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Es una técnica básicamente de

enfermería, requiere un conocimiento


profundo fisiológico, un manejo
meticuloso de la atención al paciente
y la aplicación correcta del protocolo
establecido, especialmente para
prevenir las complicaciones que
pueden presentarse.
Transfusión: Técnica que consiste en hacer
pasar un líquido, especialmente sangre o alguno
de sus derivados, de un donante a un receptor.

La sangre y derivados se utilizan para restaurar


el volumen sanguíneo, mejorar la hemoglobina y
la capacidad de transporte de oxígeno y otras
sustancias, o corregir los niveles séricos de
proteínas.
• Unidad de sangre extraída con un
anticoagulante y bolsa autorizados y no
fraccionada.

• Contenido: Una unidad de sangre total


(ST) contiene 450 mL de sangre más
aproximadamente 63 mL de solución
anticoagulante-conservadora, con lo que
su volumen final está en torno a los 500
mL.
1. CONCENTRADOS DE HEMATIES

Componente obtenido tras la extracción de


aproximadamente 200 mL de plasma de
una unidad de sangre total después por
centrifugación. Son el componente
sanguíneo más frecuentemente usado para
incrementar la masa de células rojas.
Contiene los hematíes correspondientes
a una unidad de sangre total, más unos
100 mL de plasma residual.
Los concentrados de hematíes
están básicamente indicados en:
• Enfermos normovolémicos, con anemia
crónica sintomática, refractaria al
tratamiento etiológico
• Su uso asociado a otros componentes
celulares y plasma o sustitutos
plasmáticos es hoy habitual en el
tratamiento de la anemia aguda
hemorrágica.
USOS INAPROPIADOS:
▫ Como expansor de volumen plasmático.
▫ Como sustituto de terapéuticas específicas para
anemia.
▫ Para mejorar la cicatrización de heridas.
▫ Para mejorar el tono vital del paciente.
▫ Con Hb superior a 10 gr/dL.
2. SANGRE DESLEUCOCITADA

• La denominación "hematies pobres en


leucocitos" se aplica a aquellos concentrados
preparados según un método que reduce el
contenido de leucocitos en el componente final a
una cifra inferior a 5 x 108, reteniendo como
mínimo el 80 % de los hematies originales.
3. HEMATÍES LAVADOS
Componente obtenido a partir de una unidad de
sangre total a la que se le ha retirado el plasma
mediante lavados con solución isotónica.

El proceso de lavado elimina la mayor parte de las


proteínas plasmáticas y microagregados.

La transfusión de hematíes lavados reduce la


incidencia de reacciones febriles, urticarias, y
probablemente también reacciones anafilácticas.
Indicaciones:
• Anemia con anticuerpos
antileucocitarios
• Anemia con anticuerpos
antiproteinas plasmáticas
• Anemia hemolítica autoinmune
• Hemoglobinuria paroxística
nocturna
4. NEOCITOS

Los neocitos son hematíes relativamente


jóvenes, que se consideran
especialmente aptos para realizar
transfusiones a pacientes afectos de
talasemia mayor y otras enfermedades
que requieran transfusiones periódicas
que pueden inducir el desarrollo de una
hemocromatosis.
5. HEMATIES CONGELADOS

Hematíes congelados preferentemente antes de


los 7 días postextracción, utilizando
crioprotector y conservados a temperatura
inferior a - 80 ºC.

Los hematíes pueden ser congelados utilizando


técnicas especiales de criopreservación.
Dichas técnicas permiten periodos de
conservación de hasta 10 años.
Se trata de procedimientos caros; por
tanto el uso de hematíes congelados
se recomienda en circunstancias
especiales, entre las cuales destacan:

• Autotransfusión
• Individuos pertenecientes a grupos sanguíneos
raros
• Individuos con anticuerpos múltiples
6. PRODUCTOS PLAQUETARIOS
1. PLASMA RICO EN PLAQUETAS (poco usado): se
obtiene después de una centrifugación suave de la
sangre total.

2. CONCENTRADOS DE PLAQUETAS: un
concentrado de plaquetas corresponde a las plaquetas
obtenidas de una unidad de sangre total por doble
centrifugación, o bien a partir de donantes por medio
de procesos de aféresis(plaquetoféresis),
procedimiento por el cual el donante sólo dona
plaquetas.
Indicaciones:
• 1. Presencia de hemorragia en paciente
trombocitopénico.
• 2. Trastornos cualitativos plaquetares con presencia o
con datos sugestivos de hemorragia inminente de riesgo
vital, o cuando estos pacientes vayan a someterse a
cirugía.
• 3. En las trombocitopenias secundarias a quimioterapia
es clásico el umbral de 20.000 plaquetas/mL como cifra
por debajo de la cual se incrementa el riesgo hemorrágico
y por tanto debe iniciarse la transfusión de CP.
• 4. En enfermos que van a ser sometidos a procesos
invasivos: para realizarlas en condiciones de seguridad se
plantea a menudo el problema del nivel mínimo
aconsejable.
7. DERIVADOS DEL PLASMA

Junto con el agua y los electrolitos, el plasma


contiene proteínas (albúmina, globulinas y
factores de la coagulación), siendo adecuado
para la reposición de estos factores.

Generalmente el plasma se obtiene a partir de


sangre total durante la preparación de otros
componentes como CH y plaquetas.
A. PLASMA FRESCO CONGELADO

Se define como PFC el plasma separado de la


sangre de un donante y congelado a una
temperatura inferior a -18º C en las 8 horas
siguientes a la extracción.

Para mantener niveles adecuados de los factores


V y VIII debe conservarse el plasma congelado.
INDICACIONES

A. EN LAS QUE SU USO ESTA ESTABLECIDO


Y DEMOSTRADA SU EFICACIA: existen pocas
situaciones clínicas en las que el PFC tiene
utilidad terapéutica demostrada.
• 1. Púrpura trombótica trombocitopénica
• 2. Púrpura fulminante del recién nacido, secundaria a
déficit congénito de proteína C o proteína S, cuando no se
disponga de concentrados específicos de dichos factores.
• 3. Exanguinotransfusión en neonatos, para reconstituir el
concentrado de hematíes cuando no se dispone de sangre
total.
B. EN LAS QUE SU USO ESTA CONDICIONADO A LA
EXISTENCIA DE HEMORRAGIA GRAVE Y ALTERACIONES
SIGNIFICATIVAS DE LAS PRUEBAS DE LA COAGULACION:

• 1. Pacientes que reciben una transfusión masiva


(reposición de un volumen igual o superior a su volemia
en menos de 24 horas)
• 2. Trasplante hepático.
• 3. Reposición de los factores de la coagulación en las
deficiencias congénitas, cuando no existen concentrados
específicos.
• 4. Situaciones clínicas con déficit de vitamina K que no
permiten esperar la respuesta a la administración de
vitamina K IV o no responden adecuadamente a ésta
(malabsorción, enfermedad hemorrágica del RN,...)
• 5. Neutralización inmediata del efecto de los
anticoagulantes orales.
• 6. Secundarias a tratamiento trombolítico,
cuando el sangrado persista tras suspender la
perfusión del fármaco trombolítico y después de
administrar un inhibidor específico de la
fibrinólisis.
• 7. Cirugía cardíaca con circulación extracorpórea
siempre que se hayan descartado otros motivos
de hemorragia (trombocitopenia...)
• 8. Insuficiencia hepatocelular grave y
hemorragia microvascular difusa o hemorragia
localizada con riesgo vital.
C. EN LAS QUE SU USO ESTA CONDICIONADO A OTROS
FACTORES:
en ausencia de clínica hemorrágica será suficiente la alteración de
las pruebas de la coagulación para indicar la administración de
PFC en:

• 1. pacientes con déficits congénitos de la coagulación,


cuando no existan concentrados de factores específicos,
ante la eventualidad de una actuación agresiva (cirugía,
extracciones dentarias, biopsias...)

• 2. En pacientes sometidos a anticoagulación oral que


precisen cirugía inminente.
D. SITUACIONES EN LAS QUE EXISTE
CONTROVERSIA SOBRE SU EFECTIVIDAD:

• 1. Preveción de la hemorragia microvascular difusa en


enfermos que tras haber sido transfundidos masivamente
tengan alteraciones significativas de las pruebas de la
coagulación, aunque no presente manifestaciones
hemorrágicas.
• 2. Como profilaxis de la hemorragia en pacientes con
hepatopatías y trastornos importantes de la coagulación, que
deben ser sometidos a una intervención quirúrgica o proceso
invasivo.
• 3. En los pacientes críticos por quemaduras, en la fase de
reanimación no puede recomendarse su utilización
sistemática.
E. SITUACIONES EN LAS QUE SU USO
NO ESTA INDICADO:
• 1. todas aquellas que puedan resolverse con terapias
alternativas o coadyuvantes.
• 2. en la reposición de la volemia.
• 3. Prevención de hemorragia intraventricular del RN
prematuro.
• 4. Como parte integrante de esquemas de reposición
predeterminados.
• 5. Como aporte de Inmunoglobulinas.
• 6. Uso profiláctico en pacientes diagnosticados de
hepatopatía crónica con alteraciones de las pruebas
de la coagulación, que van a ser sometidos a procesos
invasivos menores.
• 7. Pacientes con hepatopatía crónica e insuficiencia
hepatocelular avanzada e fase terminal.
• 8. El PFC no debe utilizarse como aporte:
▫ Nutricional o para al corrección de la hipoproteinemia
▫ Alimentación parenteral
▫ De factores de la coagulación en el recambio
plasmático.
• 9. Corrección del efecto anticoagulante de la
heparina
• 10. Reposición de volumen en las sangrías de RN
con policitemias
• 11. Ajuste del hematocrito de los concentrados de
hematíes que van a ser transfundidos a los RN.
B. CRIOPRECIPITADO

Es la parte insoluble en frio del plasma que resulta de la


descongelación entre 1 y 6º C del PFC.

Contiene un 50% del Factor VIII, un 20-40% del fibrinógeno y


un 30% del factor XIII que estaban presente originalmente en el
PFC.

Los Estándares establecen que al menos el 75% de las bolsas de


crioprecipitado deben contener un mínimo de 80 UI de factor
VIII. Cada unidad contiene una cantidad variable de
fibrinógeno, normalmente 100-350 mg.
INDICACIONES
Enfermedad de Von Willebran y la hipofibrinogenemia.
Aunque en estas enfermedades puede utilizarse el PFC
como tratamiento de reposición temporal, es más
apropiado el crioprecipitado debido a su menor
volumen (25-30 mL).

Hemofilia A (déficit congénito factor VIII) y en el déficit


congénito de factor XIII aunque en estas entidades son
más eficaces los concentrados de factores específicos.
8. CONCENTRADOS DE FACTORES
PLAMATICOS DE LA COAGULACION

Concentrados de factor VIII

Concentrados de factor VIII y factor Von


Willebrand

Concentrados de factor IX

Concentrados del complejo protrombínico


activado (CCPA)
1 PASO: Identificar la causa de la deficiencia

La reposición de un componente sanguíneo deficiente


es solamente una medida transitoria debido a su corto
tiempo de vida.

La deficiencia volverá a producirse a menos que la


causa sea debidamente identificada y corregida.

La deficiencia de un componente sanguíneo puede ser


debida a una producción disminuida del mismo, a una
pérdida aumentada, a su destrucción o secuestro.
2 PASO: Solamente debe administrarse el
componente deficitario.

Si se necesita un componente
sanguíneo determinado, el
producto administrado debe
contener la máxima concentración
de aquel y cantidades mínimas de
otros componentes.
3 PASO: Identificar el producto

Confirmar el precinto de compatibilidad


adherido a la bolsa de sangre y la información
impresa para verificar que si corresponde.

No olvide que las reacciones adversas más


peligrosas de las transfusiones suelen deberse
a errores en la identificación del producto
sanguíneo o del paciente.
4 PASO: Obtener la historia transfusional del
paciente

Averiguando si ha sido sometido a transfusiones previas. Si la


historia es positiva, pregúntele cómo se sintió antes y después
del procedimiento, si tuvo alguna reacción adversa...etc.

Si es la primera vez que se le administra una transfusión,


explicarle las características del procedimiento o síntomas
subjetivos de la reacción adversa, cefaleas, escalofríos, etc...

Dado que es una técnica con un potencial de riesgo, es


prioritario disponer del consentimiento informado, que además
ayuda a reforzar la información aportada al paciente.
5 PASO: Material
Seleccionar un catéter o aguja de calibre grueso, con el fin de evitar fenómenos
hemolíticos.

Optar por venas del antebrazo o de la mano.

Si la vía utilizada es una vía central y el paciente ha de recibir una transfusión


de sangre o concentrado, es preciso utilizar un dispositivo calefactor, ya que
podría alterar la conducción cardiaca y provocar arritmias.

Por otra parte, la temperatura de la sangre no debe superar los 37 ºC porque


provocaríamos hemólisis.
Escoger el equipo indicado:
• Equipo simple de administración de sangre (es el dispositivo más
común para las transfusiones): el filtro está en el interior de la cámara de
goteo y es antibacteriano y antiburbujas.

• Equipo con filtro para microagregados: se utilizará siempre que se


quiera administrar grandes cantidades de sangre completa conservada o
concentrado de hematíes, con el fin de evitar que los microagregados
penetren y obturen el sistema circulatorio del paciente.

• Equipo en Y: se utilizará para los concentrados de hematíes, que a veces,


debido a su viscosidad debe pasar junto con suero salino fisiológico para
diluirlo.

• Equipo de jeringa o goteo para componentes en la transfusión de


plaquetas: con el fin de no obstruir la vía intravenosa y poder
administrarlas lo más rápidamente posible, evitando así que se aglutinen.

• Equipo de transfusión con bomba: cuando se necesita transfundir


grandes cantidades de sangre de forma rápida.
6. PASO: Valoración del paciente antes de la
transfusión

Para evaluar con exactitud la


respuesta del paciente a la
transfusión, es preciso establecer
el valor basal de sus signos
vitales antes de iniciada y
posteriormente cada media hora.
7 PASO: Inicie la transfusión lentamente

A un máximo de 2 ml/minuto durante los


primeros quince minutos, permaneciendo
junto al paciente, de esta forma, si el
paciente muestra signos o aqueja síntomas
típicos de reacción adversa interrumpir de
inmediato la transfusión (unas cuantas
gotas de sangre incompatible pueden
resultar fuertemente lesivas) y comunicarlo
inmediatamente al médico.
8. PASO: Mantener la velocidad de transfusión
Si no hay problemas en los primeros quince minutos, se aumentará la
velocidad a la deseada.

1 unidad de sangre total o concentrado de hematíes:

• Dos horas (hasta un máximo de cuatro horas)

1 unidad de plasma:

• Treinta minutos

1 unidad de plaquetas:

• Entre cinco y quince minutos

Pasado este tiempo, aumenta la probabilidad de contaminación.


Al finalizar la transfusión de la 1º unidad:

1. Lavado de manos y colocación de guantes.

2. Retirada de bolsa y sistema de transfusión.

3. Desechar en el contenedor adecuado.

4. Lavado de vía venosa con suero fisiológico.

5. Registro en hoja de transfusión de la hora de finalización e incidencias.

6. Remitir copia de hoja de transfusión a Banco de Sangre, y el original guardarlo en la


historia clínica.

7. Registro en la historia de enfermería.


Transfusión de la/s siguiente/s unidad/es:

Remitir a Banco
de Sangre la
hoja de petición
de la siguiente
unidad a
transfundir
I. Antes de la administración de la siguiente
unidad:

1. Contrastar y verificar los datos del paciente con los reflejados en la


orden de tratamiento médico, con los de la pegatina de la unidad a
transfundir, con los datos de la hoja de transfusión de Banco de
Sangre y con la pulsera de identificación del Banco de Sangre.

2. Debe coincidir el nombre y dos apellidos del paciente, el nº de


historia clínica, grupo sanguíneo y Rh compatible y nº de
identificación de la unidad a transfundir.

3. Confirmar el perfecto estado de la unidad y su caducidad.


4. Si se aprecia alguna alteración, devolver a Banco de Sangre antes que
transcurran 30 minutos.

5. Lavado de manos y colocación

6. Conectar la unidad al sistema de transfusión y purgado del mismo.

7. A pie de cama, comprobar la identificación del paciente.

8. Toma de constantes: TA, FC y temperatura.

9. Verificar la permeabilidad de la vía venosa.

10. Conexión del sistema de transfusión a la llave de 3 vías.

11. Comienzo de la Transfusión.


II. Durante la administración de la unidad:
1. Iniciar la transfusión a ritmo lento y extremar la vigilancia de la aparición de
signo y síntomas de reacción transfusional, en los primeros 15 minutos.

2. Si aparecen síntomas adversos (urticaria, hipertermia, dolor en el punto de


punción del catéter, escalofríos, etc):

• a. Suspender la transfusión inmediatamente.


• b. Toma de constantes
• c. Mantener la vía permeable con suero fisiológico.
• d. Avisar al médico.
• e. Realizar las medidas indicadas por el medico.
• f. Remitir unidad, sistema y hoja de transfusión debidamente
cumplimentada, junto con una muestra de sangre extraída de la vía
periférica, en tubo de EDTA.
• g. Registrar en la historia de enfermería.
3. Si no aparecen síntomas
adversos:
• a. Aumentar el ritmo de la transfusión.
• b. No exceder el tiempo de transfusión
recomendado, salvo indicación médica:
• Concentrado de hematíes: máximo 4
horas
• Plaquetas: 30 minutos
• Plasma: de 30 a 60 minutos
• c. Durante la transfusión, el paciente puede
comer y pasear.
III. Después de la transfusión:
1. Lavado de manos y colocación de guantes.

2. Retirar el material y desechar en contenedor adecuado.

3. Mantener permeable la vía venosa.

4. Retirarse los guantes y lavarse las manos.

5. Anotar en registro de enfermería y hoja de transfusión.

6. Remitir copia a Banco de Sangre y guardar original en la historia


clínica.
La transfusión de sangre y sus componentes es
normalmente un procedimiento inocuo y eficaz para
corregir déficits hematológicos, aunque pueden
presentarse efectos indeseados.

Algunos efectos adversos pueden prevenirse;


otros no.

El personal sanitario debe conocer los riesgos de la


transfusión de sangre y evaluar los beneficios terapéuticos
a la luz de dichos riesgos.
INMEDIATOS:

Reacción transfusional hemolítica aguda


• Se define como la destrucción acelerada de los hematies transfundidos,
actuando como desencadenante una reacción antigeno-anticuerpo.
Reacciones febriles no hemoliticas
• Se define como la elevación de la temperatura durante o después de la
transfusión, en mas de 1°C respecto de la pretransfusional, sin que haya otra
causa ni se evidencie hemolisis. Constituyen las reacciones transfusionales mas
frecuentes y el diagnostico de las mismas se hace por exclusión.
Reacciones anafilácticas y Urticaria
• Las reacciones de hipersensibilidad inmediata se pueden producir tras la
transfusión de hemoderivados y pueden variar desde shock anafiláctico severo
con hipotensión , tos, broncoespamo, distress, nauseas, calambres abdominales,
vómitos, diarrea, shock y perdida de conciencia, hasta reacciones mas suaves de
tipo urticarial simple (eritema local, ampollas y prurito), pasando por múltiples
formas anafilactoides (intermedias). Mientras que las reacciones severas son
muy raras, las urticariales son relativamente comunes (segundas en frecuencia,
1,1 - 3 %).
Sobrecarga circulatoria
• Debe pensarse en una hipervolemia ante un caso de disnea,
cefalea intensa, edema periférico u otros signos de insuficiencia
cardiaca congestiva que se produzcan durante o poco después
de una transfusión. Los rápidos aumentos de volumen son mal
tolerados por pacientes con estado cardiaco o pulmonar
comprometido y/o anemia crónica con expansión del volumen
plasmático.

Reacciones pulmonares no cardiogénicas


• Los receptores de transfusión rara vez experimentan un edema
pulmonar clínicamente aparente sin cambios simultáneos en las
presiones cardiacas. Una publicación reciente de 36 casos de
lesión pulmonar aguda por transfusión sugiere, sin embargo,
que estos casos pueden ser mas frecuentes de lo que se creía
anteriormente. La radiología torácica es típica de edema
pulmonar agudo y hay insuficiencia respiratoria sin evidencia
de fallo cardiaco.
Contaminación bacteriana
• La contaminación bacteriana puede llegar al hemoderivado por varias vías.
• - Bacterias de la flora cutánea, stafilococus epidermidis, micrococcus
especies, sarcina especies, difterioides, que pueden entrar en la bolsa
durante la veniseccion.
• - Bacterias del ambiente (Pseudomonas especies, Flavobacterium
especies, especies de Bacillus) que pueden entrar en la bolsa a través de
pequeñas lesiones en las mismas durante la recogida o procesado en
sistemas abiertos.
Hemólisis no inmune.
• 1.- Administración de sangre lisada:
• Alteraciones en el proceso de calentamiento de la sangre: Los
concentrados de hematies se suelen calentar cuando se necesitan
transfusiones masivas. El mejor sistema es un dispositivo de fuente de
calor en el que los tubos se calientan por electrodos.
También si sufre sobrecalentamiento (> 50°C), o congelación accidental.
• 2.-Glucosa 5 %:
• Si la sangre al ser transfundida pasa por una vía con suero glucosado al
5% se produce lisis de los hematíes. También se produce hemolisis por
entrada de agua en el torrente sanguíneo.
RETARDADOS:

Reacciones transfusionales hemoliticas


retardadas (RHTR).
• Se define como la destrucción acelerada de los hematíes transfundidos
tras un intervalo durante el cual el receptor monta una respuesta
inmune frente a un Ag. transportado en los hematíes del donante.

Enfermedad Injerto contra Huésped (EICH).

• Se produce cuando los linfocitos T (o sus precursores) del injerto


alogénico han prendido y reconocen a los tejidos del huésped como
extrañas (en función de la histocompatibilidad) iniciando un ataque
contra los mismos.
Púrpura Trombopénica Postransfusional (PTP)
• La presencia de trombocitopenia profunda una semana tras la
transfusión se asocia con la presencia de aloanticuerpos
antiplaquetarios. Suele aparecer en mujeres, la mayoría de las
cuales han sido inmunizadas en embarazos previos. Es un cuadro
que puede repetirse.
Refractariedad Plaquetaria
• La mayor utilización de concentrados de plaquetas ha llevado a un
aumento de circunstancias adversas como refractariedad
plaquetaria y aloinmunización y con menos frecuencia a
contaminación bacteriana.
Sobrecarga de hierro.
• Un litro de sangre contiene 500 mg de hierro mientras que la
excreción diaria es solo de aproximadamente 1 mg. De modo que el
efecto de múltiples transfusiones sin perdidas incrementadas es la
acumulación de hierro en el organismo.
Transmisión de gérmenes
• La mayoría de las muertes (pueden constituir un
40 % de los efectos inmediatos o retardados con
riesgo de muerte) por transfusión se deben a la
transmisión de virus, bacterias o protozoos. En
general estos agentes muestran una serie de
características:
• 1) persistencia prolongada en lecho vascular con
estados latentes.
• 2) capacidad de causar enfermedad tras largos
periodos de incubación.
• 3) posibilidad de causar infección asintomática.
• 4) estabilidad en sangre almacenada y en muchos
casos en fracciones plasmáticas.
Agentes víricos producidos por la
transfusión: Los efectos que producen se pueden
considerar como la mas grave complicación intrínseca a
la transfusión.
• Hepatitis postransfusional (HPT).
• Retrovirus
• VIH-1: (Agente causal del SIDA).
• VIH-2
• HTLV-I
• HTLV-II
• Citomegalovirus (CMV)
• Virus de Ebstein-Barr (VEB)
• Treponema Pallidum (SIFILIS)
• Infección por parásitos
La responsabilidad del
reconocimiento de una reacción
recae en el transfusor, que puede
ser un enfermero, médico u otro
miembro del equipo clínico.

Cualquier síntoma adverso o signo


físico que se presente durante la
transfusión de sangre o sus
componentes debe considerarse una
reacción potencialmente fatal y deben
emprenderse las acciones siguientes:
1.- Detener inmediatamente la transfusión para limitar la
cantidad de sangre infundida. Avisar al médico
responsable.

2.- Mantener abierta la línea intravenosa infundiendo


solución salina normal.

3.- En la Historia clinica, comprobar todas las etiquetas,


formularios e identificación del paciente para determinar
si este ha recibido el componente previsto.
4.- Comunicar inmediatamente la sospecha de reacción transfusional
al personal del banco de sangre.

5.- Enviar las muestras de sangre necesarias, extraídas


cuidadosamente para evitar la hemólisis mecánica, al banco de sangre
lo antes posible, junto con la bolsa de sangre interrumpida, el equipo
de administración sin la aguja IV, las soluciones IV conectadas y todos
los formularios y etiquetas.

6.- Enviar otras muestras de sangre para estudiar la hemolisis aguda


según las indicaciones del director del banco de sangre o el medico del
paciente.
El sistema de clasificación de
los grupos sanguíneos
(Landsteiner, 1901), de uso
internacional (Sección de
Higiene de la Sociedad de
Naciones), se basa en la
presencia o en la ausencia de
aglutinógenos A y B en los
eritrocitos, y de las aglutininas
alfa (o anti-A) y beta (o anti-B),
en el plasma sanguíneo.
Las membranas de los glóbulos rojos contienen diversos antígenos llamados aglutinógenos.

Los más conocidos son el A y el B.

Los anticuerpos para los aglutinógenos se llaman aglutininas.

Las aglutininas para los aglutinógenos A y B son hereditarias.

Al no ser posible tener aglutinógenos y aglutininas homólogas, las cuatro combinaciones posibles son
A, B, AB y O (cero).

Del sistema de antígenos Rh es el D el más antigénico, y el término Rh positivo indica que el individuo
presenta agLutinógeno D.

El individuo Rh negativo no tiene antígeno D y forma la aglutinina anti-D en contacto con éste.
COMPATIBILIDAD SANGUINEA
©John Cardona 2009
BIBLIOGRAFIA
1.- Manual de Protocolos y Procedimientos Generales de Enfermería. [Web en Internet].
Dirección de Enfermería Hospital Universitario Reina Sofía. 2002. Disponible en:
http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/hrs/enfermeria.html#
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6.- Administración de Hemoderivados. Servicio de Hematológia y


Hemoterapia. Hospital Virgen del Puerto. Plasencia.