Vous êtes sur la page 1sur 1

Algunas veces notamos que se complace la mente, con la crítica ajena.

Lástima
que haya quienes no puedan entender que del mismo modo, se destruye con la
lengua, a veces podemos ayudar a realzar y valorar en su justa dimensión a los
demás. Si tomamos esta otra posición como costumbre, sin dudas que
alcanzaríamos a vivir en un mundo mejor. Samuel Akinin Levy

Cuando se llega al momento, cuando podemos interiorizar nuestras propias


críticas, nos damos cuenta de que el aprendizaje obtenido con una pareja,
supera con crece cualquier otro. Vivir de la experiencia compartida de dos
seres que se aman, es poder alcanzar respuesta sinceras a asuntos
insospechados en la esencia de muchas de las cosas que antes nos
cuestionábamos. Samuel Akinin Levy

Sin dudas que la mejor manera de no tener que mantener una oscilación en lo
que respecta a una relación, lo que se requiere como para poder vivir
respirando la paz que suele darnos una larga vida, es no cortar la
comunicación con quienes por uno u otro motivo diferimos en ideas,
pensamientos y hasta en la misma acción. Una simple llamada, es a veces
suficiente para no dejar derrumbar a nuestros ídolos. Samuel Akinin Levy

Así como la línea es la conjunción de muchos puntos, la felicidad es la suma de


nuestras mejores vivencias. Cualquier detalle que nos haya servido para ser
mejores, tiene por consiguiente un responsable. Reconocer la valía de su
amistad y con ello apreciar lo aprendido, es lo menos que podemos hacer,
como sincero tributo. A mis maestros: gracias por sus enseñanzas y en especial
por su forma de ser. Samuel Akinin Levy

Quién está libre de pecado como para poder decir que no siente tristeza. Ayer
visité a un viejo amigo, su estado comatoso, me dejó ver apenas una parte de
lo que este hombre representaba. El tiempo incompasible, el resultado, a la
vista. Vivir la dolencia del encuentro. Mirar en dos tiempos a la vez. Meditar
entre lo que hubo y no hay, todo ello causa gran pesar. Atesoro las
experiencias que compartimos. S.A.L.

La expresión de un poeta brota a veces de manera eficaz, pues en su manera


de ser, la herramienta que le permite apreciar el mundo, jamás envejece. Sus
ojos miran con madurez, sus vivencias, quizás hasta le otorguen un sabor
especial a lo que ve. Y muchas veces, éstos, lo confunde pues pretende ser
quien, ya no es. Samuel Akinin Levy