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LA EVOLUCION DE LAS RELACIONES COLOMBIA –UNASUR

Ha sido materia de controversia en los últimos años la relación que UNASUR-


Colombia. Históricamente Colombia ante la Comunidad Internacional ha tenido
una posición divergente al resto de sus vecinos: el único país suramericano que
no apoyó a Argentina en Guerra con el Reino Unido por las Islas Malvinas, la
polémica Operación Fénix en el Ecuador contra Raúl Reyes, el voto en el Consejo
de Seguridad a favor de la acción bélica contra Libia, situación rechazada por la
mayoría de los países suramericanos por lo apresurada y desmesurada de la
acción.
El hecho que la Unión de Naciones Suramericanas haya tenido un origen político
en el seno de izquierda ha sido a mi criterio tan importante como para influir en
dicha concordancia. Hoy en día, el Gobierno de la Izquierda suramericana es una
realidad tangible. Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina, Paraguay, Brasil lo
viven, por diferentes razones (coaliciones internas, inconformismo por los Partidos
tradicionales, corrupción de los mismos), pero al fin y al cabo sus formas de
gobierno revolucionan las estructuras estatales y se expanden hacia los países
vecinos. En Colombia, esa realidad está muy lejos de darse, e incluso en un
pasado reciente, tristemente se presume de la participación de la maquinaria
estatal en la extinción de todo un partido de izquierda como la Unión Patriótica.
Las relaciones internacionales de nuestro país con Unasur nos han llevado a una
especie de ostracismo político y ese aislamiento de Colombia no es más que una
errática política exterior que siguiendo el réspice polum ha privilegiado las
relaciones con Estados Unidos por encima de las relaciones con los vecinos1. Sin
embargo la realidad mundial y la Globalización sugieren la integración, priorizando
la organización en bloques económicos que superen diferencias mucho más
irreconciliables que una posición política eventual.
Desde sus inicios la gestión de UNASUR se ha centrado en tres ejes
principalmente: la economía, la política y la seguridad regional. Inverso a lo que
puede ser la Unión Europea, la Unasur tiene la intención de consolidarse
inicialmente como un bloque económico para iniciar posteriormente una
integración gradual en los demás campos. Han sido numerosos los esfuerzos y
alianzas que en el pasado han hecho estos países para integrar bajo intereses
económicos comunes la posibilidad de expandirse como bloques más pequeños:
El MERCOSUR y la Comunidad Andina de Naciones. La Comunidad
Suramericana de Naciones dio paso a la UNASUR, y ella en su prioridad de
fortalecer su estructura económica ha impulsado esta integración en el sector de
infraestructura y energético.

1
MARQUEZ R, Martha Lucía. Algunas estrategias para reconstruir las relaciones con Venezuela
en: Más allá de la Seguridad Democrática. Aldea, Mundo. p 466.

1
Asimismo se han producido desde hace más de 10 años, diversas iniciativas con
el fin de encontrar una convergencia fiscal y económica que facilite los
procedimientos para trabajar con un interés común, donde Colombia no ha sido
ajena. La inflación anual menor de un dígito y que el déficit del sector público no
financiero no supere el 3% del PIB2, han sido los más fuertes compromisos que sin
duda se ha cumplido.
En materia económica, es importante recalcar que las iniciativas en este sector
han sido lideradas por Brasil por su condición de potencia emergente y solidez
económica, y por otro lado Venezuela aprovechando el auge en el precio del
petróleo; En algunas iniciativas, a pesar de la fortaleza de sus indicadores
macroeconómicos con respecto a la región, fue un comienzo pesimista porque
Colombia, por ejemplo no fue considerada siquiera como sede o subsede del
Banco del Sur, que tendría por funciones, en beneficio de los países
suramericanos miembros del Banco, entre otras: financiar proyectos de desarrollo
en sectores claves de la economía3, lo que pudiera ser considerado como un
problema en la priorización de proyectos comunes que tuvieran lugar en Colombia.
Sin embargo el panorama de la realidad actual pueda ser otra. No obstante el
fracaso que Colombia ha tenido en el tema de la insistencia del TLC con Estados
Unidos, y que éste sea considerado por UNASUR como un problema de dignidad
y soberanía, también es conocido por la región de las posibilidades de integración
con diversos entornos de Colombia, y de su potencial en materia agrícola, minera
y de recursos naturales que hacen de Colombia un miembro clave para el
desarrollo de la Unión; de igual manera manifestaciones de apoyo de aliados
incondicionales como Chile y Perú han respaldado sus gestión con Estados
Unidos para el logro de este acuerdo.
Por otro lado, no es gratuito el ser considerado dentro del grupo de los CIVETS4, y
esa calificación tan positiva, sin lugar a dudas debe despertar un especial interés
en los países de la región para propiciar ambientes de integración económica en
un futuro próximo.
Brasil como líder de UNASUR conoce de la relevancia de Colombia pues en el
desarrollo de proyectos prioritarios de integración física, energética y de
comunicaciones de América del Sur, identificados por los países y reunidos en la
denominada “Cartera IIRSA”, se encuentra Colombia. Su salida anhelada al
Pacífico que inicialmente ha sido trazada por la carretera que lo une con Perú,

2
Primero y segundo criterios de Convergencia Macroeconómica del Consejo Asesor de Ministros
de Hacienda de la Comunidad Andina de Naciones, Junio de 2001.
3
UNASUR, Acta Fundacional del Banco del Sur. Buenos Aires, Argentina. Diciembre 09 de 2007.
4
ARIAS, Andrés Felipe. Colombia es un CIVET [en línea] Dinero. Com disponible en:
http://www.dinero.com/edicion-impresa/columnistas/colombia-civet_72849.aspx , Publicado
06/11/2010.

2
mediano plazo por Colombia a través de una combinación de tipo fluvial y vial. La
visión de Colombia en menos de una década apunta a eso.
De igual manera, en marcha se encuentran proyectos de ciencia y tecnología en el
campo aeronáutico. A finales del año pasado se firmó un principio de acuerdo para
el desarrollo de la aeronave KC-3905, un carguero de vanguardia que implica el
remplazo de los tradicionales Hércules, y que involucra además a Chile en la
producción de partes. Con ello se posiciona a Suramérica como un polo de
desarrollo tecnológico aparte de fortalecer la confianza en procesos de
transferencia tecnológico entre estos tres importantes países.
En el tema político las diferencias se han venido superando progresivamente.
Desde la visión que tenía UNASUR de una hipocresía política manifiesta e
Colombia, y los intereses de esta última en otros escenarios diferentes a su
vecindario, la posición hacia ella ha ido cambiando. Los procesos de integración
política obedecen a procesos naturales de madurez ideológica que demandan
tanto tiempo como eventos comunes que toquen la sensibilidad de todos.
UNASUR pienso no ha sido estructuralmente convincente para fomentar dicha
integración política, y mientras no se den por superadas asperezas limítrofes, de
injerencia externa y de una pseudo-alineación que reviva la hace décadas extinta
Guerra Fría, no se va a conseguir este escenario.
La posición del nuevo Gobierno Colombiano ha cambiado la radicalización de las
controversias entre la izquierda predominante entre esta parte del Continente, y
una derecha desprestigiada por los rumores de un apoyo imperialista, lo que hace
presumir el interés que tiene Colombia en el nuevo espacio continental. En lo
personal, pienso que se pueden dar avances en los temas de superación de
diferencias, mientras prevalezcan la diplomacia en las declaraciones y los buenos
oficios entre los países más cercanos en las ideologías de Gobierno con los
demás, sin embargo es prematuro hablar de una política de UNASUR mientras se
pretenda integrar con discursos tergiversados como el Bolivariano. Esto ocurre a
tiempo, puesto que países con una política exterior similar a la de Colombia, como
el caso de Perú, pueden verse sumergidos en profundos cambios
gubernamentales impulsados por la Izquierda en caso de un eventual triunfo en
las próximas elecciones.
Lo mismo ocurre en el tema de seguridad continental. El replanteamiento que
Colombia dio al tema de las Bases Norteamericanas, fue fundamental para que
UNASUR cambiara su actitud. La soberanía y la autodeterminación fueron los
principios con los que se criticó esta postura, y junto a ella las acciones que han
diezmado la influencia que las FARC llegaron a tener con Ecuador y Venezuela.
El hecho de asumir como propia la responsabilidad de combatir los grupos
narcoterroristas, es un éxito en la política exterior de la Administración Santos,
5
REVISTA AVIACION TOTAL, Colombia se incorpora al programa KC-390. (en línea) disponible
en : http://www.aviaciontotal.cl/2010/09/colombia-se-incorpora-al-programa-kc-390/, consultada en
marzo 2011.

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pues a ningún país le gusta que explícitamente “le digan lo que tiene que hacer”.
Particularmente considero que la tras nacionalidad del terrorismo se puede gestar
per sé y que se requiere de un caso paradigmático en un escenario propicio para
que como un bloque la UNASUR actúe. De la misma forma debe darse el caso de
combatir el narcotráfico, pues en países como Bolivia el tema pasa por su cultura
e idiosincrasia.
Un caso digno de mencionar, lo constituye el nombramiento de María Emma
Mejía como secretaria considerado a todas luces como un acierto, que UNASUR
respalda por tanto puede propiciar un ambiente de integración por compartir con
Venezuela, porque a los ojos de la comunidad internacional Colombia le da un
espacio preponderante a la mujer, como lo ha hecho Chile, Argentina y Brasil, y
porque por su trayectoria puede enfocarse en acciones específicas en un cuarto
aspecto que UNASUR no ha priorizado y que considero puede gestar los procesos
de integración en los demás campos: lo social. Ella representará la nueva
estrategia diplomática de Colombia, por su trayectoria política y por su carisma,
que seguramente afianzará las relaciones apenas en proceso de restablecimiento
con quienes tuvimos diferencias en el pasado.
En conclusión constituye un cambio positivo el cambio que Colombia le ha dado al
manejo de su política exterior, en especial hacia la UNASUR puesto que la imagen
que de nuestro país se tenía en el exterior la hacía ver como un Estado
“exportador de conflictos” y con poco interés en integrarse a los procesos
regionales. Sin desprenderse de su identidad política y su estilo de Gobierno,
Colombia debe ser respetuosa de los escenarios internacionales donde la política
de sus vecinos quizás tenga unas diferencias sustanciales en temas que sean de
interés común; sin embargo, debe permanecer alerta que esas diferencias no
tengan injerencia en los asuntos vitales como la propia Seguridad Nacional.
Debe aprovechar este momento de estabilidad y dinamismo económico, para
fomentar la integración regional, iniciando en el campo económico por la confianza
que le genera no sólo a UNASUR sino al resto de la Comunidad Internacional; otro
acierto ha sido la diversidad de Acuerdos y Tratados que se han firmado con otros
bloques económicos, disminuyendo el riesgo de concentrar en áreas reducidas, el
interés nacional en materia comercial. La integración con UNASUR, traerá muchas
más ventajas en temas arancelarios, por ejemplo, con otros bloques económicos
de importancia mundial.
Con beneplácito y excelente predisposición ha sido recibido el nombramiento de
María Emma Mejía como secretaria de la UNASUR. Ello debe facilitar su gestión
que a mi criterio debiera dar relevancia a temas sociales, culturales y de
protección ambiental, que llevaran a Colombia a propiciar iniciativas y convertirse
en líder mundial en estos temas de interés general.