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JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI: EL AMAUTA La presentación de una obra como la de José Carlos Mariátegui (JCM) trae consigo la necesidad

de aclarar algunas cuestiones ligadas al ámbito ideológico de un lado, y a la importancia teórico-científica de su pensamiento, por otro. A JCM se le conoce como el “primer marxista de América Latina”, o bien como “el Gramsci latinoamericano”. En ambos casos, el calificativo de “marxista” es el que puede ocasionar, desde el aspecto ideológico, algunas reacciones entre los que pretendan acercarse a sus trabajos. El marxismo ha pasado por diversos procesos: desde su reconocimiento como aparato crítico-científico para abordar la realidad, hasta su total desprecio por considerarlo un conjunto de postulados meramente ideológicos sin fundamento. Cuando bien le va, se le relega a “una visión más” de entre las ya clásicas teorías sociológicas, enviándolo así al basurero de la historia, y otras veces se le considera mera propaganda política. Esta herencia que ha arrastrado el marxismo se debe al proceso por el que se le hizo pasar en la década de los veinte del siglo pasado, cuando la II y la III Internacional redujeron la teoría marxista a un conjunto de postulados dogmáticos, un hermetismo que rechazaba cualquier otra interpretación que no encajara en lo dictado, y que en la década de los treinta llevó a los terribles procesos de Moscú. Si bien es cierto que el mismo Marx no escapó a la tendencia europea de postular principios o leyes generales del curso histórico de todas las naciones, también es cierto que ese racionalismo europeo determinista fue cuestionado ya por él mismo en sus análisis sobre Irlanda y la propia Rusia al final de su vida. El intento soviético de hacer del pensamiento de Marx un conjunto de postulados petrificados, inamovibles, estancados en la historia a modo de catecismo (como lo demostró el zdanovismo con el arte), carecen de valor como herramientas científicas para comprender y transformar la realidad, y no hacen más que reflejar el estado autoritario ruso que se consolidaba, cuya figura representativa sería J. Stalin. Es este el contexto bajo el que nace y se va formando el pensamiento de JCM, donde este marxismo cierra sus filas frente a otras versiones, y donde el pensamiento del autor resaltará por su originalidad. Mariátegui nace un 14 de Junio de 1894 en una pequeña población de Perú llamada Moquegua. Durante su niñez sufre un accidente debido al cual pierde su pierna derecha que lo lleva a la inmovilidad física y, antes de cumplir los 37 años, a la muerte el 16 de abril de 1930.

entre otros. De igual forma conoce más de cerca la experiencia de la revolución rusa. En el Congreso Constituyente de la Confederación Sindical Latinoamericana (Montevideo. junio del mismo año) sus concepciones sobre el Perú y América Latina son fuertemente criticadas y condenadas por no concordar con la versión estalinista del marxismo.JCM comienza la formación de su pensamiento marxista el año de 1919 en Italia. desde los catorce años de edad. El alejamiento mariateguiano de la interpretación eurocentrista del marxismo. se observa en el . Parte a la península mediterránea y entra en contacto con el marxismo italiano de Umberto Terracini y Antonio Gramsci. Neruda. así como del dogmatismo estaliniano. Después de esto. y por proponer el socialismo como solución a los problemas de la sociedad peruana. realiza una serie de conferencias durante un año. que el pensamiento marxista de JCM se afianza y desarrolla bajo la forma de conferencias o artículos periodísticos. considerada la obra cumbre del marxismo latinoamericano y que en esta ocasión presentamos. así como con la filosofía idealista de Benedetto Croce. pero sobre todo con la acción política. funda en octubre el Partido Socialista Peruano. desde su regreso de Italia en 1923. tras discrepar con los objetivos políticos del dirigente Víctor Raúl Haya de la Torre. Es también en vida cuando comienza a recibir el ataque de la visión dogmática del marxismo imperante. Año también en el que rompe con la Asociación Popular Revolucionaria Antiimperialista (APRA). donde se mantuvo activo desde 1926. y en septiembre de 1926 publica la revista Amauta (vocablo Quechua que significa “Sabio” o “Maestro”) que publicará hasta su muerte. hasta Vasconcelos. La revista se definirá a partir de 1928 como socialista. después de haber pasado. Miroshevski publica un artículo en 1941 donde lo califica de “populista pequeño burgués”. Colaborarán en la revista desde Trotski y Máximo Gorki. Para ese mismo año hace su aparición su obra Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. En esta publicación aparecerán una serie de artículos de JCM que más tarde formarán el libro titulado Defensa del marxismo. Es durante la última parte de su vida. mayo de 1929) y en la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana (Buenos Aires. así como Unamuno. El mismo Haya de la Torre lo califica de “europeísta” por el análisis marxista que emplea. Incluso después de su muerte. que un mes después de su muerte pasará a llamarse Partido Comunista del Perú. que influiría en su pensamiento. Vallejo. Silva Herzog y Mariano Azuela. el historiador ruso Vladimir M. una etapa de periodista en Perú. De regreso a Perú en 1923.

y del papel que juega lo que él llama “el mito del socialismo” (El hombre y el mito. y las diversas naciones indígenas siguen dando ejemplos no solamente de “socialismo indoamericano”. sino sobre todo de su papel como sujetos históricos en la construcción de otro mundo posible. que moldean las posibilidades de dicha acción.rescate que hace del sujeto histórico. rescatada por Mariátegui luego de ser eliminada por la visión positivista y evolucionista del estalinismo. Su propuesta rompía con el manual burocratizante del marxismo dogmático de su tiempo. Carlos R. sino porque sin ellos la totalidad quedaría cercenada. rescatando al sujeto sin caer en el subjetivismo. las propuestas de análisis de JCM. Y una realidad así abordada no puede resultar sino en el reduccionismo o bien de en una interpretación muy parcial de la realidad. Este mito. 1925). y la latinoamericana en general. se han transformado. donde los elementos místicos o poéticos no son excluidos. Si bien la realidad peruana en específico. y el carácter científico de la teoría marxista sin caer en el cientifismo. Así pues. Y JCM es consciente de eso al realizar su interpretación de la realidad peruana y poner en el centro el sujeto específico llamado a realizar el “mito del socialismo”: la población indígena. En el Perú de su época la población indígena representaba las cuatro quintas partes del total de los habitantes. que solamente veía en el campesinado una masa informe. y no por capricho. con lo que nace su propuesta del “socialismo indoamericano”. sus ideas son rechazadas. y el papel activo que otorga al sujeto histórico específico representarán dos elementos centrales que resaltarán la vitalidad del marxismo de Mariátegui frente a las versiones dogmáticas imperantes. y sólo más tarde podrán ser reconocidas. y es en quienes Mariátegui veía el potencial para una transformación revolucionaria dado que conservaban prácticas comunitarias muy cercanas al socialismo. La voluntad del sujeto. pone en el centro la vitalidad del marxismo. pues el sujeto activo solamente lo puede ser en ciertas condiciones objetivas. siguen vigentes. como impulsor de la voluntad del sujeto histórico. J. y que debía ser guiada por el partido proletario. y sobre todo por responder a las especificidades de la realidad peruana. la concepción de totalidad de la realidad. Pero esto no quiere decir que se reduzca a una actividad irracional del sujeto sin más. a mera voluntad. el papel central de la actividad del sujeto. Acosta (septiembre 2012) . Al otorgarles un papel activo. el Amauta. representa la justa interpretación de la realidad como totalidad.

. aún sin publicarse.Texto preparado para una edición popular de los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana.