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“Año de Consolidación Económica y Social del Perú”

UNIVERSIDAD CÉSAR VALLEJO


FACULTAD DE HUMANIDADES
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA

Curso : Terapia Familiar


Tema : Terapia Familiar Sistémica de Milán
Alumno : ALVA RUEDA, Milagros.
FERNÁNDEZ SÁNCHEZ, Magaly.
LIZARRAGA SIGUAS, Grimanesa.
MORI BECERRIL, Tania.
PANTOJA ROJAS, Xiomara.
RAMÍREZ FONSECA, Norely.
T’ANG VENTURÓN, Juan Carlos.
Ciclo : VIII
Aula : 706
Turno : Noche

Lima 21 de junio de 2010.


I. ANTECEDENTES

Los profesionales de las ciencias humanas y sociales, deben de poseer un modelo


teórico de referencia que le oriente en sus intervenciones prácticas. Es el llamado
Encuadre Conceptual Referencial Operativo.

Podemos definir varios Encuadres básicos en Psicoterapia y Salud Mental:


A). Psicopatológico clásico (biofísico)
B). Psicoanalítico
C). Conductista.
D). Humanista.
E). Cognitivo.
F). Modelo sistémico (Interaccional o Comunicacional).

A). Modelo Psicopatológico o Biofísico.

Las teorías de este modelo presuponen que los factores biofisicos tales como la
anatomía y la bioquímica son los determinantes de la psicopatología. Los síntomas
reflejan la existencia de un defecto biológico. La terapéutica indicada es el emplear los
agentes farmacológicos como un medio para modificar la bioquímica y los umbrales
fisiológicos; el tratamiento quirúrgico como un medio para destruir el tejido patológico;
o bien la estimulación eléctrica para modificar patrones de organización nerviosa.

B). Modelo Psicoanalítico.

Este modelo está basado en la teoría de la represión. Se centra en los datos de los
procesos inconscientes. El origen primario del trastorno procede de las ansiedades
infantiles reprimidas y la secuencia progresiva de mecanismos defensivos que surgieron
para proteger al individuo contra la repetición de estos sentimientos. La función del
síntoma es mantener el equilibrio intrapsíquico. La tarea de la terapia es llevar a la
conciencia estos restos del pasado y en este momento pueden volver a ser valorados y
elaborarse de forma constructiva.

C). Modelo Conductista.

Las teorías conductistas sobre la patología utilizan conceptos que surgieron de la


investigación experimental del aprendizaje. La patología es la conducta aprendida que
se desarrolla según las mismas leyes que gobiernan el desarrollo de la conducta normal.
La psicopatología se considera como un patrón complicado de respuestas inadaptativas.
El papel del condicionamiento es de máxima importancia. La terapia se dirige a
determinar las conductas inadaptadas (síntomas manifiestos) que las mantienen. Una
vez que han sido identificadas, el terapeuta puede preparar un programa de
procedimientos "de aprendizaje " dirigidos de manera específica a la eliminación de las
respuestas inadaptadas y a la instauración de otras más adaptativas.

D). Modelo Cognitivo.

Para el modelo Cognitivo, el tratamiento mental es fundamentalmente un desorden del


pensamiento, por el que el paciente distorsiona la realidad de un modo particular. Estos
procesos de pensamiento afectan de modo negativo la forma que la persona tiene de ver
el mundo y lo conducen a desarrollar emociones disfuncionales y dificultades
conductuales. La terapia cognitiva pone el foco en el contenido ideacional envuelto en
el síntoma. El terapeuta cognitivo intenta familiarizarse con el contenido del
pensamiento, los estilos de pensamiento, los sentimientos, y las conductas de los
pacientes con el fin de comprender su interrelación. El enfoque está orientado
fenomenológicamente, ya que el terapeuta intenta ver el mundo a través de los ojos del
paciente.
En el traba o social, también nos encontramos con diversos enfoques en el abordaje de
la demanda y de los problemas. Se podrían especificar básicamente tres, cada uno de
ellos con las características que le son propias. Estos son:
1. Trabajo Social INDIVIDUAL
2. Trabajo Social GRUPAL
3. Trabajo Social COMUNITARIO

E). Modelo Humanista.

El modelo humanista está fundamentado en el principio de que los individuos y grupos


en conflicto poseen vastos recursos para la autocomprensión y el crecimiento, los cuales
se pueden aprovechar a través de la experiencia de un conjunto reducido y bien definido
de condiciones facilitadoras. Estas condiciones son: La empatía, la autenticidad y la
aceptación positiva incondicional del terapeuta. La terapia no trata de hacer "algo al
individuo", o de inducirlo a hacer algo sobre sí mismo; sino que trata de liberarlo para
un crecimiento y desarrollo normales, se trata de eliminar los obstáculos para que, así,
pueda seguir adelante.

F). El modelo sistémico (Interaccional o comunicacional)

Los conceptos que hacen referencia a este modelo están basados en la Pragmática de la
Comunicación, en la Teoría General de Sistemas y en conceptos Cibernéticos.

No se considera la patología como un conflicto del individuo, sino como una patología
de la relación". El punto de partida es el principio de que toda conducta es
comunicación.

La persona se encuentra inserta en un "sistema" siendo los miembros de ese sistema


interdependientes. Por tanto, un cambio en un miembro afecta a todos los miembros del
sistema. El síntoma tiene valor de conducta comunicativo; el síntoma es un fragmento
de conducta que ejerce efectos profundos sobre todos los que rodean al paciente; el
síntoma cumple la función de mantener en equilibrio el sistema. La terapia va dirigida a
intervenir activamente en el sistema para modificar las secuencias comunicativas
defectuosas.

En los anteriores modelos de salud mental, la unidad de diagnóstico y tratamiento es el


individuo, en el modelo interaccional o sistémico, dicha unidad es el sistema (díada,
tríada o más personas)

Dos autores, Sullívan y Fromm-Reíchmann, ambos pertenecientes al enfoque


psicoanalítico, pueden considerarse pioneros de ocuparse de las relaciones
interpersonales. El primero considera como fuente patogénica los efectos nocivos de los
padres; para él, las orientaciones contradictorias y confusas de los padres sobre la
conducta no solo producen ansiedad, sino que tienen también el efecto de
inmovilización del niño. Por otro lado Fromm-Reichmann desarrolla el concepto de
madre "esquizofrenógena"; considera que la psicopatología de la madre tiene carácter
inductor de la psicopatología del hijo.
Sin embargo, son las contribuciones científicas de los autores que a continuación
mencionaremos (década de los años cuarenta), las que sirvieron de soporte teórico al
inicio del desarrollo del modelo sistémico o interaccional.
BERTALANFFY: Teoría General de Sistemas.
RUSSEL: Teoría de los Tipos lógicos.
WIENER: Cibernética.
SHANNON: Teoría Matemática de la Comunicación.
VON NEUMANN: Teoría de los Juegos.

Los primeros estudios referidos específicamente al campo terapéutico, los encontramos


en las investigaciones realizadas por el grupo de PALO ALTO California. Por un lado,
hay que mencionar el proyecto dirigido por BATESON, que desarrolló la teoría del
doble vínculo, y trabajó en Palo Alto de 1952 a 1962. Centró sus estudios en el tema de
la paradoja en la comunicación y trabajó con familias de pacientes esquizofrénicos.
Formaban el equipo BATESON, WEAKLAND, HALEY, JACKSON y FRY. Por otro
lado, al terminar el proyecto, JACKSON creó en Palo Alto el Instituto de
Investigaciones Mentales" (Mental Research Instítute) con otro grupo de gente.

En 1954, JACKSON da una conferencia titulada Homeostasis Familiar, en la misma


conceptualiza la familia en términos de sistema interaccional poniendo el acento en el
carácter equilibrador que posee todo síntoma individual. Al finalizar la conferencia fue
abordado por Bateson e invitado a integrar el equipo sobre: Comunicación en la
esquizofrenia.

La idea de intentar tratar a una familia aparece en América en 1950. Algunos terapeutas,
sin conocerse entre ellos, comienzan a tratar familias completas. 1951 marca un
momento histórico particularmente importante en el desarrollo de la terapia familiar. En
un encuentro que tuvo en Londres, y que fue muy comentado, el Dr. SUTHERLAND y
el Dr. BELL discutieron el trabajo del Dr. BOWLBY y las posibilidades de mantener
sesiones con familias enteras, juntas. En realidad, lo que ocurrió fue que Bell entendió
correctamente la técnica usada por Bowlby - quien en aquel momento no trataba grupos
familiares enteros - pero de ese malentendido surgieron los primeros trabajos
experimentales que Bell realizó con terapia de grupo familiar, lo que a su vez influyó en
otros clínicos a desarrollar esta práctica.

Algunos terapeutas notaban que cuando sus pacientes cambiaban en la terapia


individual, esto tenía consecuencias dentro de la familia: algún otro desarrollaba
síntomas, o la familia empezaba a apartarse. El cambio rápido de un síntoma severo en
un paciente producía inestabilidad en el matrimonio y la familia.

Por estas fechas estaba claro que la terapia familiar era un concepto diferente de cambio
más que un método adicional de tratamiento: para cambiar a un individuo se requiere
una manera de pensar, y para cambiar la interacción entre los miembros de una familia,
se requiere otra. Se trataba de cambiar el medio relacionar en que vive la persona, no
sacarla de este medio e intentar cambiarla a ella.

Más que desarrollarse la terapia familiar de acuerdo con una teoría, parecía que se
estaba luchando para encontrar una teoría donde encajar las prácticas. El modelo más
popular fue una teoría sobre el sistema, obtenida cibernéticamente.

Así pues, la Terapia Familiar trata de modificar el equilibrio de la relación patogénica


entre los miembros de la familia, a fin de facilitar nuevas formas de relación.

Un síntoma de cualquier miembro de la familia en un momento determinado se ve como


expresión de un sistema familiar disfuncional. Para comprender el síntoma se debe
comprender no solo al portador del síntoma, sino también a la familia y al sistema
familiar, ya que el síntoma cumple la función de mantener el equilibrio del sistema
familiar. Se podría establecer una regla empírica: Cuando el "por qué" de un fragmento
de conducta permanece oscuro, la pregunta "para qué" puede proporcionar una
respuesta válida.

A modo de adelanto, podemos intentar clasificar las corrientes de TERAPIA


FAMILIAR en las siguientes Escuelas:

TRANSICIONAL: Ackerman, Bloch, Boszszormeny-Nagy, Framo.


EXISTENCIAL: Satir, Duhl, Kempler
COMUNICACIONAL: Jackson. Weakland, Weatzlawick
ESTRATÉGICA: Haley, Madanes.
ESTRUCTURAL: Minuchin, Montalvo.
ESCUELA DE ROMA: Andolfi, Menghi, Saccu.
GRUPO DE MILÁN: Inícíalmente: Mara Selvini-Palazoli, Prata, Boscolo y Cecchin.
Actualmente: Mara Selvini, Sorrentino, Cirillo y Matteo Selvini.

II. TERAPIA SISTÉMICA DE MILÁN


La escuela de Milán se desarrolló en la década de 1971 a 1980 a través de las
investigaciones del equipo formado por MARA SELVINI, PRATA, BOSCOLO y
CECCHIN. Al finalizar esa década, el equipó se disuelve en dos: Mara Selvini y Prata
permanecieron juntas algunos años más; Boscolo y Cecchin crean otro Instituto.

2.1. DEFINICION FAMILIA.- conjunto de personas que intercambian


reglas y normas que van variando a través de los años.
2.2. OBJETIVO
Estudiar bajo una orientación sistémica la familia de pacientes
severamente trastornados (psicosis y anorexia), les interesaba investigar
la etiología relacional de la enfermedad mental y específicamente
establecer conexiones entre el trastorno de la pareja parental con el
trastorno del hijo. (Sánchez, 2003. p. 40). Selvini (1982) también nos da
entender que el objetivo de la terapia familiar sistémica de Milán es
conocer y entender las interacciones, mediante metas, reglas y juegos.
2.3. POSTULADOS
2.3.1. ELABORACION DE HIPOTESIS

Por elaboración de hipótesis se entiende la capacidad del terapeuta para


construir una hipótesis basada en las informaciones que posee. Con esa
hipótesis el terapeuta determina el punto de partida de su propia
investigación. Si la hipótesis resultara errada, se deberá formular otra
basada en las informaciones recogidas durante el trabajo de verificación
de la hipótesis anterior.

Antes de la primera entrevista con la familia, y en base a las


informaciones recogidas en la "ficha telefónica", el equipo terapéutico se
reúne para elaborar una primera hipótesis. Al empezar la primera sesión
con una hipótesis ya construida, el terapeuta puede tomar la iniciativa,
actuar con orden, controlar, interrumpir, guiar y provocar transacciones,
evitando. Así, el quedar atrapado en conversaciones desprovistas de valor
informativo.
Es una suposición que se hace como base de un razonamiento, sin
referencia a su verdad, como punto de partida para una investigación. La
hipótesis, como tal, no es ni verdadera ni falsa, sino sólo más o menos
útil. Su función esencial es la de proporcionar una guía para obtener
nuevas informaciones que la confirmarán, refutarán o modificarán. Debe
ser circular y relacional, es decir, que debe organizar todos los elementos
contenidos en una situación problema, el modo en que se vinculan entre
sí y encontrar el sentido del síntoma en el marco de las relaciones
familiares. No se intenta demostrar la verdad o falsedad de la hipótesis lo
importante es que demuestra ser útil, en el sentido de que conduzca a una
nueva información que ayude a avanzar a la familia. El síntoma es visto
como un intento de solución, o como una forma de enfrentar los cambios;
por ejemplo, cuando la familia se ve enfrentada a los procesos naturales
de crecimiento puede desarrollar síntomas ante las tensiones que produce
el cambio.

El procedimiento a seguir en la elaboración de hipótesis debe guiarse por


el "Principio de Ockam": entre dos formas de hacer las cosas debe
seguirse la más simple. Así por tanto:

PRIMERO, elabórese una hipótesis sobre el papel que juega el


síntoma en la relación de pareja, lo que supone definir la naturaleza de la
relación, contando con el mensaje que implica la conducta sintomático
para ambos cónyuges: la depresión de ella, por ejemplo, puede servir
para que él se sienta necesitado, y, quizá, atractivo, y para que ella
obtenga una atención que de otra forma no tendría. Si la intervención
diseñada a partir de esta hipótesis fracasara amplíese el nivel de
comprensión y pásese a la regla B.

SEGUNDO, elabórese una hipótesis sobre el papel que juega el síntoma


en la familia nuclear, lo que supone entender como quedan definidas las
relaciones a partir del mensaje de la conducta sintomático para cada uno
de los miembros: la depresión de ella dificulta que la última de las hijas
se emancipe de casa, pues se siente en la obligación de apoyar a su
desvalida madre. A su vez la hija obtiene el no tener que
responsabilizarse, todavía, de sus relaciones de pareja. La prolongación
de la permanencia de la hija en casa sirve, además, para que el padre no
se sienta excesivamente abrumado por los cuidados que su esposa
demanda (en la medida en que son compartidos con la hija) y le permite
seguir teniendo una intensa actividad profesional. La madre, a su vez, se
siente atendida en mayor grado tanto por su hija, como por su marido. Si
la intervención diseñada a partir de esta hipótesis operativo fracasara,
amplíese el nivel de comprensión y pásese a la regla C.

TERCERO, elabórese una hipótesis sobre el papel que juega el síntoma


en la familia extensa, lo que supone entender como se definen las
relaciones entre el paciente identificado, su propia familia y las familias
de origen, a partir de cómo interpretan el mensaje de su síntoma todas
estas personas. En el ejemplo que venimos desarrollando este nivel
supondría: la depresión de la madre y la consiguiente necesidad de una
mayor atención, da pie a que la abuela pueda hacerse cargo de algunas de
las funciones de la casa en un momento en el que, debido a su avanzada
edad corría el peligro de quedar aislada y con conciencia de inutilidad. A
su vez la madre, ha encontrado en ella una confidente. La depresión sirve
para que la madre pueda seguir estando disponible para su familia de
origen.

Si la intervención diseñada a partir de la hipótesis operativa de la familia


extensa fracasara, puede ensayarse otra que implicase a los allegados e
instituciones, y, en general, a lo conseguido socialmente por la manera en
que el grupo extenso y la familia entienden el síntoma. Si aún así la
intervención sigue fracasando, o bien las hipótesis operativas son
inservibles viéndose abocados los terapeutas a desarrollar nuevas
hipótesis en los tres niveles mencionados o bien
hay que asumir el fracaso. Pero ya no hay niveles más comprensivos
desde los que entender el síntoma.

2.3.2. CIRCULARIDAD

Por circularidad se entiende la habilidad del terapeuta para realizar


preguntas circulares. Se trata de indagar de qué modo ve un tercero una
relación diádica. Es decir, todo miembro de la familia será invitado a
decir cómo ve la relación entre los otros dos miembros.

Al proponer preguntas de tipo circular, además de obtener informaciones,


se alcanza simultáneamente el objetivo de introducir en la familia
"inputs", conexiones entre distintos hechos, permitiéndole adquirir una
nueva visión del problema.

De un lado partieron del postulado de que los patrones interaccionales en


las familias con transacción esquizofrénica, se caracterizan por los
esfuerzo para no definir la relación y por no notar o darse cuenta de las
diferencias, y de otro lado de la afirmación de Bateson de que una
información establece una diferencia. En consecuencia, lo básico en el
interrogatorio circular o circularidad, es que las preguntas enfoquen una
diferencia o definan una relación. Hay varias formas de hacer preguntas
circulares pero lo importante es que tanto en la pregunta, como en la
respuesta se involucre a más de un miembro de la familia. Las preguntas
son reforzadas por las prescripciones derivadas de ellas, de manera tal
que hace que toda la entrevista ser un ejemplo de circularidad. Estas
preguntas fueron posteriormente pulidas y desarrolladas por Boscolo y
Cecchin y otros autores com o Karl Tomm y Peggy Penn.

Ejemplos de preguntas circulares, adaptación de Stierlin y Weber.


1989, del libro Paradoja y Contraparadoja - Boscolo, Cecchin,
Palazzoli, Prata. 1982. pp. 278-279)

- Preguntas sobre rasgos distintivos: ante la aparición de un rasgo


distintivo en la descripción de la conducta se puede preguntar por su
opuesto; por ejemplo: “¿Qué es lo que le hace notar que X no está
desafiándole?”.
- Situar los rasgos “en movimiento”: se trata de situar los rasgos
individuales, percibidos como estables y permanentes, en movimiento;
por ejemplo: “¿Cómo tiene que comportarse X para que su padre
piense que es tonta?”.
- Contextualización: se trata de preguntas que pretenden mostrar que la
conducta es dependiente del contexto; por ejemplo: “¿En qué
situaciones se observa a conducta Y?”. “¿Quién está presente?”. Etc.
- Revelación de condicionamientos mutuos por medio de descripciones
dobles: estas preguntas se utilizan para revelar los condicionamientos
recursivos inherentes a la conducta. El objetivo es que todos los
participantes se definan como contribuyentes a la situación, de modo
que la división entre víctimas y opresores no pueda producirse; por
ejemplo: “X imagina que quieres que tu hermano se preocupe más por
ti, ¿qué harías?”-
- Introducción de la dimensión temporal en características percibidas
como estables: aportar una perspectiva temporal contribuye a
relativizar los hechos; por ejemplo: “¿Hasta cuando va X a posponer
la realización de sus propias metas?”
- Introducción de patrones diferenciales en la relación: estos pueden
referirse a diferencia en la relación entre el pasado y el presente,
diferencias en cantidad (más o menos) o en calidad (mejor o peor); por
ejemplo: “¿Quién puede hacer que X se lleve mejor (hable más) con
su hermana?”.
- Escalamientos: éstas son preguntas sobre diferencias cuantitativas en
actitudes o conductas; por ejemplo: “¿Quién es el que está más
preocupado por la enfermedad X?”.
- Preguntas triádicas: se trata de preguntar a una persona sobre la
relación existente entre otras dos. Estas preguntas facilitan la toma de
perspectivas sobre los patrones y procesos relacionales; por ejemplo:
“¿Cómo ve la relación entre su marido y su madre?”.
- Peticiones de acuerdo: se trata de preguntar a un miembro de la
familia si está de acuerdo o no con lo que otro ha dicho; de este modo
se obtiene también información acerca de la relación entre ambos; por
ejemplo: “¿Crees que X está más de acuerdo con la evaluación hecha
por tu padre o con la hecha con tu madre?”.
- Preguntas sobre cambios en las relaciones: con estas preguntas se
intenta poner en relación cambios en las relaciones con sucesos
específicos; por ejemplo: “¿Cómo afectó a las relaciones familiares el
hecho de que X se marchara de casa?”.
- Preguntas sobre las explicaciones familiares: se trata de preguntas
sobre los significados individuales y/o colectivos que funcionan en la
familia como explicación de los síntomas; por ejemplo: “¿Qué
explicación encuentra para que su padre desarrollara sus problemas
cardíacos exactamente cuando lo hizo?”.
- Preguntas sobre los valores individuales y familiares: aquí se hace
referencia alas diferencias y similitudes en relación con temas tales
como la moral, la política, etc.; por ejemplo: “¿Quién está más cerca
de compartir la idea de que hay que sacrificarse siempre por los
demás?”.
- Preguntas que enfaticen los recursos: son preguntas encaminadas a
mostrar que existen otros modos de conducta disponibles en la
situación; por ejemplo: “¿Cómo reaccionaría su padre si en el futuro
su madre dejara de ocultar su inteligencia?”.
- Preguntas hipotéticas: se utilizan para intentar ofrecer realidades
alternativas. Imaginar situaciones posibles, en el pasado o el futuro,
contribuye a poner las cosas en perspectiva; por ejemplo: “¿Qué
pasaría si en cinco años todo permanece tal como está?”
2.3.3. NEUTRALIDAD
Por neutralidad se entiende la capacidad del terapeuta de no tomar
partido por ninguno y de no preferir evaluación alguna. Cuanto mas
asimila el terapeuta la epistemología sistémica, más interesado está en
provocar realimentaciones y recoger informaciones, y menos en hacer
juicios moralistas de cualquier clase. El hecho de emitir un juicio
cualquiera, sea de aprobación o de desaprobación, implica, implícita e
inevitablemente, una alianza con alguna de las partes.
Es tan fundamental, que tiene que ver más con la eficacia de la terapia
que con permaneceré al margen, se busca evitar alianzas con miembros
de la familia, evitar juicios morales y de resistir las trampas y enredos
lineales. Se procura mantener un nivel distinto (metanivel) del de la
familia, el equipo de Milán pone especial cuidado en captar y neutralizar
lo antes posible cualquier tentativa de coalición, seducción o relación
privilegiada con nosotros realizada por algún miembro o subgrupo de la
familia. Se trata de adoptar diferentes posiciones más que no adoptar
ninguna. La técnica del interrogatorio circular ayuda porque le permite al
terapeuta pasar de una persona a otra en forma equivalente.
2.4. PROCESO TERAPÉUTICO
Consideraban que el proceso terapéutico empieza con la primera llamada
telefónica, poniendo atención a quién lo hace, el tono de voz y la forma
en que presenta la situación. Los datos obtenidos en la primera
comunicación por teléfono se transcriben en una ficha estándar, como la
que reproducimos a continuación:

Ficha telefónica
(Según Palazzoli, M.S., Boscolo L, Cecchin, G, Prata, G. Paradoja y
Contraparadoja, Paidós Ediciones Ibérica, Barcelona, España, 1982.)
Familia……………………………………………………………………
Derivado por………………………………………………………………
Dirección………………………………… fecha de la
llamada………………………
Nombre, edad, estudios, profesión del
padre……………………………………de la madre…………………. de
los hijos por orden de edad………………
Fecha del matrimonio……………………………………………………..
Otros convivientes eventuales y su grado de
parentesco…………………………
Problema…………………………………………………………………..
Nombre de quien llama……………………………………………………
Observaciones……………………………………………………………..
Información de quien deriva………………………………………………

Se pide que toda la familia esté presente en la primera sesión y luego se


pueden hacer citas con cada miembro o por subsistemas.
La familia era atendida por una pareja heterosexual de terapeutas (pues
consideraban las diferencias de género como muy importantes en la
percepción dela problemática y en el establecimiento de la alianza
terapéutica), y otra pareja heterosexual como coterapeutas detrás del
espejo de visión unidireccional (la pantalla de visión unilateral había
venido siendo utilizada por el grupo de Palo Alto con fines de
investigación. El equipo de Milán la incorporó a su trabajo con fines
terapéuticos). Estos roles eran intercambiados con las diferentes familias
intervenidas.
Los cuatro miembros planeaban (presesión) la entrevista formulando
hipótesis preliminares acerca del problema presentado por la familia; en
la segunda parte denominada la sesión, los terapeutas se interesaban no
sólo por los datos concretos sino también por la forma en que se
suministraban, con el fin de desentrañar el estilo interaccional de la
familia. En la tercera parte (intersesión) los terapeutas y observadores se
reunían aparte de la familia y discutían acerca de lo ocurrido en la sesión.
En la cuarta parte (conclusión o terminación), se reunían nuevamente con
la familia y le hacían un breve comentario y daban la prescripción, si se
trataba de una primera sesión se establecía además el contrato
terapéutico. En la quinta y última parte (postsesión) el equipo se reunía
nuevamente para discutir lo ocurrido en la fase anterior y redactaban un
acta de la sesión.
Como se ve este equipo ideó nuevas formas de hacer investigación
clínica, supervisar directamente, hacer coterapia y de alternar estos
últimos roles de manera tal que ayudara a mantener relaciones
igualitarias y colaborativas entre los miembros del equipo. Su idea era
desarrollar un pensamiento colectivo que les permitiera procesos de
autocorrección, autoreflexión y autoobservación.
2.5. TECNICAS DE INTERVENCION
2.5.1. PRESCRIPCION PARADOJICA
Con la aplicación de esta técnica se pretende conseguir dos objetivos
fundamentales: uno, suspender la sucesión sintomática, y el segundo
objetivo consiste en presentar una nueva percepción de por qué se
produce la manifestación a la vez que revela el juego familiar sin
connotarlo negativamente.
Con la prescripción paradójica se dispone la continuación de la secuencia
sintomática por alguna causa que habitualmente tiene una explicación. El
objetivo de conseguir que la familia o pareja se resista a la prescripción.
La aplicación de la paradoja tiene como finalidad conseguir que la
familia o pareja haga lo contrario de lo que supuestamente proyecta. Esto
se consigue provocando a la familia o pareja para que rete las sugerencias
del profesional hasta tal punto que le hace dar marcha atrás.
M. Selvini Palazzoli, S. Cirillo, m. Selvini y A. M. Sorrentino (1990)
definen la paradoja como “Todas aquellas intervenciones en que se
prescribe explícitamente el síntoma, o al menos se recurre a elogiarlo,
connotarlo positivamente, fomentarlo manifestar preocupación por el
hecho de que pueda desaparecer demasiado pronto, etc.” (Millán y
Serrano, 2002. p. 292)
2.5.2. CONNOTACION POSITIVA
Los terapeutas valoran los síntomas como un intento altruista de ayudar a
la familiar, ya sea uniéndola en torno al problema o distrayendo la
atención de otros problemas familiares.
Consiste en destacar como benéficos, TODOS los comportamientos tanto
del paciente como los de la familia relacionados con el síntoma. Es una
forma de reencuadrar, desculpabilizar a los miembros de la familiar y
facilitar el establecimiento de la alianza terapéutica y reencuadrar el
problema como lógico y significativo dentro del contexto de la familia.
El supuesto de la paradoja terapéutica o contraparadoja es que si un
terapeuta le ordenaba a una familia persistir en sus conductas actuales
(prescribir el síntoma), sus miembros no podrían oponerle otra resistencia
que renunciar a dichas conductas. En las maniobras con que trataban de
eludir la resistencia, se puede vislumbrar claramente la primitiva herencia
estratégica de este grupo.
Con esta técnica se pretende cambiar los modelos de atribución entre los
miembros de la familia o pareja para que aparezcan las causas del
síntoma como debidas a la resignación y al afecto del sujeto sintomático
por el resto de la familia. La connotación positiva se diferencia de la
redefinición que la primera justifica el síntoma por razones afecto y
renuncia, mientras que la redefinición trata de que la familia o pareja
perciba de forma diferente la manifestación del problema. Las familias
con miembros esquizofrénicos, con problemas de drogadicción, con
delincuentes y con problemas de alcohol necesitan en la intervención
familiar la utilización de esta técnica, puesto que tienen la autoestima
deteriorada debido a los constantes mensajes de culpabilidad que reciben.
La connotación positiva es una de las técnicas más utilizadas en la
intervención familiar de enfoque sistémico; con ella se connota
positivamente todas las conductas de la familia que pertenecen al
síntoma; es decir, la connotación positiva consiste en predominar el
aspecto apreciable de los comportamientos de todos los miembros de la
familia, y como consecuencia se percibe el síntoma como parte de la
familia o pareja y no como un comportamiento individualizado. (Millán
y Serrano, 2002. p. 284)
2.5.3. RITUALES TERAPÉUTICOS
Antes de hablar de ritos familiares, conviene subrayar que los rituales no
son patrimonio de los terapeutas, sino procedimientos propios de puebles
y familias que promueven el cambio individual, familiar y social.
Su carácter de guía y apoyo en las transiciones vitales entronca con el
enfoque del ciclo vital en terapia familiar, que concibe el síntoma con un
signo de que una familia o una comunidad tiene dificultades para
negociar una transición y no como una desviación o un problema
exclusivo de un miembro del grupo. (Góngora, Navarro, Beyebach,
1995, p. 77)
Un rito familiar comprende por un conjunto de actos y/o interacciones
simbólicas más o menos estructuradas que no se restringen únicamente a
la ceremonia de realización, sino que incluyen el proceso completo de
preparación, la experiencia de realización, sino que incluyen el proceso
completo de preparación, la experiencia misma de ejecución y la
reintegración posterior a la vida cotidiana (Roberts, 1991, citado por
Góngora, Navarro, Beyebach, 1995, p. 79).
Por otro lado, dos de las funciones más importantes de los rituales son las
siguientes:
1. La experiencia de vivir en grupos sociales cerrados determina la
tendencia de los pueblos a elaborar ritos que hagan predecible la
vida, proporcionando un sentido de pertenencia al grupo,
confirmando la estructura social y en causando la resolución de
posible problemas entre individuos o entre sectores sociales.
2. Transmisión de la cultura, valores y normas más perdurables no sólo
de los pueblos o naciones, sino también e las propias familias.
Por otro lado, Sánchez (2003) nos dice que es como una manera de reunir
a todos lo miembros de la familia con el fin de intensificar emociones,
socavar las viejas reglas no saludable (develar mitos y legados
familiares) e introducir nuevas formas de interacción, facilitar y sellar
transiciones. A través de los rituales se incorporan tareas estratégicas. El
ritual lo entienden como el ordenamiento de la conducta en el seno de la
familia para determinados días o momentos. Centraron su atención en
como eludir la resistencia.
Dentro de los rituales tenemos los siguientes:
1. Transición.

2. Curativos
3. Terapéuticos: ritos de aspectos psicológicos y anímicos, por ej.;
nacimiento de un niño discapacitado, el aborto, la separación por
hospitalización, prisión o guerra.
4. Continuidad: referente transiciones del ciclo vital familiar.

Por el momento nos detendremos en los rituales terapéuticos o familiares,


demostrando a continuación un cuadro de los ritos terapéuticos, según
Espina, A., Pumar, B., (1996) de su libro Terapia familiar sistémica:
teoría, clínica e investigación.
Ritos terapéuticos

Problemas Ritual

Anorexia Ayuno temporal completo

Duelo no resuelto* Despedida-carta contínua: carta de


(fallecimiento de uno de sus despedida de forma contínua dirigida
miembros, diferenciar luto al difunto, luego quemo la carta y
(externo) y duelo (interno), entierro
shock, negación, depresión,
culpa, miedo, agresión y Liberación de “símbolos clave”:
reintegración ) palazzoli
Combinación de los dos anteriores

Asuntos inconclusos con Tres cartas y posible envío de una


personas vivas*

Emancipación* Entrega de regalos


Variantes de los “ritos de iniciación”

Problemas de pareja Congelación de “símbolos claves”


Liberación de objetos símbolos del
conflicto
Prescripción paradójica de la
separación
Tarea ritualizada “días pares/días
impares”

Divorcio Afirmación de la pérdida de la


relación + Rituales de separación
paulatina
Nuevos rituales de continuidad

Familias reconstituidas Boda


Nuevos rituales de continuidad:
celebraciones, tradiciones y rutinas.
Mantenimiento de algún ritual de
continuidad, herencia del padre
ausente.

*Ritos más importantes dentro de los ritos familiares


Ahora, los ritos familiares, variará según el tiempo, pues los niños nunca
serán niños para siempre y necesitan pasar por diferentes procesos ya sea
como el paso de la niñez hacia la adolescencia, o como esta última hacia
la adultez temprana, o retirarse de casa por motivos de contrajo de
matrimonio, o tal vez el afronte del fallecimiento de un ser querido, todos
estos sucesos son adquiridos a través del tiempo por medio de reglas y
ritos que nos permitirán llevar una mejor convivencia en nuestra familia
(de origen) o en la que vamos a formar.
Los rituales se caracterizan por lo siguiente:
1. Pobre: caracterizado por la ausencia de celebraciones y tradiciones
familiares. En terapia rechazan completamente una rápida
incorporación de rituales, pero admiten gradualmente pequeños
rituales dentro de la sesión. Para conocer las experiencias rituales de
la familia y al mismo tiempo orientarla hacia pautas más deseables,
el terapeuta utiliza preguntas orientadoras, por ejemplo; ¿cuál fue el
último acontecimiento familiar que celebraron? ¿cómo lo celebran?
¿piensan que se reúnen más/menos cuando se celebra algo?
Posteriormente, el terapeuta intentará efectuar preguntas reflexivas
con objeto de inducir cambios: si reunieran con más frecuencia para
celebrar acontecimientos, ¿quién los disfrutaría más? ¿quién sería el
primero en sugerirlo?
2. Rígida: su vida se rige por un gran número de rituales familiares que
permanecen inalterados a lo largo del tiempo y que contienen muy
pocas partes abiertas. En estas familias, el terapeuta sopesa la
posibilidad de incluir más aspectos abiertos en algunas ceremonias
consolidadas en el sistema. Las pregunta orientadoras para solicitar
información sería: ¿celebran de la misma forma los cumpleaños de
distintas personas? ¿a quién le resulta más cómodo hacer las cosas
siempre del mismo modo? Más adelante, podría introducir preguntas
reflexivas como por ejemplo: si tuvieran que cambiar mínimamente
sus rutinas ¿qué harían? ¿quién sería el más dispuesto a aceptar el
cambio?
3. Sesgada: se distinguen por enfatizar en exceso las tradiciones de una
familia de origen, como suele suceder con los matrimonios mixtos en
el plano étnico o religioso que pueden sufrir dificultades durante los
rituales de celebración cuando se enfrentan al problema de sus
diferentes culturas. La labor del terapeuta consiste en ayudar a los
cónyuges a afirmar estas diferencias, incluyendo gradualmente
símbolos y valores provenientes de otros sectores de su patrimonio
hereditario. De esta forma, se respeta el bagaje cultural de cada
miembro de la pareja y al mismo tiempo se crean nuevos rituales que
constituyen un símbolo de la idiosincrasia de su nuevo sistema
familiar. Las preguntas orientadoras buscan información sobre:
¿dónde pasan las vacaciones si lo hacen con sus familias? ¿qué
tradiciones les han transmitido sus familiares de origen y para qué
acontecimientos? Por otro lado, las preguntas reflexivas apuntarían
cambios como: ¿de qué modo podrían incluir en sus rituales aspectos
de la otra familia de origen? ¿quién apoyaría esta actitud? ¿a quién le
molestaría más?
4. Carente de significado o vacíos: se reconocen con facilidad, siendo
su rasgo más peculiar que celebran los acontecimientos por
obligación, sin experimentar ninguna experiencia positiva. Como ya
mencionábamos al inicio del capítulo, esto sucede cuando los
rituales son poco flexibles para adaptarse a los cambios y su
ejecución convierte en algo negativo que puede aumentar las
tensiones individuales y familiares. Es importante que el terapeuta
encuentre un pequeño sector donde introducir significado, alterando
y cuidando el proceso de preparación del ritual mejor aceptado por
los miembros de la familia. Preguntas orientadoras adecuadas serían:
¿quién participa más/menos en las fiestas y celebraciones?, si no
celebraran estos acontecimientos ¿quién los echaría de menos? ¿qué
pensamientos y sentimientos experimenta cada uno cuando termina
la celebración? Las preguntas reflexivas se encaminan a sugerir:
¿qué se necesita cambiar en la planificación del acontecimiento para
que se volviera más significativo? ¿cuándo podrían hacerse estos
cambios?
5. Incompleta o con un proceso ritual interrumpido: debido a cambios o
crisis vitales repentinas, como mudanzas, muerte o enfermedad o
acontecimientos traumáticos en el contexto social como guerras y
migraciones, muchas familias no han podido experimenta el ritual
completo. En circunstancias así, el terapeuta puede comenzar con las
siguientes preguntas orientadoras: ¿cómo fue interrumpido el
proceso ritual? ¿a quién afectó más esta interrupción? Más delante
puede seguir con preguntas reflexivas similares: si los miembros de
su familia pudieran celebrar el ritual plenamente ¿de qué forma lo
harían ahora? Siempre y cuando que no pudieron realizarse en su
momento o se ejecutaron en circunstancias desfavorables.
2.5.4. PRESCRIPCION INVARIABLES/INVARIANTE

La terapia familiar propuesta por esta autora ha ido sufriendo


modificaciones con el tiempo. En loas años 70 seguía un modelo
sistémico basado en la utilización de contraparadojas que rompieran el
juego familiar disfuncional y llevaran a la familia a otro tipo de
interacción en el que no fueran necesarios los síntomas. Las
intervenciones terapéuticas (Selvini et al., 1975 citado por Bertrando,
Toffanetti. 2004. p. 252) incluían la “connotación positiva” del síntoma:
los terapeutas valoran los síntomas como un intento altruista de ayudar a
la familiar, ya sea uniéndola en torno al problema o distrayendo la
atención de otros problemas familiares. “las prescripciones paradójicas”,
en las que generalmente los terapeutas se ponen a favor del “no cambio”
resaltando los peligros que debería afrontar la familia si los síntomas
desaparecieran. El interés de Mara Selvini Palazzzoli se centra hora en el
pasado de la familia, en los patrones transmitidos de generación en
generación que crean síntomas fuertes y congruentes con la situación
familiar. Selvini Palazzoli no privilegia la emancipación del individuo:
trata no tanto de “salvar” al portador del problema, sino de corregir la
complejidad de la situación relacional, de tal manera que la totalidad del
sistema encuentre una coherencia que ya no necesite de los síntomas.
Insatisfechas con el enfoque paradojal, poco interesadas en la pura
técnica terapéutica. En esos tiempo vino una familia al que bautizaron
como la” Familia Marsi”, diciendo que los padres querían hacer evitar la
intrusión de las tres hijas en los problemas de los padres, ofreciéndoles
una inédita prescripción: respondan a sus hijas que todo lo que se hace
en terapia queda en secreto, luego harán comerán fuera de casa un par
de días dejando una nota a sus hijas “Cenamos afuera”, cuando
regresen, y sus hijas les pregunten dirán “eso es algo que sólo nos
compete a nosotros dos”, luego anotaran las reacciones de sus hijas
ante extraño comportamiento, lo traen acá en la próxima sesión y me
leerán lo anotado (Bertrando, Toffanetti. 2004. p. 253)
La “prescripción invariable”, manera drástica de ayudar a la familia a
crear límites, para lograr que los padres concedan a los hijos un espacio
privado, el medio ideal es el de obligarlos a tomárselos ellos mismos,
catalogada como un poderos medio no sólo para tratar a las familias, sino
también para entenderlas. La prescripción, de hecho, proporciona
también una constante contra la que cada miembro de la familia
reacciona de forma levemente diferente. Esto permite a las terapeutas
prestar atención a cada individuo y evaluar su contribución a lo que
empieza a ser definido como “juego familiar”. (Bertrando, Toffanetti.
2004. p. 252)
2.6. EL JUEGO COMO HERRAMIENTA (METAFORA DEL JUEGO)

Un concepto importante desarrollado por el equipo de Milán es el de


"JUEGO". Es por eso, que aquello que ha de diagnosticarse (lo enfermo),
es el "juego familiar".

Por la teoría general de los sistemas sabemos que cada sistema viviente
se caracteriza por dos funciones aparentemente contradictorias: la
tendencia homeostática y la capacidad de transformación, cuyo
interjuego mantiene el sistema en equilibrio, siempre provisorio, que
garantiza su evolución y su creatividad, sin las cuales no hay vida. En los
sistemas patológicos, en cambios, aparece la tendencia, cada vez más
rígida, a repetir compulsivamente las soluciones memorizadas al servicio
de la homeostasis. (Boscolo, Cecchin, Palazzoli, Prata, 1982. p. 14)

Si trazáramos una línea imaginaria, en un extremo podría estar la


"secuencia" y en el otro el "mito familiar". El "Juego familiar" ocuparía
un lugar intermedio entre ambos, aunque más próximo al mito.

La secuencia define una interacción cara a cara, fácilmente observable,


que se repite transcurrido un intervalo de tiempo relativamente corto, de
segundos a una hora. Las secuencias son encadenamiento de conductas
que se estereotipan, justamente la repetición está hablando de algún tipo
de regla por la que se rigen. Los mitos son reglas sistematizadas. Los
mitos son reglas en cuanto que se han sistematizado. El mito se percibe
como pensamiento, como el estilo dela familia de percibir la realidad y
percibiese y en este sentido funcionan como filtro. El mito contiene las
reglas de mayor grado de abstracción que dirigen el funcionamiento
familiar, por lo tanto, cualquier tipo de secuencia de rango inferior queda
subsumida dentro de ella. Las conductas, las rutinas familiares, tienen su
justificación última en el mito. La secuencia es lo más observable y el
mito es lo más inferido. Si la secuencia son conductas interactivas, el
mito lo componen reglas. Los mitos son reglas sistematizadas. Los mitos
son reglas en cuanto que se han sistematizado.

El juego familiar, se utiliza como una hipótesis operativa, es decir, como


un diagnóstico sobre el que basar una intervención.

Mara Selvini ha elaborado el concepto de 'Juego" más como una


metáfora que como un modelo teórico. Cuando recurre a la metáfora del
juego es para sugerir intuitivamente, mediante la expresión "JUEGO
FAMILIAR", aquello que sugieren las expresiones juego político, juego
financiero, juego de poderes, juego de equipo, etc. Se trataría, por tanto,
de un uso intuitivo e informal de la metáfora del juego, con la finalidad
de producir asociaciones, semejanzas y lenguajes aptos para encuadrar de
modo más inmediatamente inteligible los fenómenos que nos interesan.

En 1988 Selvini hace hincapié en el juego familiar describiendo varios


tipos de “juegos sucios” en los que la pareja implica a un hijo en su pelea
recurriendo a maniobras desleales y enmascaradas. Descubre tres tipos de
juegos: 1. Embrollado: el comportamiento sintomático aparece cando el
hijo se siente traicionado por el padre cercano. De ahí nacen los seis
estadios del juego psicótico en la familia.
a. Crisis en la pareja de cónyuges.
b. Involucramiento del hijo en el juego de la pareja.
c. Comportamiento inusitado en el juego de la pareja.
d. Cambio de posición del padre considerado como aliado.
e. Explosión de la psicosis.
f. Estrategias basadas en el síntoma.
(Según Selvini Palazzoli y otros, 1988, citado por Bertrando y
Toffanetti, 2004)

Así pues, la metáfora del juego resulta adecuada para integrar las "reglas"
generales del sistema con las "movidas" de los individuos. Facilita el
acceso a una visión que tiende a diluir la dicotomía individuo versus
sistema.

El término "Juego" genera asociaciones inmediatas con las ideas de


grupo, equipo, jugadores, posiciones, mando, soldado, ataque, defensa,
estrategias, tácticas, movidas, habilidad, alternación de turnos. Se tiene,
de este modo, la posibilidad de disponer de un lenguaje muy ligado a las
relaciones interpersonales en cuantos cambios de conducta. Palabras
como embrollo, instigación, amenaza, promesa, seducción, viraje,
cooperación, ganar, perder, son palabras muy ligadas a la necesidad de
describir vicisitudes interhumanas. Además, no se trata de palabras
pertenecientes a una jerga especializada, sino que son términos de fácil
comprensión para los propios pacientes ya que forman parte de su
patrimonio lingüístico.

El paciente identificado puede ser visto como el perdedor en una


situación de juego en la cual, siendo él mismo jugador, está buscando
confusamente con el síntoma, manifestar su propuesta y tratar de
recuperar las posiciones perdidas.

El estudio y la terapia de una familia parten de la elaboración de una


hipótesis sobre el tipo especial del juego en curso. Sobre la base de esa
hipótesis se orienta la entrevista para tratar de obtener toda la
información posible que permita verificarla o desmentirla.

Una hipótesis de juego relacionar pasa por la identificación de la


estrategia de cada unos de los actores: finalidades, pensamientos y
sentimientos en base a los cuales ellos organizan su accionar recíproco.

El terapeuta debe tener siempre conciencia de que algunos


"movimientos" de un miembro de la familia con respecto a él (ataques,
seducciones, insubordinaciones, etc.) deben ser vistos, por lo menos
preliminarmente, como dirigidos a provocar un efecto sobre uno de los
familiares presentes. Así, un miembro de la familia puede mostrarse
seductor hacia el terapeuta para dar celos a su cónyuge, o mostrarse
insubordinado con él sólo porque los demás se muestran obsequiosos.

Cuando el terapeuta decide interactuar con un miembro de la familia de


una forma totalmente opuesta a la que lo hace la organización familiar, el
objetivo de tal comportamiento es doble: por un lado, observar las
retroacciones de los distintos miembros ante tal comportamiento suyo;
por otro, desalojar a ese miembro de una posición que perpetúa el juego
disfuncional.

Un ejemplo de lo dicho, sería tratar con respeto y consideración a un


padre que ocupa una posición de persona incapaz en el juego de esa
familia.

El juego no se toma como el fiel reflejo de lo que está sucediendo en la


familia, se trata de una hipótesis, algo a no confundir con la realidad. Su
valor, en definitiva depende de que sea capaz de generar más
información y/o una intervención que produzca un cambio. Concebir el
problema familiar en términos de juego, no es algo dictado por la
necesidad de conocer qué sucede, sino por encontrar una forma operativo
de diseñar el cambio.

El síntoma es una configuración de relaciones y de reglas que se reiteran


sin una meta-regla que defina cómo han de cambiarse. El cambio se
produce cuando se halla dicha meta-regla: la terapia pone las condiciones
para que surja. El cambio, para que sea terapéutico, supone hallar una
meta-regla, que varíe la naturaleza del familiar. Naturalmente, se instaura
otro juego menos perjudicial o enteramente benéfico.

Prata (1990) afirma que la enfermedad mental no existe y que “los


síntomas aparecen cuando la familia se apasiona demasiado por sus
juegos” y uno de sus miembros sufre crueles reveses, no porque gane el
más fuerte, sino porque alguien, solapadamente, hace trampas con las
“apuestas”; los síntomas aparecerían como una forma de recuperar el
poder el perdedor. Esta autora recomienda utilizar la prescripción
invariable (el nuevo método) en los casos de perturbaciones relacionales
realmente graves, entre las que se encuentra la anorexia nerviosa, y
fijarse en los sistemas padres-abuelos, padres-hijos y el sistema fraterno.
(Bertrando y Toffanetti, 2004. p. 167)
Crozier y Friedberg (citado por Ripo-Millet, 2001, p. 128) elaboran el
concepto de juego propio de cualquier grupo humano a partir de los
postulados siguientes:
1. Los participantes en una organización (cualquier sistema humano, la
familiar entre ellos) son jugadores que utilizan estrategias basadas en
ganancias y pérdidas. El juego integra el comportamiento humano en
un marco concreto.
2. El análisis de tales estrategias (considerado como elaboración de
hipótesis que avanzan y se completan a mediad que ampliamos la
información), permiten descubrir el tipo de juego del grupo y de qué
forma éste condiciona su comportamiento.
3. Se juega ara ganar y cada persona se ve obligada a jugar una
determinada forma. Hay un equilibrio entre la libertad que el juego
ofrece y la coacción que imponen sus reglas. Las estrategias
modularán la forma de actuar a mi favor dentro del margen de
libertad que las reglas del juego permiten.
4. Lo que está en juego en el grupo familiar es el poder, entendido
como control de las relaciones.
5. Todos los miembros del grupo participan en el juego: nadie puede no
jugar.
6. En el sistema resultante de la suma de sistema familiar y sistema
interventor, el nuevo juego incluye a los inventores sociales e intenta
asimilarles.
7. El juego tiene reglas explícitas (normas) y reglas implícitas- la
estrategia de cada jugador consiste en “estirar” las reglas a sus favor
para poder ganar, que es el objetivo del juego.
8. Es bonito jugar si se gana.
Antes de intentar establecer una hipótesis global sobre el problema de la
familia, el interventor social deberá formularse las preguntas siguientes:
1. ¿A qué juego está “jugando” el grupo familiar?
2. ¿Qué juego propone la familia al interventor?
3. ¿Qué juego proponemos los interventores?
4. ¿Qué juego nos propone el derivante?
5. ¿Por qué viene quien viene en nombre de la familia?
6. ¿Por qué bien ahora?
7. ¿Para qué viene acompañado de tal persona?

Por último, cabe decir que los 'Juegos" no se dan únicamente en las
familias patológicas. Si el juego es un modo de representar una
organización interactiva que evoluciona con el tiempo, "no jugar es
imposible". Todo grupo con historia, y por consiguiente también la
familia, "no" puede "no" organizar su propia interacción.
En relación con el problema del origen de la patología Mara Selvini, al
definir el juego de las familias esquizofrénicas, se adhieren a la
afirmación de Bowen de que son necesarias tres generaciones para
producir un esquizofrénico.
2.7. DIVISION DE LOS DOS EQUIPOS: ESCUELA DE MILAN
(SELVINI - PRATA) – POST MILAN (CECCHIN - BOSCOLO) -
NUEVAS IDEAS A PARTIR DE LOS DOS ULTIMOS AUTORES
¡El equipo no ha muerto, se ha dividido en dos!; Selvini-Palazzoli y
Prata; Boscolo y Cecchin. Los primeros continúan trabajando sobre la
variable de la familia de acuerdo con las pautas terapéuticas de sus
principios básicos, también realizan investigaciones. El segundo equipo
desarrolló sus trabajos como consultores en diversos talleres alrededor
del mundo y a través de la docencia.

Selvini-Palazzoli trabaja con prescripciones variante, la cual incorporó en


sus investigaciones desde 1979; ésta consistía en que los padres de los
niños psicóticos se mantuvieran retirados de los hijos, por periodos más o
menos largos, sin que sus hijos supieran donde se encontraban,
regresando con ellos al termino del tratamiento. Esta fuerte intervención
terapéutica brindaba cambios en la estructura familiar, haciendo que cada
miembro aportara cambios inevitables. Su mayor aportación fue describir
el proceso psicótico de la familia: el hijo se involucra en una confusión
simétrica de violencia entre los padres y trata de hacer algo inusual, para
tratar de retar o desbalancear el poder del padre que parece ganar el
combate. El padre que pierde, parece no comprender el comportamiento
del hijo y, por tanto, se convierte en hostil hacia él y se pasa al lado del
ganador. Pero el hijo, en lugar de dejar esta conducta, continuara
actuando como incoherente y loco. La interacción de este proceso es
descrita por Selvini-Palazzoli en su libro family games (Selvini-Palazzoli,
Cirillo, Selvini y Sorrentino, 1990)

Boscolo y Cecchin, con el nombre de Milán asociados, iniciaron el curso


para preparar terapeutas familiares, con una duración de tres años, en el
centro matter de Milán, Italia, el año de 1977. Cuando el equipo se
separó, ellos continuaron su programa de enseñanza en diferentes lugares
del mundo, presentado sus trabajos, cursos de preparación y talleres.
Trabajaron con Helen Stielin’s, en Heidelberg; en Inglaterra, en la clínica
de Charles Burns en Birmingham; en el Ackerman Institute de Nueva
York; en la Universidad de Calgary, Canadá. Actualmente continúan
impartiendo cursos en ingles y algunos en italiano.

Es difícil sintetizar las aportaciones de Boscolo y Cecchin en el campo de


la enseñanza de la terapia familiar. Pero como refiere Keeney (1982), la
manera en que aplican la epistemología cibernética a traes de la
retroalimentación, es lo que define el contexto de sus acciones. Sus ideas
se confirman en el libro escrito con las colaboraciones de Lynn Hoffman
y Peggy Penn, titulado; Sistemic Family Therapy, donde los dos últimos
entrevistan a Boscolo y Cecchin. El libro muestra los principios de
Hipotetización, Circularidad y Neutralidad en acción.

Sergio Pirrotta ha realizado un interesante estudio comparativo de los


grupos; a base de observar el trabajo clínico de cada uno de estos,
concluye: “Boscolo y Cecchin se concentran en la enseñanza y la
epistemología donde sus intervenciones terapéuticas son vistas con el
propósito de introducir nuevas ideas y nuevos patrones de pensamiento, a
los miembros de la familia” (Pirrotta, 1984). La metáfora que describen
Boscolo y Cecchin, según Pirrota es la siguiente: el terapeuta es la
intersección entre dos sistemas, el equipo del terapeuta y la familia; la
mutua influencia entre ambos es vista como la portadora de los cambios
dentro y fuera del sistema.

El trabajo de la metáfora de Selvini-Palazzoli, se caracteriza por el


“debate o juegos”. El terapeuta tiene el poder para provocar que la
familia acepte las prescripciones. Si ésta no las acepta, la sesión termina,
con el fin de detener el juego rígido que mantiene la familia. El objetivo
del terapeuta será “interrumpir a la familia”, para que ésta invente un
juego menos rígido.
2.8. CUADROS COMPARATIVOS DE LAS DIFERENTES
ESCUELAS

Modelo Breve Modelo de la Modelo post- Modelo


Escuela de Milán Milán Constructivista

P: el objetivo es P: se deriva de las P: se deriva de las P: Escuela pragmática


solucionar el teorías de sistemas, teorías de sistemas de tradición
problema en el cibernética y cibernética y posmoderna, que parte
menor tiempo comunicación. comunicación. del hecho de que
posible (máximo Percibe al mundo Percibe al mundo existen percepciones
diez sesiones), como un sistema como un sistema de diferentes. Su meta es
concentrando la de patrones e patrones e resolver los problemas
atención en el información. información. de la familia y es ésta
problema Considera que el Considera que el quien debe luchar
principal actual y proceso mental proceso mental contra ellos. La
buscando cuál es requiere de requiere de cadenas observación del
el mínimo cadenas circulares circulares y no de terapeuta no es 100%
cambio necesario y no de causa- causa-efecto. objetiva. Realiza un
para dicha efecto. Valora el nivel gran énfasis en el
solución. social e individual. significado. La meta de
Su valoración la terapia es pasar de
empieza desde el comportamientos a
momento de la significados. Tiene una
llamada. connotación positiva y
analiza la
comunicación. No
etiqueta ni tiene
niveles.

PPA: toda la PPA: algunos de la PPA: toda la PPA: toda la familia


familia familia. familia, 1°sesion.

TEM: presente. TEM: presente. TEM: presente y futuro.

T: es oportuno, T: es afectivo, T: es afectivo, T: es respetuoso,


flexible, reactivo, neutral, oyente, amigo y
mediador, da comprensivo; comprensivo; consejero, no
tiempos, se utiliza paradojas y jerárquico, ni experto;
utiliza paradojas y
adapta a la preguntas no tiene una realidad
familia, no hay circulares, clarifica preguntas objetiva y actúa de
jerarquías. Puede la información, circulares, clarifica acuerdo a su
ser uno o más. connota la información, consciencia
positivamente, connota
hipotetiza y positivamente y
observa. Se trabaja observa con un
con un grupo de
grupo de
observadores
neutrales, tienen coterapeutas que
tiempo definidos intervienen cuando
de intervención. lo desean.

2.9. CITAS TECNICAS ILUSTRANDO UN CASO

Caso clínico

La familia Mendiolea llego a terapia debido a que la hija


menor, Sofía, de 24 años, había muerto en un accidente
hacia un año y medio. La conducta depresiva de la madre,
Inés, aumento a los dos meses de la muerte de su hija, y se
acompañaba de llanto constante e instintos destructivos
como no comer, verbalizaciones con la sublimación
asimilativa entre esta última y la madre. La queja de la
familia fue que Inés no aceptaba la muerte de Sofía y que
lloraba constantemente, conducta que estaba llevando al
resto de la familia a una angustia y depresión incontrolable,
en donde los miembros de la familia lloraban, pero cada uno
en su cuarto, por separado, siendo hasta el ultimo mes en
que toda la familia lloraba cuando interactuaban unos con
otros. Como consecuencia, no habían podido convivir en los
últimos dos meses, evadiéndose uno a otro para que no se
presentara el llanto.

Esta familia estaba compuesta por Julio, el padre, de 58 años,


ingeniero civil, gerente de una compañía propia de
construcción civil; Inés, de 57, química jubilada hacia 3 años;
Ana Laura de 26 años, sin estudios profesionales, quien vivía
también en esta casa. Sofía tenía 22 años cuando murió en el
accidente, y ejercía su profesión (física) cuando murió.

La primera llamada telefónica la realizo julio, quien a través


de referencias solicito la intervención de un especialista en
terapia familiar ya que, desde su punto de vista, la familia se
encontraba deprimida y se aumentaba la evasión de uno con
otro.
DDespués de esta primera entrevista telefónica, que duro
aproximadamente 40 minutos y de donde se obtuvo la información
suficiente para realizar una primera hipótesis, se planteo la siguiente:
“estrecha relación familiar con tendencia a fuerza centrípeta, los
miembros de la familia poseen poca tolerancia a la independencia
personal o al desprendimiento de sus hijos”. Si se analiza la estructura
familiar con el modelo circunflejo, se observará a una familia con una
cohesión muy alta (caóticamente amalgama). A continuación se
transcribe parte de la entrevista terapéutica.
Daniel (T): ¿Qué preocupación los trae a terapia conmigo? El terapeuta
aplica preguntas circulares de la temporalidad presente.
Julio: tenemos un problema que no podemos resolver.
Daniel (T): ¿Desde cuando tienen esta pena? El terapeuta amplia el foco
y hace una pregunta de interacción al pasado.
Julio: hace año y medio.
Daniel (T): ¿Quién me puede explicar cual es el problema? El terapeuta
plantea una pregunta para confirmar su hipótesis del problema.
Inés: el problema soy yo.
Daniel (T): ¿por qué dice que usted es el problema? Se hace una
pregunta explicativa referente al presente.
Inés: desde que murió mi hija Sofía
Daniel (T): ¿desde que murió su hija o se acentuó en ese momento? El
terapeuta plantea abiertamente la hipótesis de la estructura familiar y la
vierte a toda la familia, ya que ésta se fundamenta en la rigidez y en la
cohesión familiar, la que se precipito en el PI, con la muerte de Sofía,
que ha llorado toda la familia. Forma metafórica para comunicarse a
través del llanto de la madre.
Julio: no ha dejado de llorar y ahora nosotros tampoco estamos
aceptando la pérdida de mi hija. Se confirma la hipótesis de la rigidez o
fuerza centrípeta de la familia, donde no se permite ninguna
independencia y mucho menos la separación por muerte de algún
miembro de la familia.
Daniel (T): ¿Quienes de ustedes han aceptado o elaborado el duelo de
Sofía? El terapeuta realiza una pregunta de diferenciación en el sistema
familiar, para corroborar o descartar su hipótesis; estas preguntas de
diferenciación se realizan con el fin de explorar la rigidez y cohesión del
sistema familiar.
Octavio: actualmente ninguno. Octavio confirma la rigidez del sistema
familiar, la hipótesis se ratifica y el objetivo terapéutico será hacer ver,
en forma sistémica, la rigidez de la familia, tratar de bajarla a niveles
más funcionales y ayudar a disminuir la depresión de Inés a una
posición mas saludable.
Daniel (T): ¿Sofía era igual de unida a la familia que ustedes? El
terapeuta plantea una pregunta explicativa esperando que la respuesta
confirme aun más su hipótesis.
Octavio: no, yo creo que era la más independiente.
Daniel (T): ¿Qué hacia que te hace pensar que era la mas independiente?
Se hace otra pregunta explicativa, en tiempo pasado, para iniciar el
planteamiento o el movimiento del sistema familiar a una percepción de
retroalimentación de la cohesión familiar
Octavio: bueno, ella desde chica mostro mucha independencia, era a la
que más castigaban en la casa por su forma de pensar y de ser.
Daniel (T): ¿puedes ser más explicito y decirme como era esa
independencia que ella mostraba? El terapeuta, con esta pregunta
explicativa, trata de recopilar información del pasado sobre Sofía y la
rigidez del sistema familiar. Realizara la misma pregunta (circularidad y
neutralidad) con cada miembro de la familia. En forma sistémica, se
analizara el concepto de cohesión referido a la fuerzas centrípetas y
centrifugas del sistema familiar.
Octavio: ella (Sofía) era muy bonita y extrovertida, desde chica lo supo.
En secundaria tenia muchos amigos y amigas, ella sufría porque no podía
verlos ni llamarlos por teléfono; mi padre no le permitía tener amistades
de ninguna clase; mi madre la llevaba y la recogía de la universidad. La
hipótesis se confirma en un amalgamiento entre Inés y Sofía, quienes
formaron una interdependencia sometido/sometedor,
cohesión/independencia, sana/ insana, la que seguramente llego a ser
muy conflictiva y que después de la muerte de Sofía dejo a la madre sin
una parte de la dualidad, es decir la dejo sola, sin quien cuidar o vigilar
o proteger, además con un alto grado de incapacidad y de frustración.
Daniel (T): ¿nada más a ella (a Sofía) la sobreprotegía o también a los
demás hermanos? Se realiza esta pregunta de comparación y de
diferenciación para confirmar o descartar la hipótesis anterior de la
sobreprotección de Inés.
Ana Laura: yo creo que nada más a ella. Yo, como dejé de estudiar,
siempre estoy en casa y no tengo que salir para nada.
Daniel (T): ¿Por qué no sales para nada y por qué te sientes mejor en
casa? El terapeuta trata de reafirmar la primera hipótesis de la cohesión
familiar, que llega al grado de conducir a sus miembros a la resignación
y a la renuncia del crecimiento individual.
Ana Laura: no me quiero meter en problemas con mis padres, ni
conmigo.
Daniel (T): ¿por qué en problema? Creo que dejaste los estudios, ¿por
qué?
Ana Laura: no, estoy muy bien así. Confirma su posición de cohesión
en la familia. El terapeuta utiliza la neutralidad preguntando en tiempos
iguales a cada uno.
Daniel (T): julio ¿Qué opina al respecto? El terapeuta cuestiona
sistémicamente la rigidez y cohesión de Ana Laura, ahora a Julio, y hará
lo mismo a cada uno de los miembros de la familia, para obtener la
unión sistémica del problema.
Julio: Bueno, somos una familia muy unida y creo que esto nos ha
ayudado a sobrellevar la perdida de Sofía.
Daniel (T): ¿crees que esto les ha ayudado?¿en que forma? El terapeuta
realiza una pregunta explicativa respecto del planteamiento sistémico
del problema o de la hipótesis planteada por el terapeuta.
Octavio: nos mantiene más unidos en las dificultades.
Daniel (T): creo yo que siempre han estado muy unidos, ¿esta unión
nunca había causado problemas anteriormente? El terapeuta plantea
nuevamente la hipótesis de alta cohesión en el sistema familiar,
esperando que Octavio y los demás miembros de la familia corroboren
la hipótesis planteada en forma sistema.
Inés: al contrario, esta unión nos ha ayudado a sentirnos más seguros.
Inés confirma la hipótesis y se adelanta a Octavio en la respuesta.
Daniel (T): quisiera que Octavio me contestara esta pregunta. El
terapeuta ratifica la dirección de la pregunta hacia Octavio.
Octavio: yo diría que estamos más unidos y que esta unión nos da más
seguridad en todos los aspectos.
Daniel (T): esta unión te ha dado mucha seguridad dentro de la casa,
pero afuera de ella, ¿Cómo te sientes de seguro? El terapeuta plantea
una pregunta de explicación sobre la fuerza centrifuga de la familia, la
cual parece no estar balanceada con las fuerzas centrípetas que son más
fuertes y difíciles de alterar. El terapeuta pregunta ¿Por qué Octavio
vive en casa paterna con su esposa e hijo y no ha independizado para
formar un nuevo sistema familiar?
Octavio: ¿Por qué voy a vivir fuera de casa?, si aquí tengo todo lo que
necesito, seguridad, comodidad y cariño.
Daniel (T): ¿y tu esposa…? ¿Como se llama…? ¿También piensa lo
mismo que tú? El terapeuta amplía el foco sistémico ahora a la esposa
de Octavio, para verificar la hipótesis sistémica.
Octavio: no muy a gusto, pero creo que hasta ahora no necesitamos
independencia y menos con nuestro hijo tan pequeño. El terapeuta
confirma la posición del hijo parental en Octavio y su pertenencia al
subsistema parental, que lo involucra tanto a él como a la esposa e hijo.
La fuerza de la familia o del subsistema parental continúa ejerciendo la
fuerza centrípeta en los subsistemas fraternos.
Daniel (T): ¿y tú Claudia, también te sientes segura y protegida dentro
de casa? Sé que eres profesora, ¿Por qué no ejerces? El terapeuta amplía
el foco sistémico, la pregunta circula a cada integrante de la familia
sobre la cohesión de esta.
Claudia: si, me siento segura en casa, y no ejerzo porque en el último
trabajo que tuve me enferme de tanto trabajar. Tenia mucho trabajo,
también en casa, trabajaba toda la mañana y por la tarde y noche tenia
que preparar material para el otro día, revisar y calificar tareas, realmente
era muy desgastante y cansado.
Daniel (T): en tu casa ¿Qué haces, tienes alguna responsabilidad o
actividad? El terapeuta confirma la fuerza centrípeta, que al no estar en
equilibrio con la centrifuga, invalida y anula la actividad dejando a
Claudia en una posición status quo. Se ratifica la cohesión parental en el
subsistema fraterno y la posición de la familia en la que cualquier
movimiento que amenace romper esta fuerza centrípeta, provoca
angustia desmesurada, por ejemplo la muerte de Sofía que no se ha
podido elaborar o pensar por la rigidez de la estructura familiar.
III. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
- Bertrando, P., Toffanetti, D. Historia de la terapia familiar. Paidós Ediciones
Ibérica, España, 2004.
- Espina, A., Pumar, B., Terapia familiar sistèmica: teoría, clínica e
investigación. Ediciones Omagraf S.L. España, 1996
- Góngora, J., Navarro, J., Beyebach, M. Avances en terapia familiar sistémica
Paidós Ediciones Ibérica, España, 1995.
- Millán, M., Serrano, S. Fundación Española Cáritas. Psicología y familia, 1ª
edición. Cáritas españoles ediciones, España, 2002.
- Palazzoli, M.S., Boscolo L, Cecchin, G, Prata, G. Paradoja y
Contraparadoja, Paidós Ediciones Ibérica, Barcelona, España, 1982.

- Ripol-Millet, A. Familias, trabajo social y mediación. Paidós Ediciones


Ibérica, España, 2001.
- Sánchez, L. Aspectos históricos y enfoques de la terapia familiar. Programa
Editorial de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle,
Santiago de Cali, 2003.