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Órganos Constitucionales

Autónomos
• Son aquellos órganos a los cuales está confiada la
actividad directa e inmediata del Estado, y que, en
los límites del derecho objetivo, que los coordina
entre sí, pero no los subordina unos a otros, gozan
de una completa independencia y paridad
recíproca, se encuentran en el vértice de la
organización estatal, no tiene superiores y son
sustancialmente iguales entre sí, no siéndoles
aplicables ni el concepto de autarquía no el de
jerarquía.
• Órganos Constitucionales Autónomos
(OCA), surgen a partir de la Segunda
Guerra Mundial.
• Suponen un enriquecimiento de las teorías
de la división de poderes que postulan que
dentro de un Estado solamente habían tres
funciones: legislativa, ejecutiva y judicial.
• Estado. En la actualidad se entiende que
dentro de un Estado pueden haber funciones
distintas o tareas que deban ser llevadas por
órganos diferentes a los tradicionales.
• La realidad estatal ha hecho surgir la
necesidad de perfeccionar las formas de
actuación de los órganos públicos y la
distribución de funciones entre ellos.
• Características de los OCA.-
• Configuración inmediata por la Constitución.
• Forman parte del modelo estatal.
• Participan en la dirección política del Estado.
• Se ubican fuera de la estructura orgánica de los
poderes tradicionales.
• Tienen paridad de rango con los demás
órganos.
• Configuración inmediata por la
Constitución; es el propio texto
constitucional el que prevé su existencia,
pero sin limitarse a mencionarlos, sino
determinando su composición, métodos de
designación de sus integrantes, su status
institucional y sus competencias
principales.
• Forman parte del modelo estatal; se vuelven
necesarios e indefectibles en la medida e
que si desaparecieran se vería afectada la
globalidad del sistema constitucional o el
buen funcionamiento del modelo de
“Estado de derecho”.
• Participan en la dirección política del
Estado; inciden en la formación de la
voluntad estatal, ya sea en los procesos de
toma de decisiones o en la solución de
conflictos al interior del Estado de que se
trate.
• Se ubican fuera de la estructura orgánica de
los poderes tradicionales; significa que no
se pueden adscribir orgánicamente a
ninguno de esos poderes. Esta
independencia se manifiesta no solamente a
través de la ausencia de controles
burocráticos; sino también con la existencia
de autonomía financiera.
• Tienen paridad de rango con los demás
órganos; significa que no se encuentran
subordinado a alguno de los tres poderes;
sin que esto signifique la decisiones de los
órganos constitucionales autónomos no
sean controlables o revisables por el poder
judicial.
• Los OCA;
• Son creados de forma directa por la Constitución.
• Cuentan con una esfera de atribuciones
constitucionalmente determinada, lo que
constituye una “garantía institucional”, lo que hace
que tal esfera no esté a disposición del legislador
ordinario.
• Llevan a cabo funciones esenciales.
• No se encuentran jerárquicamente subordinados a
ningún otro órgano.
• En México son cuatro los órganos
constitucionales autónomos que prevé la
Constitución:
• Los Tribunales Agrarios recogidos en el
artículo 27 fracción XIX de la Constitución
General de la República.
• El banco central creado por el artículo 28
párrafos sexto y séptimo de la Constitución.
• El Instituto Federal Electoral establecido en el
artículo 41 fracción III de la Constitución.
• La Comisión Nacional de Derechos Humanos,
dispuesta por el artículo 102 apartado B de la
Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos.
• El Instituto al Acceso de la Información
Pública.
• El futuro de los OCA.

• El Tribunal Constitucional, de acuerdo al


modelo de Hans Kelsen en la Constitución
Austriaca de 1920.
• OCA en materia de medios de comunicación,
que revisaría lo relacionado a las concesiones.
• ÓRGANOS CONSTITUCIONALES AUTÓNOMOS. SUS
CARACTERÍSTICAS. Con motivo de la evolución del concepto de
distribución del poder público se han introducido en el sistema
jurídico mexicano, a través de diversas reformas constitucionales,
órganos autónomos cuya actuación no está sujeta ni atribuida a los
depositarios tradicionales del poder público (Poderes Legislativo,
Ejecutivo y Judicial), a los que se les han encargado funciones
estatales específicas, con el fin de obtener una mayor
especialización, agilización, control y transparencia para atender
eficazmente las demandas sociales; sin que con ello se altere o
destruya la tradicional doctrina de la división de poderes, pues la
circunstancia de que los referidos organismos guarden autonomía e
independencia de los poderes primarios, no significa que no formen
parte del Estado mexicano, ya que su misión principal radica en
atender necesidades torales tanto del Estado como de la sociedad en
general, conformándose como nuevos organismos que se encuentran
a la par de los órganos tradicionales. Ahora bien, aun cuando no
existe algún precepto constitucional que regule la existencia de los
órganos constitucionales autónomos, éstos deben: a) estar
establecidos y configurados directamente en la Constitución; b)
mantener con los otros órganos del Estado relaciones de
coordinación; c) contar con autonomía e independencia funcional y
financiera; y, d) atender funciones coyunturales del Estado que
requieran ser eficazmente atendidas en beneficio de la sociedad.
• ÓRGANOS CONSTITUCIONALES AUTÓNOMOS. NOTAS
DISTINTIVAS Y CARACTERÍSTICAS. El Tribunal en Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación respecto de los órganos
constitucionales autónomos ha sostenido que: 1. Surgen bajo una idea de
equilibrio constitucional basada en los controles de poder, evolucionando
así la teoría tradicional de la división de poderes dejándose de concebir la
organización del Estado derivada de los tres tradicionales (Ejecutivo,
Legislativo y Judicial) que, sin perder su esencia, debe considerarse como
una distribución de funciones o competencias, haciendo más eficaz el
desarrollo de las actividades encomendadas al Estado. 2. Se establecieron en
los textos constitucionales, dotándolos de garantías de actuación e
independencia en su estructura orgánica para que alcancen los fines para los
que fueron creados, es decir, para que ejerzan una función propia del Estado
que por su especialización e importancia social requería autonomía de los
clásicos poderes del Estado. 3. La creación de este tipo de órganos no altera
o destruye la teoría tradicional de la división de poderes, pues la
circunstancia de que los referidos órganos guarden autonomía e
independencia de los poderes primarios, no significa que no formen parte
del Estado mexicano, pues su misión principal radica en atender
necesidades torales tanto del Estado como de la sociedad en general,
conformándose como nuevos organismos que se encuentran a la par de los
órganos tradicionales. Atento a lo anterior, las características esenciales de
los órganos constitucionales autónomos son: a) Deben estar establecidos
directamente por la Constitución Federal; b) Deben mantener, con los otros
órganos del Estado, relaciones de coordinación; c) Deben contar con
autonomía e independencia funcional y financiera; y d) Deben atender
funciones primarias u originarias del Estado que requieran ser eficazmente
atendidas en beneficio de la sociedad.
• ÓRGANOS AUTÓNOMOS ESTATALES. PUEDEN
ESTABLECERSE EN LOS REGÍMENES LOCALES. En la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no existe
precepto que autorice expresamente la creación de órganos
constitucionales autónomos; sin embargo, atendiendo a la
evolución de la teoría tradicional de la división de poderes en la
que se ha dejado de concebir la organización del Estado derivada
de los tres poderes tradicionales (Legislativo, Ejecutivo y Judicial)
que sin perder su esencia, ahora se considera como una distribución
de funciones o competencias para hacer más eficaz el desarrollo de
las actividades encomendadas al Estado, es como se ha permitido
su existencia en el sistema jurídico mexicano, a través de diversas
reformas constitucionales, sin que se advierta que la incorporación
de dichos órganos autónomos sea privativa del órgano reformador
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, dado
que conforme al régimen republicano, democrático y federal que
establece la Norma Fundamental, los Estados de la República no
están obligados a establecer, como órganos de poder, únicamente a
los señalados en la Ley Suprema, puesto que en uso de la libertad
soberana de que gozan en su régimen interior pueden, según sus
necesidades, crear cuantos órganos consideren indispensables para
su desarrollo, así como para atribuirles facultades y consignar las
limitaciones pertinentes, siempre y cuando no contravengan las
estipulaciones del Pacto Federal.