Vous êtes sur la page 1sur 23

UNIVERSIDAD EVANGÉLICA DE EL SALVADOR

DESARROLLO DE LA MAXILA Y MANDÍBULA


CÁTEDRA: HISTOLOGÍA EMBRIOLOGÍA DE LA CAVIDAD
BUCAL
CATEDRÁTICA: DRA. LOURDES MACHÓN

ALUMNOS: CAÑAS MARTÍNEZ XAVIER ALEXANDER


ECHEGOYEN RIVAS KATYA YAMILETH
HOMBERGER ALVARENGA HERMANN ENRIQUE
HERNÁNDEZ TORRES JOSÉ MAURICIO
MCLEOD ALAVARADO ALEXANDER RENE
MARROQUIN HERNANDEZ FLORIDELMA SARAÍ
VÁSQUEZ CÁCERES IDALIA ALEJANDRA

CICLO: 02

SAN SALVADOR, 18 DE OCTUBRE DEL 2010


INTRODUCCIÓN
La mandibula se relaciona con el cráneo a nivel de la articulación
temoromandibular en el borde externo de la base craneal bajo la fosa
craneal media, e indirectamente mediante los músculos masticatorios,
con el maxilar superior mediante los músculos masticatorios, con el
maxilar superior mediante la oclusión dentaria y, con la musculatura
orofaríngea y cervical en su entorno inferior.

El desarrollo mandibular se origina a nivel del ectomesénquima del


primer arco faríngeo relacionado con el nervio dentario inferior. El
centro de osificación primaria se encuentra en la división mentoniana
del nervio y su diferenciación osteoblástica comienza hacia la 7
semana conformando un rodete que se extiende hasta la língula y
adelante hacia la sínfisis donde su crecimiento se equilibra y protuye
anteriormente al unirse con el lado opuesto. En la semana se
constituye un segundo centro de osificación en la condensación
mesenquimal condilar, con forma cónica, que se extiende hacia el
nervio dentario. Sobre esta base osteoide se desarrollarán
extensiones o apófisis coronoides, gonial y alveolar. El núcleo central
se desarrolla rápidamente durante los primeros 4 años y las apófisis
continúan su crecimiento hasta los 16-18 años gracias al efecto
biomecánico generado en tensiones musculares y las fuerzas
masticatorias. A nivel del centro condilar se diferencia cartílago
secundario que facilite un crecimiento rápido en este nivel. Las
apófisis coronoides y gonial o angular son dependientes de las fuerzas
musculares y su actividad biomecánica; la apófisis alveolar se
desarrolla por la influencia directa de la formación dentaria y su
erupción. Los núcleos o determinantes primarios del crecimiento basal
de la mandíbula (dentario y condilar) resultan de la expresión genética
intrínseca y por ello pueden inducir actividad osteogénica de manera
recíproca, aún en la edad adulta.
Hueso Maxilar Superior

Es un hueso irregular que ocupa una posición central a cada lado de la


cara. Participa en la formación de la pared lateral y del suelo de las
fosas nasales, y de la pared interna y del suelo de la órbita.
Contribuye, en mayor o menor medida, a las paredes de otras fosas y
cavidades craneales (infratemporal, pterigopalatina y cavidad bucal).
Sus características principales son, por un lado, que la zona central es
hueca y forma el seño maxilar que se abre a las fosas nasales; por
otro lado, que posee un amplio borde alveolar, la apófisis alveolar,
donde se implantan las piezas dentarias superiores.
OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL

• Dar a conocer el Origen y Desarrollo de la Mandíbula y Maxila

OBJETIVOS ESPECIFICOS

• Definir el Desarrollo de Maxila y Mandibula.

• Determinar los Casos Clinicos y Patologias Que Sufre la Maxila y


Mandibula.

• Identificar los Metodos de Tratamiento Como Ortodoncia y


Odontologia Estetica.
Desarrollo de los maxilares y mandíbula:

Al comenzar el segundo mes de vida intrauterina, el cráneo de tres partes:

El condrocraneo que es el cartilaginoso y comprende la base del cráneo con las


causas óptica y nasal, el desmocraneo que es membranoso y forma las paredes
laterales y la bóveda de la caja craneal finalmente, la parte apendicular y viseral
del cráneo, que está formada por el esqueleto cartilaginoso en forma de varias de
los arcos branquiales.

Los huesos del cráneo se desarrollan, ya sea por osificación endocondral en la


que se remplaza al cartílago ya por osificación intramembranosa dentro del
mesenquima. El hueso intramembranoso puede desarrollarse muy próximo alas
partes cartilaginosas del crano o directamente en el desmocraneo que es la
capsula membranosa del cerebro.

Los huesos endocondrales son los huesos de la base del cráneo:

El hueso etmoides, el cornete inferior, el cuerpo, las alas menores, la parte basal
de las alas mayores del esfenoides; la parte Perosa del hueso temporal y la parte
basilar lateral e inferior la porción escamosa del hueso occipital los siguientes
huesos se desarrolla en el desmocráneo: hueso frontal, parietal, porción
escamosa y timpánica del temporal, parte De las alas mayores y la lamina lateral
de la apófisis pterigoidea del esfenoide. Todos los huesos de la parte superior de
la cara se desarrollan por osificación intramembranosa muchos de ellos cerca del
cartílago de la capsula nasal. La mandíbula se desarrolla como hueso
intramembranoso casi paralelamente al cartílago del arco mandibular. Este
cartílago, el cartílago de Meckel es, en sus partes proximales el origen de los dos
huesecillos auditivos: yunque y martillo. El tercer huesecillo del oído, el estribo ,
se desarrolla a partir de la parte proximal del esqueleto, en el segundo arco
branquial, el cual da después nacimiento a la apófisis estiloides, al ligamento estilo
hiodeo y a una porción de hueso hiodes que se complementa con las partes
derivadas Del tercer arco. El cuarto y quinto arco forma el esqueleto de la laringe.

Maxilar:

El maxilar superior del hombre esta formado a cada lado por la unión de dos
huesos el pre-maxilar y el maxilar. Los cuales permanecen separados en muchos
otros mamíferos. En el hombre los dos huesos comienzan a fusionarse al final del
segundo mes de vida fetal, la línea de fusión esta indicada en los individuos
jóvenes por la sutura intermaxilar del paladar oseo.
El maxilar propiamente dicho se desarrolla a partir de un centro de osificación que
aparece en la sexta semana. Esta entonces situado lateralmente respecto de la
capsula nasal cartilaginosa y forma la pared de la cavidad nasal cuando el
cartílago a desaparecido. El pre-maxilar o hueso incisivo tiene dos centros
independientes de osificación. El último termino forma aquella parte del maxilar
que contiene los dos incisivos, la parte anterior de la apófisis palatina, el borde de
abertura piriforme y parte de la apófisis frontal.

Mandíbula:

Hace su aparición como una estructural bilateral durante la sexta semana de la


vida fetal y es una delgada placa ósea situada a cierta distancia del cartílago de
Meckel. Este último es un Cordón cilíndrico de cartílago, su extremo proximal
situado junto al a base del cráneo, se continua con el martillo y esta en contacto
con el yunque. Su extremo distral situado a la línea media esta curvado hacia
arriba y se halla en contacto con el cartílago del otro lado.

La mayor parte del cartílago de Meckel desaparece sin contribuir a la formación de


la mandíbula. Solo una pequeña porción del cartílago, a cierta distancia de la línea
media, es el foco de osificación endocondral. Ahí se calcifica y está invadido y
destruido por el tejido conjuntivo y reemplazado por hueso. Durante toda la vida
fetal de la mandíbula es un hueso doble, cuyas dos mitades están unidas en la
línea media por un fibrocartílago. Estas sincondrosis se denominan sínfisis
mandibular. El cartílago de la sínfisis no deriva del cartílago de Meckel si no que
nace por diferenciación del tejido conjuntivo en la línea media. En esta sínfisis se
desarrollan pequeños huesos irregulares, conocidos con el nombre de huesos
sencillos mentionianos, que al final del primer año se fusionan con el cuerpo
mandibular. Al mismo tiempo las dos mitades de la mandíbula se unen por
osificación del fibrocartílago sinfisario.

Desarrollo de las apófisis alveolares:

Cerca del fin del segundo mes de vida fetal, los huesos del maxilar y la mandíbula
forma una hendidura que está abierta hacia la superficie de la cavidad bucal. Los
gérmenes dentarios están contenidos en esta hendidura, que incluye también los
nervios dentarios y los vasos. Gradualmente, se desarrollan tabiques óseos entre
los gérmenes dentarios adyacentes, y mucho después el conducto mandibular
primitivo es separado de as criptas dentarias por una placa ósea horizontal.

La apófisis alveolar, en el sentido estricto de la palabra, solo inicia su desarrollo


durante la erupción de los dientes. Es importante comprender que durante el
crecimiento, una parte de la apófisis alveolar se va incorporando gradualmente al
cuerpo maxilar o mandibular, mientras crece con un ritmo bastante rápido en sus
bordes libres. Durante el periodo de crecimiento rápido puede desarrollarse un
tejido especial en la cresta alveolar. Dado que este tejido posee en forma
combinada las características del cartílago y del hueso, se lo llama hueso
cancroide.

Desarrollo de la apófisis alveolar.

La apófisis alveolar puede ser definida como aquella parte del maxilar y de la
mandíbula que forma y sostiene los alveolos de los dientes. Anatómicamente, no
existe ningún límite definido entre el cuerpo del maxilar o el de la mandíbula y sus
apófisis alveolares respectivas. En algunos sitios la apófisis alveolar esta
fusionada, y parcialmente escondida, con un hueso que está relacionado
funcionalmente con los dientes. En la parte posterior de la mandíbula, la línea
oblicua está superpuesta sobre el hueso de la apófisis alveolar.

Como resultado de su adaptación a la función, se puede distinguir dos partes en la


apófisis alveolar. La primera consiste en una lámina delgada de hueso que rodea
la raíz del diente y sirve de punto de adherencia para las fibras principales de la
membrana periodóntica. Este es el hueso alveolar propiamente dicho. La
segunda parte es el hueso que rodea al hueso alveolar y sirve de sostén al
alveolo; se lo llama hueso de sostén.

El hueso de Sostén consta de dos partes el 1. hueso compacto (placa o tabla


cortical) que forma las tablas vestíbulo y bucal de las apófisis alveolares, y 2. El
hueso esponjoso situado entre esas tablas ósea y hueso alveolar propiamente
dicho. Las tablas corticales se continúan con las capas compacta de los cuerpos
maxilar y mandibular son generalmente mucho más delgadas en el maxilar que en
la mandíbula. Son más gruesas en la región de los caninos y molares del maxilar
inferior, especialmente del lado bucal. En el maxilar superior la tabla cortical
externa esta perforada por muchas más pequeñas aberturas atreves de las cuales
pasan los vasos sanguíneos y linfáticos en el maxilar inferior el hueso cortinario de
la apófisis alveolar o denso y ocasionalmente muestra pequeñas perforaciones. En
la región de los dientes anteriores de ambos maxilares el hueso de sostén es, muy
delgado. No ay aquí hueso esponjoso y la tabla cortical esta fisionada con el
hueso alveolar propiamente dicho.

Las líneas de las crestas de los tabiques entra alveolares, tal como aparece en la
radiografía depende, de la posición de los dientes adyacentes en una boca sana,
la distancia entre el limite cemento adamantino y al borde libre del hueso alveolar
propiamente dicho es casi siempre constante; en consecuencia, la cresta alveolar
frecuentemente es oblicua cuando los dientes vecinos esta inclinados. En la
mayoría de lao individuos la inclinación es más pronunciada en las regiones
premolares en las cuales la inclinación es más pronunciada en las regiones
premolar y molar en las cuales los dientes están desviados mesialmente.
Entonces el limite cemento adamantino del diente mesial está situado en un plano
más oclusales que el diente distal y la cresta alveolar, por lo tanto se inclina
distalmente.

Los tabiques interdentales e inter radiculares contienen los canales perforantés de


Zuckerkandl y de Hirschfeld que albergan las arterias, venas, vasos linfáticos y
nervios inter dentales e inter radiculares.

Histológicamente las tablas corticales están formadas por laminillas longitudinales


y sistemas de Haver. En el maxilar inferior, las laminillas circunferenciales o
fundamentales van desde el cuerpo de la mandíbula hasta las tablas corticales.
Las trebeculas del hueso esponjoso de la apófisis alveolar háyanse colocada en la
dirección de los esfuerzos a los cuales están sujetas como resultado de la
masticación.

La adaptación fundamental de este hueso esponjoso es particularmente evidente


entre los alveolos de los molares, donde las trebeculas muestran una disposición
horizontal y paralela. Desde la parte apical del alveolo de los molares inferiores las
trebeculas, algunas veces, se ven correr radialmente en dirección ligeramente
distal. Estas trebeculas son menos pronunciadas en el maxilar superior, a causa
de la proximidad de la cavidad nasal y de los senos maxilares. Los espacios
medulares de la apófisis alveolar pueden contener medula hematopoyética, pero
habitual mente solo se encuentra medula grasa en el cóndilo del maxilar inferior,
en el Angulo de a mandíbula, en la tuberosidad maxilar y en otros sitios, se
encuentra frecuentemente medula celular aun en adultos.

El hueso alveolar propiamente dicho que forma la pared interna del alveolo esta
perforada por muchas aberturas que dan paso a las ramas del los nervios inter
alveolares y de los vasos sanguíneos, las cuales están destinadas a la membrana
peri odóntica. Se denomina lamina cribosa o lamina dura. Esta última expresión se
refiere al aspecto denso del hueso alveolar propiamente dicho visto en las
radiografías. El hueso alveolar propiamente dicho está formado por: Hueso
Laminar y Hueso fasciculado adyacentes, otras forman sistemas de Haver. El
hueso fibroso es aquel al cual están adheridas las fibras principales de de la
membrana periodóntica. Se a elegido la expresión del hueso fibroso porque lo
haces de la fibra principales en el interior del hueso como fibras de Sharper. El
hueso fibroso se caracteriza por la escases de fibras de la sustancia intercelular.
Esas fibras, además están todas dispuestas perpendicularmente a las fibras de
Sharper.

El hueso fibroso tiene un aspecto muchos más claro en los preparados colorados
por los métodos argenticos en que el hueso formado por laminillas a causa del
reducido número de fibrillas. El hueso fibroso se distingue del anterior debido a
que todas la fibrillas corren en la misma dirección.

CARACTERISTICAS GENERALES DEL TEJIDO OSEO

El tejido óseo es una variedad del tejido conectivo, constituido por células y matriz
extracelular.

Contiene un 60% de sustancias minerales, 20% de agua y 20% de componentes


orgánicos. La rigidez y las durezas del tejido óseo estan determinadas por la
presencia de los constituyentes inorganicos o minerales, en tanto que los
componentes orgánicos y el agua le confieren un cierto grado de elasticidad y
resistencia a las fracturas. La dureza del tejido óseo es menor a la de la dentina y
comparable a la del cemento. Es un tejido muy sensible a las presiones en tanto a
las fuerzas tensiónales actúan como estimulo para su formación.

Alrededor del 90% de la matriz orgánica está constituida por colágeno tipo I. las
fibras colágenos, componente principal de la matriz ósea, se disponen siguiendo
las líneas de fuerzas tensiónales, por ella el hueso es muy resistente a la tensión.
También contiene pequeñas proporciones de colágeno tipo III y IV. El 10%
restante esta constituido por sustancias no colagenas; de ellas solo el 8% son
glicoproteínas, fosfoproteínas y proteoglicanos.

El 2% restante esta representado por enzimas (fosfatasa alcalina, colagenasa,


etc.), productos extravasados de la sangre y por factores de crecimientos (el factor
osteoinductor -osteogenina-, TGFB, FGF, etc.) que tienen parte de su reservorio
en la matriz ósea. La sustancia de la naturaleza no colagena mas característica de
la matriz extracelular (MEC), son básicamente tres: a) Glicoproteínas, b)
Proteínas que contienen acido gamma Carozzi-glutamico y c) proteoglicanos.
Los componentes más característicos en cada grupo son los siguientes:

a) GLICOPROTEINAS:

 Osteopontina: se localiza específicamente en la matriz extracelular del hueso


laminar durante el mecanismo de osificación; su función es similar a la
fibronectina como mediador de agregación celular.
 Osteonectina: glicoproteína acida que tiene gran afinidad por el colágeno, se
trata de una proteína especifica del hueso, al unirse a la fibra colagena y al
cristal de hidroxiapatita proporcionan los núcleos de crecimiento de los
cristales.
 Cíaloproteina Ósea: su participación exacta en el mecanismo de la
mineralización se desconoce aun; se cree que está asociada a la osteopontina
y favorecería al receptor de la integrina en la superficie celular. Quimicamente
esta glicoproteína es rica en acido aspártico, glutamico y glicina.
 Proteína Morfogenética Ósea (BMP): es una glicoproteína que promueve la
síntesis del DNA y la proliferación celular.

b) PROTEÍNAS CON ACIDO GAMMA CARBOXI-GLUTAMICO

 Osteocalcina o Proteina Gla Osea: es también secretada por los


osteoblastos y se le considera una proteína de enlace de calcio al colágeno. La
Osteocalcina necesita de cofactores como Vitaminas K, B y C para su función.
 Proteina Gla de la Matriz: presenta en la matriz ósea en la fase previa a la
maduración, su concentración se ve estimulada por la vitamina D al inicio de la
mineralización. Se le asocia a la regulación de la homeostasis del calcio.

c) PROTEOGLICANOS

Dentro de los Proteoglicanos estan: los G.A.G. (Condritindulfato, Dermatansulfato,


Eparansulfato y el Hialuronan, Hialuronano o Acido Hialuronico), de corina (PGII,
se a localiza en la matriz extracelular ósea proxima de los tendones) y el biglicano
(PGI, se a identificado en la proximidad de las celulas endoteliales en el proceso
de sintesis y deposito de la matriz ósea). La funcion precisa de cada uno de los
proteoglicanos se desconoce aun, pero son los encargados de favorecer y
controlar los depositos de la sales de calcio.
Entre los componentes minerales del tejido óseo, el 80% corresponde a cristales
de hidroxiapatita; el 15% al carbonato de calcio y el 5% a otras sales minerales.
Los cristales de apatita son mas pequeños que los de otros tejidos calcificados,
como el esmalte y dentina; se disponen en intima relacion con la fibrilla de
colageno, con su eje longitudinal paralelo a dichas fibras.

Las celulas funcionan coordinadamente fabricando, manteniendo y remodelando


el tejido óseo. Los tipos celulares son:

 Celulas Osteoprogenitoras: las celulas osteoprogenitoras pueden ser de dos


tipos: los preosteoblastos y los preosteoclastos. Los primeros proceden de
celulas mesenquimaticas indiferenciadas y se localizan en el tejido conectivo
que forma el periostio, el endostio y el tejido conectivo perivacular. Son celulas
fusiformes con abundante RER y escaso aparato de Golgi. Estas celulas da
origen a los osteoblastos y osteolitos y en ellas se detecta fosfatasa alcalina de
forma significativa. Los preoteoclastos se derivan de los monocitos o de sus
precursores son celulas fusiformes con numeros mitocondrias, ribosomas libres
y un aparato de golgi muy desarrollado. En los preosteclastos menos
diferenciados las fosfatasa acida es sensible a la inhibición por t.atrato (TRAP)
y en los mas diferenciados es resistente a dicha inhibición (TRAP+). De este
tipo celular derivan los osteoclastos.

 Osteoblastos: son las celulas encargadas de la sintesis, secrecion y


mineralización de la matriz organica. Se les encuentra tapizando las superficies
oseas a manera de una capa epitelioide de celulas conectadas entre si. En las
zonas con actividad osteogenetica, los osteoblastos se encuentran separada
de la matriz o sea calcificada por una zona de matriz no mineralizada
denominada sustancia osteoide.

Los osteoblastos activos son celulas cuboides mononucleadas, con un citoplasma


que tiene apetencia por los colorantes basicos. Son fosfatasa alcalina positivos,
pero a medida que disminuye la neoformacion ósea decrece su actividad
enzimatica. En el citoplasma se distinguen granulaciones PAS positivas.

Con el MET se comprueban que poseen todos los organulos relacionados con la
sintesis proteica. El complejo de golgi, muy desarrollado, esta situado entre el
nucleo y la sustancia osteoide. El reticulo endoplasmico rugoso es muy extenso y
las mitocondrias aparecen diseminadas por todo el citoplasma. En la matriz
endocondrial se identifican granulos de fosfato y de calcio, electrónicamente
densos, asociados a glicoproteinas. Estos granulos estarian relacionados con el
papel que juegan las mitocondrias en la regulación de los niveles de calcio y de
fosfato del sitosol. Se a demostrado que la paratormona incrementa el flujo de
clacio hacia los osteoblastos con el consguiente aumento en el numero de estos
granulos mitocondriales. El citoesqueleto tambien esta bastante desarrollado en
estas celulas, interviniendo en la secrecion de las sustancias sintetizadas.

En la superficie del osteoblastos que mira hacia la sustancia osteoide emerge en


gran cantidad de prolongaciones citoplasmaticas, provistas de microfilamentos, la
que se extienden dentro de estas sustancias aun no mineralizada conectandose
con las prolongaciones de los osteo.citos por medios de nexos o uniones
comunicantes. Los osteoblastos vecinos tambien establecen conexiones entre si
por este tipo de uniones intercelulares. Entre las propiedades de los osteoblastos
destaca la de poseer receptores para la paratormona y para la vitamina D3.

 Osteocitos: a medida que los osteoblastos van secretando la sustancia


osteoide, la cual luego se calcifica, algunos quedan encerrados dentro de la
misma que se transforman en osteo.citos. Las cavidades que los alojan se
denominan osteoplastos, u osteceles.

Los osteocitos mas jóvenes conservan un desarrollo del complejo de golgi y del
reticulo endoplasmico rugoso bastante importane, pero a medida que van
quedando incluidos cada vez mas profundamente en la matriz, estas organelas
disminuyen y la cromatina nuclear se condensa (heterocromatina).

De los osteo.clastos se desprenden radialmente gran numero de conductillos


calcoforos en cuyo interior se alojan las prolongaciones citoplasmaticas y de los
ostecitos. Estas prolongaciones contienen microfilamentos contráctiles de actina, y
hacen contacto por medio de nexos con las prolongaciones de los osteo.citos
vecinos asi como los osteoblastos de la superficie. En consecuencia, todas estas
celulas quedan intercomunicadas por medio de un sistema de lagunas y
conductos que forman una red funcional tridimensional, conocida como sistema
canaliculolacunar, o sistema de microcirculación ósea.

Entre la membrana plasmatica del osteolito y la pared ósea del conductillo o


laguna queda un espacio, el espacio periostiocitico, el cual contiene un liquido
extracelular con una elevada concentración de potasio. El liquido de los espacios
periostiociticos se continuan con el liquido extracelular general celular. A traves del
mismo se producen los intercambios metabolicos. Esto explica el porque las
celulas cituadas en la profundidad de la matriz ósea pueden responder a estimulos
hormonales.

Puede haber cierta cantidad de sustancia osteoide adosada a la pared calcificada


de las lagunas y aun de los conductillos; esto dependeria del grado de actividad
funcional de los osteocitos.
La cara lacunar de la matriz calcificada es una zona de gran densidad cálcica, por
lo que se le denomina lámina densa; se le considera equivalente a la dentina
peritubular. Se piensa que esta lamina densa esta bajó el control del osteo.cito en
proceso, tales como la osteolisis osteocitica. Esta en un tipo de osteolisis o
resorcion ósea causada por los osteocitos y medida por la hormona paratiroidea,
que aconteceria en situaciones normales y participaría en los mecanismos
omeostaticos de regulación rápida de la calcemia.

Osteoclastos: son las células encargadas de degradar la matriz, o sea, de


producir la resorción ósea. Pueden encontrarse en cualquier área superficial del
tejido óseo alveolar: en la superficie periodontal, periosatica o de las trabevulas.
Siempre se encuentran adosados a la matriz calcificada por lo que se cree que, de
haber osteoide, este es removido previamente, por acción de los osteoblastos
estimulados por la parathormona. Aparentemente las moléculas que son liberadas
al deteriorarse la matriz por la actividad de los osteoblastos atraen a los
monocitos. Es tos dan lugar a los osteoclastos que al fusionarse dan a su vez
origen a los osteoclastos que son células responsables de la resorción ósea.

Debido a su origen y características morfofuncionales, los osteoclastos se


consideran integrantes del sistema fagocitico mononuclear, formado por todos
los macrófagos de nuestro organismo más los monocitos y células precursoras
que les dan origen.

Los osteoclastos son células grandes, multinucleadas, que contienen numerosas


mitocondrias con gránulos electrodensos de fosfato de calcio. La abundancia de
mitocondrias es responsable de la acidofilia citoplasmática.

En su superficie de resorción los osteoclastos presentan un “borde rugoso o


velloso” formado por abundantes microvellosidades irregulares provistas de
microfilamentos de actina. Entre las microvellosidades se originan invaginaciones
de membrana tubulares muy tortuosas que se introducen profundamente en el
citoplasma.

En el citoplasma adyacente existen también pequeñas vesículas que son fosfatasa


acida positiva (lisosomas). En el borde externo de la superficie de reabsorción se
encuentra una zona perimetral denominada zona de sellado del osteoclasto.
Contiene microfilamentos y se fija al hueso permitiendo que debajo del borde
rugoso, se cree un microambiente cerrado en donde se producen los fenómenos
de la reabsorción. Entre las propiedades mas características de los osteoclastos
destacan la existencia de receptores de calcitonina y la presencia significativa de
anhidrasa carbónica en las microvellosidades del ribete.
Los osteoclastos liberan ácidos orgánicos y enzimas hidroliticas lisosomales hacia
el espacio extracelular, lo que causa la degradación, tanto de la parte mineral.
Como de los componentes orgánicos de la matriz ósea. A medida que se produce
la resorción u osteolisis, los osteoclastos van excavando unas cavidades que se
conocen como lagunas de howship. Cuando los osteoclastos se retiran, esas
lagunas son invadidas por osteoblastos, que forman nuevo tejido óseo. Se
completa así el proceso de recambio o remodelación (resorción-
neoformacion), proceso que posibilita la permanente renovación del tejido óseo y
la adaptación a las fuerzas que se ejercen sobre el, modificando su estructura
interna y aun la forma de toda la pieza anatómica. El proceso de recambio esta
influenciado por factores generales, como la parathormona, la calcitonina y la
vitamina D3 y por factores locales, como la IL-1, la IL-6, el TNF-a( factor de
necrosis muscular), el IFN-y(interferon).

Estructura anatómica del hueso alveolar.

Los bordes alveolares, al ser una extensión del cuerpo óseo de los maxilares,
siguen la curvatura de los respectivos arcos dentarios, formando las paredes de
una serie de cavidades corionicas, abiertas por sus bases: los alveolos
dentarios, que alojan las raíces de los dientes. Estos pueden ser cavidades
simples o compuestas, con dos o tres tabiques internos, según los ocupen dientes
uní, bi o trirradiculares.

En cada alveolo podemos distinguir dos tipos de paredes o bordes alveolares

1. Las tablas alveolares libres (vestibular, palatina y lingual), cada una de


las cuales presenta una cara alveolar y otra libre

2. Los tabiques alveolares, que pueden apreciarse en un corte mesiodistal,


cuando separan los alveolos de dos dientes vecinos se denominan
tabiques interdentarios, en cambio, si separan dos divertículos de un
mismo alveolo se les llama tabiques interradiculares.

Vascularización e inervación.

Normalmente los ligamentos no tienen muy desarrollados los vasos sanguíneos y


linfáticos ni las estructuras nerviosas, pero el ligamento periodontal constituye una
excepción, ya que esta ricamente inervado e irrigado, con un aporte linfático
abundante.
Las estructuras vasculares y nerviosas están contenidas en el tejido intersticial
del ligamento periodontal, que corresponde a porciones de tejido conectivo laxo
que se encuentran entre los haces de fibras principales.

En el ligamento se forma una rica red de arteriolas y capilares, así como


anastomosis arteriovenosas y estructuras glomerulares. El plexo vascular es más
evidente en las proximidades del hueso que hacia el cemento y presenta mayor
desarrollo en el tercio apical y cervical que en el tercio medio. Las venas drenan la
sangre por vasos de dirección axial, principalmente hacia la zona periapical. En
algunas especies los capilares del ligamento que rodean incisivos y molares son
capilares fenestrados; esta circunstancia que es característica de este tejido no ha
sido claramente establecida en el organismo humano. No obstante se ha descrito
que el aporta sanguíneo periodontal es mayor en la región de los molares y a nivel
de las superficies mesial y distal, es decir que no es uniforme en todas las zonas
del diente y tampoco en la arcada dentaria.

Los delgados vasos linfáticos tienden a seguir el recorrido venoso, llevando la linfa
desde el ligamento hacia el hueso alveolar. La linfa de los tejidos periodontales es
drenada hacia los ganglios linfáticos de la cabeza y cuello. Las características del
drenaje linfático del ligamento periodontal son todavía muy poco conocidas.

Estudios estereológicos realizados para estudiar el volumen del lecho


microvascular en el ligamento periodontal han demostrado diferencias regionales
importantes en el interior de dicho ligamento. Más del 50% del volumen vascular
reside en el tercio apical y disminuye progresivamente hacia coronal. Asimismo
existen diferencias si dividimos el ligamento periodontal en tres tercios
circunferenciales. El tercio medio es, en este caso, el de mayor volumen vascular
78%, mientras que el tercio interno próximo al diente es del 9% y el tercio externo
próximo al hueso alveolar del 13%.

La inervación sensorial del ligamento periodontal proviene de los nervios maxilar


superior o dentario inferior, respectivamente.

Los pequeños nervios periodontales acompañan, en general, a los vasos


sanguíneos. Hay nervios que corren ramificándose desde la región periapical
hacia gingival, y otros que penetran a través de los forámenes de los tabiques del
hueso alveolar. Desde el punto de vista estructural las fibras nerviosas pueden ser
gruesas (mielinicas) o finas (con o sin mielina). Algunas de las fibras mas
pequeñas son autónomas y controlan los vasos sanguíneos; otras son sensoriales
y aparentemente dan terminaciones libres que funcionan como receptores del
dolor (nociceptores). Las fibras gruesas tiene terminaciones complejas, que son
mecano receptores especializados (receptores del tacto y la presión), y
propioreceptores que le brindan información respecto de los movimientos y
masticación u oclusión. Los mecano receptores mas frecuentes y desarrollados
del ligamento periodontal son los corpúsculos de ruffini que en esta localización
aparecen poco encapsulados.

• Consideraciones clínicas

Tratamiento Ortodontico

¿Qué es un tratamiento de ortodoncia?

La terapia ortodóncica corrige los problemas en la posición de los dientes y de los


huesos maxilares que soportan esos dientes. Existen varios tipos de tratamientos:
Preventivo, Interceptivo y Correctivo, su tiempo de duración es limitado y varía
entre uno y otro paciente.

¿Por qué un paciente requiere de tratamiento de ortodoncia?

Las causas de las anomalías de posición en los dientes y los maxilares, pueden
ser heredadas o adquiridas. Estas últimas pueden ser causadas, por accidentes
(traumatismos), pérdida prematura o tardía de los dientes temporales, (o de
leche), obstrucción de las vías respiratorias, succión de dedo o biberón, por un
período muy prolongado de tiempo.

Definir con precisión la etiología es fundamental al momento de determinar el plan


de tratamiento a seguir y prevenir la recidiva postoperatoria. Para esto son
fundamentales los estudios preoperatorios clínicos, radiográficos y de modelos de
yeso.

¿Qué ventajas tiene realizar un tratamiento ortodóncico?

El tratamiento ortodóncico corrige no sólo los problemas estéticos, sino también


los funcionales, permitiéndole al paciente mejorar los procesos de masticación y
fonación, los síntomas dolorosos de la articulación temporo-mandibular, su
sonrisa, y la forma y posición de sus dientes, labios y maxilares.

Fractura de la mandíbula
Una luxación mandibular significa que la parte inferior de la mandíbula se ha salido
de su posición normal en una o en ambas articulaciones donde ésta se conecta al
cráneo (articulaciones temporomandibulares).

Consideraciones generales

Una fractura o luxación mandibular generalmente sana por completo después del
tratamiento; sin embargo, se puede presentar una nueva luxación de la mandíbula
en el futuro.

Algunas de las complicaciones son:

• Obstrucción de las vías respiratorias


• Sangrado
• Broncoaspiración de sangre o alimentos
• Dificultad para comer (temporal)
• Dificultad para hablar (temporal)
• Infección en la mandíbula o en la cara
• Dolor y otros problemas en la articulación mandibular (ATM)
• Problemas con la alineación de los dientes.

Causas

La causa más común de una fractura o luxación de la mandíbula es una lesión en


la cara que puede deberse a:

• Agresión física
• Accidente industrial
• Accidente automovilístico
• Lesión recreativa o deportiva

Algunos de los síntomas de una fractura (rotura) de la mandíbula son:


• Sangrado por la boca
• Dificultad para abrir bien la boca
• Moretones en la cara
• Hinchazón de la cara
• Rigidez de la mandíbula
• Sensibilidad o dolor en la mandíbula, el cual empeora al morder o masticar
• Dientes flojos o dañados
• Protuberancia o apariencia anormal de la mejilla o mandíbula
• Entumecimiento de la cara (especialmente del labio inferior)
• Movimiento de la mandíbula muy limitado (con fractura severa)

ANEXOS
Cuestionario

1. Como está formado el cráneo fetal en el segundo mes de vida intrauterina:

El condrocraneo que es el cartilaginoso y comprende la base del cráneo con las


causas óptica y nasal, el desmocraneo que es membranoso y forma las paredes
laterales y la bóveda de la caja craneal finalmente, la parte apendicular y visceral
del cráneo, que está formada por el esqueleto cartilaginoso en forma de varias de
los arcos branquiales.

2. como se desarrolla la maxila y mandíbula

Maxilar:

El maxilar superior del hombre esta formado a cada lado por la unión de dos
huesos el pre-maxilar y el maxilar. Los cuales permanecen separados en muchos
otros mamíferos. En el hombre los dos huesos comienzan a fusionarse al final del
segundo mes de vida fetal, la línea de fusión esta indicada en los individuos
jóvenes por la sutura intermaxilar del paladar oseo.

El maxilar propiamente dicho se desarrolla apartir de un centro de osificación que


aparece en la sexta semana. Esta entonces situado lateralmente respecto de la
capsula nasal cartilaginosa y forma la pared de la cavidad nasal cuando el
cartílago a desaparecido. El pre-maxilar o hueso incisivo tiene dos centros
independientes de osificación. El ultimo termino forma aquella parte del maxilar
que contiene los dos incisivos, la parte anterior de la apófisis palatina, el borde de
abertura piriforme y parte de la apófisis frontal.

Mandibula:

Hace su aparición como una estructural bilateral durante la sexta semana de la


vida fetal y es una delgada placa osea situada a cierta distancia del cartílago de
meckel. Este ultimo es un cordon cilíndrico de cartílago, su extremo proximal
situado junto al a base del cráneo, se continua con el martillo y esta en contacto
con el yunque. Su extremo distral situado a la línea media esta curvado hacia
arriba y se halla en contacto con el cartílago del otro lado.

La mayor parte del cartílago de meckel desaparece sin contribuir ala formación de
la mandibula. Solo una pequeña porción del cartílago, a cierta distancia de la línea
media, es el foco de osificación endocondral. Ahí se calcifica y esta invadido y
destruido por el tejido conjuntivo y reemplazado por hueso. Durante toda la vida
fetal de la mandíbula es un hueso doble, cuya dos mitades están unidas en la
línea media por un fibrocartílago. Estas sincondrosis se denominan sínfisis
mandibular. El cartílago de la sínfisis no deriva del cartílago de meckel si no que
nace por diferenciación del tejido conjuntivo en la línea media. En esta sínfisis se
desarrollan pequeños huesos irregulares, conocidos con el nombre de huesos
secillos mentionianos, que al final del primer año se fusionan con el cuerpo
mandibular. Al mismo tiempo las dos mitades de la mandibula se unen por
osificacion del fibrocartílago sinfisario.

3. Que son los osteoblastos y los osteoclastos

OSTEOBLASTOS: son células que se encuentran en el ligamento


recubriendo la superficie periodontal del hueso alveolar (zona osteogena).
Funcionalmente existen dos tipos de osteoblastos, los activos que sintetizan
continuamente laminillas oseas y los inactivos o de reserva. Las células en
reposo de la zona osteogena son activadas por distintos estimulos como,
por ejemplo, las fuerzas tensiónales ortodoncias.

OSTEOCLASTOS: su presencia en el tejido normal se debe a que


permanentemente hay procesos de resorción y aposición, para permitir los
movimientos funcionales de posición de los elementos dentarios.

4. Que son los sistemas de Haver, y cuales es la diferencia entre el hueso


fasciculado y laminar.

Sistema de Havers
es una unidad estructural y repetitiva que constituye la capa exterior de la masa
sólida (un hueso compacto) de los huesos ya maduros. Estas unidades
estructurales también se denominan Osteonas. Las osteonas mejor configuradas
son las que se encuentran en la diáfisis de los huesos largos, donde forman
cilindros que recorren la longitud de la misma (de arriba a abajo). Cada osteona
consta de 4 a 20 laminillas concéntricas dispuestas alrededor de un grupo de
vasos sanguíneos, albergados en el interior de un canal central llamado Conducto
de Havers, con su eje longitudinal paralelo al eje longitudinal del hueso. En el
interior de este conducto existen además terminaciones nerviosas amielínicas. Los
conductos de Havers se comunican entre sí, con el periosteo y también con la
cavidad medular.

 Hueso fasciculado:
En relación al ligamento, aquí se insertan las fibras de sharpey, por lo que está
en remodelación, reabsorción y aposición. Es desorganizado, no llega a
calcificarse, por lo que no se ve radiográficamente. Es producido por los
osteoblastos.
 Hueso laminar:
Tiene dos porciones: las láminas corticales compactas que forman las láminas
vestibular y lingual que son continuas con el hueso compacto del cuerpo
mandibular o maxilar. Su grosor es mayor en el hueso ubicado en la mandíbula
que en el tejido óseo del maxilar, lo mismo que en la zona de dientes
posteriores que en los dientes anteriores. El hueso trabecular esponjoso
está entre estas corticales y el hueso alveolar propio.

En conclusión el hueso fasciculado no tiene sistemas de Havers por eso no


presenta laminillas como el hueso laminar, solo

5. Dibuje la posición que presenta los alveolos dentarios

6. Consideraciones clínicas

Consideraciones clínicas

El hueso es uno de los tejidos mas duro del cuerpo humano. A pesar de eso, el
hueso es, biológicamente un tejido eminentemente plástico y maleable. Donde
quiera que el hueso este recubierto por un tejido conjuntivo vascularizado, se torna
extremadamente sensible ala presión, mientras que la tensión actúa,
generalmente, como un estimulo para la producción de hueso nuevo. Esta
plasticidad biológica es la que permite al ortodoncista movilizar los dientes sin
destruir sus relaciones con el hueso alveolar. El hueso se reabsorbe de el lado de
la presión y se deposita en el lado de la tracción, permitiendo así que todo el
alveolo se traslade junto con el diente.
La adaptación de la estructura ósea a los esfuerzos funcionales es a la vez
cuantitativa y cualitativa, es decir, que la disminución de la función disminución de
la cantidad de substancia ósea. Esto puede observarse en el hueso de sostén de
los dientes que han perdido sus antagonistas. En estos casos, el hueso esponjoso
que rodea al alveolo muestra un marcado enrarecimiento; las trabeculas óseas
son menos numerosas y muy delgadas. Sin embargo el hueso alveolar
propiamente dicho esta generalmente bien conservado, porque sigue recibiendo
algunos estímulos de la tensión que se ejerce sobre el por la vía de las fibras
principales de la membrana periodóntica. Se puede observar una diferenciación
similar en la conducta del hueso alveolar y del hueso de sostén en ciertas
enfermedades endocrinas y deficiencia vitamínicas.

La independencia de los mecanismo de crecimientos de los maxilares superior e


inferior, explica las frecuentes variaciones en lo que respecta su tamaño relativo.
Los traumatismos o los procesos inflamatorios pueden destruir el centro condilar
del crecimiento de la mandíbula en uno a ambos lados. La hiperfunción de la
hipófisis, que produce la acromegalia, provoca un crecimiento característico de la
mandíbula en momentos en el que ya a terminado el crecimiento a nivel de las
suturas. El crecimiento de maxilar, en tales casos se limita a una aposicion ósea
sobre las superficies, porque un ensanchamiento general de la parte superior de la
cara es ya imposible.

Durante la cicatrización de la fracturas o de las heridas producidas durante una


extracción, se forma un tipo embrionario de hueso, que algo mas tarde es
reemplazado por un hueso maduro. El hueso embrionario, que es un hueso
inmaduro o de fibrillas gruesas, esta caracterizado por la crecida cantidad, de gran
tamaño y la exposición irregular de los osteocitos y el trayecto irregular de la
fibrillas. La gran cantidad de células y el volumen reducido de la sustancia
intercelular calcificada, hacen que este hueso inmaduro sea mas transparente a
los rayos roentgen que el hueso maduro. Esto explica porque no se pueden ver los
huesos óseos revela que se ha creado una buena unión entre los fragmentos, y
porque un alveolo, después de la herida producida por una extracción, parecerá
estar vacío a pesar de estar casi lleno de hueso inmaduro. La visibilidad en las
radiografías se atrasa dos o tres semanas con respecto a la formación real del
hueso nuevo.

BIBLIOGRAFÍA
• Orban, Balint

Histología y Embriología bucodental

• Ma E. Gómez de Ferraris / A. Campos Muñoz

Histología y embriología bucodental

• Junqueira & Carneiro

Histología básica: texto y atlas

• http://www.javeriana.edu.co/academiapgendodoncia/art_revision/i_a_revisio
n59.html

• http://www.google.com/search?
hl=en&q=diferencias+entre+hueso+laminar+o+fasciculado&btnG=Search&a
q=f&aqi=&aql=&oq=&gs_rfai