Vous êtes sur la page 1sur 3

c c 

 c
  
      
Ô  
     
         


         
 
  Ô  !"#
$%&  

'  
()   *  
'     '    +#  (    
 
     
  )#     
 , (  
-
..&)    
) +/   
   '  
 
  0  


  

h p 
 
  
  
V '   0( #  (   
    V
 
0
 (
 
 0
 -.%!1&#
 '       ( 

  )   


 
(  
    2 
    (  
 # 
    '    3
 
   (

  #
   2
(Ô 45
'     

  
    
   +6Ô 1% 
          
  
) +  2  Ô 4 5mas el que bebiere del agua que
yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de
agua que salte para vida eterna´ Jn 4:14. Tras escuchar esto, la samaritana dijo. ³ Señor,
=    , para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla´.

ß p 
  
 
|n consecuencia de lo anterior, surgirá el clamor del corazón de pedirlo, en una de las
parábolas de Jesús, queda claro que Dios está dispuesto a darlo:

³Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto
más vuestro Padre celestial dará el |spíritu Santo a los que se lo pidan?´ Lc 11:13

Y eso hicieron sus discípulos en los días previos a su recibimiento: ³Todos estos
perseveraban unánimes en oración y ruego«´Hch 1:14

|stas no fueron oraciones formales, que se hacen comúnmente, sino aquellas que
nacieron del corazón y motivadas por la palabras de Jesús, cuya insistencia evidenciaba ese
interés.

‰ p c        



Los discípulos creyeron en la promesa, y obedecieron a las Palabras de Jesús,
permanecieron en Jerusalén, y perseveraron en la oración. Posteriormente los líderes
religiosos los intimaron a no predicar en el templo, a esto el apóstol Pedro respondió:
³|s necesario obedecer a Dios antes que a los hombres«Y nosotros somos testigos suyos
de estas cosas, y también el |spíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen´ Hch
5:29,32

Aquí podemos ver un contraste claro. Por un lado los discípulos de Cristo perseveraban, es
decir que se mantenían en el camino de la obediencia, mientras que los lideres perseveraban
o permanecían en desobediencia, es decir en pecado.

No es que Dios nos pida una obediencia perfecta para darnos el |spíritu Santo, sino que
debe haber una entrega completa, el deseo de agradarle y de seguir su Palabra, ya que Dios
mismo nos ayudará a cumplir su Palabra: ³porque Dios es el que en vosotros produce así el
querer como el hacer, por su buena voluntad´ Fl 4:13

Por otra parte podemos entender esta desobediencia también en el sentido de lo que
expresó Santiago: ³Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos´ y ³y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es
pecado´ Sg 1:22, 4:17

|n esa condición de rebelión y descuido del deber conocido es imposible recibir el


|spíritu Santo, ni siquiera orando, como lo expresó el sabio Salomón: ³|l que aparta su
oído para no oír la ley, su oración también es abominable´. Aquí ley se refiere a los diez
mandamientos, ya que en hebreo la palabra ley está en contraste con abominable, que
significa inmoralidad. Y esto está también en relación con lo que dice en 1 Jn 3:4 ³Todo
aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley´

|l pecado nunca sería un problema para recibir el |spíritu Santo, a menos que se decida
permanecer en él. Si decidimos cambiar y tomar un rumbo diferente, el resultado será el
siguiente: ³Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del |spíritu Santo´Hch 2:38

No es la magnitud del pecado lo que detendría esa bendición, ya que los que recibieron el
|spíritu habían negado y rechazado a Cristo, sino no apartarse de él, aun de los que
consideremos sin importancia.

Ä p       



Los frutos vienen como consecuencia de permanecer cada día en una relación de
dependencia de Cristo y su Palabra. |sta enseñanza se encuentra en Jn 15. Una rama puede
dar fruto permaneciendo en el tronco principal. De lo contrario morirá. |l mismo concepto
lo expresó el apóstol Pablo: ³Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad
ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigov 
  en esa
bondad; pues de otra manera tú también serás cortado´

( p c 
  

   
 
 
Cuando nos miramos a nosotros mismos y damos un interés desmedido a nuestros
intereses, el fuego del |spíritu, puede apagarse. |l fuego, simbolizó el fervor por cumplir
con la comisión de Cristo (Mt 28:19-20). |l apóstol Pablo advierte en este sentido: ³3
 7
 68%9# 4 
  
      
7(
#
   
#  2    5: 


 6
%;5 

6  


  4  

#    

 
' 
   
( 
       

    (  


  
 # 
  #(   *
(#
       +
 
  ' < 

Centres d'intérêt liés