Vous êtes sur la page 1sur 19

TRANQUILA TRAGALEGUAS La tortuga cabezota - de Michael Ende Una hermosa mañana se encontraba la tortuga Tranquila Tragaleguas ente su pequeña

y agradable madriguera tomando el sol y comiendo sosegadamente una hoja de llantén. Por encima de ella, en las ramas de un vetusto olivo, estaba la paloma Sulaica Silvestre, que lustraba su brillante plumaje. En esto llegó volando el palomo Sebulón Silvestre, hizo varias reverencias y

Va a ser la fiesta más hermosa que jamás haya habido. así que nosotros también. ¿es que estamos invitados? -No te preocupes.exclamó: -¡Oh!. mi dueño y señor -zureó la paloma-. viejos y jóvenes. están invitados. va a celebrar su boda. mojados y secos. ¿te has enterado ya? El Gran Sultán de todos los animales. y la fiesta es ya pronto. Sulaica. grandes y pequeños. gordos y delgados. alegría de mi corazón. Leo Vigésimo-Octavo. estrella de mi vida -le contestó Sebulón Silvestre volviendo a hacer varias reverencias-. -¡Oh!. Así que vayámonos juntos volando a su guarida. luz de mis ojos. todos los animales. Sulaica asintió y las dos palomas se . pues el camino hasta la guarida del león es muy largo. Pero tenemos que darnos prisa.

pero sin parar. Apenas se había levantado el sol se puso en marcha. gordos y delgados. "Si todos los animales. viejos y jóvenes. Tranquila Tragaleguas. se sumió en una meditación tan profunda que incluso se le olvidó terminar de desayunar. mojados y secos. "entonces yo también lo estaré. ¿por qué no voy a ir yo también a la fiesta más hermosa que jamás haya habido? " Después de pasarse el día entero y toda la noche siguiente dándole vueltas. grandes y pequeños. se dijo a sí misma.alejaron volando. paso a paso. su decisión estaba tomada. despacito. que lo había oído todo. . están invitados a la boda". sí. Así que.

Tranquila Tragaleguas! -exclamó la araña-. ha invitado a su boda a todos los animales. . Allí vivía la araña Fátima Fabricatelas en el centro de su magnífica tela.Cuando ya llevaba vagabundeando así casi todo el día. si puede saberse? -Buenas tardes. Como sabes. ¿a dónde vas tan aprisa. -¡Eh. Leo Vigésimo-Octavo. nuestro Gran Sultán. y se detuvo a tomar aliento-. pasó junto a una zarza. Fátima Fabricatelas cruzó sus largas patas delanteras sobre su cabeza y comenzó a soltar tales risitas que toda su telaraña comenzó a temblar sensiblemente. Fátima Fabricatelas contestó la tortuga. Y por eso voy yo también allá.

-¡No hay peor sordo que el que no quiere . ¿cómo quieres llegar jamás allá? -Paso a paso -dijo Tranquila. Tranquila -pudo balbucir al fin-. -¡Tranquila! -le dijo la araña compasivamente-.... ¡Sé razonable! ¡Déjalo y vete a casa! -Lo siento. la más lenta de los lentos. pero no puede ser -le contestó amablemente la tortuga-. mi decisión está tomada. sino también el doble de ellas que tú. -¿Y te has parado a pensar -exclamó Fátima Fabricatelas. ¡Tranquila Tragaleguas! Incluso para mí sería el camino demasiado largo y yo no sólo tengo patas más ligeras.que la boda será ya dentro de catorce días? Tranquila miró llena de confianza sus cortas y robustas patitas y contestó: -Ya llegaré a tiempo.-¡Oh!. tú.

que si no al final llegarás incluso demasiado pronto. . -¡Buenos días! -dijo Tranquila amablemente. a tejer en su tela. La araña soltó una risita maliciosa y murmuró: -No vayas a correr demasiado. enfadada. Fátima Fabricatelas. Y con eso se echó a andar lenta y pesadamente. bajo el sol y las estrellas. Al pasar un día junto a una pequeña laguna hizo un alto para beber. Sobre una hoja de hiedra se encontraba el caracol Bassam Baboso. así que adiós. -Es verdad -respondió Tranquila-.oír! -dijo la araña y comenzó. por páramos y arboledas. que examinó a la tortuga con ojos desorbitados. Pero Tranquila Tragaleguas siguió caminando por campos y pedregueras.

. -¡Cielos! -balbució muy despacito-.Transcurrió un buen rato hasta que el caracol se rehizo y pudo contestarle. -Voy a la boda de nuestro Gran Sultán.! -y se enredó sin remedio en su difícil explicación. al menos ..! ¡Aquínoahíaaláamíacánonorteallíallítúallí. qué horror! Si has ido en una dirección completamente equivocada! Se puso a señalar con sus tentáculos confusamente a su alrededor: -¡Allínoalládeallíoseaaquí.. Esta vez transcurrió aún más tiempo hasta que Bassam pudo reorganizar sus viscosos pensamientos y consiguió balbucear con gran esfuerzo: -¡Caracoles. -No importa -dijo Tranquila-. ¡tú sí que corres! Le da a uno vueltas la cabeza sólo de mirarte. Leo Vigésimo-Octavo -le explicó Tranquila..

ahora ya lo sé. -¡Jamás! -sollozó el caracol. Justo al revés tendrías que haber ido. -Pero si la fiesta es ya pasado mañana exclamó lloroso el caracol. ¡Jamás de los jamases! Bueno. -Muchas gracias por la indicación -le contestó Tranquila. debo ir? El caracol estaba tan liado que se coló en su casa y no reapareció hasta pasada media hora. y se dio la vuelta poquito a poco en dirección contraria. si desde el principio hubieses ido en la dirección correcta. -¡Cielos! -gimió el caracol-. y miró con desconsuelo a la tortuga-. ¿Hacia dónde. Tranquila esperó pacientemente hasta que Bassam volvió a recuperar el habla. -Ya llegaré a tiempo -dijo Tranquila. ¡qué desgracia! Debías haber ido hacia el sur y no hacia el norte. puede. . dijiste.

¡Caracoles. -Claro que sí -dijo Tranquila-. pero no puede ser -dijo Tranquila amablemente-: mi decisión está tomada. . -No vale la pena.Pero ya está todo perdido. Bassam Baboso se quedó aún mucho tiempo mirándola con los ojos llenitos de lágrimas y haciéndole continuos ademanes de súplica con sus tentáculos. Es tarde. demasiado tarde. -Estoy tan triste -balbució el caracol-. si quieres venir conmigo -le invitó Tranquila. paso a paso. Nunca llegaríamos. Y con esto volvió a ponerse en marcha. Bassam Baboso bajó resignadamente los ojos. qué horror! -Puedes sentarte sobre mi caparazón. ¡quédate conmigo y consuélame! -Lo siento. sólo que en dirección contraria. Todo fue inútil.

bajo el sol y las estrellas. Finalmente se encontró con el lagarto Zacarías Zanguango. por páramos y arboledas. parpadeó y dijo adormilado: -¡Alto! ¿Identidad? ¿Procedencia? ¿Destino? -Me llamo Tranquila Tragaleguas -dijo la tortuga-. pues él ha invitado a . Leo Vigésimo-Octavo. abrió un ojo. vaya. Sus escamas verde esmeralda centelleaban lujosamente.La tortuga volvió a caminar durante muchos días en la otra dirección por campos y pedregueras. ¿y qué se le ha perdido a uno por allí? -Voy a la boda de nuestro Gran Sultán. que estaba dormitando sobre una piedra soleada. vengo del vetusto olivo y quiero ir a la guarida del león. Al acercarse la tortuga. Zacarías Zanguango bostezó: -Vaya.

-Vaya. abrió también su otro ojo y contempló aliviado a la tortuga.todos los animales. -No -contestó Zacarías Zanguango con desgana. -¡Segurísimo que no! Como alto . -¿Y cómo se imagina un vulgar tragapolvo gangueó al rato. -Estupendo -dijo Tranquila satisfecha-.que aún va a llegar allí? -Paso a paso -dijo Tranquila. así que a mí también -le contestó Tranquila. vaya. asombrado. Entonces. ¿con tanta calma quiere uno ir a una boda que ya habría sido hace una semana? -¿Es que no ha sido hace una semana? preguntó Tranquila. pues entonces aún llegaré a tiempo. Zacarías Zanguango. Zacarías Zanguango se apoyó en los codos y tamborileó con los dedos.

Leo VigésimoOctavo tuvo que marchar repentinamente a la guerra contra el tigre Sebulón Sableador... Zacarías Zanguango.. murmurando una y otra vez: -Uno se pregunta realmente si. se quedó absorto mirando hacia adelante. -Lo siento. desde luego. sin embargo. Y con esto dejó al lagarto tumbado a su izquierda.. La tortuga volvió a caminar durante muchos días por campos y pedregueras. uno se pregunta realmente si. por . pero no puede ser -contestó Tranquila Tragaleguas-. Así que puede uno volver de nuevo a casa con toda confianza. mi decisión está tomada. y siguió caminando lenta y pesadamente.funcionario de la corte del león tengo el gusto de explicar: la boda queda provisionalmente aplazada.

perdón! -dijo ella-. bajo el sol y las estrellas. Leo Vigésimo-Octavo? Es que estoy . -No he estornudado -gruñó malhumorado el cuervo-. decirme sabio Habacuc. si por aquí se va a la guarida de nuestro Gran Sultán. sólo me he presentado. Tranquila Tragaleguas se detuvo para preguntar por el camino. se encontró con un grupo de cuervos que estaban acurrucados sobre un árbol seco y que parecían sumidos en sombrías reflexiones. ¿Puedes. -¡Hachís! -graznó uno de los cuervos antes de que ella hubiese dicho nada. Al atravesar un desierto pedregoso. yo me llamo Tranquila tragaleguas y sólo soy una tortuga normal y corriente. -¡Salud! -exclamó Tranquila amablemente. por favor. -¡Oh.páramos y arboledas. Soy el sabio Hachís Halef Habacuc.

¿cómo podrías encontrarlo nunca con tus pocas luces? -Paso a paso -dijo Tranquila. pobre e ignorante animal que se arrastra. Y el pasado nadie puede recuperarlo.invitada a su boda. Pues el donde está hora nuestro Gran Sultán no podemos alcanzarlo ni siquiera nosotros los sabios. -Bien podría decírtelo -explicó Habacuc y se rascó la cabeza con la garra-. hace tiempo que pasó. pero ya no te serviría de nada. Los cuervos volvieron a intercambiar significativas miradas y soltaron unas tosecillas. . Los cuervos se lanzaron unos a otros significativas miradas y soltaron unas tosecillas. ciega criatura! -graznó solemnemente Habacuc-. -¡Oh. Y tú. aquello de lo que hablas.

-Ya llegaré a tiempo -dijo Tranquila llena de confianza. -Lo siento. mi decisión stá tomada. luego juntaron sus cabezas y . Y con eso volvió a ponerse en camino. -Así que vuelve a casa -le aconsejó Habacuc-. -Ah -dijo tranquila-. Fue herido tan gravemente en la lucha contra el tigre Sebulón Sableador. Leo Vigésimo-Octavo. pero no puede ser -contestó Tranquila amablemente-. Los cuervos se quedaron mirándola con reproche. ¿no ves que estamos de luto? Hace pocos días hemos enterrado a nuestro Gran Sultán. pues de veras que lo siento. -¡Imposible! -le contestó Habacuc con voz sepulcral-. que murió sin remedio. o quédate aquí y llora con nosotros.

por favor -preguntó Tranquila . Y en ese prado estaban reunidos muchos animales. En el centro del bosque había un gran prado cuajadito de flores. mojados y secos. todos muy contentos y en alegre espera. bajo el sol y las estrellas. Tranquila Tragaleguas volvió a caminar lenta y pesadamente durante muchos días por campos y pedregueras.graznaron: -¡Qué persona más obstinadas! Quiere ir realmente a la boda de alguien que hace tiempo que ha muerto. grandes y pequeños. viejos y jóvenes. gordos y delgados. Y por último llegó a un bosque lleno de árboles en flor. por páramos y arboledas. -Ah.

¿por dónde se va a la guarida de nuestro Gran Sultán? -¡Pero si ya estás ante ella! -exclamó el monito (que dicho sea de paso se llamaba Yussuf Yomerrasco. como todo el mundo sabe.Tragaleguas a un pequeño tití que brincaba junto a ella y tocaba las palmas-. pero esto ya no tiene aquí importancia)-. la boda de nuestro Gran Sultán. Y junto a él estaba una hermosa y joven . ¡Ahí enfrente está la entrada! -¿Y es ésta. nuestro nuevo Gran Sultán. ¡Realmente debes venir de muy lejos! ¡Sí. quizá -preguntó discretamente Tranquila Tragaleguas-. Leo Vigésimo-Noveno! En este momento apareció a la entrada de la guarida un magnífico y joven león con una majestuosa melena que brillaba como el sol. Leo Vigésimo-Octavo? -¡Qué va! -exclamó el monito-. hoy celebra su boda.

En una palabra. eso sí. Envíe su opinión . ENDE Michael. Ed. pero muy feliz. un poco soñolienta. 1988 Traducción: María Teresa López . Tranquila Tragaleguas . Y entre los invitados estaba Tranquila Tragaleguas. fue realmente la fiesta más hermosa que jamás haya habido. y luego se bailó y se jugó y se comió en abundancia y se cantó hasta altas horas de la madrugada. Bogotá.La tortuga cabezota.leona. Y las luciérnagas alumbraron y los ruiseñores y los grillos se encargaron de la música. Y todos los animales gritaron: "¡Viva!" y "¡Vivan los novios!". que llegaría a tiempo. Alfaguara. y manifestó: -Ya lo dije yo siempre.

Centres d'intérêt liés