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PERFIL DEL PERITO CRIMINALÍSTICO EN EL MARCO DEL NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL PERUANO

Juan Edson Santos Lovatón Perito Criminalístico

Ya nadie discute hoy en día la importancia de los dictámenes periciales en la impartición de

la justicia. Las contribuciones de los expertos en diferentes áreas forenses se suceden con

ritmo apremiante; sus aplicaciones técnicas logran éxitos cada vez más sorprendentes, de

profunda repercusión en el desarrollo social de los pueblos.

La sociedad requiere hoy en día de peritos criminalísticos altamente profesionales, rigurosos, metódicos e incorporados a equipos de investigación criminal, que hagan uso cada vez más creciente de la ciencia y tecnología, que sean creíbles y confiables y que cautelen con su conducta, tanto personal como profesional, las exigencias ético profesionales de esta apasionante función.

A continuación enunciaremos las cualidades deseables de un buen perito criminalístico, que

sea capaz de desarrollar sus delicadas funciones en forma eficiente y eficaz.

a) Aptitud: el perito debe poseer un conocimiento comprobado de la ciencia, arte u oficio de la especialidad en la emitirá sus juicios, dominio que le permitirá sortear con éxito las dificultades o imprevistos que se le presenten, aportando así a sus opiniones una autoridad y fundamentación indiscutibles.

b) Probidad: el valor probatorio de un informe no solo descansa en los conocimientos del perito, sino también en su integridad y honradez, donde se considera su probidad como persona y también como profesional.

c) Capacidad de autocrítica: el perito debe plantearse a sí mismo la posibilidad de la duda, saber prescindir de sus prejuicios personales y, en especial, abstraerse de las posibles influencias que puedan ejercer otras personas en su peritaje.

d) Formación jurídica: el perito debe tener nociones generales de derecho, no necesariamente ser un experto en la materia. También es necesario que posea conocimientos de criminología, criminalística, entre algunas otras disciplinas.

e) Disposición al cambio: estar dispuesto siempre a una renovación de sus conocimientos profesionales y a una adecuada capacitación para la utilización de las nuevas tecnologías. No debe olvidar jamás que es un experto, o sea, alguien “docto” en una determinada materia. Por tanto, recordar que el conocimiento científico es perfectible y que no solo se renueva, sino que aumenta, como consecuencia de su evolución.

f) Iniciativa y creatividad: una adecuada formación y actualización permanente de sus conocimientos le permitirán emplear desde la tecnología más básica hasta la más sofisticada, pero en caso de carecer de la misma, el experto debe ser capaz de

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improvisar con otros medios tecnológicos a su alcance que le permitan desarrollar sus informes, los cuales deben ser regidos siempre por el método científico aplicado a la especialidad que profesa. Así podrá, a partir del más mínimo indicio, reconstruir un hecho acontecido para recrearlo ante el juez o fiscal, o ante quien haya solicitado dicho informe pericial.

g) Confianza en sí mismo, buena expresión oral y escrita: el perito criminalístico que confeccione un informe pericial en cualquier materia o especialidad, deberá demostrar en el juicio oral que realmente saben y deberán fundamentar sus enunciados para lograr sostenerlos frente a algo básico e imprescindible en el mundo científico: “la contrastación de una hipótesis”. Por ejemplo, si el perito afirma que una firma es falsa, deberá demostrar por qué lo es.

Sin perjuicio de lo anterior, sus informes que confeccione deber ir bien presentados, con una buena redacción y sus contenidos exactos y precisos.

La buena expresión oral también es muy importante. No debe olvidar que además de exponer en audiencia pública la forma como desarrollo su trabajo y explicar sus conclusiones, estará en algún momento expuesto a que otro profesional de la misma especialidad presentado por la parte contraria, refute su informe.

Principios éticos del Profesional criminalístico

La disciplina criminalística está tratando de afianzar su ubicación dentro del espectro de las demás ciencias, artes y técnicas que buscan su lugar entre las ciencias legales y formales del derecho.

Para que ella se afiance aún más y el trabajo de los profesionales criminalísticos sea valorado como es debido, el perito debe, indudablemente, ceñirse a la estrechez de un código de ética determinado para que su trabajo no sea tan liberal que termine convirtiéndose en un “libertinaje”.

El profesional debe tener una malla de contención que fije los límites de variabilidad y desenvolvimiento a los cuales se debe ceñir en su diaria tarea.

Es sabido a través del trabajo cotidiano que la prueba pericial aún no ha logrado el afianzamiento debido en el proceso judicial. Ello se debe a varias razones, entre las cuales se pueden mencionar las siguientes:

a) No todos los peritos designados en las causas judiciales son en realidad tales y su trabajo es la resultante de esa condición.

b) La mayoría de los peritos busca métodos complicados y poco difundidos de estudio para que no sea posible rebatir su trabajo.

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c) Otros también juegan con el factor de desconocimiento casi total por parte de jueces y magistrados judiciales de aspectos relativos a técnicas y métodos periciales, con un examen y un desarrollo no concienzudos e irreales.

d) La carencia de un código ético que enmarque los límites del trabajo profesional conspira indudablemente contra el afianzamiento y prestigio que debería tener la labor de estos expertos.

Principios relativos al trabajo pericial

a) El criminalístico debe tener un espíritu investigador permanente, desprejuiciado, razonable y racional.

b) Deberá hacer de su profesión la aplicación plena de pruebas garantizadas por la verdad.

c) En todo el desarrollo pericial, las conclusiones estarán avaladas por experimentos conocidos por los demás expertos.

d) Deberá también estar atento a la incorporación de nuevos métodos a su tarea diaria, de acuerdo a los avances de la ciencia y la tecnología.

e) La labor pericial verdaderamente científica es amplia y limitada a métodos conocidos; las operaciones que realice deben ser reproducibles, con base cierta y con experimentaciones conocidas.

f) El perito debe ceñirse a ciertos principios científicos que enmarquen su ciencia o disciplina, al material de comparación o análisis y a los requisitos mínimos exigidos para realizar el trabajo pericial; sobre la base de ellos, debe obtener resultados positivos en su investigación.

g) Las conclusiones deben ser coherentes con el desarrollo del examen pericial, sin distorsionarlas, encasillándolas en modelos “estándar”.

h) Las hipótesis de su trabajo pericial deberán estar ajustados a los hechos y la evidencia material y no los hechos a su hipótesis.

i) El profesional verdadero no admite intromisiones ajenas a lo apreciable y materialmente comparable en el trabajo pericial.

j) El perito debe estar preparado para ampliar y explicar cada una de sus aseveraciones vertidas en su informe, si así se lo pide el juez o una de las partes. de este modo corroborará su tarea pericial y evitará la introducción de elementos que no serán susceptibles de explicaciones posteriores.

k) El perito que haya aceptado una designación pericial en determinada causa, no deberá vacilar en arribar a las conclusiones que le indique su metodología normalmente en

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cada caso y evitará la utilización de técnicas que puedan favorecer sólo a alguna de las partes.

l) El experto criminalístico debe tener presente que su tarea profesional no sólo se limita a señalar las conclusiones a las que arribe; también tiene que tratar de hacerlas comprensibles a quienes no son “legos” en la materia.

m) El criminalístico debe saber que su conducta y su desempeño influyen en su imagen profesional y en la de todos los demás expertos de su área.

n) El perito debe estar científica y moralmente preparado para que su trabajo sea imparcial.

o) Cuando un peritaje no permita arribar a conclusiones definitivas, por las características del hecho, esta circunstancia deberá ser claramente explicitada.

p) El profesional deberá tener presente que su tarea no está dirigida a respaldar los puntos de vista de alguna de las partes, sino a permitir que el tribunal reciba la información imparcial de lo que realmente ha acontecido con el hecho peritado.

q) A pesar de tener información adicional sobre cómo han acontecido los hechos, el perito deberá ceñirse a lo que aprecia en el material examinado de manera estrictamente científica, verificada sobre la base de la metodología de análisis.

El perito criminalístico debe saber que pueden ser contrainterrogado por la parte contraria (el fiscal o el abogado de la defensa, según sea el caso), quienes sin duda emplearan ciertas tácticas para poner en duda su testimonio, su idoneidad y capacidad profesional.

Tendrá que estar preparado para ello, especialmente en el caso que el abogado de la parte contraria pudiera tratar de desconcertar, enojar o confundir al perito y descalificar su informe pericial.

Es aquí donde debe mantener el control, mantenerse sereno, confiar en su trabajo y expresarse en forma seria, clara y convincente.

No olvide que una cosa es la capacidad para ser perito y otra distinta es que el informe que emita sea admitido como medio de prueba en el juicio oral.

Recuerde que el tribunal podría rechazar el informe de un perito que no otorga suficiente garantía de seriedad y profesionalismo.

Las partes en la audiencia podrán dirigirle al perito preguntas destinadas a determinar su idoneidad e imparcialidad, así como el rigor científico de sus declaraciones, ello probablemente con el objeto de acreditar o cuestionar la seriedad de su labor.

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Bibliografía

1. Hernández Mota, Juan M. Los Dictámenes Periciales, la tentación de la infalibilidad o la crisis de la evidencia. Artículos técnicos. Universidad de Oaxaca, México. 2002.

2. Saez Muñoz, R. Deontología Profesional. Compendio de Ponencias I Congreso Internacional de Ciencias Forenses y Criminalística. Arequipa, Perú. 2006. UAP.

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