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A.M.S.A.G.C.B.N.

Hidrogenación

A.M.S.A.G.C.B.N. Hidrogenación
A.M.S.A.G.C.B.N. Hidrogenación
Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios no. 48 Asignatura: Analiza Muestras de Suelos, Aceites
Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios no. 48 Asignatura: Analiza Muestras de Suelos, Aceites
Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios no. 48 Asignatura: Analiza Muestras de Suelos, Aceites

Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios no. 48

Asignatura:

Analiza Muestras de Suelos, Aceites y Grasas Comestibles con Base a Normas

Tema: Hidrogenación Presentan: Jesús Iván Antonio Ordiozola Oscar Aurelio Domínguez Moreno Lucy del Carmen Pérez Viveros
Tema:
Hidrogenación
Presentan:
Jesús Iván Antonio Ordiozola
Oscar Aurelio Domínguez Moreno
Lucy del Carmen Pérez Viveros
Carla Samara Tufiño Sánchez
Ernesto Zárate Vázquez
Técnicos en:
Labortatorista Químico
Pertenecientes al grupo:

6° “I”

Facilitadora:

I.AL. Giovanna Márquez Molina

Acayucan, Ver a 3 de marzo de 2013

Introducción

El proceso tradicional de hidrogenación de aceites vegetales es una técnica que data de hace un siglo. Consiste en adicionar moléculas de hidrógeno a las moléculas orgánicas insaturadas del aceite. Las mejoras planteadas a este proceso son mínimas, haciendo necesarias posteriores operaciones (como la adición de otros productos grasos insaturados) para obtener un producto final con las características plásticas deseadas que servirá como materia prima para la aplicación industrial deseada.

El proceso industrial de hidrogenación en fase líquida de grasas y aceites fue patentado hasta 1902 por W. Normann después que P. Sabatier demostrara que los dobles enlaces de hidrocarburos ligeros podían ser hidrogenados en fase vapor utilizando catalizadores de níquel o metales nobles. La primera planta de hidrogenación de grasas y aceites fue construída en Inglaterra en 1907 y Procter & Gamble adquirió los derechos sobre la patente de Normann en 1911. En las últimas décadas, la producción de grasas y aceites provenientes de fuentes vegetales a mostrado una creciente preferencia sobre aquellas provenientes de recursos animales debido al cambio de las tendencias alimenticias de los consumidores.

Para finalizar, cabe destacar las reacciones principales que se tratarán. La hidrogenación de aceites vegetales es básicamente la reacción química de adición de hidrógeno gaseoso a los dobles enlaces o uniones etilénicas del aceite líquido en presencia de un catalizador metálico sólido.

Hidrogenación

Mediante este proceso, que fue desarrollado a principios de este siglo en Europa y que desde entonces se ha difundido ampliamente en todo el mundo, se transforman los aceites líquidos en semisólidos, más fácilmente manejables y con una vida de anaquel más larga. Al de soya que es el que más se emplea como materia prima, pues contiene una alta proporción de ácidos grasos, como el linoleico, lo que lo hacen muy susceptible a la oxidación, la hidrogenación lo convierte en margarina que puede conservarse por periodos muy largos.

Durante la hidrogenación los ácidos grasos insaturados están sujetos fundamentalmente a tres transformaciones químicas:

  • a) La saturación de una proporción determinada de las dobles ligaduras.

  • b) La isomerización cis-trans de otra parte de dichos ácidos.

  • c) La isomerización posicional de algunas insaturaciones, que se lleva a cabo en menor intensidad que los otros cambios (Figura 1.1).

Las características físicas y químicas de los lípidos hidrogenados depende de la intensidad con que presenta cada una de estas reacciones.

Hidrogenación Mediante este proceso, que fue desarrollado a principios de este siglo en Europa y que

Figura 1.1 Transformaciones del ácido oleico durante su hidrogenación. (1) Isomerización geométrica, (2) saturación e (3) isomerización posicional.

Proceso de Hidrogenación

Este proceso se puede efectuar en sistemas continuos, pero comúnmente se emplean los de lote (bach). El reactor se carga con el aceite y se le añade de 0.03 a 0.10% de catalizador, se calienta a una temperatura que va desde 140 hasta 225°C y se inyecta hidrógeno gaseoso a una presión de 1 a 4 atmósferas (15 a 60 lb/in 2 ); se agita continuamente para homogeneizar el catalizador en el líquido y ayudar a disolver la mayor cantidad de gas. En resumen, la reacción sucede en un sistema trifásico; el catalizador sólido, los triglicéridos líquidos y el hidrógeno

Proceso de Hidrogenación Este proceso se puede efectuar en sistemas continuos, pero comúnmente se emplean los

gaseoso con una solubilidad limitada.

Una vez iniciada la reacción se genera una gran cantidad de calor (es una transformación exotérmica), por lo que el reactor necesita un buen sistema de enfriamiento para controlar adecuadamente la temperatura. El calor generado es suficiente para incrementar aproximadamente 1.6°C por cada unidad que se reduce el índice de yodo. El avance de la hidrogenación se controla fácilmente y se puede interrumpir en cualquier momento; para medirlo se extrae una muestra de manera periódica y se determina el índice de refracción que está en función de las dobles ligaduras presentes. Una vez alcanzado el grado de transformación necesario, se detiene el suministro del gas y se enfría hasta unos grados por encima de la temperatura de fusión para mantenerlo líquido y se pasa por un filtro prensa en donde se recupera el catalizador.

Es muy importante controlar la intensidad de la hidrogenación ya que si ésta es excesiva se provoca la formación de grasas duras y quebradizas compuestas exclusivamente por triglicéridos saturados.

Expresión de resultados

La insaturación de un aceite se expresa en términos del índice de yodo; para reducir éste mediante la hidrogenación en una unidad de una tonelada de aceite, se requiere de aproximadamente un metro cúbico de hidrógeno puro y seco medido a 15°C y 760 mm de Hg. El porcentaje ganado en peso de un aceite por la incorporación del hidrógeno puede ser calculado aproximadamente dividiendo la reducción del índice de yodo entre 127.

Como ejemplo, baste mencionar que el aceite de soya con un índice de yodo de 123 a 139 es un líquido aún a bajas temperaturas, pero cuando se hidrogena hasta un índice de yodo de 100, se convierte en un líquido suave que funde a 30°C; si se satura completamente, se produce un sólido quebradizo con un punto de fusión de 68°C. De manera semejante, el aceite de palma (con aproximadamente 50% de los ácidos grasos saturados y un índice de yodo de 50 a 55) funde a 34-36°C, pero alcanza 42-44°C cuando el índice de yodo se reduce en 8 puntos y hasta en 58°C al saturarse completamente.

Índice de Yodo

Ácido graso (%)

129

107

87

76

5

Palmítico

11

11

11

11

11

Esteárico

4

4

5

7

83

Cis-Oleico

27

27

26

24

0

Trans-Oleico

0

21

41

52

6

Linoleico

50

34

16

6

0

Linolénico

8

3

1

0

0

Punto de fusión (°C)

-

27.2

32.7

37.7

62.7

Cuadro 1.1 Composición de ácidos grasos en el aceite de soya.

Cuidados del proceso

El aceite empleado para la hidrogenación debe estar bien refinado y con un mínimo de materiales extraños; de preferencia se desea que el contenido de agua no sea mayor a 0.05% ya que si es superior en las condiciones de operación puede inducir la hidrólisis de los triglicéridos y la liberación de ácidos grasos que

además de envenenar el catalizador, se concentran en el espacio superior del reactor e impiden la circulación del hidrógeno; los fosfolípidos, los metales, los jabones, el fósforo y el azufre llegan a bloquear la superficie activa del catalizador y reducen su eficacia. La oxidación de los lípidos insaturados produce hidroperóxidos que se descomponen fácilmente en sustancias que se absorben sobre el metal, de tal manera que reducen la eficiencia del proceso; las grasas con índices de peróxidos muy altos (más de 30 meq/kg) inhiben la hidrogenación debido a que los productos oxidados se absorben con mayor facilidad que los propios triglicéridos.

además de envenenar el catalizador, se concentran en el espacio superior del reactor e impiden la

También se requiere de un control estricto sobre la pureza y la calidad del hidrógeno ya que es preciso que esté bien seco y libre de gases indeseables como amoniaco, anhídrido carbónico y azufre, todos ellos agentes que envenenan el catalizador.

Elección del catalizador

En relación con el catalizador, el níquel finamente dividido es uno de los que más se utilizan; se obtiene por reducción seca o húmeda del sulfato de níquel o al tratar las mezclas de aluminio-níquel con sosa para extraer el primero y dejar una masa esponjosa y porosa del segundo; después se lava y se seca en ausencia del aire; el producto que queda presenta un área activa muy grande. En estas condiciones, este catalizador contiene cristales de níquel de 50 a 100Å que proporcionan una superficie específica de 90m 2 /g.

Existen otros elementos químicos que también son catalizadores pero que se emplean en hidrogenaciones especiales; entre estos destacan los del grupo del platino cuya efectividad en orden decreciente es: paladio, rodio y platino; sin embargo, no se suelen emplear comercialmente porque son muy costosos y sensibles al envenenamiento con plomo, arsénico y azufre; en particular, el

paladio favorece la hidrogenación selectiva e induce una gran producción de isómeros posicionales y geométricos. El cobre es otro metal que se ha empleado en ciertas condiciones, sobre todo si se desea una alta selectividad en la hidrogenación. La selectividad cuando:

  • a) La concentración de hidrógeno se mantiene baja en la superficie del catalizador.

  • b) Se utilizan temperaturas de 160 a 200°C.

  • c) Se emplea una mayor cantidad de catalizador.

  • d) Se agita lentamente.

  • e) La presión baja del orden de 0.5 a 1.0 atmósferas.

  • f) Cuando se emplean catalizadores muy específicos, tales como algunos reactivos derivados carbonilos de cromo, fierro y cobalto [Cr(CO 3 ) 3 , Fe(CO) 3 y Co(CO) 3 ].

El efecto de la concentración del catalizador, de la temperatura y de la presión se muestra en la siguiente figura:

paladio favorece la hidrogenación selectiva e induce una gran producción de isómeros posicionales y geométricos. El

Como se indicó más arriba, durante la hidrogenación no sólo sucede la saturación de los dobles enlaces, sino también la isomerización posicional y geométrica de los mimos. La formación de isómeros trans es muy importante ya que se

comportan físicamente como una unión saturada; por ejemplo, el ácido linoleico en estado natural es cis-cis, pero su uno de sus dobles enlaces se rompe produce cis-trans o trans-cis, que tiene un punto de fusión semejante al del ácido oleico (que es cis).

Efectos de la hidrogenación sobre los ácidos grasos

El efecto de este fenómeno se puede apreciar perfectamente en la producción de margarinas que, contrariamente a los que se supone sólo aumenta de manera mínima proporción de ácidos saturados; estos productos son sólidos debido, en gran medida, a su alto contenido de ácidos grasos trans. En los aceites naturales, que no han sufrido tratamiento de hidrogenación, se encuentra hasta 0.15% de éstos isómeros; sin embargo, se ha comprobado que en las margarinas comerciales se tiene un promedio de 21.7% de los mismos.

En

el aceite de maíz hidrogenado se

presenta la tendencia a concentrar el

comportan físicamente como una unión saturada; por ejemplo, el ácido linoleico en estado natural es cis-cis,

ácido elaídico en la posición β de los triglicéridos; en estado natural, ese sitio

generalmente está ocupado por un 70% del ácido linoleico, lo cual indica que en esa posición ocurre una hidrogenación (de ácido linoleico a oleico) y una isomerización (de ácido oleico a elaídico) simultáneamente.

De todos los posibles isómeros (cis-trans, trans-cis, trans-trans, etc.) que pueden sintetizarse con los diferentes ácidos, los monoenoicos con el doble enlace en trans en el carbono 9 o 12 son los más comunes; por su parte, los dienos trans- trans del ácido linoleico se encuentran en baja concentración, menos de 1% del total de ácidos grasos.

El tercer efecto de la hidrogenación sobre los ácidos grasos es la isomerización

posicional de sus dobles

ligaduras;

por

ejemplo,

el

ácido

oleico

tiene

su

insaturación entre los átomos de carbono 9 y 10, pero ésta se puede correr y

formar los correspondientes isómeros con dobles ligaduras en los carbonos 8 y 9 o 10 y 11; a los nuevos ácidos se les designa con el prefijo iso, como el ácido iso- oleico, iso-linoleico, etc., que indican que tienen sus insaturaciones en carbonos diferentes a los normales.

Por todo lo expuesto, se deduce que el punto de fusión en un aceite parcialmente hidrogenado depende directamente del grado de saturación que se obtenga, así como de la concentración de todos los isómeros producidos.

Además de todas estas transformaciones que sufren los ácidos grasos insaturados, existen otros tipos de compuestos con dobles ligaduras que también se hidrogenan y se isomerizan; entre éstos se encuentran algunos que tienen grupos cromóforos, como los carotenoides, y las vitaminas liposolubles, principalmente la A.

Existen algunas teorías para explicar los cambios de las grasas en relación con su saturación selectiva y su isomerización. Una de ellas es la que propone Pushpinder; en ella se sugiere que cada catalizador tiene cierta capacidad de absorber hidrógeno; cuando está saturado promueve la hidrogenación a cualquier doble enlace sin ningún efecto selectivo: si se da el caso de que hay poco gas, se incrementa el tiempo de residencia del ácido graso en un catalizador y la molécula parcialmente hidrogenada puede seguir diversos pasos alternativos, tomando y cediendo hidrógeno, en reacciones de hidrogenación-deshidrogenación, por lo que el doble enlace puede cambiar de posición para dar lugar a isómeros cis-trans y posicionales.

Con este mecanismo, cualquier factor que afecte la cantidad de hidrógeno del catalizador (como puede ser la temperatura, la agitación, la concentración del catalizador y la presión) influirá en la reacción. Las temperaturas elevadas aumentan la velocidad de reacción y causan una remoción más rápida del hidrógeno absorbido en el catalizador dando lugar a una mayor selectividad. De igual manera, la selectividad de la hidrogenación se favorece si hay poca agitación, baja presión y alta concentración del catalizador.

Aplicaciones de la hidrogenación

1)

Analíticas: Por ser una reacción cuantitativa, sirve para valorar enlaces dobles, midiendo el volumen de H 2 consumido.

2) Procesos de hidrogenación de uso industrial a gran escala

La hidrogenación tiene importantes aplicaciones en la industria farmacéutica, petroquímica y alimentaria.

Las hidrogenaciones están implicadas en más del 25% de los pasos de química orgánica durante la síntesis de múltiples fases en la industria farmacéutica y de química fina. La industria química especializada también depende de los procesos de hidrogenación.

La hidrogenación se utiliza ampliamente en los laboratorios y en los procesos industriales. En los laboratorios se emplean en síntesis química como base para muchos procedimientos analíticos, y como herramienta de investigación en la identificación y determinación de la estructura de compuestos orgánicos. En los procesos industriales se aplica en síntesis de amoniaco, metanol, combustibles líquidos, compuestos oxigenados, aceites vegetales hidrogenados y una gran variedad de compuestos orgánicos. Además se usa en un gran número de procesos del petróleo y en la hidrogenación del carbón para la producción de combustibles.

La hidrogenación es usada extensamente en procesos industriales. Algunos, por ejemplo:

La síntesis de metanol, combustibles líquidos, aceites vegetales hidrogenados, alcoholes grasosos de los ácidos carboxílicos correspondientes, alcoholes de aldehidos preparados por la reacción aldol, ciclohexanol y ciclohexana de fenol y benceno, respectivamente, y hexametilendiamina para la síntesis de nailon de adiponitrilo.

Un ejemplo típico de hidrogenación es la adición de hidrógeno a los dobles enlaces, convirtiendo los alquenos en alcanos.

En la industria de los aceites vegetales, la hidrogenación es un proceso químico mediante el cual los aceites se transforman en grasas sólidas mediante la adición de hidrógeno a altas presiones y temperaturas, y en presencia de un catalizador.

Con algunas excepciones los aceites vegetales en su forma natural no tienen las propiedades y características adecuadas para ser incorporadas en un gran número de alimentos. Algunas de las razones son: su falta de sabor, su consistencia inapropiada y un alto contenido de grupos difíciles de digerir.

En la industria alimentaria, durante la hidrogenación de aceites vegetales y de pescados ricos en ácidos grasos insaturados, se cambian las características de solidificación y fusión de los aceites o grasas tratados para proteger los ácidos grasos insaturados de la oxidación y para aumentar la estabilidad térmica de esos aceites o grasas. Este proceso se utiliza, por ejemplo, en la fabricación de margarina.

Conclusión

Como ya vimos anteriormente, la hidrogenación de grasas

consiste en

la adición de hidrógeno a los dobles enlaces de

las cadenas de

los ácidos grasos de los triacilglicéridos, este proceso es de mucha importancia en

las industrias relacionadas con grasas y

aceites ya que logran

convertir los

aceites líquidos en

grasas

semi

sólidas

como

los

shortening

y

las

margarinas; así como alargar la vida útil al mejorar la estabilidad frente

a

la

oxidación.

Anteriormente observamos que la realización de estas las podemos ver en algunos productos, pero también pudimos observar que las repercusiones nutricionales son negativas. Por un lado eliminamos de los aceites vegetales los ácidos grasos poliinsaturados W-3 y W-6 que son esenciales; por otro, aumentamos la presencia de ácidos grasos saturados y trans que están muy cuestionados por su contribución al aumento del nivel del colesterol sérico (colesterol LDL). En consecuencia son, posiblemente, los responsables de sobrecargas lipídicas en el miocardio y en las paredes de los vasos arteriales en las enfermedades cardiovasculares por lo cual tenemos que consumirlos moderadamente, para no caer en alguna de estas enfermedades que nos presentan.

Bibliografía

BADUI, Dergal Salvador. Química de los alimentos. Editorial Prentice Hall, 1993, 239-244pp. http://www.ecured.cu/index.php/Hidrogenación http://palma.aceitescomestibles.com/index.php?option=com_taxonomy&tag =hidrogenación&view=blogtags http://es.mt.com/es/es/home/applications/L1_AutoChem_Applications/L2_R eactionAnalysis/Reaction_Analysis_Hydrogenation.html