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LA UNIDAD Y LA MULTIPLICIDAD EN EL PENSAMIENTO DE PLOTINO

David Torrijos Castrillejo

Para tratar de hacer un acercamiento a la tradición platónica y neoplatónica de la filosofía griega parece interesante llegarse a Plotino en quien tenemos el exponente más acabado de una perspectiva henológica de la metafísica. En él encontramos desenvueltos los problemas tradicionales resueltos de una manera netamente original partiendo de la autoridad indiscutida de Platón. Nos hemos acercado a las Enéadas, en particular a las dos últimas, con el auxilio de G. Reale, que considera esta obra como «la última obra maestra del mundo griego».1 No vamos a exponer sistemáticamente los puntos clave del pensamiento plotiniano, sino que trataremos tan sólo de explicar cómo se comprende la unidad, cosa que atraviesa ciertamente todo el pensamiento de Plotino. Su filosofía se funda en la unidad. Primero, en la manera de disponer el método, puesto que él mismo entendía la filosofía como una tarea y una forma de vida en la que se daban cita lo humano y lo religioso. Además, lo que se expone es fundamentalmente cómo todas las cosas proceden del Uno y a partir de ahí aparece la multiplicidad. Pero esto no tiene otro objeto que acabar persuadiendo —y no sólo convenciendo — a los demás para retornar hacia el uno, porque toda esta filosofía no tiene sentido si no desemboca en vida espiritual. Otra consideración previa, que merece la pena hacer, es acerca de la misma ‘henología’.2 Se trata de un paradigma metafísico que se basa sobre el uno en lugar del ser. Parte de unas inquietudes diferentes de la llamada ‘ontología’, que ha tenido más popularidad en la modernidad occidental. La cuestión que surge del espíritu griego versa sobre el motivo de la multiplicidad. ¿Cómo, bajo la muchedumbre de las cosas, se puede encontrar alguna unidad? Este tipo de pensamiento trata de buscar una realidad que englobe la multiplicidad, que no puede concebirse de otra manera que como un todo. Para ello, se fija en la idea de unidad, que es anterior incluso al ser, como veremos. En definitiva, así se inauguró la filosofía, en el momento en que a uno se le ocurrió la genialidad de afirmar ‘todo es agua’. Al referirse al todo subordinaba los muchos bajo una unidad. Y éste dilema de los muchos y del uno está patente no sólo en la filosofía de los milesios sino también en la tradición eleática donde, si bien aparece el concepto de ‘ser’ por vez primera, no es sino para dar una solución henológica. Se trata del mismo problema que suscita la reflexión sobre los contrarios3 que está en los Pitagóricos y que sigue presente hasta que Platón hace de ella un valor primordial de su filosofía.

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G. REALE, Storia della filosofia greca e romana (Bompiani, Milano, 2004) VIII, 41. «Il discorso protologico sul piano henologico, pertanto, si incentra nel determinare in che cosa consista il principio primo assoluto (o princìpi primi assoluti) dal quale tutto dipende (...). La risposta è la seguente. Il principio originario è l’«unità», perché nessun tipo di molteplicità sarebbe pensabile senza presupporre una partecipazione strutturale della molteplicità stessa all’unità» (ibíd., IX, 50). 3 «Gli essere che costituiscono coppie di correlativi implicano un nesso più spiccato con la diade in modo dinamico, perché nelle correlazioni prevale il più e il meno e l’indeterminatezza» (ibíd., 56).

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V. 11). Podríamos hablar pues de una cierta trasposición de planos. 14). sino que. sino tan sólo enseña. una cosa existe porque posee unidad. es menester poner una idea distinta subsistente para cada cosa pensable. V. 2. es por virtud del uno. Y aun cuando alguien pueda decir lo que cada cosa es. sino que. sublimando la tradición mítica griega. ‘es lo mismo pensar y ser’ (cf. Y porque es una. existe» (V. No es uno porque es. porque eso sería predicar del Uno alguna determinación. 8. El Uno ha de ser el primer principio de toda la realidad. Enéadas. Y en tal caso. en la idea de uno tampoco caben la idea de identidad o de similitud. Esto explica por qué Plotino no demuestra. no se puede decir que sea ninguna de esas cosas. si todo existe en función de la unidad. Esta trascendencia absoluta de la primera hipóstasis mueve a Plotino a remover del Uno todo cuanto pueda pensarse. reflexionar sobre la idea de uno. el ser se puede predicar de muchas maneras. sino que es un principio que trasciende incluso todas las ideas. Se supera así la dificultad que tenían Platón y Aristóteles para admitir la indeterminación (apéiron) como un valor positivo. y el predicado se realiza de igual manera en todos los sujetos. Para él. 8). y el sensible.Otro aspecto importante para comprender a Plotino. Por eso. el uno no se realiza de igual manera en todos los individuos. como decía Aristóteles. En efecto. En efecto. porque la unidad es lo más común a todos los entes. abriéndose la posibilidad de hablar de un infinito positivo en acto. sino sobre todo porque es ii . 32). Pero incluso. Puesto que no es idéntica la idea de ser y la de uno. Parménides. entonces puede ser. una vez que el Uno confiere a algo su unidad. Por consiguiente. Esto es lo que significa que el Uno sea todo y que no sea empero nada (cf. Pero el Uno es diverso de las cosas porque es de otra índole por entero extraña. no hay un ser que no sea uno. decir que el Uno es el principio supremo de la realidad supone también una primacía de esta idea sobre las ideas de nous y de ser. declara que las ideas son divinas y se habla de ellas recurriendo a la prosopopeya. Sin embargo. Igual sea dicho respecto al nous y al alma. que pueden ser sin embargo de diferentes maneras. El Uno se sitúa en una esfera anterior a toda determinación. aunque conste de muchos componentes. VI. 1. donde se da una rica combinación de seres espirituales y corporales. de forma que se puede decir tanto de un individuo como de una multitud. 1. han de ser realmente distintos en sus sustratos metaempíricos. Esto también le hace hipostasiar el pensamiento. 9. aceptando por completo el axioma de Parménides. Parece alternar entre el plano divino. 2. todavía no hay nada que puedas decir que es. metaempírico. No se puede hablar tan sólo del concepto de uno o de belleza. poco importa cómo se manifiestan estos conceptos en el mundo sensible puesto que lo que de verdad interesa es conocer la realidad suprasensible. es el principio que da unidad a todas las cosas. es de tener en cuenta la peculiaridad de su acercamiento a la realidad. Como ha de existir una realidad ideal por cada concepto. Pero considérese que la realidad para Plotino ha de concebirse a la manera platónica. 2. el ser se divide en diferentes determinaciones. VI. En efecto. Es todo. mirar hacia fuera de la caverna. Esto supone la aceptación de la básica dualidad platónica que su propio sistema tratará de superar. se realiza de manera diferente en distintos individuos. Si no fuera una en sí misma no podría existir: «si no se hace uno. Pero todas las cosas que pertenecen a la multiplicidad poseen de modo común el uno. entonces se puede decir que ‘es todo’. No sólo porque sea inmaterial. en mayor o menor grado. En realidad. puede decirlo por el hecho de que cada cosa es una. porque lo que se da en el pensamiento ha de ser así en la realidad necesariamente. es tal cual es. Todo cuanto pueda decirse del Uno sería una cierta determinación y el Uno repugna toda determinación porque implicaría cierta multiplicidad. Es ‘todo’. es lo mismo que reflexionar sobre la primera hipóstasis. Sin embargo. como decía Platón. porque todo cuanto es. opuestas entre sí y de ese modo se engendra la multiplicidad. Es lo más anterior porque es común a toda cosa. 139 e. En efecto. Así pues. todo cuanto pueda decirse es un cierto predicado y todo predicado depende de la idea de ser. Sin embargo. que no son absolutamente idénticas a aquella (cf. que son las que precisamente abrirán las puertas a la multiplicidad. 5). VI. 3. El primer principio es el Uno y no el ser debido a que la idea de Uno es anterior a la idea de ser. 7. Efectivamente. La jerarquía platónica de las ideas toma aquí cuerpo y su orden y subordinación interna cobran toda la importancia en la reflexión plotiniana. Todas las cosas son en cuanto participan de la perfección inmaterial de la unidad. Es mayor la unidad natural que la unidad de un agregado (cf. el Uno no es trascendente sólo respecto del mundo material.

o.. No puede sumarse el Uno con ninguna otra unidad. nada posee. ni tampoco de una emanación en el sentido de un fluctuar necesario de la misma sustancia del Uno hacia los entes. 1. 1998) I. se desbordó. siendo perfecto porque nada busca. Éste. 6). Esto es lo mismo que argumenta cuando distingue el Uno de la cantidad discreta.10 4 El Uno no puede contarse con el resto de los seres. entonces es que existe cierta multiplicidad en el origen.. l’attività che procede dall’Uno e che consegue necessariamente all’attività dell’Uno (ossia la pretesa “emanazione”) costituisce una “necessità”. Para que el Uno conserve su límpida naturaleza ha de ser diverso a todo cuanto existe. excepto Uno. porque entonces no sería Uno. 1982. quedó cerrada toda la metafísica en el primer principio cuando trató de emprender esta ciencia Parménides. 5 «Este problema tan reiterado por cierto aun entre los sabios de antaño: ¿cómo de un uno que es tal cual decimos que es “el Uno” tomó existencia cosa alguna. iii . cosa extraña a él. 7 «El Uno. ni tampoco general. Enéadas (Gredos. porque es el principio supremo. para mostrar la trascendentalidad del concepto. se convierte en causa de todo. el Uno hipostasiado no puede contarse con el resto de las unidades puesto que no existe ningún género que pueda abrazar el Uno y todo lo demás. o meglio. no puede considerarse que se trate propiamente de creación. «L’Uno c’è perché è libera attività auto-produttrice (…). Parece ser que en las doctrinas no escritas. 10 «L’attività dell’Uno consiste proprio nel voler essere ciò che è. Esta teoría es la que usará Plotino. Pertanto. salvaba esta dificultad partiendo de la dualidad entre el uno y la díada.8 En efecto. porque no puede ser nada determinado. Ésta seguía siendo la gran dificultad a la que había de enfrentarse Platón.. haciendo de ella el núcleo de su metafísica y extrayendo de ella todas sus virtualidades. ya sea una multiplicidad. 189-195. Madrid. ossia una necessità posta da un atto libero.7 Aunque en ocasiones se ha explicado esta fluencia hacia el exterior como ‘emanación’. nota 65). por el contrario. o una Díada o un Número? ¿Y cómo. 6). resulta más correcto llamarla ‘procesión’. habría cierta multitud en él. VIII. porque se sitúa en un plano diverso. hace ver que antes que una multitud discreta están dadas las unidades. siempre que se habla de esta derivación hacia los entes. es porque en cierto modo alberga en sí cierta potencialidad de multiplicidad. por así decirlo. En este sentido no es ‘nada’. “voluta”. Por otra parte. in certo senso. “avance”. c. 8 «En las Enéadas aparece ocasionalmente el sustantivo próhodos. Aprovechando el enfrentamiento pitagórico entre lo par y lo impar. posee la facultad de derivar hacia fuera el ser de las cosas en virtud de conferir unidad a cada ente.5 Por esta severa dificultad. No obstante. pues que es inmutable y no puede perder nada de sí. por más que de cualquier ser se pueda decir que son ‘un’ uno. Esta empresa ha sido calificada de «originalísima y constituye además un unicum en la historia de las ideas de Occidente. Si la multiplicidad surge de la unidad. y. VIII.»6 ¿Cómo se explica que del Uno pueda surgir la multiplicidad? Consiste en admitir una actividad original en el Uno.. Quizá tal aporía pueda resolverse como algo atribuíble a una unidad participada en una procesión inerior. e di conseguenza nella assoluta libertà di essere ciò che è. y esta sobreabundancia suya ha dado origen a otra cosa» (V. IGAL (ed. conteniendo en sí todas las cosas. más frecuentemente. resulta un problema explicar cómo puede derivarse la multitud de las cosas. aunque el uno es lo más común. también se habla de la libertad absoluta del Uno para llevar a cabo tal multiplicación. En realidad. doctrina rechazada expresamente. en: PLOTINO. Platón proponía una dualidad anterior a todas las ideas. Y así. La multiplicidad tiene que venir del Uno puesto que se ha puesto como principio supremo de toda la realidad. Il perché dell’Uno è dunque la libertà» (ibíd. resulta equívoco puesto que en otras ocasiones. Éste es el gran problema del pensamiento henológico. VIII. Una vez perfilada la independencia absoluta del Uno. o. REALE.9 En realidad. pero que estimamos que hay que reducirla a aquel?» (V.4 En el Uno no se puede encontrar ninguna forma de ser particular. 28. de forma que se pueda reducir a estos principios toda multiplicidad.). 1. se afirma asimismo que el Uno permanece en sí tal cual era. 83).anterior al ser. pero podría parecer que esto es a costa de su propia unicidad. debido a que se halla más allá de toda perfección. el verbo correspondiente proiénai o también probaínein» (J. sino que emanó de él esta multiplicidad tan copiosa que aparece a la vista entre los seres. “procesión”. nada necesita. la “conseguenza di un atto libero”» (REALE. 9 Cf. o. c. incluso diverso al ser. Es justo en este punto donde se juega toda la explicación de la oposición de la unidad y la multiplicidad. 6 REALE. 75. Si el Uno pudiera sumarse con otra unidad. aquél no se quedó en sí mismo. c.

es constitutiva del ser de cada cosa. al que siempre está interpretando. Esto es lo que él llama «il vero volto della metafisica di Plotino (una delle più complesse e alte creazioni del geni umano). Para justificar esta interpretación. Esto es lo que sucede. en las cosas que dependen de él. Pero. como muchos rostros vueltos al exterior pero rematados por dentro en un solo vértice. en todos. se derrama y se extiende desparramándose» (VI. para ver cómo explicar el nous que se pone en el primer puesto de la jerarquía del conocimiento del segundo libro de la República. 6. 1. que. Con estos presupuestos metafísicos. Otro problema latente es el De anima de Aristóteles. hace falta resolver el problema del conocimiento. 5. se puede encontrar una doble dinámica. tanto en las hipóstasis segundas como en cada una de las cosas sensibles. 184). no se puede admitir en él el ser. 11 «Como estamos rostro afuera en dirección opuesta a la de nuestro punto de convergencia. sin embargo. podría sospecharse una proyección del pensamiento del idealismo alemán sobre la filosofía de Plotino. y por otro. en ese sentido. toda la argumentación se apoyaría sobre esto: una actividad interna del Uno que se identifica con una libertad que se pone a sí misma y. no pudiendo encerrarse en sí misma. lo hace permanecer en lo que es. Este filósofo es siempre entendido por Plotino como un neoplatónico deficiente. puesto que dialoga sobre todo con el Timeo platónico al comparar el alma con el Demiurgo. no sino en una mente pueden ser recibidas todas las ideas platónicas. 8. indefinido. puesto que la aplica al alma que emprende el retorno. Por otra parte. 200). que más que antropólogo era cosmólogo. Cuando el Uno desciende hacia la multiplicación de la unidad. puesto que así se integran en su propia unidad. usando el método que hemos explicado. sino que para ello hace falta alguna multiplicidad. ya sea hacia el Uno ya hacia la hipóstasis inmediatamente anterior. una necesidad aceptada libremente de salida a la multiplicidad exterior. si el pensamiento para los griegos es siempre diánoia. Si uno mira ‘hacia afuera’ ve la multiplicidad. iv . Por otra parte. se puede exponer la multiplicación de los entes partiendo del Uno. 1). Mas si uno lograra volverse. Como se puede apreciar. Cuando se vuelven hacia lo inferior. Se trata del pensamiento indefinido. VI. 7). si el Uno mira hacia fuera. si se vuelve la vista ‘hacia adentro’.14 Esta ‘otra’ hipóstasis es el Nous. III. entonces surge la multitud a través de la alteridad. hace falta dar coherencia al pensamiento de Platón. Plotino ve que hacía falta poner in divinis el origen del ser si se quiere hablar de un origen supraempírico de todas las cosas. No en vano queda abierta la cuestión de la unidad del entendimiento agente. no nos damos cuenta de que somos uno solo. ‘se 193). a la vez. empero. Por eso. verá a Dios. si quitas la Alteridad. tanto el Nous como el Alma pueden volverse ‘hacia adentro’. Esto significa un doble plano para fijarnos en cada ente. no lo olvidemos. La imagen que usa Plotino es la de la mirada. se debe observar la actividad de lo uno en sí mismo. no se puede pensar en soledad. Al final. ve la unidad. c. de forma que necesita volverse hacia él para no descomponerse en la multiplicidad... Allí particularmente se trata del nous.Esto determina un método para acercarse a cada uno de los entes pues. la actividad que deriva hacia fuera. 13 «Se trata a Aristóteles como si fuera un platónico malo e incapacitado intelectualmente» (IGAL. genera la multiplicidad en virtud de su amplia actividad interior. la cui ricchezza non è stata ancora certamente del tutto disvelata» (ibíd. o.13 Ciertamente. generan multiplicidad: «cada cosa es múltiple cuando. Pero si. Además. partiendo del pensamiento de Anaxágoras. La actividad del uno lo hace ser uno. sea por un venturoso tirón de Atenea. Para Reale empero. en cuanto significa la apertura del Uno a la multiplicidad. la ascética concomitante y correspondiente a las procesiones no es sino una versión estilizada del mito de la caverna. 4). 12 «No puede haber intelección si no hay Alteridad (…). ¿Cómo puede el Uno pensar. En realidad. sea por propia iniciativa. la actividad que deriva de lo uno es la que lo abre a la multiplicidad. Igualmente. esa obra se presta a una hermenéutica no sólo antropológica sino incluso cosmológica. secundariamente. visto desde el punto de vista del Uno es múltiple y. si se pone como principio primero el Uno. Por un lado. porque ello significaría que el Uno se viera mezclado con la multiplicidad de las perfecciones particulares en que se acaba resolviendo el ser. 12 Por otra parte. se verá a sí mismo y verá al Ente universal» (VI. la cual se da en el diálogo? Efectivamente. ésta es la explicación última de todo el problema de la unidad y la multiplicidad en Plotino. a modo de imitación. la Inteligencia se hará una sola cosa y se callará» (V. se apela a Enéadas. Todos estos condicionamientos aparecen al poner la segunda hipóstasis.11 Toda realidad recibe la unidad prestada del Uno.

ibíd. o sea. y así. El primer motor era caracterizado como nous pero. pero unidad al cabo. Hasta ahora se ha expuesto la multiplicidad que reside en el nous. 16). 12. Éste es ser y ousía en cuanto sale del Uno como multiplicidad. su naturaleza más propia sólo se alcanza a través de un recentramiento en su origen. las ideas platónicas. mejor dicho. 15 En realidad. Pero esta multiplicación no se da dentro del Uno. Anaxágoras y Platón. El Uno queda libre de toda multiplicidad porque el múltiple se da fuera de él. mas su mirada hacia aquél dio origen a la Inteligencia» (V. pues es éste el receptáculo de todas las ideas. Esto caracteriza de un modo radicalmente unitario el Nous que por ende se inscribe aún en la esfera de lo divino. no pueden darse los cuerpos solos. Sin embargo. De anima. la alteridad. sino la multiplicidad en la unidad. 17 «Por consiguiente. Porque el pensamiento es una suerte de unidad. el Nous se constituye en el verdadero mundo inteligible: se identifica con el kosmós noetikós de Platón. 5. existen severas similitudes entre el nous del De anima y el noésis noéseos de Metafísica. III. 2. Así cobra un nuevo sentido el decir que el nous llega a ser todas las cosas (cf. será además Ente. 5. se expresan bien quienes afirman que el alma es el lugar de las formas. v . como siempre que hablamos del Uno. 429 a 19). y esta debe ser el Ser primero y la Inteligencia primera. Por eso. Plotino se vale del Nous para expresar no la unidad. A través del Nous. la identidad. El nous es el primer motor. Sin embargo. y si es Inteligencia. es idéntica a los Seres» (V. los inteligibles. el Nous «non pensa l’Uno. Así pues.17 sino que sucede todo lo 14 «Es que la alteridad compete al Ente mismo. acude al mismo pensamiento aristotélico. La razón de esta reflexión en el Estagirita es la investigación acerca del alma humana. De anima. Por así decir. sino sólo la intelectiva. 1). 6). VI. el Nous no es capaz de abrazar el Uno con toda su plenitud. 434 b 33-34). c. 16 Como hemos dicho. sino que las sustancias están primero en la Mente. cf. No es que el entendimiento se halle en potencia respecto a todos los inteligibles. el ser. que significa una salida del Uno y un retorno. El nous está separado. para salvar su autarcheia le hizo falta afirmar que su pensamiento versaba sólo sobre sí mismo. quien se acerca a esas páginas con mentalidad platónica advierte que tales noémata no son otros que las formas. y ésta no es las formas en acto sino en potencia» ( De anima. la multiplicidad en él se halla aún domeñada. VIII. sería además Inteligencia. en cuanto se vuelve hacia él. y por eso domina (cf. La sustancia primera no puede ser el cuerpo. III. 6. porque se invierte la afirmación del Estagirita. entonces se hace pensamiento. De este modo. ciertamente inferior a la del Uno. No obstante. ibíd. puede el Uno pensar y puede enriquecer el mundo mediante la sobreabundancia de su propia entidad. 4. Se explica repitiendo la opinión de Aristóteles según la cual el pensamiento es lo mismo que lo pensado (cf. sólo queda censurar a Aristóteles por pretender que las ideas preexistan en los cuerpos y no en sí mismas. los conceptos. el pensar existirá junto con el ser» (V. Sin embargo. porque en lo que es ‘otro’ no tiene cabida ya por entero. sólo que tal no es el alma entera. XII. De anima. porque. Es decir.).15 de forma que la multiplicidad permanece ya para siempre. puesto que posee los Seres. Enéadas.. III. o. la alteridad es propia del Ente mismo.16 Así pues. 11). Pero este doble movimiento del que hablamos.vuelve’ hacia el Uno halla su propia determinación: «su detenimiento frente a aquél dio origen al Ente. para poder así pensar todas las cosas (cf. en el Nous. y todas las demás ideas nacen aquí. quien en De anima habla de la multiplicidad en el Nous debido a la presencia en él de los noémata. y trasladar de este modo la reflexión del plano del conocimiento al plano cosmológico. 9. III. Esta unidad consiste en la identificación inmaterial que posee el entendimiento con su objeto próximo. El Nous de Plotino se encuentra en continuo diálogo con la concepción aristotélica. y no del no Ente» (VI. que ya está salvaguardada por el Uno. existen no pocas razones para poder hacer una interpretación cosmológica de De anima. De este modo. 430 a 14-15. el inteligible y el ser deben ser una sola cosa. 7): «la inteligencia.. además del contexto cosmológico en que se sitúan sus interlocutores. Así se explica la existencia de la multiplicidad. se da dentro del Nous. puesto que también el entendimiento práctico mueve sin ser movido (cf. «luego si es Ente. en verdad. Está inscrita en una cierta unidad. 90). V. es el que estructura la naturaleza del Nous. ma pensa “se medesimo riempito e fecondato dall’Uno”» (REALE. sólo se da el pensamiento a través de una nueva participación del Uno. 3. 6). El lenguage ontológico es aquí limitado. 4. 7. Esto hace fácil a Plotino reinterpretarlo bajo su propio modelo. ahora hace falta ver cómo se encuentra abarcada por la unidad.

3. 20 «Lo concebimos como uno y múltiple a la vez. Según Reale. aunque es el fundamento de toda ulterior multiplicidad. sin embargo. 429 b 31-32). síguese que la inteligencia se pensará a sí misma» (V. 2. por otra parte. 9. c. todas las cosas se dan en el Nous (cf.20 puesto que en sí se da en gran medida la unidad. el cual hace al entendimiento recobrar la unidad al mirarlas. XII. 3. que la unidad que hay en una cosa mira más al bien y que. y el objeto del que la predica. Esto lo pone de manifiesto. la mente. Enseguida que nace la multiplicidad ésta se resuelve en una forma acabada de unidad. V. Parece. las ideas que sostiene Plotino acerca de la unidad. ya es uno (…). no aporta mayor originalidad al problema del vínculo entre la unidad y la multiplicidad que la solución dada ya en el Nous. Sólo en este sentido se puede admitir que la ousía sea anterior a la inteligencia. que se verá al punto confirmado cuando se hable del Alma y al punto se utilice como enseñanza para los hombres: «todo lo que no es uno. 4. 6. en la medida en que tiene parte en el bien. 14). antes de predicar de otro la unidad.. 65-67): «tenemos el uno y está en el alma sin el aditamento ‘un uno’» (VI. 22 Cf.21 La aparente contradicción de esta tensión interna que vive el Nous se puede explicar en función de los dos atributos fundamentales de la segunda hipóstasis. no se identifica con éste para que quede salvaguardada la unidad misma de la primera hipóstasis. La relación del Alma respecto al Uno ya no es directa. en cuanto éste se conoce a sí mismo en ellas. No se trata de una cantidad discreta. 4. 5). volviendo a través de ellas la vista hacia el Uno. sino a través del Nous. sino todo lo contrario. tampoco es el Nous sencillamente Uno. 2). así es como se constituye en pensamiento. por la unidad se salva y por la unidad es lo que es» (V. Se trata de la ‘alteridad inteligible’ del Sofista platónico. Metaph. la intelección de la inteligencia es el inteligible y el inteligible es la inteligencia.19 Por tanto. 13. REALE. No obstante. sino que la multitud se halla fundida en la unidad del pensamiento.contrario: primero. de forma que también se encuentran los dos momentos de multiplicidad (exitus) y de unidad (reditus) que hallábamos en aquélla. 19 «No es verdad. la inmaterialidad y la infinitud. congrega en unidad la naturaleza de lo múltiple» (ibíd. por así decir. están en abierta polémica con la concepción aristotélica donde el ser y el uno se identifican (cf. o. Y la apelación al lenguaje religioso no es ajena al pensamiento de Plotino. 1003 b 21-32).. al igual como Anaxágoras describía sus ‘semillas’. pero éstas suscitan en sí la reminiscencia del Uno. en esa misma medida tiene parte en la unidad» (VI. 429 b 9). 97-99. es ‘un’ uno. VI. Sin embargo. vi . 21 «El conocimiento se halla en una naturaleza de segundo orden.. puesto que vuelve en sí. mientras que aquél es ‘uno’. c. pues. pero Plotino reinterpreta esto a la luz del sentido cosmológico de Metafísica. 9. III. que cada cosa sea una en la medida en que es ser (…). no ‘un uno’» (V.18 Aristóteles quería decir que conoce la realidad a través de los inteligibles que posee en sí abstractos de la materia.22 Este retorno inmediato que hace el Nous hacia el Uno que lo origina significa en cierto modo una ‘redención’ de la multiplicidad. debido a aquella identificación interna de la multiplicidad inherente con su propia unidad. es éste precisamente el propósito central de su mensaje. El Nous se conoce a sí mismo cuando mira la multiplicidad de las ideas. 2). y en sí mismo es también multiplicidad. pero no ‘el’ Uno. aun en este caso. En la infinitud del Nous. Porque el conocimiento es ‘un uno’. 11). o. 3. De anima. El Alma explica el mundo físico como último desenvolvimiento del Uno. En esta hipóstasis se aplican los principios que se han desarrollado para la segunda.. VIII. ya es uno. «El entendimiento es en cierto modo potencialmente los inteligibles. el Nous. IX. pues. 2. 2. 12. En efecto. antes de que nadie predique o piense acerca de él. 12). la multiplicidad se da en unidad y la unidad en la multiplicidad. donde encuentra la unidad que necesita para ser lo que III. un uno multiforme con una multiplicidad reducida a unidad» (VI. 18 «Si. 429 a 27-29). en el sentido en que el Nous queda constituido como pensamiento y no sólo como ser: volviendo en sí mismo y de este modo mirando hacia el Uno. no se puede llamar sencillamente ‘múltiple’ sino que merece el nombre de ‘uno-múltiple’. a saber. la tercera hipóstasis tiene sentido en cuanto viene caracterizada como el Demiurgo platónico. que toma del mundo de la ideas (Nous) las formas que plasma en la materia. cf. viendo perspicazmente la unidad resultante del orden. IV. Así pues. Ése es el sentido que tiene también la otra afirmación aristotélica: el Nous se piensa a sí mismo (cf. Se trata de una alteridad no ‘real’ sino ‘de razón’. cf.. 5) y es precisamente después. pero en acto no es ninguno de ellos antes de pensarlos» (ibíd. «El predicante.

2. aún ella se encuentra en la esfera de lo divino. 25 Cf. llega a ser divisible. No sorprende pues que los milesios buscasen identificar cuál era el principio. lo que hace que sea tal como es. Hemos visto cómo Reale no disimula el encanto que ejerce sobre él la metafísica plotiniana. sino más bien propio de los cuerpos. pero ello no pone a la materia fuera del alcance del Uno. Así se podría hablar de una superación del tan traído y llevado asunto del ‘olvido del ser’ que Heidegger ha advertido. REALE. pero en virtud de su convivencia con los cuerpos. pero ello no hace más que asegurar su relación con la luz. IV. Gilson hace ver en la obra a la que nos referimos cómo la metafísica ha de habérselas con Parménides desde su infancia. da un lato. c. estamos persuadidos no sólo de que no la resuelve. Después de esta somera exposición en torno al uno y la multiplicidad en Plotino. Por esto. Es la privación extrema de la potencia activa del Uno. 7). otra la identidad y otra el ser. ma sono differenziazioni non già dell’Uno stesso. de modo que es indivisa originariamente. III. Platón supone la sistematización de este principio de identidad. Es cierto que la materia se halla en el puesto más periférico de la realidad. pero procede no obstante del mismo Uno. 9). 4). como le reprueba el Estagirita. 6. Parménides muestra cómo este planteamiento se encierra sobre sí mismo. Finalmente.23 El Alma es una por participación del Uno. 5. No cabe duda de que el planteamiento plotiniano arroja luz a esta cuestión. e. dall’altro. ma della “potenza dell’Uno”» (REALE. cierra su reflexión con Porfirio. 114). o. esto no quiere decir que la materia derive de algún principio ajeno al Uno mismo. multiplica las ideas allá donde descubre un nuevo concepto. El Alma será más bien ‘divisa-indivisa’ y ‘una-múltiple’.24 como el Nous era a la vez uno y múltiple. por ejemplo. O sea. de manera paradójica. 3. quien en su libro El ser y los filósofos hace un intento —no carante de audacia— de comprender la historia de la metafísica mediante la cuestión de la diferencia ontológica. Todos los filósofos que abordan la metafísica con una perspectiva henoteísta tienden a concebir el ser de esta manera. Se la podría calificar como ‘no-ser’ (cf. según Reale. Esta manera de afrontar el problema le hace adquirir una forma muy particular de concebir el ser. son incomunicables. aunque haya relaciones entre ellas. puesto que la identidad vuelve el sujeto sobre sí mismo y obsta todo movimiento. que una idea es el uno. cf. nella misura in cui questo è la fonte e la potenza di tutto. Merece. Pero esto no es tampoco lo propio del Alma. En este sentido. tratemos de ofrecer una ligera valoración. sino sólo del ser. Es cierto que las modernos estudios sobre el Aquinate dan mucha importancia a la influencia del neoplatonismo en su filosofía (pensemos. Sin embargo. non sono l’Uno. en el Alma se encuentra una tendencia más acentuada hacia la dispersión. sino al contrario.. 24 «El alma es unimúltiple» (VI. como contenido. que el uno no puede ser idéntico a sí mismo y además tampoco puede existir.es. quien hace una interpretación del Uno plotiniano a través del concepto de ser. IX. Sobre todo aprecia su originalidad lamentando la falta de acogida que ha tenido en el mundo contemporáneo. La severa cuestión del ser que este filósofo lanza al ruedo se halla desde entonces condicionada por el mismo planteamiento que va a determinar la postura henológica en todos sus exponentes. VI.. Por eso. el nombre de ‘tiniebla’ (cf. No de otro modo se afirma en el Parménides. vii . c. por otra parte tenemos la autorizada opinión de Gilson. 67-69. además.25 Sin embargo. Es pues divisible accidentalmente. se está prefigurando la cuestión clave de la diferencia ontológica a la que también aludía Beierwaltes para legitimar la metafísica del pensamiento henológico. Sin embargo. sino que la pretensión de unidad del sistema plotiniano le lleva a afirmar que la materia es una derivación del Uno. más bien puede llevar a la filosofía a situarse en la postura contraria. 23 «Le ipostasi successive all’Uno. o. VIII. O sea. 4. in un certo senso sono l’Uno stesso. en Torrell). Se entiende por ser la esencia y ésta manifestada por la identidad de la cosa. lo característico de la idea de ser está representado por la ‘talidad’ de la cosa. Esto significa ver el ser fundamentalmente como cópula y no tanto como acto. Sin embargo. como parecía suceder en el Timeo. Todo cuanto se descubre como una distinción de razón entre conceptos obliga a multiplicar las ideas. porque el objetivo era buscar la esencia como quididad. Este autor considera que el único que ha manifestado y resuelto adecuadamente el problema ha sido santo Tomás de Aquino.

que el entendimiento busca la unidad. Wolff…). Por otra parte. aquella a la que sea capaz de llegar con sus esfuerzos. la seriedad de la creación—. En Plotino vemos cómo la henología abre camino. sino que éste ha de conformarse con ‘una’ unidad tan sólo. Si el ser tan sólo fuese una cópula. como fue capaz de ver incluso Kant. porque entonces se estaría poniendo en el núcleo de la entidad de las cosas algo extrínseco a ellas mismas. cosa que le hace quedar confinado a la quididad o esencia. De ser así. el ser no se puede considerar sólo como cópula. Es verdad que la idea de Uno más allá del ser y de naturaleza activa puede preparar la búsqueda del ser como acto. se reduciría a la esencia. la analogía de atribución no puede usarse para hablar tampoco del ser. Se dice que el Uno se predica de todos los seres como algo extraño a ellos (no como género). Es cierto. Otro problema que reside en el planteamiento henológico de la metafísica es la aceptación literal de la sentencia de Parménides que identificaba ser con pensamiento. pero estos presupuestos le fuerzan a sostener una metafísica muy particular. Ahora bien. esta analogía es de atribución. El punto histórico en que lo hallamos le abre a una gran riqueza especulativa. Aunque el filósofo tenga que buscar la unidad. puesto que se mantiene aún una visión bastante clara de la analogía. en función de distintas participaciones. porque entonces queda relegado a la definición. Es precisamente esta perspectiva la que ha llevado a la filosofía a estancarse en el esencialismo y a olvidar la actualidad. y a no pocas intuiciones geniales. Esto comprometería la trascendencia de Dios y la autonomía ontológica de las criaturas —o sea. será un predicado tan singular que no se puede concebir tan sólo como una perfección más. como decíamos. se encorseta el pensamiento en unos parámetros que están preparando una predicación unívoca del ente. Sin embargo. Leibniz. y por ello resultaría necesario buscar un principio más allá de él. en éstas el fin está presente de un modo participado. Sólo se podría hablar de analogía de atribución al pensar en la presencia del fin último en las acciones circunstanciadas. En Plotino.La doctrina de Plotino se inscribe dentro de esta tradición y adolece de sus mismos condicionamientos. por más que sea íntimo en su ser por cuanto existen. A causa de esto. por más que seamos benevolentes con Plotino. Sin embargo. esto aún no llega a ser así. la cuestión de la trascendencia de Dios siempre será una aporía vigente. pero en la esfera de la ética esto es aceptable puesto que el orden de los actos con el fin es distinto realmente de la sustancia de la acción moral. En efecto. como decía Plotino. como señaló Cayetano. a un punto de vista bien diverso de la ontología del acto de ser: el ser se entiende como cópula nada más. La peculiaridad del ser como predicado es precisamente su condición activa. metodológicamente. Está en los entes con gradaciones. Pero este tipo de predicación no es otra que la que en la historia de la filosofía ha dado lugar a una visión del ser sin distinción entre acto de ser y esencia (Suárez. Este presupuesto significa someter la metafísica a la disciplina de la mente. viii . Esto es justamente lo que acontece en el pensamiento de Plotino. Se podría hablar en este punto de una trasposición de la ética a la ontología característico de la tradición platónica. El ser ha de poder ser también un predicado. esto no le obliga a someter la realidad al principio más inteligible quoad nos. pero esta función sintética del entendimiento no puede ser llevada al extremo separándose de la realidad misma.