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TRES DE BASTOS

Prologo

Las minas de Ilfras, en el oeste del continente de Largram y son escenario de una cruenta batalla, trazgos contra enanos. El dominio de este sitio es primordial, ya que en las profundidades se ha encontrado mitrhil, el legendaio metal. Quien se haga con este material tendrá el dominio de las montañas y de todas las tierras del continente.

Es el año 1230 de la primera edad y el mundo esta en un constante vaivén. Época difícil entre guerras y conflictos sin fin, entre las razas predeominantes. Pese a ello, es el comienzo de la era más importante para las tierras de Largram y para el hombre, cuando comienzan a plasmarse las historias de mitos y legendas.

Capítulo I

Bajo el Hierro

Magend, un pequeño poblado neutral y fuera de la jurisdicción de cualquier reino, raza o

Magend, un pequeño poblado neutral y fuera de la jurisdicción de cualquier reino, raza o credo, oculto entre un espeso bosque al norte de las minas de Ilfras. En este poblado conviven hombres, enanos, elfos e incluso orcos y goblins que ocasionalmente llegan a vender mercancías.

Este poblado es gobernado por el Maestre Ildribar, mago que mantiene el orden y actúa como guía para quienes han encontrado un hogar en Magend. En este lugar se encuentra la hostería del Colgante Plateado, sitio de reunión de muchos viajeros que buscan descanso, el lugar es sitio de un amplio comedor donde los viajeros beben y reponen sus fuerzas, o simplemente consiguen algún trabajo temporal.

Es invierno y han pasado algunas semanas desde que Clive, viejo dueño de la hostería "Colgante Plateado" del poblado, no recibe noticias de afuerinos. “Un día lluvioso trae sorpresas” pensó Clive, mientras limpiaba las mesas del comedor.

Un golpe a la puerta alertó al hospedero de que tendría clientes.

-¡Lily! Gritó a su mujer tenemos cliente prepara una habitación.

Clive se apresuró a abrir la puerta y ofrecer refugio de la lluvia al visitante.

-Saludos dijo con buena disposición el hospedero siento tener las puertas cerradas, no esperaba clientes hoy.

***

-No se preocupe, estas tierras están algo desiertas con las lluvias dijo uno de los dos hombres, que portaba pieles de animal y daba la impresión de ser un oso Soy Ramba L. Idgamar y mi compañero es Zacarías, queremos unas habitaciones y comida caliente, yo pago.

- Con todo gusto, pasen, y acerquen sus cosas a la chimenea, hace un frío tremendo, pasen dijo frotando sus hombros el viejo Clive, cerrando la puerta.

Ramba un mago humano y Zacarías un picaro elfo, quedaron solos un momento y se sentaron cerca de la chimenea, mientras Clive preparaba la comida caliente.

-Siento, citarte en un lugar tan lejano Zacarías Itherion, pero como te dije vale la pena Ramba frotó sus manos, mientras la lluvia caía con más intensidad ¿Has oído sobre lo que sucede al sur, en las minas de Ilfras? - el mago mirando con seriedad agregó - ¿conoces el Mitrhil? ¿Sabes cuánto vale una de esas rocas o el tipo de herramientas que puedes fabricar con ellas? dijo con excitación el mago.

Zacarias con sed de una cerveza y un poco de tabaco estaban presionando sus impulsos.

- Por supuesto que conozco el mithril, ¿no vivo debajo de una roca sabes?, valen mucho en

días de guerra, por supuesto que tengo interés en hacerme de un par, además me dijiste que podría encontrar ciertas "herramientas" adecuadas para mi profesión… ahora a los negocios,

¿por qué estamos aquí? y además minas!!? ¿¡Estás loco!?"

¿¡¡por qué en momento de guerra nos acercamos a esas

En ese momento entró Clive con una bandeja y comenzó a servir la comida caliente, Lily un poco más atrás traía la cerveza. Cuando terminaron de ordenar la mesa se retiraron con amabilidad. Ramba invitó a comer a Zacarias para seguir con la conversación.

-Mmmm que buena comida dijo Ramba atacando la sopa de distintas verduras, dejando para después el jugoso pollo volviendo al tema, no creas que estoy loco aunque Zacarias tenía bastantes razones para pensar que Ramba no era del todo cuerdo, alguna vez compartieron una aventura en la que el mago se convirtió en cuervo y una vez des-transformado seguía actuando como ave por eso te preguntaba si ¿has oído sobre lo que sucede al sur, en las minas de Ilfras? todo lo de la guerra y eso, que terrible dijo con falsa seriedad al este, se encuentran las tierras del duque Simblas, he oído decir que los humanos ayudarán a los enanos y están contratando mercenarios, ¿entiendes? Oportunidad para entrar a las minas, escabullirnos entre la batalla y conseguimos la pasta el mago estaba emocionado además los enanos tienen excelentes herramientas para un caza tesoros como tú, ¿Qué dices? ¿Te apuntas?

Clive entra al comedor y se queda junto a la chimenea (desde esa distancia y con la lluvia no escucha lo que hablan), su rostro luce preocupado.

Zacarias con evidente desenfado y para nada precavido se pone a dar una perorata.

- Mmm

no crees que es un poco arriesgado escabullirnos y que no nos den por ¿desertores? ya sabes lo

que les pasa

otro tanto más que robar, aunque tu plan es interesante

¡¡Cosas brillantes!! Ya quisiera yo entrar y traerme todo a casa (si tuviera una) pero

ZIIIUMM!! la cabeza en una canasta y tengo muchas cosas que quiero hacer y

acepto, pero si muero quiero que me

pongas en una carreta llena de paja y aceite y me lances a un ayuntamiento, cualquiera servirá

Luego de responder Zacarias se percata de Clive. -Ea, hombre ¿por qué esa cara? ¿Tu mujer te engaña? ¿Le debes dinero a un sacerdote? ¿Qué te sucede?

El hombre reacciona algo asustado ante las palabras de Zacarias y cabizbajo se acerca a la mesa de los visitantes.

-Siento importunar su comida con mis problemas dijo Clive con preocupación y es que no pude evitar ver que ustedes son hombres de mundo y aventureros que me podrían ayudar.

-Por supuesto dinos que te preocupa posadero dijo con la boca llena Ramba tu nombre, por cierto.

-Soy Clive Homrest, estoy a cargo de este negocio con mi mujer Lily Sobragot, creo que le he visto por los alrededores hace unos días junto a Bosskar, un cazador de la localidad.

-Puede ser, aunque no tengo muy buena memoria Ramba sonríe mientras Clive saca de sus bolsillos un saquito con tabaco junto a una pipa, mientras se preparaba para fumar ofreció a Zacarias un poco de tabaco.

-Hace unos días llegaron hasta aquí unos hombres peligrosos, que con actitud altanera intentaron robar nuestras cosas, pudimos detenerlos gracias a un chico que andaba de paso por Magend, sin embargo, prometieron volver en cinco días a vengarse temblando, el hombre se levantó de la mesa y con algunas brasas prendió su pipa hoy se cumple esa amenaza, ¡¡Por favor señores ayúdenos!!

Lily entra a la sala y va directamente a la ventana.

-¡¡Son ellos!! dijo la mujer con preocupación al ver que los bandidos llegaban a su puerta, Zacarias se levanta diciendo:

- Señora, diríjase a la cocina tome el cuchillo más grande que tenga y enciérrese en su cuarto

volviéndose al tabernero - por favor, párate en la pared de en fondo y no nos pongas atención,

y si es el tipo di "no te debo nada" te ayudare si es que Ramba está dispuesto también

dirigiéndose a Ramba - prepara tus fuegos artificiales, si vienen a por ellos, los eliminaremos

quizás hasta tengan algo de valor para compensar el malpaso.

-

-¿Dispuesto? - terminando su sopa y dando una violenta mascada a un tallo de espárrago (Ramba es vegetariano) - aquí vamos de nuevo, Zacarías cual es la razón para involucrarnos… bueno… – dice el mago con resignación es cierto que no tengo mucho oro, solo unas piedras pero… – meditando un instante se dirigió a Clive Lo acepto, pero la cena y la habitación es gratis.

-¿En serio nos ayudarán? Exclamó el dueño de la hostería si es así, puedo darles una noche gratis.

-Algo es algo

- dijo con decepción Ramba, pensando en que tendría que pagar la cena, ante

esto Zacarias le susurra por lo bajo al mago:

- Compórtate

dulces de menta, con tabaco quedan geniales.

Quizás los tipos tengan unas monedas y algo más que tus piedras

ojala lleven

Tras esto el elfo se dirigió corriendo a un lado de la puerta, cerrando las cortinas cercanas y apagando todas las luces dentro del área en la que planea esconderse, saca sus dagas y espera la señal del tabernero. Zacarias oculta su presencia, su sombra es imperceptible, con la respiración lenta y tranquila, inaudible para seres con audición poco desarrollada, Clive de momento olvida la presencia del ladrón tras la puerta. Pensándolo mejor el pícaro guarda la daga de la mano derecha en su funda y finalmente espera con la mano preparada para agarrar por la parte de atrás del talón al primero que entre.

Entonces golpean a la puerta con violencia. Clive estaba aterrado y con cuidado avanzo hasta la entrada, mientras que Ramba sacaba una varita tallada de su cinto.

-¡Viejo! Dijo con violencia la voz del desconocido, cuando Clive abrió la puerta ¡¡aquí te mueres!! Clive fue empujado y calló al piso, el desconocido entró con fuerza, sin embargo no se percató de Zacarías, el cual inmediatamente (aprovechando la fuerza de la imprudente entrada) le tomó el talón y le hizo caer de bruces.

-¡Aaaaaah!- grito de Lily.

-¡Zacarías! es la señora Dijo Ramba con extraña concentración a su habitual inatención el tipo no viene sólo en ese momento entraron a la hostería dos nuevos bandidos, el mago con algo de pesar extendió su varita y dijo:- “Actúa ante mi Sagita Lux” – y desde la varita se desprendieron dos luces destellantes que golpearon a los enemigos dejándolos inconscientes. Sin embargo, por la puerta abierta se veían tres bandidos más afuera en medio de la lluvia, quizás como resguardo ¡demonios! no quería gastar la magia de mi varita, era para casos -

extremos pero han entrado tan rápido

se lamentó el mago.

En tanto Zacarias, acto seguido corre por el pasillo hasta donde se encuentra Lily, pero En medio del pasillo se encuentra con un bandido, armado con un mazo pero sorprendido ante el elfo. Aprovechando el estado de sorpresa del bastardo, sin asco el elfo intenta un ataque a la garganta, pero Zacarias también se encontraba algo sorprendido y falla dando tiempo al contrincante para recuperarse e intentar golpear al elfo pero la agilidad del elfo permite evadir el tosco golpe.

-¿Quién eres tú? - dice el bandido, era un joven humano de 20 años, con rostro sucio, sin embargo parecía muy nervioso.

-Soy amigo de los taberneros, y tú basura, ¿¡quién eres!?- con esa pregunta el elfo hace una zancadilla al bandido que cae chocando contra una pared del pasillo quedando inconsciente.

En ese instante Clive corre desesperado a un lado de Zacarias, saltando al bandido inconsciente, desde el otro extremo se escucha el gritó de Lily.

-¡¡¡Maldita Vieja!!! - tomándola por los cabellos aparece el líder de los bandidos, es fornido, de mediana edad y porta un espada corta, amenaza a la mujer que llora desconsolada y su vestido está manchado con sangre.

En tanto Ramba guardaba su varita e intentaba dialogar con los bandidos. En ese momento apareció un joven, por su tamaño podía ser un chico de 10 años, cargaba un bastón estaba empapado y algo sucio.

-Buenos días, señores ¿Que hacen unos jóvenes como ustedes en un día lluvioso como este? ¿No sería mejor que entremos a la hostería?

El mago reconoció algunas facciones "¿sería posible? ¿Será su aprendiz?" pensó en un viejo maestro de las artes mágicas y su aprendiz.

-¡Silencio niño! - se adelantó uno de los bandidos amenazando con una daga al recién llegado, que parecía ofrecer gran desafío - vete de aquí y no mires atrás - estaba nervioso, era evidente que apenas eran novatos como bandidos.

-Tú, mago - avanzaron los otros dos hacia Ramba - el asunto no es contigo.

-Es conmigo cuando no debo pagar por hospedaje - susurró para si - ¡¡lo siento pero no los dejaré pasar!! - Los tres Bandidos que esperaban bajo la lluvia tenían mazos, y parecían peligrosos, pero también nerviosos, en tanto que el chico al que le daban la espalda suspiraba con resignación murmurando:

- Y yo que esperaba no tener que hacer esto - Aprovechando que no le prestaban atención

intenta golpear al bandido más cercano, pero falla. Ramba de inmediato reacciona ante el intento del chico, "al menos le enseñaron a pelear" pensó el mago "Zacarias date prisa" fue su

segundo pensamiento al ver que luchando mano a mano tenía todas las de perder, extendió sus manos diciendo.

-“Actúa ante mi Sagita Lux” - pronunció y desde sus manos se extendió un nuevo destello hacia uno de los enemigos dejándolo inconsciente al instante.

El bandido junto al chico recién llegado, siente el impacto y se distrae, el tercero se lanza contra Ramba para golpearle con mazo al ver a su compañero caído, el mago intenta evadir pero recibe el mazazo de lleno en la cabeza, cayendo inconsciente. Ante esto, el chico recita las palabras mágicas del hechizo que mejor dominaba y extiende su mano contra al rostro del enemigo distraído, un resplandor golpea al bandido pero no es lo suficientemente fuerte para dejarlo fuera de combate, por lo que tomando su bastón se impulsa y evita la respuesta del furioso adversario, el chico quedaba solo frente a dos adversarios.

Al interior de la posada, Zacarias guarda las dagas en sus fundas y levanta las palmas de sus manos diciendo:

- ¿Por qué tanto rencor niño? ¿No quiere que le dé una galletita para que se calme? o dime

sinceramente si tu papá abusaba de ti cuando eras más chico, si es asi puedes decirmelo, ese

conflicto de ¡ARRRRGH! ¡YO SOY GRANDE Y MALO! como mi papá que me violó

dime si te sientes bien haciendo esto niño perforado

de los bandidos suelta a la mujer al mismo tiempo que enfurecido se lanza a atacar con una espada corta, pero el elfo secretamente había preparado su magia y lanza desde su mano una esfera brillante. El bandido no alcanza a evadir, debido a su encolerizado ataque y recibe el

daño de lleno en el rostro. Aprovechando, Clive corre hasta donde Lily y observa horrorizado la cocina Algo terrible sucedió” pensó Zacarias, mientras su contrincante se recuperaba del daño. Rápidamente el elfo se pone manos a la obra, desenfundando sus dagas logra asestar un corte en el brazo derecho haciendo que el bandido suelte la espada corta, pero con el brazo izquierdo lanza un bofetón contra el pícaro que retrocede algo aturdido.

- La provocación da resultado y el líder

El bandido, enfurecido y con sus últimas fuerzas se lanza contra Zacarias, pero Clive en un arranque de valor toma la espada corta y le da un corte en la espalda. El cuerpo inerte del malhechor cae en manos de Zacarias que observa sorprendido y agradecido la acción, el posadero tomando con dificultad la espada, con una sonrisa dice:

-Siento no haberte ayudado antes, vamos por tu compañero de inmediato corren a la entrada de la posada, viendo a Ramba derrotado y que un chico con bastón en mano se enfrenta a los últimos malhechores Zacarias Corre hasta el enemigo más cercano, pero este último al ver que la situación se ha vuelto desfavorable decide retirarse gritando:

- ¡¡¡Hey, Nail!!! Vámonos de aquí - le dice al sujeto junto a Frence, pero Zacarias se abalanza sobre él y le amenaza con la daga en el cuello. Finalmente el otro bandido levanta las manos soltando la maza que es requisada por valiente chico.

- Nos rendimos - la lluvia cesó y en medio de la calle aparecen los guardias del poblado diciendo que habían escuchado un grito.

Finalmente los bandidos fueron puestos bajo arresto por la guardia del poblado, Zacarias tomó los objetos de los malhechores entre los cuales había tabaco y unos guantes, el chico en tanto tomó la espada corta. Luego Clive comentó la razón del grito de su esposa: se debió a que, cuando tomó el cuchillo entraron tres desconocidos a la cocina, por instinto la mujer atacó a uno de los bandidos dándole muerte de inmediato gritó y fue tomada por el fornido líder de la banda. Ramba recibió algunos regaños de Zacarias y finalmente invitaron a comer al chico que resultó ser un mediano.

***

-Que dolor de cabeza - se quejó Ramba tomando un trago - Zacarias ¿dónde estabas? ¡Por el gran lobo! debí usar mi vara - todo quedó nuevamente en silencio - Por cierto ¿tú eres el aprendiz de Andragox? mmmm le dije que viniera porque tenía un buen negocio, pero te ha

enviado a ti ¿su nombre completo era muy extraño de pronunciar? ¿Cómo era cómo te llamas? - En ese momento entró Clive, se acercó a Zacarias diciendo:

? ¿Por cierto

-Muchas gracias, a ti y a tus amigos - El viejo le entregó un libro de unas cien páginas - esto lo dejó olvidado el chico que me ayudó antes que ustedes con esos criminales, dijo que iría a ver al duque, espero que les sirva, es un libro de magia pueden aprender algún truco para ocasiones como la de hoy, por cierto quería darles estas mochilas para su viaje.

-Creo que te servirá más a ti, no me gusta cargar cosas - susurró Ramba a Frence.

El mediano y Zacarias recibieron el obsequio agradeciendo el gesto, mientras sin demasiados modales ordenaban una tarta de manzana y dos botellas de vino para celebrar.

-Bueno primero que nada debería presentarme dijo el mediano para tomar la atención y presentarse adecuadamente - soy Frence Gildeaf, mago principiante y… - guiñando un ojo a sus oyentes - redistribuidor de la riqueza- Frence sonríe mientras saluda con gesto de mano a los dos oyentes, mientras Lily con amabilidad servía la tarta de manzana que Zacarias sin demasiado cuidado comenzó comer.

- Fii a verg porg qué ggrittaba lily, yh tuf efstabafs en medio dfel fsuelo y fel pequeño famigof afqui estaba dando la zurra mientras tu dormías Zacarias traga la tarta con un vaso de vino para continuar diciendo: - si no es por mi te hubiera tomado el grandote por la espalda

Ramba

mesa a probar la tarta - ¿y tú pequeño? Cuéntanos tu historia desde el principio, quiero saber

que haces aquí me caen bien los medianos, tienen buenas mañas y sé que comen bien, no te preocupes yo te invito esta vez

y lily estaría muerta

ja ja ja ja el elfo de buen ánimo contagia a sus compañeros de

-Supongo que no tengo mucho que contar responde Frence con algo de sorpresa al ver el buen ánimo de los reunidos en la mesa - era un mediano normal con una pequeña habilidad para la magia, me estuve entrenando con un mago humano que viva cerca de casa hasta que un buen día un mago negro itinerante paso por casa y decidió tomarme como aprendiz, me enseñó todo lo que no sabía hasta que dos años después me dejo en una posada con una nota de que volveríamos a encontrarnos, además un un paquete con esta capa y este bastón, estuve vagando por aquella ciudad durante un tiempo en busca de mi desaparecido maestro y conocí a un comerciante llamado Samuel Krene, me pregunto si sabía algo sobre abrir cerraduras y ser sigiloso, le respondí que sí, necesitaba dinero, y me encomendó robar de, lo que él me dijo que era, una casa de comercio, me mando a robar una especie de artefacto como una gema… nunca averigüe para que servía, no les contaré mis desventuras dentro de la supuesta casa de comercio, lo único que importa es que logre robar el artefacto, pero para mi desgracia fui descubierto, me las arregle para huir de la ciudad, no recuerdo bien pero sé que la gema no salió conmigo, desapareció de mi bolsillo- Frence hace un alto y se sirve un poco de vino para continuar con su relato - A los pocos meses de huida me topé con mi maestro, a quien le conté le que me había sucedido, crípticamente me dijo que viniera a este pueblo y específicamente a

esta hostería, no dijo nada más, y bueno esa es mi historia, espero no haberlos aburrido.

- Que lío ¿eh?

en los negocios

mithril, ¿verdad? No me digas que dejaste tu ropa interior en un lugar indebido otra vez.

sonríe Zacarias - pero descuida, ya que todos estamos aquí concentrémonos dinos Ramba: Exactamente por qué quieres ir a las minas, no es solo por el

- No me lo recuerdes se lamenta Ramba por cierto Frence que tal está Andragox edmihjkk lo siento su nombre es raro.

-Ed'an'unce, es difícil de pronunciar tal vez por eso no te acuerdes del nombre.

- Ese viejo

envió a su pupilo - suspirando - vaya historia Frence, por otro lado, llegaste justo a tiempo Zacarias y yo emprenderemos un viaje hacia el sur - mientras terminaban de comer, Ramba explicó a Frence el viaje en busca de mithril, trabajar para el duque como mercenarios y entrar en las minas de Ilfras, mencionando el peligro que existía en el lugar debido a la guerra entre enanos y trazgos.

- murmuró Ramba - le pedí que me echara una mano y no se presentó, al menos

-Mmm interesante, si puedes contar conmigo, aunque no soy tan bueno como mi maestro tratare de ser de ayuda Mientras Zacarias lanzaba una mirada impaciente a Ramba que no se apresuraba en explicar la situación.

-No, no es sólo por el Mithril - dijo con calma el mago No me mires así Zacarias sabes que siempre cuento con una trama bajo lo evidente, no es casual que estemos en Magend, lo cierto es que estoy tras la pista de un antiguo libro, un libro prohibido, no puedo referirme mucho al tema, en el camino puedo contarles un poco másEn fin, este libro se encuentra oculto, y las pistas para encontrarle son tres bastones… Justamente mis averiguaciones me han apuntado a las minas Ilfras, allí está el primer bastón Ramba hizo un alto para beber y continuar - Como saben este pueblo lo dirige un gran mago llamado Maestre Ildribar, él puede darnos más pistas sobre el libro, mañana hablaremos con él y partiremos a las tierras del duquePueden aceptar el acompañarme, les prometo que el bastón es todo lo que me importa, el mithril o riquezas es suyo. ¿Qué opinan?

- Creo que donde hayan objetos raros y valiosos he de estar! Celebra Zacarias ligeramente embriagado - vamos donde sea.

- Todos los "redistribuidores de la riqueza" aprendemos de la misma manera a no robar algo con poca información je je je agrega Frence.

- Por cierto, interesante tu historia Frence interviene Zacarias - pero todos los

"redistribuidores de la riqueza" aprendemos de la misma manera a no robar algo con poca información, recuerdo una vez en una ciudad cientos de leguas de aquí, un amigo mío me contó que le iban a regalar unas dagas especiales y que quería verlas de antemano, como yo

solía ser muy bueno para "pasar desapercibido" me encargo que se las llevara antes, ya que no

podía aguantar la expectación

forzar por más de veinte minutos la maldita cerradura… era mi primera vez – deja caer una lagrimita con falsa emoción - las obtuve y se las lleve, Ernor (así se llamaba mi amigo) las toma maravillado, me doy vuelta para tomar una jarra de vino y lo siguiente que supe fue que estaba

entre al templo donde las habían escondido y después de

en un juicio no eran para él

tan complicada me fue fácil forzar la de la prisión, escapedesde ese día que llevo esta capa, ya van unos sesenta años de ese evento, de Ernor no supe más y de la ciudad menos, solo el

me llevaron a prisión y después de haber forzado una cerradura

detalle de que unos quince años después aun me buscaban en la ciudad

ahhh

estudiar este librito a ver cómo me va, si se me da muy dura la cabeza, te lo presto Frence

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ja ja ja ja jaaaaa

que buenos días aquellos

el elfo termina su relato bebiendo - Bueno, me retiro, iré a

- Zacarias se levanta algo emborrachado y se dirige a su cuarto.

- Ja ja ja si supongo que todos aprendemos igual responde Frence levantando la copa y

bebiendo en seco, luego de un suspiro agrega - gracias, pero creo que yo practicare un rato con el bastón, la pelea de hoy me enseño que aún no se suficiente, luego me ire a dormir Frence se retira despidiéndose de Ramba, para salir al establo a practicar, antes de salir se topa con Clive - Disculpe ¿Dijo que había un chico que lo ayudó con los bandidos? ¿Qué fue de él?

-Pero si es el señor Frence - dice Lily con alegría al pasar junto a Clive - ¿gusta un poco de té? La conversación es mejor con algo caliente

-Acéptelo, la pelea en medio de la lluvia puede causarle resfriado - dice Clive Frence asintió y acompañó a la pareja a la cocina.

- Se llamaba Farcus, habló con el maestre Ildribar la noche antes de irse… hizo mucho por

nosotros mientras estuvo en la posada junto con un angros nos ayudaron contra unos goblins que atacaron la aldea y unas jóvenes se vieron involucradas, el chico participó en la lucha pero casi no la cuentaPortaba una espada muy extraña - meditó el hombre el último día de estancia el joven Farcus ahuyentó a los bandidos luego se fue acompañado con las jóvenes a quienes ayudó, una era Elfo, abrazaba fuertemente un libro y la otra joven era una Venian.

-Farcus se dirigía hacia las tierras del duque Simblas - Intervino Lily.

-Es hacia donde van ustedes ¿No?

- La verdad aun lo estamos decidiendo… - sonríe algo inseguro el mediano - ¿Y de las chicas que lo acompañaron me pueden decir algo más?

-Sobre las chicas, según supe eran hermanas, lo extraño es que eran de distinta raza.

-Quizá fueron criadas juntas, o escapaban de algún problema - dijo Lily tomando su Té - al igual que tu colega Ramba, lo oculta bien pero se nota su parentesco con los elfos Frence se sorprendió un poco al no notarlo, Ramba era un semi-elfo.

-¡Ejem! el nombre de las chicas no lo recuerdo, era extraño de pronunciar es todo lo que sabemos - dijo con calma Clive - bueno ya es tarde señor Frence nos vamos a dormir, que tenga un sueño reparador - la pareja se retiró y Frence quedó algo pensativo, luego fue a practicar con su bastón y finalmente durmió profundamente.

***

A la Mañana siguiente todos desayunaron para luego despedirse de la pareja encargada de la hostería, era hora de hablar con el maestre Ildribar. El día estaba nublado, pero el poblado de Magend estaba vivo, había mucha gente por los alrededores haciendo sus labores cotidianas.

Frente a la plaza central del poblado, estaba la casona del Maestre, hecha de madera y de color oscuro, fueron recibidos por unos jóvenes aprendices quienes los llevaron a una sala donde el maestre los esperaba. La sala estaba rodeada por bibliotecas repletas de libros, el piso estaba cubierto con alfombras de extraños diseños, en medio del lugar Ildribar. El viejo maestre portaba un gorro puntiagudo oscuro como sus ropas, de barba larga y blanca, en sus manos se apoyaba con un enorme bastón.

-Bienvenidos - dijo educadamente el maestre - les doy gracias por evitar una tragedia en la hostería de Clive, es una lástima que los guardias no lo hayan evitado y que ustedes viajeros, se hayan involucrado Ildribar mirando a cada uno con detenimiento suspiro de alivio - bien, ¿qué quieren saber?

- Buscamos uno de los libros prohibidos, y queremos información - Interrumpió Ramba.

- Creo que es por algo personal, según veo Ildribar no se sorprendió y de inmediato lanzó

una feroz mirada a Ramba, quien retrocedió algo inseguro, el viejo maestre sin embargo supo reconocer las intenciones del mago, por lo que dio un paso al costado observando sus libros.

-Así es Respondió Ramba inmerso en sombras.

-Sepan ustedes que hace poco me visitó una joven elfo, que portaba aquello que tu buscas, sin embargo debió irse rápido… las guerras han traído desgracia a estas tierras y pronto Magend no podrá mantenerse al margen, he tomado algunas medidas para mantener a salvo este pueblo, pero no tengo noticias reflexiona el maestre sin mostrar interés en los presentes - no era un sitio seguro para la joven portando tan importante objeto… el libro de Thot, un libro escrito por el vocero de los dioses antiguos.

-Tres de bastos - dijo Ramba.

-Exacto, el contenido del texto no puede ser leído, a menos que tengas la llave. Los tres bastones - de su manga sacó una carta en la que aparecen tres bastones unidos - Pero te diré lo que le dije a la joven elfo, no puedo ayudarte, la poca información que sé… ya la conoces - se detuvo un momento a pensar y luego:- puedo ayudarte con lo que está en la superficie, pero con aquello que está bajo nuestros pies no se me permite.

-¿Disculpe maestre Ildribar que me puede decir de la chica que lo visito?- pregunta Frence.

- La joven

avanzados estaban en sus estudios en estas artes, pero Tiwele demostró dominio en la necromancia - acarició su larga barba - sobre Inwë, una muchacha tranquila, su padre le entregó el libro y al parecer los secretos contenidos en él se le han ido revelando poco a poco,

se llamaba Tiwele y su hermana, Inwë. Practicaban magia, no se decirte que tan

no quise preguntarles nada más, aunque les recomendé viajar a las tierras del duque y buscar pistas de los tres bastones, tengo un mal presentimiento sobre esto, personas malvadas pueden apoderarse de ese libro, no quiero pensar que usted señor Ramba sea una de ellas

-Al contrario - dijo Ramba con seriedad.

-Señor Ramba creo usted es el que tiene mucho que contar - dijo sonriendo Ildribar he sido sincero, créame que viese maldad en sus ojos no compartiría esta información.

En ese momento entró uno de los aprendices del maestre, susurró algo al maestre y de inmediato se retiró.

-Lo siento señores pero ustedes deben irse, las cosas se han complicado un poco y Magend ya no es seguro, un grupo de soldados del duque con el emblema bajo el hierro han venido. Les recomiendo que salgan silenciosamente y sin mirar atrás.

Fueron conducidos por un aprendiz hacia una puerta trasera de la casona, desde allí podían ir por el bosque. Un ruido los detuvo, el humo del fuego manchó el cielo, se oyeron gritos, sonido de lucha y explosiones.

-¡Debo irme, escapen! - dijo el aprendiz dejando ver su rostro era una niña de doce años aproximadamente - si encuentran a Farcus denle este pergamino

Por entre los arboles apareció un caballero con la insignia bajo el hierro. -¡Mueran herejes, en nombre del nuevo rey! El caballero de escudo y armadura completa gritó y se lanzó al ataque.

-Yo me ocuparé de él - dijo la niña - ¡escapen!

-Este tipo es un caballero, ella no podrá sola… es más fuerte que los bandidos de ayer, yo me quedaré, ustedes busquen al tal Farcus - dijo Ramba sacando su varita - no puedo dejar a la niña sola, esto se ha complicado muy rápido - con algo de nostalgia en sus palabras.

Zacarias se cubre con la capucha y comienza a rodear sigilosamente para salir del rango de visión del caballero, Ramba observa de reojo la acción del elfo y deja escapar una queja.

-Nunca me hace caso murmura mientras el caballero aprovecha para alcanzar al mago a paso firme lanzando un ataque con su espada.

-¡¡Induris Alaris Cantrip!!- pronuncia el encantamiento la joven aprendiz que moviendo sus manos desvía con una fuerza invisible la espada del caballero, que se entierra momentáneamente en el piso - ¡Les dije que se fueran! - chilla la niña, que evidentemente estaba asustada y fatigada tras usar su magia.

-Cierra la boca, apenas te queda poder para usar “eso” de nuevo - reprendió Ramba.

Mientras tanto Zacarias quien se ocultaba a unos metros, detecta la presencia de dos nuevos enemigos que se acercan rodeando la casona por el costado izquierdo. La armadura pesada les

delata ante la agudeza auditiva del elfo. Decidido, se acerca a los nuevos enemigos manteniendo su sigilo, tarde es detectado cuando logra dar la vuelta al yelmo de uno de los enemigos con lo que pierde el equilibrio ante la sorpresa y cae al piso. Sin detenerse Zacarias golpea con su daga perforando el yelmo y dañando gravemente la nariz del caballero que comienza a sangrar profusamente.

Al ver que la daga tiene sangre “…considerando que el guerrero debe tener la cara llena de sangre y ha de estar ahogándose…” piensa rápidamente mientras se da la vuelta solo para ver como el segundo enemigo estaba a punto de asestarle un mortal golpe cuando de improviso las esferas de magia lanzadas por Frence impactan al soldado; el mediano hace un ademán que es respondido instintivamente por Zacarias, disponiéndose a ayudar a Ramba.

Ramba que deja a la niña tras de sí, para lanzar desde su varita tres flechas de luz que golpean al caballero, sin mayor efecto, el caballero se acerca amenazante abanicando su espada para acabar con el mago que protege a la niña, quien toma la mano de Ramba y le susurra algo, este último recita un hechizo junto con ella y apunta a Frence.

-Scriptum Tellum!!!! - dice la niña algo cansada por el esfuerzo.

En ese momento el baston de Frence comenzó a destellar y tomó una forma de lanza o más bien una flecha.

-¡Frence! - le gritó Ramba - ¡hechizamos tu bastón con mi flecha de luz de la varita! Úsala con ese sujeto - Mientras gritaba el enemigo quedó a un metro y medio de Ramba con la comodidad suficiente para silenciarlo permanentemente. Zacarias se apresura mientras es perseguido por el enemigo que fue golpeado por Frence, al parecer la magia tampoco le hizo mucho efecto; por otro lado que el único enemigo herido se quita el yelmo comprobando la grave herida en la nariz.

-Pero, pero tartamudea el mediano que finalmente cierra la boca pensando “quejarme no hará nada” con resolución y riesgo, Frence apunta contra el perseguidor de Zacarias y lanza el arma contra el enemigo. Zacarias corría a auxiliar a sus compañeros cuando una luz atravesó el aire y rozó su hombro, se volteó solo para comprobar que su perseguidor estaba inerte en el piso, ¿qué había sido eso?pensó.

Frence estaba asombrado, había lanzado su bastón en forma de lanza hacia el enemigo y de forma inexplicable volvió a su mano tras el impacto, Zacarias miró algo aliviado al comprobar que Ramba había reaccionado justo a tiempo y forcejeaba con el enemigo, pero no podía bajar la guardia su audición elfica detectó la presencia de numerosos enemigos, sin alcanzar a decir nada observó la escena con impotencia.

-¡Bien hecho Frence! - gritó Ramba, pero desde la puerta por la que habían salido de la casona, un nuevo enemigo apareció, Ramba no lo detectó, sin embargo alcanzó a empujar a la niña cerca de Frence. El cuerpo del mago cayó partido en dos, los presentes quedaron atónitos y la niña se aferró llorando a Frence, lamentablemente el cuadro de horror no había concluido, tras esto una decena de nuevos enemigos salieron por la puerta pisando sin piedad e ignorando el cuerpo del mago. El pueblo conocido alguna vez como Magend había sido destruido y sólo quedaban tres sobrevivientes con sus vidas a punto de extinguirse.

-Parece que el maestro tenía razón con su teoría de la balanza universal murmura Frence, sin saber cómo reaccionar. Observando brevemente a la niña y los restos de Ramba - Que en paz descanse tras los segundos de respeto Frence grita desesperado grito - ¡Zacarias, son demasiados huyamos! - Agarrando a la niña, el mediano comienza a correr murmurando a la niña que no reacciona en un primer instante - vamos, tú te vienes con nosotros no permitiré que mueras aquí.

De entre las nieblas que rodean la mente de Frence un recuerdo casi olvidado regresa:

puedo permitir que suceda de nuevo

concentrarme en continuar

veo otra vez al niño corriendo y aquel ojo extraño

no, tengo que

no

Zacarias enfurecido comienza a gritar, los caballeros lo rodean para matarlo en conjunto, el elfo fuera de sí recuerda la magia que aprendió de un mago negro “sólo úsala en caso de emergencia” recordaba sus palabras antes de emprender el viaje. Todo elfo nace con una aptitud innata a la magia, pero desarrollarla requiere de tiempo y esfuerzo así como para cualquier mortal, el ritual del Despertar permitía no causar la propia autodestrucción del usuario al ir en contra de las leyes universales que mantenían el equilibrio del plano terrenal. Zacarias conocía la teoría a grandes rasgos, tenía conciencia de que su poder mágico era limitado y que su máximo truco era similar al del mediano una simple bola de energía, sin embargo rompiendo las reglas elementales y poniendo como prende su propia existencia intentaría un convocación una escuela mágica muy difícil de controlar si no se tiene la suficiente experiencia, el elfo pretendiendo enviar toda su magia a un árbol esperaba causar el caos o que algo aniquilara a sus enemigos.

"Espíritu que resides en todo, oíd mi llamada, es la vileza de los actos de tus hijos quienes me amenazan y se han llevado a uno de los más cercanos a ti, oídme! dame la fuerza y trae parte de tu presencia aquí, da justicia a los injustos, anima lo estático, encarna tu furia y la mía! dadme tu fuerza oh gran madre y ven, Que las heridas no cerraran a menos que intercedas!" Rezó Zacarias, para que alguna criatura o ser mágico oyera su insignificante llamado y aceptará la ofrenda, nada garantizaba que el propio elfo fuera destruido en el proceso, muchos inexpertos pretendían usar su magia en desarrollar ideas alocadas en las que terminaban pagando con su propia salud.

El pensamiento de Zacarias llegó hasta las palabras del mago "el día en que te posea la furia, es una fuerza muy poderosa pero nociva Zacarias, puedes usar tu energía de sombras para animar algo de manera siniestra, durará un par de días el encanto pero perderás un poco de tu cordura a cambio, es el precio de la Ira, recuérdalo Zacarias, Ten cuidado!" El elfo siempre se preguntó si acaso esta enseñanza le sería útil y que tipo de consecuencias podría provocar.

Algunos caballeros comenzaron a lanzar flechas que silbaron por los aires sin percatarse de la

plegaria de Zacarias, algunos proyectiles rozaron su rostro

sombra a un árbol cercano, Zacarias se sintió con fiebre, su ira le hizo tambalear piso semi-inconsciente, su rostro se rasgó ligeramente desde el lagrimal al mentón.

cayendo al

el joven elfo lanzó una extraña

Frence alcanzó a ver como el árbol se marchitaba, las hojas eran lanzadas al aire y se volvían polvo antes de caer, los caballeros detuvieron su ataque, todo alrededor del árbol se marchitó, un olor pestilente invadió la escena, el tronco del árbol ahora seco estalló mostrando a un hombre alado vestido con enredaderas podridas y hojas secas, su rostro tenía manchas oscuras y en sus manos sostenía una pequeña flor blanca.

-No soy el espíritu que está en todo - dijo contestando a la plegaría de Zacarias con cierto sarcasmo, su voz era seca y desagradable - si tuviese hijos como ellos estaría orgulloso

mmmh creo que la palabra correcta es divertido, alegre

te ayudaré hijo de los bosques, por eso he acudido a tu estúpida plegaria ¿quizá tu ira me

atrajo? es algo que no puedo explicar detalladamente

a los soldados que atacaban a Zacarias - espero que recuerden este encuentro con el rey de las

hadas, Oberón - Vertió un extraño líquido que contenía la flor blanca, al caer en la tierra el fuego de Magend se extinguió, la tierra se secó y agrietó, todos los enemigos cayeron inconscientes como si la vida les fuese exprimida - Tu nombre es Zacarias ¿no? Tan rápido como los enemigos cayeron Oberón apareció frente al derribado elfo - aun me debes algo por este favor, invocarme así tan a la ligera, no es adecuado haciendo un gesto con su mano levitó el cuerpo de Zacarias hasta su altura, tras observarlo un instante tocó su pecho - quizá tu corazón me sirva, acepto la mitad de él- una extraña luz escarlata salió del pecho de

Zacarias - hasta que saldes tu deuda - nuevamente el cuerpo débil del elfo se desplomó en el piso apresúrateesos caballeros pueden despertar en cualquier momento o ¿crees que por este insignificante pago los mataría? - Oberón se volvió hojas secas, desapareciendo del lugar tal y como llegó, en un parpadeo todo había acabado.

pero en vista que estoy algo aburrido

Ustedes - observó con sonrisa ambigua

Frence se había quedado paralizado en cuanto vio al árbol sufrir aquella oscura transformación, tratando de no llamar la atención cuando Oberón desapareció susurró a la niña - Mantente cerca, y trata de no hacer ruido con desconfianza se acercó hasta Zacarias que yacía en medio

- observar el resultado de la invocación: tierra estaba seca, casi muerta, pero los soldados estaban nada más que inconscientes, apagado el incendio - mmmh extraño murmuró mientras un nuevo recuerdo lo sumergió en su pasado.

de los caballeros y trató de despertarlo - ¡hey!, Despierta creo que

Frence se cayó para

El niño corría su túnica ondeaba detrás de él

lanzaba mi cayado

volverá a pasar

el abría el libro y entonces

no lo permitiré

yo lo seguía y caí

El niño preparaba el circulo

yo le

El Ojo estaba allí y el niño gritaba

no, no puedo seguir

- Azzath naer'thir, urgrid tor faras

consumido por la sombra, otra vez ¡mi cara! Palpando las cicatrices de su rostro - siempre

quise algo así

preguntes Frence no reaccionó de inmediato solo recibió los huesos sin protestar.

murmura Zacarias intentando incorporarse - me siento

Frence, toma dos huesos de la medula del cadáver de Ramba, hazlo y no

no

- Joder, las he visto feas pero esta es la peor, siento mi corazón marchito, no el físico, sino el espiritual, la Sombra de Oberón me tomo por sorpresa, pensé que vendría Titania reflexiona mientras bebé unas pócimas mágicas para curar alguna de sus heridas observa de reojo a los enemigos inconscientes.

La niña estaba escondida tras unos matorrales, sintió como gran cantidad de armaduras caían al piso, salió de su escondite pensando que el peligro había pasado, pero aterrorizada vio a Zacarás desmenuzando los cuerpos de algunos enemigos caídos y a Frence viéndole con estupor. En el suelo había veinte enemigos repartidos e indefensos ante ellos, la tropa que atacó Magend estaba totalmente derrotada.

- ¿Fue un milagro o una pesadilla? - dijo la niña con miedo, ahora Zacarias comenzaba a

prender el fuego nuevamente - limpiar el lugar que fue mi hogar y olvidar esta tierra

mancillada, es lo mejor - dijo con frialdad inusitada la joven, por su mejilla corría la última gota de llanto que derramaría en mucho tiempo - me llamo Aghabet señores mucho gusto - sin moverse de su lugar y sin mirar al mediano, la joven escondía su tristeza con sus últimas fuerzas, el elfo en tanto combatía sus propios demonios.

ese día cuando el humo vino, mis hermanos y hermanas huyeron,

mientras los salvajes alaridos de los orcos y trazgos corrían por el bosque de flechas, gritos y el olor a sangre en el

aire. No tengo más de 35 años (un niño para los elfos) y mis hermanas son violadas y asesinadas frente a mi

tomé la espada de mi padre y ataqué

cuando gritaba: "NAPHRATH TAL YRCH!!" cuando algo me golpeo en la cabeza. Desperté en las sombras y sentía las risas depravadas de mis captores, amarrado en una mesa, siento como el acero al rojo vivo "

me quema en el pecho

“…era un día de verano, placido y tranquilo

la oscura sangre de los orcos cubría mi rostro y entraba en mi boca

Zacarias vuelve en sí, observa los cuerpos destrozados de sus enemigos y sus manos manchadas con sangre, mientras la niña observaba con seriedad.

- Salgamos de este basurero el elfo se levanta y avanza pisando los restos de la masacre mientras el fuego renacía para limpiar las tierras mancilladas que alguna vez fueron llamadas

como Magend - ¿supongo que esto querías? Más Dolor, Fuego y Sufrimiento como letanía a Oberón.

murmuró

- ¡Frence, Niña! Tomen todo lo necesario y vámonos repitió Zacarias mientras el mediano y la niña buscaban algunas cosas y lo seguían en silencio. El elfo luchaba contra sus recuerdos “¿por qué recordar ahora?” pensaba mientras avanzaba tomando su pecho.

"Después de experimentar conmigo, aplicarme extraños brebajes que me hicieron perder la cordura en más de

una ocasión… tuve que pelear por mi vida, contra orcos menores para entretener a los bastardos

al fin estoy

en paz ya no sé cuántos años me han tenido aquí encerrado… solo las ratas me han acompañado y los orcos parecen haberme olvidado después de haber matado a muchos de ellos con mis manos desnudas. Esa Arena que los entretenía, las ratas me cuentan del mundo de afuera y me traen alimentos, lo poco y nada que me pueden dar, les he dicho que me traigan pastos secos, piedras de silex y han cumplido hasta ahora con lo segundo. Su matriarca, Retarsh, es una rata enorme que a veces viene a visitarme, me trae las pocas manzanas que sacan

desde un pueblo a 4 millas de esta prisión, esta es la montaña de Ark'nothog, y la villa elfica a sus pies era mi

hogar… ahora solo quedan los cadáveres disecados

herir a uno de los guardias y arrebatarle su arma, mi padre estaría orgulloso y a la vez apenado

falta poco para mi huida, pues con el fuego podré conseguir

Zacarias regresa de sus pensamientos al oir la voz de Frence: - Mucho gusto señorita Aghabet supongo que nunca sabremos que fue si una pesadilla o un golpe de suerte Frence da una mirada al elfo que regresa a sus pensamientos.

“…es el día de mi huida, enciendo el fuego con cautela y espero con una antorcha y un fémur humano en mis manos, los harapos que me cubren son perfectos pues están tan sucios que mi olor desaparece bajo de ellos y su color es muy oscuro, me tapo la cara con trapos ensangrentados y cuando entra el guardia a ver qué sucede no ve el hueso que le parte la cabeza, su espada tosca y oxidada es perfecta en medio de este vacío, Riti, la rata más "

joven y arriesgada es mi guía en mi salida me susurra al oído la ruta hasta la salida

Zacarias niega con la cabeza y se da unos golpes en la mejilla, para olvidar aquellos desagradables recuerdos y da un suspiro acelerando el paso.

-¿No extrañaras el pueblo? preguntó Frence a Aghabet.

- No, no debo mirar más hacia atrás respondió la niña que resistía el llanto con toda su voluntad - no soy una niña normal, soy aprendiz de Ildribar.

Entonces los agudos oídos de Zacarias le alertaron: "Cascos de caballo, mierdapensó volteándose hacia Frence y Aghabet.

- Frence ¿has oído? alguien salió del pueblo… tenemos que alejarnos rápido murmura

Zacarias acelerando el paso seguido por el mediano y la niña, mientras se internaban en el

bosque que bordea Magend, el elfo enfrentó sus recuerdos.

“Gritos bestiales mientras recorro los pasillos de la montaña, ya siento el aire fresco y he asesinado a más de un centenar de orcos en medio de la oscuridad, mis pasos no se sienten, ¿soy acaso un fantasma? Riti me dice que me faltan solo unos metros cuando el sonido de un mecanismo llama mi atención, veo la tan añorada luz del día siendo interrumpida por una supuesta puerta, Riti se aferra a mí y me dice: "salta!" corro y salto por encima de

la puerta que se cierra justo detrás mío

restaura, sentir la vida de nuevo es un calor claro y tibio que me llena de energía… me despido de Riti con enormes muestras de agradecimiento, prometo volver a los días con ofrendas para todos y así lo hago, más

repuesto y un poco más cuerdo. Con un pequeño carrito de pan, frutas, queso y carnes para las ratas, dejo en el lugar acordado mi regalo y espero, Riti aparece primero, después mas de un centenar de ratas, riendo y saltando, no puedo contener la alegría, después de mi agradecimiento, su matriarca me da su bendición y me deja ir

definitivamente, sin antes contarme un secreto

la luz del sol de mediodía me enceguece pero al fin me llena y me

en medio del bosque en el cual vivía Titania…"

- ¿Hacia dónde nos dirigimos? Interrumpió Aghabet - según recuerdo, hacia el sur están las

minas Ilfras perolos enanos están en guerra, no creo que nos reciban muy bien; al sureste están las tierras del duque Simblas - diciendo esto último con algo de rabia - la gran ciudad de Claramth para llegar a cualquiera de esos dos lugares debemos atravesar el territorio de goblin.

- Goblins!! Nrg'tak yrch!!"- responde con rabia el elfo - se cómo se mueven en sus patrullas,

nunca van más de cuatro pero los de esta área deben tener otras costumbres, esos pequeños bastardos murmura recordando a cierto goblin que Ramba le presentó - maldita sea esto está cabreándome en serio, tendremos que buscar un Clérigo que reponga a Ramba.

-Tienes razón debemos conseguir un clérigo antes que nada

el paso de Zacarias - si tenemos razón en nuestras sospechas las tierras del duque están

vedadas para nosotros

amenaza para ningún goblin y estoy seguro de que los enanos nos recibirán bien, pero están ocupados así que es seguro que nos arrastren de una manera u otra a su guerra.

reflexiona Frence alcanzando

a lo mejor a Claramthpero no creo que tú, yo y la niña seamos una

- Quizás sea lo mejor ir a Claramth, es una ciudad alejada de la fortaleza del duque pero está

dentro de sus dominios, aun así es lugar de refugio para muchos clérigos de la catedral de esa ciudad podamos ayudar a su amigo

quizá si hablamos con los - dijo Aghabet con seriedad.

Tras unos minutos de silencio acordaron decidir luego de descansar, avanzaron con precaución para no provocar algún enfrentamiento innecesario con las criaturas del bosque, luego de unas horas de caminata decidieron acampar en un lugar seguro y oculto entre algunos árboles.

Mientras descansaban Frence se quedó dormido recordando a su maestro:

Ed'anunce me miraba largo y tendido sin decir palabra nada más fumaba de su pipa de rato en rato. Lo recuerdo bien, estábamos cerca de mi hogar habíamos pasado a saludar a mis tíos y a mis padres, nos encontrábamos en una taberna rodeados de por la algarabía habitual en esos sitios.

- Conque quieres conocer a otros magos y aprendices - echo un vistazo a su pipa y continuo - bueno podríamos pasarnos por la torre del viejo Angus, se encuentra a dos días de camino hacia el este, sé que hace poco acogió a un nuevo aprendiz y además podemos aprovecharnos de la impresionante cantidad de libros de magia que posee… pero debo advertirte - sus palabras fueron interrumpidas por un grito enano de la mesa de al lado (Obviamente borracho)

-¿Qué tú eres capaz de beber más que yo?- alguien en el otro extremo de la taberna grito: -¡Oh Callate!- mi maestro que sabía lo que se aproximaba

-Sera mejor que subamos a nuestros aposentos, nos reuniremos mañana en la encrucijada ,

El niño delante mío corriendo formando un rio hacia mí

El Ojo luminoso clavo sus ojos en el

Los Gritos de dolor

Debo seguir ya habrá tiempo para el pasado.”

la sangre

El mediano despertó de un sobresalto, solo Zacarias estaba despierto y estaba haciendo la guardia para que descansaran, Frence en silencio se recuesta nuevamente a esperar su turno de guardia cuando una extraña sombra se presentó ante Zacarias.

-Saludos don Zacarias - le saludó un fauno, que aparecía entre las sombras de los arboles - soy Puck mucho gusto, estoy aquí para requisar parte de la deuda que usted mantiene con mi señor Oberón - de pronto Zacraias se sintió algo débil (Zacarias queda sin Magia) - no se preocupe don Zacarias, eso no le dañará, cada noche vendré a visitarle, acumularemos su deuda y al final le entregaré su corazón.

- Así que tú eres Puk -simulando algo de dolor agrega: - Bufón, no cobres sin pedirme permiso

ja ja ja ja oye… tengo unas preguntas ¿hay otra forma de pagar? y otra cosa que necesito saber urgente ¿puedes comunicarme con Titania? Si le debo a Oberón tengo que deberle a Titania, ya sabes "Alpha y Omega".

- Sobre su deuda difícilmente el señor Oberón lo librará de esta molesta forma de cobrar, él fue

específico: todas las noches el buen Puck vendrá por su magia, pero no dijo nada sobre el día mmmmh se me ocurre que entonces tendrás que recuperar tu magia durante el día con algún brebaje mortal, esa creo que será la solución para ti, por ahora - dijo con simpatía el fauno que comenzaba a observar a los compañeros durmientes de Zacarias, Frence simulaba estar dormido mientras escuchaba el dialogo - en cuanto a Mi dama Titania, bueno… puedo llevar

un mensaje, ella es mucho más comprensiva, sin embargo, si logras que ella se interese por ti, el

señor Oberón no estará muy contento

ahora, me retiro señor Zacarias y que tenga una buena vida hasta mi próxima visita.

Mañana vendré y entrégueme su mensaje, es todo por

El Fauno desapareció entre los arboles con prisa

FIN CAPITULO 1 Bajo el Hierro

No solo Magend fue atacado por las fuerzas del nuevo monarca, muchos poblados fueron devastados para comenzar con el nuevo orden.

Las tierras mortales están completamente

sometidas y bajo el hierro de Simblas