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¿Cómo desarrollar el

pensamiento estratégico?

Por Maynor Rodríguez R.

¿Qué es el pensamiento estratégico y sus


diferencias con la planeación estratégica? Su
importancia para la empresa, la finalidad de su
aplicación y algunas recomendaciones para
pensar estratégicamente.
A ntecedentes

Los orígenes del concepto estrategia se


remontan a la antigüedad, está directamente “Si un hombre no
relacionado con el arte de la guerra y la piensa en lo que está
diplomacia. distante, se verá
pensando muy pronto.
Sin embargo, su aplicación al campo de las
El que no se preocupa
empresas y los negocios no se dio sino hasta
finales del siglo XIX en los Estados Unidos de por lo que está lejano
Norteamérica, durante el apogeo de la segunda encontrará rápidamente
revolución industrial. algo peor de qué
preocuparse”.
A principios del siglo XX se destacan las
aportaciones de la Escuela de Negocios de CONFUCIO (s. VI a. C.)
Harvard que fue la primera universidad en
promover la idea de capacitar a los gerentes en “Visión es el arte de ver
el estudio de la estrategia en 1912. Su primer las cosas invisibles”.
curso de Política de Negocios, tenía por
“objetivo dar al estudiante una perspectiva más Jonathan Swift
amplia de los problemas estratégicos que
enfrentaban los ejecutivos corporativos” (J.C.
Pérez, 2001).

En la década de 1960 se dio un nuevo impulso gracias a las contribuciones de Harvard. De


acuerdo a Ghemawat, citado por Juan Carlos Pérez (2001), esa universidad adoptó el
método de estudio de casos y además implementó el análisis FODA, en esa época.

Más recientemente, en la década de 1980 se experimentó un auge sin precedente motivado


por las aportaciones de estudiosos en este campo, como Henry Mintzberg, Igor H. Ansoff,
Kenichi Ohmae, Michael Porter y Gary Hamel, entre otros.

¿Q ué es el pensamiento estratégico?

Desmenuzando este concepto, primero es necesario introducir el concepto y definición de


“pensamiento”. Cuando hablamos de pensamiento entramos al terreno de la psicología que
es la ciencia que estudia la mente humana, los estados y procesos mentales, característicos
de una persona o clase de persona (Webster’s Dictionary, 1999).

S.L. Rubinstein (1979), explica que “el pensamiento es el proceso de reflejo en la conciencia
del hombre de la esencia de la cosas, de los vínculos y relaciones entre los objetos o
fenómenos de la realidad”.

Y para complementar y aclarar, el escritor V. Petrovsky define que “pensamiento es el


proceso psíquico socialmente condicionado y relacionado con el lenguaje, dirigido a la
búsqueda y descubrimiento de algo sustancialmente nuevo”. Adicionalmente, agrega que
“es el proceso de reflejo mediatizado y generalizado de la realidad objetiva a través de las
operaciones de análisis y síntesis. El pensamiento surge basado en la actividad práctica del
conocimiento sensible y rebasa considerablemente sus límites” (citado por Guillermo Ronda,
1996).

De estas definiciones se extrae que “pensar” es un proceso mental individual, de ahí que
cada persona procese de manera diferente la información que recibe del entorno y responda
de manera particular a esos estímulos después de analizar y sintetizar la realidad que le
rodea. Así mismo, se descubre que el pensamiento está influenciado por la sociedad en la
que vive la persona y por el lenguaje con que se comunica; ambos factores van a repercutir
en la consciencia que la persona tenga del medio ambiente y los fenómenos que observa.

Por consiguiente, el pensamiento persigue el descubrimiento de cosas nuevas con el fin de


aprender y conocer, valiéndose de la observación y la experimentación para alcanzar ese
objetivo. Sin embargo, a pesar que su propósito es el conocimiento, el pensamiento propasa
los límites de la realidad tangible y se remonta a conceptos más abstractos y subjetivos
como la imaginación, los sueños, la fantasía y la creatividad.

Prosiguiendo ahora con el pensamiento estratégico, la psicología positiva lo define “como


una habilidad o aptitud natural; un talento o patrón recurrente de pensamiento o
comportamiento que se puede aplicar productivamente” (J.C. Pérez, 2001).

En este sentido el pensamiento estratégico definido como talento, se caracteriza por:

• Ordenar la confusión y descubrir el mejor curso de acción para salir adelante


• Como cualquier talento, no puede ser enseñado
• Es un proceso de pensamiento muy particular que permite una perspectiva especial
del mundo
• Es una perspectiva que permite captar diferentes modelos o patrones, donde otros no
pueden ver más que una opción o la complejidad

Desde este punto de vista, el pensamiento estratégico tiene un alto contenido de creatividad,
de perspicacia y de ingenio. Según Edward de Bono (1998) los anteriores son talentos que
generan ideas, pero implican procesos espontáneos que están fuera del control de la mente.
Según él, nadie puede manipular la mente para ser más perspicaz o más ingenioso. Sin
embargo, esto no significa que con la práctica de algunos ejercicios mentales no se pueda
mejorar la creatividad en la mente del estratega.

Para producir ideas exitosas, el estratega combina en el proceso de pensamiento el


razonamiento lógico (formal o vertical) con el pensamiento creativo (lateral). Estos dos
pensamientos aparentan ser opuestos, pero más bien son complementarios. Mientras el
pensamiento creativo ofrece nuevas ideas aumentando la eficacia del pensamiento lógico,
este último se encarga de relacionar las ideas de manera coherente. Estas ideas
posteriormente son estructuradas en lo que se conoce como diseño y formulación de la
estrategia.

Por lo anterior, según lo afirma Ohmae, (1995) “la mezcla entre el pensamiento lógico y el
pensamiento creativo es la forma de pensar y analizar estratégicamente.”
El pensamiento estratégico es propio de la dirección de la organización, principalmente se
origina del Director Ejecutivo y del Consejo de Directores.

D iferencia entre pensamiento estratégico y planificación estratégica

El pensamiento estratégico y la planificación estratégica no son sinónimos como algunos


escritores sostienen. El pensamiento estratégico es un proceso mental propio de algunos
individuos llamados estrategas. En cambio la planificación estratégica es un proceso
estructurado aplicable a organizaciones con el fin de mejorar en forma metódica y controlada
su desempeño futuro (J.C. Pérez, 2002).

En el proceso de formulación estratégica, se deben diferenciar dos etapas:

1. La concepción de nuevas ideas creativas


2. El diseño y la aplicación de esas ideas en la empresa.

La primera etapa correspondería al pensamiento estratégico y la segunda, correspondería al


planeamiento estratégico.

I mportancia del pensamiento estratégico

El tema de la estrategia nunca había sido tan importante como ahora debido a un ambiente
altamente competitivo, tanto en los mercados locales como internacionales. Un entorno de
negocios cada vez más cambiante e impredecible, obliga a las organizaciones a ser cada día
más eficientes y eficaces en la satisfacción de las necesidades de sus clientes.

En las palabras de Porter (1993), “la necesidad de pensar en forma estratégica nunca ha
sido mayor. El poco crecimiento, la apertura de los mercados, la globalización, el rápido
cambio tecnológico, han sacudido a todas las industrias”.

El pensamiento estratégico es un talento que si es aplicado por los directores de manera


creativa y continua es posible generar ideas estratégicamente viables que garanticen el éxito
de la organización, sin importar que se encuentre en un entorno cambiante.

T écnicas para desarrollar el pensamiento estratégico

Si bien es cierto que el pensamiento estratégico se ha definido como un talento innato de


algunos privilegiados por la naturaleza, está suficientemente demostrado que las habilidades
creativas de los estrategas pueden ser incrementadas y reforzadas con ejercicios prácticos
aplicados a las empresas. Entre las técnicas más usadas están las siguientes:

• Estudio de casos de estrategia empresarial, según la metodología propuesta por la


Escuela de Negocios de Harvard.

• Benchmarking Competitivo o Externo, es un estudio comparativo de los productos,


servicios, procesos y resultados comerciales, entre empresas competidoras de un
mismo sector con el fin de mejorar continuamente e implementar las mejores prácticas de
la industria.

• Análisis F.O.D.A. El análisis comparativo de las fortalezas, oportunidades, debilidades y


amenazas, de la empresa con sus principales competidores.

• Brainstorm: lista de preguntas relacionadas con la estrategia actual. El proceso de


pensamiento estratégico se convierte en el hábito de formularse preguntas que
cuestionen y reestructuren los modelos de ideas del estratega.

• Análisis de las 5 fuerzas del mercado según Michael Porter, con el propósito de evaluar
cómo influyen las fuerzas en la estrategia competitiva de la compañía.

• Revisión de la visión de la compañía, con el objetivo de redefinirla y evaluar si los


cambios del entorno influyen en un cambio de la visión.

• Programas de computadoras con los cuales se pueda interactuar y simular situaciones


que afecten a la empresa y permitan revaluar la estrategia competitiva.

• Análisis de estudios de mercado orientados al consumidor, los competidores,


proveedores, etc., con el fin de evaluar el entorno y las macro tendencias en el mercado.
B ibliografía

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