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Explique el concepto de "mundo de la vida" de Habermas y el proceso de su

colonización.

El mundo de la vida, se ha ido construyendo constantemente en el lenguaje, el cual


tiene un thelos que es el entendimiento, donde nosotros no formamos parte de el
sino que vivimos en el, así las definiciones acerca de conceptos generales
lingüísticamente aceptadas por un conjunto de individuos con características
comunes, como las palabras y conceptos, van a poseer existencia en tanto sean
nombrados, es decir, no se constituyen en base a una existencia física. Así se va a
dar el entendimiento de las cosas, pues todo va a estar racionalizado por las
personas, en definitiva nos vamos a relacionar con el mundo no pensando
constantemente en él, ya que no hay necesidad alguna de problematizarlo o
analizarlo. Por lo tanto, con la acción comunicativa se va a reproducir el mundo de
la vida, donde este último “Constituye un concepto complementario de la acción
comunicativa”1, así el mundo de la vida va a conformarse como una segmentación o
condensación de todos los procesos de la acción comunicativa, donde se van a ir
renovando las tradiciones, el saber estructural y las normas legitimadas, que van a
tener la finalidad de transmitir conocimientos y habilidades. La acción comunicativa
se va a entender, como una disposición voluntaria intersubjetiva entre sujetos, con el
fin de llegar a un acuerdo a través de la comunicación como proceso y generar
normas que se establezcan como bases de la sociedad.

Por otra parte las características del mundo de la vida, van a permitir presuponer que
el otro entiende, ya que es un mundo no cuestionable y común para todos, asimismo
es un mundo de conocimientos difusos, donde cada persona va a tener una
definición difusa respecto al concepto que se comparte, igualmente “El mundo de la
vida le está dado al sujeto vivenciante aproblemáticamente”2, es decir, va a
establecerse como algo cierto, dado y consensuado, manifestando de este modo la
validez de un mundo intersubjetivamente compartido. En definitiva, se va a
constituir como un fenómeno social, en el que hay una interacción y un sentido
común, cuya finalidad es el entendimiento, que trae consigo un consenso. Además el
mundo de la vida es el lugar transcendental entre el hablante y el oyente, donde van
1
Habermas, Jürgen. “Teoría de la acción comunicativa, II”. Madrid: Taurus Ediciones, 1981, Pp. 169
2
Ibíd. Pp. 185
a poner en orden sus discrepancias, a fin de confirmar la validez de sus pretensiones
y así llegar a un acuerdo.

Asimismo, el mundo de la vida posee tres componentes estructurales. En primer


lugar se posiciona la cultura, la cual constituye el acervo de saber, es decir, difusión
de lo que es y no es, de ahí “Que los participantes en la comunicación se abastecen
de interpretaciones para entender sobre algo en el mundo”3. En segundo lugar se
encuentra la sociedad, la cual se caracteriza por darnos a entender lo que se debe o
no se debe hacer, en tanto que las normas constituyan ordenaciones legítimas, a
través de las cuales los participantes en la interacción regulen sus pertenencias a
determinados grupos sociales. En tercer lugar se da cabida a la personalidad, la cual
da espacio a la propia identidad, que se va a desarrollar en base al aporte que realiza
el individuo al relacionarse con los demás.

Si bien el mundo de la vida es considerado como aproblemático, ¿qué sucede


cuando este se vuelve problemático?, la respuesta es muy simple, el mundo de la
vida se vuelve problemático, porque dejamos de entender lo mismo, es decir,
dejamos de darle la misma connotación a algo produciéndose así un disenso, sin
embargo, el acuerdo comunicativo tiene la posibilidad de actualizar los conceptos
dentro de este mundo a través de un proceso de reflexión, que se llevará a cabalidad
por medio de la racionalización y la argumentación, sólo ello lleva nuevamente
hacía el entendimiento, así pues el fin del lenguaje es el entendimiento y solo este
permitirá una integración social, es decir, si este thelos no se cumple el mundo de la
vida comenzará a desintegrarse. Igualmente, el mundo de la vida se comienza a
problematizar, cuando está siendo colonizado por los sistemas sociales, que se
apropian de los procesos de este mundo y lo van convirtiendo y transformando, así
la base estructural y funcional de los sistemas existe en el mundo de la vida, pero a
partir de su carácter externo, los sistemas desarrollan sus propias características
funcionales y estructurales, lo que provocará que los sistemas evolucionen y
colonizan el mundo de la vida. De esta forma, la sociedad va a ser un conglomerado
de sistemas complejos estructurados, donde el actor desaparece transformado en
procesos. En definitiva, el fenómeno colonizador involucra el tema de la
complejidad, en el hecho de que vuelve problemática la propiedad aproblemática

3
Habermas, Jürgen. “Teoría de la acción comunicativa, II”. Madrid: Taurus Ediciones, 1981, Pp. 196
constitutiva del mundo de la vida, donde lo que en algún momento se distinguió
como conjunto de concepciones objetivas en el mundo de la vida, es ahora producto
del proceso colonizador, en el cual hay un control externo de dichos conceptos por
parte de los sistemas. La organización de la sociedad va a estar dada por diversas
funciones, lo que implica que ésta se vuelva cada ves más compleja, por el
desarrollo constante del mundo de la vida y de la misma sociedad, en relación a ello
los sistemas al apoderarse de los ámbitos de la sociedad van a hacerse cargo del
saber, lo que en definitiva va a provocar un debilitamiento de nuestro conocimiento,
pues los sistemas nos van a indicar que hacer y que no hacer, en definitiva el mundo
de la vida se está especializando con la colonización, lo que influye en el que nos
estemos quedando sin mundo de la vida, en ese sentido “La diferenciación
estructural del mundo de la vida lleva aparejada, finalmente, una especificación
funcional de los correspondientes procesos de reproducción”4, lo que en definitiva
va a reflejar la automatización de los componentes sociales del mundo de la vida,
donde el sistema va a penetrar la esfera interna del ser humano con una lógica de
mercado y poder, es decir, van a aparecer medios de conducción tales como el
dinero y el poder, que van a sustituir el lenguaje que sustentaba el mundo de la vida,
sin necesidad de persuadir o de refutar el en entendimiento, lo que reduce al fin y al
cabo la motivación de intercambio.

Para finalizar, el origen y el funcionamiento de los sistemas, trae consigo un proceso


de racionalización que desemboca en nuevas posibilidades de problematización. Es
por ello que el mundo de la vida se vuelve cada vez menos independiente, debiendo
someterse a la clasificación conceptual y compleja que determinan los sistemas.
“los imperativos de los subsistemas autonomizados penetran en el mundo de la vida
e imponen, por vía de monetarización y de burocratización, una asimilación de la
acción comunicativa a los ámbitos de acción formalmente organizados, y ello aún
en los casos en que el entendimiento sigue siendo funcionalmente necesario como
mecanismo de coordinación de la acción”5

4
Habermas, Jürgen. “Teoría de la acción comunicativa, II”. Madrid: Taurus Ediciones, 1981, Pp. 208
5
Ibíd. Pp. 572