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¿Qué es la Glutatión?

La Glutatión (GSH) es una pequeña molécula de proteína. Esta molécula se


llama un tripéptida y está compuesta de tres
aminoácidos, ácido glutámico, glicina y cisteína. El
GSH también se conoce como tiol porque su
capacidad de donación de electrones está ligada a
su sulfhidrilo o grupo de azufre. La habilidad de
esta molécula está en donar un electrón
(hidrógeno), que hace posible su bioactividad. De hecho, funciona como un
agente reductor no enzimático.
El GSH es tan importante que está presente en casi cada célula viviente, ya
sea vegetal o animal.

¿De donde viene el GSH?


El GSH es sintetizado o fabricado dentro de las células del cuerpo. Los
aminoácidos que componen el GSH deben estar disponibles para la producción
del GSH. El aminoácido llamado cisteína es el más difícil de obtener por los
humanos. Por lo tanto, se llama a la cisteína el aminoácido “limitante” para la
producción de GSH.
El GSH está controlado homeostáticamente, tanto fuera como dentro de la
célula. Unos sistemas de enzimas lo sintetizan, lo usan y luego lo regeneran
para mantener niveles adecuados disponibles en todo momento.
La concentración mayor de GSH se lleva a cabo en el hígado. El tejido del
pulmón contiene el segundo nivel de concentración más grande de GSH. El
hígado también puede exportar GSH a otras áreas del cuerpo, siempre y
cuando se mantengan los niveles adecuados de GSH.
Porque?El GSH es llamado el antioxidante intracelular principal y su máxima
concentración se encuentra generalmente en los antioxidantes intracelulares.

El GSH, como todas las proteínas, consiste en aminoácidos. Es un


tripéptido de glicina, glutamato (ácido glutámico) y cisterna. Este
aminoácido que contiene sulfuro no se encuentra en muchas dietas y
su ausencia limita la habilidad del cuerpo para producir
GSH.
¿Por qué es tan importante el GSH para nuestro cuerpo?
Muy sencillo, ¡la reducción de GSH lleva la célula a la muerte! La muerte de la
célula provoca la muerte del tejido. Tenemos trillones de células en nuestro
cuerpo. Tenemos una habilidad enorme para compensar la pérdida de células.
El problema viene con la rapidez de la muerte celular, el reemplazo de esas
células y la salud de la célula con menos cantidades de GSH intracelular de lo
normal.

Una enfermedad pasa por cuatro fases en lo que concierne a nuestras células:

Etapa 1: las células mueren o no pueden funcionar normalmente, así que su


habilidad para contribuir al cuerpo de manera integrada está comprometida. El
número de células involucradas no es suficientemente grande para alterar la
función. Por lo tanto, el cuerpo compensa y no se desarrollan síntomas para
decirnos cual es el problema.
Etapa 2: las anormalidades de las células continúan y sin embargo seguimos
compensando esta disfunción incrementando el número de células. Es al final
de la etapa 2 y al principio de la etapa 3 que nosotros, el organismo/cuerpo en
su totalidad, empezamos a experimentar síntomas.
Etapa 3: ahora hay síntomas que indican que nuestra estructura celular no está
funcionando adecuadamente y en armonía normal. Por lo tanto, tenemos
presencia de síntomas. Éstos pueden ser tan generales (ejem.: Cansancio,
dolor de cabeza, falta de apetito, confusión ligera, etc.) usted puede continuar
su rutina diaria y sus responsabilidades. Finalmente, los síntomas progresan lo
suficiente para hacer que busque atención médica, para diagnosis y
tratamiento. Generalmente, si una persona está en la tercera etapa de la
enfermedad y se aplican correcciones a tiempo, hay buenas posibilidades de
que el tejido se regenere y se restaure una buena salud. Las drogas para
mitigar o controlar los síntomas, pueden ayudarle a sentirse mejor y retomar
sus actividades normales.
Desafortunadamente muy pocas drogas le dan a su cuerpo lo que necesita
para recuperar de anormalidades intracelulares cuando es necesaria una
regeneración celular, retirando las células disfuncionales y reemplazándolas
con células sanas.
Etapa 4: el número de células anormales es ahora tan grande que el cuerpo ya
no puede funcionar de manera normal y la oportunidad para sanar (regreso a
una condición libre de enfermedad) es improbable. Aún en esta etapa, el
cuerpo puede luchar contra la enfermedad y puede impedir significativamente
la disfunción celular y la destrucción que ocurre con la enfermedad.

EL GSH Y SU PAPEL IMPORTANTE EN LA PREVENCIÓN Y RESOLUCIÓN


DE ENFERMEDADES.

¿Cómo funciona el GSH en nuestro cuerpo?


El GSH existe en dos formas: la activa o reducida (GSH) y la forma oxidizada
usada/inactiva (GSSG). La relación GSH/GSSG puede ser un indicador
sensible de estrés oxidativo. El poder reductor del GSH es una medida de su
capacidad de eliminar radicales libres. El poder reductor es también la LLAVE a
las múltiples acciones del GSH a los niveles molecular, celular y de los tejidos.
Es el poder reductor del GSH que crea su eficacia como antitoxina sistemática.
La forma activa del GSH dentro de las células es generalmente alrededor del
90% y la forma oxidada o inactiva raramente pasando del 10%. Es cuando los
niveles de GSH bajan y los niveles de GSH inactivo u oxidado suben que
declina la capacidad de protección y de hecho la salud de la célula. Una vez
que las relaciones GSH/GSSG cambian significativamente, la célula es
vulnerable al ataque tanto de peligros internos como externos, ejem. Desafío
tóxico o ataque microbial, para identificar sólo algunos.

El GSH está siendo eliminado de nuestros cuerpos diariamente. El estrés


oxidativo que origina desde afuera del cuerpo es una característica de la vida
en este mundo moderno. Primero, las decenas de miles de sustancias tóxicas
confirmadas en nuestro medio ambiente externo son fuente invariable de
radicales libres o de oxidantes relacionados a ellos. Añada a esto la importante
carga de muchos aspectos negativos del estilo de vida occidental moderna y
emerge una imagen del organismo humano gravado por el estrés crónico, la
enfermedad y un proceso de envejecimiento acelerado cuando en realidad se
podría lograr todo lo contrario. Algunos de los elementos estresantes oxidativo-
exógenos incluyen el tabaquismo, los fármacos, los hidrocarbonos, el ejercicio
exagerado, la deficiencia dietética, la radiación ionizante, las lesiones en los
tejidos, sobrecarga de hierro, infecciones bacteriales u virales y el consumo de
alcohol.
El cuerpo humano se enfrenta al ataque constante de radicales libres por el
simple proceso de respirar debido a los contaminantes en el aire que
respiramos.
Por nuestra dependencia al oxígeno, los humanos no podemos escapar este
desafío continuo de los oxidativos. El desafío máximo podría ser el estar vivo.
Una evidencia impresionante indica que los efectos de daño acumulativo de los
radicales del oxígeno y otros oxidantes son los contribuidores principales de
enfermedades degenerativas y de la pérdida progresiva de funciones orgánicas
que reconocemos como el envejecimiento.

El GSH tiene cuatro funciones principales:


Antioxidante
Un antioxidante es una sustancia que neutraliza los radicales libres
destructivos, algunos son fabricados por los procesos metabólicos del cuerpo,
otros se derivan de los alimentos, el aire que respiramos, el ejercicio, el estrés
y la enfermedad.
El GSH es el antioxidante más poderoso presente en las células del cuerpo.
Por su poder reductor poderoso, el GSH contribuye también de manera
importante al reciclado de otros antioxidantes que se han oxidizado. Las células
sanas oponen los radicales libres
homeostáticamente a través del uso de antioxidantes, en los cuales el GSH
tiene un papel significativo. La eficacia de otros antioxidantes como las
vitaminas C y E depende de la disponibilidad del GSH.
Enfermedades relacionadas a los oxidativos: el envejecimiento acelerado, la
destrucción de células, causa daños a los patrones celulares del DNA, que
puede causar cáncer, arteriosclerosis, enfermedades del la arteria coronaria,
Parkinson, enfermedades del sistema inmunitario, diabetes, formación de
cataratas, Alzheimer, degeneración macular, COPD, alergia/asma, embolias.

Optimizador del sistema inmunitario


Un optimizador del sistema inmunitario es una sustancia que estimula
directamente la respuesta de la inmunidad a distintos amenazas. El sistema
inmune depende del GSH para funcionar adecuadamente y es considerado la
primera defensa del cuerpo contra infecciones bacteriales o virales. Tiene un
papel primordial en nuestra defensa contra la formulación y producción
continua de células anormales llamadas cáncer.
Enfermedades relacionadas con el sistema inmunitario: infecciones virales
como la hepatitis, el SIDA, el herpes y la gripe común, enfermedades
bacteriales, enfermedades autoinmunes, síndrome de fatiga crónica, cáncer.

Desintoxicador
Un desintoxicador es cualquier sustancia que neutraliza toxinas, como
contaminantes y carcinógenos. El GSH es conocido como un neutralizador de
los desechos tóxicos del cuerpo. El hígado tiene la responsabilidad principal de
desintoxicar y el GSH es la piedra angular de este proceso.
Enfermedades relacionadas con toxinas: enfisema, cáncer del hígado, cáncer
de la vejiga, enfermedades provocadas por el medio ambiente, colapso renal.
Las toxinas más conocidas incluyen el humo del cigarro, carcinógenos,
mutágenos, humo de escape de autos, sobredosis de drogas, quimioterapia y
tratamientos de radiación.

Radiación
La radiación viene de fuentes naturales tales como de rayos cósmicos y
minerales radioactivos naturales, de la luz del sol y la radiación ultravioleta.
Otras fuentes incluyen desechos nucleares de plantas de energía, desechos
industriales, residuos de pruebas de armas y algunos materiales de
construcción.
Los niveles de radiación-X de radiografías, mamografías, escaneos CT y otras
pruebas médicas son bajas pero tienen efectos acumulativos con el tiempo. La
exposición a la radiación produce hidroradicales, los radicales más reactivos
conocidos. Estudios prueban que el GSH actúa como un protector contra la
radiación. La radio-sensibilidad de nuestras células depende de los niveles
intracelulares del GSH.
Enfermedades relacionadas con la radiación: cáncer de la piel, daño al DNA,
daño a los ojos, quemaduras de sol y algunas enfermedades relacionadas con
la piel.

USOS TERAPÉUTICOS Y NUTRICIONALES DEL GLUTATIÓN

Hay diversas investigaciones que apoyan la función de los antioxidantes como


el glutatión en el mantenimiento de una buena salud y la prevención de
enfermedades. El glutatión en su forma reducida es el principal antioxidante de
las células, y protege de los radicales libres (los derivados activos del oxígeno).
Esa reducción es posible gracias a la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, una
enzima de la ruta de las pentosas fosfato. De hecho, una deficiencia de esta
enzima puede tener efectos similares a la deficiencia de glutatión en términos
de protección contra los radicales libres. El glutatión protege a las células de
varios contaminantes y venenos, entre ellos algunos procedentes de la
combustión y el humo de los cigarrillos. También retrasa el daño causado por la
radiación.

Envejecimiento: Se sabe que el envejecimiento va acompañado de una


precipitada caída de nuestros niveles de glutatión. Estos niveles bajos también
se encuentran a menudo en varias enfermedades asociadas con el
envejecimiento, tales como cataratas, enfermedad de Alzheimer, enfermedad
de Parkinson, arterioesclerosis y otras.

Problemas neurológicos: los bajos niveles de glutatión se asocian con algunos


trastornos neurodegenerativos, como la esclerosis múltiple, la enfermedad de
Lou Gehrig, Alzheimer, Parkinson y otros.

Cáncer: El glutatión juega un papel importante en la eliminación de diversos


cancerígenos, manteniendo al mismo tiempo la optimización de funciones
inmunitarias que hacen más eficaces las defensas anti-tumorales.

Enfermedades del corazón y derrames cerebrales, colesterol: El aumento de


los niveles de glutatión combate la oxidación de los ácidos grasos presentes en
el torrente sanguíneo, incluyendo el colesterol, lo que retrasa el proceso de
formación de placas en las arterias, que es la causa subyacente de la mayoría
de los problemas de corazón.

Diabetes: Los diabéticos son más propensos a las infecciones y problemas


circulatorios, daño renal y ceguera. El glutatión protege de estas
complicaciones relacionadas con la diabetes.

Enfermedades pulmonares: Los médicos están utilizando medicamentos


precursores de glutatión en diversas enfermedades pulmonares, como el asma,
la bronquitis crónica y el enfisema. Destacan las nuevas propiedades
terapéuticas para proteger de los daños causados por el humo del cigarrillo, la
fibrosis pulmonar y otras enfermedades.

Problemas digestivos: El glutatión protege contra la inflamación en los casos de


gastritis, úlcera gástrica, pancreatitis, inflamación intestinal, úlcera de colon y
enfermedad de Crohn.

Hepatitis: El hígado es el órgano principal de almacenamiento de glutatión. Hay


deficiencia de glutatión en la hepatitis alcohólica, así como en casos de
hepatitis viral, entre ellos la hepatitis A, B y C. La elevación de los niveles de
glutatión restablece las funciones del hígado.

Problemas renales: Las personas que tienen daño renal o se someten a diálisis
tienen altos niveles de oxidación, debido al estrés y la disminución de los
niveles de glutatión. Elevar el glutatión ayuda a prevenir la anemia.

Embarazo, parto, lactancia materna: El papel del glutatión en el desarrollo del


feto y la placenta es crucial. Actúa en la placenta con el fin de neutralizar los
contaminantes antes de que lleguen al niño en desarrollo. Se han relacionado
varias complicaciones durante el embarazo con los bajos niveles de glutation.

El glutatión (GSH), el antioxidante maestro del cuerpo, es una proteína pequeña


que se produce naturalmente en las células cuando se encuentran presentes ciertos
elementos que son necesarios. Funciona como antioxidante y como antitoxina, y es
un sistema de defensa importante contra las enfermedades y el envejecimiento. De
hecho, el nivel de glutatión indica nuestro estado de salud y puede predecir la
longevidad. Aunque existen más de 60,000 artículos publicados sobre los efectos
benéficos de la sustitución del glutatión, la medicina convencional lo pasa por alto
en su mayor parte. En un futuro cercano, la importancia del glutatión será
reconocida ampliamente debido a su capacidad para estimular el sistema
inmunológico y combatir el daño de los radicales libres en las células.

El envejecimiento y otros factores reducen la producción y utilización de GSH en el


cuerpo. Distintas investigaciones han demostrado que las personas con niveles
bajos de glutatión son susceptibles a las enfermedades crónicas. Asimismo, se ha
demostrado que los niveles de GSH decaen de 8% a 12% por década a partir de los
20 años. Los niveles de glutatión se reducen aún más por el estrés continuo sobre
el sistema inmunológico debido a enfermedades, infecciones y toxinas ambientales.
Como sabemos ahora, un sistema inmunológico con defensas bajas puede ser una
puerta abierta para enfermedades y afecciones. Se trata de un ciclo cruel: el
glutatión es necesario para tener un sistema inmunológico productivo, pero un
sistema inmunológico debilitado impide la producción de glutatión.

Los suplementos que contienen glutatión únicamente NO aumentarán los niveles de


GSH del cuerpo. No tiene sentido adquirir suplementos que solamente contienen
glutatión, pues el sistema digestivo descompone el glutatión ingerido y éste no se
absorbe en el organismo.