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CONTRIBUCIONES DE LAS MUJERES A LA ECONOMÍA RURAL: CASO DE

LAS MUJERES DE SANTA ELENA, PARROQUIA COLONCHE-ECUADOR

García, Lupe; Crecente, Rafael; Coimbra, Elsa. Universidad de Santiago de Compostela. Escuela Politécnica Superior-Lugo Laboratorio del Territorio espinoza@lugo.usc.es Teléfonos: 982252303 Ext. 23260.

I. ANTECEDENTES

La política económica aplicada en América Latina en los últimos veinte años trasladó

muchos de sus costos sociales a las mujeres que, en el campo y la ciudad diseñaron

estrategias de supervivencia difícilmente mensurables en el sistema tradicional de cuentas

y medidas utilizadas en los diferentes países. De ésta forma a la vieja deuda de

infravaloración del trabajo femenino se suma ésta, de desconocimiento de estas nuevas

estrategias y formas de vida que en la pobreza, las mujeres han ido potenciando y

recreando en un medio rural que también se ha modificado en respuesta a las nuevas

demandas del mercado y del modelo impuesto.

Este trabajo intenta poner en evidencia las contribuciones laborales que las mujeres

rurales de la Península de Santa Elena-Ecuador realizan a sus hogares, sus familias, sus

comunidades y colectivos en general, construyendo un entramado de relaciones donde

ellas se convierten en proveedoras, empleadas asalariadas, voluntarias comunitarias,

empleadas sin sueldo, jornaleras a tiempo parcial, jornaleras a tiempo completo y otras

actividades altamente vulnerables por su escaso o nulo reconocimiento social y

protección laboral.

El principal cuerpo teórico y conceptual lo tomamos de la economía feminista por ser

una disciplina que propone nuevas formas de abordar el análisis económico integrando

las diversas actividades que participan en la división social del trabajo y el sostenimiento

de la vida. De esta forma se discuten aquí los conceptos de trabajo y empleo, jornadas

laborales y mercado entre otros, que facilitan la visibilización de las contribuciones que la

mujer realiza a la economía rural.

II. OBJETIVOS El objetivo de éste estudio es mostrar como a pesar de las contribuciones económicas, que las mujeres rurales de la Península de Santa Elena-Ecuador realizan a sus hogares, sus familias y comunidades, no existen políticas públicas que reconozcan éste trabajo.

III. HIPÓTESIS

La política económica aplicada en el Ecuador en las dos últimas décadas empeoró las condiciones de vida de la población, que respondió con nuevas estrategias de subsistencia donde las mujeres son las principales protagonistas.

En el Cantón Santa Elena, donde las mujeres contribuyen al sostenimiento de la economía rural no cuentan con los recursos productivos más indispensables tales como: tierra, vivienda, capacitación, asistencia crediticia y educación y no existen políticas que reconozcan esta situación y que estimulen el acceso a los mismos.

IV. METODOLOGÍA

El análisis económico enfocado tradicionalmente desde la teoría neoclásica asumió las relaciones de género como neutrales o armónicas, dentro y fuera de la unidad familiar. Esta perspectiva no facilitó la comprensión de las desigualdades en el uso del tiempo y las diferencias sexuales en el trabajo remunerado. La economía feminista coloca en el centro del análisis los estándares de vida para hombres y mujeres, con lo cual dio otro significado al trabajo, al mercado, a la eficiencia y productividad entre otros; obligando a construir nuevos marcos teóricos que incluyan las distintas actividades que contribuyan al objetivo señalado, recoger nuevas estadísticas, construir nuevos indicadores, discutir en otros términos las políticas económicas; en definitiva, cambiar la perspectiva de análisis reconociendo y dando valor al trabajo no remunerado realizado tradicionalmente por las mujeres cuyo objetivo directo es el cuidado de la vida humana (Carrasco, 2001).

Siendo la esencia de este estudio exponer el trabajo oculto de la mujer, la observación constituye la principal herramienta de investigación, misma que nos permite durante el trabajo de campo identificar en el desarrollo de la vida cotidiana de las mujeres y sus familias las distintas estrategias y formas de subsistencia desde donde la mujer actúa, decide y trabaja diariamente.

Posteriormente con una encuesta a 120 mujeres miembros de familias, ya sea como esposas, madres, jefas, viudas o hijas, se recolectó información de carácter socioeconómico que nos permite construir una visión sobre la realidad en que viven las mujeres rurales del Cantón Santa Elena-Ecuador.

Se selecciona la Parroquia Colonche, ya que por su amplitud geográfica y poblacional acoge en sus 17 comunas la diversidad productiva del Cantón Santa Elena que va desde la producción pesquera y artesanal, hasta las actividades agropecuarias en sus diversas ramas.

V. RESULTADOS 5.1. Políticas económicas y aportes económicos de las mujeres La política económica aplicada en Ecuador en las dos últimas décadas se caracterizó por una reducción de los recursos destinados al desarrollo lo cual contribuye a agudizar la pobreza rural en dos sentidos, por una parte traslada responsabilidades del Estado a la población y por otra recorta los presupuestos de salud y educación especialmente. En la década 1980-1990, se estima que el país vivió la más severa crisis que se prolongó hasta el año 2000 y que lo ubica entre los más pobres de América Latina junto a Bolivia y Guyana (Frente Social del Ecuador: Secretaría Técnica, 2002).

En la década de los años noventa la inversión social del Estado experimentó una fuerte reducción, el gasto social cayó del 12.1% del PIB a principios de los ochenta, a 5,2% en 1995. (Rivera 2003).

La separación entre política económica y políticas sociales conduce al Estado ecuatoriano hacia un esquema económico, que consiste en aplicar medidas que afectan a los pobres como retiro de subsidios al gas, la electricidad y combustibles; para luego compensar con programas de ayuda, como fue el caso del Bono Solidario que nació en septiembre de 1998, previo a otra cumbre en las crisis económica que fue la dolarización, cuyos impactos en el medio rural se sienten hasta hoy. El encarecimiento de los insumos agropecuarios, la disminución del valor de la producción, el cierre de algunas empresa con la consiguiente pérdida del empleo impactaron en las familias de Santa Elena que inclusive hasta hoy tienen pendientes de cobro las liquidaciones de despedidos laborales.

La incidencia de la pobreza se sintió con fuerza en el medio rural donde de acuerdo al índice de necesidades básicas insatisfechas, ésta se duplicó al 85,6% en comparación con el 45,8% del área urbana. Los indicadores mas relevantes de la pobreza son los de educación y salud, estimándose que hay una correlación entre los niveles de escolaridad y el número de miembros de una familia, de ésta forma son mas pobres los hogares mas numerosos y tienen menos oportunidades las mujeres con mas bajos niveles de escolaridad; sin embargo son precisamente éstos los programas mas afectados por la política económica aplicada en el país en la última década.

5.2. Los Aportes económicos de las mujeres rurales Sí bien es cierto el escenario rural ecuatoriano ha sufrido grandes cambios explicados especialmente por una pérdida de importancia del sector agropecuario como principal generador de la Actividad Económica Rural, el empleo femenino rural ha tenido una tendencia ascendente durante las dos últimas décadas, las mujeres se han incorporado al mercado laboral como asalariadas en empresas agropecuarias, de producción para el consumo interno y externo, así como en la cría y comercialización de animales menores y actividades artesanales, las mismas que se reflejan con limitaciones en los censos oficiales como se puede apreciar a continuación:

ESTRUCTURA DE LA PEA RURAL

PEA Rural

1995

%

2001

%

Mujeres

778.338

36%

970.670

40%

Hombres

1.387.950

64%

1.468.371

60%

TOTAL

2´166.288

100%

2´439.041

100

Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas y Censos-Ecuador

En el período ínter censal 1995- 2001, la población económicamente activa femenina en el área rural pasó del 36% al 40%, que en adelante siempre se situará con un tasa de crecimiento superior a la masculina y en los sectores de mas baja remuneración, especialmente en el sector servicios. Situación que se conoce como la feminización de la agricultura y feminización de la pobreza, ya que por un lado encontramos actividades altamente feminizadas como es el caso de las trabajadoras asalariadas en las empresas floricultoras en la sierra ecuatoriana y el caso de las toquilleras en la costa ecuatoriana, y por otro la incorporación de la mujer al trabajo es una respuesta a la búsqueda de un empleo flexible para su nivel de preparación y disponibilidad de horarios, lo que explica la precariedad laboral.

Sin embargo, estas cifras oficiales además de no recoger la diversificación que se ha producido en el empleo rural, no permiten conocer las horas laborables y las actividades en las cuales las mujeres participan para proveer a sus familias de los bienes y servicios necesarios para su subsistencia y reproducción. El trabajo comunitario y el trabajo doméstico constituyen en el medio rural una fuente de bienes y servicios para el bienestar familiar y colectivo, donde las mujeres laboran extensas jornadas sin reconocimiento económico y social, generando inequidades que impactan en la calidad de vida de las mismas.

En algunas ciudades del Ecuador la carga total de trabajo entre hombres y mujeres de 25 a 49 años, muestran una relación mas alta para el caso de las mujeres 95% y 68% respectivamente en la Provincia del Chimborazo; mientras que en la misma Provincia la distribución del tiempo entre trabajo doméstico y extra doméstico ubica a los hombres con el 17% y 63% respectivamente y las mujeres con un 50% y 50% lo cual representa 14 y 16 horas diarias de trabajo.

Se puede señalar que en general el país ha dado pasos importantes a favor de la equidad de género, en el ámbito educativo, en el laboral y en general con un marco legal e institucional que reconoce la necesidad de corregir las brechas. La problemática mas compleja es que las políticas económicas aplicadas siguen siendo ciegas al género; situación que explica la desventaja económica, política y social en la que siguen sumergidas las mujeres, especialmente en el ámbito rural.

5.3. Los aportes económicos de las Mujeres de Santa Elena: Caso Colonche. Santa Elena cuenta con una extensión territorial de 3.665 km2, y una población de 111. 671 habitantes, distribuidos en sus cinco parroquias rurales y una urbana; Colonche y Manglaralto, son las más pobladas con 224.638 y 23.423 habitantes, respectivamente.

La población asentada en estos territorios, son los Colonches, Chanduyes y Chongones descendientes de las culturas Valdivia, Machalilla, Las Vegas, Achallan y otras, vivió de la caza, pesca y recolección de raíces y frutos que constituyeron la base de su agricultura (Álvarez, 2002), en un territorio donde se considera que había una abundante fauna autóctona, venados de carne y ganadería que se fue extinguiendo por los largos periodos de sequía y que los historiadores atribuyen 10.000 años de existencia.

La Península como se la conoce ha sido un pilar importante en la economía de la costa ecuatoriana; productos emblemáticos como el petróleo, la sal, el camarón y la madera han tenido y algunos mantienen su importancia económica.

En la actualidad la población del Cantón se distribuye de la siguiente manera:

POBLACIÓN DEL CANTÓN SANTA ELENA CENSO 2001

ÁREAS

TOTAL

HOMBRES

MUJERES

TOTAL

111.671

57.343

54.328

URBANA

27. 351

13.561

13.790

RURAL

84.320

43.782

40.538

POBLACIÓN POR

     

SEXO

100

51.3%

48.7%

Fuente: INEC. VI Censo de Población y Vivienda 2001

La Economía de la zona, puede entenderse en tres sectores: la zona nor-occidental

involucra poblaciones de costa y comunas del interior, localizadas en los bordes de la

cordillera Chongón – Colonche y Manglaralto. Aquí se localiza el mayor número de

comunas. Entre ellas la Parroquia Colonche que es la más poblada de la región.

2. Las poblaciones sur-occidentales de la península, básicamente pertenecientes a Chanduy.

3. Las poblaciones situadas alrededor de la ciudad de Santa Elena, el centro cantonal,

que están fuertemente dinamizados por un significativo crecimiento urbano. De

hecho, el serio crecimiento de Santa Elena, en cuanto centro parroquial es del 5.49

anual; mientras tanto, el crecimiento rural de la población es apenas del 0.24, lo que

da cuenta de fuertes desplazamientos de población rural a Libertad, Santa Elena y

Guayaquil, durante los últimos años.

Una característica permanente de la península es el gran déficit de recursos hídricos,

desde hace más de 100 años. La agresiva tala del bosque para las tradicionales viviendas

de Guayaquil, durmientes del ferrocarril y la apertura de espacios vacíos para la

instalación de piscinas de explotación de sal. Estos fenómenos contribuyeron a la

transformación de la vegetación costera en secos paisajes. Estamos frente a un área

sumamente afectada por procesos de sequía y los efectos del fenómeno del niño, lo que

ha dejado a la población, especialmente rural, en condiciones de mayor precariedad.

El 75% del suelo pertenece a las Comunas, sistema de propiedad que se encuentra

amenazado por un proceso de individualización de predios, autorizados por las

asambleas comunales, han revelado fuertes presiones por la venta de tierras a foráneos

(de Guayaquil y Quito) especialmente notorio en los trayectos del trasvase y en ambientes propicios para la instalación de cabañas vacacionales. Este fenómeno también explica el éxodo rural – urbano.

No obstante la propiedad, que supera las 20ha en promedio, el espacio utilizado en la producción agrícola por los comuneros, no supera las 5ha por familia. La producción agrícola predominante emplea sistemas tradicionales de explotación que se reflejan en bajos rendimientos y costos de producción. Los principales cultivos anuales identificados son el maíz, tomate, sandía, pimiento, melón y pepino. Entre los cultivos perennes destacan la paja toquilla, los cítricos y el mango. Las actividades agrícolas son realizadas especialmente por las comunas de Manglaralto y Colonche.

La pesca artesanal se concentra en cinco comunidades: Chanduy, San Pablo, Palmar, Ayangue y San Pedro. El eviscerado de la pesca artesanal y la cosecha de larvas de camarón, fueron en otras temporadas opción importante como actividad generadora de ingresos a la población local. Actualmente la baja de estas actividades ha reducido mucho más las oportunidades de empleo a los campesinos del sector.

La crianza de animales menores, especialmente cerdos, cabras y aves, realizada por las mujeres, constituye un fondo de reserva, tanto para la compra de abastos, cuanto para la venta, para adquirir verduras y hortalizas que no se generan en el sector. La pobreza y el atraso en la zona norte se reflejan en múltiples aspectos entre ellos el desempleo de hombres y mujeres así como las condiciones precarias de empleo existente pues no cubre las necesidades de ingreso familiar.

En la zona Sur del Cantón, correspondiente a las parroquias Simón Bolívar, Chanduy y Santa Elena, existe –de alguna forma– una nueva dinámica económica a partir del funcionamiento de la presa Daule – Peripa. Sin duda, la dotación de agua de riego promovida entre productores empresarios y campesinos ha posibilitado la producción de una variedad de frutas y hortalizas para el mercado interno, pero principalmente para la exportación.

La diversidad productiva del Cantón se expresa también en la Parroquia Colonche que con una población de 24.638 (12.778 hombres y 11.860 mujeres), viven en familias con

un promedio de cuatro a seis miembros y que de acuerdo a las fuentes de sus ingresos las podríamos agrupar en:

ingresos remunerados

ingresos de cuenta propia

trabajo no remunerado

1. FUENTES DE INGRESOS

Las principales fuentes de ingresos remunerados identificadas en este estudio son las que provienen de la migración hacia el área urbana, aunque el empleo fijo o asalariado no es importante como fuente de ingreso, como vemos en el siguiente cuadro Fuentes de Ingresos por sexo según Categoría Ocupacional

Actividad

 

Hombres

Mujeres

Total

Empleo Asalariado sector privado

4

4

8

Empleo Asalariado Sect público

34

4

38

Negocio por cuenta propia

33

41

74

Trabajador/a Agrícola

30

11

41

Producción para consumo propio

0

1

1

Trabajo doméstico Remun

0

3

3

Trabajo doméstico no remunerado

0

40

40

Trabajo comunitario remunerado

0

15

15

Otras

3

1

3

T O

T

A

L

104

120

223

En la categoría ocupacional es evidente la presencia del trabajo por cuenta propia en la

zona, siendo mas representativo para las mujeres que por otra parte no tienen ninguna

participación en el empleo remunerado del sector público, mientras que igualan a los

hombres en el empleo del sector privado y en ambos casos como obreros asalariados de

empresas ubicadas fuera del sector.

Es importante mencionar que las actividades por cuenta propia que predominan en el

sector son los comedores, particularmente en Ayangue y las pequeños negocios para

venta de víveres y artículos de bazar. Todas estas actividades con una leve diferencia en

Ayangue tienen un comportamiento cíclico e interrumpido según sea el caso. Por

ejemplo los útiles escolares, en el período de inicio de clases.

2. ACTIVIDAD OCUPACIONAL POR SEXO

En la actividad ocupacional por sexo, si que es evidente la representación masculina

en las laborares de jornada completa (62% y 23%), es decir los hombres cuentan

claramente con un trabajo que identifican o que se reconoce como jornada laboral,

inclusive independiente de sí es remunerada o no, o al menos no vinculado a la

calidad de la remuneración, porque sí vamos al trabajo por horas encontramos que la

representación femenina sube (36% frente a 58%).

ACTIVIDAD OCUPACIONAL POR SEXO

ACTIVIDAD

HOMBRES

%

MUJERES

%

TOTAL

OCUPACIONAL

1.Jornada

57

73

21

27

78

2. Por horas

36

42

50

58

86

3. Busca Trabajo

2

40

3

60

5

4. Cesante

2

100

0

0

2

5. Q.Q.D

0

0

45

100

45

6. Estudiante

0

0

0

0

0

7. Jubilado

1

100

0

0

1

8. Pensionista

0

0

0

0

0

9. Impedido de

6

100

0

0

6

Trabajar

10. Otras

2

67

1

33

3

T O T A L

106

47

120

53

226

Fuente: Encuestas de Campo 2006-2007. Elaboración propia

3. EDUCACIÓN

La mayoría de las mujeres accedió en su momento a un programa escolar completo, que le permitiría leer y escribir correctamente, pero que por su abandono y falta de práctica las ubica en general como analfabetas técnicas. Aunque la media de edad de las mujeres oscila entre 30 a 40 años, y administran un negocio, no han participado en ningún programa de educación que complemente o impulse la actividad económica en la que emprendieron.

La estrategia puesta en marcha han sido los programas impulsados por organizaciones de desarrollo con las que han emprendido en planes de entrenamiento y capacitación que al día de hoy mantienen un capital social que provee, educación, salud, crédito y otros servicios necesarios para la vida colectiva.

4. ESCOLARIDAD POR SEXO La escolaridad en la Parroquia Colonche no supera la educación primaria completa e independientemente de la actividad ocupacional las mujeres no tienen ningún programa complementario de educación. Talvez lo que sí merece resaltar es que hay mujeres en la zona que alcanzaron una carrera universitaria completa y se encuentran trabajando como maestra la una y con un negocio propio la otra.

ESCOLARIDAD

Nivel Alcanzado

Mujeres

Ninguno

11

Primaria Incompleta

24

Primaria Completa

54

Secundaria Incompleta

8

Secundaria Completa

20

 

Tecnólogo

 

1

Superior Completa

2

Superior Incompleta

0

Post graduado

 

0

Leer y escribir

 

0

T

o

t

a

l

120

Fuente: Encuestas de campo 2006-2007

5. USO DEL TIEMPO

Aunque la responsabilidad y el trabajo de la casa sigue siendo exclusivo de las mujeres,

esta no es su único labor en el seno de la familia, ya que lo combina con una actividad

para complementar el ingreso de la familia, a la que se suman el trabajo comunitario y de

ayuda al trabajo de sus esposos e hijos especialmente en el agropecuario como es el caso

de los pescadores de palmar y los carboneros de las Balsas, donde el control de los

hornos lo asumen las mujeres, porque es una tarea que se hace en las tardes “mientras se

descansa” 1 con un trabajo comunitario que va desde protección de derechos,

organizacional comunitario, juntas de agua y otros, lo que presenta el siguiente cuadro de

uso del tiempo.

USO DEL TIEMPO

ACTIVIDADES

Casa Exclusivamente

Casa y negocio

Casa y Ayuda Agropecuaria

Casa y comunidad

Casa/TrabajRemun/Agro

p

Casa y

# MUJERES

22

41

15

8

Casa y negocio Casa y Ayuda Agropecuaria Casa y comunidad Casa/TrabajRemun/Agro p Casa y # MUJERES

1

12

1 Silvia Rivera. El Coroso

TrabajRemunerado

Casa/negoc/comunit

15

Casa/TRemun/negocio/C

omunit

6

T O T A L

120

Fuente: Encuestas de campo, elaboración propia

No tendría mucho sentido comparar el uso del tiempo de las mujeres en relación con el

de los hombres, excepto para confirmar la tradicional división del trabajo doméstico,

asumido totalmente por las mujeres, demostrado por el hecho de que no encontramos a

ningún hombre vinculado a las actividades domésticas de sustento de la familia o que

cumplieran el rol de representantes de sus hijos en los colegios, aunque sí debe

mencionarse el pluriempleo en los casos de los que trabajan como asalariados ocasionales

y la incidencia elevada de empleo por cuenta propia.

6. TOTAL DE HORAS DIARIAS DE TRABAJO

TOTAL DE HORAS DIARIAS

# MUJERES

Menor o igual a ocho

14

De ocho a diez horas

27

De diez a doce

50

De doce a catorce

26

Mas de catorce

3

Total

120

Fuente: Encuestas de campo 2006-2007

7. CAPACITACIÓN

Junto a la formación académica, el crédito y la asistencia técnica; la capacitación

constituye un recurso productivo estratégico en la consolidación de las actividades en

las que las personas se desempeñan. En tal sentido relacionamos aquí tres aspectos:

Estudios Actuales, Capacitación adicional y la formación.

CAPACITACIÓN

Estudios Actuales

Programa Complementario de Educación

Cómo aprendió el oficio?

         

No

 

No

No

Formal

formal

Sola

4

116

28

92

14

32

74

 

Total

Total

 

Total

120

120

120

Fuente: Encuestas de campo 2006-2007

Los datos confirman la característica de la incorporación al empleo por parte de las

mujeres, cual es la búsqueda de un ingreso, por otra la ausencia de planes y

programas de formación o de sostenimiento a las actividades productivas, Las

mujeres a pesar de su juventud, no están estudiando, no tienen formación en el oficio

que hacen

8. SEGURIDAD SOCIAL

El Instituto ecuatoriano de Seguridad Social no cuenta con datos desglosados por

sexo sobre sus afiliados, pero de la información registrada se desprende que la

cobertura a nivel nacional es del 25% de la Población económicamente activa y de la

población total del país solo el 17% está protegido por este servicio. A nivel nacional

El número de afiliados al seguro campesino es 874.424 personas {Comité de América

Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer -CLADEM Ecuador

2007 #1470}.

El seguro social campesino ha sido una de las instituciones que mayor pérdida sufrió

en éste proceso de desmantelamiento del Estado y prácticamente la población perdió

interés en afiliarse por la ausencia de servicios y por que con la dolarización las

pensiones perdieron valor monetario real. Aunque la cobertura en el medio rural, esta

prácticamente está ausente cuando se trata de las mujeres, independientemente de su

actividad laboral. El 13% de las mujeres y el 22 % de los hombres están afiliados al Seguro Social y en general el 65% de la población estudiada no tiene ninguna protección laboral.

9. CRÉDITO Junto a la capacitación y la seguridad social el crédito constituye una fuente importante apuntalamiento de los negocios o actividades comerciales que son las que dominan en la zona. Las fuentes de financiamiento las proveen las ONG´s y la propia comunidad sostiene redes de financiamiento que en su momento recibieron el apoyo del Estado, para impulsar estas redes de financiamiento popular.

FUENTE DE CRÉDITO

Usuarias

Sistema financiero formal

4

Caja o Banco Comunitario

46

Chulquero

1

Amigos/Familiares

1

ONG

1

Ninguno

67

T O T A L

120

Fuente: Encuestas de campo 2006-2007

Aunque la mayoría de la población no ha recurrido a ninguna fuente de crédito, la que se utiliza es la informal, comunitaria que son las cajas de ahorro sostenidas por la misma comunidad, que facilitan dinero inmediato, sin mayores trámites y documentos. En todo caso el dinero se destina en forma general a cubrir necesidades de la casa, de salud y de alimentación.

10. Participación Comunitaria Las organizaciones comunitarias constituyen una red de beneficios importantes en la vida rural, desde la salud, hasta las fuentes de crédito y la educación han sido asumida por este tipo de organismos, donde el trabajo de las mujeres juega un rol importante.

Encontramos cinco tipo de organizaciones de las cuales las mujeres forman parte y aportan con trabajo no remunerado y son: Comunitarias, Religiosas, Deportivas, ON´Gs y Estatales. La participación la realiza como socia, como dirigente, o colaboradora comunitaria.

PARTICIPACIÓN COMUNITARIA

Tipo de

#

Cargo en la Organización

#

Organización

Participantes

Participantes

Comunitaria

74

Socia

49

Religiosa

8

Dirigente

17

Deportiva

5

Colaboradora

23

ON´Gs

14

Socia no

31

Activa

Estatal

6

   

T O T A L

120

 

120

Fuente: Encuestas de campo 2006-2007 Como se puede observar la vida comunitaria ocupa un espacio relevante en la actividad laboral de las mujeres, esta muestra atribuye prácticamente un 100% de participación, aunque sí es notorio la baja presencia en cargo directivos (17 de 120). Lo que confirma los patrones tradicionales atribuibles a la cultura imperante.

VI. CONCLUSIONES

1. La aplicación de las políticas de ajuste en el Ecuador durante las dos últimas décadas impactaron con fuerza en las mujeres Peninsulares, que rápidamente se incorporaron a la búsqueda de un ingreso y de fuentes de apoyo a sus actividades productivas, lo que ha dado lugar a una economía de subsistencia, donde las principales actoras no cuentan con los recursos necesarios para su sostenimiento y reproducción.

2. Tanto el Estado como las organizaciones privadas sin fines de lucro han

desarrollado programas para incidir en la pobreza, sin embargo el desconocimiento de

las capacidades y potencialidades de las mujeres, han contribuido en muchos casos a mantener la estructura actual y por otra a generar una sobrecarga laboral que no tiene contrapartida en el logro de una equidad en el acceso a los recursos productivos.

3. Los conceptos tradicionales acerca del trabajo, del mercado y la idea de una familia

encabezada por un jefe, siguen siendo determinantes al momento de valorizar y definir la participación de hombres y mujeres dentro de la sociedad. En muchas ocasiones los programas de reconocimiento del trabajo de las mujeres es visto como una ayuda que debe dirigirse hacia el ámbito productivo, es la visión que tienen amplios sectores de la población y del Estado. Entendiendo como productivo, lo remunerado, lo vinculado al mercado y es así como el Bono de Desarrollo Humano que siendo uno de los programas mas importantes por su focalización, está perdiendo su filosofía de reconocimiento del trabajo de las mujeres.

4. Los conocimientos y destrezas que tienen las mujeres, junto a la carga familiar que

tienen, no facilitan su incorporación a la vida laboral. Toda iniciativa la sigue conduciendo a las actividades marginales, peor remuneradas o en el mejor de los casos a emprender en pequeños negocios que no existen para las políticas públicas que en los últimos años se dirigió a consolidar la producción destinada al mercado externo y por lo tanto la tierra productiva y el crédito, se concentraron en los sectores vinculados a la exportación. En el año 1999 las mujeres accedían al 38% del crédito financiero a nivel de país. Por lo demás otros recursos productivos como la infraestructura vial, de comunicación y educativa no han tenido prioridad en el gasto público.

5. A la vieja deuda de desconocimiento del trabajo de las mujeres se suman nuevas y

variadas formas laborales especialmente en el espacio rural, que han surgido en el

ámbito de los programas de ajustes. Las faenas en el seno de la familia y de la comunidad demandan tiempo, conocimiento, y esfuerzo que exige mirarse desde una nueva perspectiva que de cuenta de ésta economía comunitaria y solidaria desde donde se proveen bienes y servicios que sostienen el sistema económico.

VI. BIBLIOGRAFÍA

Alvárez, Silvia (2001) De Huancavilcas a Comuneros. Quito-Ecuador., Editorial

Abya Ayala

Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la

Mujer -CLADEM Ecuador (2007). Ecuador examen periódico universal, Lima,

Perú.

Carrasco, Cristina (2001) La Sostenibilidad de la Vida Humana: Un asunto de

mujeres? en Mientras tanto, Vol. 82, 28 pgs.

Secretaría Técnica del Frente Social (2002) Políticas Sociales para la Reducción de la Pobreza. Quito-Ecuador. Editor Ernesto Guerrero.

Instituto Nacional de Estadísticas y

Censo Ecuador (2003), VI Censo de

Población y V de vivienda 200, Quito-Ecuador.