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no por mucho secretear ya nacen menos desviados

Que en gustos se rompen géneros y cada quien se rasca con sus uñas. Manuel Puig: Muy señor mío.

Tomemos por caso que se me ocurriera comenzar a mandar cartas de lector al diario local, usando una identidad ficticia. Hagámonos a la idea –el caso tomado lo amerita- de que el diario local es indulgente y decide publicar las cartas firmadas por una tal Doctora Rong. Si algo caracteriza a esta diplomada es su manera novedosa de ser una reaccionaria: Rong está dispuesta a reeditar la teoría de la determinación genética de la homosexualidad. Esto no es nada, en Cartas de Lectores se han leído cosas peores. Lo importante del caso empieza cuando tres lectores, posiblemente conocidos entre sí, inician una polémica escrita en la misma sección del vespertino. Estos tres lectores, vale decir, son una ínfima parte del grupo que –en privado- discute lo mismo. Entre los argumentos esgrimidos para desacreditar a la Doctora, uno de ellos bosqueja un árbol genealógico imaginario y en él dispone una hija homosexual dos generaciones después de una abuela de dudosa reputación. Importa decir que la Doctora en cuestión es, justamente, esa hija. La impugnación es un clásico que se llama ad hominem, y consiste en desacreditar al interlocutor por su persona en lugar de hacerlo por las ideas que sostiene. Ustedes podrán objetar que es una temática trillada (que en 1914 se estrenó Los invertidos por los Podestá) o una insoluble disputa científica; mientras yo podré replicarles que no se trata del tema sino de la manera de tratarlo. No contentos con esto, podrán contrariar hasta las últimas y preguntarme: “¿Con eso vas a hacer una novela tipo Puig?” No entendería por qué lo dicen, si por la Doctora Taube de El beso de la mujer araña, que en verdad era Manuel travestido; o si lo dicen porque Puig tenía la genialidad para componer ficción con voces cotidianas y hacer mejunjes con géneros discursivos. O porque Puig gustaba de ir contra la corriente como inteligente estrategia para contrastarse.1 Cualquiera fuese el caso, me quedaría holgada la comparación, por lo tanto no continuaré elucubrando, si nada más estoy buscando una forma de empezar este texto.
Según lo dijo el mismo Puig en 1990: “Pero estaba cansado, en el ’72, de oír hablar de las desventajas del papel de la mujer sometida. Digo: ¿Por qué?, si esto duró tantos siglos alguna ventaja debía tener. Entonces nunca hay que menospreciar las armas del enemigo. ¡Ojo! No hay que subvalorar. ¿Por qué no hacer una novela que tenga como protagonista a una mujer que defienda el rol de la mujer sometida? (...) La felicidad a través de la entrega total, del anularse ante el hombre superior.” GARCÍA RAMOS, Juan Manuel [coordinador] (1991): Manuel Puig. Madrid, Ediciones de Cultura Hispánica, p. 69.
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la Revolución del Frente de Liberación Homosexual o un ambiente clandestino que delatar describiéndolo. Volviendo a la idea del principio -porque siempre es bueno aparentar ser coherente-. Todos los textos elegidos comprometen a la homosexualidad masculina. ya no es la homofobia valerosa del macho convicto. y porque todo lo que diga puede ser usado en mi contra. con el resultado del conflicto en Cartas de Lectores podría hacer un escorzo de la homofobia santafesina. me temo. En esta nueva economía de la mirada en la que la representación de la identidad aparece como una forma de violencia.scielo. Una vez que el tema se instaló. y está tan difundido en la televisión. dice Sedgwick. parece que no tiene sentido exigir a cualquier precio la visibilidad de las minorías como condición de la emancipación.blogspot. o camuflado en otras presentaciones. aludir.com. dice Segdwick.br/pdf/cpa/n28/16. algo tan predecible como innecesario. un mero artículo de consumo”. cuesta encontrar un discurso claro sobre el cual consensuar o polemizar3. Entonces quiero hacer una Escribe Beatriz Preciado –teórica queer y militante europea. Irremediablemente –supongo.respondiendo a un cuestionario de Jesús Carrillo: “Está claro que se ha producido un giro con respecto al régimen de ocultamiento y secreto que caracterizaba las lógicas disciplinares del siglo XIX en las que se produjeron las identidades heterosexuales y homosexuales. en el blog Vanguardia queer: www. En este nuevo régimen de "hipervisibilidad" predomina. sino que nos encontramos en una situación más compleja en la que la política toma la forma. No soy crítico literario y no me gustaría que me traten así.Este texto donde quiero hacer un breve recorrido sobre algunas maneras de tratar. por tal motivo sabrán disculparme las demás formas de eroticidad o experimentación existencial que conoce nuestra especie humana. No tenemos en este momento la “cuestión peronista”. de la adecuación al texto de base o del respeto por los autores. "un ethos en el que formas de violencia que son hipervisibles son ofrecidas como espectáculo ejemplar en lugar de ser reservadas al dominio de lo velado o lo escandalosamente secreto".” Disponible en la web: http://www. ni de participar de las cuotas de representación.pdf [Con acceso durante febrero de 2008] 3 “La loca subversiva y revolucionaria devino en esto que hoy somos. Entre una serie abultada de diatribas contra los opresores (heterosexual) y los grupos de oposición institucionalizados (CHA / SIGLA. resultando el rechazo menos declarado. en la forma visible de continuar siendo marginales. asegura Ricardo Quiroga. Nobleza obliga. desde Mendoza. alejadas de la seria pretensión científica de la fidelidad al referente.vanguardiaqueer. por ejemplo) se trasluce que 2 . Ya no se trata de desvelar un conjunto de prácticas que han estado escondidas o naturalizadas. de una "batalla entre diferentes marcos de visibilidad". se sabrán luego las razones. hago la salvedad de que la mayoría de las cosas dichas pueden resultar fantasiosas. El problema. referir homosexualidades en alguna literatura argentina que no elegí al azar. pero se han fosilizado otros marcos de referencia con los cuales se aliaba y potenciaba en la literatura local. La filosofía de la tolerancia ha dado a luz muchos ventrílocuos.el problema tendría que declararse en algún linde con la oferta mediática de “modelos” escandalosos de homosexual.2 La sexualidad continúa siendo una imprescindible mediadora en la interpretación del otro.

no es el de nuestra literatura sino el de quienes la investigan y la enseñan. “El pudor de la historia”. en cuyos destinos más o menos iguales se entreviera la persecución. Prestar al alumno un libro “prohibido”. Suele suceder que los marginales escribamos historias de valientes y aprovechemos para autoexcluirnos. pero también de rimbombantes declaraciones homofóbicas y evasiones o –para ser contemporizador. como se considera a la dramaturgia. por ejemplo. a la vez marginal y central (. Época que es paradigma de la Revolución. Entre la literatura argentina que conozco.alusiones elusivas. que parece necesario resolver como clave de esta bóveda inviolable a la que se asemeja la sevicia del presente. un bosquejo del fondo sobre el cual los textos literarios seleccionados son una figura que contrasta con nitidez. Recién en 1974 la Asociación Psiquiátrica Americana aceptó que la homosexualidad no era una perturbación mental. 5 El concepto pertenece a Eve Kosofksy Segdwick. Beatriz Viterbo. como escribe Daniel Balderston4.retrospectiva para mostrar esa situación anterior a esta hipervisibilidad de las homosexualidades en los medios de comunicación. al escribir la obra teatral Los invertidos (1914).. pero sesenta años antes José González Castillo ya había enjuiciado el tema en Argentina. de artistas e intelectuales comprometidos con proyectos de cambio social. en las antologías y en las agendas partidarias durante los años sesenta y setenta. sin dejar de lado las fisuras.y emerge a ojos de “los de afuera” por medio de indicios. podría ponerse en esta obra de género literario menor. menos contada es la censura del tema en la crítica literaria.. Ensayos sobre homosexualidades latinoamericanas. Rosario. Está de moda y tiene patrocinio del régimen de turno mirar hacia esa época. La contestación a la carta de lector que planteé al comienzo. han modelado la identidad homosexual moderna. Recortada sobre un clima de ideas en el cual la decadencia y/o degeneración tienen talla de fantasma. la censura oficial y el descrédito social. 4 BALDERSTON. es el indicio para una sospecha. pueda cuajar una plataforma básica de solidaridad inter-marginales. podría dar cuenta de que reaccionarios los hay en todos los tiempos. . enorme cicatriz luminosa. contar las maneras cuidadas y aceptables de tratarlo. y la la facilidad para distinguirse del opresor dista de la dificultad para articular un discurso opositor que. las relaciones homosexuales se confinan en un ámbito que está a medias tanto de lo público como de lo privado -entre cófrades y amantes individuales.” A mi entender. pretendo arrinconarme lejos de las semblanzas de los héroes que escribieron historias con homosexualidades en Argentina. quien en su libro Entre hombres propuso que grandes textos literarios como El retrato de Dorian Gray y En busca del tiempo perdido -entre otros-. Sesgando el rastro. En sus palabras: “el deseo homoerótico se estructura por su estado a la vez privado y público. solapadamente. de cualquier manera. si hay que poner una cesura respecto de la homosexualidad como “secreto abierto”5.) como el “secreto abierto”. Y si no es censura lo hecho. Daniel (2004): El deseo. Antes que esto.

7 El anecdotario -incluso en Los invertidos también sucede. dato revelador de una necesaria consideración de la infancia para explicar la “fatalidad”. que propone José Ingenieros.” 6 . desigualdad natural y supervivencia del más apto7. La elección de las profesiones de los personajes es una ironía de arranque. La inclusión de datos del pasado personal de Flórez –el personaje protagónico-. apelando al conocido discurso de la herencia o la “sed eterna” del “juego de la sangre”. Fatalidad que -podemos saber gracias a la criada. Las ciencias sociales convienen estudiar al “vicio” (y taxonomizarlo) para intervenirlo quirúrgicamente. La doble vida de este “manflora” redobla la ironía al condenar en su informe pericial a un invertido involucrado en un drama pasional. Así es que se cumple la ley natural: sobrevive el más apto en la selección natural. El final de Los invertidos es un ejemplo más del “predecible final infeliz” que tienen las relaciones y personajes homosexuales en gran parte de la literatura occidental. casi como lo La denominación “invertidos” es utilizada por el mismo Freud. La “dulce extinción” de los marginales. Las ideas en boga de la época rondan alrededor de esto. y eso quizás contribuya al status del problema: buena parte de las cosas insolubles tienen varias formas de ser referidas. aunque no la mantuvo durante toda su obra escrita.en su caso también se verifica. y sobre todo de su infancia. El concepto “homosexual” no aparece nunca en la obra de González Castillo. Bom-Crioulo.determinación biológica es capaz de explicar unas cuantas cosas -hasta el destino de una nación o la criminalidad de un ser humano-. se pudo haber pensado como una de las más efectivas intervenciones. basta citar la propuesta de recambio del tríptico revolucionario francés libertad. Cuando la intelectualidad descollante discute el problema inmigratorio y la creación del ser nacional. es acertado que el personaje principal sea un Doctor. o al menos en las traducciones que conozco. también puede generar invertidos. igualdad y fraternidad por determinismo. Si el problema es la medicalización y la criminalización de la “inversión sexual”6. distantes de esa imagen de hombre valeroso que algunos intelectuales -como Ramos Mejía o Lugones. El personaje en cuestión es muy consentido por su madre desde pequeño.registra gran cantidad de invertidos suicidas. sin aclararse si psiquiatra o abogado. sobre este telón de fondo ironiza el dramaturgo. indica una visión arqueológica de la conducta del vicioso. reserva para Aleixo el mismo final trágico y trata análogamente una “naturaleza [que] puede más que la voluntad humana. el dramaturgo propone que aquello que los ingenieros sociales creen útil para construir la Nación Argentina (la escuela y el servicio militar obligatorio). hasta donde llegó el registro poético de Ingenieros.ven encarnado en el gaucho. por ese primo con “vicios malos” con que cuenta entre sus antecesores. novela brasilera de Adolfo Caminha editada en 1895.

por lo cual quedaba fuera buena parte de la población. fue criado por hermanas y tías. y las mismas adjetivaciones resultan apropiadas para caracterizar a las travestidas. 11 La mujer pasa por la esclava a quien el hombre interesado insta a tomar conciencia sobre su condición. En todo club hay socios activos y pasivos. asimismo una morfología. comités) es insoslayable. Las diferencias en la cofradía. una forma de vida. no pueden haber sido menos que transgresoras. una historia y una infancia. y las alusiones a la democracia cuando dos años antes del estreno se promulga la Ley Sáenz Peña (1912)10. son de otra índole. En su prosapia y en su infancia. reproduciendo su misma condición de subordinada al sexo opuesto11. FOUCAULT. Entre los excluidos se incluye también a las mujeres. sin ir más lejos. La realización del mismo es entre pares. realizado en el año 2000 sobre el libro homónimo de Fernando Vallejo. en una suerte de cofradía donde las diferencias sociales. por su agudeza: “La sodomía -la de los antiguos Derechos Civil y Canónicoera un tipo de actos prohibidos. además. que ocurre cuando la luz es propicia. “cuando llegada la noche”. y ella se deja convencer de su desdicha. I. Siglo XXI. radica el origen de la “sed eterna” que el invertido no elige. La misma dualidad prosigue siendo ya mayor. celosa y vulgar. 9 Una versión similar y más cercana de esto mismo puede verse en el film colombiano La virgen de los sicarios. el homosexual es ahora una especie. o “club”. entonces. El binomio marido/mujer es intercambiable por el de chongo/loca (aspecto reincidente en los textos. no por un deseo hombre-hombre sino por una voluntad de ser mujer. como veremos). A través de ella. Michel (2005. quienes no reprimieron su predilección por las muñecas. la caza del pichón o el duelo a muerte para reparar un agravio. Los invertidos. implícitamente denegadas. Los personajes están comandados por pasiones incontrolables.9 El paralelismo con las formas del asociacionismo político (clubes. El homosexual del siglo XIX ha llegado a ser un personaje: un pasado. quedan en suspenso. esa distinción básica configura las relaciones de encastre al interior de la asociación. El deseo está mediatizado por esa transformación. 1° ed.asumen Cito a Michel Foucault. la consideran sumisa. pero Castillo era militante anarquista. como la práctica de esgrima. en francés: 1976): Historia de la sexualidad.” Cf. 10 La Ley Sáenz Peña (voto universal y obligatorio) significa un importante paso en la ampliación regulada de la ciudadanía política en el Estado argentino. Es el “pecado democrático” cometido entre “compañeros del vicio”. Buenos Aires. sin dejar de existir. como reza el chiste. que muestra la relación entre la prostitución de jóvenes de clase baja y la modalidad grupal de disfrutar del servicio por parte de los hombres de buen pasar. no sin mojigaterías. 8 . con una anatomía indiscreta y quizás misteriosa fisiología (…) El sodomita era un relapso. Se nos muestra un travestismo que reverbera el imaginario social acerca de la mujer.está diciendo el psicoanálisis freudiano8. y aunque actualmente los roles sexuales se han diversificado. el autor no era más que su sujeto jurídico. Vol. Flórez. Los personajes que se travisten –o “mujeres falsificadas”. cuando se mezclan revistas de moda con indudables manifestaciones de virilidad. un carácter. Puede estar de más decirlo. las elites impusieron el derecho de voto para los adultos varones que fuesen libres (no esclavos).

¿Qué lugar le hubiera asignado Rojas al homosexual en su nacionalismo cultural y esencialista. danzar. “encantadora” y “culta”) es sugerente. 12 . Buenos Aires. Pero era chorro y no podía resistirse a carterear a sus admiradores. Antes de González Castillo la sexualidad intermasculina es un tema tratado en la literatura argentina. Y como mujer era lindísima. Entre ellos –y los que no se travisten también. entre coqueteos y franelas. Alberto: “La realidad del escenario.” En GONZÁLEZ CASTILLO. sueñan con París y no escatiman en decirlo (parecerse a las “grisettes”. como el juez en quien se inspira para componer a Flórez. los sodomitas de la obra. iban a conversar.se recuerdan su impostura. reeditando los argumentos clásicos para impugnar al homosexual. además. Puntosur. emperifollarse. que no tiene reparos a la hora de mostrar lugares tabúes e incluir a personajes de la época. diametralmente opuesto al espíritu bárbaro de rebelión americano? Todas las ironías reverberan por el anclaje realista de la obra. porque era una persona encantadora. El dramaturgo pone en escena lo que para algunos puede ser un escandaloso rumor. la mujer de su “amigo” Flórez). El uso del género masculino para referir a lo malo (“chorro”) y del femenino para la opuesto (“lindísima”. los afanaba.no puede ser menos que provocador. Continuando la escalada de ironías.cualidades que buena parte del público de la época habrá considerado adecuadas al rol cultural “femenino”: tocar el piano. José (1991): Los invertidos. flirtear en la “garconière”). Notas sobre la puesta en escena de Los invertidos. era muy culta. tomar Chartreuse. que abrevaba en la potencia indígena y celebraba la guerra como constructora de naciones? ¿Qué lugar le cabe en eso al flojo. por ejemplo. y abrirse camino quitando del medio al oponente (eso pasa. y a la Princesa de Borbón. entre diálogos se cuela información sobre las zonas de levante gay de ese Buenos Aires: la Plaza Mazzini y los kioscos de la calle Callao. Cuando la religión de Estado es la Patria -a cuatro años de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo. basta recordar En la sangre. difunde una ciudad oculta nada menos que con un elenco de renombre: la Compañía de Teatro Libre Podestá-Ballerini. pero para desacreditarse entre ellos mismos. Eso sí. afrancesado. Incluso tentaba a señores desde un coche y. Sobre esta última cuenta Alberto Ure que le dijera Tálice: “Yo he visto entrar a su habitación hasta ministros del Uruguay. conocida travesti de la época. Me permitiré dar un salto bastante arriesgado para llegar a los años sesenta. pero no se crea que como clientes. Comenzar por Los invertidos y pasar de buenas a primera a Correas y Lastra es una decisión que se puede justificar.”12 Además de la “casa de soltero” de Pérez. URE. cuando Pérez quiere ganarse a Clara.

si se considera que hace apología de alguno de los siguientes temas: a) Adulterio. y f) la Seguridad Nacional. es otro claro ejemplo. Los invertidos y La narración de la historia (1959). Asimismo. dice expresamente la ley de cinematografía nacional reglamentada en 1968. utilizan calificativos tales como renovación. La pertinencia del calificativo primaveral es porque -igual que la estación climática. Cf. las “anomalías” sexuales siempre quedan asociadas con la barbarie amenazante. Las mayor parte de las periodizaciones históricas referidas al campo cultural. refundación o deslizan la idea de un tiempo primaveral. de Manuel Gálvez (1922). las galerías de arte. es casi una primavera universitaria. entre otros méritos. y el tratamiento se hace de manera gay friendly. b) Aborto. como una abyección popular. son mojones entre los cuales la temática no desaparece. La modernización reformista en la universidad. Rosario. El fin de una época en la cual se censuraba pero no se legislaba sobre cultura. premios nacionales y organismos oficiales o con patrocinio empresarial destinados a promover arte y literatura. prostitución y perversiones sexuales.13 Este es el trasfondo de modernización cultural donde emerge la decisión de Oscar Massotta y Jorgue Lafforgue de publicar el cuento. El contexto en el cual aparece el cuento de Correas. Lo que ubica a estas obras elegidas en un plano aparte es que el homoerotismo vertebra la obra de manera completa (no es un episodio). sienta un precedente para narraciones posteriores: la imposibilidad 13 “Asegurar y conservar el estilo cristiano de vida”. proeza no implementada en todas las áreas de conocimiento ni de las formas más democráticas posibles. e) El deber de defender a la patria. En ella se deja sentada la posibilidad de PROHIBIR COMPLETAMENTE a un film. d) Delito. habida luego del derrocamiento del peronismo en 1955. Historia de arrabal. relativamente fuera de la universidad proliferan los grupos de teatro independiente. aunque con otras violencias. y el libertinaje / degeneración sexual. se aboca a la transformación de planes de estudio. es decir. 27/12/1968. c) Escenas lascivas. . como muestran los burócratas de Arlt. los cineclubes. describen este momento histórico como pasaje del arte moderno al contemporáneo. La Capital. editoriales y revistas culturales. publicado en el N° 14 la revista del Centro de Estudiantes de Filosofia y Letras de la UBA.de Eugenio Cambaceres (1887). sin violencia contra el homosexual. En este caso y en otros textos adyacentes a la obra de Castillo.no dura demasiado. Esta narración de la historia. permitió un espacio de experimentación que a poco de andar se da de frente con la dictadura de 1966 y su doble complejo de fantasmas: el peronismocomunismo. entonces. métodos de enseñanza y elencos de cátedra.

.. Las tramas argumentales funcionan a nivel alegórico con el desarrollo sociopolítico nacional. de que el peronismo sin Perón (proscripto) continúa. y esa pareciera ser la razón de esta relación efímera. Esa voluntad de encastre se refigura en el cuento de Correas y en La boca de la ballena.. cae en la cuenta de que muerto el perro no se acaba la rabia. En estos mundos prohibidos de la sexualidad clandestina los personajes se sienten más vivos. se concretan en lugares apropiados. de captar la representación del sujeto capaz de llevar adelante la transformación social. la relación intermasculina relaciona ocasionalmente dos mundos sociales diferentes. muerto el peón (su sueño de amor) el mismo día del derrocamiento de Perón.. contradictorio con la sujección al chongo “morocho”? Respecto del nene bien de La boca. -Modelo jerárquico: En ambas historias aparece el modelo jerárquico chongo/ loca. Ernesto es un “rarito” que lee Radiolandia y lo atraen los gángsters de las películas como arquetipos de virilidad. En La narración. ¿Podría verse en esta situación una ironía acerca del carácter de vanguardia que se autoatribuye la intelectualidad. en la novela de Lastra. -Territorialización del deseo: Los contactos entre ambos mundos -social y espacialmente diferenciados-. Avellaneda. En el cuento. se hace pasar por habitante del suburbio de la costa del río . Anoto algunas regularidades entre ambas: -Interclasismo: A la manera del vicio democrático en Los invertidos. distinto del modelo igualitario gay/gay. tal es así que presta su ropa al chongo (impermeable y sombrero) para fantasear con su película. Se sugiere que este estudiante de abogacía no está del todo cómodo con esta posición.de la alianza política y sexual entre las distintas clases sociales que encarnan los personajes. en La boca.. Ernesto es universitario y Juan Carlos un cabecita negra oriundo de Santa Fe. un ejemplar de familia antiperonista y católica con linaje aristocrático de la zona norte del gran Buenos Aires.para entablar relación con un “semejante”.el territorio de Sodoma. Una nueva generación de intelectuales y artistas. en el corto plazo. San Martín. Y están buscando nuevas formas de ligarse con los subalternos. novela de Héctor Lastra (1973). se deja poseer por . “los morochos” rondan Constitución. como sucede con la “casa de soltero” en Los invertidos. En ambas narraciones el deseo no se consuma en el hábitat del protagonista... el protagonista conoce al peón de aserradero por concurrir a un barrio marginal para hacer trabajo social. sino en otro espacio semi-privado..

cuando el peronismo vuelve a ser gobierno luego de una larga proscripción.. de San Isidro. -Relación imposible: Se recordará que Los invertidos termina según la “modalidad trágica”: Flórez se suicida. en La boca. pero en su caso son jóvenes burgueses contra un niño proletario. 14 . porque el estudiante falta a una cita con el lumpen ya que prefiere uno de su clase. porque la modernización posperonista evidentemente tiene sus umbrales para lo digerible. por pornográfico. Osvaldo Lamborghini recurre a un motivo similar (la violación). N° 10. antes que como una competencia por las masas robadas que la izquierda legítimamente cree representar.15 A Pellegrini lo denunció. o el hecho de que la perversión recaiga en el personaje del ex-obispo cuyo oficio era practicar abortos a las niñas bien. porque el mismo amigo en 1964 se niega a firmar el prólogo de la segunda novela –Asfalto-. Al no contar con la denuncia realizada en la parroquia. Cf. al morir el peón engañado por el aristócrata cuando derrocan a Perón. Cualquier aclaración sobre este punto ya sería escolar.. ni con las críticas debido a la prohibición. con un prólogo firmado por su amigo Mujica Lainez. Una lectura alegórica puede proponer ver en este episodio la culpa del intelectual de izquierda por no haber comprendido el fenómeno popular del peronismo. Atendiendo a la recepción de la obra. el relato “El niño proletario” en Segrebondi retrocede (1973). Al final las masas dan su lección -no olvidar que la novela es de 1973-. A este último le vale la prohibición de la novela. Correas se ve envuelto en un proceso judicial.. y no en los homosexuales donde siempre es más lógica.un linyera en un terreno baldío14. Este aval tal vez sea el secreto. vuelven a encontrarse otras regularidades. donde Pellegrini reincide con el tema y por la cual es condecorado en tiempos de Onganía. No somos nada”. el “gatopardismo” o “travestismo de clase” no surte efecto para concretar la alianza. como una instancia hacia la sociedad deseada. Año 2006. Córdoba. a Lastra una Liga de Madres de Familia. Por lo que atañe a estas dos últimas obras: en el cuento sucede una traición. 15 Revista “RECOVECOS X. Que la perversión haya recaído en él. Curioso es que en 1957 Renato Pellegrini publica una novela exitosa que también trataba la temática –Siranger-. aunque en última instancia impedida por la política. signada por el miedo y la desconfianza. entre otros. con una condena de tres meses de libertad en suspenso y doce años sin poder salir del país. un consejo asesor de literatos. no podemos saber si lo que hirió la sensibilidad de estas señoras fue la relación homosexual no concretada.

que se reveló algo fundamental de su deseo. y The Buenos Aires affair de antiperonista bajo el régimen de Cámpora. entre otros trabajos. con el de SIGAL. al punto que el encono se hizo personaje en su tercera novela -The Buenos Aires affair (1973)-. Bajo el imperio radical de la realidad. por si hubiese dudas. La conversación infinita. Mondadori.. Arte argentino de los años ’60. Leo no teme tanto que se lo considere un asesino como que se le reconozca homosexual. retoma el tópico y lo desplaza.Manuel Puig también tuvo sus encontronazos con los críticos. Porque un botón vale por muestra. por ejemplo..”18 En efecto. tal como lo hacen con él. Beatriz Viterbo. Silvia (2002): Intelectuales y poder en la Argentina. En 16 . 233/4. 18 KOHAN. Siglo XXI. traicionado por la censura”. concibe un plan delirante: matar a una mujer (Gladis). Por eso. Alejandro: “Manuel Puig.novela que algunos percibieron como insultante desde el punto de vista político. Alberto (2001): Manuel Puig. para que.19 Surge así un cuestionamiento de las relaciones Escribe Alberto Giordano acerca del personaje de Leo Druscovich.” GIORDANO. delante de otra (María Esther) a la que confesó parcialmente su anterior crimen cambiando la identidad sexual de la víctima. Rosario. Cuesta encontrar otra explicación al hecho de la censura de las obras de Puig. Claramente. Buenos Aires.” HERRERO-OLAIZOLA. dijo que era un Corín Tellado con más erotismo. El caso es que el crítico asesino de The Buenos Aires.una suerte de “efecto de clausura” temática. por la “trivialización” del discurso político de Valentín en manos de Molina. p. tal vez en respuesta al vilipendio que estos habían hecho de La traición de Rita Hayworth (1968) y Boquitas pintadas (1969). la Revolución llega a ejercer –en ciertos ámbitos. Martín Kohan es agudo cuando escribe: “La revolución no deja márgenes para jugar con las traslaciones de sentido. se sepa que él no mata (desea) hombres. En este otro fantasma del crítico reactivo se puede leer una representación de las fobias de algunos intelectuales serios ante las “mariconerías” de las primeras novelas de Puig. que narra incorporando materiales “degradados” y populares. el crítico de La Gaceta. Martín (2006): Museo de la Revolución. y con el artículo de Oscar Terán contenido en KATZENSTEIN. una de las manifestaciones más extremas de su paranoia (y de la ironía de Puig). hostiga a una artista que trabaja con restos y desechos que recoge en la basura. La década del sesenta. sino mujeres. 17 Puede confrontarse este planteo. tras el éxito de El beso de la mujer araña.16 La novela es censurada en Argentina y prohibida en España por su “erotismo” y “obscenidad”. 19 “El beso. lanzándose de nuevo por Seix Barral en 1977. que no sea la relación de proporción directa entre la radicalización política y el conservadurismo cultural de nuestros intelectuales desde mediados de los sesenta17.. Puig. Leo teme ser reconocido como homosexual. gesto peligroso de manos de alguien que ya había sido imputado como autor gay.. Inés [Editora] (2007): Escritos de vanguardia. los únicos sentidos posibles son los literales. ni lerdo ni perezoso. esta catástrofe en la que entiende –sin saberlo. el crítico: “Después de la violación y el supuesto crimen del joven rubio. Buenos Aires. Fundación Espigas. un tópico ineludible. este tipo de reacción se originó en el hecho de que Puig había sido tachado como autor gay desde su incursión en el mundo editorial. La recepción de las obras de Puig refleja los fantasmas que se sucedieron en nuestra historia política: La traición de Rita Hayworth es etiquetada como novela peronista bajo el régimen de Onganía. Buenos Aires.

sin metáforas.en el desfase entre la imagen pública que los personajes evocan y el mundo privado de ellos en la cárcel. Dieter [editor] (2006): Desde aceras opuestas. 21 Un estudio sucinto sobre el FLH puede encontrarse en BAZÁN. al que accedemos directamente a través del diálogo. Además.no es lo que el homosexual ES sino lo que PODRÍA SER.. acota un espacio (obligado) por donde circula el deseo. Madrid. Iberoamericana. Néstor (1997): Prosa plebeya: Ensayos 1980-1992. hay acá un notable cambio. La cárcel los acerca e iguala. entereza y valentía del militante. en tanto demuestra que el discurso político puede hablar de otras cosas además de sí mismo. Entre las alianzas conflictivas del FLH pueden comentarse su relación con Montoneros. lo cual es más importante. Al rasero de las obras anteriormente tratadas. La prostitución masculina en San Pablo. se encuentra el estudio realizado por uno de sus militantes. distinción que vincula los consumos culturales que el imaginario social asocia con cada situación. La diferencia primordial viene dada porque Molinas se reconoce homosexual y Valentín es un practicante aleatorio de actos homosexuales. con la Unión Femenina Argentina (UFA). Marea. p. con el Frente Antiimperialista. Tan extra-ordinario es este mundo que el pobre da de su comida al rico. que es capaz de articular sujetos tradicionalmente invisibles para él. que hace insoslayable a la novela en su contexto. Lo que le interesa a Puig –a decir de Balderston. dentro de él la diferencia social funciona como anécdota. porque la relación macho/loca no tiene correlaciones sociales explícitas20. Colihue. INGENSCHAY. Es imposible no relacionar esto con las peripecias del Frente de Liberación Homosexual.. Buenos Aires. cuya investidura está cercana a la piedad. 151. El problema está planteado –creo yo. 20 Sobre este punto puede consultarse el trabajo de Néstor Perlongher: El negocio del deseo. Osvaldo (2004): Historia de la homosexualidad en la Argentina. Literatura / cultura gay y lesbiana en Latinoamérica. Entre otras cosas. el Movimiento de Liberación . pone en tela de juicio los ideales del rol masculino de buena parte de la cultura de izquierda: la bravía. Sobrevuela en El beso. a la retribución. No quiero hacer exégesis del texto porque es mejor disfrutarlo. Buenos Aires. Y. en PERLONGHER. Al ser la cárcel un espacio social aislado (un micromundo). creado en los primeros años setenta21.dogmáticas entre ideología y estética. el encierro obliga a que dialoguen dos elementos que en la realidad externa están escindidos: el militante de izquierda y el homosexual. Todo esto sin abandonar el compromiso social del escritor. De tal modo se relaciona lo público y lo privado que logra dejar en suspenso prejuicios comunes sobre la homosexualidad. pero quiero plantear una lectura que deje entrever las discusiones de Puig con su contexto histórico. la convicción de que el cambio social propuesto por los militantes de izquierda no puede desentenderse de la liberación sexual.

para mi imaginación. aunque se propone -al interior de la cárcel. con un cartel en la puerta que advierte “Prohibido entrar”. Como una muestra de la interdependencia que existe entre el reconocimiento y la redistribución de bienes materiales y simbólicos. no obstante. tal vez. pero fuera de ella se juega por la causa de Valentín y eso le cuesta la vida (sí. La experiencia de vida de uno se hace inteligible al discurso del otro (puede “cerrarle”) en tanto confirman o niegan el mandato social que cada uno pone en juego sin advertirlo. buscando distanciarlas del modelo patriarcal sobre el cual han calcado su distribución de poder. Esa “cárcel” en la que vive cada uno (sea de una ideología política o de cualquier índole) es contraria a la posibilidad de intercambiar roles y “actuar” diferentes papeles. Molina traiciona al pasar por alcahuete dentro de la cárcel. 22 Considero que el chileno Pedro Lemebel tiene un planteo por momentos similar al de Perlongher. el espacio físico que les concede el PST en su sede (1974/5): una habitación minúscula. En ese acto valiente y leal.) para darse cuenta de que la concurrencia es mayoritariamente clara. Por esto es que el exhibicionismo en Perlongher es parte de un compromiso político22. y con la condición de mantener el secreto para que no se enteren los otros militantes de estas actividades “clandestinas”. Así plantea Puig la Revolución en las relaciones homoeróticas. es representativo de la consideración que se tiene de este grupo. lo que sabe sobre Valentín. Barcelona. Crónicas del sidario. no condice con el perfil de homosexual que militaba en el FLH (Sebreli.. p. Expectativas que forman parte de los mismos grupos de Feminista (MLF) y la Asociación de Mujeres Socialistas. Anabitarte. se presenta en la medida en que interactúan. Anagrama.” LEMEBEL. volviendo a la pregunta planteada en relación con las oposiciones exterior / interior superpuestas: -La traición: el homosexual oculta al interrogador -al exterior de la celda-.). rubia y viril. Pedro (2000): Loco afán. escribe: “Basta entrar en el bar Stonewall (. Perlongher. como en esas cantinas de las películas de vaqueros. niega la existencia de una “esencia”. . Esta condición “rara” para el mundo en que puede referenciarse cada uno. de un modo de ser inexorable. Molinas contradice las expectativas sociales que lo quieren flojo y traidor. siempre bajo llave. 71/2. quiero decir..como el informante de los planes de este preso político. Y si por casualidad hay algún negro a alguna loca latina. Retorno a la estrategia del punteo para hacer más clara la exposición. Unos diez años después Perlongher revisa este planteo.Molinas. también muere). Matamoro. Contra el modelo gay americano. no son dos rarezas que se enfrentan sino que devienen raros mientras conversan. la emancipación homosexual pasa por una fase de definición muy restringida de la identidad sexual. es para que no digan que son antidemocráticos. e igualmente Valentín tiene razonamientos que gran parte de sus correligionarios no hubieran aceptado demasiado. etc. en un contexto donde la masculinidad tiene más mercado en la nebulosa gay: mientras la emancipación de los heterosexuales pasa por la indiferenciación de los papeles masculino y femenino.

A contramano de esto último. Molina se muestra dulce. Hace la parte de la señora de Arregui. por ejemplo. no somos faloperos. Si caracteriza al perverso una incapacidad para establecer distinciones y una voluntad de transgredir la ley que las instituye. a los que preocupa que el marica se doblegue fácilmente y delate a sus compañeros. Cortarles el pelo en la calle o raparlos y dejarlos atados a los árboles con leyendas explicatorias y didácticas. Por ejemplo. que den caza a esos sujetos vestidos como mujeres. órgano de prensa de la ultraderecha peronista (la más cercana a Isabelita). se lamentan de que sus militantes fuesen encerrados en las cárceles junto con homosexuales. enamoradizo y respetuoso de las jerarquías y los roles familiares. la perversión de Molina es. una ironía (útil para mantener la intriga acerca de si es o no un agente encubierto del régimen que persigue a Valentín). cuando menos.” Citado en BAZÁN. Quede sobreentendido que la “derecha” es. Antes. Cit. bajo el título “Acabar con los homosexuales”: “A los que ya son proponemos que se los interne en campos de reeducación y trabajo. Osvaldo (2004): Op. la ideología burguesaconservadora asociaba las “otras sexualidades” con la cultura popular (incluyendo al peronismo). Como lo dijera Lemebel en su manifiesto poético leído en un acto de la izquierda chilena en 1986: “¿No cree usted / que solos en la sierra / algo se nos iba a ocurrir? / Aunque después me odie / por corromper su moral revolucionaria. para que de esa manera cumplan con dos objetivos: estar lejos de la ciudad y compensarle a la Nación trabajando por la pérdida de un hombre útil. que atiende el hogar (celda) y lo entretiene (cuenta películas) cuando él no estudia. Al interior de la celda. si no más homofóbica. en la “nueva izquierda” de los sesenta.izquierda. Sin voluntad de hacer maniqueísmo de poca monta. la considera como una lacra del capitalismo. P. florece cierta tendencia a entender la homosexualidad como una patología social propia de la burguesía decadente en el marco de la sociedad occidental capitalista. o que su “caderear” tiente a las fuerzas del orden23. En varias declaraciones del Ejército Revolucionario del Pueblo. hablando como mujeres. fuera de ahí Puig no da indicaciones de que esta elección se mantenga. esto se dice en El Caudillo. por su parte. También hay un cántico alusivo de Montoneros: “No somos putos. somos soldados de Evita y Montoneros”. en la privacidad. la izquierda. más desembozada. / ¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?” -La perversión: La justicia acusa a Molinas de abuso de menores. considerado. si bien Molinas en la privacidad de la celda y de la llamada telefónica asume una postura femenina. porque eso adultera la moral revolucionaria. 23 . (…) Tenemos que crear brigadas callejeras que salgan a recorrer los barrios de las ciudades. si la “derecha” (si es que todavía “derecha” e “izquierda” describen algo) consideró la homosexualidad como una degeneración biológica –como se vió a propósito de Los invertidos-. servicial. para el público es un pervertido. 365. ahora.

sobre la que muy pocos se explayan. En este juego de “abajo” y “arriba” (. La importancia dada al beso en la novela desacredita esta presunción.. Cit. El beso. Otra vez. etcétera. no es de las obras por las que hay que voltear cielo y tierra para conseguirlas. -La toma de conciencia: El “texto de abajo” –como se llama a las notas al pie de la novela. los tópicos se repiten con una notable ausencia: la escritura tipo cinematográfica. con el erotismo violento. que es el pensamiento de avanzada de los movimientos militantes.. promueve una re-subjetivación al contradecir prejuicios arraigados. El escritor sabía bien que es 24 BALDERSTON (2004): Op.”24 Con esta “metáfora de lo que pienso sobre la homosexualidad”. como dice el autor de su mujer araña. si es kitsch o es camp.) hay una inversión de papeles: si el macho (arriba. la metodología de trabajo. en cambio. de estos modos. El beso pone en crisis la idea de sexualidad intermasculina como instancia de castigo y/o de producción de dolor. Y al mismo tiempo que conquista la visibilidad. ya que incluso las editoriales de cuño más conservador la editaron. 109. entonces. se tiende a vincular necesariamente al perverso con prácticas agresivas. por su parte. P. donde la Manuela muere a golpes luego de ser besada por el chongo.Además. logra hacer visible una problemática. se produce el desfase entre el imaginario social y la privacidad. antisociales. no porque se trate de un tema inédito sino por el éxito de mercado y las adaptaciones a cine y teatro que surgieron después. La crítica (académica y periodística) se ha ocupado. tal como ocurre en El lugar sin límites de José Donoso. de “aligerarla”. al mismo tiempo que desdibuja la instancia fálica que dictamina los roles de activo / pasivo como poses estancas. tiene la solución para ese problema interno de la celda? Escribe Balderston: “Las ideas de Taube/Altman sobre la revolución sexual y la perversión polimorfa posibilitan el acercamiento de Molina y Arregui y su cambio de papeles a lo largo de la novela: la lectura de los “textos de abajo” permite los cambios “arriba”. todo igual de importante como su manera de entender la homosexualidad. ¿El exterior.puede considerarse exterior al “texto de arriba” –o principal-: adelanta pero también tiene la clave que le falta al pensamiento germinal de Valentín. . Puig.. De todas las que he leído. “lector cómplice”) sujeta a la hembra (abajo. “lector hembra”). La acción de besar desvincula al erotismo del patrón de la genitalidad. utiliza las notas e inventa la autoridad de la Doctora Taube para desestabilizar este esquema..

La viabilidad política del rótulo “literatura gay”. y 3Decir que eso "no debe" hacerse. en este sentido. es una invención de la mente reaccionaria. Si el sexo no fuera considerado trascendental y moralmente significativo. lo innombrable y lo ilícito. P. acalora los debates: ¿Quieren los autores ser considerados bajo el rótulo? 25 . literatura y medios de comunicación en América Latina. Foucault nos dejó dicho que la prohibición opera de tres maneras: 1.Impedir que eso sea nombrado. Buenos Aires.mejor no hablar de ciertas cosas. puede que la homosexualidad no exista. ¿Cuánto de esto hace usted.Negar que algo existe. No se vive en paz con alguien que se desconoce. que lee esta revista de cultura? SERGIO PERALTA. porque es igual de represiva que la ignorancia. hay personas que practican actos homosexuales. y no hablo de tolerancia. sería tomado a la ligera y las auténticas necesidades sexuales serían la parte superficial de cada uno. Ediciones UNL Citado en BALDERSTON. José (2005): Sexualidades en disputa. Pero la crítica.” 25 De hecho. las antologías literarias26 o los planes de estudio escolares no pueden negar. Homosexualidades. La homosexualidad no existe.77/8 26 Cabe preguntarse por qué las antologías donde se problematiza la sexualidad intermasculina. Los homosexuales no existen. La identidad no debería definirse por la actividad sexual. Libros del Rojas. porque las actividades sexuales deberían ser consideradas como no significativas. hablo de asumirnos practicantes o respetuosos de lo diverso. 2. al menos. de lo inexistente. que su existencia es un problema. y se resistió a autodefinirse como gay cuando en 1982 los grupos activistas brasileros lo presionaban a declararse. Es por esto que no creo que la creación de una identidad gay sea algo correcto. Santa Fe. La prohibición se ejerce en la continuidad de las tres "íes". interfemenina o del transgénero tienen que editarse separadas del resto de la literatura. Daniel y QUIROGA. En una entrevista dada a un periodista puertorriqueño explica las razones y deja en claro que una obra no puede dejar de leerse a la luz de una vida: “Pienso que los roles sexuales en general son producto de presiones sociales y no el producto de una real necesidad humana. febrero 2008 Publicado en La Ventana N° 11. pero este acto banal de sus vidas no debería estatuir su identidad. La consecuencia del actual estado de cosas es la represión y adulteración de los impulsos sexuales.