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Capítulo 1

Nolinealidades. Plasticidad

1.0 Objetivos y contenido

Objetivos

Contenido

Fundamentales

 

— Conocer el objeto de la Plasticidad y las razones de su estudio

— Aprender a calcular esfuerzos en una barra hiperestática con material nolineal:

• en servicio y

• en rotura

— Descubrir las distintas manifestaciones de la nolinealidad material en estructuras

• isostáticas e

• hiperestáticas

Intermedios

 

— Conocer las simplificaciones del cálculo lineal, sus implicaciones y sus limitaciones

§1.1

— Distinguir los tipos de nolinealidades

§1.1

— Entender la técnica incremental de cálculo nolineal

§1.2

— Distinguir entre cálculo con cargas de servicio y en rotura

§1.2

— Conocer el comportamiento real de los materiales. Saber qué se entiende por:

• límite de proporcionalidad

• límite elástico

• histéresis

• escalón de fluencia

• tensión de rotura

§1.3

— Distinguir las complicaciones añadidas al pasar de Resistencia de Materiales

• a cálculo nolineal elástico

• a cálculo plástico

§1.4

— Conocer el fenómeno de la histéresis y sus implicaciones

§1.4

— Saber qué es la disipación de energía. Conocer qué cálculos son conservativos y cuáles no; qué problemas tienen solución única y cuáles no

§1.4

— Conocer las simplificaciones que habitualmente se adoptan para modelizar el comportamiento real de los materiales

§1.5

— Conocer el fenómeno de la ductilidad y sus efectos

§1.5

1.2

Nolinealidades. Plasticidad

1.1 Clases de nolinealidades

Hasta ahora, en Resistencia de Materiales, hemos estudiado soluciones a problemas lineales y elásticos, caracterizados por las siguientes hipótesis:

(i)

pequeños movimientos, por lo que da lo mismo aplicar las cargas sobre la estructura ya deformada que sobre la original;

(ii)

pequeñas deformaciones, merced a lo cual podemos asimilar la curvatura a y" (en lugar de a y"(1+y' 2 ) 3/2 , que es la exacta); y

(iii)

material cuya ley - es una línea recta tanto en carga como en descarga.

Como consecuencia de las hipótesis anteriores se verifica el principio de superposición.

El problema elástico se vuelve nolineal cuando una o más de las condiciones anteriores no se cumple. Se puede tener, por ello, nolinealidad geométrica o nolinealidad material (o ambas). La nolinealidad geométrica puede, a su vez, ser de dos clases: por grandes movimientos, cuando se quebranta solamente la hipótesis (i), o por grandes deformaciones, cuando se quebranta la hipótesis (ii) (que engloba el caso anterior porque, de rebote, se quebranta también la hipótesis (i)). E, incluso con pequeños movimientos, se puede dar un tercer caso de nolinealidad geométrica, denominada de contacto, cuando las condiciones de apoyo cambian con la deformación, como en el ejemplo de la figura 1.1.

La nolinealidad material se produce cuando no se verifica la hipótesis (iii) porque la ley constitutiva - no es recta.

(iii) porque la ley constitutiva - no es recta. Figura 1.1 Nolinealidad geométrica incluso para pequeños

Figura 1.1 Nolinealidad geométrica incluso para pequeños movimientos

De entre todas las posibles causas de nolineali- dad, en esta asignatura nos vamos a ocupar única y muy parcialmente de la nolinealidad material. Seguiremos suponiendo, pues, que

las deformaciones y los movimientos son pequeños y no alteran la forma de la estructura. Como nos limitaremos, además, al estudio de vigas, seguiremos aceptando la hipótesis de Navier de las piezas prismáticas, igual que en Resistencia de Materiales. Hemos perdido ya, sin embargo, el valioso principio de superposición, aunque en algunas situaciones podremos usarlo con mucho cuidado, en pequeñas dosis.

§1.2 Nolinealidad material. Su influencia

1.3

Nolinealidad material. Su influencia en estructuras isostá- ticas e hiperestáticas

Estructuras isostáticas son aquéllas cuyos esfuerzos podemos calcular con la sola ayuda de las ecuaciones de la estática; en ellas, el material del que estén hechas no influye en los esfuerzos.

La dificultad que entraña la nolinealidad del material nos afecta sólo en que no podemos determinar las deformaciones de forma directa, sino que a menudo habremos de proceder de forma indirecta

o por tanteos. Además, no siendo válido el principio de superposición, tampoco podemos, por

ejemplo, sumar las tensiones debidas a una primera carga con las debidas a una segunda carga;

ni las de esfuerzo de flexión con las de esfuerzo axil. El estado final habrá que obtenerlo considerando

todas las cargas (o esfuerzos) simultáneamente.

1 . 2

Ejemplo 1.1: barra isostática. Determinar el desplazamiento del extremo libre de la barra de la figura 1.2a, de 10 cm 2 de sección y sometida a la carga P de 80 t. El material se deforma como se indica en la figura 1.2b.

En este caso de tracción pura sigue siendo válida la ley de reparto uniforme de tensiones = N/A; por consiguiente: = 8.000 kg/cm 2 .

La ecuación de la curva constitutiva del material es:

. La ecuación de la curva constitutiva del material es: El desplazamiento del extremo se determina

El desplazamiento del extremo se determina como sigue. Conocida se entra en la curva de la figura 1.2b (ecuación anterior); como es de 2º grado se resuelve con facilidad (no necesitamos hacer los tanteos mencionados), y se obtiene = 0,011. De aquí, u= ×L= 0,11 m.

En estructuras hiperestáticas el problema se complica de veras. Ahora, para conocer los esfuerzos, necesitamos calcular antes algunos movimientos porque deben ser compatibles con las condiciones de sustentación. Pero como las deformaciones no aumentan ya linealmente, a doble carga no le va a corresponder doble movimiento: nos quedamos sin el conocido procedimiento de liberar las coacciones hiperestáticas y luego anular los movimientos no permitidos, porque esto supone linealidad. Al ir aumentando la carga, los esfuerzos hiperestáticos van cambiando, redistribuyéndose. Ahora hay que determinar todo, esfuerzos isostáticos e hiperestáticos, simultáneamente (en realidad no hay manera de distinguirlos). Todo esto quedará claro en el siguiente ejemplo.

Ejemplo 1.2: barra hiperestática. Se pide obtener los esfuerzos axiles en la barra de la figura 1.2c, de 10 cm 2 de sección, para P= 120 t y para la máxima carga que podría resistir la barra. El material es el de la figura 1.2b.

Cortando por el punto de aplicación de la carga, llamando tramo 1 al izquierdo, sometido a un esfuerzo axil N 1 , y tramo 2 al derecho, con su axil N 2 , nuestras ecuaciones son las de siempre:

a un esfuerzo axil N 1 , y tramo 2 al derecho, con su axil N

1.4

Nolinealidades. Plasticidad

Figura 1.2 Estructura y material de los ejemplos 1.1 y 1.2

La primera ecuación es la de equilibrio y la segunda, la hiperestática que expresa que el alargamiento total de la barra es nulo. En R.M. reemplazábamos i por N i /E i A i —y resolvíamos el sistema en N i sin dificultad— pero ahora la relación anterior es más compleja. Aprovecharemos este ejemplo para ilustrar un método de resolución iterativo típico de estos problemas.

Comenzaremos suponiendo que el comportamiento del material es lineal como en R.M., con E= E( =0) el de la tangente inicial, que se saca de la ley de tensión-deformación del ejemplo 1.1:

Las ecuaciones de la R.M. (semejantes a las escritas más abajo) dan

N 1 = 2 P / 3 = 80. 000 k g ,

N 2 =–P/3=–40.000 kg, lo que implica 1 = 8000, 2 =–4000. Ésta es la solu- ción con material lineal. Sobre la recta = E(0) las deformaciones corres-

pondientes serían 1 = 0,008, 2 =–0,004 (primera fila de la tabla 1.1a). Sin embargo, estos pares ( , ) no caen sobre la curva constitutiva, sino sobre el punto A de la figura 1.3. Habremos de "descender" al punto B de la curva constitutiva.Con nuestras 's provisionales las verdaderas 's

serán 1 = 6400, 2 =–3600 y sus axiles N 1 = 64.000, N 2 =–36.000. Con ellos equilibraríamos una

P de N 1 –N 2 = 100.000 kg (primera fila de la tabla 1.1b), en lugar de los 120.000 kg iniciales.

Figura 1.3 Esquema de cálculo iterativo del ejemplo 1.2

Si la carga aplicada hubiera sido de 100.000 kg tendríamos el problema resuelto. Como era de 120.000, tendremos que aplicar los 20.000 kg restantes sobre una estructura cuyo tramo 1 tiene

§1.2 Nolinealidad material. Su influencia

1.5

ahora un módulo de elasticidad aparente (tangente) E 1 = E( 1 )= 0,6×10 6 y E 2 = 0,8×10 6 . Esto lo haremos en la segunda fila de la tabla 1.1a.

Aunque ya no se cumple = E , para pequeños incrementos es lícito escribir = E t , siendo E t el módulo de elasticidad tangente, que depende del nivel de deformaciones . Podemos, pues, escribir unas ecuaciones incrementales semejantes a las de R.M:

unas ecuaciones incrementales semejantes a las de R.M: las cuales, para el caso L 1 =

las cuales, para el caso L 1 = L/3, L 2 = 2L/3 que nos ocupa, dan los siguientes resultados:

2 = 2L/3 que nos ocupa, dan los siguientes resultados: Procederemos ahora como se muestra en

Procederemos ahora como se muestra en las tablas 1.1a,b. En la 1.1a se calculan los valores incrementales, en la b los finales. Lo que falta por equilibrar lo ponemos en la segunda fila de la tabla 1.1a para rehacer el proceso, si bien en esta nueva fila se hace ya con los valores de E( i ) que corresponden. Una vez calculados los i de este segundo incremento de carga, determinamos en la tabla 1.1b el i total para hallar los restantes valores finales. Como aún queda por equilibrar una poca P añadimos un último escalón de carga.

Observa la redistribución de tensiones que ha tenido lugar. Como consecuencia de la menor rigidez del material, en la zona de altas tensiones el tramo 1 se descarga un 5,4%. Es la ayuda que la nolinealidad presta al individuo más apurado.

El cálculo de esfuerzos para una carga prefijada ha sido complicado, ¿verdad? Observa lo fácil que es, en cambio, el cálculo en rotura que sigue.

Cálculo en rotura: ésta se producirá cuando en el tramo 1 se alcance 1 = 0,02, para 1 = 10.000, N 1 = 100 t. Por compatibilidad 2 =–0,01, 2 =–7.500, N 2 =–75 t, P= 175 t. En los instantes próximos a la rotura el tramo 1 se habrá descargado un 14%. Naturalmente, esta redistribución sería mayor con un material de curva más tendida.

Las dos ideas fundamentales que debes haber adquirido son que:

(i) en estructuras isostáticas las tensiones no dependen del material, el cual sólo afecta a las deformaciones y los movimientos; mientras que, por el contrario,

(ii) en estructuras hiperestáticas las tensiones dependen del material y se redistribuyen. Sin embargo, esta idea fundamental hay que entenderla con una muy importante:

1.6

Nolinealidades. Plasticidad

Tabla 1.1a Valores incrementales (*) en la resolución del ejemplo 1.2

P

E

1 ×10 6

E

2 ×10 6

N 1

N 2

1

2

1 ×10 3

2 ×10 3

(t)

(kg/cm 2 )

(kg/cm 2 )

(t)

(t)

(kg/cm 2 )

(kg/cm 2 )

120,

1,

1

80,

–40,

8000,

–4000,

8,

–4,

20,

0,6

0,8

12,

–8,

1200,

–800,

2,

–1,

1,25

0,5

0,75

0,714

–0,536

71,4

–53,6

0,143

–0,071

(*) Sobre tangentes a la curva

Tabla 1.1b Valores totales (*) en la resolución del ejemplo 1.2

1 ×10 3

2 ×10 3

1

2

N

1

N

2

P

T

(kg/cm 2 )

(kg/cm 2 )

(t)

(t)

(t)

8,

–4

6400

–3600

64,

–36,

100,

10,

–5

7500

–4375

75,

–43,75

118,75

10,143

–5,071

7571

–4428

75,71

–44,28

119,99

(*) Sobre la curva -

§1.3 Comportamiento real de los materiales

1.7

Restricción: Estructuras isostáticas, estrictamente hablando, apenas existen. Cualquier pieza prismática sometida a flexión, por muy isostática que parezca, esconde en su interior un grado de hiperestatismo interno a nivel de sección: el que resolvemos de manera rutinaria con la hipótesis de Navier. Esto implica que, aunque conozcamos por la Estática el momento flector que afecta a una sección, encontrar su reparto de tensiones de flexión es un problema hiperestático que implica dependencia del material y redistribución.

Para mantener las ideas claras conviene pensar que lo que a diario llamamos esfuerzos (el flector, el axil, etc.) son tensiones generalizadas de viga, y sus correspondientes deformaciones (la curvatura, el alargamiento unitario de la directriz, etc.) son deformaciones generalizadas. Con estas definiciones se mantiene la idea fundamental enunciada antes. Así, en vigas isostáticas sus tensiones generalizadas M, N no dependen del material y no se redistribuyen, mientras que las tensiones de la rebanada (que es una subestructura hiperestática dentro de la viga) sí dependen del material y se redistribuyen. Las deformaciones dependen siempre del material, tanto las de la estructura isostática viga ( , g ) como las de la rebanada hiperestática ( ).

La única propiedad que nos queda viva todavía en estructuras hiperestáticas con material elástico es que la solución final de tensiones va a ser independiente del orden en que apliquemos las cargas. La solución del problema es única, y una vez retiradas las cargas no quedarán tensiones ni deformaciones residuales. Pero hasta la unicidad de la solución perderemos con la Plasticidad.

1.3 Comportamiento real de los materiales

Antes de seguir adelante complicando nuestros problemas conviene que sepamos cómo se comportan realmente los materiales. En un experimento de tensión-deformación, casi todos los materiales empleados en construcción dan una curva con el aspecto que se describe seguidamente. Al principio el material exhibe una rama recta, lineal y elástica OA hasta alcanzar una cierta tensión p llamada límite de proporcionalidad, punto A en la figura 1.4. A partir de aquí y hasta la tensión e llamada de límite elástico (punto B en la figura 1.4), la relación - ya no es lineal pero todavía es elástica, porque es la misma en carga (a la ida) que en descarga (a la vuelta).

Sin embargo, superado el límite elástico B nos encontramos con una desagradable novedad. Si descargamos a partir de cualquier punto (donde > e ), el camino de descarga ya no es el mismo que el de carga sino otro aproximadamente paralelo a la recta noval de carga OA: el material ha dejado de ser elástico. Así, si el material se descarga por completo desde un punto tal como el C (figura 1.4) llegaremos hasta C', y la deformación OC' no se recupera. Hemos entrado en el régimen elastoplástico, en el cual una parte de la deformación es reversible y la otra, irreversible. Si después volvemos a cargar, la nueva ley de tensión-deformación que observaremos será la C'-C-D- F. A esta especie de esquizofrenia del material, con distintos caminos de ida que de vuelta, se le llama histéresis y sus consecuencias, importantísimas para nosotros, las estudiaremos más tarde —y durante todo el desarrollo de este breviario—.

Sigamos describiendo el comportamiento del material típico. Inmediatamente después de alcanzar el límite elástico en B se suele encontrar una rama de poca inclinación BC; en ella, a pequeños incrementos de tensión le corresponden fuertes deformaciones unitarias (módulo de elasticidad tangente muy reducido): es el escalón de fluencia. Superado éste, en materiales "vírgenes" es

1.8

Nolinealidades. Plasticidad

1.8 Nolinealidades. Plasticidad Figura 1.4 Curva típica de tensión-deformación normal encontrar una nueva

Figura 1.4 Curva típica de tensión-deformación

normal encontrar una nueva "reserva de resistencia", si bien de inclinación bastante menor que la inicial; es el tramo CD en la figura 1.4. Este fenómeno de aumento de la resistencia por deformación es el que se conoce como endurecimiento por deformación del material. No obstante, tras este resucitar, el módulo de elasticidad tangente vuelve a disminuir conforme aumenta , hasta hacerse prácticamente cero al acercarnos a la tensión de rotura r del punto F del diagrama.

La propiedad de endurecimiento se aprovecha con frecuencia para obtener materiales de alto límite elástico. Así, si alcanzada una tensión D por estirado en frío de un acero y se descarga éste a continuación, quien ensaye el material la próxima vez encontrará que la (nueva) curva del material será D'-D-F. Habremos elevado el límite elástico a costa de perder ductililidad: el material será ahora mucho más frágil porque su límite elástico estará muy próximo al de rotura. El material frágil tiene el inconveniente de que rompe con pequeñas deformaciones, sin el aviso previo de las grandes deformaciones plásticas O-D' del material dúctil.

Los metales son los materiales que en mejor medida asemejan su comportamiento al de la curva típica de la figura 1.4. En ellos la distancia entre p y e es muy reducida, de forma que se pasa casi inadvertidamente de un comportamiento lineal y elástico a un comportamiento plástico, sin rama intermedia de comportamiento elástico nolineal. Las gomas, por el contrario, tienen un comportamiento fundamentalmente elástico pero de modalidad nolineal. También en el hormigón y en los materiales pétreos casi todo el comportamiento elástico es en modalidad no lineal, con una rama plástica muy acusada. Carecen, sin embargo, de endurecimiento, y en su comportamiento plástico influye mucho el tiempo de actuación de la carga, por lo que más que de plasticidad se debe hablar de viscoplasticidad.

§1.4 Qué es la Plasticidad

1.9

1.4 Qué es la Plasticidad

En el apartado 1.2 vimos que la nolinealidad material añadía "sólo" una complicación sobre las ya familiares

de R.M. (y de Elasticidad): la del material "no-hookia-

no." Por su culpa las deformaciones ya no eran proporcionales a las tensiones. Seguíamos suponiendo, no obstante, que el proceso era elástico, totalmente reversible: la curva - era la misma "a la ida que a la vuelta", en carga que en descarga; retiradas las cargas desaparecían las tensiones y sus deformaciones. A un cierto valor de la tensión le correspondía un valor unívoco de la deformación. Al menos la solución del problema era única.

1.4-1 El material plástico

del problema era única. 1.4-1 El material plástico Figura 1.5 Histéresis en la ley constitutiva de

Figura 1.5 Histéresis en la ley constitutiva de un material plástico

A la vista del comportamiento real, para modelizar

adecuadamente el comportamiento de los materiales habremos de introducir una segunda dificultad:

la ley de tensión-deformación ya no va a ser igual durante el proceso de carga y el de descarga.

Esto va a implicar que una parte de la deformación producida durante el proceso de carga no se recuperará al descargar. Material plástico es aquél que no es elástico porque sus deformaciones no son totalmente reversibles.

Así, pues, la característica distintiva del material plástico es la histéresis en su curva de tensión- deformación. La separación entre las ramas de carga y descarga (figura 1.5) mide la cantidad de deformación plástica exhibida por el material. Esta histéresis, además, no es unívoca: depende

de la "historia" del proceso de carga. Para una misma tensión o de equilibrio se pueden encontrar

deformaciones o , 1 o 2 dependiendo de que hayamos detenido el proceso de carga en o ohayamos llegado hasta 1 o 2 con posterior descarga (figura 1.5). Por culpa de esta histéresis ya ni siquiera vamos a tener solución única al problema: en Plasticidad las tensiones finales dependen de todo el proceso, del "camino" o de la "historia" de carga.

Dentro del material plástico podemos encontrar tres regímenes de trabajo: (i) perfectamente elástico, con deformaciones reversibles (hasta 1 en la figura 1.5); (ii) elastoplástico, en que una parte de la deformación incremental es elástica, reversible, y otra plástica, irreversible, y (iii) perfectamente plástico, con deformaciones incrementales irreversibles del todo (rama final horizontal en la figura 1.5).

En los regímenes no elásticos (elastoplásticos y plásticos) se disipa energía. El área entre las curvas

de carga y descarga mide la energía de deformación disipada. El problema elástico, tanto lineal

como nolineal, era conservativo: la energía potencial liberada por las cargas exteriores se conservaba íntegramente, sin pérdidas, almacenada en forma de energía elástica dentro del material. En régimen

elastoplástico, en cambio, una parte de la energía se "volatiliza" al consumirse en deformar permanentemente el material, de manera irrecuperable. Por eso se dice que el problema es no- conservativo. (Esto también se había observado más arriba, puesto que el estado final depende del "camino".)

1.10

Nolinealidades. Plasticidad

En Plasticidad estudiaremos la distribución de tensiones en estructuras cargadas (o sometidas

a acciones térmicas) cuyos materiales no son perfectamente elásticos sino que, superado cierto

umbral de deformaciones elásticas ( 1 en el material de la figura 1.5), si se aumentan las cargas se produce una cierta cantidad de deformación permanente, residual, remanente, irreversible o plástica. Este problema plástico es nolineal, no conservativo, con múltiples soluciones dependientes

de la historia de cargas, con deformaciones residuales y, en el caso de estructuras hiperestáticas, también con tensiones (generalizadas) residuales.

1.4-2 Por qué estudiamos el problema plástico

Las razones que nos impulsan a estudiar el problema plástico son las siguientes:

a) La Naturaleza es así: en el apartado anterior hemos visto que todos los materiales, en mayor

o menor medida, exhiben propiedades elásticas por debajo de un cierto umbral de tensiones, y

propiedades elastoplásticas, o, incluso, perfectamente plásticas, por encima de dicho umbral.

b) En los materiales reales, tras rebasar el intervalo elástico de tensiones del material nos queda

a menudo una reserva de resistencia muy notable (la del endurecimiento) que conviene en muchos

casos aprovechar por razones económicas, y en otros casos estimar para saber el margen de seguridad

real de la estructura frente al agotamiento.

c) En régimen plástico se producen una importante redistribución de tensiones tanto en la sección

(en todos los casos de flexión) como entre secciones (en estructuras hiperestáticas). Estas redistri-

buciones se concretan en una "emigración" de tensiones de las zonas más cargadas a las menos cargadas. Ello redunda en un segundo término de aumento de la capacidad resistente de la estructura, también de interés económico.

d) Las estructuras se ven ocasionalmente sometidas a cargas muy superiores a las previstas en

su proyecto original. A veces es necesario predecir si estas cargas excesivas podrán ser soportadas

por la estructura, y para ello se requiere un cálculo lo más realista posible que tenga en cuenta

los beneficios de la Plasticidad. Otras veces el problema consiste en que la estructura ha sufrido ya, afortunadamente sin colapsar, cargas excesivas y es preciso conocer sus tensiones residuales

y su nuevo estado resistente.

§1.5 Comportamiento idealizado de un material plástico

1.11

1.5 Comportamiento idealizado de un material plástico

En el apartado 1.2 sufrimos ya la complejidad de cálculo que introduce el empleo de leyes de tensión-deformación tan sencillas como una simple parábola de 2º grado. En el ejemplo 1.2 acudimos al "truco" de linealizar sucesivamente el problema moviéndonos en incrementos sobre la tangente en vez de hacerlo sobre la propia curva.

Con objeto de no incurrir en más complejida- des matemáticas que las estrictamente necesarias para descubrir la esencia del problema plástico, idealizaremos al máximo

la curva de tensión-deformación. Definiremos

como curva de un material plástico ideal la de la figura 1.6. En ella se tiene una rama perfectamente elástica y otra perfectamente plástica.

En esta curva ideal de la figura 1.6 se tiene un mismo diagrama en tracción que en compresión. En cada semidiagrama se observa una rama de material perfectamente elástico

y lineal para valores de entre 0 y p . Esta

p simboliza tanto la tensión límite de proporcionalidad como la tensión de plastifi- cación (o de fluencia). A partir de ella, la deformación aumenta indefinidamente a tensión constante siguiendo la rama AB de comportamiento perfectamente plástico. La rama AB puede suponerse indefinida o que termina para una cierta deformación de rotura r . Al cociente r / e se le llama ductilidad.

. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación
. Al cociente r / e se le llama ductilidad . Figura 1.6 Curva de tensión-deformación

Figura 1.6 Curva de tensión-deformación

adoptada para material plástico ideal

Si se produce una descarga desde algún punto entre A y B, ésta seguirá una línea paralela a la de carga OA (hasta encontrar la otra rama de plastificación). Así pues, en descarga nuestro material ideal será perfectamente elástico durante un recorrido doble, con módulo de elasticidad E igual al elástico en carga.

Usaremos el material ideal de la figura 1.6 para estudiar la influencia de la Plasticidad en la distribución de tensiones en estructuras de piezas prismáticas. En los capítulos siguientes descubrirás que la inocente colita AB, que en apariencia no aporta ninguna resistencia adicional, causa los fenómenos siguientes:

— en estructuras isostáticas:

(i) deformaciones remanentes tras la descarga

— si existe flexión, también (por el hiperestatismo interno):

(ii)

redistribución de tensiones al cargar,

(iii)

tensiones residuales tras la descarga

— en estructuras hiperestáticas, además:

(iv)

redistribución de esfuerzos y reacciones, al cargar

(v)

esfuerzos y reacciones remanentes tras la descarga.

1.12

Nolinealidades. Plasticidad

Efectos y características de la Plasticidad

Fase:

 

Caracts. del comportamiento elastoplástico

 

Características del cálculo

comportamiento

Tipo de

 

del material

estructura

Reacciones,

Deformaciones,

Reacciones,

Deformaciones,

esfuerzos,

movimientos

esfuerzos,

movimientos

tensiones

tensiones

 

Isostática

Iguales que en R.M.

Mayores que en R.M.

Igual que en R.M.

Nolineal

Carga:

   

Los movimientos y deformaciones de las partes plas- tificadas vienen impuestos por los de las que permanecen elásticas

En servicio:

nolinealidad

carga incremental, superposición por pasos;

material

Hiperestática

Redistribución

más compasiva

 

• cargamos sobre la tangente,

• bajamos a la curva - .

En rotura: obtención directa

Descarga:

Isostática

Nulos(as)

Residuales

Anulación

 

histéresis anelástica

Hiperestática

Residuales. Descarga a la primera oportunidad

Residuales

Superposición de descarga elástica.

§1.5 Comportamiento idealizado de un material plástico

1.13

El material de la figura 1.6 no incluye aún el fenó- meno del endurecimiento; desprecia la importante reserva resistente del material por este concepto. Para un estudio simplificado que incluya el endurecimiento se emplean curvas como la de la figura 1.7. Una sim- plificación adicional a la de dicha curva consiste en suponer E 2 = 0, el segundo tramo horizontal, perfec- tamente plástico. En cualquier caso, se acepta que la descarga se produce con un módulo de elasticidad E 1 desde cualquier punto.

Recapitula

de elasticidad E 1 desde cualquier punto. Recapitula Figura 1.7 Material plástico ideal con endurecimiento

Figura 1.7 Material plástico ideal con endurecimiento

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