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America’s First City? The Case of Late Archaic Caral. Ruth Shady Solis.

Sintetizado por Johana Montalván Castilla.

El origen de la civilización data desde el tercer milenio a.C., y se manifestó entre los valles
Santa y Chillón, incluyendo otros valles hacia el este, extendiéndose hasta los ríos Marañón y
Huallaga. Aquí, yacimientos con arquitectura pública y doméstica han sido encontrados.

El valle de Supe se destaca entre los valles de esta región por la cantidad, tamaño y complejidad
de la arquitectura monumental que alberga. Los centros urbanos de Aspero, Piedra Parada, Era
de Pando, Caral, Miraya, Lurihuasi, Pueblo Nuevo, Allpacoto, Peñico y Huacache fueron
habitados casi contemporáneamente a las ciudades sumerias de Mesopotamia y a la
construcción de la pirámide de Sakara o Giza en Egipto, precediendo por 1500 a la civilización
que emerge en mesoamerica.

Caral fue el centro del más grande dinamismo económico, social, político y religioso de la
época. Su localización y capacidad para acumular los excedentes de una economía
complementariamente agrícola y de pesca fueron estratégicas para las conexiones
interregionales con sociedades situadas en zonas ecológicas con diferentes recursos.

Sitios en el valle de Supe durante el Arcaico Tardío

Un mínimo de 18 centros urbanos fueron construidos en 45 kms de la costa. Todos tienen


unidades domésticas y edificios públicos, pero la mayoría exhibe también arquitectura
monumental. Las siguientes observaciones se hacen de acuerdo a una comparación entre ellos:

Distribución. Los sitios se hallan en 4 zonas, a. Aspero en la costa, b. Molino en el margen


derecho del valle bajo y Piedra Parada en el izquierdo, c. Limán, Era de Pando, Pando, Pueblo
Nuevo, Cerro Colorado y Allpacoto en el margen derecho y Lurihuasi, Miraya, Chupacigarro y
Caral en el margen izquiero del valle bajo central y d. Huacache en el margen derecho y Peñico,
Cerro Blanco, Capilla y Jaiva en el margen izquierdo del valle central alto.
Tamaño. Los tamaños varían, así tenemos a Era de Pando (79.74 ha), Caral (66 ha) and Pueblo
Nuevo (55.01 ha), por ejemplo. Hay muchos sitios pequeños; 8 de 18 asentamientos representan
menos de 6% de área construida, revelando una marcada distinción que para la autora debe
reflejar diferencias socioeconómicas y funcionales.
La fuerza de trabajo es calculada basándose en la cantidad y dimensión de las estructuras en
cada sitio, siendo Pueblo Nuevo (28.99%) y Caral (27.31%) las que emplearon mayor fuerza de
trabajo.
Localización. Los centros urbanos más extensos y complejos se hallan en el valle central bajo.
Rutas de comunicación. Los centros urbanos más grandes están localizados cerca a rutas que
llevan a valles vecinos, a lo largo de quebradas que son perpendiculares al valle. Los centros de
la zona capital se conectan con los valles de Pativilca y Fortaleza y aquellos en el margen
izquierdo se conectan por quebradas que van a los valles de Huaura, Chancay y Supe alto. Las
características arquitectónicas en los valles de Pativilca y Fortaleza, similares a las de Supe,
indican conexión entre sus poblaciones.

Espacio cultural en la ciudad sagrada de Caral

Caral se sitúa en una terraza aluvial de desierto en el valle central de Supe. Sus habitantes
residieron en un ambiente árido, rodeados por cerros y cubierto por dunas y bromelias rojas. La
vida agrícola se desarrolló metros más abajo, separada de la ciudad por densos bosques de
huarango. Un bosque diverso cubrió los alrededores de ríos que canalizaban flujos torrenciales
de Enero a Mayo que eran el resultado de lluvias en los andes y durante los meses de verano las
aguas de ríos se reemplazaban por canales de irrigación. La disposición de las estructuras
arquitectónicas implica un orden espacial precediendo la construcción y elaboración de un
diseño planificado de la ciudad, dándole el criterio social organizacional, a través de la división
simbólica en dos mitades, alta y baja, derecha e izquierda. La mitad superior es en la que las
más sorprendentes estructuras piramidales están siendo halladas y la inferior concentra
estructuras públicas más pequeñas. Todas exhiben un patrón de construcción similar con
terrazas superpuestas en intervalos, las que son contenidas por paredes de piedra; cada fachada
tiene una orientación estelar y eje dividiendo internamente el espacio.

Actividades económicas de la gente de Supe

Aunque Caral se halle a 25km del mar, sus ocupantes consumieron vastas cantidades de peces y
moluscos incluyendo anchovetas, sardinas, machas y choros. La obtención de estos y otros
productos se dio por intercambio con otras poblaciones (inferido debido a la ausencia de nichos
ecológicos en la zona que los produzcan), tales como las de Bandurria y Aspero. Se halla de
manera abundante también la presencia de semillas de algodón, mostrándose la importancia de
este cultivo. Calabazas fueron cultivadas, zapallos, frejoles, achira, camotes, palta, pacay,
guava, lúcuma y ajíes, entre otras especies, apareciendo el maíz en la ocupación más tardía y en
pequeñas proporciones. Se adquirieron además bienes como el spondyllus, madera, caracoles,
plantas medicinales, pigmentos, etc, mostrando la conexión de Caral con grupos de ubicación
muy distante. Todas estas actividades favorecieron la acumulación de riqueza, promoviendo
diferencias en el prestigio y la formación de clases sociales. Los excedentes y su producción
incrementaron el poder de las autoridades locales quienes iniciaron un proceso de integración
política bajo un gobierno centralizado.

Por otro lado, bienes utilitarios (algunos asociados a contextos mortuorios, como cestas) de
piedra o madera y ornamentos personales aparecen notablemente, siendo los últimos indicadores
de status.

Numerosas características arquitectónicas en los asentamientos de supe, asimismo, y materiales


hallados, se comparten con las que son propias de la Tradición religiosa Kotosh, siendo notables
los cuartos con banquetas y fogones con ductos subterráneos de ventilación, nichos en las
paredes, las flautas musicales, etc.

Organización política

Los 18 asentamientos o centros urbanos de distinto tamaño y complejidad en Supe contienen


edificios públicos de varios tipos y unidades domésticas en contextos que ilustran diversas
funciones y actividades, lo que permite proponer que la gente de Supe se organizó así
manteniendo una economía autosuficiente, con sus propias autoridades, teniendo cada centro
urbano su propio jefe, dioses y prácticas religiosas que sustentaban su identidad. Se observa
además que los que proveían la fuerza de trabajo poseyeron también conocimientos
astronómicos, de matemática, geometría, arte, arquitectura y conocimientos tecnológicos,
indicando una sociedad organizada con autoridades para controlar la fuerza de trabajo, con una
ideología capaz de justificar actividades de élite y la forma en que los bienes eran distribuidos.
La acumulación de riquezas por productividad alta e intercambio, siendo desigualmente
distribuida, habría propiciado la formación y centralización de un gobierno estatal, lo que
explica centros prominentes muy diferenciados en Caral. Así, en Supe, un gobierno centralizado
ejerció poder sobre las comunidades residiendo en centros urbanos.

Sacrificios humanos, figurinas humanas e instrumentos musicales son otros elementos presentes
en la sociedad Caral-Supe.

Finalmente, el rol de la religión, de acuerdo a Shady, en un estado inicial de formación del


estado, era el de cohesión y coerción efectiva, siendo el ejército innecesario. La ideología
promovida por el estado Supe habría actuado como el nexo de cohesión social entre grupos bajo
un gobierno centralizado.

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