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necesario en paredes interiores, siendo; en este último caso; solo aplicable en locales húmedos como ser el baño o la cocina, etc. Su espesor aproximado ronda el medio cm. 2) Jaharro: o revoque grueso. Se encarga de suministrar una superficie plana a la próxima capa (la de terminación), nivelando las irregularidades dejadas por el azotado o la pared según sea el caso. Mediante distintas técnicas de acabado (bolseado, salpicado, etc.) puede ser usado como capa de terminación. Se constituye de un mortero de cal hidráulica reforzado, cuyo espesor ronda los 1,5 cm.

3)

MAR 1:1/4:3 para exteriores

MAR 1:1/8:4 para interiores

Enlucido: o revoque fino. Es la capa final aplicada sobre el grueso, encargada de dar terminación al revoque,

constituyendo un acabado parejo y sin defectos. Se constituye de un mortero de cal aérea reforzada en un espesor que se aproxima al medio cm.

MAR 1:1/4:8 para exteriores

MAR 1:1/8:8 para interiores

Esta capa también puede verse conformada por otros materiales distintos a los aglomerantes comunes (cal y cemento) como por ejemplo el yeso o los enduidos plásticos entre otros, o directamente ser reemplazada por algún

revestimiento en placas o laminar.

Como ya se dijo antes no siempre es necesario hacer las tres capas: un ejemplo es el mencionado caso de las paredes interiores, en donde a menos que se trate de locales húmedos, no es necesaria la fabricación del azotado impermeable. Otro caso se da cuando los filos internos de los paramentos son muy parejos (tal el caso de paredes de bloques cerámicos o de hormigón) en cuyo caso se prescinde del jaharro, ya que el fino tiene una superficie lo suficientemente uniforme como para ser aplicado directamente. Aunque parezca mentira, el resultado final de un revoque difiere según las condiciones del medio en donde fue fabricado. E aquí algunas recomendaciones y consideraciones tendientes a obtener un buen resultado final:

Conviene revocar los días templados, en donde no haga ni mucho frío, ni abundante calor. En el primer caso la mezcla tardará en fraguar, mientras que en el segundo, la mezcla seca demasiado rápido, presentando fisuras por contracción e incluso, dejando al operario sin margen de tiempo de aplicación. Un recurso para contrarrestar estos efectos es graduando la consistencia de la mezcla, echándole mas o menos agua según haga calor o frío respectivamente.

Es recomendable empezar a revocar siempre del lado externo de la casa (filo exterior de pared) para evitar que una lluvia, humedezca los ladrillos. Técnicas de ejecución:

Antes que nada se debe librar a la pared de todo material que perjudique el trabajo, como ser clavos y alambres y en especial el polvo, el cual impide la correcta adherencia de la mezcla. También se debe humedecer la pared, para que no absorba el agua del mortero, lo que quemaría la mezcla. Conviene también colocar una chapa o una madera ancha y bien limpia al pie de la pared, para recuperar la mezcla que caiga. Es aconsejable tener ubicadas al momento del revoque, todas las carpinterías, cañerías, griferías, cajas, tacos y demás, para evitar tener que romper el revoque (en especial el azotado) una vez concluido. Conviene hacerlo luego de colocados los puntos guías o “bulines”, para que puedan ser nivelados al ras del revoque terminado. Una vez realizadas estas tareas, se procede de la siguiente manera:

realizadas estas tareas, se procede de la siguiente manera: 1. Colocación de los hilos: Estos hilos
realizadas estas tareas, se procede de la siguiente manera: 1. Colocación de los hilos: Estos hilos
realizadas estas tareas, se procede de la siguiente manera: 1. Colocación de los hilos: Estos hilos

1. Colocación de los hilos:

Estos hilos se vinculan a la pared mediante clavos y definen el espesor del revoque, es decir que marcan el filo del revoque terminado. De la correcta ubicación de los hilos dependerá la nivelación final del revoque, ya que por un hilo mal colocado, la capa final puede quedar fuera de plomo o formar salientes, desperdiciándose material. Se comienza colocando el primer hilo a unos 20 o 30 cm debajo del borde superior de la pared, mediante el cual se aplomaran los hilos inferiores, los cuales se ubicarán a una distancia no mayor a 1,30 m (siempre unos 50 cm menos que el largo de la regla).

2. Fijación de los puntos guía:

También denominados bulines, se los implementa en reemplazo de los hilos, al ras del espesor indicado por estos últimos. Los bulines se ubicarán a lo largo de los hilos y darán origen a las fajas, las que a su vez servirán para nivelar el resto del revoque. Cada punto guía o bulín se compone de un trozo de cerámica o azulejo el cual va adherido a la pared mediante la misma mezcla que

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guía o bulín se compone de un trozo de cerámica o azulejo el cual va adherido
guía o bulín se compone de un trozo de cerámica o azulejo el cual va adherido