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Universidad Privada Abierta Latinoamericana FACULTAD DE MEDICINA
Universidad Privada Abierta
Latinoamericana
FACULTAD DE MEDICINA
Universidad Privada Abierta Latinoamericana FACULTAD DE MEDICINA DOCENTE: Dra. Deisi Crespo Fuentes ESTUDIANTES: MATERIA: Biofísica GRUPO:

DOCENTE:

Dra. Deisi Crespo Fuentes

ESTUDIANTES:

MATERIA:

Biofísica

GRUPO:

P

6

FECHA:

11 de noviembre de 2008

Cochabamba – Bolivia

ÍNDICE

I. INTRODUCCIÓN

 

1

II. DESARROLLO

 

2

 
  • 2.1. Alteraciones de la óptica

 

2

 

Agudeza visual

  • 2.1.1. .....................................................................................................

4

  • 2.1.2. Ametropías esféricas

5

 
  • 2.2. Alteraciones de la visión

 

5

 

Hipermetropia

  • 2.2.1. .......................................................................................................

5

  • 2.2.2. Miopía ...................................................................................................................

6

Astigmatismo

  • 2.2.3. ........................................................................................................

7

  • 2.2.4. Las Perturbaciones De La Acomodación

9

Presbicia

  • 2.2.5. ................................................................................................................

9

 
  • 2.3. Tipos de lentes

 

11

 
  • 2.3.1. Formación de imágenes

12

III. CONCLUSIONES

 

13

BIBLIOGRAFÍA

 

14

I. INTRODUCCIÓN

Actualmente en Bolivia existen muchas personas que tienen cierto tipo de

alteración en la visión, entre los más comunes podemos encontrar casos de

miopía, hipermetropia y astigmatismo, estos casos se dan por lo general en

personas de escasos recursos, los cuales por motivos de trabajo exponen la

vista a situaciones de extremo daño, muchas de estas personas son soldadores,

fotocopiadores o personas que trabajan horas al frente de una computadora,

todos estos elementos son muy dañinos para la salud visual de cualquier

persona. Por otro lado se debe tomar en cuenta que no siempre el hecho de no

poder enfocar la imagen en la retina depende de un defecto de refracción. En

realidad, podemos imaginar una máquina fotográfica que tenga objetivos

perfectos, pero en la que el dispositivo de enfoque esté bloqueado; la máquina

podrá fotografiar bien sólo a cierta distancia, mientras que a todas las demás

dará imágenes desenfocadas. En este caso no podemos decir que las lentes que

forman el objetivo de la máquina no son perfectas, sino que no pueden

desplazarse adecuadamente según los casos.

Así, el ojo, aun teniendo todas las características de estructuras que le

permitirán enfocar siempre la imagen, puede a veces permanecer bloqueado en

un solo plano. En tal caso, se habla de “trastorno de la acomodación”. Por el

contrario, en los defectos de refracción, el ojo puede enfocarse en varios

planos, si bien de forma limitada, pero por exceso o por defecto de longitud del

diámetro del globo ocular o por errores congénitos del sistema de refracción

(córnea y cristalino) la visión se ve alterada.

II. DESARROLLO

2.1. Alteraciones de la óptica

DIJIMOS que el sistema visual está formado por los receptores (ojos),

sistema de transmisión (nervios) y centros de interpretación (cerebro). Las

propiedades ópticas de dicho sistema sólo se aplican a la primera porción,

es decir, a los ojos, puesto que no intervienen ni en los nervios ni en el

cerebro.

Los trastornos de refracción o ametropías son todas aquellas situaciones

en las que, por mal funcionamiento óptico, el ojo no es capaz de

proporcionar una buena imagen. Claro está que existen muchas otras

circunstancias en que la imagen a nivel de la retina es defectuosa, pero que

no dependen directamente de un mal funcionamiento óptico.

Si ponemos algunos ejemplos el lector podrá entender mejor estas

diferencias. Si un individuo es miope, ve mal. Si se corrige esa miopía con

lentes, su visión vuelve a la normalidad. Éste es un caso típico de trastorno

de refracción o ametropía. Si un segundo sujeto tiene una catarata (este

problema será descrito con todo detalle más adelante) su visión es

igualmente defectuosa pero no es susceptible de ser corregida con

aditamentos ópticos, por lo que no corresponde a una ametropía. Una vez

operado de su catarata, la visión se mantiene defectuosa pero ahora sí es

factible corregirla con anteojos u otros dispositivos ópticos, por lo que un

ojo operado de catarata, si no tiene otras alteraciones, puede y debe

considerarse como un ojo con una ametropía. Finalmente, un tercer

individuo tiene un desprendimiento de retina que determina que su visión

esté seriamente alterada.

Esta situación no es susceptible de ser corregida con lentes y, por lo tanto,

no corresponde a una ametropía. Si el individuo es operado con éxito la

visión se restituye parcial o totalmente sin necesidad de recurrir a

dispositivos ópticos, por lo que el desprendimiento de retina no

corresponde en ningún momento a una ametropía.

Las tres situaciones anteriores tienen una característica común: la visión

defectuosa. La miopía, por ser una ametropía, se corrige con lentes. La

catarata sólo se corrige con cirugía, pero el ojo operado de catarata se

transforma en un ojo con una fuerte ametropía que deberá ser corregida

con lentes. Por último, el ojo con desprendimiento de retina sólo puede

mejorar mediante una operación. Ni la catarata, ni el desprendimiento de

retina son ametropías, si bien el ojo que ha sido operado de catarata sí

presenta una.

Una vez aclarados estos conceptos, conviene mencionar brevemente qué se

entiende por agudeza visual y cómo se mide ésta.

2.1.1. Agudeza visual

Para estudiar la eficiencia óptica de un ojo (su agudeza visual), es decir, la

capacidad que tiene de enfocar una imagen nítida en la retina, se han

ideado numerosas pruebas. Todas ellas presuponen que las demás porciones

del sistema visual son normales y que el único parámetro anormal es un

trastorno en la refracción, es decir, un trastorno óptico.

Todos hemos visto que para determinar la agudeza visual de un individuo, el

médico coloca frente a él a una distancia fija una cartilla con letras o

figuras impresas que tiene que reconocer visualmente.

Si la agudeza visual no corresponde a lo aceptado como normal se puede

inferir que el trastorno se debe a un defecto de refracción, siempre y

cuando todas las demás estructuras del sistema sean normales, ya que,

como se vio anteriormente, la disminución de la agudeza visual puede

corresponder a otras alteraciones que no son de índole óptica.

Una vez establecido que se trata de una alteración óptica, el médico se

abocará a definir cuál es el trastorno en particular y la mejor manera de

corregirlo. Esto nos lleva a hablar de lo que son las ametropías.

2.1.2.

Ametropías esféricas

La miopía, hipermetropía y presbicia son ametropías esféricas. ¿Por qué?

Simplemente porque corresponden a situaciones ópticas que se corrigen

con lentes esféricas. ¿Y qué es una lente esférica?

2.2. Alteraciones de la visión

  • 2.2.1. Hipermetropia

Para poder enfocar las imágenes en varios planos, el ojo normal varía la

curvatura del cristalino de tal modo que éste se hace más grueso cuando el ojo

debe mirar un punto próximo y más delgado cuando debe mirar uno lejano.

El aumento de curvatura del cristalino está determinado por la contracción del

músculo ciliar. Su contracción provoca el aumento de curvatura del cristalino,

mientras que su relajación disminuye su curvatura. De este modo se acomoda el

ojo.

La hipermetropía se debe al globo ocular demasiado corto ( es decir, aplastado

en sentido antero posterior), por lo que los rayos luminosos, al refractarse

sobre la lente del cristalino, irían a reunirse en un punto situado detrás de la

retina; para que caigan sobre ella, es necesario que el cristalino aumente su

curvatura.

De esto se derivan dos consecuencias; ante todo, el cristalino no puede

aumentar su curvatura más allá de ciertos límites, por lo que el ojo

hipermétrope no enfoca los objetos demasiado próximo; por esto, los

hipermétropes consiguen leer sólo teniendo alejado el libro. Otra consecuencia

viene determinada por el hecho de que el cristalino debe aumentar su

curvatura también para enfocar los objetos lejanos, por ser el globo ocular

demasiado corto ; por esta razón, el músculo ciliar no está nunca en completo

estado de relajación ; además, a la larga produce dolor de cabeza, dolores

oculares, etc., al encontrarse en un estado de contracción excesiva cuando el

sujeto hipermétrope debe realizar un trabajo de cerca.

Por esto, si el hipermétrope lee un libro, al poco tiempo ve los caracteres

borrosos y después nota sensación de peso en la cabeza, con dolores en los ojos

y en la frente. A menudo son precisamente las cefaleas inexplicables las que

llevan al hipermétrope al oculista.

2.2.2. Miopía

Cuando un ojo no puede enfocar un objeto colocado más allá de cierta

distancia, decimos que es miope. Igual que el ojo hipermétrope no consigue

enfocar los objetos demasiado próximos porque es demasiado corto y el

cristalino no puede aumentar su curvatura más allá de cierto límite, y por lo

tanto, tampoco su poder de refracción, el ojo miope no consigue enfocar los

objetos lejanos, porque generalmente, es demasiado largo y el cristalino no

puede disminuir su curvatura más allá de cierto límite.

La miopía es hereditaria, el niño es normal al nacer y sólo hacia los 6 años

presenta los primeros síntomas; lee fácilmente incluso los caracteres muy

pequeños, pero no consigue leer la pizarra, evita jugar a la pelota o a otros

juegos en los que sea necesario ver claramente de lejos y prefiere aislarse

para la lectura.

La evolución puede ser doble, puede haber una miopía que comienza hacia los 6

años; ésta tiende a aumentar un poco durante todo el período de crecimiento y

se detiene cuando éste termina. Es el caso de una miopía de conformación: el

ojo es más largo de lo normal. Esta forma puede corregirse bien y en general

no hay que temer complicaciones. Pero existe también una miopía que podemos

definir como patológica, y que aparece relacionada con predisposiciones

hereditarias. En este caso, la miopía continuará empeorando y se verá agravada

por alteraciones de la retina.

2.2.3. Astigmatismo

La córnea, en el sujeto normal, es un segmento de esfera, en donde todos los

meridianos tienen la misma curvatura; de este modo, los rayos luminosos, al

pasar a través de todos los meridianos, son refractados de la misma manera y

convergen todos juntos en un punto llamado foco. En cambio, si la córnea

presenta una curvatura variable a lo largo de los diversos meridianos, los rayos

serán refractados de modo diferente.

Imaginemos, por ejemplo, que un astigmático mire un signo en forma de cruz;

no podrá enfocar simultáneamente los brazos horizontales y los verticales, sino

que enfocará los unos o los otros, porque los dos brazos se enfocan sobre

planos distintos.

Analógicamente, un ojo astigmático no puede nunca enfocar completamente

otros objetos, como por ejemplo, la esfera de un reloj ( en este caso, el

astigmático verá enfocadas las horas 12 y 6 y desenfocadas las horas 3 y 9.

El astigmatismo, generalmente, es congénito . El sujeto astigmático, si no tiene

un grave defecto de curvatura de la cornea, puede no darse cuenta de su vicio

de refracción, ya que instintivamente puede acomodar la visión sobre uno de

los dos planos perpendiculares. Por eso se manifiestan a menudo trastornos

derivados de la fatiga a que el astigmático obliga a su sistema de enfoque, que

debe variar continuamente entre dos líneas focales.

El enfermo, por lo tanto, se queja de cefaleas, de frecuentes dolores en los

globos oculares, de sensación de pesadez, de escozor en los ojos; presenta los

globos enrojecidos y los bordes palpebrales irritados, y advierte que estas

molestias se acentúan en condiciones particulares ( cuando va al cine, por

ejemplo).

2.2.4.

Las Perturbaciones De La Acomodación

Un ojo, aun teniendo la longitud exacta y los medios refringentes de

estructura normal, puede no lograr tener siempre una imagen enfocada en la

retina, si el cristalino no puede variar su curvatura y en consecuencia, no tiene

la posibilidad de mantenerse siempre enfocado ( exactamente como sucede en

una máquina fotográfica con el objetivo bloqueado).

Sabemos que el cristalino modifica su curvatura mediante la contracción del

músculo ciliar y además siendo de consistencia elástica, pude ser comprimido

por este músculo.

Si el cristalino pierde la elasticidad, o el músculo no puede contraerse, el ojo

pierde la capacidad de enfocar objetos situados a diversas distancias.

  • 2.2.5. Presbicia

La elasticidad del cristalino se modifica con la edad; mientras que es muy

acentuada en el niño, va disminuyendo en el transcurso de los años, hasta

volverse nula hacia los 70. una vez que el cristalino se pone rígido, es claro que

el ojo ya no puede enfocarse a diferentes distancias y dado que el cristalino

tiende a quedar rígido en la posición de mínima curvatura, los objetos que el ojo

puede enfocar están, con el paso de los años, cada vez más lejanos.

Por eso, mientras que en un sujeto con vista normal el punto próximo( es decir

el punto más cercano al que se puede ver) se halla a 17 cm. A los 20 años, a los

45 años está a unos 25 cm. El defecto, al principio, se nota en cierta dificultad

para enfocar las letras pequeñas a la luz artificial. Al cabo de algún tiempo, el

que lee repara en que, si aleja el periódico, los caracteres que le parecían

confusos se vuelven más nítidos; pero el alejamiento hace difícil la lectura de

los caracteres más pequeños.

Si, en este punto, no se corrige con lentes adecuados la presbicia, a los pocos

instantes la lectura resulta fatigosa; las letras aparecen desdobladas y los

puntos como círculos; se experimentan cefaleas frontales o dolores detrás de

los ojos, vértigos y nauseas.

A menudo, por varias causas, se establece una contracción continua del músculo

ciliar, lo que determina un aumento de la curvatura del cristalino. También en

esta ocasión, el ojo está enfocado a una distancia fija, pero contrariamente al

caso anterior, se halla muy próxima al ojo; esto es, se tiene un acercamiento

del punto remoto.

Generalmente, el espasmo se verifica en sujetos jóvenes cuando esfuerzan la

vista estudiando o leyendo en malas condiciones de iluminación. Es frecuente

tanto en los hipermétropes como en los miopes, y es favorecido por el

astigmatismo. Los padres notan que el niño mantiene la cabeza muy cerca del

libro, no ve la pizarra y esto podría hacer pensar en una miopía, pero el niño se

queja insistentemente de cefaleas cuando lee.

2.3. Tipos de lentes

Las lentes son medios transparentes limitados por dos superficies, siendo

curva al menos una de ellas.

Las lentes convergentes son más gruesas por el centro que por el borde, y

concentran (hacen converger) en un punto los rayos de luz que las atraviesan. A

este punto se le llama foco (F) y la separación entre él y la lente se conoce

como distancia focal (f).

Las lentes convergentes se utilizan en muchos instrumentos ópticos y también

para la corrección de la hipermetropía. Las personas hipermétropes no ven bien

de cerca y tienen que alejarse los objetos. Una posible causa de la

hipermetropía es el achatamiento anteroposterior del ojo que supone que las

imágenes se formarían con nitidez por detrás de la retina.

Si las lentes son más gruesas por los bordes que por el centro, hacen diverger

(separan) los rayos de luz que pasan

por ellas, por lo que se conocen como

lentes divergentes.

La miopía puede deberse a una deformación del ojo consistente en un

alargamiento anteroposterior que hace que las imágenes se formen con nitidez

antes de alcanzar la retina. Los miopes no ven bien de lejos y tienden a

acercarse demasiado a los objetos. Las lentes divergentes sirven para corregir

este defecto.

2.3.1. Formación de imágenes

Si tomas una lente convergente (seguro que las tienes en el laboratorio de tu

Centro) y la mueves acercándola y alejándola de un folio blanco que sostienes

con la otra mano, comprobarás que para una cierta distancia se forma una

imagen invertida y más pequeña de los objetos que se encuentran alejados de la

lente. Cuando es posible proyectar la imagen formada decimos que se trata de

una imagen real, y si no la podemos proyectar la denominamos imagen virtual.

En cambio, si miras un objeto cercano a través de la lente, observarás que se

forma una imagen derecha y de mayor tamaño que el objeto.

Intenta hacer lo mismo con una lente divergente y observarás que no es posible

obtener una imagen proyectada sobre el papel y que al mirar a su través se ve

una imagen derecha y de menor tamaño que los objetos.

III. CONCLUSIONES

Existe una marcada diferencia entre las alteraciones de la visión y la óptica,

donde los síntomas en la persona pueden variar e incluso confundir dependiente

del grado de daño en el sentido de la vista.

En cuanto a los tipos de lentes los mismos pueden ser diversos dependiendo del

tipo de función al que va a ser sometido. Se debe tomar en cuenta que a la

fecha se deben tomar en cuenta como lente a aquellos denominados “lentes de

contacto” los cuales tienen características similares a un lente normal pero que

sin embargo cumple con requisitos esenciales los cuales le permitan adecuarse

a la anatomía del globo ocular.

BIBLIOGRAFÍA

Ciencias Naturales Pro-a 7; Regalado, Viviana; 1º Edición; Editorial AZ; 1995

http//www.sedl.org/scimath/pasopartners/senses/Splesson2.html

El Cuerpo Humano; Diario Los Andes; Edición especial que circula junto con

Diario los Andes; Editorial Santiago; Santiago, Chile.

El Doctor en su Casa, tomo 30; Dr. Rafael Echevarría y otros; Edición

especial que circula junto a Diario Los Andes y otros; Editorial Antártica;

Chile.

Biología e Higiene; Lucy f. De Vattuone; 9º Edición; Editorial “El Ataneo”;

Buenos Aires; 1985.