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Remolinos

Para Brisa del Ipem 12


Ella arreci como una tormenta de verano en un cielo azul, infiltrando los rayos de sus ojos en
los suyos.
l no la vio porque estaba construyendo un barco de papel en un ro claro.
Ella se ro como un jilguero alegre gorjeando junto a una fuente de plata.
l no la escucho porque andaba buscando entre las sombras de los cazadores algn graznido a
donde acertar su tiro.
Ella corri como polvareda de viento, de marea, de tiempo suspendido entre sus rizos negros.
l no la vio porque estaba corriendo en sentido contrario, buscando otros rostros, corriendo en
otros sentidos, en el sentido de otros rostros.
Ella lo perfum acercndose con sus manos de rosas fragantes, endulzando el oto!o.
l no la sinti porque estaba deshojando margaritas, con preocupacin y avidez por descifrar el
mundo.
Ella pas como un vendaval, como brisa, como viento, solsticio de invierno buscando otros
rostros, corriendo en otros sentidos, en el sentido de otros rostros, mientras "l la miraba anonado
entre la multitud.
l se perfum, se pein, se arregl la corbata, ensay un bolero y corri a buscarla, con sus
gruesos lentes y sus rizos de carbn.
#$urante tanto tiempo he garabateado tu nombre en mi cuaderno, ahora estoy cansada, ya no
soy la de antes.
# %odas esas hojas, esas cartas sin remitente, pensaba que eran de alguien ms&
#'irabas sin ver&
#%uvieron que pasar muchos a!os para descubrirte porque el tiempo nos hace sabios, para tu
cansancio bastan mis alas o este viejo rastrojero&
El camino de tierra se bifurc al final, estas dos historias se hicieron una, el humo del viejo auto
no opacaba el viento claro entre los lamos, iluminando un secreto que slo el tiempo puede dar
cuando la brisa arremolina las hojas de un cuaderno.