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TOMO

II

Antología

HISTORIA DE LA CULTURA DE

GUATEMALA

Antología Historia de la Cultura de Guatemala

Compilación:

Lic. Edgar Escobar Medrano Licda. Edna Elizabeth González Camargo

Edición Renovada y Actualizada Enero 2009

ISBN: 99922-783-4-X

EDITOR: LITOGRAFIA ORION 2da. calle A 3-76, zona 21. Guajitos Teléfono: 24776200

Diseño de portada y de textos:

Zona Gráfica Teléfono: 41474871

PRESENTACIÓN

Nuevamente presentamos a ustedes la compilación de lecturas de nivel universitario, especialmente para el área de HISTORIA SOCIAL de GUATEMALA.

Las finalidades didácticas de esta obra culminan el objetivo principal de proporcionar a los docentes y estudiantes una publicación que ayude

a cerrar la brecha existente en esta materia en el nivel de enseñanza

superior. Siempre con el apoyo y sugerencias de los profesores Titulares del Curso de Historia de Guatemala, de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos, Licenciados: Mercedes Elizabeth Flores García, Rosa María Alvarez Aragón, María Antonia Molina Rodríguez, Wotzbeli Arriaga Ureta, Cesar Gonzalez Monguilla, ponemos a disposición del ávido lector nuestro ideal de contribución a la enseñanza de nuestra historia. Se trató de abarcar un número significativo de períodos de nuestra historia desde nuestros primeros pobladores, hasta principios del siglo XXI, con materiales que consideramos fundamentales y en algunos casos, poco accesibles. Les recordamos que por tratarse de una recopilación general, no

intentamos sustituir el manejo de otras publicaciones, de suyo especializadas

y que por lo tanto pueden enriquecer en mayor medida los conocimientos

de estudiantes y docentes. Nos gustaría contar con sus críticas y sugerencias. Nuestra aspiración es puramente intelectual y nos sentimos complacidos de poder insinuar una destello de motivación para el aparecimiento de otras obras similares que lleven al siguiente nivel la Historia del pueblo de Guatemala. Está edición, como su predecesora se ocupa en 2 tomos, que se han rediseñado dando al lector mayor facilidad de uso y consulta de este apasionante tema: “La historia de Guatemala”.

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Tomo II

Agradecemos la buena recepción que ha tenido este documento, ante lo cual seguiremos en el sendero del amor por la patria, contribuyendo Con usted, amigo docente y con usted amigo lector. Lic. Edgar Escobar Medrano Licda. Edna González Camargo

CAPITULO XXXII

HISTORIA DE LOS MONOPOLIOS EXTRANJEROS EN GUATEMALA

Guillermo Toriello Garrido

Al comenzar el presente siglo, no existían en Guatemala empresas monopolistas extranjeras. Si bien la estructura económica era sumamente atrasada, conservaba en esa época un alto grado de independencia. La producción de la república era principalmente fruto de la inversión nacional (aún el fenómeno de la infiltración alemana, en el negocio de cultivo y exportación del café, tenía dicho carácter de inversión nacional, porque tanto el capital como las utilidades quedaban siempre tincados en el país; el alemán era inmigrante y se arraigaba en Guatemala; no era representante de intereses económicos radicados en el exterior). El comercio internacional estaba bastante diversificado. El Estado era dueño de todas las vías de comunicación y de los puertos. Infortunadamente había llegado a ocupar la primera magistratura de la nación, por caminos tortuosos, Manuel Estrada Cabrera, quien desempeñaba la vicepresidencia de la República, cuando una noche, en plena calle, fue asesinado el presidente José María Reyna Barrios. Estrada Cabrera, ambicioso, impopular y sediento de riquezas, con el apoyo estadounidense entronizó una furiosa dictadura (1898-1920). La situación se prestaba admirablemente para la invasión de los buscadores de fortuna y la penetración imperialista de los Estados Unidos. Gobiernos anteriores, identificados con la reforma liberal de 1871, habían construido dos tercios de la línea férrea de Puerto Barrios (puerto principal sobre el Atlántico, entonces) a la ciudad de Guatemala, capital de la República. Se habían construido también las obras portuarias requeridas para habilitar Puerto Barrios al tráfico marítimo internacional.

APARECE AL UNITED FRUIT COMPANY (UFCO)

Ya para entonces, Minor C. Keith había echado las bases para el imperio del banano al fundar, bajo las leyes de New Jersey (1899) la United

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Fruit Company, en la que se fusionaban nueve compañías bananeras del Caribe. 1901 la UFCO obtenía de Estrada Cabrera la concesión exclusiva para el transporte marítimo de correos. Se daban así los pasos iniciales que conducirían al monopolio del comercio marítimo en las zonas del Caribe centroamericano por medio de la gran Flota Blanca, de la propia UFCO. Este contrato no contenía ninguna cláusula sobre establecimiento en Guatemala de plantaciones bananeras.

SURGE LA INTERNATIONAL RAILWAYS OF CENTRAL AMÉRICA (IRCA)

En 1904, un representante de Keith fue enviado por éste a Guatemala para concluir un contrato con el régimen de Estrada Cabrera. Tuvo éxito completo y celebró un convenio por el cual el gobierno, en consideración de la oferta tic Keith de construir —con título de propiedad a favor de la empresa del mismo Keith— el último tercio de la vía férrea. Puerto Barrios- Guatemala, le regalaba los otros dos tercios ya construidos, el muelle de Puerto Barrios, todo el material rodante existente, los almacenes, bodegas del ferrocarril, una faja de playa de una milla de largo y 500 yardas de ancho a cada lado del muelle, 170 mil acres de las mejores tierras agrícolas de la región, a ser escogidas por la empresa de Mr. Keith. La única cláusula beneficiosa (?) para Guatemala en el contrato era que al final de 99 años (o sea 2003 del Señor) la empresa quedaba obligada a venderle (?) al gobierno de Guatemala lo que el gobierno le había regalado, más un tercio de la línea, a un precio que se fijaría por árbitros. Durante la vida del contrato la empresa gozaría, además de la exención de toda clase de impuestos municipales, fiscales y aduaneros, existentes o por crearse El mismo año de 1904, Minor C. Keith y otros consorcios de la UFCO fundaron en New jersey la Guatemala RAILWAY como sociedad anónima independiente. Esta empresa fue la beneficiaria del contrato celebrado ese año en Guatemala. Más tarde, con el nombre de International Railway Of Central América y prácticamente las de toda Guatemala. Nunca fue realmente independiente, fue controlada por la UFCO para su propio beneficio. Con el tiempo, la IRCA compró a otras compañías concesionarias en Guatemala el Ferrocarril Central y el Ferrocarril del Sur, siéndole traspasadas las concesiones respectivas que entre otros privilegios, incluían algo más de 350 mil acres de tierras agrícolas vírgenes regaladas por el gobierno a aquellas empresas. Una concesión posterior, otorgada en 1923 (cuyo rechazo por el gobierno de 1921, junto con otras prebendas similares, causó su derrocamiento), permitió a la IRCA construir un ramal de ferrocarril a la frontera de El Salvador, siempre como de su exclusiva propiedad, a pesar de que el gobierno de Guatemala le pagaría 7,500

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dólares por kilómetro en calidad de estímulo. En el mismo contrato la

IRGA convenía en devolver al Estado H5 mil acres de tierra, y el gobierno reconocía en favor de ésta 1.475,000 dólares; pero eso sí, a cambio de que el gobierno renunciara al derecho de inspección contable de la empresa y

a la mitad de las utilidades del ramal

INFILTRACION DE LA UFCO

Mientras tanto, durante 20 años (1904 -1924) la UFCO se había infiltrado en Guatemala y había estado operando plantaciones bananeras sin contrato con el gobierno. A base del dominio absoluto que tenía sobre la IRCA hizo que ésta le cediera gratuitamente más de 200 mil acres de los terrenos que el estado le había regalado. Este fue el origen del establecimiento de la UFCO en la zona del Atlántico de Guatemala con su central en Bananera, Izabal. En 1924 la UFCO formalizó, en un contrato con el gobierno dictatorial de José María Orellana, su situación en la zona Atlántica, y obtuvo, de paso, la cesión por 25 años de las márgenes del río Motagua a cambio del transporte marítimo de correspondencia. En 1930 emprende la UFCO la marcha hacia el Pacífico. Una compañía nacional, California-Guatemala Fruit Corporation. había comprado apreciables extensiones de tierras en la zona de Tiquisate, Escuintla, cerca de la costa del Pacífico, y había iniciado el cultivo del banano en gran escala. Como complemento indispensable de su negocio, proyectó, previo permiso del gobierno, la construcción de un puerto sobre el Pacífico, para dar salida a sus productos. Tanto para sus operaciones agrícolas como para la construcción del puerto, esta empresa no solicitó concesión alguna del gobierno. La UFCO tenia planes para la zona y no podía ver con buenos ojos la presencia de una empresa competidora. En convivencia con la dictadura de Jorge Ubico, celebró un contrato (1930) con el gobierno, por el cual obtenía el derecho exclusivo y adquiría la obligación de construir un puerto en el Pacífico, precisamente en el punto donde la otra compañía proyectaba construir el suyo, que era el único lugar adecuado en relación a la zona de sus operaciones. Conociendo de sobra que no podrían luchar ventajosamente contra tan poderosos enemigo (UFCO- gobierno), la California-Guatemala Fruit Corporation se sintió obligada

a vender a UFCO todas sus propiedades (181,878 acres) e instalaciones

por las suma de 269,607.39 dólares. Así se establecía la UFCO en la costa sur de Guatemala, con central en Tiquisate, Escuintla. Adquirió después algunas propiedades adicionales, generalmente a base de extorsión y presión económica, aunque la compra original descrita representaba, aún en 1952, dos tercios del total de sus tierras en la zona del pacífico.

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El contrato de 1930 obligaba a la UFCO a construir el puerto en el plazo máximo de dos años a partir de su fecha y, como todos los de su tipo, negociados con regímenes dictatoriales, incluía un sinnúmero de privilegios, extensiones de impuestos y facilidades gratuitas a favor de la UFCO. Seis años después el puerto aún no existía. La UFCO había consolidado su posición en la zona y sus operaciones bananeras se desarrollaban maravillosamente bien (para ella). Su dominio de la IRCA le aseguraba bajísimo costo del transporte de Puerto Barrios para su banano de Tiquisate. Ya no le interesaba el puerto del pacifico. Entonces el régimen de Ubico, siempre obsecuente, atendiendo los deseos de la UFCO la dispensó por un nuevo contrato (1936), y debido a que la “situación internacional”, de la única obligación que contenía para la empresa el contrato de 1930, la de construir un puerto en el pacífico, desde luego, en este nuevo contrato se ratificaron por un término de 50 años la granjerías que el anterior contrato daba a la compañía.

EL MONOPOLIO DE LA ENERGIA ELECTRICA

Siguiendo la sugestiones del gobierno de los Estados Unidos, el dictador Estrada Cabrera había expropiado durante la primera guerra mundial los bienes alemanes radicados en Guatemala, entre ellos la Empresa Eléctrica de Guatemala. En 1919 el Departamento de Estado se ocupó con evidente intensidad de presionar directamente al gobierno de Guatemala, para que la empresa mencionada pasara a manos de estadounidenses y para que de ninguna manera fuera a ser vendida a otros extranjeros o nacionales. La

y así se hizo. Pero ni siquiera fue tina

venta llana y simple, sino que al principio el gobierno de Guatemala tuvo que contentarse en dar la Empresa Eléctrica en arrendamiento a un Mr. Catlin que se había presentado como un enviado común del Departamento de Estado y de la Electric Bond and Share. Algún tiempo después satisfecho en cuanto a las bondades del negocio, Mr. Cartlin compró la empresa eléctrica (valuada en inventario por un millón de dólares) por 400 mil dólares de los cuales pagó finalmente sólo 30) mil dólares, pues el resto le fue dispensado graciosamente (?) por la dictadura

Esta entidad, subsidiaria de la Electric Bond and Share, se quedó operando bajo el nombre de Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A. (EE de GSA) y controlaba el 80% de la energía eléctrica producida en todo el país y el 100% de la producción de la ciudad capital de Guatemala. La compañía al año 1944 afirmaba tener un capital de 12 millones de dólares (o quetzales). Es interesante anotar esto al respecto que los accionista de la empresa nunca tuvieron que aportar un sólo centavo más a la sociedad, fuera de los 300 mil dólares de su inversión original. Asimismo, da un

Electric Bond y Share tenía interés

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idea de la cuantiosas utilidades que hacía esta compañía el hecho de que.

al efectuarse la última reorganización social, las acciones preferenciales de

350 dólares había apreciado un 1400%, y fu ron cambiadas por acciones

de 50 dólares.

LOS MONOPOLIOS BAJO LA REVOLUCION DE OCTUBRE

Hasta el día 20 de octubre de 1944, los gobiernos guatemaltecos en manos de dictadores, y las empresas extranjeras asentadas sobre privilegios onerosos para el país, seguía una ruta común de explotación inmisericorde

de los recursos de la nación y de absoluto desprecio a los intereses morales

y materiales de las grandes mayorías; esos gobiernos y esas empresas

eran “compañeros de camino” o, como se dijo durante la administración

Aquella fecha marcó el

cruce de caminos. La plataforma de dignificación nacional y de liberación económica que sustentaba la Revolución de Octubre, adoptada oficialmente por el estado en ejercicio de la soberanía y dentro de normas justicia y equidad, ineludiblemente tenía que incidir con la posición privilegiada y exclusivista de que gozaban los monopolios extranjeros. En 1944 la UFCO, la IRCA y la EE de GSA, disponían de un poder super estatal. En lo político, el dictador de turno estaba al servicio de sus intereses. En lo económico, poseían y controlaban los elementos estratégicos de la vida nacional: muelles, ferrocarriles, comunicaciones telegráficas y

estadounidense de Eisenhower, “buenos socios

telefónicas internacionales, torres inalámbricas, faros costeros, transportes

marítimos, energía eléctrica

oficial hacía imposible cualquier competencia. Así era como podían darse casos de manifiesto abuso del tipo de los siguientes:

La IRCA cargaba al público fletes hasta 20 veces mayores de los que tenía que pagarla UFCO por igual servicio. La empresa ferrocarrilera se resarcía a costa del público de las perdidas que la obligaba a sufrir la UFCO. También resultaban perjudicados los otros accionistas de la IRCA que nunca recibían dividendos (se llevó a cabo por este motivo un juicio Ripley vs. IRCA—UFCO, ante la Corte Suprema del Estado de New York, con

Las concesiones de estas empresas y el favor

el

Juez Hammer). Con el control del transporte ferroviario y marítimo,

la

UFCO fue progresivamente eliminando por estrangulación económica

a

los exportadores y productores independientes de banano, forzándolos

en algunos casos a venderle a cualquier precio sus propiedades, y en otros

a someterse a las condiciones que la empresa estipulaba para comprarles

su producción. Cuando la coacción lo demandaba la UFCO llegaba a suspender el servicio marítimo y las escalas de sus barcos en puertos de Guatemala como medida de coacción para ganar posiciones. Una subsidiaria

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propiedad de la UFCO, la ‘Tropical Radio & Telegrap Company tenía el monopolio de los servicios radiotelefónicos internacionales. Después de las 20 horas, toda Guatemala. inclusive el gobierno, quedaba privado de comunicación telefónica internacional porque así lo disponía la empresa. La Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A., podía imponer a su antojo las

tarifas preferenciales, en violación de disposiciones legales que lo prohibían. En resumen, el desarrollo agrícola e industrial del país se hallaba estancado

y frenado por cl monopolio que estas empresas tenían de los ferrocarriles, de los puertos, de la energía eléctrica, de las comunicaciones, etc. La promulgación de la Constitución de 1945, del Código de Trabajo

y la Ley de Seguridad Social imponía, por primera vez en la historia de

Guatemala, un reajuste de las condiciones de operación de las empresas extranjeras. No solamente hubo falta de cooperación de su parte, sino que se resistieron sistemáticamente a encauzarse dentro de la nueva realidad nacional. La libre sindicalización, los pactos colectivos de trabajo, el reajuste equitativo de salarios, y en general, la humanización de las condiciones laborales en la ciudad y en el campo, habían de ser causa de numerosos conflictos que requerían la intervención gubernativa. Con la terminación, en 1944, de la supeditación de los gobernantes a los intereses de las empresas extranjeras, se puso en evidencia una serie de casos en que éstas faltaban al cumplimientos de la obligaciones contraídas. La acción correctiva del gobierno tuvo necesariamente que ejercerse, dando lugar a otra serie de conflictos con las citadas compañías, acostumbradas a violar las leyes y hacer prácticamente lo que les daba la gana. Los siguientes ejemplos ilustran la naturaleza de estos casos:

La UFCO ocultaba sistemáticamente la cifra reales de exportación de banano (para defraudar al fisco de Guatemala) y el peso de los racimos (para contabilizar utilidades menores que las reales y defraudar al fisco de los Estados Unidos). No fue hasta 1949 que. merced a estudios que tuvo que hacer el Fondo Monetario Internacional, pudo establecerse el ocultamiento de más de la mitad de las exportaciones anuales y una disminución de cerca de un 30% sobre el peso real, por racimo, del banano exportado. La IRGA cobraba, desde 1913, como agente del gobierno. un impuesto de beneficencia sobre los pasajes que vendía al público. jamás entregó a la Tesorería Nacional un sólo centavo por este concepto. En 1953, el monto que retenía la empresa por este concepto era de 4,056,273.61 quetzales (o dólares). Las concesiones obtenidas de los regímenes tiránicos a base de presiones del Departamento de Estado, no la exoneraron —posiblemente por olvido— de impuesto muy importante: sobre Beneficios de Ausentes. Sin embargo, la empresa no la pagó nunca, adeudando por este concepto al Estado, hasta 1953 inclusive, la suma de 11,989,675.H dólares. La EE de GSA dejaba de cumplir constantemente normas legales que la obligaban en

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materia de tarifas, de seguridad de las instalaciones y de aprovechamiento de aguas. A pesar de todas estas circunstancias, de las dificultades inherentes a la divergencia de posiciones entre los gobiernos revolucionarios y las empresas extranjeras, y de los vicios de inconstitucionalidad y de nulidad de que adolecían sus contratos, la política oficial fue sumamente tolerante, ya que nunca llegó a desconocer o impugnar dichos contratos. En los casos de la IRGA y de la EE de GSA, el Estado tuvo que asignarles interventores en algunas ocasiones, para asegurar la constitucionalidad de servicio públicos

en riesgos de suspención por motivo de conflictos laborales. Al proceder así,

se protegían tanto los intereses de esa empresa como los de sus trabajadores

y los del público. La reacción de las compañías extranjera mencionadas, ante la nueva situación creada por el movimiento democrático iniciado en octubre de 1944, careció de la sensatez necesaria para poder acomodarse a

la realidad. No hicieron ningún esfuerzo legal para ajustar su política y sus

operaciones al nuevo orden de cosas. Todo lo contrario: canalizaron todas sus energías hacia la anulación del movimiento revolucionario y de todas sus conquistas por medio de la subversión y de la propaganda pagada para difamar a Guatemala dentro y fuera de sus fronteras. De 1944 a 1954 se produjeron 40 intentos subversivos con participación directa o indirecta de esas empresas, predominantemente de la UFGO. La campaña de prensa, intensificada progresivamente, hallo desde 1945 la tónica que, sobre todo en los Estados Unidos podía impresionar a su pueblo —el pueblo mejor mal informado del mundo—en ese entonces profundamente conmovido por la tensión política internacional e influido seriamente por los “señores de la guerra fría “sobre la probabilidad del estallido de una tercera (lucra Mundial Esta infame propaganda culminó con la etiqueta de “comunista”, que se clavó en la espalda del movimiento nacionalista, así llamo todas y cada una de las actuaciones y conquistas de este movimiento patriótico, y “comunista” éramos según dicha propaganda, todos los hombres que participábamos en él. La política conspirativa y difamatoria de las empresas, en particular la de UFCO, no llegó a constituir hasta 1952 amenaza seria para la subsistencia del movimiento revolucionario, como lo evidencia el fracaso de treinta y tantos conatos de subversión. Sin embargo, en ese año iban a producirse dos hechos, aparentemente inconexos, pero que, conjuntamente, fueron decisivos para que se llegaran a consumar, en 1954, la agresión yanqui contra Guatemala. El primero fue la promulgación de la ley de Reforma Agraría. El segundo a ascensión al poder, en los Estados Unidos, del Partido Republicano, con el general Dwight Eisenhower a la cabeza y con el agrio secretario de Estado John Foster Dulles y su grupo belicista.

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LA REFORMA AGRARIA Y LA UFCO

La constitución de 1945 ordenó la realización de la Reforma Agriarla. En 1949 los Estados Unidos habían planteado este asunto como problema mundial de urgente atención. En 1951, las Naciones Unidas publicaban el resultado de sus investigaciones sobre la materia, señalando a Guatemala como uno de los países crique era más necesaria tal Reforma. El Censo Agropecuario levantado en Guatemala en 1950, puso de relieve la pavorosa situación de tenencia de la tierra: El 70.5% estaba en manos del 2.2% de los propietarios. 51 agricultores (menos de un sexto de 1%) poseían el 13.78% de las tierras. Dentro de éstos una sola empresa, United Fruit Company, tenía el 6.38% del total; casi el doble de lo que cultivan 161,501 agricultores (47.33%) con el 3.46% de las tierras 1 . Exactamente una tercera parte del total de terrenos, propiedad de terratenientes ausentistas, estaba en manos de administradores cuyo número representaba aproximadamente el 1% de total de los agricultores. Si la Revolución de Octubre iba a cumplir con uno de sus objetivos esenciales, como era el de transformar la economía del país en una de tipo capitalista moderno, ineludiblemente tenía que liquidar lo que era la modalidad feudal y colonialista de la explotación de la tierra y terminar con el inhumano sistema de servidumbre que sojuzgaba

a cerca de dos tercios de la población, llevando a cabo la Reforma Agraria.

Sería, sin duda alpina, el paso más revolucionario y de mayor trascendencia nacional en el país.

Meses antes de la promulgación de dicha ley el gran presidente revolucionario e ilustre patriota, coronel Jacobo Arbenz Guzmán me llamó un día a su despacho para comunicarme confidencialmente que había tomado la decisión de promulgar una Ley de Reforma Agraria. que consideraba una medida indispensable de justicia, que permitiera una más equitativa distribución de la tierra. Entre los principales afectados. me dijo, estará la UFCO que posee grandes extensiones de tierra “sin cultivar”, que le fueron regaladas por tiranos antipatriotas a cambio de garantizarles la continuidad del poder Mi emoción no tenía limite. Ahora sí, le dije, creo que comienza la verdadera Revolución de Octubre. Me dio una copia para que la estudiara

y le diera mi opinión cuanto antes. Luego me explico que la aplicación

de la próxima ley a la UFCO iba aumentar la tensión entre nuestro país

y los Estados Unidos y me preguntó si yo estaría dispuesto a defender

los derechos de Guatemala en las propias entrañas del monstruo: en Washington. A mi respuesta afirmativa y jubilosa, siguió mi inmediato nombramiento como embajador plenipotenciario de Guatemala ante los Estados Unidos, ante la Organización de los Estados Americanos (OEA)

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y como presidente de nuestra delegación a las Naciones Unidas para los

períodos 1952-1953. 1953-1954, pues el coronel Arbenz deseaba absoluta unidad en los tres cargos. Tan sólo el anunció de que implantarían la

Reforma Agraria creó notoria inquietud entre las fuerzas reaccionarias

y los grandes latifundistas feudales como la United Fruit Company. Por

todos los medios trataron de obstaculizar o desvirtuar la formulación de la ley respectiva. La tildaron de atentatoria contra el derecho de propiedad y desde luego de “comunista”, a pesar de que era indiscutible que, al crear una clase campesina, de propietarios, la Reforma Agraria eliminaría de hecho la formación por su causa de un proletariado del campo. indispensable para la operación del sistema comunista. Contra todos los obstáculos, el gobierno cumplió con el histórico deber de llevar a la realidad aquel acto impostergable de justicia social, imperativo constitucional e importante objetivo de la revolución.

El 17 de junio de 1952, el congreso nacional aprobó la iniciativa del Poder Ejecutivo y decretó la ley de Reforma Agraria (Decreto 900). Por su significación y contenido, ameritan transcribirse los siguientes elementos del mencionado decreto:

Uno de los objetivos fundamentales de la Revolución de Octubre es la necesidad de realizar un cambio sustancial en las relaciones de propiedad y en las formas de explotación de la tierra como una medida para superar el atraso económico de Guatemala y mejorar sensiblemente el nivel de vida

la concentración de las tierras en

de las grandes masas de la población

pocas manos, no sólo desvirtúa la función social de la propiedad , si no que produce una desproporción considerable entre los muchos campesinos que no la poseen, no obstante su capacidad para hacerla producir, y unos pocos terratenientes que la poseen en cantidades desmedidas, sin cultivarla en

conforme

toda su extensión o en proporción que justifique su tenencia

al artículo 90 de la Constitución, el estado reconoce la existencia de la propiedad privada y la garantiza como función social, sin más limitaciones

que las determinadas en la ley por motivo de necesidad o utilidad publicas

o de interés nacional;

la Reforma Agraria de la Revolución de Octubre

tiene por objeto liquidar la propiedad feudal en el campo y las relaciones de producción que la originan, para desarrollar la forma de explotación

y métodos capitalistas de producción en la agricultura y preparar el

Quedan abolidas toda

camino para la industrialización de Guatemala

las formas de servidumbre y esclavitud, y por consiguiente prohibidas las prestaciones personales gratuitas de los campesinos, mozos colonos y

trabajadores agrícolas, el pago en trabajo del arrendamiento de las tierras

y los repartimientos de indígenas, cualquiera que sea la forma en que subsistan.

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Son objetivos esenciales que la Reforma Agraria debe realizar: a) De desarrollar la economía capitalista campesina y la economía capitalista de la agricultura en general; b) Dotar de tierras a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas que no la poseen, o que poseen muy poca; c) Facilitar la inversión de nuevos capitales en la agricultura mediante el arrendamiento capitalista de la tierra nacionalizada; d) Introducir nuevas formas de cultivo, dotando, en especial, a los campesinos menos pudientes,

con ganado de laboreo, fertilizantes, semillas y asistencia técnicas necesarias;

y e) incrementar el crédito agrícola para todos los campesino y agricultores capitalistas en general. El departamento Agrario Nacional también podrá otorgar en

propiedad parcelas a los campesinos, mozos colonos y trabajadores agrícolas. hasta extenciones no mayor de 17,468,460, hectáreas, equivalentes a 25 manzanas (44.3 acres), pero en este caso la expropiación se hará en favor de

los beneficiados y no en beneficio de la nación

La expropiación a que se

refiere la presente ley de interés social se consumará previa indemnización, cuyo importe será cubierto con Bonos de la Reforma Agraria redimibles

El monto de la indemnización se fijara

en la forma que determine la ley

con base en la declaración de la matrícula fiscal de bienes rústicos, tal como se encuentre al 9 de mayo de 1952, y se pagara proporcionalmente a la extensión de tierra expropiada

La Reforma Agraria afectaba únicamente las tierras ociosas, con la exclusión de propiedades menores de 270,754,086 hectáreas (384

manzanas o 680 acres) que estuvieran cultivadas en sus dos terceras partes

o

más y de propiedades menores de 90.251,362 hectáreas (128 manzanas

o

226.7 acres) en cualquier estado que se hallaran. El mayor terrateniente

del país, la United Fruit Company tenía la mayor extensión de tierras ociosas, en toda la república, cerca de 400 mil acres (aproximadamente una 175 mil hectáreas), que nunca habían sido cultivadas, substraídas al esfuerzo de la producción nacional. Antes de explicar los problemas que confrontó el gobierno revolucionario del coronel Jacobo Arbenz Guzmán con motivo de la aplicación de la Ley de Reforma Agraria a nacionales y extranjeros, se impone recordar el panorama existente en esa época en el campo internacional, para una mejor compresión de la lucha desigual a la que tuvo que enfrentarse.

PRESENCIA Y OCASO DE LA “BUENA VECINDAD”

No se debe olvidar que cuando se produjo en Guatemala la Revolución de Octubre (1944). desangraba el mundo la segunda Guerra. Dentro de los horrores de la tragedia, cl Presidente Franklin Delano Roosevelt, había usado una táctica política que, a través del tiempo transcurrido, se

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descubre que fue una estrategia más del mañoso imperialismo: con sus solemnes promesas había llenado de esperanza a los pueblos de la Tierra:

esperanzas de fraternidad universal, de libertad de opresión, miseria y temor; de que particularmente en este hemisferio “no habría naciones de primera y segunda dase”, sino que todas serían iguales. En una palabra, ofrecía cumplir con los principios esenciales del derecho internacional que han adquirido carta de naturaleza en múltiples tratados, instrumentos jurídicos y convenciones sobre la igualdad jurídica de los Estados. Aunque en el fondo estas declaraciones no fueran a cumplirse nunca, la mayoría de los países, de buena fe, tomában las como una esperanza y una promesa de posibles y positivos cambios. En realidad tales esperanzas caían en el plano de la ingenuidad. La experiencia nos a demostrado que la acción del imperialismo es una, aún al margen del partido que ocupe el poder de los Estados Unidos. La política bipartidista en que se basa el sistema de esa nación, hace cómplices a republicanos y a demócratas de todas iniquidades y atropellos que han cometido y siguen realizando en tantas partes del mundo, y en especial contra nuestra naciones. Podría resumirse esa política bipartidistas en el refrán popular de “tan malo el pinto como el colorado ” Fue el gobierno del Presidente Roosevelt uno de los primeros en reconocer la Junta Revolucionaria de Gobierno, y es posible que por las

ingentes ocupaciones que por la conflagración mundial que absorbían todo su tiempo, la Revolución de Octubre haya podido sobrevivir y superar los constantes embates que desde el primer día se pusieron en movimiento para destruirla. Durante la administración de ‘Rutilan empezó a diluirse la afectiva “Buena Vecindad”, Rooseveltiana. El Partido Republicano había recuperado ascendiente en el Congreso de los Estados Unidos y obstaculizaba la obra del ejecutivo. Ganaron terreno los “Grupos depresión”, dueños de congresistas y manipuladores de influencias. El famoso punto de IV, se convirtió en arma de regateo para conseguir alianza. Fieles

a su sistema político, era bipartidista la formulación de la política de

internacional (John Fotster Dulles fungía entonces como consejero de el

Departamento de Estado, redactaba tratados e intervenía en numerosos

aspectos en la política exterior). Sin embargo. la actuación del secretario de estado Dean Acheson llegó a verse mediatizada por la enconada c injusta campaña enderezada contra él por sectores del Partido Republicano. Aún más: El propio presidente Truman se enfrentaba a una violenta oposición del Poder Legislativo en la lucha que, con un gran paralelismo con la que

la Revolución de Octubre llevaba a cabo en Guatemala, había emprendido

contra el monopolio de Energía Eléctrica en los Estados Unidos y contra el cartel petrolero internacional. También, como iba a suceder en Guatemala, llegaría el momento en que el Partido Republicano lograría nulificar

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radicalmente la acción antimonopolista del presidente Truman. y que

unto su administración como la de Franklin Delano Roosevelt recibieron

la etiqueta de “Comunistas” Elementos destacados del Partido Republicano

se referían a estas dos administraciones demócratas como las de los “ Veinte Años de Traición”, y Mr. Dulles la llamaría la “Era de Stalin”

En 1947, un amigo del Presidente Truman, Richard C. Patterson, fungía como embajador de los Estados Unido de Guatemala. De temperamento despótico y arbitrario pronto se identificó con la UFCO

y con la reacción nacional. En su insolencia de clásico yanqui, llegó en

una ocasión a decirle en una entrevista al presidente Arévalo: “A mí no me gustan los funcionarios Zutano y Mengano, y vengo a pedirle que los destituya”. Inmediatamente fue declarado persona no grata. Aunque el Departamento de Estado bajo Acheson llegó a impresionarse por la propaganda adversa

que efectuaba la UFCO contra Guatemala, las relaciones se mantuvieron en un plan correcto, si bien tibio. Ya desde 1949 no se autorizaba la venta de equipo militar a Guatemala, aduciendo el Departamento de Estado que esta restricción obedecía la Ley de Ayuda Mutua para la defensa (Ley Pública 621), en cuanto prescribía que antes de autorizar la venta

o traspaso de material bélico, el gobierno de los Estados Unidos debe

asegurarse de que el otro país participa con aquél en un convenio regional

y defensa colectiva. Guatemala no tenía convenio bilateral de defensa con

los Estados Unidos, ni formaba parte, ni quiso hacerlo durante la década

revolucionaria del llamado Tratado del Río. Cuando el 17 de junio de 1952

el Congreso Nacional aprobó la Ley de Reforma Agraria, yo me hallaba

en Washington y presenté mis canas credenciales al presidente Harry Truman. Mis entrevistas con él y otros funcionarios del Departamento de Estado, fueron aún cordiales; las tierras de la UFCO aún no habían sido expropiadas En enero de 1953 la administración de los Estados Unidos sufrió un cambio que resultó catastrófico para toda América Latina. Los pueblos se

estremecieron ante el temido ascenso del Partido Republicano símbolo de la “mala vecindad”, expresada, para agravio de América, en múltiples atropellos

e intervenciones constantes, sintetizada en la política de big stick y en la

“Diplomacia del Dólar”, característica de la acción de procaz y obscena del imperialismo. La cabeza visible de la nueva administración republicana

fueron: el presidente general Dwight Eisenhower, el viceprecidente Richard Nixon; el secretario de estado John Foster Dulles y el jefe de la CIA, su hermano Allan Dulles. Los dos poderosos hermanos Dulles era miembro de las firmas de abogados Sullivan y Cronwell, de New York, apoderados de la United Fruit Company desde hacía muchísimos años. El propio John Foster Dulles había redactado los contratos de 1930 y 1936 entre la UFCO

y el régimen de Ubico. A la subsecretaría de asuntos interamericanos, fue

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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nombrado John Moore Cabot. Como jefe de la delegación permanente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, fue designado su primo Henry Cabot Lodge ambos miembros de los Cabot, de Boston, donde está la sede del imperio del banano, y la familia Cabot ha estado desde hace muchísimo tiempo ligado íntimamente a los intereses de la UFCO. En

Boston hay un dicho popular a propósito de estas familias: “los Lodge sólo ”

A este respecto no era para

nosotros un enigma preguntarnos a quién le hablarían ahora los Cabot Lodge; naturalmente, a la UFCO

era

muy difícil para la revolución guatemalteca llenar sus patrióticos objetivos nacionalistas que estaban empeñados en realizar; el acrecentamiento y el respeto absoluto de las libertades democráticas; la elevación del nivel de la vida de los guatemaltecos mediante la transformación de una economía semifeudal y semicolonial en una moderna economía capitalista: y llevar adelante la defensa de la soberanía y la independencia nacionales. Sin embargo, Guatemala no se arredró y puso en marcha su acción revolucionaria.

le hablan a los Cabot, y los Cabot sólo a Dios

Frente a semejante equipo, “Dios los cría y el diablo los junta

EXPROPIACION DE LA UFCO

Era inevitable que la aplicación de la Reforma Agraria afectara la UFCO así como a los demás latifundistas, nacionales y extranjeros sin discriminación alguna para nadie. En marzo de 1953 se expropiaron a

la UFCO en la zona del Pacífico (Tiquisate), 219,159.96 acres de tierras

ociosas (incultas) pagándosele en compensación 627,572.82 quetzales (o

dólares) en bonos de la Reforma Agraria. En febrero de 1954 se expropiaron

a la misma compañía 173,790.47 acres, también de tierras incultas, en

las zonas del Atlántico (bananera), pagándosele en compensación en bonos de la Reforma Agraria 557,542.88 quetzales (o dólares). Total de lo

expropiado 392,950.42 acres; total pagado, en bonos de Reforma Agraria; 1,185,115.70 quetzales (o dólares).

Teniendo presente que el estado de la tierras expropiadas de la UFCO era el de tierras incultas, no mejoradas desde su adquisición, razonable admitir que su valor en inventario era más o menos similar para la UFCO

a lo que le había costado originalmente. Corno se ha descrito antes, en

la zona del Pacífico la compañía pagó por 181,878 acres (en lo que sí se incluían mejoras y edificios), la suma de 269,607 39 dólares, o sea un promedio aproximado por acre de 1.48 dólares. La compensación pagada por el gobierno de Guatemala alcanzó el doble: 2.86 quetzales (o dólares) por acre. Respecto a lo expropiado en al zona del Atlántico (Bananera), la compensación que le pagó el gobierno e mucho más elocuente: la UFCO

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Tomo II

obtuvo regaladas esas posesiones. es decir gratis, sin embargo el gobierno, en aplicación de la compensación ordenada por la Reforma Agraria, le pagó aproximadamente Q.3.21 quetzales (o dólares) por acre, reincorporando así al patrimonio nacional esas tierras que un gobierno antipatriótico le había regalado a la UFCO años atrás. ¿En qué se basó el gobierno para pagar tan buenos precios por sus tierras a la UFCO?. Sencillamente acató las disposiciones de la Ley de Reforma Agraria, que prescribía que debía palparse en compensación por tierras ociosas expropiadas el mismo valor en que las propiedades estuvieran declaradas por sus dueños para el pago del impuesto territorial (del 3 por millar anual). Conviene tomar muy en cuenta que las declaraciones mencionadas eran hechas por los causantes del impuesto. a su árbitro: eran ellos quienes fijaban el valor declarado de sus bienes. Debe considerarse entonces que la compensación prevista por la ley de Reforma Agraria sobre esta base, era equitativa y que si en algunos casos el declararme había declarado su propiedad a un valor interior al real, necesariamente lo había hecho con intenciones dolosas, y había defraudado al fisco desde la fecha de tal declaración del valor. Así, en estos casos, y sin que se hubiera previsto expresamente, la aplicación de la Ley de Reforma Agraria, resultaba una justiciera sanción. El Departamento de Estado, 21 días después de la primera expropiación de la UFCO, elevaba su protesta (25 de marzo de 1953), ante el gobierno de Guatemala. Decían entre otras cosas que “Que el gobierno de los Estados Unidos veía con preocupación la manera en que la Ley de la Reforma Agraria de Guatemala a sido aplicada a las propiedades de la United Fruit Company en Guatemala”, y de modo negativo expresaba la duda del gobierno estadounidense sobre las intenciones del gobierno guatemalteco al aplicar dicha ley “en tal firma que haga imposible la continuación de las operaciones de la United Fruit Company” El gobierno de Guatemala tenía que dar una respuesta inmediata a la representación hecha por el gobierno de los Estados Unidos, donde dejara inequivocamente planteada, de una vez por todas, su clara y decidida posición. En mi calidad de embajador ante la Casa Blanca y en nombre del gobierno de Guatemala, 26 de junio de 1953 di en esa oportunidad explicaciones satisfactorias sobre el asunto, en los siguientes términos:

Pro-memoria de la embajada de Guatemala en los listados Unidos el Departamento de Estado, 26 de junio de 195.3. En relación con la exposición del 25 de marzo del corriente año del secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos, respecto a la aplicación de la ley de Reforma Agraria en el caso de la Compañía Agrícola de

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Guatemala (Empresa a la que indudablemente desea referirse el secretario de Estado adjunto, cuando menciona en su exposición a la United Fruit Company, de la que es beneficiario un grupo numeroso de ciudadanos estadounidenses)

el embajador de Guatemala manifiesta que:

El gobierno de Guatemala deplora el hecho de la aplicación de una

ley de carácter general en el territorio de la república —como lo es la Ley de Reforma Agraria (decreto 900 del Congreso de la República) — haya sido objeto

de preocupación para el gobierno de los Estados Unidos, por la circunstancia de

que en las tierras ociosas, afectadas por dicha ley, se encuentren las que poseían en esa forma en la zona de Tiquisate, la compañía agrícola de Guatemala. Sin embargo tiene la confianza que tal preocupación, no ha de subsistir una vez se examine más amplia y objetivamente la situación, con este propósito informativo, y con el más alto y amistoso espíritu, se hacen las siguientes

observaciones:

La ley de Reforma Agraria (decreto 900 del Congreso de la República) es una ley de carácter general, aplicado por igual a personas naturales o jurídicas —Nacionales o extranjeras— que posean bienes rurales en el territorio nacional. Su aplicación constituye un acto de indeclinable soberanía, por lo cual el gobierno de Guatemala no podría considerar ahora, ni en el futuro, la posibilidad de convenir ese asunto en materia de discusión nacional. Las tenencias de la compañía agrícola de Guatemala en la zona de Tiquisate que afectó la Ley de Reforma Agraria, eran tierras improductivas

y ociosas que no reportaba ningún beneficio real a la compañía ni a sus

accionistas. En contraste, ese estado de permanente improductividad estaba causando hondo perjuicio al pueblo y a la economía nacional al impedir que la explotación provechosa de esas tierras contribuyeran al incremento de la producción y a la elevación del nivel de vida y de los guatemaltecos. La Ley de Reforma Agraria se está aplicando en Guatemala sin discriminación de ninguna especie, tanto a nacionales como a extranjeros. Los guatemaltecos están cumpliendo con las entregas de sus tierras afectables,

y los extranjeros deben sujetarse en igual forma a las disposiciones del Decreto

900, así como a todas las otras leyes del país. El gobierno de conformidad con la legislación vigente, esta en la imposibilidad de hacer excepciones en esta materia en favor de personas o entidad alguna, nacional o extrajera. 2 La ley de Reforma agraria se seguirá aplicando en Guatemala con este mismo criterio, que es el único legal y equitativo, para establecer la afectabilidad de las tierras, su expropiación y forma de pago, tal como lo dispone el decreto 900 del Congreso de la República.

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Tomo II

Por las razones precedentes, el gobierno de Guatemala, no está en posibilidad de hacer discriminación en favor de las compañías agrícolas de Guatemala en cuanto a la firma de pago prescrita en el referido decreto 900. El gobierno de Guatemala estima que no podría discutir a fondo en esta ocasión las incidencias de problemas técnico-agrícolas como el del “mal de Panamá”, tanto por que esto requeriría el previo concurso de técnicos caracterizados, como por que el asunto es ajeno a la materia, espíritu y finalidades de la ley de Reforma Agraria. En realidad, esta hubiera resultado inoperante si hubiera pretendido prever y cubrir contingencias de esa naturaleza no sólo en lo que respecta al cultivo del banano, sino —como hubiera sido ineludible— en lo que se relaciona con el cultivo del café; caña, algodón, trigo y demás productos agrícolas nacionales. La compañía agrícola de Guatemala se encuentra en igual o mejor situación que los demás agricultores nacionales —inclusive los beneficiarios de la Reforma Agraria— en cuanto a las consecuencias indirectas que en esta materia —contingencias y riesgos de

cultivos—pudieran derivarse de la aplicación de la ley. Con referencia especifica

al problema del “mal de Panamá”, conviene tener presente que es sabido que ya

se han puesto en práctica procedimientos eficaces para controlar su propagación

y aún para erradicar la enfermedad, de manera que esta no tiene al presente la

naturaleza y proporciones señaladas en la exposición del secretario de Estado adjunto. La hipótesis de que ase mal se intensificará, tampoco podría justificar el mantenimiento de tierras ociosas por más de 22 años, como es el caso de las tierras legítimamente expropiadas a la Compañía Agrícola de Guatemala.

En conclusión, la Compañía Agrícola de Guatemala conserva en su poder extensiones razonablemente suficientes para continuar con provecho sus actividades agrícolas, aumentar sus cultivos y rotar tierras en caso o en previsión de enfermedades, sin que pueda vislumbrar en este sentido peligro alguno para la continuación de sus operaciones ni para el desarrollo lógico económico —y suficiente— de sus negocios. Es la intención del gobierno de Guatemala al aplicar la ley de la Reforma Agraria; que todo el pueblo reciba, entre otros muchos beneficios, los que se derivan del aumento de la producción agrícola y de la consiguiente elevación del nivel de vida, y que, a! realizarse una más justa distribución de la tierra laborable, cumpla esta ron la función social que exige de la propiedad la Constitución de la república. La política del gobierno de Guatemala en esta materia -efectividad de la fruían social de la propiedad, aumento de la producción y elevación del nivel de vida de la población—coincide en un todo con la política declarada de las Naciones Unidas en lo que atañe al problema de países de economía insuficientemente desarrollada. Reconoce esa política de las Naciones Unidas de la necesidad de estimular a los países insuficientemente desarrollados en el debido aprovechamiento y explotación de sus riquezas y recursos naturales: proclama

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que el desarrollo económico de esos mismos países constituye uno de los requisitos fundamentales para el fortalecimiento de la paz universal, y afirma que el derecho de los pueblos a disponer libremente de sus riquezas y recursos naturales,

y a explotarlos, es inherente a su soberanía y conforme con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

La resolución 639 (VII), de 21 de diciembre de 1952, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, al mismo tiempo que reafirma estos postulados esenciales, recomienda “a todos los estados miembros que se abstengan de adoptar medidas directas e indirectas para impedir que cualquier Estado ejerza su soberanía sobre sus recursos naturales”. Al recordar estas disposiciones en las Naciones Unidas, el gobierno de Guatemala a tomado muy en cuenta otro párrafo de la misma resolución en que se recomienda a los estados que, siempre que consideren conveniente para

su progreso y su desarrollo económico ejercer el derecho a disponer libremente de

sus riquezas y recursos naturales y explotarlos “tengan debidamente en cuenta, en b ruma compatible con su soberanía, la necesidad de mantener tanto la afluencia de capital en condiciones de seguridad, como la confianza mutua

y la cooperación económica entre las naciones. El gobierno de Guatemala

brinda ampliamente la garantía y la protección de las leyes a las compañías inversionistas extranjeras que operan o deseen operar dentro del territorio nacional siempre que a su vez presten real e irrestricta observancia a dichas leyes nacionales. Reconoce el gobierno de Guatemala a este respecto que, desafortunadamente, Ira cundido en el exterior una impresión equivocada y desfavorable de su actitud; pero tiene pruebas fehacientes de que esta impresión ha sido creada deliberadamente por medio de una campaña sistemática llevada

a cabo por intereses privilegiados que persisten en conservar friera de la realidad actual, su estructura colonial.

El gobierno de Guatemala abriga la esperanza de que la consideración de los puntos arriba expuestos permite al gobierno de los Estados Unidos clarificar su criterio, apreciando debidamente la legitimidad en la conducta del gobierno de Guatemala al expropiar tierras de la Compañía Agrícola de Guatemala y pagarle en bonos la indemnización correspondiente, como un acto de plena soberanía nacional enteramente conforme a la Constitución de la República y demás leyes vigentes en el país. Es preciso aclarar que la indemnización por esas tierras expropiadas se ha fiado con entera justicia, ya que se hizo por momo en que la propia compañía ha estimado el valor de sus propiedades mediante la declaración fiscal hecha de manera voluntaria y unilateral para el propietario, y aceptada por el Estado, no sería justo ni legal que el estado diera a tales propiedades una estimación superior a la que la propia compañía les ha dado, y que ha servido de base para el pago de los impuestos fiscales. De lo contrario, habría que admitir que ha habido un fraude al fisco guatemalteco por parte de la compañía.

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Tomo II

Finalmente, el gobierno de Guatemala, al interpretar y aplicar la legislación nacional, no tiene ni ha tenido la intención de tomar medida discriminatoria alguna que haga imposible la continuación de operaciones en Guatemala de cualquier compañía extranjera o de cualquier otra empresa comercial o agrícola. Washington D.C., 26 de junio de 1953. Núm. 596. Cuando a la mañana de otro día me presenté en la oficina del secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos, John Moors Cabot, en el edificio del Departamento de Estado, lo encontré acompañado de uno de sus más agresivos colaboradores. Thomas Mann. Cabot me había pedido asistir para cambiar impresiones sobre el problema de la UFCO. Después de los saludos de rigor, la conversación giró, por parte de él, sobre los elementos esenciales expuestos por mí en la Pro—memoria transcrita. En un momento dado. el impulsivo Mann perdió la paciencia y comenzó a hablar

casi a gritos sobre “la improcedencia de la actitud del gobierno guatemalteco contra la UFCO”. En una ocasión dio un puñetazo en el brazo de la silla, momento que aproveché para llamarle la atención por su impertinencia

y dar por terminada la entrevista. Cabot intervino para que no fuera así y Mann se disculpó, pero ya no había más que hablar esa vez. A pesar de la inequívoca claridad con que el gobierno de Guatemala dejó fijada su posición frente las gestiones del Departamento de Estado

en pro de la United Fruit Company, el departamento insistió en llevar al plano internacional la discusión de un asunto de la exclusiva jurisdicción interna de Guatemala. Finalmente, el 20 de abril de 1953, el Departamento de Estado, en nombre de la UFCO presentó reclamación formal contra el gobierno de Guatemala por la expropiación (que ya había sido pagada) de

la tierra de esa compañía en la zona del Pacífico (Tiquisate), por la cantidad

de (15,854,849 millones de dólares).

Aunque lo hubiera querido, el gobierno de Guatemala se hallaba en

la imposibilidad de entrar siquiera a considerar la desorbitada reclamación

de la UFCO, porque la posición adoptada desde un principio no era caprichosa, si no que estaba determinada por imperativos de orden legal. En tal virtud, el gobierno se vio obligado a rechazar (24 de mayo de 1954) terminantemente la infundada reclamación de la UFCO, presentada por el Departamento de Estado. Oportunamente se comprobará el impacto que causó en los personeros de la UFCO la justa y firme posición de Guatemala al extremo de que pocos días después de haberla recibido desencadenaron la agresión armada.

CAPITULO XXXIII

EFECTOS DE LA CRISIS EN GUATEMALA (1929-1933 )

Mayra Valladares

En este capítulo se hará un análisis de los efectos económicos, políticos

y sociales que la crisis capitalista de 1929-1933 produjo en Guatemala

y de las medidas tomad-as por el gobierno ubiquista que, a pesar de ser una prolongación de los gobiernos liberales desde 1871, tuvo sus propias características. La estructura agraria guatemalteca en 1929 es resultado de los procesos de concentración agraria iniciados desde el siglo XVI y reforzados por

el violento proceso de concentración de la tierra llevada a cabo por los

regímenes liberales desde 1871 hasta 1920, respondiendo a los intereses de la oligarquía agroexportadora que va a radicalizar las diferencias económicas entre los grandes latifundistas y los que tienen tierras en poca proporción.

De acuerdo a las estadísticas proporcionadas por el censo de 1950, la tierra en Guatemala se encuentra distribuida así:

El 2.1% de propietarios poseen el 72.2% de la tierra, en tanto que el 97.9% posee nada más el 27.8% de ésta. El 2.1% de propietarios poseen fincas de diferentes proporciones que van de 1 a 200 caballerías, distribuidas así:

de 1 a 10 caballerías

6,488 fincas

de 10 a 20 caballerías

569 fincas

20

Tomo II

Constituyendo el 31.4% de la tierra:

de 20 a 50 caballerías

358 tincas

de 50 a 100 caballerías

104 fincas

de 100 a 200 caballerías

32 fincas

de 200 a más caballerías

22 fincas

O sea que 516 fincas poseen el 40.8%de la tierra. Estos propietarios

utilizan entre el 35% y 40% de ésta, y orientan su producción hacia la exportación, controlando casi el 95% de la misma.

En el extremo opuesto se sitúan las micro—parcelas (76.2% propietarios) y los pequeños propietarios (21.7%) quc juntos poseen el 27.8% de la tierra, utilizan los primeros el 100% de sus propiedades agrarias y los segundos entre el 50% y 80% de la tierra. Ambos orientan su producción fundamentalmente al consumo interno. Con estas estadísticas presentadas, sobresale el hecho en la desigual distribución de la tierra, en donde radica fundamentalmente el poder económico de la oligarquía terrateniente que logra detentar el poder hasta mediados de este siglo (XX), regidos por los principios planteados en la reforma liberal.

El hecho de que la economía de Guatemala depende de la venta del

café al mercado externo, la crisis económica a nivel mundial tuvo fuertes repercusiones internas que se hicieron sentir en el último año de gobierno de Chacón y durante todo el período de Ubico. La crisis económica hizo tambalear el sistema y éste logra sobrevivir gracias a la implantación de una férrea dictadura, con Ubico a la cabeza.

Guatemala atraviesa la primera crisis cafetalera en 1897, al bajar los precios del café en el mercado mundial por la gran producción de café brasileño. que aumentó en más del 50% su cosecha exportable e hizo que el precio del café estuviera a menos de la mitad del nivel que prevalecía en 1890. “Como consecuencia de la crisis la composición interna de la oligarquía cafetalera varió un tanto, ya que muchas fincas rayeron en manos de acreedores extranjeros que con el tiempo se convinieron en los famosos cafetaleros alemanes instalados en el país”. 3

Al rededor de 1913, los alemanes poseían 170 fincas, en comparación

de las 1657 fincas cafetaleras que están en manos de la oligarquía agroexportadora. Las primeras eran las más grandes y desarrolladas, producían 358 mil quintales de café frente a 525 mil quintales que en total producían las fincas guatemaltecas. En esto se puede ver que con

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sólo el 10% de las finca, los alemanes producían casi dos tercios de lo que producían los guatemaltecos. En 1909 se normalizan las exportaciones, sin embargo, a pesar de la penosa situación atravesada, la oligarquía agroexportadora no aprovecha la época de bonanza para introducir cambios en la estructura económica, al contrario, se da la tendencia de consumir y atesorar. Los altos precios del café no significaron elevar el nivel de vida del productor directo, ni modernización de instalaciones ni aumento de la actividad comercial. Los grupos liberales impulsores del progreso económico 50 años después de la toma del poder político se convierten paulatinamente en obstáculos del desarrollo. Para las elecciones de Presidente en 1926, en sustitución de José María Orellana, aparecen dos candidatos: Lázaro Chacón , apoyado por el Partido Liberal que había mantenido la hegemonía política desde 1871 y Jorge Ubico, apoyado por el Partido Progresista, que participaba por primera vez en política, que representaba una fracción de la clase dominante, surgida en el seno de la Asamblea Legislativa que rechazaba la permanencia en el gobierno de ciertas persona que se habían enriquecido a través de medios ilícitos. Su plataforma política se basaba en el “Compromiso de laborar dentro del campo del derecho para obtener la inmediata reforma de nuestra constitución, el imperio de la justicia y la honradez administrativa”. 4 A pesar que esta última candidatura representaba una alternativa salvadora, ya que los últimos gobiernos liberales estaban muy desacreditados por su corrupción administrativa, “miles y miles de votos aparecían en los tableros anunciando el sufragio. En los departamentos parecían multiplicarse los habitantes sólo con el objeto de dar un voto por el ajo- aunado miliciano”. 5 o sea que hubo más votos que personas registradas en las diferentes regiones del país, lo que permitió el triunfo del candidato oficial, quien toma posesión el 5 de diciembre de 1926. Los primeros años del gobierno de Chacón se distinguieron por su tolerancia, no se registraron casos de desterrados, ni persecuciones políticas, se respetó la libertad de imprenta. Cumpliendo con uno de los puntos de su programa de gobierno, en el cual estipulaba reformas a la constitución, disuelve a la Asamblea Legislativa el 31 de mayo de 1927, reasumiendo sus funciones en diciembre del mismo año. Durante el gobierno de Chacón se realizarán importantes contratos con compañías norteamericanas, buscando el respaldo económico y político

4 Martínez Nolasco, G.: El movimiento armado de diciembre. Tipografía Nacional. 1932. Pág.

16.

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Tomo II

de estos grandes consorcios norteamericanos, como lo era la UFCO. La

Asamblea Constituyente aprueba el 2 de mayo de 1927, a través del Decreto N° 1499 el contrato que había celebrado el Ejecutivo y la UFCO el 17 de noviembre de 1924, por medio del cual se arrendaban a dicha compañía por

el período de 25 años, los terrenos situados a cada margen del río Motagua,

desde la desembocadura hasta el puente El Rico (Lo Amates) a cambio de

$ 14,000 anuales, y $ 12.00 por cada árbol de caoba o cedro que corte al

hacer el desmonte. Además se le da derecho a construir línea de ferrocarril para sus operaciones agrícolas y la construcción del puerto en el Golfo de Amatique para facilidad de exportar los productos agrícolas. 6 El 20 de febrero de 1928, el gobierno autoriza a operar en el país a la Compañía Agrícola de Guatemala, subsidiaria de la UFCO, para que realice negocios en el país, “el 24 de mayo de 1930, la Compañía se obliga a construir un puerto en el Pacífico con capacidad de recibir dos embarcaciones y la construcción de vía férrea para conectarlo con la de la IRCA, dotarlo de un faro y una estación inalámbrica, sanearlo, construir una escuela y otras cosas más. Este contrato tendrá una duración de 50 años al cabo de los cuales queda a favor de la República el puerto con todas sus mejoras materiales”. 7 El gobierno va a ser uno de los principales interesados en la construcción de este puerto y a través de publicaciones en la prensa justifica el contrato aduciendo que, debido a la crisis del café, muchos agricultores se dedicaban a la producción del banano, sobre todo en la costa, sufriendo grandes inconvenientes, debido a las malas instalaciones del Puerto de San José, por los que un nuevo puerto, con instalaciones modernas favorecería

a numerosas personas. 8 Este contrato permitió que la UFCO extendiera sus plantaciones de banano en la costa sur, sobre todo en Tiquisate (Concepción la Grande). Chacón realizó su gestión gubernativa sin mayor problema hasta enero de 1929, año en que aflorara el malestar por la mediocre y corrupta administración. Primero se da un atentado contra la vida del General Chacón, al descubrir en Tierra Colorada, ubicada a pocos kilómetros de la capital y Amatitlán, bombas con carga de dinamita que hubieran estallado al paso de éste. Sin embargo, fueron descubiertas a tiempo, sin causar ningún percance. Los autores de este atentado quedaron en el anonimato, aunque fue un pretexto para la policía realizar una serie de pesquisas a personas no gratas al gobierno. “Al no darse con los efectivos autores, la perspicacia de la gente llegó a creer que se trataba de una máquina infernal falsa. Es, decían

6 Leyes de Guatemala, Tomo 46 1927-1928.

7 Piedra Santa Arandi, Rafael. Op. cit. Pág. 144.

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los escamados guatemaltecos, una bomba hecha por el mismo gobierno para salir de personas quc le vienen haciendo una labor de zapa” 9

En el mismo mes de enero un grupo de oficiales del ejército, Jefes Políticos de algunos Departamentos se levantaron en armas en oposición de su gobierno, “se asegura que casi todos los jefes militares de los sectores de Occidente y del Norte se encontraban de acuerdo a fin de terminar con el gobierno de Chatón”. “Se declara en píc de guerra a los Departamentos de Retalhuleu, Quezaltenango, Suchitepéquez, San Marcos, Totonicapán, Guatemala, Amatilán y Escuintla, lugares donde actúa un grupo revolucionario que atenta contra la paz y el orden del país”. 10

Al jefe político de Quezaltenango, Marciano Casado, el Jefe político

de Mazatenango, Fernando Morales y el Jefe de la Comandancia de Armas Baudilio Santos, se les señala como los dirigentes del movimiento que perseguía su manifiesto “terminar con los robos de la administración y que esto sólo puede obtenerse en virtud de una revolución”. 11 En Quezaltenango se concentró el Cuartel General de la revuelta que se extendió a la torna de las guarniciones de Mazatenango y Retalhuleu. El gobierno toma medidas para contrarrestar este movimiento insurreccional, formando contingentes con las llamadas “fuerzas de expedición” que estaban formadas por campesinos traídos del Oriente; sobre todo de Santa Rosa, Zacapa y Chiquimula. Sin embargo, este movimiento fue fácilmente disuelto, alguno de los rebeldes fueron capturados, juzgados y fusilados y otros salen al exilio. El gobierno al tratar de encubrir la verdadera causa de la rebelión de los militares, y guardar “su imagen”, lo van a referir como un incidente entre el Occidente y el Oriente del país.

A pesar de que la crisis mundial que se inicia en 1929, ésta se hace

sentir en Guatemala hasta en 1930, la cual se pone de manifiesto por la estrecha relación que existe en la economía del país y las grandes potencias capitalistas compradoras de nuestro único producto de exportación. De acuerdo a las estadísticas de exportación, en 1929 y 1930 se vendió, tanto como se produjo, sin embargo, se vislumbran períodos críticos a corto plazo por la rebaja de capital extranjero invertido, la disminución de la demanda del café y el descenso persistente de precio del mismo. Este problema no solamente se va afrontar en Guatemala, si no también en otros países sudamericanos, como Brasil y Colombia, países rivales en cuanto encontrar mercado a las cuantiosas cosechas de café. En septiembre de 1930 se realiza una Conferencia Panamericana de Agricultura, en la que el representante

9

Nolasco. Op. cit. Pág. 52.

10

Diario de Centro América del 18 de enero de 1929.

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brasileño Machado, propone la reducción de la producción del café por medio de un convenio internacional para limitar las exportaciones de cada país, tomado como base la producción reciente e impedir de esta manera que el precio del café baje demasiado. 12 Sin embargo, estos países vendieron el café a precios más bajos afectando, por tanto, la venta de nuestro producto. El gobierno realizará gestiones de diferente clase para tratar de reducir los efectos de la crisis y la rebaja de los precios del café, corno solicitar una rebaja en el flete en las exportaciones a las compañías de vapores que operan en el país, obteniéndola por 25 centavos oro por quintal exportado. 13 Así también a través de los Consulados Generales se promovió el consumo del café en el extranjero, sobre todo en Estados Unidos, al inaugurar la llamada “hora del Café” (a las 4:00 de la tarde). Las diferentes compañías de vapores adoptaron tal iniciativa, que sirvió de propaganda para nuestro producto. 14 Por otra parte, existía el criterio que aún en menoscabo de la producción por la baja del precio del café, se debe aumentar o sostener la “buena calidad” del mismo, se habla de “aristocratizarlo” y exaltar su calidad a nivel internacional. 15 “A través de esta crisis, se manifiesta una de las consecuencias negativas de la monoproducción, que se refiere a la pérdida de importancia en términos absolutos y relativos de la agricultura para el mercado interno”. 16 Existe un abandono de importantes cultivos destinados al consumo interno, lo que produce escasez de artículos alimenticios, y un encarecimiento de los mismos, profundizando la dependencia con el mercado exterior. El cónsul de Guatemala en Hamburgo, señor Guillermo Larrave, se refiere al problema en los siguientes términos: “Guatemala es monoproductora, de ahí un estancamiento peligroso y perjudicial. Sólo produce café y lo demás no alcanza ni para subsanar las necesidades locales. En Guatemala se importa harina por millones de dólares, pudiendo las cumbres desde Patzún y Técpán hasta Huehuetenango producir lo suficiente. Además importa maíz, arroz, sal, etc. El agricultor monoproductor tiene forzadamente que enviar sus productos por ferrocarril pagando fletes altos, utiliza antiguos sistemas y no busca el modo que la tierra le produzca más. No ensaya nuevos cultivos y contribuye a la

12 Diario de Centro América. 19 de septiembre de 1930.

13 Diario de Centro América. 14 de septiembre de 1930. Entre 1930—40 los alemanes son los principales exportadores de café, con 63 casas exportadoras, le siguen en importancia los holandeses y los norteamericanos.

14 Diario de Centro América. 27 de febrero y 3 marzo de 1930.

15 Diario de Centro América. 18 de julio de 1930.

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carestía de la vida”. 17 Con relación al comercio, se refiere a la dependencia que tienen los comerciantes guatemaltecos al trabajar con capital ajeno y la crisis a limitado grandemente los créditos a dichas personas. Son pocos los que gozan de crédito sin plazo limitado o en cuenca corriente. La mayoría tiene que ceñirse a cortos plazos que actualmente rigen toda transacción. Sobre la industria, se hace un llamado a los capitalistas, para que busquen en esa actividad económica una nueva fuente de riqueza, ya que las pocas que hay no son factores importantes en la economía. Prevalece el criterio que todo se debe importar y no se repara, por lo que muchas veces nos viene con etiqueta nuestra misma materia prima elaborada. A través de esta información se pone en evidencia el debilitamiento de nuestra economía mono-exportadora, que en su afán de aumentar la producción para cubrir la demanda exterior, descuidó importantes renglones de la economía a tal punto que debe importar granos básicos. Sobre este aspecto, los mismos finqueros solicitan que se promueva el cultivo de maíz nacional, ya que el maíz que tuvieron que importar sobrepasó de los tres dólares el quintal. Esto tiene incidencia directa sobre los costos del café, ya que en las plantaciones se suministra este grano a los jornaleros. Se debe calcular un quintal de café. Si se obtiene el maíz a menor precio, influye en el costo por cada quintal de café. 18 Como última gestión del gobierno de Chacón, a través de la Asamblea Legislativa, se aprueba el decreto N° 1669 el 12 de septiembre de 1930 por un préstamo de dos millones quinientos mil dólares, celebrado con la compañía Sueca de Fósforos de Estocolmo, y la N.V. Financieele Maatchappy Kreuge & Toll de Amsterdam, Holanda con el propósito de proveer créditos a los cafetaleros, resentidos por la baja en el mercado mundial, del precio del café. En medio de esta desesperante situación económica, sorpresivamente el 12 de diciembre de 1930, anuncian los diarios que Baudilio Palma, segundo designado a la Presidencia de la República, había asumido el mando por decisión del Consejo de Ministros en virtud que Chacón se encontraba muy mal de salud. Al día siguiente este nombramiento fue aprobado por la Asamblea Legislativa; sin embargo, el procedimiento utilizado fue viciado. “Inicióse el malestar en el sector más (fuerte del liberalismo que señalaba inconstitucional el nombramiento del Lic. Baudilio Paleta, pues correspondía al Primer Designado : Mauro de León, que ocupaba el Ministerio de Guerra. Esa misma noche,

17 Diario de Centro América. 23 de diciembre de 1929.

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un manifiesto del liberalismo hacía ver el vicio que entrañaba la designación presidencial. Automáticamente, las legiones policíacas se arrojaron contra algunas prominentes figuras liberales entre las que se hallaban el Dr Guillermo Cruz y Licenciados Manrique Ríos y Rodríguez Beteta”. 19 Las fracciones del liberalismo, los federalistas, los independientes y los progresistas se coaligaron e iniciaron un fuerte cuestionamiento al Chaconismo y su corrupta administración, así como la presencia de Baudilio Palma, pariente de Chacón, quien pretendía a través de él, monopolizar el poder con su familia por lo que no reconocerían su designación. La debilidad de Palma se manifestó inmediatamente por la imposibilidad de enfrentar la crisis económica que a cada momento se agudizaba. A pesar de varios intentos de reconciliarse, incluso con el sector más conservador, el 16 de diciembre a través de un movimiento encabezado por Manuel Orellana, jefe del Castillo de Matamoros, cae Palma. La finalidad de este movimiento era de reivindicación de la ley constitutiva de Guatemala, o sea, permitir al Gral. Mauro de León, primer designado de la Presidencia, sustituir transitoriamente al Gral. Chacón. Sin embargo, esto no llega realizarse debido a la muerte del Gral. De León en el levantamiento. Ante esta situación Orellana se cree dueño de la situación e insiste en su designación como Presidente. La Asamblea Legislativa pide opinión médica sobre la posibilidad de que Chacón estuviera capacitado de reasumirla, sin embargo, ate negativa, ya que no había experimentado ninguna mejoría. E117 de diciembre en sesión extraordinaria la Asamblea acepta la renuncia de Palma y la del Ing. Luís Chacón, tercer designado, y nombran Presidente provisional a Manuel Orellana. prestando el juramento obligatorio el mismo día. A pesar de que así legalizó su nombramiento, Orellana no va

a contar con el reconocimiento de su gobierno por parte de los Estados

Unidos y de ningún país centroamericano, ya que por medio del Tratado

de Paz y Amistad se obliga a los gobiernos de Istmo a negar reconocimiento diplomático a cualquier régimen que se hiciera del Poder por medio de un golpe de estado. Orellana intenta justificar la legalidad de movimiento, al considerarlo necesario para reivindicar los principios constitucionales

y por tanto, no viola el tratado centroamericano de 1923, si no que

vino a restaurar el orden. Estas explicaciones fueron inválidas y algunas fracciones del liberalismo tampoco le dieron su apoyo. Durante su corta gestión Orellana logra poner al día los sueldos atrasados de los empleados públicos, aliviando temporalmente las tensiones de los diferentes sectores sociales y las declaraciones de prensa. Orellana dice: “Una vez cortado de raíz el mal de las filtraciones e indebidos manejos de fondos públicos vendrá la segunda parte de la obra, que es la de tratar, a toda costa, de que en todas las

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zonas agrícolas de la república se aumenten los productos de la alimentación nacional, a fin de que no tenga que gastar Guatemala esa absurda suma de cinco o seis millones de dólares anuales en traer del extranjeros los productos que nuestro suelo puede proporcionar en forma tan abundante y en calidad tan excelente como ninguna otra parte del mundo” . 20 La negación pública de reconocimiento de este gobierno por el embajador norteamericano y de cualquier otra persona implicada en el golpe, debilitó fundamentalmente su gestión, por lo que su única alternativa fue retirarse de la presidencia. Obviamente Estados Unidos al retirar su apoyo a Orellana, entraría en el juego político interno e intervendrían en

la selección de un presidente provisional de su confianza, asegurándose que

los orellanistas quedaran excluidos del nuevo gobierno. El 31 de diciembre, se reunió la Asamblea Legislativa en la cual se aceptó la renuncia del Presidente Lázaro Chacón, por su total incapacidad de seguirla ejerciendo

y la de Manuel Orellana, encargado provisional de la misma. En la misma

se dispuso la elección de tres designados a la presidencia, resultado electo el Lic. José María Reina Andrade, Gral. José Reyes y el Cnel. Rodrigo Solórzano, como primero, segundo y terceros designados. 21

El 2 de enero de 1931, es constitucionalmente nombrado Presidente Constitucional, el Lic. Reina Andrade, quien convoca inmediatamente

a elecciones presidenciales para realizarse del 6 al 8 de febrero, lo que

respondía a una estrategia política, ya que el único partido que se beneficiaba con un período tan breve para preparase para las elecciones era el Liberal, que para entonces se había coaligado con el Progresista, y los acontecimientos políticos anteriores había permitido su fortalecimiento interno. Al mismo tiempo evitaría que surgiera una candidatura op ositora. Casi inmediatamente a la publicación de la convocatoria, aparecen campos pagados en los diferentes órganos de prensa en donde el Partido Liberal Progresista presentaba la candidatura de Jorge Ubico, quien virtualmente está solo en la lista de los aspirantes a la presidencia. La propaganda se extiende rápidamente a toda la república y surgen continuamente nuevas organizaciones fantasmas apoyando a Ubico. Las virtudes que se prodigaban al candidato era su energía y capacidad de mando, sobre las cuales ya

había dado muestra en años anteriores, cuando fue nombrado por Estrada Cabrera, Gobernador y Jefe Político de Retalhuleu en donde realizó una gran actividad de pacificación usando métodos violentos en contra de las bandas de ladrones, lo cual le creó una reputación de eficacia y crueldad.

20 Diario de Centro América. 21 de diciembre de 1930.

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Efectivamente los días 6, 7 y 8 de febrero se realizan las elecciones. La Asamblea efectúa el escrutinio el 12 de febrero y el 14 de este mismo mes Ubico toma posesión al cargo de Presidente 22 tras realizar el juramento obligatorio. En el discurso de toma de posesión Ubico anuncia una depuración administrativa y la selección de funcionarios capaces y honorables. Como punto esencial de su programa reconstructivo perseguirá la vagancia, el vicio y la pereza. “Una de las formas hipócritas de la vagancia ha sido entre nosotros el

hábito de ocuparse en la política, con censuras, intrigas y vituperios, tendientes

a desquiciar la obra gubernativa en vez de apoyada con una aceptación discreta

y robustecedora”. 23 La condiciones favorables en las que Ubico logró llegar a la presidencia era una prueba de que éste contaba con el respaldo de la oligarquía terrateniente representada en el partido coligado y además con la aprobación del gobierno norteamericano. De acuerdo a un informe del Embajador Whitehouse en donde deja entrever el apoyo de este país a Ubico, lo expresa

de esta manera: “A pesar de que hay un sólo candidato no existe la menor duda de quc el Gral. es cl escogido por la mayoría de la población de Guatemala. La incapacidad total y la deshonestidad generalizada de la Administración de Chacón han provocado una fuerte reacción favorable al Gral. Ubico que es reconocido generalmente como un hombre de honestidad absoluta inteligente

y hábil, y es considerado el único líder capaz en el momento actual de poder

ordenar en el caos”. 24 El apoyo norteamericano de Ubico no solamente fue por sus cualidades personales, sino también por el contenido de su programa político, basado en la estabilidad, el desarrollo económico, las elecciones y la honestidad por medio de los cuales sus objetivos económicos estaban asegurados.

Una de las formas más usuales de congraciarse los gobiernos liberales con el gobierno norteamericano fue la aceptación de contratos negativos a la economía del país. Ubico, conocedor de que cl respaldo norteamericano es fundamental, desde el primer discurso habla de su deseo de mantener cordiales relaciones con ese país. Esto lo demostrará al probar la Asamblea Legislativa el Decreto N° 1736 del 30 de mayo de 1931, el contrato para la construcción de un puerto de servicio público en la costa del Pacífico

22 Constitucionalmente la toma de poder se debía realizar en marzo, sin embargo, existía interés de la oligarquía en establecer un gobierno contitucional.

23 Diario de Centro América. 14 de febrero de 1931.

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celebrado entre el Poder Ejecutivo y la Compañía Agrícola de Guatemala con fecha 9 de diciembre del año próximo pasado, durante el gobierno de Lázaro Chacón y sobre el cual ya se hizo referencia anteriormente. Luego, 10 de marzo de 1936, el presidente acepta modificar el contrato celebrado el 7 de noviembre de 1924 por los secretarios de Estado en los despachos de Hacienda y Crédito Público y de Fomento con el gerente apoderado de la UFCO Sr. Henry Taft Heyl Heeb. Según éste, la compañía pagará un impuesto de 112 centavos de quetzal por cada racimo de banano que exporta de la República en vez de un centavo por racimo a partir de la fecha en que se aprueba hasta el 7 de noviembre de 1949. De esta fecha en adelante hasta el vencimiento del contrato (6 dejunio de 1981) la compañía pagará un impuesto de utilidades de 2 centavos por cada racimo que exporte. Así también será aumentado el arrendamiento de las tierras de las márgenes del río Motagua de US$14,000.00 anuales a US$34,000.00 hasta el 7 de noviembre de 1949, fecha en que seguirá rigiendo la cuota anual de US$14,000.00 hasta el 6 de junio de 1981. En la misma fecha, y con los mismos participantes, en donde el señor Henry Taft Heyl aparece como apoderado de la compañía Agrícola de Guatemala, se pide reformar el contrato del 9 de diciembre de 1930 en los siguientes términos: Dejar en suspenso la construcción del puerto y trabajos auxiliares a que se refiere al contrato aludido, debido a las condiciones económicas mundiales, debiendo llevarlas a cabo en un plazo que expirará el 6 de junio de 1981; asimismo la compañía conviene entregar al gobierno US$50,000.00 al aprobarse este contrato. 25 Por otra parte, debe construir, 25 millas de ferrocarril que conectarían con las líricas de ferrocarriles internacionales de Centro América, en un plazo de 5 años, construir una estación radiográfica, un hospital, el traslado al gobierno de 35,001) acres de tierras titulados a nombre de la United Fruit Company para el establecimiento de una colonia agrícola, en la zona conocida con el nombre de “Los Andes”, conducir gratuitamente la correspondencia con destino al exterior e interior de la república. Así también la compañía guarda todos los privilegios en cuanto a exenciones en los pagos de impuestos y timbres. A pesar de esta modificación, la Compañía nunca construyó el puerto aludido considerando la justificación dada al principio, pues la crisis económica fue superada en los siguientes 5 años. Para llevar a cabo estas transacciones a todas luces desventajosas a nuestra economía, el gobierno tuvo que contar con el apoyo de todas

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las instituciones. Recordemos que su llegada al poder tuvo un objetivo fundamental: el mantenimiento de la oligarquía terrateniente en el poder político. La crisis económica a nivel mundial originó una grave inestabilidad política y era necesario un régimen basado en la fuerza para enfrentar los efectos de la crisis, y naturalmente, contar con el respaldo de los Estados Unidos. La fuerza del gobierno de Ubico se basará en una fuerte concentración del poder en el Estado, ya que a través de él se cohesionarán las diversas instancias y actúan sobre los distintos niveles en forma política a fin de mantener las relaciones sociales de producción existentes. Al año siguiente de su administración. Ubico cuenta con un Asamblea Legislativa totalmente incondicional y aunque en teoría se mantenía una división constitucional entre el ejecutivo y el organismo legislativo, en la práctica el poder era ejercido por el ejecutivo, punto básico para llevar a cabo la centralización del Estado. Una de las primeras medidas fue fortalecer su organización política, el Partido Liberal Pro resista, cuyo jefe supremo era Ubico, cancelando todos los partidos políticos opositores y cualquier organización política que representara un peligro potencial al régimen. La estructura organizativa del partido funcionaba verticalmente, en orden jerárquico riguroso en donde el jefe supremo escogía sus cuadros políticos presentados por planilla única. Su ideología doctrinaria oficial fue la “liberal”, cuyo postulado descansaba en los principios de “orden y trabajo”. Esta rígida estructura verticalizadora del partido fue la impuesta por Ubico en el país por su gobierno de 1931—44, en donde cualquier descontento o acción contra el gobierno era castigada con medidas represivas que iban desde los trabajos forzados como castigo de delito menor, hasta el fusilamiento cuando la falta lo ameritaba. Uno de los puntos básicos de la campaña de Ubico fue la de realizar un gobierno basado en la absoluta honestidad. A través del decreto N° 1707, del 2 de mayo de 1931, se aprueba la Ley de Probidad, 26 por medio de la cual obliga a todos los funcionarios y empleados públicos cuyo sueldo sea mayor de Q 200.00 o que manejen o administren fondos del Erario, que al aceptar cl cargo o empleo, debe depositar en la Dirección General de Cuentas una declaración de todos los bienes y deudas en papel sellado. La persona que falseaba los datos de la declaración sería castigada con la cárcel. Esta disposición debe ser cumplida por el Presidente de la República hasta los funcionarios que reciban el sueldo mencionado para que de esta

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forma “la probidad administrativa no sólo sea un decoro oficial sino una virtud supuesta”. 27 Esta disposición fue acompañada de una depuración administrativa pública, que en regímenes anteriores habían sido cómplices de la corrupción y el robo, creando entre ellos un inmoderado afán de lucro. Estas medidas fueron eficaces en cuanto a ganar opinión favorable pública, ya que los escandalosos robos realizados por las administraciones

pasadas no se volverían a repetir en esta oportunidad. Ubico además, busca equiparse de funcionarios y colaboradores de su entera confianza para lograr su fines propuestos. Estos conformarían la burocracia superior o cuerpo administrativo de la deminación — ministros, consejeros, secretarios de Estado, etc.— identificados con las fracciones de la clase dominante

y serían aquellos que harían efectivas las medidas del ejecutivo dentro

de la concepción de un poder centralizado y la burocracia subalterna —oficinistas, empleados en general— pertenecientes a las capas medias,

y obligados a guardar una conducta irreprochable y en algunos casos a

someterse a una militarización como el caso de los empleados del ramo

de Telégrafos, Radio y Teléfonos Nacionales, que en tiempo de paz, se consideran asimilados, respectivamente en los diferentes grados militares,

a través del decreto N’ 1714, del 24 de agosto de 1935. 28 Por cualquier

mínima falta eran despedidos. El proceso de centralización del estado requería de la necesidad de crear un mecanismo de control estricto sobre la población, tanto en la ciudad como en los municipios, el primer paso para esto, el gobierno de Ubico crea la Cédula de Vecindad obligatoria para todos los Guatemaltecos comprendidos entre las edades de 18 a 60 años, a través del Decreto Legislativo N° 1735 del 30 de mayo de 1931. 29 Cada municipio llevará un libro denominado Registro de Vecindad y

un Libro Indice por orden alfabético y apellidos, en donde conste el libro y

el

folio de la partida de inscripción. La inscripción de cada vecino contendrá

la

información sobre datos y características personales, familiares, grado

de instrucción, residencia y si a prestado o no el servicio militar. Se hace obligatoria la presentación de la Cédula para los siguientes actos: contraer matrimonio, nacimientos, reconocimientos de hijos y defunciones, y para ejercer el derecho de sufragio, así también todo funcionario público que

dudare de la identidad de una persona, le puede exigir la exhibición de su cédula a solicitud de la parte interesada. Para obtener este documento de

27 Ibíd.

28 Recopilación de Leyes. Tomo 54. Tip. Nac. Pág. 439.

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identidad se deja un término de 1 año, a partir del 1° de enero de 1932 y los alcaldes serán los responsables de llevar a cabo el proceso de cedulación de todas la regiones. La información que se recogerá a través de la obtención de este documento, le permitirá al gobierno ejercer un mejor control sobre la distribución de la fuerza de trabajo a las haciendas y los beneficios que puede obtener de los contribuyentes al servicio de vialidad y militar obligatorio. Otra medida que va a coadyuvar al fortalecimiento del Estado durante

el gobierno de Ubico y que se encamina a debilitar a las instituciones que

concentraban el poder fragmentado a nivel regional, fue la emisión de la Ley Municipal, en la cual se suprime el sistema autónomo de municipalidades

y sus autoridades (los alcaldes) que en años anteriores fueron uno de los

centros de poder regional de los hacendados. La descentralización del poder estatal que se inicia á la muerte de Barrios, se manifestó con el acentuamiento del poder en las distintas regiones del país, más que todo al interior de las haciendas, en donde se formaron y consolidaron verdaderos centros de poder y cacicazgos que impusieron sus propias condiciones de exportación, pero van a ser suprimidos a través del Decreto N° 1702 de 9 de agosto de 1935, 30 según el cual los alcaldes, antes electos o impuestos por los hacendados, son sustituidos por los Intendentes Municipales nombrados directamente por el Ejecutivo y asistidos por una junta Municipal, electa popularmente.

Los cargos edilicios son obligatorios y gratuitos, no así el de intendente

que devengará el sueldo que le asigne el presupuesto respectivo. Así también,

el Presidente de la República podrá trasladar a los intendentes de uno a otro

municipio y removerlos cuando así convenga al mejor servicio.

En el artículo 43 de la Ley se cita que el intendente “representa también

al gobierno como subdelegado de éste, y en tal concepto, ejercerá todas las

atribuciones que las leyes le asignan, abajo de la dirección del Jefe Político, así en lo que se refiere a la publicación y ejecución de las leyes y disposiciones generales del gobierno como en lo relativo al orden público, sanidad, previsión social, beneficencia y a las demás funciones que al respecto le corresponden, de los cual dará al Jefe Político los informes necesarios” 31

El Jefe Político supervisará constantemente el trabajo de los Intendentes, quienes le rendirán mensualmente un informe de la labor realizada, con

30 Recopilación de Leyes. Ley de Municipalidades. Decreto N° 1702. Tomo 54 Tipografía Nacional.

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el nombramiento de los intendentes, que serán los intermediarios de los grupos dominantes locales y el gobierno, se eliminó el servilismo de las autoridades municipales a quienes generalmente nombraban y quitaban los hacendados, y se servían de ellos para realizar sus actuaciones. Con esta medida, efectivamente, se limitó el poder local establecido varias décadas atrás. Los intendentes serán seleccionados por el gobierno central y enviados a distintas regiones del país, cuidando que no fueran nativos de la región en donde deberían ejercer sus funciones, así como rotándolos regularmente de provincias para evitar identificación y vicios con los grupos locales. Esta medida se complementó con el fortalecimiento del poder de los Jefes Políticos, autoridades que desde 1893 dependían del gobierno central, pero estaban relegadas a un segundo plano debido al poder regional de la oligarquía. A través de la Ley de Gobierno y Administración de Departamentos de la República emitida en el Decreto Legislativo 1987 32 , se nombra a los jefes políticos como delegados del Poder Ejecutivo de los Departamentos, tanto en el orden político o Gubernativo como en el Administrativo. Las medidas anteriores van a repercutir en la estructuración de un sólido Estado centralizado capaz de tener una relativa autonomía sobre la misma clase dominante, sin dejar de ser expresión de esta clase. Las medidas políticas que tomará Ubico tendrán sus efectos en el nivel económico, tratando de mantener la cohesión del modo de producción para beneficio de la oligarquía. La intervención del Estado sobre el nivel económico se manifestara en el orden jurídico en donde este regula:

a) El suministro de la fuerza de trabajo

b) El control del sistema monetario y la deuda externa

c) El mantenimiento del “orden”

d) Regulación de las relaciones de intercambio de la exportación e importación.

A) EL SUMINISTRO DE LA FUERZA DE TRABAJO

El control y suministro de la fuerza de trabajo se había delegado en años anteriores sobre los finqueros que ejercían presión sobre el jefe político. El control de los mandamientos de mozos, generalmente lo ejercían los hacendados, gracias al fortalecimiento del poder regional. En el período 1931-1944 se modifica la legislación que existía al respecto, con el fin de que el Ejecutivo centralizara dichas funciones y se siguiera suministrando la

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fuerza de trabajo en una forma más eficiente para las haciendas cafetaleras. A través del Decreto N° 1955 de 7 de mayo de 1934, 33 se prohibe los anticipos

a los colonos y jornaleros de las tincas por medio de las habilitaciones y

a quienes lo practiquen; el Jefe Político puede ponerles una multa de Q. 100.00 a Q. 500.00 Los jornaleros habilitados anteriormente podrían cubrir el momo de la deuda en los dos años siguientes. Al mismo tiempo, instituyó el 10 de mayo de 1934 una nueva Ley; “Contra la Vagancia”, a través del Decreto N° 199634 34 que deroga el Decreto N° 222 del 14 de septiembre de 1878 emitido durante el gobierno

de Barrios. En esta ley, la persona que incurra en vagancia es considerada un delincuente y por consiguiente, penado con cárcel de uno o dos meses,

y si existiera reincidencia se castiga con un mes más. Los condenados cuyas

penas fueran inconmutables o que no pudieran conmutar se les podrá obligar a trabajar en los talleres del gobierno, en las casas de corrección, en el servicio de hospitales, limpieza de plazas, paseos públicos, cuarteles y otros establecimientos, obras nacionales, municipales o de caminos, según las circunstancias de cada persona y de cada lugar, cuidando la seguridad del penado. La cesantía de empleo, colocación, servicio o trabajo, no es excusa en favor del reo de vagancia según esta ley. Serán considerados vagos los que no comprueben tener oficio, profesión, sueldo u ocupación honesta ejercida de manera continua que les proporcione los medios necesarios para la subsistencia y hace especial énfasis sobre los jornaleros, para lo cual se elabora un reglamento específico que asegurará además, el suministro

de trabajadores a las fincas aplicando el artículo 90 del decreto anterior, publicado el 24 de septiembre de 1935. El articulo 9° dice que los jornaleros que no tengan comprometidos sus servicios en las fincas, ni cultiven con su trabajo personal, por lo menos 3 manzanas de café, caña o tabaco, en cualquier zona; 3 manzanas de maíz en zona fría, o cuatro manzanas de trigo, patatas, hortalizas u otro producto, en cualquier zona, serán considerados vagos, y en el reglamento se especifica lo que cada jornalero está obligado a trabajar: 100 días o jornales en el año, el que compruebe poseer cultivos propios por lo menos de diez cuerdas y de 20 brazadas de maíz, fríjol, arroz y trigo, etc.; y 150 días en el año el que no tenga cultivos propios. 35

33 Recopilación de Leyes. Decreto N° 1995 del 7 de mayo de 1934. Tomo N° 53. Tipografía Nacional. Pág. 69.

34 Recopilación de Leyes. Ley contra la Vagancia. Decreto N° 1996. Tomo 53. Tipografía Nacional. Pág. 71 vid anexo.

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Los jornaleros obligatoriamente deben portar una constancia debidamente registrada por el o los patronos con quienes haya trabajado cierto número de días o jornales. En este libreto de mozos debe aparecer el nombre, número de cédula de vecindad, nombre del propietario y de la finca a que pertenezca, el número de días o jornales hechos. Estos jornales se anotarán cada 15 días por el propietario o administrador de la finca. Los libretos son suministrados por las jefaturas Políticas y las Juntas Departamentales de Agricultura y Caminos a los finqueros de su jurisdicción, de acuerdo al número de mozos que tengan en servicio con el visto bueno de los Jefes Políticos. Los que estando conceptuados como jornaleros, no tengan compromiso de trabajo sino que cultivan personalmente por su propia cuenta las extensiones de terreno a que alude el artículo 9° del mismo decreto, deben acreditar cal circunstancia con atestados extendidos por las autoridades de los lugares en que estén situados los predios que cultiven. Los individuos que no llenaran tales requisitos, ya sea portar el libreto o tener tierra, serán capturados y sancionados por las autoridades dependientes del Gobierno Central. Están exentos de portar la libreta los menores de 14 años a 17 años quienes para no ser reportados como vagos deben dedicarse a trabajos agrícolas, de acuerdo a sus condiciones y aptitudes. Al prohibir el sistema de endeudamiento ilegal, no sólo restringe el poder regional a los finqueros, sino que hace más compatible la función estatal, quien pasa a ser aparentemente el “protector” de los ciudadanos en materia jurídica y con derecho a reglamentar las relaciones de producción. La ley contra la vagancia será un mecanismo que hará más eficaz la explotación sobre los jornaleros utilizando métodos más refinados, que garantizaran fuerzas de trabajos en las haciendas cafetaleras. Con relación al reglamento de contribución de caminos, el 31 de octubre de 1933, a través del Decreto gubernativo Nº 1474, 36 va a optimizar el servicio de “vialidad” establecido por la costumbres en todas las regiones del país. En esto participan todos los individuos aptos para prestar este servicio durante dos semanas en los caminos públicos que se le asignen. Las semanas de vialidad tendrá lugar en el tiempo comprendido del 1° de julio al 30 de junio del siguiente año, debiendo levantar las jefaturas Políticas el censo de las personas obligadas, dando cuenta de esto al Ministerio de Agricultura, el primero de julio y el primero de enero. El plan presentado por la Dirección General de Caminos indicando las vías a atender de preferencia, se someterá la Secretaría de Agricultura,

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previa consulta al jefe del Ejecutivo quien autorizará el desarrollo que convenga darle por conducto de las jefaturas Políticas. Los individuos que lo deseen podrán conmutar el servicio a razón de un quetzal por cada semana, extendiéndose por el primer pago el boleto de vialidad y por el segundo el ordinario de caminos. De igual forma se extenderán los boletos a los que presten servicio personal. La efectividad de los decretos anteriores, así como la Ley contra la Vagancia y el Trabajo de Vialidad fueron efectivos mientras los cuerpos represivos del gobierno mantuvieran a la población sometida a un régimen de terror, temerosa que a la mínima falta fueran duramente castigados o hechos prisioneros.

B) CONTROL DEL SISTEMA MONETARIO Y LA DEUDA EXTERNA

En el primer mensaje de Ubico a la Asamblea Nacional Legislativa, se refiere al estado calamitoso del ramo de la Hacienda Pública. Según esta referencia “en el año fiscal de 1929—1930 los ingresos ascendieron a Q.13,426,738.93 y los gastos a Q. 14,228,274.75, de lo que resulta un déficit de Q. 861,535.82”. “El pasivo de la nación, el 31 de diciembre de 1930, era de Q. 20,916,731.74 lo que significa que durante los cuatro años del gobierno del general Lázaro Chacón, fue aumentado en Q. 8,192,824.29, pues en igual fecha de 1926 dicho pasivo ascendía solamente en Q. 12,723,903.45”. “Las importaciones durante el año de 1930 representan un valor de Q. 5,735,247.09 y la exportaciones Q. 2,289,126.01”. 37 Ante esta penosa situación económica y la dificil circunstancia porque atraviesa el Erario con motivo de la crisis mundial, obligan a reducir el Presupuesto de Egresos en sus diferentes partidas. A través del Decreto gubernativo N° 1239 del 30 de enero de 1932 se aplica la reducción de la partida del presupuesto destinada al pago de las clases pasivas, o sea el pago de las jubilaciones, pensiones y montepíos de cuarenta quetzales en adelante, se considerarán rebajadas en tantas unidades por ciento, cuantas sean la decenas que tenga la asignación mensual. En ningún caso la rebaja excederá del 20%. 38

37 Recopilación de Leyes. Tomo 50. Tipografía Nacional. Pág. IV.

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En abril de 1932, por decreto gubernativo N° 1257, 39 el Presidente se ve obligado a rebajar proporcionalmente de las cantidades asignadas en el Presupuesto de Gastos a los sueldos de los funcionarios y empleados del servicio público y a las clases pasiva de la nación, por los meses de abril, mayo y junio de este año, de la siguiente manera:

En 10% los sueldos hasta Q. 50.00 mensuales, inclusive. En 15% los sueldos comprendidos entre Q. 51.00 a Q. 100.00 mensuales inclusive. En 20% los sueldos comprendidos entre Q. 101.00 y Q. 150.00 mensuales inclusive. En 25% los sueldos comprendidos entre Q. 151.00 y Q. 200.00 mensuales inclusive. En 30% los sueldos mayores de Q. 200.00 mensuales. Y en lo que se refiere a las pensiones, jubilaciones y montepíos las rebajas serán en iguales proporciones, durante el tiempo que dure la crisis. Quedaron exonerados de la rebaja los miembros de la Comisión de Límites con Honduras que sostiene los derechos de Guatemala, y desde luego, a los que pertenecen a los cuerpos armados. Tendrán rebaja del 10% los empleados del Ramo de Relaciones Exteriores que desempeñen labores en el extranjera El 16 de mayo de 1934 a través del Decreto N° 2002 40 en vista de que hay que ajustar la ley de montepíos y jubilaciones a las normas de la economía y equidad y mientras llegan a un reajuste de los ingresos y egresos nacionales, las rebajas de los pagos a las clases pasivas se harán de la siguiente manera:

de Q. 6.00 a Q. 10.00 el 20% de Q.11.00 a Q. 20.00 el 30% de Q. 21.00 a Q. 30.00 el 40% de Q.31.00 en adelante el 50% Este decreto se pondrá en vigor a partir de mayo de 1934, por un año. Posteriormente esta disposición es prorrogada por todo el período fiscal 193536, a través del decreto N° 2058, y el 25 de mayo de 1936 a través del decreto N° 2193 se prorroga por todo el tiempo que sea necesario,

39 Recopilación de Leyes de la República de Guatemala 1932-33. Tomo 51. Aprobado por Decreto Legislativo N° 1810. Tipografía Nacional, 1935. Pág. 50.

40 Recopilación de Leyes de la República de Guatemala , 1934-35. Tomo 53. Tipografía Nacional,

1935.

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mientras subsisten las circunstancias económicas mundiales que afectan la economía del país. 41 De acuerdo a un informe del Partido Liberal Progresista del 1 de marzo de 1935, sobre la situación económica prevaleciente en el país, sobresale lo siguiente. “El volumen de las rentas recaudadas durante el año arrojó un superávit, en relación con las gastos, de Q. 162,468.80 suma que se destinó a integrar la cantidad de Q. 1,285, 988.00 en que quedó disminuido el monto de las obligaciones del presupuesto que habían quedado pendiente el año anterior. La disminución real de la deuda Pública con respecto a 1933 fue de Q. 124,624.72 proveniente de la rebaja en el monto relativo a las clases pasivas y de que al 31 de diciembre de 1934, los adeudos del Presupuesto Fiscal, son mucho menores que los del ejercicio anterior a a fecha”. 42 O sea que el superávit obtenido por la hacienda pública y atesorado estérilmente fue gracias a la rebaja significativa de las asignaciones de las Clases Pasivas ,cuyos ingresos de por sí son muy bajos, asimismo se giran instrucciones en cuanto a reducir el gasto del Erario Nacional a lo mínimo, para ello se llegó, incluso, a buscar una rebaja en los alquileres de los edificios que ocupan las distintas dependecias del Gobierno, debido a la aguda crisis financiera que atraviesa el país por medio de un “Acuerdo amistoso”, ya que se ha procedido en algunos casos a rebajar hasta la mitad en el monto de los alquileres. Esta política de drástica austeridad dirigida sobre los sectores más populares prescrita una gran incongruencia al conceder la Asamblea Legislativa al Presidente una pensión mensual y vitalicia equivalente al sueldo que para el Presidente asigne el Presupuesto General de Gastos de la Nación N° 1905 del 8 de abril de 1933, 43 como recompensa a la actitud del presidente en los asuntos del límite entre Guatemala y Honduras y por las acertadas normas ejecutivas de saneamiento administrativo, que marcan un verdadero beneficio público. Y, por si fuera poco, en abril de 1940, con el Decreto N° 2445, 44 la Asamblea Legislativa considera justo votar la suma de DOS CIENTOS MIL QUETZALES a favor del Presidente como una muestra de gratitud por los servicios prestados al país por los arreglos por los cuales se a reducido considerablemente la deuda pública. Esta suma saldrá de la cuenta de economías logradas en los ejercicios anteriores y será la Tesorería quien entregue dicha cantidad para que disponga de ella como lo tenga a bien.

41 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 54 y 56. Tipografía Nacional. 1936.

42 La Gaceta de la Policía. 10 de noviembre de 1935. Pág. 2681.

43 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 52. Tipografía Nacional. 1936. Pág. 49 vid anexo.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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En lo que se refiere al decreto N° 1905, la participación de Ubico en la cuestión de los límites entre Guatemala y Honduras fue muy pobre, ya que para el efecto existió una comisión específica, sin incluirse a la misma al Presidente de la República, por lo tanto es totalmente injustificada la actitud de la Asamblea Legislativa en cuanto a este problema, pero evidencia el servilismo de la misma hacia Ubico, llegando a manifestarse este en la segunda cuantiosa concesión, la cual tendría que ser tan alta como la gran “labor” realizada en su gestión presidencial, el ofrecimiento inicial de la Asamblea ascendía a Q. 80,000, cifra que Ubico considera Indigna por lo que no podría aceptarla, De ahí que se elevó a Q.200,000 quetzales, suma por los altos servicios presentados a la patria. Las onorosas compensaciones en dinero no sólo quedaron para el Presidente, sino que también se hicieron extensivas a los “fieles colaboradores” de Ubico, a quien faculta la Asamblea Legislativa a través del Decreto N° 2354, 45 “para que pueda recompensar con dinero efectivo a aquellos funcionarios que hayan cooperado con él de manera decisiva y eficaz, con celo extraordinario, gestión inteligente y conducta irreprochable en la reorganización de la Hacienda Pública, acrecentando los ingresos, procurando importantes economías o prestando cualquier otro servicio de similar categoría”. Para este fin se adiciona la cantidad de Q100,000.00, suma que se tomará del superávit de ejercicios anteriores y se renovara dicha cantidad cada dos años. La gratificación continua para aquellos que presten un “mejor” servicio al país, hará que sus incondicionales ejecuten eficientemente las órdenes de Ubico, es decir, se mantenga el “orden” y la estabilidad política, ante la crítica de situación que se está viviendo. Durante los primeros años, el gobierno de Ubico empleó una política deflacionaria que agravó cl establecimiento económico del país. Retiro de corriente circulatoria más de lo que inyectó en ella. “El crédito fue restringido, de tal modo que en 1944 los préstamos e inversiones de los bancos totalizaron 14 millones de quetzales, frente a casi 28 millones que era el nivel que tenían en 1929. El crédito industrial fue casi inexistente”. 46 Las exportaciones cayeron en un promedio de 16.9 millones de quetzales en 1925—1929 a sólo 12.7 millones en 1933. En ambos casos se mide en precios de 1937. Al mismo tiempo cayeron las importaciones con más intensidad aún, operándose un ajuste interno de la economía en forma tan violenta que ya para 1934 se comenzaron a registrar saldos positivos

45 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 58. Decreto N° 2354. 30 de mayo de 1939. Pág. 20. Tipografía Nacional. 1936.

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Tomo II

de divisas. 47 En el período de 1939—1946 las exportaciones crecieron

de 18.8 millones de quetzales a 36.7 millones, más de la mitad de esos totales lo constituyeron las ventas de café. La exportación del grano subió de 954,000 a 1,081,600 quintales, lo que significa un crecimiento en cl volumen exportado del 13.3%. 48 Las ventas se hicieron casi exclusivamente

a los Estados Unidos que para 1942 absorbían el 93% de las mismas.

A partir de ello se inicia un proceso inflacionario que tuvo serias

consecuencias en el nivel de vida de la población, ya que los precios de los productos alimenticios aumentaron vertiginosamente, y los bajos ingresos de la mayoría de la población no lograban cubrir las más mínimas necesidades. Al respecto, Ubico tuvo que hacer algunas concesiones en

materia de salarios, a través del Decreto N° 3064 del 27 de julio de 1943 49

a aquellos cuyo salario esté por debajo de Q. 0.50, debido al alza de los

precios. Fija el salario mínimo en acuerdos del 27 de julio y 11 de septiembre de 1943 en Q. 0.50 para operarios de fábricas o talleres de hilados, calzado, hule, cemento y ladrillo, bebidas alcohólicas, gaseosas, cigarros, sombreros, mecánica, y un salario mínimo de Q. 0.25 a los ayudantes o peones que trabajen en las fábricas o talleres mencionados.

Así también elevará en 15% el sueldo de los funcionarios y empleados públicos y trabajadores pagados por planilla que devengan sueldos no mayores de Q. 150.00 a través del Decreto N° 3111 del 4 de junio de 1944 y un aumento del 10% a los sueldos de funcionarios y empleados que excedan de Q. 150.00 quetzales a través del Decreto N° 3130. 50 Estas concesiones buscaban estabilizar momentáneamente cl caos económico generado por la poca capacidad de la clase dominante de encontrar salidas adecuadas al problema económico, el cual fue enfrentado con la implantación de un gobierno basado en el terror y la violencia.

En los primeros años del gobierno, como ya se dijo, Ubico aplica una política de contracción presupuestal debido a los descensos de los ingresos fiscales como consecuencia de disminución de las exportaciones de café. Las grandes haciendas cafetaleras dejan ya de producir a gran escala y por tanto, baja la demanda (le fuerza de trabajo y el monto de los jornales.

La crisis interna provocó una gradual depresión interna que en el área

rural se presenta con rápido aumento del sub.-empleo. Para aliviar esta penosa situación del trabajador del campo, el gobierno de Ubico emitió el

47 Ibíd.

48 Ibíd.

49 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 62. Tipografía Nacional. Pág. 288.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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5 de agosto de 1931 el Decreto N° 1160 51 por el que se les concede a título gratuito, el uso condicional, por tiempo indefinido de terrenos nacionales, ubicados en cualquier departamento para el cultivo de cereales y artículos

de inmediato consumo para los hogares o venta del excedente en los

mercados e impedir el gasto que se hacía hasta ahora en la importación de estos productos. El área concedida no podía exceder de cuatro manzanas

si fuera persona sola y de 5 si fuera jefe de familia.

Si el solicitante se dedica a nuevos cultivos se le concederán hasta 10 manzanas. Se deja constancia además que la ley otorga posesión de estas tierras, sin propiedad, por lo que el uso de las mismas queda a discreción del Ministerio de Agricultura. Además es claro que se hace para “tratar de disminuir los efectos de la crisis económica, así como la falta de trabajo que aflige al país”. 52 Una vez superada la crisis en 1936, se emitió el Decreto N° 2159, 53 que

permitía la venta de una, tres o cinco caballerías de tierra baldía, cuando cl denunciante fuera soltero, cuando tuviera seis hijos menores o más de seis respectivamente. El precio por caballería se fijó en Q. 200.00, Q. 300.00

y Q. 500.00 según los tipos de terrenos y los cultivos previstos.

Es evidente que esta Ley Agraria de Ubico pone de manifiesto que el interés del gobierno era, en primer lugar, promover la compra de tierras nacionales por parte de los finqueros, y en un segundo lugar, prohibir el uso de terrenos baldíos por los campesino pobres. Es probable que el Decreto de 1931 (Número 1160 ya citado) haya motivado la ocupación y

el uso de tierras baldías por mucha gente necesitada, y que este fenómeno

disminuyera la disponibilidad de mano de obra barata para las fincas. 54

O sea reafirma la permanencia de las propiedades latifundistas, sin ser

significativos los cambios motivados a partir de la aplicación de esta ley, y asegura el suministro de fuerza de trabajo en las mismas.

C) EL MANTENIMIENTO DEL ORDEN

Como ya se ha hecho referencia, la crisis mundial trajo graves

consecuencias económicas al país, entre ellas el agravamiento de la miseria

en los sectores de rurales. El régimen oligárquico de Ubico desde sus

inicios empleó drásticas medidas sobre todo, aquél que se considerara

51 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 50. Tipografía Nacional. Pág. 223. (Aprobado por Decreto Legislativo N° 1876. Tomo 52).

52 Ibíd.

53 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 55. Tipografía Nacional.

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Tomo II

vago o desempleado o contra aquél que cometiera la más mínima falta contra el “orden”.

Más ello no evitó que la delincuencia, engendrada en la miseria, proliferara y a través del Decreto N° 1816 del 28 de abril de 1932, 55 a todos los propietarios de fincas rústicas, sus administradores o representantes legales, se les equipara a la categoría de Agentes de la Autoridad, dentro de la jurisdicción de su propia finca, siendo responsables de cualquier abuso que cometan, para perseguir con mayor eficacia la criminalidad en el campo. Los mencionados arriba tienen la obligación de capturar y perseguir toda clase de delincuentes poniéndolos a la disposición de la autoridad más inmediata. “Si con motivo de la captura de los malhechores a que se refiere este Decreto, éstos sufrieran algún daño de cualquier naturaleza, los propietarios

o representantes legales no incurrirán en responsabilidad criminal, por

entenderse que obran en legítima defensa de sus derechos”. 56 O sea que en esta disposición se interpretará que estos nuevos Agentes de Autoridad tendrán el derecho de matar aplicando la famosa “ley fuga” sin incriminarse por esto. Esta disposición se hace efectiva para fincas cultivadas de cereales, café, caña, cacao, etc., y los que se dediquen a la crianza y engorde de ganado, de cualquier clase que sea.

Nuevamente en abril de 1944, cuando el proceso inflacionario hizo

estragos económicos, a través del Decreto N° 2795, 57 vuelve a tornar vigencia lo anterior al eximir de responsabilidad criminal a los propietarios de fincas rústicas cercadas o a sus legítimos representantes, por los delitos que cometan contra individuos que habiendo penetrado sin autorización

al interior fueren hallados “in fraganti”, cogiendo o llevándose animales,

frutos, productos forestales o instrumentos de labranza, para poner fin a los delitos cometidos en los predios rústicos. Para reafirmar el régimen represivo se introducirán reformas a los Códigos, Penal Común y Militar a través del Decreto N° 1765, “ya que la gravedad de la delincuencia obliga a imponer las penas más altas de la escala en rigor en el país”. 58 La traición, el espionaje y los delitos contra la seguridad de las instituciones legales quedan sujetas al procedimiento militar y contra las sentencias de segunda instancia no cabrá recurso de casación y quedan asimilados a los delitos políticos.

55 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 51. Tipografla Nacional. Pág. 30.

56 Ibíd.

57 Recopilación de Leyes de Guatemala. Tomo 65. Tipografía Nacional. Pág. 304, vid anexo.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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Su objetivo fundamental fue eliminar la libertad de pensamiento y de palabra, pues cualquier crítica a las instituciones medievales de Ubico, era considerada de origen comunista y por tanto, acto de traición que atenta contra el orden público y las instituciones sociales. Por medio del Decreto N° 1581 59 emitido en 1934 se condena a la pena de muerte a todo aquel que sin autorización legal tenga en su poder,

o

aquellos que fabricaren o hicieran fabricar, importaren, transporten

o

hagan funcionar explosivos, bombas, máquinas para hacerlas estallar

o

artefactos similares, quedando también sujetos a la misma pena los

cómplices o encubridores. Esta modalidad será aplicada “ya que el gobierno tiene conocimientos que individuos de tendencia comunista desean alterar la paz y es deber del estado velar por la tranquilidad y el orden público”.

El gobierno de Ubico, rabioso anticomunista, llevó al pelotón de fusilamiento a varias docenas de personas, estudiantes, obreros y profesionales por haber sido señalados como “comunistas”, apelativo utilizado sobre quienes se atrevieran a cuestionar el régimen o sea que todo aquel que no fuera simpatizante de Ubico era considerado enemigo del gobierno y por tanto debía terminar sus días frente a un pelotón de fusilamiento.

Durante esta época el gobierno montó una muy bien organizada red de espionaje a toda la población, que según las anécdotas, se dice que de cada cinco personas, cuatro eran vigiladas por la quinta persona. El control ideológico llego a los centros educativos, a través de la implantación de la militarización de los centros de segunda enseñanza y

la semimilitarización en las escuelas primarias.

“En 1939 el Ejecutivo dictó un decreto por el cual se disponía la militarización de toda la segunda enseñanza, incluyendo las escuelas normales. Para el efecto fueron nombrados militares de alta graduación, como directores de todos los establecimientos y el número de alumnos se redujo a lo que es en lenguaje militar, una compañía, en tanto que el alumnado estaba dividido en soldados, cabos y sargentos. La crueldad fue la nota sobresaliente en esos tiempos y los medios disciplinarios aumentaron en intensidad, instituyéndose el castigo corporal que incluía torturas físicas y mentales” 60 En 1932 se iniciaron los desfiles escolares para celebración de la Independencia y el aniversario de la Revolución Liberal. Se premiaban

a las escuelas que lucieran mejor en “a) la corrección en las formaciones y

movimientos; b) la perfecta conservación de las distancias entre fila y fila y

59 Recopilación de Leyes. Tomo 53. Tipografía Nacional. Pág. 291.Vid.

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Tomo II

secciones; c) la mayor marcialidad de los alumnos y d) la ejecución del saludo al señor presidente de la república” 61 El carácter absolutista, centralizado e intervencionista del Estado es acompañado de una postura ideológica delirante de grandeza y dominio. La existencia de masas no beligerantes y sumisas garantizaba el mantenimiento de ese “orden” y para ello intervenía directamente en la educación de las futuras generaciones. Sin embargo, los métodos obsoletos y violentos utilizados propiciaron que en estas generaciones se formara un sentimiento antidictatorial y antimilitarista y serán quienes encabecen el movimiento que terminó con su derrocamiento.

D) CONTROL DE LAS EXPORTACIONES E IMPORTACIONES

La Oficina Central del Calé fue fundada en 1928 como una asociación gremial que velaba por los intereses de los cafetaleros; por su medio se promovieron campañas de propaganda de nuestro café a nivel mundial, se participó en exposiciones internacionales con el mismo fin y se realizaron otras actividades tendientes a regularizar las negociaciones de exportación. Como parte de la intervención directa del Estado en lo económico se dispone, como medida reorganizativa, que la Secretaría de Agricultura, por medio de la Oficina Central del Café, tenga el control absoluto de la producción y exportación del café, que se cultiva el país. La base para la exportación del café será la del Convenio Interamericano del Café, suscrito en Washington el 28 de noviembre de 1940, 62 en el cual se establece la cuota de exportación para el mercado norteamericano equivalente al 60% de la producción de café y la cuota de reserva equivalente al otro 40%. Para entonces, Estados Unidos es el principal comprador de café, quienes han desplazado a Alemania, que por mucho tiempo ocupó el primer lugar. Por medio de este acuerdo los exportadores de café están controlados, ya que cada vez que deseen efectuar algún embarque, deben dar aviso a la Oficina Central del Café con todas las especificaciones del caso. Lo mismo, las aduanas de los puertos deberán reportar las cantidades de café exportado, precedencia y puerto de destino, y no podrá verificarse ningún embarque sin que tenga el consentimiento de la Oficina.

61 Ibíd.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

45

Completando el control de la exportación, los Cónsules de Guatemala,

acreditados en el exterior, deberán reportar a la Oficina semanalmente los datos estadísticos relativos a las partidas de café guatemalteco que ingresen

a los puertos situados en el territorio de su jurisdicción. Las funciones de la Oficina Central del Café se convirtieron en un organismo centralizador de las negociaciones del café, naturalmente, sin

perder el propósito de defender los intereses de la oligarquía terrateniente,

a través del Estado.

UBICO EN EL PODER POR 14 AÑOS

De acuerdo a la Constitución de la República, cl período para ejercer

la

fue constantemente violado por los gobiernos liberales. El antecedente más inmediato fue Estrada Cabrera, que permanece en ella por 22 años.

Y luego, en este período que estamos analizando, se sienta otro nuevo

precedente repitiéndose el procedimiento arbitrario y anti democrático de la reelección que rebasa el marco legal, aunque la opinión pública, no importaba el procedimiento como quedó formalmente legitimado. La justificación que encuentran los grupos dominantes es dada por las condiciones anormales de este período: la crisis económica mundial que necesita una severa administración basada en la honestidad, el mantenimiento del “orden” y el “sacrificio por la patria” y luego las medidas de emergencia derivadas por la Segunda Guerra Mundial. El carácter centralizado del Estado, y el poder absoluto del Presidente serán las condicionantes más importantes de su permanencia en el gobierno por 14 años.

presidencia es de seis años, a pesar de ello el principio de alternabilidad

El partido oficial, el Liberal Progresista, cuyo máximo líder era Ubico en representación de “toda la ciudadanía”, será quien presente a la Asamblea Constituyente la petición para la permanencia en la Presidencia, haciendo “eco del clamor popular”. En las dos oportunidades la Asamblea necesita legalizar el procedimiento convocando a elecciones de Asamblea

Constituyente, siendo ésta la responsable de llevar a cabo el plebiscito en

el que se expresaba “libremente” la petición ciudadana. El resultado de

ambas fue favorable a Ubico, y la Asamblea Constituyente autorizó la

continuación del período presidencial a través del primer artículo de las Disposiciones Transitorias, en el cual deja en suspenso el artículo 66 de

la Constitución.

46

Tomo II

El primero de ellas prolonga el período presidencial del 15 de marzo de 1937 al 15 de marzo de 1943 y el segundo del 15 de marzo de 1943 al 15 de marzo de 1949. Así, Ubico permanece en el ejercicio de la presidencia, legal y constitucionalmente por el tiempo referido. En el discurso dirigido a la Asamblea Constituyente de 1941, Ubico hace la siguiente alusión: “Dos son las condiciones que personalmente considero ineludibles en el procedimiento que se adopte para legitimar la continuidad de mi mandato: el uso de prácticas constitucionales de común aceptación, y el goce de libertad tan amplia como la ley lo permite en todos los actos que con esta cuestión se relaciona”. 63 Asimismo, hace referencia a que en tales circunstancias sería indigno desoír la petición de los ciudadanos para proseguir en el dificil ejercicio del poder. La permanencia de Ubico en la presidencia será reprobada por algunos sectores del liberalismo, sobre quienes se aplicó todo rigor la ley, para resguardar el “orden”; fueron apresados, torturados, encarcelados, asesinados y desaparecidos. Nada debía entorpecer las aspiraciones de Ubico de permanecer en la presidencia sobre la base de la absolutización del poder. La dominación política de este gobierno se fortalece aún más, cuando la Asamblea Constituyente encuentra que en la Constitución existen disposiciones que restringen las atribuciones del ejecutivo y “con grave riesgo para la buena marcha de los negocios públicos y de todas aquellas gestiones que hace el gobernante, inspirado en el mejoramiento de todas la órdenes de la vida ciudadana debe considerarse una ampliación de las facultades constitucionales”. Sigue su justificación diciendo “cuando el mundo atraviesa por un período de transformaciones y convulsiones constantes y sin precedentes, cuando es necesario enfrentar situaciones que cambian o alteren a cada instante, cuando desaparecen en un momento valores y que se cierne la amenaza de mina sobre instituciones que parecían inconmovibles”, el mantenimiento de las paz y el orden adquieren los relieves de una “necesidad absoluta ineludible en la vida misma del Estado, para que Guatemala no sea arrastrada al ritmo de la violencia e inestabilidad, se requiere de un gobierno fuerte, capaz de hacerse respetar por todos y en todos los momentos y capaz de imponer la ley y de realizar la justicia donde quiera que las circunstancias lo demandan” 64 La Asamblea Constituyente, portavoz de la clase dominante, deja entrever temor por perder parte de la hegemonía política y dan su consentimiento a Ubico de ligitimizarse como gobernador absoluto y a concentrar en él las funciones de juez, legislador y administrador a cambio de mantener el “status quo” inalterable.

63 Recopilación de Leyes. Discurso de la Asamblea Constituyente Tomo 59. Tipografía Nacional.

1946.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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Ya se ha analizado la fuerte centralización que caracterizó al gobierno de Ubico, en donde la voluntad y decisión del presidente no puede ser discutidas ni cuestionadas, sino deben llevarse a la práctica utilizando los canales correspondientes, sin romper ni alterar ninguno. Este tipo de gobierno que se caracterizó por intervenir en todos los niveles de vida, necesita apoyarse en un aparato represivo, organizado para estos fines. El mantenimiento de las relaciones de producción se va a lograr, tanto por la presencia de los cuerpos represivos como por la penetración ideológica a través de una serie de aparatos o instituciones controlados por

el

Estado, dejando circular los diarios incondicionales al gobierno, vedando

la

libertad de prensa, militarizando los centros educativos, restringiendo

la

libertad de criterio docente, eliminación de la autonomía universitaria

—al ser ésta organizada por la Asamblea Legislativa teniendo el ejecutivo la suprema inspección sobre ella— y e1 impedimento en general de las prácticas políticas.

La labor ideológica es importante, pues con ella se garantiza id pervivencia del sistema, apoyándose siempre en los cuerpos represivos.

Se persiguió tenazmente a aquel los que propagaren ideas contrarias

al régimen que se calificaban como doctrinas “exóticas o foráneas” y que en

algunos momentos críticos se les calificaron como “comunistas”, se prohibe por decreto el uso del término “obrero”, sustituyéndolo por “empleado” 65 para evitar el establecimiento de diferencias de clases que no existen en

el país.

La entrada de libros también estuvo controlada, exigiendo a los distribuidores, listas y ejemplares de cada uno que importaran.

Fundamentalmente se reprimieron todas aquellas concepciones e ideologías, así como prácticas políticas que estuvieran en desacuerdo con los procedimientos del régimen. La situación económica empezó a variar lentamente a partir de 1940, cuando las causas más evidentes de la crisis de 1929 habían desaparecido

y se inicia la recuperación económica del país al elevarse los precios del

café en el mercado internacional. El régimen aprovecha la coyuntura que se presenta con la Segunda Guerra Mundial al declarar la Asamblea Legislativa el estado de guerra contra Alemania y Japón en diciembre de 1941, a instancia de los Estados Unidos, y se faculta al ejecutivo para tomar medidas de emergencia, como imponer restricciones a los países en guerra.

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Tomo II

Se establece un impuesto de guerra sobre cinco quetzales por cada quintal de café producido por las fincas intervenidas y pertenecientes a personas

o entidades que figuraban en la LISTA NEGRA elaborada por Estados

Unidos, y luego se inició la expropiación de bancos, casas comerciales, fincas cafetaleras, en poder de alemanes, cuestión favorable al régimen, pues le permitió apropiarse de un sector importante del capital privado.

Por otra parte, las consecuencias negativas de la guerra se hacen presentes cuando se avisora el triunfo sobre el fascismo. La propagación de las ideas de libertad y democracia contenidas en la Carta del Atlántico autoriza el derecho a ellas, y además son avaladas con la política internacional de Estados Unidos, que se ubica como defensores de los derechos humanos, pisoteados por muchos años por el ubiquismo. El mantenimiento de las condiciones económicas, políticas e ideológicas del sistema oligárquico, que en mucho guardaban similitud con

los regímenes fascistas, llegan a su punto crítico en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, pues es ya imposible para este gobierno retener

el avance de los movimientos populares que buscan la reconstitución de

un sistema en que se haga valer la libertad y la democracia y poner fin a

la dictadura.

De ahí la importancia de los movimientos de junio en contra de la tiranía y su culminación de la Revolución de Octubre de 1944, ya que significó el inicio de una etapa de desarrollo para el país, que acabó con los resabios del feudalismo.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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Antología - Historia de la Cultura de Guatemala 49 GENERAL JORGE UBICO CASTAÑEDA 1931 - 1944

GENERAL JORGE UBICO CASTAÑEDA 1931 - 1944

CAPITULO XXXIV

LA ALDEA DE UBICO:

GUATEMALA (1931-1944)

Piero Gleijeses*

El 22 de enero de 1932, estalló en El Salvador una sublevación campesina como respuesta a las condiciones infrahumanas que la represión había hecho aún más intolerables. La rebelión fue rápidamente reprimida. Los rebeldes mataron alrededor de cien personas, principalmente soldados y policías; el gobierno mató entre 10,000 y 30,000 campesinos, y con este acto sentó los cimientos sangrientos de una “paz social” renovada que sólo empezó a derrumbarse en la década de 1970. El recién formado Partido Comunista de El Salvador, el cual había participado en la preparación de la sublevación, fue acusado por las autoridades salvadoreñas de ser el único organizador )’ responsable de todas las atrocidades cometidas en esos días. 66 La vecina Guatemala se estremeció. El miedo se propagó entre la clase alta, temiendo que una sublevación parecida ocurriera en el país. Pero el presidente Jorge Ubico, quien también era un rico terrateniente, ya había tomado cartas en el asunto: el 29 de enero, el gobierno guatemalteco anunció que se acababa de evitar una sublevación bolchevique, “en unos de los trabajos más efectivos y benéficos, pro seguridad pública, que se hayan efectuado en el continente de Colón, desde la llegada de los conquistadores hasta nuestros días”. Los comunistas, se explicaron, habían controlado los sindicatos y habían empezado a hacer campaña en el área rural; su líder, el carpintero Antonio Obando Sánchez, había sido nombrado “alto comisario

66 Sobre la sublevación, véase: Thomas P. Anderson, Matanza : El Salvador’s Communist Revolt of 1932 (Lincoln: University of Nebraska Press, 1971); Roque Dalton, Miguel Mármol (San José: EDUCA, 1982), pp. 29—367; Ro-que Dalton, “Los sucesos de 1932”, Abra (San Salvador, junio de 1976): 1—48; Jorge Arias Gómez, Farabundo Martí (San José, EDUCA, 1972); y Michael McClintock, The American Connection, 2 tomos (London: Zed Books, 1985), 1: 99-121.

52

Tomo II

y gran maestro de la estepa en el soviet de Guatemala” por el Kremlin. 67 De este modo, cientos fueron arrestados, entre revelaciones sensacionalistas entrelazadas con tonos racistas. “Hubo casa”, reveló la policía, donde la cocinera, el chofer, una “china” y un jardinero, estuvieron enrolados en el comunismo, siendo los llamados a abrir las puertas y tomar parte en las violaciones, degollina y robos, el día del movimiento general. A un

negro sirviente

para introducirse al dormitorio de dos de las más bellas muchachas de la alta sociedad guatemalteca y fueron incautadas las sogas destinadas al ahorcamiento de un ricachón y sus familiares domiciliados en [un] punto céntrico de la urbe. 68 Se reveló la naturaleza demoníaca de los líderes comunistas. Obando Sánchez —se dijo— “predica la matanza primero, para la repartición total de la propiedad después, incluyendo entre ella y en concepto de mueble, o esclava “únicamente para satisfacer las necesidades genésicas de la especie’, a todas las mujeres de los vencidos burgueses (de ocho a treinta años, sin excepción) condenando al suplicio de la hoguera a las de más edad”. Juan Pablo Wainwright, joven hondureño de la clase alta quien se había afiliado al partido unos meses antes, mostraba instintos igualmente sanguinarios: “no hay por que lado entrarle donde no hable de quemar; arrasar, partir, desflorar, hacer en dos, en cuatro, triturar y repartir” 69 No había tomado lugar tal conspiración. El partido Comunista y el movimiento obrero de Guatemala eran mucho más débiles que sus homólogos salvadoreños. En enero de 1932 no estaban pensando en la revolución sino en la supervivencia. 70 Sin embargo, es probable que la

se le encontró encima algo

en forma de herramientas

67 La gaceta: revista de policía y variedades (7 de febrero de 1932), pp. 251-323, citas, pág. 306. Véanse también los siguientes artículos aparecidos en El Imparcial: “Vasto plan del terrorismo comunista para Guatemala” (29 de enero de 1932), pág. 1; “Todos los cabecillas capturados” (30 de enero de 1932), pág. 1 y “Sigue la limpia de agitadores del terrorismo” (2 de febrero de 1932), pág. 1.

68 La gaceta (7 de febrero de 1932), pág. 306. Este número de La gaceta incluye una larga lista de los “conspiradores comunistas” que fueron arrestados.

69 La gaceta (7 de febrero de 1932), pp. 309-279.

70 Entrevista con un líder del partido , Miguel Angel Vásquez. Observa que el partido, el cual había sido fundado en 1922, nunca tuvo más de cien miembros. La mejor fuente sobre el Partido Comunista de Guatemala en la década de 1920 es Arturo Taracena Arriola, “Les origines du mouvemente ouvrier au Guatemala, 1878 1932 ” (tesi s doctoral, Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales , París, 1982), especialmente las pp. 282—390 y 425--429; y Arturo Taracena Arriola. “El primer Partido Comunista de Guatemala (1922—1932)”, Araucana de Chile 27 (1984): 71—91. Antonio Obando Sánchez, uno de los líderes del partido, incluye información valiosa en sus Memorias (Guatemala: Editorial Universitaria, 1978), pp. 42—109. Son útiles los siguientes estudios retrospectivos de comunistas guatemaltecos del período posterior a la Segunda Guerra Mundial: Humberto Alvarado Arellano, Apuntes para la historia del Partido Guatemalteco del Trabajo (Guatemala:

Ediciones del PGT, 1975), pp. 5—11; Humberto Alvarado Arellano, Esbozo histórico del PGT, (Guatemala, 1971), pp. 3—6; Víctor Manuel Gutiérrez, Breve historia del Movimiento Sindical

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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clase alta guatemalteca creyese la propaganda del gobierno. Entonces, como ahora, tenían la mente deformada por el miedo excesivo de perder cualquiera de sus privilegios, por su tendencia a calificar de subversión comunista todo intento de reforma, y por su proclividad a creer cualquier cosa que pudiera confirmar su visión deformada de la realidad. Así, la clase alta, la prensa y la Iglesia elogiaron con entusiasmo la “energía represora” del gobierno contra el comunismo internacional. Sin embargo, advirtieron que una victoria no debía conducir al relajamiento de la vigilancia y la represión necesarias para prevenir futuras sublevaciones. 71 No tenían por qué preocuparse. En nombre de la Guatemala Cristiana, en 1932 Ubico aplastó tanto al joven movimiento obrero como al diminuto Partido Comunista. La mayoría de los miembros dirigentes del partido cayeron en manos de la policía y fueron torturados, pero ninguno de ellos pidió clemencia o se arrepintió. Entre ellos estaba Wainwright, a quien se le recuerda por un acto de valor único en los catorce años del gobierno de Ubico. Un escritor anticomunista inveterado relata que:

Torturado cruelmente, Wainwright envía una misiva al general Ubico ofreciéndole revelaciones sensacionales. Ubico acude a la penitencería y entra a la celda 13, donde estaba sepultado en vida Wainwright. ¿Qué tiene que revelarme? —Pregunta el dictador. —Le he mandado llamar— dice Wainwright —para decirle que es Ud. un miserable, un verdugo y una bestia humana— y le escupió la cara. Ubico lo cruza a latigazos y casi ultimado a palos, lo libera una bala misericorde. Wainwright vivió y murió como hombre. 72 Varios comunistas fueron ejecutados días más tarde. El partido había sido destruido. Era el segundo año de la era de Ubico. Como no producía oro, azúcar ni especias, Guatemala había sido una colonia pobre y descuidada durante los tres siglos de gobierno español. Incluso después de la Independencia, en 1821, el país continuó siendo un

de Guatemala (México, 1964), pp. 21—27; y Víctor Manuel Gutiérrez, Apuntes para la historia del Partido Comunista de Guatemala (Guatemala, 1965), pp. 14—29. Especial-mente útil fue una larga entrevista con Miguel Angel Vásquez. La única fuente valiosa en inglés es Robert Alexander, Comunism in Latín América (New Brunswick: Rutgers University Press, 1957), pp. 250—253.

71 “El comunismo”, El Apóstol (31 de enero de 1932, pág. 17; véanse también los siguientes artículos aparecidos en El Imparcial: “Manifestación social contra el comunismo” (1 ° de febrero de 1932), pág. 1; “Es una suerte para Guatemala la represión oportuna al comunismo” (5 de febrero de 1932), pág. 1; y “Orden de la gran parada anticomunista el domingo” (11 de febrero de 1932), pág. 1.

72 Jorge Schlesinger, Revolución comunista (Guatemala: Unión Tipográfica Castañeda, Avila y Compañía, 1946), pág. 46. Sobre Wainwright, véanse también los siguientes documentos:

Graciela García, Páginas de lucha revolucionaria en Centroamérica (México: Ediciones Linterna, 1971), pp.

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Tomo II

lugar atrasado y pobre, hasta la introducción del café, cuando este panorama cambiaría. En las últimas décadas del siglo XIX, la demanda creciente de café introdujo a Guatemala en el mundo de la economía. Se crearon fincas cafetaleras de gran extensión y se construyeron ferrocarriles para transportar el café hacia los puertos. Las “reformas” agrarias que despojaron a los indígenas de sus tierras y los códigos laborales que legalizaron el trabajo obligado, aseguraron que éstos proporcionaran la mano de obra. Mientras los indígenas labraban la tierra, los extranjeros construían el ferrocarril. En 1912,1a Internacional Railway oí Central América (IRGA), cuyos dueños eran estadounidenses, controlaban los ferrocarriles de Guatemala. Durante las dos décadas siguientes, la United Fruit Company (UFCO) adquirió extensiones inmensas de tierra estatal, ofreciendo a cambio sumas miserables de dinero y dando las gracias hipócritamente. El Estado solamente observaba, sin preocuparse por las fusiones y adquisiciones que estrecharon el control extranjero de la economía. En 1920, Guatemala entró en un período de democracia política limitada durante el cual el Congreso y la prensa eran relativamente libres. Aún había represión, pero en menor grado que en el pasado, al menos en las ciudades. La población urbana exigió concesiones económicas y se atrevió

a organizar huelgas. A menudo la policía intervino y algunas personas

fueron arrestadas, pero sí se incrementaron los salarios y se legalizaron

varios sindicatos de trabájadores. 73 Con la crisis económica de 1929, .cl mercado del café se derrumbó

y el desempleo se propagó por todas panes. “Hay mucho descontento entre

las clases trabajadoras”, informó la embajada norteamericana en abril de

1930. 74 Acobardada, temiendo “la acumulación de nubes de tormenta roja”,

la elite guatemalteca sabía que los tiempos exigían un hombre fuerte. 75 Ese

hombre era Jorge Ubico quien, como gobernador, había adquirido “fama de eficiente y cruel”. 76 La embajada de EE.UU. le brindó todo su apoyo. En febrero de 1931 era el único candidato.

73 Sobre la farsa democrática de la década de 1920, véanse en particular: Carlos Figueroa Ibarra, “Contenido de clase y participación obrera en el movimiento antidictatorial de 1920”, Política y sociedad 4 (Guatemala, julio diciembre de 1977): 5—51; y Carlos Figueroa Ibarra, “La insurrección armada de 1920 en Guatemala”, Política y sociedad 8 (Guatemala, julio- diciembre de 1979): 91—142.

74 Despachos de la Embajada de EE.UU., “Hawks al Secretario de Estado” 19 (2 de abril de 1930), pág. 4. Todos los documentos gubernamentales de EE.UU. provienen de los siguientes archivos, que se encuentran en el Archivo Nacional de Washington, D.C.: 814.00, FW814.00 814.001 y 814. 6156.

75 David Vela, “Canción de alba porvenirista”, El Imparcial (27 de noviembre de 1930), pág.

3.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

55

Durante sus trece años de dictadura, Ubico construyó varias carreteras, usando principalmente mano de obra indígena sin retribución, que estos ciudadanos proporcionaban en lugar de un impuesto de carreteras; ésta era una práctica antigua que Ubico impuso con vigor especial. Además erigió edificios públicos, también con la mano de obra gratuita de los indígenas. Con frecuencia su usaba también la mano de obra de presidiarios. Para engrosar las filas de éstos, la policía hacía redadas los sábados por la noche en los sectores pobres de la capital y otras poblaciones, arrestando a trabajadores, borrachos y a otros que quizás iban a emborracharse, pero no tuvieron tiempo. Esta también era una práctica antigua que había caído en desuso en la década de 1920, cuando había más libertad. 77 En 1934, Ubico había equilibrado el presupuesto nacional —una hazaña rara en Latinoamérica durante la Gran Depresión—reduciendo los gastos del gobierno. Asimismo, había reducido la corrupción a nivel gubernamental, la cual había estado muy extendida en la década de 1920. Para muchos miembros de la clase media guatemalteca, la austeridad del régimen significó su destitución total de la burocracia. Para otros, el gobierno de Ubico significó una fuerte reducción en salarios y pensiones; no obstante, nadie se atrevió a protestar. Para los obreros la situación resultó peor aún. Cuando los trabajadores de Novella & Co., la fábrica de cemento más grande de Centroamérica, se declararon en huelga en marzo de 1931 a causa de una reducción salarial, el recién electo Ubico ordenó el arresto de los cabecillas. 78 Luego vino la gran ola de represión que acompañó al descubrimiento del “complot comunista” de 1932: el movimiento obrero urbano fue destruido. A partir de entonces, observa un abogado laboralista guatemalteco:

Se cierne la noche sobre el movimiento sindical guatemalteco por espacio de casi catorce años. Las palabras “sindicato”, “obrero”, “huelga”, “derechos laborales”, y “pliego de peticiones” quedan proscritas del

Internacional).

77 Véase especialmente: Kenneth J. Grieb, Guatemalan Caudillo (Athens, Ohio: Ohio University Press, 1979), pp. 126—140 y 163-176. Esta obra y la de Rafael Arévalo Martínez, Ubico (Guatemala: Colección Guatemala, 1984), son los únicos estudios eruditos de la era de Ubico; desafortunadamente, son muy superficiales para nuestros propósitos. La obra de Pitti, Jorge Ubico es excelente, pero concluye con la llegada de Ubico a la presidencia. Existen varios relatos partidistas, que incluyen: Enrique Ardón, El señor general Ubico (Guatemala, 1958); Carlos Alberto Sandoval Vásquez, Leifugados (México, D.F.: Impresora Periodística y Comercial, 1946); Efraín de los Ríos, Hombres contra hombres, 2 tomos (Guatemala:

Tipografía Nacional, 1969); Carlos Samayoa Chinchilla, El dictador y yo (Guatemala: Imprenta Iberia, 2950); y J. Humberto Aguilar P., Vida y muerte de una dictadura (México: Linotipografía Nieto, 1944).

56

Tomo II

vocabulario de “las gentes de orden” y quienes tienen la osadía de emplearlas, automáticamente se convierten en “comunistas”. 79 Los salarios no aumentaron incluso cuando la Segunda Guerra mundial trajo una inflación a Guatemala. Ubico tuvo buen cuidado de que ninguna alma ingenua “malacostumbrara” a los trabajadores guatemaltecos —por eso intervino con éxito en 1942, cuando el ejército de EE.UU. (que estaba construyendo bases militares en el país) quiso pagar a sus trabajadores más del salario establecido de veinticinco centavos por día. 80 Con todo, su gobierno no trajo a los trabajadores guatemaltecos una mejora: asqueado por las connotaciones subversivas de la palabra, Ubico decretó que en adelante ya no habría “obreros” en Guatemala: todos se convirtieron en “empleados. 81 Aunque fuesen políticamente importantes, las ciudades y los pueblos eran solamente puntos en la inmensa finca que era Guatemala. En 1940, casi el 90 por ciento de los aproximadamente 2,250,000 guatemaltecos vivían en comunidades de menos de 10,000 habitantes. De éstos, dos tercios eran indígenas. 82 Era raro el ladino que no sintiera desprecio por los indígenas; desprecio y miedo a que un día los indígenas se sublevaran con furia ciega y destructora. Nadie podía adivinar qué se escondía detrás de sus sonrisas serviles, de su comportamiento sumiso, de su silencio. La raza aborigen era “cobarde, triste fanatica y cruel”; estaba “más cerca de los animales que del hombre”, se lamentaba un joven intelectual guatemalteco en 1927. 83 “Para los indios sólo hay una ley: el látigo”. 84 Durante el gobierno de Ubico, la personalidad jurídica de los indígenas cambió. En 1934, cl trabajo por deudas fue reemplazado con una Ley de Vagancia. A partir de entonces, los indígenas ya no estarían legalmente

79 López Lavarte, Breve historia, pág. 24.

80 Federal Bureau of Investigation (en adelante, FBI), Guatemala Today (julio de 1944), pág.

31.

81 Véanse Mario Monteforte Toledo, Guatemala: monografía sociológica (México: Universidad

Nacional Autónoma de México, 1965), pág. 290, nota 1; y Carlos González Orellana, Historia de la educación en Guatemala (Guatemala: Editorial “José de Pineda Ibarra”, 1970), pág.

374.

82 Antes de ser publicadas, estas cifras estadísticas fueron manipuladas por Ubico: incrementó la población en un millón y disminuyó la proporción de indígenas en más de dos tercios del total a la mitad. Véanse: John D. Early, The Demographic•Structure and Evolution of a Peasant Systern: The Guatemalan Population. (Boca Raton: University Presses of Florida, 1982), pp. 20 21;”2,781,665 habitantes en Guatemala”, El Imparcial (17 de junio de 1950), pág. 1; Monteforte Toledo, Guatemala, pp. 61—70; y Kalman Silvert, A Study in Government:

Guatemala (New Orleans: Middle American Research Institute, Tulane University, 1954), pp.

18—20.

83 Jorge García Granados, Evolución sociológica de Guatemala (Guatemala: Sánchez & De Guise, 1927), pp. 18—20.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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obligados por deudas a sus amos; sin embargo, para prevenir la ociosidad de todos aquellos indígenas que no tenían tierra o tenían menos de una cantidad prescrita, se les ordenó que se hicieran contratar por los terratenientes durante por lo menos 100 o 150 días por año. Teóricamente, ahora los indígenas podían escoger a sus empleadores libremente y negociar sus contratos según las leyes de la oferta y la demanda. 85 Pero las leyes de la oferta y la demanda casi no se aplicaban en un mundo gobernado por la violencia de los amos. Cuando había alguna presión para que aumentaran los salarios, los terratenientes se unían. Así, en Quezaltenango “se unieron para crear una especie de consorcio

Se

monopolítico

acordaron penas para cualquiera que rompiera esta regla. 86 Tales medidas fueron sólo excepcionalmente necesarias. Los trabajadores indígenas analfabetos no podían leer los contratos donde

ponían su huella digital, por lo cual no podían verificar si la palabra escrita estaba de acuerdo con las promesas verbales del patrón. Además, todos los varones indígenas entre 18 y 60 años tenían que probar que se habían hecho contratar durante el número prescritos de días. Con este fin, se les exigía que llevaran libretas en que sus patrones anotaban los días que habían trabajado. “Era (por lo tanto) común que un patrón retuviera a un trabajador ”

negándose simplemente a firmar los libros

87 Al surgir cualquier disputa, las

autoridades se ponían del lado de los terratenientes. Por lo general, las disputas se resolvían en el mundo cerrado de las fincas: los látigos y los cepos formaban parte de las herramientas rutinarias del terrateniente. Mostrando comprensión por las preocupaciones de los terratenientes, Ubico legalizó el asesinato: el decreto 1816 de abril de 1932 eximía a los terratenientes de las consecuencias de cualquier medida que tomaran para proteger sus bienes y sus tierras. 88 De aquí al asesinato a sangre fría de un indígena terco sólo había un paso. Sin embargo, uno se pregunta

que

mantendría un nivel salarial de 15 centavos por dia

85 Véanse los siguientes: decreto 1995 (7 de mayo de 1934); decreto 1996 (10 de mayo de 1934);

y “Reglamento relativo a los jornaleros para trabajos agrícolas” (24 de septiembre de 1935),

en Jorge Skinner—Klee, Legislación indigenista de Guatemala (México: Instituto Indigenista Interamericano, 1954), pp. 108—114 y 118—119. En teoría, la ley de la vagancia se aplicaba

a todos los ciudadanos guatemaltecos ; en la práctica, se aplicaba casi exclusivamente a

los indígenas. Sólo aquellos indígenas que podían convencer a las autoridades indiferentes de que no podían ganarse la vida con la agricultura, escapaban a la ley. Véanse también

Jones, Guatemala, pp. 160—167; y Nathan L. Whetten, Guatemala, the Land ant the People (New Haven: Yale University Press, 1969), pp. 120—122.

86 Iones, Guatemala, pp. 165 166.

87 Richard N. Adams. Crucifixión By Pozver (Austin: University of Texas Press, 1970), pág.

178.

88 Decreto 1816 (28 de abril de 1932); y Diario de Centro América (7 de mayo de 1932), pág.

58

Tomo II

si en realidad había necesidad de dicho decreto, considerando que los guatemaltecos civilizados siempre habían asumido que de vez en cuando era necesario matar a un indígena. Al reemplazar el trabajo por deudas con las leyes de vagancia, Ubico intentaba mejorar la imagen de Guatemala en el extranjero. Al mismo tiempo satisfacía las exigencias de muchos terratenientes, quienes desde la década de 1920 se quejaban de que el trabajo por deudas era ineficaz y poco rentable, y habían abogado por que fuera reemplazado por leyes de vagancia que se cumplieran a cabalidad. 89 Con estas leyes, Ubico incrementó la influencia del gobierno central, al cual se le encargó la repartición de indígenas entre los terratenientes competidores. A este respecto, la legislación era parte del esfuerzo de Ubico “para que el poder cambiara de manos, el cual por lo general local y regionalmente había estado en las manos de la clase alta local”, 90 y como tal era comparable con la Ley Municipal de 1935, la cual reemplazó a los alcaldes electos de país con intendentes nombrados por el gobierno central. 91 Así como el sistema de intendentes no fue introducido para cambiar la suerte de la clase baja, asimismo la ley de vagancia no tenían nada que ver con el bienestar de los indígenas. Esto no quiere decir que Ubico fuese impopular entre los indígenas. La opresión diaria que éstos sufrían —opresión que parecía tan eterna como el ciclo y la tierra— provenía de sus amos más cercanos: los terratenientes, las autoridades locales y sus vecinos ladinos. El presidente de la República era una figura remota casi tan remota como el concepto de un país llamado Guatemala. Ubico, quien viajaba mucho por codo el país, puede haberles parecido un personaje que venía de lejos y hablaba con palabras que, aunque severas, resonaban con ecos de esperanza después de que el gran hombre se hubiese marchado. 92 Estas son observaciones impresionistas ; nadie, salvo algunos antropólogos extranjeros que evitaron el análisis

89 Véanse los siguientes: Pitti, Jorge Ubico, pp. 230—232,286,369,376,404--405,408,487—488; McCreery, “Debt Servitude”, especialmente las pp. 756—759; Julio C. Cambranes, “Los empresarios agrarios modernos y el Estado en Guatemala”, Mesoamérica 10 (1985); 276—279; y Frank Griffith Dawson, “Labor Legislation and Social Integration in Guatemala; 1871-1944”, The American Journal of Comparative Lazo 14 (1965—1966), especial-mente las pp. 135—137.

90 Adams, Crucifixión, pág. 175.

91 Para un análisis excelente al caso, véase Adams, Crucifixión, pp. 174—179.

92 Con relación a estos viajes, véanse los relatos apologéticos pero interesantes de Federico Hernández de León, Viajes presidenciales, 2 tomos (Guatemala: Publicaciones del Partido Liberal Progresista, 1940 y 1943). Para descripciones menos partidistas publicadas en años posteriores por participantes y otros testigos, véanse: Samayoa Chinchilla, El dictador, pp. 93—94 y 147—159; Clodoveo Torres Moss, “La justicia salomónica del general Jorge Ubico”, La Hora (Suplemento cultural, 8,15,22 de febrero y 1 ° de marzo de 1986), pp. 4—5; y Mario Aníbal González, “Recuerdos de la dictadura del general Jorge Ubico”, La Hora (15 de febrero de 1986), pág. 3.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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político, intentó penetrar en el mundo secreto de los indígenas. 93 Para los ladinos, los indígenas eran seres inferiores, la masa trabajadora sin forma ni inteligencia, que sólo entendía a la fuerza. Los instrumentos de control estaban a la mano, pues se trataba de una

sociedad militarizada en la cuál la escuela secundaria estaba bajo control militar; los directores de escuela eran los oficiales del ejército más antiguos; los tenientes y capitanes estaban a cargo de la disciplina; a los estudiantes se les exigía entrenamiento de reserva. 94 El personal de la Radio Nacional

y del Ministerio de Caminos estaba compuesto de empleados militares;

militares llevaban a los presidiarios y a los indígenas a realizar trabajos forzados en las ciudades y en el campo. Todos los Jefes Politicos de los 22 departamentos de Guatemala eran generales.

Estas medidas tenían su lógica: no sólo ayudaban a imponer la disciplina militar en la burocracia, sino que también ayudaban a dar empleo

a algunos de los ochenta generales que infestaban el ejército de Guatemala

a principios de la década de 1940. (Los que no tenían tareas específicas se

congregaban cada mañana en la antesala del dictador para averiguar que se

le ofrecía). Odiados por sus propios oficiales, los generales de Ubico eran

célebres por su ignorancia, incompetencia y crueldad. Su única aptitud era su ciega obediencia a las órdenes de Ubico. El ejército de Guatemala, señalaba un informe norteamericano en 1944, era un desastre -798 oficiales y 5,528 soldados de tropa quienes estaban “pobremente entrenados y pobremente equipados”. “Es dudoso”, señalaba el informe, “que muchos de los soldados hayan alguna vez disparado sus rifles. 95 Los oficiales eran ladinos, mientras que casi todos los soldados eran indígenas reclutados a la fuerza. El servicio militar —explicaba Ubico— era instructivo para los indígenas: “salen de la querencia palurdos, bruscos, de

93 Entre estos estudios antropológicos se destaca el de Sol Tax, Penny Capitalism (Chicago:

University of Chicago Press, 1963), el cual fue traducido al español en la versión El capitalismo del centavo: una economía indígena de Guatemala (Guatemala: Seminario de Integración Social Guatemalteca, 1964). Estudios más recientes también ofrecen algunas ideas. Por ejemplo, en una obra excelente basada en una investigación de campo hecha en la década de 1960, Robert Carmack escribe del área de Momostenango : “Los indios parecen haber creído que sus problemas eran causados por los funciona- ríos ladinos locales y no por Ubico mismo”; Robert M. Carmack, Historia Social de los quichés (Guatemala: Seminario de Integración social Guatemalteca, 1979), pág. 300.

94 Véanse: González Orellana, Historia de la educación, pp. 360—362 y 439—440; Julia Hilda Valdés López,_ “Aspectos socioculturales de la educación en Guatemala” (tesis de licenciatura, Universidad de San Carlos de Guate-mala, 1976), pp. 32-35; y Alfredo Carrillo Ramírez, Evolución histórica de la educación secundaria en Guatemala, 2 tomos (Guatemala:

Editorial “José de Pineda Ibarra”, 1971 y 1972), 1: 242—257.

60

Tomo II

pelaje primitivo; y regresan desasnados, con buenos modales y en condiciones de hacer frente a la vida con mejores arrestos”. 96 Sin embargo, la vida que llevaban en el cuartel era similar a la que habían soportado en las fincas de los patrones: despreciados y con salarios miserables, dormían en el suelo, comían muy mal, llevaban uniformes andrajosos y sucios y eran latigados sin compasión a la menor falta. En las palabras de un oficial guatemalteco que sirvió a las órdenes de Ubico y que no es dado a sentimentalismos, “a los soldados se les daba un trato pésimo”. “Eran”, observa otro oficial, “ineptos, mal preparados, analfabetos y torpes a fuerza de latigazos”. 97 Ubico tampoco daba buen trato a sus oficiales, por lo menos no hasta que alcanzaran el rango de coronel. Su salario era mediocre y soportaban una disciplina opresiva. Su papel era inspirar miedo en nombre del dictador, pero ellos también vivían en un mundo donde reinaba el miedo, donde “la simple murmuración puede llegar a ser fatal”. 98 Para evitar el peligro de la contaminación, a los oficiales no se les mandaba a estudiar en el extranjero y a los carceleros se les prohibía aventurarse hiera de los muros de la prisión. El sistema funcionaba. Los oficiales eran autómatas , prestos a obedecer cualquier orden y se abstenían de toda iniciativa: “Había miedo. El código militar era terrible; preveía la pena de muerte casi para todo. Había un terrible sistema de delación”. 99 Para mayor seguridad, Ubico confiaba en una unidad de élite que le servía de guardia presidencial. La Guardia de Honor recibió la mayor parte de las armas que EE.UU. donaron durante la Segunda Guerra Mundial (incluyendo los únicos doce tanques que había en el país). En la Guardia

el soldado tenía

una apariencia de más limpieza y orden, así como una pequeña diferencia en el vestuario y la alimentación” 100 Los oficiales recibían mejor pago; a cambio, se esperaba que fueran especialmente leales a Ubico.

También se esperaba una lealtad especial de los oficiales de línea. Estos eran, por lo general, ladinos de clase media baja que ascendían a través de

de Honor, “el soldado dormía en camastrones y no en el suelo

96 Citado en Hernández de León, Viajes, II: 17.

97 Citas de la entrevista con el coronel Lorenzana y de César Augusto Silva Girón, 12 horas de combate (Guatemala: Oscar de León Palacios, 1981), pág. 28.

98 Teniente coronel José Luís Cruz Salazar, “El ejército como una fuerza política”, Estudios Sociales (abril de 1972): 77.

99 Entrevista con el coronel Lorenzana.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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grados militares. Para ellos, la vida de un oficial representaba tanto una condición atractiva como una de las poquísimas vías de mejorar la calidad de vida en Guatemala. Por contraste, los oficiales de escuela —los que se habían graduado en la academia militar— en su mayoría de clase media

y

tenían mejor educación. De no haber sido por la crisis económica de

la

década de 1930, muchos habrían asistido a la universidad; una carrera

militar no les ofrecía la oportunidad de un ascenso económico o social, especialmente cuando, hacia finales de la era, el alto número de generales

y coroneles que había, restringía la posibilidad de ascenso. Aunque fuera un fracaso como fuerza militar profesional, el ejército de Guatemala era más que apropiado para controlar al pueblo desarmado; efectivamente, era impresionante cuando se le comparaba con los otros ejércitos desastrosos de Centroamérica. Además, era asistido por la policía:

formada casi exclusivamente por ladinos, tenía “la fama de ser una de las

policías más eficientes y reservadas de América Latina”. 101 Unidos, el ejército

y la policía eran una barrera formidable frente a la agitación doméstica;

aunque tampoco tenían que afrontar grandes desafíos. Después de la destrucción del “complot comunista” de 1932, Ubico aplastó una verdadera conspiración en 1934. Después no hubo complots de ninguna importancia

y los disturbios no se presentaron hasta 1944. 102 Tampoco se daba mucho el crimen, por lo menos no en el sentido normal de la palabra, ya que los criminales comunes eran castigados rápida y despiadadamente. Abundan los relatos de cuán segura se volvió Guatemala durante c1 gobierno de Ubico. Pero no lo era para las víctimas de los caprichos personales del dictador, ni para los indígenas “subversivos”, ni para los ladinos pobres. “No era solamente la omnímoda voluntad del dictador la que había que soportar”, recuerda un oficial de entonces; eran, además, los numerosos “ubiquitos” que lo imitaban al servirle de instrumento:

el director general de la policía, los jefes políticos y comandantes de armas, los comisarios de policía departamentales, y los jefes de la guardia de hacienda, los de las escoltas rurales y cien más entre comisionados militares y simples agentes

de autoridad

principio de la dictadura, cuando desempeñé el caro de

auditor de cuentas, visitando departamentos del oriente del país, me di cuenta de asesinatos cometidos por las escoltas rurales —según decían sus jefes—a

Al

“sentar un precedente y evitar que el hombre (Ubico), los

(reprendiera)”

103

101 FBI, Guatemala Today, pág. 66.

102 Sobre la conspiración de 1934, véanse, en particular: Ríos, Hombres contra hombres, 1:

379—397 y II: 1781—207; Sandoval Vásquez, Leifugados, pp. 74-78 y 217—257; Arévalo Martínez, Ubico, pp. 34—38; y Aguilar P., Vida y muerte de una dictadura, pp. 25—52.

103 Guillermo Flores Avendaño, Memorias, 2 tomos (Guatemala: Editorial del Ejército, 1974), II:

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Tomo II

Los “comunistas” y los criminales (en la medida en que distinguía entre ellos) eran dos de las fobias de Ubico. La tercera eran los intelectuales, por quienes Ubico “sentía olímpico desprecio”. 104 Su desprecio tenía un tinte de desconfianza: la gente que leía podía ser víctima de ideas subversivas, es decir, del comunismo. Por esta razón, se aseguró de que ningún libro “subversivo” se introdujera en Guatemala y de que ninguna idea “subversiva” perturbara a la juventud guatemalteca. “Eramos analfabetos en materia política”, recuerda un líder estudiantil. 105

Ubico era trabajador, cruel y vengativo. Arrogante y desconfiado, odiaba delegar la autoridad —en las palabras de un ministro leal, “una alta estima de su propia personalidad le inclinaba a gobernar y a hacerlo todo, sin consejos ni extrañas injerencias”. 106 “Ha perfeccionado”, observaba el FBI, “un sistema ingenioso de comprobar la lealtad de sus ministros: les nombraba subalternos a hombres por quienes ellos sentían antipatía. De esa forma, todos se vigilaban entre sí e informaban al Presidente”. 107 Ubico era un hombre inteligente, pero su mundo era estrecho y —corno afirma González Campo— “para estadista le faltaba visión.” 108 Su Guatemala era la Guatemala del pasado y desconfiaba de todo cambio: “No deseaba que se crearan industrias, porque las industrias formaban grupos de obreros de los que luego salían comunistas”. 109 Cuanto Bata, un importante fabricante de zapatos, quiso establecerse en Guatemala a principios de la década de 1940, Ubico “rechazó de plano la propuesta”. 110 La valentía de Ubico era legendaria, así corno su fanfarronería. “Yo no

cuidado: yo soy tigre y ustedes

monos” 111 —estas palabras, atribuidas a Ubico por un antiguo subordinado, reflejan su actitud hacia la élite de los terratenientes. Considerando que Guatemala era su finca privada, Ubico:

Gobernaba al país al estilo de alcalde de aldea. Esto es, de modo absoluto, unipersonal. Todo lo controlaba el general; con mucha razón decía la gente que el gobierno de Guatemala durante el que menos se robó

tengo amigos, sino enemigos domesticados

Mucho

104 José González Campo, “El General Jorge Ubico, un dictador progresista”, Estudios Centro Americanos (noviembre de 1963): 346.

105 Entrevista con Manuel Galich, uno de los líderes del movimiento de 1944 contra Ubico en la universidad.

106 González Campo, “El General”, pp. 347-438.

107 “Hoover a Berle” (13 de enero de 1942), pág. 2.

108 “El General”, pág. 346.

109 Alfonso Solórzano, citado en Stella de la Luz Quan Rosell, Guatemala: una cultura de ignominia, 2 tomos (México: Escuela Nacional de Antropología e Historia, 1972), 1: 218.

110 González Campo, “”El general”, pág. 354. El mencionado Solórzano era enemigo de Ubico; González Campo era su apologista, pero en este punto los dos están completamente de acuerdo”.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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fue el de Ubico. Efectivamente, nadie que no fuera él podía quedarse con nada. 112 Tampoco era inmune a la corrupción. Un informe de EE.UU. de 1944 señalaba que después de que Ubico entró en funciones, “se convirtió en el terrateniente más grande de Guatemala, a pesar de su muy divulgada campaña de honestidad en el gobierno”. 113 Compró “muchas propiedades a un precio fijado por él mismo” 114 También se aseguró de que su salario y regalías fueran incrementados generosamente, mientras que él reducía los salarios de los burócratas y en 1940. aceptó con muestras de agradecimiento un regalo de $200,000.00 que le hacía un Congreso servil. Esta muestra “espontánea” de gratitud despertó resentimiento, pero los quejosos fueron silenciados rápidamente: “La legislación ha oído”, informó el ministro de EE.UU., “que unas novena personas en Guatemala han sido encarceladas por expresarse desfavorablemente de este regalo” 115 Los que ofendieran al dictador de la manera que fuera, eran duramente castigados. “Los servicios de espionaje estaban sabia y cuidadosamente

Espiaba el sirviente y

espiaba el señor; espiaba la dama y espiaba la prostituta; espiaba el sacerdote y espiaba el maestro”. 116 Como consecuencia de esto —recuerda el hijo de un antiguo funcionario—” en casa de mis amigos y en la mía propia,

el mundo tenía miedo de

los demás; se acercaban a uno para decirle: “aquél es oreja”. 117 La inmensa mayoría de la élite se sometía a la voluntad del dictador, participaba en el culto a su personalidad y les daba la espalda a quienes él consideraba sus enemigos —aún cuando fueran amigos o parientes. A cambio de ello, se les permitía vivir como pequeños señores feudales. Frío y desdeñoso con la clase alta guatemalteca, Ubico se mostraba cortés cuando trataba con los EE.UU. Por supuesto que los hombres a quienes él admiraba no eran Roosevelt ni Cordell Hull, sino Franco y Mussolini (despreciaba a Hitler porque consideraba que era un “campesino” muy inferior a su análogo

italiano). 118 Pero la admiración no podía interponerse en el camino del

organizados. En todas las clases sociales había ‘orejas’

(hasta) en la calle, se hablaba en voz baja

todo

112 José Luís Barcárcel, citado en Quan Rosell, Guatemala, II: 497—498.

113 Oficina de Servicios Estratégicos. División de Investigación y Análisis, “The First Two Months ofthe New Guatemalan Government (November-December 1944)”, documento 2791 (23 de diciembre de 1944), pág. 6.

114 “John M. Cabot al Secretario de Estado”, documento 1250 (9 de mayo de1940), pág. 3.

115 “Fay Allen DesPortes al Secretario de Estado”, documento 1250 (8 de mayo de 1940), pág. 1. Para una copia del salario y las regalías que recibió Ubico en el mes de julio de 1938, (un total de S 11,790), véase Samayoa Chinchilla, El dictador, pág. 109.

116 Samayoa Chinchilla, El dictador, pág. 68.

117 Julio Gómez Padilla, citado en Quan Rossell, Guatemala, I: 333.

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Tomo II

sentido común: el Caribe pertenecía a EE.UU. Además, Ubico veía en los estadounidenses un valioso escudo contra México, país vecino que en el siglo XIX se había anexado extensas regiones reclamadas por Guatemala

y ahora se había convertido —o así lo creían Ubico y su clase— en un

criadero de contaminación comunista. 119 Contrario a su creencia , EE.UU. hasta cierto punto no estaban contaminados , aunque Ubico a veces dudaba de la firmeza de Roosevelt. Le preocupaban, expresó a un diplomático norteamericano en 1941, “las actividades comunistas y tantas huelgas en EE. UU.”, “Era cierto que el Partido Comunista estadounidense era pequeño; pero, afirmaba, “incluso la rata más pequeña que encuentra tranquilidad en una mansión acaba por roer las paredes”. Ya fuera en Guatemala o en EE.UU., subrayaba, los comunistas debían ser tratados de la misma manera: con una “dosis de plomo”, no con libertad de expresión. 120 Sólo acerca del comunismo se atrevía Ubico a dar consejos a los EE.UU. Por los demás, su actitud era la de un alumno complaciente. Durante su mandato, “diligentemente hacía la corte a funcionarios, diplomáticos y hombres

de negocios norteamericanos, mostraba preferencia por los inversionistas yankis y daba muestras de gran imaginación para descubrir formas de manifestar su apoyo”. 121 Por ejemplo, nombró director de la Escuela Politécnica a un oficial norteamericano —un gesto sin precedentes. —Salvo durante unos cuantos meses en 1934, oficiales norteamericanos desempeñaron ese cargo prestigioso durante los catorce años de la administración de Ubico; otros oficiales norteamericanos estuvieron entre los profesores de

la acadernia. 122

Después de que empezaron las hostilidades en Europa, Ubico afirmó que Guatemala “estaba con EE.UU. en todo lo que se ofreciera, “incondicionalmente.” 123 Le declaró la guerra al Japón el 8 de diciembre, un día después del ataque a Pearl Harbor lo hizo también a Italia y a Alemania, el 11 de diciembre, día en que las potencias del Eje declararon

119 Con respecto a Ubico y México véanse, en particular, Pitti, Jorge Ubico, pp. 9—11, 63-64, y 462—463; y Grieb, Guatemalan Caudillo, pp. 206 218 y 235—247.

120 Memo. de una conversación del 12 de agosto de 1941, en “DesPortes al Secretario de Estado”, documento 2057 (14 de agosto de 1941), pp. 3-4.

121 Grieb, Guatemalan Caudillo, pág. 72.

122 A pesar de que no se ha hecho un estudio de calidad sobre la Escuela Politécnica, los siguientes son útiles: Francisco Samayoa Coronado, La Escuela Politécnica a través de su historia, 2 tomos (Guatemala: Tipografía Nacional, 19643); Zamora Castellanos, Nuestros cuarteles, pp. 45—133; Es-cuela Politécnica,La Escuela Politécnica 1 ° de septiembre de 1877--1” de septiembre 1941 (Guatemala, 1941); y Escuela Politécnica, Primer Centenario de la Escuela Politécnica , 1873--1973. Carrillo Ramírez describe el currículum de la academia; Evolución histórica, II: 153—226.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

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la guerra a EE.UU. Durante los años de guerra — señalaba un informe del FBI de 1944— Guatemala cooperó con EE.UU. “extremadamente bien”,

las relaciones eran “excelentes” y Ubico “prontamente concedió

todas las

facilidades requeridas en relación con las instalaciones militares” especialmente dos bases aéreas ; se estacionaron tropas norteamericanas en Guatemala y Ubico “cooperó en el mantenimiento de relaciones cordiales con el personal militar de EE. UU”. 124

A petición de Washington, Ubico tomó medidas contra la comunidad

alemana de Guatemala —compuesta de 5,000 a 6,000 individuos, principalmente guatemaltecos de origen alemán. Este grupo pequeño, pero económicamente influyente, había apoyado lealmente al dictador y no hay indicación de que se les considerara una amenaza para su gobierno. Pero los norteamericanos querían que actuara, y él obedeció. Después de la declaración de guerra de Guatemala a Alemania, Ubico permitió que el FBI deportara a varios cielitos de ciudadanos alemanes y guatemaltecos de origen alemán a EE.UU. Otros fueron sometidos a medidas discriminatorias que culminaron, en junio de 1944 en la expropiación de todas las fincas de café que pertenecían a miembros de comunidad alemana. 125

A fines de la década de 1930, ocasionalmente habían aparecido artículos

en la prensa norteamericana donde se acusaba a Ubico de simpatizar con las potencias del Eje Pero su comportamiento durante la guerra disipó tales miedos. Como resultado, entre 1940 y mediados de 1944 la prensa norteamericana, al escribir sobre Guatemala, mostraba gran aprecio por Jorge Ubico, un caudillo exótico que construía carreteras , mantenía la estabilidad y mostraba una admiración conmovedora por EE.UU. y por Franklin Delano Roosevelt. Ubico — manifestaba John Gunther a sus muchos lectores— es el gran hombre de Centroamérica. “Dadas las

relaciones entre Guatemala y

EE.UU. son excelentes en todos los aspectos; nunca antes han sido mejores”. 126

condiciones locales, ha logrado mucho

Las

124 “Guatemala Today”, pág. 191.

125 Para el estudio más amplio sobre el tema, véase FBI, Guatemala Today, pp. 82-193. Véanse también: FBI, “Hoover a Berle” (13 de enero de 1942), pp. 4—6; Goodyear, Report No. 5 (12 de Julio de 1940), pp. 10—12; y United States Tariff Comission, Economic Controls and Commercial Policy in Guatemala Washington, D.C.: Government Priting Office, 1947), pp. 18- 19. El decreto 3115, del 22 de junio de 1944, estipulaba que los antiguos propietarios serían indemnizados después de la guerra, según el valor que habían declarado por cuestiones de impuestos: véase Diario de Centro América (23 de junio de 1944), pág. 805; y “Razones de la expropiación”, El Imparcial (23 de junio de 1944), pág. 1. No existe un estudio concreto de la presencia alemana en Guatemala. Las mejores fuentes son Julio C. Cambranes, El imperialismo alemán en Guatemala: el tratado de comercio de 1887 (Guatemala: IIES, Universidad de San Carlos, 1977); y Guillermo Náñez Falcón, “Erwin Paul Diesseldorff, German Entrepreneur in the Alta Verapaz of Guatemala, 1889-1937” (disertación doctoral, Tulane University: 1970.

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El comportamiento de Ubico ante las compañías norteamericanas era igualmente ejemplar. No sólo respetaba escrupulosamente sus inmensos privilegios, sino que también se mostró sumamente comprensivo en una ocasión en que, para un hombre menos flexible, una confrontación habría sido inevitable. El asunto tenía que ver con el contrato de 1930 de la UFCO (United Fruit Company); a cambio de una concesión de 200,000 hectáreas de tierra en Tiquisate, en la costa del Pacífico, la compañía se había comprometido a construir un puerto en el Pacífico en un plazo de siete años. 127 Para la élite terrateniente, este tratado tenía un beneficio importante: costos de transporte más bajos. El café que se cultivaba en la vertiente occidental ya no tendría que ser transportado en tren hasta Puerto Barrios, situado en el Atlántico —un absurdo económico del cual la IRCA sacaba cuantiosas ganancias. 128 Si la UFCO hubiera cumplido con el acuerdo, las pérdidas de la IRCA habrían sido considerables. Pero las dos compañías norteamericanas llegaron a un acuerdo amistoso que fue formalizado en un contrato en septiembre de 1936. La UFCO, que ya poseía 17 por ciento de las acciones de la IRCA, adquirió aún más acciones, elevando su participación total a 42.68 por ciento. También se comprometió a no construir un puerto en el Pacífico. Así, los bananos de Tiquisate tendrían que ser transportados, como el café, hasta Puerto Barrios, pero la IRCA cobraría a la UFCO menos de la mitad de su precio de transpone normal. Era un arreglo que prometía beneficiar a ambas compañías. Sin la indulgencia de Ubico, el acuerdo no habría sido posible. En marzo de 1936, Guatemala había exonerado a la UFCO de su obligación de construir el puerco “a causa de la crisis económica actual” (la actual era menos severa que cuando se firmó el contrato original en 1930). La UFCO pagó $ 50,000 de indemnización y se quedó con la tierra que había recibido por acceder a construir el puerto. Las negociaciones, expresó cl director local de la UFCO al encargado de negocios norteamericano, “se han realizado de la forma más amigable” y comunicó asimismo que la compañía “no había sido sometida a presiones de ninguna clase”. 129 Una vez más, como resultaba

Monitor Weekly Magazine Section (18 de octubre de 1941), pág. 5; John Gunter, “Four Strong Men and a President”, Harper’s (septiembre de 1942), pp. 418—427; y Frank Taylor, “Guatemala’s hardheaded Ubico”, The Reader’s Digest (febrero de 1944), pp. 25-27.

127 Véase Oscar de León Aragón, Los contratos de la United Fruit Company y las compañías muelleras en Guatemala (Guatemala: Ministerio de Educación Pública, 1950), pp. 261-

273.

128 Para el acuerdo de 1936, véase Richard LaBarge, “”Historia económica de la producción bananera en el istmo centroamericano”, Cuadernos de Ciencias Sociales (Guatemala:

CSUCA, 1976—1977. Serie Estudios Centroamericanos 4), pp. 17—19.

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a menudo en su labor de construir imperios en la región del Caribe, la UFCO pudo llevarse los beneficios de un gobierno dictatorial: mientras que al contrato de 1930 sólo se llegó después de largos y cáusticos debates en el Congreso y la prensa de Guatemala, el acuerdo de 1936 fue aprobado rápidamente y sin que nadie pusiera en duda sus méritos. No hay evidencia de que funcionarios norteamericanos hayan intervenido para proteger a la compañía —ni tampoco, la UFCO pidió ayuda alguna. Habiéndose reelegido recientemente, en violación de la Constitución, Ubico buscaba especialmente la aprobación de EE.UU.; también estaba consciente de que a principios de Ta década de 1920, el Departamento de Estado había presionado considerablemente cuando el gobierno guatemalteco no satisfizo las demandas de una compañía norteamericana importante. 130 Además, tanto la UFCO como la IRCA tenían el poder suficiente por derecho propio como para obtener un trato favorable. Así, durante su mandato, Ubico demostró que merecía el respaldo de los norteamericanos y éstos, a su vez, no fueron desagradecidos. Los funcionarios norteamericanos habían aplaudido el ascenso de Ubico a la presidencia en 1931, elogiándolo en términos extravagantes como el hombre que mejor podía mantener la estabilidad pro—estadounidense en Guatemala durante la recesión mundial. 131 El beneplácito de EE.UU. fue firme y constante hasta los últimos meses del gobierno dictador. Sin embargo, hasta los dictadores útiles pueden ser prescindibles. Por toda la América Latina, la crisis económica había disminuido y la derrota de Hitler por parte de los Aliados estaba propagando tendencias antidictatoriales incluso entre la clase alta. En la región del Caribe, a mediados de la década de 1940, algunos dictadores tambalearon y cayeron. La dictadura de Somoza en Nicaragua estuvo seriamente amenazada desde 1944 hasta 1947; Trujillo afrontó dificultades en la República Dominicana; en Cuba, el general Fulgencio Batista aceptó la derrota en las urnas en 1944, mientras que Isaias Medina Angarita fue derrocado en Venezuela en octubre de 1944. En junio de 1944, Ubico se convirtió en una de las víctimas de este proceso de democratización.

pp. 95--105, 171—190 y 274 - 284.

130 Nuestra conclusión de que el Departamento de Estado no intervino en 1936 se basa en un estudio de los documentos pertinentes que se encuentran en el Archivo Nacional. A principios de la década de 1920, el Departamento de Estado había presionado tanto en el caso de la Empresa Eléctrica como en el de una concesión ferroviaria reclamada por la IRCA; véase Pitti, Jorge Ubico, pp. 68—72 y 88—104.

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En la Universidad de San Carlos, el único centro de enseñanza superior de Guatemala en esas fechas, algunos estudiantes habían empezado a sacudirse del entumecimiento que tenía paralizado al país. La creación de la Asociación de Estudiantes de Derecho en octubre de 1942 y de una Asociación de Estudiantes Universitarios trece meses más tarde, fueron pasos tentativos a lo largo de un sendero estrecho que parecía evitar las

cuestiones políticas y buscar sólo una libertad académica mínima. 132 Pero en

el fondo empezaban a surgir tensiones. Los funcionarios norteamericanos

notaron que la decisión de Ubico de continuar por un tercer período (desde

marzo de 1943 hasta marzo de 1949) creó una “tensión pública considerable”

y una “oposición latente”. 133 El jefe de la policía del gobierno de Ubico

informó que la Carta del Atlántico era “la causa de la agitación política En su opinión, la gente había leído carteles propagandísticos de los Aliados sobre las Cuatro Libertades y las ideas que el asunto les había inspirado los hicieron sentirse descontentos con el gobierno guatemalteco actual”. 134 La verdad es que

la clase media odiaba a Ubico, e incluso la clase alta le empezaba a dar la

espalda; ya no sentía la necesidad de un caudillo arrogante. La partida de Ubico estuvo precedida por la de su colega salvadoreño, general Maximiliano Hernández Martínez. Después de aplastar una rebelión militar en abril de 1944, Hernández Martínez hizo frente a una ola creciente de huelgas urbana. Estudiantes y obreros estaban al frente de los disturbios; el ejército titubeó y la Embajada de EE.UU. buscando una transición ordenada, instó al dictador asediado a que se marchara. El 11 de mayo, Hernández pidió asilo en Guatemala. Un gobierno provisional

132 La mejor fuente sobre ese período de despertar en la Universidad y sobre las semanas de agitación que precedieron a la dimisión de Ubico es Manuel Galich, Del pánico al ataque (Guatemala: Editorial Universitaria, 1977). También son útiles: Baltasar Morales, La caída de Jorge Ubico: derrocamiento de una tiranía, reseña de la gesta cívica de junio de 1944. 3a. Edición (Guatemala: Tipografía Nacional, 1966); Medardo Mejía, El movimiento obrero en la Revolución de Octubre (Guatemala: Tipografía Nacional, 1949), pp. 41—76; Arcadio Ruiz Franco, Hambre y Miseria (Guatemala: Tipografía Nacional, 1950), pp. 17—51; Gómez Padilla, citado en Quan Rossell, Guatemala, I: 333--346; y Arévalo Martínez, Ubico, pp. 64—137 y 166--169. De especial interés es una serie de estudios publicados por estudiantes universitarios en Studium, época 3 (Guatemala, abril de 1945): I. Samayoa Chinchilla describe los últimos días de Ubico en el poder desde la posición ventajosa de un funcionario en el palacio presidencial; El dictador, pp 178—181. Dos breves relaciones escritas por ubiquistas leales son José González Campo, “La caída del presidente Jorge Ubico”, Estudios Centro Americanos (abril de 1964), pp. 84—98; y Carlos Salazar, Memoria de los servicios prestados a la nación por el licenciado Carlos Salazar (Guatemala: Tipografía Sánchez & De Guise, 1945), pp. 316—323. La relación definitiva de la caída de Ubico aún no ha sido escrita.

133 FBI, Guatemala Today, pág. 48. Véanse también: “F. M. June a Navy Departament”, documentos 259—42 (1° de junio de 1942) y 16—43—R (19 de enero de 1943); “Drew al Secretario del Estado”, documentos 3593 (9 de febrero de 1943) y 3707 (19 de marzo de 1943); y FBI, “Hoover a Berle” (6 de marzo de 1944).

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prometió elecciones libres y se inició en El Salvador un período de libertad política poco característico. La caída de un dictador vecino desconcertó a Ubico e inspiró a sus inquietos súbditos. Esto se manifestó primeramente, como observaba la embajada estadounidense, entre los estudiantes universitarios de Guatemala. 135 Hasta finales de junio, sus peticiones estuvieron limitadas a cuestiones académicas —pero su actitud reivindicativa era reciente. Las autoridades respondieron con una indecisión sorprendente combinando concesiones vacilantes con castigos tenues: algunos estudiantes fueron detenidos brevemente y otros perdieron sus plazas de maestros. La impresión global era de debilidad. Los estudiantes adquirieron valor, y el miedo que paralizaba a la población empezó a disiparse. A mediados de junio la agitación se extendió a los maestros de la capital. Los preparativos para el Día del Maestro proporcionaron la chispa que encendería la mecha:

Como todos los años, principiaba el martirologio del magisterio, sin consideración de sexo ni edad. Era obligado a concurrir todas las tardes al edificio del Instituto Central de Varones, después de sus duras tareas escolares, a marchar ininterrumpidamente por cerca de dos horas, para que lo hicieran en orden y concierto el “Día del Maestro”, bajo el sol tremendo, portando pesadas banderas, el mando de oficiales del ejército y juntanente con los escolares. 136 En número creciente, los maestros soportaban los ejercicios. Pronto otros profesionales, especialmente abogados jóvenes, empezaron a expresar su apoyo por los estudiantes y a presentar demandas propias. Pero nadie se atrevía aún a pedir abiertamente la renuncia del dictador. El 22 de junio Ubico respondió suspendiendo las garantías constitucionales. En realidad, tales garantías no habían existido durante su gobierno: pero en suspensión formal indicaba que era inminente un momento decisivo. En las palabras de un líder estudiantil, “el pueblo permaneció con la respiración en suspenso” ese día y el siguiente. “Pero debajo de la zozobra, alentaba ya un nuevo espíritu. La enhiesta actitud universitaria y la respuesta masiva del magisterio eran incentivos bastantes fuertes para decidir en las fuerzas que pugnaban desde hacía tiempo por desencadenarse” 137 El sábado 24

135 “Boaz Long al Secretario de Estado”, documento 1241 (23 de junio de 1944), pág. 1.

136 Galich, Del pánico al ataque, pp. 256-257.

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de junio, dos almas valerosas llevaron al palacio presidencial una petición firmada por 311 guatemaltecos destacados. Con palabras respetuosas pero firmes, el documento exigía la restauración de las garantías constitucionales —era un acto de audacia que Ubico vio como una dolorosa traición. Ese mismo día, por primera vez en la era de Ubico, se reunieron multitudes en la capital para manifestarse contra cl gobierno. También por primera vez se escucharon voces— pocas al principio, luego un coro creciente— que exigían la renuncia del dictador. A los estudiantes, los maestros y otros profesionales se unieron los pobres en las calles. “La primera manifestación organizada” del día, informó la embajada estadounidense, tuvo lugar alrededor de mediodía “cuando los estudiantes desfilaron pacíficamente por las calles, vitoreando a los Estados Unidos y al presidente Roosevelt cuando pasaron por el Consulado General Americano y la oficina ocupada por los agregados militar y naval”. 138 Durante cl día hubo poca violencia. Por la noche la policía envió a grupos de criminales a saquear y alborotar en algunas áreas de la capital. Hubo varios muertos, pero las autoridades culparon a los manifestantes de los incidentes. 139 A la mañana siguiente, domingo 25 de junio, “la tensión se había extendido por toda la ciudad con una rapidez casi increíble”, informó el embajador de EE.UU. Boaz Long. Grandes multitudes se reunieron en las calles. Intervinieron la policía y el ejército, causando bastantes heridos. “Para cualquiera que supiera cómo habían sido los trece años de disciplina férrea que mantuvo la administración de Ubico”, observaba Long, “era difícil creer que un incidente al principio limitado a un grupo pequeño compuesto por estudiantes universitarios, se hubiese extendido tan rápidamente y hubiese involucrado a la ciudad entera, en una situación sería marcada por el desorden público y la desobediencia cívica general”. 140 Esa tarde, una maestra, María Chinchilla, fue muerta por un soldado. El lunes 26 de junio, “cerraron sus puertas todas las tiendas y negocios, las gasolineras y oficinas de prensa”. 141 La ciudad de Guatemala estaba desafiando a Ubico. La confrontación sería breve e incruenta. Durante los días siguientes, la policía y el ejército fueron los amos absolutos de las calles de la capital —pero la mayor parte de las oficinas y tiendas permanecieron cerradas. Luego, el 30 de junio, se propagó la noticia: Ubico —se decía— había dimitido.

138 “Long al Secretario de Estado”, documento 1256 (27 de junio de 1944), pág. 1.

139 Véase, en particular, “Actos de pillaje cometidos el sábado”, El liberal progresista (26 de junio de 1944), pág. 1; y “Fue una farsa vulgar de la policía el asalto al barrio de La Palmita y Colonia de Ubico”, El Imparcial (3 de julio de 1944), pág. 1.

140 “Long al Secretario de Estado”, documento 1256 (27 de junio de 1944), pág. 2.

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Efectivamente, el 1° de julio de 1944, Ubico dimitió, abandonando una batalla que todavía no había perdido y que al final habría podido ganar. La ciudad capital se había sublevado, pero el resto del país había permanecido pasivo y el ejército no había dado muestras de debilidad. 142 Tampoco EE.UU. le habían pedido que renunciara; pero tampoco intervinieron para apoyarlo: durante todo el mes de junio, su actitud había sido de reserva. El departamento de Estado instruyó a la embajada a que limitara sus buenos oficios, lo cual había sido requerido por Ubico, “exclusivamente a la transmisión de mensajes entre las dos facciones contendientes”. 143 Los funcionarios norteamericanos habían empezado a considerar

a Ubico un hombre anacrónico e ineficaz por la manera de tratar la crisis. Además, confiaban en que los líderes de la oposición, si Ilegaban

a reemplazar a Ubico. considerarían a EE.UU. un país amigo. Ubico

consideró la reserva de los norteamericanos como un desaire, pero esto

sirvió de poco consuelo a sus enemigos. Un líder de la oposición comparó

la actitud del embajador de EE.UU. con la del embajador mexicano en dos

reuniones celebradas a finales de junio con los cuerpos diplomáticos:

El señor Long guardaba un hermetismo absolutamente diplomático, su

semblante no daba la más pequeña indicación de que pudiera reconfortarnos en aquellos trágicos momentos; en cambio el embajador mexicano tomó

la palabra para expresar su simpatía personal y la del Gobierno y pueblo

mexicano hacia el pueblo de Guatemala, y el Triunfo de la democracia en

este país. 144

142 Confirmado en las entrevistas con los oficiales Lorenzana, Silva Girón, Paz Tejada y Cruz Salazar. Para una descripción corroborativa de la situación de la Guardia de Honor, véase Zamora Alvarez, Las memorias de Andrés, pp. 73-76. Los relatos de los líderes de la oposición no hacen referencia a ningún contacto con oficiales militares en facción, o a ninguna vacilación dentro de las fuerzas armadas; véanse Gunther, Inside Latin America; Martín y Martin, “Ubico:

Boss of Guatemala”; Martin y Martin, “Four Strong Men”; y Taylor, “Guatemala’s Hardheaden Ubico”. El mismo silencio revelador se encuentra en dos publicaciones del ejército que tratan amplia-mente de los acontecimientos de 1944: Revista militar (enero-febrero de 1945) y Revista de la Revolución, sin número especial (enero de 1945).

143 “Hulle a la embajada norteamericana en Guatemala”, documento 267 (25 de junio de 1944); véanse también “Long al Secretario de Estado:”, documentos 400 (25 de junio de 1944) y 402 (25 de jimio de 1944).

144 Ernesto Viteri Bertrand, citado por Morales, La caída de Jorge Ubico, pág. 108. El papel del embajador mexicano y la clara simpatía de su gobierno por la oposición a Ubico eran conocidos ampliamente. Véanse, en particular, los siguientes : “Long al Secretario de Estado”, documentos 1251 (24 de junio de 1944) y 1261 (27 de junio de 1944); FBI, “Hoover a Berle (Revolución Guatemalteca)” (23 de agosto de 1944), pág. 15; “Messersmith al Secretario de Estado”, documentos 941 (México 1° de julio de 1944) y 18733 (México 12 de julio de 1944) y “Long al Secretario de Estado”, documento 1380 (1° de agosto de 1944). Véanse también:

“Triunfo del civismo”, El Imparcial (3 de julio de 1944), pág. 1; Enrique Muñoz Meany, El hombre y la encrucijada (Guatemala: Tipografía Nacional, 1950), pp. 141—144; Roberto Quintana, “Gesto heroico”, Studium (abril de 1945): 75—81; y Revista de la Revolución, pág. 28.

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Tomo II

El apoyo de los mexicanos tenía poca importancia, puesto que EE.UU. todavía no se había vuelto en contra del dictador y el ejército todavía le era fiel. Ubico tenía buenas posibilidades de esquivar la tormenta, como hizo Somoza en Nicaragua.

¿Por qué, entonces, renunció? ¿Acaso estaba convencido de que su posición era irremediable? ¿O es que estaba realmente decepcionado, habiendo creído ingenuamente las afirmaciones de sus oduladores de que “el pueblo lo adoraba”, Ubico —como informó el embajador Long en la mañana del 30 de junio— estaba “profundamente desilusionado y herido al ver que la mayor parte del país estaba en contra suya”. Le dolían especialmente —añadía Long— las peticiones de renuncia presentadas durante los días pasados por una larga lista de guatemaltecos prominentes, incluyendo muchos a quienes él consideraba absolutamente leales.” 145 Quizás en la decisión de Ubico también influyó su estado delicado de salud —o incluso la esperanza de que pronto un pueblo arrepentido le rogara que volviera. Lo cierto es que ninguna explicación definitiva ha sido ofrecida por amigo, enemigo o incluso por el propio Ubico; abandonó el palacio presidencial en la mañana del 1 ° de julio, instruyó a un ayudante clave, el general Roderico Anzueto, “para que buscara a tres generales que pudieran hacerse cargo de la presidencia. 146 Saliendo del despacho del presidente, Anzueto cumplió con su misión: grande fue la sorpresa de tres generales mediocres — Federico Ponte Vaides:, Eduardo Villagrán Ariza y Buenaventura Pineda — cuando Anzueto les dijo que desde ese momento constituirían una junta militar integrada por tres hombres y reemplazarían a Ubico. Cuando otro general le pidió a Ubico que no se marchara, el dictador “le cortó diciéndole — usted se calla”, luego se marchó y lo primero que hicieron los nuevos gobernantes , recuerda el Ministro de Guerra, “fue

destapar una caja de licores

El 4 de julio el más ambicioso de los miembros de la Junta, el general Poner, fácilmente persuadió a un Congreso timorato para que lo eligieran

y

se emborracharon”. 147

145 “Long al Secretario de Estado”, documento 1269 (30 de junio de 1944),Pág.2

146 Ernesto Rivas, “Versión inédita sobre la renuncia del general Ubico”, La tarde (16 de octubre de 1970), pág. 9.

147 Rivas, “Versión inédita”, pág. 9. Véanse también: Miguel Villegas Rodas, “Como se produjo la

renuncia del general Jorge Ubico”, El Imparcial (26 de julio de 1961), pág. 3; y Carlos Daniel Corado, “Yo no firmé la rendición del 20 de octubre”, La tarde (17 de octubre de 1970), pág. 9. (Estos tres —todos ellos antiguos funcionarios gubernamentales fueron testigos oculares).

A la embajada norteamericana se le comunicó que la Junta había sido elegida por el Estado

Mayor del Ejército, pero realmente no había sido elegida por el Estado Mayor del Ejército,

pero realmente no había sido así: al respecto, véase “Salazar a Long”, documento 8514 (1

° de julio de 1944); véanse también “Long al Secretario de Estado”, documento 461 (2 de

julio de 1944) y FBI, “Hoover a Berle”, ‘Antecedentes de la Revolución de Guatemala’ (15 de julio de 1944).

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

73

presidente provisional. “Nunca soñé, nunca pensé que algún día se me

confiaría la gran responsabilidad que ustedes me ofrecen ahora”, les dijo

a los diputados en su discurso inagural unas horas más tarde. 148 En las

semanas que siguieron, Ponce permitió la formación de partidos políticos

y

sindicatos y prometió celebrar elecciones libres. Una vez más, estudiantes

y

profesores estaban en la vanguardia. “Los estudiantes” escribía la embajada

norteamericana en agosto, “se han metido en toda clase de situaciones —laborales, políticas, personales, del Congreso, etcétera— desde que lograron iniciar un movimiento que culminó con la dimisión del presidente Ubico”. 149 Los dos partidos de oposición más fuertes del país eran el Frente Popular Libertador, cuyos líderes eran estudiantes universitarios, y Renovación Nacional, encabezado por los maestros. Su candidato único el profesor universitario Juan José Arévalo, pronto se destacó como el contendiente más fuerte para la presidencia. Pronto se hizo evidente, no obstante, que sí en realidad Guatemala fuera a tener elecciones, éstas sólo serían libres para quienes estuvieran dispuestos a elegir al General Ponce como el próximo presidente de la república. Cargados de valor por su victoria sobre el formidable Ubico, los habitantes de la capital respondieron con una agitación creciente. Los disturbios se extendieron a muchas ciudades provinciales, pero el área rural permaneció tranquila. Con la esperanza de intimidar a la oposición, Ponce explotó en los ladinos el miedo de una rebelión indígena: a partir de finales de agosto, se trajeron a la capital camiones repletos de indígenas para destilar en apoyo a Ponce; después fueron llevados de regreso a sus pueblos, instrumentos inocentes en una batalla de ladinos. La táctica culminó el día de la Independencia, el 15 de Septiembre, con un desfile de 2000 indígenas “importados” que blandían palos y machetes en las calles de la ciudad de Guatemala, gritado consignas en honor a “mí presidente Ponce”. 150 La prensa del gobierno alabó “el magnífico desfile” y la “sinceridad del campesinado”, y

criticó a los “apasionados de la política que menosprecian al indígena”. 151 Pero

la oposición ofreció una evaluación distinta de los hechos:

148 “Discurso del general Ponce ante la cámara”, El Imparcial (5 de julio de 1944), pág. 1. Las mejores fuentes para la presidencia de Ponce son las siguientes: Arévalo Martínez, Ubico, pág. 166—343; Juan José Arévalo, El candidato blanco y el huracán (Guatemala: EDITA, 1984), pp. 113--114; Ruiz Franco, Hambre y miseria, pp. 51—168; y Flores Avendaño, Memorias, 1I: 271—317. Acerca de la caída de Ubico también queda mucho por escribir; sin embargo, en este caso la prensa guatemalteca , la cual se había vuelto más atrevida en cuanto a lo que decía, es mucho más útil. Para ambos períodos, los documentos norteamericanos son una fuente muy importante.

149 “Long al Secretario de Estado”, documento 1428 (15 Je agosto de 1944), pág. 2.

150 El término “importados” se adoptó de “Long al Secretario de Estado”, documento 1555 (22 de septiembre de 1944), pág. 3.

74

Tomo II

Tristeza

Esta

es la única palabra que se puede adoptar

[sobre]

la lastimosa manifestación del 15 de septiembre pasado

espectáculo. Analfabetas, ignorantes paseándose por las calles de la república

sin comprender por qué y dando gritos inarticulados que no entienden, solamente se los han aprendido de memoria y los profieren amenazados por el látigo. 152 Otra fuente de la oposición reportaba: “Cohortes inconscientes

con

un retrato del presidente provisional prendido en sus Harapos”. 153 La tensión aumentó. El 1° de octubre, el director del diario de oposición más importante del país. El Imparcial, fue asesinado por orden del gobierno. Los líderes de la oposición se apresuraron a buscar refugio en las embajadas extranjeras y en países vecinos; otros fueron deportados. “Arévalo se encuentra en la embajada mexicana”, informó la embajada norteamericana el 18 de octubre, “y muchos piensan que el hecho de que esté refugiado allí marca el fin de su candidatura formal. 154 Cada vez parecía más inminente que Ponce triunfaría.

No contaban con que a finales de julio se había engendrado una conspiración entre los oficiales jóvenes del ejército. Estaba encabezada por Jacobo Arbenz Guzmán, un capitán que había dimitido del ejército a principios de mes y por el mayor Carlos Aldana Sandoval, quien pertenecía a la poderosa Guardia de Honor. Estos oficiales se pusieron en contacto con algunos líderes civiles, especialmente estudiantes. En la noche de 19 de octubre, los conspiradores, menos Aldana, atacaron. Asustado por su propia intrepidez, Aldana Sandoval había huido a un lugar seguro cerca de la frontera salvadoreña unas horas antes de la hora fijada. Su deserción pudo haber significado un desastre, de no haber sido por un oficial que se había unido a la conspiración en sus últimas etapas de preparación: el mayor Francisco Arana, quien era comandante de los doce tanques de Guardia de Honor. Encabezada por Arana, la Guardia de Honor se sublevó. Durante coda la noche se distribuyó armas a los voluntarios civiles —en total, entre 2000 y 3000 hombres fueron armados. En un principio, el desenlace fue incierto, ya que las otras unidades del ejército de la capital permanecieron leales a Ponce. Pero su resistencia se debilitó rápidamente con el correr del

teoría de aborígenes iletrados

una

Que

triste

armados de machete, palos y cachiporras

septiembre de 1944), pág. 2; y “El indígena_ y su participación en la política” (editorial), La Nación (18 de septiembre de 1944), Pág. 1.

152 “Magno desfile del día 15”, Circuito estudiantil (2 de septiembre de 1944), pág. 1.

153 “Desvirtuación del 15 de septiembre”, El libertador (19 de septiembre de 1944), pág. 1. Véase también el “Memorando del Frente Unido de Partidos y Agrupaciones Cívicas a los cuerpos diplomáticos” (21 de septiembre de 1944), incluido en “Long al Secretario de Estado”, documentos 1554 (22 de septiembre de 1944) y 1560 (25 de septiembre de 1944).

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

75

día. En las primeras horas de la tarde del 20 de octubre, Ponce se rindió, permitiéndosele abandonar el país con sus seguidores más allegados. 155 El 24 de octubre, un automóvil se detuvo frente a la embajada británica. Era para Ubico, quien había solicitado refugio en ella el 20 de octubre. El

viejo dictador se dirigió hacia el aeropuerto. Al abandonar el país que había gobernado durante trece años, Ubico se lamentó: “Lo que hacen conmigo

es una ingratitud: lanzarme como un perro. Cuídense. Ya que se metieron en

esto, tengan la capacidad y el valor de mantenerse. Tengan miedo de los “cacho”

y del comunismo”. 156 Se dirigía hacia Nueva Orleans, donde se dedicó a

importunar al gobierno de EE.UU. en relación con las propiedades que le habían sido confiscadas en Guatemala. 157 Ubico murió en Nueva Orleans el 14 de junio de 1946. En 1963, sus restos fueron trasladados a Guatemala, donde fueron colocados en un mausoleo con todos los honores militares. 158

155 a s p r i n c i p a l e s f u e nt e s s o b r e l a c o n s p i r a c i ó n y l a l u c h a s o n: R e v i st a de la Revolución (número especial) (enero de 1945); Revista militar (enero— febrero de 1945): 3-7; Studium (abril de 1945): 36-39; y los despachos de la embajada de EE.UU. desde el 20 hasta 24 de octubre de 1944, en particular, “Affeld al Secretario de Estado”, 1658 23 de octubre de 1944) y Rose. “Revolution of October 20, 1944”, 1342—44 (23 de octubre de 1944). Véanse también los siguientes: Arévalo. El candidato, pp. 297—327; Arévalo Martínez, Ubico, pp. 299 343; Silva Girón, 12 horas;

y Zamora Alvarez, Las memorias de Andrés, pp. 73—121. La mejor cobertura de prensa

de la lucha fue la de El imparcial en sus ediciones del 21 al 24 de octubre de 1944. Los relatos de prensa retrospectivos de la conspiración y la lucha incluyen: “Génesis de la Revolución”, Nuestro diario (27 de octubre de 1944), pág. 8; El imparcial (20 de octubre de 1945), suplemento especial; “Tengo pruebas de que Córdova fue todo un patriota, declara Silverio Ortiz”, El imparcial (8 de junio de 1946), pág. 1; “¿Qué pasó el 20 de octubre?” El gráfico (20 de octubre de 1973), pág. 7; y Ricardo Alberto Pinto Recinos, “Lo que yo sé del `20 de octubre de 1944”, La hora (25 de octubre de 1984), pág. 2. Las entrevistas con los

siguientes participantes fueron especialmente útiles: Ricardo Barrios Peña (entonces capitán), Paz Tejada, Lorenzana y el coronel Oscar Mendoza.

156 “Sale el ex—dictador”, El imparcial (25 de octubre de 1944), pág. 1.

157 Véanse “Marta de Ubico a Eleanor Roosevelt” (15 de diciembre de 1944); U.S. Departament

of Sta te, memo. de una conversación en “Condiciones en Guatemala: presidente Ubico” (5

de enero de 1945), pág. 3; y McLaughlin Rockefeller, “El general y la señora de Ubico” (20 de enero de 1945).

L

76

Tomo II

ACTUAL DIVISIÓN POLÍTICO-ADMINISTRATIVA DE GUATEMALA

1. 1.Suchitepéquez 12. Jalapa
1. 1.Suchitepéquez
12. Jalapa

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

11.

Retalhuleu

El Quiché

Sololá

Escuintla

Guatemala

Izabal

Zacapa

Chiquimula

Jutiapa

Santa Rosa

13.

14.

15.

16.

17.

18.

19.

20.

21.

22.

El Progreso

Petén

Alta Verapaz

Baja Verapaz

Huehuetenango

Totonicapán

Quetzaltenango

San Marcos

Chimaltenango

Sacatépequez

CAPITULO XXXV

LEY DE VIALIDAD

DOCUMENTO

DECRETO NUMERO 1974 JORGE UBICO PRESIDENTE DE LA REPUBLICA CONSIDERADO:

Que el servicio llamado “de vialidad”, establecido por la costumbre en todas las regiones del país, ha producido satisfactorios resultados, lográndose conservar, mejorar y extender la red de caminos nacionales, bajo la vigilancia de las autoridades y de las respectivas juntas y comités de agricultura y caminos.

CONSIDERANDO:

Que para sacar el mejor provecho posible del indicado servicio, conviene determinar la época y condiciones en que debe presentarse,

POR TANTO;

DECRETA:

Artículo 1°. Todos los individuos aptos, están obligados a presentar el servicio de vialidad, consistente en el trabajo personal durante dos semanas en los caminos públicos que se les designen. Artículo 2°. Las semanas de vialidad tendrán lugar en el tiempo comprendido de 1° de julio al 30 de junio de cada año, debiendo levantar las jefaturas políticas, cada seis meses, el censo de las personas obligadas, dando cuenta al ministerio de agricultura, con dichos censos, semestralmente, el primero de julio y el primero de enero.

78

Tomo II

Artículo 3°. La dirección general de caminos, con vista de los datos

contenidos en el censo de que se ha hablado, procederá, por medio de sus respectivas dependencias, a formular el plan de trabajo, indicando las vías que deban atenderse de preferencia; la clase de obra que haya de ejecutarse

y los puntos en que las reparaciones sean más urgentes. Dicho plan se

someterá a la secretaría de agricultura, la que, previa consulta al jefe del Ejecutivo, autorizará el desarrollo que convenga darle por conducto de la Jefaturas Políticas, con la cooperación de las juntas y comités de agricultura y caminos y bajo la super vigilancia de la Dirección General de Caminos.

Artículo 4°. Los individuos que lo deseen podrán conmutar el servicio a

razón de un quetzal por cada semana, extendiéndoseles por el primer pago,

el boleto de vialidad, y por el segundo, el ordinario de caminos. De igual

modo se extenderán los boletos a los que prestan servicio personal.

Artículo 5°. Los fondos que provengan de la conmuta antes dicha, los recaudarán y administrarán las juntas y los comités de agricultura y caminos, en sus respectivas jurisdicciones debiendo investirse precisamente en el objeto a que están destinados. La recaudación e inversión de esos fondos se harán con las formalidades legales, debiendo rendir sus cuentas las entidades nombradas a la Dirección General y Tribunales del ramo, y

a la Secretaría de Agricultura. Artículo 6°. Lasdiligencias sobre establecimientos de peajes y otros impuestos destinados a obras de vialidad, se tramitarán y resolverán en lo sucesivo por la secretaría de agricultura.

CAPITULO XXXVI

LEY CONTRA LA VAGANCIA

DOCUMENTO

DECRETO NUMERO 1986 LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA DECRETA:

LA SIGUIENTE LEY CONTRA LA VAGANCIA

PARRAFO I

DE LA VAGANCIA

Artículo 1 °. De conformidad con el artículo 20 de la Constitución de República la vagancia es punible. Artículo 2º. Son vagos:

1°.

Los que no tienen oficio, profesión u ocupación honesta que les proporcione los medios necesarios para la subsistencia;

2°.

Los que, teniendo oficio, profesión, industria o renta no trabajan habitualmente y no se les conozca otros medios lícitos de proporcionarse la subsistencia;

3°. Los que concurran ordinariamente a los billares públicos,

Cantinas, tabernas, casas de prostitución u otros centros de vicio, de las 8 a las 18 horas; Los que hagan colectas públicas o privadas, en cualquier forma y para cualquier objeto sin llenar los requisitos establecidos por las leyes;

4º.

80

Tomo II

5º. Los que, directamente o por medio de otro, ejerzan la

mendicidad;

6°. Los dueños, propietarios, usufructuarios, arrendatarios, o coposeedores de terrenos rústicos que no comprueban, en debida Coma, obtener de ellos renta, producto o beneficio alguno que les proporciona la subsistencia para sí y para su familia o que, encontrándose en esas condiciones, no comprueben estar ocupados en otro trabajo propio o ajeno, que les proporcione medios de vida para sí y para su familia; 7º. Los que, habiendo contraído compromiso de trabajo o de prestación de servicio, no cumplan, sin causa justificada, las obligaciones contraídas; 8º. Los que no tengan domicilio conocido; 9°. Los jornaleros que no tengan comprometidos los servicios en las fincas, ni cultiven, con su trabajo personal, por lo menos tres manzanas de café, caña o tabaco, en cualquier zona; tres manzanas de maíz, con dos cosechas anuales, en zona cálida; cuatro manzanas

de maíz en zona fría o cuatro manzanas de trigo, patatas, hortalizas

u otros productos en cualquier zona;

10°. Los estudiantes matriculados de los institutos docentes, privados

o públicos que, sin motivo que los justifique, dejen de asistir puntualmente a sus clases.

PÁRRAFO II

Artículo 3°. Son circunstancias agravantes en el delito de vagancia:

1°.

2°. Ser reincidente en el delito de vagancia o haber sido condenado con anterioridad por cualquier otro delito que merezca pena de prisión correccional;

La embriaguez habitual;

3°.

Ejercer la mendicidad por medio de un menor o incapacitado, o

la

vagancia, acompañada de estos;

4°.

Emplear simulación, disfraz o astucia;

5°. Cometer el delito durante el quebrantamiento de una condena

y dentro del plazo que se persiga al reo para que vuelva a la

prisión;

6°. No comparecer al juicio en los últimos términos que establece esta ley o fija el juez. Artículo 4°. Cuando el vago reincidente resultara culpable de otro deliro y fuera condenado, la vagancia se estimará como circunstancia

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

81

agravante y la causa se continuará y fallará por el tribunal que corresponda juzgar del delito principal; en el mismo caso, si el vago no fuera reincidente, se aplicará la regla establecida en el artículo 82 del código penal. Artículo 5º. Todas las autoridades y agentes tienen estricta obligación de perseguir la vagancia; y tan pronto como llegue a su noticia que alguno la ejerce, debe ponerlo en conocimiento del juez menor, o de quien haga sus veces para que se proceda como los prescribe la ley. Artículo 6°. No obstante lo preceptuado en el artículo anterior, cualquiera del pueblo puede denunciar a los vagos ante la autoridad competente. En los campos, fincas, aldeas y caseríos, los alcaldes auxiliares

a los propietarios o administradores de las fincas o haciendas, donde no

hubiere alcalde, deberán hacer la denuncia, cuando los jornaleros no tengan cultivada la extensión de terreno que fija el inciso 9° del artículo segundo o estén comprendidos en el caso previsto por el inciso 7° del mismo artículo.

Artículo 7’. Los jueces menores que no cumplan con juzgar el delito

a que se refiere esta ley, quedarán sujetos a las sanciones establecidas en los artículos 241 y 244, inciso 1° del Código Penal, y los obligados a perseguir

y denunciar, si no lo hacen incurrirán en una multa de diez o cincuenta quetzales.

PÁRRAFO III

PENAS

Artículo 8°. Las penas aplicables por el delito de vagancia son las

siguientes:

Cuando no concurra ninguna circunstancia agravante, la perla será de 30 días de prisión simple; Si en la vagancia concurriere una o más circunstancias agravantes, la pena será de 2 meses de prisión simple;

Cada reincidencia en que se incurra será castigada con un mes más sobre las penas impuestas conforme a los dos párrafos anteriores;

Artículo 9°. La pena que se imponga conforme al inciso primero del artículo anterior, será conmutable en todo o en parte, siempre que lo solicite persona de responsabilidad que al propio tiempo se comprometa

a proporcionar trabajo al reo en un término que no exceda de 5 días. La

conmuta se regulará de conformidad con el artículo 2’ del decreto 1740.

82

Tomo II

En los demás casos la pena será inconmutable. Artículo 10°. Si el libertado bajo el compromiso a que se refiere el

párrafo 1 del artículo anterior, fuese aprendido nuevamente como vago, después de haber obtenido su libertad, será castigado como reincidente; y

el obligado a proporcionarle trabajo que no hubiese cumplido, será penado

con una multa del doble de la conmuta que pagó el reo, salvo que pruebe

su inculpabilidad en forma legal. Artículo 11 °. A los condenados cuyas penas fueran inconmutables

o que no pudieren conmutar conforme el inciso 1° del artículo 9° de esta

ley, se les obligará a trabajar en los talleres del Gobierno, en las casas de corrección, en el servicio de hospitales, limpieza de plazas, paseos públicos, cuarteles y otros establecimientos, obras nacionales, municipales o de caminos, según las circunstancias de cada persona, y cada lugar, cuidando de la seguridad del penado.

Artículo 12°. La cesantía en empleo, colocación, servicio o trabajo no es excusa en favor del reo de vagancia, salvo que se acredite haber hecho, sin éxito, reiteradas gestiones por conseguir ocupación o empleo de acuerdo con sus aptitudes. Artículo 13°. Las conmutas ingresarán a las Tesorerías Municipales respectivas

PÁRRAFO IV

COMPETENCIA Y PROCEDIMIENTO

Artículo 14°. Son competentes para conocer de los delitos de vagancia, los jueces menores en la jurisdicción en que sea aprehendido el presunto vago, cualquiera que sea su domicilio. Artículo 15°. La competencia de los jueces menores no se limita, cualquiera que sea la pena que corresponda al culpable y aunque militen circunstancias agravantes, salvo el caso a que se refiere el artículo 4° de esta ley. Artículo 16°. Todo detenido por el delito de vagancia deberá ser presentado a la autoridad correspondiente en la misma audiencia. En caso

de que la aprehensión se verificare después de ella, deberá ser presentado en

la audiencia siguiente. Si el reo gozare de libertad, su fiador lo presentará

en el mismo término.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

83

Artículo 17°. Recibido por el juez el parte, denuncia o querella, mandará comparecer inmediatamente al detenido y al agente que lo aprehendió; al acusador o denunciante; oirá a cada uno, recibirá las pruebas que se propusieren y pronunciará su fallo en el acto. Artículo 18°. Si las pruebas que se ofrecieron no pudieran producirse inmediatamente, o si el sindicado no hubiera compadecido, el juez señalará el día siguiente para recibirlas, y en esa audiencia se procederá como lo expresa el artículo anterior, se hubieren o no rendido las pruebas. Artículo 19º. Cada juicio de vagancia se seguirá en pieza separada y, tanto la declaración del aprehensor , como la querella, denuncia,

contestación del sindicado, pruebas que se rindan y cualquier otra diligencia

y sobre el mismo asunto, así como el fallo, deberán constar en una sola acta

que firmarán el juez, las partes y testigos si supieren hacerlo y el secretario

o dos testigos de asistencia. Artículo 20°. Cuando el sindicado de vagancia hubiera sido libertado

bajo fianza y no compareciere al día siguiente o el día que fija el juez, se conminará al fiador a presentarlo dentro de 5 días, más el término de la distancia y, sino lo hiciere, se impondrá a este una multa equivalente

a la conmuta que hubiera tenido que pagar el iniciado, si hubiera sido

condenado, sin perjuicio de dictarse orden de captura contra el reo para juzgarlo al ser habido.

Artículo 21°. Cuando el acusador, denunciante o agente no concurran

a las audiencias que expresa esta ley o fije cl juez, se procederá sin su

presencia, quedando sujetos a las responsabilidades legales, si los hechos

y fundamentos en que se apoye la denuncia o la acusación no resultaren

probados. Artículo 22°. En los juicios de vagancia se admitirán todas las pruebas que establece el código de procedimientos penales debiéndose practicar en la misma audiencia; pero si tratare de acreditar que el sindicado ejerce alguna ocupación honesta sólo será aceptable la prueba que muestre que el sindicado la ejerce de manera continua y que le produce los elementos necesarios para su subsistencia diaria. Artículo 23°. Contra la sentencia dictada por los jueces menores en los juicios de vagancia, procede el recurso de apelación, del que conocerá el juez de Primera Instancia respectivo. Artículo 24°. El expresado recurso se interpondrá inmediatamente después de notificado el fallo o dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes; se hará constar y se otorgará en ambos efectos en la misma acta. Si no se interpone apelación, el fallo será elevado en consulta al juez de Primera Instancia respectivo.

84

Tomo II

Artículo 25°. Otorgada la apelación o formulada la consulta se elevará al tribunal que corresponda el juicio, con la hoja de remisión correspondiente. Inmediatamente que cl tribunal superior reciba los autos, señalará día para la vista, que se verificará dentro de un término que no exceda de tres días más el término de la distancia, de conformidad con cl artículo XXX de la Ley Constitutiva del Poder judicial, cuando el juzgado de Primera Instancia respectivo no radicase en el mismo lugar en que se siguió el proceso. Toda la tramitación de Segunda Instancia de estos juicios deberá hacerse con citación del Ministerio Público. Artículo 26º. El día de la vista el tribunal levantará acta en que conste lo que expongan el acusador, el sindicado, el Ministerio Público, si comparecieren; se recibirá la prueba que se presente, si procede, y en el mismo acto se dictará sentencia. Artículo 27°. En la Segunda Instancia no se admitirán más pruebas que las que se hubieren propuesto en Primera Instancia y no se hubieren practicado por causas ajenas a la voluntad de quien las propuso. Artículo 28°. Cuando el reo fuere menor de edad y no tuviere tutor se le nombrará un tutor específico, que le asistirá en ambas instancias. Artículo 29°. Cuando a los jefes de Demarcación o Comisarios de Policía les fuere presentado en horas que no fueren de audiencia un presunto reo de vagancia que ofreciere fianza de persona desconocida para no quedar detenido, la aceptarán levantando inmediatamente un acta en que conste el compromiso del fiador de presentar a su fiado al día siguiente ante el juez respectivo. Más, si en los libros de la policía constare que el sindicado es reincidente, no tendrá derecho a obtener libertad bajo esta fianza.

PÁRRAFO V

DISPOSICION ESPECIAL

Artículo 30°. Las disposiciones de la presente ley en lo que concierne a la obligación de trabajar, no comprenden a los menores de 14 años, a los mayores de 60, ni a los inválidos. Artículo 31 °. Queda derogado el Decreto N° 222, de 14 de septiembre de 1878, y todas las leyes que se opongan a la presente, que deberá regir desde el día de su publicación.

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala

85

Antología - Historia de la Cultura de Guatemala 85 JUNTA REVOLUCIONARIA DE GOBIERNO 1944 -1945 CAPITAN

JUNTA REVOLUCIONARIA DE GOBIERNO 1944 -1945 CAPITAN JACOBO ARBENZ GUZMAN CIUDADANO JORGE TORIELLO GARRIDO MAYOR FRANCISCO JAVIER ARANA

CAPITULO XXXVII

FACTORES ECONOMICOS Y CORRIENTES IDEOLOGICAS EN EL MOVIMIENTO DE OCTUBRE DE 1994

Alfonso Solórzano

Todavía está por escribirse la historia de lo que llamamos la Revolución de Octubre. Existen relatos de los hechos e intentos fragmentarios de interpretación, pero falta el estudio de conjunto que examine las causas económicas y sociales y que, más allá de los propósitos y los actos políticos subjetivos, analice el verdadero carácter del movimiento, su contenido clasista y su significado histórico, es decir, su realidad objetiva. Estos apuntes llevan el propósito de incitar a quienes disponen de los documentos, los datos numéricos y los tes