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Es un ángel, te lo digo, apareció en medio de la nada, vestía un traje negro y cubría su


rostro con un tul, casi no la vi, pero en el fondo de sus ojos brillaba una luz, me decía
con voz melodiosa, despierta, por favor no te duermas, ya vienen a ayudarnos…

Al rato sonaron las sirenas de las ambulancias y los paramédicos tomaban mi pulso,
median mi presión y me administraban oxigeno. Un par de inyecciones de no se que,
un suero transparente y el doctor del quirófano luego de una lucha titánica con la
muerte, gritó a mis parientes: Fuera de peligro…

Te lo juro hermano, desde ese día no puedo dejar de pensar en ella, me salvo la vida,
pero nadie me cree, es una mujer hermosa, de tez blanca, cabello de oro y como te lo
cuento con una voz melodiosa y dulce, de ángel mismo, todavía la escucho, sus
palabras resuenan en mi cabeza, es como la voz de mi conciencia, veces pienso que es
mentira, que no me paso, que ella no existe, que es un juego misterioso de mi mente,
si no fueran por estas señales de los cortes en mi pecho, creería que es un sueño, pero
no, mira man este corte son 12 puntadas, un poco más y marcho, mira este otro, el
médico me dijo que era de pico de botella por eso es como volcán, estos otros
arañaditos son remellados pero quedaron huella, como para nunca olvidarme.

Esto es lo único que me mantiene sobrio, de lo contrario pensaría que estoy viviendo
una eterna borrachera.

Señora, unas tres cervecitas más…

Bueno man, estas tres ultimitas y nos vamos…

Te sigo contando, esa noche llovía a morir y chupaba, como siempre, ja, ja,ja… con
unos panas, estos manes se abrieron como a las diez, era temprano, y se me ocurre
irles a dejar para que no les pase nada y de paso llamarle a la man desde las cabinas
del vecino, en eso que regreso porque la man no me contesto, zas que aparecen dos
manes y me piden dinero, parecían panas, yo como estaba medio ebrio, le digo, pídele
a tu madre cabrón… Y entonces uno de ellos me cogió con su brazo del cuello, el otro
me dio una patada en los huevos y caí al piso, me quise levantar pero ya estaba
bañado en sangre. Luego un silencio eterno y apareció ella. Creí estar en el cielo,
preciosa como ángel mismo, en el fondo de sus ojos brillaba una luz, su rostro cubría
con un tul negro y una y otra vez me suplicaba: no te duermas, no te duermas, no te
duermas…

Cuando desperté, estaba en terapia intensiva, a una enfermera que anotaba no se que
en unas hojas, al pie de mi cama, le pregunte que donde estaba ella, me miró y
negando con su cabeza susurrando dijo: esta loco… Luego entro mi madre
sollozando, con lagrimas en los ojos mirando al cielo grito con desesperación y
angustia: milagro, milagro… me abrazo esta vida y la otra, y yo, estúpido de mi solo
alcance a decirle donde esta ella… y me desmaye.

Pero chupa man, te juro las últimas y nos vamos…


Seño, que paso con mis cervecitas…

No te preocupes, pana yo pago… metido en ese lugar solo me a dado mucha sed…

Desperté como a los quince días y ya había paseado por algunos hospitales, la plena
man, me han paseado de un lado a otro y yo totalmente dormido, en coma pana, hasta
hoy en la mañana que me escapé, estaba cabreado con los médicos, full plata para
todo, man, que traiganmen esta receta para ya , si no se nos muere, y cuanto cuesta
una fortuna man, me di cuenta que mi familia no tenían plata para pagar tanta
medicina y decidí cortar por lo sano, en el segundo turno como a las once me fui al
baño , me cambie de ropa y salí campante por la puerta principal. Eso de estar
hospitalizado es una mierda.

Y ya vez mi parce, ahora estoy cerveciando contigo…ja, ja. Ja…

Seño, que pasa con esas cervecitas…

Esta chica es una fantasía o una realidad, ese es el dilema de mi existencia, la vi o no


la vi, lo cierto es que estoy vivito y chupando, man, ja, ja, ja…

II

La tarde aparece en escena dibujando el filo de las montañas de Cruz Loma y del
volcán Guaga Pichincha, el bullicio de la ciudad se escapa por entre las rendijas al
interior del local, la seño del barcito, del fondo de la existencia sale con el líquido
divino amarcando en sus brazos, parsimoniosamente lo pone en nuestra mesa y
desaparece como arte de magia en un cuadro de la pared, un Guayasamín pirata de
unas manos grotescas que cubren un rostro sin sexo, lleno de angustia y dolor. Miro
en círculos o creo que todo da vueltas, vomito un liquido medio verde, medio espeso
y maloliente . El local es un cuartucho adaptado, las mesas continuas están vacías, no
suena nada como música de fondo, este man se ha pasado de copas y habla huevadas,
esta turulato de tanta mierda que le han metido en el hospital, pero creo que así mismo
era, la seño vuelve igual parsimoniosamente del fondo de la otra existencia, huele
como a moho, se abre paso entre tanta maraña de tiniebla, llega a la puerta y en ese
instante al unísono se metamorfosea, se trasforma en una mujer vestida de negro, no
se distingue su rostro, no tiene rostro, mismo y con voz grabe exclama:
Te dije que no te durmieras…

III

En medio de la nada, con una copa de placer en sus dedos y masticando una sonrisa
de satisfacción entre sus dientes, mi pana yace inexistente, levitando en una esquina
del local de la seño, mientras una luz ámbar invade en silencio un rincón infinito junto
al grito falsificado de un Eduard Munch aguayasaminado.

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