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¿QUÉ HACER ANTE LA INCERTIDUMBRE?

Dos y medias semanas después de las elecciones presidenciales, en las que los venezolanos demostramos nuestra vocación democrática con la muy alta participación que se alcanzó, independientemente de la inclinación electoral, estamos siendo bombardeados con desinformación basada en medias verdades con la intención de engañar, confundir e irritar tanto a la población opositora como a quienes siguen al oficialismo, con la finalidad de ocultar lo que realmente ocurrió el 14 de abril.

de ocultar lo que realmente ocurrió el 14 de abril. Sin pretender señalar todos los elementos

Sin pretender señalar todos los elementos de la convulsionada actualidad nacional, creemos conveniente precisar lo siguiente:

1. Los eventos previos a la campaña electoral, durante el desarrollo de esta y el día de votación estuvieron plagados de todo tipo de prácticas irregulares: el manejo inescrupuloso de la enfermedad del Presidente Chávez, la pretensión de sacarle provecho a su muerte, la juramentación ilegal de Maduro como máxima autoridad nacional, el uso corrupto- de los recursos públicos en la campaña, la amenaza y chantaje a trabajadores públicos y beneficiarios de las misiones, las cadenas frecuentes, son solo algunos ejemplos de conductas aberrantes que caracterizaron la desequilibrada campaña electoral, con el silencio cómplice de las rectoras del CNE, lo cual le proporcionó una ventaja indebida al candidato que fue proclamado.

2. El día del evento comicial siguieron las anomalías con el acoso de testigos y el obstáculo al cumplimiento de sus funciones, el uso de algunos militares como agentes políticos, resultando en mayor acopio de votos ilícitos al candidato oficial producto de esas graves irregulares.

3. El Presidente, proclamado y juramentado, es Nicolás Maduro. En consecuencia tenemos que aceptar en principio, que desde el punto de vista jurídico tenemos un presidente legal, pero ilegítimo para la mayoría de los venezolanos, inclusive para muchos de los que votaron disciplinadamente por él.

4. La decisión que llevó a la proclamación y juramentación por la AN, no va a ser revertida por el CNE, a juzgar por la declaración de las rectoras que representan a la mayoría oficialista en dicho ente, y por la decisión de realizar una “auditoría” que no audita las irregularidades.

5. Tal posición obliga a la impugnación de los resultados electorales ante el TSJ, dentro de los plazos legales previstos, respaldando la misma con las pruebas de la transgresión de la normativa electoral que se evidencie en la revisión de los materiales electorales (comprobantes de la votación electrónica, actas, cuadernos de votación, resultados de las auditorias ciudadanas, denuncias sustentadas de violaciones a la ley, entre otras), antes y durante el día de la votación. Conociendo la

subordinación del Tribunal Supremo al gobierno, solo podemos esperar una conducta parcializada que impida saber lo que pasó de verdad el 14 de abril.

6. En el entretanto, las instituciones que deberían ser autónomas, actuando como apéndices del partido de gobierno politizan la justicia, judicializan la política, montan ollas con falsos acosos y quemas a centros de salud por supuestos opositores, y persiguen a líderes democráticos con la finalidad de distraer el reclamo del país de saber la verdad del 14-A y generar miedo en los ciudadanos. La última patraña perversa fue la nefasta agresión planificada contra los parlamentarios de la alternativa democrática, desmontada por los videos que demuestran el verdadero espíritu de esta supuesta revolución. Estas prácticas tienen el sello y huella de los diseños estratégicos propios de los hermanos Castro, expertos en manipulación de masas.

7. Todo parece indicar que estas situaciones irregulares se irán agravando, por lo cual ahora es cuando más se requiere ejercer la verdadera política. Debemos evitar responder emocionalmente a las provocaciones y saber sortear las trampas del alto gobierno y sus asesores. Formamos parte de la mayoría del País que desea un cambio hacia el progreso, el reencuentro y la paz de todos los venezolanos. Henrique Capriles, acompañado de un gran equipo, ha demostrado su responsabilidad ante sus electores y ha dado respuestas asertivas ante la delicada crisis que vivimos y es por eso que debemos seguir la senda constitucional, guiándonos por sus directrices.”

La UNIDAD hoy es más indispensable que nunca, si aspiramos acercarnos a la concreción de la Venezuela que queremos TODOS.