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8. Jóvenes, campaña electoral y discurso político

Como último recorrido del tramo analítico se abordarán a continuación algunos de los spots

para la campaña electoral de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Se ha decidido trabajar este material en un capítulo aparte debido a dos razones: su carácter

excepcional respecto a la cotidianeidad televisiva, por un lado, y su circunscripción al discurso

político, por otro. Sobre la primera razón no es necesario hacer mayores justificaciones; la segunda

en cambio requiere de algunas precisiones. Si bien se ha establecido en varias oportunidades que el

flujo televisivo se encuentra habitado por discursos de distintos tipos (informativo, publicitario, de

entretenimiento), el discurso político, que se define por apoyarse en las estructuras organizacionales

del Estado y los partidos políticos, no suele ser central en la televisión. En la televisión “lo político”

suele estar más bien subordinado a lo informativo y aparecer como referente de los discursos de este

tipo. Así se conforma una doxa sobre lo político en la que este se define como tema y no como

matriz productiva de discursos (y de ahí se pasa a distinguir programas y segmentos de programas

“políticos” de otros que serían pretendidamente apolíticos).

Lo político supone un tipo de discurso y por lo tanto una matriz de producción discursiva

que se apoya en el funcionamiento de ciertas instituciones y organismos, mayormente el Estado, los

partidos políticos, las organizaciones y colectivos sociales 1 . Por lo tanto, lo que estrictamente se

entiende aquí como discurso político suele ser pretendidamente ajeno, o cuando menos, exterior a la

discursividad televisiva. Siguiendo a Eliseo Verón, lo político aparece en la televisión, mayormente

tras la “interfaz” del discurso informativo. La interpelación directa al ciudadano a través de la

televisión (“sin mediaciones”), es excepcional, contrariamente a lo que ocurre con los discursos

informativo o publicitario.

En efecto,

en

nuestras

sociedades

mediatizadas,

las intervenciones

políticas

suelen

pasar por la

información: salvo en circunstancias excepcionales por definición (sobre las cuales volveré), toda

1 Verón, Eliseo, Fragmentos de un tejido, Barcelona, Gedisa, 1994.

aparición del político en la televisión para el público en general implica una interfaz entre el discurso

político y la información: los que siempre reciben a políticos son periodistas. En esta interfaz se

desarrollan negociaciones complejas. La campaña “oficiosa” está íntegramente fundada en esta norma.

El dispositivo administrativo de la campaña oficial, en cambio, anula esa mediación: la información

queda fuera de juego. En la campaña oficial, en el transcurso de pocos días, el político aparece

directamente, sin intermediarios, en perfecta transparencia, ante cada ciudadano. 2

Si otra de las características de un tipo discursivo es la definición de su enunciatario, se sigue

de esto que el momento de campaña electoral es el único momento en el que, por medio de la

televisión, se define al ciudadano como un actor político.

En efecto, el spot político, como género privilegiado del momento electoral, puede ser

entendido también como un discurso publicitario, ajustándose a la misma definición de tipo

discursivo, debido a que es producido por las agencias de publicidad, la investigación de mercado y

la consultoría en comunicación y opinión pública. En todo caso se lo puede entender como un punto

de hibridación entre el discurso político y el discurso publicitario. No obstante, el componente

político resulta, por motivos coyunturales, de mayor peso y es lo que justifica la decisión de

analizarlo por separado. Aún así, resulta de mayor importancia no olvidar las especificidades del

lenguaje y la narrativa publicitarias, que se ponen en juego en la realización de estos spots y que,

aún a pesar de su excepcionalidad, adecúan el discurso político a la lógica televisiva.

Las representaciones de lo joven en los spots de campaña electoral, en el material relevado,

son pocas. A continuación se las analizará siguiendo la misma progresión general del tramo

analítico de este texto: 1) tematización de lo joven, 2) aparición de la figura juvenil como forma y

3) roles televisivos.

Lo joven como tema de campaña

2 Verón, Eliseo, “Interfaces. Sobre la democracia audiovisual avanzada” en Ferry, Jean-Marc, Wolton, Dominique y

otros, El nuevo espacio público, Barcelona, Gedisa, 1992. (p. 127).

La tematización –tal y como se la entiende aquí (ver capítulo 4)- de la juventud en los spots

es escasa. Sólo dos frentes políticos presentan en el corpus avisos en los que se presenta a los

jóvenes como un tema de campaña: Frente Para la Victoria (FPV, el partido gobernante que

impulsaba la reelección de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner) y Proyecto Sur (cuya

figura central, Fernando “Pino” Solanas, se había lanzado como candidato a jefe de gobierno de la

Ciudad de Buenos Aires y promovía la elección presidencial de Alcira Argumedo).

El spot del FPV en el que se tematiza a lo joven es parte de una campaña en la que cada

aviso seguía el lema “La fuerza de…”, variando el último término según cada aspecto positivo que

el Gobierno Nacional resaltaba de su gestión. Así, en “La fuerza de la juventud”, la voz en off de la

mandataria dice:

— Me gusta ver las banderas flameando, me gusta ver cómo cantan el himno. Pónganse a

pensar, ¿cuándo nuestra juventud cantaba el himno con la pasión que hoy lo canta, con el amor con

el que hacen flamear las banderas? Yo creo que eso también es hacer Patria y Democracia 3 . Ningún

pueblo, ninguna sociedad puede progresar si no se siente orgulloso de pertenecer al país en el que

ha nacido. —

orgulloso de pertenecer al país en el que ha nacido. — Durante la locución de Fernández,

Durante la locución de Fernández, las imágenes muestran a distintos jóvenes sosteniendo

banderas argentinas en actos y movilizaciones. El final de la locución coincide con una imagen

(ver) de la Presidente junto a una joven que se inclina sobre las vallas que separan al público.

3 Las mayúsculas figuran en la subtitulación del aviso.

Se puede complementar los dichos de la Presidente en este spot con fragmentos de un

discurso transmitido por Canal 7, el primer día de la semana que integra al corpus, con motivo de la

fiesta nacional del maíz en la ciudad de Chacabuco. Allí la dirigente dijo: “qué maravilloso, acá los

jóvenes cantan el himno, haber incorporado a miles de jóvenes a creer” (sic). Estos enunciados

forman parte de una narrativa que se esgrime desde los sectores oficiales y que reivindica en su

gestión el logro de haber “incorporado” a ciudadanos de distintas edades dentro del valor del

patriotismo, del amor por el país. Se deja ver, así, en el relato del Gobierno una distinción clara

entre un antes

y

un después de la llegada de Néstor Kirchner al poder que tiene como

transformación clave el pasaje de la desintegración a la integración. Otros spots de la campaña se

refieren a los niños - distribución de notebooks para la educación y la Asignación Universal por

Hijo- y a los jubilados -estatización de los fondos del sistema jubilatorio-. Toda la trayectoria vital

de los sujetos parece contemplada y encausada por la gestión gubernamental, dando lugar a esa

transversalidad generacional de la que se habló en el capítulo anterior con respecto a la audiencia

del programa 6, 7, 8 4 . En ese contexto, destacar a la juventud como partícipe del sentimiento de

orgullo nacional, tiene el valor (contra)argumentativo de invocar una creencia general sobre los

jóvenes: su desinterés por la política y por los asuntos públicos. Esta supuesta reformulación de la

relación juventud-instituciones viene siendo un tema privilegiado del relato kirchnerista y su

apropiación de la historia reciente. Quizás el hito más conocido y emblemático de este esquema es

la conformación del movimiento político La Cámpora, agrupación que se enuncia como una

renovación de los cuadros políticos de antaño y que evoca desde su denominación un período de la

historia argentina signado por la activa participación política de la juventud.

Los temas que se destacan en los avisos del FPV resaltan los logros del Gobierno y

4 Ver en el capítulo 7 el apartado sobre la función de las apariciones del público en 6, 7, 8. En ellas la juventud

aparece como coexistiendo armónicamente con las demás generaciones, todas hermanadas en el apoyo al Gobierno

y al sentimiento de orgullo nacional. Los enunciados de la campaña aquí analizados exponen el valor diferencial de

la juventud respecto a otros tramos etarios (el de haber “vuelto” a la política y al patriotismo) que en el caso de 6, 7,

8 no se encuentra necesariamente destacado.

establecen la necesidad de dar continuidad a sus políticas. En esa línea, la supuesta recuperación de

la juventud en los valores nacionales y populares es presentada como una garantía de futuro en la

que la “vieja política” –como suele decirse- será renovada por el fervor, hasta incluso, idealista de la

juventud –militante o no exclusivamente, pero hay ciertamente toda una revaloración de la

militancia juvenil-.

Contrariamente, y como prescribe la lógica de la contienda electoral, las lecturas que se

ofrecen desde los frentes opositores señalan la necesidad de romper con las políticas de turno y se

centran en las faltas, las demandas insatisfechas. Tal como expresa Ernesto Laclau, la política tiene

lugar en tanto contenidos particulares (demandas, consignas) puedan encarnar la función de

representar el faltante que imposibilita (pero a la vez, en un juego paradójico hace posible) la

existencia de la sociedad. En eso consiste la “operación hegemónica”:

(…) la operación hegemónica sería la presentación de la particularidad de un grupo como la

encarnación del significante vacío que hace referencia al orden comunitario como ausencia, como

objetivo no realizado.

(…) El “orden” como tal no tiene contenido, ya que sólo existe en las varias formas en que es en

los hechos realizado; pero en una situación de desorden radical, el “orden” está presente como aquello

que está ausente; pasa a ser un significante vacío, el significante de una ausencia. En tal sentido, varias

fuerzas políticas pueden competir en su esfuerzo por presentar sus objetivos particulares como aquellos

que llenan ese vacío. Hegemonizar algo significa, exactamente llenar ese vacío. (Hemos hablado acerca

de “orden”, pero obviamente “unidad”, “liberación”, “revolución”, etc., pertenecen al mismo orden de

cosas. Cualquier término que en cierto contexto político pasa a ser el significante de la falta desempeña el

mismo papel. La política es posible porque la imposibilidad constitutiva de la sociedad sólo puede

representarse a sí misma a través de la producción de significantes vacíos). 5

En el caso de la juventud como tema, esto supone buscar demandas referidas a los jóvenes.

Las mismas, como se dijo, no abundan, y es sólo en un spot de Proyecto Sur donde se puede

5 Laclau, Ernesto, “¿Por qué los significantes vacíos son importantes para la política?” en Emancipación y

diferencia, Buenos Aires, Ariel, 1996. (pgs. 83-84).

constatar el señalamiento de vacíos políticos respecto a este sector de la sociedad 6 . Un spot de

Proyecto Sur –que es el que más apariciones registró en el corpus- exhibe a varios integrantes del

partido (mayormente candidatos a diputados), caminando hacia la cámara. A la cabeza, el líder del

movimiento, Pino Solanas, dice mirando a cámara: “tres de cada cuatro jóvenes están desocupados

o en negro”. Este es el único aviso de los muchos que compusieron la selección de spots políticos

de

ese

período

en

el

que

se

hace

referencia

a

las

condiciones

laborales

de

la

juventud.

Contrariamente a lo que ocurre en el spot del FPV, la tematización sobre lo joven se realiza sólo por

medio de la palabra; no acompaña ninguna imagen de jóvenes (ver imagen). La juventud recibe

aquí el lugar de ser el rastro sintomático de la inviabilidad del actual modelo político, con respecto

de la inviabilidad del actual modelo político, con respecto al cual el PS se presenta como

al

cual

el

PS

se

presenta

como alternativa superadora.

En

ese

sentido,

“juventud

desocupada”,

línea

teórica

siguiendo

la

de

Laclau,

quiere decir mucho más que

lo

que

su

mera

literalidad

sugiere, refiere a través de la particularidad de este caso a todo un sistema político que no logra

contener las demandas de sus ciudadanos y asegurar las condiciones mínimas y necesarias de vida.

Un segundo spot de Proyecto Sur cuenta con la locución en off de Solanas que dice: “Soy

Pino Solanas. El 14 de agosto, votá Proyecto Sur. La fuerza de la juventud, que pide recuperar el

petróleo y el tren, y defender el medio ambiente.” En este caso sí se presenta una imagen ilustrativa

respecto a la juventud y su relación con el partido: brevemente, y simultáneamente a la mención de

los jóvenes por la locución, se ve un plano medio de una chica joven marchando bajo la bandera de

6 Se insiste en que estas afirmaciones valen sólo para los fragmentos que conforman el corpus. No por eso se deja de

reconocer que otras plataformas políticas, como el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), ha referido a

cuestiones sobre la juventud tales como la dificultad de independencia y emancipación. Tales avisos no formaron

parte del corpus.

Proyecto Sur y entonando un cántico. Se recupera en este motivo la figura del “joven militante”,

estereotipo recurrente en la retórica de los partidos de izquierda o de vocación popular (el

kirchnerismo, como se ha mencionado ya, también la emplea).

En resumen, las temáticas sobre la juventud relevadas en los spots para la campaña política

son, a grandes rasgos, tres: su orgullo y sentido de pertenencia nacional (FPV), sus condiciones

laborales (PS) y su compromiso y participación política (FPV/PS). Se verifica que el último de

estos tres temas es común tanto para el oficialismo como para, en este caso, el partido opositor. El

motivo del joven militante en el que se resume esta temática aparece también en uno de los spots

del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT) en el que una joven denuncia la desaparición de

Jorge Julio López y la represión policial. En este caso no hay tematización sobre lo joven.

Siguiendo con la línea argumental de este trabajo, se deberá analizar tal aparición como condición

de

estilo,

como

publicitaria.

superficie

significante

que

reviste

una

La figura del joven en la imagen publicitaria política

función

determinada

en

la

ficción

Seis jóvenes, tres varones y tres mujeres, sostienen carteles con inscripciones: “Basta de

gatillo fácil”, “¿Y Julio López?”, “Ni olvido ni perdón. ¿Dónde está?”, “Justicia. Basta de

impunidad”. La chica en el centro dice: “en estas elecciones, ¿quién va a denunciar la desaparición

de Julio López y el gatillo fácil? ¿Quién?”. La militancia de los jóvenes no es el tema de este aviso,

sin embargo el motivo del joven militante tiene asidero, es verosímil con respecto a las demandas

que el Frente de Izquierda recupera para posicionarse en la contienda electoral. Como se ha

señalado en el capítulo 5, la figura del joven (reconocible por los estilemas que la caracterizan: lo

liso y las marcas de informalidad) se emplea para dar cuerpo a algo distinto de la juventud, un vacío

político.

La campaña del FIT ha sido la de mayor versatilidad temática, dentro de la táctica opositora

de señalar los faltantes de la política oficial. Cada uno de los spots ficcionaliza situaciones que

pretenden cierta cotidianeidad, en las que interactúan actores sociales diversos: trabajadores,

docentes, mujeres, jubilados y, como en este caso, militantes jóvenes. El resultado global de su

campaña es el de configurar una representatividad transversal a distintos sectores sociales basada en

sus intereses legítimos: mejoras salariales, una jornada laboral menos extenuante, derecho al aborto,

libertad y derecho de protesta, fin de la impunidad, etc. En breve se abordará el rol que reviste esta

aparición de la figura del joven en los spots del FIT.

De aquí en más las apariciones de jóvenes en los avisos de campaña electoral tienden a ser

cada vez más escasas. En el caso de la Coalición Cívica (CC), que cuenta con el segundo spot más

recurrente del corpus (el primero, como se dijo corresponde a Proyecto Sur y se centra en la

condición laboral de los jóvenes), no sólo no hay tematización sobre la juventud sino que tampoco

aparecen imágenes de jóvenes en sus spots. Temáticamente, el aviso de la CC, que refiere a

supuestos valores de transparencia y honestidad extraviados en algún punto indefinido de la historia

reciente, guarda coincidencias con el spot más reiterado del Frente Amplio Progresista (FAP),

encabezado por el entonces gobernador de Santa Fe, Hermes Binner. El mismo muestra a distintas

personas de diversas edades, conversando acerca de “un sueño de país” perdido, que ya no pueden

encontrar. Quizás ese dejo nostálgico que ambos avisos tienen en común es lo que explica la

ausencia de jóvenes: donde el pasado se eleva como la pauta legítima de interpretación ética del

presente, la juventud no puede insertarse. Nótese en el caso del spot del FAP, no obstante, la

aparición sutil de figuras juveniles encarnando los roles de marido y madre, en dos de las varias

situaciones ficticias que dispone el aviso. En ello se verifica esta utilización de lo joven como estilo

de la que se ha hablado en capítulos anteriores y que no busca necesariamente tematizar la juventud.

Un segundo spot del FAP demuestra un corrimiento con respecto a esta lógica del pasado y

la nostalgia que proscribe a lo joven. En este, una canción cuyo estribillo reza “la realidad se

cambia, si das un paso cambia, es hora de pasar al frente”, aparecen mucho más invocadas las

ideas de presente y futuro. Las imágenes muestran distintos espacios del país, adoptando un registro

más cercano al documental (contrariamente al caso anterior que es abiertamente ficcional) en la que

se pueden ver, entre tantos motivos, un grupo de jóvenes reunidos en una plaza (uno de ellos toca la

guitarra), y otro grupo de jóvenes patinando en skates. Una estrella naranja sobre un fondo azul

aparece dibujada en uno de los skates (ver imagen), así como en calcomanías que el aviso registra

pegadas en distintas superficies de las ciudades del país (paredes, postes de luz). Este emblema, que

se presentaba como símbolo distintivo del partido, presenta una disposición asimétrica en la forma y

colores vistosos que, como emblema partidario, se distinguen de la iconografía partidaria tradicional

y parece más cercano a la iconografía publicitaria y a la de ciertos videoclips 7 . El mismo emblema

ocupó un lugar central en un spot del FAP de cara a las elecciones definitivas de octubre, en el que

la juventud era el tema privilegiado del aviso.

en el que la juventud era el tema privilegiado del aviso. Por último, en lo que

Por último, en lo que toca al uso de la figura del joven como insumo enunciativo, presenta

cierto interés un spot del candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Francisco De

Narváez en el que un grupo de personas que exhiben remeras negras con sus nombres impresos en

letras blancas van cayendo de espaldas uno sobre otro como piezas de dominó hasta que finalmente

7 Vale destacar las similitudes en las tomas del símbolo pegado o pintado en paredes y postes, patinetas, y otros

objetos que construyen un paisaje urbano, con las que se realizan en videoclips tales como “Where is the love?” de

la banda estadounidense Black Eyed Peas, o “Have a nice day” de Bon Jovi. En ambos videos se muestra a

“activistas” jóvenes que van pegando y dibujando su símbolo distintivo por la ciudad, el cual encarna alguna suerte

de causa pretendidamente ideológica. Las intervenciones son capturadas por planos detalle de distintos espacios en

la ciudad en donde se verifica la presencia del símbolo, como una marca territorial, una firma del movimiento, cuya

causa va de a poco ganando terreno.

el candidato detiene su caída. Luego, mira a cámara y dice: “por respeto a los caídos, no cae ni uno

sólo más. Paremos esta locura de la inseguridad” (ver imagen). En este caso se hace patente una

condición de la aparición de la figura del joven que fue señalada en el capítulo 6: esta sirve para

realizar una síntesis del ciudadano o consumidor promedio. Los “caídos” (metáfora bélica que

interpreta a la inseguridad como una situación de contienda social) son todos jóvenes. Al no ser

tematizada ni aludida su condición juvenil (que ciertamente no es excluyente, para el conocimiento

público, de la condición de víctima de casos de inseguridad) se puede pensar en este uso el mismo

que se reconoció en muchos avisos publicitarios: el de ofrecerse como imagen privilegiada de quien

ocupa el lugar del beneficiario. Se pasa así a la tercera y última parte de este capítulo, centrada en

los roles que asumen en los spots de campaña política las distintas apariciones de la figura del

joven.

política las distintas apariciones de la figura del joven. Roles televisivos de la figura del joven

Roles televisivos de la figura del joven en los spots de campaña

Anteriormente, cuando se realizó el análisis de las apariciones de la figura del joven en los

roles televisivos se decidió segmentar el corpus según la distinción ficción/no ficción. En ese

esquema, los avisos publicitarios, mayormente ficcionales en tanto disponen situaciones de uso o

beneficio hipotéticas, fueron abordados dentro de la parte de ficción. Esta compartimentación, no

obstante, puede que no sea del todo adecuada en lo que toca a los spots de campaña política. Como

ya se sugirió en las líneas anteriores, especialmente en referencia a los dos spots del FAP abordados,

el registro ficcional no es el único que se constata en estas piezas. En ellas hay una resistencia

mayor a la “sutura ficcional” que sí se da en las publicidades comerciales. Esta se da, en principio,

en la figura del donante 8 , que en el caso de la publicidad electoral es, invariablemente, una persona

de reconocimiento público: el candidato. Las reglas inherentes al campo de la política, en el

contexto de una democracia representativa, hacen que no sea necesario explicar en detalle por qué

los spots de campaña son resistentes a la aparición del joven asumiendo el rol del donante. Los

candidatos nunca son, estrictamente hablando, jóvenes.

Aún

así,

sería

proponer

que

sólo

el

un

error

candidato

puede ser donante en los spots de

campaña política. Así, retomando el

aviso

del

FIT

centrado

en

la

desaparición de López y la represión

policial,

esta

recuperación

figura

del

joven

militante

de

la

reviste

esta recuperación figura del joven militante de la reviste tanto el rol del donante como el

tanto el rol del donante como el del beneficiario. Los jóvenes miran a la cámara e interpelan al

espectador, lo invitan a hacerse partícipe de la inquietud política que la militancia de izquierda –

especialmente la militancia estudiantil- convierte en demanda (ver imagen). Estos jóvenes, por su

vocación militante escenificada en el uso de pancartas y afiches con consignas políticas, se dejan

interpretar como parte del movimiento que los candidatos (Jorge Altamira y Christian Castillo)

lideran. Por otro lado, como en el resto de los spots que comprenden la campaña del FIT, la

estructura general de los avisos los posiciona más fuertemente como beneficiarios. En todos los

spots, personajes distintos, representativos de distintos sectores sociales se preguntan quién va a

luchar por sus demandas. La respuesta la dan los candidatos, donantes definitivos, quienes dicen

8 Se retoman de aquí en más las funciones relevadas en la narrativa publicitaria de donante y beneficiario. Las

nosotros, la izquierda”. Se evidencia así esa lógica de la complementariedad que rige tanto para la

lógica de mercado como para la de representatividad institucional. Señalar a los militantes jóvenes

como beneficiarios es coherente con la lógica general de la campaña, que reconoce como

beneficiarios

a

todos

los

que

son

“desoídos”.

Así,

la

campaña

del

FIT

simboliza

a

la

institucionalidad actual como una estructura de sordera y de mutismo (“en estas elecciones ¿quién

va a decir que…?” es el parlamento recurrente de todos los beneficiarios de los distintos motivos de

la campaña). El joven es representado como el sujeto privilegiado que encabeza la lucha por causas

que se vuelven indecibles no sólo del Estado, sino de una oposición a la que se designa como en

connivencia con lo que, indistintamente de las diferencias partidarias, supone en núcleo de la

injusticia social: la burguesía.

Por otro lado, los registros más bien documentales (de imágenes de actos y movilizaciones)

que integran los spots del FPV y PS, permiten que las apariciones de jóvenes sean leídas como

asumiendo una de los roles que se reconoció dentro de la no ficción televisiva (capítulo 7): el joven

como actor social. En efecto, estas imágenes de jóvenes en el espacio público se ofrecen como

“reales” y, en definitiva, dada la tematización sobre lo joven que ya se señaló como explícita en

estos avisos, como ilustrativas de comportamientos comunes a muchos jóvenes: la militancia y la

participación

y

–en

este

caso,

acompañamiento a la Presidente.

sólo

en

lo

que

respecta

al

FPV-

el

orgullo

nacional

y

el

Finalmente, en el caso del spot de De Narváez mencionado arriba, su carácter fuertemente

ficcional exhibe al joven como el único beneficiario de las políticas de seguridad que el candidato

dice movilizar. Tal y como se estableció para los avisos de Renault Sandero o Clight! (capítulo 6),

la condición de joven del beneficiario, en la ficción publicitaria, no necesariamente establece al

joven como único destinatario del discurso, sino que, más bien, condensa la multiplicidad de actores

en un único patrón visual: la figura del joven. Una vez más el joven sintetiza la multiplicidad de

posibles beneficiarios; es él mismo el beneficiario.

Síntesis

La excepcionalidad que la campaña electoral presenta respecto al día a día de la televisión

(que es lo que verdaderamente interesa a este trabajo) hace que sea difícil aportar aquí claves de

análisis que abarquen toda su complejidad. Para no desviarse del eje de este texto bastará

sencillamente contrastar lo expuesto en este capítulo con las observaciones de los cuatro capítulos

anteriores. En ese sentido puede encontrarse una diferencia notable: el tipo de joven que registra

más apariciones en la televisión –la joven sexuada o provocadora- parece no sólo no aparecer en los

spots de campaña sino incluso ser un indecible de estos. Contrariamente a ello, la figura del joven

aparece ya sea como ilustrativa del comportamiento de la juventud respecto a la política o a la vida

ciudadana que los partidos políticos buscan representar, por un lado, o bien como una suerte de

síntesis del ciudadano común cuyas inquietudes y preocupaciones pretenden ser retratadas por estos

avisos.

Emblema casi inamovible de los partidos políticos que reclaman cierta afinidad con las

políticas progresistas, la figura del joven tiene un lugar privilegiado en la narrativa publicitaria de

campaña. El joven (militante o beneficiario específico) legitima la vocación popular y progresista

del partido. Esto se verifica tanto en avisos del Frente Para la Victoria, Proyecto Sur, Frente de

Izquierda de los Trabajadores y Frente Amplio Progresista. En otros casos, su aparición no dista de

ser meramente representativa de un grupo social más amplio (e indefinido) al que se busca

interpelar.