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viernes 22 de junio de 2007

P.D.Ouspensky. Psicología de la posible


evolución del hombre

¡Vaya! Había planificado comentar otro libro, pero se me cruzó éste y la hojearlo volví
a quedar preso de él. P.D. Ouspensky fue un discípulo de Gurdieff y quizá esto no diga
mucho a la mayoría de los lectores de este blog. En pocas palabras y a modo de
síntesis: Gurdieff fue un maestro espiritual y Ouspensky fue su gerente de relaciones
públicas. Si os dais un paseo por http://el-amarna.blogspot.com/2005/03/el-mundo-y-
sus-misterios-gurdieff.html encontrareis un comentario más extenso de estos dos
personajes. Gracias a Dios contamos con la Red para toda clase de referencias en
temas desconocidos.

Este libro que ahora tengo en mis manos lo adquirí, en circunstancias que ya no
recuerdo, antes de 1980. Luego lo releí en junio de 1986 (tengo por costumbre anotar
al final del texto las fechas en que vuelvo a él… a veces constato coincidencias
llamativas). Volví a hacerlo en enero de 1991 y la última vez fue en abril del 2000.
Evidentemente es un libro que cae en mis manos cada tanto (por lo menos mientras no
lo expulse de mi biblioteca) y siempre que lo hojeo termino releyéndolo, sino todo en
grandes partes.

Sin embargo no es un autor al que tenga particular aprecio. Quizá por su extracción
“esotérica” y mi formación académica me aleja bastante de esos laberintos; quizá
porque he leído alguno de los libros de Gurdieff, como “Fragmentos de una enseñanza
desconocida” y tengo mis serios reparos sobre sus métodos de trabajo; quizá porque
algunos de sus discípulos, como Lois Pawels (de fama en otra época, junto con Jacques
Bergier) me parecieron bastantes charlatanes (Algunos lectores recordarán “El
retorno de los brujos”). Pero a pesar de mis recelos tengo que concluír que este
pequeño librito que contiene cinco conferencias que P.D. Ouspenski preparó en 1934 y
publicó en Nueva York en 1945… resulta estimulante.

Proporciona un montón de ideas que a pesar del tiempo transcurrido siguen teniendo
interés, y también siguen siendo provocativas; juzgue el lector si no:

“Nuestra idea fundamental es que el hombre, tal cual lo conocemos, no es un ser


perfecto. La naturaleza lo desarrolla hasta cierto punto y luego lo abandona, dejándolo
proseguir su desenvolvimiento por su propio esfuerzo e iniciativa, o vivir y morir como
nació, o aun degenerar y perder su capacidad de desarrollo” (pág.13)

“Debemos comprender que no todos los hombres pueden desarrollarse y llegar a ser
seres diferentes. La evolución es una cuestión de esfuerzo personal, y con respecto a la
masa de la humanidad es una rara excepción. Tal vez parecerá extraño, pero debemos
comprender no sólo que la evolución es rara sino también que se torna cada vez más
rara”. (pág.14).

“La idea esencial es que para convertirse en un ser diferente el hombre debe desearlo
profundamente y durante mucho tiempo. Un deseo pasajero o vago, nacido de una
insatisfacción respecto a las condiciones exteriores no creará un impulso suficiente.”
(pág.15).

“La verdad es que antes de adquirir nuevas facultades o nuevos poderes, que el hombre
no conoce y que aún no posee, debe adquirir facultades y poderes que tampoco posee,
pero que se atribuye, es decir, que cree conocer y que pretende poder emplear.” (pág.16)

“El hombre no puede pensar, hablar ni moverse como quiere. Es una marioneta tirada
aquí y allá por hilos invisibles. Si lo comprende así, puede aprender mucho más sobre si
mismo, y tal vez entonces las cosas comiencen a cambiar para él. Pero si no puede
admitir ni comprender su evidente mecanicidad, o si no quiere aceptarla como un hecho,
ya no puede aprender más y las cosas no pueden cambiar para él” (pág.17)

(El hombre) “Debe darse cuenta que no posee cualidades que se arroga: la capacidad de
hacer, la individualidad o la unidad, el Ego permanente, y además, conciencia y
voluntad” (pág.20)

Como se puede leer Ouspenski plantea una visión de lo humano radicalmente


diferente a la que estamos acostumbrados y a la que presenta la psicología moderna.
No obstante que citas parciales sí pueden ser aceptadas o reinterpretadas por la,
llamemosla así –sin ánimo peyorativo-, “psicología oficial”.
A partir de una visión de lo humano donde la persona no es vista sustancialmente
diferente a cualquier gran mamífero, con diferencias de grado pero no cualitativas,
Ouspenski y su maestro Gurdieff pensaron y practicaron, allá por las primeras
décadas del siglo XX, una enseñanza que consiguió algunos discípulos famosos y
adinerados. Esta historia la cuenta en un libro cuyo nombre ahora no recuerdo Lois
Pawels, y uno está dispuesto a pensar que experimentar con el ser humano puede
resultar fascinante aunque no siempre ético, y a veces ser calificado de simplemente
inescrupuloso.

No obstante los hechos documentados y la personalidad extravagante de Gurdieff hay


en este texto algunas ideas que resultan muy estimulantes en si mismas; aunque los
problemas reales empiezan cuando de ellas se intenta saltar a una práctica que las
ponga en marcha.

Quizá los humanos necesitamos de estas ideas; quizá por resonar de cierta manera en
nuestra psiquis es que les prestamos atención más allá de nuestra experiencia; quizá
nuestra misma experiencia nos muestra que hay algo diamantino encerrado en el
carbón de la época …

Dejo al lector con estas dudas porque acariciarlas no lo creo malo. En todo caso si
hace la experiencia de leerlo, manteniendo una distancia mental prudente, es muy
posible que le genere alguna clase de estímulo psicológico. Si fuera así… no es poco.

Ficha Bibliográfica:

Ouspenski(1945), P.D.Ouspensky, “Psicología de la posible evolución del hombre”.


Librería Hachette S.A., Buenos Aires, 1978. pp. 109