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Las convulsiones del Nuevo Orden

Noticia publicada el Lunes, 05 enero a las 22:00:00


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Opinión

Michael A. Galascio Sánchez (*)

• Tal parece, que las grandes cuestiones del futuro no sólo


tendrán que ver con la producción y mano de obra barata, por
la que muchos inversores están apostando, sino con energía,
capacidad estatal para administrar inteligentemente y con
visión de futuro los presupuestos, liberar la presión fiscal en ciertas áreas vitales de
la producción y otras, que facilitan la vida de sus ciudadanos

El 2009 ha comenzado con la contienda económica entre China e


India, por ver quien será ese otro “gran poder”, dentro del orden que
se está gestando. Por un lado, los chinos no pueden comprender, cómo
India con su gobierno burocrático, ciudades en estado deplorable,
víctimas del terrorismo, apagones constantes, pobreza y
sobrepoblación, se ha convertido en la segunda economía de más
crecimiento en el mundo. Por otro lado, China, cuya eficacia y
crecimiento es innegable, muestra su intranquilidad, y muy bien fundamentada, al
observar cómo su principal aliado, Pakistán, ha sido relacionado en más de una ocasión,
con el terrorismo internacional.

Si a esta observación, añadimos que la “crisis económica global” ha afectado el


crecimiento de India en un 7% y a la economía China, aún más, se intuyen grandes
reformas económicas por parte de ambos países, para subsanar los obstáculos en su
carrera para formar parte del selecto grupo que estará al frente de las finanzas globales.

En ésta línea, existen dos visiones distintas, en primer lugar, las empresas chinas
dependen de una estructura cimentada en compañías estatales y foráneas, mientras que
las Indias, para asombro hasta de sus socios occidentales, han sido creadas con un nivel
de calidad elevado, alcance global y la posibilidad de libre participación por parte de
diversos intereses económicos extranjeros.

Según Guracharan Das, los hindú tienen a sus espaldas una gran experiencia de
generaciones, sobre cómo acumular capital y dar a la nación una ventaja competitiva,
asumiendo ciertos riesgos, que otros no considerarían dentro de su visión estratégica.
Por éste motivo, no es de extrañar que los empresarios de ese país, tengan una presencia
respetable en la lista de Billonarios de la Revista Forbes.

Según Das, lo cierto es que en el tránsito hacia la misma finalidad de prosperidad, “en
China inducida por el Estado y en la India a pesar del Estado”, paradójicamente, quién
parece estar más desorganizada, está teniendo la mejor parte, y por tanto, representa una
gran amenaza para los intereses económicos de China. A pesar de esta observación, los
economistas y responsables de establecer las políticas públicas, han advertido los
enormes mercados y la creciente riqueza de China, India, Rusia y Brasil, así como, un
crecimiento que podría contribuir a contener la recesión mundial. Este crecimiento, ha
provocado un notable descenso en las exportaciones de Corea del Sur, además de una
bajada en los precios de sus productos.

Sin embargo, independientemente de las expectativas positivas en China, para la cúpula


estatal, inquieta por la estabilidad social, la noticia más alarmante ha sido, el ritmo
acelerado con que están perdiendo puestos de trabajo. El mismo síntoma se está
reflejando en las fábricas de India, que han tenido que disminuir sus plantillas por
primera vez en tres años para reducir coste y con la colaboración de las instituciones
financieras, realizar reformas para estimular la economía.

¿Y en Europa? ¿Qué sucede? En la “Euro Zona”, la actividad de producción sufrió un


descenso escalofriante. Según Gille Moec, economista del “Bank of America”, “una
sombra todavía más oscura se cierne sobre la economía de la Euro Zona”. La economía
Británica, también ha recibido un duro golpe, en el sector manufacturero e inmobiliario.
Si a esto, sumamos, los datos del “Informe del Fondo Monetario Internacional” y el
“Global Competitiviness Report 2008-2009”, que muy amablemente recibí de un
antiguo compañero de universidad en EE.UU., porque nadie me lo quería facilitar en
Europa, nos podríamos echar a llorar. Y todavía hay quien se atreve a mofarse de las
economías norteamericana y japonesa, como el “viejo orden” e incluso he leído en
alguna prensa escrita local, “lo tontos que son los americanos por haber caído en lo de
Madoff”. Con lo que he podido leer y hablar últimamente en EE.UU, sobre todo, con
personas del mundo de la economía, en este país, es probable que hayan más
“Madoff’s”, y que algunos milagros económicos europeos, como puede ser “Cataluña”,
se desvanezcan cuando sus inversores decidan mover su capital hacia otros países.

Por otro lado, en Alemania la situación tampoco parece ser halagüeña, ya que ésta
semana los partidos que forman parte de la coalición de Angela Merkel, han tenido un
enfrentamiento muy duro después de asegurar que el país está encarando una crisis que
puede provocar una recesión aún peor que en la Segunda Guerra Mundial.

Dentro de “plan de salvación”, se contempla rebajar los impuestos a corto plazo,


inversiones en infraestructuras y escuelas (25 billones de euros), recortar las facturas
sanitarias, mayores beneficios para los niños e incentivos para comprar coches que no
afecten al medio ambiente entre otras medidas. Además, preocupa la producción de
energía y sobre todo, “la no dependencia en otros países”. Estas medidas, sugieren que
la economía más importante de Europa está muy alarmada, mientras que otras, parecen
no darse cuenta de lo que se avecina.

Tal parece, que las grandes cuestiones del futuro no sólo tendrán que ver con la
producción y mano de obra barata, por la que muchos inversores están apostando, sino
con energía, capacidad estatal para administrar inteligentemente y con visión de futuro
los presupuestos, liberar la presión fiscal en ciertas áreas vitales de la producción y
otras, que facilitan la vida de sus ciudadanos. También, la idea del nuevo orden debe
estar en las mentes de muchos políticos y grandes empresarios. Tal vez, algunas
naciones deberán pensarse en serio, ¿cuál será su rol dentro del nuevo modo de vida del
futuro? Es evidente, que está muy cerca, aunque muchos no sean capaces de advertirlo.
Muchas profesiones y ramas del conocimiento dejarán de tener la importancia y poder
social al que han estado habituados. Como demuestra la sabia investigación de Vázquez
Figueroa sobre el “Tantalio” o “Oro azul”. En éste caso, debo señalar que existen más
elementos de riqueza.
Finalmente, nos queda la esperanza de que nuestros representantes con responsabilidad
pública tengan la capacidad de adelantarse a los acontecimientos y apostar por medidas
que reviertan en nuestro bienestar.

(*) Licenciado en Ciencias Políticas, doctorando en Psicología de la Salud y Clínica