita de los reyes magos –sabios– que venían del Oriente. Edit. en el Nuevo Testamento no existe referencia alguna a la vida de Cristo entre los doce y los treinta años de edad. reafirma el punto anterior en los siguientes términos: El hecho de que los contemporáneos de un personaje tan excepcional como Jesús no hayan encontrado nada digno de ser mencionado por escrito desde la niñez hasta el trigésimo año de su vida es. 52. donde lo instruyeron en la oculta erudición y sabiduría de las diferentes escuelas. en sí mismo. Paramahansa Yogananda. pero no en su país de origen. les enseñaba admirables verdades […]. el santo de la India. cuya analogía con las transmitidas enseñanzas de Jesús demuestran que proceden del mismo origen.Arcángelo Cerezzo Frex Durante los diecisiete o dieciocho años de la vida de Jesús sobre los cuales se guarda silencio en el Evangelio. Kier. Sin embargo. y en la actual religión hinduista y en las enseñanzas de otros países de Oriente se encuentran huellas de la verdad. y han confundido a los misioneros cristianos que desde entonces visitaron dichos países.71 En una obra. Lo llevaron a la India. aparecido entre ellos. Paramahansa Yogananda. Lecciones. existen efectivamente relatos notables acerca de Jesús. sino más hacia Oriente. Los brahmanes. Cristianismo místico. donde Paramahansa Yogananda toca con especial profundidad el carisma y el mensaje de Cristo. p. 94 LibrosEnRed . afirma al respecto: Los paralelismos entre las enseñanzas de Cristo y las doctrinas del yoga Vedanta apoyan los documentos existentes en la India. Egipto y Persia […]. budistas y parsis mantienen la respectiva tradición referente a un joven maestro extranjero que.70 Por su parte. Ocultos en un remoto monasterio tibetano se encuentran documentos de incalcu70 71 Ramacharaka. en aquellos lugares donde pasó la mayor parte del período sobre el cual se carece de datos. No obstante. de acuerdo con los cuales Jesús vivió y estudió allí durante aquellos quince años de su vida sobre los cuales nada se sabe. denominada El yoga de Jesús. “que acudieron a rendirle homenaje en el momento de su nacimiento”. viajó por lejanos países. extraordinario.

el Swami Abhedananda. y que desde los catorce a los veintiocho años permaneció en la India y zonas de la cordillera del Himalaya –entre santos. También que en el orden físico-geo72 Paramahansa Yogananda. pp. Self-Realization Fellowship. retornó a su tierra natal. A excepción de los registros que aparecen en estos antiguos manuscritos. Roerich quedó. condenado a muerte y crucificado.72 No es ningún descriterio creer en tal posibilidad. De modo providencial. el viajero ruso Nicolás Notovitch descubrió y transcribió estos documentos –en el monasterio de Himis del Tíbet–. El yoga de Jesús.La reencarnación en el mensaje de Cristo lable valor que hacen referencia a un tal San Issa. “en quien se hallaba manifestada el alma del universo”. 14-15. en cuanto ello pudo ser perfectamente factible. visitó el monasterio de Himis y confirmó todos los detalles sobresalientes publicados acerca de Issa en el libro de Notovtch. como resultado de la información recogida en mis años juveniles en la India. en el sentido de que Jesús se hallaba vinculado a los rishis de la India a través de los magos –sabios– de Oriente. predicó su mensaje por toda la región y luego. era el mismo–. en Ladak y en Asia Central la leyenda de la visita de Cristo a estas regiones durante su larga ausencia mencionada en el Evangelio”. Los documentos descubiertos por Notovitch aportan una corroboración histórica a lo que he sostenido durante largo tiempo. profundamente impresionado con las tradiciones orales de la región: “En Srinagar nos enteramos por primera vez de la curiosa leyenda sobre la visita de Cristo a estos parajes. donde fue cruelmente maltratado. En una expedición a la India y al Tíbet realizada a mediados de la década de los veinte. proveniente de Israel. Más tarde. 95 LibrosEnRed . En 1922. discípulo directo de Ramakrishna Paramahansa. nada se ha publicado acerca de los años desconocidos de la vida de Jesús. quienes peregrinaron hasta su lugar de nacimiento y por cuya razón viajó él a la India con el fin de recibir sus bendiciones y deliberar con ellos sobre la misión mundial que había de llevar a cabo. monjes y pándidts–. pudimos comprobar cuán difundida se halla en la India. considerando que desde el inicio de su vida Jesús ya tuvo contacto con las grandes tradiciones de sabiduría. Nicolás Roerich tuvo ocasión de ver y copiar versos de antiguos manuscritos que eran idénticos a aquellos publicados por Notovitch –o cuyo contenido. con el propósito de enseñar. lo cual permite presumir con toda legitimidad que ello provocó vínculos que debieron tener una trascendencia posterior. al menos. Él mismo publicó sus notas en 1894. bajo el título The Unknown Life of Jesus Christ – La vida desconocida de Jesucristo –. además.

- Era manifiesto su deseo de encontrarse con hombres de sabiduría religiosa. en medio de los doctores de la ley. en el discurso dado a los obispos de la India el 6 de septiembre de 2003. Y todos los que le oían se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas” (Lucas. Jesús manifestaba de manera explícita su prioritario interés por cumplir con su propósito trascendente e inquirir sobre las cosas espirituales. –“Cuando salieron del agua. Este suceso es reconocido explícitamente por la institucionalidad cristiana. De estos versículos se pueden inferir varios criterios: - Existía desde niño en Jesús una plena autoconciencia de que su vida debía estar orientada a propósitos trascendentes y no a cosas cotidianas y corrientes. “Discurso a los obispos de la India”. Así. Juan Pablo II. como lo confirman los historiadores.Arcángelo Cerezzo Frex gráfico se hacían en ese tiempo viajes entre la India y las tierras de la antigua Palestina. La misma tradición cristiana avala la posibilidad de dicha travesía. 6 de septiembre de 2003.va 73 96 LibrosEnRed . el espíritu del Señor arrebató a Felipe. señaló: “El apóstol Santo Tomás. - Dada su estatura religiosa. no le bastaba su educación familiar para satisfacer su necesidad de formación espiritual o el despliegue de su inmanente divinidad. San Francisco Javier y la Madre Teresa de Calcuta son algunos de los notables ejemplos del celo misionero que siempre ha estado presente en la India”. Así. tendencia que se proyectaría en sus próximos años de vida. Ejemplo claro de ello es la anécdota cuando se les extravía a María y José: “Le hallaron en el templo sentado. él les respondió: “‘¿Por qué me buscabais? ¿No sabéis que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?’. pues si sus discípulos tenían el don de la bilocación o ubicuidad –poder de manifestarse en otro lugar–. el otro no lo vio más y siguió entonces su camino muy alegre. 2:46-47). Mas ellos no le entendieron las palabras que les habló” (Lucas. 8:39-40)–. 2:49-50). Esto lo hacen patente en forma clara las Sagradas Escrituras. con absoluta razón él la poseía. Juan Pablo II. desde un criterio de fe.73 Por lo demás. http:// www. Ya desde niño. oyéndolos y preguntándoles. no había impedimento geográfico para un ser como Jesús. Un ser de un nivel espiritual tan grande como Jesús no pudo permanecer pasivo y abocado a meras tareas domésticas durante más de quince años. en cuanto se afirma en ella que el apóstol Tomás estuvo supuestamente en la India. Felipe se encontró en Azoto y fue a evangelizar a todas las ciudades hasta llegar a Cesarea” (Hechos.vatican. al manifestarle su angustia.

Obviamente. Por otro lado. Existen criterios muy razonables para creerlo y juicios afirmativos en este orden que no son desestimables por el gran peso moral y espiritual de quienes los formulan. respecto de sus propias presunciones. y exigir pruebas empíricas absolutas y positivas quizá sea una exigencia desmedida. a excepción de algunos esbozos muy generales que realiza el historiador judío Flavio Josefo. los evangelios se consideran un testimonio de fe. San Agustín y Santo Tomás. tal anonimato permite pensar con toda legitimidad que Jesús debió estar en otras tierras durante dicho período. una fe razonable de asumir. en cuanto ni la misma doctrina oficial del cristianismo puede darlas en ese tenor. Obviamente. y muy probablemente en la India. asumiendo que su sabiduría y divinidad eran plenas y totales desde su infancia. En esta orientación. porque la fe no es contraria a la racionalidad. si en dicho período hubiese estado en la antigua Palestina. Ejemplo de esto se da a conocer en la obra Los años perdidos de Jesús. Lo importante a tener en cuenta. sino. el tema de la historicidad de Jesús es uno de los problemas más debatidos por la teología. al contrario. el tema es aún un problema abierto y reviste un apasionante reto a los estudiosos de la vida de Cristo. sin lugar a dudas.La reencarnación en el mensaje de Cristo - Su carisma se hacía evidentemente notar y religiosos de su época deben haber tenido manifiesto interés en él. es que la religiosidad es por sobre todo un tema de fe. Si preguntamos si era necesario que Cristo viajara a esas tierras orientales. esta interrogante podría ser respondida afirmativamente en dos órdenes fundamentales. muestran en muchos casos ambigüedades y contradicciones. su presencia. como lo expresaron grandes pensadores de la Edad Media. En un orden concreto e histórico empírico. como por ejemplo. reforzando la misión universal que le reconocen los cristianos. como antes ya se describió. De hecho. Por lo cual. pero no un relato histórico propiamente dicho. Sin embargo. Tampoco existen relatos descriptivos históricos de la época que hablen explícitamente de la vida de Cristo. De hecho. Por estas razones. ellos no entregan una precisión rigurosa de los sucesos. referidas al carácter histórico de la vida de Jesús. existen estudios que han reconocido huellas de la presencia de Jesús en la India. la tarea no es menor. Si consideramos a Cristo desde una visión mayestática. es muy valedero creer que Cristo estuvo presumiblemente en otras tierras. presentes en manuscritos y leyendas que hacen referencia a ello. En este orden. tal viaje tendría la visión de entregar su luz a diversos pueblos. si asumimos que en Jesús hubo un proceso de autodescubrimiento y desarro97 LibrosEnRed . se habría hecho notar. por sobre cualquier criterio empírico.

lo cual se orienta en gran medida a comprender su figura en una expansión paulatina a su plena divinización. te será hecho así. sino poderes sobrenaturales divinos tan altos como la capacidad de resucitar o volver a la vida a las personas. De hecho. recordar el suceso y relación de Elías y Eliseo como maestro y discípulo respectivamente. Si me vieras cuando fuera quitado de ti. mientras los dos estaban de pie junto al Jordán. el gran discípulo del profeta Elías. No deja de ser digno de tener en cuenta cómo Cristo recuerda y apela a Elías en un momento de gran trascendencia. la última expresión que se señala en la Biblia respecto de la infancia de Jesús es que él fue creciendo en estatura y sabiduría. y vehiculando por ello la plenitud total de Dios hijo. De ellos se narra en la Biblia que no solo tenían el don de la profecía. Paramahansa Yogananda. Respondió él: “Cosa difícil es la que pides. carro de Israel y su caballería!”. Cuando hubieron pasado. transformándose en un Cristo. padre mío. como muchos lo plantean. a lo lejos. he aquí que un carro de fuego y caballos de fuego separaron al uno del otro y subió Elías en un gran torbellino al cielo. Contestó Eliseo: “Que venga sobre mí doble porción de tu espíritu”. en las cuales se fue perfeccionando espiritualmente hasta llegar a alcanzar en su vida en el pueblo hebreo su plena perfección y divinización. dijo Elías a Eliseo: “Pide lo que quieras que haga por ti. Tal afirmación apuntaría a un proceso de autodescubrimiento. y volviéndose se detuvo en la orilla del Jordán. entrambos pasaron a pie enjuto. no te será concedido”. Luego tomó el manto que se le había caído a Elías 98 LibrosEnRed . Y no lo vio más. Entonces asió sus vestidos y rasgólos en dos partes. referido a la solicitud que le hace Eliseo de elevar su propia plenitud espiritual a un grado divino superior: Vinieron también cincuenta de los discípulos de los profetas. lo arrolló y golpeó las aguas. en este sentido. por ejemplo. mas si no. antes de que sea quitado de tu lado”. Es significativo. algunos autores reencarnacionistas afirman explícitamente que Jesús tuvo encarnaciones anteriores. como es el caso del trance final en la cruz. Mientras seguían andando y hablando. En este orden. habrían sido evidentes su necesidad e interés de aprender de otras grandes tradiciones de tanta riqueza espiritual como la que se daba en la cultura india como en los otros pueblos de la época. Eliseo miraba y clamaba: “¡Padre mío. las cuales se dividieron a un lado y otro. Entonces tomó Elías su manto. que se pararon enfrente. señala directamente que Jesús fue en una encarnación pasada Eliseo.Arcángelo Cerezzo Frex llo paulatino de la manifestación de su intrínseca divinidad. Alzó Eliseo el manto que se le había caído a Elías.

Si consideramos toda la enseñanza de Cristo. es necesario reconocer y reafirmar que la creencia en la reencarnación fue 99 LibrosEnRed . La posibilidad antes sugerida. la afirmación de tal suprema posibilidad es mucho más creíble si él mismo la experimentó. si él pudo pasar por las vivencias y pruebas humanas y trascenderlas. Asumir que Jesús pudo haber sido Eliseo en una encarnación anterior. es plenamente creíble. 5:48)–. dominio de los elementos de la naturaleza o incluso resucitaciones son descritos explícitamente en las Sagradas Escrituras. manifestar la total divinidad del ser en la perfecta unidad con Dios. porque tanto Elías como Eliseo fueron personas de la más alta elevación mística y comunión con Dios. que la santificación es un proceso que requiere de un tiempo adecuado y. con evidencia elocuente. aunque genere rechazo en ciertos cristianos apegados a una visión tradicionalista de la figura de Cristo e identificados con una postura exclusivista. sugiere con mayor razón la necesidad de muchas vidas para lograrlo. e implica estados de avance hacia la unidad y plenitud total con Dios. Y cuando hirió las aguas. por la altura de su fin –la unidad perfecta con Dios–. el Dios de Israel?”. y pasó Eliseo. ¡Como tal. transformándose. que existen estados de conciencia altamente superiores que son alcanzados a través de transiciones o saltos espirituales evolutivos en la relación maestro-discípulo. Viendo esto. 2:7-15). los discípulos de los profetas que estaban enfrente. en lo que respecta a esta parte introductoria del tema. en el ejemplo vivo de su propia enseñanza! Su naturaleza se comprendería en el sentido de que Jesús alcanzó a ser un Cristo. Este relato nos muestra. y no lo desmerece en nada. en orden a que logró la pureza espiritual que le permitió vehicular a Dios hijo. por lo tanto. dado el proceso de elevación espiritual progresiva. estas se dividieron a un lado y otro.La reencarnación en el mensaje de Cristo e hirió las aguas diciendo: “¿Dónde está ahora Yahvé. Esto pone en evidencia también que el proceso de espiritualización y divinización es paulatino. en el ejemplo vivo de la posibilidad de la divinización de nuestro ser. antes de alcanzar su total unidad con Dios. ella nos trae una esperanza superior y sublime. Así. Por consiguiente. en Jericó. Junto con ello. presenta una racionalidad que es válida de asumir. Finalmente. a través de su voluntad y determinación superior. nos muestra que los milagros que realizó Jesús también fueron realizados en la misma magnitud por otros grandes personajes espirituales descritos en el Antiguo Testamento. En definitiva. sanaciones milagrosas. y como tal. que es la posibilidad de que los seres humanos podamos llegar a la unidad y perfección absoluta con Dios –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. decían: “El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo” (IV Reyes.

Así. se niega por parte del discurso oficial. eligiendo y reconociendo el estatus de cristianos. es muy necesario aclarar que no se reconoce ni se les da el estatus de cristianos a todos aquellos que. algunos autores utilizan con frecuencia la expresión gnosis cristiana contraponiéndola a una pagana. merecen una aclaración que es importante de hacer. Como se puede ver. eran cristianos reencarnacionistas o gnósticos cristianos que asumían esta creencia. y lo que es aún más grave. Con esto se hace y se ha hecho en la historia del cristianismo institucionalizado una selectividad discriminatoria. Como se puede ver.mercaba. en definitiva. A tales cristianos. muchos teólogos. por ejemplo. en los primeros siglos del cristianismo. aparte de ser exageradas y erróneas. Santiago del Cura Elena describe en su artículo “Reencarnación y fe cristiana” de la siguiente forma las creencias de estos cristianos de los siglos patrísticos: Santiago del Cura Elena. el religioso y teólogo católico Santiago del Cura Elena. reconociendo implícitamente con ello que el término gnosis no es de por sí anticristiano. dado que desde su particular opinión niegan que ella haya tenido tal aceptación tanto en los primeros cristianos como en los llamados Padres de la Iglesia. “Reencarnación y fe cristiana”. Es decir. Sin embargo.Arcángelo Cerezzo Frex asumida y aceptada por muchos cristianos de los primeros siglos del cristianismo. el discurso tradicional los tachó de paganos. Este juicio es obviamente rechazado por los detractores más radicales. la arbitrariedad es evidente.org 100 LibrosEnRed 74 . http://www. asumiendo también la reencarnación. Las apreciaciones de los detractores más radicales. aceptaban la divinidad de Cristo y su presencia redentora. aceptan la posibilidad antes presentada. en cuanto todo historiador objetivo puede reconocer que muchos de los cristianos de los primeros siglos aceptaron la reencarnación. de la tradición institucionalizada del cristianismo. En tal postura de negación.74 afirma. sino que. que los primeros cristianos aceptaran la reencarnación. todos propendieron a refutarla. mostrando mayor ecuanimidad al respecto. no reconociendo el hecho de que. “No puede negarse que las ideas reencarnacionistas encontraron acogida entre algunos cristianos de los primeros siglos”. tal posición es absolutamente parcial. herejes o gnósticos –en un sentido casi peyorativo–. afirman radicalmente que ninguno de los fundadores de la institucionalidad del cristianismo la aceptó. Dando un ejemplo concreto de ello. por el contrario. de únicos merecedores de llegar a Dios solo a los que se ajustan a lo que la versión doctrinaria oficial da crédito como verdad definitiva. dando solo la condición de cristianos a los que esta misma tradición oficial les daba el crédito de ser reconocido como tales. De hecho.

arrogándose la verdadera gnosis. donde estaban personajes como Panteno. es conclusión y coronamiento de la evolución del cristiano”. a no ser que alguien le ayude a ir superando las barreras que la aprisionan y ascender por las distintas esferas hasta conseguir la reintegración en el pléroma divino. como síntesis de filosofía y revelación. Así. Como un primer elemento referencial está el hecho de que el término gnosis significa simplemente conocimiento y. soy un hijo divino desarraigado y perdido en un mundo de esclavitud. 126. Clemente y Orígenes. 101 LibrosEnRed . señala Johann Fischl en su Historia de la filosofía. p. que añora y busca su origen verdadero. A estos se 75 76 Ibídem. precipitada en el mundo desde el pléroma celeste. Edit. Herder.75 En este punto se hace necesario hacer una aclaración respecto de la tradicional polarización que se plantea entre cristianismo y gnosticismo en su contexto antiguo. como tal. Mientras dure tal situación. La polarización está en estricto rigor entre los que la tradición reconoció. Por lo tanto.76 Esto implica que algunos Padres de la Iglesia asimilaron para sí este término. en cuanto tales categorías presentan diversos matices y relaciones. donde tiene su lugar originario. mi alma peregrina por distintos cuerpos hasta que se produzca el final del ciclo. el salvador.La reencarnación en el mensaje de Cristo El alma humana no es sino una partícula divina. que niega tal posibilidad. por ende. como los Padres de la Iglesia y los grupos de la época que interpretaban la figura de Cristo. de Dios. lo cual permite inferir que esta radical dicotomía que se plantea habitualmente entre cristianismo y gnosis es aparente. El camino para su logro es la gnosis –conocimiento– proporcionada por Cristo. Johann Fischl. refiriéndose a Clemente de Alejandría. por ejemplo. este mundo material constituye un habitáculo extraño. El gnóstico. Por sí misma es incapaz de salir de la prisión corporal. desde el mundo de Dios. donde el cristianismo institucionalizado reconoce a sus fundadores y primeros Padres de la Iglesia. y los dogmas con paradigmas distintos a los oficialmente asumidos. bajo el amparo del cristianismo institucionalizado. Manual de historia de la filosofía. en la patrística. y específicamente en la Escuela de Alejandría –nominada como la primera escuela superior de teología–. quien a través de su vida y su misión ha deshecho los errores y nos ha revelado nuestra propia verdad: mi alma proviene del mundo divino y se encamina hacia él. se hablaba del ideal gnóstico cristiano. una persona gnóstica en su comprensión más esencial es aquella que acepta la posibilidad del conocimiento de lo sobrenatural y. una posición afirmativa de la existencia de Dios como el cristianismo debería normalmente asumir una posición gnóstica. “que. lo que la diferencia de agnóstico.

Valentín. Harnack. en su conocido Diccionario de filosofía. no se halla muy lejos de la idea sustentada por Plotino. p. en cuanto eran más bien cristianos heterodoxos. Diccionario de filosofía. Manes. con independencia de la negación o aceptación de ciertos postulados teológicos o filosóficos de los diversos personajes o agrupaciones del mundo antiguo que fueron catalogados como los gnósticos. señala: “Para algunos. y los asume a todos en un común sentimiento antihelénico”. 867.Arcángelo Cerezzo Frex les catalogó en un simplismo como gnósticos.79 Así. en su famosa Historia de la filosofía. 102 LibrosEnRed . que defiende A. Herder. Edit. 759. p. Ibídem. Historia de la filosofía.77 Haciendo un comentario analítico del gnosticismo. p. en la medida que reconocían su autoridad espiritual podían ser catalogados como cristianos. con interpretaciones distintas de muchos tópicos del evangelio. quien en su tratado contra los gnósticos no distingue entre ellos y los cristianos. José Ferrater Mora. Edit. refiriéndose a Valentín –o Valentino–. En este orden. De un modo semejante. y como tales. lo cual es rotundamente falso. en oposición a los cristianos. 283. algunos prejuiciosa y maliciosamente han querido dar casi un equivalente a los gnósticos como no cristianos o anticristianos. Ibídem. el gnosticismo es una filosofía cristiana.80 Como se puede constatar con toda claridad en todas las citas mencionadas.78 y define a los gnósticos de la siguiente forma: “Usualmente se llama gnósticos a una serie de pensadores que elaboraron grandes sistemas teológico-filosóficos. vemos en la actualidad que existen diversas religiones al interior del mundo cristiano. como Eón que desciende a la Tierra y redime a los capaces de regresar al mundo espiritual”. Así. que intentaban una filosofía de la fe cristiana”. Sudamericana. El punto diferenciador es que la explicaban de un modo 77 78 79 80 Johannes Hirsberger. en efecto. la figu ra de Cristo era un aspecto absolutamente central en los planteamientos del gnosticismo patrístico. uno de los exponentes más repre sentativos del movimiento gnóstico de la época. indica: “Jesús aparece en el sistema de Valentino como el purificador. o por lo menos un intento de ella. José Ferrater Mora. esta opinión. lo cual es un juicio falto de profundidad y veracidad. es que ellos estructuraron su propuesta en gran parte desde y dando una explicación a la figura y misión de Cristo. Johannes Hirsberger. en los cuales se hallan mezcladas las especulaciones de tipo neoplatónico con los dogmas cristianos”. no les quita en modo alguno la condición de cristianos. Cerinto y Marción. Ello. El punto a comprender. los nombra de la siguiente forma: “[…] los gnósticos cristianos del siglo II y III como Basílides. sin embargo. incluso con francas discrepancias en puntos dogmáticos centrales.

siendo. En este sentido. http://www. asumían y validaban la creencia en la reencarnación. la filosofía u otras influencias. habría un cierto estado de iluminación o realización mística superior reservado solo para algunos. Walter Bauer publicó en 1934 una obra que reconocía que “originalmente. según el énfasis dado a la revelación. A esto.com 103 LibrosEnRed . Al referirse a los gnósticos del cristianismo naciente. Así. ciertas manifestaciones de la vida cristiana que los autores de la Iglesia denuncian como herejías no habían sido nada de tal género. Con el desarrollo del estudio de la historia de las religiones. negándoles arbitrariamente su condición de auténticos cristianos. aporta datos interesantes respecto de la cuestión planteada. “Muchos serán los llama81 Isabel Noves. Respecto del gnosticismo y los grupos que lo han representado históricamente. cristianismo gnóstico o gnosticismo cristiano. esto es. es interesante hacer notar que el discurso religioso tradicional ha intentado poner distancia de él. pero a ellos no les es dado” (Mateo. como a la caracterización de los grupos cristianos ortodoxos o heterodoxos que la tradición histórica ha reconocido. esta aparente insalvable oposición no se ve en esa radicalidad al observar las expresiones de Cristo: “A vosotros es dado a conocer los misterios del Reino de Dios. esta perspectiva fue abandonada […]. si dicha comprensión hubiese tomado otra orientación. con seguridad la historia consideraría como Padres de la Iglesia a varios personajes de dicha época que fueron estigmatizados negativamente. “Los antiguos gnósticos”. por el contrario. Sin embargo. mayoritario y comunitario a la salvación y a la plenitud de la vida religiosa que ofrecería el cristianismo. Para aquellos que fueran moralmente puros y ascéticamente comprometidos. en esas regiones eran simplemente cristianismo.revistabiosofia. las únicas formas de la nueva religión. señala: Durante mucho tiempo. se contrapone el supuesto acceso abierto. se puede aseverar que en los inicios del cristianismo hubo efectivamente una gran cantidad de cristianos que. fue mostrado como una herejía.La reencarnación en el mensaje de Cristo no coincidente con la forma en que fueron asumidos en la tradición histórica que ha identificado al cristianismo institucionalizado. Isabel Noves. formando parte de estos grupos o no. normalmente. En conclusión. criticando un cierto carácter selectivo y meritocrático del acceso a la plenitud espiritual que asumía el gnosticismo.81 Por esto se puede hablar de gnosis cristiana. en su artículo en torno a los antiguos gnósticos. una simple secta del cristianismo […]. 13:11).

Clemente de Alejandría. pocos los escogidos” (Mateo.Arcángelo Cerezzo Frex dos. entra al reino de los escogidos. Este privilegio se da más bien desde un orden espiritual. por ser considerado el más importante e influyente teólogo de la cristiandad en los primeros tiempos. ni menos aún por una parcialidad o arbitrariedad en el juicio de Dios. por ejemplo. es significativo hacer presente que aún en la actualidad la figura de Orígenes genera profunda admiración y juicios valorativos elocuentes entre muchos estudiosos de renombre. Panteno. fue muy semejante a las primeras comunidades cristianas. se asume que Juan el Bautista y algunos de los apóstoles tuvieron esta procedencia o vinculación. Como tal. no desde un mero estatus clerical y apego a las normas –como lo representaban los fariseos–. Orígenes y San Jerónimo. entre los cuales se cuentan importantes historia104 LibrosEnRed . se señala. 15:26). Sin embargo. Estas palabras reflejan más bien un cierto estado de privilegio de una minoría respecto del común y mayoría de los seres humanos. en concordancia con la sabiduría divina.C. 22:14). no para los perrillos” (Mateo. diversos artículos señalan que San Justino Mártir (100-168 d. Respecto de la figura e importancia de Orígenes. “Esto es para los hijos. por el contrario. que San Jerónimo lo consideraba el maestro más grande de la Iglesia. que representaba un cierto patrón gnóstico en la época. este escrito reafirma que tales personajes fueron efectivamente reencarnacionistas. se ven muchos elementos de convergencia entre las primeras comunidades gnósticas cristianas y apostólicas cristianas. sin embargo. entre los que se nombra habitualmente a San Justino. Todas estas aparentes radicales diferencias no son tales o no se presentan en la dimensión que lo plantea el discurso teológico tradicional. nuestro análisis se centrará especialmente en la figura de Orígenes. pero el ser humano. Un punto de gran significado en este orden es la constatación de que entre los que la tradición les concede el favor de ser considerados Padres de la Iglesia también se dio en varios casos la aceptación de la reencarnación. Esto implica que Dios abre la salvación a todos. En este aspecto. moral y libremente asumido. afirmando en su obra Diálogo con Trifón que el alma vive más de una vez en cuerpos humanos. “No arrojéis perlas a los cerdos” (Mateo. Para probar el carácter reencarnacionista de estos Padres de la Iglesia. Es necesario reconocer que esto es motivo de controversia. al acoger dicha invitación. Por dar solo un ejemplo. quien es considerado el primer apologeta o defensor de la doctrina cristiana. después de los apóstoles. y así los que defienden la postura tradicional del cristianismo tienden a negar tal condición. Incluso. asumió las creencias de la preexistencia y la transmigración del alma. Como afirma Paramahansa Yogananda: “Dios elige a quien lo elige a Él”. estado que es asumido. los demás confluyen en él o son continuado res o seguidores de su cosmovisión. 7:6). No es menor reconocer que la comunidad de los esenios.). pero no recuerda sus experiencias anteriores.

p. Guía práctica de los Padres de la Iglesia. uno de los pensadores más originales de todos los tiempos. un hombre de diamantina capacidad de trabajo –el diamantino –. p. por añadidura.”83 “Será difícil estimar en demasía a un hombre que. A. sino de la humanidad. 366. Biblioteca de Autores Cristianos.”84 A. 85 Johann Fiscal. y fue ya admirado por sus contemporáneos como el más grande teólogo. Edit. Patrología I.La reencarnación en el mensaje de Cristo dores de la filosofía y de la Iglesia. como nota Urs Von Banthasar.”82 Johannes Quasten “Orígenes es uno de los genios más poderosos no solamente de la Iglesia. Manual de historia de la filosofía. p. 86 Giovanni Reale y Dario Antiseri. 351. p. Edit. 127.”85 Johann Fichl “[…] Orígenes fue la mente más filosófica y “el mayor erudito de la Igle sia antigua” –J. 102. Edit. Historia del cristianismo. citamos las siguientes expresiones: “[…] Orígenes. Herder. Descleé de Brouwer. 84 Ibídem. Trotta. p. hombre de conducta intachable y de erudición enciclopédica. Hamman “Orígenes fue un profesor brillante.”87 Manuel Sotomayor-José Fernández Johannes Quasten. 82 83 105 LibrosEnRed . un escritor extraordinariamente fecundo y. 87 Manuel Sotomayor y José Fernández. 281. Herder. Hamman.”86 M. Por dar ejemplo de ello. 113. doscientos años después de Cristo y doscientos años antes que Agustín ha dado a la teología cristiana la estatura que hoy tiene. Simonetti “Posiblemente no haya otro en la historia de la Iglesia que haya estudiado las escrituras tan a fondo. Quasten–. Historia del pensamiento filosófico y científico. p. doctor y sabio eminente de la Iglesia antigua. como expertos en patrología.

Breve historia de la filosofía.”88 “Todavía muy joven. p. según el currículum de su tiempo. manifestándose como un auténtico modelo por su doctrina y su virtud. fue un hombre profundamente cristiano. Drobner “Muere probablemente en el año 254 en Tiro. dando testimonio de la fe en Cristo. estuvo a cargo de la escuela catequética. 91 Hubertus R. que desde su seno familiar recibió dicha formación.Arcángelo Cerezzo Frex Es significativo reconocer también que Orígenes. 92 Richard Einzmann. Herder. 88 89 106 LibrosEnRed . Curso fundamental de filosofía 7. 110. Universitaria. Historia del pensamiento filosófico y científico.”89 Giovanni Reale-Dario Antiseri “Desde niño. la que llegó a conocer de memoria y a predicar con pasión y profundidad. junto con ser un erudito eminente y un teólogo superior. murió mártir. p. a partir del 203. Biblioteca Herder. 64. Respecto de su vida y su estatura moral.”91 Hubertus R. p. 362. 90 Humberto Giannini. Leonidas. Fue un verdadero Maestro. su padre lo educó en la lectura de la Biblia. Edit. y así lo recordaban con nostalgia y con emoción sus Giovanni Reale y Dario Antiseri. Drobner. en una familia cristiana de Alejandría. siendo consecuente con ella hasta su muerte. 362. Además de una profunda formación académica. como consecuencia de haber padecido prisión y torturas durante las primeras persecuciones a los cristianos. p. Manual de patrología. recibió una sólida educación cristiana. me parecen dignos de hacer presentes los siguientes juicios de expertos en la materia: “Su padre. 169. p.”90 Humberto Giannini “Nació el año 185. Ibídem. Filosofía de la Edad Media. Edit.”92 Richard Heinzmann “Orígenes de Alejandría es realmente una de las personalidades determinantes para todo el desarrollo del pensamiento cristiano […].

Un primer elemento de referencia es el hecho de que las influencias filo sóficas y teológicas que tuvo Orígenes y que proyectó en su doctrina representan autores y tendencias que eran claramente reencarnacionistas. Diccionario de filosofía. Ediciones Cristiandad. Edit. Edit. Giovanni Reale y Dario Antiseri. p. En tercer lugar.”94 Hans Von Campenhausen La posición que afirma que Orígenes fue reencarnacionista es mayoritariamente de consenso. 73 95 Johannes Hirschberger. que es reconocido como un dato histórico objetivamente indiscutido. sus amigos. Edit.La reencarnación en el mensaje de Cristo discípulos: no solo un brillante teólogo. el maestro de Plotino”.org Hans Von Campenhausen.95 Por su parte. 93 94 107 LibrosEnRed . sino un testigo ejemplar de la doctrina que trasmitía. en su Historia de la filosofía. cuya escuela fue la forja del neoplatonismo”. es el que trasmitió Orígenes […]”. Orígenes asistió en Alejandría a las clases de Ammonio Sacas. p.96 Confirmando tal juicio. p.corazones. lo amaban y veneraban como a un santo. señalan: “[…] en efecto. 343. por el contrario. estoicos y neopitagóricos. Herder. Historia de la filosofía. sus planteamientos en este orden se resumen a lo siguiente: Benedicto XVI. Se hace necesario en este punto hacer una revisión esencial del problema para ver si la crítica de estos teólogos tradicionales es pertinente o.97 Un segundo aspecto a considerar. 96 José Ferrater Mora. es el hecho de que contemporáneos de Orígenes reconocieron que él asumía la creencia en la reencarnación. los fundamentos centrales de su doctrina llevan a inferir como única opción posible una solución reencarnatoria. así matizado con toques filonianos. Historia del pensamiento filosófico y científico. Los Padres de la Iglesia. indica: “Fue discípulo de San Clemente y acaso también de Ammonio Saccas. Al respecto. 362. Sudamericana. En forma sintética. respecto de sus maestros más cercanos. Johannes Hirschberger señala: “Este platonismo. Herder. p. http://www. José Ferrater Mora. 97 Giovanni Reale y Dario Antiseri. 281. sin embargo.”93 Benedicto XVI “Sus discípulos y los obispos. es legítimo asumir la posición afirmativa respecto de esta cuestión. algunos teólogos que buscan a ultranza hacer una apología de las tesis tradicionales señalan que no se infiere explícitamente esta creencia de su doctrina.

representa. - Este proceso se realiza en innumerables mundos habitados. por la distancia que existe entre tal suprema condición y el estado de limitación. - Los que usaron bien su libre albedrío se mantuvieron como ángeles. es más que evidente que el fin último a lograr –retornar puros a Dios–. es obvio que en ellos debemos ocupar distintos cuerpos que sufren igual condición. a pesar de que es negado por la doctrina oficial del cristianismo institucionalizado. Por consiguiente. Todos estos planteamientos doctrinarios permiten inferir de manera clara una visión reencarnatoria. los cuales son creados y destruidos de acuerdo con el grado de purificación de los seres. sino en muchas encarnaciones. sin lugar a dudas. amorosa. claras y directas 108 LibrosEnRed . liberándola de la limitación a los impulsos y la materialidad carnal. Así. - Tal condición es consecuencia de un largo proceso de purificación. que existen. ignorancia y maldad que existe en muchos seres. como los espíritus que se transformaron en demonios. los que lo usaron mal pasaron a ser demonios y los que no eran demasiados buenos o malos para lo uno o lo otro se transformaron en hombres. Así se ven evidentes. - Al estar todos los seres en el estado de plena pureza y plenitud. no se realiza en una sola vida. La creencia en el retorno universal a Dios –apocatástasis–. en cuanto todos retornarán finalmente a él. misericordiosa y omniabarcante de la gracia de Dios que afirma el cristianismo. existieron y existirán a través del tiempo. Dios reinará todo en todos como lo expresan las escrituras –apocatástasis– y todos retornaran a Él. - Existe una ascesis universal a Dios. si el retorno al estado divino es consecuencia de un largo proceso purificatorio. la vocación sálvica.Arcángelo Cerezzo Frex - Todos existimos mucho antes de nuestra vida presente como espíritus puros y tuvimos que descender de este estado de plenitud divina primario al mundo material y al cuerpo carnal por el mal uso de nuestro libre albedrío. de mucho mejor manera. donde habitamos distintos mundos que se crean y se destruyen. La misma doctrina de Orígenes permite establecer otro elemento probatorio: cuál es el hecho que concuerda plenamente con las grandes doctrinas reencarnacionistas de la humanidad. que implica espiritualizar nuestra condición personal. incluidos los hombres de precaria condición moral.

99 Ratificando tal postura. Dagobert D. Se dice que San Jerónimo afirmó que tal postura fue asumida por Orígenes. indica: […] en fin. se abren lentamente paso hacia el Reino. Edit. errando. para purificarse íntegramente es imprescindible que se sometan a una larga.La reencarnación en el mensaje de Cristo correspondencias con estas en sus contenidos fundamentales. Un cuarto aspecto a considerar. a fin de recobrar su antiguo estado de espíritu puro […]. comentando su doctrina. Sin embargo. no se validaría la creencia antes indicada. Herder. historia de los espíritus que. Como tal. en su degradación inicial. en medio de ambos. p. porque refrenda categóricamente todo lo antes señalado. 112. 98 99 109 LibrosEnRed . todos los espíritus se purificarán. reencarnacionista. Breve historia de la filosofía. respecto del ser humano y su estado actual. como de su retorno final a Dios. cayendo. de mundo en mundo. Giovanni Reale y Dario Antiseri. Sin embargo. Giovanni Reale y Dario Antiseri. Y la historia es historia de la libertad. que han llegado hasta nuestros días. Así. algunos estudiosos del tema señalan que en los escritos de este gran teólogo. Edit. sin lugar a dudas. por ejemplo. Universitaria. Humberto Giannini. 364. señalan: “[…] al final. en consecuencia. al hombre. Runes. que es de decisiva importancia. refiriéndose a Orígenes. pasen por muchas reencarnaciones en mundos sucesivos”. emite el siguiente juicio: “[…] y su anhelo de regreso Humberto Giannini. de abrumador consenso el hecho de que Orígenes. este es un punto de discusión respecto de su doctrina. es de mayoritario y. y. pudieran descender al punto de tomar cuerpos animales.98 Por su parte. gradual y progresiva expiación y corrección. Lo que sí es un punto de discusión es si Orígenes llegó a aceptar la creencia de que los espíritus. Por su parte. Historia del pensamiento filosófico y científico. naciendo y renaciendo de cuerpo en cuerpo. p. por qué no decirlo. al hacer un análisis de la idea de Orígenes del retorno universal a Dios. es el hecho de que historiadores y autores de renombre del mundo de la filosofía y la teología señalan explícitamente que Orígenes planteó la reencarnación en su doctrina. quien naciendo y renaciendo en sucesivas reencarnaciones prepara su voluntad en la escuela del mundo. redimiendo sus culpas. en su conocida Historia de la filosofía. Tal concordancia hace una vez más plenamente legítimo el asumir que este importante teólogo fue. es claramente un reencarnacionista. en su obra Historia del pensamiento filosófico y científico.

Introducción a la historia de las religiones. En una explicación más detallada. al llegar a hastiarse de su propia malicia. del pasado o del presente. Runes. Gredos. Esto le parece una solución coherente y acorde a la regla de la piedad”. confirmando aún más esta verdad. Patrología. Nicola Abbagnano. 102 Ramón Trevijano. y probablemente Amonio Sacas–. 191. 56.100lo cual implica directamente decir: a través de la creencia en la transmigración del alma. el famoso medievalista Étienne Gilson expresa estas palabras: “Las almas humanas están.103 Una vez más. el conocido teólogo español Antonio Bentué afirma: Este notable Padre de la Iglesia tenía una cosmovisión monoteísta que integraba toda la realidad bajo la única soberanía del Dios de Jesucristo. Edit. p. 34). en algún tiempo futuro. Biblioteca de Autores Cristianos. Grijalbo. 100 101 110 LibrosEnRed . p.102 Confirmando este mismo punto. debido a faltas anteriores que. en esa misma línea. Orígenes interpreta la acción del mensaje cristiano como acción educadora que conduce gradualmente al hombre a la vida espiritual. abriéndose así a la conversión. “Jesús aleja nuestra inteligencia de todo aquello que es sensible y la conduce al culto de Dios. Edit. tales almas pueden hacer un esfuerzo para liberarse de su prisión y recobrar su condición primera”. III. según esta doctrina –igual que en Platón y Plotino. famoso estudioso de la filosofía. 103 Étienne Wilson. 178. este autor. La filosofía de la Edad Media. al equiparar la doctrina de Orígenes con la de Platón y Plotino. que reina sobre todas las cosas” (Contra Cels. cuyo designio era la divinización de todos los seres conscientes. Historia ilustrada de la filosofía. utilizando términos soteriológicos. establece en su texto de patrología: “[…] aunque se precise la prolongación de la economía sálvica en nuevas sucesiones de mundos. p. como etapas transitorias de perversión o decadencia. podrían ser recuperadas por quienes se habían desviado o degradado. que le permitía integrar todos los fracasos físicos y también morales. p. aprisionadas en sus cuerpos a consecuencia de su deserción inicial. Avalando dicha tesis. pero. Esta es la función del Logos que se encarnó en Cristo. Proyecto Fondedoc. pues. afirma su aceptación de la reencarnación. hasta llegar a la restauración total de todos.Arcángelo Cerezzo Frex a un mundo divino que él concebía al modo platónico”.101 El teólogo Ramón Trevijano. emite el siguiente análisis: Como Clemente. En esto consiste Dagobert D. Antonio Bentué. 2002. en lo que respecta a la liberación y purificación del alma. 118. Por ello apelaba a la idea platónica de la reencarnación.

Orígenes interpreta la acción iluminadora del Logos no como una revelación repentina. llega el fin.iorder. la cual gradualmente. Kurt Eggenstein. de acuerdo con sus méritos o la posición que tenían allí.de Johannes Quasten. Los seres racionales habrán expiado a través de la serie de vidas sucesivas en los diversos mundos su pecado original.104 […] Con todo. el mismo Orígenes resuelve de manera explícita la cuestión: El alma frecuentemente se encarna y experimenta la muerte.107 […] El restablecimiento final de la unidad no ha de concebirse como algo que ha de suceder de golpe. p. 3. Precisamente. 258. Patrología I. y llegarán a la perfección y la salvación final. sino que más bien se irá haciendo por estadios sucesivos a lo largo de un tiempo innumerable. como la incesante llamada al hombre para que quiera libremente volver a Dios (In Joh. sino como una penetración progresiva de la luz en los hombres. I.. 32). luego el de madera. 1. Comentando el prólogo del IV evangelio.A. 26. I. Los cuerpos son como vasos para el alma.j. así como a veces para producir que un israelita descienda entre los escintios y que un pobre egipcio sea traído a Judea (De Principios IV. es introducida en un cuerpo y es introducida precisamente según sus méritos y sus acciones pretéritas? (Contra Cels. ya sea en un lugar diferente. la necesidad de la educación progresiva del hombre justifica la pluralidad sucesiva de mundos.105 Finalmente. 23). 16. o en una nación diferente. cap. por ciertas razones misteriosas –hablo ahora según las doctrinas de Pitágoras. ordenado para nacer en este mundo. “La doctrina de la reencarnación”. Si la existencia en un mundo no basta. el hombre renacerá en el mundo siguiente y después en otros. hasta que haya expiado su culpa y haya vuelto a la perfección primitiva. después de que se han sucedido un número indeterminado de mundos. Biblioteca de Autores Cristianos. a quienes Celso cita con frecuencia–. 20). o en una ocupación diferente. 10. 402. aquellos quienes descienden hacia la Tierra es. 104 105 106 107 Nicola Abbagnano. después el de vidrio y por último el de plata y oro […]. 111 LibrosEnRed . o para ser descendientes de padres religiosos o al menos píos. p. o con diferentes debilidades. S. http://www. Edit. 257. El mundo visible se volverá al invisible. p. Historia de la filosofía.La reencarnación en el mensaje de Cristo la obra de la redención.106 […] ¿No es más razonable decir que cada alma. Platón y Empédocles. 1. Podrán ser reconstituidos a su condición primitiva y conocer a Dios (In Joh. Ibídem. Primero el vaso de barro. Vol. El camino de retorno puede ser larguísimo. vida tras vida. debe ir llenándolos. Hora. 25-26).

clara y evidente a reforzar la tesis defendida que el negar tal posibilidad refleja una visión muy parcial y carente de objetividad. Canals Vidal señala en su Historia de la filosofía medieval: “[…] la filosofía verdadera viene a ser para Clemente. su aspiración 108 109 José Vives. 29.Arcángelo Cerezzo Frex La corrección y la purificación se harán poco a poco en cada uno de los individuos (De Princ. y sobre ello. lo cual permite creer con plena racionalidad que tales enseñanzas venían efectivamente de Cristo. de manera directa las enseñanzas de su maestro Panteno. es el maestro de Orígenes. Los Padres de la Iglesia. Herder. en muchos sentidos. Hablando en jerga popular. que viene no solo de la tradición india o helénica. p. Tanto Panteno como Clemente reconocen verdad en filósofos explícitamente reencarnacionistas. por lo cual conoció de primera fuente las enseñanzas profundas de Cristo. un cristiano que se remonta al tiempo de los mismos apóstoles. El primer director de la Escuela de Alejandría fue Panteno. y que el punto de partida de su reflexión fue la filosofía de Pitágoras y de los estoicos. Clemente recibe. de Pitágoras y especialmente de Platón enseñanzas profundas y verdaderas.108 Todos los argumentos presentados apuntan de manera tan maciza. Él fue el maestro de Clemente. Este Padre de la Iglesia afirma también que el fin último del ser humano es volverse semejante a Dios. Se dice también que viajó a la India. 112 LibrosEnRed . 6. el platonismo”. al expresar la intrínseca semejanza que tiene con Él. quien lo sucedió en la escuela. F. 359. confirma su aceptación personal de la reencarnación. reflejan una clara orientación a las creencias de la preexistencia. F.109 Con lo cual. 6). Clemente. quien lo llevó a convertirse al cristianismo. donde él desarrolló su cosmovisión. y que fueron trasmitidas a sus discípulos. la inmortalidad y la trasmigración del alma. estando históricamente muy cercano a las genuinas y profundas enseñanzas de Cristo. Historia de la filosofía medieval. p. el cual da una proyección superior a sus enseñanzas. Al igual que este. desconocer esta verdad significa querer tapar el sol con un dedo. Herder. Canals Vidal. de paso. Si consideramos la herencia que recibió Orígenes. como los antes nombrados. reconoce en las doctrinas de los estoicos. Además. Al respecto. sino esencialmente desde el seno íntimo del cristianismo naciente. como tal. No debemos olvidar que los tres personajes analizados asumieron el cristianismo. Edit. por su parte. ella responde en plenitud a una visión afirmativa de la reencarnación. Edit. reflejando con tales juicios una profunda altura mística en su visión. Es significativo en este punto hacer una profundización de las influencias que recibió Orígenes de sus antecesores en la llamada Escuela de Alejandría. III.

Esto permite establecer con legitimidad que si asumieron tales creencias y reconocieron verdad en los filósofos y tradiciones que las afirmaron es porque ellas respondían plenamente al espíritu cristiano. XIV. que presuponen el aprendizaje iniciático: los incipientes. junto con señalar que estos Padres de la Iglesia conocieron y tuvieron contacto con la primeras generaciones de cristianos.. niegan la existencia de tales enseñanzas. 3). En grados diversos. en su obra Historia de las creencias y de las ideas religiosas. “los evangelistas mantuvieron oculta –apokrypham – la explicación que Jesús daba de la mayor parte de las parábolas” (Com. segregación con respecto a los demás adeptos. Evoca a sus maestros. I. 17 ss. En relación a lo inmediatamente dicho. afirma: […] la mayor parte de los historiadores antiguos y modernos negaron la existencia de una cierta enseñanza esotérica practicada por Jesús y continuada por los discípulos. que conservaron “la verdadera tradición de las bienaventuradas doctrinas. Juan y Pablo. 10. entre los esenios. 10 ss. etcétera– aparece en el judaísmo normativo y en las sectas judías. transmitidas oralmente. 10 ss. Según Orígenes. 4. existen argumentos muy válidos para asumir su existencia. Desde los comienzos de la Iglesia se diferencian. Se trata de enseñanzas reservadas a un cierto número de fieles. 2). directamente enlazadas con los santos apóstoles Pedro.La reencarnación en el mensaje de Cristo era expresar de la manera más fidedigna la verdad cristiana. entre los samaritanos y los fariseos. los proficientes y los perfectos. Pero esta opinión choca con los hechos. A pesar de que varios historiadores. 1. que llegaron como herencia espiritual a ellos mismos. transmitidas de padre a hijo [y que] llegaron a nosotros gracias a Dios” (Stromat. 11. Math. juramento de guardar silencio. como fueron los padres apostólicos y las comunidades que los siguieron a ellos. el renombrado historiador de las religiones Mircea Eliade. la transmisión iniciática de unas doctrinas y prácticas reservadas a un número restringido de adeptos está atestiguada en todas las grandes religiones de la época helenística y en torno a la época cristiana.. El esoterismo. indicaron que existían enseñanzas profundas de Cristo –donde asumimos que estaba la reencarnación– que fueron trasmitidas solo a los discípulos más directos. 113 LibrosEnRed . Aún más explícito es Clemente de Alejandría. 7. tres grados. dentro de la comunidad.). Santiago. En este punto. es decir. comprometidos con el discurso tradicional del cristianismo. deben permanecer secretas. que. el argumento iniciático –enseñanza de ritos secretos. La práctica de una cierta enseñanza esotérica se menciona también en el Nuevo Testamento (Mc.

El reconocer que hubo enseñanzas esotéricas en las primeras comunidades cristianas es refrendado por grandes cristianos de la época como son Panteno. Orígenes tuvo la gran intuición de reconocer que la lectura de las expresiones bíblicas tienen diversos niveles de comprensión. entregadas a los discípulos más directos es algo que se expresa en las mismas palabras de Cristo: “A vosotros os es dado saber el misterio del Reino de Dios. En este sentido. 110 114 LibrosEnRed . “Y sin parábolas no les hablaba. o la de los que lo afirman. Desde el nivel más básico. no niega en nada el espíritu Mircea Eliade. basándose en especulaciones que se hicieron cientos o miles de años después. Esto tiene vigencia hasta nuestros días. por lo tanto. basado en el puro literalismo. la respuesta es clara. como es el caso de estos grandes cristianos que conocieron de primera fuente el cristianismo naciente? Para el enfoque de esta obra. la entrega de ciertas verdades más profundas dada a un cierto número más reducido de discípulos. mas a los que están afuera. En este sentido. descalificaciones mutuas y actitudes autorreferentes respecto de la posesión de la verdad. uno de los cuales era Bernabé”. en cuanto muchas expresiones de Cristo presentes en la Biblia. ¿la de los que lo niegan. que se revelan de acuerdo con el nivel de desarrollo espiritual de quien las lee. 359-360. es decir.Arcángelo Cerezzo Frex estas enseñanzas constituyen la tradición gnóstica. que reflejan en muchos casos las doctrinas de las Iglesias cristianas. los otros apóstoles la confiaron a los sesenta. que han sido leídas por millones de personas. por un evidente compromiso con el discurso oficialmente establecido. pero dejamos que la libre conciencia del lector defina su personal posición. Ejemplo más que evidente de ello son las grandes contradicciones. por parábolas todas las cosas” (Marcos. 4:11). que es el espiritual. estos la comunicaron a los demás apóstoles. pasando a un segundo nivel alegórico para llegar al más profundo. que en muchos casos reflejan una parcialidad de juicio. aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo” (Marcos. Clemente y Orígenes. a Juan y a Pedro confió la gnosis. llenas de ambigüedades. pp. siguen aún no siendo comprendidas. Ediciones Cristiandad. si quisiéramos tomar una posición personal al respecto. 4:34). ¿cuál debería ser ella?. En otro escrito precisa Clemente: “A Santiago el Justo. El asumir que hubo efectivamente una enseñanza esotérica en el cristianismo naciente. Historia de las creencias y las ideas religiosas. donde se logra develar la real verdad que ellas contienen. y un hecho reconocido por algunos connotados historiadores.110 Aseverar que hubo enseñanzas profundas no reveladas al común de las personas y.

señala: “[…] a su vez. En conclusión. 22:14). es más bien un esoterismo espiritual. pocos los escogidos” (Mateo. en su artículo “El cristianismo primitivo y su debate en torno a la transmigración”. Este tradujo sus obras y junto con Pánfilo defendió su doctrina.111 Por su parte. como lo reconocen incluso autores claramente contrarios a la reencarnación. y en dicho momento. en lenguaje reencarnacionista. dejó huellas de su interés […] por la doctrina de la transmigración de las almas. el propio proceso evolutivo reencarnatorio se las dará en un futuro. refiriéndose a personajes influenciados por los planteamientos de este Padre de la Iglesia. Al respecto. Bacilio. p. Johannes Hirschberger. Nº 249. Es interesante. basada en la transmisión de incoherentes especulaciones metafísicas. en cuanto los que no posean tal madurez en su presente inmediato. Este interés se intensificó seguramente por el hecho de que Orígenes se sentía provocado por un grupo de cristianos en el que esas enseñanzas se consideraban bíblicas”. de todo lo anteriormente dicho en relación a Orígenes todos los planteamientos señalados reafirman categóricamente que era reencarnacionista. Eusebio de Cesarea y otros. que segrega por un estatus moral externo. “¿Reencarnación o resurrección?”. Gregorio de Niza. Esto no excluye en nada la posibilidad de la salvación para todos.La reencarnación en el mensaje de Cristo de acogida universal del mensaje y el carisma de Cristo. y entre los latinos Mario Vic111 Revista “Concilium”. presente en las enseñanzas de Cristo y los grandes maestros. diversos artículos que tratan el tema señalan que este habría declarado en sus escritos que la reencarnación era comúnmente aceptada por los Padres de la Iglesia. por el inmutable amor redentor de Dios y su recurrente presencia mesiánica en la historia humana podrán lograr la emancipación espiritual. 115 LibrosEnRed . a través de Cristo y los grandes maestros espirituales. referirse a uno de los sucesores inmediatos de Orígenes. Dios. como otro elemento a considerar. Norbert Brox. Es decir. y la consideraban parte de las enseñanzas de Cristo. sino solo por la propia capacidad o disposición que tienen las personas para recibirlas. los que están reencarnatoriamente maduros para hacerlo. Respecto de Rufino. 108. Por eso dice Cristo: “Muchos serán los llamados. Gregorio. asumieron esta creencia. como fue Rufino. como innumerables cristianos de la época. De esto se infiere que otros Padres de la Iglesia de menor renombre. que revela grandes verdades místico-vivenciales a algunos. señala: “En sus escritos. ofrece a todos su mensaje sálvico y redentor. Esta enseñanza esotérica no representa un esoterismo sectario. pero solo algunos están preparados o dispuestos a recibirlo. no por un ánimo mezquino o una discriminación arbitraria. Nazianceno. y considerando la gran importancia de su figura en la época su influjo e irradiación fue trascendente en dicho período. El esoterismo verdadero.

Edit. 281-282. Rufino y sobre todo Ambrosio. tanto en los cristianos patrísticos como en los cristianos gnósticos y en otros cristianos de la época. - Fue un hombre de una altura intelectual superior y de una consecuencia moral admirable. junto a Orígenes. y. y la reconciliación final de todos los seres con Dios. como la preexistencia del alma. tenía un conocimiento profundo de todas las doctrinas de la época. además. - Conoció de manera directa el cristianismo naciente.112 También se dan dentro de sus sucesores nombres tales como Evagrio del Ponto –uno de los más conocidos originistas del siglo IV–. - Hizo la primera y una de las más importantes sistematizaciones teológicas de la doctrina cristiana. actuando en plena consecuencia con su fe. Haciendo una síntesis respecto de la figura. se presentaba un fondo doctrinario que. producto de las torturas que recibió en una de las persecuciones que se hizo en el mundo de la época a los cristianos. el carisma y la importancia de Orígenes. o incluso negándola en algunos casos. Dionisio. Gregorio Taumaturgo y Pánfilo. Teognosto. del que dice San Jerónimo estaba lleno de reminiscencias originianas”. y él mismo murió.Arcángelo Cerezzo Frex torino. entre otros. Por ello. asumía muchos de los principios y creencias fundamentales que la sustentan. - Es reconocido desde su tiempo hasta la actualidad como el más grande teólogo y pensador de los primeros siglos del cristianismo. como lo afirman los expertos en la materia. pp. y haciendo justo honor a su figura. Herder. 112 Johannes Hirschberger. un hombre santo en todo el sentido de la palabra. se pueden señalar los siguientes rasgos fundamentales: - Fue un hombre que nació en una familia cristiana. que fueron en su conjunto los más cercanos al genuino y primario mensaje de Cristo –lo cual no es un dato menor–. Eusebio de Vercelli. Hilario de Poitiers. de la cual su padre fue un mártir. De hecho. Historia de la filosofía. subsistente y antropológicamente esencial del alma. la cual sigue aún hoy en día despertando admiración. en otros Padres de la Iglesia existía también la total aceptación de creencias directamente vinculadas con la reencarnación. 116 LibrosEnRed . - Recibió una sólida formación cristiana. legitimando explícitamente la reencarnación. la naturaleza inmortal. Pedro. - Fue un Padre de la Iglesia eminente. el carácter temporal del infierno.

114 Creo que estos juicios son de la mayor relevancia. Edit. Con todos estos antecedentes. fueron importantes cristianos. que expresó en su doctrina verdades esenciales del cristianismo.La reencarnación en el mensaje de Cristo - Es juzgado por los especialistas como un hombre de total fidelidad a su religión. la reencarnación y la apocatástasis –que por lo demás son esenciales para comprender y mantener la armonía del sistema de este Padre de la Iglesia– es formular una opinión radicalmente contradictoria. es decir. esta valoración positiva de su doctrina requiere. ¿Qué nos indica eso? Simplemente. José Ferrater Mora indica: “Para Orígenes es necesario explicar y aclarar lo que los apóstoles han sentado sin que faltara nada. su padre fue un mártir del cristianismo. y él mismo fue un ejemplo toda su vida de su fe en Cristo. Diccionario de filosofía. Giovanni Reale y Dario Antiseri. conoció de primera fuente las enseñanzas originales del cristianismo naciente: sus antecesores directos. para mantener su propia congruencia interna.113 Por su parte. Respecto del último punto señalado. en cuanto a reconocer. Junto con todo ello. opta por validar la reencarnación. 113 117 LibrosEnRed . Edit. 345. me parecen dignas de citar las siguientes expresiones de Giovanni Reale y Dario Antiseri en su Historia de la filosofía: “[…] el pensamiento de Orígenes –que por su parte siempre y solo quiso ser un hombre fiel a la Iglesia– se nos presenta en una armonía sustancial con las premisas fundamentales de la fe cristiana”. 114 José Ferrater Mora. que no lo hace específicamente en tres aspectos como son la creencia en la preexistencia. que conoció en profundidad las doctrinas de la época. fue una eminencia notable. alabada hasta nuestros días por su grandeza moral. p. Llegados a este punto. se debe enfatizar que Orígenes. y afirmar. Herder. Su principal propósito fue expresar con la mayor fidelidad la verdad expresada por Cristo. por su contexto histórico. Sudamericana. que la doctrina de Orígenes responde en plenitud al espíritu del cristianismo y busca la mayor fidelidad con él. por un lado. p. Historia del pensamiento filosófico y científico. pero sin que nada sobrara”. el reconocer que el sistema completo propuesto por este gran teólogo cristiano responde en su totalidad al espíritu más genuino del cristianismo. 365. que tenía un pleno conocimiento y una total convicción de que esta creencia venía del seno más íntimo del cristianismo. intelectual y espiritual. Panteno y Clemente. Como tal. del mismo mensaje de Cristo. Afinando y reiterando aún más este punto de vista. por otro lado. se ha demostrado de manera consistente el carácter reencarnacionista de este incomparable Padre de la Iglesia.

discípulo y colaborador más sumiso. Edit. pero no puede defenderse. prescindiendo del obispo de Alejandría. Orígenes había criticado con excesiva frecuencia aquella Iglesia de ritos y jerarquías. 118 LibrosEnRed . pp. en el año 232. señala en su obra Grandes pensadores cristianos: Seguro que para el obispo de Alejandría. despojado de su ministerio y. Orígenes no se conforma con tal discriminación. amigos suyos. Julia Mamea. causada por la fama de Orígenes. El ministerio episcopal había dejado de ser –precisamente en Alejandría. siendo Orígenes tan conocido y respetado por su carisma y su doctrina en su época. sin que este sea llamado a declarar. denunciado ante el obispo de Roma y otros obispos.Arcángelo Cerezzo Frex Otro punto que merece ser analizado es el hecho de que. le ordenan presbítero en Cesarea de Palestina. al mismo tiempo. Comentando tal situación. al referirse a la relación de Orígenes con Demetrio. y no al espiritual Orígenes: a Heracles le ordena presbítero. el gran pensador de la Iglesia griega es desterrado por su obispo. de los clérigos. la gran urbe romana-helenística– una función carismática en servicio de los demás para convertirse en institución de poder y control. y censurado la forma de vivir. entre poder eclesiástico y poder espiritual.115 115 Hans Kung. Esa negación. ¿Fue acaso por el contenido mismo de su doctrina o más bien por un rechazo hacia su persona? La respuesta parece inclinarse más por lo segundo. La reacción de Demetrio no se dejó esperar: en dos sínodos presbiteriales. a Orígenes le niega […]. por lo visto. empezó a incubarse ya en su vida presente. que remató dos siglos después. 52-53. se haya llegado a negar su cosmovisión. a dar conferencias en Antioquia. y las críticas que valientemente les realizó por el impropio modo de vida que tenían. Heracles pasa ser director de la escuela –y más tarde incluso sucesor de Demetrio–. el obispo oficial de la ciudad de Alejandría. El obispo prefiere. ¡Un mal presagio! Lo que entonces tiene lugar es el primer conflicto de la historia de la Iglesia entre un obispo que gobierna monárquicamente y un maestro cristiano que actúa con libertad. un conflicto en el que el atacado se expone a la crítica. El obispo de Roma –atento siempre a mantener buenas relaciones con Alejandría– también condena a Orígenes. representaba una carga. Grandes pensadores cristianos. Trotta. Hans Kung. carente muchas veces de espíritu y amor. los obispos de Cesarea y Jerusalén. entre dirección institucionalizada de la Iglesia y teología profesional. a Heracles. producto de la envidia y una mezquina indisposición de las jerarquías eclesiásticas de la época. Durante un viaje a Grecia. aquel sabio que ya gozaba de fama mundial y que en el año 231 había sido invitado por la madre del emperador. En su exégesis bíblica. profana en exceso.

solo se alcanzan desde una intuición superior que logre llegar a la comprensión espiritual de ellas. p. se han limitado a un orden literalista. debe llevarnos a una consideración de fondo. por su parte. enseñándoles a conocerse a sí mismos y transportándolos a un mundo superior en el que descubre el rostro de la justicia. Esta verdad nos lleva a asumir que en la doctrina reencarnacionista de Orígenes estaba realmente la verdad de Cristo y. la pureza y humildad de su espíritu. a aquellos que reflejan humildad. en su obra Historia del pensamiento. Cultura e Historia-Aguilar. Historia del pensamiento. ensalza en Orígenes la ciencia y el talento incomparable de su maestro. La ignorancia. disciplina religiosa y apertura cordial hacia los demás. 116 119 LibrosEnRed . en la mayoría de los casos.116 Esta situación que afectó a Orígenes y que muestra un claro contraste entre su gran altura moral y espiritual. Jacques Chevalier. Edit. Tomo II. que era respetada y aceptada por muchos en su época. auténtico misticismo. mezquindad. El pensamiento cristiano. autoritarismo. sus opositores. en fin. desde el cual no es posible llegar a comprender las reales verdades que ellas presentan. 39. por el contrario. fanatismo y apego al estatus externo. en este caso. no ha estado con los que actúan con bajeza. y. a los que sienten realmente amor a Dios y a su prójimo. creemos que la negación que se pueda hacer a los planteamientos de Orígenes responde al hecho de que las interpretaciones de las expresiones de Cristo. el acuerdo entre destino y vida. en aquellos que la negaron en su tiempo. las cuales. Por el contrario.La reencarnación en el mensaje de Cristo Jacques Chevalier. y la precariedad que mostraban. la llama que enciende en el alma de sus oyentes. soberbia. agrega respecto del mismo punto. lo siguiente: Como Pánfilo y Eusebio de Cesarea. En definitiva. la dignidad del sacerdote. Los juicios antes expresados por teólogos cristianos de renombre nos llevan a comprender con mucha mayor claridad y profundidad la inmensa estatura moral y espiritual de Orígenes. uno de sus sucesores. como lo expresó este gran Padre de la Iglesia. Es decir. el error y la falta de visión de su real revelación. incapacidad de diálogo. Desde un punto de vista doctrinario. como también las reales causas que llevaron finalmente a negar su doctrina. Siempre en la historia de las religiones la revelación y la verdad espiritual han acompañado a los moralmente consistentes y espiritualmente maduros. la vanidad y la envidia se conjuraron para desacreditar a este maestro de la Iglesia. al comentar la admiración que generaba Orígenes en Gregorio Taumaturgo.

porque existe una determinación cultural e histórica tan fuerte en los tiempos y las sociedades en que les correspondió vivir que les hacía sentir normales y adecuados sus patrones de conducta. además. producto de que les tocó nacer en sociedades donde la corrupción. Menos aún se podría proponer que se van al cielo. Tales grupos reflejan. es pertinente hacer un breve alto a este enfoque histórico para desarrollar una reflexión respecto de un contenido de la doctrina de Orígenes que me parece decisivo. millones más han formado parte de grupos belicosos. que reina sobre todas las cosas”. conductas donde imperan patrones claramente animales. Junto con estos hombres de extremo primitivismo existen también otros muchos millones de seres humanos que. razón por la cual se justifica la pluralidad de las existencias. se reducen al fetichismo o a un burdo animismo. Ejemplo concreto de ello son las prácticas del canibalismo. donde prácticamente no existen sentimientos religiosos. Esto acompañado por niveles primarios de lenguaje que dificultan su comprensión del mundo. desde los albores de la raza humana hasta la actualidad. requiriendo una purificación de sí mismos. estando en grados mayores de civilización. Como lo afirmó Nicolás Abaggnano: “Orígenes interpreta la acción del mensaje cristiano como acción educadora que conduce gradualmente a la vida espiritual. la zoofilia. han vivido en niveles precarios de desarrollo moral y humano. el sexo bajo un patrón de dominación y la orientación de la vida solo a la satisfacción de necesidades básicas. ¿Cómo podría explicar el paradigma monovitalista cristiano tradicional el problema de la trascendencia de seres humanos con tales características de primitivismo. Por lo demás. salvajismo y barbarie. de verdaderas hordas despiadadas. También. quisiera ver esta pedagogía de Dios con un poco de realismo. en la mayoría de los casos. producto de la cultura y el tiempo histórico en que les correspondió vivir. una orientación religiosa de la vida y tampoco la capacidad de poder realmente comprenderla. han existido millones de seres humanos que han vivido en grupos tribales marcados por un extremo primitivismo. no tuvieron. Tampoco podría señalar que van al purgatorio.Arcángelo Cerezzo Frex En este punto. Esta es la función del logos que se encarnó en Cristo. y de haberlos. Jesús aleja de nuestra inteligencia todo aquello que es sensible y la conduce al culto de Dios. optaron conscientemente por Dios. la esclavitud y los sacrificios humanos. Respecto de lo dicho. En la historia de la humanidad. y en un ámbito más sesgado por Dios en Cristo. barbarie y miseria? No podría afirmar que serán condenados al infierno. como la belicosidad territorial. la ley del más fuerte. según los parámetros tradicionales de las instituciones cristianas. porque ese es un privilegio de los que. porque la en120 LibrosEnRed . la miseria y la decadencia eran el patrón generalizado.

que representa. Es decir que el ingreso a la vida absoluta no es consecuencia de por sí del esfuerzo humano. de manera casi patética. Tal postura. agua por todos lados. y como tal. utilizando jerga popular. el paradigma dicotómico –cielo-infierno– o tricotómico –cielo-infierno-purgatorio–. asumir. el paradigma monovitalista tradicional formulado por el cristianismo institucionalizado. un gran proceso educativo para refinar nuestra naturaleza y orientarla al encuentro con la más alta plenitud en Dios. sino solo de la voluntad sálvica de la divinidad. condición inmensamente distante de estos hombres primitivos y barbáricos. simplemente se cae a pedazos. en definitiva. Cristo es más que claro respecto de que debemos aspirar a la absoluta perfección –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. condición que está muy distante de su nivel de desarrollo humano. ape larán a la idea de que Cristo bajó a los infiernos o al mundo de los muertos para redimir a esos millones de seres humanos. Sin embargo. que dichos seres humanos. o entra en contradicción de manera directa. y no después de muerto. para justificar la posición tradicional.La reencarnación en el mensaje de Cristo trada al Reino de Dios requiere al menos de un refinamiento del ánimo que refleje una disposición amorosa hacia lo divino y una conducta altruista hacia el prójimo. Por lo demás. a afirmar de forma reiterativa que. Como se puede constatar. con la misma presunción del cristianismo tradicional que afirma que el tiempo para merecer. Esto demuestra que la crítica antes señalada es superficial e inconsistente. así como la humanidad en general. se muestra mucho más coherente y razonable de creer. forzando al extremo su postura. en concordancia con la creencia en un Dios eterno. una prerrogativa exclusiva de Dios. infinito y pleno de sabiduría misericordia y amor. por sobre las especulaciones de los teólogos y las explicaciones de las organizaciones religiosas. de tener actos virtuosos y abrirse a la gracia de Dios se realiza en la vida real y presente del sujeto. 121 LibrosEnRed . Algunos. porque eso es un don. no responde en modo alguno con una adecuada racionalidad a la condición de los hombres primitivos y barbáricos. tal presunción contrasta. es compartida plenamente por los grandes místicos de la India que profesan la creencia en la reencarnación. es decir. La postura antirreencarnacionista de varios autores cristianos se reduce. lo cual quizá confunda a muchos desinformados antirreencarnacionistas. eso no garantiza llegar a la plenitud divina. que diferencia a las religiones pro testantes del catolicismo. para negar tal opción. Bajo todos estos antecedentes. 5:48)– y que la ascesis a Dios requiere de la vivencia plena de sus mandamientos fundamentales –“amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo”–. y hace. requieren de un proceso reencarnatorio. al ser contrastado mínimamente con la realidad. Por consiguiente. aunque tuviésemos muchas vidas.

Además. tarde o temprano. la afirmación de que solo Dios es el que da por su voluntad al ser humano la plenitud divina es una convicción plenamente asumida. Ello es consecuencia de este gran proceso educativo macrotemporal que se da a través de la reencarnación. que en dicho proceso educativo existen lecciones que no se pueden aprender en los niveles primarios del desarrollo psicoevolutivo de las personas. no se afirma que el proceso reencarnatorio dé por sí la plenitud que Dios quiere darnos. creer que existen muchas oportunidades para lograrlo se 122 LibrosEnRed . la gran lección final de toda la existencia. Por consiguiente. Así. reconociéndose que la plenitud absoluta es un don especial y privativo de Dios. el más grande aprendizaje de la vida. se reconoce también que dicho logro supremo requiere de un estado de apertura a Dios y su gracia. que disponga en forma natural a cada creatura a la búsqueda de lo espiritual y el encuentro con Dios. muchos seres están aún muy alejados. que la educación como se muestra en la vida normal es un proceso gradual que busca llevar a las personas a niveles cada vez más profundos de desarrollo. negar esta creencia es negar todo el proceso educativo de la vida y su finalidad trascendente. a todos a ese estado de conciencia superior. a través de su actividad misionera y catequética. autoconciencia y plenitud. Por esto mismo. En definitiva. el cual tiene por finalidad la evolución de la conciencia. porque no están capacitadas para ello. reconocen que es necesario educar en la fe y abrir el corazón y el entendimiento humano hacia el encuentro con Dios? El sentido más esencial de la reencarnación se enmarca dentro de ese gran ideal. con mayor razón. solo pueden ser comprendidas cuando existe el nivel de madurez suficiente para internalizarlas. en la gran tradición devocional reencarnacionista. Por consiguiente. En resumen. el cual es logrado a través de muchas vidas. El pro ceso reencarnatorio a través de la ley kármica y el impulso natural a la mayor plenitud llevará. la vida es un gran proceso educativo que lleva a que nuestra esencia espiritual se exprese y se libere de las falsas identificaciones. ¿Acaso no es el gran ideal humano universal la educación continua y la creencia en el inagotable potencial humano de aprender y ser más? ¿Acaso no todas las religiones. por lo demás. sino que dicho proceso afina la naturaleza humana a un estado donde se genere la disposición por lo espiritual y lo trascendente. no puede ser aprendida si no existe un desarrollo de conciencia adecuado. No debemos dejar de considerar.Arcángelo Cerezzo Frex En los grandes santos del camino devocional –Bhaktas–. que implica llevar al ser humano a la autoconciencia espiritual y la vinculación con el espíritu absoluto. y como tal. desarrollo del cual. como los sentimientos altruistas para con todos los miembros de la raza humana. como nos muestra con un realismo categórico la misma vida. estado que es consecuencia de una sensibilidad humana superior.

117 Esto.118 Así.apologetica. se declara en diversos textos que en dicho período esta doctrina fue retirada oficialmente de las enseñanzas de la Iglesia. por ende. se señala: “[…] el emperador Justiniano fue uno de los principales enemigos de la misma en el segundo Concilio de Constantinopla. Herder. quien debía presidir el concilio. Como tal. después de violentas discusiones abocó primero en el edicto de 543. Se señala habitualmente que a partir del siglo VI d.C.La reencarnación en el mensaje de Cristo ajusta de mejor manera al sentido progresivo y trascendente de la educación. p.119 Es un hecho histórico que el concilio antes nombrado no fue validado por el Papa. en este caso. respecto del cual Johann Fischl señala: “Fue condenado por el emperador Justiniano. estas luchas metafísicas testimonian la extraordinaria vitalidad del pensamiento de Orígenes”. Al respecto. en el 553”. Se afirma también en varios estudios que el papa Virgilio apoyaba “Reencarnación. Edit. de la reencarnación se dio en un clima de evidente crisis. Historia del pensamiento. Volviendo al enfoque histórico. http//www. y por ende. 117 118 123 LibrosEnRed . en el siglo VI”. Al respecto se señala habitualmente que este emperador impidió que participara Virgilio –el Papa de la época–. y por el segundo Concilio de Constantinopla. ¿verdad o mito?”. Cultura e Historia-Aguilar. El pensamiento cristiano. 50. ¿verdad o mito?”. donde se formalizara –directa o indirectamente– tal negación. Manual de historia de la filosofía. encendidos debates y disensiones. quien temía que la divulgación de estas ideas debilitara el Imperio y su autoridad. en el artículo “Reencarnación. el emperador Justiniano. de la reencarnación en el mensaje cristiano. Edit. de hecho. la negación de las tesis de Orígenes y. por el cual el emperador Justiniano I condena nueve proposiciones sacadas de Orígenes […]. Estas luchas ardientes. 127. p.org Johann Fischl. Existe la opinión de que esta negación no fue de consenso entre las autoridades de la época y que causó. Al respecto. 119 Jacques Chevalier. Es significativo tener en consideración que debieron pasar recién quinientos años después de que Cristo expresara su mensaje para que existiera un primer pronunciamiento en el cristianismo institucionalizado. siendo convocado por un laico. ocurrió dentro de la doctrina de Orígenes. presente en el sitio de los religiosos católicos del Instituto del Verbo Encarnado. como a la creencia en un Dios eterno de infinita sabiduría y amor. es interesante referirse a los hechos mismos que se dieron en la negación de la doctrina de Orígenes. Tomo II. por el contrario. el teólogo Jacques Chevalier emite el siguiente juicio: “La controversia originista se produjo en el siglo VI. y. lo que demuestra que en esos primeros siglos esta creencia tenía muchos adeptos y que se reconocían fundamentos para aceptarla. se le negó la posibilidad de ser asumida como una creencia cristiana por parte del discurso teológico oficial. en el año 543. donde ni siquiera participaron las autoridades eclesiásticas de la época.

Sin embargo. Esto demuestra que las condiciones en que se negó la reencarnación fueron claramente irregulares y que tal postura no fue de consenso. Se debe reconocer que estas posibilidades son y han sido materia de discusión. Por esta razón es que algunos han visto en la negación de la reencarnación no solo un problema teológico doctrinario. Así se indica que recién en el siglo VII. por el contrario. quienes ignoraron los mandatos del concilio. sino también una forma de legitimar las estructuras de poder de la Iglesia. Esto demuestra que por varios siglos dichas creencias se consideraron efectivamente cristianas y que había razones valederas para aceptarlas. en otro papado. en cuanto el tiempo para lograrlo era limitado y no había supuestamente otra oportunidad para hacerlo. que plantea que dicha negación se debió a una intencionalidad religiosa. estuvo presente y fue aceptada por muchos la creencia en la reencarnación. el poder político y el poder religioso tenían cierta dependencia entre sí. mas lo que queda claro es que en dicho período. a través de la fuerza del autoritarismo doctrinario. o por conveniencia política. sino. En este sentido. es válido recordar que en los siglos posteriores a Cristo. en cuanto el aceptar una creencia tal vendría a minar la autoridad que pretendía arrogarse la Iglesia como el único medio de salvación. Esto implica que el peso de la tradición. Por ello. tanto en los creyentes en general como en los religiosos formales de la Iglesia. algunos opinan que tal negación no se debió solo a puntos de vista doctrinarios. Les imponía un compromiso más radical en su proceso de santificación personal. sino fundamentalmente a factores políticos. los Papas fueron en más de una ocasión designados por los gobernantes de la época y no por sus comunidades o la misma clase sacerdotal. al igual que algunos de sus sucesores. Después de esta primera negación oficial. No podemos dejar de considerar. El planteamiento antes señalado es negado por algunos representantes de la eclesiología apologética tradicional. que pasaron quinientos años para que recién se produjera una negación de la reencarnación y sus conceptos asociados –la preexistencia. el tema pasa a ser vedado por muchos siglos. como antes se señaló. sumado a la gran ignorancia colectiva y 124 LibrosEnRed . se aceptó para evitar el cisma. el negar la pluralidad de las existencias y proponer la existencia de una sola vida para lograr la salvación imponía a los creyentes una urgencia espiritual mayor. la apocatástasis. También existe otra interpretación de la cuestión. En este orden. un motivo de conflicto.Arcángelo Cerezzo Frex la concepción de Orígenes. En este orden. las conclusiones del concilio. ella y sus representantes adquirían un poder absoluto en el control social y en la conciencia de los creyentes. cuando la Iglesia se institucionalizó como tal. etcétera–. si la salvación se lograba en una sola vida y por mediación exclusiva de la Iglesia.

en el plano intelectual. Goethe.La reencarnación en el mensaje de Cristo al carácter inquisitorial que asumió la Iglesia en los siglos posteriores. señala: En el siglo XVII. Scoto. refiriéndose a la aceptación en Occidente de la reencarnación a partir de este período. aceptaron la idea del renacimiento. Schelling. De hecho. por agrupaciones como los paulicianos. no es posible desconocer que en ellos había también elevados preceptos morales y rigurosas prácticas ascético-religiosas. de las que en ocasiones el clero oficial carecía o trasgredía. Desde el renacimiento hasta nuestros días. profunda e imparcial del tema.mercaba. Goethe. dice: “La metempsicosis. y algunas facciones de los templarios como otros grupos afines que fueron combatidos por la institucionalidad cristiana oficial de la época. Herder y muchísimos otros. el teólogo Santiago del Cura Elena afirma: “En la época moderna se hallan representaciones reencarnacionistas entre filósofos de la ilustración y poetas del romanticismo. Leibniz. eran cristianos que aceptaban y reconocían la posibilidad de la reencarnación en el cristianismo. fue adquiriendo de manera paulatina un reconocimiento cada vez mayor en el mundo occidental. Además.120 El Swami Abhedananda. [es] el único sistema de este géne120 Santiago del Cura Elena. especialmente en el ámbito alemán –Lessing. en grupos cultos conocedores de la filosofía antigua y el gnosticismo cristiano. siendo también aceptada y profesada. Lessing. La historia oficial de la Iglesia ha presentado habitualmente a estos grupos con el apelativo de heréticos. los bogomiles. como expresión de una simpatía creciente hasta nuestros días”. no podemos negar que.org 125 LibrosEnRed . volviéndose una creencia masiva y ampliamente aceptada. sin embargo. Pueden darse muchas citas en los escritos de grandes pensadores como Kant. “Reencarnación y fe cristiana”. en su ensayo póstumo sobre “La inmortalidad del alma”. según se afirma en muchos estudios. estigmatizándolos de manera negativa. La mayoría de los filó sofos alemanes de la Edad Moderna y de tiempos recientes preconizaron y sustentaron esta doctrina. Al respecto. hizo muy difícil una revisión crítica. Kant. http://www. como el doctor Henry More y otros. la reencarnación. en definitiva. Schlosser–. por lo tanto. Schopenhauer. Fichte. algunos platónicos de Cambridge. esta creencia mantuvo cierta presencia en el mundo cristiano medieval. muchas connotadas personalidades del mundo de la cultura han dado juicios positivos de ella. la renombrada agrupación de los cátaros o albigenses. con independencia de los errores doctrinarios que podamos discutir en sus doctrinas y las faltas que se les puedan imputar. El gran escéptico Hume. A pesar de ello. Sin embargo. por su parte. Giordano Bruno.

http://www. Reencarnación. Edgard Beecher. Henry Ward Beecher y Phillips Brooks. bajo el pontificado de Benedicto XV”. Esta aceptación tan masiva en la historia universal. muchas de ellas de gran valor moral. Ernesti. etcétera. exitismo progresista. 24. 121 122 Swami Abhedananda.121 También nombra a poetas como William Wordsworth.Arcángelo Cerezzo Frex ro al cual la filosofía puede prestar oídos”. predicaron muchas veces respecto de la cuestión de la preexistencia y el renacimiento del alma individual. ¿verdad o mito?”. presente en prácticamente todas las culturas y los distintos segmentos de la sociedad humana. representativo del discurso institucionalmente oficial del cristianismo. superstición. Ruckert. y así la unilateralidad argumentativa con que la teología tradicional ha juzgado el problema comienza en la actualidad a ser revisada. Swedenborg y Emerson la sustentaron.122 De ser así. como se lee habitualmente en algunos artículos antirreencarnacionistas carentes de objetividad. se señala: “La reencarnación fue definitivamente condenada por el magisterio eclesiástico en 1917. El eminente teólogo alemán doctor Julius Müller sostiene esta teoría en su obra sobre La doctrina cristiana del pecado. permitiendo dar sentido a la vida de innumerables personas. al ser atribuida a causas como insatisfacción existencial. en este caso. Tennyson y Walt Whitman.apologetica. como el doctor Dorner. Finalizando esta breve visión histórica. Esto generará respuestas que pondrán en evidencia sus prejuicios y equívocas conclusiones. Edit. “Reencarnación. católico. p.org 126 LibrosEnRed . lo cual es un aval para su credibilidad o su comprensión respetuosa. Tal reconocimiento demuestra. por el contrario. Algunos líderes teológicos la predicaron. no puede ser explicada de manera mezquina ni reduccionista. Científicos como Flammarion y Huxley sustentaron esta doctrina de la reencarnación. en el artículo “Reencarnación. los juicios antirreencarnacionistas de los autores cristianos durante los siglos precedentes no dejarían de ser solo un conjunto de opiniones personales sin contrapeso argumentativo. Teólogos prominentes. en cuanto recién en el siglo XX se plantea un juicio formal más definitivo y actual. intelectual y religioso. donde se encuentran personas de gran valor moral e intelectual. Kier. ignorancia. la posibilidad de un real debate en torno al tema es un fenómeno que históricamente recién se está iniciando. que la creencia reencarnatoria tiene una dignidad religiosa para resolver muchos problemas teológicos. En consecuencia. ¿verdad o mito?” antes mencionado.

y transformarlo realmente en un diálogo. probada desde un orden sobrenatural. si supuestamente es una concepción que nada tiene que ver con la visión cristiana y es radicalmente contraria a los conceptos más centrales de su propuesta. entrando al tercer milenio. A pesar de ello. Llegado a este punto. el estado del problema presenta condiciones más propicias para ser enfrentado. indirecta u oculta en sus expresiones al común de las 127 LibrosEnRed . como lo enfatizan los que defienden la posición oficial del cristianismo institucionalizado. pero manifestada de manera implícita. se demuestra una premisa irrefutable. un primer cuestionamiento a la radical posición de negación que la teología tradicional ha planteado respecto de esta creencia. declarada de manera directa al círculo de sus discípulos más inmediatos. con independencia de los consensos o disensos que generen la interpretación de los versículos anteriormente analizados y los juicios emitidos. por lo cual falta aún cierta madurez valórica y cultural para sacar el tema del monólogo unilateral que lo ha caracterizado. el debate sobre la posibilidad cristiana de la reencarnación se hace cada vez más necesario y posible tanto en estudiosos y autores que tratan el tema como en la conciencia de muchos cristianos que sienten la legitimidad de incorporarla a sus creencias. lo que implica que no estaban preparadas o espiritualmente maduras para recibirlas. que es el innegable conocimiento que Cristo poseía de la creencia y los alcances de la reencarnación. como anteriormente se estableció. la tesis que se defenderá en este escrito en respuesta a esta pregunta es que la reencarnación es una verdad profunda en el mensaje de Cristo. abre un paréntesis razonable para pensar que existe una real posibilidad para la reencarnación en su mensaje. Desde esta premisa surge. gracias al progresivo avance de una conciencia más respetuosa de los derechos básicos del hombre. aún se percibe una cierta hipersensibilidad doctrinaria entre los que buscan convertirse en apologistas de la tradición oficial del cristianismo. Si la reencarnación es una creencia absolutamente incompatible con la doctrina cristiana. incomprendido o catalogado en el orden de misterio que afirma la tradición en las revelaciones de Cristo. y como tal. En este punto surge la necesidad de plantearse la pregunta contraria respecto del problema: ¿por qué Cristo no declaró de manera explícita la reencarnación en sus expresiones? A ello debemos responder: por las mismas razones que mantuvo ocultas a la generalidad de las personas muchas de sus revelaciones. histórico o teológico –aceptados individualmente o en su conjunto–. categóricamente indesmentible. ¿por qué Cristo no aclaró un punto de tal trascendencia y decisiva importancia doctrinaria. Así. negándola de manera explícita? La carencia de tal negación.La reencarnación en el mensaje de Cristo En la actualidad. sumada al importante fondo doctrinario indefinido. En este orden.

Este carácter progresivo de la revelación es mayormente consensuado. De hecho. en este orden. de ese modo. por consiguiente. y en este período histórico. mirando la realidad. muchos teólogos y personas de sentimiento religioso asumen. en una única existencia. como la reencarnación u otras. por lo demás. Si estudiamos las culturas humanas. en cuanto a que creer en la reencarnación no genera la motivación por hacer el debido esfuerzo de acercarse a Dios. gracias al conocimiento de los otros grandes credos. En este sentido. como una percepción equívoca. que en las escrituras religiosas está la verdad. en demostrarlo en la materialidad misma de su contenido. con la radicalidad de un dualismo que exponía a la posibilidad del sufrimiento total en un infierno eterno. Por consiguiente. incluso los que asumen la revelación como algo definitivo o acabado no pueden negar por ello el carácter progresivo de la comprensión humana respecto de dicha revelación. Ejemplo patente de ello es el tema del infierno. y por el contrario. Muy por el contrario. Esto es. La revelación de la reencarnación como una verdad cristiana declarada por Cristo se muestra mucho más posible de ser develada o comprendida en el tiempo actual. Es significativo hacer notar respecto de este punto que la inquietud que manifiestan algunos religiosos cristianos. pero aún su rechazo no niega la posibilidad de desocultar verdades en las doctrinas religiosas no percibidas en otros momentos de la historia. mas no por ello que tienen la comprensión plena de dicha verdad.Arcángelo Cerezzo Frex personas. hubo razones trascendentes para que el mundo occidental asumiera temporalmente la existencia de una sola vida. en un mundo ecuménico que permite una mayor objetividad en la mirada del tema. respecto de los cuales no se ha logrado una comprensión racional y humana. hay temas que se asumen en la doctrina cristiana explícitamente como misterios de la fe. El reto de esta obra está. Así. esto no se cumple. no tenían la madurez espiritual para asumir la visión de la vida que lleva implícita la reencarnación y. Como tal. 128 LibrosEnRed . en un acto de humildad y objetividad. el asumir que tenemos solo una vida para lograrlo sí produce tal motivación. La explicación de ello puede estar en el hecho de que muchos seres que debían nacer en este lugar del mundo. la posibilidad de develar o desocultar verdades profundas en el mensaje de Cristo. concordante con el carácter progresivo de la revelación de Dios que muestra la historia de las religiones en general. Quizás. por su estado de conciencia debieron quedar sometidos a la perentoriedad de creer que debían. es una posibilidad que en lo formal es plenamente factible. las sociedades que a través de la historia han asumido la creencia en la reencarnación han reflejado de una forma mucho más marcada la tendencia a asumir un sentido espiritual y trascendente de la vida. poner todos sus esfuerzos para superar sus miserias morales y llegar a Dios. ella debe ser desocultada en este gran fondo simbólico-metafórico dado en las palabras de Cristo. se muestra.

en los cientos de años que fueron tradición oral y/o escrita. hacer emerger del mensaje de Cristo la reencarnación como una verdad universal presente en los grandes credos de la humanidad vendría a ratificar la evidente intuición de que todos somos hijos de un mismo Padre. Desde esta declaración. respecto de grandes conceptos bíblicos tales como el infierno. las cuales se dan de acuerdo con el estado de conciencia de la humanidad y la sabiduría del plan divino. podemos reconocer que muchas verdades ni siquiera se conocieron o se consideraron en grandes períodos de la tradición judeo-cristiana. al igual que en el mundo antiguo el contacto del cristianismo con la filosofía griega le permitió aclarar muchas de sus verdades.La reencarnación en el mensaje de Cristo Si consideramos los distintos textos de la Biblia en su progresión histórica. En este punto es valioso recordar y enfatizar la profunda intuición de Juan Pablo II. En este sentido. para avanzar a la posibilidad de una comprensión de este fondo simbólico metafórico. el Reino de Dios. en la época actual su encuentro con la religión y filosofía de la India le aportará un nuevo enriquecimiento. Un aspecto de decisiva importancia. el cielo. en este orden. Ratificando todo lo antes señalado. en definitiva. que es abordar la cuestión tratada a través de la revisión crítica de los pilares dogmáticos del cristianismo para intentar demostrar transversalmente en la esencialidad de la doctrina cristiana la existencia de la reencarnación. es el hecho de que en la actualidad se está superando una hermenéutica –interpretación de las Sagradas Escrituras– de carácter cosista. En este sentido. en la que establece que. el propósito central de este trabajo. en su tradición histórica. como ya lo hemos señalado. etcétera. lo cual le impedía. La globalización del mundo exige una síntesis nueva y universal de la verdad religiosa. Esto refleja el innegable carácter procesual de las verdades religiosas. la continuidad de esta propuesta busca 129 LibrosEnRed . que el cristianismo recién está saliendo. Debemos considerar. debemos considerar que el tiempo actual presenta condiciones nunca antes dadas en la historia para intentar una nueva comprensión del mensaje religioso. ver la verdad de Dios presente en los otros grandes credos y re velaciones. creemos firmemente que el aporte de los grandes santos y maestros espirituales del hinduismo le permitirá al cristianismo desocultar la creencia reencarnatoria del fondo y la esencia de su propio mensaje. de la ceguera que le provocaba su consabida pretensión de exclusividad de la verdad religiosa. De aquí en adelante comienza. lo cual nos pone como nunca antes frente a la posibilidad histórica de una gran relectura del mensaje de Cristo que puede abrir caminos de entendimiento hasta el momento cerrados. de un Dios de amor que quiere revelar a todos su presencia y su verdad universal y eterna. en estricto rigor.

que escuche” (Mateo. es explícito. en definitiva. oídos–. en un número importante. al conocimiento de las dimensiones profundas de su ser –su espiritualidad–. porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos. es decir. Es llamativo como incluso los mismos apóstoles. que está representado en la pregunta: ¿Cristo declara la reencarnación en su mensaje? El aclarar esta interrogante. propias de una concepción antropológica que reduce al hombre a un animal racional. no se alcanza solo a través de una capacidad de abstracción más elevada –comprensión intelectual de sus significados– ni de un nivel de mayor erudición teológica –“Te alabo. implica reconocer. alcanzado a través de la real vivencia de la vida religiosa. el hecho de que su enseñanza tiene una dimensión pública e indirecta. según declara Cristo. así como también de los hábitos de santificación –oración. las expresiones de Cristo y la Biblia tienen un claro sentido metafórico y alusivo. metáforas y elementos concretos. parábolas. De hecho. 11:25) –. etcétera–. que el mensaje de Cristo tiene un fondo teológico a develar. etcétera– que esta propone. Esto va elevando el estado de conciencia de la persona de la mera identificación con su corporeidad y las funciones biológicas e intelectuales. “Porque a vosotros os he dado a saber los misterios del Reino de los Cielos. Es recurrente en las expresiones de Cristo la afirmación “el que tiene ojos para ver. Esto produce la vivencia y expresión de las funciones más elevadas del ser personal –la capacidad de amar. es obvio que el tener una mejor capacidad auditiva o una mejor vista no son lo que lleva a comprender las verdades espirituales. fraternidad. meditación. 4:34). una dimensión más profunda a la expresión literal de muchas de sus afirmaciones. que vea”. fe. “el tiene oídos para escuchar. en primer lugar. Padre. acercándonos a la condición que implica ser un Hijo de Dios. el sentimiento de paz y dicha interior. 4:15). una forma simbólica de referirse a sentidos más profundos. Señor del cielo y de la tierra. Además. lo cual da clara cuenta de que el significado de tales expresiones se refiere a un estado de conciencia más elevado. representada a través de imágenes. sino como consecuencia de un estado de conciencia más desarrollado. Sin embargo. etcétera–. –“Y sin parábolas no les hablaba. la elevación de la conciencia al espíritu. dado en la práctica de las virtudes que ella plantea –humildad. más a ellos no les es dado” (Mateo. generado por el proceso de santificación personal que representa. y las revelaste a los niños” (Mateo. Es significativo también reconocer que la comprensión de dichas verdades. que es el reto fundamental de esta propuesta. 13:11)–.Arcángelo Cerezzo Frex aclarar la interrogante fundamental que motiva el tratamiento de fondo del tema propuesto. planteando una expresión metafórica a partir de elementos concretos –ojos. y otra más privada y directa dada en el círculo de sus discípulos inmediatos. contemplación. en 130 LibrosEnRed . aunque a sus discípulos en particular les declaraba todo” (Marcos. como ya lo manifestamos.

pero no le han podido sanar”. lo cual se expresa bellamente en el llamado día de Pentecostés: “He aquí. Ellos pensaban dentro de sí. vino a él un hombre y se arrodilló delante de él. diciendo: “Señor. “¿Todavía no entienden ni se dan cuenta? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? ¿Teniendo ojos no ven y teniendo oídos no oyen?” (Marcos. Respondiéndole Jesús. pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos del poder desde lo alto”. Y estaban siempre en el templo. por lo tanto. ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá” (Mateo.La reencarnación en el mensaje de Cristo muchas ocasiones. dijo: “Oh. que es lunático y padece muchísimo. ten misericordia de mi hijo. hombres de poca fe. Por esto. guardaos de la levadura de los fariseos y saduceos”. no lograban comprender el sentido profundo y metafórico de las palabras de Cristo –“¡También vosotros sois aún sin entendimiento!” (Mateo. Ellos. 8:18)–. 24:49-53). las interpretaban desde su propio estado de conciencia. 17:14-17). la posesión 131 LibrosEnRed . No eran. el comprender el significado de las escrituras por sobre sus aparentes ambigüedades conceptuales implica. aún no suficientemente elevado: Y Jesús les dijo: “Mirad. diciendo: “Esto dice porque no trajimos pan”. volvieron a Jerusalén con gran gozo. 16:6-11). alabando y bendiciendo a Dios” (Lucas. después de haberle adorado. Esto se va revirtiendo al ir ellos mismos creciendo espiritualmente por la gracia y la práctica de la vida religiosa a un estado de conciencia más superior. en este orden. porque muchas veces cae en el fuego y muchas veces en el agua. que no tenéis pan? ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y saduceos?” (Mateo. les dijo: “¿Por qué pensáis dentro de vosotros. En conclusión. yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros. Y lo he traído a tus discípulos. generación incrédula y perversa. de tono menor las recriminaciones que Cristo realizaba a sus propios discípulos y apóstoles: Cuando llegaron al gentío. Y entendiéndolo Jesús. 15:16).

bendecid a los que os maldicen. el fanatismo y la intolerancia. los conquistadores o jerarcas del clero. etcétera–. el perdón que ha pedido Juan Pablo II por todos los hechos indebidos que se han dado en la historia del cristianismo es un acto de grandeza y un noble ejemplo que debería mover a una actitud de mayor humildad a quienes dicen ser cristianos. aludiendo razones religiosas. del perdón ilimitado y la incondicional bondad –“Amad a vuestros enemigos. crueldad. en el orden espiritual. haced el bien a los que os aborrecen y orad por los que os ultrajan y os persiguen” (Mateo. odio. 24:45)–. sacándolos de la arrogancia de una supuesta exclusividad de la verdad religiosa. Así. interpretándola de una forma tan torcida y equivocada que la presentaban como una dictadura teológica sustentada en el temor. Solo así es posible concebir que en un mensaje que habla del amor fraternal más sublime. egoísmo. veían en ella solo lo que ellos en su conciencia tenían –ambición. que. aún estando en una doctrina tan explícita respecto del amor. que menoscaba otras expresiones de la religiosidad presentes en la humanidad. En definitiva. Es significativo el hecho de que los mismos apóstoles pudieron llegar a tal condición cuando les fue otorgada por gracia dicha comprensión superior –“[…] entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las escrituras” (Juan. 132 LibrosEnRed . Por esto. realizarán los actos más crueles e inmisericordes.Arcángelo Cerezzo Frex de una comprensión intuitiva superior adquirida por la gracia y la santificación. es el estado de conciencia el que hace ver en el mensaje religioso la medida personal. que el sujeto ya trae. 5:44)– pudiesen surgir personajes tales como los inquisidores.

Juan Pablo II señaló que el infierno debía ser entendido. más que como un lugar. “El infierno en su lugar”. El infierno. sin lugar a dudas.124 Este planteamiento obedece. un estado de amor de la persona”. 124 Ariel Álvarez Valdés.123 Al respecto. Pero una vez. el famoso místico de la tradición sufí Omar Khayyam señala en su obra Rubaiyat : “Más allá de la tierra. L’Observatore Romano. Después de miles de años de una comprensión cosista en el entendimiento colectivo de su significado. que no ha podido ser resuelto por la teología tradicional. indica la situación en que llega a encontrarse quien libre y definitivamente se aleja de Dios. sino una situación que no existe con independencia de la persona que se aleja de Dios. Sin embargo. indica: “Las imágenes con las que la Sagrada Escritura nos representa al infierno deben interpretarse correctamente: expresan la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios. “El infierno como rechazo definitivo de Dios”. el infierno no es un lugar creado por Dios. a través de una mirada reencarnacionista puede ser aclarado este gran enigma de la religión cristiana. Así. También el cielo es una situación. Este aparente insalvable escollo. al criterio que se refleja en otras religiones y tradiciones espirituales.Capítulo III El infierno y la muerte como expresiones de la reencarnación El tema del infierno es. Revista “Mensaje”. buscaba yo el cielo. 30 de julio de 1999. una voz grave me dijo: “El Juan Pablo II. el infierno. la cual le impide constituirse como un sistema doctrinal armónico y coherente. por lo demás. Al respecto. que algunos de los conceptos que Cristo manifestó empiezan en la actualidad a ser comprendidos y expresados de una forma más significativa y profunda. más allá del infinito. sigue siendo considerado un misterio de la fe. manantial de vida y alegría”. 123 133 LibrosEnRed . el sacerdote y teólogo Ariel Álvarez Valdés realiza el siguiente comentario: “Como menciona Juan Pablo II en la mencionada catequesis. como un estado de conciencia negativo generado por el alejamiento del hombre de Dios. enero y febre ro de 2005. en la aclaración del problema que se intenta abordar. Es significativo constatar. más que un lugar. la gran contradicción del cristianismo. Un ejemplo de ello es la expresión aún vigente declarada por la Iglesia católica respecto del infierno.

generado por el alejamiento del hombre de Dios. en el cual expresa: […] el infierno es el lugar de pena definitiva sin posibilidad de retorno o mitigación de dolor […]. Todavía están vigentes las palabras de Juan Pablo II en su escrito “El infierno como rechazo definitivo de Dios”. por duras que ellas sean. http://www. que contrasta con el carácter transitorio de la existencia y. Sin embargo. 125 Omar Khayyam.bibliotecasvirtuales. teniendo en cuenta que han existido cientos de años de una visión concreta del infierno –lugar de fuego y demonios– que tanto atemorizó al hombre medieval y. ante tal evidencia que la vida nos muestra con fuerza. a algunas personas que actualmente afirman con irreflexiva convicción tal planteamiento desde sus respectivos credos. de las experiencias dolorosas humanas. en la vida podemos ver actitudes. la teología cristiana en general sigue asumiendo el infierno como un estado definitivo y perpetuo. la respuesta debería ser afirmativa. que perfectamente pueden ser asumidos como un infierno ante las vivencias lacerantes y menoscabadas que ellas presentan. “Rubaiyat”. aunque en menor medida.com 134 LibrosEnRed . Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra infierno.Arcángelo Cerezzo Frex cielo y el infierno están dentro de ti”. tanto en el orden teórico como práctico. de radical negación de un sentido religioso de la existencia. sino por encontrarse en un estado de apertura o negación de aquello que conduce a la comunión con Dios.125 Esta aclaración es significativa. Por sobre el debate de si existe una cierta condición que remita al infierno como una dimensión o realidad. Esto lleva a la pregunta: ¿puede lo infernal ser experimentado en nuestra vida presente en este mundo? Dados los argumentos previos. como sufrimientos y estados de degradación y miseria humana. Así. Desde el planteamiento tradicional se continúa definiendo el infierno como un estado de sufrimiento perpetuo que se podría llegar a experimentar después de esta vida. es claro que el acento de lo infernal está en un estado de conciencia que implica sufrimiento y enajenación. Quienes se obstinan en no abrirse al evangelio se predisponen a una ruina eterna alejados de la presencia del Señor y de la gloria de su poder. lo infernal no estaría condicionado esencialmente por el estar aquí o en un más allá. De hecho. como tal.

por negativo que fuese. con independencia de la autoridad de quien las expresa. Por lo demás. “El infierno como rechazo definitivo de Dios”. 126 135 LibrosEnRed . La condenación consiste precisamente en que el hombre se aleja definitivamente de Dios por elección libre y confirmada con la muerte. Por un lado. por incorrecta que sea la conducta de un ser humano. L’Observatore Romano. por la gravedad de sus implicancias. existe una clara incongruencia entre la falta y el castigo. si lo justo significa dar a cada cual lo que merece. 30 de julio de 1999. siendo malos. siempre Juan Pablo II. ¿cómo es posible pensar que Dios. haría algo así con los hombres? –“Pues si vosotros. la necesidad de hacer una revisión crítica de las siguientes interrogantes: - ¿Es el infierno realmente un estado de pena definitiva. suena inconcebible responder afirmativamente a tal posibilidad.La reencarnación en el mensaje de Cristo Morir en pecado mortal sin estar arrepentidos ni acoger el amor misericordioso de Dios significa permanecer separados de Él para siempre por nuestra propia y libre elección. o desde una mínima objetividad racional. sobre la base de los mismos conceptos presentados. a un sufrimiento interminable? Si eso no nace ni en el hombre. que representa para el cristiano un padre pleno de amor y perfecta sabiduría. ¿qué padre que tenga aún los mínimos sentimientos de cariño hacia su hijo lo condenaría. 11:13)–. Esto genera. ¿cuánto más vuestro Padre que está en los Cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” (Lucas. ¿con qué acto. sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos. una ruina eterna sin posibilidad de retorno o mitigación de dolor? - ¿El hombre rechaza libre y conscientemente a Dios? - ¿La muerte sella para siempre la opción del hombre pecador de redimirse y lograr la comunión con Dios? Mirada la primera pregunta desde los valores y sentimientos más nobles del ser humano. no puede dejar pasiva a la persona que busca consciente y reflexivamente asumir sus convicciones. que sella para siempre esa opción. desde el orden afectivo. podría hacerse alguien merecedor de un sufrimiento eterno? Obviamente. a pesar de todas sus limitaciones. por desviada que fuera su conducta.126 El leer tales expresiones. En segundo lugar.

Recordando la clásica expresión teológica “la gracia no va contra la naturaleza”.Arcángelo Cerezzo Frex se puede rescatar un rasgo de bien en su proceder. Al respecto. por lo que no nos debió haber creado. Emanuel Swedenborg señala: Si sabemos que Dios solo puede ser bondad y perfección infinita. Así parece. Los archivos por semana: 29/2007. con una clara lógica. el teólogo Ariel Álvarez Valdés señala: “Pensar así convierte a Dios en un ser cruel y despiadado. el Dios de amor que propone el cristianismo. como así fue. no pueden ser aceptados bajo la comprensión tradicional y se debe asumir que lo que dicen las escrituras simplemente no ha sido comprendido o interpretado debidamente. implícita en la interpretación tradicional del infierno. ¿será posible que en un punto tan sensible como la creencia de un supuesto sufrimiento eterno.es. Él sabía que nos iba a tener que castigar eternamente.128 Esta cita demuestra con una clara lógica que las ideas del infierno y la condenación. sino de modo infinitamente implacable y cruel. justamente cuando estos no tienen ya posibilidad alguna de enmendar su situación”. ¿Acaso Dios no considera esto? En este sentido. junto con su mensaje moral que propugna perdonar ilimitadamente y actuar con bondad. lo cual deja cerrada toda opción a una reflexión posterior. respecto de lo cual. porque. cuando nos creó. http://www. no actúa como un ser infinitamente bueno. y desde luego. exista una contradicción tan radical entre lo que expresan las Sagradas Escrituras y lo que dictan la razón y el mínimo sentido común del ser humano? Ante tal contradicción.iespana. 128 “Las inquietudes del Sangui”.blog. Revista “Mensaje”. por mínimo que sea. Como tal. los que defienden la tesis de una eterna condenación señalan usualmente que el hombre no está capacitado para entender la justicia de Dios. representan una contradicción radical ante la esencia y la naturaleza de Dios. un sádico que se venga de los seres humanos que le han desobedecido. “El infierno en su lugar”. es imposible que sea tan sumamente imperfecto. Ariel Álvarez Valdés.127 En definitiva. hace absolutamente inconcebible la idea de un infierno asumido como un sufrimiento eterno o un alejamiento definitivo de Dios. sin más posibilidades de perdón. 127 136 LibrosEnRed . pero si no lo sabía cuando nos creó. y su creación se le fue de las manos. entonces significa que no era infinitamente sabio y previsor. como procesos eternos. cruel e injusto. incluso con el que nos hiere y busca dañarnos. enero y febre ro de 2005. la creencia tradicional en torno al infierno contradice radicalmente la esencia misma de Dios.

los israelitas no se preguntaban mucho qué ocurría después de la muerte. justos e injustos.La reencarnación en el mensaje de Cristo Pero incluso asumiendo tal postulado. lo primero que deseché de mí fue la fe en el infierno como un absurdo inmoral”. Diario íntimo. Simplemente creían que todos los hombres. “El infierno en su lugar”. al morir bajaban a una inmensa habitación oscura y silenciosa llamada sheol. Ariel Álvarez Valdés. ¿en qué consiste? ¿Revela la Biblia algún detalle sobre él? Para responder a estas preguntas. Y allí. una muerte definitiva o la condenación del mal de cada uno. Ninguna hipótesis presentada por los teólogos hasta ahora puede explicar plenamente el infierno. La palabra de Dios.C. p. 41. la contradicción sigue siendo evidente y proyecta a un inevitable fideísmo que niega el valor de la racionalidad. degradando la fe a una creencia irracional. Esto conduce al creyente a una suerte de una inconfortable ambigüedad que va minando sus convicciones. los judíos dejaron de creer en el sheol como único final para todos y comenzaron a enseñar que en el otro mundo había dos habitaciones distintas. pues..130 Miguel de Unamuno. En los primeros tiempos. donde llevaban una vida debilitada y somnolienta. 129 130 137 LibrosEnRed .129 Respecto del tema del infierno y su progresión histórica en la tradición judeo-cristiana. Así. los pecadores serían atormentados con castigos. Pero sobre los sufrimientos o penas que allí habrá no dice una sola palabra. A lo largo de la historia se han propuesto diferentes hipótesis. Lo único que afirma claramente es que se trata de la no salvación. debemos tener en cuenta que en este tema –así como en otros– la mentalidad bíblica fue evolucionando. una para los justos y otra para los pecadores. como alrededor del año 200 a. como lo expresaba con vehemencia el famoso literato y filósofo español don Miguel de Unamuno: “Por el infierno empecé a rebelarme contra la fe. que pueden resumirse en tres. Revista “Mensaje”. enero y febre ro de 2005. un estar sin Dios. Con el paso del tiempo se empezó a ver lo errado de esta manera de pensar. No era posible que tuvieran un final semejante los que habían llevado una vida buena y los que habían llevado una vida de pecado. si bien enseña la existencia del infierno jamás ha explicado en qué consiste. el teólogo Ariel Álvarez Valdés señala en su interesante artículo titulado “El infierno en su lugar”: ¿Existe el infierno? Y si es así. Una situación de dolor permanente. lo cual solo puede ser superado por una valerosa declaración de su sentir. buenos y malos. Alianza Editorial.

asumiendo que la justicia es dar a cada cual lo que merece. 11:22). - Se autorreconoce que a pesar de todo el análisis que se ha hecho del problema en la historia de la teología no se ha logrado aún llegar a una explicación satisfactoria que dé cuenta de manera clara en qué consiste el infierno. Relegando en este punto el criterio filosófico y dando preeminencia al teo lógico se hace necesario establecer. como en el mundo cristiano en general. 23:14). una dimensión gradual 131 San Agustín. - Desde estas consideraciones se puede reafirmar que el acercamiento a una posible solución podría alcanzarse desde un enfoque reencarnacionista del tema. manifestando. y en una referencia directa a los fariseos. la contradicción sigue siendo patente en la doctrina cristiana. y que no cabe aceptar la noción de que en lo perfecto se dé lo injusto. si la tesis de la eternidad e irreversible condición del infierno como un sufrimiento permanente es válida o incorrectamente asumida. entendida como un sufrimiento perpetuo o una nadificación de nuestro ser. San Agustín. se ha llegado a la convicción de que es absolutamente inaceptable e inconsecuente asumir la posibilidad de una condenación eterna. http://www. les señala: “Por eso recibiréis mayor condenación” (Mateo. por su parte. Igualmente.Arcángelo Cerezzo Frex De esta cita podemos inferir tres conclusiones fundamentales: - En la mayoría de los teólogos. a los de Capernaum les señala que el castigo será más tolerable a los de Sodoma que a ellos. Jesús amenaza a los habitantes de Corozain y Betsaida.131 Esto lleva implícito que existirían también sanciones menos severas ante faltas de menor gravedad. tanto en lo que se refiere a los méritos como a las faltas: “Entonces dará a cada uno de acuerdo con sus obras” (Mateo. en las mismas palabras de Cristo. De los escribas. es significativo señalar que Cristo afirma en forma explícita que cada uno recibirá de acuerdo con sus obras. en definitiva.corazones. Por otro lado.org 138 LibrosEnRed . indica: “La desdicha será más soportable a unos condenados que a otros”. Como tal. En primer lugar. afirma también que tendrán un juicio más severo. 16:27). asegurando que por su impenitencia han de tener un castigo mucho más severo que los habitantes de Tiro y Sidón (Mateo. porque ello contradice la esencialidad misma del cristianismo que nos presenta un Dios de amor y misericordia. “ENCHIR III”.

sus obras realizadas en el ejercicio de su libertad. - No se puede estar alejado por siempre de Dios. en cuanto tarde o temprano deberemos retornar a Él. “generación de víboras”. a pesar de toda su miseria moral. Sin embargo. donde todos los seres se van al cielo o al infierno. - La llegada a la comunión con Dios no se realiza en un evento único. Es muy significativo en este punto comentar también las expresiones de Cristo para con los fariseos. Sin embargo. uno de los Padres de la Iglesia.La reencarnación en el mensaje de Cristo de las sanciones –mayores o menores– y la noción de una proporción justa al grado de la falta. Es decir. etcétera– . podría ser equivalente a una sanción interminable. llegarán algún día a la comunión con Dios –tesis planteada por Orígenes. si la justicia exige que la magnitud del castigo corresponda a la gravedad de la culpa. Cristo les dice: “En verdad os digo. a la plenitud de la comunión con Dios. a pesar de toda su precariedad moral presente. llegarían. De esto se pueden deducir importantes conclusiones: - Todas las personas. - Si las faltas se dan dentro de un orden temporal y contingente. Ambos principios –gradualidad y justicia– negarían necesariamente la tesis de la eternidad de la condenación y el sufrimiento. de lo cual se infiere que eran obviamente los candidatos más directos a una supuesta condenación eterna. 21:31). 139 LibrosEnRed . en consideración de las siguientes razones: - Lo que es gradual implica medida. los publicanos y las rameras van delante de vosotros al Reino de los Cielos” (Mateo. ninguna falta. sino en un proceso gradual. que en el plano de las criaturas se da en la medida en que cada uno vaya logrando la santificación personal. “generación mala y adúltera”. en los primeros siglos del cristianismo–. es contradictorio a una mínima comprensión de la justicia que lleven a un castigo absoluto e interminable. lo cual deja en claro que los fariseos. una condición parcial y relativa que excluye necesariamente lo absoluto. aunque postreramente. “hijos de Satanás”. “serpientes”. por grave que sea. proporción y. de acuerdo con sus particulares méritos y faltas. como tal. a quienes criticó más duramente por sus faltas morales a través de afirmaciones muy fuertes –“hipócritas”. unos retornarán antes y otros después. definitivo o eterno. en un versículo de gran significado.

p. llevan necesariamente a concluir que no existe un infierno. Carlos Valles señala una significativa consideración: “El misterio es para venerarlo en el silencio final de nuestra búsqueda. tras hacer todo lo posible por entenderlo y reconocer los límites de nuestro alcance al abordar los secretos de la vida. intentaremos en este punto abrir un camino interpretativo que permita dar una luz de entendimiento que nos acerque a una mejor comprensión del tema del infierno. Sal Terrae. Edit.133 132 133 Boaventura Kloppenburg. mediante Cristo. 79. lo que implicaría de hecho la no revelación de dicha verdad. Esta doctrina es ciertamente un misterio en el sentido más estricto tradicional del término. sino temporal y momentánea. y que.Arcángelo Cerezzo Frex Todas estas consideraciones. pero no para invocarlo desde el principio y cerrar el camino del pensar”. 32. oiga” (Mateo. La reencarnación.132 En relación al juicio indicado. el fideísmo y la superstición. En este sentido. que no ha logrado sondear ni comprender la real dimensión y profundidad de sus alusiones al referirse al concepto del infierno. es decir: una verdad revelada por Dios. inferidas desde el mismo orden teológico. es valedero señalar que esta incapacidad históricamente ha generado que la búsqueda de una explicación al problema se haya dado en los ámbitos de la irracionalidad. entendido como un lugar o estado que represente una condición de permanente e interminable sufrimiento. ¿Qué ha llevado a la teología tradicional a afirmar la tesis de un estado de perpetuo sufrimiento y desarraigado de Dios? La respuesta a ello está en una lectura de las palabras de Cristo. 140 LibrosEnRed . como tal propuesta por la Iglesia y que nuestra limitada razón humana no alcanza a comprender. ¿Una vida o muchas? Edit. en definitiva. su incomprensión se da más bien por una carencia personal que obstaculiza el aclarar dicha verdad revelada –“el que tiene oídos para oír. Carlos Valles. en cuanto el alejamiento de Dios no implica una separación definitiva. Asumiendo el predicamento de que si Dios nos quiere revelar alguna de sus verdades es para que las comprendamos. Los mismos religiosos y teólogos cristianos reconocen su total incomprensión y ceguera interpretativa respecto de un tema tan crucial y determinante como la naturaleza de la condenación y el infierno que Cristo declara: No hay duda de que en la doctrina cristiana sobre la posibilidad de un estado sin remedio y sin fin de exclusión de la vida eterna hay aspectos muy difíciles de entender. San Pablo. p. 13:42)–. y no para que permanezcan en la condición de un misterio absolutamente inalcanzable para sus criaturas.

En el grado más extremo están los que presentan faltas morales graves y recurrentes. antivalores y modos de vida que provocan tal consecuencia. por consiguiente. se refiere en forma recurrente a la expresión: “allí será el llorar y el crujir de los dientes”. en primer lugar. ¿Qué quiere significar Cristo con tal expresión? Obviamente. lugar o dimensión donde se experimentará la vivencia de lo infernal –estado de desarraigo de Dios– formularse las siguientes preguntas: - ¿Quiénes deberán ir a él? - ¿Cuál es la naturaleza de este ámbito llamado infierno? - ¿Por qué Cristo lo define como un fuego eterno que no se apaga? Asumiendo la primera pregunta. De hecho. en el sentido personal. recibirán una condenación mayor y entrarán en forma más tardía y postrera al Reino de Dios –“Por esto recibiréis mayor 141 LibrosEnRed . Uno. en este punto. En esta orientación. ¿quiénes irán al infierno? o ¿quiénes cae rán en la condenación?.La reencarnación en el mensaje de Cristo Al iniciar la reflexión es válido. hace alusión al infierno en forma repetida como un fuego eterno que no se apaga. como una realidad. se puede constatar que al realizar una lectura de los diversos pasajes que en las Sagradas Escrituras hacen referencia a las personas que experimentarán la condenación. es decir. donde sufrían la terrible agonía de ser eternamente quemados vivos los pecadores. Cristo. justicia y amor. en este orden. dentro de la amplia gama de sujetos que son posibles candidatos a esta situación. asumir que la vivencia de lo infernal –estado de vaciedad existencial por el desarraigo de Dios– no implica que ella se dé como una experiencia desvinculada de una realidad. Tal sádica representación de lo infernal resulta aberrante a cualquier entendimiento que reconozca en un acto de mínima cordura que estamos hablando del juicio de un ser que es la absoluta sabiduría. Es significativo. lo realiza en dos sentidos. Sin embargo. tales escritos dan cuenta de una gran diversidad de actitudes. también plantea el significado del infierno desde un orden objetivante. subjetivo o vivencial que significa pasar por tal estado. En este sentido. no merece mayor comentario ni crédito la visión cosista que lo asumía como una perpetua hoguera. Incluso es posible visualizar un cierto orden gradual. ámbito o circunstancia. al considerar el infierno como un ámbito. toda experiencia psíquica o moral nos remite o se desarrolla en una condición o circunstancia objetivamente dada. al referirse al infierno. donde irán los que sean condenados a él.

categóricamente. tales como ofender a sus padres –“el que maldiga al padre o a la madre muera irremisiblemente” (Marcos. 21:8). tales como: “Ninguno puede servir a dos señores: porque o 142 LibrosEnRed . ni los que cometen adulterio. ni los borrachos. que la gran mayoría de la humanidad está expuesta. Es honesto reconocer que pocas personas manifiestan un real sentido re ligioso de la vida y realizan un verdadero esfuerzo por encontrar a Dios. 13:23-24)–. 5:22)–. son recurrentes en la generalidad de los seres humanos. No dejan de ser dignas de ser tomadas en cuenta también ciertas expresiones de Cristo que definen. También. ¿son pocos los que se salvan?”. ni los usureros” (I Corintios. en estricto rigor. ni los afeminados. 6:910)–. etcétera–. ni los homosexuales. la cual se ve reflejada en la afirmación de Cristo: “Porque muchos serán los llamados y pocos los escogidos” (Mateo. de un modo u otro. ni los que adoran ídolos. “serpientes”. que son a los que Cristo más censura por sus faltas morales –“hipócritas”. las Sagradas Escrituras hacen referencia a aquellos que presentan diversos modos de vida y actitudes antivalóricas que ameritan la condenación –“mas los cobardes e incrédulos y abominables y homicidas y fornicarios y hechiceros e idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago encendido con fuego y azufre” (Apocalipsis. en otro orden. en un pasaje de radical definición moral. ni los avaros. 23:14). “De cierto os digo que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al Reino de Dios” (Mateo.Arcángelo Cerezzo Frex condenación” (Mateo. En una condición distinta estarían las personas que intentan superar estas faltas morales y que hacen un esfuerzo por llevar una vida de santidad. uno me encuentra”. Y él les dijo: “Esforzaos a entrar por la puerta angosta. En otro perfil se involucra a los que cometen algunas faltas puntuales. En este grupo se encuentran los fariseos. 7:10)– o actuar agresivamente con sus semejantes y ofender a las personas –“Todo aquel que se encoleriza contra su hermano merece la condenación […] y cualquiera que le diga necio quedará expuesto al infierno de fuego” (Mateo. es interesante hacer presente una expresión que se le atribuye a Krishna –la gran encarnación divina del hinduismo–: “De mil. a esta condenación infernal. 21:31)–. una minoría respecto del común denominador de los seres humanos. ni los ladrones. ni los tramposos. 22:14). porque os digo que muchos procurarán entrar y no podrán” (Lucas. esta cuestión. mirando la vida cotidiana. obviamente. En este punto. “No se engañen: no serán recibidos en el Reino de Dios los que tienen relaciones sexuales prohibidas. Estas faltas. lo que hace pensar. de mil que me buscan. pero que no lograrán alcanzar la salvación en su vida actual –“Y alguien le dijo: “Señor. por lo cual esos “muchos que procurarán entrar” son. uno me busca.

Si nos atenemos al claro orden ontológico que define Cristo –cielo-infierno. Estas consideraciones llevan a reafirmar que el infierno. En otro versículo de radical definición respecto del tema que reafirma lo antes señalado. por consecuencia necesaria deberá caer en la condenación. nacidas de la misma boca de Cristo. sumidas en la voracidad del consumismo o en la hipnosis del condicionamiento publicitario y el mercantilismo. no pueden ser más clarificadoras y categóricas. 23:14)–. mas es estrecha puerta y angosto el camino que conduce a la vida. - Es un grupo heterogéneo. según el grado de sus faltas. a la imagen social. 7:13). Si sopesamos tales planteamientos y vemos la realidad del mundo. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mateo. por qué no decirlo. en cuanto en él están presentes una diversidad de estados de conciencia y niveles de desarrollo moral. Cristo dice: “Entrad por la puerta estrecha. que está graficada en tales faltas mo rales. o estimará al uno y menospreciará al otro. 19:24). es no solo donde pagamos nuestras faltas a través del sufrimiento –“allí será el 143 LibrosEnRed . a la gran mayoría de la humanidad. en orden a que la cantidad de los condenados es definitivamente mayoritaria “y son muchos los que entran por ella”. y son muchos los que entran por ella. y caerán en la condenación. en la carencia de una intencionalidad religiosa en sus vidas o en un esfuerzo de desarrollo espiritual aún no suficientemente maduro. porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición. - Según antes se demostró. 6:24). ellos recibirán sanciones de distinta intensidad –más o menos graves–. donde tantas personas viven apegadas a los bienes materiales. Tales expresiones. o la conocida máxima: “Es más fácil que pase un camello por el orificio de una aguja que un rico entre al Reino de Dios” (Mateo. a la riqueza. es obvio una vez más que la gran mayoría de las personas caerá en la condenación. tiene tres características que se pueden inferir con claridad: - Representa a un gran número de personas y. mirado como el ámbito donde irán todos los que caigan en la condenación. salvación o condenación– y consideramos que obviamente el que no entre al cielo al Reino de Dios.La reencarnación en el mensaje de Cristo aborrecerá al uno y amará al otro. según el grado personal que le corresponda –”por eso recibiréis mayor condenación” (Mateo. y pocos son los que la encuentran” (Mateo. podemos llegar a la conclusión de que todo este heterogéneo grupo de personas que no entrarán al Reino de Dios.

puede estar representado en todo lo que existe en la medida que el sujeto se sienta separado y desarraigado de ese todo. es gravitante tener presente que lo infernal. al leer el relato de ese rico avaro y poco piadoso que no puede acercarse a Dios por sus pecados. Desde este enfoque. se señala que a él ahora le toca sufrir. como cualitativos –la diversidad de estados de conciencia y niveles de desarrollo moral presentes en ellos–. y por ello mismo. el infierno considerado como un ámbito o lugar. la estadía en un plano que podamos llamar infernal es temporal y condicionada al grado de la falta del sujeto. por lo cual. donde nos purificamos para poder paulatinamente ir acercándonos a la comu nión con Dios en la santidad. como un estar en. De hecho. como lo plantea la religión hindú. Esto no niega la posibilidad de asumir la existencia de dimensiones que puedan llamarse específicamente infernales o celestiales. Sin embargo. lo que lleva a tal circunstancia es el estado de conciencia del sujeto y sus faltas personales. 144 LibrosEnRed . Pensar. ella es de tal sublimidad y plenitud que los estados de conciencia de la gran mayoría de las personas abocadas a la mera contingencia es una condición de tal carencia que puede perfectamente ser asumido como un estado infernal. Esto reafirma. etcétera. una eternidad de desarraigo y sufrimiento. es perfectamente pensable que la vivencia del infierno –desarraigo de Dios– pueda darse aquí en el mundo y en la vida presente de todos los que viven alejados de Dios. por el contrario. sino también. como anteriormente se analizó. que el mismo infierno es lo que la teología católica ha querido yuxtaponer o agregar a las Sagradas Escrituras con la noción de purgatorio. donde se habite con posterioridad a la muerte. que todos los que sufran la condenación deban permanecer en un sufrimiento y alejamiento perpetuo de Dios. Así. 16:19-31). en cuanto el egoísmo de este rico avaro no amerita. Aquí cobra sentido la expresión del ateísmo existencialista que afirmaba el sentimiento de ser arrojado al mundo. vivenciar el sinsentido y la alienación que proyecta a los sentimientos de angustia. Como dicho estado puede ser superado. y sus faltas justamente pagadas.Arcángelo Cerezzo Frex llorar y el crujir de los dientes”–. aún asumiendo tal posibilidad. Por consiguiente. si la miramos desde la descripción que realizan los santos de la vivencia mística. mirando desde una recta justicia. se presenta una vez más como una tesis insostenible. ¿esta dimensión es propia de esta u otra realidad?. soledad. Respecto de la segunda pregunta. considerando tanto criterios cuantitativos –la inmensidad de los que en ellas están representados–. como lo expresa Juan Pablo II. y como tal. representa esencialmente un estado de conciencia. y como se logra inferir en alguna medida en el relato del rico Epulón y Lázaro (Lucas. desamparo. más que un lugar. es una situación. donde ese ahora tiene obviamente una condición temporal. de categórica forma.

Todas estas características estarían representadas. vegetales. De esto se infiere que si podemos habitar corporalmente en ella es. que sería la sustancia del universo visible. por los mismos juicios que las Sagradas Escrituras señalan son una inmensa cantidad de personas. desde la experiencia humana conocida. que. se puede establecer que el infierno. “y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno” (Mateo. queda la pregunta: ¿por qué la presenta como un fuego? Es muy válido pensar que tal representación simbólica no es arbitraria. Considerando que a ella deberán llegar todos los que caigan en la condenación. y que de algún modo se asemeja a aquello que quiere representar. es significativo tener en cuenta que Cristo indica la posibilidad de caer en él tanto en la condición espiritual como corpórea –“temed al que puede echar el cuerpo y el alma al infierno”. que puede ser representada como un gran fuego. que es una macrodimensión espacial que tiene el sello de eternidad de su creador. a la creación universal. ¿por qué Cristo la define como un fuego eterno que no se apaga?. se hace necesario formular una segunda pregunta que quizás abra el camino a la solución: ¿qué realidad nos remite a una macrodimensión espacial que es eterna? La única posible. planetas. “El infierno en su lugar”. la cual posee. y.134 A partir de esta convicción surge la pregunta: ¿qué representa este símbolo? Intentando una respuesta a ella. por consecuencia necesaria. Ariel Álvarez Valdés. es que ella se refiere al universo. por lo demás. es una macrodimensión espacial. Al asumir la posibilidad de tal tesis. es evidente que la alusión al concepto fuego es metafórica. porque no alude al fuego físico –“fuego que no se apaga”–. como el ámbito o dimensión donde se experimenta lo infernal. de hecho. y relacionando todos estos conceptos. una realidad que tiene en una de sus notas la espacialidad. y es dinámica y radiante como el fuego. en el sentido de una energía cósmica. si determinamos la dimensión sustancial de este universo visible y configurado. sino que a una realidad continua –“fuego eterno”–. con cualidades trascendentales. lo eterno de su creador. enero y febre ro de 2005. Reiterando la idea propuesta. pero hoy sabemos que se trata simplemente de un símbolo”. Si miramos desde el paradigma científico el universo en su composición esencial. 5:29)–. minerales. esta se muestra como una radiante y dinámica energía que tiene el sello de la eternidad de Dios. Revista “Mensaje”. por sobre la diversidad de realidades configuradas presentes en él –estrellas.La reencarnación en el mensaje de Cristo En relación a la pregunta: ¿cuál es la naturaleza de este ámbito llamado infierno?. Asumiendo finalmente la última pregunta. El teólogo Ariel Álvarez Valdés señala al respecto: “Los teólogos han discutido durante siglos sobre la realidad de este fuego. etcétera– este es básicamente una realidad atómica energética. 134 145 LibrosEnRed . por lo tanto.

está en unidad. Edit. donde vivencia la precariedad psicofísica y moral –“el llorar y el crujir de los dientes”–. 9-11. jugará y medirá [condena] todas las cosas” (Fragmento 66)–. Así. lo cual involucra imperfección al considerar que es un atributo de Dios la inmutabilidad. el ser siempre el mismo en total perfección. Esto tiene un aval en los descubrimientos de la ciencia astronómica. pero que. sin embargo. una nueva comprensión del tema del infierno. bueno y justo. abriendo. “aquello que mueve sin ser movido”. En este discurso. ya que al entrar en el proceso creativo universal y su inagotable dinámica toma una identidad separada del creador. que plantea procesos de expansión y contracción de la realidad universal. en la noción de fuego que expresa Cristo. el universo siempre se está manifestando. no podemos desconocer que Cristo alude a este simbólico fuego del infierno con el carácter de una realidad eterna. lo cual lo expone a la naturaleza contingente y transitoria del ser. por lo demás. el desarraigo de Dios –sentido subjetivo o vivencial del infierno–. En este orden. pero con lapsos pasivos y activos. en definitiva. el universo representa lo mutable. solo una presunción–. 135 R. como lo definiera Aristóteles. Es interesante en este punto recordar la filosofía heraclitiana que se refiere también al universo como un fuego desde conceptos trascendentales tales como la eternidad y la condición creadora y censora de lo existente –“Este universo es y será fuego viviente” (Fragmento 30). Mirado. Textos de los grandes filósofos. lo que está en cambio. más allá del carácter delimitado temporalmente que el discurso teológico cristiano tradicional le atribuye al universo –que es.135 El asumir que el universo en su infinita dinámica es el infierno al cual alude Cristo se puede entender desde una concepción propia de la teología natural. Como tales. en permanente transitoriedad. “el fuego gobierna el universo” (Fragmento 64). Verneaux.Arcángelo Cerezzo Frex en gran medida. Pero los hombres han concebido lo justo y lo injusto” (Fragmento 102)–. el universo desde las criaturas. Herder. habiendo caído sobre ellos. él representaría la estancia –sentido objetivado del infierno– donde se experimenta lo infernal. 146 LibrosEnRed . el fuego pasa a representar en este filósofo el factor dinamizador de un universo que fluye y está en permanente cambio –“Es imposible bañarse dos veces en el mismo río” (Fragmento 91)–. pp. a los cuales se les denomina en el lenguaje religioso el día y la noche de Brahmán. es decir. Es significativo aclarar que en el hinduismo los ciclos creativos de Dios son infinitos. Edad antigua. como tal. armonía y equilibrio desde la mirada de Dios –“Para Dios todo es hermoso. “El fuego. nunca antes alcanzada.

El otro. En este sentido. Dios. p. a la estancia o lugar de castigo y purificación. donde las formas configuradas varían de innumerables maneras. pero si la conciencia y la mirada del hombre no están puras –en el sentido moral y espiritual de lo que ello implica–.136 El universo como creación de Dios es evidentemente un bien. que es en sí misma ilusoria y generada como consecuencia de asumir una identidad –ego– en la diversidad y transitoriedad de lo existente –el Sansara–. en cuanto se percibe como un cambio continuo y desconcertante que nos expone a una mutabilidad permanente de la 136 Ibídem.La reencarnación en el mensaje de Cristo Al estar la esencia de lo infernal en un estado de conciencia. experimentarán la vivencia. 147 LibrosEnRed . obviamente. como antes ya citamos. que dispone amorosamente nuestra apreciación de la realidad como creación armónica de Dios. En conclusión. y como tal. donde serán echados los que caigan en la condenación. pero la realidad universal. la cual cambia su percepción de lo existente de un estar arrojado al mundo. doloroso o enajenante. en conflicto con la realidad –planteamiento no por mera coincidencia formulado por el existencialismo ateo–. Allí. no crea el mal. Un cuestionamiento que podría surgir a la concepción propuesta es señalar que el universo como creación de Dios debería ser un bien. Pero los hombres han concebido lo justo y lo injusto”. a un estar arraigado al mundo –Zubiri–. al tomar en ella una identidad. Todo esto es representado simbólicamente como una danza frenética de nacimiento y muerte realizada por la dimensión negativa de la diosa Kali. se pueden reconocer dos sentidos íntimamente ligados respecto del concepto del infierno en el cristianismo. el cual consiste en la vivencia de una aparente separación del hombre con Dios. de tal desarraigo infernal. en concordancia con su creador. bueno y justo. Heráclito de Efesos afirmaba: “Para Dios todo es hermoso. puede sentir y percibir su experiencia de la realidad como algo malo. Esta visión tendría profundas vinculaciones con el significado del infierno en la religión hindú. al ser vivenciada en un estado de desarraigo de la vivencia de Dios. que es el supremo bien. las criaturas. y de acuerdo con sus particulares faltas. se vuelve un mal. la apreciación de la realidad universal está determinada por el mayor o menor grado de desarrollo espiritual del sujeto. que está representado por un estado de ignorancia llamado El Maya. que desde los criterios asumidos alude al dinamismo de la creación universal. Uno que alude claramente al estado negativo que genera la experiencia de desarraigo y separación de Dios que experimentan las criaturas –sentido subjetivo o vivencial–. en mayor o menor grado. 11.

un estado de conciencia que muestra una realidad infernal por estar privado de la vivencia de lo divino. el cual era vivenciado como un lugar de armonía y plenitud. o helo allí”. que es el reconocimiento recurrente que hace Cristo respecto de la condición de Satanás –el mal– como “príncipe de este mundo”. el infierno. Al igual que cuando se afirma que Dios creó el cielo y la tierra se comprende con ello que es una alusión a todo lo existente. un orden profundo. En este sentido. con un punto fundamental. Resulta analógicamente clarificadora al respecto la referencia al relato protohistórico del paraíso –más allá de la connotación simbólica o real que se le asigne–. la entrada al Reino de Dios dada en la percepción de la realidad como expresión multievocadora de la sublimidad de Dios –“El Reino no vendrá con advertencia. Como tal. de la vida a la muerte. sino en aquella realidad o dimensión ontológica. al universo propiamente dicho. por lo demás. etcétera. El infierno no es algo que Dios crea. Por ende. en el mismo orden Dios creó el paraíso. pero al desobedecer la voluntad de Dios y perder con ello la comunión con Él. de sufrimiento –“parirás con dolor”– y disputa manifiesta –en el asesinato de Caín a Abel–. se entiende con mayor claridad la idea de que el infierno. es concordante con muchas expresiones de Cristo que hasta el mo 148 LibrosEnRed . es una situación. Tal experiencia representa. donde lo existente se percibe en la unidad armónica que da la vivencia de la sublimidad de su creador. finito y perecedero. se logra develar o desocultar. estaba diciendo que el Reino de Dios no representa la realidad superficialmente percibida. de la saciedad al hambre. Ni dirán: “Helo aquí. tras esta desenfrenada y paradojal multiplicidad y mutabilidad. y al decir situación debemos entender por ello un estado de conciencia que implica la imposibilidad de sentir la plenitud divina. desde esta comprensión se puede señalar que cuando Cristo afirmaba: “Mi Reino no es de este mundo” (Juan. al distanciarse en un orden conciencial de su ser. en definitiva. En un orden contrario. al estar la conciencia personal arraigada a Dios. Así.Arcángelo Cerezzo Frex salud a la enfermedad. el asumir que la realidad universal es. Por ende. negado a la felicidad y el amor pleno. porque he aquí el Reino de Dios. está entre vosotros” (Lucas. La referencia al mundo es interpretada mayormente por los teólogos no como una alusión a nuestro planeta específico. en la intuición radical que entrega la vida mística y la santidad. una armonía que subyace en ella. de la compañía a la soledad. en definitiva. sino a la realidad universal. La posibilidad de asumir que el infierno es una referencia al universo –con las aclaraciones antes señaladas– es reforzada. donde se ve solo lo mutable. sino una situación que propicia la criatura al perder la intuición de Dios. 17:21)–. el mismo ambiente se vuelve un lugar de lucha existencial –“ganarás el pan con el sudor de tu frente”–. 18:36). más que un lugar.

Veamos. la cual se le presenta como un mal. que por no ser tomado en cuenta es capaz de dejar a sus criaturas en una eternidad de sufrimiento y vaciedad. que el infierno en la comprensión tradicional era un problema sin solución. es plenamente válido buscar elementos de juicio en otras verdades reveladas presentes en otras religiones de la humanidad. según este filósofo. Orígenes habla de rigores eternos. el sufrimiento. ofendido e inmisericorde. por 149 LibrosEnRed . En este orden. que su cuerpo será perfecto. lo que implica. El error de fondo de la teología tradicional está en confundir lo infernal como un estado o vivencia –que representa una condición temporal para las criaturas– y lo infernal –infierno objetivado– como una dimensión o ámbito de existencia que es una realidad continua o eterna. lo absoluto. Los salvados tendrán un ser perpetuo y no sujeto a carencia. Es significativo también hacer notar que incluso el planteamiento de la teo logía tradicional que niega la reencarnación tiende a validar indirectamente la posición antes asumida. mas los castigados pasan temporalmente por ello para expiar y purificar sus culpas. lo impermanente. reflejaría un principio de cambio. el discurso de la teología tradicional respecto de la condición de los salvados y los condenados al cielo y al infierno respectivamente. Esto refleja una total inconsecuencia entre su decir y su hacer. en este orden. modificación. el pecador y el enemigo. Si consideramos. Por lo tanto. En primer lugar. todos los seres tarde o temprano deberán retornar a Dios. por ejemplo. que demanda ilimitadamente del hombre las virtudes del perdón. esta señala que la naturaleza de lo celestial polariza radicalmente con lo infernal. no sujeto al transir de la muerte física. lo necesario y eterno. es la que ha llevado a la evidente contradicción de afirmar.La reencarnación en el mensaje de Cristo mento no tenían una aclaración. con los elementos conceptuales que se manejaban. Esta nueva comprensión implica superar visiones literalistas y macabras del significado de lo infernal. si a lo celestial le corresponde lo divino. de lo cual se infiere que los castigos o sanciones son los constantes. Así. en contraste con uno castigador. Es muy interesante en este punto recordar el planteamiento del filósofo y teólogo Orígenes respecto del problema señalado. Otra razón para darle crédito a esta visión es el criterio hermenéutico ecuménico que comienza a validarse en la actualidad. la muerte. es decir. En este punto se puede comprender que la falta de visión y la literalidad de la teología tradicional. la vaciedad y lo contingente. a lo infernal pertenece lo precario. en un tema como el infierno. otorgando una solución al problema que hasta el momento no se había alcanzado. un estado de impermanencia y. la piedad y la bondad para con el caído. en lo referido a su corporeidad. por un lado. lo pleno. glorioso o inmortal. un Dios de amor inconmensurable.

de hecho. como una totalidad. Así es totalmente coherente asumir. Desde esta perspectiva es válido asumir que cuando Cristo aludía a la condenación eterna implicaba en ello la experiencia reencarnatoria. lo cual la hace asumir un sentido erróneo de finitud y precariedad. habla también de una condenación eterna. exige asumir que los que no accedan a tal condición. identificándose solo con las condiciones contingentes y particulares de la realidad. esa misma lógica. que no implica para la criatura en particular una situación definitiva e irreversible. la finitud y la transitoriedad. en su congruencia interna. que los condenados no posean un cuerpo glorioso. El significado del concepto condenación eterna debe tomarse. mirado desde la creencia en la reencarnación.Arcángelo Cerezzo Frex el contrario. se extroyecta. La criatura cae en el proceso condenatorio y pasa temporalmente por esta condición hasta que logra alcanzar la ascesis a la conciencia santa 150 LibrosEnRed . de un estado a otro. Si el infierno y su eternidad aluden a la creación universal en su permanente dinámica. a la muerte. sino una corporeidad precaria expuesta al sufrimiento. En concordancia con tal planteamiento. En este orden. carezcan de tales beneficios y estén expuestos a la mortalidad. la no muerte. la condenación eterna implicaría. en definitiva. por consiguiente. desde la lógica del argumento presentado. la enfermedad –“allí será el llorar y el crujir de los dientes”– y. es la condenación. Todo lo señalado lleva a reafirmar que el infierno. Es significativo. el entrar en el continuo proceso encarnatorio es la condición que la lleva a experimentar tal desarraigo infernal o estado de aparente separación de Dios. Esto. en este punto. Reafirmando lo señalado se puede decir que. haciéndola perder la intuición de su naturaleza inmortal y plena. Si la lógica de la polarización entre el cielo y el infierno pone de manifiesto que es un bien divino la inmortalidad y la perpetuidad del propio ser. en lo que atañe al estado de las criaturas. la permanencia. sugiere claramente que tal condición lleva implícita la mutabilidad reencarnatoria. la inmortalidad y la perpetuidad del ser. desarraigándola de la intuición vivencial de la eterna e inmutable plenitud del espíritu. el proceso de continua mutación del ser de una corporeidad a otra. al quedar condicionada a realidades objetivas –diferentes cuerpos–. y sean condenados al infierno. por ende. en cuanto representa un proceso que extroyecta la conciencia de sí a la relatividad y transitoriedad del mundo fenoménico. en una equivalencia a la eternidad del infierno. en el caso del budismo se asume el infierno como un ciclo de nacimiento y muerte continuos que determinan el cambio de cuerpos y circunstancias que experimenta el yo antes de lograr el Nirvana. como un proceso universal de continua mutación. la conciencia de sí de la criatura. constatar que Cristo.

En conclusión. omnisciente y omnipresente presencia de la plenitud absoluta del ser supremo. Cristo es enfático en este orden en afirmar que la llegada al Reino de Dios es un bien alcanzado solo por quien realmente lo merece y por aquel que en sus obras demuestre las virtudes y la determinación de cumplir y realizar la voluntad de Dios –“No todo el que dice: ‘Señor. una tradicional máxima de la mística de la India señala: “Cuando uno da un paso hacia Dios. Esto no implica asumir una actitud mecanicista en la relación con Dios. y que algún día. como se deduce de las palabras y el mensaje moral de Cristo. entrará en el Reino de Dios. Así. sino a un cambio de estado de conciencia. y en la voluntad de practicar los ideales religiosos. que son esencialmente la misericordia y la gracia las que abren la ascesis a la comunión con Dios. condición en la cual supera este estado negativo. Con ello es fundamental dar cuenta de que la ascesis a la conciencia santa no implica desde el concepto reencarnacionista salir de la realidad existente. al vivenciar en sí misma y en todo lo que existe. nuestras buenas obras. sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo.La reencarnación en el mensaje de Cristo y la plena comunión con Dios. son una condición ineludible para alcanzar la plenitud que Dios quiere revelarnos. expresadas en nuestros méritos o virtudes. pasa a ser determinante en la realización de un sentido trascendente de la vida. Es. 151 LibrosEnRed . desde el enfoque religioso. en definitiva. si bien es de fe asumir que la intervención de la gracia puede sacar a un pecador de sus faltas y errores por la pura voluntad divina. Ello no apunta a un cambio de lugar. “Por lo tanto os digo que el Reino de Dios será quitado de vosotros. desmundanizarse –abandonar el mundo– o descorporizarse –dejar el cuerpo– como errónea y prejuiciosamente se imputa. detrás de lo mutable. El reconocer que lo infernal –desarraigo de Dios– es un estado temporal. Señor’. Por el contrario. como siempre se ha entendido en la más genuina tradición del hinduismo. desocultando detrás de su diversidad y dinamismo incesante la presencia divina de su creador. Al respecto. y será dado a gente que produzca frutos de él” (Mateo. todos deberán llegar a la plenitud en Dios. por lo cual son condición esencial para acceder a la divinidad. la eterna. es de fe también asumir que detrás de algunos inescrutables designios de Dios nunca impera el capricho ni la arbitrariedad. 7:21). Dios da cien hacia uno”. en cuanto la gracia siempre es desproporcionada y la voluntad sálvica de Dios y su sabiduría trascienden la comprensión inmediatista del ser humano. En este orden. 21:43)–. el actuar moral o inmoralmente. Aunque podamos asumir. como algunos teólogos lo afirman. las obras pasan en este orden a ser lo que en alguna medida dispone a recibir tal gracia. no da en modo alguno lo mismo. estar en la realidad. no implica en modo alguno asumir que los actos morales –méritos o faltas– son equivalentes.

Si vemos en este orden a la humanidad. y con toda tu mente” (Mateo. de ese amor total por lo absoluto y supremo. las obras no dan la salvación de por sí. En este sentido. una situación tal podría ser causa también de las buenas acciones que un sujeto realizó en alguna vida pasada. y con toda tu alma. de aceptar la invitación de Dios. a cualquier otra condición –“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. no entramos al Reino por nuestras obras. si bien Dios por su gracia puede levantar al más caído. 23:37)–. cuando nuestro amor por Él es prioritario. sino también en el de que en las buenas obras está ya implícita la presencia de la gracia. que asuma más bien que ambas son dos polos sinérgicos que se retroalimentan. una divina. que asumir que por dicha indisposición serán inevitablemente condenados. Es mucho más cristiano asumir que tendrán otras vidas para darse cuenta de su error y reconocer que en Dios está el mayor bien. por el contrario. según lo señala el primer mandamiento. sino por la gracia como logramos la salvación”. según lo develan las Sagradas Escrituras. negación o desvaloración de la opción espiritual y religiosa en sus vidas. relativización. pero sí llegamos por ellas hasta su puerta. sino solo por la intervención de Dios. En otras palabras. las obras nos conducen hasta su entrada.Arcángelo Cerezzo Frex sino. “Llamad a la puerta y se os abrirá” (Mateo. se expresa tradicionalmente: “No es por las obras. Al decir que no es por las obras que se logra la salvación se corre 152 LibrosEnRed . millones de sujetos se resisten a tal invitación. Si Dios es el que abre la puerta al Reino. lo cual se infiere de expresiones de Cristo tales como: “El que persevere será salvo” (Mateo. pero conducen a la condición donde ella se manifiesta. justa y sabia determinación. de ese anhelo místico por lo sublime y perfecto. Por otro lado. por la voluntad de la criatura de abrirse a dicha gracia. o: “buscad y encontraréis”. la cual implica decir que no es por méritos propios que llegamos a tal condición suprema. desidia. Esto no solo en el orden de que las obras atraen la gracia y que la manifestación de dicha gracia lleva a realizar buenas obras. Sin embargo. la vivencia de esa necesidad superior de la plenitud de lo divino. 7:7). eso está condicionado. Esta tradicional suerte de dicotomía entre la gracia y las obras debe ser superada a través de una visión más integradora. Profundizando en este punto. En este sentido el mensaje de fondo es que Dios se revela en toda su plenitud cuando lo amamos plenamente. 24:13). Por ende. sin por ello negar en modo alguno la libre voluntad de Dios de actuar de acuerdo con su supremo arbitrio. Tales palabras reflejan tanto la afirmación de la segura respuesta de Dios como la imperiosa necesidad de buscarla. es el estado final de un proceso de santificación y ascesis gradual al conocimiento de Dios en nosotros. Esta postura es plenamente válida si asumimos la salvación como el coronamiento final del proceso de santificación personal. en gran medida. a través de actitudes tales como indisposición.

- Muchos orientan sus actos solo en función del exitismo y una competitividad deshumanizada. “hijos de Satanás”– o a otros sujetos –“No arrojéis perlas a los cerdos. Respecto del segundo. desde un necesario realismo. 15:26). la necesidad de una purificación gradual. se ven en la vida de todos los grandes santos de la humanidad valores como la disciplina. tentaciones y mezquindades humanas. “Este pueblo de los labios me honra. Así.La reencarnación en el mensaje de Cristo el riesgo de caer en la errónea comprensión de que no es necesario realizar obras correctas ni esforzarse para lograr la salvación. 15:8)–. todo el mensaje moral de la Biblia como de las grandes religiones desmiente tal errónea postura. se muestra como un imperativo religioso más que evidente. como la entrega en bien de los demás. en algunos casos. el autocontrol y la lucha contra las debilidades. no para los perrillos” (Mateo. la fugacidad del hedonismo y la apariencia. no podemos olvidar que: - En este mismo momento existen sujetos cometiendo atrocidades a sus semejantes. que nos libere de la precariedad existencial y nos conduzca paulatinamente hacia la santidad. por ende. Todas estas cualidades son constantes en toda la etapa activa de su vida religiosa y. - Otros abusan de los demás o ponen su inteligencia al servicio de la guerra y la destrucción. En este orden. el sacrificio. - De este modo. 7:6). niveles de desarrollo personal muy precarios y distantes a una condición de pureza moral y santidad. no podemos desconocer que Cristo reconoce. no sea que las pisoteen. en su proceso hacia la plena santificación y comunión profunda con Dios –“Uno de esos no sale sino con mucho ayuno y oración” (Mateo. 153 LibrosEnRed . Basta recordar los fuertes epítetos con que se refirió a algunos de los fariseos –“víboras”. - Tantos viven condicionados por los medios de comunicación. En referencia a lo anterior. como una gran masa social abocada a satisfacer intereses limitados e individualistas. - Innumerables personas viven en una cotidianeidad movida por el consumismo. sin excepción. dando valor a banalidades y sin un sentido trascendente de la vida. a través de. “Esto es para los hijos. implícita como explícitamente. Tanto esta necesidad de una purificación gradual como el reconocimiento de diversos estados de desarrollo moral y espiritual son dos criterios que se muestran con claridad en la Biblia. mas su corazón está lejos de mí” (Mateo. 17:21)–. expresiones muy fuertes. la perseverancia. y vuelvan y os despedacen” (Mateo.

Esta verdad implica necesariamente que nuestras obras. es que el logro de la ascesis a Dios pasa por nuestras obras apoyadas por la gracia e implica tener reales merecimientos para lograrlo. en este tema el único punto que se muestra con clara evidencia en las Sagradas Escrituras. en cuanto algunos lo rechazan categóricamente por considerar que no tiene una base bíblica consistente. La solución que ha propuesto tradicionalmente la teología católica es la noción del purgatorio. entonces. el cual es un constructo teológico no consensuado en el mundo cristiano. no hicieron tal acto de constricción. es la que señala que nada impuro puede entrar al Reino de Dios (Apocalipsis. habiendo actuado pecaminosamente. obviamente. otras vidas para realizarlas. los cuales acceden después de la muerte a una dimensión o estado de existencia donde purifican sus faltas para poder entrar al Reino de Dios en un estado de pureza moral y santidad. a tal planteamiento de Cristo la teología tradicional católica ha yuxtapuesto la noción del purgatorio? Es evidente. si nuestras buenas obras son una condición necesaria para llegar a Dios.Arcángelo Cerezzo Frex Otra expresión bíblica de gran fuerza. Esta creencia se sustenta y depende. de la condición de mayor precariedad moral –como por ejemplo el caso de los fariseos criticados por Cristo– a la santidad hay un salto muy grande. En definitiva. como ya lo hemos señalado. asumido como una condenación eterna para quienes. deberán ser lo suficientemente meritorias como para llevarnos al estado de santidad o pureza para llegar a la comunión con Dios. ¿Por qué. Si consideramos que se asume el purgatorio como una con154 LibrosEnRed . Por lo demás. mirado este orden dual –cielo-infierno–. en cambio. 5:48)–. 21:27). de la creencia en el infierno. Cristo no hace mención directa alguna de una condición o ámbito que podamos reconocer como lo que la teología católica define como el purgatorio. El purgatorio se plantea esencialmente como un privilegio de los pecadores arrepentidos. como también el imperativo de lograr la plena perfección espiritual –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. De he cho. por lo cual es coherente y lógicamente necesario creer que dicha tarea deba realizarse en varias vidas. lo cual lleva a la necesidad de la purificación moral y la santificación. y como ellas se realizan obviamente en la vida –el tiempo de merecer–. es explícito y recurrente al hablar de la realidad del cielo y el infierno. que el equívoco significado que se ha dado al concepto de infierno es determinante en la invención de la tesis del purgatorio. y si es condición esencial entrar puros al Reino de Dios es muy valedero pensar que una existencia humana no es suficiente para acceder a tal estado. que reafirma la necesidad de la purificación moral y espiritual personal. y por consiguiente. es lógico pensar que si ellas no fueron practicadas en la existencia presente de la persona deberá existir otra oportunidad. en congruencia con la gracia. En definitiva.

debemos considerar. que es consecuencia de aseverar la posibilidad de una sola vida y tener que dar cuenta. desde un justo orden moral. El punto central es que la noción del purgatorio es un constructo teológico artificial y forzado de la teología católica tradicional. Escatología II. en cuanto en una sola existencia terrenal tal condición es muy difícil de lograr. Por lo tanto. Si toda nuestra opción de lograr la plenitud divina o de caer a un eterno sufrimiento. ¿no sería aquello la más grande injusticia e incongruencia? En primer lugar. un purgatorio. 155 LibrosEnRed . afirma: “Hay que contar con la necesidad y la posibilidad de esa purificación postmortal para llegar al pleno encuentro con Dios.La reencarnación en el mensaje de Cristo dición donde a través del sufrimiento purificamos nuestras faltas y pecados para llegar en pureza y santidad a Dios. A la hipótesis del purgatorio propuesta por el catolicismo. 1991. y por ello mismo nos purificamos para llegar a la santificación –en cuanto todos llegarán tarde o temprano a Dios–. Esta problemática queda totalmente superada al aceptar la posibilidad de varias existencias para lograr tal condición. y consideramos que lo que Cristo plantea realmente como el infierno alude a una condición temporal donde pagamos nuestros pecados a través del dolor. como lo señalan las Sagradas Escrituras. Madrid. Si vemos la realidad del mundo y su historia. podemos constatar que innu137 p. en su obra de escatología. la noción del purgatorio como una realidad yuxtapuesta al orden ontológico que la enseñanza de Cristo declara –cielo-infierno– es una tesis artificial que se sustenta en errores interpretativos y contradicciones que son superadas con claridad al aceptar la posibilidad de la reencarnación. que la evaluación de nuestras virtudes o faltas debe estar en relación con los actos libres y con plena conciencia. en definitiva. queda evidenciado que el mismo infierno es. reafirmando lo dicho. de la condición de pureza y plena madurez moral para entrar al Reino de Dios. pues este encuentro demanda una limpidez o maduración de ánimo que normalmente no alcanzamos en la vida”. donde sistematiza los criterios que sustentan la tesis del purgatorio. sin embargo.137 Por consiguiente. es decir. el teólogo Andrés Tornos. de los comportamientos que se ejercen en plenitud de las facultades humanas. se le debe reconocer el mérito de intuir la imperiosa necesidad de la existencia de otra vida u otra condición de vida posterior a la actual que nos permita purificarnos moral y espiritualmente. el pretender yuxtaponer tal concepto al claro orden ontológico que proponen las Sagradas Escrituras –cielo-infierno– es evidentemente un error generado por la equívoca interpretación dada a los significados de tales categorías. un alejamiento perpetuo de Dios o una nadificación absoluta de nuestro ser se sellara en una sola y única vida. En este sentido. Publicaciones de la Universidad Pontificia Comillas. 246.

Muchos viven en la indigencia o nacen con enfermedades que los mantienen en la inconciencia o en la mínima comprensión del sentido de sus actos. en su obra en torno a la reencarnación. realizados en anteriores existencias. la vida de muchas personas desde su inicio presenta una desventaja mayúscula respecto de otras en todo orden. Comentando esto. Mirando desde otro perfil el problema. y algunos ni siquiera logran comenzar su propia vida en el mundo. lo haría a priori casi imposible para algunos respecto de otros. y que todos al pagar el efecto de sus faltas y purificarse podrán llegar a la plenitud en la comunión con su creador. Si tratasen de instruir a un idiota para que se convirtiera en un gran artista o filósofo. Al contrario. la posibilidad de lograr la salvación en una sola vida. en una condición semejante para lograrlo. de que la tesis de la teología cristiana tradicional es evidentemente errónea. en la estructura doctrinal cristiana se adiciona la creencia en una fuerza del mal –Satanás– que busca poner obstáculos y alejar al hombre de Dios. la calidez afectiva y la formación moral son su hábitat natural. lo cual facilita y casi predetermina el replicar conductas semejantes. expresado en actitudes violentas. señala: El lapso de una vida es demasiado breve para desarrollar los propios poderes hacia la perfección. considerando las condiciones tan dispares de una existencia a otra. el Swami Abhedananda. la desnutrición. tendencias viciosas y delictivas. mirando la realidad de la vida. con flagelos como la pobreza.Arcángelo Cerezzo Frex merables sujetos no logran realizar una vida que podamos reconocer como verdaderamente humana. Millones nacen y viven en la más extrema miseria y degradación. Al contrario de ello. es mucho más congruente pensar que tales desgraciados eventos son consecuencia de un mal uso de la libertad de las criaturas. ¿Y le castigarán porque no puede llegar a ser así? ¿El hombre que posea el mínimo sentido 156 LibrosEnRed . No debemos olvidar también que. Algunos nacen en un hogar donde el buen ejemplo. donde se vuelve normal un proceder negativo. Desde este criterio. además de la cortedad de la vida. vulgaridad y falta de afectividad. Esto da cuenta una vez más. valores y méritos que nos conduzcan a la salvación. otros viven desde su nacimiento en ambientes tan precarios y menoscabados que los someten a un fuerte condicionamiento cultural. Si creemos en un Dios justo y misericordioso. lo justo sería que todos partiéramos. ¿tendrían alguna vez buen éxito en el intento que de que se volviese así durante la vida? No. en lo que se refiere a oportunidades. las desigualdades de la existencia y los límites y condicionamientos de la libertad. sin acceso a la educación ni al conocimiento de principios religiosos o morales. todo lo cual hace en su conjunto casi imposible pensar en la posibilidad de la santidad y la salvación en una sola existencia. si en una sola vida debiéramos todos demostrar las actitudes.

si escogemos equivocadamente. En este mismo sentido. es mucho más creíble que existen muchas vidas y que todos los seres.La reencarnación en el mensaje de Cristo común sería tan irrazonable? De manera semejante. y por la posibilidad de poder optar o negar libremente a Dios. ¿Cómo podrían ser juzgados entonces los muchos seres que no alcanzan a nacer o que mueren en sus primeros años sin tener mayor noción de la realidad o de poder hacer un proyecto de vida personal? Este es un punto que refleja otra contradicción en la doctrina teológica tradicional. Eso me recuerda un viejo relato. cómo no recordar la tesis que perduró durante cientos de años. ¿Pueden imaginar lo que ocurrió con el prisionero? ¿A esto podemos llamarlo acto de misericordia?138 Según el planteamiento tradicional. para enfatizar las contradicciones profundas que plantea la posición monovitalista. y que somos responsables de nuestra elección. En este mismo sentido. Kier. volverán a nacer en una futura vida para continuar su desarrollo moral y espiritual. veamos su postura sobre los niños bautizados que mueren en sus primeros años de vida. Dios dejó libertad a su poderoso Satán para corromper a sus criaturas. 157 LibrosEnRed . Este dijo al prisionero: “Mira. serás puesto en la mazmorra y tu tortura no tendrá fin”. p. al mismo tiempo. te doy la libertad. pero hay una sola condición: si te ataca un animal salvaje. La lógica de tal argumento resultaba simplemente aberrante. Quienes preconizan tal argumento olvidan que. se nos juzga por nuestras acciones en orden a su bondad o maldad. ¿qué pensarían si Dios castiga a un hombre porque no puede llegar a ser perfecto dentro de una vida? Es un pobre argumento decir que Dios nos dio libre albedrío para escoger entre el bien y el mal. Había una vez cierto lugar donde un prisionero fue puesto en libertad por un tirano. millones de seres caían en esta desgracia. comenta: ¿Por qué nacen hijos que vivirán solo un tiempo breve. puedes ir a cualquier sitio. con mayor razón los niños que fallecieron a temprana edad. el Swami Abhedananda. debemos ser castigados. según la cual los niños que morían sin ser bautizados quedaban eternamente en una dimensión llamada limbo. Al respecto. Como tal. sin poder llegar nunca a Dios. Reencarnación. en su obra La vida más allá de la muerte. le dio la libertad. Y diciendo esto. Edit. Si consideramos que dicho bautismo se refería solo al dado por la Iglesia. unos pocos días o semanas? ¿Por qué desaparecen sin tener oportunidad para aprender algo 138 Swami Abhedananda. hombre malvado. pero al mismo tiempo ordenó a sus sirvientes que soltaran un lobo hambriento para que cazase al hombre. 74.

sino que nos hace aparecer como absurdos e irracionales. Las múltiples y gigantescas irracionalidades que presupone aceptar la postura monovitalista del cris139 140 Swami Abhedananda. Kier. Eso es duro. y al final de ella.139 Para concluir el análisis de este punto. con el solo paliativo temporal del purgatorio. Edit. p. Alternativa desnuda que ensombrece con oscuridades tenebrosas la perspectiva inevitable de la muerte. eventualmente también con su cuerpo. larga o corta.Arcángelo Cerezzo Frex o tener experiencia en este vasto mundo de fenómenos? ¿Quién es el responsable y qué ocurre con esos niños? Bien. 158 LibrosEnRed . es mejor que recen para que sus hijos mueran antes de cometer más perjuicios. y agradecer al Señor porque sus cuerpecitos fueron cubiertos por el sepulcro. es mucho más conveniente que todos muriéramos siendo niños. como en muchos casos ocurre. cito la opinión del sacerdote jesuita Carlos Valles: En la hipótesis de que disponemos de una sola vida. según el pavoroso dualismo de esta concepción –cielo o infierno–. Yo haría eso si tuviera bebitos y creyera en semejante cosa.140 La lógica realista de los argumentos presentados es realmente demoledora y desnuda toda la irracionalidad e inconsistencia de la posición monovitalista. nos encontramos con que tenemos que jugarnos la eternidad en una sola carta. la sentencia única y definitiva que establece al alma para siempre. Para quienes pudieran creer en esa historia. en cuanto nuestra vida posterior podría llevarnos. La vida más allá de la muerte. espiritualmente avanzada o socialmente reprimida […]. 66-89. p. en una felicidad sin límites o en tormentos insufribles sin remedio. culta o primitiva. ojalá muriéramos en vez de vivir. De modo que esta teoría nada explica. nos jugáramos nuestra eterna condición futura. Carlos Valles. Una sola vida. La realidad es dura. ¿Por qué deberían experimentar todas esas aflicciones y molestias? Si pudiéramos ir directamente al cielo muriendo en la infancia. feliz o desgraciada. Sal Terrae. con el riesgo de que ello pueda depararnos el sufrimiento perpetuo. con tantas desigualdades en su punto de partida y dificultades en su desarrollo como es la existencia humana. Efectivamente. Cielo o infierno. ¿Una vida o muchas? Edit. y ha quedado más endurecida con la presentación tradicional. si en una vida temporalmente fugaz. 38. a una existencia desviada que nos exponga a la condenación eterna. podría existir una teoría de que van al cielo y gozan de la vida eterna.

pagar justamente nuestras faltas y avanzar a la condición santa que nos proyecte al reencuentro con Dios. Sin pretender agotar un tema de tan profundo alcance. por el contrario. representa de mucho mejor manera la infinita misericordia de Dios que el cristiano plantea y defiende. es significativa de abordar para completar el análisis propuesto. en su expresión más elevada. ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?’. El mirar la reencarnación no de una forma fatalista. desde todo orden. sino. Para salvaguardar tal condición misericorde de la divinidad se ha puesto tradicionalmente el acento y la total responsabilidad de la exclusión o alejamiento de Dios por el hombre en el mal uso de su libertad. sino aún hasta setenta veces siete’” (Mateo. su distanciamiento de Dios se da por sentirse gratificado por otra condición 159 LibrosEnRed . proyectando un amor puro e incondicional para con todos los seres. 18:2122)–. bendecid a los que os maldicen. Así. que lo lleva supuestamente a rechazar libre y conscientemente a Dios. que como ejemplo viviente de su enseñanza señala perdonar ilimitadamente a nuestro prójimo –“‘Señor. 5:44)–. incluyendo aquellos que nos hieren o nos desean el mal –“Amad a vuestros enemigos. que en sus mismos planteamientos da cuenta de evidentes y profundas incongruencias. la cual afirma el perpetuo sufrimiento para muchos seres. como una oportunidad de redimirnos y llegar a la suprema condición que Dios nos ofrece. que es asumido como aquel que rechaza a Dios. sino que existen otras opciones de vidas para superar nuestras debilidades. desde el punto de vista de lo que la misma moralidad cristiana plantea. si miramos la profundidad sublime del mensaje moral de Cristo. haced bien a los que os aborrecen y orad por los que ultrajan y os persiguen” (Mateo. el plantearnos la interrogante: ¿el hombre rechaza libre y conscientemente a Dios?. ni menos aún lo condena a un estado de sufrimiento permanente. su naturaleza lo impulsa a la búsqueda de la felicidad y. Pasando a contenidos de orden valórico. es también mucho más cristiano creer en la posibilidad de la reencarnación que aceptar la interpretación tradicional que la teología ha planteado hasta ahora. Jesús dijo: ‘No te digo hasta siete. a todas luces. como tal. Es evidente que el llamado hombre pecador. el sentido común y la honesta conciencia. que impulsa a responder a la ofensa con la bondad. una doctrina errónea. como a todos los hombres. el creer en la posibilidad de la reencarnación es mucho más lógico a un sentido teísta de la vida que la concepción de la teología tradicional.La reencarnación en el mensaje de Cristo tianismo tradicional demuestran que ella es. es un ser al que. es mucho más congruente y casi una exigencia el pensar que la muerte incluso del hombre más pecador no sella su oportunidad de revindicarse y alcanzar a Dios. que representa una inaceptable bofetada a la cordura.En definitiva.

y con toda tu alma. al obstaculizar su ascesis a Dios. los bienes materiales. Todo lo señalado lleva a inferir que la condición negadora que le impide al hombre llegar a la vivencia de Dios y experimentar tal plenitud es el priorizar un bien contingente por sobre el bien absoluto que significa optar por la divinidad. etcétera–. la ascesis a la comunión plena con la divinidad está condicionada por el hecho de que el propósito de buscar y amar a Dios debe ser prioritario y excluye cualquier otra jerarquización que lo relegue a un segundo lugar. Tal opción lo mantiene distante de la vivencia de Dios. como lo plantea Cristo con radicalidad. Esta opción negadora. Así. pero no a Dios en sí mismo. mirando el sentido interno de la afirmación de Cristo.Arcángelo Cerezzo Frex que supuestamente desea y lo satisface –el poder. por lo 160 LibrosEnRed . el primer mandamiento es categórico en este sentido –“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. Si el pecador no sabe realmente todo lo que pierde y cuán limitada es su opción del placer contingente respecto del gozo del espíritu se puede concluir que su negación es más bien a las condiciones. porque. San Francisco de Asís y muchos hombres santos de la humanidad. es necesario y lógicamente ineludible concluir que el gozo que se puede experimentar en aquello que es absoluto. de lo cual surgen las siguientes interrogantes: - ¿Puede ser conscientemente negado lo que realmente no se conoce? - ¿Si el pecador llegara a experimentar el gozo espiritual que vivencia el hombre santo al comulgar con la divinidad realmente rechazaría a Dios? - ¿Es la satisfacción que generan los bienes contingentes superior a la felicidad que se logra al sentir vivencialmente la presencia de Dios? Si asumimos la última pregunta. Su negación de Dios es. implica subordinar –no excluir ni negar– los otros órdenes de la vida al propósito prioritario de llegar a Dios. lo cual. el dinero. como se muestra tan vivamente en la vida de San Agustín. Este es el primero y más grande mandamiento” (Mateo. ciego a la magnificencia de la divinidad. lo cual queda avalado por aquellos que vivencialmente han experimentado tales experiencias. el reconocimiento social. desde un orden filosófico como teológico. 22:37-38)–. en un estado de desconocimiento o ignorancia de la naturaleza bienaventurada del ser supremo. por consiguiente. el placer sensual. hábitos y exigencias morales que conducen a la divinidad. perpetuo y eterno es infinitivamente mayor a cualquier otra satisfacción posible. y con toda tu mente. lo mantiene. por efímera o temporal que sea esta.

de creer que su elección es un bien para sí. sintiendo vivencialmente su sublime naturaleza. es decir.” “Como es glorioso tu cáliz.” Santa Teresa de Jesús “Es cierto que todas estas cosas inferiores tienen y nos comunican algunos deleites. Tal posibilidad solo puede ser esclarecida desde la vivencia mística directa y personal. Dios es un gozo siempre renovado. que creó todas las cosas. es el hecho de que la revelación explícita y presencial de Dios a la criatura ocurre en contadas ocasiones. “Quien a Dios tiene nada le falta. Dios no es un ente que podamos objetivar con independencia de nuestra cognición. Viendo. indirecta y una consecuencia.com 161 LibrosEnRed . y mayormente en la etapa más madura y avanzada de 141 “Confesiones de San Agustín”. la suprema subjetividad.” Paramahansa Yogananda Otra consideración semejante que impide asumir la supuesta opción de la negación libre y voluntaria de Dios. las expresiones de los hombres santos de la humanidad. sino. solo Dios basta.La reencarnación en el mensaje de Cristo tanto. que supera todos los placeres probados anteriormente. como lo planteaba Sócrates. no comprendiendo la precariedad y pérdida que conlleva tal preferencia. Por lo demás. ellas muestran con categórico énfasis que la vivencia de Dios es de tal sublimidad que no es posible desecharla y que eclipsa cualquier otra satisfacción posible. por el contrario. pero no como los de mi Dios. además. porque en Él se deleitan eternamente los justos. Sin embargo. y como tal.cervantesvirtual. respecto de las opciones morales. la única posibilidad de una real negación de Dios sería conociéndolo desde adentro. como criterio de condenación. que es de por sí un acto santificador.”141 San Agustín “Si pudieran sentir un destello del gozo que estoy sintiendo sabrían cuánto os estáis perdiendo. la gratuidad de la experiencia mística pasa por la voluntad y la disposición para abrirse a tal posibilidad. http://www. y Él es todas las delicias de los rectos de corazón.

personas de mal genio que alteran la tranquilidad de los demás. Si vemos la vida de prácticamente todas las personas. niños malcriados que son agresivos con sus iguales. adultos trabajólicos que pasan períodos de su vida solo preocupados de ganar dinero o malos vecinos que no respetan el espacio de los otros. lo cual queda evidenciado con una fuerza irrefutable en las palabras de Cristo en la cruz: “Perdónalos. salvo contadas excepciones. Teniendo en cuenta lo variables que son las decisiones humanas. Ejemplo evidente de ello son las relaciones de pareja. en una violenta riña callejera! ¡Cuántos otros fallecen drogados o en 162 LibrosEnRed . ¡¿cómo podría ser negado libremente lo que no se capta o no es percibido claramente?! Y ¡¿cómo Dios en su sabiduría y omnicomprensión podría condenar a sus criaturas sabiendo esto?! En conclusión. ¿cómo podría asumirse honestamente que las personas rechazan definitivamente a Dios. es habitual ver jóvenes que pasan por etapas de rebeldía en su adolescencia.Arcángelo Cerezzo Frex la vida religiosa de una persona. que toman sus decisiones movidas por estados de ánimo. no debemos dejar de considerar el ambiguo. por el contrario. sin arrepentirse. hombres y mujeres que tienen infidelidades y mienten temporalmente a sus parejas. Padre. el hombre se aleja de Dios por ignorancia vivencial de lo que es realmente Dios. a muchas personas les sucede tal infortunio. 23:34). siempre hay etapas de su existencia o momentos donde actuaron de manera inadecuada o no todo lo bien que pudieron haberlo hecho. ¡Qué desconcertante e inmisericorde sería la existencia si justo nos correspondiese enfrentar la muerte en el peor momento de nuestras vidas. sin la posibilidad de enmendar nuestras malas conductas ni sacar una lección de ello! Si vemos la realidad. cambiante y diletante actuar de innumerables personas. es una causal directa de la propia condenación. Sumado a lo anterior. ¡Cuántos jóvenes mueren en períodos de total irreverencia. la experiencia de dicha revelación se da en forma velada e indirecta. Así. A la gran masa humana. pero en cualquier caso. es esperanzador ver cómo muchas personas aprenden de sus errores. La lista podríamos engrosarla indefinidamente. emociones pasajeras y caprichos que les hacen cambiar frecuentemente sus criterios. sino por la imposibilidad e impureza del sujeto. psicológico o espiritual más avanzados. que pasan en muchas ocasiones fácilmente del radical rechazo al encuentro conciliatorio. sin embargo. con el agravante de que ni siquiera han tenido una vivencia directa y personal de Él? Las doctrinas de las Iglesias cristianas en su generalidad afirman que el morir en pecado. la realidad es esa. porque no saben lo que hacen” (Lucas. dándoles la vida oportunidades de enmendar sus faltas y crecer a niveles de desarrollo moral. sin respeto por sus padres. etcétera. y en rechazo a Dios. Asumimos que no por indisposición de Dios. Como tal.

sin arrepentirse y en rechazo a Dios. hipocresía. se eleven a la santidad. en definitiva. millones y millones se condenarían sin remedio alguno. a la luz de la concepción moral y teológicamente eudemonista que el mismo cristianismo plantea. tanto en la teología como en el plano filosófico. como un estar privado del mayor bien –Dios–. 163 LibrosEnRed . muerte. y que será superado en el momento en que. estado que se está realizando en la vida del común de las personas. Una vez más. dadas en futuras vidas. que es. estas consideraciones hacen pensar que la creencia en una condenación definitiva del hombre. violencia. habiendo mentido o sustraído un bien ajeno! ¡Cuántos parten sin la posibilidad de haberse disculpado por un daño cometido a un ser querido! ¡Cuántas personas se suicidan por no encontrarle sentido a la vida. actos pecaminosos. en ocasiones asumidas por los mismos malos ejemplos que dan los representantes de las instituciones religiosas! Las situaciones antes nombradas reflejan claramente. a través de la posibilidad de otras oportunidades de aprendizaje y superación. llevados a cabo a través de disvalóricos y enajenados medios –agresividad. en etapas de total rechazo a la religiosidad y a las normas establecidas! ¡Cuántos seres humanos dejan este mundo en períodos de infidelidad. el mayor mal. es decir. por lo tanto. está vivenciada la naturaleza más patente del infierno en la vida. etcétera–. manipulación y abuso de los demás. limitando al hombre al encadenamiento del placer superficial. Creer. en estados de total alteración emocional! ¡O cuántos otros dejan este mundo profesando filosofías ateas o agnósticas. a través de pensadores como San Agustín y Santo Tomás. Con mayor razón en el caso del que actúa con perversos propósitos –destrucción. En la misma consecución de tales propósitos. es absolutamente inconcebible. En la elección negadora de los valores y hábitos que conducen a la felicidad plena en Dios. denota ser mucho más congruente de aceptar y asumir.La reencarnación en el mensaje de Cristo un accidente. la ansie dad y el dolor. está completado su propio autocastigo. La falta de lógica de tal presunción es tan grotesca y contradictoria con la realidad de la vida que no podría ser aceptada por ninguna menta sensata. aún del más pecador. y que muchas de las tesis de la teología tradicional son inconsistentes. la frustración. Esto devela con mayor claridad el sentido de lo infernal como una carencia. para la doctrina cristiana oficial en su generalidad. Si así fuese. sumada a las inevitables consecuencias dolorosas que ello le depara. que el hombre puede salir de su ignorancia que limita el acceso a su plenitud y total felicidad en Dios. en estado de total intemperancia alcohólica. Esta misma doctrina expresa que morir en pecado. a través del proceso evolutivo purificatorio. etcétera–. es una causal directa de nuestra propia condenación.

Así. tanto la de los otros como la propia. por lo tanto.142 El sumar a los mismos actos negativos y sus consecuencias dolorosas. vemos a tantos seres humanos expuestos a dolores físicos extremos y desórdenes psíquicos alienantes. que lleva a buscar la plenitud en bienes temporales y/o en propósitos valóricamente incorrectos. mismo que socava su existencia. Nuestro propio conocimiento. considerando que Él representa la absoluta sabiduría. la imposibilidad definitiva de superar tal condición al experimentar la muerte física para posteriormente caer en un interminable sufrimiento y marginación de Dios. aún en caso de haber logrado los objetivos de su impulso destructor. es el concomitante del proceso de la vida y la condición para la salud psíquica. la mar142 Erich Fromm. con magistral claridad plantea Erich Fromm tales argumentos: “[…] no hagas a los otros lo que no quisieras que te hagan a ti” es uno de los principios más fundamentales de la ética. neurosis. Millares de personas tienen cáncer. movida por la ignorancia. Edit. 225. redefinir el significado del infierno. estrés. 164 LibrosEnRed . sufrimiento y enajenación personal. otras padecen alteraciones psíquicas como angustia. entendiéndolo más bien como un estado de precariedad. amor y omnicomprensión. depresiones. sida. en cualquier ser humano. lo haces también a ti mismo. causado por una autoexclusión temporal de Dios. si analizamos el problema desde una mirada concreta y descarnada. Fondo de Cultura Económica. ansiedad. en cierto modo. con los impulsos suicidas. Es necesario. tiene necesariamente repercusiones en nosotros mismos. insatisfacción. Finalmente. El impulso de destruir a otros es un fenómeno patológico comparable. p. nerviosismo. El violar las fuerzas dirigidas a la vida. etcétera. es definitivamente una tesis inaceptable. […] a cada paso encontramos que la persona destructora es desdichada. nuestra felicidad y nuestras propias fuerzas se basan en el respeto por esas fuerzas y nadie puede violarlas en otros y permanecer intacto. la vida nos enfrenta a una realidad en la que ha existido y existe mucho sufrimiento en este mundo. traumas. condiciones de invalidez. El respeto a la vida. que es de hecho ya un propio autocastigo y limitación. deformaciones físicas. Pero es igualmente justificado afirmar: todo lo que hagas a otros.Arcángelo Cerezzo Frex Desde el tema moral. Muchas están expuestas a problemas socioeconómicos como la hambruna. Ética y psicoanálisis.

cuando pensamos en las personas que habitan en las cárceles. cuando experimentamos la tortura psicológica de interminables noches de insomnio. atribuladas por deudas o falta de recursos. un ciego que no quiere ver. llenas de resentimiento. problemas y molestias que nos presenta habitualmente la vida cotidiana. sin la posibilidad de encontrar sosiego y descanso. cuando vemos la agresividad. el capricho. la vida real sería un claro botón de muestra de tal condición. “La estadía en este mundo es como pasar una mala noche en una mala posada. la cesantía. o el sentimiento de desazón por las culpas morales.La reencarnación en el mensaje de Cristo ginalidad. el desasosiego y las humillaciones que provocan las relaciones pasionales movidas por la obsesión. 2:8-9). como la inquietud y angustia desquiciante ante el extravío o rapto de un hijo. parafraseando una expresión tradicional. o el abatimiento y la pena que provoca la desconsideración o negación de los seres que amamos. es necesario asumir el infierno como un estado plural. en el abandono. no podemos llegar a otra conclusión que esas son evidentemente las penas del infierno. según el discurso tradicional. el abuso. tribulación y angustia” (Rom. o el sentir la tensión cotidiana de vivir con alguien agresivo y mentalmente desequilibrado. sufriendo vejaciones. Pablo habla de los habitantes del infierno como seres que experimentan “ira y enojo […]. la posesión. cuando vemos a tanta juventud enajenada por adicciones malsanas. los celos. Estos son los sufrimientos que cada uno recibe de acuerdo con sus particulares faltas. a niños malformados. es estar alejados o excluidos de la vivencia de Dios. por enfermedades devastadoras. cuando experimentamos el inmenso dolor de ver morir a un hijo o un ser muy amado. en el sentido de que existe en él una diversidad muy heterogénea de 165 LibrosEnRed .. Cuando vemos tantas familias desarmadas o mal constituidas. ¿Acaso no son los mismos estados físicos y psicológicos que vemos comúnmente en la vida normal en este mundo? Por lo demás. si consideramos que la esencia de lo infernal. si pensamos en la impotencia y el desagrado insoportable de una persona al ser agredida o ultrajada. o si consideramos los rigores. o a personas muriendo en hospitales. ¡¿Qué más se le podría agregar a tan precaria condición?! El que no es capaz de ver tan evidente realidad es simplemente. a personas con carencias afectivas y frustraciones amorosas que quebrantan su vida. De hecho.” Santa Teresa de Jesús Desde esta perspectiva. la infidelidad y el egoísmo. desnutridos o quemados producto de guerras fratricidas.

un aspecto probatorio muy significativo a estable cer es si en los versículos y las expresiones más directas de Cristo respecto del infierno y el estado infernal está implícita la creencia de la reencarnación. la condición infernal de la existencia. utiliza en forma recurrente la afirmación “allí será el llorar y el crujir de los dientes”. de este infierno universal. con los principios de la justicia. orientando sus vidas a un burdo hedonismo que se consuma solo al satisfacer los apetitos más básicos de la naturaleza instintiva y sensorial. y la vida que llevamos en él refleja. al hablar de infierno eterno. este lo plantea no como un sufrimiento absoluto y perpetuo para las criaturas. implica que este no comenzará a existir en un futuro ni que surgió en un pasado. e incluso los momentos de mayor plenitud y bienestar. sino que. al contrario. el placer y las satisfacciones que nos otorgan las experiencias psicosensoriales del mundo. afirmar la condición infernal de la vida personal no niega la existencia de grados de satisfacción o plenitud. además. por consiguiente. en este sentido. Obviamente. por lo demás. dados en instantes significativos de nuestra vida –que en muchos casos son infrecuentes–. como también la expresión 166 LibrosEnRed . en una gradual diversidad. Como esta condición de sufrimiento es gradual y proporcional a las faltas y los méritos de cada sujeto. aludiendo con ello a los múltiples estados de privación. Es muy significativo en este punto tener en cuenta que Cristo. degradación y enajenación que experimentan en diversos grados y matices los seres que existen. En síntesis. Este mundo es parte. el grado de precariedad. en cuanto es plenamente coincidente con el significado de lo infernal que se infiere de Cristo. que tienen en común la vivencia del sufrimiento y la alienación de la conciencia en los más diversos modos. sino también momentos de satisfacción o agrado. al compararlos con los gozos y vivencias místicas sublimes e insondables que relatan los santos en sus estados de comunión con Dios. el infierno es la realidad universal en su dinámica incesante. y lo infernal.Arcángelo Cerezzo Frex estados de precariedad. que Cristo. ello implica la existencia de una vida más llevadera para unas personas respecto de otras. sino que se está realizando siempre. cuando alude a la vivencia del infierno. No podemos dejar de considerar. Esto es coincidente. en la inmediatez de nuestro presente. Es decir. la misericordia y la providencia divina. por señalar la categoría de la eternidad. Por ello es quizá más pertinente hablar de los infiernos. y como tal. carencia o sufrimiento que experimenta cada criatura dentro de la creación universal. presentan una precariedad tal que ratifican en un orden global la condición infernal de la existencia humana. está siendo ahora. Debemos considerar. lo reafirma. Llegando a este punto. la vida no muestra solo sufrimiento. que millones de personas a través de la historia han vivido en niveles primarios de desarrollo humano. Así. sino como una condición gradual y proporcional a las faltas personales. Sin embargo.

se desarraiga de la autoconciencia espiritual y queda expuesta a los rigores de tal condición. etcétera. en el orden biológico. que. El ser echado afuera apunta. el frío. por lo tanto. y en la expresión “el crujir de los dientes”. En otro versículo semejante. En segundo lugar. En primer lugar. Esto genera un sentido de individuación cosista y separado de Dios. y al que viene no le echo afuera” (Juan. 8:12)–. no es mera casualidad que el primer contacto con este mundo en el alumbramiento sea el llanto –“allí será el llorar”–. lugar de calor y semejanza a un horno. la entrada del alma a la corporeidad en el vientre uterino. dadas las categorías psicofísicas que son la consecuencia de ser echado a él. que es espíritu –“Y echadle en las tinieblas de afuera allá. por lo demás. donde la conciencia de sí. 13:42). en la descripción de la vivencia de lo infernal se formulan categorías psicofísicas. Cristo señala: “y lo echarán al horno de fuego. sino que tiene un significado a develar. 6:37). En primer lugar. la noción de ser “echado afuera” sugiere la polaridad conceptual de un estar adentro –“El Reino de Dios está dentro del hombre”–. es una muestra de una conciencia extroyectada y desarraigada de su centro espiritual. El estar afuera. Será el llorar y el crujir de los dientes” ( Mateo. En este plano.La reencarnación en el mensaje de Cristo “echar afuera” –“todo lo que mi Padre me da vendrá de mí. la precariedad física dada en la vivencia del hambre. En la expresión “allí será el llorar” se representa la conciencia de la precariedad psíquica y moral dada en estados como la angustia. etcétera. al identificarse con la corporeidad y quedar limitada al orden sensorial. Es evidente que la afirmación “el horno de fuego” es una figura simbólica –una metáfora–. de una autoconciencia y ensimismamiento que nos proyecta a la comunión con Dios en la intimidad de nuestro ser. 25:30)–. allí será el llorar y el crujir de los dientes” (Mateo. El estar adentro representa la vivencia de la propia interioridad espiritual. el dolor moral. dado en la mera identificación con la corporeidad carnal. a la limitación del ser. como las características y funcionalidad de un horno. allí será el llorar y el crujir de los dientes” (Mateo. por su parte. “echadlo afuera a las tinieblas. es muy válido asumir que es una referencia a la matriz biológica de la gestación. a la pura corporeidad carnal. y las “tinieblas de afuera” son los inestables estados psicosomáticos que nos obstaculizan intuir y 167 LibrosEnRed . Esto permite pensar legítimamente que la alusión a la condenación al infierno apunta a tener que experimentar una vez más la vivencia de entrar en la corporeidad carnal. no es arbitrariamente señalada. la soledad. Así como al horno entra la semilla de trigo –el espermio– y por el calor se expande –desarrollo fetal– para salir convertida en el pan –nacido–. Estas expresiones permiten inferir las siguientes consideraciones fundamentales. el alma se encarna y queda confinada a la condición psicosensorial. la enfermedad.

Por su parte. arrojándolos al infierno. Es muy significativo constatar la clara y directa asociación que hace entre las tinieblas como expresión simbólica del estado infernal y una cierta condición negativa en el orden psicocorpóreo. Interesante en este punto hacer referencia a la expresión bíblica: “Y Dios no perdonó a los ángeles que pecaron. sino única –como si fuera uno solo–. El asumir que el sentido de la afirmación “ser echado afuera” apunta a la limitación del ser a la pura corporeidad carnal y que el infierno es un estado de desarraigo de Dios. Es muy válido pensar que. 4:24)–. Esta interpretación se ve claramente afianzada en las siguientes expresiones de Cristo: “La lámpara del cuerpo es el ojo.Arcángelo Cerezzo Frex vivenciar la quietud de nuestra íntima y esencial naturaleza que es el espíritu. llama la atención que Cristo habla del ojo –bueno o maligno– y no de los ojos. es un centro psicoenergético ubicado en el punto medio entre las cejas. Este ojo espiritual. Es decir. así que si tu ojo es bueno. que expone al ser a la limitación y precariedad psicofísica –“el llorar y el crujir de los dientes”–. refuerza consistentemente la posibilidad de que en la referencia al infierno Cristo aluda al proceso de encarnarse. se señala en forma análoga que a través de las prácticas espirituales y la vida de santidad este ojo se va iluminando y con ello expandiendo la conciencia de ser. En una clara relación con lo indicado por Cristo. por el contrario. si la luz que en ti hay es tinieblas. sino que. 2:4). ¿Qué está queriendo decir con tal definición? ¿Cuál es el ojo único que si es bueno ilumina todo el cuerpo y si es maligno lo llena de tinieblas? Es muy interesante señalar en este punto que en la tradición espiritual hinduista se hace referencia a lo que llaman el ojo espiritual. aspecto que puede dar claridad interpretativa a lo indicado por Cristo. no de forma dual. se ve profundamente afianzada cuando se analiza otro de los conceptos 168 LibrosEnRed . que es el lugar de concentración de sus prácticas místico-meditativas. donde la oscuridad está dada por la limitación a los estados mentales psicosensoriales primarios. 6:22-23). generado por un falso sentido de la yoidad. la idea de ser arrojados al infierno apunta a hacerlos entrar en la dinámica cósmica. todo tu cuerpo estará lleno de luz. La posición asumida. en la transitoriedad de lo existente. y. todo tu cuerpo estará en tinieblas. pero si tu ojo es maligno. con su conciencia desarraigada de su yoidad espiritual. Completando el análisis de estos versículos. nuestra imagen y semejanza con Dios –“Dios es espíritu” (Juan. en tal expresión. permanece oscurecido al vivir una vida mundana e incorrecta. que vincula lo infernal con la limitación a la carnalidad. la alusión al concepto “prisiones de oscuridad” aluda a ocupar cuerpos carnales. los entregó a prisiones de oscuridad” (II Pedro. según esta comprensión. ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?” (Mateo. Así que.

La reencarnación en el mensaje de Cristo centrales del cristianismo. la consecuencia de ella se refleja como un estado de desarraigo y pérdida de la armonía y comunión con Dios que experimentaban. a la somatización de la conciencia de sí que se refleja en la expresión “y se dieron cuenta de que estaban desnudos” (Génesis. se hace presente conjuntamente con la experiencia de la muerte espiritual –“Y Jehová Dios siguió llamando al hombre y diciéndole: ‘¿Dónde estás?’ […] Por fin dijo: ‘Tu voz oí en el jardín. En el relato del Génesis y su explicación de la caída edénica por el pecado original se afirma que Dios les señala a Adán y Eva que si comían de la fruta del árbol del bien y del mal morirían: “No deben comer de él. Esta asociación –muerte espiritual-identificación con la corporeidad– se reafirma de manera expresa en diversos pasajes de las Sagradas Escrituras. porque estaba desnudo y por eso me escondí’. aplicando al concepto en su primera expresión –“deja que los muertos entierren…”– a personas psicobiológicamente vivas. Esto implica otorgarle un significado no como un término de sí –nadificación–. Desde el relato del Génesis queda evidenciado que la muerte espiritual. generada por la desobediencia o incongruencia entre la voluntad personal y la voluntad de Dios. Al ejecutar. con lo cual se da clara cuenta de que el concepto muerte alude esencialmente a un fenómeno espiritual. Este sentido es también utilizado en forma recurrente por Cristo al aludir a los muertos como a las personas alejadas de Dios. no deben tocarlo para que no mueran” (Génesis. 3:4). Por ejemplo. al dársele una concepción más bien espiritual que alude a un desarraigo o pérdida de la unidad con Dios. tal acción. a un cambio de estado de conciencia. sino más bien como extravío de sí –alienación–. Un factor de gran significado no examinado en su real dimensión es que dicho relato muestra que directamente asociada a tal desarraigo está la limitación del ser personal a la corporeidad. San 169 LibrosEnRed . antes no experimentada. 8:22). que en la tradición cristiana devela un significado que trasciende su explicación puramente materialista o biologicista –como desintegración física de la corporeidad–. A lo que Jehová dijo: ‘¿Quién te informó que estabas desnudo?’” (Génesis. Así. es muy evidente cuando afirma: “deja que los muertos entierren a sus muertos” (Mateo. del estado de conciencia espiritual que mantenía a Adán y Eva en armonía con el Creador y su creación pasan a la vivencia del desarraigo. Adán y Eva siguieron viviendo en el sentido psicobiológico de lo que ello implica. es esencialmente un cambio de estado de conciencia. como es la muerte. Así. sin embargo. pero tuve miedo. mas muertas en la comprensión de estar perdidas o extraviadas del sentido espiritual de la vida. 3:7). 3:9)–. según señala el relato. a la individuación egótica que los hace sentir separados del todo. Dicha identificación con lo corpóreo.

se sigue el mismo patrón –“pero había que hacer una fiesta y alegrarse. los identifica diciendo que son de Satanás como de la carne. tanto en sus causas como en sus consecuencias. a toda suerte de estados insanos. a la conciencia espiritual de sí. Todo esto en su globalidad. la vivencia del infierno. etcétera. a los fariseos. “no desear la mujer del prójimo”. mas el sentir del espíritu es vida y paz” (Carta a los romanos. El estado de conciencia carnalizado. es tremendamente significativo hacer notar la clara relación entre la carnalización y la infernalidad como dos fenómenos claramente correspondientes. pleitos. orgías y cosas semejantes a estas. Todo lo anteriormente señalado lleva implícito y nos expone. representa evidentemente un estado infernal. Cristo. que es espíritu –“Dios es espíritu” (Juan. los que practican tales cosas no heredarán el Reino de Dios” (Gálatas. Todas estas conductas polarizan con las virtudes que llevan a la santificación –la pureza. Y el sentir de la carne es muerte. la concupiscencia. contiendas. puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida. es decir. mas los que viven según el espíritu. presente en la muerte espiritual. celos. etcétera–. como por ejemplo. por lo demás. así como situaciones negativas. en las del espíritu. envidias. obviamente. han sido los hechos que en el mundo religioso se presentan como las actitudes de mayor degradación del hombre. disensiones. por ejemplo. 4:24)–. En ella se reitera que la muerte como alejamiento del Padre –Dios– y de la protección y abundancia del hogar – plenitud de la comunión con la divinidad– está acompañada directamente por la búsqueda de la plenitud en la satisfacción sensual y en propósitos de orden temporal y contingente. 170 LibrosEnRed . 15:32)–. En este orden. etcétera. 8:5-6). donde se experimenta la comunión con Dios. Así. la adoración del becerro de oro con Moisés. por ejemplo. a lo cual San Pablo se refiere con detallada claridad: “Y manifiestas son las obras de la carne. estaba perdido y ha sido encontrado” (Lucas. hechicería. etcétera–. enemistades. idolatría. lo cual se refleja en variados relatos bíblicos. En otros pasajes. nerviosismo y desequilibrios psíquicos en general. Como ya lo he dicho antes. una mera casualidad que sea tan recurrente en el mundo religioso en general el definir algunas orientaciones y restricciones que apuntan a la temperancia y la mesura en lo que atañe a los impulsos y deseos corporales –“no fornicar”. homicidios. donde destaca el de Sodoma y Gomorra. Así. la gula.Arcángelo Cerezzo Frex Pablo. la conocida parábola del hijo pródigo. fornicación. la temperancia. 5:19-21). iras. borracheras. que son: adulterio. al referirse. No es. la castidad. el desenfreno de la impulsividad que lleva a la lujuria. lascivia. señala en su Carta a los romanos: “Pues los que viven según la carne piensan en las cosas de la carne. lleva implícita en su propia naturaleza toda suerte de actos viciosos e intemperantes. inmundicia. acerca de las cuales os amonesto. herejías. como enfermedades físicas y estados de alteración psicológica tales como ansiedad.

La reencarnación en el mensaje de Cristo

En este punto es muy significativo reafirmar que la reencarnación, en las grandes religiones que la asumen, está asociada explícitamente a lo infernal. Además, ella, en su acepción más directa, quiere decir volver a entrar en la carne. El reencarnarse como tal lleva, por lo tanto, a exponer nuestro ser, una vez más, a la carnalización, y con ello, a todas sus consecuencias: la limitación de la conciencia a la somaticidad, la autocomprensión de sí mismo limitada a lo psicocorpóreo, la identificación con un sentido de la vida sometido a la contingencia y la finitud, la búsqueda de la satisfacción en lo impermanente, la sensación de desarraigo y todos los rigores, precariedades y miserias de la condición encarnada. Todo lo señalado da evidencias contundentes que hacen asumir, en todo orden, que Cristo, al referirse al infierno y a lo infernal, está aludiendo clara e inequívocamente a la reencarnación. De todo lo señalado no se debe inferir que el cuerpo y su condición carnal son malos de por sí, en cuanto representan creaciones de Dios, y como tales, tienen su bondad natural. El punto negativo donde radica el mal está en quedar limitados a ellos, al reducir nuestro estado de conciencia, y con esto, nuestra comprensión de nosotros mismos a la condición meramente corporizada y encarnada. Es evidente, según lo analizado, la relación que plantean las Sagradas Escrituras entre el vivir para la pura satisfacción sensual y la condición de desarraigo de la vivencia de la propia naturaleza espiritual y la comunión con Dios. También es evidente que tal condición sensualizada de la existencia personal obedece a un sentido de identidad del sujeto definido y limitado solo al orden corpóreo-carnal. Así, el creer que se es solo el cuerpo y vivir orientando todos los propósitos a su satisfacción son dos factores que se refuerzan mutuamente. Si, en definitiva, el sentido de identidad que hace al hombre autodefinirse solo como un ente corpóreo-carnal es la condición determinante que le impide intuir y lo desarraiga de su espiritual naturaleza y de la vivencia de su creador, que es espíritu, es evidente también que su mismidad no está en lo corpóreo, sino en su espíritu, definido como la intrínseca y esencial condición que le devela su permanente naturaleza, su imagen y semejanza con la suprema e ilimitada naturaleza de Dios. En este punto –que profundizaremos en el capítulo referido al tema antropológico–, debemos señalar que la visión tradicional ha tendido a enfatizar la naturaleza integrada del hombre entre lo espiritual y lo psicocorpóreo para definir su naturaleza. Esto en el sentido de que no se concibe el hombre sin un cuerpo humano. Esto, en lo formal, es válido y aplicable a todas las criaturas respecto de su propia naturaleza. Sin embargo, lo que no ha logrado internalizar la concepción antropológica cristiana tradicional es que

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lo humano es solo un estado temporal del despliegue de la conciencia y/o la autocomprensión del yo. Somos temporalmente y estacionariamente humanos, pero eternamente divinos. ¡Somos hijos de Dios, del ser absoluto, infinito y perfecto! A dicha comprensión nos orienta todo el proceso de la vida –“¿No está escrito en vuestra ley: ‘Yo dije: sois dioses?’” (Juan, 10:34); “Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo, 5:48)–. Por ello, reafirmando todo lo antes señalado, debemos comprender que Cristo, al identificar a muchas personas como muertas, implicaba en ello que su conciencia estaba solo identificada con lo corpóreo por llevar una existencia abocada únicamente a las necesidades y apetencias materiales, y, en consecuencia, olvidadas del propósito espiritual de la vida y en la ignorancia de su íntima y divina naturaleza. Este planteamiento se puede reafirmar en otras expresiones bíblicas, de las cuales es explícitamente directa la siguiente afirmación de San Pablo: “Mientras estemos domiciliados en el cuerpo, permaneceremos en destierro, lejos del señor”. Este versículo, sin embargo, debe ser comprendido correctamente, superando la interpretación mecanicista, propia del dualismo dicotómico, que en esta temática asume la teología tradicional. La interpretación debe ser mirada más bien desde un orden conciencial, donde el estar “domiciliados en el cuerpo” implica estar con nuestra conciencia identificada y limitada solo al cuerpo, en un estado del ser sensualizado y extroyectado al orden contingente. Como tal, la afirmación “permaneceremos en el destierro, lejos del Señor”, hace referencia a la imposibilidad de intuir nuestra espiritual, interna y profunda naturaleza, donde se revela la presencia de Dios, que es espíritu. El punto que ha malentendido la teología tradicional, es la creencia de que la superación de la conciencia corpórea planteada en religiones como el hinduismo el budismo –que son reencarnacionistas– supone la afirmación de una negación del cuerpo, el no tener cuerpo o el plantear una ascesis descorporizada respecto de Dios. Su sentido más bien se orienta a un cambio de estado de conciencia, donde el sujeto, asumiendo afirmativamente su corporeidad, es capaz de no quedar limitado a ella al fijar su conciencia en la íntima, esencial y permanente naturaleza de su ser, que es el espíritu. Así, podemos llegar a la vivencia y autocomprensión de nuestra innata divinidad, estando encarnados en el cuerpo humano, y tal condición nos permite superar la naturaleza propia del estado corpóreo humano. A partir de estos criterios, es muy válido pensar que cuando Cristo afirma que “los que caigan en la condenación morirán” se refiere al hecho de que estarán condicionados a entrar en una próxima vida a la corporeidad, con su conciencia desarraigada de su íntima naturaleza y, por ende, de Dios, producto de la identificación del propio ser solo con la finitud y la contingencia, que genera un sentido de identidad definido solo desde el cuerpo y la carnalidad.
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En conclusión, teniendo en cuenta que Cristo se refiere indistintamente a la condenación con los conceptos tanto de muerte como de infierno, y que se observa una equivalencia en sus contenidos, mostrándose en ambos claras referencias a vivencias de limitación y precariedad en el orden psicológico y corpóreo, se refuerza con una gran consistencia teológica la posibilidad de asumir que la condenación implica el volver a nacer corporalmente, y como tal, la creencia en la reencarnación. Como una consideración final al respecto, es posible afirmar que incluso hasta los apologetas cristianos más recalcitrantes deben reconocer que la doctrina de la eternidad del infierno es una inmensa contradicción en el cristianismo, en cuanto repugna a la conciencia, al valor superior de la justicia y a la dimensión más esencial de su mensaje, que es la exaltación del amor en la expresión más sublime de su significado. También contradice la exigencia del perdón ilimitado, el compromiso fraterno con el caído y la exaltación de un Dios providente y misericordioso. Por ello, a pesar de todos los argumentos y justificaciones que se han formulado al respecto, continúa siendo un punto ciego que no tiene posibilidad de superación en el paradigma tradicional. En este sentido, la interpretación reencarnacionista presentada viene a superar este gran entrampado doctrinario, entregándole una congruencia interna al cristianismo que no había podido lograr en toda su historia.

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Capítulo IV

La resurrección como fin último de la reencarnación

“El que se une al Señor, un mismo espíritu es con Él.” (I Corintios, 6:17)

El concepto más íntimamente relacionado con la muerte en el cristianismo es el de la resurrección, que generalmente se plantea como excluyente o negadora de la reencarnación. Así, se puede ver con frecuencia en escritos de teólogos cristianos que plantean el tema como un problema o interrogante dicotómica y excluyente: ¿resurrección o reencarnación?, lo cual lleva implícito que la elección de una conlleva la negación de la otra. Pero ¿esto es realmente así? ¿Creer en la reencarnación implica negar la creencia en la resurrección? El responder estas preguntas implica, en primer lugar, profundizar en las verdades que Cristo declaró, como también considerar lo que han dicho los grandes santos y místicos cristianos y de la humanidad respecto del real significado de la resurrección. Ella, en el mundo cristiano en general, representa esencialmente un volver a la vida a través de la recreación o reconstitución del cuerpo o de la persona como totalidad, realizada por Dios en un tiempo último de la historia. Obviamente, ello tiene las más diversas interpretaciones y matices, considerando las múltiples instituciones cristianas que buscan definir su significado. ¿Es eso realmente la resurrección? ¿Eso es lo que Cristo intentó hacernos comprender cuando se refirió a ella? Según nuestro enfoque, debemos decir radicalmente que no. Una primera consideración evidente, que nace al introducirnos en el tema, es que la resurrección es un concepto que polariza con la muerte. En este orden, se dejó claro que el concepto muerte, en su dimensión radical, no se refiere a la muerte física, sino al estado de precariedad que genera estar distantes o incomunicados con Dios, que es espíritu. Como tal, obviamente, la esencia de la resurrección apunta a revertir tal estado a un renacer espiritual, a un volver a vivir en la plenitud del espíritu al elevar la conciencia hacia Dios. La resurrección, desde el enfoque que defenderá este escrito, tiene las siguientes características fundamentales:
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- Representa esencialmente un cambio de estado de conciencia, una experiencia espiritual. - Es fundamentalmente una experiencia asociada con la muerte espiritual –el olvido de Dios–. - Nos orienta a un estado de plenitud absoluta, a la plena divinización de nuestro ser, lograda en la total unidad con Dios. - En ella está en juego el logro de la plenitud absoluta de la vida y no la continuidad de la vida, que es una condición garantizada por Cristo. - No es una opción antagónica con la creencia de la inmortalidad del alma, en cuanto responden a órdenes distintos: la resurrección, a la muerte espiritual; la inmortalidad, a la muerte en su sentido natural o biológico. - Es una vivencia que puede ser alcanzada en esta misma vida si la gracia de Dios y la santidad y pureza moral de la persona así lo permiten. - No está condicionada a la muerte física ni a una experiencia que deba ocurrir necesariamente después de ella, como erróneamente lo asume la teología tradicional. - No está, por lo tanto, condicionada a la necesidad de tener un cuerpo suprahumano para lograrla. La defensa de estas tesis y la refutación de los planteamientos que presenta la teología tradicional de la resurrección constituirán el motivo de desarrollo de nuestro tema en las siguientes páginas. Un primer criterio fundamental a internalizar es que la resurrección tiene alcances insondables, en cuanto conduce a un estado de plenitud infinita. Ella se orienta a la total y completa unidad de nuestro ser con la perfección absoluta de Dios. En la resurrección se realiza el mandato de Cristo de ser perfectos, así como Dios lo es –“Sed, pues, vosotros perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo, 5:48)–. El estado de total unidad con Dios es el bien que nos entrega la resurrección, lo cual es un logro que ratifica Cristo de la manera más explícita y categórica en sus expresiones. El sentido profundo a comprender es que los que experimentan la resurrección se reunifican a Dios por Cristo –“Para que todos sean uno: como tú, oh, Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros […]; la gloria que me diste, yo les he dado para que sean uno, así como nosotros somos uno” (Juan, 17:21-22)–. Su estancia es, por lo tanto, la infinita y omnipresente conciencia de Dios, y su identidad, en definitiva, la misma identidad de Dios

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–“Yo y mi Padre somos una misma cosa” (Juan, 10:30); “El que se une al Señor, un mismo espíritu es con Él” (I Corintios, 6:17)–. Los que experimentan la resurrección no están condicionados a tiempo, espacio, forma o lugar; tienen la libertad infinita del ser absoluto –“El viento sopla de donde quiere y oyes su sonido; mas ni sabe de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del espíritu” (Juan, 3:8)–. Los resurrectos alcanzan una conciencia de eternidad –“mas quien beba el agua que Yo le daré, no tendrá sed nunca, sino que el agua que Yo le daré se hará en él fuente de agua surgente para vida eterna” (Juan, 4:14) – y a través de ellos fluye en plenitud la potestad y la gracia de Dios –“El que cree en mí, como dice la escritura, de su interior correrán ríos de aguas vivas” (Juan, 7:38)–. Las expresiones antes citadas me parecen de la importancia más radical, por lo cual me arrogo el derecho de volver a citarlas, en aras de internalizar su inmenso significado: “Para que todos sean uno: como tú, oh, Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros […]; la gloria que me diste, yo les he dado para que sean uno, así como nosotros somos uno” (Juan, 17:21-22). Ellas muestran de manera categórica la real proyección de la resurrección, y deben, como tales, ser profundamente internalizadas a la hora de definir su verdadero significado. El sopesar la magnitud de esta grandiosa revelación es fundamental en la correcta comprensión del significado de la resurrección. Cristo en ella nos entrega su propia gloria y conjuntamente con ello nos lleva a la plena unidad con Dios. Así, al entregarnos su gloria, Cristo cristifica, y al llevarnos a la unidad beatífica, Cristo diviniza. Como tal, el que ha llegado a la resurrección posee la plenitud absoluta de Dios y está en total unidad con su naturaleza divina, por lo cual el resurrecto se vuelve Dios expresado en otra manifestación. El resurrecto siente, mira y actúa como Cristo –“No está escrito en vuestra ley: yo dije dioses sois y la escritura no puede ser quebrantada” (Juan, 10:34-35); “El que se une al Señor, un mismo espíritu es con Él” (I Corintios, 6:17)–. Solo como una cita referencial es interesante hacer notar que en el evangelio apócrifo de Tomás –Evangelio de Dichos– se le atribuye la siguiente expresión a Cristo: “108. Jesús dijo: “Quien bebe de mi boca vendrá a ser como yo; y yo mismo me convertiré en él, y lo que está oculto le será revelado’”.143 Reafirmando en el orden canónico este principio en el evangelio de Juan, Cristo señala: “Y quien me ama, será amado de mi Padre, y Yo también lo amaré y me manifestaré en él” (Juan, 14:21). Confirmando tal revelación, San Pablo afirma: “Ya no soy yo quien vive, sino es Cristo quien vive en mí” (Gal., 2:20). Por su parte, Juan señala: “Mas sabemos que cuando se manifieste seremos semejantes a Él” (I Juan, 3:2).

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Los evangelios apócrifos”. Textos disponibles. http://escrituras.tripod.com 176 LibrosEnRed

La reencarnación en el mensaje de Cristo

Llegar a ser como Cristo, llegar a ser otro Cristo, es un ideal que se expresa, por lo demás, en forma recurrente en la mística cristiana. Al respecto, el Padre Hurtado, santo chileno contemporáneo, indica que esa es la aspiración y la meta religiosa más alta del cristiano –“El discípulo no es igual al maestro, pero si fuera perfeccionado sería como su maestro” (Lucas, 6:40)–. En definitiva, la resurrección apunta, en todo orden, al fin último de la religión, que es religarnos o unificarnos con Dios de manera absoluta, por lo cual las posibilidades de ser de los que experimentan tal condición –los resurrectos– deben ser miradas desde esta perspectiva suprema. El asumir la posibilidad de lograr tan grandiosa plenitud, a pesar de que se muestra casi como una meta inalcanzable, debe ser, sin embargo, para el cristiano de corazón, una verdad indubitable, en cuanto pone una exigencia de fe, al ser una revelación explícita de Cristo. La divinización total de nuestro ser, esta theosis radical, refleja, en definitiva, la total gratuidad de Dios, que como el amor absoluto se da a sí mismo a la criatura para elevarla por la gracia al más alto estado, que es hacerse una con su creador. En palabras de San Pablo, este logro nos conduce al conocimiento vivencial, pleno de la naturaleza de Dios: “Ahora solamente conozco en parte, pero entonces le conoceré a Él como Él me conoce a mí” (I Corintios, 13:12). Reafirmando esta suprema posibilidad del ser humano de lograr la plena unidad con Dios que señala Cristo, el gran místico y teólogo medieval cristiano, conocido como el maestro Eckehart, quien define este estado como el nacimiento de Dios en nosotros, señala: “En este apartamiento que no retiene nada para sí, en esta serenidad en que solo dejamos ya obrar a Dios en nosotros, se realiza en nosotros el nacimiento de Dios en que se encierra toda auténtica moralidad. Un hombre así puede ser llamado Cristo y hasta Dios. Es ahora por gracia lo que fue Dios eternamente por naturaleza”.144 Posteriormente, Eckehart agrega una apreciación que refleja una intuición y vivencia mística trascendental: “Es más, todos los hombres en que se ha cumplido el nacimiento de Dios son un hijo único de Dios. Al nacido de Dios no puede ya halagarle nada, nada le puede angustiar, pues ha hallado la paz. El nacido de Dios está tan firme en la paz que nada puede ya descontentarlo”,145 afirmaciones que son plenamente confirmadas por Cristo: “Los que merezcan tener vida […] son hijos de Dios”; “Mi paz os dejo, mi paz os doy”. El resurrecto se reposiciona en la plenitud insondable de ser un hijo del ser absoluto y experimenta en la misma dimensión la paz beatífica que experimentó Jesús, todo lo cual reafirma la magnitud grandiosa

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Johann Fischl. Manual de historia de la filosofía. Edit. Herder, p. 213. Ibídem. 177 LibrosEnRed

También es interesante destacar la sobrenatural condición del cuerpo de algunos santos. que la resurrección es un suceso espiritual que se puede experimentar en la vida presente y no un evento que deba ocurrir con posterioridad a la muerte física. donde tal conciencia ilimitada se revela. Esto le permitía conocer la condición de todos los seres existentes –“De cierto os digo que cuanto hicisteis a uno de mis hermanos más pequeños a mí me lo hicisteis” (Mateo. De hecho. Al enfatizar que la resurrección es una experiencia puramente espiritual. representa un aspecto meramente accidental que no implica el sentido supremo que ella realmente posee ni se articula desde tal posibilidad. por lo cual poseen la omnisciente y omnipresente conciencia que Cristo manifestó. 6:17)–. una conciencia de infinitud. se formula que los estados de elevación espiritual traen consigo niveles de energía superiores. en definitiva.Arcángelo Cerezzo Frex que lleva implícito el estado de resurrección –“El que se une al Señor. Reafirmando el carácter puramente espiritual de la resurrección. asociado con un resurgimiento corporal. la resurrección es una experiencia espiritual suprema. un mismo espíritu es con Él” (I Corintios. En definitiva. que después de su muerte física no se descomponían o desintegraban como habitualmente ocurre a las personas en general. respecto de un cambio o metamorfosis corpórea –al modo como lo presenta la teología tradicional–. resulta interesante comentar el famoso diálogo de Cristo y Nicodemo. lo cual él ratifica claramente en sus expresiones: “De cierto os digo que el que cree en mí hará las obras que yo hago e incluso más. Este maravilloso versículo señala que los que quedaban en el mundo podían llegar a manifestar las divinas y milagrosas obras que Cristo realizó. aún más. sino solo que no alude a un resurgimiento o recreación de él después de la muerte natural. por lo tanto. demostró también que con el cuerpo carnal que poseemos. reafirmando. Con ello. toda la plenitud de Cristo. en las religiones y tradiciones de sabiduría de Oriente. sino expandida en la infinitud y en la vivencia de la eternidad. 14:12). igualmente podemos vivenciar la plenitud de la resurrección. Los que experimentan la resurrección adquieren. mas su conciencia no estaba limitada ni restringida a las funciones psicosensoriales. donde es especialmente explícito el hinduismo. que no se explica desde el plano de la corporeidad carnal. porque yo voy al Padre” (Juan. 25:40)–. y cualquier alcance que se pueda visualizar en ella. no se quiere decir con ello que tal experiencia no traiga efectos y consecuencias en el cuerpo carnal que poseemos. que es motivo de debate entre teólogos tradicionales y algunos reencarnacionistas: 178 LibrosEnRed . y estando en este mundo. Los que experimentan la resurrección pueden expresar. Cristo se manifestó con un cuerpo carnal específico en su existencia en este mundo.

La expresión que interesa en este caso es nacer de nuevo. Boaventura Kloppenburg. La reencarnación. Os es necesario nacer de nuevo” (Juan. tales expresiones serían un elemento probatorio de la creencia en la reencarnación.La reencarnación en el mensaje de Cristo Respondió Jesús y le dijo: “De cierto. En cualquiera de las dos traducciones está 146 147 Boaventura Kloppenburg. Lo mismo en el versículo: “No te asombres de que te haya dicho: tenéis que nacer de lo alto”. No te maravilles de lo que te dije. de cierto te digo que el que no naciere de nuevo no puede ver el Reino de Dios”. se trata de un renacer del agua y del espíritu. y lo que es nacido del espíritu. “Reencarnación y fe cristiana”. refiriéndose al tema. Lo que es nacido de la carne. espíritu es. Respondió Jesús: “De cierto. Nicodemo le dijo: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre?”. carne es. San Pablo. sino más bien a una vivencia de elevación espiritual.146 Por su parte. p. San Juan escribió su evangelio en griego. sino a un renacer en el sentido espiritual o religioso de su significado.147 Reitero. tal como es presentada –basada en el texto de la Vulgata–. porque su sentido –y en esto concuerdo con la crítica de los teólogos tradicionales– no apunta a la reencarnación. no es tan exacta.mercaba. Edit. el teólogo católico Santiago del Cura Elena agrega. señala: La traducción. en orden a que ellos no aluden a un renacimiento carnal. que concuerdo con la interpretación de estos teólogos. un renacer de arriba.org 179 LibrosEnRed . En primer lugar. que quiere decir nacer de lo alto. Un renacer de Dios. 92. en lo que respecta a estos versículos. refiriéndo se al mismo versículo: “[…] la respuesta dada por Jesús no es un nacimiento de nuevo para repetir una vez más la misma existencia terrena. Tal lectura de esa expresión. un renacer divino”. http://www. 3:3-7). Santiago del Cura Elena. en el sentido de que ese nacer de nuevo aludiría supuestamente a volver a encarnar. en lo que respecta a estos versículos. Por eso la traducción exacta sería: “El que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios”. es errónea. En el original griego tenemos Ánoothen. algunos teólogos católicos hacen los siguientes comentarios que son interesantes de analizar. En este orden. Desde el particular criterio de ciertos reencarnacionistas. de cierto te digo que el que no naciere de agua y del espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.

La posibilidad de experimentar la resurrección en la vida presente. si la gracia divina y la santidad de la persona lo permiten. es decir. La tesis de la resurrección de la carne solo puede ser asumida en el orden de una santificación del cuerpo carnal. Siguiendo la línea argumentativa de esta conclusión. Por ello expresa: “Viene la hora. Cristo hace una clara distinción entre el nacimiento carnal –“Lo que es nacido de la carne. Si este renacer de nuevo. Él habla solo de la resurrección de los muertos. estos son los que creen en su nombre. con mayor razón. 5:25). según lo sugiere la teología tradicional. Pues aquí se nace sin unión física. espíritu es”– como dos factores que no son equivalentes y que tienen contextos muy diferentes. les concedió ser hijos de Dios. es valedero citar otro versículo. De hecho. y los que la oyeren. son plenamente congruentes con la interpretación que esta obra sugiere para la resurrección. denota una evidente contradicción que permite establecer que la teología tradicional ha dado alcances a la resurrección que no corresponden a su real significado. por el contrario. apunta al logro de la total unidad con Dios. obedece a tal condición. En tal aclaración a Nicodemo.Arcángelo Cerezzo Frex claro que este nacer de nuevo o nacer de lo alto se refiere a un cambio de estado de conciencia de carácter espiritual y no a un nacer carnal. pero es evidentemente distante a la forma como la ha presentado el discurso oficial de la teología. ni deseo carnal. donde Cristo apunta una vez más a tal distinción: “Pero a todos los que lo recibieron. las palabras de Cristo no avalan la tesis de la teología tradicional. alude a una vivencia eminentemente espiritual y no a un fenómeno carnal. que nos orienta a la plenitud gloriosa de la resurrección. como lo plantea Cristo. e incluso más. la resurrección. carne es”– y el nacimiento espiritual –“lo que es nacido del espíritu. del que experimenta la resurrección en su vida presente en este mundo. en definitiva. alejados por su ignorancia y voluntad de Dios. que es espíritu –“Dios es espíritu” (Juan. En este punto es exigible a los teólogos tradicionales que tengan congruencia con sus propios planteamientos. la resurrección co180 LibrosEnRed . en primer lugar. a los muertos como los que están espiritualmente muertos. y estamos en ella en que los muertos oirán mi voz. Cristo nunca hace mención a la resurrección de la carne o del cuerpo como un proceso universal. señalado también en el evangelio del apóstol Juan. a la manera como la teología tradicional ha propuesto la tesis de la resurrección de la carne o de la corporeidad carnal. Si miramos. 1:11-12). vivirán” (Juan. 4:24)–. sin embargo. refiriéndose. Así. El querer vincular la resurrección con lo físico y lo carnal. ni querer de hombre: estos han nacido de Dios” (Juan. que entran en contradicción con la presentación que hace Cristo de ella. se puede ratificar desde distintos órdenes. en cuanto ella. y.

como aquellos lugares de suprema belleza –los planetas celestiales– del universo astral superior. “El cielo como plenitud de intimidad con Dios”. A pesar de que la versión oficial del cristianismo institucionalizado sigue situando lo celestial en un orden trascendente y escatológico. sin la comunión con Dios. Así. no por mera casualidad.corazones. Esto no contradice la idea de que podamos asumir la existencia de una dimensión que pueda ser catalogada como el cielo en un orden objetivamente manifiesto. se debería. es honesto preguntarse: ¿por qué debemos asumir que no es posible lograr tal comunión definitiva con Dios en el aquí y ahora. no podemos dejar de citar algunas afirmaciones de Juan Pablo II en su escrito titulado. y la divinidad. existen expresiones que avanzan a una comprensión más espiritual y personal de su significado. ningún lugar o condición podría. como una comunidad bienaventurada de los que están en una condición de santidad. es decir. donde están aquellos que tienen un alto estado de desarrollo espiritual. por consecuencia necesaria. Lo celestial. por la belleza de su entorno o la posibilidad de convivir con otros seres que nos agraden. en la vida presente. Es decir. si ello es un estado de conciencia y Dios. de por sí. o en el sentido hinduista. por elevados que ellos sean. “El Cielo como plenitud de intimidad con Dios”: “El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre. en su omnipresencia. en un sentido religioso. si lo celestial es esencialmente el estado de felicidad que genera la relación viva y personal con Dios. de algo celestial. http://www. por lo tanto. por su absoluta perfección y omnipresencia. entendido ello en un sentido cristiano. es lógico y necesario concluir que lo celestial es plenamente posible de ser alcanzado en total plenitud en el aquí y ahora. En conclusión. al señalar que el infierno más que un lugar debiera entenderse como la condición de total vaciedad y frustración que genera el estar distantes de Dios.148 Respecto de tales expresiones.La reencarnación en el mensaje de Cristo mo un entrar al Cielo y recordamos en un orden contrario las palabras de Juan Pablo II. negado a nuestra vida presente en el mundo. Juan Pablo II.org 148 181 LibrosEnRed . no está en la externalización de condiciones físicas que podamos estereotipar como celestiales. la situación de felicidad y paz que nos situará en la comunión definitiva con Dios”. tener el carácter. no está limitada a un más allá u otra dimensión. no está confinado ni limitado a lugar alguno? Así como se dieron pruebas y argumentos que demostraban que lo infernal era experimentado aquí en el mundo. el estado supremo y definitivo de dicha […] en el cielo o bienaventuranza […]. en todo el significado que Cristo le otorgaba. entender lo celestial como el estado de pleno gozo y bienaventuranza que otorga el estar en plena comunión con él.

Lahiri Mahasaya. mirado desde la mirada purificada por la santidad y la gracia divina. p. la gran santa católica Edith Stein señala: “Dios ha creado las almas para sí. que logra develar la inmanente y omnipresente presencia de Dios en todo. el ahora. el gran santo hindú del período decimonónico. 1994. El Reino de Dios es. al igual que San Francisco de Asís. Ananda Moyi Ma y Sri Daya Mata. 43. ni en un futuro. Cristo declara que el Reino de Dios no está limitado o localizado en un lugar u otro en específico. Respecto de lo anterior. Edit. Con ello. Son ejemplo de ello San Francisco de Asís. Burgos. desde la verdad que entrega la profunda comunión con Dios. en definitiva. Santa Teresa de Jesús. que han experimentado el Cielo aquí en la Tierra. 182 LibrosEnRed . el maestro Eckehart. todo lo existente. Vivekananda. La resurrección asumida como un renacer de la conciencia a lo celestial –bienaventuranza sublime dada por la comunión con la inefable naturaleza de Dios– se vivencia en muchos hombres de real santidad tanto en la tradición religiosa cristiana como universal.149 Si miramos la resurrección como el estado que nos hace entrar al Reino de Dios. por citar solo algunos de los públicamente conocidos. Ramana Maharshi. 17:21). El considerar lo existente como algo infernal tiene sentido y verdad desde la mirada carente de la vivencia de Dios. Aquí hay un punto de gran profundidad que solo se devela desde la vivencia mística. está entre vosotros” (Lucas. Ramakrishna. en todo lo existente. y esto. Paramahansa Yogananda. esto implica que el que ha experimentado la resurrección está mirando la realidad con los ojos de Dios. En lenguaje poético. La ciencia de la cruz. por ejemplo.Arcángelo Cerezzo Frex es plenamente valedero asumir que el experimentarlo en forma plena y definitiva no debe suponerse como una consecuencia posible de ser lograda solo después de la muerte física y de un paso a un cielo objetivamente manifiesto. señalaba que el universo se transforma en una mansión de gozo para el devoto que ha logrado alcanzar la visión divina. porque he aquí el Reino de Dios. Monte Carmelo. Dios quiere unirlas a sí y comunicarles la inconmensurable plenitud y la incomprensible felicidad de su propia vida divina. Si entrar al reino es consecuencia de una vivencia santificadora –“El Reino de Dios está dentro del hombre”– y no de una traslación a otro lugar en 149 Edith Stein. ya aquí en la Tierra”. pero la realidad se muestra como algo armonioso y celestial para aquel que ha logrado la santificación plena. Sri Yukteswar. San Martín de Porres. debemos recordar en este orden las palabras de Cristo: “El Reino de Dios no vendrá con advertencia ni dirán: ‘Helo aquí o helo allí’. Muchos santos de los más diversos credos lograron. Ramakrishna. Sarada Devi. ver a Dios en toda su creación. el Padre Pío. sino que él está realizado en plenitud en el aquí.

debemos tener en cuenta que el concepto de vida eterna no se reduce a vida continua ni a algo que está dentro de los cánones de la temporalidad y el transcurrir temporal. Esta postura. que Dios. no está condicionado a estar aquí o en un más allá. Lo que se busca establecer es que él puede ser realizado en la vida presente. ella siempre es y puede revelarse en todo momento a aquel que está preparado para recibirla. nos hace comenzar a vivenciar la resurrección que será realizada en plenitud al lograr la total comunión con Dios. si miramos la resurrección desde su prisma teológico más radical. sin barreras espacio-temporales. a la vida absoluta y eterna. Con ello no estamos afirmando que el estado de resurrección deba por obligación y única posibilidad ser logrado en esta vida y en este mundo específico. puede ser alcanzado en nuestra vida presente aquí en el mundo. como un volver a la vida. en el lenguaje confesional se señala habitualmente que los distintos sacramentos van haciendo revivir a la presencia de Cristo y. que trasciende la temporalidad. como un renacer vivencial a la conciencia de lo divino. en cuanto pueden existir otras dimensiones de existencia donde podamos también seguir desarrollándonos espiritualmente. por su omnipotencia y omnipresencia. como tal. El concepto de vida eterna se orienta a la noción de una vida absoluta que es supratemporal. La vida eterna es. se puede revelar siempre y en cualquier condición. y como tal. Cristo reafirma en diversas expresiones el planteamiento asumido: “Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto llegar el reinado de Dios con fuerza” (Marcos. se puede establecer con mayor razón. Si la plenitud absoluta que implica la comunión con la suprema perfección de Dios 183 LibrosEnRed . sino que está siempre presente. por lo demás. que la muestra como un cambio gradual santificador que va dándose desde la interioridad espiritual del sujeto. y por lo demás. tanto en su génesis como en sus consecuencias últimas. reafirma la convicción de que la resurrección debe ser mirada esencialmente como un cambio de estado de conciencia que se puede realizar estando en este mundo. 9:1). Finalmente. nos proyecta a algo –la plenitud de Dios– que no está condicionado a un tiempo futuro. como un despliegue paulatino que va haciendo revivir o renacer a la persona a la vivencia de Dios. al ser un cambio de estado de conciencia espiritualizante. en cuanto. Otro enfoque del tema. como un revivir después de haber experimentado la muerte espiritual. Así. desde un orden categórico. que es el bien que nos otorga la resurrección. la ascesis a él. es decir. es decir. Si comprendemos la resurrección en su sentido más primario. parte de la naturaleza de Dios. está al mirar la resurrección como un proceso. es decir. como el experimentar la plena comunión con Dios.La reencarnación en el mensaje de Cristo una condición futura. que reafirma lo antes señalado.

experimentará la resurrección en la medida que su conciencia se eleve a través de la vida santa hacia el espíritu. en que los muertos oirán la voz del hijo de Dios y los que la oigan vivirán” (Juan.150 Con independencia de la validez que se le otorga a este evangelio. y solo como un elemento referencial. tampoco recibirá nada al morir”. un cambio de estado de conciencia. ni infinita. en definitiva. Si uno no recibe primero la resurrección en vida. En el diálogo con Marta. con lo cual se negaría la bondad de tales creaciones y la omnipotencia de Dios. El hombre. La resurrección es. desde cualquier prisma que se mire la resurrección es una experiencia que se puede lograr en la vida presente de un sujeto en este mundo. 5:25). Quien cree en mí. Reafirmando todo lo antes señalado. etcétera– el hombre logre comulgar con Dios en la mismidad de su ser el espíritu –“De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte sin que hayan visto al hijo del hombre viniendo en su Reino” (Mateo. como una experiencia en la vida presente y no como consecuencia escatológica. se engañan. por consiguiente. es decir. Textos disponibles. y. señalando: “Yo soy la resurrección y la vida. corrige su visión de la resurrección. es significativo tener en cuenta que en la época inmediata a Cristo existía también una comprensión espiritual y presentista de la resurrección. no está condicionada ni implica ella un hecho que deba ocurrir con posterioridad a la muerte física. vivirá […]” (Juan. “Viene el momento y ahora es. Es relevante destacar que una vez más Cristo hace alusión a los muertos en su sentido espiritual. pero desarrai150 Los evangelios apócrifos”.tripod. sino que alude a una experiencia que se puede lograr en la vida presente. a los psicobiológicamente vivos. que está determinado esencialmente desde un orden moral y la vida de santidad. contemplación. es decir. no sería. http://escrituras. Aunque no sea un factor probatorio directo. En conclusión. 3:36).Arcángelo Cerezzo Frex no estuviese siempre manifiesta o se revelara solo en otra dimensión. El negar la posibilidad de la plena comunión con Dios en la vida presente implica asumir que el mundo y la condición corpóreo-carnal son impedimentos insalvables para dicha manifestación.com 184 LibrosEnRed . Los que afirman: ‘Primero hay que morir y [luego] resucitar’. en definitiva. no sería una plenitud atribuible a un ser absoluto. por lo tanto. en la medida que por la gracia y los hábitos santificadores –oración. meditación. ni eterna. 11:25). Como tal. es relevante citar otras expresiones de Cristo que refuerzan los puntos antes indicados: “El que cree en el hijo tiene vida eterna” (Juan. 16:28)–. es pertinente citar la siguiente expresión que se le atribuye a Cristo en el evangelio apócrifo de Felipe: “90.

por lo demás. 1993. Cristo afirma que los que le eran contemporáneos. sin esperar el más allá de la muerte. lo cual es evidente. se establece una equivalencia entre la resurrección y la vida –“yo soy la resurrección y la vida”–. la fuerza incontrarrestable de los mismos datos que entregan las Sagradas Escrituras en las expresiones de Cristo lleva a asumir. Creer en Jesús hace realidad la resurrección en el presente. reconoce tal evento en un tiempo presente –“y ahora es”–. Verbo Divino.152 Una vez más queda patente de manera inequívoca en dichas expresiones que la resurrección alude a un fenómeno Juan José Tamayo Acosta. como tal. 1994. En síntesis.151 En esta comprensión de la resurrección es. Monte Carmelo. estando psicobiológicamente vivos en este mundo. 152 Edith Stein. si escuchaban su mensaje vivirían. 151 185 LibrosEnRed . es decir. Es significativo hacer notar que. Para comprender la escatología cristiana. Burgos. señalando que ello ocurrirá en la vida actual de todos aquellos que estaban junto a Cristo en el período que él estaba encarnado en este mundo. Por eso. en cuanto ella representa el salir de la muerte espiritual y entrar en la vida plena que da Dios. Quien está en comunión con Jesús supera aquí y ahora la muerte. 204-205. la resurrección. Como tercer criterio. p. Edit. pp. 10. incluso a las autoridades del cristianismo católico y a sus teólogos. La ciencia de la cruz. “La resurrección –escribe Ratzinger. es decir. Edith Stein señala que es “la fuerza salvadora. es decir. Respecto de ella. comentando el texto joaneo referido– no aparece como un acontecimiento lejano apocalíptico. En segundo lugar. Edit. sino como un proceso en el Hic et nunc”.La reencarnación en el mensaje de Cristo gados de Dios. Todo esto lleva a concluir una vez más que la resurrección es un cambio de estado de conciencia que se puede experimentar en toda su plenitud en la vida presente. experimentarían la vida plena y. dice obviamente en primer lugar que oirán su voz. la resurrección tiene aquí una dimensión actual: el adherirse a Jesús tiene como resultado la resurrección en el presente. a pesar de que el discurso teológico tradicional ha presentado en su expresión pública la resurrección de manera recurrente en un orden postmortal y escatológico. donde más se expresa la plena divinidad de Cristo en su incondicionada omnipotencia liberadora. como un fenómeno que ocurre después de esta vida y en un tiempo último de la historia. que existe también la posibilidad de comprenderla como una experiencia actual y presente: Además de la base cristológica. y que ella no se articula como un fenómeno condicionado a la muerte física. el poder de resucitar a la vida a quienes estaban muertos a la vida divina por causa del pecado”.

- . Así. Al aceptar la posibilidad presente de la resurrección. 12:23)–. si se reconoce la posibilidad de que la resurrección sea una experiencia posible de vivir en el presente.La asociaban a problemas humanos de orden contingente. ni menos representantes del clero de la época. El planteamiento de los fariseos respecto de esta creencia se resumía en dos criterios principales: - . ya que los siete la tuvieron por mujer?” (Marcos. es decir. en este orden. Es decir. era negada explícitamente por otros grupos religiosos de la época. Es importante tener muy presente que Cristo considera totalmente incorrecta esta visión de la resurrección. válido es recordar que la idea de la resurrección aparece en el judaísmo tardío de manera difusa e interpretada de diferentes formas. quienes. ¿de cuál de ellos será ella esposa. 12:27). intentando probar la sapiencia de Cristo. no tenían claro realmente su significado. en su significado más esencial. cuando ellos resuciten. al ser confrontada su idea de la resurrección con Cristo. los que negaban la creencia en la resurrección asumida por los fariseos. En definitiva. por ello. alejados de la vivencia de Dios. En su progresión histórica. De hecho. es expresada por los fariseos. da a conocer el verdadero y supremo significado que ella posee.Arcángelo Cerezzo Frex que puede ser experimentado en el aquí y ahora por los que están espiritualmente muertos. se reafirma de manera clara que ella representa. como los saduceos. En otro orden.La resurrección era un fenómeno que venía después de la muerte corporal. aceptando esta creencia. por lo cual el limitarla al patrón escatológico postmortal que tradicionalmente se plantea es contradictorio con su sentido más profundo y verdadero. siendo ni más. Si Cristo reconoce la in186 LibrosEnRed . Ellos. obligada a asumir que es una experiencia posible de ser realizada en todo momento. sin que ello implique un cambio físico que deba ocurrir después de la muerte corporal. Cristo es. En este contexto es interesante recordar el relato del encuentro de Cristo con los saduceos. este la considera totalmente errónea y la corrige. señalando: “Vosotros mucho erráis” (Marcos. por consecuencia necesaria. le plantean el problema de la viuda y los siete hermanos –“En la resurrección. y dictando el marco doctrinal al pueblo. quien realmente define y establece el correcto significado de la resurrección. la teología tradicional se ve también. un cambio de estado de conciencia en toda la radicalidad espiritual que ello implica. utiliza una expresión superlativa.

así que vosotros mucho erráis” (Marcos. su interpretación debe apuntar al trasfondo de su sentido metafórico. pues Él los ha resucitado […]. tiene obviamente un sentido alusivo y debe superar una interpretación puramente externa del significado de lo angélico. alas. Los teólogos tradicionales siguen en gran medida en una interpretación farisea de la resurrección.La reencarnación en el mensaje de Cristo terpretación de los fariseos de la resurrección como un gran error. donde Cristo corrige la idea de los fariseos de la resurrección: “En este mundo. es valedero asumir que cuando afirma que los resurrectos “ya no se casarán”. es una rotunda equivocación. el cual trasciende sus expresiones literales. obedeciendo al sentido metafórico global del versículo. al afirmar que la resurrección los llevará a ser “semejantes a los ángeles”. un hermetismo religioso que es necesario develar. la experiencia de la vida en plenitud y la comprensión de nuestra ilimitada naturaleza. es obvio que las dos premisas que la sustentaban eran falsas. es decir. porque serán semejantes a los ángeles y son hijos de Dios. sino de vivos. de la cual la historia del cristianismo institucionalizado no ha logrado zafarse hasta nuestros días. que obviamente sería una visión muy limitada y superficial de su sentido. Esta semejanza a que hace alusión Cristo se refiere más bien a un cambio superior de estado de conciencia que experimentan los que vivencian la resurrección: de la limitación e ignorancia que identificaban al ser solo con el cuerpo y las particulares circunstancias contingentes –que representan la condición de los espiritualmente muertos– a la vivencia plena de su identidad espiritual. procrear. una traslación a otro mundo o 187 LibrosEnRed . Pero los que merezcan tener la vida y resucitar de entre los muertos ya no se casarán y tampoco morirán. En este orden. etcétera–. 12:23). En consideración a todo lo antes señalado. los hombres y las mujeres se casan. pelo largo. etcétera–. Además. como un cambio de forma física semejante a las representaciones de los ángeles –túnica. la comparación que hace Cristo en este versículo. apetencias y expectativas del hombre común –casarse. El sentido de fondo de este versículo no implica una metamorfosis física. se mantendrán en ininterrumpida y consciente comunión con el Dios de la vida. seguir aseverando que la resurrección es un fenómeno que ocurre después de la muerte corporal. donde se produce la comunión con Dios. implica que habrán trascendido los deseos. Por lo cual. Así. experimentando la muerte espiritual. es necesario tener en cuenta que estos versículos tienen un alto contenido metafórico. Es decir. y que la afirmación “ya no morirán” alude a que no estarán nunca más alejados de Dios. estando aquí o en otra dimensión de existencia. tener seguridad material. Esto no significa que no pasarán por la muerte corporal al estar encarnados. desarraigados del espíritu. sino que pasando por ella. como ellos la asumían. Al proponer una relectura. es muy válido plantear una interpretación renovada del famoso diálogo con los saduceos. y Dios no es Dios de muertos.

y dado que la intención primordial de Cristo en estos versículos es corregir o hacer salir del error a los fariseos respecto de su incorrecta comprensión de la resurrección. Cristo establece que la resurrección es un logro a obtener para quien realmente lo merezca –“Pero los que merezcan tener la vida […]”–. que no son los cadáveres ni los que murieron corporalmente –los que experimentarán la resurrección–. sino de vivos. que no siempre es comprensible ante la inmediatez de los hechos. la expresión “así que vosotros mucho erráis” lleva implícito que interpretar la resurrección en una proyección a propósitos contingentes y propios de la vida cotidiana es obviamente un error. Por su parte. En primer lugar. referidos a un estado moral y espiritual más elevado. está usando tales términos en su sentido natural o psicobiológico. sino esencialmente un cambio trascendental de estado de conciencia. es dable a pensar que en la expresión específica “Dios no es Dios de muertos. Esto no significa que solo algunos logren llegar a ella. Es claro que Cristo. o cuando. un bien en la 188 LibrosEnRed . aquí o en otra dimensión. El análisis específico de estos versículos. En segundo lugar. pues en la gracia divina no es pensable la arbitrariedad. Con esto aclara que ello es un evento especial y selectivo. al negar la explicación directa de las verdades espirituales profundas a quienes no estaban preparados ni merecían comprenderlas. y como tal. y usar para tal propósito un lenguaje metafórico y alusivo. Teniendo en cuenta esto. tal estado sea concedido. donde Cristo define y sitúa la real dimensión que le corresponde a la resurrección. por gracia o misericordia divina. 20:38). mirados desde el limitado entendimiento del común de los seres humanos. renaciendo a la vida absoluta y divina. tal expresión podría ser leída de la siguiente forma: Dios no es Dios de muertos. también el mirarla como un fenómeno que ocurre después de la muerte corporal o carnal. su otorgamiento debe obedecer a una sabia e insondable justicia de Dios. y no general e indiscriminado. pero cuando estén preparados y hayan conseguido individualmente un estado de conciencia santificado. utiliza expresiones y giros idiomáticos que ocultan con divina sapiencia sus mensajes. restringido para aquellos que tengan los méritos para alcanzarla.Arcángelo Cerezzo Frex permanecer ininterrumpidamente en el cuerpo. Cristo reconoce en la resurrección en todo orden un logro positivo. error en el cual ha permanecido la institucionalidad cristiana a través de la historia hasta nuestros días. permite establecer las siguientes consideraciones fundamentales. estando psicobiológicamente vivos. los cuales han provocado más de un dolor de cabeza a los exégetas a través de la historia. los que. saldrán de su estado de precariedad espiritual. sino que todos pueden alcanzarla. es decir. sino de vivos” (Lucas. Desde este criterio.

- Está asociada directamente con la corporeidad o carnalidad. la versión oficial impuesta por la teología tradicional de la resurrección dista en varios aspectos de las conclusiones antes citadas. - Se conjuga fundamentalmente con la muerte en su sentido psicobiológico. En este sentido. En concordancia con lo anterior. los caracteres más evidentes y recurrentes en que se plantea el significado de la resurrección en la interpretación tradicional se reducen a los siguientes criterios fundamentales: - Se plantea como un fenómeno que ocurre después de la muerte natural. - Reduce el significado de la resurrección más bien a la continuidad de la existencia. en el orden de una coexistencia con Dios. queda categóricamente establecido que la resurrección. Antes de analizar en específico los caracteres señalados es muy necesario tener es cuenta que esta creencia ha tenido múltiples interpretaciones a 189 LibrosEnRed . En un orden sintético. pues Él los ha resucitado”–.La reencarnación en el mensaje de Cristo dimensión más superlativa de su significado –“Porque serán como ángeles […]”–. siendo todos criaturas de Dios. que se limita al mero encuentro con la corporeidad. De todo lo analizado. emanadas de las mismas expresiones de Cristo. lo que implica que tendrán toda la gloria que tiene la naturaleza trinitaria de Dios hijo. la condición de ser un hijo de lo absoluto es un estatus superior a alcanzar. tanto en las expresiones de Cristo como en la comprensión global del tema. como lo plantea la teología tradicional. así. es un cambio superior de estado de conciencia que puede ser experimentado en la vida presente de las personas en toda la plenitud de su significado. Cristo señala que los que experimenten la resurrección alcanzarán la condición suprema de ser hijos de Dios –“Y son hijos de Dios. Como es obvio de suponer. como lo hemos reiterado. ello excluye la posibilidad de una resurrección neutra y general. muchas personas de real compromiso religioso y vocación de santidad la experimentan en cada generación que pasa por la humanidad. en cuanto en ella estaría supuestamente implícita una reconstrucción o recreación de la corporeidad específica que tuvo el sujeto en su vida terrena. echan definitivamente por tierra el paradigma resurreccionista que ha planteado la teología tradicional. donde se logra la divinización en toda la plenitud de su significado. - Plantea el logro al cual nos proyecta la resurrección. Por lo tanto. Todas estas conclusiones.

Esta situación implicaría un período después de la muerte de inexistencia temporal o definitiva.153 Así. reconstituyendo a la persona como totalidad. La postura católica más aceptada reduce el significado de la resurrección a una vuelta a la vida del cuerpo. la creencia de que la resurrección afectará a todos los seres humanos de todos los tiempos. Las religiones cristianas no católicas. con excepciones. continúa existiendo después de la muerte biológica. 190 LibrosEnRed . y se reunifican en un evento universal y final de la historia. Al respecto. Antropología teológica. al negar la creencia en la inmortalidad del alma por considerar que ella es exógena a la doctrina bíblica.Arcángelo Cerezzo Frex través de la historia. a partir de su muerte física individual. Ordenando el análisis. Ladaria. en el momento en que en un tiempo escatológico Dios lo determine. una reintegración antropológica. Por ello. ya que asume que el alma. en un orden sintético se pueden reconocer en las diversas Iglesias cristianas actuales comprensiones de la resurrección que se mueven en tres órdenes fundamentales: un resurgimiento o revivificación de las personas en el lugar donde murieron física y geográficamente. la resurrección conduce a una reintegración o reunificación del cuerpo con el alma. lo cual 153 Luis F. como aquella que asume que solo los elegidos y salvados resucitarán. Por lo tanto. un marco comprensivo ambiguo y diletante. estas posturas se pueden clasificar en un sentido acotado en dos posiciones fundamentales. entendida como un reencuentro del alma con el cuerpo. También existe la idea de que el cuerpo y el alma se separan temporalmente. De este modo. en definitiva. por la gracia de Dios. en cuanto algunos asumen que después de la muerte nuestro ser se nadificará para resurgir en un evento futuro. p. los cuales representarían una minoría respecto del común de las personas que simplemente dejarán de existir para siempre. 176. además. Está. La visión católica y la concepción de las otras Iglesias cristianas. Otros opinan que ello ocurre inmediatamente después de la muerte física. y una continuidad existencial asumida como la pervivencia del sujeto íntegro después de la muerte. planteamiento que es rechazado por los que asumen que la naturaleza humana es indivisible. Edit. en sus creencias la resurrección apunta a un volver a la vida de la persona como totalidad. el teólogo Luis Ladaria señala: “La noción de resurrección no es unívoca en la Biblia y en la tradición de la Iglesia”. si identificamos solo las visiones que tienen los diversos grupos y religiones cristianas actuales se puede constatar que existen claros disensos y diversos matices que le dan. afirman con radicalidad la indivisibilidad de la persona humana. sin interrupciones y como un todo indiviso. Verbo Divino. Todas ellas estructuradas en base a las más diversas visiones escatológicas. en su generalidad.

se mueve en el mundo de la aporía. ambigua y multívoca comprensión que no existe una claridad plena y consensuada en el mundo cristiano del real significado y los alcances de la resurrección. con sus respectivas variantes. algunas afirman que todos volverán a la vida y otras que solo algunos lo harán. dándole. ella se ve desdicha y negada por todos estos contradictorios significados que desnaturalizan completamente su esencial naturaleza. Las que señalan que el proceso resurreccionista es universal apelan a las creencias del cielo y el infierno como destino postmortal para todos. tienen el agravante del trágico y pavoroso destino que señalan para aquellos que resucitarán y serán condenados al sufrimiento eterno del infierno o a la nadificación absoluta de su ser. al limitarlos a un mero revivir. de la contradicción. es decir. en general. el discurso resurreccionista cristiano. en la presunción de que solo en ella está la posibilidad de llegar a Dios. en diversos errores y contradicciones. y extremando tal postura. en cuanto afirman la nadificación temporal o definitiva de muchos seres humanos. junto con incurrir en arbitrarias posturas exclusivistas. además. ribetes nihilistas. por lo tanto. la resurrección en este caso se vuelve condición de un perpetuo desgarro. al plantear la resurrección como una mera vuelta a la vida de las personas. Haciendo una crítica específica a estas nocio nes. Además. podemos señalar: - La postura católica. ambas visiones alienan y empobrecen su significado. - Las posturas de las otras religiones cristianas. 191 LibrosEnRed . no representan el verdadero significado de la resurrección e incurren. todas estas taxativas posturas y juicios apologéticos categóricos con que muchos teólogos se expresan no dejan de ser meras presunciones. Todas estas concepciones. Como tal. se puede inferir de esta diversa. al reducir la resurrección a una vuelta a la vida del cuerpo. Por esto. incurre en una visión materialista o cosificante de ella. algunas religiones señalan que solo resucitarán los salvados. En general. Como tal. lo cual representa una contradicción total con la verdad expresada por Cristo. mientras que muchos simplemente dejarán de existir para siempre. prescindiendo de la creencia católica en el purgatorio.La reencarnación en el mensaje de Cristo representa un punto de discrepancia entre ellas. Por otro lado. Es decir. Si bien existe en el discurso cristiano una visión que busca afirmar una comprensión positiva y divinizante de la resurrección. neutralizan también su valor espiritual. En definitiva. solo los que pertenecen a su comunidad religiosa particular. y neutraliza su significado supremo. la ambigüedad y la autonegación.

No creían en la resurrección del alma ni del cuerpo. Creían en los ángeles y espíritus. los llamaron saduceos. los judíos se dividían en dos clases: los fariseos y los saduceos. y también en la predeterminación divina. el Swami Abhedananda señala los siguientes juicios: Los estudiosos de la historia se interesan en saber dónde la resurrección surgió por primera vez y cómo fue adoptada por las otras naciones. en la recompensa y el castigo después de la muerte. Es dudoso que tuvieran algún claro concepto de la existencia del alma después de la disolución del cuerpo humano. fue un fenómeno tardío en el judaísmo. Los saduceos no traspusieron los lindes del antiguo judaísmo. ni en la recompensa.. tras la muerte de Jesús. en la resurrección de los muertos. antes del cautiverio babilónico. En Mateo. Pero cuando los antiguos judíos fueron conquistados por los persas. pero nunca resucitaban. Gradualmente. y quienes siguieron estrictamente las ideas. ni en el infierno cristianos.. y en el Juicio Final. ni en el castigo después de la muerte. los israelitas no creían en recompensa ni castigo. esperaban la resurrección de los muertos y creían en la recompensa y el castigo futuros. Negaban la existencia de los ángeles y espíritus. Una pregunta de fondo al respecto es: ¿de dónde surgió este concepto? En respuesta a ella. encontramos que los antiguos israelitas ni creían en el cielo. cuyo régimen empezó con la captura de Babilonia y duró desde 536 hasta 333 a. en el año 536 a. Si leemos cuidadosamente los escritos atribuidos a Moisés y otros autores del Antiguo Testamento.Arcángelo Cerezzo Frex Es significativo recordar que el concepto de resurrección. ni en cielo. los judíos experimentaron una gran influencia por parte de la religión persa. y su asociación a la muerte corporal. sus doctrinas de 192 LibrosEnRed . ni en la resurrección del alma.C. A quienes adoptaron las ideas religiosas de los parsis. ceremonias. ni en infierno. los llamados fariseos –según algunas autoridades. la resurrección de los muertos y la recompensa y el castigo después de la muerte. Bajo el dominio de Persia. en cuanto comienza a tener presencia solo dos o tres siglos antes de Cristo. en un cielo y un infierno. Hay muchos pasajes que demuestran claramente que. Los primeros se oponían marcadamente a los últimos en sus creencias doctrinales. que dicen que no hay resurrección”. entraron en contacto con una nación que había desarrollado la creencia en un solo Dios. leemos: “Ese mismo día acudieron a él los saduceos. la palabra fariseo era la forma hebrea de parsi–. No tenían una idea definitiva sobre el más allá. Los saduceos eran inferiores en número a los fariseos. Para ese tiempo. 22:23.C. los últimos tomaron grandísimo predicamento y. rituales y creencias judíos. Algunos dicen que creían en un sheol o pozo donde las almas permanecían después de la muerte.

pp. Iniciando el desarrollo de los caracteres descritos anteriormente de la interpretación tradicional de la resurrección. o.La reencarnación en el mensaje de Cristo la resurrección de los muertos y de la recompensa y castigo después de la muerte. es evidente que el desarrollo de la religión judía y de sus creencias no fue un proceso homogéneo. es válido hacer notar que la forma más rudimentaria de interpretarla. la cual ha 154 155 Swami Abhedananda. La reencarnación. 65-67. superada. y desde entonces ha sido grandemente aceptada por los cristianos y por los países occidentales. donde resurgiría nuestra vida personal. Dejar a Dios ser Dios. vemos que la idea de la resurrección surgió primero en Persia y después ocupó un prominente lugar en los escritos del Nuevo Testamento. el análisis antes presentado pueda generar las normales controversias que provocan los estudios históricos. asumida en el mundo cristiano.154 Los juicios antes expresados son confirmados por diversos estudios histórico-teológicos. Esta creencia. está. a pesar de que aún persiste en algunos grupos cristianos. De hecho. Los estudios histórico-teológicos han comprobado que en ella hubo disensos. En definitiva. se convirtieron en los principios cardinales de la nueva secta cristiana. Edit. ratificando los juicios antes señalados. en un evento futuro. es de consenso que algunos textos se consideran copiados o extrapolados de otras tradiciones. en su generalidad. En este orden. y la creencia en los ángeles y espíritus. emite los siguientes comentarios: “Cristianos y mahometanos somos deudores de los parsis por ese concepto fundamental de nuestro credo. Dios en su providencia usó a Zoroastro y la cautividad de Babilonia para instalar en su pueblo escogido la doctrina esencial de la inmortalidad y la resurrección que había de ser llevada a su cumbre final en la resurrección de Jesús”. realizados por personas que asumen formalmente la opción cristiana. Carlos Valles. Sal Terrae. Ejemplo de ello es la teología católica. Kier. 132-133. es evidentemente falso el carácter patrimonial que se ha atribuido la institucionalidad cristiana respecto de la creencia en la resurrección y todo el edificio apologético que ha estructurado a partir de esa presunción para justificar su pretensión de exclusividad de la verdad religiosa. Edit. Así. pp. sin embargo. en cuanto dicha creencia no es originaria de la tradición judeo-cristiana ni tampoco es motivo de consenso su interpretación tanto en su historia pasada como en la actualidad. dicho de manera más suave y aceptable. Carlos Valles. vacíos y ambigüedades como influencias exógenas.155 Muy probablemente. es exponerla como un supuesto renacer biológico de los cadáveres al salir de sus tumbas. 193 LibrosEnRed .

que garantiza la continuidad de conciencia entre el hombre que ha vivido en la Tierra y el que resucitará. en la obra Temas actuales de escatología. El punto central hacia el cual apunta esta evolución interpretativa es la afirmación de la continuidad de una misma identidad después de la muerte biológica.. p.org Cándido Pozo. no sería esencialmente contradictoria con la reencarnación. Desde tal sustento se ha llegado a la definición del hombre como corporeidad.Arcángelo Cerezzo Frex propuesto más bien la tesis de la resurrección de la carne en los siguientes términos: “Las almas de los hombres buenos y malos se reunirán […] con el mismo cuerpo que habitó durante la vida terrenal. decantándose finalmente en una visión más refinada. desde un sentido general. mientras los restos mortales de ese hombre se corrompen en la tumba. Temas actuales de escatología. la resurrección final se concibe como una reconstitución del hombre entero. 113. interpretaciones y posturas. que trascendería pasando de un estado mortal y finito a un estado inmortal y transformado en la condición de un cuerpo espiritualizado –somaneumaticón –. Con ese planteamiento. http://www.corazones. S.156 Ampliando la definición dada. que serán de ese modo reanimados y. donde lo espiritual y lo carnal tendrían una cierta unidad indisoluble. que apuntaría hacia una cierta virtud o condición propia de la corporeidad personal como factor constitutivo de la identidad. del ser humano como un todo corporal. 194 LibrosEnRed . por esto afirma con radicalidad la continuidad del mismo cuerpo que la persona tiene en la existencia presente. transformados gloriosamente a imagen del Cristo resucitado. que afirma también que es un mismo ser el que trasciende después de la muerte y reingresa a un nuevo cuerpo. Ediciones Palabra. El punto en evidente contradicción está en el hecho de que la teología tradicional integra indisolublemente a dicha identidad la corporeidad específica del sujeto en esta vida. El cuerpo de los buenos no tendrá ningún defecto y estará dotado de las cualidades de un cuerpo glorificado”. Al observar la progresión de esta interpretación se puede visualizar una cierta desconcretización de su lectura –del cadáver a una cierta identidad que persiste– como una tendencia hacia una integración antropológica –de lo corpóreo a lo humano como totalidad–. en el caso de los justos. el teólogo Cándido Pozo. señala: La fe cristiana cree en la plena supervivencia de un elemento consciente del hombre que se llama alma.157 Es importante tener en cuenta que esta creencia ha tenido los más diversos giros. en virtud de la cual las almas se reunirán con los propios cuerpos. 156 157 Diccionario católico”. Tal orientación. es decir.A.

temporal y mortal. donde no se quebranta ni se interrumpe su humanidad natural. al punto de ser renovado integralmente en un período 195 LibrosEnRed . los teólogos tradicionales proponen la tesis de una recreación del cuerpo y apelan a la omnipotencia divina. ni una afirmación que desdeñe la naturaleza propia de la condición corpóreo-carnal. mas apelando a dicha omnipotencia todo puede ser justificado. Esto demuestra la falta de validez de la argumentación presentada. en primer lugar. 6:17)–. dos reparos fundamentales. debe ser con su mismo cuerpo.La reencarnación en el mensaje de Cristo En esta orientación. la afirmación de la mismidad de lo humano en el estado de resurrección está asociada con una plenitud absoluta y una total unidad con la perfección suprema de Dios. Los signos físicos de la muerte. un mismo espíritu es con Él” (I Corintios. sino solo el reconocimiento objetivo de su condición propia. si su conciencia está en la eternidad y la infinitud? ¿Quién es verdaderamente el resurrecto. con una forma determinada espacial. dan cuenta más que evidente de ello. afirma el argumento de que si es la misma persona la que resucita. En primer lugar. sufre cambios en su composición celular. En segundo lugar. Esta apreciación no representa ni una desvaloración. desde un orden biológico. Por el contrario. El cuerpo. si su ser está en total y absoluta unidad con Dios? La obviedad que conlleva la respuesta a tales preguntas demuestra que la antropología resurreccionista que plantea la teología tradicional es definitivamente pobre y limitada –“El que se une al Señor. con lo cual la continuidad de una misma corporeidad queda en un real paréntesis de duda que no presenta ningún antecedente verificable que la haga creíble. La aparente validez de tal afirmación merece. En este orden se podría. sin embargo. porque Dios todo lo puede. además. a partir del mismo principio. que el mismo planteamiento de la teología tradicional respecto de la supuesta resurrección del cuerpo ha ido desnaturalizando la condición propia de la corporeidad. como los efectos de las enfermedades. que cada vez se distancia más de una imagen concreta que podamos reconocer. el salto del estado actual de vida de la persona a la experiencia de la resurrección –según la presenta la teología tradicional– no equivale al viaje que pueda realizar alguien a otro lugar. Al afirmarse que al ser la misma persona la que resucita debe ser con el mismo cuerpo. tal tránsito implica la total descomposición y desintegración del cuerpo. Esa es la dimensión real de su naturaleza propia. El cuerpo del hombre en este mundo es de carne y hueso. proponer una tesis diametralmente opuesta y asumirla igualmente como verdadera. Al analizar esta trascendencia corporeizada se puede constatar. Para zanjar tan evidente problema. que supera en todo orden una descripción psicocorpórea de nuestro ser. es necesario preguntarse: ¿qué concepto de mismidad está planteando la teología tradicional? ¿Qué mismidad está realmente experimentando el que logró la resurrección.

joven o adulto?. En este orden. vejez– en un grado tal que en muchos casos no es identificable una misma persona en lo que atañe a sus rasgos físicos. adultez.Arcángelo Cerezzo Frex determinado de años. el cuerpo con la muerte biológica se descompone y desintegra plenamente. lo cual negaría la esencia del argumento que plantea la continuidad corporal. de lo cual se infiere que tampoco pueden afirmar radicalmente que pudiese ser el mismo cuerpo. pronunciarse sobre las mínimas condiciones objetivas que nos permitan remitirnos a una imagen concreta que podamos asociar como sustento de dicha permanencia. mas no debemos olvidar. por lo cual. afirmar que resucitaremos con el mismo cuerpo es contradictorio a la lógica misma de la vida. la corporeidad está siempre dejando de ser ella misma. adolescencia. con lo cual da clara cuenta de la inconsistencia de tal planteamiento. si se ha de poner fe en la posibilidad de existir corpóreamente en una futura existencia. tanto en su composición como en su forma. si nuestra conciencia de ser permanece. Su forma y figura sufren también cambios noto rios en las distintas etapas de la vida –lactancia. Por lo demás. reafirmando lo antes dicho. La teología tradicional afirma la continuidad de una misma corporeidad. si nos remitimos al dato real. evitando. por lo cual. niñez. El evitar pronunciarse sobre las condiciones particulares de esta corporeidad lleva implícito que no tienen los antecedentes suficientes para aclararlo. en cierta manera. ¿con el cuerpo de niño. En este plano. Todo esto evidencia el contenido especulativo y ambiguo en que se mueve la tesis tradicional. la diferencia del cuerpo de un niño con el de un anciano–. Esto es una afirmación especulativa. sin embargo. En este sentido. en cuanto su naturaleza está sometida a un permanente cambio. 196 LibrosEnRed . para la cual la teología tradicional no tiene respuesta alguna. juventud. que ya en la vida presente de todos los seres humanos sus cuerpos están sometidos a una constante transformación en su materialidad. a pesar de que la condición corpóreo-carnal está sujeta a esta permanente transformación o cuando pueda sufrir cambios tan profundos que hagan irreconocible físicamente a un mismo sujeto – ejemplo. Para evitar pronunciarse sobre ellas. se hace perfectamente pensable la posibilidad de que un mismo ser pueda habitar distintos cuerpos físicos a través del tiempo. afirma que no debemos suponer que las leyes que rigen este cuerpo perfecto o glorioso deban ser como las condiciones que rigen el cuerpo terrestre. surge la inevitable pregunta: ¿con qué etapa de nuestro cuerpo deberemos experimentar esta supuesta resurrección corporal?. Se plantea que supuestamente resucitaremos con el mismo cuerpo. infancia. es mucho más lógico que se trate de una corporeidad nueva y distinta. que lleva implícito el supuesto de que pueden ser radicalmente distintas.

la afirmación de un cuerpo perfecto que se logrará con posterioridad a la muerte física lleva implícito que no es en modo alguno el mismo cuerpo. la idea de una corporeidad perfecta y transfigurada co mo factor que se produce al entrar al Reino de Dios con la tesis del cuerpo glorificado. al haber ya logrado la resurrección en esta vida y antes de la muerte física o natural. pero ya no glorioso ni perfecto. La contradicción es evidente.La reencarnación en el mensaje de Cristo Existe otro punto que denota mayor inconsistencia aún. al fuego que no se apaga” (Marcos. Conociendo. como la objeti- 197 LibrosEnRed . en el relato del Génesis. en alguna medida. por lo demás. y es el planteamiento de que los llamados hombres malos que serán condenados también volverán a vivir con el mismo cuerpo. de hecho. en cuanto refuta. Es significativa esta expresión. pero. las características propias del cuerpo en este mundo. 17:21-22)–. y en esta línea. así como nosotros somos uno” (Juan. 9:13). ello reafirma categóricamente la idea de que ella es esencialmente un cambio de estado de conciencia que puede ser logrado estando en este cuerpo carnal. El pensar la posibilidad de una corporeidad en tal condición solo puede ser concebida como manifestación. Así. En este punto es pertinente recordar la siguiente expresión de Cristo: “Más vale que entres manco en la vida que con las dos manos ir a la gehenna. de la comunión con Dios que experimentaban a su posterior muerte espiritual no sufrieron ningún cambio físico o proyección a otra dimensión. en este sentido es pertinente preguntarse: ¿cuál podría ser la naturaleza de un cuerpo tal? ¿Qué debemos entender por un cuerpo glorioso? Al intentar responder esta pregunta. Adán y Eva. en la medida en que se asuma solo como una condición posible que puede darse al pasar en el estado de plena comunión con Dios a otra dimensión de existencia después de dejar este mundo y el cuerpo carnal que teníamos. el asumir la tesis de un cuerpo glorioso no es incompatible con el correcto sentido de la resurrección. en este mundo. Si efectivamente se puede entrar con una carencia física a la vida plena. yo le he dado. Esto implica que los condenados deberán también tener un cuerpo con el cual deberían experimentar el sufrimiento eterno en el infierno. para que sean uno. a la vez. que es adonde nos orienta la resurrección. por lo tanto. a los que poseen su plenitud –“[…] la gloria que me diste. sujeto a toda la precariedad de un cuerpo mortal. lo cual es un privilegio solo de los salvados. inmortalidad–. ¿Por qué ha de suponerse entonces que al retornar a ese estado de conciencia de comunión con Dios y salir de la muerte espiritual deba ocurrir una metamorfosis corpórea? Sin embargo. Este cuerpo. no debemos olvidar nunca que nos estamos refiriendo a los que lograron la unificación con Dios –a los resurrectos o unificados–. Es decir. sin la necesidad de una transformación corpórea que deba ocurrir después de la muerte. Mas. debería ser también perpetuo –condición que refleja. su precariedad finitud y temporalidad.

ilimitada e irreductible. como un corazón místico o como la misma cruz. En este orden. con la forma adulta que habitualmente se presenta. es decir. es posible dar crédito a la transustanciación y hablar del cuerpo de Cristo. así es todo el nacido del espíritu” (Juan. por lo cual. es decir. según el concepto tradicional. Es habitual en la teología tradicional la expresión: “A la resurrección vamos revestidos y no desvestidos”. sin limites de posibilidades o condicionamientos –“El viento sopla y no sabes de dónde viene o hacia dónde va.Arcángelo Cerezzo Frex vación de una presencia insondable. sin limitarse a un antropomorfismo. en las vivencias místicas relatadas por los santos a través de la historia se describe su manifestación como luz. en el sentido de que llegamos a ella corporizados y no descorporizados. Ejemplo radical de ello es el mismo Jesús. revestidos o desvestidos se vuelven solo posibilidades que no agotan la propia condición de ser. pasamos más bien a estar expandidos. con el cuerpo carnal que poseemos. La visión de la teología tradicional de una resurrección concebida desde un después de la muerte y asociada con la corporeidad lleva a visualizar la 198 LibrosEnRed . de los grandes santos que han existido se señala que algunos tenían el don de la ubicuidad. sin barreras de tiempo y espacio. donde revestidos implica corporizados con un cuerpo especial o glorioso. por lo tanto. 16:12)–. 3:8)–. Marcos indica que Jesús se apareció en otra ocasión bajo otra figura –“Pero después se apareció en otra forma” (Marcos. Todo lo anteriormente señalado lleva a concluir que la pretensión de la teología tradicional de condicionar su interpretación de la resurrección al reposeer el cuerpo específico y particular que tuvo el sujeto en su existencia en este mundo es una visión limitadísima que no logra dimensionar la real condición y las posibilidades de ser que posee quien está en tal estado de plenitud. Tal expresión muestra solo una verdad aparente. como un niño. al lograrla. la cual puede darse a conocer de muchas maneras. revestidos. la verdad profunda que subyace en la esencialidad de la resurrección es que. ella no lo identifica inicialmente. el estar vestidos. vestidos. es decir. al lograr la resurrección. a la forma y figura del cuerpo humano. en cuanto poseían la capacidad de manifestarse con varios cuerpos simultáneamente en distintos lugares. pasamos a ser conciencia infinita. refiriéndose a la hostia. En los relatos bíblicos se señala que se revela al apóstol Pablo como luz. Esto implica ser en un nivel de vida divino. También se puede asumir que después de la muerte podamos tener un cuerpo glorioso. Por su parte. Por lo demás. que se manifestó y se ha manifestado de las más diversas maneras. en cuanto se demostró con argumentos de peso que se puede entrar en la resurrección estando encarnados en esta vida. Sin embargo. En la resurrección. Cuando se aparece a María Magdalena resucitado.

Se debe considerar que al ser Dios la plenitud absoluta. a una comprensión más bien periférica e ingenua del real estado que está implícito en la resurrección. En este punto. a la total autoconciencia. teniendo un sentido afirmativo de la trascendencia. como un perderse a sí mismo en una entidad impersonal. contradiciendo la revelación de Cristo. al punto de interpretarla como un dejar de ser. sin embargo. de la condición personal del sujeto. como una coexistencia. al encuentro de nuestra mismidad en plenitud. Sin embargo. Tal visión. y como tal. No dejan de llamar la atención en este orden las descripciones gráficas que realizan ciertos grupos cristianos de la condición de los salvados. la teología tradicional ha tendido. es importante considerar que la unidad con Dios que se plantea en el estado de resurrección no es una mera unidad de relación o de propósito. Como tal. nuestro linaje hace que nuestro ser sea co- 199 LibrosEnRed . En este orden. en un alma universal que nos despersonaliza o nos despoja de nuestra yoidad. Esto implica que dicha relación se plantea. de un horizonte místico vivencial acorde a tal condición. una unidad sustancial del ser en un nivel absoluto –“Así seré yo en ellos y tú en mí. casi a negar la posibilidad de la unidad absoluta con Dios o a asumirla como una pérdida de nuestra individualidad. el bien máximo a alcanzar. con la presencia corporeizada de Dios. Tal interpretación nihilista de la unidad beatífica no puede estar más alejada de la verdad tanto desde las conclusiones teológicas que se infieren de las Sagradas Escrituras y la descripción de los grandes santos y místicos de la humanidad como de los alcances filosófico-antropológicos implícitos en esta posibilidad. coexistiendo junto con otras personas. y alcanzarán la unión perfecta” (Juan. es una verdad indudable a la fe.La reencarnación en el mensaje de Cristo trascendencia y la relación con Dios desde un orden más bien objetivante. que requiere para su clarificación final. ineludiblemente. nuestra procedencia. pero teniendo en cuenta que los teólogos tradicionales se arrogan el derecho de emitir ciertos juicios taxativos al respecto. más que como una unidad. tanto por la revelación explícita de Cristo como por lo que sugiere la mística cristiana y universal. toda proximidad a Él debe representar un bien en todo orden. Se vuelve casi arrogante especular sobre un contenido de tal profundidad espiritual como la posibilidad de la unificación de nuestro ser con Dios. la unidad beatífica. no podemos olvidar que desde una visión teísta somos originados desde lo absoluto. es valedero plantearse el problema desde las posibilidades estrictamente filosóficas y teológicas que se puedan inferir de ello. el logro de la unidad beatífica debe llevar a la mayor plenitud del propio ser. En primer lugar. somos hijos del Padre divino eterno. a los cuales se los muestra en un paraje con características bucólicas. personificada en Cristo en su forma física adulta. obedece. 7:23)–. sino una unidad intrínseca.

por el Dios viviente. Para lograr tal unidad. el maximizar nuestra conciencia de ser a niveles de una plenitud insondable. El maestro Eckehart. La unificación con Él significa plenificación de nuestro ser. sin reconocer el profundo arraigo de su ser en la naturaleza humana. La total unidad beatífica es el fin y la consumación última de la experiencia religiosa. por el contrario. El arte de amar. comenta al respecto: “Si. En este orden. Al dejar de ser lo que no somos se revela el verdadero ser. Como tal. afirma que debemos ser perfectos en la misma condición de Dios: “Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. Cristo. 200 LibrosEnRed . El problema de fondo que implica esta interpretación nihilista está en el hecho de que se ha asumido la mismidad de nuestro ser en la individuación egótica. esta lectura nihilista que la teología tradicional ha visto en la unidad beatífica pone en evidencia que su visión no ha logrado 158 Erich Fromm.Arcángelo Cerezzo Frex rrespondiente a nuestro creador. al contrario. así como nosotros somos uno” (Juan. qué puede quedar sino solo una conciencia de sí plenamente divinizada. alguna gente cree que va a ver a Dios. Dios entra en la interioridad. p. el yo ilusorio. en la impermanente identidad del egotismo. desde la raíz primera e irreductible de la subjetividad personal. Al conocer a Dios en mí mismo. 97. 3:16)–. por lo demás. 17:21-22). Edit. pero no lo que somos realmente ni nuestra conciencia de ser. yo les he dado. 5:48). quizás el más grande teólogo de la cristiandad por la profundidad de sus intuiciones. se puede concluir que Dios se revela en y desde nuestra propia mismidad –“El Reino de Dios está dentro del hombre”–. lo tomo”. sin poner de manifiesto. obviamente. Dios y yo somos uno.158 Aquí se puede ver cuán distante ha mostrado la teología tradicional a Dios. En una condición tal. es hacernos ser cada vez más en Él para llegar a la comprensión final y gloriosa de que somos Él mismo. sino. sino. algo debe dejar de ser. por lo tanto. que va a ver a Dios como si Él estuviese allí y ellos aquí. nuestra eterna e inmaculada mismidad. y agrega que nos entrega la gloria y la unidad que él posee con Dios: “La gloria que me diste. la conclusión es clara. no hay distinción alguna entre nosotros […]. de dejar de ser para ser en plenitud. en primer lugar. para que sean uno. el falso sentido de lo que somos. haciéndonos ser más y más. pero eso no ha de ocurrir. Dios se revela. Al ver la vida y doctrina de los grandes de la espiritualidad universal. Aquí está la idea dada en la mística del morir para resucitar. Desde la descripción dada por ellos se concluye que tal unidad no implica un minimizarse. entonces. Paidós. el ego. la inmanente presencia de la absoluta plenitud de Dios en nuestra íntima y más esencial naturaleza –“¿No sabéis que sois templo de Dios y que el espíritu de Dios habita en vosotros?” (I Corintios. me transformo en Dios y Él me hace uno consigo mismo.

Obviamente. y no biológico o natural. 159 201 LibrosEnRed . por lo tanto. suposiciones de la teología tradicional que manan de su errónea concepción de la resurrección. desde los antecedentes presentados. se puede reconocer que ella. cuando. lo que implica que no pueden afirmar de manera rotunda una postura. cuestión que los mismos teólogos tradicionales se ven obligados a reconocer: “¿Esperaba Jesús la resurrección de los muertos? Esta es una de las cuestiones más difíciles de clarificar […]”. ha puesto tradicionalmente el énfasis en aspectos más cosistas que en su significado supremo. Cristo lo hace en el sentido religioso o espiritual. solo una hipótesis teológica que no tiene un correlato contrastable con su referente fundamental. al referirse a los muertos. Verbo Divino. p. por otro lado. en un tema tan crucial como la resurrección.La reencarnación en el mensaje de Cristo reconocer la real mismidad humana –“No está escrito en vuestra ley: ‘Yo dije dioses sois’ (y la escritura no puede ser quebrantada)” (Juan. Para comprender la escatología cristiana. Lo que llama la atención. la tesis de la continuidad de un mismo cuerpo parte del supuesto antropológico de que la corporeidad carnal particular del sujeto sería esencial e insustituible a su naturaleza. El discurso de la teología tradicional es más explícito en su preocupación por temas como la continuidad del cuerpo del hombre o la continuidad de la existencia. como tal. olvidando que la condición desde la cual el hombre se define y alcanza su plena humanidad en una concepción religiosa está en la unidad con la incondicionada. Todo lo analizado da cuenta de las evidentes inconsistencias en las tesis de la teología tradicional. En este punto es relevante señalar que Cristo habla de la resurrección de los muertos. Edit. confusión donde radica el mayúsculo error de toda la teología tradicional a través de su historia. reJuan José Tamayo Acosta. su discurso es incongruente. Como conclusión de todo lo anteriormente señalado. 188. mas nunca de resurrección de los cuerpos ni de la carne. es esta dogmática intransigencia de los teólogos tradicionales.159 Su postura es. por lo cual dichas tesis son solo presunciones. por lo cual el sentido dogmático con que se han asumido sus afirmaciones representa una posición presuntuosa y exagerada. La crítica más de fondo a la globalidad de esta interpretación resurreccionista carnalizada o corporeizada es que no tiene un aval directo y explícito en las palabras de Cristo. y en consecuencia. 10:34-35)–. absoluta y eterna naturaleza de Dios. Sin olvidar que el planteamiento de la teología tradicional es solo una interpretación de las Sagradas Escrituras y las palabras de Cristo. reconocen que el tema es complejo y difícil de aclarar. esta actitud de autosuficiente radicalidad para negar la reencarnación en una supuesta oposición a la resurrección. no deja de ser solo un constructo teológico artificial.

- El falso exclusivismo resurreccionista que propone el cristianismo tradicional. en suma. b) a imagen de Cristo resucitado 202 LibrosEnRed . sintetizarse en estas proposiciones: resucitamos a) porque Cristo ha resucitado. - Un estado de conciencia no preparado para comprender la revelación de Cristo. La errada comprensión de la resurrección de Cristo Analizando en forma específica cada una de estas aseveraciones. titulado La otra dimensión de la escatología cristiana: En la esperanza de la resurrección de los muertos. y con la corporeidad. - El tener una propuesta doctrinaria de una fuerte tendencia etnocéntrica. ¿Qué ha llevado a esta incorrecta comprensión del mensaje de Cristo? La respuesta está esencialmente en los siguientes factores: - Una lectura incorrecta del sentido de la resurrección de Cristo. Así. lo expresa Juan L. en el orden propuesto. - Una interpretación equivocada de pasajes centrales de la Biblia que hablan de la resurrección. - El sincretismo lingüístico que afecta al concepto de resurrección. - La dilemática aparente entre el concepto de resurrección y el de inmortalidad. - La lectura utilitarista de los escritos paulinos.Arcángelo Cerezzo Frex flejando que la asociación del significado de la resurrección se ha conjugado más en una relación con la muerte en un sentido corporal que en un sentido espiritual. que es la llamada resurrección de Cristo el acontecimiento principal y determinante desde el cual surge esta lectura interpretativa que asocia la resurrección con un fenómeno posterior a la muerte. por ejemplo. La resurrección de Cristo significa la ratificación categórica de esta esperanza […]. es evidente. el cristocentrismo de la resurrección puede. Ruiz de la Peña en uno de los textos clásicos de la teología católica. - La incorrecta comprensión del lenguaje de los místicos. como los mismos escritos teológicos de la teología católica lo afirman. - El burdo materialismo resurreccionista que influenció al pueblo hebreo.

es la llamada resurrección de Cristo. 10:28)–. porque Cristo. con certeza. natural o corpórea. en primer lugar. 4:24)–. Los que experimentan la resurrección son. a la muerte natural del cuerpo carnal de Cristo. porque él era Dios mismo? El suceso de la muerte y la mal llamada resurrección de Jesús tiene otro sentido que aclararemos en el desarrollo del problema. definitivamente.La reencarnación en el mensaje de Cristo […]. Sal Terrae. Edit. pp. y como tal. 183-208-195. En este orden. estos juicios no pueden ser más radicales. Verbo Divino. sino una trascendencia –“No os preocupéis por los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar” (Mateo. así como la religiosidad universal. Una primera crítica directa a este fundamento principal es que los teólogos tradicionales se equivocan rotundamente al hablar de resurrección de Cristo. que es espíritu –“Dios es espíritu” (Juan. Recordemos que hemos dejado claramente establecido que la resurrección es una respuesta a la muerte espiritual –al desarraigo o alejamiento de Dios–. incluso los mismos teólogos tradicionales se ven obligados a reconocer que Jesús aceptaba la creencia de la inmortalidad del alma. 160 203 LibrosEnRed . con lo cual se logra precisar que el fundamento primero y principal. seguimos existiendo sin interrupción después de la muerte. Ruiz de la Peña. el pilar donde se asienta toda la estructura conceptual de la versión oficial de la resurrección. 161 Juan José Tamayo Acosta. o que se debe hacer de manera acotada. el teólogo Juan José Tamayo Acosta. y que rematará a través de la participación con su muerte en una resurrección semejante a la suya. p. 207.161 Como se puede ver. Además. 1993.160 Por su parte. La resurrección implica esencialmente liberar la conciencia del egotismo y del limitante estado somatizado y fijarla en Dios. Edit. según lo declara Cristo. no experimentó una resurrección. como otro Juan L. en su obra Para comprender la escatología cristiana ratifica los juicios antes citados: “El fundamento por excelencia en que se sustenta de manera más indubitable la resurrección de los muertos es la resurrección de Jesús”. Pues bien. planteada por la teología tradicional. los que están espiritualmente muertos. ¿Cómo Cristo podría haber tenido una resurrección si él siempre tuvo su conciencia fija en Dios. debemos tener en cuenta que la muerte física en cualquier sujeto representa. Para comprender la escatología cristiana. Cristo siempre estuvo espiritualmente vivo –en total y perfecta unidad con Dios–. a partir de esta premisa nos podemos dar cuenta de que es absolutamente improcedente hablar de la resurrección de Cristo. no un dejar de ser. La otra dimensión de la escatología cristiana. Refiriéndonos.

10:28). lo que implica que nada de su naturaleza es de menor perfección. pues así lo manifestó Jesús: “Mas a todos los que recibieron les dio el poder de hacerse hijos de Dios” (Juan. “Yo les doy vida eterna” (Juan. Cuando obtengamos la conciencia crística. Constituye una hermosa reflexión el saber que nosotros. El cuerpo de Jesús era el vehículo. también podremos convertirnos en seres divinos como Jesucristo. Lo que él obtuvo. “Yo soy el camino la verdad y la vida” (Juan. 10:30)–. la vivencia de la muerte física no lo podría nadificar o hacer que dejara de ser ni siquiera por el más mínimo instante. como Dios encarnado. En Jesucristo existía el espíritu crístico universal. a Cristo. aunque somos seres humanos. también nosotros podremos lograrlo. 14:6). 1:12) –y. no puede dejar de ser –como lo declara Santo Tomás en la teología natural–. la carne de nada aprovecha” (Juan. por ser perfecto y sin composición. “Yo soy el pan de vida” (Juan. podremos reír ante el sueño de la muerte y resurgiremos en la libertad que Jesús alcanzó. sino también en todos los avatares. así. Paramahansa Yogananda señala al respecto: Jesús no pereció. El punto de fondo es que Dios. El espíritu crístico universal no solo ha estado manifiesto en el cuerpo de Jesús. que representa para el cristiano la plenitud de la vida misma. presente en toda la 204 LibrosEnRed . Jesús vino al mundo para mostrarnos que el espíritu crístico universal puede manifestarse en el cuerpo humano. tenemos el poder de obtener la victoria sobre la muerte–. que Cristo. pudiese dejar de ser y perecer con la detención de las funciones y signos vitales de su cuerpo carnal –signo biológico de la muerte corporal–. 6:48). Él se disolvió en el océano del espíritu y regresó pleno del poder divino para mostrarnos que la vida es inmortal. Jesús el hombre y Jesús el Cristo eran dos entidades diferentes. en plena unidad con la naturaleza y perfección de la divinidad –“Yo y mi Padre somos uno y el mismo” (Juan. Es irracional pensar. ella se genera en el espíritu y no en la corporeidad carnal –“El espíritu es el que da la vida. como hijos de Dios.Arcángelo Cerezzo Frex elemento esencial del sentido religioso de la vida. No debe hacerse énfasis en la muerte corporal de Jesús. Él era humano y divino a la vez. 6:63)–. La resurrección significa que el Espíritu universal. por lo tanto. aun cuando su cuerpo haya sido crucificado.

y a las personas en general.La reencarnación en el mensaje de Cristo creación en forma de conciencia crística. interpreta los sentimientos de inquietud y pesar que muestra Cristo antes de su pasión y crucifixión como un estado que demuestra el carácter radical y determinante que él daba a la muerte. como ejemplo vivo de su propia enseñanza. sino espiritual. mas no por la muerte. lo que más le gustaba. como lo malinterpretan algunos teólogos. los teólogos tradicionales se equivocan. la noche anterior. 162 Paramahansa Yogananda. que era filosofar en comunidad. relatada bellamente en el diálogo Fedón. como una fuerza negativa o satánica que mantiene al hombre alejado de Dios. dado que creía en la inmortalidad del alma. es decir. Self-Realization Fellowship. en la ignorancia de creer ser un ego limitado y precario. con lo cual nos está diciendo “no os preocupéis por la muerte”. una vez más. por la forma en que ella llegará. Esta postura es evidentemente equívoca. 10:28). haciendo. Sócrates. Si recordamos las condiciones concretas previas a la muerte de Sócrates y de Cristo respectivamente. al hecho de que este la veía como un paso normal a otra dimensión. Por ello.162 Cristo. su preocupación es más que por la muerte en sí. Cristo no habría afirmado: “No os preocupéis por los que matan el cuerpo”. son erradas. con mayor razón él debía tener esa actitud. En cambio. en directa relación con tener que enfrentar el hecho de morir. El teólogo antes nombrado atribuía la tranquilidad de Sócrates ante la muerte. Si Cristo aconseja a sus discípulos. donde iba a experimentar las vejaciones y el sufrimiento extremo. sino por la dura y dolorosa experiencia que debía pasar. en cuanto Cristo. las conclusiones que saca Cullman. por esto expresó con convicción: “No os preocupéis por los que matan el cuerpo. la inquietud de Cristo no es ante la muerte propiamente dicha. en definitiva. sino ante la forma en que debía enfrentarla. Por lo tanto. en el huerto de Getsemaní. podemos constatar que son diametralmente diferentes. asumía la creencia en la inmortalidad del alma. si sondeamos la opinión generalizada de las personas. 205 LibrosEnRed . experimenta los sentimientos humanos. a partir de la comparación entre la muerte de Cristo y la de Sócrates. está resurgiendo constantemente –es decir. la angustia que refleja estaría. supuestamente. despierta o se manifiesta en todo–. y así. Si su preocupación fuera la muerte física. al igual que Sócrates. La muerte debe ser entendida en este concepto como sinónimo de engaño e ilusión. Lecciones. siente la aprensión y el sufrimiento psicomoral. Por lo cual. en cuanto el carácter negativo o terrible de la muerte no es planteado desde el orden natural. Aquí. tener paz y templanza al enfrentar la muerte. De hecho. en su plena divinidad. porque no pueden matar el alma” (Mateo. se queda dialogando con sus amigos y discípulos en un ambiente humano cálido y afectuoso.

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En dicha situación, enfrenta la muerte sin mayor sufrimiento físico. Cristo, muy por el contrario, es apresado de manera violenta, golpeado con saña, herido cruelmente, sometido a un tortuoso calvario y crucificado con el desgarrador dolor físico que ello implica. La situación no puede ser más contrastante, por lo cual la tranquilidad de Sócrates y la inquietud de Cristo no se deben, como evidentemente se muestra, a la muerte en sí misma, sino a la manera como les tocó experimentarla. El pesar de Cristo está obviamente en relación con el durísimo y doloroso trance de su pasión, en el cual debió sentir el extremo sufrimiento físico y grandes vejaciones y humillaciones en el orden moral. ¿Qué ser humano no sentiría inquietud y aflicción si supiese que le toca enfrentar una situación tan dura y dolorosa como la que enfrentó Cristo? En este sentido, Cristo, por haberse encarnado y entrado en la experiencia humana, siente los sentimientos humanos, y en consecuencia, pesar ante los eventos dolorosos que debía pasar; mas, a diferencia de las personas comunes, reacciona ante tales emociones de acuerdo con su divina naturaleza, es decir, con pleno autodominio, templanza y compromiso ineludible con el deber. En esta pesadumbre se muestra la condición humana de Cristo, así como también en dicha misma tribulación se hace presente su condición divina. Así, al aceptar pasar por esta dura situación para cumplir con la voluntad y los propósitos del Padre, pone en evidencia su supremo amor a Dios y a la humanidad –“¡Abba, Padre! Todo te es posible; aparta de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Marcos, 14:36); “Nadie puede tener amor más grande que dar la vida por sus amigos” (Marcos, 10:45)–. El primer versículo citado deja más que claro que el cáliz que Cristo pide sea apartado de él es el extremo sufrimiento que debía experimentar, por lo cual, la interpretación que hace el teólogo Cullman de tal evento es definitivamente incorrecta. Respecto del significado de la muerte dada por el cristianismo tradicional, el Swami Abhedananda formula algunas reflexiones significativas de hacer presentes: El cristianismo ortodoxo convirtió la muerte en una terrible enemiga de la vida, que tan pronto uno entró en el reino de la muerte se estereotipa la vida, y se está condenado a disfrutar de todos los placeres o marchar hacia la perdición eterna y sufrir por siempre. La muerte no es la enemiga de la vida. Es solo un estado.163 Este concepto terrible de la muerte prevalece todavía entre cierta clase de cristianos, y el horror y la desesperación impregnan también la atmósfera
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Swami Abhedananda. La vida más allá de la muerte. Edit. Kier, p. 191. 206 LibrosEnRed

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de los sagrados templos bajo las bóvedas de sitios santos, y la gente tiembla de miedo cuando piensa en la cercanía de la muerte. ¿Por qué? Porque sella y fija la condena del alma individual y estereotipa al individuo, de modo que dura eternamente. Asimismo, el inicuo que no tiene religión tendrá que sufrir por toda la eternidad. Ahora, la ciencia nos abrió los ojos sobre el hecho de que la muerte no implica semejante mal. Tengamos valor; no es un enemigo que ataque la vida; no podemos vivir sin morir; la muerte es una continuación constante de la vida. Sería imposible crecer si no hubiera muerte, por lo que no hay razón para temerla. Un pensador científico no teme a la muerte, sino que la considera nece saria para el cambio o crecimiento. Y por la muerte, la ciencia significa un cambio: cambio de una forma a otra. En nuestra vida, vemos que, naturalmente, cada siete años tenemos un cuerpo casi nuevo, y cada molécula de nuestro cuerpo está cambiando constantemente. Cada célula microscópica de nuestro organismo produce nuevas formas; las formas viejas mueren, surgen nuevas formas diferentes. Cuando plantamos un árbol, vemos cómo la semilla muere antes de que la planta empiece a crecer, de modo que la muerte es el comienzo de una nueva etapa de la vida, y, por lo tanto, no debemos apegarnos a esa vieja creencia, pensando que debemos considerar la muerte como enemiga constante de la vida, sino que debemos considerar la muerte como una amiga de la vida.164 El renombrado sacerdote jesuita Anthony de Mello, en su obra Autoliberación interior, se expresa bellamente respecto de este mismo punto: La única tragedia que hay en el mundo es la ignorancia; todo mal viene de ella. La única tragedia que hay en el mundo es estar dormidos o no ser conscientes. De ellos viene el miedo a la muerte, y del miedo a la muerte viene todo lo demás, pero la muerte no es una tragedia. Morir es maravilloso; es horrible solo para las personas que nunca comprendieron la vida. Solamente cuando se le tiene miedo a la vida se le tiene miedo a la muerte.165 Al analizar la mal llamada resurrección de Cristo es primordial precisar el significado de dos conceptos que tienden a asimilarse erróneamente, como son los de resurrección y resucitación. La resurrección, como lo hemos dejado plenamente aclarado, se refiere a un cambio superior de estado de concien164 165

Ibídem, p. 111. Anthony de Mello. “Autoliberación interior”. http://www.saludzac.gob 207 LibrosEnRed

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cia que lleva a la plenitud de la vida en la comunión con Dios. La resucitación se refiere a la reanimación biológica de un organismo que experimentó la muerte corporal –detención sistémica de sus funciones y signos vitales–; así, es frecuente hablar del concepto resucitación en el lenguaje médico cuando ocurre el fenómeno de que una persona biológicamente muerta revive. Los fenómenos de resucitación son reiterados en las Sagradas Escrituras, realizados por personajes como Elías, Eliseo, San Pablo y, de especial manera, Cristo, en los relatos tan difundidos como la resucitación de Lázaro, la hija de Jairo y el joven Naim. Lo que sí, dichas resucitaciones –que, de hecho, al igual que una reanimación natural, generan el resurgimiento de la vida animada y sistémicamente funcional del cuerpo– son, a diferencia de las comunes, resucitaciones sobrenaturales, porque son realizadas por mediación directa de quien tiene la facultad de manifestar el poder y la voluntad de Dios. Es significativo hacer notar que en la reaparición de Cristo corpóreamente, con posterioridad a su muerte natural, los apóstoles, María Magdalena y otros que lo vieron afirman que Cristo resucitó, de igual forma como se referían a Lázaro, como el que resucitó. Es decir, en todos los casos antes mencionados, incluido el de Cristo, se hace alusión siempre con el común denominador de resucitados, y en tal caso se infiere que lo que experimentó Cristo, al igual que los otros, fue una resucitación –“Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón […]” (Lucas, 24:34)–. Está más que claro, como lo hemos enfatizado, que los teólogos tradicionales ubican el tema de la resurrección en un orden postmortal, es decir, un fenómeno que ocurre con posterioridad a la muerte corporal. Según su planteamiento, en ella quedamos en un estado de eternidad, coexistiendo con Dios, y con el beneficio de una corporeidad perfecta y no sujeta a los rigores de la condición corpóreo-carnal. Sin embargo, no deja de sorprender que muchos autores cristianos actuales sigan en la viciosa ambigüedad que se ha manifestado en la tradición histórica de la teología de referirse con el mismo término resurrección a fenómenos que representan clara e inequívocamente experiencias de resucitación psicobiológicas. Por citar algún ejemplo de esta recurrente ambigüedad, veamos las siguientes expresiones presentes en textos de autores cristianos: “Es evidentísimo que las resurrecciones narradas por la Biblia, la de Elías, que resucita al hijo de la viuda Sarepta; la de Eliseo, que resucita al hijo de Sunamita; las de Jesús, que resucita al joven Naim, a la hija de Jairo, Lázaro […]”;166 “Jesucristo resucita al joven Naim, a la hija de Jairo, a Lázaro, y por fin, también resucita
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Boaventura Kloppenburg. La reencarnación. Edit. San Pablo, p. 89. 208 LibrosEnRed

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él mismo; estas resurrecciones […]”.167 Esta tendencia a dar un significado unívoco al concepto, sin mayores precisiones, se nota en forma recurrente en diversos textos de teología y catecismo cristiano. Si nos atenemos a los relatos específicos de esta supuesta resurrección, que le ocurre a Lázaro, al joven Naim y todos aquellos que la Biblia declara que experimentaron dicha experiencia, deberíamos asumir –considerando la interpretación tradicional de la resurrección– que sus cuerpos fueron transformados en cuerpos perfectos e inmortales, y que siguieron indefinidamente en este mundo transformado, o en otra realidad posible, sin experimentar la muerte física. Sin embargo, Lázaro, el joven Naim y los otros no pasaron por esa supuesta metamorfosis, sino que retornaron a la vida en este mundo, en el mismo cuerpo carnal que tenían en ese momento, continuando por un período más su existencia en esta Tierra, después de lo cual, al igual que todos, experimentaron la muerte física. Veamos, por ejemplo, el relato específico narrado en la Biblia que algunos teólogos nombran erróneamente como “la resurrección del joven Naim”: “Al llegar a la puerta de la ciudad, he ahí que era llevado fuera un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda, y venía con mucha gente de la ciudad. Al verla, el señor, movido de misericordia hacia ella, le dijo: ‘No llores’. Y se acercó y tocó el féretro, y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo: ‘Muchacho, yo te digo: ¡levántate!’. Y él [que había estado], muerto, se incorporó y se puso a hablar” (Lucas, 7:12-15). La lectura de este relato muestra clara e inequívocamente un fenómeno de resucitación psicobiológica, movido, en este caso, por el poder divino de Cristo –una resucitación sobrenatural–. La utilización del concepto resurrección como un homónimo, es decir, dándole al mismo término sentidos distintos, más toda la diversidad de matices y contradicciones que los mismos teólogos tradicionales reconocen en el desarrollo de la doctrina bíblica respecto del concepto de resurrección, da a conocer la ambigüedad en que se mueven y la débil sustentación que tiene la interpretación oficialmente validada. Esto implica que parte de un soporte conceptual no claramente definido, que lleva a una difusa y diletante comprensión de su misma propuesta. Después de toda una historia de este entrampado conceptual, recién en la actualidad algunos teólogos contemporáneos, intentando zanjar tan evidente contradicción, han incorporado ciertas disquisiciones –que, por lo demás, no son señaladas en la Biblia–, indicando que los casos antes citados no corresponden a una resurrección, sino que son revivificaciones o reanimaciones, restringiendo su significado al orden psicobiológico que les corresponde. En tal aclaración, que por lo demás no es recurrente, si
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G. Dallegrave. Toda la verdad sobre la reencarnación. Edit. Lumen, p. 84. 209 LibrosEnRed

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se establece que tales sucesos no son resurrecciones se debería hablar de resurrección en estricto rigor –siguiendo el discurso de la teología tradicional– solo en la que afecta a Cristo. Sin embargo, como lo hemos probado, muchos teólogos utilizan indistintamente el término sin hacer ninguna aclaración mayor al respecto, lo cual refleja su ambigua comprensión. De aquí surge la pregunta: ¿qué hizo tardar tanto el aclarar algo tan evidente? La respuesta a ello está en la permanente confusión que la tradición teológica ha tenido sobre el real sentido de la resurrección, la cual ha causado las contradictorias y diletantes interpretaciones que se han dado de ella. La mal llamada resurrección de Cristo es claramente una experiencia de resucitación, pero autoconsciente e intencionada. Ella no debe interpretarse como un paso de la nada al ser, sino, por el contrario, y con mayor razón tratándose de Cristo, como un acto consciente y voluntario, en total armonía con el plan divino –la voluntad de Dios–. Esto viene a reafirmar la plena divinidad de Cristo, su total unidad con la omnipotencia de Dios y, en definitiva, el poder superior de espíritu sobre la materia y lo carnal. Esta comprensión antes afirmada, lejos de restar el sentido glorioso y trascendente de tal suceso, lo reafirma aún más, al reconocer en plenitud la gloria de Cristo como Dios encarnado. Respecto de este punto surge una suerte de discrepancia, en cuanto algunos asumen un rol pasivo de Cristo sobre su resucitación, en orden a que él fue resucitado por Dios, como versa el Credo, “al tercer día”, dando con ello la impresión de haber permanecido en un estado de nadificación de conciencia en dicho período. Dicha lectura es definitivamente errada si se mira con mayor profundidad el dato bíblico y se tiene presente el real estatus de Cristo. En primer lugar, antes de morir físicamente en la cruz, le dice al buen ladrón: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas, 23:43), lo que demuestra que Cristo siguió inmediata y plenamente vivo y consciente después de enfrentar la muerte biológica. Así se señala incluso en el Credo que en dicho período descendió a los infiernos, por lo cual se quiere significar, según la lectura de la teología actual, que supuestamente se manifestó a aquellos que habían antes muerto para hacerles presente su mensaje sálvico y redentor. Sin entrar en la discusión de dicha afirmación, y con independencia de que aceptemos o neguemos tal o cual posibilidad, se muestra evidente la continuidad de la vida y conciencia de Cristo después del tránsito de su muerte física. Esto es lo más fundamental, por la unidad sustancial que tenía Cristo con Dios, por ser él mismo Dios encarnado. Por lo tanto, asumir que la resucitación del cuerpo de Cristo es un acto plenamente voluntario de Dios Hijo, en concordancia con Dios Padre, es una postura teológicamente valedera, porque corresponde a la dimensión más esencial de la naturaleza del Dios trinitario que propone el cristianismo católico. Debemos recordar que el cuerpo carnal de Cristo fue
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bajado de la cruz en las condiciones normales que presenta un cadáver. Así, se le aplicaron los ritos funerarios correspondientes. Después, se aparece con su cuerpo reanimado o revivificado igualmente como los demás, es decir, en las condiciones normales de un resucitado. Así, se comenta incluso que come junto a sus discípulos después de su autorresucitación. La diferencia respecto del resto de los resucitados antes citados que le otorga un carácter especial a dicho evento es que Jesús se manifestó en diversas instancias sobrenaturales con dicho cuerpo, haciéndolo trascender finalmente a otra dimensión de existencia. En este sentido puede ella ser definida como una resurrección gloriosa. En este orden, el hacer que un cuerpo carnal logre una condición liberada de toda caducidad y se vuelva en plenitud espíritu, al punto de poder manifestarse o descomponerse, aparecer o desaparecer, es una posibilidad que no se puede negar, considerando aún más que el cuerpo carnal de Jesús estaba vivificado por la conciencia omnipotente de Dios. En síntesis, Cristo reanima o revivifica su cuerpo carnal, lo espiritualiza y lo hace trascender a otra dimensión. En definitiva, debemos comprender en forma acotada el tema de la resurrección en lo que respecta a Cristo. Ella requiere una comprensión especial y no equivalente al concepto religioso que tiene para la generalidad de las personas. La resurrección de Cristo es una autorresucitación sobrenatural gloriosa. Esto implica que fue una revivificación consciente y voluntaria del cuerpo con que se manifestó en el mundo, movida por la omnipotencia del espíritu, la cual mostró una serie de eventos gloriosos: aparecer y desaparecer, manifestarse en distintos lugares simultáneamente, expresarse con otras formas, etcétera. Toda esta situación es un evento especial dado en la vida de Cristo que tiene por fin fundamental el dar testimonio de su plena divinidad y reforzar también la fe de sus apóstoles, que se encontraban dubitativos e inseguros. Con ello, reafirmar también la fe de todos los que conocieron su mensaje. Al respecto, el teólogo católico Marie-Émile Boismard señala: “Esta forma corporal, al parecer, no es más que una forma ocasional que el resucitado se da para probar que verdaderamente ha resucitado […]; es una forma ocasional, en el sentido de que solo tiene el fin de asegurar la fe de sus discípulos, por eso esa forma visible no subsiste en el intervalo de las apariciones”.168 Es significativo señalar que eventos semejantes también se relatan en otras religiones y tradiciones de sabiduría de la humanidad respecto de sus líderes espirituales o de personas a las cuales se les reconoce especial santidad o divinidad; eventos que son considerados sobrenaturales y especiales, dados en ciertas personalidades de una alta condición espiritual.
Marie-Émile Boismard. ¿Es necesario aún hablar de resurrección? Edit. Desclée de Brouwer, p. 132.
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El sentido de la crucifixión, muerte corporal, autorresucitación y trascendencia de Cristo es una situación específica y particular en la vida de Jesús que tiene en el plan divino, como él mismo lo declara, el propósito de afianzar la proyección histórica de la obra, el mensaje y la figura de Cristo, en aras de ayudar a la elevación espiritual de muchas personas, a través del conocimiento, acercamiento, afiliación y praxis de su mensaje –“Porque el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate de muchos” (Marcos, 10:45)–. Las expresiones de Cristo a sus discípulos, antes de pasar por la muerte física, definen claramente el sentido de ese evento. En este contexto, les señala: “Nadie puede tener amor más grande que dar la vida por sus amigos” (Juan, 15:13). En tal afirmación, Cristo sitúa en la correcta dimensión el evento de su experiencia ante la muerte. Ella representa, definitivamente, un ejemplo de moralidad en su más alta expresión. Su pasión y muerte tienen indudablemente un valor superlativo, pero en la dimensión moral de lo que ello implica: la práctica del amor en toda su plenitud. Como tal, esta situación no tiene nada que ver con la errónea interpretación de ver este suceso como un modelo paradigmático de lo que ocurrirá en la muerte a los seres humanos en general. La teología tradicional afirma que resucitamos porque Cristo resucitó, y a imagen de Cristo resucitado. En ambas afirmaciones se equivocan ro tundamente. Afirmar que resucitamos porque Cristo resucitó equivale a decir, usando la misma lógica de la teología tradicional, que dejamos de vivir y volvemos a la vida porque Cristo dejó de vivir y volvió a la vida. Tal comprensión es incorrecta, en cuanto Cristo nunca dejó de vivir por ser divino e inmortal, y nadie deja de vivir porque todos tenemos impresa la inmortalidad en nuestro ser y la potencialidad de divinizarnos. Por otro lado, señalar que resucitamos a imagen o de manera semejante a Cristo no responde en nada a la realidad de la vida. Si comparamos la muerte de Cristo con la muerte de las personas en general, vemos que tienen muy poco en común. Cristo fue crucificado, resucitó su cuerpo y se manifestó a muchas personas de variadas formas después de pasar el tránsito de la muerte. Dichos eventos no ocurren definitivamente en la vida común, por lo cual afirmar que resucitamos al modo de Cristo es obviamente una tesis errónea. Por el contrario, dicho evento es un hecho especial que ocurre ocasionalmente en la vida de los grandes maestros espirituales de la humanidad. Si la teología tradicional quiere afirmar de manera acotada que dicha semejanza se refiere solo al hecho de que Cristo se manifestó con el mismo cuerpo, debemos señalar que, tanto en ese momento como en su
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existen cuatro sentidos distintos que hemos distinguido en las páginas anteriores: - La resucitación natural –revivificación del cuerpo por causas humanas–. Cristo se ha manifestado a sus devotos de las más diversas maneras. El suceso específico de su encuentro con los apóstoles apunta esencialmente a reforzar su fe y quitar sus dudas respecto de su efectiva manifestación en el mundo después de la muerte en la cruz. en lo primero. porque en un ser que está en perfecta unidad con Dios su yoidad y su conciencia no están limitadas a tiempo y espacio. se debe señalar que dada la ambigüedad y polisignificación que tiene el concepto resurrección es fundamental establecer las disquisiciones pertinentes y fijar con claridad la comprensión que corresponde en cada caso. una muestra de su divinidad. reflejada en la práctica del amor en su máxima expresión. como conse cuencia de la gracia y el autoesfuerzo ascético y moral. 213 LibrosEnRed . Y en lo específico de su autorresucitación corporal. por lo tanto. un ejemplo de moralidad superior. Como una síntesis de todo lo tratado. un molde. nada tiene que ver con eso. - La autorresucitación sobrenatural gloriosa – resurrección de Cristo–. - La resucitación sobrenatural –revivificación del cuerpo por intervención divina–. a un cuerpo o forma en particular. sino particular de la vida de Cristo y otros grandes maestros espirituales. En este orden. - La resucitación espiritual de la conciencia –la resurrección propiamente dicha–. y en consecuencia. No son. En definitiva. y en lo que respecta a lo segundo. La resurrección. ello no es un evento universal. El acontecimiento de Cristo con su muerte y resurrección es. al lograr la plena comunión con Dios. en el verdadero sentido que la declara Cristo al pueblo judío y a la humanidad. resurrección que todos lograrán al final del proceso evolutivo reencarnatorio.La reencarnación en el mensaje de Cristo proyección histórica. Esta última representa un cambio de estado de conciencia que nos lleva a salir de la muerte espiritual –estado de desarraigo y olvido de la plenitud de la vida divina–. estas erróneas afirmaciones surgen por el mal comprendi do concepto de la resurrección y su asociación con el cuerpo y la situación postmortal. patrón ni arquetipo general de lo que les ocurrirá a las personas en su tránsito personal con la muerte.

Por fin. pues encuentro todos los días de mi vida bendecidos por su omnipresente guía. Él no quería que lo extirparan. de los labios del Swami Keshabananda. por ejemplo. bien. supe muchos datos maravillosos acerca de la partida de Lahiri Masaya. un discípulo adelantado. Ya no necesito ir a buscarlo a su salita. de manera textual. como dan testimonio relatos de fenómenos de resucitaciones sobrenaturales como de autorresucitaciones sobrenaturales gloriosas de los grandes maestros espirituales de su tradición religiosa. pero. estaban trabajando en su propio cuerpo el mal karma de alguno de sus discípulos. Durante el verano de 1895 se desarrolló en su sagrado cuerpo un pequeño carbunclo en la espalda.Arcángelo Cerezzo Frex El falso exclusivismo resurreccionista que propone el cristianismo tradicional El discurso cristiano tradicional plantea habitualmente de forma taxativa que la creencia en la resurrección y el fenómeno de la resurrección gloriosa de Cristo son un patrimonio exclusivo del cristianismo. llamado Lahiri Mahasaya. Un ejemplo de ello se encuentra en el incomparable relato que hace Paramahansa Yogananda en su obra La autobiografía de un Yogui. La resurrección de Lahiri Mahasaya Esa fue una de las últimas visitas a mi gurú en Benares –concluyó Sri Yukteswar–. 214 LibrosEnRed . el incomparable gurú abandonó su cuerpo. en Benares. Destacan en este orden las resurrecciones de dos grandes maestros espirituales como son el Swami Sri Yukteswar –su gurú– y el maestro de este. enigmático: –El cuerpo tiene que encontrar alguna causa para disolverse. Citamos a continuación. Años más tarde. En la tradición de la India. sus representantes señalan explícitamente la presencia de esta creencia en su tradición. algunos de sus chelas insistieron demasiado y el Maestro les respondió. Poco tiempo después. según se narran en la obra antes señalada. Esto es definitivamente falso. estoy conforme con lo que ustedes quieren que se haga. en cuanto tanto la creencia en la resurrección como la existencia de testimonios de resurrecciones en otros credos de la humanidad es un hecho manifiesto y objetivo. dichos relatos. Tal como Babaji lo había predicho en la Kumba Mela. la encarnación de Lahiri Mahasaya como jefe de hogar estaba llegando a su fin.

Sin embargo. pero no abandono la Tierra completamente. a las diez de la mañana. 215 LibrosEnRed . en Manikarnika Ghat. Mi trabajo como hombre de hogar en el mundo ha terminado. Se veía exactamente igual que en su cuerpo anterior. y con Babaji en el cosmos. Una maravillosa inspiración llenó mi corazón. Al día siguiente. estaba Lahiri Mahasaya. tomé el tren para Benares. a orillas del santo río Ganges –continuó Keshabananda–. En la casa de mi gurú encontré a muchos discípulos reunidos. –Calmaos. –Ven a Benares enseguida –tras estas palabras.La reencarnación en el mensaje de Cristo –Unos días antes de que mi gurú abandonara su cuerpo –me dijo Keshabananda–. Otro discípulo que recibió la bendición de contemplar a su gurú resucitado fue el santo Panchanon Bhattacharya. –El hermoso cuerpo de Lahiri Masaya. en ese mismo día. De los desintegrados átomos de mi cuerpo incinerado. el Maestro trascendental desapareció. en carne y hueso. hizo girar su cuerpo tres veces en un círculo. tan estimado por sus devotos. –Keshabananda –me dijo–. Lahiri Mahasaya se puso de pie. ante mí. me confortaba el corazón el conservar en un nicho sus sagradas cenizas. Yo sabía que él había escapado de la cárcel del espacio y del tiempo. Durante horas. únicamente aparecía un poco más joven y más radiante. pasaré una temporada con Babaji en los Himalayas. mientras yo estaba todavía en Benares. el pájaro de la omnipresencia estaba libre. –Cuando regresé a mi aislada ermita en Hardwar –continuó Keshabananda–. asumió la postura del loto y gloriosamente entró en el final mahasamadhi. mi habitación se inundó de una gran luz. desapareció Lahiri Masaya. Sollozos de angustia prorrumpieron de todos los corazones como un torrente irresistible. y fui elevado en el Espíritu. De aquí en adelante. el Maestro explicó maravillosamente el Guita y luego nos dijo con sencillez: –Me voy a mi casa. fue incinerado con los solemnes ritos que se les hacen a los hombres de hogar. soy yo. Mi divino gurú me habló. así como lo fueron los discípulos de Cristo y de Kabir cuando vieron a sus gurúes resucitados tras su muerte. Con unas cuantas palabras de bendición para mí. cara al Norte. he resucitado en una nueva forma. me llevé conmigo una porción de las sagradas cenizas de mi Maestro. Inmediatamente. él se materializó ante mis ojos. mientras yo estaba sentado en mi ermita en Harwar. resucitaré –luego de estas palabras.

y escuché con deleite los relatos de sus muchos años con el maestro. tu aguijón? ¿Dónde está. me retardé y no pude salir inmediatamente. creyendo que estaba viéndolo únicamente en visión. –Vamos. también me contó los detalles de su propia suprema experiencia: –Unos días ante de que Lahiri Mahasaya abandonara su cuerpo –me dijo Pranabananda–. No llores. me eché a llorar desconsoladamente. Sin embargo. y este ser mortal se revista de inmortalidad. resurrecto. 272-274. me narró el más maravilloso caso de su vida: –Aquí. ¿Dónde está. Ya para terminar. a las diez de la mañana del día siguiente de su incineración.169 La resurrección de Sri Yukteswar ¡Señor Krishna! La gloriosa forma del avatar se me apareció en medio de una luz centellante. “Y cuando este ser corruptible se revista de incorruptibilidad. muerte. Lahiri Masaya se me apareció en toda su viviente gloria. el Maestro. en ciudades diferentes. Cuando estaba a punto de partir. oh.Arcángelo Cerezzo Frex Visité a Panchanon en su casa de Calcuta. Swami Pranabananda. Al tomar conciencia del significado de sus palabras. cerca de las diez de la mañana. cuando estaba apaciblemente sentado en mi habita169 Paramahansa Yogananda. la radiante figura de mi gurú en medio de mi habitación. contemple súbitamente. sobrecogido de gozo. sonriendo–. Edit. tu victoria?’” (Corintios. en un cuerpo real pero transfigurado. 216 LibrosEnRed . El Maestro se acerco a mí. entonces se cumplirá lo que está escrito: ‘La muerte ha sido absorbida por la victoria. Autobiografía de un Yogui. al día siguiente de que el cuerpo de Lahiri Mahasaya fuera consagrado a las llamas. –¿A qué te das tanta prisa para ir a Benares? –me dijo Lahiri Mahasaya. Siglo Veinte. pp. suplicándome que fuera enseguida a Benares. sepulcro. Ya no me encontrarás allí. una historia de maravillosas verdades ha surgido: a las diez de la mañana. recibí una carta suya. el santo con dos cuerpos. 15:54-55). Estoy tan vivo como siempre. ¿acaso no estoy siempre contigo? De los labios de estos tres grandes discípulos. en Calcuta –me dijo Panchanon–. toca mi cuerpo –me dijo–. oh. consolándome. apareciósele a cada uno de ellos.

no sin antes despedirse con un ademán de bendición. copia exacta del onírico cuerpo físico que tú depositaste bajo las oníricas arenas de Puri. ¿por qué me abandonaste…? –decía yo. ¿no estoy ahora otra vez contigo? –Pero ¿eres tú. ¿Por qué permitiste que fuera a la Kumbha Mela? ¡Qué dura y amargamente me he censurado por haberte dejado entonces! –No quería interponerme en tu regocijante perspectiva de visitar el lugar de peregrinación donde tuve mi primer encuentro con Babaji. Ante mis asombrados ojos. y la luz del sol. como de costumbre. cancelado. en un esplendor sobrenatural. a la cual intentaba hacer una nueva visita. por el contrario. Y esto me permitió cumplir con ciertos compromisos anteriores. la inefable visión había aparecido ante mis ojos cuando oteaba el paisaje desde mi ventana de un tercer piso. aún cuando yo lo veo como etéreo. Maestro. mostrando una angelical sonrisa. sino que. Por primera vez en mi vida. en un arrebato de gozo–. de modo incoherente. de momento. soy el mismo. Mi viaje a Occidente estaba. la habitación se transformó en un mundo extraño. en tu mundo onírico. al otro lado de la calle. el mismo León de Dios? ¿Estás utilizando un cuerpo como el que enterré bajo las crudas arenas de Puri? –Sí. La divina forma me hacía señas. he creado un cuerpo enteramente nuevo. –¡Hijo mío! –díjome tiernamente el Maestro. precipitándome en sus brazos. corrí hasta él. Este es un cuerpo de carne y hueso. me sonreía e inclinaba la cabeza en señal de saludo. en carne y hueso. Brillando en el techo de un elevado edificio. 217 LibrosEnRed . Únicamente te he dejado por un momento. hijo mío. no me arrodillé ante él para saludarlo. en Bombay. él partió. De los átomos cósmicos. a las tres de la tarde del 19 de junio de 1936 –una semana después de la visión de Krishna–. El gozo me envolvió cuando vi ante mí la figura de Sri Yukteswar. Sentado en mi cama del hotel de Bombay. Estimulado de modo maravilloso. el pronunciar conferencias en Bombay antes de mi partida a Bengala. ¡El momento más feliz de mi existencia! La angustia de los meses anteriores se desvaneció ante el gozo inefable que en aquel instante experimentaba. sentí que el evento presagiaba un acontecimiento espiritual. se vio interrumpida mi meditación por una luz beatífica.La reencarnación en el mensaje de Cristo ción del hotel Regent. –Amado maestro de mi corazón. para tu vista es físico. No pudiendo yo comprender el exacto mensaje del Señor Krishna. entre ellos.

Yo materializo o desmaterializo esta figura en cualquier momento a voluntad. Allí. llenos de amor y diversión–. de planeta a planeta. solo como relatividades de las ideas divinas en el sueño cósmico. más sutil que este. un planeta de almas vestidas solo de cuerpos astra218 LibrosEnRed . tampoco ellos están hechos para existir por siempre. estuve tan profundamente afligido por tu muerte! –¡Ah! ¿En dónde morí yo…? ¿No hay alguna contradicción? –los ojos de Sri Yukteswar brillaban. cuando lloré ante él en la ermita de Puri. Todas las burbujas sueños deberán estallar en forma eventual. Por la rápida desmaterialización. más bien difunde por doquier la historia de mi resurrección del sueño de Dios (esta Tierra de los hombres) en otro onírico planeta de Dios. las verdades sobre mi vida.Arcángelo Cerezzo Frex De hecho. mi nuevo cuerpo es una copia perfecta del anterior. o bien del mundo astral al mundo causal o físico. En el presente. Algún día. mi cuerpo. –Te he relatado ahora. percibiendo su propia vida y muerte sobre la Tierra. hijo mío. Yo había estado observando afectuosamente a Sri Yukteswar mientras él hacía su maravillosa exposición. yo he resucitado en un planeta astral. No te lamentes por mí. bajo el toque del despertar final. ¡Yogananda. comprendí que mi gurú siempre estuvo completamente despierto en Dios. en esa Tierra viste mi cuerpo onírico y posteriormente sepultaste esa imagen onírica. –¡Oh. con mucha mayor frecuencia de lo que lo hacía sobre la Tierra. –Gurú angélico –le dije–. comprende la diferencia entre los sueños y la Realidad! Esta idea vedántica de resurrección me conmovió. y también su presente resurrección. Maestro. tanto tú como tus seres queridos por ti exaltados vendrán algún día conmigo. más sutil (este cuerpo que observas y que en este momento estás abrazando algo estrechamente) está resucitado sobre otro onírico planeta de Dios. viajo ahora instantáneamente. muerte y resurrección. Me avergoncé de haber compadecido a mi Maestro cuando contemplé su cuerpo sin vida en Puri. tanto ese cuerpo onírico como ese planeta onírico más sutiles dejarán de ser. –Así es. Mi divino gurú añadió. tu cuerpo tiene la apariencia exacta que tuvo la última vez. Por fin. no tuve dificultad para localizarte en Bombay. valiéndome de un expreso de luz. Únicamente has estado soñando en la Tierra. sonriendo: –A pesar de que te has cambiado de lugar con tanta frecuencia en estos días. Los habitantes de este planeta están más capacitados que los de la Tierra para comprender mejor mis elevados planes de vida. dejándome maravillado. Yogananda. pero no en la Tierra.

toda existencia o creación separadas son solamente maya. El buen y mal karma del pasado se disolvieron en la luz cósmica que la visita del Maestro derramó sobre mí. El Maestro solía detenerse a charlar con la mujer durante su paseo matinal. –¡Te dejo ahora.La reencarnación en el mensaje de Cristo les. vendré a ti en forma humana. –El Maestro murió hace una semana… –el Swami Sebananda. –¡Eso es imposible! –protestó la mujer. en un cuerpo exactamente igual al que tenía sobre la Tierra. ellos se abrían ahora purificados por el torrente avasallador del éxtasis. Yogananda! La tristeza de su partida se había desvanecido. sentí que el Maestro se desvanecía entre mis brazos. sonriendo ligeramente. ¡Dilo a todos. Esta filosofía monista recibe su más alta expresión en los comentarios de los upanishads. La compasión y el pesar que me habían producido su muerte y que tanto tiempo perturbara mi paz se desvanecieron sumidos en la vergüenza. Yo no fui el único privilegiado en recibir la visita del Maestro resucitado. de Shankara. locos de dolor y temerosos de la muerte. con un sonido musical y atronador a la vez: –¡Dilo a todos! Quienquiera que comprenda. miró a la mujer con tristeza. puede venir al más sutil planeta onírico de Hiranyaloka y encontrarme allí resucitado. conocida por el mote afectuoso de Ma –madre–. Uno de los discípulos de Sri Yukteswar era una anciana mujer. Considerando la vida y la muerte solo como relatividades del pensamiento. es decir. obstruidos por el largo desuso. que vuestra Tierra es solo un sueño de Dios. ilusión. Una etérea voz repetía. En la tarde del 16 de marzo de 1936. “Hijo mío –su voz vibró en lo más profundo de mi alma–. por medio del nirbikalpa samadhi. Maestro! Con cuánto gozo compartiría yo con los demás la alegría de su resurrección. ahora a cargo de la ermita de Puri. mi hijo bien amado! –con estas palabras. cuya casa se encontraba cerca de la ermita de Puri. Una sensación de bienaventuranza se derramó sobre mí. –¡Sí. tal como lo he hecho hoy…” Con esta celestial promesa. penetrando por los infinitos poros re cién abiertos de mi alma. 219 LibrosEnRed . la Vedanta enseña que Dios es la única Realidad. toda vez que traspases los umbrales del nirbikalpa samadhi y me llames. Sri Yukteswar se desvaneció ante mis ojos. Una nueva esperanza se infundirá en los corazones de los soñadores de este mundo. Ma llegó a la ermita y solicitó ver al Maestro.

En el caso de Cristo y otros grandes exponentes de la presencia de Dios en la Tierra. producto del arrogado exclusivismo que caracteriza al cristianismo tradicional y del etnocéntrico e indocumentado juicio de muchos cristianos. Muestran. Y he venido. Yo hablé con él durante varios minutos. en modo alguno. aparecer y desaparecer. revelarse a sus discípulos y a muchas otras personas. –¡Ma! –dijo–. se asocia a experiencias tales como la autorresucitación del cuerpo carnal que ocuparon en este mundo. en su recorrido usual. porque ello sería contrario a la esencialidad de su intrínseca naturaleza. en gran medida. ¡Qué peso me habéis quitado de encima! ¡El Maestro ha resucitado!170 Junto con los testimonios antes citados. un volver a ser o un plenificarse. aplicado a los grandes avatares y maestros espirituales. Ma movió la cabeza. existen muchos más en la tradición espiritual de la India como de la humanidad. ello implica que tal posibilidad y tal creencia es perfectamente compatible con la reencarnación. Venid –dijo a la mujer–. asumen la posibilidad de la resurrección gloriosa de Cristo –la autorresucitación sobrenatural gloriosa–. el concepto resurrección nunca se debe asumir como un revivir. como lo hacen aparecer los teólogos defensores de la postura oficial. además. me dijo. Si ellos. a plena luz del día… “Ven esta tarde a la ermita”. etcétera. En estos relatos de resurrecciones de estos grandes maestros espirituales de la India se cumplen. El concepto resurrección.Arcángelo Cerezzo Frex –No –Sebananda relató a la mujer los pormenores de la ceremonia fúnebre–. por lo tanto. 220 LibrosEnRed . os conduciré al jardín para que veáis la tumba de Sri Yukeswar. 323-338. ¡Las bendiciones han caído sobre la pobre cabeza gris! El inmortal Maestro quiso que yo comprendiera en qué forma trascendental me visitó esta mañana. los caracteres que tuvo dicho suceso en la vida de Cristo: manifestarse en forma real y con el mismo cuerpo. una opción antagónica ni negadora de ella. Estos relatos presentados entregan antecedentes valiosísimos para poder entender mejor la mal comprendida resurrección de Cristo. El asombrado Sebananda se arrodilló ante la mujer. Esta mañana. siendo reencarnacionistas. a las diez. pp. que el creer que ello se realizó solo en Cristo es una vez más un juicio parcial. y no es. De esto se desprende una importante conclusión. con su pos170 Ibídem. pasó frente a mi puerta. –Para él no hay tumba.

lo que afirma el teólogo católico Luis F. la real dimensión en que la teología tradicional ha asumido la creencia en la resurrección y la ambigüedad de sus postulados. es decir. Este análisis permitirá evidenciar de forma más patente su errática postura. después de su desintegración. también está indicado en la tradición vedántica. Es significativo. También es significativo reconocer que en dicha cultura se dan a conocer también muchos relatos de resucitaciones sobrenaturales e inmanentes. y solo han abandonado la corporeidad en que se manifestaron en la Tierra. Como tal. contraponen el concepto de resurrección al de inmortalidad. La relación entre ambos conceptos adquiere. la más variada gama de posibilidades: de una radical exclusión a una validación de ambos en diversos matices. La resurrección que experimentaron Cristo y estos grandes maestros es una remanifestación divina de su presencia después de haber ellos desencarnado.La reencarnación en el mensaje de Cristo terior transfiguración y traslación a otro plano de existencia. o simplemente con su desmaterialización y/o proyección a otra dimensión. de resucitaciones que hicieron estos grandes maestros de la India a muchas personas estando en el mundo. constatar que diversos autores cristianos. Ladaria en su libro Introducción a la antropología teológica: “[…] la aparente contradicción entre las ideas de inmortalidad y de resurrección. entendido como una remanifestación de un ser de elevada espiritualidad en el mundo con el cuerpo que tuvo en la Tierra. al igual que como se relató de Cristo y de otros personajes bíblicos. en la tradición teológica. en cuanto su conciencia estaba en plena unidad con la ininterrumpida y suprema vida de Dios. en cuanto nunca dejan de ser. representantes del discurso tradicional de la religiosidad institucionalizada. al retirar la energía vital que la animaba. por ejemplo. La dilemática aparente entre concepto de resurrección e inmortalidad Un tercer punto que permite profundizar más en el reconocimiento de esta evidente ambigüedad en que se mueven los teólogos tradicionales. está en la constante dilemática entre lo que ellos asumen como la resurrección y el concepto de inmortalidad. no dejaron de ser ante el tránsito de la muerte. Además. de las que solamente la segunda sería genuinamente bí221 LibrosEnRed . es significativo hacer notar que el concepto resurrección. con mayor claridad. analizando el enfoque excluyente. Veamos. Tales posturas permiten develar. como lo reconoce explícitamente Paramahansa Yogananda en sus lecciones. también con la recreación de dicho cuerpo. lo cual es un indicio revelador respecto de la real y esencial comprensión que asumen sobre ella.

Respecto del rol redentor de Cristo. no podrían ser revividos o resucitados. Introducción a la antropología teológica. p. en orden a lo que esta misma argumentación presenta. hasta que logren la redención divina. más en la afirmación de que el hombre sigue existiendo después de la muerte física que en destacar su sentido fundamental. sería incompatible con el puro don de Dios que la resurrección pondría de relieve. Desde un enfoque reencarnacionista. Verbo Divino. Tal argumentación pone una vez más la evidencia de que la conjugación de la resurrección está claramente orientada al problema de la continuidad de la existencia. La cita antes presentada establece que si fuéramos inmortales –es decir. el cual debe ser completado con el otro don supremo y magnánimo de Dios. la lectura sería la 171 Luis F. obviamente que sí. podemos ver con total claridad que el punto central y el acento primero desde el cual la teología tradicional se mueve en el tema de la resurrección es principalmente el problema de la continuidad de la existencia. La orientación y el valor esencial en que presenta la teología tradicional el tema de la resurrección está más en enfatizar principalmente un no morir. 185. que si fuéramos inmortales ya estaría ganado lo que supuestamente el hombre debería obtener con una resurrección redentora divina. habría que preguntarse: ¿a quién viene Cristo a otorgar la resurrección?. al no dejar de ser con la mortalidad carnal. por lo demás. Ladaria. que es la resurrección. Edit. Los que dejaron su cuerpo en la muerte física siguen existiendo o siguen estando vivos en otra dimensión de existencia –porque son inmortales–. Al mirar el mismo problema desde un punto de vista cristocéntrico. pero a los espiritualmente muertos. pero alejados de Dios. implicaría una salvación natural del hombre y. ¿a quién viene a dar vida plena? La respuesta es: a los muertos. en un contexto cristiano se debería también asumir como un don divino que asegura la continuidad de la existencia. De esto se infiere. La inmortalidad. en cuanto si los hombres son inmortales seguirán existiendo y no morirán. si no dejásemos de ser con la muerte física y siguiéramos existiendo–. mas seguirán desarraigados de Dios –espiritualmente muertos– aquí o en un más allá. la cual otorga la plenitud absoluta de la existencia. es decir. sino una autorredención. la primera. es decir. de origen filosófico. por lo tanto. que es alcanzar la plenitud gloriosa de la comunión con Dios.Arcángelo Cerezzo Frex blica. La inmortalidad haría supuestamente innecesaria la presencia de Cristo como resurrector universal. por lo tanto. 222 LibrosEnRed . los teólogos tradicionales ponen generalmente el siguiente reparo. Esto permite concluir claramente que el bien primordial en el que se pone énfasis es la continuidad de la existencia. la fuente de la vida plena.”171 En este razonamiento. no habría una redención divina. a los psicobiológicamente vivos. desde el rol y figura de Cristo.

Al analizar el otro enfoque más bien sincretista –que las acepta a ambas. de acuerdo con los fariseos. es inmortal. admitía la distinción griega entre el alma y el cuerpo. En conclusión. deben ser simultáneamente aceptados. ni con la creencia en la reencarnación. principio de personalidad del hombre. según diferentes tradiciones que aseguran su autenticidad. 13:18-27 constituye una excepción en el que defendería Jesús la idea de resurrección contra los saduceos […]. y en tal caso. En este sentido. y no de resurrección. Así. Esto supone que. nos hemos encontrado frente a la siguiente dificultad: mientras que la mayoría de los dichos de Jesús transmitidos en los evangelios nos muestran que él ha concebido la victoria sobre la muerte en forma de inmortalidad. integrándolas inadecuadamente– entre las creencias de la inmortalidad y la resurrección. con un cuerpo astral–.172 Marie-Émile Boismard. nos invitan a deducir la misma conclusión: según Jesús. Desclée de Brouwer. ya lo hemos probado suficientemente al analizar los dichos en los que Jesús afirmaba la supervivencia del alma inmediatamente después de la muerte […]. pero continuarán desarraigados de Dios –espiritualmente muertos– hasta que sean revividos –elevados a la comunión con Dios– aquí o en otro plano de la existencia posible. dado que su omnipresencia y omnipotencia divina no están limitadas a un aquí o un más allá. En resumen.La reencarnación en el mensaje de Cristo siguiente: los que murieron físicamente dejaron su cuerpo carnal y están en otra dimensión de existencia –el universo astral. ¿Es necesario aún hablar de resurrección? Edit. el alma. el relato de Mc. como en el evangelio de Juan. 119-126. a través de la fuerza y presencia redentora de Cristo o de las distintas manifestaciones de Dios. mientras que el alma entra en la vida o entra en el Reino. Al final de la vida terrestre. hemos de concebir la victoria sobre la muerte en forma de inmortalidad y no de resurrección. Los dichos de Jesús. el cuerpo se corrompe en la Tierra. 172 223 LibrosEnRed . el carácter redentor de Cristo no queda cuestionado en modo alguno ni con la creencia en la inmortalidad. el teólogo Marie-Émile Boismard señala en su obra ¿Es necesario aún hablar de resurrección? juicios que son realmente muy significativos de comentar: […] mas Jesús […] creía en la supervivencia inmortal del alma liberada del cuerpo. tanto transmitidos en los evangelios sinópticos. algunos teólogos plantean que ambos conceptos se ven presentes y validados en las palabras de Cristo. pp. y podrán retornar a este u otros mundos materiales al reencarnarse y reingresar a un cuerpo físico.

no se puede aplicar más que a los cuerpos. De las expresiones de Marie-Émile Boismard se pueden inferir las siguientes conclusiones: - Al hacer equivalentes –en cuanto a soluciones posibles– las opciones de la inmortalidad con respecto a la de la resurrección.173 Estos juicios señalados por este renombrado teólogo cristiano católico mueven. en otra expresión conclusiva muy significativa de analizar. se puede con mucha mayor claridad vislumbrar la real orientación que ha dado la teología tradicional a la creencia en la resurrección. según lo afirma este autor–. - Orienta la opción de la resurrección claramente a un orden corporal. este teólogo señala: Pero. Pensemos. En este orden. hacer patentes con evidencias contundentes sus profundas incongruencias y errores. 224 LibrosEnRed . deja claramente evidenciado que se articulan tales argumentos en función de la muerte en el sentido natural o biológico de su significado. que pone en sus apreciaciones preeminencia a la opción de la inmortalidad por sobre la de la resurrección. hablando con propiedad. de todas formas. - Reconoce un punto de gran significado. restringe su significado a una revivificación o más bien a una recreación de la corporeidad –como actualmente lo asumen mayormente los teólogos. en lo que se refiere al problema de la muerte. actualmente para nosotros el término resurrección. el alma es inmortal y no puede volver a la vida. sin lugar a dudas. 173 Ibidem. Es decir. profundamente los cimientos antropológicos y escatológicos que se presentan oficialmente validados en los plantea mientos actuales del discurso teológico tradicional. como pretende presentarla la teo logía tradicional.Arcángelo Cerezzo Frex Finalmente. como es el hecho de que Cristo plantea de manera explícita la opción de la inmortalidad del alma. lo cual no es una visión menor. - Una vez más queda sugerido que la opción de la inmortalidad tiende a excluir a la de la resurrección.. y como tal. con lo cual se demuestra que es una creencia intrínsecamente cristiana y no una mera influencia exógena.

y la inmortalidad. Recordemos la expresión “deja que los muertos…” –primer sentido– “entierren a sus muertos” –segundo sentido–. estando psicobiológicamente vivos. en cambio. En primer lugar. para los que murieron corporalmente. al hablar de la muerte.La reencarnación en el mensaje de Cristo - Deja en claro. Veamos con detenimiento esta afirmación. para los que experimentan el transir o paso por la muerte corporal. como Cristo claramente lo evidencia. no se puede aplicar más que a los cuerpos. la experimentaría. Sin embargo –y en este punto ponemos distancia con las expresiones de este teólogo–. están muertos en cuanto se han olvidado de Dios. una vez más. Recordemos la expresión final antes citada: “para nosotros el término resurrección. el alma es inmortal y no puede volver a la vida”. y como tal. También que es evidentísimo que Cristo hace presente y avala explícitamente la creencia en la resurrección. en el sentido de los que. Respecto de estas conclusiones que se infieren de las expresiones de este teólogo. Cristo plantea ambas creencias en dos órdenes distintos. Esto ratifica categóricamente que la continuidad de la existencia. implicaría primordialmente un seguir existiendo. También utiliza. la expresión muertos en un orden natural. como deja de existir. lo hace en su expresión fundamental. a la plenitud de la existencia en grado absoluto –“pero los que merezcan tener la vida y resucitar de entre los muertos […] serán semejantes a los ángeles y son 225 LibrosEnRed . en ocasiones puntuales. que es la esencia de la inmortalidad. ella es una creencia natural y genuinamente cristiana. solo el cuerpo. hablando con propiedad. y no una yuxtaposición de la filosofía griega como los teólogos tradicionales habitualmente aseveran. que el valor primario que pone la teología tradicional en la resurrección está en la continuidad de la existencia. por consiguiente. porque continúa existiendo en cuanto es inmortal. en orden a no dejar de ser o nadificarse. como solución a problemas diferentes. La resurrección es infinitamente más que la continuidad de la existencia. La resurrección. es el bien primario en que la teología tradicional pone su énfasis al interpretar la resurrección. no debemos olvidar nunca que Cristo. por lo tanto. en cuanto apunta. La resurrección. es la respuesta para los que están muertos en el sentido religioso de su significado. un no morir. es decir. quedando desarraigados de la vivencia de la plenitud del espíritu. En ella se pone en evidencia que el alma no tendría supuestamente necesidad de una resurrección. es posible formular los siguientes comentarios y reparos fundamentales: - Concordamos con él en el punto de que Cristo plantea clara e inequívocamente la creencia en la inmortalidad del alma.

en relación a la muerte en su orden natural o psicobiológico. Paramahansa Yogananda señala en sus lecciones: En el mundo cristiano se ha concebido erróneamente la palabra resurrección. se vinculan pero no se contradicen. pues es el alma y no el cuerpo la que está hecha a la imagen de Dios. del cual surge toda suerte de conclusiones equívocas. Enfatizando estos juicios. Lecciones.174 Otro aspecto de gran relevancia que es significativo de hacer presente es que en la relación entre ambos conceptos. Pero la resurrección alude al alma y no al cuerpo. y la resurrección. a la superación del estado de conciencia desarraigado de Dios. pues Él los ha resucitado” (Marcos. solo se transforma. sino complementarias. A modo de conclusión que sintetice y reafirme los juicios antes señalados se debe indicar enfáticamente que las creencias en la inmortalidad del alma y la resurrección no son opuestas –es falso que no se puedan conciliar– ni alternantes –que una pueda reemplazar a la otra–. la muerte del cuerpo constituye una ilusión. es eterna. Si estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. aludiendo al problema recién analizado: El alma sobrevive al cuerpo. a la muerte en el sentido religioso o espiritual de su significado. se puede concluir que el error más profundo de toda la teología tradicional. Así pues. ya que la inmortalidad es la solución al problema de la muerte en su sentido natural o psicobiológico. Dios jamás obligaría a las almas inmortales. a vivir durante siglos en cuerpos que yacen en la tumba. que es inmortal e incorruptible. en cuanto se pueden aceptar simultáneamente sin oposición. Y no es preciso esperar que el arcángel Gabriel toque su trompeta para resucitar. En definitiva. ¿cómo podríamos morir? Nada muere realmente. 226 LibrosEnRed . es decir. La gente trata de interpretarla de acuerdo con su propio criterio y pocos son quienes han intentado penetrar en la realidad de los misterios espirituales. porque se mueven en dos órdenes distintos. está en haber articulado el tema de la resurrección en relación a la muerte corporal. el discurso cristiano tradi174 Paramahansa Yogananda. 12:23)–. Y agrega.. creadas a su imagen. Es decir.Arcángelo Cerezzo Frex hijos de Dios.

dos grandes religiones de humanidad como son el hinduismo y el budismo. la teología tradicional una vez más autorreconoce implícitamente su error. que desvaloriza la existencia de los otros seres. puede reconocer que se perciben en ellos estados emocionales. es la postura de la teología tradicional respecto de la condición de los otros seres vivos después de la muerte corporal. Así. una comprensión descorporizada de ella. como por ejemplo. De San Francisco de Asís. es decir. Esto permite concluir que existe en ellos un psiquismo y una yoidad particular. dejarían de existir como seres particulares. la condición postmortal. experimentos actuales han llegado incluso a reconocer respuestas a estímulos emocionales en los vegetales. quizás el más grande santo de la cristiandad. grado de afectividad e incluso cariño y lealtad. La misma mística cristiana tiende a avalar esta experiencia en un grado superlativo. se señala que tenía el don de comunicarse con los animales. que reafirma los juicios señalados en torno a la inco rrecta comprensión de la resurrección. La posibilidad de la continuidad de la existencia en el resto de los seres vivos. por lo demás. generada como consecuencia de la inmortalidad del alma. como lo asumen. y la resurrección no implica. en un espectro más amplio. de hecho. los animales. se nadificarían. Por el contrario. Según su visión de la resurrección. Un ejemplo claro de tal postura lo encontramos en el hinduismo. con mayor razón si son afectivamente cercanos. implica entrar en otra dimensión –el universo astral–. la opción de la inmortalidad. Una primera crítica global a dicho planteamiento es el hecho de que refle ja un grotesco antropocentrismo. donde se ocupa una corporeidad acorde a tal condición –un cuerpo astral–. Al negar tal posibilidad. Así. parece representar una vez más una posibilidad más acorde a la experiencia y al dinamismo de la vida. ella es un privilegio exclusivo del ser humano. toda persona que ha tenido la experiencia de interactuar con los animales. generada por una inversión del sentido de tales creencias.La reencarnación en el mensaje de Cristo cional ha señalado habitualmente que la resurrección representa una visión corporizada de la plenitud: en cambio. al asimilar la resurrección más bien a 227 LibrosEnRed . Respecto de este punto habría que señalar que tal predicamento es una comprensión errónea. El punto más bien a comprender es que la creencia en la inmortalidad no implica de por sí una visión descorporizada de la trascendencia. En él. la famosa anécdota del santo y el lobo manifiesta esto en forma expresiva. Si miramos el tema desde un punto de vista intuitivo-vivencial. una visión corporizada de la plenitud. Otro perfil del tema. la posibilidad de la plenificación o divinización llamada por ellos el estado de samadhi –que sería equivalente al correcto significado de la resurrección– implicaría un logro espiritual trascendental que supera y está en un orden distinto a la condición corporizada. por lo cual los demás seres.

si oyen la palabra de Cristo –aceptan y siguen sus enseñanzas– vivirán –elevarán su conciencia a la plenitud de la vida del espíritu–. sino al cuerpo. el sentido de la resurrección apunta claramente a un cambio de estado de conciencia que se puede realizar en la vida presente. por consiguiente. 11:44)–. mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia” (Mateo. Es reiterativo a esta altura. y como tal. Como es evidente de notar. Estos muertos a los que alude Cristo son todos aquellos que están desarraigados de la conciencia espiritual y. viene la hora y estamos en ella en que los muertos oirán mi voz y los que la oigan vivirán” (Juan. siendo que la continuidad de la existencia es una condición dada ya por Dios en nuestra inmortal naturaleza. cambiando la expresión muertos por la de sepulcros: “sepan que llega la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán mi voz” (Juan. escribas y fariseos hipócritas. la verdad. de Dios. que por fuera. al referirse a los muertos. Al comprender que la referencia al concepto sepulcro es metafórica. ¡porque sois semejantes a sepulcros blanqueados. y que no se refiere a la fosa o lugar donde entierran los cadáveres. lo que implica un tiempo presente. Es significativo tener presente que Cristo utiliza en otros versículos el concepto sepulcro para referirse metafóricamente al cuerpo –“Ay de vosotros. al iniciar el versículo. que no lleva implícita en sí misma el sentido glorioso de la resurrección en la forma que la presenta verdaderamente Cristo. 23:27). 228 LibrosEnRed . se refiere a personas psicobiológicamente vivas. el sentido correcto de la interpretación es que todos los que están con su conciencia identificada y limitada a la pura corporeidad. señala también: “viene la hora y estamos en ella”. pero necesario señalar que Cristo.Arcángelo Cerezzo Frex la continuidad de la existencia. sus expresiones involucran directamente a sus contemporáneos inmediatos. La equívoca interpretación de pasajes bíblicos resurreccionistas Un cuarto aspecto que ha llevado a una interpretación errónea de la resurrección es la equívoca lectura de algunos pasajes bíblicos. lo hace en su significado espiritual y no biológico. sin visualizar su sentido profundo. Nótese que Cristo. Es central en este orden el siguiente: “De ciertos os digo. al expresar “oirán mi voz”. Este mismo versículo aparece en otra parte de la Biblia. se muestran hermosos. 5:28). no teniendo la vivencia de su ilimitada y verdadera naturaleza. 5:25). “que son como sepulcros que no se ven y que los hombres que andan encima no lo saben” (Lucas. Como se puede ratificar una vez más. lo cual ha ocasionado aún más una interpretación errónea por parte de los que se apegan literalmente a los significados.

etcétera–. la Real Academia Española de la Lengua señala que. Respecto de él. el cual tiene dos participios: uno regular –resucitado–. con frecuencia como consecuencia de la parada de alguno de estos órganos –parada cardiaca. Dar vida a algo. la de Jesucristo. que es el más frecuente. Es interesante revisar los significados que dan a tales términos habitualmente los diccionarios de lengua española. de uso más literario o culto. que es relevante destacar: 229 LibrosEnRed . es válido señalar que en nuestro lenguaje. y otro irregular –resurrecto–. reavivar. Alcanzar vida sobrenatural después de la muerte. solo existe el verbo resucitar. por influencia del paradigma religioso. Vuelta a la vida de un organismo muerto. Revivir. paro respiratorio. Resurrección: Acción de resucitar. los cuales presentan las siguientes acepciones: Resucitar: Volver a la vida un muerto. Por excelencia. Restablecer la función de los órganos vitales de sujetos que presentan un estado de muerte aparente. y agrega que el sustantivo correspondiente a resucitar es resurrección. a estable cer la siguiente precisión. renacer. vivificar. Volver uno a la vida. La de todos los muertos el día del juicio. Es muy significativo hacer presente también la tendencia que se presenta en algunos diccionarios. en español.La reencarnación en el mensaje de Cristo El sincretismo lingüístico que afecta al concepto resurrección Un quinto aspecto mencionado es el sincretismo lingüístico que afecta al concepto resurrección.

desnaturalizando su verdadero significado. siendo que no lograrán la vida plena que Dios puede dar. bajo el paradigma particular que la teología tradicional le ha dado. que los que caerán en la condenación e irán al infierno también tendrán una resurrección. con la cual concuerdo plenamente. según se ha dado prueba de ello. se hace imprescindible. La esencialidad de tal concepto es la plenitud de la vida divina.Arcángelo Cerezzo Frex Resurrección: No es simplemente volver a la vida. Al aseverar tal postulado. según sus palabras. la quididad de su significado. inevitablemente se tiende a producir un tironeo del concepto resurrección. En este sentido. pone en evidencia una cuestión de fondo. y en tal caso. y en consecuencia. Sin embargo. en definitiva. se acomoda a la percepción común de las personas. Esta aclaración. Al estar esta comprensión biologicista circunscrita a la muerte corporal. los que restringen su representación a una comprensión biologicista –como reanimación– o a una comprensión religiosa. según señala la defi nición antes citada. por lo demás. como la teología y el discurso confesional habitualmente lo exaltan. tanto el concepto resucitar como resurrección alteran y superponen significados comunes. porque. que es el hecho de que el concepto resurrección. sino. según Cristo lo plantea –“yo soy la resurrección y la vida”–. una redefinición de 230 LibrosEnRed . arrastrándolo al orden de la muerte corporal. la resurrección pierde su esencialidad y deja de ser un logro supremo y glorioso para transformarse en algo totalmente distinto que niega. representa un logro positivo en grado sumo. para superar de una vez por todas esta viciosa ambigüedad. por el contrario. Si acep tamos que los condenados también tendrían una resurrección. necesariamente desnaturalizan y contradicen la esencialidad afirmativa implícita en el concepto resurrección. por su diletante ambigüedad. Es recibir de Dios una vida nueva y plena que solamente él puede dar. el significado correcto del concepto resurrección no está representado en ninguna de las dos alternativas antes señaladas –la biologicista o la religiosa tradicional en su sentido postmortal y corporal–. los que logren la resurrección serán “como ángeles del cielo e hijos de Dios […]”. donde la carencia de compromiso y vivencia religiosa limitan obviamente su entendimiento de la muerte y de la resurrección a un orden meramente corpóreo. y al existir peligrosamente una pérdida de las fronteras que la delimitan con la comprensión religiosa. como lo hemos establecido en forma contundente. el cual denota claras contradicciones internas. Como se puede apreciar en las definiciones antes citadas. aspecto que. la más extrema precariedad. una vez más se pueden ver las ambigüedades y contradicciones profundas del discurso de la teología tradicional al señalar. por otro lado.

En este mismo sentido se hace necesario validar la expresión verbal resurrectar. con toda la precariedad que ello puede generar. como un volver a encarnarse para vivir una vez más desarraigados del espíritu al continuar en la muerte espiritual. en el cual se señala supuestamente que algunos resucitarán para la condenación. y como tal. Con ello se pueden establecer las siguientes correlaciones lingüísticas: resurrección-resurrecto-resurrectar y resucitación-resucitado o reanimado-resucitar o reanimar. como se ha demostrado. Es importante tener presente que los conceptos resucitar y resurrección tienen un tránsito lingüísticamente complejo. la expresión “resucitar para la condenación” se debe tomar como una unidad semántica diferente. el resucitar para la condenación debe entenderse como un volver a vivir otra encarnación. En este orden. posteriormente al latín. y de allí a las diversas lenguas modernas. Por otro lado. el español. un sentido biologicista. como se demostró claramente. como lo hemos reiterado con insistencia. En primer lugar. pasan de la lengua oral a ser traducidos. a la creencia reencarnatoria. la primera se refiere al sentido religioso en su verdadero significado. de manera implícita. a la lengua escrita en griego. las cuales le hacen entrar en unidad con la plenitud absoluta de Dios. a la total unidad con Dios. porque el término resucitar tiene también. que era la lengua que presumiblemente hablaba Cristo. y en este caso no se comete ninguna falta lingüística. a su significado natural y biológico. en cuanto que del arameo. supera definitivamente su desarraigo que lo mantenía en una existencia precaria y limitada en el orden sensorial y contingente –en la muerte espiritual–. en primer lugar. el concepto de resurrección debería ser definido. En primer lugar. a la limitación de la conciencia a la pura carnalidad. la idea de resucitar lleva incluido. que alude a quien logró la resurrección. con sus respectivos paradigmas y límites terminológicos y conceptuales. en su sentido biologicista. el volver a vivir físicamente en este mundo. como en este caso. y la segunda. Junto con esta definición es pertinente reafirmar el concepto resurrecto. que hace alusión. En dicha expresión no existe contradicción alguna. Debemos considerar también que los recursos lingüísticos en el arameo eran muy 231 LibrosEnRed . provocado por la santificación y la gracia. así como la formulación de nuevas palabras que permitan hacer las disquisiciones necesarias que hagan honor a la verdad. hay un pasaje puntual y aislado que lleva a una aparente confusión. como un cambio superior y espiritual de estado de conciencia que realiza un sujeto estando en este mundo o en otro plano de existencia. Con ello. que no estaba en la terminología habitual. porque se intenta dar cabida a un significado y a una comprensión distinta. En tal caso. la condenación alude.La reencarnación en el mensaje de Cristo estos términos. porque hacia eso precisamente apunta la resurrección. haciéndolo equivalente al concepto unificado. el volver a la vida.

Es significativo citar en este punto algunas expresiones de la santa cristiana Edith Stein. o de Santa Teresa: “tan alta vida espero que muero porque no muero”. niéguese a sí mismo”– o pedir a Dios que se cumpla su voluntad por sobre los intereses particulares limitados. en cuanto en su uso antiguo carecía de vocales. la mismidad impermanente y limitada con la cual nos identificamos. apenas si sería comprensible la “Canción de la noche oscura”. pueden llevar a equívocas conclusiones si se asumen superficialmente. y específicamente los poemas “Canción de la noche oscura” y “Llama de amor viva”. donde alcanzamos nuestra real naturaleza. la posibilidad debatible de que efectivamente Cristo haya utilizado dicha expresión –que es aislada y discordante frente al claro y recurrente énfasis positivo y glorioso del suceso resurreccionista– se debe solo a una necesidad lingüística. Ella. señala: Ya hemos advertido antes que también los primeros escritos evidencian haber sido compuestos por alguien que ya ha alcanzado la meta. La noción de muerte en este contexto se orienta a la idea de dejar de ser no en el sentido de nadificarse. ¿Se refieren acaso a que debemos morir biológica y corporalmente para lograr la gloria y eternidad de la resurrección? Obviamente. dada su intención de expresar simbólica y veladamente la creencia en la reencarnación. Su alusión al morir tiene claramente un sentido místico. La incorrecta comprensión del lenguaje de los místicos Un sexto aspecto que ha intencionado indirectamente la errónea visión de la resurrección es la incorrecta comprensión del lenguaje de los místicos. reconocida tanto por su rigor y trayectoria intelectual como por la profundidad de su vida religiosa. De otra forma. la orientación de la vida a pro pósitos puramente individualistas y contingentes. sino de superar el egoísmo. que nos impide desplegarnos hacia la yoidad ilimitada de Dios. ¿Debemos pasar por la muerte para entrar en la resurrección? ¡Sí! Por la muerte del ego.Arcángelo Cerezzo Frex limitados. Las inmortales expresiones de San Francisco: “porque muriendo se resucita para siempre”. no. ¿Qué es lo que muere? El falso sentido del yo. al comentar la incomparable poesía mística de San Juan de la Cruz. y como toda lengua en una etapa primaria de su desarrollo carecía también de muchos elementos de significación para dar cuenta de una determinada comprensión y su correspondiente explicación. y no a la validación de tal evento en sí mismo. Pero 232 LibrosEnRed . Por consiguiente. Desde este sentido cobran significado las expresiones de Cristo en orden a negarse a sí mismo –“El que me siga.

acaba ya si quieres. Ellas revelan en forma inequívoca que la plenitud de la resurrección es algo que se puede lograr en la vida presente. Pero ahora se encuentra sumergido en la radiante luz de la mañana de la resurrección. toque delicado. que a vida eterna sabe y toda deuda paga! Matando. rompe la tala de este dulce encuentro! ¡Oh. 233 LibrosEnRed . Ciencia de la Cruz. la gloria de la resurrección es el premio de haber aguantado fielmente la noche y la cruz”. producto de una vida religiosa consecuente y dedicada. mano blanda! ¡Oh. Si todavía habla de cruz y de noche es como un recuerdo. es decir. Es verdad que esta mirada retrospectiva da mayor significación a esta obra dentro del conjunto: la nueva vida ha nacido de la muerte. que tiernamente hieres de mi alma en el más profundo centro! ¡Pues ya no eres esquiva.La reencarnación en el mensaje de Cristo al declarar las estrofas. sino el estado de alejamiento u olvido de Dios.175 Es importante detenerse en dos expresiones de Edith Stein al referirse a San Juan de la Cruz. llama de amor viva. se ha retrotraído al tiempo en que atravesaba todavía la noche y la ha descrito como si estuviera todavía aprisionado en ella. nos ha dicho algo acerca de su término. la gloria de la resurrección es el premio de haber aguantado fielmente la noche y la cruz. 225. Así es como toda deuda paga. y que la muerte que ella supera no es la biológica natural. Llama de amor viva ¡Oh. muerte en vida la has trocado. Con ello. regalada llaga! ¡Oh. Pág. cautiverio suave! ¡Oh. la muerte en su significado religioso. 175 Edith Stein. reafirma una vez más que la resurrección implica esencialmente un cambio de estado de conciencia.Monte Carmelo. Edit. las cuales son: “alguien que ya ha alcanzado la meta” y “la nueva vida ha nacido de la muerte. Tan solo mirando hacia delante.

la imagen de Dios en nosotros. y el alma. a través de la entrega de nuestro ser a Dios. y la consumación y éxtasis final de tal vínculo es cuando el yo y el tú se vuelven uno. Así. 104. En este contexto. al igual que el amor humano. y la entrega total de sí al otro. de bien y gloria lleno. podemos comprender con mayor claridad que el pasar por la muerte para lograr la resurrección implica dejar el yo limitado para encontrar el Tú absoluto de Dios. trascender el egotismo. Todo lo indicado reafirma que el sentido de la resurrección apunta en todo orden a una experiencia espiritual suprema que puede ser lograda en la vida presente en el mundo. Dios representa el amado.Arcángelo Cerezzo Frex ¡Oh. señala: “Cuando el ego es crucificado y perece. y dicha relación. de la superación de los propósitos mezquinos 176 Pláticas con Ramana Maharshi. Ramana Maharshi. este romance trascendental busca el encuentro. la amada. no alude en modo alguno a la muerte corporal. y en tal caso. Tal unidad absoluta pasa por superar el sentido de lo que es mío o tuyo. el arrobamiento sublime de la unión. con extraños primores calor y luz dan junto a su querido! ¡Cuán manso y amoroso recuerdas en mi seno donde secretamente solo moras: y en tu aspirar sabroso. cuán delicadamente me enamoras! El morir en el sentido místico es. En ella se presenta la relación con Dios como un vínculo de amor. uno de los más renombrados maestros espirituales de la India. En este orden.176 La poesía mística universal acentúa tal comprensión. en cuyos resplandores las profundas cavernas del sentido. alcanzando la total unidad beatífica. y esa sobrevivencia gloriosa se llama resurrección”. Pág. lo que sobrevive es el ser absoluto –Dios– –“yo y mi Padre somos uno”–. 234 LibrosEnRed . el falso sentido de identidad que limita nuestra autocomprensión a las funciones psicosensoriales. impidiéndonos intuir nuestra eterna y plena mismidad. que estaba obscuro y ciego. lámparas de fuego. Edit. en definitiva. El amor se consuma en su expresión plena. el más alto y divino romance. que es el espíritu. en la unidad del amado –Dios– y la amada –el alma– en el encuentro íntimo. Kier.

es la presencia viva de Dios. que el núcleo central del mensaje de Cristo y el proceso cristiano en la ascesis a Dios está en la vivencia del amor. El amor no se deja llevar por la ira. porque es la naturaleza de lo divino. nada soy. Por ello expresó San Pablo: “Si yo tuviera el don de profecía.. los cuales pusieron en práctica en plenitud las enseñanzas de Cristo. y como tal. Tal proceso representa la esencia de la experiencia religiosa. 22:37-39). 13:2-3). pero las profecías cesarán. sentir amor y expandir dicha experiencia es atraer directamente a Dios al campo de nuestra conciencia. sino que olvida las ofensas y perdona. desde esta mirada. de nada sirve” (I Cor. Profundizando lo anteriormente señalado. vosotros también os améis unos a otros. Si Cristo nos pide que alcancemos la perfección –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo. la experiencia de su íntima naturaleza. así como yo os he amado. Las expresiones de Cristo al respecto son más que elocuentes: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón. los otros dones que esta condición otorga se vuelven periféricos respecto de la centralidad de la vivencia del amor pleno en nuestra mismidad. La resurrección implica. si tenéis amor unos para otros” (Juan. y como tal. la vivencia de la resurrección se muestra claramente como una apertura hacia el amor divino. todo lo espera y todo lo soporta” (I Cor. servicial y sin envidia. las lenguas y las ciencias se acabarán” (I Cor. todo lo cree.. Si reparto todo lo que poseo a los pobres y si entrego hasta mi propio cuerpo para ser quemado. el amor adquiere una connotación trascendental. pero me faltara el amor. en esto reconocerán todos que sois mis discípulos. Así. quizá la forma más perfecta de develar la real naturaleza de la resurrección es intentar comprenderla a través de la experiencia del amor religioso. En relación a esto. En tal estado se alcanza el alma de Dios. es fundamental recordar que la esencia más radical. es el bien en plenitud. No actúa con bajeza ni busca su propio interés.. 235 LibrosEnRed . dicha perfección se realiza en la experiencia creciente del amor. como presencia ontológica de Dios en nuestro ser. Al mirar la vida de los grandes santos y místicos cristianos. y con toda tu mente. 13:8). “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros. conociendo las cosas secretas con toda clase de conocimientos y tuviera fe como para trasladar montañas. para que. En este contexto. el llegar a la realización del amor puro y espiritual. expresó bellamente San Pablo: “El amor es paciente. El amor disculpa todo. Ello implica que el amor. pero sin tener amor.La reencarnación en el mensaje de Cristo o limitados para ser guiados por la voluntad ilimitada y liberadora de Dios. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. “El amor nunca deja de ser. que nos muestra nuestro verdadero ser. No requiere aparentar ni se hace el importante. 13:34-35). Este es el primero y más grande mandamiento. En este orden. Y el segundo es semejante: amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo. en su naturaleza está implícita toda virtud moral. 5:48)–. y con toda tu alma. 13:4-7).

177 […] cuando se fortaleció su creencia en ese doble. Pág. Esta experiencia liberadora. Tal desarrollo permite la realización de la libertad. dado a través del proceso de santificación gradual de la persona. este gigantesco antecedente. Es evidente que esta visión materialista y/o corporizada de la resurrección. 3:14). con un burdo y casi irracional materialismo antropológico. En ese sentido expresó San Agustín: “Ama y haz lo que quieras”. 187 236 LibrosEnRed . desde una mirada religiosa. “Dios es amor. renunciaron a la idea de la resurrección del cuerpo físico denso” […]. sino que apunta hacia algo más radical: la liberación ontológica de nuestra íntima naturaleza. La concepción materialista de la resurrección de los pueblos antiguos Otro de los aspectos que explica esta visión de la resurrección tradicional está en el burdo materialismo resurreccionista que influenció al pueblo he breo en la antigüedad. que es la experiencia vivida del cristianismo. Una vez más. Edit. responde en gran medida a la influencia que tuvo el pueblo hebreo. sin embargo. Y desde esa época surgió la idea de preservar 177 Swami Abhedananda. en grados cada vez más crecientes. muestra que la interpretación tradicional de la resurrección nada tiene que ver con su verdadera naturaleza –“Nosotros conocemos que hemos pasado de la muerte a la vida. en Dios permanece y Dios permanece en él” (I Juan. que ha estado presente en la tradición cristiana. la virtud moral. los escritores egipcios dejaron constancia de que existía entre ellos una creencia en la resurrección del cuerpo físico denso”. y el que permanece en el amor. porque amamos a los hermanos. al incorporarse esta creencia desde otros pueblos antiguos que la profesaban. Dando ejemplo de tales creencias. Kier. el Swami Abhedananda señala en su obra La vida más allá de la muerte: Durante el período que va del 12000 al 8000 antes de Cristo. El que no ama se queda en la muerte” (I Juan. reflejada en la vida de los grandes santos.Arcángelo Cerezzo Frex De este modo. 4:16)–. en algunos casos. que tenía exactamente la misma forma del cuerpo físico denso. El llegar a sentir el amor en toda su pureza nos saca del egotismo limitado y nos proyecta a la amplitud inacabada de nuestro íntimo ser: el espíritu. La vida más allá de la muerte. es consecuencia del avance experiencial en el amor. no se limita a una correcta autonomía y toma de decisiones.

señala: “Con todo. en que ello constituía una negación a la resurrección corpórea. según lo que expresa Jesús en los evangelios. notemos. Respecto de ello. es válido hacer presente que el rechazo a la cremación de los cuerpos ha sido una postura presente en casi toda la historia del cristianismo. la cual se apoyaba. porque tenían otra creencia en el sentido de que este doble. refiriéndose a la comprensión que se infiere de la resurrección. Por esta razón. se basa en la creencia supersticiosa de que el cadáver resucitará a su tiempo e irá al cielo. Si bien en la actualidad la mayoría de las Iglesias no se oponen a ella. Esa fue la base de esa práctica y de la creencia de que si un brazo o un miembro del cuerpo físico eran mutilados. Y esa costumbre fue legada a los cristianos. existen varios grupos cristianos que la rechazan por la razón antes expuesta. encontramos que los caldeos también creían en la resurrección del cadáver. y por esa razón lo embalsamaban y lo sepultaban en una tumba subterránea para preservarlo. En el caso específico del catolicismo. el teólogo MarieÉmile Boismard. sigue permaneciendo intacto mientras el cuerpo físico denso se preserve intacto. que es de figura y forma similares al cuerpo físico denso. entre otras razones. Es pertinente enfatizar en este punto que Cristo no hace mención alguna a una supuesta resurrección corporal universal para el género humano. cuando leemos los escritos de los babilonios y caldeos. Todo esto permite inferir que esta burda visión materialista de la resurrección ha sido un fenómeno no menor en la historia del cristianismo.178 El antiguo método babilónico de embalsamar el cadáver y sepultar al difunto. como lo proponen en general las Iglesias cristianas. que tanto en Juan como en los sinópticos. ya que en el Código de Derecho Canónico de 1917 –cánones 1203-1240– se hacían severas advertencias a los católicos de entonces que optaran por la cremación. ellos trataban de tener intacto todo el cuerpo mediante ese peculiar proceso de momificación. entonces también se mutilaría esa parte particular o ese miembro particular del doble. y que en la antigüedad se practicaba […]. que sepultan al difunto.179 Como un dato relevante al respecto. legado a nosotros desde la era precristiana. Ibidem 237 LibrosEnRed . siguiendo la misma costumbre de los caldeos y babilonios. recién después del Concilio Vaticano II se muestra una real apertura al respecto.La reencarnación en el mensaje de Cristo el cuerpo. Luego. los dichos atribuidos a Cristo no expre178 179 Ibidem. y esa idea dio pábulo a pensar en la momificación del cuerpo físico.

basada en la ley del talión. vale la pena preguntarse: ¿por qué el discurso cristiano tradicional se ha empeñado tanto en defender una tesis que no tiene un aval en el referente primero de verdad para un cristiano.180 y agrega.181 Si Cristo definitivamente no expresa que habrá una resurrección corpórea general. que es Cristo? Todo esto permite inferir que este tremendo edificio apologético que ha armado el cristianismo institucionalizado es una estructura que no tiene cimientos. y de una visión concreta del ser humano a una visión espiritual de su ser. 119-126. y por más que miren no verán […]” (Mateo. Desclée De Brouwer. ¿Es necesario aún hablar de resurrección? Edit. generado por erróneas comprensiones. dándole por ello la potencialidad de expresar en plenitud la perfección y la gloria de Dios. El mensaje de Cristo. la moral y. así como también por la viciosa necesidad de justificar una supuesta exclusividad de la verdad religiosa que ha buscado imponer a ultranza el cristianismo institucionalizado a través de su historia. comentando el pensamiento de otro teólogo: “Masset hace notar con gran acierto. que es el espíritu. de un concepto de la divinidad como un Juez que impone la ley se pasa a la visión de Dios como Padre. es un constructo doctrinal sin base en la verdad. obviamente. el ser del hombre. sino de resurrección de los muertos”. que lo hace semejante a su creador. que la revelación bíblica no habla de resurrección de los cuerpos. un poco más adelante. a la declaración de una moral del amor en la más alta y sublime comprensión de su significado. Así. 13:14)–. Un estado de conciencia no preparado para comprender la revelación de Cristo Un octavo aspecto que es determinante en la comprensión cosista de la resurrección es de tipo conciencial. de una moral rígida y coercitiva. La incapacidad de acceder intuitiva y vivencialmente a la naturaleza profunda de nuestro ser. pero no entenderán. mantiene la conciencia del sujeto solo en un nivel psicosensorial que imposibilita ver la real dimensión de las verdades que Cristo expresó en su mensaje –“oirán. Págs. es una revelación que viene a dar una nueva y mejor comprensión de las verdades religiosas respecto de la naturaleza de Dios. en todo orden.Arcángelo Cerezzo Frex san que se trate de una resurrección de los cuerpos”. como lo propone la teología oficial. 181 Ibidem 180 238 LibrosEnRed . Marie Émile Boismard. que es espíritu.

que el autor del libro La sabiduría. guardaos de la levadura de los fariseos y los saduceos”. Esta diletante situación es reconocida explícitamente por los mismos teólogos tradicionales: “[…] no hay que extrañarse y menos aún escandalizarse si se comprueba. La lectura utilitarista de los escritos paulinos El noveno factor que ha tergiversado el concepto de resurrección es la lectura utilitarista dada a los escritos paulinos. el discurso del apóstol tiene una progresión no uniforme. que estaba recién conociendo estas revelaciones. no consideraba ningún tipo de resurrección de los cuerpos. expresa: “Por eso les hablo en parábolas. respecto del grado de comprensión del pueblo hebreo de su mensaje. Ellos pensaban dentro de sí. 13:13). su visión de la trascendencia estaba ineludiblemente asumida desde un entendimiento concreto o cosista del propio ser. que no tenéis pan? ¿Cómo es que no entendéis que no fue por el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y saduceos?” (Mateo. porque este pueblo ha endurecido su corazón” (Mateo. no escapaban a este entendimiento concreto y superficial de sus palabras. producto de que no habían elevado lo suficiente su estado de conciencia: Y Jesús les dijo: “Mirad. Así. en cuanto muestra diversas posturas ante problemas semejantes. algunas incluso en cierta contradicción. 16:6-11). tal incomprensión aún sigue siendo manifiesta. vemos que los mismos apóstoles. 13:14-15). por ejemplo. siguiendo a Platón. pero no entenderán y. Muy pocos en su momento comprendían el gran significado y magnitud de los conceptos que Cristo declara. no verán. diciendo: “Esto dice porque no trajimos pan”. “Oirán.La reencarnación en el mensaje de Cristo En la actualidad. les dijo: “¿Por qué pensáis dentro de vosotros. no oyen ni entienden” (Mateo. lo cual les hacía más difícil asumir un concepto suprafísico de sí mismos. Cristo. En este sentido. Sin embargo. y oyendo. hombres de poca fe. Es evidente que la lectura dada a ciertas expresiones de San Pablo ha sido uno de los puntos en los cuales la teología tradicional se ha anclado para estructurar la respuesta doctrinal que hoy se muestra. Tampoco habrá 239 LibrosEnRed . porque viendo. no ven. con mayor razón para el hombre de la época de Cristo. por más que miren. y por ende. en su primera etapa con Cristo. Y entendiéndolo Jesús. 8:17). ¿Todavía no entienden ni se dan cuenta? ¿Aún tenéis endurecido vuestro corazón? (Marcos.

Dejemos. lo cual avalaría la tesis de la posibilidad del error. pero entonces será cara a cara. por lo demás. no deja de ser significativo de hacer notar que personas que la tradición religiosa ha catalo gado como santos y doctores de la Iglesia han tenido claras discrepancias en 182 Ibidem 240 LibrosEnRed . en cuanto al interior del mundo cristiano existen las más diversas posturas e interpretaciones de la Biblia. en primer lugar. Antes de entrar en el debate sobre algunas expresiones fundamentales de San Pablo. al menos es plenamente legítimo ser cautos respecto de tomar con radicalidad alguna posición. profundas. Esta situación se hace patente en el mundo actual con claridad.. Si miramos el problema en toda su proyección histórica. pero entonces lo conoceré a Él como Él me conoce a mí” (I Cor. muchas con claros disensos y contradicciones. En este sentido es valedero recordar que Cristo reprendía a los mismos apóstoles en ocasiones por su falta de comprensión. 13:12). excluyendo otras posibilidades. es más factible asumir la posibilidad del error doctrinario en algunos temas. que el mismo San Pablo responda esta pregunta: “Miren que al presente vemos como en un mal espejo y de forma confusa.182 No son de tono menor las expresiones del teólogo Marie-Émile Boismard respecto de esta cuestión –“no habría que extrañarse y menos escandalizarse”–. Tal comentario autorreconoce la imposibilidad de una intuición clara de la verdad antes de haber llegado a la plena comunión con Dios. en orden a privilegiar lo conveniente o útil a sus intereses. en su debilidad humana no solo cometían errores. Ahora solo conozco en parte. En este orden. Siguiendo su recomendación. y en algunos casos. consideramos que la teología tradicional ha tomado acomodaticiamente los elementos doctrinales que son favorables a su postura y ha tendido a minimizar los que evidentemente la contradicen. los apóstoles y. lo cual indica que las contradicciones no dejan de ser recurrentes. en San Pablo existe la posibilidad del error doctrinal. sino también faltas no menores. Así. que. por lo cual su lectura de los escritos paulinos refleja un utilitarismo estratégico. es significativo preguntarse si en los profetas. Además. revisten alta complejidad. en este caso específico. Judas entrega a Jesús y Pedro niega a su propio maestro. en cuanto a una intuición equívoca o no plenamente coincidente con la verdad que Dios en Cristo nos revela. con el agravante de haber estado a su lado y visto sus milagros y su amor.Arcángelo Cerezzo Frex que sorprenderse si se constata que Pablo cambió sus posiciones […]”. Si es posible la falta moral que tiene mayor gravedad. que son especialmente interesantes de analizar en función del tema que estamos desarrollando.

disquisiciones y apreciaciones respecto de su real sentido. Teniendo en cuenta todo lo anteriormente señalado y esta falta de uniformidad doctrinal. Desde estos antecedentes. sino que se refleja con evidencias claras en la misma historia del pensamiento filosófico y teológico. por lo demás. en ocasiones. que aseveran que. privilegiar en todo orden. Es el mensaje y el ejemplo de Cristo el punto referencial fundamental y determinante de la verdad que el cristiano busca develar. el creyente y el estudioso de las Sagradas Escrituras que se asume como cristiano deberían. no tiene los elementos lingüísticos equivalentes. A Orígenes. ambigüedades y dilemáticas doctrinales. Si asumimos. ella está expuesta a la tergiversación o a la dificultad de estar sujeta a transcripciones o traducciones que no siempre son fieles a su sentido primario. el problema desde el punto de vista de la comunicación de la doctrina en términos históricos. y. que representa 241 LibrosEnRed . criticaba ciertas ideas de San Agustín y San Anselmo. lo cual genera toda suerte de disputas interpretativas. que no son definiciones menores–. además. reconocido por la tradición como uno de los grandes teólogos de la historia. ante discrepancias. Entrando al análisis de algunos aspectos puntuales de las expresiones de San Pablo que me parecen importantes de comentar. A tal aseveración. al optar por alguna definición o solución posible ante un problema. Santo Tomás de Aquino. que. Qué decir de la etnocéntrica tesis de la supuesta infabilidad papal en temas doctrinarios. las expresiones de Cristo. por sobre el Antiguo Testamento. de su buen juicio o inspiración divina en la comprensión de las verdades religiosas. comienza a ser plenamente asumido por teólogos actuales. la posibilidad del error se muestra no solo como una aprensión. está la palabra directa de Cristo. señalada en el Nuevo Testamento. por una jerarquía evidente. Esta frase es: “El hombre muere una vez y después viene el juicio”. Este juicio. es significativo centrarse en una afirmación que se le atribuye al apóstol. se le refutan ciertas tesis. los franciscanos de la época estaban en franca discrepancia con ciertas ideas de Santo Tomás de Aquino. por consiguiente. Es más que sabido que en la historia del papado han existido personajes oscuros que no daban ninguna credibilidad de su santidad e integridad moral. También debemos considerar su paso de un lenguaje a otro. a través de la cual normalmente los teólogos tradicionales intentan negar la reencarnación como doctrina cristiana. la guerra y el aborto.La reencarnación en el mensaje de Cristo sus apreciaciones doctrinales tanto en el orden teológico como fundamentalmente filosófico. los comentarios de los apóstoles o las expresiones de la autoridad de la Iglesia. por su parte –quien justificaba la pena de muerte. sin dudas ni vacilaciones. Por su parte. dado el sentido de este trabajo.

donde las conductas 183 Carlos Valles ¿Una vida o muchas? Edit. pasando a la conciencia dual –el bien y el mal–. la interpretación con que habitualmente la teología tradicional ha presentado este versículo no es tan evidente como se pretende hacer creer.183 Además.Arcángelo Cerezzo Frex solo una afirmación puntual. dados estos elementos. Adán y Eva. se puede reconocer que Adán y Eva murieron una vez –muerte espiritual– al caer del estado de gracia y comunión con Dios en el que estaban. tal afirmación dentro del paradigma del relato del Génesis. Ya el puro concepto muerte tiene diversos sentidos y definiciones en la misma teología tradicional. lo cual le da diversas posibilidades interpretativas a la afirmación de San Pablo. Pág. no determinante en grado alguno en términos de una definición global. no da lugar a una postura tan radical en el tema”. en definitiva. Salieron. También olvida el principio de recurrencia y concordancia doctrinaria. que parece olvidar que gran parte de las afirmaciones de la Biblia presentan un trasfondo interpretativo que trasciende su literalidad. muerte física. quedaron expuestos al juicio –“después viene el juicio”–. que el concepto muerte tiene como significado fundamental en el cristianismo el de estar en desarraigo de Dios. 133. la comprensión de esta expresión podría arrojar una lectura distinta. por ejemplo. etcétera. distinta a la que habitualmente se asume. 3:19). Miremos. después de morir una vez –“el hombre muere una vez”–. por ende. una alusión tan breve y tan de pasada. es relevante reconocer que el tema del juicio sigue siendo en gran medida considerado otro misterio de la fe. En segundo lugar. muerte moral. muerte segunda. Esto a partir de una lectura literalista. como lo hemos expresado recurrentemente. muerte como vivir en pecado y en lo carnal. del estado de armonía y unidad que experimentaban con el creador y su creación. donde se habla de muerte primera. Aplicando. que son dos sentidos del problema que generan diversos alcances. en cuanto no es una expresión puntual la que determina un criterio doctrinario definitivo. la expresión de San Pablo “el hombre muere una vez y después viene el juicio” desde otra opción interpretativa. se le intenta dar una cierta condición radical. lo cual tiene directa relación con la noción del pecado. donde sus acciones serían juzgadas y estarían expuestas a reacciones –“ganarás el pan con el sudor de tu frente” (Génesis. 3:16)–. sin refuerzo en ninguna otra parte de la Biblia. los alcances de su significado no están claramente delineados. Kier. Así. muerte definitiva. en el sentido de actuar en contra de sus leyes y su divina voluntad. y como tal. Tengamos presente en primer lugar. el jesuita Carlos Valles señala: “Por otra parte. “parirás con dolor” (Génesis. Respecto de ella. Cristo habla tanto de juicio eterno como de juicio final. Así. 242 LibrosEnRed . por ejemplo.

En este orden. y de especial manera la obra La autobiografía de un Yogui. como el descenso o caída de los espíritus de su plenitud primigenia a la condición humana o a la demoníaca. que egotiza la conciencia. En este orden. del gran santo de la India Paramahansa Yogananda. tiene sentido la tendencia a objetivar las categorías de lo celestial y lo infernal. Desde este enfoque. de descenso de la plenitud de la vida en Dios. de pla- 243 LibrosEnRed . el morir una vez –caída de la comunión primigenia con Dios– generaría un estado que se puede prolongar por muchas vidas. al modo que lo hace presente la teología tradicional. al abandonar el mundo físico después de la muerte carnal. la descripción más explícita y detallada que se haya formulado en la historia de las religiones de las características de otras dimensiones de existencia. sin lugar a dudas. sino en correspondencia al sentido fundamental de la muerte en el cristianismo. como un trance único e irrepetible. En ella se hace. el autor las define como el universo astral y el universo causal. un parámetro de los actos. la recurrencia de la muerte física –morir corporalmente muchas veces– es solo una experiencia causada por la condición encarnada de la persona. de distintas corporeidades posibles de ser tenidas por un mismo ser. Desde esta interpretación. A partir de este criterio. el caer en el juicio kármico genera un cierto encadenamiento que mantiene la existencia en una cadena de acciones y reacciones. En este contexto. Esto tiene directa relación con lo que los hindúes entienden por karma. como tal. en gran medida. hasta la limitación y precariedad que genera el perder tal condición. sometiéndola a las acciones y reacciones. es decir. Así. Otro punto interesante de comentar en los escritos paulinos es su reconocimiento de la existencia de lo que él llama “cuerpos terrestres” y “cuerpos celestes”. Por lo tanto. Con ello se pone en evidencia la existencia de otras dimensiones acordes a tales estados –la dimensión terrestre como las dimensiones celestes–. puede referirse perfectamente a la muerte espiritual. A ellas. por ejemplo. que no es contradictoria frente al sentido profundo de la afirmación analizada. pueden dar una luz de claridad a tales posibilidades las escritures hindúes. el cual representa una ley divina de juicio y.La reencarnación en el mensaje de Cristo humanas son evaluadas en términos morales y generan consecuencias buenas o malas para quien las realiza. en cuanto las escrituras hindúes hablan. es decir. Es significativo recordar la expresión de Cristo “ser reo de juicio”. el sentido fundamental que presenta el concepto de karma. el morir una vez adquiere el sentido de caída. es decir. Como tal. el morir una vez no debe por qué interpretarse necesariamente en el sentido de la muerte física. que estaría implicando. el morir una vez podría comprenderse desde el concepto de la preexistencia al modo que lo planteaba Orígenes –el teólogo cristiano patrístico–. es decir. al encadenamiento del juicio kármico.

los rezos que se hacen a los difuntos. al llegar este al momento final del proceso encarnatorio individual. De hecho. donde permanecen temporalmente. en la cual señalan los teólogos formular un planteamiento único y privativo. El prejuicio de creerse poseedores exclusivos de la verdad religiosa y la ascesis a Dios ha conducido a que los intérpretes. Tal actitud. La tendencia doctrinaria etnocéntrica Finalmente. Reconociendo la real honestidad y rigor intelectual de muchos teólogos cristianos. Así. Esto se muestra con total claridad en la propuesta antropológica –concepción del hombre– que ha presentado la teología tradicional. en su real y verdadero significado. según su estado de conciencia. Desde este prisma puede ser comprendido de mejor manera el relato de Lázaro y el rico Apulón descrito en Biblia. pero no es un argumento que valide en modo alguno la invención de la teología tradicional católica de su tesis del purgatorio. Por el contrario. son absolutamente integradas e interdependientes. a través de los méritos morales –buen karma– y 244 LibrosEnRed . tema que será analizado con detención y rigor en el siguiente capítulo. no es contraria en modo alguno a la creencia en la reencarnación. todos los que están sometidos al ciclo reencarnatorio. en los términos que ella lo declara. Por ello se ha buscado tener visiones singularísimas o de exclusivo privilegio que justifiquen este prejuicio etnocéntrico. La realidad de otras dimensiones de existencia. teólogos y estudiosos de las Sagradas Escrituras tiendan a afirmar a ultranza tal equívoca posición. donde. es también un sentimiento profundamente sentido en los hombres de fe. Como conclusión final de todo lo anteriormente analizado se puede señalar en forma categórica que la resurrección. asumiéndolos como vivos en un más allá. sin embargo. la creencia en la reencarnación enfatiza explícitamente la experiencia de la resurrección del hombre.Arcángelo Cerezzo Frex netas celestiales e infernales. es una creencia universal en el mundo de las religiones. un último aspecto –según la secuencia propuesta– que ha reforzado de manera determinante la tendencia a interpretar indebidamente la resurrección y tergiversar el mensaje de Cristo en general es la fuerte tendencia etnocéntrica que ha mostrado la historia del cristianismo institucionalizado. creo que este prejuicio los ha seducido casi inconscientemente para seguir una línea argumentativa que propende a negar cualquier correspondencia doctrinaria con otras grandes religiones de la humanidad. pone en evidencia solo la posibilidad de aceptar otros planos de existencia. en un sentido postmortal.

sino alcanzar la plenitud de la vida divina. al señalar que la fe en la resurrección es mucho más elevada y trascendente. que es merecerlo realmente. están íntimamente unidas. En este orden. a la resurrección. con la misma condición que Cristo señala para llegar al Reino de Dios. contraponiéndola habitualmente a la de la resurrección. estanpo para reunirse con el alma o un do psicobiológicamente vivos. y la gracia santificante nos lleven real y efectivamente al estado de conciencia santa. llegará a la unión con Dios –Samadhi–. sin otras dobles lecturas. por otro. la comprende como un bien supremo. Junto con los caracteres que erróneamente le asignan a ambas. en cuan. En este sentido. En síntesis. Implica una vuelta a la vida del cuer. en cuanto no se limita a prometer el volver a vivir una próxima vida. establecen viciosamente una jerarquía incorrecta entre ellas. pero revivir de la persona como totalidad. 245 LibrosEnRed . al grado que nuestras obras. sino solo la condición a través de la cual se logra la unión con Dios. Síntesis esquemática del tema Visión tradicional de la resurrección Correcto paradigma resurreccionista Se plantea como opuesta en forma Representa el fin último de la reenradical a la reencarnación. carnación. espiritualmente muertos.mo.La reencarnación en el mensaje de Cristo la gracia de la divinidad –Darshan–. Tiene profundas ambigüedades y Plantea que ella es un bien suprecontradicciones internas. por ende. por un lado. Desde este criterio se puede ver la superficialidad con que muchos autores cristianos han intentado refutar la creencia en la reencarnación. efectivamente. y. tal jerarquía es plenamente asumida en el reencarnacionismo. el concepto cristiano de resurrección sería homologable al de Samadhi en el lenguaje hinduista. solo como un fenómeno neutro que afectará tanto a los salvados como a los condenados. La falta de profundidad de tal juicio es evidente.Es un volver a la vida divina. to. en cuanto la finalidad última no es tener vidas sucesivas y diversos cuerpos. en cuanto la diversidad de existencias no es un fin en sí mismo en la reencarnación. Con ello cumple. todo el proceso reencarnatorio apunta. en todo orden. sino que se orienta a una vida plena y permanente con Dios.

a la total divinización de nuestro ser. es decir.Es un concepto complementario a gónico a la inmortalidad del alma. la inmortalidad del alma.manera paulatina. carácter religioso o espiritual. es decir. en el momento nal de la historia. 246 LibrosEnRed . Está asociada al resurgimiento de la Está asociada a un cambio de estacorporeidad física. un cuerpo glorioso. buenos y malos. antes de la muerdad a la muerte biológica o natural. te biológica o natural. es decir.Revela que su real significado es de reo y lo carnal.Arcángelo Cerezzo Frex Es esencialmente una respuesta a la Es una respuesta a la muerte en su muerte en su sentido natural. como una coexistencia con Dios. Es un suceso que ocurre después de Puede experimentarse en la vida esta vida.ca íntima y personal. que. Se da en un evento único y común Se da en el proceso histórico de para todos los seres humanos al fi.presente. con posteriori. como el olvido de las criaturas de Dios y la pérdida de la vivencia del espíritu. amor que se da en la consumación de la vida santa. Relaciona su significado positivo con tener un cuerpo perfecto o inmortal para los salvados. Se relaciona con un evento sobre. No depende de tener un cuerpo perfecto. sentido religioso. Plantea la plenitud que ella otorga Lleva a la unidad absoluta con Dios. las personas van alcanzando la santidad. basada en el dos los seres.Representa una experiencia místinatural general que les ocurre a to. Cristo. encarnatoriamente. y ello es solo una posibilidad dentro de la plenitud que conlleva la resurrección. do de conciencia. Pone su mayor énfasis en lo corpó. Asume como patrón o arquetipo Asume como criterio universal el cageneral la resurrección corpórea de rácter espiritual que Cristo le asigna. Es un concepto alternante o anta.

aniquilación de los condenados. Cae en una radical contradicción respecto de la condición corpórea de los condenados. es decir.La reencarnación en el mensaje de Cristo Afirma que en la trascendencia Implica una expansión suprema vamos vestidos. lo que implica inmortalidad. 247 LibrosEnRed . Supera de manera definitiva las profundas contradicciones y el carácter cosificante que da a la resurrección el discurso tradicional. y en consecuencia. por lo zados. Ella puede ser condición de posibi. los cuales deberán vivir por siempre. que nada tiene que ver con la verdadera enseñanza que revela Cristo. cual la manifestación objetiva de nuestro ser puede darse de múltiples formas.de la conciencia y el yo. pero sin un cuerpo glorioso como los salvados. con una corporeidad sujeta a todas las miserias de un cuerpo mortal.Lleva a la felicidad absoluta que sulidad para el eterno sufrimiento o pera todo sufrimiento y alienación. corporei. los cuales también experimentan una resurrección.

que se procede a enumerar: - El problema antropológico en el paradigma dicotómico tradicional. su tratamiento demanda la mayor rigurosidad posible y un análisis crítico de todos los supuestos y fundamentos que sustentan las distintas posturas respecto del tema. por todas las categorías teológicas. - Fundamentos de la concepción unitaria. - Profundización en el tema del alma. Como tal. ¿Es esto realmente así? El hacer una revisión crítica y rigurosa de la antropología propuesta por la teología tradicional. En consideración a lo señalado. se ha dividido su desarrollo en distintos contenidos secuencialmente interdependientes.Capítulo V El problema antropológico Este capítulo es. - Conclusión. - El concepto reencarnacionista del hombre y su posibilidad en el mensaje cristiano. sin lugar a dudas. - Hacia un nuevo paradigma. el de más alta complejidad. filosóficas y psicológicas que ineludiblemente implica un análisis profundo del tema del ser humano. - La identidad y la mismidad humana en la trascendencia. Es decir. El problema antropológico en el paradigma dicotómico tradicional Los teólogos tradicionales afirman de manera taxativa que es la concep ción cristiana del hombre la que niega la posibilidad de la reencarnación. tanto en la concepción del 248 LibrosEnRed . También por existir una alta carga intelectual de orden apologético en el discurso cristiano institucionalizado para negar una antropología reencarnacionista como opción cristiana. que la forma que el cristianismo tiene de comprender lo que es el ser humano es supuestamente incompatible con la visión reencarnacionista. que este es el aspecto más determinante que imposibilita creer en ella.

que plantean radicales puntos de vista. además. sino. Entrando de lleno en el tema. donde la forma de entender conceptos centrales del mensaje cristiano. En ella se plantea que la creación es un juego de amor divino. no queda definido solo por categorías metafísicas o psicológicas. una propuesta teológica interpretativa discutible. la teología tradicional pretende demostrar una incompatibilidad casi absoluta entre la visión cristiana y reencarnacionista de lo humano. en primer lugar. la resurrección. sino solo su negación justificada en el orden antro pológico. Es importante establecer que el tema del hombre desde el paradigma teísta cristiano. la inmortalidad y la eternidad son decisivos en esta visión antropológica. Por esto. Es muy significativo señalar respecto de este punto que existe una plena concordancia con el paradigma que propone la gran tradición mística del hinduismo. implica tener muy en claro que tal visión no es una verdad a priori. que consiste en un proceso de búsqueda y encuentro amoroso entre Dios y los seres existentes. es pertinente señalar. que la concepción del ser humano que han propuesto la teología y la filosofía cristiana se ha formulado habitualmente bajo un paradigma dicotómico que polariza su análisis en dos posturas. formulada por una corriente de teólogos.La reencarnación en el mensaje de Cristo hombre que formula como en los fundamentos y supuestos que la sustentan. esta visión del hombre presentada por la teología actual no se debe en modo alguno asumir taxativamente como una verdad dogmática incuestionable. Es decir. la antropología cristiana e hindú presentan muchas convergencias que se irán demostrando en el desarrollo de este capítulo. por una perspectiva teologal que lo plantea en la relación del ser humano con lo divino. todos los contrasentidos y errores interpretativos que se pueden asumir en tales conceptos son la herencia inevitable de la visión del hombre que se ha buscado presentar como verdadera. y fundamentalmente. denominado lila. como lo señala habitualmente la teología. en total oposición. sino solo como lo que se supone que el hombre es sobre la base de una interpretación que asume previamente como verdaderas ciertas premisas. Por consiguiente. es una hipótesis. En este sentido. Por consiguiente. y en el vínculo de amor que Dios quiere establecer con cada una de sus criaturas. un constructo sustentado en una interpretación de las Sagradas Escrituras. por lo tanto. sino la consecuencia de una cierta comprensión de algunos conceptos y sucesos presentes en las Sagradas Escrituras. el concepto del hombre no es la piedra de tope primera para la posibilidad de la reencarnación. el alma. tales como la muerte. La visión del hombre que propone la teología tradicional es. En definitiva. como se pretende hacer creer. presentada en los siguientes términos: 249 LibrosEnRed .

Experiencia seudomístidivino dadera del verdadero ca. Creencia en torno a la Monovitalista trascen. Vivencia humana de lo Vivencia mística ver. Herejía religiosa.Preexistencia y eternicia.Error dogmático. obieternidad por gra. que ha presentado una evolución en la teología católica. del Dualismo antropológico. Mortal.Reencarnacionista. ciada en el todo unien una coexistencia di. ferenciada. Ignoda y absoluta. Inmortalidad y Inmortalidad innata. a partir del Concilio Vaticano II. En dicho evento se 250 LibrosEnRed . rancia pagana. Fin de la experiencia re.Arcángelo Cerezzo Frex Visión antropológica tradicional del cristianismo institucionalizado Paradigma dicotómico de divergencia Cristianismo-Antropología indohelénica (india-griega) Naturaleza humana Condición existencial Visión unitaria hombre. Verdad revela. sin mayores variaciones.Intimidad beatífica Unificación indiferenligiosa del ser humano con un Dios personal. Confusión religiosa. dad. a excepción del tercer punto de comparación. En estos términos se plantea en la actualidad el tema del hombre en la teología y las Iglesias cristianas en general. Dios.versal impersonal. muerte del hombre dente.

la condición en que más ha puesto énfasis la teología tradicional para negar la reencarnación es la primera. los cuales permiten. la cual define la naturaleza humana bajo los conceptos del dualismo antropológico y la visión unitaria del hombre. - Visión unitaria del hombre entre su corporeidad y su espiritualidad en su génesis. en cuanto cae en la viciosa condición de mostrar una polarización sin matices. 251 LibrosEnRed . presenta una visión deformada que no responde en rigor. a lo objetivo y verdadero. una dicotomía forzada que no da a conocer todos los elementos de juicio. Se aspira. Dentro del esquema presentado. El estudio de dicha dicotomía será el motivo fundamental de este capítulo. por lo tanto. y que muestra solo lo pragmáticamente conveniente para justificar la propia pretensión de verdad. encontrar similitudes y puntos de gran concordancia. Entrando en el contenido mismo de la concepción del hombre que defiende la teología cristiana actual. Ella supone que la corporeidad específica y particular de cada sujeto y su naturaleza psicoespiritual son un todo unitario en su génesis.La reencarnación en el mensaje de Cristo reconoció por primera vez en la historia del cristianismo. - Visión corporeizada del hombre –como un todo corporal– que reconoce la corporeidad carnal específica y particular de la persona como intrínseca a su naturaleza. estos se resumen en los siguientes: - Radical negación del dualismo antropológico –antidualismo–. en consecuencia. Establecer. esta se plantea esencialmente como una negación del dualismo antropológico para autodefinirse como una visión unitaria del ser humano. Dada la importancia de la definición formulada. Por lo cual se analizarán en detalle y en extenso sus supuestos. existencia y trascendencia. parcial e inexacto. que este paradigma definido por la teología tradicional intenciona de manera utilitaria los términos que confronta y. la cual es oficialmente asumida y validada por la institucionalidad cristiana católica. santidad en las religiones no cristianas. es pedagógicamente necesario ordenarla en un contexto sistemático. en fin. y a través de dicho análisis se irán revisando los otros conceptos presentes en el esquema antes descrito. a demostrar que esta visión polarizada es aparente y que existen muchos matices en los conceptos presentados. existencia y trascendencia. Definiendo los puntos fundamentales de esta visión del hombre. que refleja una visión purista de sí mismo y prejuiciosa del otro. por el contrario. en varios aspectos. en definitiva. en una muestra de apertura al ecumenismo. El paradigma dicotómico antes presentado es evidentemente reduccionista.

comprender que la trascendencia del cuerpo iba más por el lado moral. en los términos totales antes mencionados. ¿por qué Platón no recomendó suicidarse para eliminar de raíz este supuesto mal y así alcanzar la meta divina? Esta pregunta. se analizará. Esta comprensión del hombre. Cuando tomamos conciencia de todas las obligaciones y limitaciones que nos impone el tener un cuerpo carnal. se plantea en la teología contemporánea a partir del siglo XX. el antidualismo que plantea categóricamente la teología tradicional. que representan a los sentidos. el cuerpo es solo una condición momentánea e impermanente de su ser. en cuanto a la temperancia o el control de las pasiones. - Afirmación de que la vida del hombre es una e irrepetible. en cuanto a satisfacer sus múltiples necesidades y estar ex252 LibrosEnRed . las funciones naturales y biológicas. Sin embargo. la cual es divina e inmortal. y el cuerpo. es decir. La crítica y distancia que pone la teología tradicional es con el dualismo al estilo platónico. coartando nuestra libertad y posibilidades de ser. por lo cual representaría un mal que debemos trascender para poder elevarnos a la contemplación pura del bien supremo. que es Dios. en alguna medida. De allí la descripción de este filósofo del alma como el jinete que lleva el control de los caballos. permite. Según la relación y correspondencia que se plantee entre el alma y el cuerpo aparecerían distintos tipos de dualismo. en este punto es válido hacer una precisión puntual que le haga mayor justicia a la filosofía de Platón. Si el cuerpo es el obstáculo que nos impide elevarnos a Dios. así definiría el dualismo platónico la teología tradicional. se experimenta en buena medida en la vida cotidiana. recordando la clásica expresión. El hombre es su alma. la respuesta a esta pregunta sería que es la visión del hombre que afirma que en él coexisten dos factores: el alma y el cuerpo. es necesario formularse inicialmente la pregunta: ¿qué es un dualismo antropológico? En su expresión más esencial y tradicional. que no representa su verdadera naturaleza.Arcángelo Cerezzo Frex - Defensa de la bondad propia del cuerpo como creación de Dios. el cuerpo se vuelve la cárcel del alma que le impide expresar su plena divinidad. es necesario tener en cuenta que la experiencia del cuerpo como una cárcel. en primer lugar. el cual sería descrito normalmente en los siguientes términos. como algo que nos encierra en un espacio vivencial limitado y nos somete a rutinas fijas. El alma representaría las funciones psíquicas y/o espirituales de nuestro ser. que por el mero descorporizarse. Por lo demás. Siguiendo la secuencia propuesta. En una lectura muy esencialista. Por motivos pedagógicos. por lo cual es una teoría relativamente reciente si tomamos en cuenta toda la historia de la antropología cristiana. por liviana que parezca. En este orden.

La reencarnación en el mensaje de Cristo puestos a todas las condiciones alienantes que implica esta condición. escritas por autores cristianos. En este contexto. El alma es preexistente y trascendente. verse obligados a tener que dormir cada noche por el cansancio cotidiano o tomar conciencia de las miles y miles de veces que debemos evacuar nuestros intestinos en la vida. darán. como los dolores. existen incontables lecturas. En este orden. que tocan temas de antropología teológica o asumen posturas apologéticas. ni un alma con un cuerpo. con la precariedad que ello implica. se plantea habitualmente que el cristianismo en su discurso oficial reconoce una dualidad en la naturaleza 253 LibrosEnRed . algo de crédito a este filósofo griego. el tema del alma y su relación con el cuerpo se vuelve un problema central para la antropología cristiana. subsistente y espiritual. las enfermedades. el cansancio. el cual sería funcional y accidental. se puede establecer que la gran tradición dualista de la humanidad se resume en los siguientes términos: El alma es nuestro ser permanente y verdadero. Como tal. la posición actual en el cristianismo se resume en la afirmación de que el hombre es una unidad de cuerpo y alma. El alma puede retornar a su origen a través de la praxis de la vida moral y/o religiosa. el alma sería lo predominante y esencial del hombre. en desmedro del cuerpo. En este punto. que señalan de forma mecánica y repetitiva los mismos argumentos. Cuando comprendemos también las limitaciones que impone a nuestras potencialidades y anhelos se hace presente en nosotros esta comprensión carcelaria del cuerpo. El alma tiene un origen divino. después de sentir el imperativo de tener que comer varias veces al día para satisfacer los apetitos del cuerpo. Respecto de ello. El alma es inmortal. El cuerpo es impermanente y mortal. Esta comprensión del hombre es motivo de crítica y análisis de prácticamente todos los textos de los teólogos cristianos actuales. Así. él no sería un cuerpo con un alma. me imagino que incluso los detractores más radicales a la visión platónica. Con independencia de la filosofía de Platón. en aras de rechazar la visión dualista. los apetitos y malos humores que salen de él. El cuerpo es instrumental –le sirve al alma para experimentar la existencia encarnada–. sino que ambos en equilibrio formarían parte de la naturaleza humana. en algún momento. sino más bien por el deseo de agregar el peso argumentativo que da la realidad. En este planteamiento. sin pretender anecdotizar o trivializar el problema.

sino un todo –el alma– que transmigra de una dimensión a otra. Radicalizando aún más tal posición. en cuanto. en el sentido de que nuestro ser tie254 LibrosEnRed . responder preguntas de radical importancia tales como: ¿es efectivamente el dualismo incompatible con la visión cristiana del hombre? ¿Ha estado presente el dualismo en la historia del cristianismo? ¿Qué visión del ser humano se infiere de las expresiones de Cristo? ¿Es compatible el dualismo o la concepción unitaria del hombre con la posición reencarnacionista? ¿Es pertinente o improcedente el término dualismo al referirse a la doctrina de Cristo y a la visión reencarnatoria de lo humano? ¿Cabe. según su paradigma. donde el alma se corporeiza en un cuerpo material para poder manifestarse en esta realidad. de una revisión crítica rigurosa de sus supuestos y principios. que representa su dimensión biológica material. En los argumentos antes presentados está la esencia y la radicalidad del problema antropológico. y un cuerpo. tomando la apariencia de un todo dual. el alma representa la mismidad del hombre. que representa la dimensión psicoespiritual de nuestro ser. Un dualismo implica en esencia que un todo se divide o se separa. en estricto rigor. porque ello. Se aspira.Arcángelo Cerezzo Frex humana. Si diéramos un calificativo a esta visión antropológica. siendo rigurosos. pero en una intrínseca unidad. y dichos conceptos atentan contra la totalidad humana. sin dividirse a sí misma. clasificar esta visión antropológica como dualista solo es aceptable desde la perspectiva de su manifestación en esta Tierra y en este universo físico. no existe un dualismo en los planteamientos antes presentados. Por esto. deberíamos definirla más bien como un monismo psicoespiritualista. no acepta la preeminencia de uno sobre el otro. Por lo cual. en el fondo no hay un todo que se dualice. que catalogar como dualista la posición platónica antes descrita u otras semejantes dadas en otras tradiciones religiosas o del pensamiento solo es validable desde un enfoque terrestre e inmanentista. es decir. porque la persona es una unidad indivisible sin composición. será motivo de un extenso y detallado análisis en este capítulo. pero en este caso la cuestión no es tal. antropológicamente hablando. Por lo tanto. desde el punto de vista de la condición encarnada del alma en este mundo. representaría un dualismo que supuestamente es incompatible con la visión cristiana del hombre. algunos autores cristianos plantean que incluso no es pertinente hablar de cuerpo y alma. ser cristiano y reencarnacionista? Como tal. Este enfoque señala que nuestro ser es el alma. de un cuerpo a otro. en dicho análisis. el desarrollo del tema intentará responder tales preguntas para llegar a conclusiones que definan la postura reencarnacionista del ser humano y su posibilidad en la doctrina cristiana. acepta que en ella están presentes un alma. y como tal. y su existencia encarnada en este mundo es solo un momento de su continua existencia. Es importante aclarar. es decir. su ser esencial.

se debe afirmar. siendo ella en sí misma trascendente a los caracteres específicos que adopta en los vehículos físicos. Así. humanos–. que incurre casi en una suerte de anacrónico fixismo. que es obviamente inapropiada para enfrentar el problema. y ella es el alma. que define nuestro ser desde la óptica de su presencia encarnada en este mundo. en cuanto parte de una conceptualización dicotómica sin matices y unilateral. en la visión antropológica que propone la teología tradicional se percibe una visión rígida de lo humano. Por esto. la pitagórica y las doctrinas que adhieren en general a la creencia en la reencarnación entienden nuestra naturaleza a la luz de un paradigma transmigratorio dinámico y macrocósmico. alcanzando en este último la potencialidad de manifestar su naturaleza radical. en los cuales se expresa temporalmente. su divina espiritualidad. Así. que nuestro ser es el alma. no asume de bidamente que el hombre es parte del dinamismo universal de la vida. más que aseverar que el hombre es el alma. en el alma estarían las diversas potencias de la vida. Profundizando más esta aclaración. el hombre tiene un cuerpo o tiene cuerpos. y que el hombre o lo humano es un eslabón de ella en su avance al reencuentro con su principio original. es decir. No debemos olvidar que la concepción platónica. en definitiva. momento en el cual logra manifestar su íntima esencia. de un entrampado lógico que no se ajusta a una justa e imparcial comprensión del tema. Además. es decir. Es decir. lo animal y lo humano–. con su estructura física antropomórfica. el hombre obedece a una naturaleza antropomórfica. la crítica que hace la teología tradicional es inadecuada. Es equivalente a afirmar que los vegetales y los animales no se conciben sin sus particulares caracteres físicos. Obviamente. Hecha esta importante precisión.La reencarnación en el mensaje de Cristo ne una naturaleza. las cuales se irían expresando de acuerdo con la capacidad de los vehículos físicos en los cuales ella se manifiesta –vegetales. y lo humano es un estado temporal de la manifestación y expresión del alma en su reencuentro con lo divino. Por lo tanto. pero no definitiva. pero. Afirmar que el hombre no se entiende sin su cuerpo humano. a priori. es simplemente una tautología. absoluto o terminal. La afirmación objetiva y precisamente correcta es que nuestro ser es el alma. el alma pasa por los diversos estados de la vida –lo vegetal. en cuanto intenciona e impone a la concepción reencarnacionista una presunción que no responde a lo que ella declara. se debe establecer que solo es posible hablar de dualismo antropológico agregando la precisión inmanentista. el cual somete al cambio y la transitoriedad a todo lo existente. es el alma. El concepto dualismo parte. se debe establecer que la afirmación de que el hombre es su alma debe comprenderse de manera tentativa. que es Dios. pero también lo humano no es un estado fijo. siendo fiel al sentido de las doctrinas reencarnacionistas. sino un estadio del despliegue de la 255 LibrosEnRed . es algo evidente en sí mismo. animales. Como tal.

hasta una infinidad de místicos y pensadores cristianos lo han validado plenamente. que el dualismo no solo tiene cabida en el cristianismo. Clemente. hasta el año 1970 se hablaba formalmente. por el contrario. con los matices teológicos necesarios dados por la revelación. Avanzando en esta orientación. Con independencia de que nos parezcan inadecuados el término dualismo y el paradigma dicotómico que propone la teología tradicional. por otra parte. de nuestra salvación en términos de salvación del alma. Y se ha convertido casi en una acusación sin matices.Arcángelo Cerezzo Frex creación. en el culto cristiano. el teólogo Juan Luis Lorda. sino que representa su más grande tradición antropológica. Respecto de lo señalado. Esto demuestra que tal negación es solo una posición particular de cierta corriente de teólogos. ha sido compatible con ella prácticamente a través de toda su historia. la vida y la evolución. Por lo cual. la gran tradición cristiana. Aún más. que las doctrinas reencarnacionistas plantean una trascendencia solo con la mitad del hombre –su alma– también es injusto e inconsecuente con el real espíritu de esas concepciones. en cuanto muchos otros –donde se encuentran grandes personajes del cristianismo– y. es pertinente formularse dos preguntas de fondo: ¿este monismo psicoespiritualista o este dualismo inmanentista tienen cabida en el cristianismo? ¿Es absolutamente incompatible el dualismo con la doctrina de Cristo y el pensamiento filosófico cristiano? Respondiendo tales preguntas se debe señalar. Así. la respuesta es que importantes conceptos que se atribuyen al dualismo representan la esencia misma del sentir y el pensar cristiano. han tendido a validar nociones fundamentales propias de la posición dualista. tales como Panteno. en cuanto el concepto de alma que ellas proponen no se agota ni limita a la condición humana. que no sabe ver ni siquiera la parte de verdad que en- 256 LibrosEnRed . desconociendo que. indica: “La cuestión del dualismo griego ha producido cierto malestar entre los autores cristianos. a través de gran parte de su historia. en su obra Antropología bíblica. desde los primeros Padres de la Iglesia. teólogos y filósofos de la Edad Me dia. En congruencia con este hecho históricamente indesmentible. es absolutamente exagerada y arrogante la posición de la teología actual. dado que la tradición apologética del cristianismo lo tiene tan enraizado. según declara el mismo Ratzinger en uno de sus escritos. en primer lugar. Orígenes y San Agustín. analizando sus diversos matices para avanzar en una etapa posterior a una solución más acorde con lo que creemos objetivamente verdadero. nos haremos cargo del problema bajo la conceptualización habitual –dualismo antropológico-concepción unitaria–. Afirmar. junto con los más renombrados santos. al señalar taxativamente que el dualismo es radicalmente incompatible con la doctrina cristiana. en general.

hoy parece suceder lo contrario: se ha creado un excesivo clima de sospecha”. 317. quien afirma: “Como ya vimos al analizar la respuesta del Antiguo Testamento al problema de la retribución post mortem a cada una de estas opciones. hemos de concebir nuestra victoria sobre la muerte en forma de inmortalidad y no de resurrección. 184 185 257 LibrosEnRed . Edit. las palabras del teólogo Marie-Émile Boismard en su obra ¿Es necesario aún hablar de resurrección?: […] mas Jesús […] creía en la supervivencia inmortal del alma liberada del cuerpo. 201-203. ¿Es necesario aún hablar de resurrección? Edit. la dualista griega. p. como en el evangelio de Juan. en otros momentos. Antropología bíblica.185 Indirectamente. plantea la condición inmortal y subsistente de su naturaleza.186 Juan Luis Lorda. Si. por la trascendencia de sus afirmaciones.La reencarnación en el mensaje de Cristo cierra. según diferentes tradiciones que aseguran su autenticidad. por lo demás. Ediciones Palabra. parece validar en su mensaje la opción del dualismo. Págs. En este sentido. En sus palabras: “no temáis a los que matan el cuerpo. como referente primero de verdad para el cristianismo. Mirando. ya lo hemos probado suficientemente al analizar los dichos en los que Jesús afirmaba la supervivencia del alma inmediatamente después de la muerte […]. Para comprender la escatología cristiana. tanto transmitidos en los evangelios sinópticos. 119-126.184 Un segundo aspecto de mayor trascendencia aún es que Cristo. principio de personalidad del hombre. la globalidad de las enseñanzas de Cristo. Esto supone que. 186 Juan José Tamallo Acosta. el cuerpo se corrompe en la Tierra. el dualismo se muestra como la opción más evidente. pero no pueden matar el alma” (Mateo. mientras que el alma entra en la vida o entra en el Reino. de acuerdo con los fariseos. 10:28). el alma. tal posición es ratificada por el teólogo Juan José Tamallo Acosta. Los dichos de Jesús. ¿Recurre también Jesús a la categoría de la inmortalidad? Algunos autores responden positivamente a esta pregunta”. Verbo Divino. Al final de la vida terrestre. en el caso de la inmortalidad del alma. nos invitan a deducir la misma conclusión: según Jesús. al punto de que los mismos teólogos que representan el discurso oficial del cristianismo institucionalizado se ven obligados a reco nocer. Recordemos una vez más. subyace una determinada antropología […]. admitía la distinción griega entre el alma y el cuerpo. pp. Desclée de Brouwer. Marie-Émile Boismard. es inmortal. se ha dado una asimilación e identificación excesiva con las categorías griegas […].

por consiguiente. Así. que son de Satanás como son de la carne. que nuestra postura no busca una identificación con el dualismo como una opción antropológica definitiva. lo cual está inmensamente cercano a la idea antigua y recurrente de la materia. respecto de los fariseos. habla en una equivalencia. No debemos olvidar en este punto que Cristo expresó sus verdades de acuerdo con lo que el lenguaje. Nuestro análisis crítico en esta etapa solo busca establecer que existen algunos datos objetivos que permiten reconocer que existen antecedentes bíblicos e históricos indesmentibles. En consecuencia. la conclusión más evidente que se infiere de las expresiones de Cristo es que ellas se orientan hacia un dualismo antropológico. filosóficos y religiosos en la universalidad que requiere un mundo globalizado. tomando como base los juicios que los mismos teólogos tradicionales proponen. “el espíritu a la verdad está dispuesto. Como tal. la cultura. no deja de llamar la atención que él se refiere de manera recurrente en forma negativa a la corporeidad carnal. del estado de la pureza y plenitud espiritual a la limitación de la materialidad. En este punto es necesario aclarar. sus expresiones estarían impregnadas de todo lo que este momento histórico ofrece para dar cuenta de la verdad. como un mal en el sentido de elemento de caída. en orden a la precariedad que ello implica. la época. en cuanto las categorías antropológicas reencarnacionistas que revisaremos con rigor en un desarrollo posterior de este trabajo dan una visión más integral del ser humano que el dualismo.Arcángelo Cerezzo Frex La conclusión de tales juicios toma casi una claridad silogística. Esta conclusión preliminar será. el entendimiento y el estado de conciencia de los que los escuchaban permitía. Asumido este punto fundamental es válido señalar que la teología tradicional le ha imputado habitualmente al dualismo una posición negativista contra el cuerpo carnal. imputaremos en forma provisoria la visión dualista a Cristo. profundizada en la medida que desarrollemos más elementos de juicio en el tema. Todas estas radicales negaciones y anatemas a tales 258 LibrosEnRed . Como se puede ver. con la cual se plantea como opositora. Incluso más. si miramos este problema en las palabras de Cristo. al conocer más la antropología propuesta por el reencarnacionismo. en el sentido de que la aceptación de la inmortalidad llevaría implícita la aceptación del dualismo. Pues bien. que no se condicen en modo alguno con esta taxativa postura de negación radical del dualismo que plantea la teología oficial actual. 26:41). 6:63). sin embargo. pero la carne es débil” (Mateo. a través de expresiones peyorativas bastantes fuertes: “el espíritu es el que da la vida. y consideraría seguramente en su mensaje elementos científicos. la carne para nada aprovecha” (Lucas. replantearemos esta tesis. no cabe duda de que si se hubiese encarnado en la época actual. condicionados por el paradigma dicotómico de la teología actual –visión unitariadualismo antropológico–. en este caso carnal.

Este apunta a un ensimismamiento fecundo. se puede. si tomáramos selectivamente algunas expresiones de Cristo podríamos llegar a afirmar el dualismo. ratificando los juicios anteriores. en cuanto en su referente primero y obligado de verdad. Desde este orden. descripción que. es obvio que el proceso descendente. En este sentido. en definitiva. existen muchas e inspiradoras lecturas para el cristiano. por lo demás. conlleva la limitación a un psiquismo sensualizado y condicionado a la impulsividad carnal. esto no implica una negación de por sí ni un abandono de la corporeidad. Por ello es lógico que esto constituya. Santa Teresa de Jesús. y miraran también el rico e invaluable patrimonio vivencial de la religiosidad cristiana. Este gran patrimonio místico-vivencial del cristianismo muestra con claras evidencias que el acceso a Dios. incluso de la forma que más les incomoda a los teólogos tradicionales. no tienen cimientos consistentes para ser expresados en ese tenor tan radical.La reencarnación en el mensaje de Cristo tesis. donde se pueden experimentar las sensaciones sin estar limitados conciencialmente a ellas. dado en la vida de sus muchos santos. y lo que es de mayor gravedad. el mal o lo malo desde un entendimiento religioso de su significado. San Juan de la Cruz y muchos santos del cristianismo describen tal ascesis santificadora en dichos términos. tal proceso no significa dejar el cuerpo carnal. tendrían un significativo soporte de contrastación para sus tesis. 259 LibrosEnRed . que lleva a perder tal estado de plenitud y caer en la precariedad. En consecuencia. Si los teólogos cristianos pusieran su atención no solo en el referente conceptual y teorético del cristianismo. En este sentido. y en esto radica el gran error interpretativo de la teología tradicional. Sin embargo. constatar que la ascesis experiencial hacia Dios ha recorrido siempre un mismo camino. a la contemplación sin mediatizaciones. que implica la paulatina superación de la identificación con la percepción de los sentidos. es coincidente con los relatos de los santos de las otras grandes religiones de la humanidad. en varios casos contradicha. que es Cristo. Es decir. se ve. sino superar el condicionamiento y limitación que provoca la identificación con él. los impulsos carnales y las fluctuantes impresiones psíquicas para adentrarse a una mismidad sublime y gloriosa inmanente a la profundidad del ser personal. tal posición no se ve reflejada. donde San Agustín. a la intuición pura del ser absoluto pasa por un camino ascendente que implica un desensualizarse por una paulatina superación de la identificación con las impresiones sensitivas y los inestables flujos psíquicos y conceptuales de la conciencia para ir elevándose hacia una plenitud espiritual que supera toda precariedad. sino más bien un superar la limitación e identificación con la somaticidad sensorial –que son dos factores interdependientes– para posesionarse de un estado de expansiva plenitud espiritual. por el contrario. como este tremendo edificio apologético armado por la teología oficial actual respecto del tema de la carne y lo corpóreo.

En esta orientación. en la eternidad no hay tiempo. afirmar la continuidad inmediata y sin separación alguna de esta supuesta unidad indivisible y sustancial –corpórea-espiritual– presente en la naturaleza humana. la resurrección tiene que ser inmediata a la 260 LibrosEnRed . Por lo tanto. contradiciendo sus propios principios. Esto genera las necesarias preguntas: ¿cuál es el motivo de fondo que los lleva a asumir a ultranza una postura antropológica que contradice. exclusivismo en el que. que es la enseñanza de Cristo? ¿Qué impedimento de fondo puede haber que haga tan repudiable. considerando que el mismo Cristo lo declara? Si los teólogos tradicionales contemporáneos son capaces de aceptar y defender como verdad una opción tan aberrante y contradictora como la tesis del sufrimiento eterno del infierno. Geraldo Dallegrave. se hace necesario revisar a continuación esta visión del hombre que se arroga la teología tradicional como un patrimonio exclusivo de su propuesta. ella es definida como una antropología unitaria en cuanto plantea que la naturaleza corpóreo-carnal y la espiritual del hombre –su cuerpo y su alma. la opción del dualismo. la aceptación del dualismo antropológico. desde la percepción fenomenológica de las características de nuestro ser encarnado en este mundo. Siguiendo el desarrollo del problema antropológico. por lo demás. o su cuerpo. es decir.Arcángelo Cerezzo Frex En consideración a todo lo señalado. se debería. donde se produce la total desintegración de la carnalidad. en su libro antirreencarnacionista titulado Toda la verdad sobre la reencarnación. porque representa supuestamente una verdad revelada por Cristo. asumiendo esta antropología que plantea la teología tradicional. en un orden escatológico que dé cuenta de la condición de nuestro ser después de la muerte. cada vez las personas creen menos. a su referente primero y obligado de verdad. mas queda literalmente desecha o se hace polvo ante la evidencia gigantesca de la muerte corporal. ¿por qué se niegan. si representa una revelación explícita de Cristo? La respuesta a ello parece ser que en la afirmación de esta llamada propuesta antropológica unitaria que plantea la teología actual está el último bastión para justificar la pretensión de exclusividad de la verdad religiosa que siempre se ha arrogado el cristianismo institucionalizado. resulta sorprendente la autosuficiente radicalidad con que muchos teólogos actuales niegan el dualismo como opción cristiana. a la luz de la teología tradicional. y que la corporeidad carnal específica y particular de cada sujeto es intrínseca a su naturaleza. Así. Como hemos señalado. por consiguiente. a aceptar. su psique y su espíritu– son un todo unitario e indivisible en su génesis. como cristianos que son. señala: “Salimos del cuerpo para entrar en la eternidad. En un primer juicio se puede señalar que esta visión solo es validable en un orden inmanente terrestre. existencia y trascendencia.

y como tal. las cuales en muchas ocasiones están en clara contradicción. aquí este autor está asumiendo el concepto resurrección de la forma tradicional–. el catolicismo institucionalizado. la gran ambigüedad en la que se mueven las propuestas que formula la teología tradicional. En otras palabras. pero no implica que nuestro ser no se pueda expresar de otra forma corpórea. la muerte impone dejar el cuerpo que se tuvo en este mundo. Edit. esta tesis unitaria solo tiene una validez relativa que se enmarca en la descripción de la condición de nuestro ser en este mundo. en cuanto concurren las más diversas posturas al respecto. lo cual pone en claro cuestionamiento la tesis de la unidad sustancial e indivisibilidad de nuestro ser –doctrina que es normalmente la más aceptada en la tradición teológica católica–. El tema de la corporización en la condición postmortal. respecto del tema. Pues bien. exista también una dimensión manifestada. en el hinduismo. la condición del alma después de la muerte supone la desintegración del cuerpo carnal que se tuvo en este mundo. Toda la verdad sobre la reencarnación.La reencarnación en el mensaje de Cristo muerte […] y no puede ser de otra manera sin implicar contradicción”187 – obviamente. detrás del supuesto de la teología tradicional se puede inferir también un reduccionismo de la realidad que se ampara en un anacrónico geocentrismo medieval. Es muy necesario reconocer que existe un claro disenso en el mundo cristiano sobre el problema de la condición del hombre después de la muerte física. y como tal. que ella debe reunirse necesariamente con el cuerpo que tuvo para que se complete el hombre como totalidad. Es interesante también señalar que en el orden vivencial exis187 Gerardo Dallegrave. En definitiva. donde adoptamos un cuerpo astral acorde a tal dimensión. que señala que el alma espera temporalmente en otra dimensión su futuro reencuentro con su cuerpo. entramos a lo que ellos llaman el universo astral. una vez más. La teología tradicional ha planteado de forma mecanizante y poco analítica el supuesto de que la condición postmortal del alma es descorporizada. Lumen. en este caso. tal predicamento es contradicho por la misma teología tradicional en la llamada doctrina del estado intermedio. En este supuesto no está asumida la posibilidad de que en la trascendencia. En definitiva. y al dejar nuestro ser este mundo. Interesante hacer notar que este autor señala que de no haber esta continuidad inmediata a la muerte. Todo esto prueba. en el más allá. p. queda zanjado en la convicción de fe de que al morir el cuerpo carnal. pero nada objetivamente demostrable justifica creer que deba expresarse con el mismo cuerpo. 101. otra realidad donde los seres se expresen también corporalmente. 261 LibrosEnRed . Por consiguiente. pero no da ninguna garantía ni prueba de que sea así en otro orden. el argumento de la unidad sustancial que plantea la teología tradicional en su visión del hombre entra en evidente contradicción.

la cual ha puesto más en evidencia este sincronismo. donde ven separada su conciencia de sí con toda su personalidad y su cuerpo. Por esto. describen experiencias de trascendencia de nuestra yoidad psicoespiritual o nuestra conciencia de ser respecto de nuestro cuerpo carnal. La condición unitaria de la antropología reencarnacionista se muestra con evidencia en toda la cultura del control psicofísico y de la purificación corporal dada en la cultura oriental. donde se manifiesta una cierta correspondencia entre los estados mentales y los procesos somáticos. en las religiones reencarnacionistas. Todo esto da cuenta de la gran arrogancia y liviandad que ha existido en la evaluación del mundo cristiano institucionalizado respecto de las otras manifestaciones de la religiosidad y espiritualidad de la humanidad. y no sustancial y permanente. con sus prácticas y sistemas de vida. Sin embargo. y aunque parezca paradójico. Es muy interesante. la antropología reencarnacionista se muestra más unitaria en un orden práctico que la propuesta del hombre presentada por la teología tradicional. la relación que establece este sistema entre los flujos de energía del cuerpo y los estados de la conciencia. en general. y. Obviamente. personajes como Sivananda o Paramahansa Yogananda hacen una exposición magistral de tales enfoques. Respecto de ello. En este sentido. está asumido plenamente en el hinduismo yóguico como en la globalidad de la cultura oriental. presenta muchos reparos tanto desde el mismo orden teológico como desde el plano vivencial y filosófico.Arcángelo Cerezzo Frex ten múltiples relatos de personas que. es precisamente la visión antropológica implícita en el reencarnacionismo. las experiencias paranormales y los desdoblamientos. 262 LibrosEnRed . estando en este mundo. Es decir. asumida desde el contexto de su presencia terrestre y temporal en este mundo. que pone en tela de juicio de manera directa la propuesta antropológica de la teología tradicional en su forma más rígida. donde son un ejemplo claro el hinduismo y el budismo. la condición unitaria del hombre es solo validable en un orden relativo en la condición inmanente de su ser en esta realidad. todas las prácticas del sistema yoga buscan integrar en plenitud las distintas dimensiones de lo humano como una totalidad psicoespiritual encarnada. esta visión unitaria del reencarnacionismo apunta a una comprensión de una unidad funcional y temporal. un ejemplo claro de ello es la arraigada práctica del yoga como sistema de vida. Ejemplo de ello son las situaciones de muerte clínica y resucitación. Desde la praxis vital de su religiosidad. debemos decir que el concepto de totalidad sistémica. de unidad orgánicopsíquica. es decir. Profundizando en este punto. En este punto. en este contexto. En favor de tal unidad se muestra el sincronismo psicofísico que se percibe en la vida común. que propone un conjunto de técnicas para lograr el total control del cuerpo y la mente. Este es un dato vivencial interesante de considerar. en la praxis.

En este orden. como antes lo indicamos. más que una negación del cuerpo. al ser orientado dicho flujo energético a través de ciertas técnicas yóguicas hacia los centros del sistema nervioso central. A ello habría que responder que tampoco se puede concebir a Dios limitado a una corporeidad o a un espacio físico temporal determinado. emociones.La reencarnación en el mensaje de Cristo Ejemplo de esto es la base corpórea que propone el Hathayoga –yoga del control físico–. y en consecuencia. pero no agota la condición de su ser. lo que ellas presentan es más bien una búsqueda de una armonización entre el cuerpo. lo que trae ciertas vivencias de carácter psicoespiritual superiores. En definitiva. etcétera. en cuanto representa más bien un episodio dentro de un proceso vital mucho más extenso. el cual apunta al dominio positivo y a la purificación del cuerpo a través de técnicas como la respiración. En conclusión. la cual aborda aspectos tan concretos como la alimentación. en este orden. Así. permitiéndole a la persona avanzar en el conocimiento de la dimensión profunda de su ser. Esto es complementado con otras técnicas y prácticas como la meditación. purificación y ele vación de todos los aspectos de su ser. Respecto de otro de los contenidos señalados en la visión del hombre propuesta por la teología tradicional en su expresión actual. a cada persona sin su cuerpo particular y específico. la higiene. mentales y espirituales. mas tal condición es dada en su estado encarnado en esta vida particular. todo lo cual reconoce el carácter de unidad sistémica del hombre en su condición encarnada en el mundo. en definitiva. al estar orientado por las vías aferentes hacia la sensibilidad somática. se afirma que no se concibe al hombre sin su cuerpo. todo el estudio que plantea la psicofísica yóguica en lo que respecta a las relaciones del estado mental con la condición corpórea de la persona. Su planteamiento. Por el contrario. la relajación y las posturas psicofísicas llamadas asanas. la antropología reencarnacionista plantea y formula una praxis explícita. no debemos perder nunca la pers263 LibrosEnRed . de un sistema de vida armónico. señala una directa relación entre los estados de conciencia y el flujo energético vital del cuerpo. por ejemplo. la devoción y el servicio desinteresado a los demás. que se orienta al control. condicionando al hombre a una comprensión puramente somática de su ser. como errónea y superficialmente imputa la teología oficialista a las concepciones orientales reencarnacionistas. que es concordante con la visión del hombre como una totalidad. considerando variables físicas. en las llamadas técnicas de Pranayama –control del prana–. se genera una vivencia de introyección de la conciencia. se plantea que el flujo de la energía vital o prana. la autoindagación. Es significativo. todo lo cual plantea una visión totalizante del hombre. genera una extroyección y limitación de la conciencia a la pura sensorialidad. la necesidad de ejercicios. la mente y el espíritu. sociales. el ensimismamiento. una clara conciencia de la integralidad humana. Esto refleja.

Por lo demás. es importante rectificar un prejuicio erróneo imputado por la teología tradicional al tema de la valoración del cuerpo en el enfoque reencarnacionista. infinito. lo que genera una clara contradicción en el argumento de la teología tradicional. el pretender limitar al hombre a un cuerpo –con mayor razón a un cuerpo específico y particular– es francamente una propuesta empobrecedora e incongruente respecto del estado donde se consuma su plena humanidad. En este orden. en cuanto a que su mismidad no se agota ni se limita a la corporeidad. mutable e impermanente. Otro aspecto importante de analizar es la condición apologética que se arroga la teología tradicional respecto de la bondad intrínseca del cuerpo como creación de Dios. en cuanto en dicho logro supremo se muestra nuestro verdadero ser. un mismo espíritu es con Él” (I Corintios. si reconocemos todas las precariedades y limitaciones que impone la condición corpóreo-carnal.Arcángelo Cerezzo Frex pectiva de que el fin último de la vida. por ejemplo. donde la creencia en la reencarnación tiene su génesis y trascendencia. es decir. En este sentido. Además. desde un enfoque reencarnacionista–. es mucho más coincidente con el mensaje religioso universal como cristiano. 5:48)–. En tal caso. no se afirma que el cuerpo sea de por sí algo ne 264 LibrosEnRed . desde una visión teísta. aun en la tesis de un supuesto cuerpo glorioso –del modo que lo propone la teología tradicional–. Sobre este planteamiento. cambia permanentemente. es llegar a la unidad con Dios y su perfección absoluta. imputando a la concepción antropológica reencarnacionista una supuesta visión degradada de la corporeidad. Por ello. es muy necesario aclarar que el afirmar la bondad intrínse ca del cuerpo carnal no implica reconocer que el cuerpo sea intrínseco a la mismidad que subyace en lo íntimo de lo humano. la realidad propia del cuerpo es la mutabilidad. es decir. es pobre y limitante. que es la unidad con la plenitud insondable de lo divino –“El que se une al Señor. Por esto. el querer limitar las posibilidades de ser en la trascendencia a la condición corpórea. el cuerpo sufre cambios morfológicos tan considerables que en la mayoría de los casos no hacen reconocible a una misma persona. en Dios. Cristo afirmó el imperativo de llegar a ser perfectos como Dios lo es –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. por el contrario. mas que no es el cuerpo. la mismidad humana se devela y explica necesariamente en su afiliación con aquello que es absoluto. 6:17)–. el considerar al hombre como un ser que tiene cuerpo –o cuerpos. este supuesto cuerpo particular que se quiere fijar en la identidad personal es una realidad que no es fija ni permanente. sino. con el transcurrir de la vida. a un punto tal que en no más de siete a diez años la composición celular se ha renovado íntegramente. desde una visión religiosa. En el hinduismo. Finalmente. incondicionado y supremamente perfecto. Por esto. cambiante. de la infancia a la vejez.

podemos reafirmar que la cultura oriental en general. ella ha imputado erróneamente a la tesis reencarnacionista una supuesta ascesis descorporeizada hacia Dios. que la asociación de lo corpóreo con lo pecaminoso. sino en superar la identificación 265 LibrosEnRed . y. en dejar el cuerpo. De ello da cuenta evidente. Si consideramos que en la tradición teológica cristiana se plantea que tal plenitud no se logrará con este cuerpo. en este punto. En este punto. como antes se señaló. el entrar en lo corpóreo representa una oportunidad para alcanzar la plenitud espiritual al realizar una nueva existencia en el mundo. No olvidemos también. devocional y ritualista. En este sentido. por ello todo su sistema religioso.La reencarnación en el mensaje de Cristo gativo. sino solo reconocer objetivamente la condición propia de la corporeidad carnal. como lo experimentamos ahora. ello refleja que la negación de lo corpóreo es mucho más evidente en esta misma concepción teológica. La trascendencia de lo corpóreo no está. donde el yoga físico –Hatha yoga– y el yoga del control psicoenergético –Pranayama– son predominantes. está asentado en la expansión positiva de la corporeidad. desde la creencia en la reencarnación. no son ajenas al mensaje de Cristo expresiones que apuntan más bien a la afirmación de la precariedad de la condición corpórea y de la vida abocada a ella. afirmando su naturaleza. el llegar a la plenitud de la comunión con Dios se puede realizar estando en este mundo y con el cuerpo carnal que tenemos en la vida presente. más que negar o rechazar el cuerpo. en aras de su salud y purificación. desvalorable. además de su base moral ascética. según mencionamos con anterioridad. en definitiva. Así. han sido parte de la misma historia del cristianismo. En otro orden. Por lo demás. por consiguiente. la arraigada práctica del yoga. no vivir limitando nuestra conciencia de ser al puro cuerpo. Esto da cuenta también de que el sentido apologético exclusivo y radical que ha pretendido asumir la teología tradicional en la defensa del cuerpo es solo una pretensión que no se ajusta a lo objetivamente dado. Los signos de la muerte y los rigores de las enfermedades físicas dan cuenta evidente de ello. que vendría supuestamente a hacer patente la negación de lo corpóreo. ni en esta vida presente en el mundo. El cuerpo es el asiento desde el cual el ser se proyecta a la plenitud de Dios. Todo el que tenga un conocimiento cultural elemental de este sistema puede reconocer con claridad la importancia y valoración que le dan al cuerpo los mayores expositores de la religiosidad hindú. busca establecer una armonía con él. temporal y corruptible no es en mo do alguno desvalorar su naturaleza. y la práctica de ciertos ejercicios de martirización del cuerpo en aras de la purificación espiritual. el enfoque correcto que está implícito en la reencarnación no es el no tener cuerpo o negar la corporeidad. Por el contrario. sino más bien. Decir que el cuerpo físico es finito.

Si pensamos en el carácter macrocósmico del universo. como la brevedad de una existencia –que en muchos casos ni siquiera es completada– para lograr un propósito tan alto y superior como es llegar a la santidad y a Dios. cada encarnación o vida en este u 266 LibrosEnRed . no podría llegarse a la plenitud divina estando encarnados. en cuanto el demostrar lo contrario. no se requiere hacer un análisis particular de esta cuestión. en el estar en un estado de conciencia meramente corporeizado. dentro de esta cultura religiosa se afirma que seres que ya están en unidad con Dios se encarnan –entran en un cuerpo carnal– para ayudar a la humanidad a elevar su estado de conciencia. En conclusión. lo cual es una posición radicalmente contraria al enfoque reencarnacionista. es decir. el creer que son muchas nuestras encarnaciones –vidas en este u otros mundos– es mucho más coherente a lo que la realidad misma nos muestra.Arcángelo Cerezzo Frex de la conciencia con la corporeidad al alcanzar la vivencia de la ilimitada plenitud de nuestra naturaleza perenne. es muy lógico pensar que el asumir que existe solo una vida es algo limitado y reduccionista. limitado a la pura corporeidad somática y desarraigado de nuestra espiritual naturaleza. que es el espíritu. si vemos la condición dinámica de la vida. Ahondando un poco más en el punto desde el reencarnacionismo. el probar que existen muchas existencias. desde esta concepción. lo cual refleja la falta de conocimiento del real fondo teológico de las doctrinas más genuinas que asumen la creencia en la reencarnación. el cuerpo no es negado ni asumido como intrínsecamente malo. se puede inferir claramente en las mismas Sagradas Escrituras. como se le imputa falsa y prejuiciosamente a la creencia reencarnatoria a través de infundadas generalizaciones. sino que todo se está transformando incesantemente. Por esto. Así. es decir. Si la ascesis a Dios fuera solo desde un estado descorporeizado. donde nada se pierde. un propósito presente en toda esta obra. que afirma que el supremo estado que genera la unidad con Dios –Samadhi– se puede realizar en plenitud en esta vida y en este mundo. respecto de la condición única e irrepetible de esta vida que plantea la teología tradicional. como lo imputa erróneamente la teología tradicional a la reencarnación. Lo negativo radica. Finalmente. con sus innumerables sistemas solares y planetas. existe un criterio que se deduce de la misma contemplación de la realidad. por lo demás. esto no podría ni siquiera plantearse en el reencarnacionismo. en la inmensidad insondable del transcurrir temporal con sus millones y millones de años. Este aspecto. Por el contrario. por sobre las diversas razones que se puedan esgrimir a favor de la diversidad de vidas –distintas encarnaciones–. es. en definitiva. y que esta vida representa solo una de ellas. Si aceptáramos el prejuicio de la teología tradicional.

- En el orden historicista. Además. como la visión reencarnacionista asume la preexistencia. - En el orden biologicista. única e irrepetible–. y el ciclo encarnatorio es igualmente inigualable en la realidad. de acuerdo con la particular condición que tuvo una u otra encarnación –que es. mirando el fenómeno encarnatorio en su globalidad. siempre es una misma vida de una misma conciencia en un continuo ininterrumpido de muchas existencias distintas. la vida es una constante. Es decir. y más bien las existencias encarnadas son muchas y variadas. porque representa un proceso único y distinto para cada ser. nunca dejamos de ser y. la llamada antropología semita o hebrea. la inmortalidad y la trascendencia. Por ello. hasta lograr la reunificación con la vida absoluta y la perfección inmutable de Dios. la aceptación de ciertos criterios científicos empíricos que niegan la posibilidad del alma. Como tal. en sus caracteres particulares. en su radicalidad. la vida representa un proceso continuo. el sincronismo que presentan los procesos psicosomáticos. - En el orden fenomenológico. Fundamentos de la concepción unitaria La revisión crítica y. 267 LibrosEnRed .La reencarnación en el mensaje de Cristo otro mundo es considerada irrepetible. su definición del significado de la resurrección y el relato del Génesis. Por lo tanto. mas existe de diversos modos a través del tiempo. por consiguiente. tales como: ¿cuáles son sus fundamentos? ¿En qué supuestos se sustenta? ¿Qué soporte teológico y filosófico la valida? Al intentar una respuesta a estas interrogantes se puede reconocer que los fundamentos de esta antropología unitaria se resumen en los siguientes: - En el orden teológico. el darle a la animalidad una condición de naturaleza humana. uno nunca deja de ser. la validación o negación de la propuesta antropológica de la institucionalidad cristiana actual hace necesario responder algunas preguntas fundamentales. por ende. - En el orden especulativo racional. el tema de la irrepetibilidad de la vida es también asumido por el reencarnacionismo desde un enfoque más global. la validación de ciertas posturas filo sófico-antropológicas –hilemorfismo y personalismo–. - En el orden empírico.

Es indudable que para el hombre de fe dicho relato tiene un valor religioso y. sino una adaptación acorde a un criterio religioso hebreo que hicieron los autores judíos de la época de otros relatos más antiguos provenientes de otras culturas religiosas. la piedra angular. Por consiguiente. hemos dado cuenta suficiente –en el capítulo anterior– de que la resurrección representa un cambio superior de estado de conciencia y no un suceso que deba ocurrir después de la muerte física. representando el sentir del discurso oficial de la institucionalidad cristiana católica. una serie de contrasentidos evidentes. 188 268 LibrosEnRed . y tampoco una validez histórica. resucitamos: a) porque Cristo ha resucitado. Edit. asociado a un resurgimiento corporal. además. Junto con ello. Sin embargo. en definitiva. La otra dimensión. Escatología cristiana. el concepto teológicamente más radical desde el cual se elabora esta propuesta antropológica. y como tal. “[…] el fundamento por excelencia en que se sustenta de manera más indubitable la resurrección de los muertos es la resurrección de Jesús. por ende. p. Esto da cuenta de que la sustentación más importante en que se asienta esta concepción antropológica es errónea. en el orden correcto de los argumentos. una posición exagerada y poco objetiva.Arcángelo Cerezzo Frex Siguiendo el orden propuesto. Ruiz De la Peña. 208. Otro fundamento teológico al cual se apela con recurrencia es al relato del Génesis y a la supuesta creación del hombre a partir del barro.188 señala taxativamente el teólogo Juan L. el soporte primordial y. De hecho. el relato del Génesis no tiene un rigor ni una validez científica. Posee. En este punto. presentándolo casi como un criterio de verdad incuestionable. la clásica interpretación literalista y absolutista que se hace de él. Ruiz de la Peña. es muy necesario aclarar que no es porque se considere que el hombre sea una supuesta indisoluble unidad corpóreo-espiritual que deberá resucitar con su mismo cuerpo. En primer lugar. por lo tanto. es. que Juan L. algunos estudiosos lo consideran directamente un plagio. los teólogos y creyentes han considerado el relato del Génesis y la Biblia en general como una narración directamente inspirada por Dios. sino más bien porque se supone que la resurrección implica lo corpóreo es porque el hombre es considerado como una indisoluble unidad corpórea espiritual. no puede ser despreciado. al cual Dios le habría dado el aliento de vida. Sal Terrae. sin lugar a dudas. Durante muchos siglos. no es un relato original. y b) a imagen de Cristo resucitado”. está más que claro que el fundamento por excelencia en que se ancla esta llamada visión unitaria del hombre está en el entendimiento que la teología tradicional le ha dado al significado de la resurrección. La interpretación dada a la resurrección es. pone en descrédito la legitimidad de toda esta concepción desde un orden teológico.

me parece en este punto válido hacer presente el sentimiento de diversos hombres de ciencia. los hebreos usaban este término para referirse a diversos aspectos: 269 LibrosEnRed . sus márgenes son bastantes amplios y ambiguos. reescritos por los autores judíos de la época. La antropología hebrea que se infiere de su tradición religiosa antigua comprende al ser humano a través de tres conceptos fundamentales. Es importante tener en cuenta que ellos no tienen una equivalencia exacta en las lenguas occidentales modernas. llamado “Enuma Elish”. Sin embargo. sin embargo. cuando esta generó un cuerpo apropiado para manifestar el espíritu. los estudios que se han hecho a partir de la arqueología y las religiones comparadas han demostrado que el relato del Génesis fue sacado de un poema babilónico que narra el origen del mundo. que son Basar.La reencarnación en el mensaje de Cristo no tenía otras fuentes anteriores. El creer literalmente que el hombre fue hecho de barro se muestra claramente como algo inverosímil. Como tal. Así. por lo cual su traducción y comprensión reviste cierta complejidad. Dios se lo entregó. Esto cuestiona la habitual pretensión de exclusividad y originalidad de las Sagradas Escrituras que se arrogan habitualmente los teólogos oficialistas. por ejemplo. Con independencia de la concordancia o discordancia que se pueda dar respecto de tal interpretación. El énfasis del relato del Génesis es más bien moral. el pretender ponerlo como un fundamento incuestionable de la explicación de la naturaleza humana es definitivamente una postura apologética pro pia más de un fundamentalismo religioso que de una racionalidad teológica objetiva y sensata. manifestando más bien que detrás de dichas palabras hay un evidente fondo simbólico. según varios autores se asume que muchos relatos bíblicos tienen su origen en antiguos mitos sumerios. el famoso autor cristiano Teilhar de Chardin propuso que dicho barro podría representar la evolución de la materia. Así. asumir literalmente su contenido como una verdad de hecho es evidentemente un descriterio. En síntesis. Por esto. que es su creación y la huella palpable de sus divinos designios. es un mito que tiene la posibilidad de ser interpretado de diferentes formas. El concepto Basar se orienta más a la dimensión corpóreo-carnal del ser humano. sino también en el gran libro de la vida y la naturaleza. “Gilgamesh”. Un segundo fundamento de la llamada antropología unitaria está en la concepción que tenía el pueblo hebreo antiguo del hombre. en cuanto a que no solo podemos intentar comprender los propósitos de Dios en la lectura de las escrituras religiosas. Como tal. Situación semejante ocurre con la historia del diluvio y el arca. el cual fue copiado de un cuento épico antiguo. Nefesh y Ruah. En definitiva. babilónicos o griegos. y en ello radica su valor fundamental. que a su vez han sido sinceros creyentes.

al hacer alusión a la visión del hombre que planteó el pueblo hebreo en la antigüedad. que significaba garganta y/o aliento. Respecto de esta incapacidad. apuntaba aparentemente a definir. Los teólogos tradicionales. este concepto se refiere a la dimensión espiritual y religiosa de su ser. como antes se mencionó. En lo que respecta al ser humano. La corporeidad. y que por ello consideraban al hombre como un todo corpóreo. La descendencia y el parentesco. La fragilidad o caducidad de la vida. en equivalencia a Basar. su cuerpo o su ser como totalidad. El tercer término es Ruah. Sin embargo. El yo psicológico. coherente con el primitivismo cultural y lingüístico del pueblo hebreo antiguo. Ellos representan una antropología primitiva y ambigua. a su fuerza creadora. señalan comúnmente que los judíos de aquella época no lograban separar en su comprensión los procesos psicoespirituales de los corporales. al espíritu de Dios. porque afecta al hombre. El ser humano en su totalidad.Arcángelo Cerezzo Frex La carne que se consume. al ámbito donde se vivencia lo sobrenatural en el hombre. que es un concepto teoantropológico. aludiendo con ello a la fuerza trascendente que le da su existencia. Ruah alude a lo divino. En este sentido. La carne animal. La persona concreta. y como tal. lo que mantiene la vida de nuestro ser. pero esencialmente se asocia a Dios. tiene un amplio abanico de significados referidos a contenidos tales como: El ser viviente. También es el soplo de Dios. se vincula a un principio vital. En definitiva. su carne. La sociabilidad y la humanidad toda. El concepto Nefesh. los conceptos Basar y Nefesh son usados en los más diversos sentidos. La debilidad moral. no podemos olvidar que Cristo señala explícitamente la falta de visión y comprensión espiritual de dicho pueblo. no son precisos ni definen con rigor y claridad la condición humana. En lo que respecta a la estructura del hombre. Los órganos de degustación y el aparato digestivo. El hombre como totalidad. a través de expresiones muy fuertes y directas –“Este 270 LibrosEnRed .

deberíamos aceptar también el nihilismo que primó en parte de su historia. que aparentemente se ve ratificada por la experiencia común y generalizada entre lo corpóreo y lo espiritual. tener sexo. mas no sabes de dónde viene ni adónde va. Además. y que lo que ve271 LibrosEnRed . pero siendo eso aplicable solo al hombre común u ordinario. en cuanto a que después de la muerte todo se terminaba. que suponía que seguíamos existiendo en un orden espectral y menoscabado. etcétera–. estatus. es decir. la superación de las experiencias somáticas y la realización de estados de conciencia suprasensibles en sus éxtasis místicos y su comunión divina son un fenómeno recurrente. al elevar su conciencia a lo intemporal. y otras concepciones y prácticas evidentemente inadecuadas. Así. y el condicionamiento a la somaticidad. o los rasgos irascibles que se le atribuían en alguna medida a Dios. a la infinitud divina –“El viento sopla de donde quiere y oyes su sonido. vestirse– como a metas de orden contingente –ganar dinero. o la doctrina del Sheol. y se resisten a aceptar la posibilidad de estados de desarrollo personal más superiores al orden psicofísico. pero su corazón está lejos de mí” (Mateo. A ello habría que responder que sí. por consiguiente. por el contrario. 15:8)–. así es todo aquel que es nacido del espíritu” (Juan. Esta interdependencia. si miramos el tema desde un orden concreto vivencial. sin darle un sentido trascendente a sus vidas. La teología tradicional afirma comúnmente que al hombre solo se le concibe sometido a categorías espacio-temporales y en naturaleza corporal. Esta incapacidad de establecer disquisiciones psicosomáticas se debía también a la pobreza lingüística que tenía el pueblo hebreo. Si asumiéramos que la concepción del hombre propuesta por el pueblo hebreo antiguo es verdadera de por sí. 3:8)–. La teología tradicional parece sugerir tácitamente que solo lo que era patrimonio del pueblo hebreo tiene estatus de verdad. en el lenguaje de la lógica. el pensamiento concreto dependiente de la percepción sensible refleja un estado de evolución cultural e intelectual básico. tienen normalmente una visión puramente corporizada y carnalizada de su yoidad. Si miramos. beber. carentes normalmente de una vivencia religiosa profunda.La reencarnación en el mensaje de Cristo pueblo con los labios me honra. al hombre carente de intencionalidad religiosa en su vida y. al no lograr abstraer ideas que superen la sensibilidad y el orden perceptible. tiene tal validación porque representa precisamente la experiencia corriente de las personas comunes. podemos precisamente reconocer que aquellas personas que viven abocadas a la satisfacción de sus necesidades y apetitos primarios –comer. El hombre santo supera las limitaciones temporales y espaciales. tener comodidad. de experiencias espirituales profundas. la vida de los grandes santos. la cual no contenía vocales y carecía de conceptos abstractos.

- Refleja el primitivismo cultural y lingüístico de dicho pueblo. - Orienta al nihilismo materialista y al pesimismo existencial en lo que respecta a la trascendencia. También se plantea que la concepción hebrea del hombre fue consensuada y sostenida. - Es propia de un contexto y un momento histórico. porque existen muchas ambigüedades y contrasentidos en ellas. Junto con esto. como en muchas de sus creencias. su concepción antropológica. Ello reviste una radical falsedad. sino que fueron adoptadas de otras culturas. En primer lugar. donde obviamente se muestran vacíos e inconsistencias doctrinarias evidentes. obviamente. En síntesis. Así.Arcángelo Cerezzo Frex nía de otras tradiciones no lo posee. lo cual variaba. en cuanto existieron en ella. En este orden. no es un fundamento sólido para plantear una concepción del hombre en forma radical. que no representa una verdad de por sí. además. se debe considerar que Cristo viene a corregir tales visiones. con la potencialidad de alcanzar la unidad con la perfección infinita de Dios. En conclusión. por consiguiente. tal premisa etnocéntrica atenta contra la dignidad de los otros pueblos de la humanidad. dando una propuesta antropológica trascendente y gloriosa que afirma que somos almas inmortales. y por 272 LibrosEnRed . no implica una validez universal. lo cual es falso. la antropología hebrea es una concepción primaria y ambigua del ser humano. solo por dar un ejemplo del tiempo de Cristo. y. los saduceos negaban la resurrección y los fariseos la asumían. que la creencia de la inmortalidad del alma tenga su origen fundamental en la India. como lo reconocen los mismos teólogos cristianos que honesta y objetivamente analizan su mensaje. contrasentidos y disensiones. En este punto es necesario dejar en evidencia una gran incongruencia de la versión oficial del cristianismo institucionalizado. se pueden formular cuatro críticas esenciales a este fundamento antropológico dado a partir de la antropología semita o hebrea: - Es una antropología ambigua y carente de rigor. y como tal. ni menos de una manera absolutista y descalificatoria. que alude al problema de la inmortalidad. como lo afirman algunos estudios. Son más de dos mil años de progresión del judaísmo antiguo hasta Cristo. porque muchas de sus creencias ni siquiera son genuinas de su propio pueblo. Si Cristo afirma de manera explícita la inmortalidad del alma. ¡¿cómo es posible que se pueda afirmar que esta creencia no es cristiana?! Es muy probable.

pudo haber llegado al mundo hebreo antiguo. obviamente. Ratificamos. la creencia en la inmortalidad del alma es plenamente cristiana por el único hecho necesario de que es Cristo el que la afirma y la declara. que ese concepto entró en el pueblo hebreo durante el exilio babilónico. a darle una evolución al revelar verdades antes no conocidas o incorrectamente comprendidas. es incongruente legitimar la valía del mensaje cristiano por la presencia de sus conceptos en la antigüedad del pueblo hebreo. En este sentido.189 En definitiva. En tal caso. la convierte en una creencia inmediatamente cristiana. es necesario superar definitivamente la habitual contraposición que se lee en los textos teológicos tradicionales. lo cual representa la continuidad discontinua que el discurso teológico utiliza para referirse a la relación de Cristo con el judaísmo. Menos sabido es. no. por lo tanto. 132. Cristo viene a dar una buena nueva. ¿Deberíamos por ello afirmar que esta creencia tampoco es cristiana? Obviamente. Edit. Carlos Valles emite un juicio interesante de considerar: “Sabido es que los hebreos no tenían el concepto de inmortalidad del alma y la resurrección del cuerpo como nosotros lo tenemos. Tal apreciación es una tremenda falacia. Sal Terrae. en cambio. viene a corregir su comprensión religiosa. la filosofía griega y las culturas egipcia o babilónica. Cristo. 273 LibrosEnRed . Existe. Sin embargo. cierta persistencia en varios puntos entre el mensaje cristiano y la tradición judía. mas al ser ratificada por él prueba una vez más su correspondencia con la visión del ser humano propia de la cultura religiosa india. sino más bien el hecho de que era una tradición incompleta y religiosamente inmadura. Por consiguiente. Si fuera por eso. la creencia en la resurrección es connatural y privativa de él. no debemos olvidar que tampoco tenían la noción de la resurrección. por el contrario. p. es decir. sino que. Al respecto. Dejar a Dios ser Dios. el no tenerla no prueba en modo alguno una posesión de la verdad. al afirmarla y validarla. aunque no menos cierto. en cuanto a que la creencia en la inmortalidad es exógena al cristianismo y que. pero también algunas diferencias de fondo. que la carencia de dicha creencia en la cultura judía primitiva –asumida y aceptada en su desarrollo religioso posterior– no es 189 Carlos Valles. el mensaje de Cristo no viene simplemente a replicar la cultura hebrea. Asumimos que dicho conocimiento y declaración es producto de la intuición divina directa. Afirmar que porque los antiguos hebreos no tenían la creencia en la inmortalidad del alma en su doctrina ella no es cristiana es un juicio muy poco afortunado. En este sentido.La reencarnación en el mensaje de Cristo influjo de esta. a través del contacto que allí y entonces tuvieron los hijos de Abraham con los hijos de Zoroastro”. En definitiva. como garante absoluto de la verdad.

en su preexistencia. para afirmar su paradigma y sus supuestos. la más difundida es la del alma inmortal distinta del cuerpo. y la mayoría de los que creen en el alma individual. la mayor parte de la humanidad perteneciente a religiones confesionales cree en la preexistencia del alma humana. por ejemplo. asimismo. etcétera.Arcángelo Cerezzo Frex una demostración. y en ella creyeron las clases cultas del antiguo Egipto. al afirmar que sus posturas son verdaderas porque forman parte de la revelación bíblica. en una postura absolutizante. a la vez. y esconde aquellos que les son desfavorables. El hinduismo y el budismo tienen por principio fundamental la reencarnación. sino más bien uno de los signos del primitivismo. y muchos de los más insignes pensadores apoyan esta opinión. pone a Cristo en el centro de la verdad religiosa. Estos ejemplos nos dan a entender que la teología antirreencarnacionista tradicional. a través de su propia expresión. a la preexistencia del alma. recurre. la identidad de Dios. de hecho. aunque nacieron y crecieron en el seno de religiones manifiestamente contrarias. las ideas de este gran místico e intelectual de la India: De todas las teorías que ha expuesto el hombre sobre sí mismo. creen. Por consiguiente. Así. Pasaron siglos antes de que las razas primitivas llegaran a la racional idea de que algo persiste y vive después de la muerte del cuerpo. Ha de haber en una nación determinado ambiente para que arraiguen ciertas creencias. de una correcta comprensión y un camino paradigmático a asumir. Sin embargo. vacíos y ambigüedades en múltiples creencias referidas. en tal taxativa afirmación no se tiene la honestidad de reconocer que desde el judaísmo antiguo al cristianismo naciente existen muchas contradicciones. pero. por lo menos en sus enseñanzas esotéricas y vulgares. los filósofos griegos que fundaron en dicha creencia toda su doctrina. y 274 LibrosEnRed . la naturaleza humana. a la muerte. el Swami hindú Vivekananda señala algunos interesantes juicios en su obra Miscelánea teosófica. los cuales se citarán en extenso para que el lector pueda conocer. lo desoye en lo que le es inconveniente. Hoy día. habitualmente. a afirmar que tal o cual cosa es verdad porque es parte de la revelación bíblica. en modo alguno. y que. por un lado. Refiriéndose al tema de la inmortalidad del alma antes señalado. así como también los persas. la teología tradicional toma selectiva y pragmáticamente aquellos puntos que les son favorables a sus presunciones. ignorancia y materialismo antropológicos que primaban en varios de los pueblos de la antigüedad. en varios casos los niegan. los fariseos entre hebreos y los sufíes entre los musulmanes. Esta actitud llega a un punto tan extremo que incluso pasa por alto muchas de las expresiones de Cristo que no ratifican sus postulados.

una contraparte o un doble del cuerpo físico. nunca hubieran llegado a concebir. sin el auxilio de los arios. persas. no se menciona jamás un alma individual e inmortal. fuesen egipcios. los hebreos antes de la cautividad distinguían un principio de vida diferente del cuerpo. Los hebreos. que después de la muerte del cuerpo vuelve al seno del divino aliento.” ”En escritos de los judíos. capaz de vivir independientemente del cuerpo. De esto se infiere que los mlechchhas. Erman y otros eminentes egiptólogos. ruakh o neshama. Desde muy antiguo tuvieron los arios. el alma como separada entidad. griegos y otros pueblos arios. pues los mlechchhas hacían todo lo posible para conservar el cadáver. si exceptuamos la secta farisea. La diferencia de concepto estaba denotada por el trato que unos y otros daban a los cadáveres. ya embalsamándolo por procedimientos de momificación. después de la cautividad. aunque más o menos incompletamente todos creyeron en la inmortalidad del alma. los antiguos egipcios creían que el alma era una dúplica. eran materialistas. un concepto del alma muy distinto del que tenían los mlechchhas o pueblos que no hablaban sánscrito.La reencarnación en el mensaje de Cristo cuando esta idea alcanzó plena madurez surgieron las preguntas acerca de la procedencia y destino del alma. Por el contrario. asirios o babilónicos. todas estas palabras corresponden más bien a la idea de aliento que a la de espíritu o alma. sino tan solo se alude a un aliento de vida emanado de Dios. que no tenía de por sí indivi- 275 LibrosEnRed . y lo mismo afirman Maspero. ya enterrándolo o sepultándolo cuidadosamente. cuyo idioma vernáculo era el sánscrito.” Los antiguos caldeos y egipcios tuvieron peculiares ideas acerca del alma. las modernas investigaciones de los egiptólogos no han hallado rastro de la doctrina de la metempsicosis en la religión popular de los egipcios. mientras que los arios lo incineraban. pero su opinión sobre lo que del hombre sobrevive después de muerto el cuerpo no debe confundirse con la sustentada por los antiguos indos. al que llamaban nephesh. Aunque Heródoto afirma que los egipcios fueron los primeros en concebir la idea de la inmortalidad del alma y de su transmigración a cuerpos de animales para volver al cabo de tres mil años a encarnar en forma humana. según en Antiguo Testamento. pues creían que todo acababa con la muerte. Dice Heckel a este propósito: “Aunque.

y solo duraba lo que duraba el cadáver. dejad que me ponga a orillas del agua. siempre afligido. No se concebía ningún estado de vida sin el cuerpo físico y esperaban la resurrección a una nueva vida. No dejes de comer y beber y embriagarte y gozar del amor y de todos los placeres y de satisfacer tus gustos noche y día. hambriento y sediento. por mucho que les afligiese la continua nostalgia del mundo en el que ya no le era posible actuar. Al principio se escogieron los desiertos para lugares de enterramiento. lo sufría también el doble en la misma parte y punto en donde lo había recibido el cadáver. uno de sus dioses les enseñó el arte de embalsamar y momificar. Así. un lugar cuyos habitantes. posteriormente. Para ellos. Si recibía daño el cadáver. una vez instalados. El doble del difunto podía vagar durante el día por todo el mundo. creían que el alma era una contraparte o doble del cuerpo ligada al cadáver en el sepulcro.Arcángelo Cerezzo Frex dualidad ni le era posible romper su conexión con el cuerpo. indisolublemente unida al cadáver del difunto. Si por cualquier causa se desintegraba el cadáver. para que me acaricie la brisa y mi corazón mitigue su tristeza. En el Libro de los Muertos exclama el doble del difunto: “¡Oh! Hermano mío. Desde que vine a este fúnebre valle no sé dónde estoy ni quién soy. pero. El agua viva que la tierra da a sus moradores está para mí estancada y muerta. porque ¿qué son los días del hombre en la Tierra? El Occidente es un país de sueño y de pesadas sombras. ya no reconocen jamás a sus padres y madres. Dadme a beber agua viva […]. a la que llamaban doble. el mejor estado de vida era la terrena. se amodorran en momificadas formas y ya no se despiertan para ver a sus hermanos. de suerte que pudieron conservar indefinidamente los cadáveres y conferir la inmortalidad al doble. un líquido putrefacto. sin lograr jamás su deseo. mientras que los vivientes hacían todo lo posible para prolongar la vida del doble y ayudarle con todo empeño. y ardientemente deseoso de vida senciente. de cara al Norte. Desde luego que no es terreno este del que pueda brotar mayor conocimiento del alma. el doble sufría una segunda muerte y se aniquilaba.” También los caldeos. no entristezca tu corazón. olvidados de sus mujeres e hijos. y así se explica el exquisito cuidado y delicada solicitud que en la conservación de los cadáveres tenían los egipcios. vemos que los antiguos egipcios y caldeos consideraban el alma. si bien no especulaban tanto como los egipcios acerca de las condiciones del hombre después de la muerte. a fin de que la sequedad del aire retardara la corrupción del cadáver. pues dichos conceptos son tan angustiosos y terroríficos 276 LibrosEnRed . y el difunto anhelaba volver a este mundo. y al llegar la noche retornaba junto al cadáver.

no conce bían que las almas pudieran separarse definitivamente de junto al cadáver. hemos de recurrir a los arios de la antigua India. omnipresen te.La reencarnación en el mensaje de Cristo como groseramente materialistas. La vida era para ellos una esperanza y no una desesperación. sino que. Contrariamente. se apresuraban a destruir completamente el cadáver en la pira. benignos y protectores devas.” ”Hazme inmortal en aquel reino donde los seres se mueven tan ligeros como escuchan.” Así.” ”Hazme inmortal en aquel reino donde mora el hijo del rey Vivasvan. donde está el secreto sagrario del cielo. el mundo y la vida terrena son lo único real y apetecible. se conservan lozanos al cabo de ochenta siglos. los arios creían que al morir el cuerpo físico subsistía el verdadero ser del hombre y era entonces su vida muchísimo más gozosa de lo que pudiera haber sido la terrena. cual voces del cielo. Creían que al morir el cuerpo se escapaba de él una especie de fluido vital capaz de sentir angustiosa tortura por la pérdida de los goces sensuales. cuyo Dios era un Ser de infinita misericordia. y esperaban restituirlo a la vida senciente si mantenían incorrupto el cadáver del que cuidaban con mayor solicitud que la dispensada al cuerpo en vida. Por lo mismo. donde los mundos están henchidos de luz. libres y jubilosos como los trinos de las aves al saludar la salida del sol. Hazme inmortal en este reino de felicidad.” ”Hazme inmortal en la tercia esfera del íntimo cielo. Para los demás pueblos. diciendo: “¡Oh! Tómame de la mano como un padre a su querido hijo”. tan espontáneos. Para tener más alto concepto del alma. Fueron los arios de la antigua India los primeros hombres que reconocieron la paternidad de Dios. que se manifestaba por medio de brillantes. y sus himnos de alabanza. Dice el himnario del Veda Rig: “Ponme en aquel inmortal y perenne mundo donde brilla la luz del cielo con sempiterno esplendor. por el contrario. advertimos profundas diferencias entre las ideas de los arios y las de los demás pueblos respecto de la vida futura y la naturaleza del alma. pues atemorizadas por las casi innumerables potestades del mal y sin esperanza de evitar su influencia. y su fe religiosa no eran los intermitentes quejidos escapados de angustiosos labios en los intervalos de una vida de insensata agitación. sus ideas nos llegan envueltas en el fragante aroma de campos y bosques. 277 LibrosEnRed .

se preguntaron inevitablemente de dónde procedían. como estos habían tomado de los arios el concepto del alma individual. llegaría con el tiempo a ser el cuerpo incorruptible. Pero cuando los arios penetraron aún más allá de la brillante envoltura de que estaban revestidas las almas de los difuntos y reconocieron que eran una entidad individual. Aunque. de un modo u otro. y Pitágoras fue el primero que enseñó la doctrina de la palingenesia entre los griegos. las recientes investigaciones de los egiptólogos no han encontrado huella popular de la doctrina del alma individual existente de por sí antes y después de la vida terrena. no tardaron en aceptar la doctrina de la reencarnación enseñada por Pitágoras. mientras que los pueblos que no se preocupaban de estudiar la naturaleza del hombre nunca trascendieron la materialista idea de que el cuerpo lo era todo. y los fariseos del tiempo de Jesús no solo creían en un alma individual. y no una vivificada porción de su cuerpo. y aunque esta doctrina formara parte de las enseñanzas que se daban en los Misterios. según refiere Apuleyo. sino el alma. Dice Carlos Heckel: “Estoy convencido de que cuanto más profundizamos en el estudio de la religión egipcia más claro resulta que la doctrina de la metempsicosis era completamente extraña a la popular religión de los egipcios. ni tampoco el alma está indisolublemente unida al cuerpo. provino de la India. Editora y Distribuidora Mexicana.Arcángelo Cerezzo Frex Aquí hallamos el germen del verdadero concepto del alma.190 Swami Vivekananda. Los arios de la antigua India fueron los primeros expositores de la doctrina de la preexistencia. espiritual y sin forma. quienes. que. 13-20. arraigó también la idea de la preexistencia del alma. había sido discípulo de los brahmanes de la India. vemos que los judíos alejandrinos profesan la doctrina de un alma individual. por pertenecer a una subraza de la raza aria. Miscelánea teosófica. según queda dicho. sino que puede vivir con entera independencia de él. En todos los pueblos que creían en la existencia del alma individual como verdadero ser del hombre. Los hebreos tomaron las místicas enseñanzas de los egipcios. pp. de la inmortalidad y de la individualidad del alma humana. y a lo sumo llegaron a la conclusión de que. y que la enseñada en los Misterios derivaba de la India.” Posteriormente. pues el hombre real ya no es el cuerpo. sino en que pasaba por varios cuerpos. 190 278 LibrosEnRed .

por la importancia del punto que estamos abordando. En tal caso. afirmaba que junto con los avatares o encarnaciones divinas como Jesús llegan también a este mundo almas eternamente liberadas o que nacen por última vez. Ella. desde la fundación del mundo” (Juan. por lo tanto. la inmortalidad. Cristo la declara de manera directa. y continúa existiendo porque es inmortal. por consiguiente. en cuanto otras religiones cristianas plantean posturas distintas a tal concepción. la opción de la preexistencia se muestra como un imperativo a asumir dentro de las creencias cristianas. se debe reconocer que si el alma por su naturaleza es trascendente al cuerpo carnal.La reencarnación en el mensaje de Cristo Es significativo reconocer y enfatizar una vez más. en 279 LibrosEnRed . a la consecuencia lógica e inevitable de la validación tanto de su trascendencia como de su preexistencia. Reafirmando lo señalado. debe necesariamente existir antes de la aparición del cuerpo –preexistencia–. Para dar un ejemplo de ello. Si aceptamos que el alma no muere con el cuerpo carnal. a pesar de tener el mismo referente. 15:27). Desde este enfoque. Una de las creencias en torno al alma y la dimensión espiritual del ser humano que plantea la interpretación tradicional del cristianismo en el contexto católico es que ella es creada en el mismo momento de la concepción biológica para comenzar de ahí en adelante a existir y poseer. Esto demuestra. por gracia o don de Dios. que a pesar de que los hebreos no tenían originariamente la creencia en la inmortalidad del alma. estamos afirmando que su vida no está condicionada o causada desde el orden biológico carnal. a partir de la cita dada y de todos los antecedentes entregados. ni tampoco debería comenzar a existir en su génesis o gestación biológica por la misma razón antes presentada. porque habéis estado conmigo desde el principio. es una necesidad lógica y de fe asumir que ella también es preexistente a la corporeidad física. con lo cual valida explícitamente la creencia en la preexistencia. una de las grandes figuras de la espiritualidad de India. En relación directa con la expresión antes señalada. se niega obviamente su preexistencia y se reconoce solo su postexistencia después de la muerte. Esta creencia que plantea el catolicismo no es de consenso en el mundo cristiano. en cuanto si su naturaleza no deja de ser con la desintegración del cuerpo carnal tampoco puede comenzar a ser y existir con la manifestación de dicho cuerpo en este mundo. es pertinente en este orden recordar el reconocimiento que Jesús les hace a los apóstoles al decirles: “Vosotros daréis testimonio también. Ramakrishna. continúa existiendo y no deja de ser con la muerte –trascendencia–. subsistente y no determinada por el orden material. Este reconocimiento lleva. Esto implica que tanto desde el razonamiento filosófico como desde el criterio que determina asumir la fe. por lo demás. en el sentido de que están vivenciando la última encarnación para alcanzar la total perfección espiritual. y.

En esta postura se mitiga la irracional creencia del sufrimiento eterno. estados psíquicos alterados o manipulaciones forzadas. ¿cómo podríamos justificar un acto creativo santo y divino en tal condición. En segundo lugar. según nos muestra la realidad de la vida. en un estado de dolor y vaciedad existencial. ¿Cómo se podría asumir honesta y racionalmente tan aberrante posibilidad? ¿Cómo Dios podría dar el don maravilloso de la inmortalidad para que él sea condición de un perpetuo desgarro? Tal postura presenta una contradicción tan radical que no resiste crítica. haría experi280 LibrosEnRed . situaciones de pecado. Una establece que todos lo tendrían. es mucho más congruente con dicha lógica asumir que ello se realizó en un contexto primigenio de pureza. como un don especial de Dios. dos posturas distintas. según la moral cristiana. lo cual expone a la madre y a la criatura a un estado de alienación psicológica. donde existe una total carencia de amor. ¿Qué sentido tendría que Dios creara innumerables almas y criaturas para posteriormente hacerlas dejar de existir? ¿Cómo podríamos aceptar que Dios. es decir. Esto representa. debemos tener presente que la concepción biológica –momento en que Dios crearía supuestamente el alma– se realiza como consecuencia de una relación sexual. todos los demás dejarían de existir después de la muerte. se plantea que el alma no tiene preexistencia. en su infinita sabiduría. de acuerdo con la dicotomía cielo-infierno. muchos vivirían tal inmortalidad alejados eternamente de Dios. obviamente. si pensamos el caso de un embarazo de una mujer que fue sádica y violentamente violada. con el agravante de someter desde su gestación a un ser a un estado de sufrimiento y menoscabo? El mínimo sentido común muestra que tal creencia es contradictoria. y en consecuencia. Otros afirman que la inmortalidad será solo un privilegio de los salvados. Siendo aún más concretos.Arcángelo Cerezzo Frex primer lugar. podemos establecer que ella tiene muchas inconsistencias y muestra cierta irracionalidad. pero se condena a millones de seres a la inexistencia. Si hemos de creer que Dios en su amor puro nos creó. debemos tomar en cuenta. Respecto de ello. pero sí una postexistencia inmortal. que la posición oficial de la teología católica es solo una op ción interpretativa y no una verdad clara y explícita. vivenciándolo unos en una situación de plenitud y otros en una de sufrimiento. situaciones furtivas. En primer lugar. en el cristianismo. en cuanto es antagónica a varios criterios básicos desde una postura crítica. es contradictorio pensar que exista un acto creativo divino y sublime implicado en tales sucesos de precariedad o miseria moral. De ello surgen preguntas inevitables de hacerse. a la nadificación absoluta de su ser. Respecto de la consecuencia de este don de la inmortalidad. Por consiguiente. Como tal. como lo postulan las doctrinas que plantean la preexistencia. habría. Analizando la creencia antes descrita. que muchas relaciones sexuales son motivadas por apetitos lujuriosos.

La reencarnación en el mensaje de Cristo mentar por un leve instante. imparcial y misericordioso concederá la inmortalidad a alguno de sus hijos. en lo que respecta al tiempo cósmico. admite la continuidad del alma después de la muerte en un futuro eterno. empero. sino un don especial que está condicionado por el adecuado uso de esta vida. la vida a sus criaturas para después disolverlas en la nada? Una vez más. en consecuencia. no se apoya en hecho alguno de la na191 Swami Abhedananda. podrá producir un efecto eterno. Aquí podemos preguntar: ¿quién decidirá cuántos grados por encima del cero deberemos ser en lo moral. Piensan que la inmortalidad es un premio por mérito. que cree en la teoría de la creación especial del alma individual en el momento del nacimiento. no se basa en un fundamento racional. sino que. se le vuelve parcial e injusto. Será entonces contra la ley de causa y consecuencia. Kier. buenas obras. y. por el contrario. dice que la vida inmortal no es un premio ni un don de ningún ser superior. Esta doctrina. ya sea de la mente o del cuerpo. porque ese premio o ese castigo no es sino resultado o acción de nuestras propias acciones. descubriremos que este dogma de la inmortalidad condicional no se basa en un fundamento racional. vida ética o fe en el Cristo. Ninguna acción humana. que hace que todo efecto o resultado sea similar a su causa. y puesto que toda acción es finita o está limitada por el tiempo y el espacio. pp. que es el padre misericordioso. y permitirá que el resto perezca. La vida más allá de la muerte. por buena o virtuosa que se llame. sencillamente por sus actos inmorales o sus yerros? La religión de la Vedanta no enseña este dogma de la inmortalidad incondicional. A Dios. afirma el Swami Abhedananda: El cristianismo.191 La idea de una vida inmortal eterna con un inicio temporal genera una tensión dialéctica de difícil solución. Edit. además. no es eterna. Al respecto. y que ello no es un don natural. un efecto no limitado por el tiempo o el espacio. niega la preexistencia del alma humana antes del nacimiento del cuerpo. 281 LibrosEnRed . el Swami Abhedananda señala en su obra La vida más allá de la muerte: Muchos teólogos ortodoxos cristianos sostienen que la vida del alma continúa después de la muerte en el futuro eterno. Complementando estos juicios. o sea. la irracionalidad de tal argumento se muestra evidente. 97-98. tanto en naturaleza como en calidad. a fin de obtener el don de la inmortalidad? Si examinamos minuciosamente esto. ¿Cómo podremos imaginar que un padre justo. no puede producir un efecto eterno en forma de vida inmortal.

deberemos admitir que. en el pasado. podremos salir de la existencia de repente. La preexistencia y la inmortalidad están tan estrechamente relacionadas entre sí que si negamos una no podemos aceptar la otra. un extremo de la cual lo tenemos en la mano. inmortalidad verdadera significa existencia eterna. Ninguna teoría demostró positivamente la necesidad de una vida futura eterna en el caso de aquel cuya existencia en el pasado se haya demostrado innecesaria. y el otro que sea interminable.Arcángelo Cerezzo Frex turaleza. Si el mundo pudo continuar sin nosotros antes. iremos contra 282 LibrosEnRed . la inmortalidad. tanto en el pasado como en el futuro. lógicamente. ¿Quién nos impedirá convertirnos en semejante sustancia efímera? En la Vedanta. Las leyes de la naturaleza son siempre uniformes y universales. Si no podemos imaginar un objeto terrestre o una cosa material de semejante naturaleza. estaremos equivocados. ilimitado? No. Pues. seguirá existiendo eternamente? No podemos concebir un alma que iniciara su existencia en el momento de nacer y permaneciera eternamente después de la muerte en un futuro eterno o en un tiempo sin fin. son solo expresiones de diferentes leyes. Esta es la ley de la naturaleza. Ninguna teoría de la inmortalidad puede ser perfecta o completa sin admitir la preexistencia del alma. que significa la continuidad eterna de la existencia. y todo lo que tiene principio debe tener un fin. Nadie vio ni oyó hablar de sustancia alguna que comenzara a existir en cierto tiempo y continuara eternamente en el futuro. de igual modo. Aquí. Todas las excepciones son gobernadas por otras leyes que podemos conocer o no. Si creemos en la inmortalidad del alma humana. tendremos que admitir también su preexistencia. la Vedanta enseña la inmortalidad y la preexistencia. por el otro sea ilimitada por el tiempo o por el espacio. la excepción no existe. ¿por qué no podría continuar sin nosotros de aquí en adelante? ¿Qué necesidad habrá de una vida inmortal en el futuro si no existimos antes? Si llegamos a existir de repente. presupone la existencia del alma antes del nacimiento del cuerpo. Si deseamos ser eternos o inmortales en el futuro. Y por esta razón. alguien puede pensar: ¿cómo es posible que existiéramos en el pasado? Si aplicamos esa ley de que porque existimos hoy no podríamos existir a partir de la nada. nuestra vida inmortal será igualmente innecesaria. eso es imposible. No podemos ir contra ella. Por tanto. y lo que tiene principio debe tener un final. porque lo que nace debe morir. porque es imposible que lo que tiene principio en el tiempo dure eternamente. no tuvimos principio o fuimos inmortales. que tuvo su nacimiento en el tiempo y el espacio. No podemos pensar en una cosa que tenga principio o límite en el tiempo o en el espacio por un lado. entonces tendremos una vislumbre de la idea de la preexistencia. ¿Podemos imaginar una vara. Todo lo que nace debe estar sujeto a la muerte. y que. ¿cómo podremos imaginar que el alma.

por ejemplo. tal vez no tengamos el recuerdo de nuestras vidas pasadas. se puede reconocer que ella representa una dilemática aparente. p. Clemente. entendido ello en el sentido de que Él la manifestó o que Él está manifestado en ella. sino en algún dogma o alguna doctrina que no tiene fundamento. señalando que el primero asume tal creencia como un don de Dios y no como algo que viene por naturaleza. Respecto de tal postura. el más importante filósofo del período patrístico. 98-100. quienes se encuentran entre los primeros Padres de la Iglesia –condición que les permitió estar más cerca del genuino mensaje de Cristo. así. Por su parte. 283 LibrosEnRed .La reencarnación en el mensaje de Cristo las leyes de la naturaleza y nuestra afirmación no se fundará en una ba se racional. No llegamos a existir por primera vez surgidos de la nada y nuestro presente es un eslabón conector de la cadena de nuestra existencia pasada y futura. al no ser condicionados por las dogmáticas y autoritarias posiciones inquisitoriales que limitaron la reflexión de sus sucesores–. Sus más grandes pensadores y teólogos han afirmado esta concepción. se demuestra que existen bases tanto filosóficas como teológicas para validarla también en la doctrina cristiana. Orígenes y Justino. no podremos tener vida inmortal en el futuro. si bien en el reencarnacionismo la inmortalidad es un don natural del alma. en la Vedanta aprendemos que cada alma individual existía antes del nacimiento del cuerpo. De hecho. De todo esto se concluye que tal opción tie192 Ibídem. Tal vez no lo sepamos.192 Finalmente. formularon también la aceptación de la creencia de la preexistencia del alma. la postura tradicional tiende a contraponer la doctrina de la inmortalidad del alma en el monovitalismo y el reencarnacionismo. dicha naturaleza es dada por Dios. si consideramos que la religión judía asumió preferentemente en su desarrollo posterior la creencia en la preexistencia del alma. sobre las críticas formuladas. Además. entre las cuales el cristianismo también ha dado cuenta de ello. tendremos que admitir que existíamos en el pasado. Por lo tanto. San Agustín. otras religiones del mundo cristiano actual. Es muy significativo tener presente que la tesis de la inmortalidad del alma es una creencia universal. aceptan esta creencia. lo mismo existimos. entre otros. asumida en el transcurrir histórico por muchas religiones. en cuanto. que tienen el mismo referente doctrinario –la Biblia–. de lo contrario. Panteno. quien reconocía la mismidad del hombre en el alma y afirmaba su condición inmortal subsistente. a pesar de que la teología católica oficialmente validada en la actualidad ha negado la preexistencia. empero. Si creemos que continuaremos existiendo después de la muerte.

se sustenta en gran medida en la interpretación que se ha realizado del relato del Génesis. En conclusión. y en consecuencia. Edit. no es una narración privativa de la tradición hebrea. Verbo Divino. 203. si se toma en su literalidad. sin embargo. es muy necesario reafirmar que representa una historia eminentemente simbólica. por un lado. por dar solo un ejemplo. tanto la creencia en la inmortalidad del alma –expresamente señalada por Cristo– como la creencia en la preexistencia del alma son legítima y genuinamente cristianas. 193 284 LibrosEnRed . el teólogo católico Juan José Tamallo Acosta. También es bueno repetir. Todo lo antes comentado hace patentes. y no una influencia exógena y antagónica a su doctrina. Todos estos criterios hacen evidente que el asumir una postura intransigente y taxativa a partir de dicho relato es definitivamente una actitud poco razonable. La negación de la preexistencia ha llevado a la doctrina católica a señalar. Dios crea e insufla el alma –entendida bajo el transliterado concepto aliento de vida – de cada ser humano en la corporeidad que particularmente le pertenece. se ven obligados a reconocer que Cristo declara la creencia en la inmortalidad. es claramente inverosímil. Respecto de dicho relato. Un tercer fundamento en que busca sustentar su posición la antropología unitaria es el sincronismo que presentan habitualmente los procesos psicoJuan José Tamallo Acosta. lo que la vuelve intrínsecamente cristiana. de un re lato denominado “Enuma Elich”. sino que se enmarca dentro del contexto de la fe religiosa y se orienta primordialmente a entregar un mensaje moral. inherente a la concepción griega. en su obra Para comprender la escatología cristiana. que en primer lugar no se expresa en la enseñanza de Cristo. que el inicio de la vida individual de cada persona se produce en el momento de su gestación biológica. p. a su vez.Arcángelo Cerezzo Frex ne criterios que la validan teológicamente y que su negación es solo una postura interpretativa que no tiene en modo alguno un carácter absoluto.193 señala. que no tiene un valor histórico ni científico. los innumerables puntos de contradicción de la teología tradicional. Para comprender la escatología cristiana. momento en el cual. Tal postura. También debemos considerar que la afirmación de que el hombre fue creado de barro. en contradicción con su propio discurso. por ende. señalan que la inmortalidad es supuestamente un concepto exógeno a las Sagradas Escrituras. por la importancia de la cuestión. como se ha presentado y pretendido hacer creer. Reafirmando el punto central antes dicho. aún más. que los especialistas afirman que él fue sacado de otra tradición religiosa. según antes se analizó. “¿Recurre también Jesús a la categoría de la inmortalidad? Algunos autores responden positivamente a esta pregunta”. hace necesario reconocer su innegable contenido simbólico y la necesidad de entrar en la especulación interpretativa.

y que en tal condición se genera cierta interdependencia entre la mente y el cuerpo. los cuales son inseparables. en su Historia de la filosofía. lo cual muestra una cierta tensión y contradicción en esta teoría. Sin embargo. Así. como este filósofo lo hacía. este filósofo acepta la posibilidad de la independencia del alma respecto del cuerpo. La teoría hilemórfica la planteó Santo Tomás. Un cuarto aspecto donde esta antropología ha buscado sustentación es en ciertos postulados filosófico-antropológicos presentes en la tradición del pensamiento occidental. Sin embargo.La reencarnación en el mensaje de Cristo físicos. en el orden postmortal. Así. los procesos bioquímicos y somáticos de él generan disposiciones y cambios psicológicos. los cuales fundamentalmente son la teoría hilemórfica aristotélico-tomista y el personalismo. a través de toda la cultura de la purificación. Ella se plantea sobre la base de los conceptos de materia y forma. señala. sin que ello afecte su estabilidad mental –ejemplo evidente de ello se da en la vida de muchos hombres santos– o lograr desarrollar poderes que superen las limitantes normales de la condición encarnada. la ascética. porque este es el vehículo de expresión de las potencialidades de la mente y el espíritu en la condición encarnada. según el filósofo griego. no se entiende la materia sin la forma y viceversa. el aristotelismo tomista tuvo claras reacciones contrarias en el mismo mundo cristiano. donde otros pensadores y corrientes directamente lo rechazaron. en niveles avanzados de control de sí mismo. En este orden. la depuración de la alimentación y el control consciente de la mente y el cuerpo. ya establecimos anteriormente que es la concepción reencarnacionista la que se hace más cargo de ello. es decir. En este orden. ello puede ser controlado. si bien se reconoce que el cuerpo afecta a la mente y viceversa. Por lo demás. en la concepción del yoga de la India. siguiendo los postulados de Aristóteles. si la institucionalidad cristiana va a darle todo crédito a sus especulaciones debería también asumir. si bien se enfatiza que es importante el cuidado del cuerpo. a su vez. la validación de la pena de muerte. reconociendo la altura filosófica de Santo Tomás. en el orden antropológico. En este orden. Johannes Hirschberger. refiriéndose a las tesis de Santo Tomás: “[…] levantaron ya 285 LibrosEnRed . la gimnástica. un yogui puede sufrir estímulos negativos. se enfatiza que la mente puede llegar al total control del cuerpo y que existe una dimensión suprafísica en nuestra naturaleza que es inmutable y no afectada por los cambiantes flujos psicosomáticos –el Atman–. la guerra e incluso la opción del aborto. al cuerpo le corresponde la materia y el alma pasa a ser el elemento estructurador de la forma –planteamiento muy discutible–. Esto en orden a que los estados mentales producen reacciones en el cuerpo y. y las potencialidades de la mente y el espíritu son de orden suprafísico. y mutuamente dependientes. Respecto de tal condición. posibilitando la mayor o menor expresión de la mente.

en el que se sustenta esta antropología unitaria. sin embargo. las cuales no dejan de existir en el mundo actual. la posible validez de su postura se limita solo a un orden humano inmanente. dada en la vivencia de quien no ha logrado entrar e intimar con las dimensiones profundas de su ser personal. porque ella es su forma sustancial. supracategorial. critica de manera rotunda las tesis centrales del aristotelismo y.194 Así. su intrínseco valor y sus derechos. Finalmente. el cual plantea. obedece. su planteamiento deja un claro paréntesis y un vacío explicativo respecto del tema de la trascendencia. De esto surge. exclamó: “¡Todo lo que he escrito no es más que paja molida!”. y como tal. del tomismo como heredero de esta filosofía. basada en la posición señalada. la comprensión del hombre como un animal racional. Historia de la filosofía. Es justo reconocer el aporte de la filosofía personalista en la revaloración del hombre en el orden moral. La impulsividad y la apetencia psicocarnal no es.Arcángelo Cerezzo Frex en vida de Santo Tomás y mucho más aún después de su muerte una violenta oposición. a una introspección insuficiente. 420. la unidad integrada de la persona humana. que no le otorgan una fundamentación filosófica que le dé una real consistencia e irrefutabilidad. con lo cual reconoció explícitamente que podía haber errores en sus planteamientos. 286 LibrosEnRed . por ende. los soportes filosóficos fundamentales de la antropología que plantea la teo logía tradicional tienen claros vacíos e insuficiencias. Edit. Sin embargo. San Buenaventura. al te ner una profunda experiencia mística. p. Tal definición. Por esto. no ha estado exenta de profundas discrepancias. no deja de llamar la atención que muchos autores cristianos actuales formulen categóricamente que no es concebible el alma sin el cuerpo. La teoría filosófica en la cual ha buscado su mayor sustentación la llamada antropología unitaria en la filosofía contemporánea es el llamado perso nalismo. a una intuición carente de radicalidad. está en atribuir a la animalidad una condición intrínseca a la naturaleza humana. La tradición cristiana. Un quinto aspecto. por ejemplo –considerado también como otro de los grandes de la teología cristiana–. particularmente en la escuela franciscana”. no podemos dejar de olvidar la famosa anécdota de este santo y filósofo cuando. en definitiva. de la condición de las personas después de la muerte. en gran medida. Respecto de la definición del alma que propone Santo Tomás. tanto en el orden teológico como filosófico. respecto de este punto. Como se puede reconocer. Herder. no dando a conocer al neófito que tal comprensión y definición del alma es solo una postura filosófica particular y no una verdad de hecho ni de consenso. es decir. lo propio de lo 194 Johannes Hirschberger. precisamente. por influencia de un punto de vista biologicista. al asumir la carnalidad como un constitutivo esencial del humano. como que la verdad religiosa en su dimensión directa y vivencial es sublime.

la vivencia de la subjetividad pura e irreductible. representa un estado no terminal de la evolución tanto en el orden colectivo como individual. 287 LibrosEnRed . En Oriente. habituado al consumo de alterantes de la conciencia –bebidas alcohólicas. que lo impulsa a una actitud intemperante. obedecen a un estado de conciencia no desarrollado en lo espiritual. identificaciones y estados emotivo-conceptuales que obnubilan tal intuición. etcétera–. tal condición se daría no por el mero hecho de tener la animalidad. a los cuales se les presenta como aparentemente esencial. innumerables santos y hombres de verdadera vida religiosa lo han logrado en la historia humana. sino lo propio de lo animal en toda su generalidad. además. sino. y que. Si desde este orden quisiéramos singularizar lo propio del hombre. por el contrario. puede ser superada. de trascenderla y sublimarla. Si vemos. la mismidad profunda. La vivencia de que somos realmente espíritu. hedonista e hiperestimulada en lo erótico. en el budismo. En este orden. a través de la temperancia moral y/o la vida de santidad. los hábitos que normalmente asume el hombre occidental dentro de una sociedad consumista y exitista. por ejemplo. que permite la intuición de nuestra yoidad en su pureza. prácticamente todos los jóvenes pasan por una experiencia educativa monástica que les enseña valores y actitudes de radical ensimismamiento. Esto demuestra que no es ni esencial. al contrario. por lo demás. desde un criterio evolutivo. permanente y divina de nuestro más verdadero ser. drogas. y como tal. es una experiencia personalmente alcanzable.La reencarnación en el mensaje de Cristo que podríamos entender como lo humano. en la tradición hindú o budista. en unidad con el espíritu absoluto que es Dios. que oculta tras de una egoticidad identificada y limitada a la carnalidad. lo vuelve un sujeto excesivamente preocupado por la imagen física y el logro económico. La facilitación u obstaculización de ella tiene relación con nuestros hábitos cotidianos. por la capacidad de controlarla. La animalidad y la impulsividad que mueven el patrón conductual de muchos. La animalidad. es un transversal del budismo y el hinduismo la práctica de la meditación como una técnica de ensimismamiento y aquietamiento del flujo mental. donde culturalmente dicha sociedad propende a una forma de vida más espiritual y religiosa. Esto se produce al liberar de la conciencia el flujo de impresiones. todo lo cual se explica por un sistema de vida que no estimula la ascesis vivencial a nuestra interioridad espiritual. Así. ni connatural a la mismidad que potencialmente puede llegar a expresar nuestro ser al alcanzar la plena comunión con Dios. es plenamente entendible que ello provoque una limitante comprensión psicosomática de nuestro ser. que orientan la conciencia y nuestra vivencia de ser a experiencias espiritualmente expansivas o disgregadoras. la afirmación de que nuestra naturaleza es esencialmente espiritual es algo normalmente aceptado por la mayoría de las personas. tal superación no es ninguna utopía. Por lo demás.

que es esencial su acercamiento y mutuo enriquecimiento para la mejor comprensión de la verdad. Es evidente que detrás de tal postura hay un reduccionismo biologicista que es pragmáticamente presentado para validar una postura antropológica particular. pp. que tienen el sesgo de ser referidas a los objetos sensorialmente perceptibles. es decir. sin ser capaz de imaginarse siquiera el alma separada de él. La fuerza arrolladora de los nuevos puntos de vista se debe. En este punto. sin duda. no pretendemos en modo alguno crear una brecha entre ciencia y religión. en su rol de teólogo antes de asumir el papado. lo que tuvo tanta fuerza como para acabar tan rápidamente con una tradición tan enraizada desde los tiempos de la antigua Iglesia. Con lo afirmado. ¿Qué fue. habría que concluir también que Dios no existe. poseen el estatus para dirimir y decidir verdades reveladas supraempíricas? Si ese fuera el predicamento. las ciencias naturales. en su obra denominada Escatología. porque no existe ningún experimento concreto y universalmente validable que lo demuestre en el ámbito de las ciencias naturales. al hecho de lo que ahora se presenta como un dato bíblico. mucho menos sabiendo que se trata de una evidencia aparente el apelar a la Biblia. muy por el contrario. como se ha realizado en estudios de neurociencia con monjes 195 Joseph Ratzinger. Herder. Joseph Ratzinger. bajo la influencia decisiva de las ciencias naturales. Edit. sabiendo que las ciencias físicas se mueven en el campo de lo empírico. Escatología. señala: La idea de que no es bíblico hablar del alma se impuso de tal manera que hasta el nuevo Missale Romanum de 1970 suprimió en la liturgia el término ánima. la presencia de estados espirituales en el nivel somático. Solo queremos establecer que nos parece inadecuado. De hecho.Arcángelo Cerezzo Frex Un sexto aspecto es la validación de criterios empiricistas que niegan el concepto del alma. que se utilice su paradigma para negar lo que por su naturaleza trasciende la esfera de este tipo de ciencias. por sus efectos. una tradición que se consideraba tan central? No hay duda de que el dato bíblico únicamente y de modo aislado no hubiese bastado para ello. en base a datos empíricos científicos se pueden evaluar. en definitiva. surge el cuestionamiento y la pregunta: ¿desde cuándo las ciencias empíricas. lo observable y lo mensurable. desapareciendo igualmente del ritual de la sepultura. la absoluta indivisibilidad del hombre concordaba con la antropología moderna. 288 LibrosEnRed .195 Ante tales afirmaciones. en cuanto consideramos. 106-107. Esta antropología halla al hombre totalmente en su cuerpo.

El no concebir un alma o nada de nuestra yoidad separada del cuerpo está determinado tanto por una visión materialista y/o biologicista del hombre y la conciencia como por la incapacidad de encontrar métodos adecuados que comprueben las vivencias de la separación temporal de la conciencia del cuerpo. que son interesantes de hacer presentes –aunque no representen en algunos aspectos nuestro punto de vista–: Se ha venido dando muy recientemente el negar la existencia del alma como elemento espiritual diferenciado del cuerpo. introduciendo un dualismo que sería incompatible con la persona una. al analizar la dinámica del cerebro. sino también en el ámbito de la fe. donde existen posturas en franca oposición a ella. creemos que las experiencias de hipnosis regresiva. recordando la cita antes señalada. realizadas en algunos casos por renombrados hombres de ciencia. por influencia sobre todo de Cullman. sin sopesar adecuadamente las consecuencias que su admisión puede traer no solo en el plano meramente antropológico. casos de muerte clínica y resucitación. o es recreado por Dios después de la muerte completa. que es intransferible. por lo demás. desdoblamiento. pueden abrir caminos de comprobación de que la vida. asimismo. si hablamos del dato bíblico. dadas en experiencias de éxtasis místico. se plantean ciertos argumentos opuestos a esta negación. A pesar de ello. la conciencia y el yo no están limitados ni confinados a la experiencia concreta del cuerpo físico y a esta dimensión espacio-temporal. etcétera.La reencarnación en el mensaje de Cristo budistas o yoguis. Sin embargo. graves dificultades filosóficas y dogmáticas: si la muerte ya no consiste en la separación de los dos elementos del ser humano –alma y cuerpo–. propios del debate interno de la teología tradicional. Esta teoría formula un monismo antropológico acogido por pensadores y teólogos católicos. Así. la opción es clara: Cristo declara y legitima plenamente el creer y aceptar la noción del alma. en el artículo “Entorno al alma humana”. del cual se da autoría un señor de nombre Francisco Guerrero. entonces caben dos posibilidades: o el hombre resucita por el poder de Dios inmediatamente después de la muerte. reacciones contrarias al interior de la misma teología tradicional. El primer supuesto implicaría un desprecio por la carne y sería una forma de 289 LibrosEnRed . Esta negación del alma –formulada por cierta corriente teológica particular– como elemento estructurador del hombre ha generado. Además. proyección astral. personal. este monismo presenta. por considerar que ello iría contra la unidad de la persona humana. En el plano teológico. irreductible y suprafísica. esta metodología no puede dar cuenta de la vivencia espiritual en sí misma.

¿Qué ha llevado. después de la muerte física. por Cristo? ¿Qué puede explicar que los teólogos tradicionales hayan llegado a negar las propias palabras de Cristo. “Entorno al alma humana”. se separaba temporalmente de su cuerpo para reunirse posteriormente con él y definir nuestro destino eterno.es 290 LibrosEnRed . avalada por muchos de sus profetas. siendo que la creencia en el alma es parte de su gran tradición. pretensión que es cada vez menos creíble y menos creída por la gran mayoría de las 196 Fernando Guerrero. ni la utilitaria validación de evidencia empírica alguna. según se puede desocultar detrás de tal posición. los teólogos que han intencionado esta postura no han sopesado las serias repercusiones que ello provoca. Es decir. que siempre ha sido afirmativa en cuanto a la existencia y naturaleza del alma. en el segundo.196 A estas razones agrega una serie de referencias bíblicas que imposibilitan radicalmente la negación del alma. en un grado superlativo. expresada en cierta corriente ortodoxa de teólogos. quedaría rota la continuidad del sujeto humano con su existencia anterior.Arcángelo Cerezzo Frex docetismo –apariencia meramente visible–. http://www. Debemos tomar en cuenta que hasta pasada la mitad del siglo XX se les daba a millones de cristianos católicos un discurso que por centurias se afirmaba. es solo una postura muy poco significativa respecto de la gran tradición cristiana universal. con lo cual obviamente se ponen en evidente descrédito en lo relativo a su convicción y claridad doctrinaria.archimadrid. sus santos. y hace prever que la estructura doctrinaria armada a partir del discurso de la teología tradicional va en una franca caída y que será prontamente superada en las décadas venideras. que esta negación es solo un fenómeno reciente y controversial dentro de la misma cristiandad. están afirmando implícitamente: ¡Lo que dijimos siempre que era la verdad no es la verdad. en orden a la evidente pérdida de credibilidad que exponen al discurso del cristianismo institucionalizado. de afianzar a ultranza un postulado que justifique su tradicional pretensión de exclusividad en la verdad. ahora se afirma la idea de que no existe el alma. como se pretende hacer creer. sino más bien. por lo demás. en definitiva. en el cual se debía creer que tenían un alma y que ella. su referente primero y obligado de verdad? El motivo central y determinante no es el dato bíblico. la clara intención de la institucionalidad cristiana. después de ese explícito adoctrinamiento. pero ahora sí acertamos a la verdad! Todo esto abre un legítimo y evidente paréntesis de duda respecto de la validez de sus planteamientos. Pues bien. Es relevante hacer notar. sus más grandes pensadores y. a validar esta negación por parte de la institucionalidad cristiana actual. además. Además de estos desacuerdos teológicos propios del discurso interno de la teología tradicional. en consecuencia.

- La creencia del alma como entidad espiritual. Profundización en el tema del alma De todo lo anteriormente planteado se pueden establecer y reiterar ciertas conclusiones fundamentales: - La antropología hebrea es una visión primaria e incompleta del ser humano. Respecto de la influencia griega en el judaísmo tardío y en el cristianismo naciente. con caracteres nihilistas y/o pesimistas respecto de su trascendencia. en este caso. En definitiva. - Dicha integración. a su vez. poco a poco. valiéndose de la filosofía griega. una exigencia de fe. aparezca documentada entre ellos con diafanidad esta creencia. - El desarrollo posterior del judaísmo y la gran tradición religiosa y filo sófica cristiana incorporaron la creencia en el alma según los caracteres antes definidos. - Cristo afirma explícitamente la creencia en el alma y su inmortalidad. las verdades que quiere comunicar a los 291 LibrosEnRed . - La tradición hebrea incorporó paulatinamente la creencia en el alma y su inmortalidad. y tiene sus orígenes primeros en la religión y la filosofía india. Dios va revelando. y que solo en el siglo II a. por ser una verdad explícitamente manifiesta por Cristo. en su obra La resurrección de Jesucristo y la del hombre en la Biblia. como tal. no fue solo consecuencia de la influencia indo-helénica. por ser revelación explícita de Cristo.La reencarnación en el mensaje de Cristo personas. a partir de los últimos siglos antes del nacimiento de Cristo. en lo que respecta a la idea del alma. me parece de especial interés el juicio del teólogo Alejandro Díez Macho. afirma: “El que los hebreos no tuviesen la idea del alma tan bien cortada como la filosofía griega. que. por influencia de la tradición griega.C. la adquirió de la tradición india. en lo que respecta al cristianismo. sino también un fenómeno connatural a él. no quiere decir nada más que la revelación de la Biblia es progresiva. En ella. el asumir la existencia del alma como un constitutivo esencial de nuestro ser se vuelve. inmortal y de naturaleza divina no formaba parte de la cultura hebrea antigua. ella se vuelve una creencia genuinamente cristiana. que. por consiguiente.

Edit. podemos enunciar las siguientes: Paradigma Psicologista Racionalista Afectivista Significado o definición La mente-El yo psicológico La razón-El yo pensante La afectividad-El sentimiento Formalista (aristotélico-tomista) Forma sustancial de la materialidad corporal Espiritualista Divinizante 197 Entidad espiritual inmortal e inmaterial Esencia divina presente en el ser humano A.197 Este enfoque permite establecer que. por ese mismo designio logrará reconocer como propia la creencia en la reencarnación en su mensaje. si ello se mira con un espíritu ecuménico. gracias a la influencia que Dios está ejerciendo en ella en estos tiempos. 292 LibrosEnRed . que no terminó con la presencia histórica de Jesús. debido a la permanente voluntad sálvica y redentora de Dios. 1977. ¿Cuál es el significado más apropiado para definir el alma? ¿Qué comprensión del alma y la naturaleza humana se infiere de las expresiones de Cristo? Es fundamental precisar. filosofías. que aclarar el significado del alma reviste cierta complejidad por la gran cantidad de definiciones con que se ha asociado el término en las diversas religiones. A partir de estas conclusiones surge la necesidad de profundizar el análisis respecto de dos interrogantes fundamentales. asumimos que así como la tradición cristiana.Arcángelo Cerezzo Frex hombres”. sino que sigue haciéndose presente hoy y lo seguirá en el futuro. y que tanto en ellas como en las grandes tradiciones de sabiduría existen. Dado el ejemplo presentado. Haciendo un resumen sintético de las comprensiones que más frecuentemente se le ha dado al término alma. a través de los grandes maestros espirituales provenientes de la India. Fe Católica. por designio providencial. que la revelación es un proceso inacabado. culturas y usos del lenguaje. La resurrección de Jesucristo y la del hombre en la Biblia. además. ninguna religión agota la verdad de Dios. semillas del verbo que pueden ser un aporte en el enriquecimiento de las demás. Díez Macho. 98. ganó y enriqueció su comprensión del alma por la influencia indo-helénica. intentando dar respuesta a la primera interrogante. Madrid. utilizando lenguaje teológico cristiano. en definitiva. p.

Como tal. su comprensión queda más fielmente definida. es una traducción y propuesta muy poco afortunada. se puede afirmar que la comprensión más universal del significado del alma es que ella es una entidad espiritual. inmortal. que la definición más universal. a través de un paradigma integrador de carácter espiritualista divinizante. Además. el alma representa la naturaleza espiritual. es un hecho indesmentible. preexistente y trascendente al cuerpo. el reducir el significado del alma a la expresión aliento de vida. nihilista y pesimista en lo que se refiere a la trascenden cia. en lo que respecta a la gran tradición. Esta comprensión es inadecuada. por ser una clara transliteración conceptual. De hecho. subsistente. que pretendía. Es significativo señalar que la comprensión antes planteada representa en gran medida la defini- 293 LibrosEnRed . la cual representa nuestra íntima y esencial naturaleza. porque ello es más acorde a la mentalidad semita. en aras de validar su particular interpretación de la concepción cristiana del hombre como la más adecuada y verdadera. concepto que fue asimilado y adoptado por la gran tradición teológico-filosófica del cristianismo. inmortal. que es una de las comprensiones del ambiguo concepto hebreo nefesh. que por tener un origen divino posee la potencialidad de llegar a su plenificación en la unidad con su principio originario. significar lo que los griegos entendían por psique. inmaterial y de origen divino presente en la condición humana. en cuanto los hebreos carecían de un concepto equivalente a lo que ha significado el alma en la gran tradición. considerando su origen y trascendencia histórica y cultural. consensuada y recurrente del significado del alma. como afirmar que el significado más apropiado es la referencia a la persona concreta.La reencarnación en el mensaje de Cristo Personalizante Vitalista Hebreo La persona concreta La vida-El temple de ánimo Soplo. por su íntima relación con un concepto religioso de la vida. es la espiritualista. Sin embargo. que tiene fundamentos históricos irrefutables. la palabra alma es un término derivado del latín –ánima–. aliento de vida (Nefesh) De todos estos significados. con el agravante de que su concepción del hombre era materialista. lo cual contradice radicalmente el mensaje de Cristo. que es Dios. algunos se han enfatizado y otros negado en los diversos grupos religiosos cristianos. Completando la definición antes dada. inmaterial. En él. en su orientación fundamental. por sentir que era plenamente coincidente con su mensaje.

es también la naturaleza de lo divino. El Atman. que somos uno con la divinidad –“Yo y mi Padre somos uno y el mismo” (Juan. donde se afirma que en la mitología propia del orfismo. solo teorética. a su entendimiento. dados por grandes personajes históricos que la representan en las distintas tradiciones. textos teológicos exegéticos de los Vedas”. el término utilizado para significar esta definición espiritualista divinizante del alma antes citada es la palabra Atman. por consiguiente. la experiencia religiosa final es llegar a comprender vivencialmente que somos el Atman. en los Upanishadas. 17:21)–. el Atman. es pertinente nombrar: 198 Johannes Hirschberger.Arcángelo Cerezzo Frex ción pitagórico-platónica de la psique. Johannes Hirschberger. la cual es heredada de las tradiciones indo-arias. en su famosa Historia de la filosofía. Este concepto. y como tal. donde encontramos estas mismas ideas después del año 800 a. Solo por citar algunos. p. está la clara influencia de la religión y la filosofía indias.198 En la tradición india. de la tradición religiosa de la India. 294 LibrosEnRed . es decir. En síntesis. radicaliza dichas cualidades. “Para que todos seáis uno como yo y mi Padre somos uno” (Juan. En definitiva. 10:30). 44. como una de las bases de la cultura griega.C. en cuanto el Atman en su comprensión radical es uno e indiviso. Historia de la filosofía. que afirmaba que lo más interior e íntimo del alma es Dios mismo. siendo la naturaleza más íntima y radical de lo humano. se divide conceptualmente en jivatman –Atman singularizado– y paratman –Atman universalizado–. Herder. propio de la íntima tradición de la India. Esto es reconocido explícitamente por los historiadores de la filosofía. Edit. señala: “El suelo originario de estas doctrinas parece haber sido realmente la lejana India. en cuanto el Atman es inseparable de Dios –Brahman–. recordándonos el planteamiento de San Agustín. Como tal. la orientación semántica del término alma sigue la siguiente tradición fundamental: Cultura india Atman Cultura griega antigua Psique Cultura latina occidental Ánima-Alma Mensaje de Cristo: Alma = Atman Esta comprensión espiritualista divinizante presenta múltiples ejemplos. mas tal división es.

Si profundizamos en la segunda pregunta. el alma es sempiterna. porque existe un sustrato último. inmóvil y eternamente la misma”. por su parte. que tiene su origen en Dios y le da acceso a Él. tenía una naturaleza inmortal eterna y. asimismo. Tan profundo es su logos”. inmutable. porque no pueden matar el alma” (Mateo. como tal. miles de años antes de la era cristiana. ¿qué comprensión del alma y la naturaleza humana se infiere de las expresiones de Cristo?. El santo hindú Paramahansa Yogananda define el alma como el espíritu divino singularizado. 295 LibrosEnRed . 16:26)–. divina. porque Dios es. en definitiva. 10:28)– como su valor supremo –“Porque.La reencarnación en el mensaje de Cristo En las escrituras hindúes. reconocido como el filósofo cristia no de la interioridad. En la Grecia antigua. nunca encontrarás los límites de tu alma. inmortal y supremo en ella. su naturaleza inmortal y esencial. Krishna. inconmensurable y eterna […]. a la cual denominaba intelecto agente. en el Bhagavad Guita. Heráclito afirmaba que el alma –psique– tiene una naturaleza insondable y suprema: “Por cualquier dirección que sigas. La teológica cristiana más tradicional ha tendido a comprenderla como una sustancia espiritual e inmortal. como antes se declaró. En conclusión. o porque. Platón reconocía su condición superior y contemplativa que le permitía elevarse a lo divino. lo más interior a ella. es el vehículo para la ascesis personal a Dios. ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? (Mateo. expresado en la suprema idea del bien. describía las características del alma –atman– en los siguientes términos: “El alma es imperecedera […] indestructible. San Agustín. ya sea porque su totalidad es divina. afirmó también de manera explícita tanto el carácter inmortal del alma –“No os preocupéis por los que matan el cuerpo. omnipenetrante. Cristo. por sobre cualquier diferencia posible existe una plena convergencia en la naturaleza divina del alma. también que es lo propiamente constitutivo del hombre. en definitiva. debemos responder que ellas nos orientan claramente a la comprensión espiritualista divinizante. señalaba. que en el alma se encuentra Dios. Aristóteles. afirmaba que una condición del alma. siempre existente y primordial […]. No se la mata cuando se mata el cuerpo […].

” “El discípulo no es igual a su maestro. diríais a esa montaña: ‘Muévete’. pues no pueden matar el alma.” “No está escrito en vuestra ley: yo Identidad divina dije dioses sois. porque yo voy al Padre. ¿qué aprovechará el hom.” “Y la gloria que tú me diste.Condición suprema bre si ganare todo el mundo y perdiere su alma?” “Vuestro cuerpo es el templo del Inmanencia divina espíritu. será amado de Comunión divina mi Padre.” 296 LibrosEnRed . Si tuvierais fe como un grano de mostaza.” “Para que seáis uno como yo y mi Unidad divina Padre somos uno.” “Y quien me ama. pero si fuera perfeccionado. sería como su maestro. yo se Plenitud divina las he dado a ellos.” “Mas os digo yo que los que quedáis Omnipotencia divina en el mundo podéis hacer las cosas que yo hago y aún más.” “Sed perfectos como vuestro Padre Perfección divina que está en los Cielos es perfecto. y se movería. y yo también lo amaré y me manifestaré en él.Inmortalidad tan el cuerpo.Arcángelo Cerezzo Frex Visión de Cristo del ser humano y el alma Afirmación Cualidad “No os preocupéis por los que ma. y la escritura no puede ser quebrantada.” “Porque.

En definitiva. la omnipresencia y la omnipotencia divina. “Para que todos sean uno: como tú. ¿Creemos o no creemos. nos ama absolutamente y se dona absolutamente para que alcancemos nuestra plenitud es porque dicha plenitud es absoluta. como cristianos que somos. Si Dios. y en consecuencia. Así. Padre. debemos aceptar que podemos llegar a la plena unidad con Dios. Las expresiones expuestas nos ponen una prueba de fe. en las palabras y promesas de Cristo? Si respondemos que sí. en mí. y vuestro gozo sea cumplido. que la reconoce como lo íntimo y esencialmente propio de nuestra naturaleza como hijos de Dios que somos. pero al ser ella plenamente coincidente con la concepción originaria del hinduismo refuerza la posibilidad de asumir que Cristo conoció y avaló dicha tradición. y. porque Cristo así lo declara. todas las expectativas que señala la teología tradicional. en Cristo. Esto implica que reconoce un núcleo divino en la yoidad profunda del hombre.” Esta significación del alma y la naturaleza humana antes presentada la asumimos como consecuencia de la intuición directa que tenía Cristo de la verdad. y yo en 297 LibrosEnRed . toda la concepción de Cristo de la naturaleza humana y el alma es exactamente la misma que se ha planteado en la tradición religiosa más genuina de la India. asociadas a tener un cuerpo glorioso o una estancia existencial paradisíaca. La condición divina del alma hace asumir que en el estado humano subyace una dimensión ontológica plena y absoluta. la conciencia que está presente en la condición humana llega a la vivencia de que es un hijo de Dios. a la perfección suprema. a todos los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan. y como tal. Es muy significativo destacar que Cristo define claramente la naturaleza del alma con características trascendentales y divinas. oh. Por esto Cristo afirmó: “Mas a todos los que lo recibieron. expresada en la vivencia personal de la omnisciencia.” “Os he dicho estas cosas para que Felicidad y gozo beatífico mi propio gozo esté con vosotros. al tomar plena posesión de su alma. quedan muy disminuidas. además. Respecto de tal estado supremo. 1:12). en definitiva. su mismidad.La reencarnación en el mensaje de Cristo “Lo que hacéis al más pequeño de Omnisciencia y omnipresencia mis hermanos me lo hacéis a mí. porque Cristo ofrece mucho más que eso. como al amor absoluto y universal. que representa. que es uno con Dios.

cuyo autor es Daniel García. Si interpretamos que solamente está compuesto de cuerpo y alma –posición llamada dicotómica–. como lo expresan las tradiciones de sabiduría. todo cristiano. 17:21). o más bien. alma y espíritu. La visión dual del ser humano. sacada del artículo “La inmortalidad del alma”. Esta visión sustancial y divinizante es habitualmente rechazada por el discurso teológico tradicional.Arcángelo Cerezzo Frex ti. En definitiva. a su referente primero de verdad. que ha caracterizado a gran parte de la historia. debe ponerlo primero en la definición de cualquier tema doctrinal por sobre toda especulación teológica. que sean también ellos uno en nosotros” (Juan. 10:34-35). o por cuerpo. “No está escrito en vuestra ley: yo dije dioses sois. esto es. siendo rigurosos. que es Cristo. En este punto. la psíquica y la espiritual–. de esta manera. que reconoce tres factores o dimensiones en el ser humano –la física. Respecto de la legitimidad bíblica de asumir la opción trialista o tricotómica. refiriéndonos al componente inmaterial del hombre y utilizando en forma indistinta los términos alma o espíritu. profesor de teología y autor de escritos doctrinales y teológicos de América y Europa. sus expresiones son plenamente coincidentes con el enfoque propuesto. Acerca de los componentes esenciales del ser humano. es interesante señalar la siguiente cita. y la escritura no puede ser quebrantada” (Juan. como lo señalaba la teología tradicional al criticar erróneamente la posición reencarnatoria. en este caso. contradiciendo. el todo divino expresado en la singularidad. Ella representa el ámbito sin fronteras donde la conciencia que habita en la condición humana se encuentra con la conciencia divina. De modo que al hablar de la inmortalidad del alma estamos. y en ella se sustenta el temporal estado humano que experimentemos. En este orden. alma y espíritu –a este concepto se lo llama tricotomía–. por su fidelidad a Cristo. se ha orientado actualmente a una concepción trialista o tricotómica –como la llaman algunos–. esta sustancia divina es lo que somos. de cuerpo. el alma no es la mitad del hombre. diciendo que las escrituras no son totalmente claras al determinar si el hombre está compuesto por cuerpo y alma. En definitiva. es solo la ignorancia espiritual la que nos obstaculiza vivenciar esta verdad ontológica radical. y en el contenido analizado. en realidad. el alma 298 LibrosEnRed . En ella se señala: […] nos inclinamos por considerar al hombre compuesto de tres elementos. recordaremos algunos conceptos. El alma es mucho más que ello: es una parte del todo divino. tal como lo hacen las escrituras en muchas oportunidades.

también es aceptable. respectivamente–. el alma es el nexo entre el cuerpo y el espíritu. “La inmortalidad del alma”. Si concluimos. debemos enfatizar que la conceptualización habitual que se propondrá es la anteriormente establecida: hombre = cuerpo-mente-espíritu.com 299 LibrosEnRed . Esta reflexión nos permite asumir que existen ciertas equivalencias terminológicas en los conceptos que utilizan las antropologías trialistas o tricotómicas.La reencarnación en el mensaje de Cristo cumpliría dos funciones bien diferenciadas: una. no deja de ser interesante la dinámica que sugiere el autor del texto. que es la relación almacuerpo. en lo que respecta a la postura de esta obra. o diferenciarla de él. que el hombre está compuesto por tres elementos constituyentes. 199 Daniel García.riodevida. la división tricotómica que reconoce en la naturaleza humana las categorías de cuerpo. encontramos que el cuerpo no ofrece dificultad para ser identificado. alma-Dios. y este último es el que nos relaciona con Dios y representa lo más profundo de nuestro ser. Tanto para una como para otra interpretación –la posición dicotómica o la tricotómica. mente y espíritu– por considerar que representan de mejor manera la comprensión actual del fenómeno humano. lo que generaba interpretaciones inadecuadas.199 Si bien el punto que nos interesa destacar de esta cita es la legítima posibilidad de asumir una postura trialista en un concepto cristiano. en cuanto la tradición mezclaba usualmente ambas comprensiones de una forma difusa. http://www. porque tiene fundamento bíblico. Hecha esta aclaración. en orden a asimilar el significado del alma con el del espíritu. que apunta igualmente a afirmar una visión tricotómica del hombre. propone los conceptos –cuerpo. En ella se puede reconocer que se divide el significado del alma en lo psíquico –mente– y en lo espiritual –espíritu–. Sin embargo. encuentran los autores respaldo bíblico. ubicándola en un estado intermedio. mente y alma. en cambio. lo cual es plenamente válido. Nuestra postura. En ella se estaría haciendo equivalente el significado del alma respecto del espíritu. y otra. si ponemos el acento en la naturaleza espiritual y divina del alma.

San Pablo habla del cuerpo resucitado no está pensando en una resucitación del cadáver ni que la identidad del cuerpo presente y el cuerpo futuro se basa en la continuidad de un idéntico sus- 300 LibrosEnRed . en este orden. y como tal. por ejemplo. la recreación de su ser con su corporeidad particular y específica. la mente y el espíritu. de ese todo encarnado que definen como ser humano. y en consecuencia. en su concepto de cuerpo van desnaturalizando la condición propia del cuerpo carnal. en sus afirmaciones más apologéticas de su propia concepción. por un lado. la imagen y semejanza del hombre con Dios. En tal opción. La identidad y mismidad humana en la trascendencia Uno de los temas significativos de analizar en el orden antropológico es el problema de la identidad personal en la trascendencia. se puede afirmar que la opción antropológica más cercana a la conceptualización y comprensión del hombre que tiene mayor presencia en la actualidad es la visión trialista –que también tiene sustento bíblico–. sin embargo. que son el cuerpo. en definitiva. por consiguiente. el análisis escatológico que hace de los planteamientos de San Pablo el teólogo Juan Ruiz de la Peña en su obra La otra dimensión: Cuando. reafirmamos que no está negada la condición del alma. Así. la cual explica. plantean la continuidad del hombre.Arcángelo Cerezzo Frex Equivalencias de las antropologías tricotómicas Espíritu Mente Cuerpo Alma Mente Cuerpo Espíritu –dimensión espiritual y divina– Alma –dimensión psíquica– Cuerpo –dimensión somática– Como un resumen de todo lo antes dicho. Al realizar un análisis de tal contenido se puede constatar. que es el espíritu absoluto. al ser humano a través de tres categorías. se desdicen y entran en contradicción con sus propios planteamientos. la esencialidad profunda y permanente de nuestro ser. que los teó logos tradicionales. sino más bien escindida y reordenada en las dimensiones de lo psíquico y lo espiritual. y en el espíritu. en la mente quedaría el ámbito de los procesos psíquicos. Así. como acabamos de señalar anteriormente. Veamos.

al hablar de un yo idéntico. surge en el sujeto como consecuencia del conjunto de identificaciones que este tiene con una variedad de factores psíquicos y socioculturales. Edit. sino en la permanencia del mismo yo en las dos formas de existencia. etcétera. Entrando con mayor profundidad en el análisis. estamos afirmando que tiene una identidad particular que la distingue de las demás. adulto. es. Escatología cristiana. los cuales son variables y particulares. es decir. algo de lo cual podemos abstraer o purificar todas las notas particulares que representan la esencia misma de la corporeidad carnal. tamaño o caracteres propios del cuerpo carnal que este yo tuvo en el mundo. ningún elemento objetivo que podamos identificar respecto de la forma. son estados cambiantes que no agotan nuestra potencialidad de ser y no dan cuenta por sí mismos de un orden antropológicamente necesario. por ejemplo. como lo plantea la teología tradicional. se está afirmando que lo que trasciende no es en modo alguno un ser psicocorpóreo. Por lo tanto. 192. 301 LibrosEnRed .200 Juan Ruiz de la Peña habla. de un mismo yo que trasciende. Esto implica que la identidad se va construyendo y puede variar. un yo idéntico que trasciende más allá de la muerte. en el cual en su corporeidad no está el mismo sustrato material que tuvo en su vida.La reencarnación en el mensaje de Cristo trato material. libertino. exigible a una visión del hombre que asuma su existencia en una afiliación con lo absoluto y lo divino. se habla del problema de la crisis de identidad. en orden a encontrar una o a entrar en contradicción con la que hemos asumido. conservador. este yo idéntico. según se reconoce. Es este yo idéntico el que primero se manifiesta como un cuerpo psíquico y después se manifestará como un cuerpo espiritual. Sal Terrae. intelectual. como un moralista. en definitiva. de lo cual surgen preguntas lógicas e inevitables: ¿de qué trascendencia corporal estamos hablando? ¿Cómo se puede hablar de una trascendencia corporal que no puede dar cuenta de ninguna de las notas esenciales de la condición corpórea? Si la mismidad humana que propone la teología tradicional. la psíquica y la neumática. El autodefinirse co mo un niño. la identidad. es válido preguntarse: ¿con qué identidad 200 Juan Ruiz de la Peña. Así. en definitiva. Ahora. las cuales están ineludiblemente asociadas a la materialidad. la terrestre y la celeste. bohemio. revolucionario. y en consecuencia. surge la pregunta: ¿qué es lo que debemos entender por un concepto semejante? Y en este orden es pertinente preguntarse también por el problema de la identidad como concepto central desde el cual opera el sentido de mismidad que se quiere proponer. adolescente. Cuando decimos que una persona es ella –un yo idéntico– y no otra. de que es un mismo yo. anarquista. La otra dimensión. si es un yo idéntico el que trasciende. p.

De todo esto se puede concluir que en el paso de un estado a otro lo único que es posible pensar que trasciende. ¿con la que se ha formado como consecuencia del condicionamiento cultural o con la que en un acto libre opta por asumir? En otro orden. ¿Qué hay de común entre un pequeño bebé. porque tales actitudes son manifestadas recurrentemente en ella y la identifican en su manera de ser. tierno y dócil. Pues bien. inestable. el ser una existencia que se vivencia como existiendo por sobre cualquier calificación posible. y un senil y enjuto anciano que apenas logra recordar su propia vida? Solo una misma conciencia que ha vivenciado 302 LibrosEnRed . y en consecuencia. que ya no es la misma persona. que un mismo yo deja del ser el mismo. Si miramos el proceso que experimenta cualquier sujeto en su propia existencia presente. por lo tanto. poco sociable. implica un logro superior donde se superan todas las precariedades y limitaciones al entrar a la vida divina. inmadura.Arcángelo Cerezzo Frex trasciende?. al ubicar la comprensión del ser del hombre en el tema de la identidad se cae en la gran contradicción de negar en la trascendencia todo lo que en ocasiones hace identificable a una persona. ¿con la que asume como la más auténtica o con la que adopta por presiones psicosociales?. Es decir. al referirnos a la identidad particular de alguien. representando. la vivencia de ser un yo. que es una persona rabiosa. etcétera. se estaría negando tanto su identidad como la tesis de un yo idéntico que transciende de un estado a otro. ¿de qué continuidad de un yo idéntico estamos hablando? Así. acomplejada. del adolescente. estamos diciendo que este yo idéntico deja de ser idéntico. celosa. si al pasar una persona a tal condición todas estas debilidades y cualidades negativas que la identificaban dejan de ser o desaparecen de su personalidad. un fornido y pendenciero adolescente. por ejemplo. es una misma conciencia de ser. vemos que el cuerpo. basándonos en los mismos planteamientos de la teología tradicional. perezosa. depresiva. temperamental. ¿con la que se ha formado o con la que se está formando?. decimos. nerviosa. Por otro lado. ansiosa. del joven o la del adulto?. un trabajólico y neurótico adulto con sobrepeso. ¿con la que tiene actualmente y que después probablemente dejará de ser?. machista. si al pasar un mismo yo del estado terrestre al celeste deja todas las cualidades negativas que representan su particular identidad. cuando miramos el tema desde un enfoque más concreto. su identidad. en cuanto a una existencia particularmente determinada. del psíquico a lo espiritual. la personalidad y las circunstancias tienen cambios tan radicales que hacen casi irreconocible a una misma persona como tal. en lo que llamamos la identidad de una persona se reconocen debilidades y cualidades negativas. se afirma que el paso del estado terrestre al celeste. Así. ¿con la del niño. en definitiva.

De todo ello surgen dos deducciones importantes. que es perfectamente aceptable asumir que. situación que. en ocasiones con angustiosa. Sin embargo. en definitiva. Es decir que. a pesar de que varíe la identidad. tal autocuestionamiento antropológico. Así. el concepto de identidad es insuficiente y no explica en su radicalidad lo que es la mismidad del ser humano. que junto con el karma acumulado –las consecuencias que provocarán en el futuro nuestros actos pasados– le dan una cierta identidad básica y temporal a la conciencia que transmigra de un cuerpo a otro. En segundo lugar. como lo exige una visión teísta del ser humano. en toda la profundidad de dicha comprensión. La primera es que no se deja de ser el mismo yo. la condición variable de lo que llamamos identidad no da cuenta de un orden necesario. que es. De todo lo señalado surgen preguntas de fondo. Por lo tanto. es importante señalar que en la comprensión hinduista.La reencarnación en el mensaje de Cristo tales transformaciones. como tal. relativas a la mismidad de nuestro ser: ¿qué realmente somos? ¿Qué es lo que permanece y qué deja de ser al trascender a la plenitud de la vida divina? ¿Las cualidades de la personalidad son la esencia permanente e inmodificable de nuestro ser o existe otra condición central que las supera? ¿Existe una condición inmutable y eterna en la condición humana? ¿Cuál 303 LibrosEnRed . ocurre en una misma vida. y por ello es perfectamente válido asumir que al pasar de una encarnación a otra se puedan experimentar profundas transformaciones sin dejar de ser una misma entidad. la pregunta filosófica: ¿quién soy yo?. el concepto de identidad no es equivalente al de mismidad. es evidente que se pueden experimentar transformaciones radicales sin dejar de ser una conciencia individual determinada. lo que obstaculiza en alguna medida el aceptar plenamente la creencia en la reencarnación no está en la posibilidad de experimentar circunstancias radicalmente distintas en una futura vida. Con ello se establece que tal o cual forma de ser o actuar no necesariamente refleja lo que nuestro ser es realmente. de hecho. lo cual se logra gracias al poder cohesionador de la memoria. apasionada e inquisitiva radicalidad. Por consiguiente. una egoticidad en un distinto grado de purificación y autoconciencia. entre el paso de una encarnación a otra existen ciertas tendencias llamadas vasanas y ciertas impresiones que quedan en la conciencia. a pesar de que existan distintas identidades y roles muy diferentes en las diversas encarnaciones. mantiene una indefinición. en definitiva. como también un sentido de urgencia que hace a dicha persona interrogarse. al menos en lo que se refiere al común de las personas. sino más bien en la imposibilidad de recordarlo. dándoles un sentido proyectivo que representa la historia de un sujeto. y. llamadas sanskaras. no se deja por ello de ser la misma conciencia autovivenciando su existencia. a pesar de todo el peso de la estructura psicológica y cultural que un sujeto haya asumido.

Así. El yo real es llamado Atman. al desconocimiento vivencial de la profundidad y esencialidad de nuestro ser. particulares y transitorios de la existencia. En ella se habla tradicionalmente del yo ilusorio y el yo real. Tal inmanencia es explícitamente afirmada por Cristo: 304 LibrosEnRed . en definitiva. dualista o trialista–. así. el egotismo no es naturaleza. por la no identificación. que en su equivalente sería el espíritu o el alma. El yo real representa la mismidad permanente y plena. al identificar y limitar al Yo a una forma física. en cuanto deja de ser.Arcángelo Cerezzo Frex es nuestra mismidad? ¿Qué respuesta a estas interrogantes puede hacer una visión del ser humano que entiende su origen. en orden a las preguntas señaladas. por el desapego. La superación de dicha ignorancia recorre el camino opuesto a la egotización. liberada de todo condicionamiento. Es relevante señalar que en la visión hindú. La esencia de la egoticidad está en creer en primer lugar que nuestro ser es y se limita al cuerpo. la ascesis al yo real. presencia. por el apego al bien material y a la satisfacción temporal. que es desde este planteamiento el autoconcepto de un sujeto. con la egoticidad impermanente. El yo ilusorio representa la egoticidad o el ego. con la infinita y eterna gloria de Dios. etcétera. un momento histórico. finitos. la identificación y limitación de nuestro ser como el yo ilusorio. hacer presente la visión hinduista y reencarnacionista respecto de este punto. es en sí misma ilusoria y se debe solo a la ignorancia espiritual. de acuerdo con la comprensión que asumamos de tales conceptos como del enfoque antropológico adoptado –monista. sino solo un fenómeno que oculta la nouménica plenitud y realidad de nuestro verdadero ser. la presencia inmanente y siempre presente de Dios en nuestro ser. naturaleza y sentido de vida en relación con lo divino y absoluto? Es significativo. es para la filosofía hindú irreal. Como todo esto es variable y pasajero. en cuanto es impermanente. no reconociendo vivencialmente un orden necesario trascendente y pleno en el propio ser. no es el ser en sí mismo. una nacionalidad. Esto implica superar las apetencias por los bienes temporales y sacar de sí las adherencias que cubren ilusoriamente la imagen de nuestra yoidad profunda y plena. estas identificaciones son adherencias a la conciencia que la mantienen en la ilusión de ser pura contingencia. del yo real. dado por su identificación con los aspectos contingentes. irreducible y sublime de nuestro ser. una actividad. El yo real es. un lugar geográfico. donde se encuentra el arraigo y la unidad con lo absoluto. si la limitación al ego se da por la identificación con lo contingente y particular. Por esto. la esencia trascendente. una socie dad determinada. la imagen y semejanza de Dios en nuestra naturaleza. y con ello establecer una identidad psicocorpórea y culturalmente condicionada.

como tal. se resuelve en su expresión más radical y definitiva en la respuesta: “soy el que soy. que su mismidad responde a la naturaleza de Dios. ello se produce al expresar y al hacer sentir a la criatura la experiencia arrobadora de su esencial divinidad. que su ser en su expresión verdadera y permanente es divino. es decir. Desocultar la presencia viva de Dios en nosotros mismos y en todo. Dicha presencia de Dios está íntimamente asociada a nuestro ser. y en los que reconoce el hinduismo al interior de su tradición religiosa. que en la radicalidad ontológica del ser del hombre mora la conciencia infinita de Dios. dentro de un patrón común de plenitud espiritual que los iguala –el ananda o gozo místico–. Porque tuve hambre y no me disteis de comer. en la tradición hindú. Premananda. Así. estuve desnudo y me cubristeis. participando como presencia sintiente en la singularidad de la criatura. Brahmananda. Vijoyananda. tuve sed y no me disteis de beber.La reencarnación en el mensaje de Cristo Porque tuve hambre y me disteis de comer. si no lo hicisteis a uno de estos más pequeños. algunos más ensimismados o silenciosos. etcétera. enfermo y en la cárcel y no me visitasteis. En el orden vivencial. Esa íntima. algunos eran más severos. fui forastero y no me recogisteis. Para que todo lo anteriormente señalado no sea comprendido erróneamente. también es significativo hacer notar que en los grandes líderes espirituales de humanidad. a personajes tales como Vivekananda. de cierto os digo. de os cierto os digo. De este modo. el llegar al autodescubrimiento de esa divinidad oculta y siempre presente es la misión y enseñanza de Cristo y de todos los grandes maestros espirituales de la humanidad. ciertos perfiles caracterológicos que los distinguían particularmente. algunos de actitud inquisitiva o sentimiento devocional. en la cárcel y vinisteis a mí. tuve sed y me disteis de beber. a mí me lo hicisteis. en definitiva. en cuanto lo hicisteis a uno de mis hermanos más pequeños. Sivananda. experiencia que la hace recogerse hacia la centralidad de su ser para autorreconocerse como una entidad espiritual liberada de todo condicionamiento y limitación. y en todos. se refleja. 25:35-45). En este orden. Yogananda. fui forastero y me recogisteis. otros de un carácter más dulcificado. donde siente y recibe como propio el bien y el mal que ella misma vivencia.” ya sea eso asumido como una condición innata o como un don magnánimo dado por Dios al hombre. otros más expresivos. estuve desnudo y no me cubristeis. digna de ser amada en plenitud y con la potencialidad de expresar dicho amor ilimitado. en perfecta quietud y gozo trascendental. Backtananda. como tal. como una entidad divina. otros más activos o de servicio social. 305 LibrosEnRed . tampoco a mí me lo hicisteis (Mateo. enfermo y me visitasteis. la permanente interrogante: ¿quién soy yo?. inmanente e indisoluble asociación refleja.

sin intuir la dimensión necesaria. El sentido de 306 LibrosEnRed . y con mayor razón de las encarnaciones divinas o avatares. Así.Arcángelo Cerezzo Frex etcétera. es relevante destacar que en la ascesis a ese nivel superior y divino. etcétera– en su existencia temporal. como deber moral fundamental y orientación final de la existencia personal. profunda. existen dos tendencias fundamentales. sin contradicción a un mismo propósito. devoción. servicio. cualificación u objetivación. señalada de manera recurrente en la religiosidad cristiana –“si alguno quiere venir en pos de mí. tras el perfil psicológico de Jesús estaba Cristo. inmutable de Dios. la singularización representa solo un rol temporal. la naturaleza del yo ilusorio está en la identificación y. en definitiva. existe una condición insondable que supera la expresión concreta de su manifestación específica en el mundo. Por consiguiente. Tras el aparente carácter dilemático de ambas afirmaciones. De esto se infiere que en el concepto hindú. estando en la mismidad única. se les asignaba tal nombre. el patrón que denota la ascesis al yo real es la bondad o el sentir expansivo e incluyente del amor que busca el bien para todos los seres. que supera toda limitación. el estar en la mismidad profunda divina no niega la posibilidad de asumir una identidad en nuestra presencia en el mundo. niéguese a sí mismo” (Mateo. Así. que los diferenciaba a unos de otros. Profundizando en este punto. en la limitación a una cierta personalidad estructurada desde un nivel psicosomático y/o cultural. eterna. a la búsqueda del bienestar particular y excluyente. estaba Dios. La expresión que antecede da a conocer una actitud o forma de ser que los representaba particularmente –discernimiento. que son la de afirmación y la de negación. en la gran tradición religiosa y de sabiduría de la humanidad. su patrón de autoafirmación apunta al egoísmo. al igual que se está en un cuerpo sin estar confinado ni condicionado por él. La primera se expresa en la máxima: ¡co nócete a ti mismo!. ellas expresan. que representa el logro común de todos. Desde estos criterios. manifestaban ciertos rasgos de personalidad particular. 16:24)–. De aquí que el hinduismo señala que detrás de la manifestación singularizada de los iluminados o maestros espirituales. en su forma de ser. sino más bien que representa el expresarla sin estar limitado a ella. si al yo ilusorio. ya sea por la autoindagación radical o por la superación del egotismo limitante y superficial. en cuanto lo único esencial y permanente es su incondicionada y sublime naturaleza divina. desocultar o descubrir. que es el encuentro con una mismidad plena que debemos alcanzar. representando un rol en el acontecer humano que no limitaba de modo alguno su total divinidad. a la identidad egótica. La segunda se representa en la expresión: ¡niégate a ti mismo!. sin estar reducido a ella. donde el término ananda significa gozo místico o bienaventuranza. sublime y liberada de todo condicionamiento que tiene nuestro más íntimo ser. En tal estado se expresa una personalidad. Así.

5:48)–. Sois Dios. un camino contrario al propuesto por Cristo. ha reforzado en el autoconcepto de millares de cristianos la identificación con el egotismo. 16:25)–. lo cual muestra de manera inequívoca que la negación apunta directamente al yo ilusorio de la filosofía hindú –el ego–. por lo tanto. Soy Dios Hijo en perfecta comunión con Dios Padre. Es decir.” (I Corintios. en el orden antropológico. un mismo espíritu es con Él. No sois el cuerpo. donde se nos muestra nuestra mismidad divina y gloriosa. obnubilando con ello la necesidad ineludible que tiene de perseverar y esforzarse por llegar a la comunión con 307 LibrosEnRed . de la inmaculada imagen de Dios presente en nosotros.La reencarnación en el mensaje de Cristo negación obedece. También. “El que se une al Señor. Sois la imagen de Dios Padre reflejada en vosotros. a la superación de una identidad egoísta y autoconcentrada en propósitos individualistas como vía de ascesis a la comunión con Dios y a la realización de nuestro ser en plenitud. en lo referente a la naturaleza de nuestro ser: No sois carnalidad. Cristo está diciendo. Cristo. Al afirmar la condición pecadora del hombre y someterlo a la mecanizante actitud de autoafirmar sus supuestas culpas. con la precaria autocomprensión egótica que obstaculiza y obnubila la intuición de la condición divina de nuestro ser. 6:17) El sistemático adoctrinamiento que ha desarrollado el cristianismo institucionalizado ha recorrido. según declara San Agustín. que está en la unidad con la perfección absoluta de Dios –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. por lo tanto. al postular una gracia absolutista. lamentablemente. Porque si el mal no es sustancial. el pecado tampoco es naturaleza. No sois un ego. niega lo que no es para manifestar lo que es. en aras del encuentro del yo real –el espíritu o alma–. ha cometido el error de minimizar la autoconfianza del hombre en sus fuerzas espirituales para superar las limitaciones y precariedades. está afirmando: ¡niégate para ser en plenitud!. afirmó el imperativo de llegar a la plena perfección de nosotros mismos. Sois espíritu. en concordancia con tal negación. niega al no ser para que se exprese su ser divino –“porque ¿qué aprovecha el hombre si ganara todo el mundo y perdiera su alma?” (Mateo.

“¿De qué le vale al hombre ganarlo todo si pierde su alma?”. 308 LibrosEnRed . En términos más explícitos. 10:34-35)–. en la profunda experiencia mística. Además. San Agustín señalaba que nuestro ser más esencial es el alma. estableciendo que en Oriente se afirma que el hombre es esencialmente divino y que. En este mismo orden. el cristianismo establecería supuestamente que en cuando al hombre. se puede inferir la afirmación de una condición suprema en nuestro ser.Arcángelo Cerezzo Frex Dios. la postura cristiana señala más bien que él es una creatura. la propuesta de la trascendencia que presenta la teología tradicional en su escatología es ambigua y errónea. existen contenidos que hacen pensar que la posibilidad de una condición intrínsecamente divina en la naturaleza humana no es ajena al mensaje de Cristo. en cambio. su ascensión a lo divino es algo providencial que le viene por gracia y no porque su naturaleza en sí misma sea divina. la imagen y semejanza de lo divino en la inmanencia humana. en definitiva. 6:19)–. Sin embargo. que no ha sabido dar cuenta de que somos hijos de Dios. Esto equivale a decir. y no en la mera especulación filosófico-teológica. en definitiva. Respecto de tal postura. y como tal. Es significativo señalar que la teología tradicional ha intentado habitual mente poner distancia entre su supuesta visión cristiana del ser humano y la concepción de las religiones orientales. “El Reino de Dios está dentro de vosotros”. por ser una creatura. de su revelación fundamental. al abocarse a una apología de la carnalidad. que ha tergiversado la comprensión del verdadero mensaje de Cristo. y la escritura no puede ser quebrantada” (Juan. Por ello. la divinidad está solo reservada a Dios como un otro absoluto y radicalmente distinto de lo creado. solo es posible de ser aclarada en su radicalidad. esencial a él. ha mantenido a los cristianos en una errática visión. que la esencia profunda de nuestra yoidad es divina –“Vuestro cuerpo es el templo del espíritu” (I Corintios. y la escritura no puede ser quebrantada”. sino. en definitiva. Así. en última instancia. creemos que. cuando Cristo afirma: “acaso no está escrito: dioses soy. Al dar a lo corporal un carácter esencial. esto implicaría que mientras Oriente establece que el núcleo central de la yoidad humana es divino y el problema es que el hombre por su ignorancia espiritual ha olvidado eso o por su precariedad moral ha perdido contacto con su íntima esencia. y que en lo más íntimo de ella está Dios. ha reforzado un falso sentido de la mismidad de nuestro ser. que nos dice: ¡Sois Dios bajo el velo de la ignorancia espiritual! –“no está escrito en vuestra ley: yo dije dioses sois. en cuanto se sustenta. obstaculizando la intuición de nuestra espiritual naturaleza. por el contrario. en su visión antropología superficial que no ha logrado intuir ni declarar en la estructura ontológica real del ser humano su afiliación profunda con Dios.

Profundizando en lo antes señalado. porque yo voy al Padre” (Juan. y a la afirmación recurrente de la condición pecadora del hombre por sobre su filiación y cercanía con lo divino. el cual ve a Dios como un objeto de adoración y amor. como un otro supremo con el cual debemos llegar a unificarnos. en el hinduismo. Por sobre cualquier controversia que pueda generar este tema es un hecho evidente que Cristo muestra la experiencia última de Dios como un estado de perfecta y total unidad beatífica con él. al leer los relatos de los grandes místicos cristianos. 5:48). la experiencia de encontrarse con Dios se vuelve concomitante con la de encontrarse a sí mismo. Uno es el camino del ñana o de la sabiduría. estos muestran a Dios como algo íntimamente propio. También. “De cierto os digo que el que cree en mí hará las obras que yo hago e incluso más. se puede establecer 309 LibrosEnRed . a través de la práctica devocional y la adoración mística. por su concepción supradualista y polidoctrinaria. centrando. De hecho. como viniendo desde la raíz primera de nuestra propia subjetividad. 14:12)–. se aceptan sin contradicción dos caminos fundamentales para llegar a Dios. Así. El otro camino es el del bakty o de la devoción. como tal. que parte de la convicción de que nuestro ser es esencialmente divino. lo cual es absolutamente coincidente con la concepción hinduista. a una mirada mayestática de Dios. Así lo expresa apasionadamente Santa Teresa: Esta divina pasión del amor con que yo vivo. ha hecho a Dios mi cautivo y libre mi corazón. nos instan a reconocer nuestra filiación profunda con Dios. distante de la experiencia humana. en gran medida. toda su práctica religiosa en la afirmación de tal convicción. muy por el contrario. podemos notar que la experiencia de Dios se va mostrando a los grandes santos como una vivencia de plenificación del propio ser. donde lo divino entra en el campo de la conciencia personal. y nuestro supremo potencial –“Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto” (Mateo. Esta dicotomía propuesta por la teología tradicional responde. Si vemos las expresiones de Cristo.La reencarnación en el mensaje de Cristo Si vemos la gran tradición mística del cristianismo. Y causa en mí tal pasión ver a Dios mi prisionero que muero porque no muero.

al igual que el actor puede desempeñar los más variados papeles sin quedar restringido a ninguno de ellos en particular. por el contrario. - El cambio de cuerpo implica el dejar de ser la misma persona. podemos establecer que esta supuesta oposición o dicotomía entre la visión cristiana y la oriental del hombre no es tal. las cuales procedo a enumerar: - Hace desaparecer la personalidad e identidad de cada ser. Por lo tanto. el camino religioso en esta filosofía está en la autoafirmación perso nal de tal convicción –“yo soy Brahmán”–. en lo que respecta al tema general abordado. las que definen de diferentes formas la relación del hombre con Dios. debemos señalar que la reencarnación no niega la personalidad y la identidad individual. Respecto de la primera. En tal caso. La segunda –monista o advaita. en busca de comulgar con él. pero sin agotar la potencialidad de ser en ellas. la identidad y la mismidad humana en la trascendencia. como tal. sino que. expresa la potencialidad de manifestar múltiples personalidades e identidades. una cierta identidad trascendente que abarca su proceso reencarnatorio total. en aras de llegar a la experiencia definitiva de tal unidad. en cuanto el yo en su radicalidad no queda reducido a una identidad psicológica transitoria. que se somete a su voluntad. tanto porque la concepción cristiana tiene muchos elementos de la visión oriental. Finalmente. radicalmente distinto del ser humano. existen puntos de gran convergencia. una unidad. en su esencialidad. la actitud que debemos tener ante lo divino es la del devoto humilde y amante.Arcángelo Cerezzo Frex que las opciones antes presentadas están asociadas a las llamadas filosofías dualistas o monistas. En 310 LibrosEnRed . - Niega el yo - Propone como ser propio un alma innominada. Muy por el contrario. A la segunda crítica. según la terminología hindú– responde a la idea de que Dios y el hombre son. se debe indicar que ella más bien devela o muestra el verdadero yo. Por lo demás. como por el hecho de que esta última posee conceptos que se adaptan y responden plenamente al espíritu cristiano. En base a todo lo señalado. nadificando el ser personal. es decir. La primera –dualista– ve lo divino como trascendente. como un otro absoluto. se responderá puntualmente a algunas críticas y descalificaciones que se plantean respecto de la reencarnación. cada ente reencarnante tiene una unicidad e irrepetibilidad en la creación de Dios que le da. que afirma que esta creencia niega el yo.

se debe aclarar que si entendemos la naturaleza de la persona humana como una realidad psicofísica fija. en su comprensión última. las cuales poseen diversos matices. de acuerdo con la perspectiva o radicalidad con que se asuma el problema. la cual se consuma en su eterno vínculo con la suprema persona. es decir. como el cambio permanente al cual está sometida su existencia. podemos afirmar que la comprensión de lo que es el ser humano presenta distintos niveles de profundidad. sino que le revela su más plena humanidad. que es consecuencia de identificar la conciencia con lo finito y temporal. por el contrario. Esto implica que. reconocemos en la persona su inagotable potencialidad de ser. al todo pleno. También por el hecho de que existen diversas filosofías en la cultura India. que ve al ser humano dentro de un proceso macrotemporal reencarnatorio. está en unidad con Dios y. lo que obstaculiza vivenciar tal condición. y es solo la ignorancia. Ese es su estado real y permanente. ocupando diversos cuerpos –“así como en este cuerpo el alma se corporifica continuamente. Dios manifestado. el ser humano es intrínsecamente divino. pero si. por el contrario. deberíamos conceder a tal crítica. no niega ni nadifica al ser humano. en definitiva. que tienen como punto en común las grandes creencias en torno a la reencarnación. rica en doctrinas metafísicas. respecto de la última crítica. su libertad para crecer y ser más. sino que ello permite. El concepto reencarnacionista del hombre y su posibilidad en el mensaje cristiano En aras de dar mayor claridad a la antropología implícita en el reencarnacionismo hinduista. el karma y el dharma. es. En el mayor nivel de radicalidad se puede reconocer que esta antropología responde a un monismo divinizante. al contrario. sino. que afirma que el cambio de cuerpos implica negar la continuidad de una misma persona. En una segunda mirada. Finalmente. cuando llega 311 LibrosEnRed . rígida e inmodificable.La reencarnación en el mensaje de Cristo lo referente a la tercera. en forma similar. el hinduismo plantea un monismo psicoespiritualista. que somos almas inmortales con psiquismo que transmigramos por distintas dimensiones. que se agota en una circunstancia histórica única. realizar el proyecto personal en toda su plenitud. que es Dios. pasando de la niñez a la juventud y luego a la vejez. se debe aclarar que la reencarnación no orienta a una nada. deberíamos. ella muestra a la persona trascendental. en tal caso. Así. afirmar que no se deja de ser la misma persona por el hecho de pasar de una encarnación a otra. más bien. su condición de ser siempre un proyecto inacabado.

Ella representa nuestro yo permanente. En este orden. El atman presenta tanto una dimensión singularizada y particular –jivatman– como una universal –paratman–. es una condición variable. en este sentido. en distinción de Purusha. respecto de que la verdad última es que el atman es uno e indiviso. inmutable. la cual es indestructible. omnipenetrante. según la filosofía sankhya de Kapila. en forma similar. El cuerpo. unidas temporalmente. en cuanto obedece. el alma es […] sempiterna. La primera puede ser catalogada como un monodualismo. desechando las viejas. está sujeto a la destrucción […]. Prakriti representa el origen de los aspectos físico y mental del universo. inconmensurable y eterna. En una tercera comprensión. tal como una persona se pone nuevas vestiduras. se pueden reconocer dos opciones antropológicas. solo el cuerpo material de la entidad viviente. el Bhagavad Guita describe tal condición en los siguientes términos: Sabed que aquello que penetra todo el cuerpo es indestructible. con características divinas. en la comprensión hinduista ella no está limitada solo al ser humano. a la estructura dual de la mente y a la comprensión de quien no ha logrado aún la realización espiritual. nadie puede destruir el alma imperecedera […]. que son Purusha y Prakriti. que es su origen espiritual. por lo tanto. eterna. el alma pasa de un cuerpo a otro (Bhagavad Guita)–. No se la mata cuando se mata al cuerpo […]. pero con el matiz monista que establece que no es el ser esencial el que se divide en sí mismo. abandonando los viejos […]. Según Ramacharaka. y en consecuencia. El ser humano estaría compuesto. una monodualista y otra trialista. en cuanto establece que hay una dimensión esencial y otra accidental. se escinde una totalidad divisible y momentánea. sino que dicho ser esencial deja. impermanente y temporal. que ve al ser humano en su condición encarnada e inmanente en este mundo. según la filo sofía hindú.Arcángelo Cerezzo Frex la muerte. de alma –o atman– y cuerpo –sarira–. nunca hay nacimiento y muerte para el alma […]. El alma o atman. el alma acepta nuevos cuerpos materiales. 312 LibrosEnRed . nuestro ser esencial. Esta concepción dual tiene relación con un dualismo universal. en categorías aristotélicas. son las dos bases del concepto del universo. se describe con características absolutas. el alma es innaciente. por el contrario. y no una sustancial y permanente. Tal división es solo una verdad aparente. El alma de naturaleza espiritual es inmortal y plena. como se puede visualizar. que divide lo existente en dos conceptos fundamentales. lo accidental. inmóvil y eternamente la misma. Como tal. siempre existente y primordial.

la inteligencia –buddhi–. liberándonos con ello de la autocomprensión egótica para llegar a la vivencia de que somos el atman absoluto. lo que transmigra es el ego o ahankara. formándo se una autocomprensión limitada y contingente del propio ser –el ego o ahankara–. Estas categorías permiten. inmutable y esencial con la mutabilidad y transitoriedad de la condición corpórea. aparece una segunda opción para comprender al ser humano en su condición encarnada. que es inmutable y eterno. que supera la polarización que normalmente presenta un dualismo y permite comprender cómo se vincula y relaciona esta condición espiritual divina. Estos factores son. deseos e identificaciones con la realidad espacio-temporal. mente –chitta– y atman –alma o espíritu–.La reencarnación en el mensaje de Cristo En esta visión dual del ser humano se percibe una polarización radical entre una dimensión divina. y en la misma línea. al ser orientada la conciencia a la raíz primera del ser –el atman–. mas ¿cómo comprender dicha inmanencia plena y absoluta desde 313 LibrosEnRed . la mente –chitta–. la conciencia –chit–. que explica la naturaleza humana bajo la tríada de cuerpo –sarira–. El proceso encarnatorio va haciendo que dichas tendencias. ella tiende a generar una identificación de la yoidad con el cuerpo. En definitiva. el ego –ahankara–. por ser nuestra naturaleza esencial y permanente. Estos tres factores se vivencian y están interconectados por el flujo de la conciencia –chit–. como lo señalamos. un entendimiento más funcional de la estructura humana. La más consensuada es la primera. deseos e identificaciones se vayan paulatinamente superando. Así. en lo esencial. Por el contrario. en la comprensión que existe del ser humano tanto en el mismo Bhagavad Guita como en la doctrina de los grandes exponentes del hinduismo se reconocen también otros factores que le dan mayor complejidad a dicha comprensión. que es una antropología trialista –tres factores– o tetrádica –cuatro factores–. Esto es consecuencia de un ensimismamiento radical y del aquietamiento y control de la mente –chitta–. es decir. las tendencias –vasanas–. Basándonos en las categorías antes nombradas. de acuerdo con la comprensión que se dé a dichos términos. lo cual permite llegar a la plena comprensión y autorrealización de sí mismo. inmutable y absoluta respecto de otra relativa. está siempre presente en nosotros como nuestra mismidad inmutable y perfecta. junto con el atman y sarira –cuerpo y alma–. Sin embargo. una yoidad insustancial que proyecta su existencia. se logra alcanzar el yo real. El atman. al proyectarse la conciencia hacia la realidad objetiva espacio-temporal. avanzar a una comprensión más detallada de la estructura y funcionalidad del ser humano. temporal y mutable. las impresiones mentales –sanskaras– y las percepciones psicosensoriales –manas–. producto de un conjunto de tendencias –vasanas–.

estamos cotidianamente en la vivencia del atman. Según Ramana. solo sigue siendo una burbuja en aquel y se llama Jiva o alma individual. El yo real es continuo e inafectado. el pensamiento del yo. El yo real existe en todo momento como un transversal siempre presente en los tres estados de la conciencia. De hecho. El yo es inmutable. lo que queda inmutable es el yo. Tan pronto se despierta. Cuando estamos profundamente dormidos. el ego. usted dice que es fulano de tal y reconoce el mundo. Al aparecer en la vigilia el pensamiento. la raíz primera y el soporte del ego. Veamos algunas expresiones directas de Ramana Maharshi que son muy interesantes de reflexionar: En realidad.Arcángelo Cerezzo Frex un orden fenomenológico más cercano a la vivencia que todo ser tiene de su yoidad? Ramana Maharshi. el ego que reencarna pertenece al plano inferior. Por lo tanto. el que se interpuso es el ego. que genera el sentimiento de la precariedad y el sufrimiento existencial. 314 LibrosEnRed . esto implica realización. ilimitada. que es. aquello que está más allá del ego es la conciencia pura. el ego o yo ilusorio. inquieta a la conciencia. donde sentimos nuestra indivisa. Con él se manifiesta una limitada autocomprensión de nuestro ser. mas al despertar. en definitiva. surge en la mente la idea del yo. al entrar al estado de sushupti. El yo real ininterrumpido es el océano infinito. gozosa e inmutable naturaleza. otro de los grandes exponentes de la espiritualidad de la India. el estado onírico –svapna– y el estado del sueño sin sueños –sushupti–. Produzca el estado de reposo del sueño profundo en el estado de vigilia. Pero usted existe siempre. Entonces permanecemos como el yo puro. el yo real. lo que estaba en el sueño profundo sigue existiendo también ahora. El estado vigil –jagrat–. Lo que surge y entra en ocaso es el ego. en una simultaneidad y correspondencia. velando la intuición del yo puro y haciendo aparecer. el atman o yo real existe siempre en nuestro ser como el substratum puro y liberado de todo condicionamiento e identificación. explica esta cuestión en el orden antes preguntado. somos felices. producto de que la mente no está purificada. por estar identificada con las impresiones y los pensamientos. La naturaleza del yo es la dicha. conciencia y gozo absoluto –sat-chit-ananda–. Eso es el ego que surge y se hunde periódicamente. La mente apaciguada es lo supremo. Su naturaleza es existencia.

en definitiva. El punto de fondo es asumir que somos temporalmente humanos. es descrito con detalle en la famosa obra mística titulada La autobiografía de un Yogui. p. condición que también muta al pasar al universo causal. y el cuerpo físico o material. Tomos I-II-III. el cual representa.La reencarnación en el mensaje de Cristo El Samadhi –estado de gozo y plena autoconciencia– es nuestro estado natural. 201 Pláticas con Sri Ramana Maharshi. siempre existente e ilimitada naturaleza del yo real. dejamos nuestros caracteres antropomórficos y adoptamos los que corresponden a un ser astral. el camino del Ñana yoga. el mismo yo real–. 211-212. De tal estado. Todas estas transformaciones se producen sin por ello dejar de ser una misma entidad que autodescubre su absoluta naturaleza. lo cual representa el camino del Backty yoga. el concepto que quizá más profundamente representa la concepción del ser humano que propone el reencarnacionismo podría definirse en categorías filosóficas como un trascendentalismo metantropológico. donde asumimos una naturaleza acorde a tal condición. Corre subterráneamente en los tres estados –jagrat-svapna-sushupti–. en fin. Tal ensimismamiento y ascesis purificatoria se logra básicamente por dos procesos: la autoindagación radical que Ramana Maharshi denomina vichara. pero al dejar esta dimensión después de la muerte física y entrar en lo que los hindúes llaman el universo astral. De todas las características que hemos analizado en este tema. ella es eterna y plena en perfección. y tres niveles de manifestación objetiva. Edit. en cuanto nuestra mismidad es de naturaleza absoluta y divina. pero este rebasa y no se agota en la condición humana. autoconciencia que se va profundizando al entrar en estadios más profundos de realidad y superar paulatinamente la propia ignorancia espiritual. Este concepto implica que nuestro ser es y se consuma en una autoexperiencia trascendental. como tal. vivenciando la permanente. Kier.201 Los pensamientos antes señalados permiten establecer que a través del control y purificación de la mente se logra trascender la inquieta e insustancial naturaleza del ego. que representa la convicción de fe de la gran tradición de la India. Todo ello. o la devoción y sumisión incondicional a Dios –que es. el ser humano participa. donde nuestra conciencia debe ocupar una corporeidad y personalidad antropomórficamente estructurada. 315 LibrosEnRed . pero esencial y eternamente divinos. que son el cuerpo causal o ideacional. esto en la comprensión de que habría un sustrato puro e irreductible en nuestro ser. La condición humana es propia de la realidad de este mundo. que es el Atman. el cuerpo astral o bioenergético.

definir lo que es el hombre. pero no menos real. generado por el despliegue evolutivo. Esta comprensión podría ser perfectamente asimilada por el concepto reencarnacionista del hombre antes presentado. sin por ello dejar de ser y expresar la vida y la conciencia de una forma distinta. aunque parezca paradojal. tiene un pleno significado la conocida expresión que señala que no es lo humano lo que tiene experiencias espirituales. tiene cabida. pero con la correcta comprensión de que lo que llamamos lo humano no es una condición definitiva donde se agota toda nuestra potencialidad de ser. que representa su naturaleza última y definitiva. Esto se puede justificar en distintos órdenes. En consecuencia. el cual es un todo unificado e indivisible. sino en aclarar cuál es la naturaleza esencial de la conciencia que se expresa en el estado humano. es el Atman. en la propuesta de que la naturaleza humana no se concibe sin una condición corpórea carnal y antropomórficamente definida. Como una reflexión final de este contenido se puede establecer que la propuesta antropológica reencarnacionista responde más a una visión unificante que dualizante de la naturaleza de nuestro ser. 316 LibrosEnRed . se puede afirmar que la antropología presente en el reencarnacionismo podría asimilar una u otra posición –con ciertos matices lógicos. es decir. según el enfoque y énfasis que se ponga en la comprensión de lo humano– o mostrar una visión renovada que proponga una nueva síntesis comprensiva del problema. Intentando sintetizar todo lo antes expuesto. que el hombre no es tal sin su cuerpo y su condición encarnada. desde una mirada estática de la condición humana. La pregunta más radical no está. presentado por la teología cristiana oficial. En su nivel más radical. en definitiva. la posición que propone la teología cristiana oficial respecto del carácter unitario del ser humano. sino solo un estado temporal. Un concepto evolutivo espiritualista del fenómeno humano responde de mucha mejor manera a una comprensión actual del tema del hombre y viene a dar solución a estas clásicas dicotomías de la antropología tradicional. En este sentido. al dejar los caracteres antropomórficos y carnales. no responde al carácter dinámico de su propia vida y de la realidad en general. Esto implica que. en responder qué es el hombre. entre el dualismo antropológico y la concepción unitaria del ser humano. sino más bien que es el espíritu el que está experimentando el estado humano. incluso en su definición más estricta.Arcángelo Cerezzo Frex Es interesante hacer notar que en esta perspectiva. en alguna medida. porque afirma que el ser esencial presente en la condición humana. si hiciéramos una relectura de toda la antropología que se infiere del reencarnacionismo a partir del paradigma dilemático. efectivamente dejamos de ser seres humanos. En este contexto.

con firme convicción. En este orden. que le imputaríamos provisionalmente un dualismo antropológico a la visión de Cristo. sería unitaria al enfatizar la necesidad de establecer una relación armoniosa entre el cuerpo. porque sería una entidad psicoespiritual que pasa como una unidad que transmigra de un cuerpo a otro sin dividirse en sí misma. si bien no sería asumida como sustancial. en primer lugar. sino. al mostrar un significado espiritualista divinizante del alma. la dimensión psíquica de la condición humana está tácitamente declarada en sus expresiones en un orden que el dualismo no permite explicitar debidamente. Por esto. 317 LibrosEnRed . Esta unidad. la mente y el espíritu. a la aceptación total de una visión unitaria del hombre en lo que respecta al supuesto fundamental de que no se puede entender lo humano sin una corporeidad antropomórfica encarnada y situada.La reencarnación en el mensaje de Cristo también en la comprensión transmigratoria de su ser. Después de recorrer el tema. al iniciar el capítulo. sino temporal y funcional. responde en gran medida a una comprensión unitaria del hombre. dado que tal término responde a lo que plantea la teología cristiana tradicional en lo que respecta a la relación e inclusión de lo corpóreo en la condición humana. en una mirada analítica más profunda. Hemos hablado de las dos categorías anteriores como posturas unifican tes. Tal posibilidad sería aceptable en el reencarnacionismo. todos los conceptos más refinados que se pueden deducir de una visión reencarnacionista de lo humano tienen plena cabida en su concepción del hombre. nos parece que sus afirmaciones permiten pensar legítimamente que una visión trialista y. Señalamos. como ya anteriormente se estableció. lo cual se pone en práctica en toda la cultura místico-ascética que el mundo oriental propone. Por consiguiente. Finalmente. en la comprensión de que lo humano representa un estado temporal del proceso global de expansión de la conciencia. pero no hemos utilizado en ellas el concepto unitarias. que el concepto de alma que propone Cristo es equivalente al de Atman que propone el hinduismo. podría responder. en general. muy por el contrario. En tal caso. es plenamente legítimo en el orden antropológico aceptar la reencarnación siendo cristiano. Como reflexión final de todo lo anteriormente analizado se puede señalar que la visión antropológica reencarnatoria reviste una gran profundidad filosófica y teológica. En un sentido parcial. no existe ningún impedimento para asumirla. la antropología reencarnacionista podría llegar incluso a asumir una comprensión unitaria de lo humano en un sentido parcial como total. asumimos. y que muchos de sus planteamientos pueden ser reconocidos o conciliados plenamente con la visión del hombre que propone Cristo.

la gran tradición reencarnacionista de la India y la evolución de la conciencia y la cultura humana en la actualidad. Revelación explícita. Visión antropológica futura del mundo cristiano Paradigma unitario de convergencia entre cristianismo e hinduismo Comprensión de lo humano Esencia de nuestro ser Fin de la experiencia religiosa Vivencia humana de lo divino Evolutiva espiritualista. Condición existencial Inmortalidad innata divina. Creemos. Preexistencia y eternidad. Tenemos también la esperanza de que él sea acogido por la institucionalidad cristiana en las décadas venideras como doctrina oficial y que sea enriquecido por el aporte de muchos teólogos y religiosos de santa vocación. Tenemos la convicción de que este nuevo paradigma llegará en el futuro a ser aceptado por gran parte del mundo cristiano. basado en las concordancias que muestran las expresiones de Cristo. supradoctrinario y amante de todos los seres. Creencia en torno a la muerte Reencarnacionista. Trascendentalismo metantropológico. sí. Unidad beatífica absoluta por una vía monista o dualista. que tal logro pasa ineludiblemente por las siguientes condiciones esenciales: 318 LibrosEnRed . Vivencia mística verdadera de Dios como ser absoluto.Arcángelo Cerezzo Frex Hacia un nuevo paradigma Llegados a este punto. Santidad plena posible de ser realizada en las distintas religiones. como de hecho muchos cristianos ya lo han asumido. es posible proponer un nuevo paradigma en la comprensión de lo humano. universal.

Haciendo una exposición secuenciada de todos ellos que resuma las críticas y contraargumentaciones señaladas en el desarrollo del tema. superándose definitivamente la actitud etnocéntrica que ha caracterizado al cristianismo institucionalizado. prejuicios. dilemáticas aparentes y errores. Conclusión El tema antropológico es un problema de una alta complejidad y. . . que se han arrogado históricamente las instituciones cristianas. es posible establecer que la concepción del hombre propuesta por esta teología presenta las siguientes debilidades: 319 LibrosEnRed . . como designio de Dios para estos tiempos. y el abandono de este pernicioso autoasumido monopolio de la verdad religiosa.La reencarnación en el mensaje de Cristo .Que exista una orientación hermenéutica para definir la doctrina cristiana.Que se asuma el carácter gradual y progresivo de la revelación. que ella es un proceso inacabado y que los designios redentores de Dios se han estado expresando a través de los grandes maestros espirituales de Oriente al mundo cristiano en este período de la humanidad. En consecuencia. Así. todas estas aparentes e insalvables antinomias que propone el paradigma antropológico tradicional para negar la opción reencarnacionista en el cristianismo son visiones arbitrarias y superables en el orden conceptual. En definitiva. tenemos fe en que el avance del espíritu ecuménico. centrada primordialmente en Cristo.Que se exprese en lo moral un acto de noble y verdadera humildad para reconocer el error doctrinario. que supere la selectiva y pragmática comprensión de la Biblia. la cual lo ha sometido al vicioso imperativo de autolegitimar una pretensión monopólica de la verdad.Que se acentúe el avance del espíritu ecuménico y el reconocimiento de la santidad. en definitiva. como los múltiples facilismos apologéticos que se muestran en las tesis de la teología antirreencarnacionista tradicional para justificar su pretensión de la verdad. abrirán definitivamente las puertas a la creencia en la reencarnación en el mundo cristiano. su vida y sus enseñanzas. y un profundo amor y fidelidad a Cristo para corregirlo. bondad moral y verdad de los credos no cristianos. así como el énfasis en la cultura hebrea. Tal superación obedece más a un problema de voluntad moral que de incompatibilidad doctrinaria. todas estas contrastaciones no refinadas. no dejan de ser solo presunciones que presentan muchas inconsistencias.

- Se arroga falsamente un exclusivo protagonismo en la defensa de la corporeidad carnal. - Afirma un sentido de identidad que enfatiza la identificación del hombre con su cuerpo carnal.Arcángelo Cerezzo Frex - Su definición del ser humano no es ni la visión del hombre del cristianismo. lo cual es más grave. - Muestra una postura taxativa y absolutizante que denota una exagerada y arrogante pretensión de la verdad. claramente manifiesta por Cristo. - Su base teológica argumentativa fundamental es errónea. ambigüedades y contradicciones internas. como lo develan con claridad las Sagradas Escrituras. - Es incongruente desde el orden moral. como cierta teología pretende hacer creer. que desconoce y entra en contradicción con la propia historia del cristianismo en su gran tradición antropológica. en cuanto parte de una equivocada interpretación del significado de la resurrección. Como tal. - Limita al ser humano a la forma corpórea particular que manifiestan las personas en este mundo. lo cual es. no representa una verdad definitiva e incuestionable. lo que se demuestra claramente en el gran relativismo interpretativo que manifiesta el mundo cristiano en general respecto del tema. ni tampoco. - Plantea bases filosóficas que presentan claros vacíos explicativos en cuestiones de fondo. - Presenta claros contrasentidos. - No es coincidente con la comprensión del ser humano que se infiere de las expresiones de Cristo. en cuando desdice y no es fiel a su referente primero de verdad. lo que contradice las expansivas e ilimitadas posibilidades de ser que conlleva el ascenso hacia la plena perfección y comunión con Dios. - Es un planteamiento antropológico que no tiene real aval en las palabras de Cristo. 320 LibrosEnRed . sino solo la tesis de una corriente de teólogos. impidiéndole reconocer su espiritual naturaleza y vivenciar su afiliación profunda con la divinidad. es la visión del hombre que plantea Cristo. la condición determinante que limita al ser humano. precisamente. - Propone un sentido de identidad humana que no está a la altura de la potencial perfección y suprema condición que puede alcanzar el hombre en su unidad con Dios. que es Cristo. - Presenta claros disensos al interior del mismo mundo cristiano.

- Propone taxativamente una supuesta indivisibilidad corpóreo-espiritual. en cuanto no existe realmente ninguna contradicción entre la real concepción del hombre declarada por Cristo y la antropología que lleva implícita la reencarnación. incurriendo en un claro reduccionismo de la realidad. como por ejemplo. lo cual pone en evidente crisis dicho planteamiento. esto lleva a comprender de manera concluyente que la negación que la teología tradicional ha formulado a la reencarnación a través de su propuesta antropológica es aparente y arbitrariamente concebida. el tema de la corporeidad entre los supuestos salvados y los condenados. - Refleja un relativismo doctrinario sobre la condición postmortal del ser humano. contradictoriamente. el cual busca arrogarse una singular y exclusiva teoría del ser humano que apoye la constante presunción de exclusividad de la verdad religiosa que habitualmente se ha atribuido el cristianismo institucionalizado.La reencarnación en el mensaje de Cristo - Afirma la continuidad y trascendencia de una misma corporeidad sobre la base de un concepto corporeizado del hombre. - Interpreta erróneamente y deforma prejuiciosamente contenidos centrales de la visión del ser humano que propone la postura reencarnacionista. - Plantea una concepción del hombre que se formula desde un anacrónico geocentrismo y antropocentrismo medieval. En conclusión. desconociendo la evidencia irrefutable de la desintegración corpórea carnal en la muerte biológica. cayendo en notorios contrasentidos. 321 LibrosEnRed . en cuanto las diversas Iglesias cristianas plantean puntos de vista distintos y divergentes al respecto. - Dice afirmar el reconocimiento de la bondad del cuerpo carnal como creación de Dios. - Es claramente inconsistente en su explicación de la trascendencia del hombre después de la muerte física. que no es con este cuerpo carnal actual que experimentaremos la plenitud que Dios quiere darnos. es evidente que la propuesta antropológica que formula la teología antirreencarnacionista tradicional tiene profundas inconsistencias y está claramente orientada por un etnocentrismo religioso. - Entra en contradicción con experiencias vivenciales de la muerte que desdicen sus postulados antropológicos. En definitiva. afirmando a la vez. negándose a establecer las mínimas condiciones objetivas que den cuenta de esta real continuidad después de la muerte.

Arcángelo Cerezzo Frex Como una idea final que sintetice todo lo expuesto en el desarrollo de este capítulo. el concepto reencarnacionista del hombre responde en plenitud al mensaje de Cristo y resuelve. en definitiva. 322 LibrosEnRed . en cuanto no existe ninguna incompatibilidad en ello. solo cabe reafirmar que es plenamente posible en el orden antropológico ser cristiano y creer en la reencarnación. Por el contrario. muchas de las evidentes contradicciones que tiene la antro pología teológica tradicional respecto del ser humano.

por consiguiente.Dios está por sobre los efectos y condicionamientos de la ley del karma. . sin lugar a dudas. En el orden humano: .El sentido de la ley del karma es el orden y equilibrio de lo existente. desde los más diversos órdenes. está dentro de una profunda visión religiosa de la vida. a las personas de aspectos negativos de su karma o del encadenamiento kármico que expone el ciclo reencarnatorio. en su gran tradición. una premisa fundamental: existe. en una relación de interdependencia.El karma es una ley divina de juicio que regula en una imparcial y sabia justicia los actos humanos en general. .Capítulo VI El karma en las enseñanzas de Cristo En lo desarrollado del tema se ha demostrado. al ser humano como parte de la realidad universal. por lo cual es una ley divina. Es significativo recordar que esta creencia siempre va acompañada en el hinduismo por la creencia en el karma. En este sentido. desde la doctrina de Krishna hasta las explicaciones y aclaraciones de sus más genuinos y actuales representantes.Dios. y de manera especial las acciones 323 LibrosEnRed . el demostrar también la creencia en el karma en las expresiones de Cristo sería otro elemento probatorio que vendría a reafirmar de manera categórica e inequívoca su evidente aceptación de la reencarnación. una real posibilidad para la reencarnación en el mensaje de Cristo. El karma en el sistema hindú. por su omnipotencia y misericordia puede liberar. a través de una estructura causal del universo que afecta a todos sus entes y. si en su sabiduría divina corresponde. tiene en una mutua correspondencia caracteres tanto en el orden universal como humano que se pueden resumir en los siguientes: En el orden universal: . .El karma es una ley universal que tiene su origen en Dios. por consiguiente.

él manifiesta la justicia y la bondad de Dios en su expresión más radical.El karma personal actual de un sujeto. directamente asociadas a ellas. valores y normas declaradas por Dios en la revelación. en esta vida o en las encarnaciones anteriores. puede superar el condicionamiento kármico al elevar su estado de conciencia a su incondicionada naturaleza divina y espiritual. en cuanto siempre puede ser modificado a través del actuar moral.Las acciones correctas realizadas en el presente reducen o liberan del mal karma futuro. pero no de forma irrevocable ni mucho menos de manera absoluta. por lo tanto. un mal karma. a través de los avatares o encarnaciones divinas. los demás y la creación. como consecuencia del buen o mal ejercicio de la libertad personal. es consecuencia del ejercicio de su libertad en su pasado. en cuanto refleja el respeto por la libertad de 324 LibrosEnRed . un fatalismo universal ni un destino ciego e inmodificable.El karma se manifiesta en una causalidad de acción y reacción que señala que las acciones presentes de un sujeto le traen consecuencias en su futuro.El karma que se genera en una encarnación condiciona la encarnación futura. el sujeto genera un buen karma –positivas reacciones y condiciones de vida en su futuro–. que se traduce en consecuencias negativas y sufrientes en su futuro. . . también por el respeto o transgresión de las leyes que Dios ha impreso en la naturaleza. . . se establece y contrasta con los mandamientos.Al realizar acciones correctas. Muy por el contrario. . . . que se manifiesta en las condicio nes de su vida presente. como errónea y prejuiciosamente lo presentan algunos autores cristianos. el karma no implica un determinismo irreversible.El ser humano. .Arcángelo Cerezzo Frex morales en lo que respecta a sus consecuencias en nosotros mismos. Al realizar acciones incorrectas. la reorientación de nuestra libertad hacia el bien y la intervención de la gracia divina.La definición de las acciones.Como consecuencia de lo señalado. en cuanto a su corrección o incorrección. implacable e irreversible proceso sancionador dado en un paradigma deísta. sino un proceso de condicionamiento temporal y variable de las condiciones presentes y futuras de vida. Como conclusión de lo antes enumerado se debe señalar que el concepto de karma en su comprensión teologal nada tiene que ver con un mecanizante.

y nuestro porvenir ya estaría fijado. va generando nuevas consecuencia kármicas. es decir. La ley del karma. 202 Alfredo Fouillée. 325 LibrosEnRed . cada ser. señala: “En virtud de esta ley. Si así fuera. Esto implica que el karma regula el ciclo encarnatorio. lo cual lo libera de las consecuencias kármicas y. En particular. p.A. la reencarnación como un eslabonamiento o concatenación ineluctable de experiencias y relaciones que nos impone nuestro karma. Edit. generando la obligatoriedad de volver a encarnarse para que ello se realice. en su Historia de la filosofía. 29. donde se analiza la comprensión de Edgart Cayce respecto del tema. Es. Historia general de la filosofía.La reencarnación en el mensaje de Cristo sus criaturas como el amor providente que les da siempre una nueva oportunidad para redimirse y aprender de sus experiencias. originalidad y grandeza de este concepto”. en cuanto el sometimiento al ciclo reencarnatorio es consecuencia de la generación del karma individual. en el artículo “Reencarnación y karma”. según la visión hinduista. está íntima e indisolublemente ligada a la reencarnación. cada ser tiene su sitio en el universo y la forma que le conviene a su grado de moralidad. todas las que no reconocían la libre voluntad creaban lo que llamó un monstruo kármico. Esta visión difiere totalmente de la de Cayce.202 En este mismo sentido. Aún hoy en día mucha gente interpreta. por su vicio o por su virtud. por su parte. una idea errónea que no tomaba en cuenta los hechos auténticos ni la estrecha conexión existente entre el karma. el destino y la gracia. de manera equívoca. Muestran que. desempeñamos un papel dinámico en el desenvolvimiento de nuestra propia existencia. Comentando la filosofía de la India y los conceptos de la reencarnación y el karma. nuestras decisiones anteriores nos obligarían a seguir una trayectoria marcada con acontecimientos específicos. a veces reticentes. pues las lecturas destacan que el pasado no proporciona sino una coyuntura posible o probable. No existe destino exterior que gobierne la vida de los seres. lejos de ser meros espectadores. se indica: […] Cayce señaló también el peligro de comprender incorrectamente la reencarnación. y el reencarnarse. Indicó que ciertas teorías alteraban su verdadero significado. por ende. en definitiva. S.. Alfredo Fouillée. el libre albedrío. una cadena de acciones y reacciones que se proyecta a través de muchas vidas hasta ser superada por la elevación de la conciencia individual del sujeto a su naturaleza divina e incondicionada. lo que produce un encadenamiento a reacciones que deben cumplirse en el futuro. se forma su propio destino. Zigzag. de la obligatoriedad de volver a encarnarse.

la vida en general y los actos humanos.org 326 LibrosEnRed . como un todo ordenado y regulado por leyes. aunque en ocasiones. tiene un apoyo abrumador presente en las tradiciones religiosas y filosóficas como en la ciencia en general. En definitiva. por su parte.edgarcayce. no podemos admitir que el resultado de nuestra vida sea fruto de la casualidad o la improvisación cósmica. por consiguiente. de adquirir sabiduría y entendimiento. es decir. En efecto. este no sea capaz de percibirlo así. estamos dando un gran paso en nuestra evolución personal. se señalan ciertos juicios valiosos de hacer presentes: Si observamos el equilibrio y la armonía creadora del universo. que concibe el universo como un cosmos. En este sentido. en el que todo está relacionado y todo obedece a leyes y causas determinadas. lejos de ello. publicado sin autoría explícita por Alba Editores. la verdadera y genuina comprensión de la doctrina del karma. al principio. que Dios no juega a los dados. por la mente del creador. Al respecto. Cuando se entiende esta ley. por nuestra emocionalidad y el aparente sinsentido de la existencia individual de un sujeto. Esa es la clave que nos puede conducir al conocimiento de una ley oculta que nos lleva a la explicación de nuestra vida y la comprensión de la aparente injusticia de la vida. presente en las grandes escrituras de la India.Arcángelo Cerezzo Frex A diferencia de las doctrinas fatalistas que nos reservan una suerte inmutable. No existen. Comprendamos que todo lo que acontece en nuestra existencia es el fruto de nuestra propia creación. la lógica de la ley del karma presenta claras evidencias que se expresan en la estructura del universo. Einstein afirmó. en el texto Karma. http://www. en definitiva. la noción de un principio universal regulador de la realidad en general. la teoría de Cayce asevera que somos dueños de nuestro destino. el azar y la casualidad en los sucesos de la realidad y en nuestra existencia personal. palabras y acciones. y que nuestras tribulaciones siempre contribuyen a nuestro desarrollo cuando las consideramos como oportunidades de corregir los errores del pasado. la cual ha sido reafirmada por sus más notables representantes en el tiempo actual. y escoger nuestro comportamiento ante las circunstancias que nosotros mismos hemos engendrado.203 Estas ideas asumidas ya por personajes de Occidente representan. todo obedece a leyes justas y ordenadas puestas en acción. La ley del karma es aquella ley que ajusta sabia e inteligentemente el efecto a la 203 Edgar Cayse. haciéndonos comprender que. podemos controlar nuestros pensamientos.

204 En la ley del karma están implícitos ciertos principios fundamentales que analizaremos en una correspondencia con las expresiones de Cristo. 327 LibrosEnRed . tarde o temprano. lo siguiente: “No peques más para que no te suceda algo peor”. las malas acciones. y otros. por sus malas acciones. Este principio es claro y determinante en las palabras de Cristo. Bienaventurados los limpios de corazón. 13. p. porque de ellos es el Reino de los cielos. indica de manera sublime en el sermón de la montaña: “Bienaventurados los humildes. Es muy significativo reconocer que lo que se considera como moralmente bueno o malo. porque ellos alcanzarán misericordia. Cristo reconoce explícita y categóricamente la esencia más fundamental de la creencia en el karma.El principio de consecuencia moral Este principio implica que las buenas acciones. y los que actúan mal. respecto de las consecuencias positivas que producen las acciones meritorias o virtuosas. porque ellos verán a Dios”. deberán permanecer en la experiencia de la continuidad de lo infernal hasta que logren redimirse. porque ellos serán saciados. precariedad o carencia en los más diversos órdenes. porque ellos heredarán la Tierra. aquellas que ponen en práctica un valor positivo. por esto Jesús le dice. Bienaventurados los misericordiosos. Bienaventurados los mansos. consecuencias malas. al sanar a un hombre enfermo. traen positivas reacciones en un orden de bienestar. En el orden contrario. Por el contrario. referidas a estados de sufrimiento. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. Cristo es más que enfático al señalar que los que actúan bien recibirán buenas consecuencias. en cuanto a los valores y antivalores que están asociados a dichas categorías. generan consecuencias igualmente negativas. en esta o en las siguientes vidas. es decir. en orden a la acción y reacción de nuestras conductas. felicidad. Así. y a la congruencia moral que las ordena. los cuales son: 1 . es absolutamente congruente en las expresiones de Cristo y en las grandes religiones reencarnacionistas que plantean su creencia en el karma. Todo lo bueno o lo malo que hemos hecho en una vida nos traerá consecuencias buenas o malas para las próximas existencias.La reencarnación en el mensaje de Cristo causa. Es más que evidente que los pecados o acciones moralmente malas generan futuros sufrimientos. Como se puede ver con claridad. junto 204 Karma. condiciones afectivas más plenas o mejores oportunidades de vida. llegando incluso a la radicalidad de afirmar que algunos tendrán la opción de la vida plena por sus buenas acciones y la gracia divina. Alba Editores. En este sentido.

No perder el autocontrol. No codiciar bienes ajenos. indican. Honrar padre y madre. existen también reiterados ejemplos al respecto. como es el caso del cristianismo y el hinduismo. No robar. por su parte. lo que es moralmente correcto como incorrecto. Es significativo tener en cuenta en este punto la gran semejanza que existe entre los criterios valóricos y normativos que se definen en los mandamientos de las distintas religiones. No hurtar. Esta clara congruencia valórica refuerza aún más la aceptación de Cristo de la concepción kármica de la existencia y pone en evidencia la unidad entre las doctrinas fundamentales de la humanidad. sufrimientos y males que se describen en la historia del pueblo hebreo se asumían como consecuencia de actos pecaminosos contrarios a los designios. en lo que respecta a sus prohibiciones –yama–: No matar. están presentes de manera explícita en todos los grandes credos religiosos. no mentir y no robar. Los mandamientos del hinduismo. expresados en la mística yóguica. Así. que exaltan los valores del respeto a la vida. No levantar falso testimonio ni mentir. No mentir. Santificar las fiestas. Los mandamientos judeo-cristianos señalan: Amar a Dios por sobre todas las cosas. No desear la mujer del prójimo.Arcángelo Cerezzo Frex con el amor a Dios y al prójimo. como ya se señaló. No tomar en vano el nombre de Dios. la ley y la voluntad de Dios. Además de las múltiples expresiones de Cristo que avalan la creencia en el karma y el primer principio señalado. 328 LibrosEnRed . No fornicar. la verdad y la honestidad. las calamidades. mandamientos tales como no matar. No buscar el propio interés. presentes en el Antiguo Testamento. No matar.

la pureza. la honestidad y la verdad. respecto de las cualidades positivas que debemos practicar –niyama–. No cometerás adulterio y te abstendrás de relaciones sexuales ilegítimas. y. mentir y embriagarse. El budismo. la valoración de la fe. cometer adulterio. no robar y no mentir aparecen textualmente en todas estas grandes religiones. como religión reencarnacionista. y diez 329 LibrosEnRed . No mentirás. No robarás. robar. mandamientos como no matar. establece: No matarás a ningún ser vivo. Junto con ellos. comenta: El amor al enemigo distintivo del creyente cristiano está también presente en el budismo –entendido como solidaridad con todos–. El budismo predica cinco prohibiciones: matar. establece también las ocho vías que conducen a la extinción del sufrimiento. Como se ve. sino con el amor” (el Buda). la coincidencia en los grandes principios morales es evidente. exaltando en forma común. No beberás bebidas embriagantes. señala: El autocontentamiento. las cuales aluden al actuar con rectitud en los diversos órdenes de la vida. por supuesto. El amor incondicional a Dios. La disciplina. como antes se señaló. comparando la vida y enseñanza del Buda respecto de la de Cristo. La renuncia al egoísmo. el valor de la vida. la solidaridad. Además. La pureza mental y física. la caridad y el amor en su más alta y sublime expresión son principios esenciales de todas estas grandes religiones –“El odio no termina con el odio. por su parte. “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Cristo)–. así como en el taoísmo y en el confusionismo.La reencarnación en el mensaje de Cristo Por su parte. La teóloga Karen Armstrong.

http://www. 6:7). maledicencia. principios universales. los cuales explican su coincidencia por tener su origen en un mismo ser eterno y único. la aceptación del ecumenismo religioso. incluso en una postura que no plantee explícitamente la idea de un dios personal y creador. el estilo de vida de Jesús tiene mucho que ver con el Buda –lo dejan todo. 6:5). como es el caso del budismo. o el apóstol Pablo. en lo que respecta al mérito o demérito de sus acciones. La ley del karma manifiesta expresamente este principio.es 330 LibrosEnRed . odio y error dogmático. bondad y caridad. que en su expresión más fundamental asevera que existe un solo Dios y que las grandes religiones son distintos caminos que se originan en Él y que nos llevan hacia Él. en cuanto las reacciones o efectos positivos o negativos de nuestras acciones están en directa relación con el valor propio del acto cometido. La justicia en su expresión más esencial implica dar a cada cual lo que merece. al decir: “Porque cada uno llevará su propia carga” (Gal. y. moral perfecta. Esto quiere decir que cada sujeto recibe un karma acorde a la calidad moral de las acciones que cometió. Este aspecto es claramente expresado por Cristo. predican–. fornicación.El principio de justa retribución Un segundo principio presente en la correcta comprensión del karma es el de justa retribución. por ello.Arcángelo Cerezzo Frex pecados: asesinato. que reveló la misma verdad en diversos tiempos y lugares. Sus máximas son semejantes y hasta coinciden en sus parábolas. reúnen discípulos. charlatanería. se expresa pero no se agota en ninguna doctrina en particular.. quien afirma que cada uno recibirá de acuerdo con sus obras. mentira. Esto es plenamente válido. “pues lo que el hombre sembrare. envidia. 205 Karen Armstrong. Y seis virtudes: limosna. La compasión budista y la radical no violencia activa del siervo de Yahvé son lo mismo. sublime y supracategorial. La congruencia moral de las grandes religiones reafirma. robo. en cuanto lo divino en su comprensión más elevada es algo absoluto. paciencia. 2 . sino más bien de un estado supremo y eterno –el nirvana–. injuria.elmundo.. en definitiva.205 La clara correspondencia valórica y normativa presente en estas grandes religiones pone en evidencia que estas doctrinas morales expresan. como tal. eso cosechará” (Gal. Más aún. energía.

o hermanas. tendrá una reacción semejante o igual en el futuro. por mi nombre. Así.. el sujeto queda expuesto a lo que se denomina deuda kármica. en cuanto inexorablemente se hará exigible el cumplimiento de ellas. Cristo es más que explícito: “Y cualquiera que haya dejado casas. en un orden teísta devocional se afirma usualmente.La reencarnación en el mensaje de Cristo 3 . En este sentido. o hermanos. que todo lo ofrendado a Krishna se devuelve multiplicado a quien lo realizó. En este orden. o hijos. “Entonces su señor. que confieren una responsabilidad ineludible a quien los ejecutó. Así. le entregó a los verdugos hasta que pagase lo que debía. enojado. o mujer. eso cosechará” (Gal. 5 . o madre. de no mediar que por la voluntad divina sea liberada de tal reacción kármica –“No os engañéis: Dios no se deja burlar. 7:2). o tierras. “Con la varas que mides serás medido” (Mateo.El principio de responsabilidad contraída Este principio lleva implícita la imputabilidad de los actos individualmente cometidos. o padre. pues lo que el hombre sembrare. al pagar lo que se de be –cancelación de la deuda– la persona se purifica y continúa avanzando. recibirá cien veces más. por ejemplo. Respecto de este punto. que deberá ser cumplida o pagada en un futuro. Cristo expresó: “El que a espada mata. la persona deberá asumir las consecuencias de dichos actos. En el versículo antes citado se ve claramente el carácter temporal y kármico de las sanciones respecto de las faltas. consecuencias o beneficios inmensamente mayores al bien que dicha acción poseía. 4 . 5:26). 6:7)–. Cristo hace referencia a esto cuando habla de quedar reo de juicio. 18:34-35)–. buena o mala. lo cual obliga a pagar nuestra faltas o deudas kármicas –“Nadie saldrá de allí hasta haber pagado hasta el último cuadrante” (Mateo. Así también mi Padre celestial hará con vosotros” (Mateo. por espada ha de morir” (Mateo. 26:52). por la magnanimidad y el amor divinos. superando con ello la concepción irreversible de un supuesto infierno. que recaerá en el sujeto que la cometió. y heredará vida eterna” 331 LibrosEnRed .El principio de magnanimidad divina En el hinduismo existe la firme creencia de que las acciones que son ofrendadas a Dios traen.El principio de reciprocidad equivalente Este principio implica que toda acción. En este sentido. positiva o negativa.

vivieron en su vida y cantaron en sus oraciones ese poder bendito de la gracia de Dios sobre la fragilidad humana. hablando en términos cristianos. Carlos Valles señala en su obra ¿Una o muchas vidas?: ¿Puede Dios cambiar mi karma? Es decir.Arcángelo Cerezzo Frex (Mateo. y los grandes santos y santas de la India. p. Incluso. ¿puede Dios. si el caso particular lo amerita. 21 332 LibrosEnRed . perdonar mis pecados y evitarme el sufrimiento que su carga me habría causado?. El amor sentido a Dios tiene la fuerza para barrer todos los rincones que hayan quedado oscurecidos por conductas negras y liberar la conducta de toda sombra de culpa y del castigo a que se hubiese hecho acreedora su persona. ¿puede Dios borrar mi culpa y limpiar mi futuro de las manchas de mi pasado? […]. 19:29). esta visión de una gracia que se desborda.El principio de autodeterminación La creencia en el karma es radicalmente distinta a la idea de un destino o determinismo irreversible como prejuiciosa y erróneamente se asume. Al respecto. El aceptar la idea del karma lleva implícito el asumir en plenitud la libertad humana. Cristo demostró innumerables veces su potestad y misericordia. ¿Una o muchas vidas? Edit. En definitiva. Esa es precisamente la esencia de la fe y la confianza en Dios. El camino de la devoción dice que sí.206 7 . como en el caso del buen ladrón y muchos otros que recibieron su gracia y misericordia. que es desproporcionada en la bondad para las criaturas se ve claramente expresada tanto en el cristianismo como en el hinduismo. en cuanto son los actos libres de cada sujeto los que generan las 206 Carlos Valles. de acuerdo con su sabiduría divina. 6 . por su omnipotencia y misericordia.El principio de gracia y liberación divina En la creencia del karma se asume que Dios. puede liberar a una persona de las consecuencias negativas de su mal karma o ellas pueden ser atenuadas en lo relativo a su posible sufrimiento. En este orden. Sal Terrae. que el camino de la devoción nos han legado. puede ser liberada por gracia divina del mismo ciclo kármico reencarnatorio. liberando a muchas personas de muchos males provocados por sus malas acciones e incluso llevándolas hacia la plenitud divina por un acto de gracia suprema.

cuando experimentamos una pérdida –o mal– diremos: “Era la voluntad de Dios”. no es su voluntad. por su libre voluntad también pueden ser modificados al optar por el correcto actuar. sino en liberarse del estado de conciencia que limita nuestras opciones a fines temporales y precarios. en primer lugar. porque no tenemos en la memoria presente nuestras vidas o encarnaciones pasadas. Los tres principios finales antes citados –magnanimidad divina.207 Mirada desde un enfoque espiritual. presentes de manera innegable en la más genuina tradición del hinduismo reencarnacionista y kármico. por ello. La libertad se logra en plenitud al alcanzar elevarse a la incondicionada naturaleza de nuestro espíritu. no castigarnos […]”. en algún lugar. La ley del karma es su voluntad. y que si bien es cierto que producen ciertos condicionamientos de su vida futura. Esto permite afirmar también. sin embargo. y en algún momento. liberación divina y autodeterminación–. Al respecto. Esto implica que mientras más alejado de Dios está el sujeto menos libertad posee. 56 333 LibrosEnRed . El propósito del karma es enseñarnos. apartándonos de la ley. donde Dios se revela. Algunos plantean que no consideran justo pagar por culpas que uno no se acuerda. p. pero fuimos nosotros quienes ejercitamos nuestro libre albedrío. Alba Editores. dando una ilimitada vivencia de emancipación del propio ser. debemos recibir los frutos de haber abusado de la ley divina. la libertad en su expresión más plena no está en el mero elegir una u otra opción. en el ejemplar referido al karma publicado por Alba Editores se señala el siguiente juicio: “Si no comprendemos el karma. Como se puede constatar. es posible declarar que Cristo creía y enseñaba la doctrina del karma. echan por tierra de manera categórica todos los prejuicios y falacias apologéticas que habitualmente se señalan en la teología cristiana oficial respecto de la creencia en el karma.La reencarnación en el mensaje de Cristo consecuencias que él mismo provocó. que ¡Cristo manifiesta la creencia de la reencarnacion en su mensaje! A continuación se hará un análisis de algunas críticas puntuales a la creencia del karma que son significativas de comentar. Respecto de tal aprensión se puede señalar. todos los principios que es posible deducir de la creencia en el karma en su tradición más genuina y milenaria son avalados por Cristo en sus expresiones. que el olvido de nuestras encarnaciones anteriores no es un argumento que invalide su 207 Karma. 19:24)–. al estar autolimitado a un sentido de identidad egótico y. y en consecuencia. por su mutua correspondencia. apegado a los bienes impermanentes –“Es más fácil que pase un camello por el orificio de una aguja que un rico entre al Reino de Dios” (Mateo.

p. merece ser tomada en cuenta como un referente respecto del tema. es una praxis cada día más recurrente en el campo de la psicología. Esto se va manifestando en una personalidad orientada a gustos. según la sabiduría hindú. Ello está siendo desarrollado por profesionales del área que en algunos casos son de renombre internacional.Arcángelo Cerezzo Frex existencia. Así. doctores en teología. Muchos cuerpos. y muchas de las experiencias de los pacientes se han comprobado […]. manifiestan ya ciertas tendencias psicológicas o un cierto temperamento. desde sus primeros meses de vida en este mundo. una autoridad en la materia. Es interesante señalar que personas que desarrollan investigaciones de orden parapsicológico. la gran mayoría de las personas no tiene recuerdos de su vida intrauterina. que vienen de una vida o de vidas anteriores a la presente. 334 LibrosEnRed . que afirman la posibilidad cierta de la reencarnación. 23. aptitudes y sensibilidades diferentes. y teniendo niveles primarios de inculturación o socialización. Esta orientación no es en modo alguno un mero esoterismo barato.208 Directamente vinculado con esto. se vuelve una hipótesis muy válida para comprender esta situación. autor del best-seller Los muertos nos hablan desde el más allá. es interesante citar a dos sacerdotes católicos. y como tal. tienden habitualmente a aceptar la creencia reencarnatoria. Edit. expresó: “Creo que la 208 Brian Weiss. la posibilidad de asumir la existencia de tendencias prenatales. el cual. Así. El tema de la hipnosis regresiva. y el padre François Brune. Nuestras almas han vivido antes y volverán a vivir”. señala: “Cientos de terapeutas han grabado miles de sesiones sobre vidas pasadas. lo cual no niega que tales eventos hayan ocurrido. una misma alma. con mayor razón en una antropología no materialista como es la cristiana. Por lo cual. quien afirmó: “Nada en la doctrina católica se opone a la reencarnación”. Yo no dudo de que la reencarnación sea real. que en el campo práctico se plantea dentro del concepto de la terapia de vidas pasadas. Vergara. como es Brian Weiss. Ellos son el padre José María Pilón. y ni siquiera de sus primeros años de existencia en este mundo. El caer en un mero reduccionismo biologicista es insuficiente para explicar tal condición dife renciada. cuando se alcanzan niveles superiores de desarrollo espiritual. a través de sus estudios de psicofonía. no se puede desvalorizar a priori la cultura psicoanalítica que está surgiendo respecto del tema en la actualidad. a través de estudios empíricos. El recuerdo de nuestras reencarnaciones pasadas se puede lograr de manera autoconsciente. Todo esto ha acumulado un banco de datos experimentales muy grande que le da un valor objetivo al problema. si vemos esta problemática desde un punto de vista psicoevolutivo se capta que los niños. En este orden. En este contexto. a pesar de estar en un mismo entorno familiar y cultural que les entrega una formación semejante.

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reencarnación puede ser un fenómeno”.209 Es significativo señalar que junto con los sacerdotes anteriormente nombrados existen muchos otros que velada o explícitamente dicen aceptar la reencarnación. Por dar otro ejemplo, el padre J. A. Petit, de la diócesis de Beauvais, da la siguiente opinión al respecto: “La reencarnación ha sido admitida por la mayoría de los pueblos antiguos […]. Cristo también la admitía. Si no se encuentra expresamente enseñada por los apóstoles es porque los fieles debían poseer antes las cualidades morales que les permitieran su comprensión”.210 En este punto, quisiera detenerme brevemente para hacer un comentario respecto de una situación que me parece injusta y desafortunada. En diversos artículos contrarios a la reencarnación se nombra con cierta habitualidad a sacerdotes católicos que han reconocido explícitamente aceptar la creencia reencarnatoria, a los cuales se los presenta casi como si fueran enemigos de la Iglesia. Creemos, en este orden, que de hecho existen muchos religiosos formales que profesan en su fuero interno esta creencia y por las imposiciones doctrinales y los mecanismos represivos que están detrás de ellas, los cuales podrían dificultar el ejercicio de su ministerio, no pueden expresar sus íntimas convicciones con toda la libertad y honestidad que ello requiere. Por eso nos parece digna de admiración la valentía de aquellos sacerdotes que, siendo fieles a su conciencia, han tenido el coraje de expresar explícita o públicamente su aceptación personal a la creencia en la reencarnación. Sin embargo, por sobre esta u otra opción, lo realmente atentatorio a la dignidad humana, y creemos también a la ley de Dios, es ir contra la libre conciencia de los religiosos, degradando la recta obediencia a una incondicional sumisión; también el pervertir la autoridad espiritual, que debe sustentarse en un auténtico misticismo y una orientación basada en el amor, al transformarla en un intransigente autoritarismo dogmático. Junto con la experiencia psicohipnótica y parapsicológica están también los testimonios recolectados en torno a personas que han experimentado muerte clínica o estados de coma profundo. Al comprender que la muerte es solo una separación de la conciencia de sí de la corporeidad carnal, los que han vivenciado tal suceso habitualmente tienden a creer en la reencarnación. Respecto de estas experiencias, existen diversas obras que han acumulado un abundante banco de datos de orden testimonial. En este punto me parece importante citar un juicio antirreencarnacionista presente en la revista “Inquietud nueva”, en la cual, negando el valor probatorio de los criterios antes citados, señala: “Estamos nuevamente frente a la paradoja de la fe cristiana, fundada en un acontecimiento que se realizó
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http://es.catholic.net Rene Guénon. “La reencarnación”. http://www.euskalnet.net 335 LibrosEnRed

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en la historia y no sobre una reflexión puramente racional de la condición humana sobre la impresión psicológica del ya visto que pueden tener algunas personas o sobre la experiencia de los que han despertado de un coma profundo”.211 El juicio antes citado no representa, como su autor lo sugiere, la paradoja del cristianismo, sino solo la intransigencia de algunos cristianos puntuales que buscan hacer a ultranza una apologética que camina por la irracionalidad. En definitiva, el juicio señalado sugiere, en aras de la defensa de una postura, la negación del sano pensamiento lógico, la experiencia empírico-científica y el honesto testimonio personal, todo lo cual se ubica dentro de una actitud antirracional que pretende defender una postura a todo evento, desconociendo toda evidencia posible. Tal postura degrada la fe al fideísmo, en cuanto, como la misma tradición cristiana lo señala, la razón no va contra la fe ni la gracia contra la naturaleza. A ello debemos agregar que la ciencia y la religión deben encontrar cada vez más puntos de convergencia en la convicción de que existe un solo Dios y, como tal, una verdad, la cual todos aspiramos a comprender. Por lo demás, los acontecimientos históricos presentes en el cristianismo naciente relatan sucesos sujetos a distintas interpretaciones; por consiguiente, ponerlos en contraposición a la experiencia empírica y el análisis racional es una presunción muy poco objetiva. A ello debemos agregar que el hecho histórico asumido por fe es un principio posible de ser apelado por cualquier religión de la humanidad, y en este orden, no justifica una exclusividad de la verdad. Así, en las religiones reencarnacionistas también se citan hechos históricos que aluden a la fe en esta creencia. En lo referente al sentido de lo justo, implícito en el cuestionamiento inicialmente mencionado, se podría responder desde un ejemplo concreto, señalando que si un alevoso asesino pasara por un período de amnesia o pérdida de la memoria temporal, y no recordara sus crueles actos, esto no borraría tales malas acciones ni las justas consecuencias que ello debería tener. En un orden contrario, si alguien realizara una acción sumamente meritoria o un gran esfuerzo para lograr algo, y por una circunstancia semejante no lo recordara, ello no negaría el valor de su acción y el justo reconocimiento a sus méritos. Por lo demás, según la visión hinduista expresada en sus representantes más actuales, tal olvido en estados primarios de desarrollo personal es necesario y obedece a la misericordia y sabiduría divina, en cuanto si recordáramos todos los actos innobles realizados en encarnaciones pasadas nuestro sentido de culpa y decaimiento psicológico podría ser tan grande que esto le impediría al sujeto tener la actitud de superarse en lo moral y espiritual.
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Otra crítica que se escucha, de un orden semejante, se refiere a las consecuencias dolorosas que provocan malas acciones pasadas. Así, según lo que afirma la ley del karma por el principio de justa retribución, si un sujeto actúa muy mal y provoca grave daño a otras personas deberá experimentar también un gran sufrimiento, en correspondencia con el mal que realizó. Algunos teólogos cristianos para invalidar tal planteamiento señalan que sería ilógica tal posibilidad, porque ello nos llevaría a pensar que grandes santos, mártires e incluso el mismo Jesús, que tuvieron que experimentar muchos sufrimientos, debieron, siguiendo la lógica kármica, haber sido en sus vidas pasadas personas muy malas, lo cual es obviamente inaceptable desde la valoración que el cristianismo tiene de ellos. Esta crítica es liviana y fácilmente refutable, porque la situación que ponen como evidencia tiene una explicación distinta y claramente definida. En el hinduismo siempre se ha postulado al respecto que los grandes santos y avatares o encarnaciones divinas, cuando experimentan grandes sufrimientos, en cualquier orden, lo hacen porque en su misericordia y amor toman en sí mismos las consecuencias negativas o el mal karma de sus discípulos o de la humanidad para favorecer el avance y liberación espiritual de muchas personas. Por lo demás, en el caso específico de los avatares, es Dios el que se encarna, y como tal, no está limitado ni condicionado a karma alguno. En este orden, se plantea habitualmente en el cristianismo la idea de que Cristo debió pasar por los eventos dolorosos que experimentó para ayudarnos a superar nuestros pecados, e incluso que tomó el peso en sí mismo de nuestros males. En este sentido, en el hinduismo se señala que todas estas grandes personalidades espirituales no sufren por culpa propia alguna –mal karma–, sino solo por ayudar a la humanidad a superar sus pecados o karma negativo. Se pretende invalidar la creencia en el karma, indicando que muchas personas que sufren males y defectos físicos, como la gente minusválida o con enfermedades físicas o psicológicas congénitas, reflejan en muchos casos buenas cualidades que no hacen apropiado pensar que fueron personas malas para recibir este castigo. Este juicio me parece interesante de considerar, en primer lugar, por el respeto que merece toda persona, con independencia de sus limitaciones, y también por la solidaridad y conmiseración que se debe tener, con mayor razón el hombre de fe, con las personas que sufren. El explicar cuáles fueron las razones o causas específicas que generaron tal o cual condición kármica menoscabada, manifiesta en cualquier enfermedad y limitación, es indudablemente una situación difícil de establecer en cuanto son ámbitos mistéricos presentes en la creencia reencarnatoria que la revelación se encargará de aclarar en su despliegue histórico. Sin embargo, como un criterio de sentido común a tomar en cuenta, debemos asumir que los males específicos de las personas tienen razones
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multicausales y que la bondad moral de tal o cual sujeto no implica que él no tenga defectos o no pueda cometer faltas o errores que generen consecuencias dañinas para sí mismo. Por dar ejemplos concretos de ello, podemos señalar que si una persona es solidaria, pero tiene la costumbre de ser un fumador empedernido, su virtud moral específica no impedirá que no pueda contraer un cáncer, producto de su mal hábito. Un hombre humilde puede ser un intemperante alcohólico o drogadicto, destruyendo con ellos su cerebro y sufriendo como consecuencia terribles padecimientos y enfermedades psicosomáticas. Un padre afectuoso con sus hijos puede tener la debilidad de ser promiscuo y contraer con ello una enfermedad sexual contagiosa que le provoque mucho sufrimiento. En definitiva, recono cer un valor moral específico en tal o cual persona no niega la posibilidad de que ella esté afectada por alguna consecuencia negativa de orden kármico, autogenerada en una vida anterior. Tampoco podemos olvidar que, al tener otras condiciones económicas, estéticas o de cualquier orden que mejoren la condición de vida de alguien, mucha gente tiende a cambiar negativamente, volviéndose engreída, vanidosa, etcétera; en tal caso, es posible asumir que personas en las cuales reconocemos buenas cualidades en el presente, ante otras circunstancias del pasado hayan actuado mal. Por lo demás, no podemos perder de vista que hay seres humanos en que predominan las malas actitudes, los cuales han infligido gran sufrimiento y daño a las demás personas o a la naturaleza, y en consecuencia, que paguen el mal que han provocado es de una plena legitimidad. Al respecto, existe una historia atribuida al Buda que refleja tal situación. Se cuenta que en una ocasión encontró a un leproso en una deplorable condición, el cual le preguntó qué había provocado en una anterior vida su sufriente condición actual. El Buda, con su mirada trascendente, vio su encarnación anterior, en la cual reconoció que este hombre había sido un sujeto pudiente y atractivo, que se transformó en una persona déspota con la gente, y así, en un acto de total impiedad, había menospreciado y agredido a un hombre leproso, todo lo cual determinó que padeciera personalmente tal mal para pagar sus malas acciones y aprender las lecciones de tal experiencia. En este sentido, el recibir un mal no representa solo un castigo, sino también una oportunidad de redención, en cuanto las condiciones kármicas negativas son purgatorias y le permiten al ser humano también autopurificarse y superar sus limitaciones. Es relevante señalar que el querer establecer de manera mecanicista una posible causa negativa pretérita que explique el mal que aqueja a una persona es erróneo, porque el proceso kármico es dinámico. Así, por ejemplo, si quisiéramos determinar las razones que llevaron a muchas personas a experimentar el sufrimiento provocado por un genocidio como el holocausto
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judío, debemos considerar que la explicación es diferente para cada caso. En algunos será efectivamente por un sufrimiento semejante que provocaron a otras personas en pasadas encarnaciones. En otros, por una deuda kármica solidaria que implica corresponder la ayuda que otros nos dieron cuando sufrimos en nuestro pasado un infortunio equivalente. Otros estarán allí por un compromiso coprovidencial, es decir, por una misión espiritual de ayudar a su prójimo en su sufrimiento. No debemos olvidar que, a pesar de que el karma alude esencialmente a los efectos de nuestras acciones pasadas en nuestro presente, él no representa un determinismo inmodificable. Siempre estará también la gracia divina para atenuar o cambiar nuestro karma, como la libertad personal para enfrentarlo de una forma superadora y producir nuevas situaciones generadoras de efectos kármicos positivos para el futuro. Es significativo precisar que en la comprensión hinduista el karma que tenemos por acciones pretéritas y el karma que producimos para el futuro, siendo bueno o malo, implica igualmente un sometimiento a un encadenamiento causal, por lo cual, el fin no está solo en generar buen karma, sino más bien en llegar a actuar de una manera tal que nuestras acciones no produzcan reacciones que nos obliguen a continuar en el ciclo encarnatorio. Esta liberación se logra al tener en armonía nuestra voluntad con la voluntad de divina y actuar con total desapego a los frutos de las acciones, en un estado de perfecta paz espiritual. Al llegar a tal condición, nos transformamos en lo que los hindúes llaman un Jivanmukta, que significa aquel que logró la liberación en esta misma vida. Con independencia de todo lo señalado, existen también contenidos en las escrituras religiosas que permiten prever o proyectar las posibles consecuencias kármicas de nuestros actos positivos y negativos. En las escrituras orientales hay relatos explícitos de ello y en las enseñanzas de Cristo también se hacen presentes en historias tales como la parábola de los talentos, el juicio a las naciones, el rico Apulón, etcétera –“Alejaos de mí, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber; era forastero y no me acogisteis; estaba desnudo y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis” (Mateo, 25:41-43)–. Dada la interpretación que se hizo en extenso en el capítulo referido al tema del infierno, asumimos que todos los que actuaron de tal mala manera tendrán que pasar temporalmente, como consecuencia kármica de sus malas y poco piadosas acciones, por los mismos males que provocaron y que ellos le negaron a su prójimo. Tendrán, en consecuencia, que experimentar el hambre, la sed, el desamparo, la marginalidad, la enfermedad, la privación de libertad, etcétera, para que paguen sus faltas, comprendan el dolor del prójimo y aprendan de sus errores. En este contexto, el relato del rico Apulón representa un
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Arcángelo Cerezzo Frex

ejemplo alegórico bastante claro de las consecuencias del karma de una vida respecto de otra. Otro elemento de referencia en las expresiones de Cristo es el sermón de la montaña, ya antes citado. Él representa claramente las consecuencias kármicas positivas generadas por virtudes y actitudes religiosamente meritorias. Si lo viéramos en un orden inverso, podrían inferirse las siguientes consecuencias kármicas negativas respecto de actos inmorales e incorrectos: Los soberbios vivirán degradaciones y se les negará entrar al Reino de Dios en la actual encarnación. Los agresivos serán desterrados o no tendrán la paz de un hogar. Los injustos y arbitrarios experimentarán la injusticia en su propia vida. Los inmisericordes sufrirán sin conmiseración sus males. Los impuros de corazón no podrán sentir la presencia beatífica del espíritu de Dios en su vida presente. El karma es, en definitiva, una ley de juicio, en cuanto a través de él se evalúan y sancionan las conductas, y que, por tener su fundamento y su origen en Dios, manifiesta su voluntad y juicio divino. En este sentido, la ley del karma está asociada al tema del juicio, que es una de las creencias presentes en el cristianismo heredada de la estadía de los judíos en tierras babilónicas. El tema del juicio es quizás uno de los problemas teológicos de mayor complejidad por los alcances de su contenido, que lo vincula con el tema de la realidad, el universo, la temporalidad, el origen y el término de la existencia, el desarrollo de la historia, etcétera. Esto se ve reflejado, una vez más, en la diversidad de interpretaciones que se le ha dado y se le da en los distintos grupos institucionalizados del cristianismo, lo cual refleja que tiene amplios márgenes de posibilidad en el orden especulativo teológico. Por ello, es asumido comúnmente como otro de los misterios de la fe, ante la imposibilidad de dar cuenta cabal de su naturaleza en el orden racional. Analizar las creencias del hinduismo que puedan dar algunas luces del significado de tal evento se vuelve, en este sentido, un interesante ejercicio. Tenemos plena claridad de que al intentar una mejor comprensión de esta creencia, que fue integrada al cristianismo por influjo de la religión zo roastriana y hebrea, a partir de creencias clásicas de la India y de las enseñanzas de sus grandes maestros, estamos vinculando tradiciones que en su

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La reencarnación en el mensaje de Cristo

contexto histórico y cultural son distintas. Sin embargo, asumimos que la revelación que Dios busca mostrar a la humanidad es, en esencia, la misma, y que las distintas religiones han logrado apresar en mayor o menor medida aspectos de ella. En consecuencia, las percepciones de la verdad última que cada religión ha logrado alcanzar son intuiciones parciales que ayudan a completar el todo. En este sentido, ellas pueden, en forma solidaria, aportarse elementos de juicio para clarificar sus particulares creencias, así como también aportar a un fondo común de verdad que permita develar de mejor manera la revelación de Dios a la humanidad en toda su universalidad. Lo antes señalado no implica que nuestra intención sea validar todas las creencias de las distintas religiones, en cuanto tenemos la convicción de que algunas de ellas no responden a la centralidad de la revelación de Dios en su valor universal, es decir, como respuesta a toda la humanidad. Algunas representan solo comprensiones míticas o propias de una cultura y tiempo histórico específico. La revelación en su progresión y despliegue en la historia irá poniéndolas en su justo valor y liberando, en definitiva, la conciencia humana de las falsas o parciales comprensiones de la verdad. Así como por ejemplo la creencia en el Sheol de los judíos o la del doble del difunto de los egipcios, propias de su tradición en la antigüedad, no responden a la madurez de la conciencia religiosa de la humanidad actual, es muy probable que otras creencias que forman parte de las religiones hoy existentes vayan perdiendo fuerza y siendo superadas en forma natural. Creemos, sí, que dentro de las percepciones parciales de la revelación de Dios a la humanidad que han logrado las distintas religiones, en la comprensión alcanzada por el hinduismo en su gran tradición, la filosofía vedanta y las enseñanzas declaradas por sus grandes maestros está la más alta síntesis y clara intuición de dicha verdad revelada. Por consiguiente, los distintos credos se irán alineando tarde o temprano a esta cosmovisión. Aseveramos esto por el espíritu omniabarcante e integrador que esta concepción declara, el cual respeta y da valor a las distintas religiones y caminos espirituales, al asumir que Dios abre muchas vías para llegar a Él. Por ello, valoramos la voluntad sálvica y providente de carácter universal que reconoce en la divinidad, a través de su visión polimesiánica. Esta comprensión coincide tanto con el espíritu ecuménico de nuestro tiempo como con la intuición más pura de la naturaleza de Dios que hemos alcanzado como humanidad. Esto implica, como lo expresa en su inspirado ensayo Andrés Torres Queiruga, concebir la naturaleza de lo divino como el supremo y absoluto amor que busca revelarse a través de todos los medios posibles a todos los seres de todos los tiempos y de todos los pueblos. Por todo lo antes señalado, el tratamiento del tema de la creencia en el juicio, al cual nos abocaremos en las siguientes páginas, tiene un objetivo más modesto, en cuanto aspira

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una evaluación divina total de nuestro karma. como son todos los temas de orden escatológico. Una de las concepciones más validadas al interior del cristianismo tradicional es la supuesta existencia de un juicio final de Dios. es decir. a todos los seres humanos al final de los tiempos. justicia y misericordia. en un período último de la historia. en la traducción del Bhagavad Guita del yogui Ramacharaka se indica. la siguiente 342 LibrosEnRed . que es acercarnos y amar a Dios. y así. en orden a considerar todas las acciones meritorias y negativas presentes en una o muchas vidas –donde estaría considerada principalmente nuestra actitud hacia Dios y nuestros semejantes– para determinar la justa compensación o castigo que ell