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2.3 Paradigma Ecológico.

A diferencia del paradigma cognitivo, que se centra en los procesos internos de los
estudiantes, el paradigma ecológico-contextual plantea una visión de conjunto, no hay
divisiones ni partes y el conocimiento no se percibe como una verdad universal y absoluta
planteada por teorías o leyes, si no que el conocimiento se puede ir construyendo y
complementando a partir de los aportes que los alumnos puedan hacer dese su punto
devista, puesto que las realidades son diversas y el conocimiento se ve influenciado por
esta, perdiendo significación y coherencia en algunas, ganando en otras, o
complementándose, renovándose etc., lo cual le da un carácter más dinámico al
conocimiento.
Este paradigma toma en cuenta el rol que juega el contexto que rodea el PEA, cuáles son las
demandas, características socio-económicas y socio- cultural del entorno para poder
entender o dar significado a las conductas de los alumnos, así como también es necesario
saber cuáles son las expectativas, motivaciones del alumno y su contexto familiar las cuales
están influenciadas por el entorno, e influyen en la relación entre el comportamiento y el
entorno.
Esta situación requiere de un curriculum flexible y abierto, cuyo fin es adecuar las
finalidades educativas propuestas por el ministerio al entorno escolar, y característica del
grupo curso.
El carácter sociable del ser humano se resalta en este paradigma, puesto que la interacción
entre los estudiantes y estudiantes- profesor constituyen un aporte muy importante al
proceso educativo, ya sea tomando en cuenta el aprendizaje por imitación, en el cual se
postula que dentro de un grupo de personas, en este caso en un grupo de estudiantes,
siempre van a haber modelos a imitar por sus compañeros y de esta forma los estudiante
adquieren hábitos y conductas positivas, así como también aquellas conductas que son
negativas y castigadas.
Se resalta la interacción y colaboración entre compañeros lo que ejemplifica la Zona de
Desarrollo Próximo de Vigotsky, en la que se potencia la capacidad de aprendizaje con
ayuda de los pares o compañeros, además con esto se refuerzan valores, afectividad, trabajo
en grupo, promoviendo el desarrollo de competencias como: reflexión, crítica y toma de
decisiones en conjunto, compartiendo responsabilidades con el resto de los estudiantes y
profesor. Así se genera conciencia y respeto por el medio ambiente o contexto inmediato. El
alumno necesita interactuar y el rol del docente es generar, aplicar y dar espacios para que
dicha interacción se dé, pero con consecuencias productivas para los fines educacionales
que se han propuesto.
El aprendizaje tiene lugar en función de las necesidades y demandas que el entorno social
del alumno le formula de forma implícita a la institución educativa.

a) El paradigma Ecológico
Tiene su origen en 1869 con Haeckel y analiza la educación desde
principios ecológicos y de ecosistemas. Es un modelo integrador y ayuda a
comprender hechos pedagógicos y educativos partiendo del estudio de la
realidad cultural, las demandas del entorno y las respuestas de los
elementos de ella, así como las maneras de adaptación de los individuos al
contexto.
PARADIGMA ECOLOGICO CONTEXTUAL.- se describe a partir de los
estudios etnográficos, las demandas del entorno y las respuestas de
los actores y su adaptación. Facilita y apoya la asimilación y
conceptualización de los estímulos ambientales, como el profesor, los
padres, la escuela, la comunidad, se convierten en hechos
mediadores de la cultura contextualizada. El Currículo es flexible,
contextual y abierto, el enfoque del profesor es técnico-critico, es
decir gestor de procesos de interacción en el aula, crea expectativas
y genera un clima de confianza. El modelo de enseñanza está
centrado en la vida y el contexto socio-cultural y natural, con el fin
de favorecer el aprendizaje significativo a partir de la experiencia. El
proceso de enseñanza-aprendizaje no es solo situacional, sino
además personal y psico-social.
Un Paradigma puede dar lugar a varios modelos y cada modelo a
diferentes métodos, cada métodos a diferentes técnicas. Los
argumentos de los paradigmas citados son valiosos, pues el cognitivo
mas de orientar una nueva concepción del aprendizaje, se centra en
los procesos del pensamiento del maestro (como enseña) y del
alumno (como aprende) mientras que el ecológico contextual se
preocupa del entorno y de la vida en el aula y ambos pueden y deben
integrarse para lograr de alguna manera un cambio positivo en la
educación de nuestro país

El paradigma ecológico
La reorientación de las preocupaciones metodológicas a partir de la revisión de
sus procedimientos y logros, ha puesto en tela de juicio las tesis de Campbell y
Stanley sobre la prioridad de la validez interna frente a la validez externa.
Este planteamiento que ha girado en torno a las dos áreas fundamentales de
dificultad en el hacer experimental: los problemas con respecto al control y los
problemas con respecto a la generalidad (19), parece resolverse actualmente en una
decisión que juzga el control menos importante que la representatividad (20).
Este cambio sustantivo supone, como ya en alguna medida indicábamos, la necesidad
de reelaborar nuestros métodos habituales de trabajo en la búsqueda de
una mayor contrastabilidad de la tarea investigadora con la realidad circundante.
La reclusión en el laboratorio da paso, de este modo, a un tratamiento de los
problemas en el mundo «real» y que da oportunidad a una particular forma de
probar y expandir la utilidad de nuevos métodos y conceptos (21). La alternativa se
ha dado en llamar «paradigma ecológico».
El término «ecológico», aportación de la biología y acuñado por E. Haeckel en
1868 designa los estudios de las condiciones de existencia de los seres vivos y las
interacciones de todo tipo que existen entre estos seres y su medio, propiciando
una explicación a la dinámica de la vida en una concepción unitaria y sistemática
del medio ambiente. De acuerdo con lo cual, la validez ecológica se centrará en la
medida en que los hábitats o situaciones comparadas en un experimento son
representativas de la población de situaciones a las que el investigador desea generalizar
(22). La finalidad de su análisis será, pues, el estudio de las relaciones de
las distintas variables ambientales intervinicntcs junto con las características de los
grupos o contextos que se atribuyen a los sujetos por formar parte de ellos. La
característica esericial a estudiar reside en la presencia de distintas fuerzas condicionantes,
contextúales más propiamente, que exigen su consideración y definición.
La perspectiva ecológica aporta la ineludible necesidad de no decapitar un fenómeno
que, en su entidad más radical, ni ocurre ni puede ser comprendido al
margen de situaciones y contextos en los que «naturalmente» se desarrolla. Se trata,
diríamos, de ser consecuentes con la naturaleza del fenómeno (23) de conocer
más de cerca sus circunstancias.
Esto, por supuesto, no es fácil. Los ambientes son muy complejos, y los métodos
para estudiar las influencias ambientales son en última instancia del mismo orden
de complejidad (24). Por otra parte, nos movemos en un limitado campo de
disponibilidad de recursos conceptuales y empíricos. Existe una gran dependencia
con respecto a los instrumentos metodológicos así como también por el conocimiento
que tenemos acerca de los procesos humanos.

En el cambio paradigmático esto ha planteado una gran necesidad dentro de la


comunidad científica a la hora de señalarse los marcos de referencia viables para
poner en ejecución los hallazgos de las distintas disciplinas así como para evaluar
los avances de la investigación. Creemos que esto no permite concluir que el paradigma
ecológico haya experimentado una revolución, en términos de Kuhn, pero
sí ha surgido la necesidad de identificar un consenso de investigación: todos estamos
buscando un paradigma.
En el empeño destacaremos las distintas contribuciones que lo afectan: desde la
discusión epistemológica de Gibbs, J. C. (25), hasta la descripción de sus procesos
de investigación por Wilson, S. (26), pasando por los trabajos de Mishler, E. G.
(27) en torno a una detallada revisión del debate Paradigma Experimental-
Paradigma Ecológico, de Bronfenbrenner (28) en el campo sociológico, de Ncisscr
(1976) en las áreas de la psicología o de Tikunoff (29) en la definición de las variables
contextúales...
A nivel pedagógico las escasas realizaciones que se han llevado a cabo son buen
ejemplo del incipiente discurrir de esta alternativa paradigmática. Destacaríamos,
en esta perspectiva, las aportaciones de Barker (30) sobre la motivación; Dreeban
(31) en la discusión de las normas de clase; Jackson (32) y Sarason (33) en su análisis
de las distintas fuerzas y presiones en el aula; Lortie (34) en la discusión de roles;
Snow (35) en el estudio de los diseños..., o, en otro orden de cosas, los intentos
desde las denominadas Educación y Pedagogía Ambiental, Unesco (36), Colom
y Sureda (37). Todas ellas aproximaciones a un proyecto paradigmático que necesita
aún otras muchas realizaciones. Como señala Snow, R. E., (38), el estudio del
aprendizaje escolar requiere una adaptación de la metodología para que esté a la
altura de la complejidad de los estudiantes y de las situaciones en las escuelas.
Es decir, se hace necesario realizar investigaciones que se centren en problemas
concretos y específicos de la educación, tomando en consideración variables particulares
que actúan en las situaciones educativas (39)-