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EL USO DEL DOMOCAÑA

Desde que existe el mundo se han hecho una serie de conjeturas a cerca de la
habitabilidad, resistencia y eficiencia de las habitaciones, hechos suscitados como
consecuencias de movimientos telúricos de grandes magnitudes, que han dejado
serios daños en las edificaciones y agravados aún más cuando el resultados de
tales movimientos ha sido las diversas heridas, las pérdida de motricidad, la
desmembración, el estado de cuadra|pléjico o parapléjico y en ocasiones de pérdidas
humanas de los habitantes de las casas colapsadas.
Existe por parte de los estados una serie de recomendaciones, fundamentadas en al
ley donde se define que las casas y en general toda clase d edificaciones deben
cumplir con los requisitos de sismo resistencia, tal norma en el caso Colombiano la
ley 810, si bien su aplicación garantiza en gran parte que dichas obras puedan
soportar movimientos sísmicos de grado alto en la escala de Ritcher , tambien es
cierto que implica una demanda económica alta para quien va a pagar los gastos de
éstas construcciones, en las clases altas y medias es aplicable desde el punto de
vista económica, pero en las clases bajas es casi imposible por los altos costos del
acero, y del cemento ya arena bases del mortero.
Por ello es muy importante el tema de la conferencia sobre la construcciones que
tienen que ver con el uso de la caña brava, caña de Guayaquil o Guadua, y el
Carrizo.
Estos elementos tienen las características que son aplicables al medio, por su
producción, y su bajo costo.
El soporte técnico de los estudios efectuados sobre éstos elementos es máximo
veamos un resumen de ello. Hecho en la hermana República del Perú:
A fin de lograr una solución a ese problema se planteó el estudio de un techo de bajo
costo, usando recursos locales, de fácil proceso constructivo y sismorresistente. Se
optó por usar como material constructivo las cañas (carrizo, caña brava, caña de
guayaquil o bambú), gramíneas de fácil y rápido crecimiento, especialmente en las
orillas de las fuentes de agua y en las zonas tropicales; por sus excelentes
características de resistencia y por ser un material conocido y usado en el país por
familias de escasos recursos, especialmente en la fabricación de esteras. Se planteó
un techo fabricado con cañas, malla gallinero y un recubrimiento de mortero cemento
– arena o de barro.

Con relación al recurso


Las cañas son gramíneas crecen cerca de las fuentes de agua. Son abundantes en
regiones tropicales y subtropicales, templadas e inclusive a 4,000 m sobre el nivel del
mar, siempre y cuando las condiciones ecológicas sean apropiadas. Están distribuidas
en todos los continentes, con excepción de Europa.
Estudios realizados en reconocidas instituciones, tales como el Laboratorio Nacional
de Materiales de la Universidad de Costa Rica, la Facultad de Ingeniería de la
Universidad de Bogotá y el Centro de Investigación del Bambú y Madera de Bogotá, el
Deparment of Civil and Structural Engineering de la Universidad Politécnica de Hong
Kong, entre otros, sobre las características físicas y mecánicas del bambú y sus
aplicaciones en componentes constructivos, confirman las excelentes posibilidades
que tienen para su uso en la construcción.

Información recogida en el Laboratorio de Ensayo de Materiales de la Facultad de


Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima, Perú, donde se
llevan a cabo nuevos estudios y ensayos para determinar las propiedades físicas y
mecánicas de diversas especies de cañas de varias localidades del interior del país,
permitió conocer los siguientes resultados preliminares:

Resistencia a la compresión varía entre 226 a 748 k/cm2


Resistencia a la tracción varía entre 155 a 860 k/cm2
Resistencia al corte entre 75 a 146 k/cm2
Resistencia a la tracción por flexión entre 540 a 750 k/cm2

Estudios realizados en la Universidad Nacional Agraria de Lima, Peru mostraron


también que el alto contenido de fibra longitudinal de su parte exterior le da una alta
resistencia y elasticidad, pudiendo reemplazar al acero ventajosamente porque su
costo y bajo peso menores y porque su manipulación y uso es muy fácil. En ensayos
de tracción se ha constatado que tiras de cañas pueden soportar encima de 1000
k/cm2.
Las cañas desde épocas muy antiguas, se han utilizado especialmente la conocida
como bambú, en Asia, desde la India a la China y de Japón a Java. En América, ha
alcanzado notables avances en Colombia, Ecuador y Costa Rica, principalmente.
Estos países lo utilizan y aplican en políticas y programas de vivienda, pero
curiosamente ninguno en un techo con las características del domocaña. Por constituir
una alternativa ante materiales más costosos, más de un billón de personas habitan
en viviendas construidas con bambusas; en Bangladesh un 73% y en Guayaquil un
50% vive en este tipo de casas.
En el Perú, la caña brava y carrizo se usaron desde la época precolombina y después
durante el virreynato. En el museo de sitio de Chan Chan se aprecia el uso de la caña
en los muros de adobe, aunque no cumplía una función estructural sino para lograr el
alineamiento del muro. En los últimos estudios de grupo arquelógico Caral también se
ha encontrado vestigios del uso de cañas en los muros de sus construcciones.
En la época del virreinato, luego de sufrir las consecuencias de sismos severos, con
pérdida de vidas humanas y edificaciones, los españoles construyeron viviendas y
templos con adobe en el primer piso y quincha en el segundo piso, que hasta ahora
perduran.
En la sierra se usa sobre tijerales y correas de madera, como base para recibir la
cobertura, que puede ser teja cerámica, de microconcreto, planchas de asbesto
cemento o de zinc. En la costa, es el material para pobres, muy usado en sus
viviendas primarias, en láminas de estera o como quincha rústica en cerramientos o
en techos provisionales. Es usado también en los cercos o cubiertas de áreas libres
de las casas de playa de la gente adinerada o en estructuras y elementos decorativos
de restaurantes turísticos.
En la década del 70, la Facultad de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de
Ingeniería y el Instituto Nacional de Investigación y Normalización de la Vivienda,
ININVI, las utilizaron como refuerzo estructural, luego que los ensayos realizados
mostraron que por sus características físicas y mecánicas, contribuían a mejorar la
sismoresistencia de los muros de adobe. El ININVI propuso y desarrolló la tecnología
de la quincha prefabricada, con paneles conformados por bastidores de madera,
rellenados con cañas o carrizos trenzados o tiras de bambú.

El estudio se baso en:


La búsqueda de un techo de bajo costo, para las viviendas de las familias de escasos
recursos, planteó las condicionantes que se detallan a continuación:
- Seleccionar un material disponible, que no requiera complicados procesamientos
para su uso como componente constructivo.
- Definir una forma arquitectónica y estructural adecuada al material elegido.
- Diseñar un prototipo y desarrollar un proceso constructivo simple y racionalizado.
- Ensayar el comportamiento del prototipo ante las diferentes solicitaciones a las que
están exigidas las edificaciones destinadas a vivienda.
- Llevar a cabo un proyecto de aplicación experimental.

Para esto se requiere el material de las cañas, la información obtenida sobre el uso
de este material en diferentes elementos constructivos (muros y techos) y el
comportamiento de éstos ante sismos severos, mostraron que era un material que
respondía a las condicionantes planteadas y que, por lo tanto, su uso era una
alternativa válida para un techo liviano de bajo costo. Fue esa la principal razón por la
cual se decidió utilizar estas gramíneas para la propuesta del domocaña.
Las especies más utilizadas en el Perú son:
CARRIZO: Es flexible y hueco, con sección cilíndrica, presenta tabiques transversales,
distribuidos adecuadamente a lo largo del tallo, que son muy rígidos y le dan una
resistencia apreciable; por lo que tiene una buena durabilidad, en comparación con
otras gramíneas.
Su diámetro varía de ½” a 1.½” y su altura sobrepasa los 6 metros. Su color es
amarillo pardo o pardo claro.

Caña brava (gynesium sagitatum)


Es muy parecida al carrizo, se diferencia por su tallo carnoso, casi sólido; con hojas
fuertemente adheridas al tallo, conformando así un conjunto muy denso. Su color es
amarillo lustroso. Existe en las riberas de los ríos de la costa y en la ceja de selva.
Dura menos que el carrizo, pero adecuadamente preservada no tiene problemas.

Caña de guayaquil (guadua angustifolia)


Sus tallos son lisos y casi siempre huecos, con tabiques transversales muy
resistentes, espaciados a distancias más o menos iguales. Es flexible y con relación a
su peso es muy fuerte. Se la conoce como guadua, paca o bambú. Tiene un rápido
desarrollo, se le puede ver crecer, al día alcanza entre 40 cm a 80 cm, llegando a más
de 40 m de altura en menos de 2 meses. Para la construcción lo recomendable es
esperar de 3 a 4 años después de ser plantada.
Los prototipos construidos alcanzaron poder significativo a nivel económico, social y
sobre todo sismo resistente..

En conclusión, el techado con los domocaña presenta un comportamiento muy bueno


ante cargas de servicio y, probablemente, su respuesta también sea adecuada ante
cargas sísmicas, principalmente debido a su capacidad para incursionar en el intervalo
no lineal.

El 15 de Agosto de 2007 ocurrió un sismo en Ica que alcanzó casi los 9º en la escala
de Ritcher. Las ciudades de Pisco y Humay fueron muy afectadas, con una gran
destrucción, especialmente de las viviendas de adobe.

Fue una oportunidad para verificar el comportamiento de los domocaña construidos


ante la acción de los sismos. Con ese fin se visitó Moquegua y Humay, luego de
producidos los sismos. Se constató que las viviendas construidas con la tecnología
mejorada del adobe y techadas con los domocaña no presentaban ni el más leve
daño, a diferencia de las edificaciones de adobe vecinas que tenían rajaduras y
fisuras en los muros o estaban totalmente destruidas, en especial por no tener un
diafragma rígido que los amarre y por malos suelos.

Los resultados alcanzados en la investigación de los domocaña son muy satisfactorios


y confirman la hipótesis inicial:
La forma de cúpula permite reducir la altura de muros, sin causar sensación de
espacio reducido; da mayor estabilidad a los muros y reduce su costo. La forma del
domocaña no tiene nada que envidiar a otros techos conocidos como de “material
noble”. Fue muy bien recibida por las familias y sus vecinosm tanto en Moquegua
como en Humay.
Los ensayos realizados de cargas estáticas sobre los domocaña, con valores cinco
veces más altos que los que establece la norma y el comportamiento de los techos de
domocaña de Moquegua y Humay ante los sismos, muestran que estructuralmente el
techo funciona satisfactoriamente.
Los costos alcanzados para los modelos construidos están dentro de lo esperado; son
muy competitivos con relación a otro tipo de techos, por el uso de materiales locales,
los mínimos componentes que se requiere, por su bajo precio, por su facilidad de
construcción y porque requiere menor tiempo para su construcción.
Si se promueve la producción y el comercio de las cañas y su adquisición para
construcción de viviendas para familias de escasos recursos, los costos pueden ser
aún más competitivos.
Es también muy positiva la posibilidad de promover la formación de microempresarios,
constituyendo una fuente de trabajo importante; afirmación que se deriva del interés
manifestado por quienes participaron en las diferentes actividades del proyecto y por
los que apreciaron sus resultados, a nivel nacional e internacional.
Viviendas construidas con la tecnología mejorada del adobe y techadas con
domocañas tienen un buen comportamiento ante sismos severos.
En resumen, la calidad estructural y de habitabilidad del domocaña, su reducido costo
y la simplicidad de su construcción, hacen de éste una alternativa de solución
ventajosa para la construcción de viviendas de bajo costo, accesibles a familias de
escasos recursos e inclusive para otros niveles de familias.

IMPACTO ALCANZADO
Aún cuando no se ha desarrollado todavía una divulgación planificada, quienes han
estado ligados al desarrollo de la investigación o han tenido la oportunidad de conocer
su proceso y resultados, han demostrado especial interés por el domocaña; lo que
hace vislumbrar que puede tener un impacto importante como solución tecnológica
para viviendas de bajo costo. Esto permite afirmar que se puede contribuir a facilitar la
autoconstrucción que realiza la población y, además, se puede promover la formación
de micro empresas en comunidades rurales y en zonas marginales urbanas,
creándose así puestos de trabajo.

Por otro lado, se tuvo la oportunidad de presentar en talleres nacionales e


internacionales el proceso constructivo del domocaña, en el marco del Proyecto XIV.8
CASA PARTES. El impacto se manifestó de inmediato, despertando el interés de
todos los participantes.

Los principales usuarios directos son las familias que autoconstruyen sus viviendas,
en las zonas donde existe el recurso, tanto a nivel urbano marginal como a nivel rural.
También son usuarios las organizaciones no gubernamentales y los microempresarios
que trabajan en esos ámbitos, así como los organismos de cooperación nacional e
internacional.

El DOMOCAÑA también puede ser incorporado formalmente en los programas que


realizan los gobiernos locales y el gobierno central, porque sus características de
calidad y costo lo convierten en una solución tecnológica ventajosa.

En cuanto a la actividad privada, las consultorías y firmas industriales y contratistas,


cuyo quehacer está en el campo de la construcción, pueden usar el DOMOCAÑA
como una excelente alternativa de techo de bajo costo. Indirectamente se puede
promover el cultivo de las cañas, que tiene un fácil y rápido desarrollo, creándose así
una fuente más de trabajo para quienes deseen incursionar en su producción. Por otro
lado, el uso de la malla gallinero aumentará la venta de este material.

En nuestra patria hemos visto que en las zonas marginales construcciones hechas a
base de caña, recubiertas con cuadrado (greda, estiércol de caballo, agua ) llamadas
de bareque, y techo de teja de barro. Hecho suscitado en la necesidad de tener el
hombre una vivienda, y fácil de construir dado lo escarpado del terreno, el relieve
existente, lo difícil del transporte por no existir vías carreteables, y los bajo costos de
la caña y los otros elementos para este tipo de construcciones, además la greda la
consiguen en el mismo predio donde se va a efectuar la construcción. Los sismos que
han azotado al mundo han tocado las construcciones, pero éstas casas y las que ha
tratado la conferencia han quedado intactas, hecho aún más sobresaliente cuando
siendo la clase marginada, la más olvidada y la que menos atención le presta el
gobierno cuando existen catástrofes como los sismos, situación que con lleva a que
todo el estudio de los domocañas y las construcciones con materiales (caña brava,
carrizo y caña de Guayaquil) tenga un alto valor económico, social y político, por que
con poca inversión se logra mucha ganancia sobretodo en la seguridad de los
habitantes que no se compara con nada.

DAIRO FERNANDO PARRADO ROZO


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