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El “boom”

Trujillo, 25 de
septiembre del 2009
latinoamericano

Autores:
• Lilian Moreno Loyaga 18
• Galina Valverde Esquivel 29
• César Villarreal Núñez 31

Colegio: Perpetuo Socorro

Sección: V E

Asesor (a): Carmen Apaéstegui

Materia: Literatura
El “boom” latinoamericano

Prólogo

El presente estudio monográfico pretende enfocar aspectos muy


significativos de un
movimiento que, en su
momento, transformó
sustancialmente el
panorama literario de toda
América y, por qué no
decirlo, del mundo entero: el
boom.

Los autores de este


trabajo han tenido singular
esmero al recoger, analizar y
consignar los datos más
relevantes de la propuesta estética de este movimiento, y no sólo eso, pues han
considerado dentro de su publicación un espacio que, en muchas ocasiones, es
postergado a un segundo plano hasta por algunos de los textos especializados
en literatura, y que describe los hechos anecdóticos dentro del boom.

Merece una especial atención el capítulo referido a los autores más


destacados del boom latinoamericano, pues permite establecer, a un lector ya
iniciado en el estudio de la literatura latinoamericana contemporánea, relaciones
claras entre la vida del literato y sus producciones artísticas.

Este trabajo, como todo estudio considerado, contiene dos áreas que, en
su momento, despertaron una controversia en mí: y son las referidas al carácter
de la literatura y a sus funciones.

Respecto al primer aspecto, plantearé una pregunta: ¿hay acaso un libro


que no encierre la vivencia del autor? Imagino que no, ya que si fuera así, la
obra perdería su esencia, y renunciaría, de este modo, a un rasgo que convierte
a un texto en literario: la trascendentalidad. Un texto que no supera la barrera del
El “boom” latinoamericano

tiempo, que sólo es un despliegue de técnicas y no aporta nada para la


construcción del espíritu del hombre, es únicamente un texto vacuo.

Curiosamente, lo que acerca un libro al lector es la posibilidad de


encontrarse a sí mismo en las alegrías y penas que el autor ha experimentado y
que, por esa magia que exclusivamente concede la literatura, ha logrado trasferir
a los personajes de los libros que va creando.

Y en lo tocante a las funciones literarias de los textos del boom, al


circunscribirlas sólo a tres (ideológica, esteticista y social), considero que, sin
querer, se están dejando de lado algunas de vital importancia; por ejemplo, la
catártica, esencial e inherente a todo texto literario.

Este informe monográfico que han redactado estos nóveles estudiosos


para adentrarse en el boom latinoamericano reúne condiciones más que
suficientes para considerarlo como un trabajo académico serio: información
selecta, audacia, lenguaje ágil y un particular enfoque crítico.

Manuel Jesús Díaz Sánchez


El “boom” latinoamericano

Dedicatoria

A la memoria de Silvia Loyaga,

a quien mantendremos viva en

nuestros más gratos recuerdos.

A Jorge Valdez y a Manuel Díaz,

por habernos introducido y guiado

adecuadamente en el viaje al

mundo de la Literatura.
El “boom” latinoamericano

Índice

I) Introducción (Página 8)

II) Contexto histórico latinoamericano (Página 8)

1) Cuba (Página 9)

2) Latinoamérica (Página 9)

3) Influencia de países extranjeros (Página 10)

III) Historia cronológica y anécdotas del boom latinoamericano (Página 10)

1) Inicio y desarrollo del boom (Página 11)

2) Las polémicas de los autores (Página 12)

IV) Definición e historia literaria (Página 13)

V) Características literarias del boom latinoamericano (Página 15)

1) Carácter (Página 15)

2) Género (Página 16)

3) Lenguaje (Página 16)

4) Temática (Página 17)

5) Funciones literarias (Página 17)

6) Nuevas técnicas (Página 18)


El “boom” latinoamericano

a) El monólogo interior (Página 18)

b) La perspectiva múltiple (Página 19)

c) Los experimentos con el tiempo y el espacio (Página 19)

VI) Principales autores (Página 19)

1) Mario Vargas Llosa (Página 19)

a) Biografía (Página 20)

b) Características de su literatura (Página 22)

c) Producción literaria (Página 24)

2) Carlos Fuentes (Página 25)

a) Biografía (Página 25)

b) Características de su literatura (Página 27)

c) Producción literaria (Página 28)

3) Julio Cortázar (Página 29)

a) Biografía (Página 29)

b) Características de su literatura (Página 31)

c) Producción literaria (Página 32)

4) Gabriel García Márquez (Página 32)

a) Biografía (Página 33)

b) Características de su literatura (Página 34)

c) Producción literaria (Página 36)

VII)Principales obras del “boom” (Página 36)

1) La ciudad y los perros (Página 36)

2) La muerte de Artemio Cruz (Página 40)


El “boom” latinoamericano

3) Rayuela (Página 41)

4) Cien años de soledad (Página 44)

VIII) Influencia posterior (Página 47)

IX) Trascendencia (Página 47)

X) Conclusiones (Página 48)

XI) Bibliografía (Página 49)

XII)Anexos (Página 50)


El “boom” latinoamericano

Desarrollo del índice

I) Introducción

En un principio, la elección del tema para nuestra monografía estuvo


simplemente basada en encontrar un tema que satisfaga los gustos de todos
los integrantes. Así fue hasta que empezamos a redactarla; en este punto
surgió un gran problema: la información que estaba a nuestro alcance era
muy abundante, pero no nos parecía que se encontraba adecuadamente
organizada.

Es ahora que sí podemos dar una primera buena justificación al hecho de


hablar sobre el “boom” latinoamericano. Desarrollar una fuente clara,
coherente y bien sustentada para el estudio de esta gran época literaria, se
convirtió en nuestra nueva meta a alcanzar.

Con todo esto no queremos dar a entender que todos los otros grandes
trabajos estén mal hechos, sino que para el desenvolvimiento y el método
escolar que estamos manejando, estos no nos resultan útiles.

Ahora, esto no fue lo único que nos motivó a continuar con el tema hasta
las últimas consecuencias. Nosotros ya habíamos tenido la oportunidad de
leer algunas de las obras de estos autores; fueron maravillosas. En
consecuencia, surgió el deseo de continuar la exploración de ese mundo
compuesto por temas como el realismo mágico, Macondo, el Leoncio Prado,
París y Argentina, o “lo mexicano”.

En conclusión, deseamos dejar claro que este trabajo no significa la


obtención de algún beneficio académico; representa un tributo a los grandes
El “boom” latinoamericano

personajes latinos del siglo XX, que dejaron a Hispanoamérica en la memoria


de toda una generación pasada, y que continúa en la del presente.

II) Contexto histórico latinoamericano

El estudiar la literatura abarca mucho más que el conocer la capacidad


artística del lenguaje humano. Es gracias a ésta que toda una época puede
llegar a ser comprendida tanto en lo social, político, económico, ético y moral,
y viceversa: la historia nos puede facilitar el entendimiento de un suceso
literario. Por esta razón, hemos decidido incluir en nuestro trabajo un
pequeño pero muy completo resumen del panorama latinoamericano.

Algunos sucesos históricos mundiales garantizarían, obviamente, el


terreno para la llegada del Boom. Si bien no se trata de una relación de
causa y efecto, como diría Roland Barthes1, sería precisamente la historia
quien construiría al autor y su obra, y no al contrario. La historia también
participaría en la construcción del lector y por eso pondríamos al emisor y al
receptor en un mismo nivel. Ese contexto se da con la Primera Guerra
Mundial en 1914, seguida por la Revolución Rusa en 1917. Luego vendrían
la crisis económica de EE.UU. en 1929 y la Segunda Guerra Mundial en
1945.

Sin embargo, la parte histórica de los 50’s y 60’s incluye hechos más
directos para el desarrollo del “boom”.

1) Cuba

Una de las características de estos veinte años es la aparición de


movimientos de protesta a nivel mundial que cuestionaban el orden social y
político evidente. La historia de Cuba debe ser tratada aparte por ser el caso
más ejemplificativo en nuestro continente.

Fulgencio Batista dio un golpe de Estado a Carlos Prío Socarrás en 1952,


iniciando un gobierno dictatorial que se basó en los actos corruptos y en
favorecer al creciente dominio económico norteamericano en la zona. Fue
por estas razones que casi inmediatamente surge un movimiento guerrillero
al mando de Fidel Castro, el cual no tuvo un éxito contundente hasta 1959.

1 Roland Barthes (Cherburgo, 12 de noviembre de 1915 – París, 25 de marzo


de 1980) fue un escritor, ensayista y semiólogo (estudioso de los símbolos en
la sociedad) francés.
El “boom” latinoamericano

En ese año, el ejército rebelde entró triunfante a La Habana y se instauró un


nuevo gobierno.

En 1961, Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la Revolución. La


OEA rompió relaciones con Cuba, ya que todo hacía ver que la nación
estaba instaurando un régimen netamente comunista con el apoyo de la
URSS.

2) Latinoamérica

Las Revoluciones populares en reclamo por la democracia y las repetidas


rebeliones estudiantiles en los diferentes países latinoamericanos, jugaron un
gran papel en la mente de escritores y lectores. Luego de que diversos
países americanos vieron lo que logró Cuba, empezaron las guerrillas por
todo el continente. Argentina, Colombia, Venezuela, Bolivia y Perú, se vieron
de pronto inmiscuidos en esta situación. He aquí que entra a tallar un
personaje que será muy recordado por toda la historia: el “Che” Guevara, un
argentino participante de la Revolución cubana que viajó por Sudamérica,
propiciando levantamientos en contra de los gobiernos opresores.

3) Influencia de países extranjeros

Latinoamérica se hallaba en un estado de turbulencia social, política y


económica. Los intelectuales querían liberarse de lo que se percibía como
décadas de dominación extranjera a través del control absoluto de las
oligarquías tradicionales. Deseaban crear sus propias teorías sociales,
filosóficas y teológicas que pertenecieran a circunstancias latinoamericanas.

Estados Unidos y la URSS trataron por lo general de imponerse en estos


países para hacer crecer su bloque en la Guerra Fría. USA lo hizo por lo
general mediante el dominio económico y consecuentemente el político. La
URRS fue propiciando levantamientos para evitar la expansión capitalista:
empezó por lograr esto en Cuba.

Culturalmente, Norteamérica fue la que ganó la batalla del control: la


música y la moda de los 50’s, 60’s y 70’s que se instauraron en
Latinoamérica provinieron principalmente de allí. Esto, acompañado por el
surgimiento de una cultura de masas difundida por los medios masivos de
comunicación e incorporada rápidamente en toda la sociedad, contribuyó a
El “boom” latinoamericano

un estilo de vida consumista, cuyo modelo fue duramente criticado (con


mayor intensidad por los jóvenes).

III) Historia cronológica y anécdotas del boom latinoamericano

Aún cuando no es claro el génesis y el fin de este fenómeno, se ubica


dentro de él a cuatro principales literatos: Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar,
Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, en quienes basaremos casi a
totalidad nuestra línea de tiempo sobre este acontecimiento literario.
También vale la pena aclarar que tomaremos hechos correspondientes a
años posteriores a la “década de los Beatles2”, ya que hay cosas importantes
que mencionar por ahí también.

A manera de prefacio, cabe afirmar que esta escritura sería un proceso


estético iniciado con anterioridad: la Nueva Narrativa o Nueva Novela de
América Latina, de la cual podría decirse que el “boom” forma parte, es quizá
nuestro mejor antecedente. A esta narrativa pertenecen otros grandes
autores como Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier,
Juan Rulfo, Juan Carlos Onetti y Ernesto Sábato. Algunos de estos últimos
también serán famosos, sin embargo, en los 60’s y años después, ya que la
gran fama que tuvo la literatura latinoamericana en estos años también
arrastró a los precursores y a la vez posteriores representantes del “boom”.
La trabajosa tarea de ubicar el período del boom/nueva novela dentro de los
límites temporales, formales y personales definibles, ha sido emprendida por
muchos críticos. A continuación tenemos un intento más.

1) Inicio y desarrollo del boom

Ahora sí, podemos hablar más claramente de lo que pasó en los 60’s en
cuanto a literatura. El año 1962 no podría ser más esencial para lo que
vendría luego. El Premio Biblioteca Breve de la Editorial Seix Barral fue a
manos de un latinoamericano llamado, Mario Vargas Llosa, por su novela “La
ciudad y los perros”; publicación por la que, según muchos críticos, ocurre el
cambio decisivo en la recepción mundial de las letras latinoamericanas. Éste
es el empuje más poderoso de entrada de la narrativa latinoamericana, es

2 The Beatles fue una banda de música rock y pop de Liverpool, Inglaterra,
formada en 1960. Estaba integrada fundamentalmente por John Lennon
(guitarra rítmica, vocalista), Paul McCartney (bajo, vocalista), George Harrison
(guitarra solista, vocalista) y Ringo Starr (batería, vocalista).
El “boom” latinoamericano

decir ayudó a la promoción de muchos escritores de esta nueva generación


de la narrativa y que más adelante encontraría su apogeo en Europa y
Norteamérica. Este año también se publicaron “La muerte de Artemio Cruz”
de Carlos Fuentes y “El siglo de las luces” de Alejo Carpentier.

Al año siguiente se publicaría “Rayuela”, obra que constituyó una completa


revolución por sus innovaciones literarias. No obstante el año del clímax
sería 1967: Miguel Ángel Asturias, un escritor guatemalteco, ganó el premio
Nobel de Literatura. Ese mismo año, surge un “monstruo” del arte de las
letras. Gabriel García Márquez publica su primera gran obra, quizá la mejor:
“Cien años de soledad” es aceptada y vanagloriada unánimemente por la
crítica y por otros autores. Otro hecho importante de este gran año fue que
Vargas Llosa recibió el Premio Internacional de Novela “Rómulo Gallegos”
por “La Casa Verde”.

Los autores continuaron escribiendo y aumentando su fama en los 70’s. En


los 80’s el boom logró su máximo galardón, el cual dejó fuera de combate a
todos sus detractores: Gabriel García Márquez ganó el Premio Nobel de
Literatura en 1982. Al año siguiente muere Julio Cortázar, que para muchos
es el hecho que pone fin a esta gran etapa.

2) Las polémicas de los autores

Debido a la gran fama que alcanzaron estos escritores, tuvieron el


problema de volverse el punto de atención de los medios de comunicación
por situaciones fuera de su trabajo literario. Hemos incluido este subtítulo ya
que es una forma de completar y organizar mejor lo no contado en el
anterior. Muchos de estos autores siguen dando de qué hablar pero es muy
poco probable que se repitan sucesos como los de esos días.

Partamos de los roces políticos que tuvieron tres de nuestros ya muy


mencionados escritores. Cuando el auge y la grandeza acompañaban a la
Revolución cubana, esta fue el primer nexo emocional importante en el grupo
conformado por Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Guillermo
Cabrera Infante y Mario Benedetti. Sin embargo, luego de esperar la
democracia que nunca llegó en ese país, la opinión sobre la situación de ese
país se volvió de un sabor amargo. Por un lado estaban Vargas Llosa y
Cabrera Infante, que se alejaron de la ideología castrista, y por el otro
El “boom” latinoamericano

estaban García Márquez y Benedetti. Los últimos siguen apoyando la


Revolución cubana hasta nuestros días.

Un caso más personal y extraño es el de Vargas Llosa y García Márquez.


Hasta ahora nadie se explica la razón principal por la que una amistad de
varios años acabó tan violentamente; Vargas Llosa le propinó un certero
puñete a García Márquez, y ninguno ha querido hablar del tema hasta ahora.

Mas, si queremos tratar una riña de verdad, hay que ver a Julio Cortázar y
a nuestro compatriota José María Arguedas. Aunque el segundo no
pertenezca al “boom”, el primero, sí, y esto fue noticia de la época de la que
estamos hablando. Primero, hay que conocer un poco de cada uno. Por esos
días Cortázar ya estaba en París, escribiendo para periódicos de allá y de su
querida Argentina. José María Arguedas ya era toda una institución en
nuestro país y un genial representante del Indigenismo.

Cortázar escribía artículos sobre Sudamérica desde París, su segundo


hogar; esto fue criticado por Arguedas, quien pensaba que no era posible dar
un juicio sobre un país sin haberlo conocido en su totalidad previamente. La
respuesta del argentino fue igual de acusadora, pues consistió en dejar a
Arguedas como un encasillado en el indigenismo, el cual supuestamente ya
no tenía ningún sentido en esos años. Al final de varios intercambios
verbales, quien quedó peor parado ante el público fue José María Arguedas.
Él era una persona muy sensible, como todo artista, por lo que muchos
afirman que este suceso fue muy duro para el escritor y que pudo haber sido
incluso una de las causas para su suicidio.

Muchas historias se podrían contar sobre los problemas públicos de los


autores, pero, al menos por ahora, es otro el rumbo que debe tomar nuestro
trabajo.

IV) Definición e historia literaria

Esta parte del tema puede parecer muy simple, concisa y pequeña; no
será así en este caso, ya que, por diversas razones que se verán en los
párrafos siguientes, definir, así como estudiar este hecho, llega a ser una
tarea con un fin tardío.
El “boom” latinoamericano

El movimiento más importante en la narrativa hispanoamericana es


conocido como el “boom”. Los críticos se refieren con este nombre al
estallido internacional de la narrativa hispanoamericana a partir de la década
de los 60’s. Los escritores renovaron totalmente las técnicas de la narrativa;
de esta forma superaron a sus precursores europeos y norteamericanos. Por
primera vez, las narraciones latinoamericanas conocieron un éxito sin
precedentes en todo el mundo.

Sin embargo, sería bueno clasificar al “boom” en un hiperónimo adecuado.


Este estallido no es un movimiento, ni una escuela, es producto de la
casualidad; es una creación inesperada de jóvenes talentos que demostraron
al mundo que Latinoamérica era capaz de crear cosas originales, atrayentes
y entendibles. Esto se debe a que el término “boom” no hace más que
agrupar a todos los autores que tuvieron éxito en esa época, sin tomar en
cuenta que entre algunos de ellos podían existir diferencias en sus estilos a
la hora de escribir. Así, no podría ser más pertinente ubicarlo en la lista de
los grandes sucesos literarios.

Este término, ya tan mencionado, proviene de la técnica de investigación


del mercado, creada por los norteamericanos; esta describe el alza brusca
de las ventas de un determinado producto en las sociedades de consumo. Es
quizá por esta razón que algunos maldicientes de este hecho lo han reducido
a simplemente una moda comercial.

Sin embargo el tiempo demostraría que el “boom” era muchísimo más que
un aumento de ventas para las diversas editoriales. Mientras en las novelas
americanas crecían los Macondos, los cronopios y las famas, los viajeros
amazónicos y los burdeles legendarios, una gran parte de la novela europea
quedaba atrapada en el autismo del “nouveau roman” de Francia (en español
significa “nueva novela” y es un movimiento literario surgido en los años
cincuenta que pretende superar las formas narrativas tradicionales,
centradas en la imitación de la realidad, en el argumento, los personajes,
etc.) cuya experimentación formal había terminado por desentenderse del
lector, cuando no por considerarlo un enemigo. La literatura
hispanoamericana de entonces supo llegar mejor a los ansiosos lectores
tanto de Europa como de América, y esto no es obligatoriamente una moda;
es un cambio, una revitalización, que ha sido aplicada cada vez que se
pasaba de un movimiento artístico a otro.
El “boom” latinoamericano

La opinión concreta de Carlos Fuentes sobre el tema, se resume en que el


“boom” surgió de una literatura ya existente hacía siglos, y es el resultado de
la urgente necesidad de actualizar y darle orden a las lecciones del pasado.
Fuentes hace referencia a la influencia del Indigenismo y a hechos más
recientes para entonces como la Nueva Novela latinoamericana. En realidad,
no hay mejor definición para nuestro tema que la era dorada del legado
literario americano.

V) Características literarias del boom latinoamericano

Parte de este subtema está basado en nuestra interpretación sobre lo que


hemos investigado, ya que esta información no siempre se puede encontrar
literalmente. Sin embargo, podemos asegurar que estos postulados están
muy bien sustentados.

1) Carácter

Haciendo un promedio general de la literatura hispanoamericana de los


60’s, siempre llegaremos a la conclusión de que ésta fue de carácter
vivencial. Como ya hemos explicado, estudiar al “boom” es complicado
debido a que su literatura fue agrupada por criterios comerciales y de época,
y no por afinidades literarias. Pero, para dejar más claro que este estallido
literario tuvo muchos matices en cuanto al carácter, iremos ejemplificando y
explicando la razón de nuestra afirmación, con lo que viene a continuación.

El carácter vivencial hace referencia a la tendencia a representar la vida


del hombre tal y como es. Aunque esto suene realista, no es así, pues la
literatura ya ha aprendido que la verdadera existencia del ser humano está
cargada de componentes objetivos y subjetivos al mismo tiempo.

Por el lado objetivo, esta literatura se centró en dar una nueva visión para
el mundo, de América latina. Obras como “Cien años de soledad”, “La muerte
de Artemio Cruz” o “La casa verde”, han dejado esto muy en claro.

El término realismo mágico primero nació en referencia al arte europeo de


entreguerras de la mano del crítico alemán Fran Roo en 1925, pero empezó
a usarse para definir una nueva narrativa hispanoamericana. En los 30’s,
Borges había hablado de realismo fantástico y más tarde Arturo Uslar Pietro
usó el término de realismo mágico para referirse a la narrativa
El “boom” latinoamericano

latinoamericana. He aquí lo subjetivo del “boom”; lo que lo hace vivencial. El


realismo mágico es una tendencia literaria de parte de estos autores a
emular situaciones cotidianas mediante su mezcla con hechos muy
fantásticos y exagerados (hipérboles). Lo curioso de esto es que la maestría
de los autores le permite al lector llegar a familiarizarse con estos mitos, al
punto de poder tomarlos como naturales en su totalidad. Hay una
coexistencia ambigua y conflictiva del orden real con el sobrenatural. Entre
los precursores más inmediatos habría que incluir al ya citado Borges, con su
exploración de lo fantástico, a Carpentier y a Asturias, con su
americanización de lo maravilloso surrealista y a Rulfo como padre de esta
corriente. El principal ejemplo es la obra de Gabriel García Márquez, principal
representante del realismo mágico. Las siguientes características literarias
dejarán mucho más claro el porqué de un carácter vivencial asignado al
“boom”.

2) Género

El género más desarrollado en estos años en Latinoamérica fue el


narrativo. El teatro y la lírica perdieron toda su fuerza ante la infinita maestría
de las composiciones en prosa. Dentro de la narrativa tenemos dos especies
principales: el cuento y la novela.

Acerca del primero, sí podemos afirmar que este dio grandes avances en
esta época (como ejemplo tenemos las primeras obras de Mario Vargas
Llosa o las extrañísimas “Historias de cronopios y famas” de Julio Cortázar).
No obstante, la gloria de este conjunto de autores se debe a sus novelas.
Esta fue la especie más desarrollada, tanto en el sentido productivo
(cantidad) como en el literario (calidad). Es aquí donde los escritores dejan
todo de sí, toda su creatividad e imaginación.

3) Lenguaje

La simultaneidad del lenguaje del “boom” fue algo que le dio muy variados
matices. Con esto se da a entender que en una misma historia se puede
llagar a encontrar diversos niveles de lenguaje, con la finalidad de enfatizar el
grado de conocimiento o el nivel social de los personajes. La interpretación
del lenguaje se vuelve una refracción de la realidad que incide en el ejercicio
de la libertad lingüística por medio de la ejercitación verbal.
El “boom” latinoamericano

No podemos decir nada más que el estallido latinoamericano tuvo un


lenguaje sencillo y culto al mismo tiempo. Acerca del primero, tenemos la
narrativa de García Márquez, Vargas Llosa o Carlos Fuentes, cuya obra se
hace elaborada no por su lenguaje, sino por otras técnicas que ya
mencionaremos. Estos escritores usan por lo general palabras de
entendimiento universal para poder llegar a más lectores.

Por el lado del lenguaje culto y elaborado, existieron juegos en el lenguaje


e invención de unos nuevos. Tenemos como ejemplo absoluto a Julio
Cortázar. Su tendencia a mezclar el castellano con el francés y su manía por
usar un vocabulario ciertamente muy rebuscado, hacen de su producción
todo un reto para el lector, lo cual no necesariamente reduce su pasión por
su lectura.

4) Temática

Durante muchos años, la narrativa hispanoamericana se había centrado en


tratar temas sobre la vida del campo, por no decir que se buscó lo más
exótico de Sudamérica. Esta tendencia cambia por estos años, pues la
literatura se volvió más urbanista (la migración del campo a la ciudad fue
muy común por esos años). Es por esto que los problemas tratados cambian:
delincuencia, drogas, y, en general, el efecto que pueden tener las metrópolis
en los seres humanos.

Aparte de esto, se produce una universalización de los temas. Esto quiere


decir que la temática dejó de tratar lo que incumbía a una cierta región, para
ocuparse de aspectos que interesaban a casi todo tipo de personas y
sociedades. Quizá por esto el “boom” tuvo tanto éxito; pudo llegar a muchas
más mentes. Temas como el existencialismo3, el análisis del hombre, los
problemas históricos, sociales y culturales de siempre, no pasaron
desapercibidos.

5) Funciones literarias

3 En sentido amplio, el concepto de existencialismo es confuso y oscuro. No


hay una definición teórica clara y unánime. Sin embargo, la concepción más
compartida apunta hacia un movimiento filosófico, cuyo postulado
fundamental es que son los seres humanos, en forma individual, los que crean
el significado y la esencia de sus vidas.
El “boom” latinoamericano

Esta literatura tiene su razón de existir principalmente en tres funciones: la


esteticista, la social y la ideológica.

La función esteticista se refleja en el gusto de los autores por hacer aparte


de una gran historia, una gran novela. Esto significa que la preocupación por
el acabado de la obra (vocabulario adecuado, buenos recursos estilísticos,
técnicas renovadoras) es tan grande como por el de su contenido en sí.
García Márquez y Vargas Llosa tienen hasta ahora la costumbre de reescribir
cualquier manuscrito si es que no les parece que está bien contado.

Los autores tratan en sus libros diversos problemas de la sociedad actual;


esto lo logran ya sea a través del sarcasmo, la parodia o la mera
representación; pero nunca a través de la denuncia directa (al menos dentro
de las novelas). Además el contexto de la época permitía escribir sobre esto,
como ya habremos podido ver en la primera parte de nuestro trabajo. Es aquí
donde se aprecia claramente la función social.

Por otro lado, con sutilezas geniales y frases de dura interpretación, estos
literatos plasman varias veces sus ideologías y sus puntos de vista sobre la
vida. Quizá una excepción sea Julio Cortázar y su “Rayuela”, pues este texto
tiene una cara filosófica, donde el autor suelta lo que piensa de una manera
tranquila pero muy abierta.

6) Nuevas técnicas

Por ahora sólo trataremos las innovaciones literarias que fueron comunes
a casi todos los autores del “boom”; si es que nos falta completar algo, lo
haremos conforme vayamos hablando de cada uno de los autores más
importantes.

En esta época la literatura, por su misma función esteticista, tuvo una meta
netamente literaria. Es algo como el ya conocido “el arte por el arte”. Por esto
buscó formas de hacer del trabajo literario algo atractivo por su novedosa
constitución y desarrollo. Los narradores utilizaron y aprovecharon con
inmensa solvencia los legados de grandes escritores, en especial de James
El “boom” latinoamericano

Joyce4 y William Faulkner5. Así, tenemos tres técnicas esenciales en la


literatura latinoamericana de los 60’s.

a) El monólogo interior

Esta técnica reproduce el pensamiento libre del personaje tal como


sucede en la realidad: asociando desordenadamente ideas,
recuerdos, emociones, etc. El monólogo interior discurre sin lógica,
puede ser inconexo y saltar de un asunto a otro sin coherencia.

b) La perspectiva múltiple:

Gracias a ésta técnica el narrador de una novela ya no es uno sólo:


la función de narrar puede ser asumida por diversos personajes,
dando diferentes puntos de vista sobre lo que ocurre.

c) Los experimentos con el tiempo y el espacio:

Los hechos no se presentan en orden cronológico, sino que los


personajes pueden saltar del presente al pasado o al futuro, y luego
regresar de nuevo al presente. Además, los escenarios pueden
cambiar radicalmente y sin sentido aparente.

VI) Principales autores

1) Mario Vargas Llosa

"Yo creo que la literatura es lo mejor que existe en el mundo, es la creación


humana por excelencia, lo que más ayuda a la gente a vivir, a soportar los
momentos tristes, a enriquecerse, y lo creo porque es lo que ha ocurrido en
mi caso. Yo aprendí a leer cuando tenía cinco años de edad, y siempre digo
que es lo mejor que me ha pasado en la vida. Recuerdo como si fuera ayer
esa extraordinaria transformación de la realidad, el poder vivir varias vidas a
la vez; salir del ámbito, del tiempo o del espacio y poder viajar hacia el futuro,
o hacia el pasado por medio de los protagonistas de las historias que en
aquel entonces leía...Ser muchos seres sin dejar de ser yo mismo, creo que
esa es la gran constitución de la literatura interactiva."
4 James Augustine Aloysius Joyce (Dublín, 2 de febrero de 1882 – Zúrich, 13
de enero de 1941) fue un escritor irlandés, reconocido mundialmente como
uno de los más importantes e influyentes del siglo XX.
5 William Faulkner (25 de septiembre de 1897 - 6 de julio de 1962) fue un
narrador y poeta estadounidense.
El “boom” latinoamericano

"La utopía no es realizable, la sociedad perfecta no existe ni va a existir,


básicamente porque es imposible que la idea de la sociedad perfecta
coincida en dos seres humanos. Varía con cada individuo, cada uno nos la
creamos sobre la base de nuestras fantasías particulares, nuestros deseos,
nuestra psicología. No se puede universalizar una idea de la felicidad, es
cosa de fanáticos."

"Nada enriquece tanto los sentidos, la sensibilidad, los deseos humanos,


como la lectura. Estoy completamente convencido de que una persona que
lee, y que lee bien, disfruta muchísimo mejor de la vida, aunque también es
una persona que tiene más problemas frente al mundo."

a) Biografía

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa nació un domingo 28 de marzo de


1936 en la ciudad de Arequipa, Perú. Sus padres, Ernesto Vargas
Maldonado y Dora Llosa Ureta, ya estaban separados cuando vino al
mundo y no conocería a su progenitor hasta los diez años de edad.

Estudia la primaria hasta el cuarto año en el Colegio La Salle de


Cochabamba en Bolivia. En 1945 su familia vuelve al Perú y se
instala en la ciudad de Piura, donde cursa el quinto grado en el
Colegio Salesiano de esa ciudad. Culmina su educación primaria en
Lima e inicia la secundaria en el Colegio La Salle.

El reencuentro con su padre significa un cambio en la formación del


adolescente, que ingresa al Colegio Militar Leoncio Prado de Lima, en
el cual sólo estudia el tercer y cuarto año; sin embargo, termina la
secundaria en el Colegio San Miguel de Piura.

En 1953 regresa a Lima. Ingresa a la Universidad Nacional Mayor


de San Marcos, donde estudia Letras y Derecho. Su opción no fue
aceptada por su padre, por lo que fue una etapa sumamente difícil,
más aún cuando a los dieciocho años decide contraer matrimonio con
su tía política Julia Urquidi, lo que aumentó sus urgencias
económicas. Paralelamente a sus estudios desempeña hasta siete
trabajos diferentes: redactar noticias en Radio Central (hoy Radio
Panamericana), fichar libros y revisar los nombres de las tumbas de
El “boom” latinoamericano

un cementerio, son algunos de ellos. Sin embargo, sus ingresos


totales apenas le permitían subsistir.

En 1959 parte rumbo a España gracias a la beca de estudios


"Javier Prado" para hacer un doctorado en la Universidad
Complutense de Madrid; así, obtiene el título de Doctor en Filosofía y
Letras. Luego de un año se instala en París.

Al principio su vida en la ciudad de la luz transcurre entre la


escasez y la angustia por sobrevivir, por lo que acepta trabajos que, o
bien lo mantenían en contacto con su idioma a través de la
enseñanza (fue profesor de español en la Escuela Berlitz), o le
permitían trabar amistades literarias, como cuando fue locutor en la
ORTF francesa o periodista en la sección española de France
Presse6.

Los esfuerzos por llevar a cabo su vocación literaria dan su primer


fruto cuando su primera publicación, un conjunto de cuentos
publicados en 1959 con el título “Los jefes”, obtiene el premio
Leopoldo Arias. Anteriormente había escrito una obra de teatro, el
drama La huída del Inca.

En 1964 regresa al Perú, se divorcia de Julia Urquidi y realiza su


segundo viaje a la selva donde recoge material sobre el Amazonas y
sus habitantes.

Viaja a La Habana en 1965, donde forma parte del jurado de los


Premios Casa de las Américas y del Consejo de Redacción de la
revista Casa de las Américas; hasta que el caso Padilla 7 marca su
distanciamiento definitivo de la revolución cubana en 1971.

En 1965 se casa con Patricia Llosa. De la unión nacen Álvaro


(1966), Gonzalo (1967) y Morgana (1974). En 1967 trabaja como
traductor para la UNESCO en Grecia, junto a Julio Cortázar; hasta

6 La Agence France-Presse (AFP) es la agencia de noticias más antigua en el


mundo y una de las mayores en la actualidad.
7 El Caso Padilla es como se conoce a la polémica que causó la publicación del
poemario “Fuera de Juego” del escritor cubano Heberto Padilla en 1968.
Padilla fue encarcelado en 1971, pues su obra fue considerada
antirrevolucionaria.
El “boom” latinoamericano

1974 su vida y la de su familia transcurre en Europa, residiendo


alternadamente en París, Londres y Barcelona.

En Perú, su trayectoria sigue siendo fructífera. En 1981 fue


conductor del programa televisivo La Torre de Babel, transmitido por
Panamericana Televisión; en 1983, a pedido expreso del presidente
Fernando Belaúnde Terry, preside la Comisión Investigadora del caso
Uchuraccay para averiguar sobre el asesinato de ocho periodistas.

En 1987 se perfila como líder político al mando del Movimiento


Libertad, que se opone a la estatización de la banca que proponía el
entonces presidente de la República Alan García Pérez.

El año 1990 participa como candidato a la presidencia de la


República por el Frente Democrático-FREDEMO. Luego de dos
peleados procesos electorales (primera y segunda vuelta), pierde las
elecciones y regresa a Londres, donde retoma su actividad literaria.

En marzo de 1993 obtiene la nacionalidad española, sin renunciar a


la nacionalidad peruana.

En la actualidad colabora en el diario El País (Madrid, España,


Serie Piedra de toque) y con la revista cultural mensual Letras Libres
(México D.F., México y Madrid, España, Serie Extemporáneos).

Los méritos y reconocimientos lo acompañan a lo largo de su


carrera. En 1975 es nombrado miembro de la Academia Peruana de
la Lengua y en 1976 es elegido Presidente del Pen Club
Internacional. En 1994 es designado como miembro de la Real
Academia Española.

Sus obras han sido traducidos al francés, italiano, portugués,


catalán, inglés, alemán, holandés, polaco, rumano, húngaro, búlgaro,
checo, ruso, lituano, estonio, eslovaco, ucraniano, esloveno, croata,
sueco, noruego, danés, finlandés, islandés, griego, hebreo, turco,
árabe, japonés, chino, coreano, malayo y cingalés.

A lo largo de su carrera, Mario Vargas Llosa ha recibido


innumerables premios y distinciones. Cabe destacar sobre todo dos
de los máximos galardones que se conceden en el ámbito de las
El “boom” latinoamericano

letras hispánicas: el Premio Rómulo Gallegos (1967) y, sobre todo, el


Premio Cervantes (1994). Otros destacados premios en su haber son
el Premio Nacional de Novela del Perú (en 1967, por su novela “La
casa verde”), el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (España,
1986) y el Premio de la Paz de los Libreros de Alemania, otorgado en
la Feria del Libro de Fráncfort (1997).

b) Características de su literatura

Escritor peruano, considerado uno de los más grandes novelistas


hispanoamericanos de la segunda mitad del siglo XX. La evolución de
sus trabajos se puede dividir básicamente en tres grandes bloques:
uno en el que fue básicamente un realista, el segundo en el que el
autor, según Raymond L. Williams8, empieza "el descubrimiento del
humor", y el tercero, en el que viaja a través de diversos tipos de
novelas.

En su primera etapa, Vargas Llosa se centra en un carácter


objetivo, pues sus obras reflejan la convulsa realidad social peruana
(y en algún caso, latinoamericana), sacudida por conflictos de tipo
racial, sexual, moral y político. Su representación artística de esa
problemática no es, sin embargo, tradicional y cerrada en cuanto al
trabajo literario. En su obra incorpora las técnicas narrativas (que
nunca dejará) más innovadoras de la novela contemporánea:
multiplicidad de focos narrativos o perspectiva múltiple, montaje de
planos espacio-temporales, efectos del expresionismo9 y el ya
mencionado monólogo interior. Esta es la etapa que más lo relaciona
con el “boom” latinoamericano; aquí se encuentran obras como “La
ciudad y los perros”, “La casa verde” o “Conversación en la catedral”.

La rigurosa objetividad y la indeclinable tensión con las que plantea


sus conflictos, ceden un poco en la segunda fase de su producción
novelística, que se distingue por toques de humor grotesco, como en
Pantaleón y las visitadoras (1973), o por retratarse a sí mismo en su

8 Profesor de español y especialista en literatura latinoamericana.


9 Corriente alemana de inicios del siglo XX, donde el autor es sólo un
observador de la acción, donde los personajes evolucionan de forma
autónoma.
El “boom” latinoamericano

relato, como en La tía Julia y el escribidor (1977), en la que narra


episodios de su primer matrimonio y sus comienzos literarios.

Luego de esta etapa, se inicia una tendencia a la exploración de la


novela histórica, el erotismo, la política, e incluso el estilo
detectivesco como en “¿Quién mató a Palomino Molero?”.

La temática también adquiere un rol importante en el desarrollo del


autor. Es, por la fecundidad, riqueza y hondura de su obra creadora, y
por su continua presencia en el debate sobre asuntos relativos a
libertad, violencia, censura y justicia, una de las personalidades
intelectuales más activas e influyentes de la actualidad.

El estilo de este escritor peruano es satírico, descriptivo, narrativo e


intimista a lo largo de toda su obra. No hay obra que no contenga
toques de humor (sea sutilmente o como aspecto esencial). Los
escenarios (en sus obras más regionalistas), son descritos con gran
maestría, así como las situaciones que van siendo narradas. Por otro
lado, el aspecto intimista se refleja en la exploración del interior de
cada uno de los personajes. Esto se logra con el monólogo interior y
con la multiplicidad de focos narradores, ya que el segundo nos
permite el contacto con cada “actor”, y el primero, el conocer sus
sentimientos, emociones y pensamientos.

c) Producción literaria

Actualmente este uno de los intelectuales peruanos más versátiles


y reconocidos en todo el mundo. Tiene una teoría de la novela que se
encuentra entre las más citadas para explicar los fenómenos
literarios. Veamos a continuación sus principales escritos.

• Narrativa: “El desafío”, relato (1957), “Los Jefes” (1959), “La


ciudad y los perros” (1962), “La casa verde” (1966), Premio
Rómulo Gallegos, “Los cachorros” (1967), “Conversación en
La Catedral” (1969), “Pantaleón y las visitadoras” (1973), “La
tía Julia y el escribidor” (1977), “La guerra del fin del mundo”
(1981), “Historia de Mayta” (1984), “¿Quién mató a
Palomino Molero?” (1986), “El hablador” (1987), “Elogio de
la madrastra” (1988), “Lituma en los Andes” (1993), Premio
El “boom” latinoamericano

Planeta, “El pez en el agua”, autobiografía!1993), “Los


cuadernos de don Rigoberto” (1997), “La Fiesta del Chivo”
(2000), “El Paraíso en la otra esquina” (2003), “Travesuras
de la niña mala (2006).”

• Teatro: “La huida del inca” (1952), “La señorita de Tacna”


(1981), “Kathie y el hipopótamo” (1983), “La Chunga”
(1986), “El loco de los balcones” (1993), “Ojos bonitos,
cuadros feos” (1996), “Odiseo y Penélope” (2007), “Al pie
del Támesis” (2008)

• Ensayo: “García Márquez: historia de un deicidio” (1971),


“La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary” (1975), “La
verdad de las mentiras: ensayos sobre la novela moderna”
(1990), “Contra viento y marea” (1983-1990), “La utopía
arcaica. José María Arguedas y las ficciones del
indigenismo” (1996), “La tentación de lo imposible”, ensayo
sobre Los Miserables de Víctor Hugo (2004), “El viaje a la
ficción”, ensayo sobre Juan Carlos Onetti (2008), “Sables y
utopías”, recopilación de sus artículos y cartas sobre
América Latina (2009).

1) Carlos Fuentes

"Lo que un escritor puede hacer políticamente debe hacerlo también como
ciudadano. En un país como el nuestro, el escritor, el intelectual, no puede
ser ajeno a la lucha por la transformación política que, en última instancia,
supone también una transformación cultural".

“Las revoluciones las hacen los hombres de carne y hueso, y no los


santos; y todas acaban por crear una nueva casta privilegiada”.

“Libertad es búsqueda de libertad. Nunca la alcanzaremos completamente.


La muerte nos advertirá que hay límites a toda historia personal. La historia:
que perecen y se transforman las instituciones que en un momento dado
definen la libertad. Pero entre la vida y la muerte, entre la belleza y el horror
del mundo, la búsqueda de libertad nos hace, en toda circunstancia, libres”.

a) Biografía
El “boom” latinoamericano

Hijo de padres diplomáticos, Carlos Fuentes, el más prominente de


los narradores mexicanos modernos nació en Panamá, el 11 de
noviembre de 1928. Estudió en Suiza y Estados Unidos. Luego vivió
por diferentes periodos en Quito, Montevideo, Río de Janeiro,
Washington, Santiago y Buenos Aires. En su adolescencia regresó a
México, donde se radicó hasta 1965. El tiempo que pasó en su país
marcó definitivamente su obra, inmersa en el debate intelectual sobre
la filosofía de “lo mexicano”.

Su primer libro, “Los días enmascarados”, se publicó en 1954, y


desde entonces Fuentes no ha dejado de preocuparse por la
identidad mexicana y los medios adecuados para expresarla. Un hito
fundamental en este clima de preocupaciones intelectuales, fue la
fundación, en 1955 junto con Emmanuel Carballo y Octavio Paz, de la
ya mítica Revista Mexicana de Literatura. La repercusión que alcanzó
con sus primeras novelas (“La región más transparente”, en 1959; y
“La muerte de Artemio Cruz”, en 1962) lo proyectó como una de las
figuras centrales del llamado “boom” de la novela latinoamericana. Al
igual que los demás intelectuales que participaron de este fenómeno,
su compromiso político y social ha sido, desde entonces, un rasgo
fundamental de su carrera.

Carlos Fuentes es graduado en Derecho en la Universidad


Autónoma de México y en el Instituto de Altos Estudios
Internacionales de Ginebra (Suiza). Ha sido delegado de México ante
los organismos internacionales con sede en Ginebra, en el Centro de
Información de la ONU en México, en la Dirección de Difusión
Cultural de la UNAM y en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Fue
embajador de México en Francia (de 1972 a 1976) y jefe de la
Delegación de México en la reunión del grupo de los 19 países en
desarrollo participantes en la Conferencia sobre Cooperación
Económica Internacional.

Desde hace cuatro décadas, la vida de Carlos Fuentes es un


periplo itinerante: lo mismo vive durante algunas temporadas en París
que enseña en Princeton, Harvard, Columbia y Cambridge. Su
intensa vida académica se resume en los títulos de Catedrático en las
Universidades de Harvard (USA) y Cambridge (Inglaterra), así coma
El “boom” latinoamericano

la larga lista de sus doctorados honoris causa (por las Universidades


de Harvard, Cambridge, Warwick, Essex, Miami, Chicago, etc.).

Algunos de los premios y reconocimientos que ha recibido el


escritor mexicano son: Premio Biblioteca Breve, el Premio Nacional
de Literatura de México (México), el Premio Rómulo Gallegos, el
Premio Alfonso Reyes, el Premio Miguel de Cervantes, el Premio
Menéndez Pelayo en 1992, la Legión de Honor francesa en 1992, el
Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1994, el I Premio a la
Latinidad, concedido por las Academias francesa y brasileña de la
Lengua, 1999, la Medalla de Honor Belisario Domínguez (que
concede el Congreso de su país), y muchos otros.

Actualmente, Fuentes colabora en las más importantes revistas y


publicaciones literarias de América Latina, Estados Unidos y Europa.

b) Características de su literatura

Figura dominante en el panorama nacional del siglo XX, por su


cuidadosa exploración de México y lo mexicano, a través de una obra
extensa y que usa un lenguaje simple pero muy audaz y novedoso,
capaz de incorporar neologismos10 y crudezas coloquiales, su
propuesta se sumerge en el inconsciente personal y en el colectivo, y
traslada con vigor a las letras mexicanas los mejores recursos de las
vanguardias europeas.

El germen de sus preocupaciones estuvo más que centrado en


México: la exploración del pasado prehispánico y de los sutiles límites
entre realidad y ficción, así como la descripción del ambiente ameno y
relajado de una joven generación confrontada con un sistema de
valores sociales y morales en decadencia. Un ejemplo de esto está
en la obra “La región más transparente”, donde se representa el
ambiente cultural en el México del porfiriato11; esta obra es también la

10 Palabra nueva que aparece en una lengua, ya sea procedente de otra


lengua o de nueva creación. La creación de neologismos se produce por
modas y necesidades de nuevas denominaciones.
11 En la Historia de México, se denomina Porfiriato al periodo de 30 años
durante el cual gobernó el país el general Porfirio Díaz en forma intermitente
desde 1876 (al término del gobierno de Sebastián Lerdo de Tejada), con la
pequeña interrupción del presidente Manuel González, quien gobernó de 1880
a 1884, hasta mayo de 1911, en que renunció a la presidencia por la fuerza de
El “boom” latinoamericano

voz que surge después de la revolución en México. A partir de esta,


muchos autores ubican una revolución en la escritura en México, una
escritura abierta y profunda que da cabida a diversos elementos con
la finalidad de enriquecer el relato y hacerlo mucho más cercano.

El estilo literario de Carlos Fuentes, está empapado de ironía,


fantasía y en su narrativa hay rastros de un estilo periodístico, así
como una referencia obligada al séptimo arte (ha tenido una
importante participación en el cine, pero eso pertenece a otro tema).

Cada realidad superficial en la obra de Fuentes significa una


realidad mucho más profunda. Un ejemplo de esto es que lo
presentado como orden cronológico en su obra carece de sentido,
pero viéndolo con el orden de una problemática tratada como tema
central, no podría estar mejor organizado.

Aunque quizá para muchos no logre el mismo efecto de su


compañero García Márquez, Fuentes también incluye en sus obres
una gran dosis de fantasía. Pero, su variante propia es muy especial.
No hay mejor forma de explicar esto que hablando de una de sus
mejores novelas: “Cambio de piel”.

En esta novela, el mexicano habla básicamente sobre cuatro


personajes (símbolos cada uno de una problemática) que van en
automóvil de México a Veracruz; pero, como sólo es un sueño, nunca
salen del hotel donde constantemente viven confrontaciones. Esta
novela posee tres dimensiones: la real, la de los sueños, y la voyeur
(observador). La obra acaba con la intención del autor de convencer
al lector que toda la obra es una mentira para separarse de la vida
cotidiana.

c) Producción literaria

Como todos los autores de esta época, resulta difícil citar su obra
completa; al menos intentaremos hacer referencia a lo más
importante.

la Revolución Mexicana encabezada por Francisco I.


El “boom” latinoamericano

• Narrativa: “La región más transparente” (1958), “Las buenas


conciencias” (1959), “La muerte de Artemio Cruz” (1962),
“Aura” (1962), “Cantar de ciegos” (1964), “Zona Sagrada”
(1967), “Cambio de piel” (1967), “Cumpleaños” (1969),
“Terra Nostra” (1975), “La cabeza de la hidra” (1978), “Agua
Quemada. Cuarteto Narrativo” (1983), “Gringo Viejo” (1985),
“La Campaña” (1990), “La Frontera de Cristal. Una novela
en nueve cuentos” (1995), “Los años con Laura Díaz”
(1999), “Instinto de Inez” (2001), “La Silla del Águila” (2003),
“Todas las familias felices” (2006), “La voluntad y la fortuna”
(2008).

• Teatro: “Todos los gatos son pardos” (1970), “Los reinos


originarios” (1971), “Ceremonias del alba” (1990).

1) Julio Cortázar

"Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo
fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me
dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra
"madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto “mesa” y en la palabra
“madre” empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a
franquear y en el que a veces me estrellaba".

"En suma, desde pequeño, mi relación con las palabras, con la escritura,
no se diferencia de mi relación con el mundo en general. Yo parezco haber
nacido para no aceptar las cosas tal como me son dadas".

"La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está
ahí al alcance del salto que no damos."

a) Biografía

Julio Cortázar nació en la embajada argentina de Bruselas (Bélgica)


el 26 de Agosto de 1914, de padres argentinos. Su padre trabajaba
como técnico en economía en la delegación comercial de la
embajada de su país. Huyendo de la Primera Guerra Mundial, llegó a
la Argentina a la edad de cuatro años. Adoptó su definitiva
nacionalidad en ese país. Pasó la infancia en Banfield. Solitaria y
El “boom” latinoamericano

bastante atormentada, fuertemente marcada por el abandono de su


padre, cuando él tenía seis años. Desde pequeño demostró tener
dotes literarias, cualidad que se puede apreciar en los numerosos
escritos de aquella época. Inicia sus estudios de bachillerato y luego
los de magisterio en la Escuela Normal, para recibirse de maestro
normal a los dieciocho años. Tres años más tarde ingresa al Instituto
del profesorado, para iniciar sus estudios de profesorado en letras.
Más tarde, cursa exitosamente el primer año de Filosofía y Letras en
la Universidad, pero por razones económicas debe retirarse, por lo
que nunca alcanzaría un título universitario. Era en estos días cuando
Julio trabajaba como maestro rural en Bolívar y Chivilco, y,
posteriormente se dedicaría a hacer clases de literatura francesa en
la Universidad de Cuyo, cargo que abandona cuando Perón es
elegido como Presidente. Paralelamente escribe algunas críticas que
se publicaban en revistas como "Huella" o "Canto". Desde fines de los
años cuarenta hasta 1953, colaboraría en la revista "Sur", fundada y
dirigida por Victoria Ocampo en 1931. Su primer trabajo para dicha
revista fue un artículo con motivo del fallecimiento de Antonin Artaud.

En 1951 se alejó de su país en una especie de exilio. Gracias a una


beca del gobierno francés se instaló en París para cursar estudios;
sus primeros trabajos fueron traducciones de Poe12 y Yourcenar13
para poder sobrevivir, posteriormente trabajó como traductor
independiente de la UNESCO, en París, viajando constantemente
dentro y fuera de Europa. En París, Cortázar comienza a valorar lo
que había dejado en América, especialmente en Argentina. Vive en
una constante lucha entre el recuerdo y el olvido, puesto que deseaba
recrear los detalles de su lejana patria. A principios de los años
setenta, solicita la nacionalidad francesa. Fidel Castro le invitó a viajar
a Cuba después del triunfo de la revolución; Cortázar siempre fue un
fiel defensor de la revolución a través de numerosos artículos y

12 Edgar Allan Poe (Boston, 19 de enero de 1809 - Baltimore, 7 de octubre de


1849) fue un escritor, poeta, crítico y periodista romántico estadounidense,
generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato
corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país.
13 Marguerite Cleenewerck de Crayencour (Bruselas, Bélgica; 8 de junio de
1903 - Mount Desert Island, Estados Unidos; 17 de diciembre de 1987),
conocida como Marguerite Yourcenar, fue una novelista, poetisa, dramaturga
y traductora francesa.
El “boom” latinoamericano

conferencias. Conoció de cerca el triunfo sandinista en Nicaragua y


escribió "Nicaragua tan violentamente dulce", 1984. A finales de 1983
realizó un último viaje a su país de origen; en Buenos Aires fue
recibido muy bien por sus compatriotas, en contraste de su gobierno
para el cual pasó desapercibido. Julio Cortázar, muere el 12 de
febrero de 1984, en la ciudad de París, a causa de leucemia. Fue un
fiel amante de la música, especialmente del jazz que frecuentemente
aparecía en sus obras, puesto que afirmaba que su actitud en el
momento de escribir cuentos era similar a la de un músico al minuto
de improvisar.

b) Características de su literatura

Julio Cortázar fue un rebelde por naturaleza. Su estilo anti literario,


que perecía una especie de contienda sin límites contra lo tradicional
y sobre todo contra los lectores, quizá suene ya demasiado alejado
del grupo de autores en el que es incluido, mas esto no hace más que
acercarlo a la idea de libertad que tenían estos escritores.

El carácter de su obra es vivencial, pero predominantemente


subjetivo. Los toques objetivos surgen de manera escondida en su
obra. Este argentino usa símbolos para recrear la realidad, pero la
imaginación y el deseo personal por hacerlo de una manera
radicalmente diferente, terminan reflejando el punto de vista del autor
de las cosas, su mundo interior, su apreciación de la situación
mundial moderna.

Como todo autor, él también tiene influencias; pero, su creatividad


era tan grande cuando estaba con vida que llegó a darles una marca
hasta ahora única en la literatura universal. Cada una de sus novelas
es una especie de juego; esto ya lo veremos más claramente cuando
hablemos de su novela más perfecta.

El lenguaje de su obra es muy elegante; por ejemplo, no sólo


mezcla un idioma con otro, sino que los vuelve una unidad, y para
lograr comprender el significado de una oración, se ha de tener que
conocer a la perfección ambos idiomas usados.
El “boom” latinoamericano

Sin embargo, es posible que uno de los aspectos más increíbles de


la lectura de sus libros, sea encontrar un humor de tanto refinamiento.
Las críticas a la sociedad a través de la imitación ridícula, despiertan
la risa y llevan a la reflexión al mismo tiempo. Su obra quizá sea difícil
de comprender, pero sí que vale la pena asumir ese reto.

c) Producción literaria

La producción de este autor fue diferente a la de los ya


mencionados: escribió más cuentos que novelas, escribió poesía, no
se le conoció ensayo alguno y ya podemos hablar de obras
póstumas.

• Cuentos: “La otra orilla” (1945), “Casa tomada” (1947),


“Bestiario” (1951), “Final del juego” (1956), ”Las armas
secretas” (1959), “Historias de cronopios y de famas”
(1962), “Carta a una señorita en París” (1963), “Todos los
fuegos el fuego” (1966), “La vuelta al día en ochenta
mundos” (1967), “El perseguidor y otros cuentos” (1967), “La
isla a mediodía y otros relatos” (1971), “Octaedro” (1974),
“Alguien que anda por ahí” (1977), “Un tal Lucas” (1979),
“Territorios” (1979), “Queremos tanto a Glenda” (1980),
“Deshoras” (1982).

• Novelas: “Los premios” (1960), “Rayuela” (1963),


“62/modelo para armar” (1968), “Libro de Manuel” (1973),
“El examen” (1986,obra póstuma).

• Lírica: “Presencia” (1938, sonetos), “Pameos y meopas”


(1971), “Salvo el crepúsculo” (1984).

• Teatro: “Los reyes” (1949), “Adiós Robinson y otras piezas


breves” (1995, obra póstuma).

1) Gabriel García Márquez

"Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los
alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez".
El “boom” latinoamericano

"Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona
tú eres el mundo".

"No, el éxito no se lo deseo a nadie. Le sucede a uno lo que a los


alpinistas, que se matan por llegar a la cumbre y cuando llegan, ¿qué hacen?
Bajar, o tratar de bajar discretamente, con la mayor dignidad posible".

a) Biografía

Gabriel José García Márquez nació en Aracataca (Colombia) en


1928. Cursó estudios secundarios en San José a partir de 1940 y
finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de
diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la
Universidad Nacional de Cartagena el 25 de febrero de 1947, aunque
sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el
médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al
periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo"14, comenzaron
sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal, que había sido
fundado el mes de marzo de ese mismo año por Domingo López
Escauriaza.

Había comenzado su carrera profesional trabajando desde joven


para periódicos locales; más tarde residiría en Francia, México y
España. En Italia fue alumno del Centro experimental de
cinematografía. Durante su estancia en Sucre (donde había acudido
por motivos de salud), entró en contacto con el grupo de intelectuales
de Barranquilla, entre los que se contaba Ramón Vinyes, ex
propietario de una librería que habría de tener una notable influencia
en la vida intelectual de los años 1910-1920, y a quien se le conocía
con el apodo de "el Catalán" -el mismo que aparecerá en las últimas
páginas de la obra más célebre del escritor, “Cien años de soledad”
(1967). Desde 1953 colabora en el periódico de Barranquilla “El
nacional”: sus columnas revelan una constante preocupación
expresiva y una acendrada vocación de estilo que refleja, como él
mismo confesará, la influencia de las greguerías de Ramón Gómez
de la Serna. Su carrera de escritor comenzará con una novela breve,

14 El asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las


posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas.
El “boom” latinoamericano

que evidencia la fuerte influencia del escritor norteamericano William


Faulkner: “La hojarasca” (1955).

En 1961 publicó “El coronel no tiene quien le escriba”. En 1962


reúne algunos de sus cuentos -ocho en total- bajo el título de “Los
funerales de Mamá Grande”, y publica su novela “La mala hora”. Esto
sólo anuncia a la tantas veces citada “Cien años de soledad” en 1967,
su gran obra maestra.

Tras este libro, el autor publicó la que, en sus propias palabras,


constituiría su novela preferida: “El otoño del patriarca” (1975), una
historia turbia y cargada de tintes visionarios acerca del absurdo
periplo de un dictador solitario y grotesco. Albo más tarde, publicaría
los cuentos “La increíble historia de la cándida Eréndira y de su
abuela desalmada” (1977), y “Crónica de una muerte anunciada”
(1981), novela breve basada en un suceso real de amor y venganza
que adquiere dimensiones de leyenda, gracias a un desarrollo
narrativo de una precisión y una intensidad insuperables. Su siguiente
gran obra, “El amor en los tiempos del cólera”, se publicó en 1987: se
trata de una historia de amor que atraviesa los tiempos y las edades,
retomando el estilo mítico y maravilloso. Una originalísima y gran
novela de amor, que revela un profundo conocimiento del corazón
humano. Pero es mucho más que eso, debido a la multitud de
episodios que se entretejen con la historia central, y en los que brilla
hasta lo increíble la imaginación del autor.

En 1982 le había sido concedido, no menos que merecidamente, el


Premio Nobel de Literatura.

Recientemente, la editorial Alfaguara ha publicado una completa


biografía de Gabriel García Márquez, “Viaje a la semilla”, de Dasso
Saldívar. Finalmente, a quien le interese la voz directa de García
Márquez, podrá consultar el libro de entrevistas “El olor de la papaya”
(1982). O, mejor aún, los sucesivos tomos que constituirían la
extensa autobiografía del autor, “Vivir para contarlo”, cuyo ejercicio,
según el propio García Márquez constituye, básicamente, una
garantía para mantener "el brazo caliente" entre dos novelas.
El “boom” latinoamericano

b) Características de su literatura

García Márquez ocupa el lugar del más grande escritor de estos


años. La aceptación de sus obras por la crítica casi siempre ha sido
unánime y es el predilecto de casis todo el público lector. Un equilibrio
perfecto entre fama y calidad literaria. Hablar de él es todo un reto, un
gusto y un honor.

En él se tenemos al centro de gravedad del realismo mágico. Este


autor es el que logra el efecto maestro de robar la barrera entre la
fantasía y la realidad a los lectores. Por esto su carácter mezcla lo
objetivo y lo subjetivo; las creencias latinoamericanas, ya sean
debidas a la tradición impuesta o a la ignorancia, pierden su calidad
de mitos y leyendas, para formar parte de una dimensión donde todo
puede coexistir. El escritor colombiano piensa que en realidad este
aspecto subjetivo forma en todos nosotros parte de nuestra realidad
humana, ya que, por ejemplo, una simple creencia puede llegar a
definir nuestro actuar a lo largo de toda una vida. De ahí, por el lado
objetivo, está claro que sus obras son o incluyen parodias de la
estructura cultural básica a lo largo de la historia del hombre
latinoamericano.

El estilo que maneja este escritor es narrativo, descriptivo y que


invita al lector a tener un rol más participativo; a concentrarse no por
obligación sino por un fuerte interés que la lectura de sus obras
produce. El literato del que estamos hablando tiene la manía (buena
por suerte) de adelantar hechos y tiempos que supuestamente le
quitarían la sorpresa o el efecto shock a la novela. Esto no es así, ya
que cuando el hecho ya adelantado es por fin mencionado, “Gabo”
muestra sus mejores armas como son su descripción completa, su
narración fluida y entretenida, y sus efectos mágicos ya tan
conocidos.

Su obra se ha basado principalmente en 3 temas: la soledad,


Macondo y los problemas sociales.

Acerca del primer tema, este refleja el final inevitable de vivir en la


sociedad actual. El hombre está avanzando en todos los campos,
El “boom” latinoamericano

menos en el de los valores. Esto lo lleva a cometer los errores que lo


irán alejando de la realidad para acabar en un ensimismamiento total.

Macondo es un pueblo ficticio que Márquez usó de base en las


siguientes obras: “La Hojarasca”, “La mala hora”, “Los funerales de
Mamá Grande”, “El coronel no tiene quien le escriba”. Pero todos
estos libros no serían más que el anuncio de la obra maestra “Cien
años de soledad”. Este aspecto será ampliado posteriormente.

La economía, la política y la sociedad siempre han tenido


problemas. Y en Latinoamérica estos han sido muy peculiares. Es por
esto que García Márquez los retrata constantemente. De dictaduras
pasa a guerras civiles; de actos de corrupción, a huelgas del
proletariado; y, de abundancia de industrias a la crisis económica
total. El punto importante es que ninguna de sus novelas ha mostrado
nunca alguna tendencia político - económica específica, ya que este
aspecto de la humanidad sólo puede ser tratado objetivamente.

c) Producción literaria

“Gabo”, como es conocido este escritor, centró su carrera literaria


en novelas, cuentos y ensayos periodísticos.

• Novelas: “La Hojarasca” (1955), “La mala hora” (1961), “El


coronel no tiene quien le escriba” (1961), “Cien años de
soledad” (1967), “El otoño del patriarca” (1975), “Crónica de
una muerte anunciada” (1981), “El amor en los tiempos del
cólera” (1985), “El general en su laberinto” (1989), “Del amor
y otros demonios” (1994), “Vivir para contarla” (2002,
autobiografía), “Memoria de mis putas tristes” (2004).

• Cuentos: “Ojos de perro azul” (1947 – 1955), “Los funerales


de Mamá Grande” (1962), “Doce cuentos peregrinos”
(1992).

I) Principales obras del “boom”

1) La ciudad y los perros


El “boom” latinoamericano

“Comencé a escribir La ciudad y los perros en el otoño de 1958, en Madrid,


en una tasca de Menéndez y Pelayo llamada El Jute, que miraba al parque
del Retiro, y la terminé en el invierno de 1961, en una buhardilla de París.
Para inventar su historia, debí primero ser, de niño, algo de Alberto y del
Jaguar, del serrano Cava y del Esclavo, cadete del Colegio Militar Leoncio
Prado, miraflorino del Barrio Alegre y vecino de La Perla, en el Callao; y, de
adolescente, haber leído muchos libros de aventuras, creído en la tesis de
Sartre sobre la literatura comprometida, devorado las novelas de Malraux y
admirado sin límites a los novelistas norteamericanos de la generación
perdida, a todos, pero, más que a todos, a Faulkner. Con esas cosas está
amasado el barro de mi primera novela, más algo de fantasía, ilusiones
juveniles y disciplina flaubertiana.

El manuscrito estuvo rodando como un alma en pena de editorial en


editorial hasta llegar, gracias a mi amigo el hispanista francés Claude
Couffon, a las manos barcelonesas de Carlos Barral, que dirigía Seix Barral.
Él lo hizo premiar con el Biblioteca Breve, conspiró para que la novela
sorteara la censura franquista, la promovió y consiguió que se tradujera a
muchas lenguas. Éste es el libro que más sorpresas me ha deparado y
gracia al cual comencé a sentir que se hacía realidad el sueño que alentaba
desde el pantalón corto: llegar a ser algún día escritor”.

Mario Vargas Llosa

Fuschl15, agosto de 1997

Este prólogo fue escrito por el propio autor del libro en 1977; claramente
está explicada gran parte de la obre. Simplemente daremos otros detalles
muy importantes.

Bajo el primitivo nombre de “Los impostores”, “La ciudad y los perros”


obtuvo el Premio Biblioteca Breve 1962, y el de la Crítica de ese mismo año.
La novela, según uno de los jueces, José María Valverde, “es la mejor novela
de lengua española desde Don Segundo Sombra16”.

15 Un lago austríaco.
16 Don Segundo Sombra es una novela rural argentina de Ricardo Güiraldes,
publicada en 1926.
El “boom” latinoamericano

Esta novela narra la vida del colegio militar Leoncio Prado; y los perros son
los alumnos del primer año de ese internado (tercero de secundaria); es el
apodo despectivo que les dan los alumnos de cursos superiores. El régimen
que sigue el colegio, con sus disciplinas autoritarias, crea una tensión
atmosférica precipitada por el hecho de que el colegio es un punto de
concentración de muchachos provenientes de todas las clases sociales: hijos
de obreros que ingresan gracias a una beca, hijos de papá internados para
corregir sus tendencias negativas, y otros. Pronto comienzan los choques de
las individualidades, y poco a poco son tragadas por el ambiente frío y
disciplinario.

Reconocer a un protagonista se torna difícil al leer la obra: Alberto, de


buenas intencionado pero hipócrita; el Jaguar, hijo de obreros y matón. En
oposición y/o complicidad tenemos a las autoridades: el capitán Garrido,
materialización del sistema; el teniente Huarina, el burócrata; el teniente
Gamboa, honrado pero integrante de la cadena del sistema militar. Y sobre
todo el cadete Arana, a quien todos llaman “el Esclavo”, por su naturaleza
tímida, inhibida y pacifista.

Es en esta situación que surge la tragedia, el nudo: el “serrano Cava” uno


de los cadetes más serios, cumple el código de su grupo, el “Círculo”,
robando unos exámenes antes de la fecha en la que van a celebrarse.
Pronto se descubre el delito y el colegio queda acuartelado. El que más sufre
las consecuencias es el Esclavo, que tiene la novia en el centro de la ciudad.
Rápidamente es identificado Cava como autor del robo y todos sospechan
del Esclavo como soplón. El Jaguar se vengará de él durante unas
maniobras disparándole un tiro en la cabeza.

Los militares temen el escándalo. Se procede a la investigación y se


termina declarando como accidente el caso, para no perjudicar al colegio.
Alberto, que conoce perfectamente las desfiguraciones mentales del Jaguar,
lo acusa, pero la investigación se cerrado y todo el mundo trata de apagar los
rumores. Amenazado por las autoridades con unos textos escabrosos que
enseñarían a sus padres, Alberto cederá a sus intentos de justicia. Gamboa
también deja de apoyarlo, porque pone en peligro su carrera.

Este gran universo juvenil tiene su código, el cual es más riguroso que el
que propone el sistema escolar. Dentro de él, cada adolescente queda
El “boom” latinoamericano

atrapado en sus instintos más perversos: el sadismo y todas las formas


anómalas de la sexualidad (onanismo, bestialismo, homosexualidad). El Boa,
uno de los compañeros del Jaguar, es un sádico por excelencia. Tiene
relaciones sexuales con la Malpapeada, una perra que merodea siempre por
el colegio, a la que tortura hasta romperle una pata. La crueldad es para él
un sinónimo del cariño.

Otro rasgo importante de la obra es el constante ambiente de tensión a lo


largo de toda la novela. Esta no es algo peculiar para los personajes jóvenes,
sino que es algo común para toda la sociedad. Vargas Llosa afirma que éste
no es sólo un factor de condición, sino de determinación absoluta en la vida
de los humanos. Él lo ejemplifica con su experiencia en el colegio ya
mencionado: “Mi padre pensó que el Leoncio Prado haría de mí un hombre.
Para mí fue descubrir el horror, una desconocida realidad, la cara contraria
de la vida. Me marcó de una manera terrible. A mí en casa nadie me había
tocado nunca un pelo. Los militares nos pateaban, se pateaban entre ellos.
Lo que contaba era la fuerza bruta y la astucia. Supongo que eso me ha
fijado una imagen del hombre de la que no me voy a librar fácilmente. “La
ciudad y los perros” es el testimonio de esa época, de ese ambiente, y de
ese estado de espíritu. Desde que ingresé al Leoncio Prado, yo ya pensaba
escribir algo sobre él”.

La grandeza de la obra está en la amplitud que abarca más allá del marco
cerrado de su escenario físico. El autor ha logrado narrar de manera maestra
unas observaciones muy precisas de nuestra naturaleza. En gran medida,
esta novela está hecha al modo tradicional, pero existen saltos en el tiempo y
en la acción, formas especiales de diálogo y un gran detenimiento para cada
descripción. Por este lado, Vargas Llosa reconoce haber tenido una gran
influencia sólo metodológica: “Lo que ocurre en Faulkner es que el interés
primordial de él no es una realidad exterior, sino siempre la interior. El
problema fundamental de él está siempre situado en la conciencia o en el
alma: es el sentimiento de culpa, el sentimiento de responsabilidad ante la
divinidad, ante un más allá. Es el mundo de la interioridad. A mí la realidad
que me interesa realmente es la exterior. Por eso admiro tanto al primer
El “boom” latinoamericano

escritor moderno, el que creó los mejores instrumentos de descripción de esa


realidad exterior, que es Flaubert17”.

El lenguaje la define como una novela “poética”. Cada palabra o frase está
dicha y oída en un poema. El lenguaje llega a musicalizarse, se pone en
trance hipnótico: hasta las palabrotas se convierten en ritmo, muy sonoras,
creando la atmósfera de confusión y sugerencia. El estado de ánimo es lo
más importante.

2) La muerte de Artemio Cruz

Aparecida en 1962, es una novela del escritor mexicano Carlos Fuentes.


En este libro, presenta una visión panorámica de la historia del México
contemporáneo. Fuentes emplea en esta obra el bullente mundo de gentes,
el cruce de vidas y la dinámica de clases sociales como expresiones de su
ideología y visión del mundo. En todas sus obras, narra sus historias con
técnicas influenciadas por la literatura de James Joyce; pero, en esta novela,
los personajes son tratados un poco más de acuerdo a la novela tradicional.
Esto quiere decir, que hay menos saltos de plano, menos diversidad de tipos,
más sencillez al narrar. El libro refleja buena parte de la vida mexicana a
través de la crónica sobre ese viejo rico, poderoso y moribundo: Artemio
Cruz se muere, lo cual podría constituir el tema para una historia hogareña,
con el enfermo rodeado de los suyos.

Fuentes comienza hablando desde el interior de Artemio y pronto


comprendemos su soledad. En el monólogo interior que desarrolla el
enfermo se turnan los pensamientos del presente y los saltos en el tiempo: la
juventud, la llegada a la casa de su mujer, hermana de su compañera de
lucha (fusilado). Como en un aparato de relojería se producen una serie de
rememoraciones: a 1919, a 1913, de nuevo al 47, etc. Es así como nos
enteramos de la vida de Artemio: la traición con los villistas en fuga los días
de infancia del niño Cruz que hacen comprender, no justificar, esa fuga. Y en
un violento salto en el tiempo nos trasladamos al nacimiento: “Recogido
sobre sí mismo, en el centro de esas contracciones, él con la cabeza oscura

17 Gustave Flaubert (Ruan, Alta Normandía, 12 de diciembre de 1821 –


Croisset, Baja Normandía, 8 de mayo de 1880) fue un escritor francés
considerado como uno de los mayores novelistas occidentales, conocido
principalmente por su primera novela publicada Madame Bovary, y por su
escrupulosa devoción a su arte y su estilo, cuyo mejor ejemplo fue su
interminable búsqueda de le mot juste ("la palabra exacta").
El “boom” latinoamericano

de sangre, colgando, detenido por los hilos más tenues, abierto a la vida por
fin”.

En realidad, este libro nos cuenta una vida al revés: todas esas horas de
agonía se describen mediante tres pronombres claves: yo, tú, él. El primero
se refiere al Artemio moribundo (referido al presente); el segundo, es
utilizado para el subconsciente que indica al moribundo el futuro de sus
pensamientos; y, el tercero es empleado para retratar las evocaciones
pasadas. El puente entre estas tres fórmulas verbales está configurado en la
persona del viejo que muere con el cuerpo podrido; esto simboliza el cuerpo
social de México.

Así puede Fuentes narrarnos el nacimiento como la muerte de Cruz que se


produce rodeado de médicos que no se ponen de acuerdo sobre la
enfermedad.

Esta obra causó vivas polémicas con respecto a la figura del autor; pero en
general, la crítica se ha volcado sobre esta narración con mucha aceptación.
Junto a “La región más transparente”, esta obra muestra a Carlos Fuentes en
todo su esplendor.

3) Rayuela

Esta son las clásicas instrucciones que Julio Cortázar da a todos sus
lectores para poder leer “Rayuela”. Esto ya es más que suficiente para poder
ver el nivel de revolución que tiene este libro.

Tablero de dirección

“A su manera este libro es muchos libros, pero sobre todo es dos libros. El
lector queda invitado a elegir una de las dos posibilidades siguientes:

El primer libro se deja leer en la forma corriente, y termina en el capítulo


56, al pie del cual hay tres vistosas estrellitas que equivalen a la palabra Fin.
Por consiguiente, el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue.

El segundo libro se deja leer empezando por el capítulo 73 y siguiendo


luego en el orden que se indica al pie de cada capítulo. En caso de confusión
u olvido, bastará consultar la lista siguiente:
El “boom” latinoamericano

73 – 1 – 2 – 116 – 3 – 84 – 4 – 71 – 5 – 81 – 74 – 6 – 7 – 8 – 93 – 68 – 9 –
104 – 10 – 65 – 11 – 136 – 12 – 106 – 13 – 115 – 14 – 114 – 117 – 15 – 120
– 16 – 137 – 17 – 97 – 18 – 153 – 19 – 90 – 20 – 126 – 21 – 79 – 22 – 62 –
23 – 124 – 128 – 24 – 134 – 25 – 141 – 60 – 26 – 109 – 27 – 28 – 130 – 151
– 152 – 143 – 100 – 76 – 101 – 144 – 92 – 103 – 108 – 64 – 155 – 123 – 145
– 122 – 112 – 154 – 85 – 150 – 95 – 146 – 29 – 107 – 113 – 30 – 57 – 70 –
147 – 31 – 32 – 132 – 61 – 33 – 67 – 83 – 142 – 34 – 87 – 105 – 96 – 94 –
91 – 82 – 99 – 35 – 121 – 36 – 37 – 98 – 38 – 39 – 86 – 78 – 40 – 59 – 41 –
148 – 42 – 75 – 43 – 125 – 44 – 102 – 45 – 80 – 46 – 47 – 110 – 48 – 111 –
49 – 118 – 50 – 119 – 51 – 69 – 52 – 89 – 53 – 66 – 149 – 54 – 129 – 139 –
133 – 140 – 138 – 127 – 56 – 135 – 63 – 88 – 72 – 77 – 131 – 58 – 131 –

Con objeto de facilitar la rápida ubicación de los capítulos, la numeración


se va repitiendo en lo alto de las páginas correspondientes a cada uno de
ellos”.

“Rayuela” es la novela más experimental y osada dentro del desarrollo de


la literatura hispanoamericana del siglo XX. Es única en su género, aunque
ciertamente comparable al “Ulises” de James Joyce. Según palabras de su
autor, esta novela es sólo para lectores machos y no para lectores hembras.

Cortázar la denomina como la contranovela, por lo complicado de su


lectura, argumentación y dislocadura estructural. Como está en el “Tablero
de dirección”, este libro es una pluralidad en realidad (varias formas de
lectura). Esta obra resulta de la complejidad de la vida moderna. Está repleta
de un incontenible barroquismo en el lenguaje y en la estructura de la novela.

Se centra básicamente en dos escenarios. París de la postguerra o “Del


lado de allá”, el primero de los lugares descritos, acoge a un grupo de
hombres y mujeres (símbolos obviamente) que forman un club llamado de la
Serpiente. Pero los personajes centrales de esta parte son Horacio Oliveira
(protagonista del libro), la Maga o Lucía, Gregorovius y un anciano escritor
muy accidentado. En Buenos Aires o “Del lado de acá”, que es el otro
espacio social, aparece nuevamente Oliveira, acompañado esta vez por
Talita, un personaje que fue y es su amor. Esta mujer no viene a ser más que
la continuación de la Maga parisina, pero está casada con uno de los viejos
amigos de Horacio.
El “boom” latinoamericano

En adición, es cierto que Oliveira tiene como antagonistas a la Maga, en


París; y a Talita y Traveler, en Buenos Aires; quienes son portavoces de un
diario simbólico de lo vital o de la prolongación de la “infancia”. Esto es lo que
representa la rayuela, juego clásico para los niños.

La Maga sobredimensiona con su displicente actitud todos los


convencionalismos. Su actitud hacia las relaciones sexuales y familiares
viene a ser una caricatura intemporal de la autodestrucción, pero no en el
sentido de un vértigo de muerte, sino como una manera de aceptar lo mortal
con alegría.

Esta obra también se caracteriza por poseer un amplio collage de citas y


referencias literarias y culturales que despliega la obra con su obsesivo
swing, a ritmo de jazz, con una conceptualización sincopada de los hechos.
Es así que Cortázar se apoya en su alter ego pensante: Morelli18.

Cuando el lector se encuentra con que, luego de todo el entramado de


relaciones entre los personajes, el capítulo 58 remite al 131 y el 131 al 58. Es
aquí que muchos críticos proponen simplemente seguir el consejo del
escritor: leer “Rayuela” como nos dé la gana.

Las formas de leer este libro son incontables, aunque se tiene como
comunes las dos ya vistas. Si seguimos la lineal, la obra termina con Oliveira
sentado y balanceándose en la ventana de un piso alto mientras observa a
Traveler y a Talita. Este es un drama bufonesco del suicidio. También se
llega en un momento a notar que Traveler no es más que un doble de
Oliveira; ambos “lados” de la obra representaban una misma historia, pero en
diferentes realidades.

El juego de la rayuela trata de unir diferentes cosas: la tierra y el cielo, el


hombre y la mujer, las dos dimensiones que representan los míticos París y
Buenos Aires de la imaginación y a la vez tan peculiar observación de Julio
Cortázar.

4) Cien años de soledad

18 Morelli era uno de los artistas napolitanos principales del siglo XIX, tuvo
una carrera académica distinguida, como director de la pintura, de la figura a
partir de 1891, y a partir del 1899, fue presidente del Istituto di Belle Arti
(Instituto de Bellas Artes) de Nápoles.
El “boom” latinoamericano

Aquí tenemos el árbol genealógico de la familia Buendía, protagonista de


la novela. Este nos servirá para analizar algunos aspectos de la obra.

Publicado en 1967, este libro es más que una obra maestra; es un muy
gran acercamiento a la perfección, incluso acertadamente comparable al
legendario “El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”.

Con “Cien años de soledad” vamos a conocer, no sólo a los habitantes de


Macondo vistos fragmentariamente en otras novelas previas, sino la historia
completa de ese pueblo producto de la imaginación de García Márquez,
El “boom” latinoamericano

limitado al Oriente por una sierra impenetrable, y cerrado por el Sur por
pantanos y una gran ciénaga. Este pueblo va a ser conocido en función a la
familia fundadora, cuyas acciones siempre arrastran con ellos al pueblo
entero. Los Buendía, que enredan un tanto al lector con su tradicional
costumbre de repetir los nombres propios, de fundar la posteriormente
convertida en ciudad, pasan a sonar en la vida del país entero con sus casi
interminables guerras civiles para terminar hundiéndose en la decadencia del
lugar.

Abre la acción una “aldea de veinte casas de barro y cañabrava construida


a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitan por un lecho de
piedras pulidas, blancas y enormes como luceros prehistóricos”. Para aquel
lugar “el mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre y
para mencionarlas había que señalarlas con el dedo”; sin embargo, pronto
llegarán los gitanos con fantásticos objetos: imanes poderosos, lupas
gigantes y un pedazo de hielo en medio de aquel ambiente tropical. Poco
después se organizará una expedición para buscar un galeón hallado luego
en plena selva, a doce kilómetros del mar. A partir de este episodio, la acción
se convierte en una gran crónica narrada con fluidez y continuidad: los
personajes se encadenan entre sí, los episodios se enlazan para componer,
en conjunto, la fabulosa “fábula” de un lugarejo perdido donde ocurren cosas
extraordinarias. Pero, en cierto sentido, Macondo es la misma Colombia de
Márquez, a la que ha escondido con un cristal de realidad y fantasía; en una
neblina que no permite diferenciar estos dos elementos.

Un elemento primordial de la prosa de esta novela es el surrealismo: lo


tenemos en la cola de cerdo de uno de los José Arcadio Buendía, en la peste
del insomnio (o del olvido de la realidad), en el pantagruélico torneo de
Aureliano Segundo y La Elefanta, en la lluvia de pájaros muertos que inunda
el pueblo, en el burdel zoológico, etc. Pero este surrealismo tiene como
combustible a hechos reales en su mayor parte, sólo que exagerados y faltos
de lógica común. Resulta imposible separar la trama de la esencia del relato,
escondido con infinitas claves.

Esta no es sólo la historia del coronel Aureliano Buendía, quien hizo 32


guerras civiles y las perdió todas; es la historia del fragmento más importante
de la estirpe. El fundador de Macondo, un joven patriarca llamado José
Arcadio Buendía que guió una expedición de sangre nueva junto a su mujer
El “boom” latinoamericano

(Úrsula Iguarán) para formar una nueva comunidad. Tenía algo de científico
y algo de inventor loco…

Seguir enumerando los hechos importantes de esta gran novela resulta


una tarea casi tan interminable como las mencionadas guerras civiles del
coronel Aureliano Buendía; por esto pasaremos a otro aspecto importante de
la obra.

Como se ha visto en el árbol, las relaciones incestuosas o indecentes


llenas de un muy equilibrado erotismo, no son pocas a los largo de la historia
familiar. Con esto, García Márquez trata de retratar la depravación en la que
la sociedad va cayendo conforme más es nuestro desarrollo económico,
industrial, comercial, político, científico… Y nunca avanzamos en el
desarrollo de nuestro mundo interior; el pecado no para, como parodiando a
la Biblia, no nos lo podemos quitar de encima. La opinión de García Márquez
se ve sustentada con la de Vargas Llosa, quien ha dicho en un artículo que
una gran novela como es ésta sólo puede surgir gracias a una realidad
oscura, llena de tensiones.

Por otro lado, esta obra también posee mucho de Faulkner: los saltos en el
tiempo principalmente, aunque no muchos monólogos interiores. En el caso
de esta novela, el narrador es omnisciente, manteniendo la tradición literaria
de “lo lineal”.

“Con este libro, terminó el ciclo de Macondo, y cambió por completo el


tema del futuro”. Es la novela más misteriosa por sus hechos, y la más clara
por dejar todo lo que se pude saber de Macondo. Unánimemente aclamado
por la crítica mundial como libro de un gran novelista, esta novela sitúa a su
autor en un lugar muy privilegiado; por la realización de este paramundo
preparado desde la edad de 17 años, lleno de sorpresas, intuiciones,
humanidad, misterio, humor y otros tantos hallazgos que nos puede deparar
su posterior y eterna lectura a lo largo de la historia.

II) Influencia posterior


El “boom” latinoamericano

El eco de la explosión literaria de América Latina, acaecida hace ya casi


cuatro décadas, sigue resonando todavía como “big bang” originario del
renacimiento de la novela contemporánea.

Como influencia inmediata del “boom” latinoamericano, tenemos


obviamente al no menos valioso “post-boom”. Aquí ubicamos a ciertos
autores, a veces cronológicamente coincidentes, que también realizaron
trabajos notables. Tenemos a José Donoso, autor de “El lugar sin límites”;
Fernando del paso, “Palinuro de México”; Manuel Puig, “El beso de la mujer
araña”; José Agustín, “Se está haciendo tarde”; y a Isabel Allende, sobrina
del presidente chileno Salvador Allende.

En América Latina, las siguientes generaciones de literatos buscaron


nuevos caminos, en una ingeniosa confrontación con la experiencia del
“boom” que se observa en muy diversas literaturas. Desde Paco Ignacio
Taibo II, Luis Sepúlveda, pasando por autores tan distintos como Osvaldo
Soriano, Fernando del Paso, Mempo Giardinelli o Roberto Bolaño; son una
pluralidad de caminos no exenta de polémicas y debates, pero que tiene
curiosamente como uno de sus unánimes puntos de referencia la obra de
Julio Cortázar. Estos autores han asumido esta influencia como si fuera de
cada uno de sus países.

III) Trascendencia

Una gama de creatividad cultural y social que llegó a Europa como un


soplo de aire nuevo en un momento en que su novela daba claros signos de
asfixia. Esta transformación contribuyó de igual forma a desarrollar la
originalidad y la creatividad de los escritores, ya que la invariabilidad de las
narraciones de esa época, y las rígidas reglas que estaban establecidas,
habían hecho dormir muy profundamente a la imaginación.

La literatura latinoamericana por fin obtuvo el reconocimiento, respeto y la


fama que se merecía por todo lo bueno que ya había producido. El camino
ya había sido bien preparado; sólo faltaba que se den las condiciones para
catapultar el avance mundial de estos grandes autores.

El patrón narrativo se revitalizó y adquirió una nueva visión sobre el


concepto de una novela. Actualmente esta no estaría vigente con tanta
fuerza, si no hubiera sido por los representantes del “boom” latinoamericano.
El “boom” latinoamericano

Pero, lo más importante, fue que al fin se logró reflejar al mundo una imagen
universal sobre Latinoamérica, con sus problemas, sus creencias, sus mitos,
sus alegrías, sus costumbres, en fin, toda la cultura de este gran continente.

IV) Conclusiones
El “boom” latinoamericano

• El panorama conflictivo tanto en lo político, económico y social,


influyó en la literatura de la época. Esto se puede notar en que
diversos escritores parodiaban los problemas de Latinoamérica.

• Debido a la coincidencia de varios analistas, sí se puede considerar a


“La ciudad y los perros” como la obra que marca el estallido de la
literatura Latina. Además, el clímax de estos años llegó con la
publicación de “Cien años de soledad”.

• El carácter del “boom” fue vivencial, aunque lleno de matices a la


hora de su definición. El lenguaje fue sencillo, pero las técnicas tan
elaboradas de los escritores hicieron de la lectura de estas novelas
un verdadero desafío.

• Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y el ya


fallecido Julio Cortázar, son los cuatro ases indiscutibles de este
suceso literario. No sólo se deben a su fama, sino también a su
calidad como escritores y su influencia en la narrativa contemporánea
(post – boom y otros).

• Cada una de las cuatro grandes obras del “boom” representa un


aspecto de éste: “La ciudad y los perros” representa la primera
muestra de influencia de Faulkner en esta literatura; “La muerte de
Artemio Cruz”, el nacionalismo y la identidad latinoamericana;
“Rayuela”, la experimentación y la ruptura con los esquemas; y, “Cien
años de soledad”, el tan importante realismo mágico.

• El arte de las letras latino, su fuerza mundial, llegaron al punto de


grandioso y legendario. Las lecciones del pasado (indigenismo,
poesía de la primera mitad del siglo XX) fueron aprovechadas al
máximo por los autores. Latinoamérica salvó a Europa de estancarse
en su avance en este campo.

I) Bibliografía

• http://www.scribd.com/doc/8388254/EL-BOOM-LATINOAMERICANO
El “boom” latinoamericano

• http://www.scribd.com/doc/13866971/Boom-no

• http://www.aulaintercultural.org/article.php3?id_article=120

• http://www.scribd.com/doc/7673331/Monografia-EL-BOOM-DE-LA-
LITERATURA-LATINOAMERICANA-EN-LOS-60

• http://es.wikipedia.org/wiki/Mario_Vargas_Llosa

• http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garcia_Marquez

• http://es.wikipedia.org/wiki/Julio_Cortazar

• http://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Fuentes

• http://www.angelfire.com/mt/marquez/obra.html

• http://www.biografiasyvidas.com/biografia/f/fuentes.htm

• http://www.juliocortazar.com.ar/

• http://www.mvargasllosa.com

• http://www.epdlp.com/escritor.php?id=2395

• (2004). “LETRAS.COM” Primera edición. Lima, Perú. Editorial


Santillana S.A.

• TORO MONTALVO, César (1998). “Grandes obras maestras.


Literatura Hispanoamericana. Tomo III”. Lima, Perú. Editorial “San
Marcos”

• (1972) “Parnaso. Diccionario Sopena de Literatura”. España. Editorial


Ramón Sopena

• CORTÁZAR, Julio (2007). “Rayuela” (Segunda Edición). Buenos


Aires, Argentina (2006). Punto de lectura, Santillana Ediciones
Generales, S.L. De la edición original: Julio Cortázar y herederos de
Julio Cortázar, 1963.

• VARGAS LLOSA, Mario (2006). “La ciudad y los perros” (Primera


Edición). Madrid, España. Punto de lectura, Santillana Ediciones
Generales, S.L. De la edición original: Mario Vargas Llosa, 1962.
El “boom” latinoamericano

• GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel (2007). “Cien años de soledad” Edición


conmemorativa de la Real Academia Española. Colombia. Alfaguara,
Santillana Ediciones Generales, S.L. De la edición original: Gabriel
García Márquez, 1967.

I) Anexos

Por expreso deseo de García Márquez, la portada


de la primera edición de Cien años de soledad se
El “boom” latinoamericano

encargó al pintor mexicano Vicente Rojo, pero no llegó a tiempo para su


publicación, por lo que se hubo que improvisar otra. Ya en la segunda
edición, junio de 1967, el libro apareció con la portada original de Rojo. Esta,
en palabras de su autor, no pretende reflejar elementos precisos de la
novela, sino que escoge imágenes populares. No ha faltado quien ha querido
ver una aproximación al diseño del “macondo”, antiguo juego popular en la
zona bananera del Caribe, que se practicaba con una especie de dado en
cuyos costados había grabadas seis figuras; una de ellas, con la que se
vencía, era justamente la imagen de un árbol macondo.

Esta portada de Cien años de soledad corresponde a la


edición conmemorativa de la Real Academia Española. El
diseño pertenece a Manuel Estrada. Esta edición es
especial por diversos motivos: hay un árbol genealógico de
los Buendía, están incluidos artículos y presentaciones de
Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y otros.
Además, hay un glosario de palabras y otro de nombres.

Esta portada de La ciudad y los perros de la


edición “Punto de lectura”, fue diseñada por David
Jiménez y es un tributo a la portada original de la
novela, donde se aprecian dos perros en plena
pelea. Cabe destacar que los dados en las
posiciones 3 y 1 coinciden con la partida que
estaban jugando el serrano Cava, el Jaguar, el Boa
y el Rulos al comienzo de la novela. Esta edición es
española y del año 2006.

Esta es la portada de Rayuela de la edición “Punto


de lectura”. La carátula fue diseñada por la editorial: se
puede ver la catedral de Notre Dame en Paris, uno de
los escenarios principales de la novela. En la edición
original de 1963, aparecía un dibujo del juego rayuela
para los niños, que iba contando del 1 hasta el 9 y
El “boom” latinoamericano

acababa con la palabra “cielo”. El clásico tablero de dirección no es el mismo


en esta edición.

“En su lecho de muerte, durante su último


medio día, el anciano y enfermo Artemio Cruz
recuerda: no siempre fue ese triste saco de
huesos y fermentos corporales; alguna vez fue
joven, osado, vigoroso. Y tuvo ideales, sueños,
fe. Para defender todo eso, incluso combatió en
una revolución. Más la rapiña, la codicia y la
corrupción extinguieron su fuego y aniquilaron
su esperanza. Tal vez por ello perdió a la única
mujer que de verdad lo amó”. Con estas
palabras presenta al libro, la edición de
Alfaguara de La muerte de Artemio Cruz.