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ESPECIAL

ESPECIAL

PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA

Las figura de la prescripción extintiva (conjuntamente con la


caducidad), ha sido objeto de un extenso tratamiento jurispru-
dencial, no siempre uniforme pero rico en contenido y proble-
mática (por citar un ejemplo, a la fecha nuestros jueces no se
INTRODUCCIÓN ponen de acuerdo sobre si la prescripción es una figura proce-
sal o sustantiva). El presente especial busca informar sobre el
panorama jurisprudencial de tan importante institución, y a su
vez analizarlo críticamente, dados los relevantes efectos prácti-
cos involucrados.

ALGUNOS APUNTES EN TORNO A


LA PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA Y LA CADUCIDAD
Roger Arturo MERINO ACUÑA(*)

“La prescripción es un fenómeno complejo, de formación sucesiva, siendo necesario


para su constitución además del mero paso del tiempo, la actuación positiva del bene-
ficiado con el plazo. Por el contrario, la caducidad no necesita de un comportamiento
posterior para que pueda configurar el fenómeno extintivo, dado que por sí mismo es
suficiente para extinguir las situaciones jurídicas en conflicto. De ahí, la diferencia
fundamental entre prescripción y caducidad es que mientras en el primero es necesaria
la actuación del derecho potestativo del beneficiario (en vía de excepción o de acción)
en fin, la actuación de su autonomía privada; en el segundo, se trata de un fenómeno de
extinción heterónoma de las situaciones jurídicas subjetivas, es decir, se prescinde to-
talmente de la intención, voluntad y actuación del beneficiado con el plazo”.

I. PRESCRIPCIÓN Y CADUCIDAD: INSTITUCIO-


NES DE LA PARTE GENERAL DEL DERECHO peruanos no se han caracterizado por dedicar suficiente
PRIVADO atención a la prescripción y la caducidad, salvo una voz
A diferencia de otras experiencias jurídicas(1), los autores solitaria que se ha pronunciado agudamente sobre el

(*) Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, cursando la maestría con mención en Derecho Civil y
Comercial en la misma casa de estudios. Miembro de la División de Estudios Legales de Gaceta Jurídica.
(1) Se señala que desde hace veinticinco años ha aumentado de manera notable el interés por la prescripción en el mundo
jurídico occidental, tanto en el orden doctrinal, donde ha habido una importante eclosión de obras destacadas y estudios
serios sobre la materia, como en el plano legislativo (RIVERO HERNÁNDEZ, Francisco. “La suspensión de la prescrip-
ción en el Código Civil español”. Estudio crítico de la legalidad vigente. Dykinson. Madrid, 2002. Pág. 17). Puede consul-
tarse reciente bibliografía alemana, italiana y anglosajona sobre el particular.

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tema(2). Esta desidia –por decirlo de alguna manera– no se ello es que de considerarse (…) que se aplicó indebida-
condice con la serie de problemas que se presentan en la mente, inaplicó o interpretó erróneamente una norma re-
aplicación práctica de estas instituciones en nuestra judi- guladora de la prescripción en el caso concreto, al decla-
catura, razón por la cual he decidido plasmar algunas re- rarse fundado el recurso se repone al proceso al estado en
flexiones sobre el particular. que se cometió el supuesto vicio, y no se resuelve, de fren-
te, el problema de fondo, que es lo que ocurre cuando se
El primer punto que considero fundamental, es el “lugar”
casa por error in iudicando”(4).
que deben tener estas instituciones en nuestro ordenamien-
to jurídico. Al respecto, la Corte Suprema zanja la cues- Es decir, debido a que nuestros jueces entienden que las
tión afirmando casi siempre que las normas que regulan la normas que regulan la prescripción y la caducidad son
prescripción y la caducidad son normas de carácter pro- normas de naturaleza procesal: o rechazarán la posibili-
cesal. Y ello tiene bastante relevancia pues así muchas dad de que la Corte Suprema analice la interpretación y
veces se rechaza el recurso de casación que denuncia la aplicación de estas normas, o las analizarán (equivocada-
inaplicación o la interpretación errónea de normas que mente, por cierto) como un error in procedendo y no se
regulan la prescripción y la caducidad porque serían de pronunciarán sobre el fondo, alargando injustificadamen-
“naturaleza procesal”. Ello porque de acuerdo a los inci- te el proceso.
sos 1 y 2 del artículo 386 del Código Procesal Civil, son
causales para interponer el recurso de casación: la aplica- Es claro que estos problemas se deben al desconocimien-
ción indebida o interpretación errónea de una norma de to teórico de estas instituciones.
Derecho Material (inciso 1), o la inaplicación de una nor- En efecto, la prescripción y la caducidad no son institu-
ma de Derecho Material (inciso 2). ciones de Derecho Procesal sino de la parte general del
Entonces, la suerte del recurso de casación alegando, por Derecho Privado(5) que, en puridad, constituyen mecanis-
ejemplo, que no se ha interpretado bien un supuesto de mos de extinción de diversas situaciones jurídicas. De ello
interrupción del plazo de prescripción, dependerá de dón- es clara muestra la modificación del régimen de la pres-
de se ha encuadrado dicho supuesto. Si es –como debería cripción en Alemania (que se enmarca en la ley de moder-
ser– dentro del defecto en la aplicación o interpretación nización del Derecho de las obligaciones en dicho país),
de una norma de Derecho material, la Corte Suprema se la cual reflejaría “el valor que en la cultura legal alemana
limita a rechazar el recurso pues las normas de prescrip- se da al sistema jurídico como tal y a la parte general (All-
ción serían normas de Derecho Procesal, y la aplicación e gemeiner Teil) contenida en el BGB, el cual se concibe
interpretación de estas no son materia de control casato- como eje vertebrador de todo el sistema del Derecho Pri-
rio(3). Por otro lado, si se encuadra este supuesto dentro vado”(6). Y no debe llevarnos a confusión que el régimen
del inciso 3 del artículo 386 del CPC, es decir, la contra- de estos institutos se regulen muchas veces en lugares aje-
vención del debido proceso (supuesto que no tendría nada nos a la parte general, como en el libro de tutela de los
que hacer aquí), es posible que el juez declare fundado el derechos (como en la experiencia italiana) o en la parte
recurso de casación, pero con efectos muy perniciosos, final del código como en la caso francés (de indudable
pues al ser una causal in procedendo, deberá reenviar los influencia en el legislador español y el peruano), pues
actuados (artículo 396 inc. 2). Así, “el resultado de todo estas elecciones en muchos ordenamientos jurídicos

(2) Me refiero a Eugenia Ariano Deho, con los siguientes trabajos: “Prescripción, ‘cuestiones’ declarables de oficio y cosa
juzgada”. En: Diálogo con la Jurisprudencia. Vol. 7. Nº 36. Lima, setiembre de 2001. “La prescripción entrampada entre
las normas del Código Procesal Civil”. En: Diálogo con la Jurisprudencia. Nº 61. Año 9. Gaceta Jurídica. Octubre, 2003.
“Imperatividad de las normas sobre la prescripción”. En: Código Civil Comentado. Tomo VIII. Gaceta Jurídica. Primera
Edición. Julio, 2005.
(3) Recientemente: Cas. Nº 2034-2004-Callao (El Peruano, 4 de diciembre de 2006).
(4) ARIANO DEHO, Eugenia. “La prescripción entrampada entre las normas del Código Procesal Civil”. En: Diálogo con la
Jurisprudencia. Nº 61. Año 9. Gaceta Jurídica. Octubre, 2003. Pág. 109.
(5) BIGLIAZZI, GERI Lina; BRECCIA, Umberto; BUSNELLI, Francesco; NATOLI, Ugo. “Derecho Civil”. Tomo I. Vol. 1.
Normas, Sujeto, Relación Jurídica. Traducción de Fernando Hinestrosa. Universidad Externado de Colombia. 1ª edición.
1987. Pág. 488.
(6) LAMARCA I MARQUÈS, Albert. “Proyecto de ley de adaptación de las disposiciones sobre prescripción a la ley de
modernización del derecho de obligaciones en Alemania”. Working Paper Nº 238. En: Revista Electrónica Indret. Barce-
lona, julio de 2004. (www.indret.com). (Pág. 2 del documento en pdf). En sede nacional, se ha ocupado oportunamente de
la ley de modernización del derecho de obligaciones en Alemania: LEÓN, Leysser. “El sentido de la codificación civil”.
Estudios sobre la circulación de modelos jurídicos y su influencia en el Código Civil peruano. Primera Edición. Palestra
Editores. Lima, 2004. Pág. 142 y sgtes.
Por otro lado, y para recordar la vigente influencia germana, cabe señalar que en el Código Civil de Brasil del año 2002, se
regula la prescripción en el Libro III de los hechos jurídicos, de la Parte General.

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(esencialmente en los receptores de experiencias jurídicas sobre el tema. Las confusiones de este instituto van desde
extranjeras) se deben a cuestiones de circulación de mo- su objeto (¿Qué extingue?, ¿la acción, el derecho, la pre-
delos jurídicos que no afectan la esencia y alcance de la tensión, la relación jurídica?), su formación (¿el solo paso
figura(7). Es sintomático de lo aquí afirmado, que la pres- del tiempo configura la prescripción? ¿Estamos ante una
cripción y la caducidad se estudien en libros de Introduc- fattispeccie simple o compleja?), su alcance en el proceso
ción al Derecho Privado o Teoría General del Derecho civil, entre otras cuestiones.
Privado y no en libros de Derecho Procesal. Es clara mues-
En esta parte me dedicaré a analizar los dos primeros te-
tra de ello, finalmente, que el legislador peruano de 1984
mas: el objeto y su formación. La regulación del objeto de
haya dedicado un libro entero para regular estos fenóme-
la prescripción en nuestro ordenamiento jurídico deja
nos: el libro VIII de nuestro Código Civil.
mucho que desear. Desde las aulas universitarias fue todo
Y aunque pueda existir un ápice de duda por haberse re- un enigma para mí entender qué quiere decir el artículo
gulado de forma oscura las excepciones de prescripción y 1989 del Código Civil, cuando señala que la prescripción
caducidad en el CPC, considero que dicho hecho no pue- “extingue la acción pero no el derecho”. Me preguntaba
de llevarnos a entender que dichos institutos tengan natu- en ese entonces de qué sirve un derecho si no puedo de-
raleza procesal. Así como el convenio arbitral o la tran- fenderlo, cómo así es que puede extinguirse la acción y no
sacción son instituciones del Derecho sustancial que pue- el derecho tutelado. La disposición pues, carecía de senti-
den fundar excepciones procesales, la prescripción y la do(9). La respuesta a esta fórmula debía buscarse en el aná-
caducidad no son más que el fundamento de diversas ex- lisis histórico y en la regulación del instituto en las legis-
cepciones procesales, existiendo en el caso de la prescrip- laciones foráneas.
ción, además, la posibilidad de poder exigir su reconoci-
Y es que la fórmula de que la prescripción extingue la
miento en vía judicial, como se verá más adelante.
acción solo tienen sentido en un ordenamiento jurídico
En el caso de la caducidad, su naturaleza sustancial es como el romano, donde cada pretensión está ligada a tipos
aún más clara, al constituir un mecanismo heterónomo de específicos de acciones (actio)(10), es decir, solo había de-
extinción de situaciones jurídicas subjetivas. recho si estaba protegido por una determinada acción, sien-
do ambos indisolubles. La actio era pues la figura a través
II. EL PROCEDIMIENTO DE CONSTITUCIÓN DE de la cual los romanos concebían el lado activo de la rela-
LA PRESCRIPCIÓN ción jurídica(11). Aunque el legislador francés, en honor a
Alguna vez se dijo que la prescripción es, entre los insti- la tradición mantuvo esta idea(12), era claro pues que este
tutos del Derecho, uno de los más sugestivos(8). Ello quizá concepto no podía mantenerse cuando se empieza a teori-
ha sido la razón de que la doctrina y la legislación se hayan zar sobre la autonomía de la acción con relación al dere-
ocupado de forma tan incisiva, pero a la vez, tan diversa cho subjetivo y además se crea el concepto de acción como

(7) Sobre lo desarticulado de nuestro Código Civil, al usar una mala técnica legislativa en la importación de modelos jurídi-
cos, véase necesariamente: LEÓN, Leysser. “El sentido de la codificación civil”. Ob. cit. En especial págs. 285 y sgtes.
Con relación al específico tema que nos ocupa, en el Derecho español se señala: “no hay hoy ninguna razón técnico-
jurídica que justifique la situación de la prescripción al final de un Código Civil de nueva factura (como ocurre en el
español y en la compilación) –influencia del Code Napoleon–. (...) Salvo que ese futuro Código prevea dedicar un libro o
título a la tutela de los derechos, al modo del Codice italiano, pienso que el lugar más adecuado para la regulación de la
prescripción y la caducidad es en una Parte general –si ha lugar a ella–, en el título relativo al ejercicio de los derechos y
otros poderes jurídicos y como un límite (temporal) al mismo (al modo, ahora, del BGB o parecido)”. RIVERO HERNÁN-
DEZ, Francisco. “La prescripción y caducidad. Perspectivas legislativas”. En: XI Jornades de Dret Català. L’ exercici de
les competències sobre Pret Civil de Catalunya. Tossa de Mar, 21 i 22 de setembre de 2000. (http://civil.udg.edu/tossa/
2000/Textos/p/3/rivero.htm).
(8) CARNELUTTI, Francesco. “Appunti sulla prescrizione”. En: Rivista di Diritto Processuale Civile. Volume X - Parte I.
Padova. Anno 1933- XI. Pág. 32.
(9) “[R]econocer un derecho en cabeza de un sujeto, y no consentirlo para hacerlo valer, es un sinsentido” (ALPA, Guido.
Manuale di Diritto Privato. Quarta edizione. Cedam. Casa Editrice Dott. Antonio Milani. 2005. Pág. 201).
(10) Entre otros: LONGO, Carlo. “Corso di Diritto Romano”. Fatti Giuridici, Negozio Giuridico, Atti Illeciti. Giuffrè. Milano,
1935. Pág. 79 –80. BETTI, Emilio. “Istituzioni di Diritto Romano”. Vol. Primo. Cedam. Padova, 1947. Pág. 108. GROS-
SO, Giuseppe. “Il Problema dell’ autonomia privata attraverso l’esperienza viva degli ordinamenti giuridici romani”. En:
Scritti Giuridici in onore di Francesco Carnelutti. Vol. Terzo. Diritto Privato. Editore Cedam. Padova, 1950. Pág. 5.
BIONDI, Biondo. “Istituzioni di Diritto Romano”. Giuffrè. Milano, 1946. Pág. 124.
(11) CARNELUTTI, Francesco. Ob. cit. Pág. 32.
(12) Es así que el Code, se refiere a la extinción de acciones:
Artículo 2262.- Todas las acciones, tanto reales como personales, prescriben a los treinta años sin que quien alegue la
prescripción esté obligado a presentar un título o que se pueda oponer contra él la excepción deducida de la mala fe.

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derecho abstracto y público. En ese sentido, la pandectís- El legislador peruano, ajeno a esta evolución, estableció
tica alemana elaboró el concepto de prescripción desli- la vieja fórmula romana de que la “prescripción extingue
gándolo de la acción, aunque no completamente, pues la acción y no el derecho”, que no tiene sentido alguno en
decidió que la prescripción extinga el Anspruch, o la pre- la actualidad(16). ¿Cuál es el resultado práctico de ello?
tensión(13). Con el pequeño detalle que, a diferencia nues- Como veremos a continuación, el resultado es también
tra que entendemos que la pretensión es solo un fenóme- pernicioso. Una vez que se declara fundada la excepción
no procesal, los alemanes entienden que la pretensión pue- de prescripción, el juez determina que concluye el proce-
de ser material y procesal(14), siendo totalmente justificada so, sin embargo, no se pronuncia sobre el fondo. Por ello,
entonces su fórmula legislativa, pues como un jurista ale- el accionante vuelve a demandar y si es que no se vuelve a
mán dijo: “solo la pretensión accionable (der Klagbare presentar la excepción de prescripción en forma oportuna
Anspruch) subyace a la prescripción, pero de esta mane- (por las inclementes preclusiones procesales) incluso po-
ra, luego que ella es presentada, no solo el derecho de dría obtener sentencia a su favor. Y todo ello porque la
actuar, sino la entera pretensión es agotada”(15). Por su parte, prescripción alegada en el primer proceso extinguió la
el legislador español no pudo desligarse completamente acción pero no el derecho (¡!)(17).
de la tradición romana, sin embargo, tuvo el cuidado de
En el ámbito nacional, es sorprendente ver que buena par-
señalar que además de la acción, la prescripción extingue
te de los autores, siguiendo de forma inconsciente al legis-
el derecho. Así el artículo 1932 del Código Civil español,
lador alemán (muy probablemente, por influencia de la
establece que “los derechos y acciones se extinguen por la
doctrina española(18)), alegan que la prescripción extingue
prescripción en perjuicio de toda clase de personas, in-
la pretensión(19). Ello, si bien podría de alguna manera
cluidas las jurídicas, en los términos prevenidos por la ley”.
ayudar a solucionar algunos problemas, deja sin absolver
Empero, mientras los legisladores alemán y español se muchos otros, pues en nuestro sistema la pretensión es
quedaron en medio camino, el legislador italiano de 1942 una categoría estrictamente procesal, con lo cual, se llega
estableció de forma definitiva que la prescripción extin- nuevamente a afirmar que la prescripción se encuentra en
gue los derechos, dejando completamente de lado la alu- el ámbito de la normativa procesal, no pudiendo por ello
sión a la acción o pretensión. ser evaluada en sede casatoria.

(13) Entre otros ver: VON THUR A. “Derecho Civil. Teoría general del Derecho Civil alemán”. Volumen III. Los hechos
jurídicos. Traducción de Tito Ravá. Marcial Pons Ediciones Jurídicas y Sociales S.A. Madrid, 2005. Pág. 508 y sgtes.
OERTMANN, Paul. “Introducción al Derecho Civil”. Traducción de la 3ª edición alemana por Luis Sancho Seral. Edito-
rial Labor, S.A. Barcelona-Buenos Aires. 1933. Pág. 344. Quien se señala que “la prescripción de ‘acciones’ (pretensio-
nes) del Derecho vigente es una institución general”.
Esta orientación es seguida por el legislador del Código Civil de Brasil del año 2002. Así:
Artículo 189. Violado o direito, nasce para o titular a pretensão, a qual se extingue, pela prescrição, nos prazos a que
aludem os arts. 205 e 206.
(14) Al respecto: LEIBLE, Stefan. “Proceso civil alemán”. 2ª edición. Biblioteca Jurídica Dike - Honrad Adenauer Stigtung.
1998. Págs. 176-183.
(15) THON, Augusto. “Norma giuridica e diritto soggetivo. Indagini di teoria generale del diritto”. Prima traduzione del Prof.
Alessandro Levi. Seconda Edizione. Cedam. Padova, 1951. Pág. 265.
(16) Así: ROMANO, Santi. “Decadenza”. En: Frammenti di un dizionario giuridico. Milano - Dott. A. Giuffrè Editore. 1983.
Pág. 47. En realidad, yo no puedo entender qué quiso decir el legislador cuando fundamentó esta disposición: “se concibe
a la acción como el ejercicio del derecho por ante el aparato jurisdiccional del Estado –y esta es la que prescribe– y no la
acción como elemento incorporado indesligablemente a un derecho subjetivo y dependiente de él, es decir, no entiende a
la acción como un derecho subjetivo sino como una entidad jurídica autónoma” (VIDAL RAMÍREZ, Fernando. “Prescrip-
ción y caducidad”. En: Código Civil. Exposición de motivos y comentarios. Tomo VI. Compiladora Delia Revoredo de
Debakey. Tercera edición. Setiembre, 1988. Pág. 812).
(17) Este ejemplo no es ilusorio. Un pronunciamiento en ese sentido ha sido criticado por: ARIANO DEHO, Eugenia. “Pres-
cripción, ‘cuestiones’ declarables de oficio y cosa juzgada”. Ob. cit.
(18) En general, la doctrina española habla de pretensión o de “facultad de poder exigir a otro un comportamiento”. Ver, por
ejemplo: DÍEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio. “Sistema de Derecho Civil”. Volumen I. Undécima edición. Tecnos.
Madrid, 2005. Pág. 444. ALBALADEJO, Manuel. “Derecho Civil I. Introducción y parte general”. Volumen segundo. La
relación, las cosas y los hechos. Decimocuarta edición. José María Bosch Editor S.A. Barcelona, 1996. Pág. 468. Recien-
temente: RIVERO HERNÁNDEZ, Francisco. “La prescripción y caducidad. Perspectivas legislativas”. Ob. cit. FERRER
RIBA, Josep. “Los efectos de la prescripción en el Derecho Civil de Cataluña”. Working Paper de Pret Català. Nº 3.
Barcelona, abril de 2003. www.indret.com. (Pág. 4 del documento en pdf).
(19) Así: VIDAL RAMÍREZ, Fernando. “Prescripción extintiva y caducidad”. Quinta edición. Gaceta Jurídica. Lima, 2006.
Pág. 106. MORALES GODO, Juan. “¿Realmente la prescripción extingue la acción?” En: Diálogo con la Jurisprudencia.
Nº 13. Año 5. Gaceta Jurídica. Octubre, 1999. Pág. 49. OLIVA LEÓN, Ricardo. “Notificación de la demanda e interrup-
ción de la prescripción extintiva en materia de responsabilidad mercantil”. En: Revista Peruana de Jurisprudencia. Año 3.
Número 5. Julio, 2001. Pág. 62.

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Es claro pues que el objeto de la prescripción no puede ser ya en sede nacional, en este caso no hay relación jurídica
ni la acción ni la pretensión. Lo que extingue este fenó- que provoque –y por ende justifique– la transferencia (eco-
meno es la situación jurídica(20). Al respecto, considero nómica) que se produce cuando el accipiens resulta legiti-
que en el caso de las situaciones jurídicas intersubjetivas mado para retener la prestación ejecutada. Lo que en rea-
(coordinadas o interrelacionadas), la extinción de la si- lidad determina semejante efecto es la verificación de un
tuación activa (en la mayoría de casos, el derecho de crédi- hecho al que la ley considera adecuado (la ejecución de la
to) tendrá como consecuencia la extinción de la correspon- pretensión aunque haya operado el plazo prescriptorio)
diente situación pasiva (generalmente, el deber jurídico), para tener por firme el desplazamiento patrimonial opera-
por lo que puede afirmarse que la prescripción no solo ex- do. “En consecuencia, la obligación natural debe ser en-
tingue el derecho, sino también las situaciones jurídicas que tendida, no como un deber moral ni como una obligación
lo acompañan, o si se quiere, la relación jurídica. imperfecta, sino como una –especial– causa de atribución
patrimonial que el ordenamiento reconoce”(24).
Entender que la prescripción solo extingue el derecho
constituiría un análisis parcial del fenómeno, puesto que Con relación al procedimiento de formación de la pres-
el deber coordinado con este no podría existir indepen- cripción, debo señalar que se trata de una fattispecie muy
diente(21). especial. De ello ya ha dado cuenta en sede nacional, Eu-
genia Ariano, al señalar que la prescripción es un fenóme-
Por estas consideraciones es claro que las teorías que con-
no jurídico complejo que contiene dos fases: una prelimi-
sideran que la prescripción extingue la acción o la preten-
nar que se configura con el vencimiento del periodo de
sión pierden total sustento. Y a favor de estas no podría
tiempo señalado por ley, y otra constitutiva, en el que el
alegarse la existencia de la llamada obligación natural. En
fenómeno prescriptorio se perfecciona con el actuar de
efecto, no podría afirmarse siguiendo a la clásica doctrina
quien se beneficia con él(25).
francesa,(22) que “la prescripción perjudica la pretensión,
pero no la extingue, transformando la obligación en una de Autorizada doctrina italiana, entiende que la prescripción
carácter natural”(23); pues dicha obligación natural, de obli- constituye una de las fattispecie de formación sucesiva(26), es
gación (jurídica) no tiene nada. Como ha sido manifestado decir, se presenta mediante un procedimiento de formación

(20) Ya señalaba que la prescripción ha sido, es y será un fenómeno extintivo de las situaciones sustanciales: ARIANO DEHO,
Eugenia. “Prescripción, ‘cuestiones’ declarables de oficio y cosa juzgada”. Ob. cit. Ahora en: “Problemas del proceso
civil”. Jurista Editores. Lima, 2003. Pág. 115. Cabe señalar que en el caso de las situaciones jurídicas autosuficientes
(como la propiedad, por ejemplo) no existe en puridad el fenómeno de la prescripción, sino el desuso, empero, la extinción
de la situación de ventaja no se produce con el mero desuso, sino como en la usucapión, con el de la constitución de otros
requisitos.
Por otro lado, desde un marco teórico discutible basado en la teoría tridimensionalista de Goldschmit, se señaló en nuestro
medio que la prescripción extingue dos tipos de situaciones: una situación jurídica llamada justicial material y la situación
jurídica material: “la prescripción extingue no solo la situación de ventaja justicial material. Extingue, en verdad, la
situación jurídica de ventaja material misma cuya vulneración originó la situación de ventaja justicial” (CUEVA GAR-
CÍA, David Ernesto. “Indagaciones heréticas en torno a la prescripción extintiva”. En: Ius et Veritas, Revista editada por
los estudiantes de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Año X. Nº 21. 2000. Pág. 105). Así, partiendo
de este análisis, en donde las situaciones jurídicas tienen un ámbito bidimensional (dentro y fuera del proceso) se termina
afirmando que estas son “diferencias que justifican plenamente, a nuestro parecer, el que se hable de dos instituciones de
prescripción, la prescripción material y la prescripción procesal, autónomas entre sí, aunque idealmente conectadas. Un
solo acto, el amparo de una excepción de prescripción, tiene un efecto doble, según la perspectiva en que se le examine”.
(CUEVA GARCÍA. Ob. cit. Pág. 106). Es claro que esta no es la sede para pronunciarme sobre los fundamentos mismos de
esta teoría, sin embargo, lo que puedo afirmar es que constituye un despropósito entender una doble existencia (por decirlo
de alguna manera) de la prescripción y las situaciones jurídicas subjetivas si entendemos que, en términos generales, el
proceso no es más que un mecanismo de tutela de las situaciones jurídicas.
(21) Entre otros: TROISI, Bruno. “La prescrizione come procedimento”. Edizioni Scientifiche Italiane. Scuola di perfeziona-
mento in diritto civile dell’ Università di Camerino. 1980. Pág. 81.
(22) MAZEAUD, Henri y León; MAZEAUD, Jean. “Lecciones de Derecho Civil”. Parte segunda. Volumen III. Traducción de
Luis Alcalá-Zamora y Castillo. Ediciones Jurídicas Europa-América. Buenos Aires, 1960. Pág. 410.
(23) MORALES GODO, Juan. Ob. cit. Pág. 49.
(24) ESCOBAR ROZAS, Freddy. “El débito y la responsabilidad en la estructura de la obligación: historia de una confusión”.
En: Cáthedra. Revista de los Estudiantes de Derecho de la UNMSM. Año V. Nº 8. Palestra Editores. Lima, 2001. Pág. 67.
(25) ARIANO DEHO, Eugenia. “Imperatividad de las normas sobre la prescripción”. En: Código Civil Comentado. Tomo X.
Gaceta Jurídica. Primera edición. Julio, 2005. Pág. 259.
(26) TROISI, Bruno. Ob. cit. Págs. 86. Se afirma también que la prescripción entraría entre los “hechos jurídicos preclusivos”
(FALZEA, Angelo. “Voci di teoria generale del diritto”. Terza edizione. Giuffrè editore. Milano, 1985. Pág. 416).

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que tiene tres fases: la fase preliminar que implica el cum- La tercera fase debe ser también tomada en cuenta. En
plimiento del plazo establecido por ley, la fase constituti- efecto, una vez propuesta la excepción en juicio o ejerci-
va, que implica la actuación del beneficiado con el plazo, tada la correspondiente acción, el juez podrá emitir la de-
pero a su vez, una fase integrativa de eficacia, por medio claración de los efectos ya determinados por el acto del
de la cual, el pronunciamiento del juez va a reconocer la ejercicio de la una o la otra, y de esta manera se introduce
prescripción realizada(27). De esta manera, es claro que la sin duda en la fase llamada integrativa de la eficacia. Tal
fattispecie de prescripción es constituida por la preorde- fase, como aquellas precedentes, es parte integrante del
nada coordinación funcional de una serie de hechos jurí- procedimiento, en el sentido que sin ella este último no
dicos sucesivos, teniendo naturaleza diversa y propios efec- puede ser considerado completo(32).
tos, distintos de aquellos finales del procedimiento com-
pletado por todas sus fases(28). Cabe señalar que el fenómeno de la prescripción crea au-
tónomas situaciones jurídicas. Así, la configuración de la
Se señala en ese sentido, que el efecto de extinción del fase preliminar hace surgir en el titular de la situación pa-
derecho por prescripción es un efecto que no se consigue siva un derecho potestativo para ejercer un poder que pueda
automáticamente con el decurso del tiempo, sino que se liberar su vínculo con el sujeto activo. Este último, a su
produce solo a continuación de la intermediación necesa- vez, es portador de un estado de sujeción, pues no puede
ria del ejercicio del poder sustancial reservado a la parte realizar ningún comportamiento tendiente a evitar que el
interesada de atribuir relevancia jurídica a tal hecho(29). beneficiado con el plazo pueda ejercer este poder. Ahora
En efecto, “la fase preliminar es destinada a la directa pro- bien, la forma típica de ejercer este poder es por medio de
ducción del solo efecto legal consistente en el nacimiento la excepción de prescripción en el proceso civil. Sin em-
de un poder –llamado formativo– de excepción, que cons- bargo, nada obstaría al beneficiado para que pueda de-
tituye la respuesta del ordenamiento (por exigencia de cer- mandar la declaración de la prescripción(33).
teza) a la perdurante inactuación de la relación. Solamen-
te en vía indirecta y mediata ella puede y debe considerar- Finalmente, es necesario distinguir adecuadamente la lla-
se operativa sobre el efecto extintivo final, el cual viene por mada prescripción adquisitiva o usucapión, y la prescrip-
la ley directamente e inmediatamente reconducido al con- ción extintiva, pues en un comienzo se les estudiaba de
creto ejercicio de aquel poder: dado que solo aquel ejerci- forma conjunta(34) e incluso compartían el mismo régimen
cio vale propiamente para configurar la fase constitutiva”(30). normativo(35). Ante ello la objeción más grave se refiere a
Así, la ley requiere que este poder de liberarse sea ejercita- la impertinencia de reunir en una única definición institu-
do a través de una elección positiva(31), aquella que se mani- ciones que eran claramente distintas: de un lado la usuca-
fiesta con la excepción (en la mayoría de casos), pero que pión, llamada también “prescripción adquisitiva”, como
también podría expresarse mediante la acción. modo de adquirir una categoría especial de derechos (los

(27) TROISI, Bruno. “La prescrizione come procedimento”. Ob. cit. Págs. 86 y sgtes.
(28) Ibíd. Pág. 90.
(29) PROTO PISANI, Andrea. “Appunti sulla tutela c.d. costitutiva (e sulle tecniche di produzione degli effetti sostanziali)”.
En: Rivista di Diritto Processuale. Volume XLVI (II Serie) - Cedam, Anno 1991. Pág. 75.
(30) TROISI, Bruno. Ob. cit. Pág. 186.
(31) VITUCCI, Paolo. “Prescrizione e decadenza”. En: Istituzioni di Diritto Privato a cura di Mario Bessone. Ottava edizione.
G. Giappichelli Editore - Torino, 2001. Pág. 1221.
(32) TROISI, Bruno. Ob. cit. Pág. 207.
(33) Así: TROISI, Bruno. Ob. cit. Pág. 199. En España: DÍEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio. “Sistema de Derecho Civil.
Volumen I”. Ob. cit. Pág. 448. En el Perú recientemente se ha señalado: “Demandar una declaración de prescripción es
perfectamente viable en los casos de excepción antes mencionados, pues no existe norma que lo impida, siempre que
exista un conflicto de intereses pendiente de ser resuelto y se acredite el interés del demandante. Lo único que debe hacer
el juzgador es verificar el transcurso del tiempo y declarar los efectos que esto ocasiona” (ROSILLO LARIOS, Braulio
Iván. “¿La prescripción extintiva es solo una excepción procesal? Analizando la posibilidad de plantear la prescripción
extintiva en vía de acción”. En: Jus Doctrina & Práctica. Nº 2. Febrero, 2007. Grijley. Pág. 191). Ya se pronuncia afirma-
tivamente sobre esta posibilidad: ARIANO DEHO, Eugenia. “Problemas del proceso civil”. Ob. cit. Pág. 115.
(34) Por ejemplo: OERTMANN, Paul. Ob. cit. Pág. 342.
(35) Como hasta la actualidad lo hace, el Código Civil español:
Artículo 1930.- Por la prescripción se adquieren, de la manera y con las condiciones determinadas en la ley, el dominio y
demás derechos reales.
También se extinguen del propio modo por la prescripción los derechos y las acciones, de cualquier clase que sean.

24
ESPECIAL
derechos reales, y no de todos); y de otro la prescripción comportamiento posterior para que pueda configurar el
adquisitiva, como modo general de extinción de los dere- fenómeno extintivo, dado que por sí mismo es suficiente
chos(36). para extinguir las situaciones jurídicas en conflicto.

III. LA CADUCIDAD COMO INSTITUCIÓN HE- Derivada de esta importante diferencia, tenemos que mien-
TERÓNOMA DE EXTINCIÓN DE SITUACIO- tras la caducidad puede (y debe) ser declarada de oficio,
NES JURÍDICAS la prescripción no puede ser declarada de esta manera, y
La caducidad se configura por el mero transcurso del pla- ello, porque faltaría necesariamente el comportamiento
zo establecido expresamente por una norma imperativa, y positivo del que hacíamos mención: la actuación del be-
tiene como efecto la extinción de situaciones jurídicas neficiario con el plazo prescriptorio.
sustanciales. Por ello, a diferencia de la prescripción, que Justamente, considero que esta es la diferencia esencial
para su configuración además del plazo necesita de una entre la prescripción y la caducidad: El ejercicio (que siem-
manifestación de voluntad del beneficiado tendiente a pre se encuentra en la esfera privada del beneficiado) del
demostrar su interés en la extinción de las situaciones ju- poder de extinguir las situaciones jurídicas sustanciales
rídicas, en la caducidad ello no es relevante, siendo sufi- dependientes del plazo prescriptorio. Se señala que este
ciente el paso del tiempo establecido. Así, como ha sido poder que se manifiesta en el procedimiento de la pres-
manifestado, la extinción de la caducidad es imperativa cripción sería ajeno a la autonomía privada, puesto que
“y viene determinada por el mandato director del legisla- concierne solo al an [que] de la producción del efecto y
dor y es irrenunciable al caer fuera del poder de las partes no a la determinación del contenido de los efectos(38). Este
vaciar sus efectos y evitarlos”(37). intento de alejar el ejercicio del poder del prescribiente de
La prescripción y la caducidad son dos instituciones bas- la órbita de la autonomía privada no tiene en cuenta, a mi
tante distintas, aunque generalmente se las confunda ya entender, que aquellos actos no negociales (es decir, aque-
llos actos que no establecen un contenido o regulación
sea a nivel doctrinario o judicial. En efecto, más allá del
particular) también pueden contener dentro de sí, autono-
vacío (y errado) estribillo de que “una mata solo la acción
mía privada(39). Justamente por ello, la diferencia funda-
mientras la otra mata la acción y el derecho”, hay algunos
mental entre prescripción y caducidad es que mientras en
elementos esenciales que nos permiten diferenciarlos ade-
el primero es necesaria la actuación del derecho potestati-
cuadamente. Así, el plazo de prescripción siempre será un
vo del beneficiario (en vía de excepción o de acción) en
plazo genérico en el que la norma establece el término
fin, la actuación de su autonomía privada; en el segundo,
máximo en que se podrá interponer la acción, en cambio,
se trata de un fenómeno de extinción heterónoma de las
el plazo de caducidad siempre es específico, determinan-
situaciones jurídicas subjetivas, es decir, se prescinde to-
do el momento de inicio y final del lapso, y ello por la
talmente de la intención, voluntad y actuación del benefi-
rigidez con que se contabiliza este fenómeno extintivo de
ciado con el plazo.
situaciones jurídicas (ejemplo de ello es la reducidísima
posibilidad de interrupción del plazo de caducidad, a di- Nótese que el hecho de que también exista la excepción
ferencia de la prescripción). Por otra parte, la prescrip- de caducidad, no implica que ella necesariamente deba
ción es un fenómeno complejo, como vimos, de forma- entrar al proceso por medio de esta vía, dado que –tal como
ción sucesiva, siendo necesario además del mero paso del señalé– el plazo de caducidad por sí mismo extingue las
tiempo, la actuación positiva del beneficiado con el plazo. situaciones jurídicas sustanciales, siendo un deber del juez
Por el contrario, el plazo de caducidad no necesita de un pronunciarse de oficio(40). Por ello, se podría decir que

(36) BIGLIAZZI GERI, Lina; BRECCIA, Umberto; BUSNELLI, Francesco; NATOLI, Ugo. “Derecho Civil Tomo I. Vol. 1.
Normas, Sujeto, Relación Jurídica”. Pág. 488.
(37) DE COSSIO Y CORRAL, Alfonso. “Instituciones de Derecho Civil”. Tomo I. Parte general. Obligaciones y contratos.
Segunda edición. Editorial Civitas, S.A. Madrid, 1995. Pág. 171.
(38) PROTO PISANI, Andrea. “Appunti sulla tutela c.d. costitutiva”. Ob. cit. Pág. 77.
(39) Así, Rodolfo Sacco señala que el acto de ocupación, que es entendido como un acto jurídico en sentido estricto o un acto no
negocial, constituye un acto de autonomía privada, y ello porque “la clave de la autonomía está en la correspondencia del
derecho con el poder de hecho. El agente quiere y crea el poder”. De esta manera, las distinciones entre negocio jurídico y acto
jurídico en base a la autonomía de una y falta de autonomía de la otra, pierden sustento. Ver: SACCO, Rodolfo. “L’occupazione,
atto di autonomia (Contributo ad una dottrina dell’ atto non negoziale)”. En: Rivista di Diritto Civile. Anno XL. Nº 2. Marzo
- Aprile. Padova, 1994. Pág. 343 y sgtes. Las ideas de Sacco y las demás teorías del acto jurídico en sentido estricto son
explicadas agudamente por: LEÓN, Leysser. “Los actos jurídicos en sentido estricto. Sus bases históricas y dogmáticas”. En:
Revista Jurídica del Perú. Año LIV. Nº 59. Noviembre/diciembre, 2004. Pág. 117 y sgtes.
(40) Por tal razón, es indiferente que exista o no la excepción de caducidad, pues el esquema preclusorio no puede afectar el
derecho del beneficiado con el plazo y el deber del juez de pronunciarse sobre ella. Aunque hay voces que propugnar que
este instituto no puede seguir regulándose como excepción (MUÑOZ VILLANUEVA, Mario Alfredo. “La caducidad. ¿debe
seguir regulándose como excepción de caducidad?”. En: Actualidad Jurídica. Nº 152. Gaceta Jurídica. Julio, 2006. Pág. 82).

DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA Nº 104 25


P RESCRIPCIÓN EXTINTIVA

mientras la caducidad es un fenómeno que obvia la auto- prescripción los fija la norma “sin referirlos a un hecho
nomía privada del individuo para su constitución, la pres- específico, abstractamente, por lo que su cómputo se ini-
cripción necesariamente la tiene en cuenta, es decir, es un cia aplicándose el criterio de la actio nata que informa el
fenómeno que se enmarca en la esfera jurídica de los par- artículo 1993; los de caducidad, por el contrario, los fija
ticulares. refiriéndolos a hechos específicos, concretos a partir de
los cuales se inicia el cómputo”(46). La diferencia es bas-
Cabe señalar que muchas veces se le da a la caducidad un tante relevante, y este caso es una clara muestra de ello.
alcance mucho mayor del que debería tener. En efecto, se Cuando se inicia una demanda con la finalidad de tutelar
habla de caducidad legal, judicial y negocial. Las prime- un derecho ya caduco, el juez tiene el deber de declarar la
ras tenderían a proteger intereses superiores, mientras la caducidad de oficio dado que se habría constituido una
caducidad negocial solo protegería intereses individua- relación jurídico procesal inválida, pues el derecho sus-
les(41). Al respecto, la llamada caducidad judicial no es más tancial que se pretende está ya extinto(47).
que el plazo que el juez establece en determinados casos
en los que la ley le otorga esa potestad discrecional, para Ahora bien, con estas consideraciones, es claro que si es-
determinar la actuación de determinados actos procesa- tamos ante un plazo de caducidad es intrascendente para
les, no pudiendo pues reconducirse a la caducidad como su declaración la actuación constitutiva del beneficiario
mecanismo de extinción de situaciones jurídicas sustan- con el plazo, toda vez que el juez debe declararlo de ofi-
ciales. Por su parte, sobre todo la doctrina italiana, dife- cio(48). En ese sentido, también es intrascendente que se
rencia entre caducidad legal y caducidad negocial, la pri- excepcione como si fuera un plazo de prescripción, y esto
mera comportaría la satisfacción de un interés público, y sencillamente porque el error en la determinación de la
la segunda de un interés privado(42). Es claro que el pre- causal que invalida la relación jurídico procesal, no exi-
sente estudio se refiere exclusivamente a la caducidad le- me al juez de pronunciarse sobre una aún más notoria, y
gal, y guardo mis reservas con la denominada caducidad que extingue situaciones jurídicas sustanciales, como la
negocial, que se debería vincular, desde mi punto de vista, caducidad. En ese sentido, alegar que como se excepcio-
exclusivamente al ámbito de la ineficacia negocial(43). nó extemporáneamente debe declararse infundada la ex-
cepción y fundada la demanda, es una decisión que no
El desconocimiento del carácter de la caducidad puede puede ser compartida, y es que bien podía declararse in-
observarse en un caso reciente(44). Aquí, la Corte Suprema fundada la excepción sea cual fuere, por ser extemporá-
señaló que como el plazo establecido en el artículo 364 nea, pero a su vez, debía declararse la nulidad de oficio de
del Código Civil(45) es de prescripción, y la recurrente re- todo lo actuado dado que el proceso estaría tutelando un
cién lo propone en segunda instancia, no podría amparar- derecho caduco, es decir, inexistente.
se. Sin embargo, es claro que el plazo establecido en el
artículo 364 no es de prescripción, como erróneamente IV. PRESCRIPCIÓN Y CADUCIDAD. LOS FUN-
considera la Corte Suprema, sino es de caducidad, y ello DAMENTOS
porque es un plazo que directamente está determinando la Normalmente se señala que el fundamento de estos insti-
extinción de una situación jurídica subjetiva al preesta- tutos es la seguridad jurídica, y por lo tanto, ambas cons-
blecer inexorablemente el momento inicial y final en el cual tituyen normas de orden público. Se agrega además, que se
puede ejercerse el derecho. Así, se señala que los plazos de configura una verdadera sanción para el titular del derecho,

(41) Por ejemplo: SANTORO PASARELLI, Francesco. Ob. cit. Pág. 105.
(42) VITUCCI, Paolo. “Prescrizione e decadenza”. En: Istituzioni di Diritto Privato a cura di Mario Bessone. Ottava edizione.
G. Giappichelli Editore - Torino, 2001. Pág. 1235.
(43) Considero que lo más indicado es no usar el término “caducidad” de forma indiscriminada, pues de lo contrario podrían
presentarse más confusiones. En la doctrina italiana se tiene incluso total conciencia que “los dos tipos de caducidad
corresponden a disciplinas diversas” (VITUCCI, Paolo. “Prescrizione e decadenza”. Ob. cit. Pág. 1237). En ese sentido, se
diferencia entre caducidades propias e impropias, siendo el caso que la caducidad propia es solo la legal (RIVERO HER-
NÁNDEZ, Francisco. “La prescripción y caducidad. Perspectivas legislativas”. Ob. cit).
(44) Cas. N° 488-2005-Cusco el 25 de enero de 2006 (El Peruano, 31/07/06).
(45) Artículo 364.- La acción contestatoria debe ser interpuesta por el marido dentro del plazo de noventa días contados desde
el día siguiente del parto, si estuvo presente en el lugar, o desde el día siguiente de su regreso, si estuvo ausente.
(46) VIDAL RAMÍREZ, Fernando. “Prescripción extintiva y caducidad”. Ob. cit. Pág. 246.
(47) El proceso (a parte de los casos de sentencias constitutivas, las cuales por lo demás actúan un preexistente derecho del
actor dirigido a una mutación jurídica), no puede servir para fabricar nuevas relaciones jurídicas. (CAPPELLETTI, Mau-
ro. “Nuovi fatti giuridici ed eccezioni nuove nel giudizio di rinvio”. En: Rivista Trimestrale di Diritto e Procedura Civile.
Anno XIII. Milano, 1959. Pág. 1613).
(48) SANTORO PASARELLI, Francesco. Ob. cit. Pág. 106. En doctrina española véase: COBO PLANA, Juan José. “Excep-
ciones de caducidad, prescripción y convenio arbitral (notas a la jurisprudencia española)”. En: Excepciones procesales.
Fundamentos doctrinarios. Dr. César Castañeda Serrano (compilador). Palestra Editores. Lima, 1997. Pág. 381.

26
ESPECIAL
debido a su negligencia en no ejercer en el plazo estable- ambas regulaciones son necesariamente de interés y or-
cido su derecho(49). Es así que estos dos institutos refleja- den público. No lo será la prescripción, pues el juez no
rían dos caras de la misma moneda: la seguridad jurídica puede declararla de oficio, ni puede ser alegada por al-
por parte del beneficiario del plazo, por un lado; y la san- guien ajeno a su titular, y puede ser renunciable(53) (puedo
ción por la negligencia en el caso del titular del derecho renunciar a la prescripción ganada, justamente cumplien-
afectado, por el otro(50). Sin embargo, así las cosas, no se do); así como no lo es, por ejemplo, la regulación de la
puede entender porqué la distinción en la regulación de anulabilidad, que se funda (por lo menos tradicionalmen-
estos institutos, en lo que respecta, por ejemplo a su invo- te ese ha sido su fundamento) en intereses privados. Claro
cabilidad y a las causales de suspensión e interrupción. está, el hecho de que estás normas (la de la prescripción)
tutelen intereses estrictamente privados, no quiere decir
Considero pues, que no es cierto que ambos institutos ten-
que dejen de ser imperativas, y ello sencillamente, porque
gan el mismo fundamento, y que sea este en el fondo el
las normas imperativas pueden ser de carácter público o
interés público(51). En la caducidad ello puede ser cierto si
privado, de acuerdo a la evaluación que hace el ordena-
se tiene en cuenta que el ordenamiento determina de for-
miento jurídico del interés que pretende tutelar(54).
ma heterónoma, y sin mediar algún ejercicio del poder
privado, la extinción de situaciones jurídicas. Aquí, pues Este razonamiento no puede ser afectado por la existencia
el ordenamiento estatal establece y determina aquellos in- de “derechos imprescriptibles”. Por el contrario, la exis-
tereses dignos de protección. En la prescripción, en cam- tencia de estos derechos refuerza la idea de que la pres-
bio, el fenómeno es diametralmente opuesto, pues la nor- cripción siempre pertenece a la esfera individual y se cons-
ma establece plazos de prescripción a favor del titular de tituye como un mecanismo de protección de determina-
la situación jurídica de desventaja, para que pueda extin- dos intereses. Así se ha señalado que siendo el hecho cau-
guirla al cumplimiento de ellos. Es decir, se constituye sante de la prescripción la inercia del sujeto activo duran-
como una norma de protección, pero no de intereses públi- te cierto tiempo, se entiende como no se pierde por pres-
cos, sino de intereses privados, puesto que el beneficiado (y cripción aquellos derechos cuya pertenencia al sujeto no
solo él) puede ejercerlo(52). Y el hecho de que ambas normas depende de la voluntad del mismo, “estos como no pue-
tengan carácter imperativo, no puede llevar a entender que den disponerse mediante actos de voluntad, así no pueden

(49) Así, lo considera, por ejemplo: MORALES GODO, Juan. Ob. cit. Pág. 49.
(50) Aunque también se señala que en el fondo, el fundamento sería “la adecuación de la situación de derecho a la situación de
hecho” (SANTORO-PASSARELLI, Francesco. Ob. cit. Pág. 97).
(51) La defensa de esta posición se encuentra en varias experiencias jurídicas, así: MAZEAUD, Henri y León; MAZEAUD,
Jean. “Lecciones de Derecho Civil”. Ob. cit. Pág. 411. DÍEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio. “Sistema de Derecho
Civil”. Volumen I. Undécima edición. Tecnos. Madrid, 2005. Pág. 443. Se señala incluso para fundamentar la prescrip-
ción, que “el ordenamiento no tiene interés en conservar en cabeza del privado derechos que el no usa, y que inmobilizan
bienes, recursos, dañando la economía nacional”. (ALPA, Guido. “Manuale di Diritto Privato”. Ob. cit. Pág. 198).
(52) “(...) de todas maneras prevalece la tendencia a justificar la institución en función de la tutela preferencial de intereses
individuales contrapuestos a los del titular del derecho que omite ejercerlo” (BIGLIAZZI GERI Lina, BRECCIA Umberto,
BUSNELLI Francesco, NATOLI Ugo. “Derecho Civil Tomo I. Vol. 1. Normas, Sujeto, Relación Jurídica”. Ob. cit. Pág.
490). Se señala asimismo, que “la prescripción protege un interés estrictamente individual, que es el interés del sujeto
pasivo (…). La caducidad protege un interés general, que es el interés comunitario en la pronta certidumbre de una
situación jurídica” (DÍEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio. “Sistema de Derecho Civil”. Volumen I. Ob. cit. Pág. 456).
(53) “(...) el concepto de prescriptibilidad de un derecho va íntimamente vinculado al de posibilidad de su renuncia” (DE
COSSIO Y CORRAL, Alfonso. “Instituciones de Derecho Civil”. Ob. cit. Pág. 171).
(54) Incluso, si se quiere seguir manteniendo la dicotomía norma imperativa = orden público, se debe terminar afirmando que
“el fundamento de la disciplina de la prescripción es, pues, de orden público; pero se ha visto que los intereses tutelados
por el ordenamiento son, sobre todo, de naturaleza individual y privada. Así se explica que los efectos derivados de la
aplicación de las normas de ley se remitan a la valoración de las partes, quienes se mantienen libres de valerse o no de ella”
BIGLIAZZI GERI Lina; BRECCIA Umberto, BUSNELLI Francesco y NATOLI Ugo. “Derecho Civil”. Tomo I. Vol. 1.
Normas, Sujeto, Relación Jurídica. Ob. cit. Pág. 500).
Cabe señalar que un sector de la doctrina se pronuncia incluso a favor de pactos modificativos (negociales) de los plazos
prescriptorios, ello en razón a “la propia configuración de la institución (…) como ventaja renunciable, interrumpible
(también por una conducta del sujeto pasivo del derecho) y apreciable solo si la alega su titular, esto es, construida como
excepción” (GARCÍA VICENTE, José-Ramón. “Modificación convencional de los plazos de prescripción”. En: Comuni-
cació a les XII Jornades de Dret Català a Tossa Tercera Ponència. El sentit d’una codificació per a Catalunya. Versió
prèvia del treball publicat a: Àrea de Dret civil, Universitat de Girona. http://civil.udg.es/tossa/2002/textos/com/3/jgv.htm).
Ahí puede consultarse la bibliografía pertinente.

DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA Nº 104 27


P RESCRIPCIÓN EXTINTIVA

disponerse y perderse absteniéndose de ejercitarlos”(55). En Ahora bien, el problema quizá fundamental es que se
resumen, ahí donde no hay voluntad, no hay fenómeno regula la excepción de prescripción como cualquier otra
prescriptorio. excepción, no diferenciando los supuestos adecuadamen-
te. Y es que nuestro legislador procesal no diferenció ade-
V. ALGUNOS PROBLEMAS EN LA APLICACIÓN cuadamente los efectos que pueden tener las excepcio-
DE LOS INSTITUTOS nes interpuestas victoriosamente al interior del proceso.
1. Las excepciones de prescripción y caducidad Así, la doctrina entiende a las excepciones, en general,
Como dije líneas atrás, la regulación que hace el CPC de como mecanismos que atacan un presupuesto o condi-
la excepción de caducidad no debería afectar la constitu- ción de la acción, por lo que las implicancias serían me-
ción de esta fattispecie, pues el juez no puede declarar un ramente formales y procesales, por ello, su estimación a
derecho ya extinguido; sin embargo, en el caso de la pres- lo único que conduciría es a una mera resolución pro-
cripción, su deficiente regulación como excepción es, en cesal absolutoria de la instancia, sin que exista una de-
realidad, dramática. En efecto, si tenemos en cuenta que claración sobre el fondo. En efecto, de acuerdo al ar-
el “juez no puede fundar sus fallos en la prescripción si tículo 451 inciso 5, si la excepción de prescripción, in-
no ha sido invocada” (artículo 1992 del Código Civil), competencia, representación insuficiente del demanda-
entonces nos percataremos que la prescripción como de- do, falta de agotamiento de la vía administrativa, falta
recho potestativo es bastante limitada, pues la única ma- de legitimidad para obrar del demandante, litispenden-
nera en la que puede “invocarse” en el proceso civil es cia, cosa juzgada, desistimiento de la pretensión, con-
mediante una excepción(56) (artículo 446 inciso 12), y nues- clusión del proceso por conciliación o transacción, con-
tro Código Procesal Civil ha determinado un solo momento venio arbitral y caducidad, son declaradas fundadas
para poder excepcionar: en la postulación del proceso. siendo consentidas o ejecutoriadas, el efecto sería “anu-
Cabe señalar que cuando el artículo 1992 se refiere a la lar lo actuado y dar por concluido el proceso”. Enten-
“invocación” de la prescripción, debemos entender que der que ello significa que no hay aquí cosa juzgada en
ella debe ser invocada oportunamente, pues si entende- el caso de la prescripción, la caducidad y en aquellos
mos que la invocación de la prescripción puede ser hecha casos en donde ya se estableció normativamente la cosa
en forma extemporánea, entonces se vulneraría el sistema juzgada (como en el desistimiento, la transacción y con-
de preclusiones que ha predispuesto el CPC. Así las co- ciliación), es errado, dado que puede llevar a resulta-
sas, este derecho potestativo tendría una operatividad casi dos irracionales que vulneran elementales principios
nula cuando debió tener un tratamiento totalmente distin- procesales.
to a las demás excepciones, dado que se refiere, en esen- Lo primero que debo señalar es que fue sin duda un error
cia, a las situaciones jurídicas sustanciales que están en del legislador, no diferenciar adecuadamente los efectos
juego en la litis. En ese sentido, la mejor opción legislati- de estas excepciones, dándole un tratamiento idéntico a
va hubiese sido determinar sin lugar a dudas que la alega- supuestos que debieron tener efectos distintos. Así, no hay
ción de la prescripción extingue las situaciones sustancia- duda que es adecuado establecer la mera nulidad de todo
les y, a su vez, en tanto derecho subjetivo, puede alegarse lo actuado en el supuesto de litispendencia, representa-
en cualquier momento. Ello no se ha regulado así, por lo ción insuficiente o incompetencia, sin embargo, se debió
que debemos atender las rígidas preclusiones que ha im- establecer la imposibilidad de volver a demandar en los
puesto nuestro Código Procesal Civil. casos de prescripción, caducidad y todas aquellas que se
En dicho contexto, la alegación de la prescripción en for- refieran a hechos que tiene la calidad de cosa juzgada
ma extemporánea debe ser desestimada; y es que el juez (como el desistimiento de la pretensión, la conciliación o
no podría darle un plazo especial al demandado para que la transacción). Por ejemplo, la prescripción y la caduci-
pueda excepcionar, aunque creamos que legislativamente dad no son propiamente excepciones que tengan como
debió hacerse, con nuestro actual marco normativo ello es único fin atacar “presupuestos procesales”; estos institu-
imposible. Por tal razón, aceptar la excepción de prescrip- tos tienen como finalidad extinguir las situaciones jurídi-
ción extemporánea es, en el fondo, declararla de oficio, cas sustanciales, por lo que debieron ser diferenciados y
pues las actuaciones hechas de forma extemporánea se tie- delimitados adecuadamente. Así, en otros ordenamientos
nen por no realizadas, y siendo el caso que el juez no pue- como el alemán, estas son tratadas como excepciones pe-
de apreciar de oficio la prescripción sino solo la caducidad, rentorias, las mismas que impiden la ejecución de la pre-
el proceso adolecería de nulidad. tensión de la demanda permanentemente(57), o como en el

(55) SANTORO-PASSARELLI, Francesco. “Dottrine Generali del Diritto Civile”. Casa Editrice Dott. Eugenio Jovene. Napoli,
1954. Pág. 97.
(56) CAPPELLETTI, Mauro. “Nuovi fatti giuridici ed eccezioni nuove nel giudizio di rinvio”. Ob. cit. Pág. 1612. RICCI,
Edoardo F. “I limiti delle attività di parte nel giudizio di rinvio”. En: Rivista di Diritto Processuale. Volume XV. Cedam.
Padova, Anno 1960. Pág. 105.
(57) Ver: LEIBLE, Stefan. “Proceso civil alemán”. Ob. cit. Pág. 230.

28
ESPECIAL
ordenamiento italiano, son llamadas excepciones sustan- Con relación a la suspensión se afirma que ella está cons-
ciales(58). tituida por circunstancias que hacen difícil o incluso im-
posible la actuación de las situaciones jurídicas nacientes
De esta manera, el beneficiado de la prescripción nunca
de determinada relación jurídica, ello en razón a relacio-
estará seguro de que, en realidad, queda liberado de su
nes particulares entre las partes (por ejemplo, entre cón-
situación jurídica de deber, puesto que, en cualquier mo-
yuges, menores y sus padres, incapaces y sus curadores),
mento podría volver a ser demandado. Y todo ello, por
a las condiciones del titular y a la imposibilidad de de-
dos confusiones gravísimas: la del legislador sustancial
mandar ante juez peruano. En ese sentido, se señala que la
que creía que la prescripción solo extingue la acción (y no
lista de supuestos de suspensión, al ser excepcionales, son
el derecho), y la del legislador procesal (consciente o in-
taxativos por lo que no cabría la analogía(60).
conscientemente, en esa misma línea de razonamiento) que
estableció que la excepción de prescripción solo tiene efec- Con relación a la interrupción, se afirma que su razón de
tos procesales, y no afectan las situaciones jurídicas sus- ser es profundamente distinta de la suspensión, dado que
tanciales(59). “si esta última se funda en la justificación de la inactua-
ción de la relación jurídica frente a la existencia de deter-
Es claro que esta solución legislativa no es solo irrazona-
minadas circunstancias que rodean a las partes, la primera
ble, sino también irracional, pues implicaría que el insti-
más bien atiende al sobrevenir de determinados eventos
tuto de la prescripción no tendría ninguna funcionalidad
que evidencian la ausencia de la ratio misma del fenóme-
en nuestro sistema jurídico, siendo posible una eterna in-
no prescriptorio: la vitalidad de la relación jurídica”(61).
terposición de la demanda. Por ello, considero en este tema
Es decir, mientras la suspensión implica una imposibili-
la judicatura deberá realizar una adecuada interpretación,
dad (reputada por la norma) de exigir el derecho respecti-
aunque acrobática, para no repetir este tipo de errores.
vo, la interrupción implica la actuación de algún mecanis-
2. La (in)determinación del plazo prescripto- mo que pueda dar a conocer la existencia del interés del
rio: interrupción y suspensión titular del derecho en actuar su situación de ventaja.
La determinación del plazo tanto de prescripción como de En dicho contexto, debe recordarse cúal es el fundamento
caducidad, es fundamental para entender estos fenómenos. de la caducidad y la prescripción. La caducidad al fun-
Así, mientras el cumplimiento del plazo solo constituye la darse en el orden público y la necesidad de que determi-
fase preliminar del fenómeno prescriptorio, este mismo he- nadas situaciones inactuadas se extingan (inexorablemen-
cho, agota totalmente el fenómeno de la caducidad. te) en un plazo determinado, puede (y debe) invocarse de
En el fenómeno prescriptorio el plazo tiene un término oficio, no tiene plazos de suspensión e interrupción (sal-
inicial (dies a quo) y un término final (dies ad quem), que vo, como veremos, una excepción) y es irrenunciable. En
permiten delimitarlo. En ese sentido, el decurso del plazo cambio, la prescripción, al fundarse en la protección de
prescriptorio puede ser afectado por un conjunto de cir- un determinado interés, solo se constituye con la actua-
cunstancias que produzcan ya sea un nuevo dies a quo ción de el sujeto beneficiado, tiene plazos de suspensión e
(interrupción) o una pausa en el cómputo del plazo (sus- interrupción de acuerdo a las relaciones personales del
pensión) lo que implica inevitablemente la postergación beneficiado y a su actuación con relación a la tutela de su
del día final para el cumplimiento del plazo prescriptorio situación jurídica y además es renunciable, aunque en un
(dies ad quem). La determinación de este elemento preli- sentido distinto al que estableció el legislador del Código
minar del fenómeno de la prescripción (el plazo) es fun- Civil(62). Por ello se regulan las figuras de la suspensión e
damental para su configuración, teniendo bastantes reper- interrupción del plazo prescriptorio. La primera se funda-
cusiones con relación a la tutela de los derechos. menta en la imposibilidad de poder ejercer algún mecanismo

(58) Ver: SATTA, Salvatore “Diritto Processuale Civile”. Tredicesima Edizione. A cura di Carmine Punzi. Cedam Casa Editri-
ce. Milano, 2000. Pág. 171.
(59) Ello sucede con todos los procesos de cognición, mas no, felizmente, con los de ejecución, pues “a diferencia de lo que
ocurre en el proceso declarativo en el que de estimarse la excepción “procesal” de prescripción se declare “nulo” todo y
simplemente “concluido” el proceso (…),en el supuesto en el cual se considere que se dan todos los elementos que confi-
guren el evento prescripción, lo que se declara fundada es la contradicción trayendo como consecuencia (procesal) que se
declare la improcedencia de la ejecución” (ARIANO DEHO, Eugenia. “La prescripción entrampada entre las normas del
Código Procesal Civil”. Ob. cit. Pág. 108).
(60) ARIANO DEHO, Eugenia. “Causas de suspensión del decurso prescriptorio”. En: Código Civil Comentado. Tomo X.
Primera Edición. Gaceta Jurídica. Junio, 2005. Pág. 281; VIDAL RAMÍREZ, Fernando. Op. cit. Pág. 134.
(61) ARIANO DEHO, Eugenia. “Interrupción de la prescripción”. En: Código Civil Comentado. Tomo X. Gaceta Jurídica.
Primera Edición. Lima, 2005. Pág. 288.
(62) En efecto, el artículo 1990 establece que “el derecho de prescribir es irrenunciable. Es nulo todo pacto destinado a
impedir los efectos de la prescripción”. Es claro, que la norma se está refiriendo a la imposibilidad de renunciar al plazo de

DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA Nº 104 29


P RESCRIPCIÓN EXTINTIVA

para actuar la situación de ventaja, y la segunda en el ejer- por qué afectar al accionante, pero así se da en la realidad.
cicio efectivo de algún mecanismo que permite entender En efecto, una demanda en estas condiciones es, por decir
el interés del titular en satisfacer su interés. lo menos, precaria, dado que la contraparte tendría la po-
sibilidad de deducir la excepción de prescripción (artícu-
Con estas premisas, analizaré someramente algunas cues-
lo 446, inc. 12), siendo el criterio de los jueces declararla
tiones relacionadas con los supuestos de suspensión e in-
fundada aunque se haya demandado antes del plazo pres-
terrupción de los plazos prescriptorios, que han traído no criptorio.
pocos problemas a los operadores jurídicos.
Es claro pues que esta disposición similar a la fórmula del
Así, por ejemplo, muy problemático ha sido el inciso 3 codice civile italiano(63), llega a ser injusta en especial, en
del artículo 1996 del Código Civil, que establece que se una realidad judicial como la peruana(64). Cabe señalar,
interrumpe el plazo de prescripción por “la citación de la empero, que existen autores que han justificado esta fór-
demanda o por otro acto con el que se notifique al deudor, mula, basados en el novedoso concepto de “acreedor ra-
aun cuando se haya acudido a un juez o autoridad incom- zonable”, el cual debería ser sancionado con nada me-
petente”. Este artículo se encuentra coordinado con nues- nos que la prescripción de su derecho si es que espera
tro Código Procesal Civil, que establece expresamente que sin demandar hasta poco antes de que operen los plazos
el emplazamiento válido con la demanda interrumpe la de prescripción liberatoria corriéndose el riesgo que su
prescripción extintiva (artículo 438 inc. 4). demanda se notifique luego de vencido el plazo pres-
De esta manera, la actuación del derecho subjetivo que se criptorio(65).
manifiesta por medio de la demanda judicial no sería sufi- De esta manera se considera eficiente “que el emplaza-
ciente para interrumpir el plazo prescriptorio, sino que se miento con la demanda constituya el acto de interrupción
tendría que esperar el proveído y la debida notificación de la prescripción por excelencia en todo tipo de procesos
con la demanda. Esta situación, es del todo aleatoria para (…) ya que salvaguarda, por un lado, la garantía del debi-
el accionante toda vez que el proveído y la notificación do proceso en la oposición del demandado y, por otro lado,
nunca dependerá de su propio actuar, sino de la carga pro- el interés de los acreedores razonables y diligentes que no
cesal del juzgado y de la diligencia de los operadores judi- esperan al último momento para reclamar lo que le de-
ciales, además, los errores en la notificación y demás si- ben”(66).
tuaciones pueden traer como resultado la demora de mu-
chos meses de la notificación de la demanda, por lo que Estas apreciaciones, a mi entender, están divorciadas no
podría darse el emplazamiento con posterioridad al térmi- solo de los fundamentos de la institución, sino de su fun-
no del plazo prescriptorio, todo ello sin culpa del accio- ción. El intérprete y el operador jurídico no es quién para
nante, quien será, sin embargo, el perjudicado con esta evaluar la “razonabilidad” de demandar en la primera opor-
situación. tunidad que se tiene para hacerlo, al mes, al año o días
antes de que venza el plazo prescriptorio, y ello porque no
Así, con nuestra actual normativa, el fundamento de la tiene un conocimiento adecuado de las relaciones perso-
prescripción extintiva no sería necesariamente la protec- nales de los sujetos implicados o las situaciones particula-
ción del beneficiario con el plazo prescriptorio, sino que res de estos. La actuación del titular del derecho es clara-
habría situaciones donde el fundamento esté dado por la mente el fundamento del fenómeno de la interrupción del
demora de nuestro sistema de justicia, su inoperancia y plazo prescritorio por lo que dicha disposición debe ser
negligencia. Como es evidente está situación no tendría prontamente modificada.

prescripción establecido normativamente mediante un pacto expreso. Ello es natural, y también válido para la caducidad,
pues ambos están regulados mediante normas imperativas. Sin embargo, en realidad, el beneficiado con la prescripción
bien puede renunciar a la extinción de las situaciones jurídicas sustanciales, ya sea cumpliendo con su obligación o no
excepcionando en el proceso civil. Por el contrario, en la caducidad no existe renuncia al no establecerse a favor de un
determinado sujeto.
(63) Artículo 2943 Interruzione da parte del titolare.- La prescrizione è interrotta (1310) dalla notificazione dell'atto con il
quale si inizia un giudizio (...).
Cabe señalar que en otras experiencias jurídicas se hace alusión al “solo ejercicio ante los tribunales” (por ejemplo, el
artículo 1973 del Código Civil Español).
(64) Así, se señala que: “No es lógico pensar, ni se condice con el sentido común, que el legislador haya dejado librada la
determinación de la fecha de vencimiento del decurso prescriptorio, a un acto tan aleatorio, arbitrario e incierto, como es
la notificación de la demanda, que al fin y al cabo es una diligencia que depende de los mecanismos y recursos del órgano
jurisdiccional” (MURO ROJO, Manuel. “Discrepancia en cuanto al cómputo del plazo de la prescripción extintiva”. En:
Diálogo con la Jurisprudencia. Nº 13. Año 5. Gaceta Jurídica. Octubre, 1999. Pág. 64).
(65) OLIVA LEÓN, Ricardo. “Notificación de la demanda e interrupción de la prescripción extintiva en materia de responsabi-
lidad mercantil”. En: Revista Peruana de Jurisprudencia. Año 3. Número 5. Julio, 2001. Pág. 54
(66) Ibíd. Pág. 62.

30
ESPECIAL
El problema central es que el instituto de la interrupción En ese sentido, en un caso, se puso en duda si la demanda
de la prescripción ha sido regulado como si nuestro Poder de amparo puede ser un supuesto de interrupción de la
Judicial operara adecuadamente. En efecto, se entiende obligación derivada de la responsabilidad extracontrac-
que “La interrupción de la prescripción consta de dos ele- tual(69). Así, en dicho caso se demanda indemnización por
mentos: la manifestación de la voluntad de conservar el daños y perjuicios a raíz del daño sufrido por la orden de
derecho con la interposición de la demanda, y la notifica- captura e incautación del vehículo del actor, dictado por la
ción de esa voluntad al deudor; por consiguiente para in- jefa de Registro de Ventas Plazos de Registros Públicos, en
terrumpir el plazo prescriptorio se necesita cumplir con esa ocasión, el afectado (ahora actor) interpone acción de
ambos elementos, pues el término prescriptorio seguirá amparo para evitar este hecho. En dicho contexto, no puede
corriendo mientras el deudor no sea emplazado con la de- afirmarse que la interposición de la demanda de amparo
manda”(67). En ese sentido, la judicatura es uniforme en implica el interés del accionante de exigir el cumplimiento
entender que la interrupción de la prescripción solo se da de la obligación al deudor, sino que expresa el interés en
con el emplazamiento, es decir, con la notificación, empe- tutelar su situación jurídica de propietario (para que no sea
ro no cualquier notificación, sino una válidamente efec- embargado el vehículo de su propiedad). Estando en juego
tuada. Así: “la prescripción extintiva se interrumpe con el intereses distintos, en principio, no podría utilizarse la de-
emplazamiento válido con la demanda, entendiéndose que manda de amparo como un supuesto de interrupción del
tal interrupción operará desde que se produzca la notifi- decurso prescriptorio. Sin embargo, debe tenerse en cuenta
cación con la demanda y no con la sola presentación del que la fórmula establecida en el inciso 3 del artículo 1996
escrito de la misma”(68). es bastante genérica: “citación con la demanda u otro acto
con que se notifique al deudor”, es decir, no se distingue
Con todo ello, una interpretación distinta con nuestra ac-
qué tipo de demanda debe efectuarse ni qué deuda debe
tual normativa es bastante difícil. Solo queda auspiciar la
exigirse, por lo que, dejando de lado la naturaleza misma
modificación de los artículos 438 inc. 4 del CPC y 1996
del instituto en cuestión, podría admitirse la interrupción
inc. 3 del Código Civil, para que se establezca que la sola
con la citación al deudor de cualquier tipo de demanda que
presentación de la demanda interrumpe el plazo prescrip-
tenga alguna relación con el conflicto.
torio, y así tener una norma más acorde con nuestra reali-
dad judicial. En otra sentencia casatoria, se afirmó que la huelga judi-
cial puede constituir un supuesto de suspensión del plazo
Otro caso relacionado con la misma norma, pero referido
prescriptorio solo si dicha huelga ha sido aprobada por el
a un tema distinto tuvo que ver con el alcance de su conte-
titular del pleno(70). Esta afirmación me parece incorrecta.
nido. Así, el inciso 3 del artículo 1996 del Código Civil
En efecto, el artículo 1994 del Código Civil, en su inciso
establece una cláusula abierta por medio del cual pueden
8 contiene una cláusula normativa general que señala la
ingresar todos aquellos supuestos por medio del cual se
suspensión del decurso prescriptorio (y como excepción,
puede manifestar el interés del titular en ejercer su dere-
también del plazo de caducidad(71)): “mientras sea impo-
cho subjetivo. En ese sentido, se señala expresamente que
sible reclamar el derecho ante un tribunal peruano”.
se interrumpe la prescripción por “citación con la deman-
da o por otro acto con el que se notifique al deudor, aun Nótese que estamos ante una verdadera cláusula normati-
cuando se haya acudido a un juez o autoridad competen- va general o una cláusula abierta por medio del cual el
te”. Estos actos no se agotan solo en la demanda de cum- juzgador deberá analizar todos los supuestos que puedan
plimiento de obligación, puede ser una medida cautelar ingresar en dicha norma, es decir, aquellos supuestos que
anticipada, el mandato de ejecución, la resolución que en concreto impliquen la imposibilidad de poder deman-
concede la apelación en contra de la resolución que decla- dar ante un tribunal peruano. Justamente la huelga judi-
ra la improcedencia de la demanda in limine, el inicio del cial constituye un supuesto que puede ser considerado por
proceso concursal, etc. Cabe señalar que no importa si la dicho dispositivo, ello en razón de que el cese de la activi-
demanda (o similar) se presenta ante juez (o autoridad) dad judicial trae como consecuencia que sus reparticiones
incompetente, lo importante es que se ponga en conoci- o módulos de recepción de escritos y demandas no atien-
miento al deudor mediante el emplazamiento válido de la dan al público, y en consecuencia, sea imposible presentar
intención de actuar el derecho por parte de su titular. demanda alguna.

(67) Cas. Nº 2075-2000-Piura. Publicada el 30/01/2001.


(68) Cas. N° 2026-02-Callao. El Peruano 03/02/2003.
(69) Este tema fue analizado en la Cas. N° 1766-2005- ICA (El Peruano, 30 de octubre de 2006).
(70) CAS. N° 2034-2004-Callao (El Peruano, 4 de diciembre de 2006).
(71) Ello en razón a que el artículo 2005 del Código Civil establece que: “la caducidad no admite interrupción ni suspensión,
salvo el caso previsto en el artículo 1994, inciso 8”.

DIÁLOGO CON LA JURISPRUDENCIA Nº 104 31


P RESCRIPCIÓN EXTINTIVA

El fundamento del voto en minoría consistente en desatender la resolución) y las penalidades de ser el caso, asimismo,
la suspensión del plazo prescriptorio porque la huelga “no mediante esta notificación se expresa el ejercicio del de-
fue reconocida por el titular del pliego” me parece erró- recho de resolver el contrato, derecho cuyo plazo pres-
neo. En efecto, el inciso 8 del artículo 1994 no establece criptorio para ejercerlo judicialmente debería volverse a
requisitos para calificar un supuesto de imposibilidad computar desde ese momento.
para accionar, la norma es de carácter general por lo que
En ese sentido, “obviamente lo trascendente de este supuesto
supeditar este supuesto a la aprobación de la huelga por
no está tanto en la constitución en mora (que es un efecto de
parte del presidente del Poder Judicial, el ministro de
la intimación) sino en la intimación para cumplir que dirige
Trabajo o cualquier autoridad estatal implica establecer
el acreedor a su deudor, que es la que revela la vitalidad de
requisitos que la ley no prevé. En ese sentido, lo único
la relación jurídica”(73). En el caso de la intimación resolu-
que debe acreditar el justiciable es que el hecho (en este
toria lo que se pretende es eliminar los efectos del contrato,
caso la huelga) le impidió poder interponer su demanda.
por lo que el ejercicio de esta notificación necesariamente
De lo contrario podrían darse situaciones en donde el
debe interrumpir el plazo prescriptorio para poder accionar
Estado no reconoce la legitimidad de una huelga judi-
la resolución del contrato en la vía judicial.
cial, empero, la huelga se realiza de hecho afectando a
los justiciables sin que puedan alegar la suspensión de
VI. CONCLUSIÓN: LA AÚN DEFECTUOSA APLI-
los plazos prescriptorios, situación desde todo punto de CACIÓN JUDICIAL, DOCTRINARIA Y LEGIS-
vista ilegal e injusta. LATIVA DE LA PRESCRIPCIÓN Y LA CADU-
CIDAD
En otra sentencia casatoria se señaló que la notificación
con la resolución del contrato no constituye un supuesto Como observamos, cada día se expiden sentencias que de-
de interrupción del plazo prescriptorio para interponer la muestran un gran desconocimiento en las bases teóricas y
demanda de resolución(72). En este caso el recurrente trató la aplicación de la prescripción y la caducidad, desconoci-
de enmarcar ese hecho en el artículo 1996 inciso 2 del miento muchas veces alentado y provocado por una parte
Código Civil, que establece que se interrumpe la prescrip- de los autores nacionales que se resisten a tratar el tema con
ción por intimación para constituir en mora al deudor. De la profundidad que le corresponde. Sin embargo, estos equí-
acuerdo a las instancias y a la Corte Suprema, la notifica- vocos y confusiones no solo pueden observarse a nivel de
ción de resolución extrajudicial del contrato no se equipa- textos y sentencias, sino (y esto es lo más grave) a nivel de
ra a la constitución en mora del deudor por lo que no pue- leyes. Así, estos institutos no solo tiene que lidiar con la
de ser un supuesto de interrupción del plazo prescripto- oscura y defectuosa regulación del Código Civil y el Códi-
rio. Este criterio es muy grave pues dio como resultado go Procesal Civil, si no que ahora acompañan la confusión,
atender a la excepción de prescripción y, consecuentemen- las leyes especiales. Para muestra, un botón:
te, desestimar la demanda. Ley General de Expropiaciones(74)
Considero que esta orientación es errada y ello se debe a Artículo 531.- Caducidad
la deficiente técnica legislativa con la que se reguló la pres- El derecho de expropiación de cualquier sujeto activo
cripción en nuestro Código Civil y al desconocimiento caduca en los siguientes casos:
por parte de la judicatura de la esencia de esta institución.
En efecto, en el Código Civil se regulan las causales de Cuando no se haya iniciado el procedimiento expro-
interrupción como si la única situación jurídica que estu- piatorio dentro del plazo de 6 (seis) meses contados a
viera en juego aquí fuera el derecho de crédito establecido partir de la publicación o notificación de la norma
contractualmente, de ahí que se hace mención al “recono- declaratoria ejecutora de la expropiación.
cimiento de la obligación” la “intimación para constituir Cuando no se hubiera terminado el procedimiento ju-
en mora al deudor” o la “citación con la demanda al deu- dicial de expropiación dentro de los 5 (cinco) años
dor”, como supuestos de interrupción. Sin embargo, la contados desde la publicación o notificación de la
prescripción es una institución que afecta diversas situa- Resolución Suprema correspondiente.
ciones jurídicas, por lo que el derecho de crédito nacido
del contrato no es el único que puede extinguirse por me- La caducidad se produce de pleno derecho. El Juez
dio de ella. En efecto, producida la resolución del contrato de la causa la declara a petición de parte no pu-
por notificación extrajudicial, se extinguen la relación obli- diendo disponer nuevamente la expropiación del mis-
gatoria primigenia pero surge el deber del deudor de devol- mo bien por la misma causa, sino después de 5 (cin-
ver lo ya entregado por el acreedor (efectos restitutorios de co) años de dicho vencimiento.

(72) Cas. N° 1024-2004 LA ICA. 24 de mayo de 2006 (El Peruano, 01/02/07).


(73) ARIANO DEHO, Eugenia. “Interrupción de la prescripción”. En: Código Civil comentado. Tomo X. Gaceta Jurídica.
Primera Edición. Lima, 2005. Pág. 290.
(74) Ley Nº 27117. Ley General de Expropiaciones, del 20 de mayo de 1999.

32
ESPECIAL
Aunque el texto literal lo señale, puede tenerse serias du- supuestos de ineficacia de la expropiación, sin embargo,
das acerca de que esta norma regule un supuesto de cadu- como suele suceder, se terminó mezclando institutos, for-
cidad. En efecto, el tercer párrafo de este artículo estable- mulando así una regulación muy oscura.
ce una gruesa contradicción, que “la caducidad se produ-
ce de pleno derecho”, y seguidamente que “el juez de la La prescripción y la caducidad son institutos que tienen
causa la declara a pedido de parte”. Esta fórmula es in- un gran alcance, y que seguirán siendo materia de polémi-
conciliable, y expresa, otra vez, el total desconocimiento cas y debates. De ahí que en estas líneas mi intención solo
del legislador en esta materia. Quizá, se intentó regular ha sido presentar algunas reflexiones sobre el particular.

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