Vous êtes sur la page 1sur 14

“LA DISCRIMINACIÓN LABORAL DE LA MUJER EN EL MEDIO RURAL:

ANÁLISIS DEL CASO DE LA PESCA EN LA ALBUFERA DE VALENCIA”

Francisca Ramón Fernández 1 , Mª Isabel Saz Gil 2 1 Departamento de Urbanismo, Universidad Politécnica de Valencia (frarafer@urb.upv.es) 2 Departamento de Economía y dirección de Empresas, Universidad de Zaragoza (sazgil@unizar.es)

RESUMEN:

Los objetivos propuestos en este trabajo se centran en revisar y profundizar, a través de un caso particular, la importancia de los condicionantes sociales y de la tradición histórica de la sociedad, que suponen una discriminación laboral y un impedimento a la iniciativa empresarial femenina. Como ejemplo especialmente significativo señalamos el caso real que nos proporciona una visión de cómo se ha vedado la economía al sector femenino por el hecho de serlo. Nos estamos refiriendo al caso de las mujeres que intentaron acceder a la Comunidad de Pescadores de El Palmar para pescar en La Albufera de Valencia. Dicha Comunidad de Pescadores se regía por sus propias normas consuetudinarias y sólo admitía que pudieran ingresar en su seno los hijos de patrón pescador de la propia Comunidad. De este modo, varias mujeres, en su condición de hijas de pescadores, al solicitar su ingreso en la indicada Comunidad, mediante solicitud formulada en la Junta de Capítulos (que es la que se celebra anualmente para las altas y bajas de los socios), y negarse la indicada Comunidad a la admisión de las mujeres en cuestión, éstas interpusieron un procedimiento judicial contra la Comunidad, alegando la infracción del derecho de igualdad constitucional y no discriminación por razón de sexo.

PALABRAS

consuetudinarias.

CLAVE:

Emprendedor,

Comunidad

de

pescadores,

tradición,

normas

1.

INTRODUCCIÓN

En este trabajo pretendemos realizar un análisis del comportamiento emprendedor femenino y su acceso al mercado laboral mediante el autoempleo. Ponemos el énfasis en los efectos del marco social discriminatorio existente en la sociedad que constituye un freno y condicionan la iniciativa empresarial femenina. Como ejemplo especialmente significativo señalamos el caso real que sucedió hace unos años y que tuvo una amplia repercusión en la sociedad valenciana a través de prensa y televisión, que nos proporciona una visión de cómo se ha vedado la economía (la explotación de un recurso pesquero) al sector femenino por el hecho de serlo. Es un claro ejemplo de cómo en nuestra sociedad no siempre se ha adaptado convenientemente a la evolución, pese a no ser el único. Nos estamos refiriendo al caso de las mujeres que intentaron acceder a la Comunidad de Pescadores de El Palmar para pescar en La Albufera de Valencia.

Dicha Comunidad de Pescadores se regía por sus propias normas consuetudinarias y sólo admitía que pudieran ingresar en su seno los hijos de patrón pescador de la propia

Comunidad. De este modo, ante dicha situación, existiendo una costumbre discriminatoria para

la mujer en torno al acceso a la pesca del Lago de La Albufera de Valencia, varias mujeres, en

su condición de hijas de pescadores, al solicitar su ingreso en la indicada Comunidad, mediante solicitud formulada en la Junta de Capítulos (que es la que se celebra anualmente para las altas

y bajas de los socios), y negarse la indicada Comunidad a la admisión de las mujeres en

cuestión, éstas interpusieron un procedimiento judicial contra la Comunidad, alegando la

infracción del derecho de igualdad constitucional y no discriminación por razón de sexo.

Nos proponemos analizar el caso y ver cuál ha sido su evolución, ya que han sido numerosos los pronunciamientos jurisprudenciales, e incluso el propio Tribunal Supremo, como veremos, consideró que la negativa a que las mujeres puedan integrarse en la Comunidad «supone lisa y llanamente el poner un óbice suficiente para que las mismas puedan desarrollar una actividad laboral idéntica a la que desempeñan los hombres, únicos integrantes –antes y ahora- de la misma». Los objetivos propuestos en este trabajo se centran en revisar y profundizar, a través de un caso particular, la importancia de los condicionantes sociales y de la tradición histórica de la sociedad, que suponen trabas e impedimentos a la iniciativa empresarial femenina.

La metodología utilizada, en una primera fase, es la revisión bibliográfica para llegar a identificar los diversos factores que condicionan el comportamiento emprendedor. A continuación utilizamos la metodología cualitativa de estudio de caso. El estudio de caso se define como una forma de investigación empírica que indaga en fenómenos contemporáneos

dentro de su contexto real (Yin, 1989). En este caso se utilizamos como fuente de evidencia principal la revisión de documentos y sentencias de los Tribunales en los que, dicho caso real,

se resolvió, llegando, incluso a pronunciarse nuestro Alto Tribunal.

El artículo se estructura de la siguiente forma. A continuación, se analiza el comportamiento emprendedor y los factores que lo condicionan. En el apartado tercero, se expone el caso analizado. Y para finalizar, se establecen unas conclusiones.

2. CONDICIONANTES DEL COMPORTAMIENTO EMPRENDEDOR

El profesor David McClelland reflexionó a cerca de que podía haber ciertas cualidades o capacidades que compartieran los emprendedores de éxito. El estudio realizado por McClelland (1961), llegó a determinar que independientemente de la actividad desarrollada, del lugar en el que se desarrollara, de su nivel socio-económico, religión, cultura, sexo o raza; había una serie de características personales clave que separan a las personas triunfadoras de las que no consiguen alcanzar el éxito con facilidad.

Los resultados concluyeron que existen determinados comportamientos comunes en los emprendedores consultados que son clave en su éxito. Estos comportamientos se pueden agrupan en pautas de comportamiento. Dichas pautas pueden analizarse aisladamente (una a una), o también, se pueden estudiar las interrelaciones entre ellas. Esto no significa que todas las pautas estén presentes en el mismo grado en las personas que deciden autoemplearse e iniciar una actividad empresarial. Sin embargo, son rasgos del comportamiento que, efectivamente, se han encontrado, en general, en aquellas personas que han realizado una apuesta e iniciado una actividad empresarial. A continuación, se presentan y caracterizan agrupadas en tres grandes grupos:

Pautas de logro:

- Búsqueda de Oportunidades e Iniciativa: actuar por uno mismo o antes de que las circunstancias obliguen; buscar nuevas líneas de productos / servicios para ampliar la empresa; aprovechar las oportunidades poco usuales para hacer negocios y obtener recursos.

- Correr Riesgos Calculados: calcular los riesgos intencionadamente y evaluar todas las alternativas; actuar para reducir los riesgos o controlar los resultados; atracción por las situaciones que conlleven un reto o un riesgo moderado.

- Exigir Eficiencia y Calidad: esfuerzo por hacer las cosas mejor, más rápido o más barato; asegurar del cumplimiento de las normas y requisitos de calidad; usar procedimientos para asegurar la finalización de los trabajos cumpliendo los requisitos establecidos.

- Persistencia: reacción ante grandes desafíos; ante un reto u obstáculo hacer todo lo necesario o cambiar de estrategia para superarlo; asumir toda la responsabilidad en la consecución de las propias metas y objetivos.

- Cumplimiento: incurrir en sacrificios personales o esfuerzos extraordinarios para realizar un trabajo; colaborar con los empleados o ponerse en su lugar si es necesario

para terminar un trabajo; interés por mantener satisfechos a los clientes a largo plazo por encima de las ganancias a corto plazo.

Pautas de Planificación:

- Búsqueda de Información: conocimiento personal sobre clientes, proveedores y competencia; investigación sobre cómo fabricar un producto u ofrecer un servicio de la mejor de las formas posibles; realización de consultas a expertos técnicos y comerciales.

- Fijar Metas: fijar metas y objetivos que tienen significado personal y que implican un reto; visión clara y específica de lo que se quiere a largo plazo; establecer objetivos medibles a corto plazo.

- Planificación Sistemática y Seguimiento: planificar las tareas grandes en sub-tareas con plazos de finalización; hacer un seguimiento de los planes para revisar los resultados y valorar las nuevas condiciones del entorno; mantener registros de las actividades para que sirvan de apoyo en la toma de decisiones.

Pautas de poder:

- Persuasión y Redes de Apoyo: hacer uso de estrategias para influenciar y persuadir a otros; buscar apoyos en personas clave para conseguir tus objetivos; desarrollar o mantener una red de contactos de negocios.

- Autoconfianza e Independencia: buscar autonomía del control, las reglas y normas y de otras personas; creer en los objetivos aunque se encuentre oposición o los resultados no sean buenos; confiar en uno mismo para terminar una tarea difícil o enfrentarse a un reto.

McClelland definió el concepto de competencia, como aquellas características personales, que se demuestran a través de comportamientos, y determinan un desempeño excelente en una determinada actividad profesional, dentro de una determinada estructura, estrategia y cultura. Por tanto, además de los conocimientos adquiridos por las personas a través del sistema educativo, se requiere una serie de aptitudes y actitudes. En esta línea se encuentra la denominada inteligencia emocional en los negocios (Goleman, 1999), una parte de la cual es inherente a la persona de forma innata, mientras que otra parte puede ser descubierta, desarrollada y potenciada por el individuo a lo largo de su vida.

El tema del estudio de los rasgos del emprendedor ha recibido especial atención en los últimos años con la finalidad de identificar las diferentes competencias y capacidades personales necesarias para emprender con éxito. La razón de ello es poder impulsar dichas competencias entre la población, con el objetivo de crear una nueva cultura que fomente la creación de empresas como una alternativa de empleabilidad.

Entre los rasgos más significativos de las personas emprendedoras y que son destacados en

la literatura especializada, según señalan (De Pablo, Santos y Bueno, 2004) 1 , se encuentran por

un lado, factores de la personalidad del individuo, es decir, rasgos psicológicos. Por otro lado,

se detectan los factores que tienen que ver con aspectos motivacionales, que llevan a la persona a embarcarse en un proyecto empresarial. Por último, se identifican factores que tienen que ver con las capacidades y competencias de la persona.

Para algunos autores la figura del emprendedor está vinculada a unas características personales, y por ello, cualquiera que reúna las características adecuadas, está prácticamente predestinada a ser emprendedora. Según otros autores, el que una persona llegue a serlo está en función del contexto que le rodee y la influencia de factores culturales, económicos, sociológicos y psicológicos (Landström y Winborg, 1996; Ribeiro, 2003).

Sin embargo, también hay autores que resaltan como las tradiciones sociales y culturales son elementos significativos a la hora de determinar qué persona puede llegar a ser emprendedor. Algunos autores han concretado unas condiciones del entorno que pueden resultar importantes en el desarrollo de la capacidad emprendedora de una economía (Gartner, 1985; Staley y Morse, 1971).

En este sentido, Junquera (2004) desarrolla una revisión de la literatura con el fin de analizar cómo la discriminación y otros factores que afectan a la desigualdad de la mujer, inciden sobre el tipo de empresas creadas y sobre el éxito de las mismas. De esta forma, la autora plantea un modelo explicativo de los factores determinantes del éxito de las empresas propiedad de mujeres, agrupando los factores identificados en la literatura en tres grupos. En el primer grupo, sitúa lo que denomina factores contextuales, entre ellos se considera el grado de masculinización de la cultura de negocios en que se mueve la empresaria y el sector de actividad. En el segundo grupo, ubica los denominados factores empresariales, éstos incluyen el tamaño de la empresa, su edad y su capacidad para acceder a financiación. En el tercer grupo, emplaza los que identifica como factores intrínsecos, y que hacen referencia a aspectos de la personalidad de la empresaria, vínculos familiares, factores demográficos y su capacidad emprendedora.

El Instituto de Empresa en sus informes GEM 2 (Global Entrepreneurship Monitor), viene

a profundizar en las condiciones del entorno, tanto a nivel social, como político, financiero y educativo que explican el impulso o freno de la capacidad emprendedora nacional.

Tal como se señala en el informe GEM-2003, las mujeres presentan ciertas ventajas para el desarrollo de la actividad emprendedora, ya que demuestran una mayor habilidad para construir y mantener redes de relaciones a largo plazo, así como también se las asocia con una

1 La investigación se realiza con el objetivo de identificar los rasgos más significativos del perfil del emprendedor para la construcción de una herramienta basada en tecnologías de Internet denominada “Autodiagnóstico del Emprendedor”. Disponible en www.ipyme.org. A partir de 2004, por encargo de la

Dirección General de Política de la Pyme (DGPYME) del Ministerio de Economía y desarrollada a lo largo del

2003.

2 Los informes pueden consultarse en: http://www.ie.edu/gem

mayor sensibilidad hacia las necesidades de su entorno y hacia las diferencias culturales en el ámbito empresarial. Sin embargo, la falta de apoyo cultural y social de la mujer emprendedora en España hace que la tasa de iniciativa empresarial femenina española este en la posición 21 de los 31 países de la muestra GEM-2003.

El informe GEM 2003 señala que la mujer española se encuentra medianamente representada en el colectivo emprendedor, por lo que la mujer emprendedora en España sigue necesitando de un empuje sustancial para acercarse a la paridad en la que se sitúan algunos países europeos. Por otra parte, el informe revela, una tendencia interesante, una mayor predisposición de la mujer española a participar en la actividad emprendedora desde las fases iniciales del proceso de creación de la empresa.

No obstante lo anterior, los resultados del Índice de Equidad de Género 3 (IEG) 2007 de Social Watch y la evolución del índice entre 2004 y 2007 muestra que la inequidad basada en el género es un fenómeno que trasciende fronteras, culturas, religiones, naciones y niveles de ingreso. En el caso de España la evolución para el período 2004-2007, se manifiesta claramente positiva al encontrarse entre los 10 países que más han avanzado, con un 14.42 %. En este avance, el informe pone de relieve la importancia de algunas áreas clave como son la educación, la financiación y los presupuestos sensibles al género, así como la legislación y las políticas afirmativas

4. EL CASO DE LAS MUJERES Y LA PESCA EN LA ALBUFERA DE VALENCIA 4

En este punto vamos a ver cómo ha influido la costumbre en el derecho de pesca o «redolí» en el seno de la Comunidad de Pescadores de El Palmar. No es nuestra intención realizar un estudio en profundidad referente a la problemática de la mujer, ya que el mismo ya ha sido objeto de publicación 5 , sino hacer referencia a la costumbre en dicha institución. Como ejemplo especialmente significativo señalamos el caso real que sucedió hace unos años y que tuvo una amplia repercusión en la sociedad valenciana a través de prensa y televisión, que nos proporciona una visión de cómo se ha vedado la economía (la explotación de un recurso pesquero) al sector femenino por el hecho de serlo. Es un claro ejemplo de cómo en nuestra sociedad no siempre se ha adaptado convenientemente a la evolución, pese a no ser el único. Nos estamos refiriendo al caso de las mujeres que intentaron acceder a la Comunidad de Pescadores de El Palmar para pescar en La Albufera de Valencia.

3 Para saber más, en: http://www.socialwatch.org/es/avancesyRetrocesos/IEG/tablas/SWGEI.htm

4 Para un estudio más en profundidad, CLEMENTE MEORO, M. E.: «Los aprovechamientos de pesca en la Albufera de Valencia», Instituciones de Derecho Privado Valenciano, coordinadora Carmen López Beltrán de Heredia, Valencia, 1996, págs. 323 y sigs.; «Los aprovechamientos de pesca en la Albufera de Valencia», Curso de Derecho civil valenciano, coordinadora Carmen López Beltrán de Heredia, Valencia, 2000, págs. 325 y sigs. 5 RAMÓN FERNÁNDEZ, F.: El ingreso en la Comunidad de Pescadores de El Palmar y la transmisión hereditaria del “redolí”, Valencia, 2001, págs. 5 y sigs.; «Igualdad laboral y derecho de pesca en la Albufera de Valencia», R.G.D., núms. 682-683, julio-agosto 2001, págs. 7253 y sigs.

Dicha Comunidad de Pescadores se regía por sus propias normas consuetudinarias y

sólo admitía que pudieran ingresar en su seno los hijos de patrón pescador de la propia Comunidad. De este modo, ante dicha situación, existiendo una costumbre discriminatoria para

la mujer en torno al acceso a la pesca del Lago de La Albufera de Valencia, varias mujeres, en

su condición de hijas de pescadores, al solicitar su ingreso en la indicada Comunidad, mediante

solicitud formulada en la Junta de Capítulos (que es la que se celebra anualmente para las altas

y bajas de los socios), y negarse la indicada Comunidad a la admisión de las mujeres en

cuestión, éstas interpusieron un procedimiento judicial contra la Comunidad, alegando la infracción del derecho de igualdad constitucional y no discriminación por razón de sexo.

La Comunidad de Pescadores de El Palmar se considera como una institución histórica valenciana cuya existencia data desde los tiempos de la fundación del Reino de Valencia por parte de Jaime I el Conquistador, y que se dedica de forma artesanal a la explotación de los recursos piscícolas del lago de la Albufera, rigiéndose por las costumbres y tradiciones que sus miembros han venido adoptando desde que se otorgaron, a finales, del siglo XIII, las reales ordenanzas, privilegios y regalías que regulaban el aprovechamiento piscícola de lo que en la actualidad es el Parque Natural de la Albufera. Estas normas de carácter consuetudinario se aprecian, sobre todo, en el procedimiento de ingreso en la Comunidad.

Se reconoce a la Comunidad de Pescadores como la principal usuaria del lago. Ello se refleja en que desde sus orígenes y según costumbre ha ejercido el control de la pesca del lago, que se lleva a cabo en puestos fijos o caladas, y ha disfrutado en exclusiva de sus aprovechamientos pesqueros. 6 En su organización, la Comunidad parte de los privilegios y disposiciones, de la costumbre inveterada convertida en derecho supletorio y de las cláusulas

de

los contratos firmados con el Real Patrimonio.

La costumbre también se observa a la hora de celebrar las Juntas (Capítulos, Redolins

y

Cónters). Así, la Junta de Redolins se celebra el segundo domingo de julio, y es donde se

sortean los parajes del lago para que pesquen los miembros de la Comunidad. Podemos observar la indicación a la costumbre en el Acta de Sorteo de Remolines de la Comunidad de Pescadores de El Palmar practicado el 28 de agosto de 1808 (Archivo del Reino de Valencia, A-A, Expedientes de Albufera, año 1808, núm. 1339), en el que se indica que «para el tercer domingo de agosto se acostumbra hacer anualmente la Junta de Pescadores de individuos de dicho Real Lago», haciendo referencia a una fecha distinta a la indicada para los sorteos. De igual modo, en el acta de 15 de agosto de 1813 (Archivo del Reino de Valencia, Bailía, A-A, Expedientes de Albufera, año 1813, núm. 1441), se precisa que «es una práctica de costumbre celebrar una Junta General de la misma Comunidad en el tercer Domingo del mes de Agosto».

La Comunidad de Pescadores se rige por los acuerdos adoptados por los integrantes de

la Comunidad en la tradicional reunión conocida como Junta de Capítulos.

6 RAMÓN FERNÁNDEZ, F.: El ingreso en la Comunidad de Pescadores de El Palmar y la transmisión hereditaria del “redolí”, cit., págs. 20 y 21.

La costumbre también se observa en la transmisión del derecho de pesca tradicionalmente de padres a hijos varones, existiendo constancia documental en la escritura de arriendo de la pesquera del lago de la Albufera a la Comunidad de Pescadores de El Palmar, el 1 de octubre de 1857, en la que consta en su estipulación 5ª que «todo pescador deberá previamente matricularse en esta Baylía General y adquirir la licencia correspondiente, que será personal, y no podrá transmitirse sino de padres a hijos que estén bajo su patria potestad».

De singular importancia es el ACTA DE 15 DE AGOSTO DE 1852 (Archivo de la Comunidad), donde se establece:

soltera, hija de J. y J., sus padres

ya difuntos los que pertenecieron a dicha Comunidad, en solicitud de que la diese permiso

para pedir suerte de “redolí”, el informe de los Encargados primero y segundo de la pesca de Isla de El Palmar, y el derecho de S. E. de que diese cuenta de ese incidente en la presente Junta, y después de haber oído tanto a los prohombres como a los demás individuos pescadores de la expresada comunidad resolvía S. E. en vista de la oposición de todos no

por no ser costumbre ni conveniente se dé a las

leí

el memorial

dirigido a su S. E. por María

haber lugar a la pretensión de la María

hijas de pescadores permiso para sacar suerte del “redolí”.

Es éste un supuesto en el que una hija de pescador solicitaba pescar en la Comunidad, ya que recordemos que no se puede pescar si no se ingresa en la misma. La petición de la hija de pescador es desestimada y se le aduce como razón que “no es costumbre ni conveniente se dé a las hijas de pescadores permiso para sacar suerte del “redolí”. Es admitida esta negativa por todos los demás, con lo cual se produce una aceptación de todos los pescadores de que una hija de pescador no pueda sacar suerte.

Del estudio de las Actas de la Comunidad, abarcando un periodo desde 1768 a 1997, se establecen unos requisitos consuetudinarios: ser hijo varón de pescador. El derecho de pesca o “redolí” forma parte del acervo hereditario y se transmite de padres a hijos, pero no a las hijas. La razón son las normas consuetudinarias que rigen la Comunidad, entre las cuales las mujeres no podían acceder a entrar dentro de la misma, pese a la ausencia de normas escrita, produciéndose una falta de adecuación a la Carta Magna.

En la Junta Extraordinaria de Capítulos de 22 de julio de 1997 (Archivo de la Comunidad) se trató el cumplimiento de normas consuetudinarias relativas al ingreso de nuevos miembros, de conformidad con la integración en el derecho consuetudinario que regula la vida y funcionamiento de la misma, proponiendo unas normas: «La Junta Directiva, haciendo constar expresamente que no se trata de modificar las normas consuetudinarias vigentes, sino de facilitar su adecuación y más correcta aplicación a los tiempos actuales y su interpretación conforme a las nuevas necesidades sociales y jurídicas en las que se desenvuelve la vida de la Comunidad de Pescadores de El Palmar, acuerda proponer a la Junta de Capítulos, la siguiente Propuesta de normas para el ingreso de nuevos socios.

1.

Como viene siendo tradicional, desde su creación, para ser socio de la Comunidad de

Pescadores de la Comunidad de Pescadores de El Palmar es necesario reunir los siguientes requisitos:

A) Ser descendiente, en línea recta, de un miembro de la Comunidad de Pescadores.

B) Ser mayor de edad y no tener limitación alguna en los derechos civiles.

C) Ser propuesto como candidato/a por dos socios en activo con una antigüedad no

inferior a los cinco años. 2. Las candidaturas que reúnan dichos requisitos serán propuestas por la Junta Directiva para su consideración por la Junta de Capítulos Ordinaria.

Cada candidatura requerirá una votación individual por parte de la Junta de Capítulos.

3. Se considerará que la Junta de Capítulos ha rechazado una candidatura en cualquiera

de los siguientes supuestos:

Que obtenga el voto desfavorable de, al menos, el 10% de los socios asistentes a la Junta de Capítulos, o Que obtenga el voto desfavorable de, al menos, el 15% de los socios que no tengan depositado su redolín.

4. En los demás supuestos, la candidatura se entenderá admitida, y el candidato/a

pasará a ser miembro en pleno derecho de la Comunidad, una vez cumplido el trámite a que se refiere el apartado siguiente, pudiendo acceder a la titularidad de su propio redolín u obtener la utilización del redolín perteneciente a un antepasado por línea directa cuya titularidad no corresponda a otro pescador.

5. En el momento de la toma de posesión, el solicitante admitido deberá proceder,

inexcusablemente, a abonar las cantidades que, en concepto de cuota de ingreso y, en su caso,

de actualización en función de la edad, hayan sido acordados en Junta de Capítulos».

Este ejercicio en forma discriminatoria del derecho de pesca, prohibiéndose el acceso de la mujer a la Comunidad y, consecuentemente, su legítimo derecho a la pesca en el Lago de la Albufera por ser hijas de pescadores miembros de la misma, se refleja en las propias Actas de las Juntas de Capítulos, como ya hemos indicado. Así, entre las Actas más antiguas que se conservan ya hay constancia de la prohibición de ingreso de la mujer en la Comunidad. Ello es claramente demostrable en el ACTA DE 15 DE AGOSTO DE 1852 (Archivo de la Comunidad), que hemos estudiado anteriormente, en la que se niega, porque no era costumbre ni conveniente, la posibilidad de que una mujer pudiera ser miembro de la Comunidad.

Ante esta situación, varias mujeres, en su condición de hijas de pescadores, al solicitar su ingreso en la Comunidad de Pescadores de El Palmar y negarse la misma a su admisión, interpusieron demanda contra la mencionada Comunidad, alegando la infracción del derecho de igualdad y no discriminación por razón de sexo que prevé el artículo 14 de la Constitución Española, solicitando que se declarase su derecho a formar parte de la misma como miembro, en las mismas condiciones que los hombres hijos de pescadores, y se modificaran sus normas para adecuarlas a los referidos principios constitucionales, y que se les indemnizaran por los daños y perjuicios que se les habían inferido como consecuencia de la mencionada inadmisión.

Vamos a hacer referencia a toda la trayectoria judicial, incidiendo especialmente en los fundamentos jurídicos que hacen referencia al elemento consuetudinario en la Comunidad de Pescadores de El Palmar.

El primer pronunciamiento jurisprudencial es la Sentencia, del Juzgado de Primera Instancia, núm. 1, de 5 de octubre de 1998, vistos por la Ilma. Sra. Doña Pilar Cerdán Villalba, Magistrada del Juzgado de Primera Instancia número uno de los de Valencia, los autos de Juicio declarativo de Menor Cuantía, núm. 215/98, estimando íntegramente la demanda incidental para la protección de los derechos fundamentales de la persona.

El fallo de la sentencia fue el siguiente: «1º) Debo declarar y declaro el derecho de las demandantes a formar parte como miembros de pleno derecho de la citada Comunidad demandada, en las mismas condiciones que los hombres hijos de pescadores;

2º) Debo acordar y acuerdo, la modificación de las normas consuetudinarias que rigen la Comunidad demandada, para adecuarlas a los principios constitucionales de derecho de igualdad y de no discriminación por razón de sexo para el acceso a la condición de miembro de la misma. 3º) Debo condenar y condeno a la repetida Comunidad demanda, a estar y pasar por las anteriores declaracion y acuerdo, a que indemnice a las actoras por los daños y perjuicios que se determinen en ejecución de sentencia, conforme a las bases establecidas en el Fundamento Jurídico Noveno de la presente, derivados de su inadmisión como miembros de la misma, y sin perjuicio del destino que den a la referida suma, y al pago de las costas causadas».

Contra la Sentencia del Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de los de Valencia, de 5 de octubre de 1998, la Comunidad de Pescadores de El Palmar interpuso recurso de apelación, pronunciándose la Audiencia Provincial de Valencia, Sección 8ª., en Sentencia núm. 335, de 24 de abril de 1999 (Rº. 978/1998). Ponente: Ilmo. Sr. D. Eugenio Sánchez Alcaraz (Actualidad Civil, núm. 39, semana 25 al 31 de octubre, @ 885, págs. 1776-1782), desestmando el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia de 5 de octubre de 1998, confirmándo íntegramente la sentencia recurrida.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, Sección Primera, en Sentencia núm. 790, de 22 de mayo de 2000 (R.G.D., 2000, págs. 11680-11698). Ponente: Ilmo. Sr. D. Mariano Ayuso Ruiz-Toledo, estimó el recurso contencioso-administrativo interpuesto en nombre y representación de la Comunidad de Pescadores de El Palmar, por el procedimiento especial de protección de derechos fundamentales, contra el acuerdo plenario del Ayuntamiento de Valencia de fecha 15 de julio de 1999, relativo al sorteo de redolins para la campaña 1999-2000 de la pesca en el lago de La Albufera, declarando el acto nulo por vulnerar el derecho fundamental del artículo 22 de la Constitución Española.

En conclusión, la Comunidad de Pescadores de El Palmar se rige por las costumbres y tradiciones que sus miembros han venido adoptando; a estos efectos, debe reconocerse que aún

siendo cierto que la Comunidad de Pescadores carece de Estatutos en el sentido de que no se ha dotado nunca de unas normas codificadas y expresas que regulen su funcionamiento, ello, sin embargo, no empece en absoluto para que existan normas de carácter consuetudinario

adoptadas precisamente para regular el funcionamiento y organización de la vida social interna

de la Comunidad.

La petición efectuada por una mujer efectuada en el Acta de 15 de agosto de 1852, se

denegó por no ser costumbre, ni conveniente se dé a las hijas de pescadores permiso para sacar

la

suerte del redolí, sin que no obstante dicha herencia puedan las mujeres disponer del redolí,

y

así consta en las Actas de 2 de julio de 1944, en que una mujer heredera, al contraer

matrimonio lo tiene que ceder a su esposo, y en el Acta de 4 de julio de 1948, en la que sólo se

admite que la mujer disponga el redolí a favor de un hijo varón de patrón.

Las normas que han venido rigiendo la Comunidad de Pescadores, al no disponer de Estatutos, como viene constatado en las propias actas de las Juntas de Capítulos, las mismas son de carácter consuetudinario y conforme a ellas, y la certificación de socios existente en la actualidad, ninguna mujer hija de pescador ha formado nunca parte de dicha Comunidad, debido precisamente a la costumbre de que así fuera, como literalmente se expresa en el acta de 1852, cuando una mujer pidió y se denegó porque no ha sido costumbre ni conveniente que se dé a las hijas de pescadores permiso para sacar suerte del redolí, es decir, para pescar, derecho de pesca para cuya ejercicio era y es necesario formar parte de la asociación, ingreso que jamás ha sido posible, para la mujer, aún siendo llamada a la sucesión de dicho derecho, cuyo carácter hereditario también ha sido constatado en las numerosas actas estudiadas, reconociéndose expresamente, entre otras, en la de 1989 y 1991, con carácter subsidiario a los herederos varones, ni para los hijos de las mismas cuyo padre no fuera pescador, ni para las viudas, ya que aún teniendo éstas preferencia sobre dichos varones para el disfrute del redolí, de modo que éstos no son por tanto herederos definitivos hasta que el mismo cesa, nunca han podido pescar ellas si no por medio de un patrón, imposibilidades de ingreso establecidas por dichas normas consuetudinarias.

Esta norma consuetudinaria impidió el acceso a la Comunidad a la mujer, a pesar de tener el derecho subjetivo que se deriva de su condición de hijas de pescadores miembros de la misma, por el mero hecho de ser mujer, lo que supuso una infracción de los derechos

constitucionales de igualdad y no discriminación por razón de sexo que prevé el artículo 14 de

la Constitución, dicha imposibilidad de acceso implicaba una distinción de trato carente de

justificación objetiva y razonable, actuando como elemento diferenciador, siendo reconocido implícitamente por la Comunidad, al proponer en la Junta Extraordinaria de 22 de julio de 1997 una nuevas normas de admisión de socios, para adaptar las consuetudinarias a los tiempos actuales, nuevas normas cuya aprobación todavía no se ha producido, y que imponen como primer requisito el ser descendiente en línea recta de un miembro de la misma, suprimiendo toda referencia al sexo.

Consecuencia de dicha falta de aprobación y de la vigencia de las normas consuetudinarias, es la necesidad que la Constitución despliegue la eficacia derogatoria

expuesta sobre las últimas, que tienen su razón en la tradicional desigualdad jurídica de la mujer respecto del hombre, siendo ésta la situación en la realidad social de nuestros días hasta hace muy poco tiempo, en la que la mujer se ha visto relegada a un segundo plano respecto al hombre, sin que pueda justificarse dicho comportamiento por una razón de respeto a una institución histórica valenciana del redolí o derecho pesca, sobre todo cuando el ingreso de la mujer y sus descendientes fomentaría el ejercicio de la pesca, reconociéndose, paradójicamente por la propia Comunidad, que el ingreso o incremento en el número de miembros de dicha Comunidad sería conveniente para poder conservar dicho derecho heredado de sus antepasados.

El Tribunal Supremo, en Sentencia núm. 93/2001, de la Sala de lo Civil, de 8 de febrero de 2001, Recurso de Casación núm. 2344/1999, Ponente: D. Ignacio Sierra Gil de la Cuesta, concedió la razón a las mujeres demandantes que acudieron a los tribunales en 1997 para solicitar su ingreso en la Comunidad de Pescadores de El Palmar.

La

Comunidad

interpuso

recurso

de

amparo

ante

el

Tribunal

Constitucional,

rechazándose el mismo mediante Auto del indicado Tribunal 254/2001, de 20 de septiembre.

5. CONCLUSIONES

Respecto a los resultados alcanzados y las principales conclusiones, el caso presentado, representa un ejemplo que muestra que la sociedad y las tradiciones no se adaptan de forma conveniente a la evolución social. De este modo los obstáculos a la iniciativa emprendedora de la mujer, son amparados en normas consuetudinarias. Así, la Comunidad de Pescadores se regía por sus propias normas consuetudinarias y sólo admitía que pudieran ingresar en su seno los hijos de patrón pescador de la propia Comunidad, y en ningún caso las hijas, poniéndose de manifiesto la existencia de una costumbre discriminatoria para la mujer en torno al acceso a la pesca del Lago de La Albufera de Valencia.

De este modo, varias mujeres, en su condición de hijas de pescadores, al solicitar su ingreso en la indicada Comunidad, mediante solicitud formulada en la Junta de Capítulos (que es la que se celebra anualmente para las altas y bajas de los socios), y negarse la indicada Comunidad a la admisión de las mujeres en cuestión, éstas interpusieron un procedimiento judicial contra la Comunidad, alegando la infracción del derecho de igualdad constitucional y no discriminación por razón de sexo.

Para finalizar, hemos de señalar que el caso ilustra como, en esta ocasión, los mecanismos legales existentes en nuestro ordenamiento jurídico permitieron salvar los obstáculos existentes en la tradición de la Comunidad de pescadores de la Albufera de Valencia, que impedían la iniciativa emprendedora de la mujer. De esta forma se posibilita que la sociedad avance y se adecue a las nuevas realidades y a los cambios sociales acontecidos, de hecho, la evolución de la falta de equidad basada en el género en nuestro país ha evolucionado positivamente, según se desprende del IEG desarrollado por el Equipo de Investigación de

Social Watch para medir las inequidades en distintas áreas de la vida diaria de hombres y mujeres en todo el mundo.

6. BIBLIOGRAFÍA

CLEMENTE MEORO, M. E. (1996): “Los aprovechamientos de pesca en la Albufera de Valencia”, Instituciones de Derecho Privado Valenciano, coordinadora Carmen López Beltrán de Heredia, Valencia, pp. 323 y sigs. CLEMENTE MEORO, M. E. (2000): “Los aprovechamientos de pesca en la Albufera de Valencia”, Curso de Derecho civil valenciano, coordinadora Carmen López Beltrán de Heredia, Valencia, pp. 325 y sigs. CODURAS, A.; LÓPEZ-GARCÍA, P.; JUSTO, R. Y DE LA VEGA, I. (2003): Global Entrepreneurship Monitor. Informe ejecutivo (2001 / 2002 / 2003). Ed. Instituto de Empresa, Madrid. En: http//www.ie.edu/gem DE PABLO, I.; SANTOS, B. y BUENO, Y. (2004): “Las dimensiones del perfil del emprendedor: contraste empírico con emprendedores de éxito”, en Roig, S.; Ribeiro, D.; Torcal V.R.; De la Torre, A. y Cerver, E. (eds). El emprendedor innovador y la creación de empresas de I+D+I. Universidad de Valencia, pp. 813-830. GARTNER, W. (1985): “A conceptual framework for describing the phenomenon of new venture creation”. Academy of Management, nº 10, pp. 696-707. GOLEMAN, D. (1999): Inteligencia emocional, Ed. Kairós, Barcelona. HTTP://www.socialwatch.org/es/avancesyRetrocesos/IEG/inicio_accesos.htm JALBERT, S.E. (2000): Woman Entrepreneurs in the Global Economy, Marzo, 17.

JUNQUERA CIMADEVILLA, B. (2004): ”Factores contextuales, empresariales e intrínsecos a la empresaria y éxito en las empresas propiedad de mujeres: una revisión de la literatura”, en Roig, S.; Ribeiro, D.; Torcal V.R.; De la Torre, A. y Cerver, E. (eds). El emprendedor innovador y la creación de empresas de I+D+I. Universidad de Valencia, 961-985. LANDSTRÖM, H. y WINBORG, J. (1996): Financial bootstrapping in small businesses – a resource – based view on small business finance, Halmstad: Scandinavian Institute for Research in Entrepreneurship, Halmstad University. McCLELLAND, D.C. (1961): The achieving society, Princeton, Van Nostrand. RAMÓN FERNÁNDEZ, F. (2001): El ingreso en la Comunidad de Pescadores de El Palmar y la transmisión hereditaria del “redolí , Servicio de Publicaciones de la Universidad de Valencia, Valencia. RAMÓN FERNÁNDEZ, F. (2001): “Igualdad laboral y derecho de pesca en la Albufera de Valencia”, Revista General de Derecho, núms. 682-683 (julio-agosto), pp. 7253-

7284.

RIBEIRO SORIANO, D. (2003): “Modeling the enterprising character of European firms”, European Business Review, Vol. 15, nº 1, pp. 29-37. STALEY, E. y MORSE, R. (1971): “Developing Entrepreneurship: Elements for a Program”. Entrepreneurship and Economic Development, en Kilby, P., (ed.), New York, The Free Press, pp. 357-384. VECIANA, J.M. (1989): “Características del empresario en España”, Papeles de Economía Española. nº 39/40, pp. 19-36.

YIN, R.K. (1989): Case Study Research: Desing and Methods. Applied Social Research Methods, Series 5, London, Sage Publications.