Vous êtes sur la page 1sur 8

ADOLPHE GESCHÉ

¿RECUPERAR UNA TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN?
Últimamente, la teología de la creación ha perdido su lugar entre los tratados teológicos, en favor de la antropología. Esto es un hecho; muy positivo, por otra parte. Pero este giro antropológico, ¿no tiene sus grandes peligros, si no es corregido por una verdadera teología del cosmos y de la naturaleza? La respuesta a esta pregunta constituye el objetivo del presente artículo, escrito con gran claridad y garra teológica. La création: cosmologie et anthropologie, Revue théologique de Louvain, 14 (1983) 147-166 Puede ser que la creación sea el primer tema de las investigaciones teológicas de los diez próximos años. Partimos de la tesis que el campo teológico se divide en tres grandes apartados: Dios, el hombre y el mundo. El tema del mundo ya casi no existe en teología debido a la desestructuración de la ontoteología y a la derrota de la cosmometafísica. La cosmología -antes tan valorada en teología- hoy día es tenida por irrelevante ante las urgencias éticas del momento. Dios, es verdad, se interesa más por el hombre que por las puestas de sol. La teología, pues, se ha vuelto deliberadamente acósmica para centrarse en el hombre (giro antropocéntrico). En cuanto a la temática de Dios, se nota, desde hace unos diez años, cierta recondensación teológica dirigida hacia la antropología: el discurso sobre Dios, habiendo huido de los campos cosmometafísicos, se fija en el trazado -de hecho central y fundador- del hombre "a imagen y semejanza de Dios". Se quiere llegar, por una parte, a descubrir a Dios a partir del hombre (y no del cosmos) y, por otra parte, a la buena noticia de la salvación para el hombre. La construcción de este discurso es muy valiosa, sin duda alguna. Sin embargo convendría preguntarse si no cede a cierta deriva antropocéntrica. El tema del hombre es el tema-rey. La teología especulativa fue tomando, desde los años sesenta, una dirección ética y antropológica que, desde luego, es muy apreciable. Se ha debido a muchos factores. Factores teóricos internos: como la teología de las realidades terrestres, la eclesiología de la salvación, las cristologías de economía, que influenciaron tanto la teología de la post-guerra (sobre todo la teología de lengua francesa); de parte a parte, una preocupación constante para hablar más de lo que le interesa al hombre que de cuestiones juzgadas puramente especulativas (el universo o Dios mismo). Factores teóricos externos: por una parte, las filosofías del sujeto, (fenomenología, existencialismo), de los valores (personalismo), del lenguaje (nueva hermenéutica), de la metafísica ética (E. Levinas); por otra parte, las ciencias humanas (psicología, sociología, lingüística, antropología social y cultural). Aquí todo contribuía a centrar las preocupaciones en el hombre individual o dentro de la sociedad. Factores prácticos: unos internos también, como el despertar pastoral en países descristianizados, todavía en los mismos años de la post- guerra y, en tiempo más próximo, el descubrimiento de la solidaridad hacia los más pobres; otros externos, como

sobre todo en la tradición judeo-cristiana. bajo unas formas diversas (teologías de la secularización. El destino de Dios Es indispensable darle a Dios una "reserva cosmológica" (B. una teología demasiado centrada en el hombre tiene el peligro de reducir a Dios a nuestra imagen y semejanza. Quisiera demostrar en estas páginas cómo y por qué una teología de la creación (y en particular del cosmos) se impone hoy día como una de las tareas más urgentes y más beneficiosas. y aún más. Es cierto que Dios es. importante y urgente dar una mayor dimensión a Dios. llevar a algunos teólogos a lanzarse a las m agnificiencias gratuitas de la contemplación del universo para escudriñar sus enigmas y misterios. por tanto también del cosmos? Tal como ya lo había notado Voltaire. Para el hombre. Pero. ¿POR QUÉ DESEAR UNA TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN Y DEL COSMOS? El hecho de constatar una laguna cosmológica en teología podría. la de nuestras necesidades. ¿no buscan a Dios en función de las necesidades del hombre. por más que fuera interpuesto por Dios. según parece. aunque aquellas necesidades sean diametralmente opuestas y . ¿sería Dios si no fuera Dios de todo.) aparezca una teología que no debemos tener miedo en llamar antropológica y hasta antropocéntrica. del hombre y del destino (teológico) del cosmos. claro. para salvar el mismo riesgo descubierto en esta renovación antropológica. forma parte de nuestras necesidades. Todo invita a los cristianos a reaccionar. Un Dios que no fuera más que la proyección del hombre puede llegar a ser inútil y estorbar. Pero entonces viene o puede llegar el día en que Dios. No se trata en absoluto de renunciar a este descubrimiento y contradecir este discurso. llegaría a ser insoportable si es verdad que "el infierno son los demás": el hombre puede llegar a morir si no tiene más horizonte que él mismo. ante todo. que nos preocupemos siempre por el hombre y que la teología se coloque aquí. es saber si. pues. Pero. sencillo reflejo de nosotros mismos. pero también para Dios que es ante todo para nosotros el Dios de la "philantrôpia". sin reducirle a nuestras necesidades por más justificadas que estén. un Dios a nuestra medida. Podemos preguntarnos si muchos ateísmos no encuentran allí su fuente y su razón de ser cuando rechazan a un Dios en el cual no ven más que la proyección del hombre. De hecho. En atención a esto. I. vemos que se trata nada menos que del destino de Dios. formularía aquí una hipótesis: ¿existe realmente una diferencia entre dos teologías opuestas tales como la del pietismo y la de la revolución)? En su estructura. no sería mejor restablecer el diálogo con el cosmos y la naturaleza. Es. pero no es tan sencillo. por más que se le engrandezca. Willaert). No estaría mal. de la palabra. la pregunta que se nos presenta. de la liberación. pues al hombre no le interesa mucho encontrarse reflejado en todas partes. ya que la gratuidad. fue bueno y aún lo es. paradójicamente. en el conjunto de los discursos sobre el hombre. etc. el Dios del hombre. De ahí que. si miramos mejor. será rechazado.ADOLPHE GESCHÉ las críticas ateas de un cristianismo que sería como una evasión de este mundo y olvido de los hombres.

en todos los sentidos. volviendo a centrar el proyecto divino sobre el hombre. Un hombre totalmente acósmico sería. muy deliberadamente. Sería.. la tierra y todas sus maravillas. pero también "las flores y los pájaros" (S. lo que llamaría "antropología de la muerte del hombre". Dios es el Dios de todo el universo. pero cuando nos olvidamos de cualquiera otra dimensión.18). sino enunciar sus límites cuando llegan a ser exclusivas y cautivan toda la atención. Dios ha dado el hombre a los hombres. según decían Pascal y Malraux. claro. no es Dios. Prigogine y . Es verdad también que la teología ha prestado unos grandes servicios y seguirá haciéndolo siendo antropológica. no tan sólo por ahogarse. amar. Podría ser una de las tareas de la teología de la creación. ¿no hay prejuicio contra Dios? Una teología de la creación y. que no se puede invocar a Dios para las necesidades del alma. El mundo de la naturaleza es esencialmente don de Dios. El destino del hombre Es verdad que hoy día hay unos anti. si no. siempre remitido al hombre. MerleauPonty. Francisco de Asís).dar más vitalidad y espacio a un Dios menos crispado sobre el hombre.. comer. por falta de proponer a éste otra cosa fuera de sí mismo o proponiéndole un Dios demasiado disfrazado. El destino mismo del cosmos El hombre. sino.ADOLPHE GESCHÉ aunque los teólogos que las defienden no estén de acuerdo? No quiero decir. ¿Puede lograrlo aislándose? No es éste el proyecto del Dios judeocristiano que hizo la tierra ut habitaretur (Is 46. tendría que -digámoslo así. acaba por autoasfixiarse. Hay en el hombre y para el hombre muchas cosas que van más allá (Dios) y le sobrepasan (el cosmos). Vemos cómo una teología antropocéntrica tiene el peligro de fallar precisamente y paradójicamente a su propósito (la preocupación para el hombre). Es una cuestión de civilización primordial. vivir. por ahogar al mismo hombre. paradójicamente. una teología exclusivamente antropológica puede acabar. aunque lo esencial de su preocupación se centre en el hombre. hasta desfigurado a la medida del hombre. por lo tanto engrandeciéndolo. ésta sería una de las tareas actuales de la teología de la creación. Un descubrimiento notable de la grandeza de las ciencias de la naturaleza (Whitehead. un hombre perdido (sin salvación posible). pues. admirar. claro. El hombre tiene una necesidad vital del cosmos: tiene que morar. lo que va más allá del hombre le es tan indispensable como él mismo para su constitución. (por falta de hablar de Dios). para ser hombre. aunq ue sea pasando por Dios (pero un Dios antropológico). El hombre. Pero a la larga. ni invocarle para unas causas justas. No se trata de desacreditar sin más las ciencias humanas. Ahora bien. necesita mucho del cosmos. una teología del cosmos.humanistas declarados que pronuncian la muerte del sujeto. Conviene volver a dar al hombre el sentido de un universo teologal. urgente devolverle al hombre el cosmos.

la de la misma creación que no está muy reconocida en el concepto de causalidad. Aun aceptando la legitimidad de la noción de causalidad. Cl. es en el plano teórico donde los problemas son más grandes. Moscovici). economistas (J. en particular para expresar la relación entre Dios y el mundo. pues. y muy delicada de manejar. ANTIGUAS PROBLEM ÁTICAS Y NUEVAS PREGUNTAS Antiguas problemáticas En el plano científico. se imponía por muchos motivos. tal como se pensaba en . se vuelve a poner en discusión. P. inaudito para la ciencia clásica.ADOLPHE GESCHÉ Stengers. o un aspecto muy parcial de una realidad mucho más amplia y más rica. del campo propio de los objetos. la categoría de causalidad sea una de las más pobres. Pero antes es necesario enumerar las antiguas problemáticas y las nuevas preguntas en torno a la teología de la creación. etc. del respeto de las fronteras. hoy día la evolución. Ahora convendrá mostrar cómo hoy se podría y se debería considerar aquella teología. Hoy día. De todos modos. no preocupa mucho ni a los teólogos ni a los hombres de ciencia. ni es motivo de inquietud para la fe de los creyentes. Morin). Dupuy). Hasta ahora hemos querido mostrar por qué una teología de la creación y en particular del cosmos.) tendría que animar al cristiano y al teólogo a redescubrir y restituir el cosmos. Heidegger) por la cual se teme que. expresa una necesidad imperiosa del hombre de hoy. se trata de una problemática a superar para hablar de la creación. hasta de las menos adecuadas para dar razón de las cosas. antropólogos (S. "Someted la tierra" ¿no sería. relación que objetiva (mundo de las personas). Bruaire. en lugar de hacer justicia a las personas. sin ser falsa. Ladriére. La ecología. Bloch). La distinción tajante entre naturaleza y cultura que ayer caía de su peso en antropología. Una mejor apreciación de los límites respectivos. y la teología no puede no darle importancia. aunque le falta madurar aún. Filosófos (J. de la indeterminación. Gabriel Marcel. E. ha llegado a desdramatizar aquellas cuestiones. de las apreciaciones de los registros del lenguaje. vuelven a encontrar en la naturaleza un "paradigma perdido" que es urgente que el hombre recupere. II. Pero damos más importancia a la reticencia filosófica (Bergson. Nuevas cuestiones Es muy importante la gran valoración de la naturaleza en la sensibilidad y el pensamiento contemporáneos. sociólogos (E. el origen de la vida y de las especies (en particular el hombre). Parece que el "causalismo" hace cada vez menos justicia a la gran riqueza de la realidad y de su surgimiento. la teología tan sólo puede ver una reducción. En el plano filosófico. Desde todos los campos se teme que el hombre llegue a destruirse si no respeta la naturaleza. la categoría de causalidad está hoy día sometida a discusión por el descubrimiento.

le dice algo. Aquí nos encontramos con un material muy próximo a nuestras preguntas sobre el cosmos y la creación. Palabras como gracia. Estas viejas palabras de la fe corresponden a unos conceptos usados hoy día tales como gratuidad. lo que parece menos sensible a unas categorías éticas tales como don. hoy día podría aportar mucho a la teología. es un único discurso sobre Dios y sobre el hombre. Es verdad que el cosmos es. podemos tener un "De Deo" que no habla mucho del ho mbre. También el campo muy rico de los mitos y los símbolos se abre al pensamiento contemporáneo. de cocreación y de relación real (y no tan sólo de razón) entre Dios y el mundo. por su parte. etc. (etsi Deus non daretur). del lado de la filosofía y de la teología (Whitehead. por ejemplo). en particular allá donde se quiere significar la autonomía de los valores. alteridad. ¿CÓMO REALIZAR UNA TEOLOGÍA DE LA CREACIÓN Y DEL COSMOS? Hablar de la creación es constitutivamente y al mismo tiempo. Cobb. Ch.-B. III. La teología debe terminantemente volver a descubrir la calidad y el peso (en el sentido positivo de la palabra) de su propia herencia. don. La teología de la creación. juego. aumento. Hartshorne. Y el discurso sobre el hombre (teología de la salvación. a un dominio del dominio del hombre sobre este mundo. la antropología y la lingüística se manifiesta especialmente en los relatos de origen y en las cosmogonías. en virtud de lo que está escrito en el Génesis. Categorías cada vez más "éticas" y cada vez menos "materiales" se introducen en las ciencias. Pero.). Por otra parte. salvación. nos enseña algo de Dios. son palabra propias y sobre todo particularmente pertinentes para calificar o indicar las "cosas de la fe". La riqueza de este campo abierto a la filosofía. convendría recurrir a estas viejas palabras para pensar teológicamente la creación y en particular el cosmos. dentro de la creación. etc. . Si durante mucho tiempo este campo ha sido despreciado. gracia. J. superabundancia. siempre es a en sí teología. Por tanto.ADOLPHE GESCHÉ tiempo de la secularización. He aquí una "metamorfosis" que podría llevar a una "nueva alianza" del hombre y del cosmos. Por una parte. dos hechos culturales nuevos nos obligan a volver a plantearnos la teología de la creación. un dominio discrecional? Se pregunta a la tradición juegocristiana si no tendría más bien que contribuir aquí. el tiempo y la historia ya se han introducido en las ciencias de la naturaleza (Prigogine y Stenfers). que no puede dejar a la teología indiferente. hasta en teología. El discurso sobre Dios (teología) interesa y concierne al hombre. que nos dice algo sobre Dios y que nos dice algo sobre el cosmos. hablar de Dios y del mundo (y hasta de su relación): De Deo/creante/mundum Claro. la Process Philosophy y la Process Theology que se interesan más por la realidad (Dios incluido) en su ser-en-proceso y hablan de un Dios afectado por lo creado. allá en donde sólo parecía reinar el espacio y el número. en ciencia. Pues la creación no es objeto de una proposición filosófica sino de una confesión de fe. y se puede discutir sobre el hombre. Sin embargo. "exceso". sin hablar para nada de Dios. por lo que se refiere al cosmos.

) es siempre el mismo Dios. pero "porque lo ha querido". la que "impone" hacer ver que el misterio profundo de la gratuidad en la creación es de dar. El término "creador" no define a Dios. ¿No es tan grande. etc. pero no le expresa. No tiene. salvar. revelar. al que no afecta lo creado. ya que la relación de creación sólo es constitutiva para el hombre (entonces. subraya. en la que recibir y dar se conjugan. sino como donador vulnerable que dota a su criatura de una capacidad de . Ser "creador" le califica. además de preservar en Dios la independencia "ontológica". afectado por su creación. a su manera. Se podría pensar que aquel análisis de la gratuidad. no como un déspota arbitrario (por más bueno que sea). expresada en términos de don. del amor. Dios no depende de la creación para ser. Dios acepta ser alcanzado por lo que crea. El Dios creador es el Dios que ya conocemos como bueno. "por más que haga" ad extra (crear. Ya hemos dicho que el eje del pensamiento para la creación era el régimen de la gratuidad.ADOLPHE GESCHÉ El Dios de la creación La tradición tomista dice que la creación no aporta nada a Dios. como si ésta fuera un momento de su constitución. "se basta a sí mismo". quiere salvar dos cosas: 1) Que Dios. Siendo Dios perfecto en el orden del ser. de transformarse en sujetos capaces de dar. En el acto creador. la gratuidad de la creación. los profetas y Jesucristo. que necesitar nada para ser. todopoderoso. del conocimiento. claro. sólo hay relación "real" del hombre con Dios). su "en sí". nos lleva a un descubrimiento de Dios más acusado. por lo menos. Me parece que es la misma lógica de la trascendencia y de la independencia de Dios. etc. etc. trinitario. recib ir como dar. a su vez. en el plano del ser. Algunos protestan delante de estas afirmaciones ("The Process Philosophy y "Process Theology") preguntando si se puede considerar como real un mundo que no afecta a su creador y si este Dios. La creación depende de Él. Al decir esto no alteramos la doctrina pues no tocamos su trascendencia. Así tendríamos la posibilidad de encontrar un Dios "sensible". "mudable". es suscitar unos creadores. pues. unos seres capaces. del obrar. 2) Que Dios es trascendente. pero no le puede aportar nada en el plano ontológico. Expresa esta doctrina diciendo que no hay relación real (constitutiva para Dios) de Dios para con el hombre.. de parte de Dios. que es inmutable. recibir dando? Tal sería la fuerza de la gratuidad. Dios no necesita la creación para ser. tiene algo que ver con el Dios revelado por los patriarcas. alcanzado. Dios es Dios (o no es). Crear es más que hacer. Esta teología. ("Creo en un solo Dios"). Es y "nada más". La creación es un acto (libre). para "llegar a ser".. Esta teología.

Esta teología del cosmos tiene una verdadera dimensión ética y sabemos que la ética es la primera preocupación del hombre: hacer justicia. En el Sal 115. en su casa. En el fondo. a la de la soteriología. un techo al que no tiene. El hombre está en su " ï kos". No se puede separar al hombre del cosmos sin destruirle. no es más que dar al hombre un trozo del cosmos.. el de la fidelidad. en su morada. Sin lo cual. en donde está en casa. siendo gratuito. Veremos por ello que el hombre tiene en el cosmos su propio bien y no puede ser desposeído de él. no puede volver atrás. espantosa en el fondo. que es aún uno de los secretos del don y de la gratuidad. sino también del cosmos. y una mutabilidad que haría perder a Dios toda consistencia.ADOLPHE GESCHÉ acercársele y dándose a sí mismo la capacidad de serlo.16 (Vg 113. terram autem dedit filiis hominum. Es muy importante. etc. el cosmos. Dar pan al que le falta. (los cielos son los cielos de Jahveh.) etc. previa é indispensable. mostrando el cosmos como el lugar de la gloria del hombre. Entre una inmutabilidad absoluta. El cosmos es verdaderamente el sitio del hombre. se la ha dado a los hijos de Adán). Cæli Domino. ¿habría realmente gratuidad. sintiéndose en casa (para ser). por tanto creación? He aquí lo que la teología de la creación podría. La o teología de la creación aparece aquí como una teología de la economía.el mismo Dios no puede desposeerle ya que el acto creador. pues. cada uno. que es su sitio. ¡cuánto más para nosotros! Dios presenta el cosmos como una realidad en sí y para sí (y para el hombre. quizás al más grande de sus derechos. y en su gloria. atentar a uno de sus derechos imprescindibles. Dios creó la tierra como lugar del hombre. entre muchas otras cosas. en el fondo.24) se dice: Cælum. la tierra.. El derecho del hombre al cosmos se arraiga tan profundamente que -si se puede decir así. ¿de qué Señor? "Del Señor que hizo los cielos y la tierra". ya lo veremos más tarde). hay que volver a encontrar un término más ético que físico. Toda mediación entre los hombres pasa por el cosmos en que. Desarrollemos esta consideración. no es más que restituir al hombre el cosmos. Desposeerle de ella sería. de aquel Señor que no es tan sólo el creador del hombre. Así como hay una antropología de gloria (la teología ¡cónica del hombre a imagen de Dios) tendría que haber una cosmología doxológica. enseñarnos acerca de Dios. Si este mundo es importante para Dios. El cosmos del hombre La creación nos habla del mundo creado por Dios. . Y el fundamento de todo lo anterior lo encontramos en frases como la que sigue: " El auxilio me viene del Señor". puede entonces salir para encontrar a otros. tratar al otro como a un fin y no como a un medio (Kant.

hoy en día. ¿No será porque hemos pensado demasiado en Dios sin mundo? Tradujo y condensó: MARIE-THERESE CABIÉA . ya que. ahora. No será fácil porque ya no estamos acostumbrados. indispensable.ADOLPHE GESCHÉ Acabaré diciendo que es urgente teológicamente una (nueva) teología del cosmos. por tanto más cerca de nosotros. hemos acogido muy bien las ciencias humanas . el tiempo y la historia están colocados en primera fila. después de haber visto que están en juego el hombre y la ética. escuchar tan atentamente las ciencias de la naturaleza? ¿Nos va a ser posible o. haciendo de la physis una naturaleza fraterna. por el contrario. ¿sabemos. En nuestra preocupación antropológica legítima. recuperar una teología del cosmos? Nos quejamos de un mundo sin Dios. Pero el nuevo planteamiento de las ciencias de la naturaleza tendría que ayudarnos.