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AUAN CARLOS KOROL ENRIQUE TANDETER, HISTORIA ECONOMICA DE AMERICA LATINA: PROBLEMAS Y PROCESOS [Fosvo De CULTURA Econowtca anaco -ARGaNTNA BRASH CH= COLOMBEA TRS ‘Ssans Una casi PER - VINER Pi AMERICA LATINA INDEPENDIENTE: REGIONES, PER[ODOS ¥ PROBLEMAS [LA INDEPENDENCIA do América Latina signific6 Ia apertura de ss economia al comereio intemcional, monopolizado wntes por Espasa y Portugal tambign a los morcados de capital, En esa apertura comercial, pate del credo liberal que los impulsaba, habia cifzado muchos de los lideres independentistas sus espo- raqzas para el progreso d= Jas nuevas naciones, Entre To que los Iidetes proyectaton y los resultados las diferencins fueron smuy rmaeadas: y los beneficios econémicos de la libertad no fueron de ninguna mancra inmediatos y saychio menos evidentes para buena parte de los descorazonados por los contlictoseiviles pos teriores alas huchas por la indepondeneia y wmbién por el estan ccamicnto de la economia. ‘Tanto aquellos conflictos como estas Iuchas haban provocn- wedlatos en Ia economia que pueden resi se como la agudizacién de Ia eseasen de mano de obra y capital cen relacin con la terra BB primero de estos fendmenos tuvo mis que ver eon Ta dis- Jocacién de la mano de obra que produjo Ia consfitucién de los cjéreitos independentistas primero y Tos facciosos después, y con la consecuente movilizaciGn de hombres antes dedicados a actividades productivas, que con la mortandad y destruceiGn provocadas por las huchas mismas. Enel easo del capital el pro- ‘ceso fue mis complejo. in primer higar, a apertura comercial Tev6 a que en la primera década posterior a la independencia el viejo sistema monopolista basado en el crédito entre las casas ‘motropolitanas y sus agentes amerieunos fuera reemplazado por Ey (@ ——_srorujEcosowick OE ANERIC LATO PROBLEMS ¥ ROCHSDS cel comercio inglés bosado en fa vents al contado de las mann facturas, especialmente textiles, cuyo precio bajaha al ritmo de Ja revolueiGn industriel britinica, a eambio de metatico 4 Este fendmeno, que se reverlra en las d&cades posteriores al retor- nar el crédito comercial, supuso en lo inmediato un drenaje de rmetslico que agudies un rasgo ya evidente en Ia colonia: la = casor do capital. A ello se sumé la emergencia de los ineipien- tes estados Tatinoamericanos como un nuevo actor en ka eco remit. FI principal rubro de. sus presupuestos solia ser el comespondiente a "Guorr”, fo que implicaba que buena pare de los recursos de Tos nuevos estado se dirigieran a Jos gastos cortientes y especialmente al mantenimicato de ercitos sobre dlimensionados. Esta estwetura de los presupuestos estatales, bbasados en los recursos obtenidos de las aduanas y generalmen- te defciatios, disminuta et capital potencialmente empleable en javeesion prodvetiva® Este fondmeno so agudiz6 por la inexistencia de un sistema financier y bancario loca, Ia hid de capital en algunas regio nes ~en especial en Mexico juntamente con sus propictatios = pafioles- y por el fracaso del primer ensayo de préstames brit nieos a gobiemos ltinoumericanos durante la década de 1820.% Hiacia el final de esa década las replicas ltinoamericanas hae ‘fan cesado de pagar sus obligaciones externas, ye flujo de et pital nose einiets hasta la renegociacion de estas deuds, en la segunda mitad dl siglo.” 8 Soe conan n Ais Latin ae D.C. Hat ate America and Dri de, 1206 1914, Lone 1972 "ST Hapa Donzi Reforma» dei de as pros ces 1750 Co Mic “I aime de ago med on el ex ns. sso! ploions de potas’ ep Lavtor Lato y Care Ml (3088). ‘ance por a Mate (10 123) Meds, IHS pp. 28 1 Cus Maca A Cente eb Cisse Las Anes, Piet, 189. ps, ANAUCALATIADTEPENDIRITE:REOINES PEODOS PROBLEMS SL Las consecuencias de la escaser de capital y mano de obra en telaci6n a la tiesta impulsaron una ruralizacién de la eccnomta que privitepi ta uliizaciGn de Tos factores abundantes frente a log eseasos. La ganaderfa ~con sus mayores requerimientos de tierra y menores de capital y mano de obra- se expandi6, en las ‘zanas donds esta actividad ora posible, on detrimento dela agr- cultura. Sin embargo, esta itima se mantuvo, y en algunos c2- 0s pntuales logré expandirse, El sector que mis sufri6 fue la ‘minerfa ~mas necesitada de capital-, que ent6 ev una profunda y prolongada ctisis. El fracaso de algunos intentos de reactivar- Ja durante este perfodo -como el caso de “Real del Monts", en Mésico-bizo més evidomo esa dosadencia qu se extends a ‘otros sectores, como fos cajes tex El estancamiento general de la cconomta hasta mediado el siglo foe, entonces, el efecto més inmediato y evidente de la Independencia, Esta afirmacién, que goza de un extendido consenso entre los historiadores, ba sido recientemente 1 zada. John H. Coastworth ha presentado & modo de hip6tesis| lo que serfan los eostos y beneficios del proceso de indepen- dencie, Propone dstinguir entre Ios castos a corto plazo do las uchas por obtener la independencia misma, y lox beneficios a largo plazo de ls transformaciones que terminaron con el mo- nopolio comercial metropolitano, sus cargas impositivas y su ineficiente organizacién institucional. Los beneficios mensu- tables de la independencia fueron generalmente reducidos de- bido a los costos del conflito, Los beneficios 2 largo plazo fueron més notorios e inmediatos, aunque limitados, en Tas reas abiertas al exterior y mas lentos en las zonas de mayor poblacién autéetona estable® Rb W, Ral Rel del Mowe expres es Sinem Mao, xe, Hed Se Cl soe de spe, 17. 5 Tea Cnsvet "La ndapendreaners ps ech es tor yoni Lead roto s coer y Sars! Amar emp) a (prince ence: corcemcias ctr, Ma Alta, ER 0. 62 fasTORA coononcA BE MEUCA LEMNA: PRORLENAS Y POCESOS ‘Bn todo eas, los ofests de le integracin do América Latina en el mareado mundial empiczan a haces notorios hacia me- diados de silo, ene capa expansiva que sintensifica daar te el alkimo tercio de siglo y que, con altibajos, se prolongarta hasta ls eriss de 1930, Fl principal impulsor de esta expansin fue la demands acrecenada de los productos prizaros por par- te de los ya indusraizaos pases europeos y de los Estados Unidos. Con la inaovacibn teenolériea en el transponte terest ¥ martina —Iautlznein del vapor primera y dol motor de ox- Dlosién después lox costs de transports disminuyerony 86 foe Eli elereimiento dels intercambios basados ene principio de las venajas compurtivasy el ibrecomerco, Esto ipl laespecialiacion de América Latina en la produceién de bicnes primaris® Pero el hecho de que le elacién de los pases de la regi 62 anudase predominantemence de mancra individual ene cada tino do ellos y ol mercado raundial eontribuys a que la rts ‘de crecimiento de sus economis ese diferentes. Por ota par- to, el erecimiento cconémico hasad en a exportacién de un $0- Io prodacto,o en una pana muy reduc de ells, no produja los nisms efectos gus el eccimiento basado cn una gama algo ms diversficada de bienes o en las posibilidades de adapiacin ripida de la producci6n a Tos requetimientos cambiantes del mereado mundial. En estos limos easos, los graves problemas, «reas por las finetnaciones dea demenda 0 de precio de un pelo podtan sr atemperadas, lo que no slialograts en las economia del primer tipo, ain mis expuesias alas fctaacion nes del mercado Las diferencias ban sido sstematizadas por Victor Bulmer ‘Thomas, quien ha propuesto dstnguir ente tres modelos de 1 Eleorenio muni cca 30% an cate TS y 1912 anal tnd secozéo cn fos pasts ipo peo lanes moderate al ces ment del 4 aa del cone rial qu e poe cae 1953919731 Foe ‘ats Fk tia de eons man, Baeons, Atel, 1915.97 NERICALATRNISDEFINDINTE:REGIONES,FERIODOS YPROBLIMAS 3 crecimiento liderado por las expertaciones. Segin eémo afectan al resto de Ia economfa, y especialmente a su posibilidad de transmnitir hacia ella los aumentos de productividad del sector exportador, estos modelos sertan integradores, destructivos 0 ‘ansformadores. En el primer enso, el resto de fa cconomia no cera pricticarente afcetada aunque atmentase la produccién glo- bal (¢] ejemplo es la produceién bananera de Honduras, que utik lizaba terra antes no explotadss, capital extranjero y trabajado- res inmigrantes). En el segundo caso, la nueva actividad atrafs recursos antes utilizados en otras actividades sin mayores efectos cenel resto de Ia economia (aquf el cjemplo serfa el desarrollo de Ia produecién de estafio en Botivi, que atrajo recursos antes uti- lirados en ta mineria de la plata. En el tercer caso, el aumento de la produetividad de los factors empleados en l sector expor- tador fue transmit al resto dela economfa através de eslabo- hamientos hacia adelante y hacia acs (el ejemplo es la preduc- ign de cereals y cames en ta Argentina)?! En las econorn{asTatinoamericanas este proceso de crecimien to impols6 el desarrollo de los mercados de factores de la produc- ign, asf coma de un mercado intemo. La compra-ventade tions, I existencia de trabajo aslariad y el préstanio de capital a intc- és no eran fenémenes nuevos. Pero I conformacién de meres os de tetra capital y trabajo implicé el lento predominio de re lactones de mercado en la economia y, sobre todo, que el precio de fos factores fuera establecido mediante of juego dela oferta y Ja demanda en esos mercados, y no por antiguas normas y regu lactones o, en el caso del trabajo, por la fuerza de ta coaccién ‘La constitucién de un mercatio de tierras fue un largo proceso ‘que incluyé a desamortizaci6n de aquellas que hasta entonces 9 Ye ae Toate Seo Haar of La America re Inder ene Canes Canter Pt 194,78 3H ian Cae, “Lata Ave ude rea! Economy, 1570-1914 Leste Beta con), Me Canbrige Hitoy af Lain Aner, Cane, ‘Cambridge Urivershy Press, 1968, vel pp. 1-56 G4 TORU EEONMICA DEANEICA LATA RORLENASY PROCESO estaban on manos de la Iglesia, el avance sobre las de las comm nidades campesinas, fa expansicn sobre lerras virgenes y lt ex~ ppulsin de poblacionesindigonas seminémadas de fas terras que ‘ccupaban..De estos procesos, que se expresaron en scalidados tan distinas como las eyes de Ia Reforma en MSico, e} someti- rmionto de poblaciones indfgenas en la Argentina o a expansin sobre terras nuevas on el Brasil, results el acrecentamiento de ia superficie en explotacién para producir ya fueran bienes de ex portacién o alimentos para = ‘Asien LAINAROUPENDINTE REGIONS, LODO YROBLEMAS = S ‘Los procesos de conformacién de un mercado de mano de ‘obra fibre io fueron lineales, y formas intermedias entre la coaecién y el trabajo libre ~desde el peonaje por deudas hasta la aparcesfa y el colonato~ han sido teiteradamente sefaladas como indicias de esa comple transicién sobre la que Ja diver- Sida de eserarosy pecpectva diculiae consens de lox historiadores, ‘La formacién de un mercado de capital, cuya eseaser es uno de Tos rasgos ms perdurables de las economies Iatinosmerics- ras, foe impakatia en el time tercio del siglo XIX por el lento establecimiento de un sistema bancario local y por el reinicio de las invetsiones extranjeras, predomiuantemente britiniews pero también norteamericanas y, en menor medida, francesas y ale- ‘manas, Estos flujo de capiales se reniciaron Iuego de las rene- sgoviaciones de las deudas contradas durante Ia cada de 1820 ¥¥ se acentuaron luego de que Ia depresion de 1873-1896 tendis, 1 disminuir le tasa de gunaneia que esos captales podian obte- ner en fos mercados eutopcos. ‘Un breve examen de las inversiones biténicas muestra su im acto en Amética Latina. Las inversiones totales fuera de Gran Bretaifa habfan crecido de cera de 536 millones de libras en 1830. mds de 4,000 millones en 1914. Su distibucin prioriza- bbaen 1914 a a India y fos dominios briténicas (46% del otal), ropa y los Estados Unidos (26%), y Amécica Latina (18%). Pero era evidente el desequilibrio entre Ia importancia que estos fujos adquirieron en América Latina, en relacién con el presu- puesto de los estados y el vai de los pases, y su significado pa- 12 [os inversionistas briténicos, para quienes representaban una ‘parte importante, pero minoriari, de sus invorsiones globaies, Estos flujo de capital resultaron vitales para los palses recep tores pues, ademds de continuar los préstamos a los estados Ja 2 AG. Renvosey AL Lououd Ihe Groh of te intematinel Eonar, 180-980 Lanes, Role, 8S 248 {ASTORIA ECONOMIC DEANERICA LATINA ROBLEMAS vMROCHSES tinoamericanos, se desarrollron las inversiones directas que permitieron la transfomscién de la infreestractura de transpor- te y comervio -puertos, ferrocariles, conanicaciones-, que eran tna condieidn necesaria para el crecimiento de las econo- 'mias exportadoras, Estas inversiones se extendieron a la minesia, ¢ incluso la industria, y on algunos easos legaron « controlar seetores de la produccion agraria. Pero también exponfan a fas ‘econoras receptors a serios problemas en el sector externo en Jos momentos de crisis o declinasin del eiclo eeonsmico, evan- «do Ia intorrupeidn del crecimiento reducta el flujo de capitales 0 cl volamen y precio de los productos exportados disminuia al rnismo tiempo que se mantenian las obligaciones de pago de los intereses y del eapital adeucladas, sumado esto a 1a remision de Jas gunancias de Jas empresas. Todo ello implicaba eonstriecio- nes para la acumulacién de capital en América Latina. ‘Finalmente, el crecimiento econémico impulsado por e} mer ‘add internacional produjo, a su vez, el crecimiento de ta inds- ‘ria ltinoamericana, Este proceso se debi6 en parte a que alga nos de los productos primarios demandados por el mercado ‘mundial requerfan tna eierta clahoraciGn, como en el caso de la rminerfa 0 de los frigorificos y molinos, pero también debido a ‘gue la consolidacién y expansidn de los mercados internos ~es- pecialments en México, la Argentina y el Bresil~ hicieron pos bie In produecién local de productos antes importa. La integracin al mercado mundial no se heb producide de Ja misma manera, ni en Los mismos tiempos para todos los paf= see de la region. Algunos paises como Pert a partir del guano fen la década de 1840 so integraron tempranarrente; para otros comme algunos pafses de América Central, con su produecin Danancra- fue un fenémeno més trdfo.* No fue en todas partes un fenémeno igualmente exitos0 en términos de expansin de la steel Re we Hea Bolla, Caney eel Peri Lin, 197 sobee Antes Cet, Cro § Carn 9 Hor Poor Bina Cnr a ‘Soro cont, Sot, 1977 AGRIC LAENALSOEPENDLNTE: REGHONGS PERIODS VFROBLEMAS 67 prodaceién, mento de la productividd y mejora de Tes ingro- 505, pero en términos globules cl crecimiento de tas economtas de exportacién habia cambado la relacion de Aroévies Latina con el mado yen muchos eas babi transfor las econo ins locales, Foro aun la Argeatin, el caso més exitoso, y que se habfa converido en un pats de altos ingresos hace Ia década 4e 1920, permanesi rlaivamente subindustralizada en com- paracin con pases curopes.™ Fn ninguna pare habia so un proceso neal. Por el conta so, habia sido afeetad por fendrtenosexteros, com las crs y las guemas, Aunque en ambos casos se wataba de acontccie mnentos que tena a infeurpiroalerar fs relacidn de Aros rica Latina con el mundo, su efectos no hubian sido similares. Las difernci se haven rs clara al observar las efectos en el sector industrial. Las crisis deprimian los ingrsos proveniontos Ge las exportaciones, y si fecilitaban la sustitucion de productos ‘imporados, mplicaban también wna contaccién del mercado, ste mismo fendmeno llevaba a que usa vez superada la crisis, Jas ompresas més grandes, que por su escala y capacidad para absorborpéididas podfan enfientala en mejores eondiciones, saliran fortalecidas frente al efecto que el mismo fenémeno cansube en las mds pequeiss oon lstalleres. Al mismo tiempo, las crisis soln impulsar los procesas de concentraicn de las empresas y las préctioas tendientesa monopolizar los mercedos. 1a Gron Guerra, en cambio, rowocd una expansign de los rmercados de exportacién y un aumento dels precios de los pro- dicios que los pases en conflict requerfan.Asu ver, las impor taciones ve contrafan debido a que I oferta de productos manu factorados disminfe al yolearse parte de la prodvcicn de los pasos industrilizados al esfuero de a guera. Estos fenémenos facilitaron In sutinuidn de importaciones. Pero tant las criss como [a guewa temuinaban favorccido a las empresas nis Baker Thomas. Me Boo Me of ate Ane. oh 148 1. Gt STOMA RCONEARCA AMERICA LATA: ROL Y PROCESOS ‘andes, que muchas veoes habian establecide plantas enya di- ‘mensidn ekeedia la requerida por la demanda. Esto levaba a que cexisticra una capacidad no utlizada en perfodos normales, lo que permitie aomentar riidamente la producciém para reemplazar aticulos cuya importacién se suspendia en épocas de crisis. La casis de 1929-1930 fue, por su profuncidad, diferente de Jing anteriores, Las explicaciones de los orfgenes deta crisis dis- tam de tener consenso entre los especialistes. Pero si las causas de Ia crisis son an debatidas, sus efectos son mejor conocies En principio, la isis implicé In alteraida de la produccin, de! ‘comercio y de! sistema finaneiero internacional, tal punto que los inzereambios internscionales disminuyeron en valor « menos de la mitad en Jos alos posteriores a 1929, finalmente, termind por derrumbar ls intentos realizados desde la posguerra por sos tener el patrén aro ¥ convini6 en evideate cl reemplazo de Ingla~ terra por os Estados Unides como centro econémico y finaneie~ to de las exenomins ooeidentales. La crisis de 1930 signifies para ‘América Lotina una transformacién profunda de sus vineulos ‘con el mundo, Si bien para los contemporénens no era evidente {que esta exisisimplicaba el fin de las economias de exportacién, ‘sv profundidad y las respuestas que suscit6 en los gobiemos Ia- tinonmericanos, que en muclcs casos agudizaron tendencias ya ‘resentes en la década de 1920, teminaron por consitir un pun- {o de inflexion en cl desarrollo del subeontinente.” ‘Alla contraceism de los mercados so sum6 el ereciente dete~ sioro de los términos del intercambio para los productos de ex portacién latinoamericanos. Es decir, el errumbe de ls precios fects mucho més profundamente a Jos preductes primarios ‘que alos industriales, pues en el sector secundario los produc 9% Robot Whale “Wher Ther Couensa Anse Armeiean con Hox sige Tae ural of Eco a. 381, (259.3916 "7 Roney Theyre eu Rosey Three) Acie ch devon em pre del peer en ors ma, Mes, Pala Cla. Beane 6 p38. snddaica TRUSTE REGIONE FelonosYERORLLAS lores respondieron ala crisis con una mas répida disminuciGn de la produceidn, Esto generaba problemas en la balanza de gs quo ya no poxfan solueionarse mediante la inversion de capi tales europeos 0 norieamericanos, puesto que, por el contrat, los pafses de donde provenfan bscaban fortaleces sus debi tadas economias repatriando capitales invertidos en décadas, anteriores. ‘La reaveién de los gobiernos latinoamericanos incluy una serie de medidas de polttea econdmica que implicaban una in- tervencién hasta entoncos impensabe del estado en Ia econo mia, El control del cambio de moneda nacional por divisas cextranjeras, la regulacién de la produceisn agropzcuaria y el aumento de las tarifas impuestas a los produetoe imporiados fueron algunas de esas medidas. Pero la crisis no afecté por ‘gual a todos Ios pafseslatinoamericanos, ni todos respondieron con idénticas medidas. ‘Se ha distinguido, en esto sentido, entre las respuosias de fos palses que por su tamafo © autonomia del sector pblico conta ban eon mayor capacidad para manipula los instrumentos de politica econdmica y lade los mis pequetios que carecian de esa ‘capacidad, Entre los primeros se encontraban paises como Mé- ico y el Brasil, pero también el Uruguay y Costa Rica. Ente los, segundos, los ejemplos extremos estaban dads por Honduras y Cuba El desenvolvimiento econdmico de. estos sitimos fie notoriamente- menos satsfactori. ‘Aun en los pafses que formaban #l primer grupo las medidas tomadas no respondan @ ninguna nueva ertodoxia dectrinaria, ueton més bien respuestasimprovisadus frente # una situaciéa no prevista. Hubo que esperar hasta fines de Ia década para quo aparecieran las primeras racionalizaciones retrospectivas, y has- ta Ta posguerra para que los andlisis y recomendaciones de Ia carte De Alte, “América Lt em ota tre, Reserty ‘Teg (em), Andie Latin notes hay. 31 88 20 _FaSTORIAEENGQACA DE AMENICA LATINA FROBLEAS YPROCESOS Comisién Econémica para Amética Latina (C5PAL) insistiram sobre Ia necesidad de profundizar la industrializaciGn a partir de politcas estatales que la estimularan.% La crisis misma habia in- ducido el inieio de un proceso de industrialzacién al impulsarla ‘sustitucién de productos importados de oxigen industrial por bie- nes producides localmente, La industralizacin por sustitucion {de importaciones recibié lego nuevas estimulos durante la gue- vay Ja posguecra, ‘La recuperacién de la criss se inci6 en varios pases de Amé- rica Latina, entre ellos México y Ia Argentina, aun antes que en Europa y los Estados Unidos, La Segunda Guerra implicé una recuporacién de la demanda de productos primatios, Bsa recupe- raci6n, 9 diferencia de To ocurrido durante la Primera Guerra, ‘correspondi més a los yolimenes que a los precios, dudo que los Aliados establecieron una especie do monopeonio con el ob jetivo de aumentar su poder de negociacién sobre los precios. que deberfan pagar por los productos que necesitaban durante el cconflci. 1Los resultados de estos procesos implicaron una profonda transformaciGn de las ecouomfas latinoamericanas, afectando tanto al sector industrial como al agropzcuatio y al de servicios. Frire 1945 y 1980 la poblacién total de América Latina crecié ‘un promedio anual do 2,7%, pasando de 155 millones de ha- bitantes en Ia primera fecha a 388 millones en la segunda, En- tro 1950 y 1981 el producto beuto interno se quintupicé en tér- ‘minos reales, ereciendo a una tasa anual de 5,5%. En el mismo lapso el ingreso per edpita aument6 de 420 a 960 dslares nor- teamericanos (en precics de 1970). Como ha sefalado Albert Hirschman, estas cifras indican un aumento avin mayor de in- sb tn cet te Osta Rages °O Peewee Ge CUNL: Sinus € € Novo Ese, 1b, 986, yp. 825; Joseph Love Tal Pebsch ode Or te ofthe Deas of Uni Exchange”, Late Areca Research Rew. 15.3 ta po 450 AMERICA LATA MERERONSTE NOOIONES RICO YeRERLAAS TH _gre50 promedio de los habitantes de Arnética Latina durante sus ‘yidas, dado que los indicadores de ingreso per efpita se refieren fa ingresos anuales y Ia vida tendié a prolongarse ~las expecta tivas de vida al nacer pasaron de encontrarse algo por encima de Los 50 aos al principio del perfoio a situarse alrededor de Jos 65 afs fines del mismo, aunque esta diferencia refleja es ‘pecialmente la disminucién de la mortalidad infantil! La poblacién pasé de ser predominantemente rural en 1950 (37%), a predominantemente urbana (63%) en 1984, Lapobla- cién econémicamonte activa estaba en un 54% empleada en Ia agricultara en 1950, y su participacién en el sector habta dis- ‘minuido a menos del 30% en 1980, Lo estructura productiva se transformS, La participaci6n por sectores prosiuctivos en el PBL de la region era en 1950 de 185 para la industria, 21% para la agricultura, 53% para los servicies y 8% para constracciGn y ‘minerfa, En 1980 las cifras indicaban wna participacion de 24% {dela industria, 11% de la agricultura y 57% de los servicios, em tanto se mantenia estable Ja contibucién de Ia consirucciGn y la minerfa, En 1950 ol 954 de fas exportaciones de la wegiGn estaba compuestas de productos primarios. En 1980 tas ex portaciones de bienes manufactarados representaban el 20% el total. ¥ entre esas dos fechas las exportaciones agricolas distminuyeron su participacidn en el total del 62 al 39%, debi- {do al crecimiento de las exportaciones de petréleo, manufactn- 1s y servicios!” Estas cifras ocultan profundas diferencias regionales y una ‘disminuein do la pantcipacin de América Latina en el expan- sivo comercio mundial, pero también sefialan una tansforma- ‘cién may profurda. Al mismo tiempo, musstran contrasts im- 2 ie Hn, Pin ano as reson Dela Seven nese Heapecson’, Late Aeon Revere) Reis 2, 51987, 136 "als Lips Cove, “Defeat, Tne y Pompsiva”, Pe sie Iberamert, 81585, pp. S38 sent EeohNRCA DE AMERICA LATIN ROLEMAS Y ROCESOS pportantes con indicadores simiaes de los pafses industrializa- dos y significados diferentes de tendencias aparcmlemeste simi fares. La ereciente urbanizaciGn, por ejemplo, ocultaba ta rmar- giaciém de pablaciones urbana eseasamente incorporudas al ‘mercado de trabajo formal. Mientras que los indicadores de par- ticipacion de la industria y los servicios en el Ps! comenzaban a sefala: en los pafsesnorailénticos una transicién a la economia posindusteal, en Amética Latina la industializaci6n misma no hhobielogrado completarse. Por otra part, esa transformacién estuvo asociads alas poll- tioastendiontes expandir Ia moneda y el crédito, las cuales au- ‘mentaban cl gasto deficitaro del estado, provocaban la aprecia- cién del tipo de cambio, inteoduosan eontroles de precios. y salurios, protegian las industrias locales ¢ inclufan la adqus cig de empresas por parte del esta. Estas polftcas, que ini- clades como respuesta situaciones externas han sido. usal= ‘mente asociadas al populismo latincameticano, fenfan como reactivar la economia, mejorar Ta distribucigm del in« reso y ostimular Ja demanda.!" Aungue gerteralmente exitosas fen aus inicios, solfan desombocar en serios problemas de balan -zade pagos y en procesos inflacionarios e incluso hiperinflacio- narios que obligaban a la implementacién de planes de ajuste que tendfan a reducir Ja actividad econémica,redistibuieregre= sivamente el ingreso y equilibrar el sector externo. Estos ajus- tes fuoron muchas veces impuestos por texfmencs autoritario, ceuya emergeneia so ha asociado desde algunas pecspectivas a las ctapas ms complejas de la industializacin "> "2 La pala nicl pople ex en eet. Sy mim nbn el ‘ucatetates de ocean, Vee Reet R-Kaxiaas yur tain La ora ok dl pope noowoen cy Race Domback 9 Sebatin Evan como) Merercoon lppai en lA La, c,d (arson, 092. p26, ‘a Galen AOD Medea y exams, Bact Ales, 17 a nasa deona pnp vs Abst ©. ch phen nA AM5icA LATINA IOERENDENTE: ESIONES FERFODOSY PROBLEMAS 73. -Esos problemas se hicieron mas profundos y evidentes duran- tw la décuda de 1980. Los pafses ltinoamericanos se habfan en ‘doudado fuertomente en la década de 1970 como consecuencia de Ios cambios en la ecanomfa mundial y en las economia 1o- cales. Estos cambios sertin examinados al final de este trabajos no obstante, algunos puntos deben scr sefialados aqui. Alestllar Jacrisis de la deuda en la décads de 1980 e interrurnpirse los flu- os de eupital hacia América Latina, la segién se convirti6 en ‘exportadora de capitales y la mayor parte de las evonomfas Tati- noamericanas se estancaron. Los economistas hablaban de la “geada perdida”, quo aparcefa asocinda a una distribucién del ‘ngreso que tendia a polarizaro fragmentar a Ins sociedades 1a tinoamecicanas y qve Finalmente haeta evident la profundiza 60 de la marginacién y la pobreza en la region. “lacia fines de los alos 1980 y en la década de 1990 empezs ron. implementarse en Amética Latina polticas de sjuste de ti ‘po ortodoxo, Aunque con diferencias entre sf, que expresan Lo ‘que parece ser un importance cambio de percepeidn de las pobla- ciones Iatinoamerieanas, cnentan en muchos casos con el exter dido apoyo del electorado y son llevadas adelante, especialmen- teen el Cono Sur, por gobieros legtimamente clectos. Bias diferentes pereepeiones tambign se han puesto de ruani- fiesto en los diseursos politicos y en los textos sobre América ‘Latina, Desde la perspectiva que se afian26 Ivey de 1930, y es- pecialmente a partir de la influencia de los trabajos de la CEPAL Iuego de Ia seguncla posguerra y de los trabajos de los te6ricos de la “dependencia” en Ia década de 1960, e1 desarrollo capite lista aut6nome tendiente a la industralizaci6n fue propuesto co mo meta deseable, ala vez que reiteradamente se ponis en duda laposibilidad de sleanzarlo, No se dudaba, sin embargo, de que ‘debta otorgarse nueva relevancia al papel que el estado y las po "he Laon in deems ce Dini Cai: Ee ate eran ex rca Lana, Me, Peds Cuan Fes, 1985, 10 74 MsTORI EEONOMICA DEAMERICA LATA PROBLEMS Y PAOCESOS Iiticas pablicas tenfan que desempefa pera lograravanzar en el ‘esurollo industrial, Desde estas persectivas, el modelo impe- rante desde Ja senda mitad del siglo XIX y hasta 1930, basado cn el laisse faire, fue Fuertemente criicado."™ Para los gobiernos neoliberales que se extendieron en Lat noamérica durante Ias décadas de 1980 y 1990, fueron en cam- bio fas politcastendients sl desarrollo auiSnoino basado en la indusralizaciGn por sattacion de importaciones las que wpare- ‘fan como culpables de los viejos y nucvos problemas de las ‘economfas de la region. ‘No obstante, estas imégenes contrastantes de las economia latinosmericanas no se cortesponden, al parecer, estrictamente con el pasado histérieo. La veistudes de America Latina on los siglos XIX y Xx difieilmente puedan ser adjudicadas hy al peso de Ia herencia colonial. Las altermativas a la incorporacién all rmereado mandial en of siglo X0K aparecen come muy débiles @ inexistenes. Las poiticas protzecionistas que et algunos casos se intentaron durante 1a primera tad del siglo, parecen hoy ‘mG asociadas a interests mercantilistasregionales que a progra- nas de desarolloeconémico altemativos a los basados en el bre cambio." Durante el perfodo de ctecimicnto hacia afnera, ‘aunque en general no existievon medidas expresas para profn- dizar el desarrlto industrial, las politcas del estado referentes In tenencia de ta tera, [a inmigraci6n, Ia educacisn, las taifas| {y la moneda tayiron una infToencia ms mareada que lo muchas veces supuesto% Fl estado intorvencionists que se fortalecis «| 1 aie ae de Ia pends ve Gal Pa, Depensiny: A Fora “imag of Uaaseregnet re Matcolony ore ay of Cane Stone ¢Uneebpe Ml Deseo 6197p. L904, Wet Jo Cae Ciscoe, Medes de rat aes Ac, Pao de cus Scout 199, Pl Goteteg, Boat Shar dnd Ca” Comer Pais Sax Pot nena Pra, Ps, 0 Ge Dias Alou “Arp, Aas an Bat foe 929", e0 CML iaky Guile D1 Ta cope) Again Ale Coma, Ses in Compara te Deepen 1701968 Ove, 145 pp. 5-108 ANERCALATINA NDEPENDIBGTE REGIONES PEODOSYROBLEBAS TS, partir de la segunda posguerta contribuy durante una genera- ‘ign a mejorar las condiciones de vida de Ia poblacisn en varios paises de Amética Latina, a pesar de los desequilibrios macroe~ conémicos que en muchos casos sus polfticas tendieron a crear, Por otra parte, nurica lograron que los palsesIstinoamericanos ‘ngresaran en el cfrculo virwoso del erecimiento, y el resultado haa sido que la breche entre las sociedades posindustiales nota- tinticas y las empobrocidas sociedades Intinoamericanas se ha ampliado y no parces facilmente salvable, Asta sitiacin se su- ‘man los efectos inmediatos de los programas neoliberales, que Juan agudizado los problemas de desempleo y subempleo y acen- ado las desigualdades en la distribueién del ingress. LAS ESTRUCTURAS AORARIAS Las poblaciones de América Latina han sido predominanteren- fe murales durante la mayor parte de su historia. Esta situacién omens a modificarse hacia mediados del siglo XX. En ese mo- ‘mento el Jaifundio, esa gran extensiOn de tierra apropiada por ‘uns parte mininia de la poblacin y escasamente productiva, era Jaimagen tal vez mds difundida de Ia explotacion agraria preva. Jeciente en la egin. En su combinaeisn con el minifundio, una parcels de tiorra eseasa que no permit utilizar completamente ‘ol trabajo familiar ni asegorar su eprodiecion, y quo se const- ‘tia en fuente de mano de obra para Ia gran propiedad, cra per- cibido como tna de las mis pesadas herencias del period colo- nial en ese mundo predominantemente agrario, Esta imagen ‘ocullabs una heterogeneidad que se habia hecho més compleja a partir de fa independencia, Las reformas sgrarias del siglo ‘modificaron esta siraacién, que ya a fines de sigho xix mostra bo signos cvidentes do nna transformacion que, paradsfieamen- te, em algunas egiones habia agudizado algunos de esos rasgos scforiales de las economias coloniales. 7% STORIANECONHOCA DE AMERICA LATINA PROBLENAS Y PROCESS Sieen efeeto es posiblo encontrar que muchas de las caracte- sistcas de las dreas ruralos de América Latina en el siglo xtx provienen del perfodo colonial, tanto la demanda ampliaca del mercado mundial y de los mercados locales por productos pi rmarios, como los movimientos de poblaci6n y las poiticas de Jos estados y sus influencias en Ja distibuci6a de la propiedad de Ia tierra y en el control de la. fuerza de trabajo, modificazon Jas estructuras agrarias, Bl resultado de estas cramsformaciones ‘fue una diversidad que diffcula los inteatos de sistematizacién do In tractura do la propiedad, de las caracteristicas de las ex- plotaciones y de la mano do obra que empleaban.!"” Estos infentos clo sistematizacisn parten del tipo de explota- ign, teviendo en cuenta su utilzacién dela tiera, el capital y el trabajo y los mereados a los que sus productos se dirigen; 0 del tipo de caltivo ~diferenciados entre: los de climas tropica- les y termplados~ en Ja medida en que condicionan Ia wtiliza- ‘ida de los factores de produccién. Se han distinguido ast les hhaciendas de las plantaciones, caracterizéndosc las primers ‘como grandes explotaciones privadas que prodvesn una varie~ dad de productos para mercados locales y para el propio con- sumo; on tanto que las segundas, también basadas en grandes ‘extensionos do tierra pero con mayores requerimientos de ca- pitel, se especializaban en un solo producto dirigido al merca- do mundial 6 a mercados extrarregionales.! Pero estos es ‘quemas, a pesar de so utilidad'en un primer acercamicnto, ‘dejan afuera otco tipo de explotaciones con las que la hacien- da sucle interactuas, como las éxplotaciones mas pequefias & {ntensivas de las que Tos ranchos mexicans son un buen ejer= plo, Hay otras diffeiimente asimilables a esas tipolostes bisi= Amd Baer, "orl Spaih Amer, 1570-17576 Late Bu (COMP Phe Cambri Histo Lan Aerie ob 0.1186. TP Magner Mine, “(a Handa Houari: examen és invest sey ett ctr en Excg Phares (ean), Manda, fin plan soar en mia Lain, So, 197590. 158 {sERICALATNANOEPENDIENTR REOIONES FealgpOSYPROMLEMAS 77 ‘cas como la estanciay la chacra pampeana, y eultivos como el café, que han dado origen a sistemas de plantacin pero tam- bien a explotaciones basadas en mano de obra familias: Por ‘otra part, estas clasficaciones no siempre permiten examinar adecuadamente las transformaciones historicas de las estruc- torasagrarias. ‘Aqui se ha preferido examinsr brevemente las caractertti- cas de sélo algunas frees de la América Latina rural, tratando dde mostrar las similitudes y diferencias entre regioncs y las transformaciones por las que atrayesaron durante Jos siglos XiKy XX. i drea ms traicional de América Latina desde la perspectt va de sus estrctaras agrarias fue esa amplia zona que abarca ‘artes de México, Controemérica, Beuador, Pe y Bolivia don- de ha predorinado Ta hacienda. Pero sus caractersticas en te ‘minos de prodccién, rlaciones con el mercado y forma de r- cltamiento de mano de obra, diferfan incluso dentio de las Aiferentes tegiones correspondientes a os nuevos paises! México ejemplifica los eomplejs caminos de Ia historia de Jas dceas rurale, Ein el México posterior ala independncia se habfan desarrollado dos configuraciones agrarias bésicas. La primera correspondia a 1a zona central densamente poblads, dorde continuabs la aniculscién secular entre ls hacienda y las tieas do las comunidades campesinas, La segunda, a Tos am- espacios de a zona norte, como Coahuila y Sonora, y tam- bién al aislado sur de Yucatin, Chiapas y partes de Oaxaca y Veracruz tne pops tant dienes semaines yoko desk rt rsa 9 tac exgouchees spr peamence exis CX“ cdroon pers of again cpl Lath Arvo en ee Data ateage (compa), Land lear Lata Amora. Cae, 19715122. § ‘aca dedi, Te Aria Question ot efor Lat Amer Baloo ‘op lopkirs Urvesiy Pres 1902, pp 210223 1 Sale derrle dele bisiogrsiuc faciends mecicr seine rd 9 rancor dt Bal ob tp. 947 “18 BTORIA BoONGHUCR DEAMERICA LATIN FRORLSMASY PROERSDS n las hacienda dol centro, Ia mano de obra se reclutaba a través de un complejo sistema de peones permanentes 0 “acasi- liados",trabajadores temporarios, arrendatarios y modicros. La sdeuca de los peones, adquirida como resultado de tes adelantos. de salario oe las “tiendas de raya” de Ia propia hacienda, fun- ccionaba muchas veces como foruna de straccidn de la mano de ‘obra mis que como forma de retenci6a, Bn Jas haciendas del norte y el sur, por el contraro, el peonaje por deudas constitula ‘un recurso mas extendido para contrarrestar los efectos de una ‘eseasez de mano de obra quo respondia en o] norte ala baja den- sided de poblacién y en el sora una supervivencia mayor que en la zona central de pucblos indios dotados de tierra, sumada a la ‘competencia por Ia mano de obra por parte de todavia podero- 0s eaciques indfgenas."" Esias condiciones se fueron modificando como consecuen= ia de Jas leyes sobre tierras y los estimulos provenicntes del reread, Desde mediados de siglo las leyes de la Reforma ha- ‘bfan imputsado Ja-apropiacién privada dela terras de la Tsle~ sia y de las comunidades indigenas, Durante et gobierno de Porfirio Diaz (1876-1911) estas eyes se aplicaron més riguro- samente y se combinaron con fa privatizacién de tieras consi deradas baldias, mpulsendo e] desarrollo de ranches y hacien- das en el norte y el sur, y el avance de las haciendas sobre tierras earpesinas en el centro. La construccién de ferrocerti~ les permitié que esas explotaciones profundizaran sus vinculos ‘con mercados locales y externos y que el crecimiento de las ex ‘portaciones se acelerara. Hocin el siltimo tercio de siglo emergfa una nueva configura- cin en el México agrario, Fn el sur, en algunos casos conta par- ticipaciGn de capital extranjeo, s€ desarrollaron plantaciones Uedicadas a la producciém de henequén, café, tabaco y azsicar led Kale “Labr Condens 0 Hace in Fein Me: Some ‘en nd Teco pie Americas Mister Review. 41.1974 3p. 147. AMSA LATINA NOOENDIENTE MEGIONEE tealoDOEY PmOSLEMAS 78 para exportacién y donde Ia mano do obra forzadaIoeal o de oiras rgiones de México, sometia « conticiones de vida que horrorizaban alos ocasionales observadoresextemos constitula In bate de s fuerza de trabajo En las tieras del ejano norte, fromerzas con los Estados Usidos, a conexin feroviasia con el mercado norteamericano Jimpuls6 el desarrollo de Is minect, la ganaderfsy ls arieula- ra donde éa era posible, eomo el slgodn en temas irigadas. Las haciendas se mulipicaron, entrando muchas veces en con- flieto on Ios ranchos. El nore era una regién de pablacion es- casa y donde no existian comunidades carypesinas con la densi- dad caracersticas de las otras eas, pero la. ditintas posibilidades laboreles y Ja misma cercana de la fronteraimpi- dieron le fjacidn de mano de obra mediante la coaccin co- smo 5: habfa hecho en el sur Los tabujaores de otsas reioes dd México s6lo podfan ser atraios, en exe caso, porta ofert de ingresos mds alts. nel densimonte poblade akiplano contra las comunidades hbian so casi completamente despojadas do sus teras hacia fines del sigio XIX. Los campesinos se fueron conviriendo en sparcenosy tabajadores de las baciendascuya expansién fe fa cllitada por ef crecimiento de la pobacién hacia fines de siglo. Las haciendas abandonaron el mate para dedicase a eultivos mds especializadosenteras de pao, como la prodocin de auafcar en Morelos, y deaban alos apacers a cago de cultvo tradicional en ls tieras que aftesfan menos posiilidades. El forrocaril concetaha més fécilmente a fas haciendas con los ‘mereados, pero al mismo tiempo impedi la operacén tradicio- nal de las haciendas de ctenete producto Ia espera de mejo- res precios, micntas el mercado cra sbastecido por productores pequlis y medianos, al hacer posible la imporiacién de make ex momentos de caresifa. nel Bafoy en San Luis Pots! y Zacatecas, quo habfan sido el nots de México dorante a colori Ta producciénagrrin so eo- 10 sto ECONEAUCA AMERICA LU: PROALEMASY PROCEEDS racteri26 durante buena parto dol siglo por ia prodvecn de aren datarios en terra de hnciendas, Hacia fines de silo, en San Luis otos‘y Zacatecas muchos arrendataris fueron forzados a conver tire en aparceras impulsados a cultivar trigo, Enel Bajfolacons- titucibn de un mercado nacional para los cereales de las haciendas Tey a una intensifeacidn de Tos cultivos que, en Is medida en que los beneficios de la expansin debfan comparirse con los comer ciantss en granos, tendié a subdividir las hociondas como una so- lucién para el financiamento de una. produccin intensifcada, a ‘mismo tiempo que segufan recurriendo a os apaceros dedicados & Ia producin de maiz, como mano de obra temporaria." Si México ilusaba adecuadamente eémo las mismas fuerzs del metcado, los movimientos de poblacién y las poticas del es- tado podtan provocar efectos diferentes en contexios distiatos, in icaba a la vez Ia importancia de las grandes explotaciones y las ccomplejasrelacones entre distintas unidades de precuecién ¥ ex tre ésasy los trabajadores. Fn México la gran propiedad no resis- {6 et impaezo de Ia Revolucién y, aangoe su transformacisn seria ry lenla tendi6 a fragmentarse mis répidamente que en otras fteas de América Latina donde se mantuve hasta muy avanzado el siglo XX, En el centro de México las comunidades fueron cash completamente eliminadas, pero resistieron en otras eas de Amé- rica Latina, como Eevador, Bolivia y Pers. ‘En el Pers, las haciendas sorranas mostraron una. diversidad ‘que la misma geografia imponia.!" Sin embargo, fue en las ro- _giones costes donde se desartollaron, desc Ia década de 1860, impalsades por los capitales provenientes del guano las explota= clones mis expansivas, dedicadas ala produecién de azicar pox {a Tak De ern veut ds, Mb, 986. 236295. "1 ot Mt Cabal, conn ara dea ser pera ina, 1981. Pa beg se Pes vse Cite Mees, Vigor y aes pone inn Syl on Heron Com) Cas eons ria del Perk cp 9:6. -ANRICALATANORRONOIETE RECIONESPRIODOSYPRONLEMAS BL raexportaciGn. Este proceso se agudiz6 desc fines de la guerra ‘con Chile (1879-1884), concentrdndose la propiedad de Ia tier ‘en manos de captales extranjeros que terminaron expalsarido & Jos poquetios agricutores. Estas transforruaciones se eombins- ron con fa creacién de un proletariado rural de migrantes de la sierra a partir del sistema del “enganche”, por el cual se le daba. tun adelanto al trahajadoe para atraerio pero que resultaba en 8 cenvdeudamiento al combinarse con un sistema de pago en vales _y compras obligadas en la tiends del enganchador.!™ El modelo tipieo de plantacifn fue, en efecto, la produccién do aztiar, Auague sus desarrollos mucstran diferencias, que ‘pusden jlustrarse con las istintas estructura de tenencia de la tierra aun dentro del teritorio argentino a fines del sigio XOX, si ‘se compara las explotaciones de Tucumén con las de Salta y Ju- jay cuando todas producian para un mercado intemo protezido, ‘el ejemplo mas acahado lo constitye el caso de Cuba [La produccién azvearera en Cubs desarroll6 en dos etapas ‘ifereaciadas. La primeca se inici6 a principios de) siglo XIX al esuparecer del mercado mundial la produccitin azuearera de Halt —Iuego de la abolicidn de Ia esclavitud y trus la indepen ‘dencia-, y disminuir la produccién en otras isla del Caribe. La ‘reducciGn se expandis en Cuba y so multipliearon los ingenios «que prodcfan cara en terra propia y la procesaban, con tecno- logfa qve empleaba en muchos casos fuerza animal, pero ere- ‘ienteriente vapor, uilizando mano de obra esclava en todas, Jas etapas de la produceién. Para cubrir las necesidades de las nucvas plantaciones, slo entre 1835 y 1864 fueron introd- ccidos en Ia isla mis de 350.000 eselavos."!S ara! Ban Del cacennd scien cpa Liew 175 16 2, rer Kaen eran dls ces aneararasy nfne de Arta L 5, 175, pp. 39-84 2x 186 dee provi 1.3990 Cu el blac eave Pin W. Keb Sle Sacer ie Cabs dep ne Nina ‘ener, Wisco, Unive of Wiens 174 9.53 9 $2 WSTORLAHCOKOMICA DBAMERICA LATINA PROBLEMAS ¥ROCESOS A patic de la cada de 1860 el procesamiento se transfor- m6 debido ala innovacién teenolSgica del ingenio central, que lev ala eoncentracién de Jas plantas. En 1860 habia 1318 in- _genios que productan algo mis de 500,000 tonelaias de azar. Fn 1895 las unidades procesadoras se habfan reducido a 250, ‘que produsian cerea deun millén de toneladsy Tograban ex- teser por unidad de cana el doble de azcar que os antiguos in- genios. En la primera etapa las cofidades obtenidas eran muti ples y dependfan de un tratamiento semiartesanal en manos del maestro de aaticar", Los ingenios eentrales permitieron la - tandarizaciéa de ls producciGn, su expansi6n y un importante aumento de la productividad en el provesamiento de Ta cai, aungue no en el cultivo."® Esa transformacién s entrecruzaba con otros provesos. La ger de los Diez Afios (1868-1878) y las lucas por la inde pendencia que culminaron con la guerra ente Espana y 105 Bs- tsdos Unidos y ta ocupscién de a isla por Ins tropas norteame- ticanas (1898-1902) provocaron un cierto grado de destruccidn de plantaciones e ingenios que, combinado con la inversiGn de nuevos eapitales norteamericanos, aelers los cambios. ‘Laabolcin del esclavitud (1880-1886), que habia comenza~ ‘doa desintegrase como sistema mucho antes y gue haba lewado _vintentos de reemplazo de ls eslayos a través de a contratacin de coolies chinos yposteiorments de is migraciones desde oss isla del Carbs, mosis les formas de retatamiento de mano de aba, Los eselavos liberados se trasladaron a ls iudades, hacia las conas de frontera en cl este permanecieron como trabajado- res asalriados en as plantaciones. May pocos de ells tuieron acceso al ia. El eultiv, en buena parte ya separedo det pro- ‘sesamiento, guedé en manos de los cofonos, que podkn trabajar tierra propia o arrendada y gue contrataban mano de obra ali- 1% ane More agin, a rs come ray ais eee ves inno planeine aon Cao eda 985, 96117 {AS0CATATNARIORFENDIENTE REGIONE, ERIODOSYROBLEMAS 8 riada especialmente para las tareas estaconales de la eosecha pe- 10.que dependtan del ingenio central para procesara "7 Las ransformaciones dela economfa del azicarafectaron ala ccomerializacién del producto, La creciente producciéa cubana, ‘La del Rfo dela Plata Fue una de las regiones més ripidamen- te bereficladas por la independencia, Las exportaciones de cue tos y tasajo continuaron una lenta expansiGn de una economia 4 yal Rowtery,nodaton en W, Robey, Lowel Cmaalon Mi tis Sanger Knseiben (compe) Cot, Soi and Pancras Aner, an ght University Pret, Deki, 199,137 TB Ao Sarge Gena of Seles, Weve Pre, Boal, 1990 13 Sat y Le Ao Romera Za abd de ener Are, Bases Aes Sens 192 Vinee Roberto Con Cede, progr sro no Boeto Aes Stameeana, 197, pp. 191274 lee Adm. "Te Plea ‘ono af ahouin cnn Jer ASHEN (Cp) nye Ageing Iba Mor, 14701930 Las, 192-914 #8 WsTORLAEODNOWCADE AaEICA LATHE: PROBLEMA Y PHOCESOS bésicamente pastorl, aungue las investigaciones recientes han arostrada la existecia de un seetor agricola, que cobré impulso ‘partir de medidas de siglo? ‘Desde la década de 1850 la expansion del ganado Tanar pro- ve un ciclo expansivo al mismo tiempo que modificaba Ia es- tmetura agrara, en la medida en que hacia posible un uso mas intensivo de la tierra y que permitis incluso que surgieran explo- taciones medianas basadas en la mano de obra familiar y la cone tratacién de asalariados para Ja esquila.* Hacia fines de siglo ls primeros embarques ce carne ovina congelada se sumarfan a las exportaciones de lana. En ese perfodo se inieié un nuevo ci- lo expansivo basado en la exportacion de camo vacuno, prime- +0 enftiada y luego congelada, que sc combin6 con una produc- cign y exportacin cerealera en fucrte crecimiento, ‘La produecidn cetealera se habfa iniciado en las chacras san= tofesinas, en manos do nmigrantes que podfan aceeder a la pro- picdad de Ja tierra." Pero habfa cobrado su més fuerte impulso alutlizarse tiaras arendadas a (0s esiancieros de Buenos Aires, ‘a través de contrat de tres 0 cuatro alos de extensién que obli- ‘gaban al arrendatari a dejar c} campo sembrado con alfalfa al {érmino del contrat y que permitcron a los estancieros un més ‘pido mejoramiento del ganado vacano y su adaptacién a los requerimientos del mercado britinico. Los mismes arendatarios ‘constituyeron pequelias explotaciones capitalistas y contrataban ‘0 91 ver. aslariads para la cosecha, predominanternente ri- ‘grantes europeos temporurios que obtenfan ingresos mis altos ‘que en sus paises de otigen, 1 atyet etre ve Ende El ed oi on ohio: Scanpnina seat Hisar Meson 3,16, 7081, Car Cae tiny rg. Gelran “Te Bar Hof i Ri dea Pea Region: Revel a Iinoogrsbia Reaves Lat Arencan eer Reve, 3,3, 1995, fa Ste Catton 9 ganas on Bure A: fred Fra, 1850-183, Neos Ae, Sancza 19. "2 Basel Gal Ja pony ring ocr Ae Samia, 1983 ‘patiucaATOVAENCRPERNT ICIONES ERIODOS YPHORLOIAS 9 ‘La economfa argentina creeis may répidamente entre 1880 1 1930, Segsn las estimaciones mas recientes el 31 habriacre- ‘ido af 4,2% anual entre 1875 y 1935. En algunos periodos es- te crecimiento estavo muy por encima de ese promedio. Entre 1900 y 1913, por ejemplo, et PB} creei6 al 8% anual. La expansin aleanzs la frontera egrcols hacia 1914, Ya pa- ra enfonces Tos empresarios pampeanos acostumbraban 3 com binat en las eras donde era posibie, is cuales conatiafan un parle apreciable de las superfices en explotaci, la agriultara com la ganaderia, especialmente enn el engords de ganado, de manera de disminuir los rlesgos del mercado. Pero esas estate- gies llevaron ala falta de inversones de largo plazoy lenta mae duracién Bsta es una de las explicaciones que se han offecide para ka expansi6n y también para el estancamiento de la ageicultuca ppampeana que comenzi en la década de 1940 y se prolongé has- tala de 1960, Ocras expicaciones ve apoyan en el resultado ad- verso de las politics dl estado que al intentar favorecer a Iain-