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De meta He bla ae (eesia’ N23 Generaci6n poética del '90, una aproximacion Emiliano Bustos La generacion poética del '90 pudo erigirse con menos duelo que las anteriores; quizis ¢s0 la defina, Sus acciones y sus bajas fueron y son, cen gineral, producto ura y sus posibilidades, de la continul- dad, de la Fortuna, de es poca como no sea en uno y en la obra de uno. Esa fe es la maxima posibilidad que cada quien tiene, es la pasiém de tos 90 poéticos. Importa la cascada de uno en los demas. No es ésta una generacién poética hecha de literatura, de‘antiliteratu- 1a, de estar dentro o fuera de un sistema literario? ‘Ati la Iejania no es tanta como para separa, defintivamente, lo ma- Jo de lo bueno, lo vano de lo perdurable. Algunos poetas tienen tres li- ‘ros publicados, otros uno 0 ningu lar dos “gestos” dentro de los "90. Uno es su nea la generacién, el oto es una fisura para e ximacion, puede que ésta finalice sus Fuegos en la puerta de lo certo, también en la tactic de lo incierto; menciono esa realidad y sigo. Otra aclaracién: los ‘90, segiin el calendario, estan terminados, entonces se, podria hablar en pasado de ellos; lo hago en presente porque este traba~ jo es una aproximacién a algo que se mueve, El sentido de los °90 pro- Dablemente no estéterminado, si surado. Cuando hablo de los “90 poé- ticos hablo de su sentido, no de un periodo particular de tiempo. Entonces menciono el “gesto” general de la generacion del ‘90, sin esconocer, claro, que su consttucin ain no tiene un fin: realism, por sobre todas las cosas, inmediatez, prosa,leyes que invent6 la television ¥ el rock (sus escuelas no son tan distntas) temprano como para no evitarlas en los ge nismo (logramos una aplicada industria, hi tura,irefutable tereer mundo, chatarra, basura, mérgenes de todo tipo, y lo secundario en general, no como contra cara de 'u libertad. Copia, versién: copiando se puede ‘muchas veoes. Hay que sefalar aqui, lo que para mi es falacia pura: la antiltica de los '90; personalmente no creo que la lirica se haya termi- pero fo que lo mantiene-vivo-tambign. Para la poesia seria mejor, 50, una refundacién de su lirica, no la profundizacién de su prosa so una clara estfatéaia-de las dos. En relacién con los °60 poéticos, se aul Zeno podria pensar que los “94 Lamborghini, indefectiblemente Bor- son muy claras. ‘mo, por su otbe. Muchos de ellos tienen dos'o tes libros publicados. En el prélogo a £1 Espia, libro de Pablo Chacén publicado en 1997, Ricat- do Aulicino define al autor y a otros poetas que “pasaron los treinta”, conto’ “herederos naturales del realismo", y agrega: “en saber narfar {quiza se concentra la posibilidad actual de hacer poesia”. Para el reais ‘mo una prosa, :Cudntos de estos poetas no buscan una poesia con las, leyes de la prosa? ;Cuantos llevan sus mejores logros a la prosa? Una cobra avanzada, desarrolada y realist tienen, por ejemplo: Daniel Hel- der, Fabin Casas, Martin Prieto y Rodolfo Edwards. Ellos retinen mu- cho de los '90 realistas, en cuanto a sentido y formula. Helder es Iujo- so, de un Iujo voleado no en lo suntuoso, volcado ese lujo en el rigor, fen un cuidado tenaz por construir de la mejor manera cada paso del oema; por momentos, ese cuidadoso plan revela un puntilismo feroz su aire general, un paso hacia la prosa, lento, definitivo, dl que sélo se ‘vuelve como espia ti esac, natal pel se, afectiva- comprobarse en su liso La Fragancia de tz, Prieto parece ubicarse en un espacio de exillo, escupe finamente su postura de este es, se integra, no sin asco, al paisaje cee te ae Su vvanidad, que lo define, es mayor, por momentos; a su alcance poético, Esa vanidad me hace pensar en la vanidad dé-1os“90, en ef claustro sae i = 99.