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República Bolivariana de Venezuela

Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas.

Universidad de Margarita

Alma Máter del Caribe

Libertad Sindical, Proteccion del


derecho de sindicación y negociación
Colectiva.

Realizado por:

Avendaño España, Bronia María

C.I 20.867.900
El derecho de trabajo constituye un derecho y deber inherente del
individuo, irrenunciable y de carácter constitucional. Nuestra carta
magna desarrolla este derecho, establecido en la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, en su contenido normativo; compuesto por el
principio de Estado Social, donde el Estado se encuentra en la obligación
de proporcionar las herramientas e instrumentos necesarios para el
desarrollo integral del individuo en sociedad, garantizando los derechos
laborales, familiares, culturales entre otros. Los derechos Laborales
están determinados, en principio, en el artículo 87 de nuestra carta
fundamental.

Ahora bien, cabe destacar que el derecho al trabajo no se


encuentra, de ningún modo, limitado; por el contrario, la Constitución
Nacional, las leyes orgánicas, reglamentos y tratados desarrollan
profundamente éste derecho en sus cuerpos normativos; adaptándose
indudablemente a las necesidades de los ciudadanos en la actualidad.

Es por ello que, en la materia que nos atañe, nos referiremos al


desarrollo de este derecho, basándonos específicamente a la Libertad
sindical, Protección al derecho de sindicalización y la negociación
colectiva, como principios y garantías fundamentales en el ejercicio del
derecho laboral.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,


manifiesta en su artículo 95, el derecho a sindicalización por parte de los
trabajadores y empleadores, sin limitación o discriminación sobre
quiénes están facultados para ejercer tal derecho, mas allá de lo que
establezca la ley. Así mismo, el artículo 400 de nuestra legislación
laboral sustantiva (Ley Orgánica del Trabajo) desarrolla lo dispuesto en
la Constitución, ratificando el derecho de los trabajadores a constituirse
libremente en sindicatos.
A partir de ésta premisa, podemos apuntar que todos los
trabajadores y empleadores tienen el derecho de constituir las
organizaciones que estimen convenientes y de afiliarse a ellas, con
objeto de promover y defender sus respectivos intereses y de celebrar
negociaciones colectivas con la otra parte, libremente y sin injerencia de
unas con respecto a otras, sin intromisión por parte del Estado.
La libertad sindical y la libertad de asociación son un derecho
humano fundamental que, junto con el derecho de negociación
colectiva, representa un valor medular de la OIT (Organización
Internacional del Trabajo). Por tanto, los derechos de sindicación y de
negociación colectiva son habilitantes y permiten promover la
democracia, una buena gobernanza del mercado del trabajo y unas
condiciones laborales decorosas, propias de un verdadero Estado de
Derecho, que protege los derechos sociales de los ciudadanos, mediante
la creación de un entorno propicio de aplicabilidad de éstas normativas.
Los principales presupuestos de un entorno propicio y habilitante
para la libertad sindical y de asociación y la negociación colectiva son la
existencia de un marco legislativo que brinde la protección y las
garantías necesarias; de instituciones que faciliten la negociación
colectiva y traten los conflictos eventuales; de una administración del
trabajo que sea eficaz, y de organizaciones de trabajadores y de
empleadores eficientes. Los gobiernos desempeñan un papel
providencial en la generación de este entorno.
En el ejercicio de sus funciones legislativas, ejecutivas,
administrativas y funcionales, el Estado debe crear ese entorno propicio
antes mencionado; y no sólo a través de la creación de cuerpos
normativos nacionales que ratifiquen esos derechos, si no también la
necesidad de expandir esas garantías a ámbitos internacionales, para
así ratificar la protección de dichos derechos no sólo ante los
ciudadanos, si no también ante la comunidad internacional.
En materia laboral, el órgano internacional de mayor
trascendencia en campo laboral, es la anteriormente mencionada
Organización Internacional del Trabajo; que, a través de los convenios y
tratados internacionales, insta a los estados pertenecientes a la
Comunidad Internacional (C.I), a suscribirse y de tal forma fortalecer y
vigorizar la democracia.
El estado Venezolano, como parte de la C.I, se ha suscrito a
innumerables convenios y tratados que vitalizan los derechos inherentes
contemplados en nuestra carta fundamental. Podemos observar pues,
que la O.IT, en el año 1.948 establece Convenio 87, relacionado con la
Libertad sindical y la Protección del Derecho de Sindicalización; y en el
año 1.949 se adoptó el convenio 98 correspondiente al Derecho de
Sindicación y Negociación colectiva, a los cuales Venezuela se suscribió
posteriormente, cabe destacar que son los dos únicos convenios, en
materia de libertad sindical y derecho de sindicalización, a los cuales
Venezuela se ha acogido.
Convenio 87 O.I.T
El convenio 87 establece diversos principios en materia de
Libertad sindical, considerando las necesidades de la época en materia
laboral, aunado a la inexistencia en tal fecha de garantías laborales que
fuesen acogida tanto por los trabajadores y empleadores.
Presenta pues una innovación en materia sindical en la sociedad
Venezolana, estableciendo algunos principios y garantías que,
indudablemente, benefician a los sujetos de la relación laboral.
Reconoce el Derecho de Sindicación de los trabajadores y
empleadores, sin ningún tipo de distinción; tanto públicos como
privados, sin limitaciones de sueldo, cargos laborales etc; sin la
necesidad de autorización pública o por parte de los organismos
gubernamentales, reafirmando el Derecho de huelga, a libre elección
por parte de los trabajadores empleadores, a suscribirse a los sindicatos
que crean convenientes, así como también la libertad de crear leyes y
reglamentos sin necesidad de la aprobación de autoridades públicas,
que obviamente no vayan en contra de el orden público, y no violenten
las disposiciones legales sobre la forma, objeto y medios para
constituirse en sindicato.
Cabe destacar que Venezuela está suscrita a dicho convenio,
resultando un tanto irónico las contravenciones al marco legal existente
en materia de sindicalización, puesto que no sólo ratifica éste convenio,
sino también los desarrolla tanto en la constitución como en la L.O.T.
Se dice que existe contravención por cuanto y tanto, en la realidad
material, dejando a un lado por un momento el aspecto legal, se violan
tales disposiciones, sin miramientos de la legalidad y legitimidad de
tales acciones. Podemos ver, a simple vista, lo que sucede con los
sindicatos en algunas instituciones públicas; cuya proceso de creación
resulta tedioso, con innumerables obstáculos y trabas. Cuando se logra
la creación se puede observar también, lo utópico que resulta la
protección de los principios y garantías establecidos en los convenios y
las leyes, ante lo que realmente sucede. Sumándose como agravante la
coacción existente en materia de huelga, que como pudimos observar es
un derecho consagrado en el convenio como por nuestra carta
fundamental en su artículo 97, siendo ultrajada en su totalidad en
materia sindical y de huelga.
Es entonces responsabilidad absoluta del Estado tal irregularidad
legal, alejándose del deber ser, yendo en contraposición a lo dispuesto
por nuestra carta fundamental, e indudablemente perdiendo credibilidad
sobre la imparcialidad y pulcritud de las decisiones tomadas.

Convenio 98 O.I.T
El convenio 98, también suscrito y ratificado por la República, está
relacionado con el Derecho de Sindicación y negociación colectiva. El
principio establecido en este convenio consiste en la protección de los
trabajadores en ejercicio del derecho de sindicación y la protección contra acto
de injerencia contra dichas organizaciones (léase sindicatos) y el fomento de la
negociación colectiva.
El convenio, en su articulado, regula el derecho de los trabajadores a
gozar de la adecuada y pertinente protección, por parte del estado, contra todo
acto de discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical. Protege el
rechazo de su contratación por causa de su afiliación sindical, o el despido por
su participación en actividades sindicales.
Resulta pues, bastante sardónico la realidad vivida en materia sindical
en nuestro país. El desacato indiscutible que existe ante tales disposiciones
legales, que concordancia con el artículo 96 y 401 de la Constitución de la
República, y la Ley Orgánica del Trabajo, respectivamente.
Por otra parte, según el convenio antes mencionado, se deben crear
organismos nacionales, o sea, autoridades gubernamentales para garantizar el
derecho de sindicación de los trabajadores. Asimismo, el gobierno debe
garantizar y proteger la negociación y los contratos colectivos de dichas
organizaciones o sindicatos.
En Venezuela, desde 1936, ha tenido un Organismo Nacional encargado
de velar y proteger los derechos de los trabajadores, llamado Confederación de
Trabajadores de Venezuela (C.T.V). En el 2003, por otra parte, y fundamentado
en el ámbito político lleno de discordia que vive el país, se creó la Unión
Nacional de Trabajadores, que en principio cumplirá las mismas funciones de la
C.T.V, sin tener una poder mayor sobre la otra, como se observa en el gráfico
siguiente.

ORGANIZACIÓNES
SINDICALES EN

VENEZUELA

U.N.T C.T.V

PROTECCIÓN
DERECHOS