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Realismo literario

El Realismo literario supuso una ruptura con el Romanticismo, tanto en los aspectos ideológicos
como en los formales. Los escritores dejaron de centrarse en sí mismos y pusieron su interés en la
sociedad, observando y describiendo objetivamente los problemas sociales, y para ello se valieron de
la novela. En cuanto a la expresión prefirieron un estilo más sencillo, sobrio y preciso, en el que
adquirió relevancia la reproducción del habla coloquial especialmente en los diálogos, es decir,
adoptando los niveles de lenguaje adecuados a los personajes, que representaban todos los estratos
sociales.

Se halla inscrito en un movimiento más amplio que afecta también a las artes plásticas, a la fotografía
(que surge con el siglo XIX), y a la filosofía (positivismo, darwinismo, marxismo, método experimental).
La estética del Realismo, fascinada por los avances de la ciencia, intenta hacer de la literatura un
documento que pueda servir de testimonio de la sociedad de su época. Por ello describe todo lo
cotidiano y prefiere los personajes comunes y corrientes, basados en individuos reales de los que
toma nota a través de cuadernos de observación, a los personajes extravagantes o insólitos típicos del
Romanticismo. Esta estética propugna a su vez una ética, una moral fundamentada en la objetividad y
el materialismo filosófico.

En cuanto a los procedimientos literarios del Realismo, son característicos el abuso de la descripción
detallada y minuciosa, con enumeraciones y sustantivos concretos; el uso del párrafo largo y complejo
provisto de abundante subordinación, la reproducción casi magnetofónica del habla popular, sin
idealizarla, y el uso de un estilo poco caracterizado, un lenguaje "invisible" que exprese personajes,
hechos y situaciones objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor.

Henry René Albert Guy de Maupassant

(Dieppe Francia, 5 de agosto de 1850 - París, 6 de julio de 1893) Novelista francés. A pesar de que
provenía de una familia de pequeños aristócratas librepensadores, recibió una educación religiosa; en
1868 provocó su expulsión del seminario, en el que había ingresado a los trece años, y al año siguiente
inició en París sus estudios de derecho, interrumpidos por la guerra franco-prusiana y que reemprendería
en 1871.

En 1879, su padre logró que ingresara en el ministerio de Instrucción Pública, que pronto abandonó para
dedicarse a la literatura, por consejo de su gran maestro y amigo G. Flaubert. Éste lo introdujo en el
círculo de escritores de la época, como Émile Zola, Iván Turgueniev, Edmond Goncourt y Henry James.

Su primer éxito, que apareció un mes antes de la muerte de Flaubert, fue el célebre cuento Bola de sebo,
recogido en el volumen colectivo Las noches de Medan (1880). El mismo año publicó su libro de poemas,
Versos. Afectado durante toda su vida de graves trastornos nerviosos, en 1892, tras un intento de
suicidio en Cannes, fue ingresado en el manicomio de París, donde murió, después de dieciocho meses
de agonía, de una parálisis general.

Maupassant es autor de una extensa obra entre cuentos y novelas, en general de corte naturalista. De ellas cabe
señalar: La casa Tellier (1881); Los cuentos de la tonta (1883); Al sol, Las hermanas Roudoli y La señorita Harriet
(1884); Cuentos del día y de la noche (1885); La orla (1887); las novelas Una vida (1883), Bel Ami (1885) y Pierre
y Jean (1888). Después de su muerte se publicaron varias colecciones de cuentos: La cama (1895); El padre Milton
(1899) y El vendedor (1900).