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Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos

Estado-nación, Comunidad Indígena, Industria
Tres debates al final del Milenio
Hans Joachim König, Tristan Platt y Colin Lewis coordinadores

Cuadernos de Historia Latinoamericana
No 8 Editor técnico: Raymond Buve

Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos
Estado-nación, Comunidad Indígena, Industria
Tres debates al final del Milenio
Hans Joachim König, Tristan Platt y Colin Lewis coordinadores

2000 ISBN: 90-804140-4-2 Layout: Nel Buve-Kelderhuis Printed in the Netherlands by Ridderprint.CUADERNOS DE HISTORIA LATINOAMERICANA No 8 © AHILA. Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos. Ridderkerk .

...... 49 Hilda SABATO ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE ACERCA DE LA VIOLENCIA Y DEL ESTADO EN AMÉRICA LATINA............................ 95 LA ANTROPOLOGÍA HISTÓRICA DE LAS COMUNIDADES ANDINAS CARA AL NUEVO SIGLO Andrés GUERRERO Tristan PLATT ........................................ 71 Michael RIEKENBERG PARTE SEGUNDA PROYECTO ANTIGUO................................................. 7 Hans-Joachim KÖNIG LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX: NUEVAS PERSPECTIVAS PARA EL ESTUDIO DEL PODER POLÍTICO EN AMÉRICA LATINA .... NUEVAS PREGUNTAS: ........................SUMARIO PARTE PRIMERA NACIONALISMO Y NACIÓN EN LA HISTORIA DE IBEROAMÉRICA ........

....................... LEWIS Wilson SUZIGAN .. 143 Rossana BARRAGÁN LA COMUNIDAD ENTRE LA REALIDAD ECONÓMICA Y EL DISCURSO........... UN ESTUDIO DE CASO DESDE LOS ANDES DEL NORTE ................................................................................ 227 Colin M.....LA ‘CIUDADANÍA’ Y EL SISTEMA DE GOBIERNO EN LOS PUEBLOS DE CUENCA (ECUADOR)........ ETNOGRAFÍA................ 169 Magdalena CHOCANO MENA REPENSANDO EL INTERCAMBIO EN LOS ANDES.......................... E HISTORIA....... 115 Silvia PALOMEQUE ¿CATEGORÍA FISCAL O CATEGORÍA SOCIAL? .... 189 Emilia FERRARO HISTORIA DE VIDA DE UNA MUJER AMAZÓNICA: INTERSECCIÓN DE AUTOBIOGRAFÍA.............................................. 203 Blanca MURATORIO PARTE TERCERA INDUSTRY AND INDUSTRIALISATION IN LATIN AMERICA: IN PURSUIT OF DEVELOPMENT...................

y en especial en Alemania. v. B. Nationalism. SHAFER. Respecto a Alemania véase Karl O. New York. Tras los abusos cometidos por un nacionalismo extremo. “Über die Notwendigkeit kritischer Distanzierung vom Nationbegriff in Deutschland . Frh. se percibió en Europa.C. Myth and Reality.ARETIN. una actitud de rechazo hacia el nacionalismo.SULZBACH.PARTE PRIMERA NACIONALISMO Y NACIÓN EN LA HISTORIA DE IBEROAMÉRICA HANS-JOACHIM KÖNIG* La Problemática: La relevancia de la temática Hasta hace algunos años podíamos llegar a convencernos de que en Europa la problemática de nación y nacionalismo era una temática obsoleta. Imperialismus und Nationalbewusstsein. interesante sólo para historiadores.1 * 1 Katholische Universität Eichstätt. Obras que evalúan el nacionalismo como una manifestación patológica son W. 1955.

4 Debido a la resurgencia de los nacionalismos sobre todo en Europa oriental las palabras nación. Nation und Nationalismus.8 Hans-Joachim KÖNIG Y ante la integración europea. “Changing Paradigms of Citizenship and the Exclusiveness of the Demos”.e. Robert J. Stuttgart 1966. LAITIN. Tanto la predilección por estados nacionales como el empleo del concepto de nacionalismo o nacionalidad parecían estar superados como factores políticos. Tanto las turbulencias del fin del siglo XX con la desintegración sangriente del bloque soviético respectivamente del bloque socialista en la Europa oriental como nuevas olas de ampliaciones de la Unión Europea llaman nuevamente la atención de historiadores y politólogos sobre los procesos de formación del Estado y la Nación y el rol de los nacionalismos. 281-316. Chicago 1994. The Location of Culture. KAISER. 2 David H E L D . Extremer Nationalismus. Stuttgart 1967. München 1970. Además. Nationalismus als deutsches Problem. The Geography of Nationalism in Russia and the USSR. Rainer LEPSIUS . el proceso de globalización—con cortes supranacionales.3 Pero desde hace poco se puede notar un cambio de opiniones en Europa. Nationalism Reframed: Nationhood and the National Question in the New Europe. 3 (1999). London and New York 1994. federaciones regionales y una cultura global—ponía en duda no sólo la importancia y necesidad del estado nacional como la única institución adecuada para garantizar los derechos humanos y el ejercicio del estatus de la ciudadanía en la sociedad civil y social.2 Ponía en duda también la validez del viejo concepto de nación como un espacio cultural unificado o homogéneo: En vez de una sola identidad nacional hoy en día se subraya la pluralidad de identidades. pp. La temática de la ciudadania como elemento de la “nación cívica” en Iberoamérica se discutirá a lo largo de este artículo. COHEN. pp. Democracy and the Global Order: from the Modern State to Cosmopolitan Governance. 245-268. en H. Cambridge 1995. instituciones transnacionales. . nacionalidad y nacionalismo han vuelto a despertar temores antiguos. The Limits of Citizenship. 3 Homi BHABHA. Acerca del nacionalismo extremo véase M. Princeton 1994. en International Sociology 14. nach 1945”.). Cambridge 1996. Strukturbedingungen der Nationalsozialistischen Machtergreifung.BOLEWSKI (ed. pp. 26-45. Jean L. David D. “Identity in Formation: The Russian-Speaking Nationality in the Post-Soviet Diaspora”. 4 Véase p. Rogers BRUBAKER. la estructura política de Europa como un continente subdividido en muchos estados nacionales empezó a haber pasado a la historia. Yasemin S O Y S A L . Véase también Christian Graf v. KROCKOW . en Archives Européennes de Sociologie 36 (1995).

Gerardo JACOBS . pp. 593-631. en Raymond BU V E y Marianne WIESEBRON (comp. Programme. “Conclusión: los retos de la globalización” en BUVE y WIESEBRON (comp. pp. empezado con la Independencia. VAZQUEZ DE P RADA y Ignacio OLABARRI (eds. 6 V. John HUTCHINSON. Nationalism and Modernism. Por eso estraña mucho que los nuevos trabajos de caracter general no contienen ni reflexiones teóricas ni estudios especiales referidos a América Latina. Amsterdam 1999. en América Latina el proceso mismo de formación o construcción de Estados nacionales. Anne-Marie LE GLOANNEC (ed. Balance de la Historiografía sobre Iberoamérica.). Entre Union et Nations: L’État en Europe. Nationalism. Nations and Nationalism since 1780. la nación. En este balance no hay un capítulo especial dedicado a la temática del nacionalismo y la nación. Pamplona 1989. & Anthony D. Procesos de integración en América Latina Perspectivas y experiencias latinoamericanas y europeas. conocemos sólo pocos trabajos sobre el concepto de nación como se puede deducir del Balance de la Historiografía sobre Iberoamérica (1945-1988). “El difícil camino de integración europea desde el carbón y el acero hasta la Unión Europea”. Cambridge 1990.6 Recién en las últimas decadas podemos notar que debido tanto a los problemas socioeconómicos que sufren los estados de América Latina como a nuevos conceptos de espacio y de integración supraregional se intensificaron los estudios sobre el objeto y resultado del nacionalismo. 7 Eric J. Sólo François-Xavier Guerra menciona la temática en su artículo “El olvidado siglo XIX”. 17-33. 178-184. todavía no está acabado como lo insinuan algunos trabajos pertinentes: En la introducción al volumen La unidad nacional en América Latina. .5 Los acontecimientos en Europa causaron nuevos estudios sobre nación y nacionalismo. Respecto de América Latina los estudios se han ocupado preferentemente con la temática del nacionalismo. myth. 1945-1988.). London and New York 1998.NACIONALISMO Y NACIÓN 9 Por otro lado el proceso mismo de unificación que quiere crear una “Europa de patrias democráticas” plantea la cuestión si valores/identidades culturales regionales deben ser conservados y si estructuras democráticas o la observancia de los derechos humanos deben ser el requisito para el ingreso en la Union Europea. reality. Paris 1998.). Del 5 Véase Albert OOSTERHOFF.7 Esta ausencia. HOBSBAWM. cf. SMITH (eds. ¿está relacionada con la peculiaridad del fenómeno nación y nacionalismo en el proceso histórico de este continente? Pues a diferencia de Europa donde el proceso de integración supranacional está en plena marcha.). SMITH . Procesos de integración. Oxford 1994. ibid.). A critical survey of recent theories of nations and nationalism. Anthony D. pp.

10 Hans-Joachim KÖNIG regionalismo a la nacionalidad. Stuttgart/Wiesbaden 1988. 9 Hans-Joachim K ÖNIG . Bogotá 1994. .). La unidad nacional en América Latina. el editor Marco Palacios subraya que “en América Latina no hemos concluido del todo la travesía hacía la unidad nacional”. 1750-1856. México 1983. Del regionalismo a la nacionalidad. Para eso me parece indispensable incluir el debate general sobre Nación y Nacionalismo y preguntar por su impacto sobre investigaciones tocante a América Latina. cuáles eran los puntos esenciales y qué cambios de enfoques había. Luis Castro Neiva y François-Xavier Guerra en Introduccón y Epílogo del volumen De los Imperios a las Naciones: Iberoamérica editado por ellos en 1994 constatan que la construcción de la Nación moderna es inacabada. Colombia se encontraba todavía en el difícil camino hacia la nación. 10 Antonio ANNINO . hay una traducción en castellano: En el camino hacia la nación. No se trata de presentar una bibliografía completa sino más bien unas reflexiones sobre los enfoques principales. Es mi intención demostrar en qué manera se ha estudiado la temática durante las últimas tres décadas. p. De los Imperios a las Naciones: Iberoamérica. Hans-Joachim König ha demostrado que a pesar de la consolidación estatal a finales del siglo XIX. Nationalismus im Prozess der Staats. 11. Nación y Sociedad voy a ocuparme en este artículo. de 1983. Auf dem Wege zur Nation. p.8 Con su tesis de habilitación de 1984 Auf dem Wege zur Nation (En el camino hacia la nación) sobre el nacionalismo en el proceso de la formación del Estado y de la Nación de la Nueva Granada. Nacionalismo en el proceso de formación del Estado y de la Nación de la Nueva-Granada.9 Antonio Annino. 19. 8 Marco PALACIOS (comp. cuales son los criterios correspondientes? ¿Qué significa unidad nacional y en qué consiste? Con estas preguntas y otras más como por ejemplo la relación entre Estado. Zaragoza 1994. Luis CASTRO LEIVA y François-Xavier GUERRA (eds. ¿Porqué en el caso de América Latina se habla de construcción de la nación? ¿En qué se distingue la Nación moderna de aquella del tipo tradicional? ¿Cómo es que proceso de formación del Estado y proceso de formación de la Nación no coinciden? ¿Cual es el impacto del nacionalismo en estos procesos? ¿Qué quiere decir que el proceso es inacabado. p.).10 Ya los títulos de estos tres libros plantean algunas preguntas.und Nationbildung Neu-Granadas 1750 bis 1856. y preguntan si se puede hablar de éxito o de fracaso en la construcción de la Nación moderna en America Latina. 615.

3 vols. el mantenimiento y la reducción de privilegios y prerrogativas. Aparecía entonces como un elemento estructural progresivo en la organización social política interna de la sociedad humana. en las ciencias políticas hay pocos conceptos que hayan sido objeto de definiciones y evaluaciones tan diversas como el nacionalismo.). De hecho. pues se trata de conceptos controvertidos y desacreditados precisamente de la historia europea.12 Al comienzo la evaluación del nacionalismo resultó preponderantemente positiva. Sobre la investigación de la modernización en general véase Peter FLORA. 1970.. SMITH. El nacionalismo pasó a ser un factor destructivo sólo al disolverse el vínculo entre las ideas de democracia y nación. John H UTCHINSON . Models and Data Resources. Estos juicios reflejan las distintas formas que adoptó el nacionalismo. Nationalism. Jyväskylä 1964. Nationalism. Cambridge. The Concept and Classification. En cuanto a la relación entre doble revolución y problema nacional. MERRITT (eds. & Anthony D. Entre los ensayos de investigación histórica sobre la modernización cabe mencionar R. Kohn remonta los orígenes del nacionalismo moderno a la segunda mitad del siglo XVIII y considera a la Revolución Francesa como su primera gran manifestación. Mass.NACIONALISMO Y NACIÓN La problemática de definición de nacionalismo y nación 11 a) Nacionalismo Dedicarse a investigar la cuestíón del nacionalismo y de la nación puede parecer problemático. New York 1944. Id. Cf. Nationalism. Nation-Building and Citizenship. The Idea of Nationalism. HOBSBAWM.). Its Meaning and History. KENNILÄINEN. Nations and Nationalism since 1780. Anthony D.11 Con él es posible asociar la libertad y la represión. SMITH (eds. A Study in its Origins and Background . 12 Véase al respecto Hans KOHN. porque se vinculaba su orígen con la Revolución Francesa y su meta con la realización de los Derechos del Hombre y del Ciudadano por ella proclamados. S. Princeton 1955. iniciado con la Revolución Industrial en Inglaterra y con la Revolución Francesa. Nation-Building .N EISENSTADT y Stein ROKKAN (eds. tras la 11 Véase la extensa bibliografía de Karl W. Beverly Hills and London 1973. el progreso y la reacción. An Interdisciplinary Bibliography. DEUTSCH y Richard L. Modernisierungsforschung. Zur empirischen Analyse der gesellschaftlichen Entwicklung. Problems concerning the Word. BENDIX . Opladen 1974.. Nationalism and National Development. Nationalism and Modernism. Building States and Nations.). Berkeley 1974. la “doble revolución de la sociedad burguesa de la Europa occidental”. . véase Reinhard BENDIX. A. desde su surgimiento en el proceso de formación de los estados nacionales europeos en correspondencia con el naciente proceso de modernización.. Véase también mas recientes bibliografías en Eric J.

Cf.13 Por lo tanto.. The Idea of Nationalism.12 Hans-Joachim KÖNIG consolidación del poder de la burguesía y la formación de los mercados nacionales. H KOHN. y sólo ocasionalmente problematizan esta carencia o bien eligen. también Walter SULZBACH. London 1966. Imperialismus und Nationalbewusstsein. Entonces el nacionalismo europeo sirvió. o la de Hans Kohn. y otro oriental. Rogers BRUBAKER. J. Mass. The Historical Evolution of Modern Nationalism. hacia afuera. The Historical Evolution of Modern Nationalism . Nationalism.14 La diferenciación propuesta por Kohn ha marcado el debate por mucho tiempo. Frankfurt 1959. sobre todo en el siglo XX. . con su distinción entre nacionalismo humanitario.15 Trabajos anteriores sobre el nacionalismo en América Latina traslucen la misma dificultad de encontrar una definición de validez general para este concepto. Recientemente se reanimó con otras nociones: Ahora el debate hace una distinción entre un nacionalismo cívico/territorial—bueno y occidental—y un nacionalismo étnico/cultural—malo y oriental. jacobino. 1992. liberal e integral. Nations and Nationalism. cabe destacar la que ya en 1931 había presentado el historiador norteamericano Carlton J. La mayoría de los autores consideran que el nacionalismo en América Latina. 14 C. “Two types of Nationalism“. como 13 Véase por ejemplo H. pp. pero no suministran definiciones.). y hacia adentro. K OHN . E. Cambridge. para justificar el sometimiento de las minorías. no es de extrañar que ninguna de las definiciones y tipologías propuestas hasta el momento haya facilitado una teoría satisfactoria para dar cuenta de las múltiples y ambivalentes manifestaciones del nacionalismo. 22-36. emplea esta distinción para su análisis.H HAYES. Carlton J. reivindicada tanto por los grupos de derecha como por los de izquierda.H HAYES. con su distinción entre un nacionalismo occidental de perfil político-democrático. de soporte ideológico para las guerras de expansión y como legitimación del imperialismo. J. de rasgos culturales y lingüísticos. H. Citizenship and Nationhood in France and Germany. HOBSBAWM. 15 John PLAMENATZ. en Eugene K AMENKA (ed. . Nationalism: The nature and evolution of an idea. New York 1931. Its Meaning…. desempeña un papel importante y constituye una fuerza positiva. Entre estas propuestas. tradicional.. Hayes. Estos autores relacionan las manifestaciones del nacionalismo con los esfuerzos de desarrollo y con la política antiimperialista.

a su juicio. 162-187. Son éstas: el nacionalismo rural tradicional. La Paz 1968. tambien J.). London 1966. Obstacles to change in Latin America. ésta no sería asunto del historiador sino del sociólogo. en Peter G. “The Dynamics of Brasilian Nationalism”. según su opinión. 17 John JOHNSON. considerando que resultan más apropiadas para América Latina que la tipología de Hayes.17 En cambio Whitaker y Jordan distinguen cinco categorías descriptivas del nacionalismo y las designan según los grupos sociales que articulan cada una de ellas. o bien con criterios socioeconómicos o según el grado de democratización. a continuación el nacionalismo popular o populista articulado por las clases trabajadoras y medias emergentes. se da por sabido qué es el nacionalismo. dos etapas: primero el nacionalismo aristocrático de las clases altas. Ind. 451-465. Johnson observa que el nacionalismo salvo brotes esporádicos en el siglo XIX. Rio de Janeiro 1958.J. New York 1965. la tarea del historiador consistiría sobre todo en describir. 1958. por ejemplo en la época de la independencia aparece con preponderancia en el siglo XX y presenta. Government and Politics in Latin America. Notre Dame. London. las propuestas de tipología. Nationalism and Communism in Chile . se constituye en un nacionalismo económico con fuertes tendencias xenófobas. The Nationalism in Latin America. Catholicism. en Claudio VELIZ (ed. Whitaker/ Jordan o Silvert. Nationalism and Democracy in Argentina. Mass. Bradford E BURNS . Nationalism in Latin America. Los estudios de síntesis sobre el nacionalismo en América Latina. Cambridge. sobre todo desde 1945.). pp. una especie de nacionalismo nostálgico que se opone a la influencia cultural europea. Helio de M ATTOS JAGUARIBE . no proponer definición alguna. Orígenes de la revolución nacional boliviana . porque.NACIONALISMO Y NACIÓN 13 Gerhard Masur. p. 5. SNOW (ed. “The New Latin American Nationalism”. Chapel Hill 1968. pp. Diversity and Unity.. The Dynamic of Mexican Nationalism. desde el fin de la primera guerra hasta la crisis económica mundial. O nacionalismo na atualidade brasileira.16 En cierto modo. New York. el nacionalismo de la vieja burguesía. Whitaker. KLEIN. 1965. . registran distintas manifestaciones del nacionalismo y las clasifican o bien cronológicamente. Herbert S. New York 1968. Id. Masur rechaza una definición concreta del nacionalismo. A Reader. Cf. K ENNEDY . Ernest HALPERIN. Frederick C T URNER . como las de Johnson. Gainesville 1962. defendido por la clase media 16 Gerhard MASUR . Arthur P. que. antes bien. Nationalism in Brasil: a historical survey. London 1961. New York.

G. también relacionado con concepciones social-revolucionarias pero sostenido primordialmente por los militares. que hace corresponder con el proceso de movilización social progresiva y de integración nacional. Kalman H. pero oponiéndose a la inversión extranjera. y David C. “Nationalism in Latin America”.19 Estas tipologías no proporcionan un marco teórico general. el nacionalismo como valor social. el cual se manifiesta como nacionalismo económico acentuando el papel del capital y de la empresa privada. pp. 440-450.. luego. el nacionalismo populista. New York 1966.14 Hans-Joachim KÖNIG tradicional. el nacionalismo como ideología. Nationalism and Development. SN O W (ed. económico-proteccionista-tradicional. finalmente. y racional-flexible. New York 1963.18 Por su parte. pp. 19 Kalman H SILVERT .). y un nacionalismo antiimperialista con motivaciones económicas en el 18 Arthur P WHITAKER. y. en: P. Cf. véase allí “Introduction. vinculado con las concepciones social-revolucionarias. es decir como concepto simbólico. JO R D A N .). 3-38. Expectant Peoples. The Strategy of the Study of Nationalism”. Nationalism in Contemporary Latin America. y vinculado al liberalismo político y económico. Government. aunque caractericen de manera correcta ciertos fenómenos particulares. que instrumentaliza los símbolos y las metas nacionales convirtiéndolos en acción política para el enaltecimiento de la nación. Silvert propone tres categorías principalmente funcionales para caracterizar el nacionalismo: nacionalismo como patriotismo. y. finalmente. Se ve que Whitaker y Jordan por los tres primeros tipos de nacionalismo incluyen también el siglo XIX en su concepto del surgimiento y manifestación del nacionalismo en América Latina. el nacionalismo neoburgués de las nuevas clases medias que constituyen la burguesía nacional. es decir como norma que determina la necesaria lealtad del ciudadano frente al Estado. Dentro de esta última categoría distingue tres etapas del nacionalismo aristocrático-tradicional. tal como lo manejó sobre todo el pequeño grupo de la clase alta criolla en el siglo XIX. Tampoco es del todo convincente la distinción postulada por Hans-Jürgen Puhle entre un nacionalismo latinoamericano tradicional con motivaciones políticas en el siglo XIX. también SILVERT (ed. el nacionalismo “nasserista”. .

).). 265-286.NACIONALISMO Y NACIÓN 15 siglo XX. pp. .22 En cuanto a la valoración del nacionalismo en América Latina.21 Ahora mismo podemos constatar que nacionalismo en Iberoamérica es considerado como un fenómeno no solo del siglo XX sino tambien del XIX. con frecuencia también se lo critica. tambien publicado en Eduardo POSADA -C ARBO (ed. su estudio anterior David A. o al simplificar el nacionalismo del siglo XIX describiéndolo como “fenómeno de la superestructura libremente suspendido”. BRADING. aqui p. pp.). Con razón. en Wolf GRABENDORFF (ed. Buenos Aires 1991. Marcos Kaplan a veces menciona al nacionalismo como ideología. 48-77. N ationalismus . Lateinamerika—Kontinent in der Krise. erw. pp. Tampoco allí se lo valora sólo positivamente cuando está dirigido contra la intervención imperialista. Santiago de Chile 1969. 22 David A BRADING. 89-107. Cf. 21 Marcos KAPLAN . libros de textos y conciencia histórica. tampoco existe un consenso. Auflage Königstein 1985. pero no lo sitúa en un marco teórico. Y mientras se toman en cuenta sólo los aspectos negativos del nacionalismo europeo en tanto ideología con que la burguesía justifica su dominio sobre las otras 20 Hans-Jürgen PUHLE . pp.. Formación del Estado nacional en América Latina. una variante del texto “Política de desarrollo y nacionalismo en América Latina en el siglo XX” en Michael RIEKENBERG (comp. Hamburg 1973. cf. 83-108. London 1995. sus modelos y las influencias que lo marcaron.1/2 (1994). en Ibero-Amerikanisches Archiv 20. Parties and Nationalism: Essays on the Politics and Society of Nineteenth-Century Latin America.). “Nationalismus in Lateinamerika”. Wars. 88. tanto las externas como las ejercidas a través de las funciones del Estado. quien en un artículo reciente caracteriza al nationalismo en América Latina como “a late-comer.20 Es cierto que con el término de nacionalismo antiimperalista Puhle da cuenta de un aspecto importante del nacionalismo latinoamericano en el siglo XX. como voy a demostrar en oposición a David Brading. pp. Los orígenes del nacionalismo mexicano. a child of the twentieth century” y mantiene que en la época de la independencia solamente existía un patriotismo criollo. pero deja fuera importantes aspectos de la historia del nacionalismo en América Latina. 2. al no tomar en cuenta el nacionalismo durante el proceso de las independencias. “Nationalism and State-Building in Latin America History“.. En el estudio clasico sobre el nacimiento y desarrollo de los Estados nacionales en América Latina. reelaborado y aumentado en: Heinrich August WINKLER (ed. 18 –35. México 1973. Latinoamérica: Enseñanza de la historia.

de los criterios básicos de la nacionalidad como el idioma. la burguesía nacional o. salvo en su fase inicial. en estudios más recientes. Nationalisme et internationalisme aux XIX et XXe siècles. p. Rapport I Grands Thèmes. New York 1968. Se pretende desenmascarar el nacionalismo como ideología antihumanitaria y antihumana que sirve exclusivamente como autodefensa de las élites sociales y políticas dominantes. especialmente pp. sino antes bien por su carácter funcional23 Véase por ejemplo Thomas A. también el resumen de sus investigaciones en el XII Congreso Internacional de Historiadores que tuvo lugar en Viena. pp. Las dificultades que suscita la ambigüedad del concepto de nacionalismo han llevado. From Empire to Nation. o de un sistema de ideas etc. para encubrir los conflictos sociales y los antagonismos de clase. H. pp. 220-226. la historia común. en W. Vienne 1965. 191-240. en la variante populista. 16-47. Victor A LBA . KOHN.23 Pero la cuestión es si se agota la función del nacionalismo en América Latina en estas dimensiones que indudablemente existen. 24 Rupert EMERSON. VASCONI y Mario Aurelio GARCÍA DE ALMEIDA. el destino histórico compartido. se descuidan las tendencias progresivas originariamente asociadas al nacionalismo. como “un estímulo para la revolución" y no como "un baluarte del status quo”?24 b) Un enfoque nuevo ¿Por qué no resultan satisfactorias las afirmaciones de gran parte de los estudiosos del nacionalismo? Sin lugar a dudas. The Rise of Self-Assertion of Asian and African People. Boston 1964. The Idea of Nationalism. Lateinamerika. como Rupert Emerson y Hans Kohn que condenan al nacionalismo europeo. The Oligarchy versus the People in Latin America. porque se ocupan más de analizar las manifestaciones del nacionalismo y sus contenidos. la raza. Cf. que de analizar las condiciones de formación y las distintas funciones que fue teniendo el nacionalismo según la situación histórica.16 Hans-Joachim KÖNIG clases sociales. 206. Nationalists without Nations. es decir. “Die Entwicklung der in Lateinamerika vorherrschenden Ideologien”. . GRABENDORFF (ed. p. a definirlo no tanto por sus contenidos. H. “Nationalism and Internationalism in the nineteenth and twentieth Centuries”. ¿No resulta apropiada para América Latina la evaluación positiva del nacionalismo en el Tercer Mundo ya propuesta por algunos historiadores y sociólogos.). KOHN . cuando lo consideran como “una fuerza dirigida hacia adelante y no reaccionaria”.. 22. la cultura.

.25 Según estas investigaciones. WINKLER. p. Sirve para movilizar a aquellas partes de la sociedad equiparadas con la “nación”. Madrid 1995. 47-70. distinguir más nítidamente entre nacionalismo y conciencia nacional o autoconciencia es decir. pues. (ed. Nations and Nationalism. p.25 s.). No siempre se aplica tal diferenciación evidente como se desprende de la observacion de Brian Hamnett quien aún en 1995 dice que el nacionalismo representa la búsqueda de la identidad y que es más bien un sentimiento que una ideología. John BREUILLY. o a la colectividad concebida como “nación”. (En el camino. o bien establecer la delimitación frente a otros estados y naciones. abarca el espectro de todas las posibles funciones del nacionalismo. p. 26 Cf. con lo cual corresponde a la ambivalencia del concepto. 28 Brian HAMNETT. 59. o contra cualquier amenaza. en François-Xavier GUERRA (ed. un pueblo de fantasía) to the polity which encompasses and represents the Ruritanian nation. cf. cf. pp. pp.NACIONALISMO Y NACIÓN 17 instrumental. quien dice que nacionalismo es “primarily a principle which holds that the political and national unit should be congruent”. En tal sentido exige que la lealtad hacia la “nación” tenga primacía absoluta frente a todas las demás lealtades. Nationalismus . pp. Nationalismus als deutsches Problem. 27 Cf. por un lado. Oxford 1983. 186-191. contra opositores internos o externos. 5-46. tambien HOBSBAWM. 13. and in extreme case (such as wars) all other obligations of whatever kind”. .26 Puede referirse. Nations and Nationalism. 9. Nations and Nationalism. a la población que vive dentro de los límites estatales. el nacionalismo puede definirse como un instrumento—la mayoría de las veces manejado por los élites políticos—para motivar la actividad y la solidaridad políticas. entre ideología o doctrina y sentimiento o pasión y. Manchester 1982. Nationalism and the State. “Der Nationalismus und seine Funktionen“. en Id. “Las rebelliones y revoluciones iberoamericanas en la época de la Independencia. 221249. y de Hobsbawm. 18 y 31.28 La definición propuesta 25 Véase el capítulo introductorio de H. esp. Una tentativa de tipología”. HOBSBAWM. A.). L a s Revoluciones Hispánicas: Independencias Americanas y Liberalismo Español. 1. las definiciones muy parecidas de Gellner. K ÖNIG . por otro lado. Auf dem Wege. la definición vuelve sobre reflexiones de Christian Graf von KROCKOW . y antepone los intereses de la nación a todos los demás intereses como norma de la acción política.27 Esta definición hace posible. München 1970. quien utilize el termino nacionalismo en el sentido “that this principle also implies that the political duty of Ruritanians (es un pueblo inventado. overrides all other public obligations. p. en especial pp. Ernest GELLNER..).

HALL (ed. y los procesos de modernización e industrialización. es preciso indagar los orígenes de cada nacionalismo y no dar una explicación sólo inmanente.” Con base en esta premisa. sino que permite especificar y evaluar las funciones sociales y políticas del nacionalismo en cada caso y en cada situación histórica concreta. Tampoco supone ninguna evaluación previa. si se parte de una evaluación general previa. por la otra. Nationalism and Modernism. de cambios estructurales en la esfera del Estado. tanto para la definición del contenido como para la evaluación. Turner de 1968 sobre el nacionalismo mexicano. pues de otra manera. Pongo por caso el trabajo de Frederik C. because—far from serving as a justification for domination or aggressión—Mexican nationalism has been a search for a national integrity and social consensus. los siglos XIX y XX. al estudiar un período extenso se necesita un amplio margen.30 Por modernización se entiende aquí el proceso histórico de cambios 29 30 TURNER: The Dynamic.: “The present approach to Mexican nationalism views it as ‘good’. Ernest Gellner and the Theory of Nationalism. se le escapa la función apaciguadora y encubridora del nacionalismo frente a los conflictos sociales en México. The State of the Nation. es decir. Y aun cuando percibe la función del nacionalismo como elemento reductor de conflictos no lo problematiza. este libre ofrece tambien una bibliografia de todos los estudios de Gellner. Precisamente. pp. 8. Cambridge 1998. sobre todo en el siglo XIX. SMITH. politólogos e historiadores que se dedican a la problemática del nacionalismo y de la nación hay un consenso considerable sobre la relación entre el nacionalismo por una parte.29 Por eso. Entre sociólogos. Véase la compilación de ensayos.). 308. Unas concepciones más críticas ofrece el libro de Anthony D. p. Era sobre todo Ernest Gellner quien ha analizado esta relación en sus estudios desde 1964 hasta 1998.18 Hans-Joachim KÖNIG arriba no subordina ni limita el nacionalismo a ningún grupo social. p. . Turner parte de una valoración positiva que sería válida para todo el período de la investigación. el resultado de la investigación acerca de la función del nacionalismo estaría indefectiblemente marcado por ese mismo juicio de valor del que se parte. 307-310. la sociedad y la economía. a veces críticos pero en su mayoría afirmativos sobre el enfoque de Gellner en John A. para evitar generalizaciones o parcialidades.

). Precisamente la investigación histórico-comparativa de la modernización constata la expansión desigual de la modernización tanto en el contexto internacional como en el nacional y considera justamente que el nacionalismo está motivado por deficiencias y desniveles en la modernización o por una modernización parcial. Obstacles . Chicago and London 1971. 1-11. p. and render it helpless against the external pressure of the Great Powers”. Cf. 32 Helio de MATTOS JAGUARIBE. Theories of Nationalism. en The Annals of the American Academy of Political and Social Science 305 (1956). Como este tipo de transformación social abarca hoy en día al mundo entero. se puede hablar de un proceso de modernización universal. 3-29. BENDIX . Id. Anthony D. En este aspecto.. is also a necessary condition for economic development. Bert F. The Progress of Underdeveloped Areas. En América Latina también se han concebido las relaciónes entre desarrollo y nacionalismo. “Nationalism.). Thought and Change. Without the impulse of nationalisms and the framework of a national state as prime mover and controller respectively of the national society. en la investigación del fenómeno nacionalismo.31 Por lo tanto. 147-148. London 1971. 186. pp. London 1964. sin que ello implique que las repercusiones sociales sean iguales en todas las partes. “The Dynamic of Brazilian Nationalism”. SMITH .. en especial pp. “Economic Backwardness in Historical Perspective”. Nation-Building and Citizenship. Sobre todo en Brasil en el Instituto Superior de Estudos Brasileiros (ISES 1956-1964) se discutieron conceptos de desarrollo nacional. Alexander GERSCHENKRON. pp. el nacionalismo o un movimiento nacional puede constituir una respuesta al desafío de la modernización especialmente en paises del mundo no-europeo en cuanto constituye una reacción frente al atraso económico y una condición previa para alcanzar las metas de desarrollo de una sociedad. Nations and Nationalism. HOSELITZ (ed.32 31 Con respecto a la relación entre modernización.“Development and Nationalism in Brazil . De los muchos autores solo quisiera mencionar a Hélio Jaguaribe quien resumió: “Nationalism. en Bert F. es trascendente la pregunta acerca de las relaciones entre nacionalismo y cambio social/modernización/desarrollo. nacionalismo y superación del atraso véase entre otros Ernest GELLNER.NACIONALISMO Y NACIÓN 19 estructurales que empezó en Europa occidental en el siglo XVIII. H OSELITZ. Ronald H CHILCOTE. which only makes sens when it serves to promote national emancipation and achievement. VELIZ (ed. R. the latter’s internal contradictions will act as a brake on its development. Economic Development and Democracy”. passim.

Presupone que las sociedades. elaborado por el Committee on Comparative Politics. Nationenbildung–Nationalstaat–Integration. la formación de la conciencia nacional y del nacionalismo de un pueblo depende de la extensión. DEUTSCH.. Mass. en Comparative Political Studies. 33 Véase abajo el capítulo sobre el surgimiento del nacionalismo en América. parece oportuno ver el nacionalismo y su surgimiento en el contexto de los procesos político-sociales de desarrollo.Nationalism and Social Communication. según Deutsch el nacionalismo existe antes de que hay una nación. en Joseph MAIER & Richard W. en demostrar que la formación misma de un comportamiento nacional es un proceso social elemental y no presuponer simplemente la existencia de naciones como formas sociales dadas. Otro enfoque que es muy adecuado para analizar el nacionalismo en el contexto de fenómenos de transformacion social y que ya ha incitado varias investigaciones sobre el nacionalismo es el “modelo de crisis del desarrollo político”. como resultado de una creciente movilización social y de una progresiva integración. El nacionalismo es concebido entonces como una ideología que tiende a forzar este proceso mediante una comunicación más intensiva dentro de una colectividad que se identifica por compartir un idioma y una cultura. 504-525. Cambridge. Unas sugerencias muy interesantes e importantes para estudiar el trasfondo social del nacionalismo suministra el concepto sociológico-comunicativo de Karl W.. pp. entre otros aspectos. New York and London 1965.“Nationalism and Social Change in Latin America”. Deutsch concibe a la nación como el producto de un desarrollo a largo plazo. 1 (1969). como un proceso paulatino de formación hasta alcanzar una “complementariedad” social consciente.).. Arthur P WHITAKER. 34 Karl W. Benedict ANDERSON ha elaborado aun más estas reflexiones. cf. Düsseldorf 1972. sus ensayos sumarios Id. Esto es válido tanto en lo que concierne al nacionalismo temprano o genuino. Deutsch. 1953. Para él. como al nacionalismo posterior vinculado con el triunfo de la producción industrial o con Estados existentes. en el curso de su and Portuguese Africa”. pp.34 La importancia de este enfoque radica. 85-110. Esta propuesta se basa en una serie de supuestos acerca de las funciones y los problemas de cualquier sistema político. Por tanto. . Politics of Change in Latin America. WEATHERHEAD (eds. cuando estimulaba movimientos nacionales y contribuía a la formación de los Estados nacionales33. intensificación y modificación del contenido de sus hábitos y posibilidades de comunicación. ver abajo.20 Hans-Joachim KÖNIG Por consiguiente.

la crisis de identidad (el problema de la identidad nacional. pp. Berlin 1971. Puesto que no 35 En ocho estudios fundamentales del Committee on Comparative Politics. Sidney Verba. Véase también las exposiciones sumarias de esta concepción en Stein ROKKAN. “Western State-Making and Theories of Political Transformation”.—pueden ser caracterizadas. Coleman. p. Robert E. Pye. Rustow. de la identificación de los distintos grupos de la población con la sociedad como un todo y con el respectivo sistema político). 36 FLORA. por “una politización de la identidad. por así decir. en Id. James S. Princeton 1975. 89. pp. la crisis de participación (el problema de la participación política de grupos cada vez mayores en el poder político). es decir.”36 Varias razones inducen a utilizar este modelo como un instrumento heurístico para estudiar el nacionalismo. . Modernisierungsforschung.). Köln. una legitimidad basada en gran medida en criterios de eficiencia. Modelle und Methoden”. Ward. se ven confrontadas con seis problemas o desafíos que los gobiernos o las élites políticas deben resolver para evitar situaciones concretas de crisis. en especial pp. Almond. Dankwart A.que han resuelto los problemas de las crisis.. Gabriel A. The Formation of National States in Western Europe. en Wolfgang Z APF (ed. de la responsabilidad del gobierno y del reconocimiento del sistema por parte de la población) y la crisis de la distribución (el problema de la repartición de bienes y recursos en el interior de la sociedad).35 La meta del proceso de modernización política y a la vez las características de un sistema político moderno—las respuestas. según Flora.NACIONALISMO Y NACIÓN 21 modernización política dentro del proceso de modernización más amplio. 601-638. (ed. la crisis de integración (el problema de la integración de los diferentes estratos de la población en la vida pública).). Charles TILLY. que alcance a todos los niveles sociales). Myron Weiner y Charles Tilly elaboraron el modelo del desarrollo político. Princeton 1971.). Joseph La Palombara. “Die vergleichende Analyse der Staaten. El volumen séptimo resume las tesis esenciales Leonhard BINDER y otros (eds. de la creación de una conciencia nacional común. A saber: la crisis de penetración (el problema de una administración efectiva.und Nationbildung. 228-252. 608-611. una capacidad creciente de movilizar y (re)distribuir los recursos nacionales. Crisis and Sequences in Political Development. Theorien des sozialen Wandels. un aumento de la participación política y una integración progresiva de los diversos sectores de una sociedad. Lucian W. la crisis de legitimidad (el problema de la legitimidad del poder.

por ejemplo. el imperialismo y la política internacional o. Entwicklungshemmnisse und -versäumnisse im peronistischen Argentinien”. Die institutionalisierte Revolution . en relación tanto con los factores internos del cambio social como con los factores externos del proceso de modernización. Köln. por ejemplo. 160-187. Además.37 Partiendo de la estrecha correspondencia y de la conexión recíproca entre nacionalismo y fenómenos de transformación social. el modelo de crisis describe la formación del Estado.39 37 Cf. Así. que constituye en el fondo la meta del nacionalismo temprano. 38 ROKKAN. como etapa o también como tarea específica del desarrollo. este marco teórico ya ha sido utilizado con provecho. citado en Stein ROKKAN. por último. Así. Der Peronismus..22 Hans-Joachim KÖNIG fija una secuencia rígida de crisis y desafíos. por ejemplo las reflexiones al respecto de Lucian W. 234 s. como la guerra y la dominación colonial. ya que no sólo la crisis de identidad sino también la crisis de participación parece desempeñar un importante papel en el surgimiento del nacionalismo. Véase . Id. a diferencia de lo que ocurre en los estados de Europa occidental. para Stein Rokkan la penetración y la integración tienen que ver con la formación del Estado. P YE . Wien 1976. ni una secuencia de etapas evolutivas válida universalmente. y. 233s. el modelo de crisis permite. por ejemplo Peter WALDMANN. en general. p. 1943-1955. Die vergleichende Analyse. de un Estado propio. Manfred M OLS und Hans Werner TOBLER. la identidad y la legitimidad con la formación de la Nación. pp. “Stagnation als Ergebnis einer ‘Stückwerkrevolution’. en Geschichte und Gesellschaft II. o también proceso de modernización. Die vergleichende Analyse. 39 En distintos estudios alemanes sobre América Latina. Mexiko. en los estados en proceso de emanciparse de la dependencia colonial la búsqueda de identidad y el afianzamiento de la legitimidad son prioritarios.38 Este modelo presenta un marco teórico o por lo menos un instrumento metodológico. 2 (1976). delimitar los períodos que se investigan tomando en cuenta las crisis del proceso de cambio y modernización. permite tomar en cuenta las circunstancias históricas concretas en cada caso. pp. la participación y la distribución con la consolidación de la sociedad. la influencia de las sociedades desarrolladas sobre las así llamadas sociedades en vías de desarrollo. que permite explicar y estudiar el surgimiento del nacionalismo y de los movimientos nacionales en sus diversas formas y funciones dentro del proceso de transformación social y política. Hamburg 1974. el modelo de crisis constata que.

aun cuando es mucho mas dificil encontrar material correspondiente. p. 1 (1979). . Sin embargo. como lo critica tambien Hobsbawm. He utilizado el enfoque en mi trabajo H. o bien en la oposición. a las declaraciones y las decisiones de estas élites. El análisis de la formación de la nación en América Latina revelará una vez más la necesidad de esta doble perspectiva. Nationalismus und sozialer Wandel. Hamburg 1978. y que aparecen como el grupo que toma las decisiones en el proceso de modernización.NACIONALISMO Y NACIÓN 23 En este modelo son de suma relevancia las élites.-J K ÖNIG .41 también Otto D ANN (ed. Nations and Nationalism. que se encuentran o bien en el poder. en Canadian Review of Studies in Nationalism. Vol. VI. 41 Ver abajo. analizan la relación entre nacionalismo y proceso de modernización. hace falta considerar las actitudes y conductas de toda la población que es el objeto de la propaganda nacionalista para no reducir el problema de la formación de la nación a la función que en ese proceso les cupo a las élites. es decir la percepción de la nación por parte de las masas populares. es. (En el camino). Es cierto que al proceder así se reducen hasta cierto punto los problemas de desarrollo de una sociedad a los problemas de las élites políticas y de los gobiernos. Auf dem Wege. es decir los puntos de vista de las élites. Cf. Ello permite abarcar tanto las medidas políticas o burocráticas efectivas en el proceso de modernización como los conflictos resultantes entre los grupos que compiten por el poder. este libro contiene algunos ensayos sobre importantes movimientos nacionales europeos y sobre el nacionalismo en el Tercer Mundo. “Theoretische und methodische Überlegungen zur Erforschung von Nationalismus in Lateinamerika”. la política de las élites la que crea nuevas condiciones para el cambio socioeconómico. 13-32. Por eso. Hans-Joachim KÖNIG. el análisis de la formación de la nación necesita tambien la perspectiva desde abajo. la recopilación de materiales puede dedicarse en primer lugar a los criterios para la acción política. mis reflexiones acerca de la utilización de este enfoque para estudios sobre nacionalismo en América Latina. 10s.). 40 HOBSBAWM.40 Pero ello no restringe la aplicabilidad de una concepción funcional para evaluar el nacionalismo y sus funciones. pues. En total. Es casi lógico que los análisis de la formación del estado y de nación en el contexto de la modernización y las estructuras políticas. administrativas y socioeconómicas adopten la perspectiva desde arriba. pp.

no por voluntad de los gobernantes o de la nación. mientras que Anthony Smith subraya la importancia de un fundamento 42 Friedrich MEINECKE. a la formación de los Estados nacionales en Europa central y oriental. ... donde. La extensa y variada literatura dedicada al concepto de nación ofrece definiciones para dos tipos básicos de nación que se han derivado de la formación de las naciones y los estados nacionales europeos. es y llega a ser (nacional) . sino en la determinación”. 5. Friedrich Meinecke distingue entre “naciones estatales” y “naciones culturales”. por el otro lado. 44 Ernest RENAN. The Idea of Nationalism. 290 s. quieran los individuos que la constituyen pertenecer a ella o no.. Weltbürgertum. los hábitos o las creencias por el silencioso influjo del espíritu del pueblo [Volksgeist] . Una nación existe. passim.43 Esta tipología se refiere. Aquí no se dice: Nación es lo que quiere ser nación. un proceso que Friedrich Meinecke caracteriza de esta manera: “El auténtico Estado nacional .45 En trabajos recientes como los de Gellner. esto lo formularía Renan en 1882 con las palabras frecuentemente citadas: “L'existence d'une nation est un plébiscite de tous les jours. sino tal como son o llegan a ser nacionales el lenguaje. 43 H KOHN.. cada individuo decidía si quería ser francés o no.24 Hans-Joachim KÖNIG c) Nación En este contexto resulta indispensable aclarar qué se entiende por nación. tras la Revolución de 1789. 14. Aquí surge un problema de definición semejante al que causa el concepto de nacionalismo. Qu'est-ce qu'une nation? Paris 1882. p. Weltbürgertum und Nationalstaat. por una lado.42 mientras que Hans Kohn hace la distinción entre nación constituida subjetiva y políticamente. y nación determinada objetiva y culturalmente. Séptima edición revisada. 27.”44 La tipología se refiere.. pp. München y Berlin 1928. Gellner y Hobsbawm perciben los intereses económicos y políticos dentro de una unidad territorial o estatal como los factores más importantes—relacionando el proceso de la formación de la nación con el proceso de modernización e industrialización—. Una nación no se basa en la libre elección. 45 F. a la formación del Estado nacional en Francia. Studien zur Genesis des deutschen Nationalstaates.. sino al revés. Smith y Hobsbawm que discuten la problemática de la definición de nación y nacionalismo se mantiene esa tipología doble como tipología básica. MEINECKE.

Gellner y Hobsbawm indican—partiendo del desarrollo en Europa—como comienzo del nacimiento de naciones el fin del siglo XVIII y el principio del siglo XIX y consideran a las naciones. leyes comunes con derechos y deberes legales idénticos para toda la población. el Estado precede a la Nación igual que el nacionalismo existe antes de la Nación. poseen intereses económicos comunes con movilidad en un único territorio. Max WEBER .46 Estas distinciones son importantes en dos sentidos: Dicen algo tanto sobre el momento en que surgen naciones como sobre el fundamento en que naciones se basan. rasgos objetivos y factores unificantes extrapolíticos. como el idioma. en las cuales se evidenciaría “ the perenneal presence of nations”. 49 Ya Max Weber señaló que el concepto no se deja definir unívocamente “por las cualidades empíricas comunes de los nacionales”. como dice Hobsbawn: “ Nations do not make states and nationalism but the other way round. SMITH. remite a la existencia de naciones premodernos. y una única ideología cívica.NACIONALISMO Y NACIÓN 25 cultural/ètnico existente. Nations and Nationalism. Resultan poco satisfactorios los intentos de dar semejante definición apelando a categorías fijas. Según estos autores. la cultura. 6. como comunidades de una ancestro comun y reclama un enfoque científico más bien estructural y etnohistórico para poder comprender los apegos etnosimbólicos y fundar la cohesión de naciones modernas en mitos étnicos antiguos. Nationalism and Modernism. La ya mencionada tipología dual muestra con claridad cuán difícil es elaborar una definición del concepto de nación que tenga validez universal. la ascendencia consanguínea o la unidad territorial. de poblaciones humanas. Wirtschaft und . 47 HOBSBAWM. podemos ver en el enfoque de Smith la negación de la modernización como factor básico. y acentua “the cultural and ‘ethno-symbolic’ nature of ethnicity and nationalism. p. p 48s. Al contrario. en cambio. Nationalism and Modernism. los estados nacionales como unidades de población que habitan un territorio demarcado.. A diferencia del enfoque sociológico que quiere explicar el nacimiento de naciones por los procesos políticos y sociales de la modernización. 10. Nations and Nationalism. símbolos y tradiciones. p. Kohn. en la memoria. Nations and Nationalism. HOBSBAWM. p. p. 9 s.49 Tambien en 46 G ELLNER .”47 Smith. 1. 48 SMITH.”48 El considera a las naciones como comunidades étnico-culturales politizadas.

De cómo se ha formado la Nación colombiana. G. KAHLE. parece más útil no subsumir las múltiples facetas de la realidad histórica en un concepto de validez general y no partir de la nación en cuanto lo que es.edición 1934).ej. 2 vols. p. Wissenschaftliche Grundlagen soziologischen Denkens. p. Berlin 1962. Milano 1987. valores y normas. Hobsbawn (nación inventado) y Benedict Anderson (comunidad imaginario) caracterizaron la nación como una construcción. estado (y libertad) en Europa y América Centro-Meridional”. H.26 Hans-Joachim KÖNIG América Latina el uso superficial y descuidado de la nocion “nación” que se notaba hasta en trabajos científicos o en libros de textos50 cedió a reflexiones cuidadosas ya desde hace tiempo. Id. López de Mesa. “Soziologische Theorien zum . Problemas de la formación del Estado y de la Nación en Hispanoamérica.en Roberto BLANCARTE (comp. 51 I. 21-43.. como una imagen del mundo y de la sociedad.-J. Cultura e identidad nacional. Eugen Lemberg propone no derivar el concepto de nación de la comunidad con algún rasgo distintivo sino considerarla como un sistema de ideas. que muchos años antes de Gellner (nación artificial). vol. 675. II. como una idea que se refiera a una colectividad de seres humanos como unidad. Luis LÓPEZ DE M ESA . En tal sentido es pertinente un enfoque que defina la nación en primer término como un “orden pensado” (“gedachte Ordnung”). pp. Constituyen la base de este enfoque las reflexiones de los sociólogos alemanes Emerich Francis y Eugen Lemberg. pp. Köln. como se desprende de las actas de un simposio internacional en Hamburgo y Köln con motivo del Bicentenario Natalicio de Simón Bolívar en 1983 Problemas de la Formación del Estado y de la Nacion en Hispanoamérica y de aquellas del VII Congreso de AHILA en 1985 en Florencia America Latina: Dallo Stato Coloniale allo Stato Nazione. Köln. München 1964. Grundriss der verstehenden Soziologie. México 1994. 53. Wien. p. para así poder tener en cuenta a las diferentes realidades y la variabilidad de la idea de nación. América Latina: Dallo Stato Coloniale Allo Stato Nazione. Nationalismus. 2 vols. no ofrece nada más que una descripción de los acontecimientos históricos sin abordar los criterios que definen a una nación ni problematizar si Colombia en realidad constituyiera una nación. 52 Emerich FRANCIS. en esta obra. Vol. Medellin 1975 (1ª.. 50 Cf.51 Según el nuevo enfoque.. H. cf. es decir. pp. 100 ss.52 La índole de esta Gesellschaft. Studienausgabe. Vol. Antonio ANNINO et al.). München 1957. aunque el título de su trabajo alude al concepto de “formación de la nación”. KÖNIG. Eugen LEMBERG. PIETSCHMANN. BUISSON. 2. 1. 2 Vols. reproducido. 1-21 el discurso introductorio del congreso de Ruggiero ROMANO. “Algunas consideraciones alrededor de nación. partir de la “idea o del proyecto de nación”. sino en cuanto lo que se quiere que sea.

De estos distintos tipos de nación se derivan diferencais en lo que hace tanto a las acciones políticas como también a la demarcación de las fronteras exteriores y la forma de la organización interna de la nación respectiva. pp. En la medida en que parten de “proyectos nacionales”. Este enfoque tiene la ventaja de que plantea y permite comprender analíticamente lo que los contemporáneos. en PALACIOS (comp. 19-30..). de los criterios o los atributos que las élites en el poder o en la oposición consideren decisivos dentro de una sociedad. 407439. en I. historiadores latinoamericanos y europeos enfrentan de manera similar el problema de la formación del Estado y de la Nación en América Latina.. La unidad nacional. pp.53 Se ha hecho usual hablar de Nationalstaatsproblem”. esos dirigentes definen la “nación” y legitiman el orden político dominante o. “Historia Andina de los Siglos XIX y XX: Balances y Prospectiva. pueden ser criterios étnicos. Imagined Communities: Reflections on the Origin and Spread of Nationalism. es decir ante todo los dirigentes políticos de una sociedad.NACIONALISMO Y NACIÓN 27 unidad se puede deducir. plausibles también para quienes no forman parte de las élites. Eric J HOBSBAWN and Terence RANGER (eds. BUISSON et al. que destacan al mismo tiempo el valor especial del orden propio y cumplen así una función orientadora de la actividad en la sociedad. Los atributos que adquieren validez en un orden pensado de la nación sirven de fundamento a tipos diferentes de naciones: Criterios étnicos constituyen la base de todo pueblo-nación. “Estructura de poder interno y proyecto nacional inmediatamente después de la Independencia: el caso de Venezuela”. entienden por nación.). 53 Véase por ejemplo Germán CARRERA D AMAS . Informe sobre el Encuentro Franco-Andino (Lima 20-24 de agosto de 1984)”. pp. justifican la fundación del Estado. “Sobre la cuestión regional y el proyecto nacional venezolano en la segunda itad del siglo XIX”. The Invention of Tradition. la construyen. SCHIEDER (ed. incluso. Estos criterios. De la misma manera se puede analizar los diversos programas e intereses “nacionales” que entran en competencia y no lograron imponerse. München Wien 1971. London 1983. en Th. Sozialstruktur und Organisation europäischer Nationalbewegungen. que distinguen a una colectividad de las demás. Id. Benedict A NDERSON . y con qué criterios. culturales o de carácter jurídicocívico. y criterios jurídico-cívicos fundamentan las naciones de ciudadanos. 48 s. GELLNER. por ejemplo. Cambridge 1983 (esp. Introduction). 21-49. Problemas de la formación del Estado y de la Nación en Hispanoamérica. como la conciben. en Bulletin del Instituto . pp. Nations and Nationalism . criterios culturales están en la base de las naciones culturales o naciones definidas como colectividades de habla común.)..

Perú. Además. pp. (El Imperio y la República federal: 18211835). 151-171. ANNINO et al. 1 (2000). Este criterio aparece en la definición de nación del sociólogo E. en especial pp. Tulio H ALPERIN D ONGHI . Por eso no es oportuno usar el termino Nación como sinónimo de Estado. pero tambien medidas adecuadas para crear una identidad cultural y histórica. en Cuadernos de Historia Latinoamericana.). el resultado de un tal proceso no consiste en armonizar el Estado con la etnia/cultura sino que tiene algo que ver con la sociedad que vive en este Estado. H AMNETT .54 Ese carácter procesual implica dos cosas: Construir la Nación presupone un acuerdo sobre la dirección del proceso. “Liberalism Divided: Regional Politics and the National Project during the Mexican Restored Republic. México 1995. en François-Xavier GUERRA y Mónica QUIJADA (eds. Brian R. Imaginar la Nación. 55 Cf. porque así se puede comprender mejor tanto el carácter procesual de la formación de la Nación como la evolución conceptual en los procesos de construcción nacional. Id. Proyecto y construcción de una nación (Argentina 1846-1880). como lo han hecho a veces trabajos anteriores sobre la problematica de nación y nacionalismo en América Latina. La formación de un Estado nacional en México. México. 3-4 (1984).. .55 Nación como resultado de un proceso es más que el Estado y su existencia requiere un mínimo de integración nacional desde el punto de vista social. Las medidas culturales son particularmente importantes cuando el proceso de la formación del Estado y de la Nación no se puede basar en características culturales existentes porque éstas están todavía por construir. descrita ejemplarmente por Mónica Quijada en varios artículos. pp. 1-20. 1994. 2. BE R G E R. en Hispanic American Historical Review 76. 659-689. 1867-1876”. lo acepta y se identifica con él por fomentar su desarrollo. que es hoy en día el criterio clave para determinar la existencia de la nación. (eds. Sirven para eso sobre todo medidas políticas y sociales que incluyen los diferentes grupos de la población. en Latin American Research Review 35. pp. pp. Argentina (1900-1930)”. pp. “Spectors of Colonialism: Building Postcolonial States and Making Modern Nations in the Americas”. 12 ss. De los Imperios a las Naciones. Tambien trabajos recientes continuan con el enfoque político-constitucional tal como Manuel FERRER MUÑOZ.28 Hans-Joachim KÖNIG “proyectos nacionales”. en A. 54 Mónica QUIJADA. “La nación reformulada.). 567-590. “¿Que Nación? Dinámicas y dicotomías de la nación en el imaginario hispanoamericano del siglo XIX”. Caracas 1980. Francis: Francés de Estudios Andinos XIII.4 (1996). 15-51. la argumentación parecida de Mark T. No.

p.). 87. en S. si esta unidad se basa sobre todo en su cohesión estatal. HELD. TI L L Y (ed. lo cual no significa que los dirigentes políticos no valoren a sus Estados como naciones. que se da donde la mayoría de la población de un Estado moderno forma una unidad social claramente reconocible. HOBSBAWM: Nations and nationalism. FRANCIS. según Stein Rokkan. Wissenschaftliche Grundlagen. en Ch. el concepto moderno de Nación subraya el contenido político. también los trabajos más recientes de E. Sin embargo. identificación. En esta definición se le quitó importancia al aspecto cultural que solamente sirve para fomentar la loyalidad frente al Estado. incorporación de amplios estratos de la población al sistema político. 56 E. 57 Stein ROKKAN. 3. implica también que un Estado puede llegar a convertirse en Nación. “Dimensions of State Formation and Nation-Building. y con una creciente lealtad. indudablemente. Cf. tal vez en virtud de una política coherente de integración o participación política y social. Este proceso.NACIONALISMO Y NACIÓN 29 “Parece conveniente reservar el término nación para una forma histórica específica de la organización social. por ejemplo. aumento de la participación activa. cap.”56. Naciones y nacionalismo. T h e Formation. transcurre. la definición muy parecida de David HELD. y cuando el Estado es percibido como reflejo de la voluntad general. GELLNER. sino también a las reflexiones y las propuestas de sistematización referidas a la formación de los estados y de la nación (state formation. Esta definición es muy parecida no sólo al concepto sociológicocomunicativo de Deutsch o al modelo de crisis del desarrollo político. Esta definición implica que no todos los estados eran o son al mismo tiempo naciones.and nation-building) como las ha formulado. 117.57 Estas concepciones coinciden en sostener que las sociedades organizadas en Estados sólo pueden ser consideradas naciones cuando en el curso de su desarrollo han alcanzado determinadas características: un sistema de valores estandardizado. Cf. Formation of Modernity.). una creciente movilidad y un incremento en la participación política de la población con clara tendencia a la igualación económica. Stein Rokkan. D. por cuatro fases: fundación del Estado y fijación territorial por una élite. p. cf. HALL and B. y de E. GIEBEN (eds. que se aproxima al tipo ideal de sociedad entera. originada en esa política. 562-600. state. pp. “The development of the modern state”. A Possible Paradigm for Research on Variations within Europe”. sentimiento nacional del conjunto de sus habitantes. Democracy and the Global Order . London 1992. .

Colombia–Ecuador–Perú. 2 Vols. 570-572. The Formation. esta definición de nación moderna que parte de un proceso sociopolítico de formación de la nación paulatino y a largo plazo. Son ellas. de un proceso continuo y inacabado..).58 En este proceso las élites dirigentes son consideradas como actores decisivos. sobre nacionalismo y construcción de identidades en América Latina refleja las nuevas reflexiones en lo que concierne tanto los enfoques como las preguntas abiertas. Es lógico que la mayoría de los estudios correspondientes se ocupa de la temática en el contexto de la Independencia. ¿Qué significa la Independencia? ¿Qué eran los nuevos paises? ¿Cuales son los actores sociales y políticos en esa época? ¿En que criterios se basaban los 58 Rokkan entiende estas fases menos cronológicamente que desde el punto de vista del contenido en cuanto a tareas o retos del grupo dirigente. “Western StateMaking and Theories of Political Transformation”. TILLY. o el grupo de investigadores que discutieron el problema de la formación de Estados-Naciones en las sociedades pluriétnicas andinas o F. (ed.59 Resulta evidente que los criterios que definen la existencia de una nación. Podemos constatar que la nueva historiografía sobre el proceso de formación del Estado y de la Nación. 59 Véase al respecto. es decir la disolución del los imperios ibéricos y el surgimiento de muchos Estados. los comentarios de Ch. según esta concepción. por lo menos en la América española. además de Rokkan.30 Hans-Joachim KÖNIG redistribución de los bienes nacionales. Guerra en el libro mencionado De los Imperios a las Naciones: Iberoamérica60 Es tambien adecuada porque no presupone la existencia de aspectos culturales para la formación de la nación. 60 Edmundo O’GORMAN. Estados y Naciones en los Andes. en la medida en que sea posible constatar cómo y hasta qué punto el nacionalismo ha influido en la formación de la nación.). pp. México 1967. es apropiada para analizar los procesos de formación o construcción nacionales. 601638. Paris 1986.-X. pp. JeanPaul DELER e Yves SAINT-GEOURS (comp. bloqueando así la transformación nacional. en Id. Estos todavía no son acabados como ya en 1967 lo había formulado el historiador mexicano Edmundo O’Gorman respecto del caso de México en el siglo XIX. Hacia una historia comparativa: Bolivia. constituyen también parámetros adecuados para evaluar el nacionalismo y sus funciones. Por consiguiente. . pero también las que pueden impedir que la participación política y económica crezca. las que pueden iniciar la movilización. La supervivencia política novohispana. ibid.

Se llegó así a la conclusión que las naciones modernas. como unidades políticas con fronteras culturales.63 De hecho. ver ANNINO et al. F. pp. de la formación de Estados. para México. la previa toma de conciencia “nacional”. México 1993. ponían su atención en la historia. Auf dem Wege (En el camino). los lideres de los movimientos independentistas.e. KÖNIG .75 (1966). La formación del Estado Argentino. en Nueva Granada.). GUERRA y M. . BUISSON et al. en su argumentación en pro de la Independencia de España. F. en Boletín de la Academia Chilena de Historia. Estados si. Naciones no La nueva historiografía latinoamericanista está de acuerdo en la valoracíon que el Estado precedió a la Nación. El problema de la formación del estado y de la nacion. 62 Para el caso de Argentina. “La formación de las nacionalidades hispanoamericanas como causa de la independencia”. 110-144. GUERRA. Imaginar la Nación. Buenos Aires 1995. De los Imperios a las Naciones. QUIJADA (eds.). la existencia de los indios. como p. atención que muchas veces acrecentó hasta el 61 Cf. Modernidad e independencias. los ensayos en I. ver H. es decir no antes de mediados del siglo XIX o más tarde. En una interesante síntesís sobre el nacionalismo criollo—nacionalismo comprendido como conciencia o sentimiento nacional—el chileno Gonzalo Vial Correa valoró la presencia étnica y la atención prestada a ella por las élites de los movimientos independentistas como una característica determinante del nacionalismo criollo. para el caso de Colombia.61 Se sugiere que fueron los nuevos Estados independientes que construyeron las naciones. Ensayos sobre las revoluciones hispánicas.-J. (En el camino).62 Con esto se rectificaron opiniones anteriores que señalaban como causa de las revoluciones de Independencia.-J. Año XXXIII. KÖNIG. hasta en paises. ver el trabajo de OSZLACK .). no existieron antes de la consolidación de los Estados.-X. H. (eds. Auf dem Wege. Madrid 1992. No. (eds. una conciencia. donde no había un pasado glorioso de los indios.NACIONALISMO Y NACIÓN 31 nuevos Estados? ¿Cual era el orígen de los nacionalismos? ¿Cómo se construyen el Estado y la Nación? ¿En qué modelos se inspiraron aquellos que intentaron esta construcción? Estas son algunas de las preguntas centrales en relación al proceso histórico de Iberoamérica. 63 Vial Gonzalo CORREA. que se basaba en aspectos culturales y étnicos de la población autóctona.-X.

65 No podían hacerlo. en F. De los Imperios a las Naciones. pp. “La desintegración de la Monarquía hispánica: revolución e independencias. en Historia Mexicana XLVI. en cuanto a la situación en la Nueva Granada la opinión parecida de Anthony MCFARLANE . pues en aquel entonces no existían “nacionalidades” diferentes. De hecho. El indigenismo criollo no se ideaba como un proyecto político sino que era un instrumento político. en A. Imaginar la Nación. el caso de Chile Simón COLLIER. KÖNIG. L. en KÖNIG. pp.-J.). no abandona enteramente el viejo concepto de nación culturalmente determinada al hacer conjeturas sobre ideas correspondientes que según el existían.. Auf dem Wege (En el camino). Nacionalismo incipiente en los historiadores coloniales. historia. 4 (1996). La mención de la historia india no significaba la adopción de contenidos indios en la proyectada formación de estados. Ideas and Politics of Chilean Independence 1808-1833. Cambridge 1967. CASTRO LEIVA y F. QUIJADA (eds .¿Proyectos vital y político realizables. Gloria GRAJALES. WIESEBRON (eds.32 Hans-Joachim KÖNIG enaltecimiento del indio. pp. a pesar de partir del concepto de nación moderna.). ANNINO. 66 F. D. religión. Cf. 745-767. México 1961. 1780-1810”. . “Identidades e independencia: La excepción americana”. 212.66 Guerra.-X GUERRA M. por lo menos en los años de 1808 hasta 1810/12. la forma en que los criollos se incluyeron en la represión sufrida por los indios durante trescientos años y construyeron una historia comun entre conquistados y descendientes de los conquistadores. 201-217. cultura. “The Politics of Rebellion in New Granada. el caso de México. esp. Id. IX. GUERRA. como señala François-Xavier Guerra con razón. Modernidad e independencias. cap. o instrumento político?”. 65 Véanse mis reflexiones acerca de esta instrumentalización Hans-Joachim KÖNIG.).. GU E R R A (eds. Nationbuilding. Id. deja ver claramente que los criollos utilizaban la existencia de los indios únicamente para fines de propaganda y para legitimizar sus propias pretensiones de dominio—como americanos—frente a España y para poder declarar la eliminación de la falta de libertad como objetivo del movimiento. Estudio historiográfico.-X. 195-227. cuando más dos: la española y la americana. el caso de Colombia: H. BRADING. sino una sola—la española—en gran parte común a todos los actores americanos y españoles. pp.-X.. 93-134. la conquista y sus consecuencias para los indios. Los criollos no construyeron Estados nacionales basados en criterios étnicos o culturales como lengua. Sin embargo.64 Durante años llamaban a reflexionar sobre la historia precolonial.”. durante la época de la crisis provocada por la invasión 64 Cf.Orígenes del nacionalismo. “El indigenismo criollo.

mucho más decisivo fue 67 Véase en cuanto a la terminología Charles MINGUET. Al denominarse americanos los criollos proponían sin duda una determinada clasificación.” en Recherches sur le monde Hispanique au dix-neuvième siècle. Sin embargo. el término hacía referencia a España. así que se plantea la pregunta de si en ella existieron y fueron denominados criterios con los cuales se debería constituir una nación americana. Por otra parte resulta insuficiente ver el aspecto clasificatorio del término americanos sólo en el contexto geográfico. llamándose a sí mismos españoles americanos. es decir que formularan una identidad étnica. para cimentar en situaciones determinadas la exigencia de un trato igual por parte del gobierno colonial. El Problema de la Formación. KÖNIG. Por el contrario. No se puede decir sin embargo. Cf. pero no como fundamento cultural o étnico para la constitución de una entidad política. es lógico que cuando se hablaba de “La Nación”. Auf dem Wege (En el Camino). 57-71. No obstante. en I. (eds. Pero como en el lenguaje de aquella época estado y nación se usaban frecuentemente como sinónimos. pueblo estado y patria en las generaciones de la Independencia. Aun cuando se supone que el énfasis en el origen español pertenece a la retórica política. pp.67 Otros comentarios acentuaban la Americanidad para diferenciarse de Europa. Cf. . Guerra tampoco estima la americanidad como un concepto sólido para la constitución de una nación propia. pp. “Nación. Demetrio RAMOS PÉREZ. “El concepto de nación. el análisis de esta idea y de su aplicación no solamente en la época de la independencia sino en años anteriores evidencia que se usaba el concepto de la americanidad como delimitación frente a España. Supernación y Nación Local en Hispanoamérica en la Epoca Bolivariana”. En el fondo. de la cual resultaba una delimitación frente a los españoles. 173-195. la experiencia de la heterogeneidad de la población en la América española le impidió a los criollos establecer un criterio étnico para la unidad estatal o nacional. Lille 1973. que los criollos hayan ensamblado en ella rasgos particulares de la raza o cualidades culturales específicas.).NACIONALISMO Y NACIÓN 33 napoleónica podemos averiguar tambien en América ideas o comentarios que con el término Nacion subrayaban la unidad de la Monarquía española. aunque los mismos criollos se referían una y otra vez a la larga distancia entre los españoles y América y. con ello. GUERRA. ellos se referían siempre a su origen español. Modernidad e independencias. a las dificiles comunicaciónes y al insuficiente aprovisionamiento. B UISSON et al.

en la cual hubiera podido surtir efectos la conciencia continental expresada hacia afuera ya referida. América Latina Integrada”. de la “reidentificación” de Latinoamérica. 4 Vols. De numerosos textos de las postrimerías de la época colonial puede inferirse que los criollos al designarse a sí mismos americanos aludían más allá de la simple pertenencia geográfica a la situación de la dependencia y subordinación coloniales. Cf. México 1941. “La Tarea Inconclusa. II. Experiencias y Desafíos. En el camino.68 En la época de la independencia esta expresión se enriquecía cada vez más políticamente y no sólo expresaba una diferencia ante España. por ejemplo.34 Hans-Joachim KÖNIG que la posición geográfica implicaba un status político determinado.). Buenos Aires 1974. La solidaridad continental. Santiago de Chile 1967.: América Latina. y esto tocaba a la Nueva Granada al igual que a México. igualmente presente en las diversas regiones. del “reencuentro”. Pero esto no quería decir que América fue tomada por una unidad político-estatal o cultural como lo supone la historiografía latinoamericana de integración. . Ya Alejandro de Humboldt había percibido la gran importancia de este sentimiento. 68 Alexander VON H UMBOLDT Ensayo Político sobre el Reino de la Nueva España. la formación de una “comunidad de intereses” en un “frente externo” éstas fueron las ideas que tenían los criollos en esa fase del proceso de emancipación. La frecuente frase “somos americanos” era la expresión adecuada de su creciente conciencia del propio valor y manifestaba su adhesión a América. frente a España. a Venezuela o al territorio de Río de La Plata. KÖNIG. Id. Esta negativa se expresó cada vez más decisiva. 118. cuanto más confiaban los americanos en las posibilidades de su continente y cuanto más conscientes eran de sus propios intereses.. el criterio de ser americano ganó una dimensión y un significado continentales. (ed.69 No existía en aquel entonces una determinada unidad política-administrativa de la América española. Felipe HERRERA Nacionalismo Latinoamericano. Al mismo tiempo rechazaban indirecta o directamente dicho status. En esta delimitación hacia afuera. en Id. Este autor acuñó la fórmula de la reintegración. puesto que América fue la parte del imperio español que era dependiente de España como colonia. sino que contenía un aspecto orientador hacia la acción concreta: superar la dependencia colonial.. p. 69 Véase. T. en desconocimiento de la realidad histórica de aquella época.

Problemas de la formación. cap. Ricardo KREBS. . Id. Las promesas ambiguas. Bolivie. pp. Recherches sur l’apparition de la conscience créole dans la Vice-Royauté du Pérou. Id. The First America. Xavier TAVERA ALFARA.72 Otros autores percibieron un patriotismo criollo en la época preindependentista. Bernard LAVALLÉ.71 Precisamente las identidades culturales de los reinos que a veces se remontaban a los primeros tiempos de la época colonial y se basaban en el caso de Chile en la resistencia heróica de los araucanos contra los españoles. que fue más bien una corriente literaria que un movimiento político. L’invention politique.o etnicamente determinadas como fundamentos de los nuevos estados. Ensayos sobre el criollismo colonial en los Andes. Ahora. pp.NACIONALISMO Y NACIÓN 35 Los orígenes del nacionalismo: el contexto de modernización e independencia. 107-125. Paris 1992. y el historiador chileno Ricardo Krebs le niega al patriotismo criollo en las postrimerías de la época 70 71 GUERRA. Auf dem Wege (En el camino). Ideas y Politics. Pérou au XIXe siècle. 2 Vols. Equateur. Id. (eds. 1492-1867. Lima 1993.). 1531-1813. 72 En cuanto a la formación de identidades vease COLLIER . Cambrdige 1991. México 1963. en el caso del Perú en el reino de las Incas crearon a largo plazo un espacio propio. BUISSON et al. Marie Danielle D EMELAS . identidades culturales de los reinos e identidades locales. ¿en que se basaban los “movimientos nacionales” y porqué surgían varios estados soberanos del imperio español? ¿Qué causaba las mutaciones del concepto de nación antigua al concepto de nación moderna dentro de la epoca revolucionaria mencionadas por Guerra?70 Con razón Guerra percibe en aquel entonces en America varias identidades que primeramente coexistían y más tarde obraban una contra otra: la identidad de la “nación española”. COLLIER. ”Orígenes de la conciencia nacional chilena”. en I.. Brading lo califican como un vago sentimiento americano que en general no correspondía a ningún territorio político específico.ej. Orígenes del nacionalismo mexicano.. México 1977.. E l nacionalismo en la prensa mexicana del siglo XVIII. L’antagonisme hispanocréole dans les ordres religieux (XVIe-XVIIe siècles). IX. Creole Patriots and the Liberal State. la identidad americana. en el caso de México en la Virgen de Guadalupe. Ideas and Politics.73 Algunos autores como p. The Spanish Monarchy. Jacques L AFAYE . 114ss. Orígenes del nacionalismo mexicano.. Modernidad. “Identidades e Independencia”. Lille 1982. GUERRA. BRADING. Quetzalcóatl and Guadalupe: La formación de la conciencia nacional en México. K ÖNIG . 73 BR A D I N G . si no existían nacionalidades cultural. “Identidades e Independencia”.

“Nationale Staatenbildung und Wandlungen des nationalen Bewusstseins in Lateinamerika”. p. sino con términos a veces imprecisos. ¿Porqué esa reserva terminológica?. Esto fue válido en todo caso donde el patriotismo abarcaba no sólo el aprecio del propio país. p. esp. sino tambien la exhortación a tomar parte en el desarrollo de la patria. la percepción de las propias posibilidades económicas y de los recursos naturales de provincias o reinos ocurrida en el curso de las expediciónes botánicas. IV. y sobre todo patria76.36 Hans-Joachim KÖNIG colonial cualquier importancia nacional y político. a pesar de valorarlo como “fuerza que obliga y orienta al hombre”.75 Llama la atención que sólo pocos autores hablan de nacionalismo respecto a la época de la independencia. Wien 1974. 76 L. este país.). sino comenzaron a hablar de límites “nacionales” más amplias y que su patriotismo representó una fuerza pólítica trascendente en cuanto a la relación tanto entre los territorios americanos y España como entre ellos mismos. ej. 75 Emplea ese término deliberadamente Jochen MEIßNER. Las reformas borbónicas. 161-182. Der Stadtrat von Mexiko zwischen kolonialer Ordnung und unabhängigem Staat. o 74 BR A D I N G . KÖNIG. “Las rebelliones y revoluciones iberoamericanas”. aun cuando de algunos estudios como p. la comunicación más y más creciente por medio de los nuevos periódicos fomentaron la adhesión cada vez más fuerte con la propia región. Eine Elite im Umbruch. en beneficio de los propios intereses de las élites. Auf dem Wege (En el camino). 59. de König y Meißner resulta muy claramente que partes de las élites provenientes de diversas regiones de sus paises ya no pensaron en dimensiones locales o regiones pequeñas. es decir el amor a la patria. esta tierra. pp. como por ejemplo este reino. este suelo. parecidamente Brian H AMNETT . Stuttgart 1993. no impide a caracterizar las ideas y el comportamiento de los criollos como nacionalismo. MONGUIO. una política centralista expresada en la práctica del nombramiento de funcionarios españoles en vez de americanos y la explotación más intensiva de las riquezas americanas en beneficio de España. Staatsgründungen und Nationalitätsprinzip. esta sociabilidad. Ricardo KREBS .176. pp. 451-470. en Revista Iberoamericana 104-105 (1978). en Theodor SCHIEDER (ed. cap. Orígenes del nacionalismo méxicano. . Pero el hecho de que los criollos no denominaron el objeto de su patriotismo con el término nación.74 Otros analizaron un cierto protonacionalismo. München. cf. “Palabras e ideas: ‘Patria’ y ‘Nación’ en el Virreinato del Perú”.

Josef OPATRN_ . El nacionalismo criollo y los movimientos nacionales eran respuesta al desafío de la modernización. Antecedentes históricos de la formación de la nación cubana. mientras que en Cuba se reforzaba el nexus colonial porque un grupo importante de la elite cubana prefirió seguir con su estatus colonial. . cuando se consideran las circunstancias. eran reacciónes frente al atraso económico con el deseo de participar en los cambios sociales y económicos.77 El tipo propio latinoamericano del proceso de formación del Estado y Nación Se fundaron estados en América en una época en la cual el proceso de formación del Estado nacional estaba en plena marcha en Europa Occidental y comenzó en Europa Central y Oriental. London 1991. pp. En su libro Imagined Communities Benedict Anderson hizo hincapié en que los movimientos nacionales en América Latina eran paralelos y aún anteriores a los de Europa. naciones. 77 Cf.78 Llamar la atención sobre este hecho no es gratuito en absoluto pues muchos comentaristas europeos siguen persistiendo en la opinión de que el nacionalismo fue una invención europea. 78 Benedict Anderson. Sobre todo.NACIONALISMO Y NACIÓN 37 nacionalismo genuino. Este estatus colonial o el nexo colonial que en tiempos pasados significaba no sólo el contenido de dominación sino también un complejo de relaciones conformantes internas y externas que surgían tanto de los intereses coloniales de la sociedad metropolitana como de los propios intereses de las sociedades americanas se rompió porque se diferenciaban los intereses de la Metrópoli y de los criollos. la lectura de los trabajos respectivos sobre América Latina da la impresión de que las formaciones de estados nacionales en Europa precidieran cronológicamente y servieran de modelo. Praga 1986. Imagined Communities. Por otra parte era el tiempo del comienzo de la industrialización y la modernización y los criollos se veían impedidos de participar en estos procesos debido a su estatus colonial. Reflections on the Origin and Spread of Nationalism. De allí resultaron reclamaciones políticas que iniciaron un proceso que en Tierra Firme conducía a la formación de estados propios. de la modernidad en la cual tambien participaron las colonias. 47-60. Pues se trata de la época de las reformas en el imperio español. Además. revised ed. Así.

y la formación de los estados nacionales en Europa del Este a partir de la disolución de grandes imperios multinacionales en virtud de movimientos nacionales contra el estado existente (Checoslovaquia). Theodor SCHIEDER. constituía una forma especial del Estado nacional con su correspondiente nacionalismo. que transformó un estado ya existente y constituyó la nación en términos de una comunidad de ciudadanos (Francia). 119-137. 573s. la 79 80 Ricardo KREBS. Nationalismus. como unificación nacional de naciones culturales políticamente divididas Alemania e Italia). sobre todo frente a Francia e Inglaterra.38 Hans-Joachim KÖNIG el historiador chileno Ricardo Krebs ha señalado que la formación de los estados nacionales en América Latina. “Dimensions of State Formation”. “Typologie und Erscheinungsformen des Nationalstaats”. de modo que sería imposible explicar el desarrollo latinoamericano con base en analogías o mediante el método comparativo. Cf.82 Considerándolo bien. pp. en cuanto a los territorios del imperio colonial español. WINKLER (ed). paralelo en el tiempo y hasta anterior a los procesos europeos y conectado estrechamente con éstos y a veces expuesto a la influencia de los mismos como “modelos”. la formación del Estado nacional en Europa Central. tanto en los Estados . La situación del estatus colonial o mejor dicho el deseo de emanciparse de los imperios coloniales decadentes no requería que la cuestión nacional se fundamentara en una unidad étnica dada (nacionalidad). los trabajos sobre la primera fase del proceso de formación del Estado y de la Nación en América Latina permiten hablar de un tipo propio. 164s. ha llamado la atención sobre la posición inicial desfavorable para los estados latinoamericanos frente a los estados europeos. precisamente el status colonial y la aspiración a la libertad política e económica. “Nationale Staatenbildung”. como creación de un nuevo Estado. 81 Stein ROKKAN. sino en la idea de la libertad política y la autonomía. debido a las condiciones específicas de su orígen.p. 82 En varios de sus estudios Theodor Schieder ha subrayado la importancia que tenía la idea de libertad para la formación de las naciones en América. pp.A. se pueden distinguir tres etapas o bien tres tipos de formación de los estados nacionales.79 Para Europa. en H.80 Sin embargo. no correspondía con ninguna de las modalidades conocidas en Europa.81 Yo quisiera subrayar que en América Latina durante la fase de la formación de estados sí existía un tipo propio que. deducidos de las diversas situaciones históricas: la formación de los estados nacionales en Europa Occidental como una revolución en el interior del Estado.

Köln 1969. en mi estudio sobre Nueva Granada hablé del concepto de la nación de ciudadanos (Staatsbürgernation). Jahrhunderts”. véase por ejemplo Theodor SCHIEDER. Staatsgründungen und Nationalitätsprinzip. Podemos constatar que en la literatura historiográfica hay consenso de que los criollos erigieron el postulado de libertad e igualdad como característica distintiva de los nuevos Estados frente al antiguo status colonial. “Nationalstaatenprinzip und Staatenordnung seit dem Beginn des 19. proclamada en el curso del movimiento nacional. El libro editado por Guerra y Quijada bajo el título significativo Imaginar la Nación contiene algunos artículos que describen precisamente esta construcción de naciones. pp. Estos últimos tratan los procesos de construcción de la nación en los siglos XIX y XX y los criterios de nación que aplicaban las élites cada vez de nuevo según las circunstancias actuales. Cf. del país de nacimiento entendido como unidad. es decir con aquellos que habían sufrido el poder colonial español en la primera etapa de conquista. Para Mónica Quijada y Guerra es evidente que el proceso de la formación del estado en América Latina comenzó con el concepto de la nación cívica. los nuevos Estados Unidos como en América Latina. 9-37. . Debido a las circunstancias los movimientos nacionales tenian que construir sus estados sobre criterios indicando la superación del estatus colonial y por medio de un imaginario adecuado crear en la población un sentido de identificación con y loyalidad frente a las nuevas entidades pensadas o imaginadas. esto es los restos de la población autóctona.NACIONALISMO Y NACIÓN 39 discussión sobre si los criollos se basaban en un concepto de nación cultural/étnica o de nación cívico/territorial es gratuita. en Theodor SCHIEDER (ed. Zum Problem des Staatenpluralismus in der modernen Welt. sirvió sólo para cimentar la justificación del movimiento y sus objetivos: lograr la libertad y la autonomía. La solidaridad con los indios. la idea de libertad política influyó en la decisión de los grupos dirigentes. De manera análoga. sin que por esto se intentara una adopción de las tradiciones indígenas. bajo represión y esclavitud. En dicha integración también habrían de incluirse las minorías étnicas. como por ejemplo la propiedad común. De este modo. Ulrich SCHEUNER. de que los derechos del ciudadano debían constituir el principal criterio de la afiliación a la nación que habría de plasmarse dentro de las fronteras de la patria . pues de esta manera podían señalar un camino viable hacia la unidad y la integración de la nación.).

también podían demostrar que la pertenencia étnica y regional no implicara una desigualdad. en Jahrbuch für Geschichte von Staat. Cf. Además. BUISSON et al. Id. 227-258. sino que precisamente la igualdad política representara el rasgo característico de los nuevos Estados. 389-407. pp. en A. Así como la instrumentalización de lo indio era apropiada para legitimar el 83 Las relaciones entre símbolos histórico-politícos y formación de nación analizó ya Josefina VÀZQUEZ DE K NAUTH. (eds... escritos y sermones. “Metáforas y símbolos de legitimidad e identidad nacional en la Nueva Granada (1810-1830)”. Georges LOMNÉ. por lo tanto. el indio como símbolo de la esclavitud o bien de la libertad y el título de ciudadano.( eds. derivados tanto del status colonial. El nacionalismo orientado hacia naciónes de este tipo se servía.83 Eran de transcendencia especial la metáfora de la familia. de diferentes metáforas y símbolos en ilustraciones. y al mismo tiempo. “Símbolos nacionales y retórica política en la Independencia: el caso de la Nueva Granada”. pp. pp. y a la crueldad de la conquista servían para justificar el movimiento de liberación. pp.40 Hans-Joachim KÖNIG no sólo se delimitaban positivamente frente al antiguo poder colonial. Gonzalo HERNÁNDEZ DE A LBA. Bordeaux 1994. KÖNIG. es decir los dueños legítimos de América. América Latina Dallo Stato Coloniale allo Stato Nazionale. La métáfora de la familia que caracterizaba la relación entre la madre patria y las Colonias como una relación entre padre e hijo por una lado era especialmente apto para calificar a España de madrastra por sus cuidados insuficientes para con las colonias.II. . con el aspecto de la mayoría de edad. Wirtschaft und Gesellschaft Lateinamerikas 30 (1993). Bogotá 1989. México 1970. “Revolutión Française et rites bolivariens: examen d’une transposición de la symbolique républicaine”. “Les villes de Nouvelle-Grenade: théatres et objets des jeux conflictuels de la mémoire politique (1810-1830”. Nacionalismo y educación en México. Con dicha argumentación se podía justificar la separación como emancipación. Problemas de la formación del estado. 159-176. como del esfuerzo por superarlo que permitian atraer y movilizar amplias sectores de la población. XVIe—XXe siècles.). en I. Auf dem Wege (En el camino). RÍPODAS ARDANAZ. poner de relieve la fortalzea y la posibilidad de desarrollo de los nuevos estados soberanos. la referencia a los indios. L’Amérique latine. por otro lado. ANNINO et al.). Id. los criollos podían rechazar la presunta inferioridad y la pretensión de que las Colonias necesitaran protección. es decir como una paso natural. Vol. 773-788. Hans-Joachim KÖNIG. en Cahiers des Amériques Latines 10 (1990). como lo han analizado varios autores. Ecos de Francia en la Nueva Granada. “Pasado incaico y pensamiento político rioplatense”. en Mémoires en devenir. D. Los árboles de la libertad.

sino como miembros iguales del cuerpo del Estado donde gozaban de derechos y posibilidades de desarrollo hasta entonces vedados. y habían 84 Sobre el árbol de la libertad como símbolo de la revolución en Francia véase Jacques GODECHOT. esp.85 En la étapa de la fundación de los Estados. . usado como símbolo de la libertad. Con esto se logró que los movimientos nacionales no quedaran reducidos a un pequeño círculo de patriotas. pp. Surtió grandes efectos el hecho de que los habitantes. como en Francia. era un nacionalismo en contra de un enemigo externo. esto es la característica principal en la que se apoyaba la nueva unidad nacional. pretendida durante tanto tiempo. A él podían asociarse valores y cualidades como la igualdad. se vieran tratados como ciudadanos por las élites políticas y fueran considerados ya no como súbditos bajo tutela. listos para defender la independencia de los nuevos Estados como patriotas. Les institutions de la France sous la Révolution et l’Empire. que se seguía usando en las fases posteriores del proceso de formación del Estado y de Nación. la libertad y el progreso económico. El título de ciudadano desempeñó un papel preponderante en los esfuerzos de los grupos dirigentes por activar amplias esferas de la población y atraerlas a los nuevos Estados. p. En este sentido representaba una fuerza positiva y progresiva. la participación política. es decir. Por lo tanto. se podía acusar al sistema colonial de no haber llevado a la práctica el postulado de igualdad. pero prometidas por el nuevo sistema. ausentes en el sistema español. 191. Benedict ANDERSON. en contra del antiguo poder colonial. Con el título de ciudadano se podía documentar que la transformación política. 85 Cf. realmente se había llevado a cabo. Imagined Communities. era considerado tan efectivo para identificar a la población con los nuevos Estados nacionales. se puede constatar que las élites practicaron un nacionalismo anticolonial que en primera lugar aspiraba a la transformación política del status colonial y a la liberación. 268 y 533.84 para aclarar la concepción y los objetivos de los nuevos estados y con ello fomentar la identificación de la población con ellos. ya que los movimientos nacionales habían superado la dependencia colonial con sus reclamaciones de la emancipación y la participación.NACIONALISMO Y NACIÓN 41 derecho a libertad así la plantación de Arboles de Libertad servía. Paris 1968. El título de ciudadano. igualmente.

219-232. pp. Brading critica la tesis de Anderson sobre las comunidades imaginadas. El Fracaso de la Nación. “Ideology and Power in Nineteenth Century Mexico”. clase y raza en el Caribe colombiano (1717-1810). “ Las rebeliones y revoluciones iberoamericanas”. es decir por movimientos nacionales que tenían ciertas ideas de un territorio propio y así se convertían en factores decisivos para la constitución de unos estados nacionales propios. Argentina. De hecho. este juicio requiere que las revoluciones de independencia sean tenidos por movimientos nacionales que surgían en el transcurso de un proceso más largo y llegaban a ser virulentos en un momento de crisis. 1800-1846. “Nationalism and State-Building”. Sin embargo. imaginadas como “delimitadas y soberanas” e interpretadas como “unión de iguales”.86 Además. 51-85. 58ss. “La cuestión regional en el proceso de gestación del Estado Nacional Argentino. José Carlos CHIARAMONTE . pp. pp. Provincias . es decir el arreglo de las controversias entre antiguos entidades 86 BRADING. . México 1993. 220 s. Ciudades. por último. en Jahrbuch für Geschichte Lateinamerikas 36 (1999).. Ulrich MÜCKE. Brasil. p. sobre todo en la región del Rio de la Plata. Id. Id.. Nationbuilding in Nineteenth Century Latin America. La unidad nacional en América Latina. esp.87 No se puede rechazar estos argumentos por completo.. pp. en Marco P ALACIOS (comp. Federalismos latinoamericanos: México. “El federalismo argentino durante la primera mitad del siglo XIX”. donde en la época colonial no había civilizaciones altas indígenas como nucleo de identidad sino ciudades con derechos soberanos que fomentaban la territorializacón de la soberanía.42 Hans-Joachim KÖNIG puesto en marcha un desarrollo económico de los propios Estados. 219-232. y que. este paso hacia la emancipación política sólo era el comienzo de un largo proceso de construcción de la nación. en Marcello CARMAGNANI (ed. que precisamente en América Latina no habría existido. 222. pp. en KÖNIG/WIESEBRON (eds.). H AMNETT .). Acerca de esta valoración no hay conformidad o unanimidad hasta ahora. 21. 81-132. con la Independencia no nacieron comunidades de iguales y sobre todo en la región del Río de la Plata el proceso de la formación del Estado. Algunos autores como Brading. “La desunión imaginada. Indios y nación en el Perú decimonónico”. Estados: Orígenes de la Nación Argentina. no habría existido una identidad nacional. esp. no habrían nacido entidades estatales con fronteras estables o gobiernos fuertes.). Chiaramonte estudia en sus trabajos la situación especial de la región del Rio de La Plata. Hamnett y Chiaramonte aducen como contra-argumentos aquellos que dicen que por un lado no existiría un nacionalismo correspondiente y que por el otro. A la verdad. Buenos Aires 1997. 87 Parecidamente argumentan Alfonso MÚNERA. Región. Id. Bogotá 1998. Algunos problemas de interpretación”.

las instituciones jurídicas y la imaginación “nacional” que constituyen lo específico del fenómeno Nación. es decir del consenso entre los diferentes partes de la población. Al lado de un ajustado arreglo institucional. los nuevos estados carecían de una comprensión mutua a nivel de sus sociedades. No quedó aclarado cómo iban a estructurarse las sociedades. teniendo en cuenta que el ejercicio de los derechos cívicos tal como el derecho de sufragio activo o pasivo requería determinados condiciones sociales y económicos. Ciudadanía política y formación de las naciones. sino alude tambien al desarrollo futuro y no determina definitivamente el carácter simbólico o el criterio constitutivo de la nación. no significaba que realmente se hubieran formado naciónes de ciudadanos. basadas sobre el principio de igualdad de los ciudadanos ante la ley. Indios. . México 1999 y el artículo de la misma autora en este cuaderno. negros y mestizos seguían excluidos de una participación política o socioeconómica. cómo se iba a superar la desigualdad social existente y cómo se iba a respetar la heterogeneidad étnica.88 El poder político estaba en manos de las élites criollas. hábitos y 88 Ver para un enfoque diferenciado Hilda SABATO (coord. El hecho de que los criollos del antiguo imperio hispánico formaban sus estados como repúblicas.NACIONALISMO Y NACIÓN 43 administrativas coloniales tardaba hasta la mitad del siglo XIX. había que crear una serie de usos. estas criticas no abarcan toda la problemática porque pasan por alto tanto el carácter procesual de la formación del Estado y de la Nación como las relaciones entre la sociedad. En otras palabras: hay que construir la nación repetidas veces. había formulado lo que no quería ser—no dependiente de un poder colonial—pero muy vagamente lo que quería ser en el futuro. es decir los criollos. el poder. Además. Perspectivas históricas de América Latina. Un proyecto nacional con su nacionalismo correspondiente no es algo acabado o perfecto. Tambien es cierto que las exposiciones de Anderson sobre América Latina a veces no son muy exactos. Un grupo económicamente privilegiado. Sin embargo. Además.). estos nuevos estados entraron a formar parte del conjunto internacional de estados con grave déficit. no se habían formulado características o criterios que tuvieran en cuenta la situación social y la estructura étnica heterogénea. Pues a lo largo del proceso de modernización surge la necesidad de legitimar. fundamentado en primer lugar en razones políticas. dado que en el proyecto de nación. cada vez de nuevo.

“La Historia Patria”.-X. “El papel de la historia en la formación de la conciencia de una identidad particular en la comunidad criollo en Cuba” en IberoAmericana Pragensia en ‘Identidad Nacional y Cultural en las Antillas hispanoparlantes’.90 Es casi lógico que la mayoría de los estudios se dedica a las ideas de las élites políticas que lograron realizar su proyecto nacional y construyeron las imágenes de la nación según sus visiónes 89 Fernando ESCALANTE GONZALBO. porque dentro de las fronteras de los estados persistían intereses locales motivados por la topografía adversa y en el sentido social porque persistía la estructura jerárquica de la sociedad que caracterizaba por una distribución desigual e injusta de la riqueza sobre todo en lo referido a la disponibilidad de las tierras.44 Hans-Joachim KÖNIG valores que componían la ciudadanía. Cf. Después de la formación de estados. Nikita HARWICH V ALLENILLA. Memorial de los afanes y desventuras de la virtud y apología del vicio triunfante en la Republica Mexicana. VÁZQUEZ DE K NAUTH . Michael RIEKENBERG. Sozialer Wandel und Geschichtsbewußtsein am Rio de la Plata (18101916). Q UIJADA . “La génesis de un imaginario colectivo: la enseñanza de la historia de Venezuela en el siglo XIX”. BL A N C A R T E (comp. . Latinoamérica: Enseñanza de la historia. en el sentido político. pp. Germán C OLMENARES . Tratan sobre todo el imaginario nacional o los criterios elegidos para expresar lo característico de la nación respectiva y analizan la función que se le atribuye a la Historia para la formación de una identidad nacional o histórica. en el sentido de ética o moral cívica. Bogotá 1987.). GUERRA y M. en Structures et cultures des societés ibero-américaines. (eds.). La construcción de naciones Hay muchos estudios sobre el proceso de construir naciones o de crear identidades nacionales. Id. en A. Las convenciones contra la cultura. pp.). Praga 1991. por Michael RIEKENBERG (comp. Frankfurt a. Josef O PATRNY. 90 Vease entre otros los artículos en las colecciónes editadas por F. México 1992. Nacionalismo y Educación en México. M. 427-437. Ciudadanos Imaginarios. 51-61. Imaginar la Nación. 1995. empeño que reconstruyó respecto de México Fernando Escalante en su libro muy útil Ciudadanos imaginarios. 203-241. Nationbildung. Supplementum 5. las sociedades latinoamericanas emprendieron el difícil camino de transformarse en naciones y de construir naciones por medio de identidades nacionales.89 Había que desarrollar o fomentar la integración política y social.. De los Imperios. pp. es decir de transformar las construcciones políticas en naciones o las naciones ficticias en naciones reales. ANNINO et al. Cultura e identidad nacional. Paris 1990. J. por R.

mal unidas por lealtades locales o provinciales.).. ANNINO et al. es decir sin la participación del pueblo. Politics. pp. Nationbuilding in Nineteenth Century Latin America. el artículo de Raymond BUVE. Naciones marginadas” en A. Peter F. de que la creación de un estado nacional es un proceso realizado de la élite hacia el pueblo o del centro hacia la periferia.93 Y muchas veces lo es así. 1823-1857” en F. pp. The Making of Postcolonial Mexico and Peru . Imaginar la Nación . se sientan pertenecer a las respectivas comunidades políticas. GUARDINO . Berkeley 1995. 135-177. . Antonio Annino y de Peter F. “Political Patronage and Politics at the Village Level in Central Mexico: Continuity and Change in Patterns from the Colonial Period to the End of the French Intervention (1867)” en Bulletin of Latin American Research. 94 Cf. “The Promise and Dilemma of Subaltern Studies: Perspectives from Latin American History” en American Historical Review 99. 11. De los Imperios a las Naciones.“La nación reformulada”.). “Otras naciones: Sincretismo político en el Mexico decimonónico” en GUERRA y QUIJADA (eds. tambien varios de los artículos en H. cf. pp.94 En cambio. ”¿Nación moderna o república barroca? México. Antonio A NNINO . 1994. José MURILLO DE CARVALHO. hasta ahora hay solo pocos trabajos que quieren diferenciar este proceso. 1992. KÖNIG y M. ANNINO et al. a pesar de que discuten la temática del nacionalismo sólo de paso.NACIONALISMO Y NACIÓN 45 o sus necesidades. vol. “Mecanismos de integración en el Brasil del siglo XIX” en A. como el himno y la bandera.92 Muchos de estos estudios salen del supuesto.. Peasants. and the Formation of Mexico’s National State. 92 Véase M QUIJADA. Cf. pp. Hay que mencionar sobre todo los trabajos de Annick Lempérière. The Emergence of Latin America in the Nineteenth Century. WIESEBRON (eds.). Stanford Press 1996..ej. 1-28. el estudio de Richard GRAHAM. del indianismo romántico en Brasil91 o en México en las primeras décadas del siglo XX.. partiendo del supuesto de que en el proceso de construcción de nación tambien participaron activamente comunidades locales o las masas con el deseo de formar la nación según sus propias identidades e intereses. De los Imperios a las Naciones. 525-544. pp 215-255.95 de Florencia Mallon sobre el “peasant nationalism” en México y Perú. de David Nugent sobre la situación en el norte de Perú96 y de Aline Helg sobre los intentos de negros y mulatos cubanos 91 Cf. New York 1994. 5. Imaginar la nación. sino también de símbolos étnicos.-J. 95 Annick LEMPÉRIÈRE. “Brasil. MALLON. Peasant and Nation. 93 Un ejemplo de este enfoque centrado en la élite liberal modernizadora es el libro de David BUSHNELL and Neill MACAULY . 1800-1857. o lo confirman. QUIJADA (eds. como p. Guardino acerca de México. 96 Florencia E. Second edition. las élites no sólo se sirvieron de los símbolos cívicos clásicos.-X. 401-423. Cf. Ante la necesidad de que las poblaciónes dispersas y heterogéneas. Id. GUERRA y M.

100 A manera de conclusión El Nacionalismo y la Formación del Estado y de la Nación en América Latina siguen siendo temas de investigación relevantes que no han perdido nada de su palpitante interés y actualidad.ej. “La presencia de la política nacional en la vida provinciana. 149-173. Aqui existe una laguna de investigaciones que hay que llenar. 1886-1912. 99 J. “Artesanos y soldados contra el proyecto modernizador liberal en Nueva Granada: El movimiento revolucionario del 17 de abril de 1854”.). para no reducir la formación del Estado y de la Nación sólo a las acciones y reacciones de las élites. el articulo de Hans-Joachim K Ö N I G . 1491-1515. 98 Cf. Cf. además. The Afro-Cuban Struggle for Equality. 97 Aline HELG.46 Hans-Joachim KÖNIG de redefinir la nación cubana en los inicios de este siglo. porque el análisis de la formación de la nación necesita tambien la perspectiva desde abajo. como lo ha demostrado Malcolm Deas en su artículo sobre el caso de Colombia.97 Estos autores demuestran que el proceso de imaginar la nación es múltiple y. No existen pp. 100 Malcolm D EAS . and Nation in the Northern Peruvian Andes. en prensa. . 2000. pp. 1. PALACIOS (comp. Our Rightful Share. tal vez empezando con el análisis de proyectos nacionales alternativos o competitivos. Individual. 151-171.98 Precisamente estos trabajos subrayan la necesidad y la posibilidad de la doble perspectiva. hace falta considerar las actitudes y conductas de toda la población que es el objeto de la retórica propagandista. es decir analizar como las masas populares percibieron la nación. 1885-1935. La unidad nacional en América Latina. Aun cuando es mucho mas dificil encontrar material correspondiente no es imposible.99 En total. o vencidos a lo largo del proceso de formación del estado nacional. que la formación de naciones modernas es tambien el resultado de intensos conflictos en los cuales los grupos subordinados participaron con sus propios discursos. David NUGENT. p. “Specters of Colonialism: Building Postcolonial States and Making Modern Nations in the Americas” en Latin American Research Review 35. Antecedentes históricos de la formación de la nación cubana. como lo hizo Josef Opatrn_ en su trabajo sobre la formación de la nación cubana. Chapel Hill 1995. Mark B ERGER . Stanford 1997. desde arriba y desde abajo. pp. pueblerina y rural de Colombia en el primer siglo de la República” en M. Modernity at the Edge of Empire: State. OPATRNY.

hoy como ayer hay muchas preguntas sin resolver. Procesos macrosociales de las últimas décadas han facilitado la revitalización de los pueblos indígenas y de las culturas locales y regionales. Todos estos reúnen condiciones para imponer nuevas identidades que incrementan la diversidad.NACIONALISMO Y NACIÓN 47 enfoques estáticos. todo al contrario. para el imaginario nacional? ¿Será posible de abandonar el modelo de la nación unitaria y homogénea. con los cambios que se han dado o se están produciendo ahora respecto a la multiculturalidad o la heterogeneidad. Otra vez surge la pregunta ¿como administrar la diversidad? Con la ayuda de las organizaciones internacionales de derechos humanos o de minorías. para adoptar una nación pluricultural y aceptar la diversidad cultural? . hasta ahora vigente. A ésto se suma la nueva situación en el proceso de la globalización. ¿Qué significa ésto para el desarrollo futuro de los estados nacionales en América Latina? ¿Será considerada la heterogeneidad cultural un factor importante para la construcción de la identidad nacional? ¿Qué significa el hecho de que en sociedades modernas existan identidades múltiples. los sectores cultural y etnicamente diferenciados han conquistado un papel como actores en el debate sobre las políticas públicas.

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su irrupción en los años 80 estuvo estrechamente vinculada a procesos políticos de transición a la democracia y de afirmación de sus valores e instituciones. buena parte de historiografía interpretaba al siglo XIX en términos de la transición de las sociedades de Antiguo Régimen a los estados-nación modernos.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX: NUEVAS PERSPECTIVAS PARA EL ESTUDIO DEL PODER POLÍTICO EN AMÉRICA LATINA HILDA SABATO* En las últimas dos décadas el tema de la ciudadanía ha ocupado un lugar central en los debates políticos y académicos. la adopción de los principios del liberalismo y el desarrollo gradual de la democracia. La caída del absolutismo y del mercantilismo habrían dado lugar al ascenso del capitalismo. y han comenzado a explorar de manera renovada la conflictiva historia de las relaciones entre sociedad civil y sistema político. En América Latina. y de los * Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (PEHESA–Instituto Ravignani) y CONICET. Hasta hace no muchos años. Ya en los 90. Los historiadores no han sido ajenos a ese clima de indagación. . las dificultades por las que atravesaron esos procesos llevaron a una reflexión crítica acerca de las relaciones entre democracia y ciudadanía. Con frecuencia la historia se escribió como el relato de los avances realizados en el camino lineal y progresivo que habría llevado de unas formas a otras. en particular en los procesos de formación de los estados-nación latinoamericanos a lo largo del siglo XIX. que aún continúa.

Hilda SABATO 50 obstáculos encontrados en esa senda. La universalización efectiva del sufragio se tomaba como el punto de . En las últimas décadas. la investigación histórica ha alterado de manera sustantiva nuestra visión del pasado de América Latina. Hasta hace pocos años. a sectores cada vez más amplios de la población. En los últimos veinte años. esta tendencia ha sido criticada desde diferentes campos de la disciplina. Al mismo tiempo. el proceso ideal de conformación de la ciudadanía política en las sociedades modernas se concebía en general como el de la gradual ampliación de los derechos políticos. y sus transformaciones políticas y económicas fueron en general contrastados con ese curso ideal. ahora se estudian por derecho propio. esta cuestión no solamente era una preocupación secundaria sino que ella se resolvía de manera algo lineal. Este cambio de perspectiva ha sido especialmente productivo en el campo de la historia política. nuevas preguntas surgen para poner en duda las imágenes heredadas sobre ese largo siglo inaugurado por las revoluciones americana y francesa y clausurado por la Primera Guerra Mundial. aspectos que ya no se descartan en función de las fuerzas más estructurales y presumiblemente determinantes. En ese marco es que la problemática de la ciudadanía ha pasado a ocupar un lugar central en las indagaciones y se ha convertido en una lente—que no la única—a través de la cual los historiadores exploran el territorio de la política decimonónica. el siglo XIX ha adquirido una nueva densidad. Trabajos recientes responden de manera renovada a preguntas muy viejas referidas a la construcción de las nuevas comunidades políticas (las naciones) y la producción y reproducción del poder político luego de la ruptura del orden colonial español y portugués. Tanto el concepto de la evolución lineal como la noción de un camino universal hoy son fuertemente cuestionados. y en particular del derecho a voto. En efecto. En este contexto. un interés creciente por la acción humana y la contingencia como dimensiones significativas de la interpretación histórica han llamado la atención sobre el papel de lo único y lo específico en todo proceso social. regiones marginales a los procesos centrales han ganado visibilidad y cada día. sin embargo. Períodos que se consideraban solo como meras etapas en el camino hacia el progreso. La experiencia de las distintas regiones de América Latina no fue una excepción a esta tendencia.

Westport. Se inició entonces la conflictiva historia de la conformación de nuevas comunidades políticas. Conn. Perspectivas históricas de América Latina. Citizenship. las preguntas y preocupaciones vigentes. otras cuestiones previamente descuidadas o simplemente no identificadas. la redefinición de soberanías. ellos mismos atravesados por guerras y revoluciones. están recibiendo una atención creciente. se aparta del modelo gradual e indaga en distintas dimensiones de esa compleja institución. a través de sucesivas ampliaciones. Se trataba entonces de analizar las causas de esa desviación y de descubrir los momentos del reencauzamiento. siglo XIX. and social development. las estrategias de investigación que se están ensayando y las respuestas que hoy se discuten.). México 1999. .2 El tema del sufragio sigue ocupando un lugar central. Históricamente. que por cierto también se usó profusamente en los casos de los países de Europa Occidental. a principios del siglo XX se habría terminado de recorrer el camino que. habría llevado del sufragio restringido propio del siglo anterior al voto universal masculino. Se trató de procesos sociales complejos que a lo largo del siglo XIX fueron desembocando en la constitución de los estados-nación modernos. Class. Ciudadanía política y formación de las naciones. Ese resultado no 1 Practicamente en todos los países de la región se encuentran interpretaciones de la historia política escritas según ese modelo. 1973. MARSHALL de 1949. la constitución de poderes y regímenes políticos nuevos. pero ha sido profundamente reformulado. 2 Ver Antonio ANNINO (coord. La formulación más elaborada y clara de este modelo se encuentra en el clásico trabajo de Thomas H.1 La historiografía más reciente opera con una concepción más amplia de ciudadanía política. Al mismo tiempo.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 51 llegada de ese proceso y del tránsito hacia la democracia. Hilda SABATO (coord. De la formación del espacio político nacional.). Buenos Aires 1995. Este ensayo se propone explorar estos nuevos enfoques. El campo problemático La ruptura del orden colonial en Iberoamérica trajo consigo la fragmentación del antiguo reino y su disgregación en múltiples espacios. Historia de las elecciones en Iberoamérica. Los casos que no se ajustaban a ese recorrido esperado eran considerados como anómalos e imperfectos en cuanto a su proceso de democratización.

lugares y protagonistas. según Pierre Rosanvallon. por lo que la noción de ciudadanía tuvo diferentes tonalidades. p. Paris 1992. en toda Iberoamérica el ejercicio del poder político se asentó sobre los principios de la soberanía popular y la representación moderna. subtiende a buena parte de los trabajos más 3 4 Pierre ROSANVALLON. La ciudadanía política moderna supone. Madrid 1985.Hilda SABATO 52 estaba.1870. “Politics. pues “la igualdad política marca la entrada definitiva en el mundo de los individuos. . Reforma y disolución de los imperios ibéricos. Ideology and Society” en Leslie B ETHELL (comp. cada región y aún cada localidad tuvo su historia peculiar y distintiva. Esta concepción alcanzó a ocupar un lugar privilegiado en las normas y en los proyectos de las elites que durante el siglo XIX lograron hegemonizar el poder en buena parte de la región. normas y procesos. una dimensión comunitaria.”3 La ciudadanía lleva implícita. más allá de esas diferencias. circulaban diferentes ideas de lo social y lo político que estaban lejos de ajustarse a los principios liberales. prefigurado de antemano ni siguió un camino único. Le sacré du citoyen. El interrogante acerca del contenido y la vigencia de los distintos proyectos así como sobre los procesos históricos concretos de constitución (o no) de ciudadanías políticas define así un campo problemático que abre un amplio abanico de preguntas a la investigación. Cf. en distintas variantes. Motivos provenientes de otras familias ideológicas compitieron.4 Pero allí existían. en la medida en que define a una comunidad abstracta de individuos iguales que forman el cuerpo político de la nación. arraigó entre sectores importantes de las élites iberoamericanas. Sin embargo. al mismo tiempo. Londres 1987. Frank S AFFORD . y la creación de una ciudadanía formó parte de los proyectos hegemónicos en la mayor parte de la región. se superpusieron y combinaron con los que venían del tronco liberal. relaciones y jerarquías sociales complejas. funcionaban comunidades concretas—cuerpos y organizaciones de origen colonial pero también asociaciones de nuevo tipo—. Esta concepción se entronca con las ideas del liberalismo que.).14. “una ruptura completa con las visiones tradicionales del cuerpo político”. Spanish America after Independence c. 1750-1850. según épocas. Tulio H ALPERIN DONGHI. 1820-c. sin embargo. además. El problema de la articulación entre ideas y prácticas.

se ha explorado el desarrollo de la sociedad civil. sin embargo. Por un lado. resultado de la violación de las normas por parte de elites políticas corruptas.). François-Xavier GUERRA. Estos temas se vinculan con los procesos de individuación. centrales en la historia de la modernización política. Marie-Danielle D EMÉLAS -B O H Y y François-Xavier GU E R R A . se ha cuestionado tanto el modelo que presuponía un curso ideal de expansión gradual del derecho a voto y de su efectivo ejercicio a lo largo del siglo XIX como los trabajos históricos que analizaban los casos concretos a partir de ese modelo. POSADA CARBÓ (ed.). y se han estudiado las formas de sociabilidad. Madrid 1992. “Las metamorfosis de la representación en el siglo XIX” en Georges COUFFIGNAL (comp. la historia del derecho de sufragio en lugares y momentos particulares se asimilaba por fuerza al modelo lineal o se la trataba como desviación.). la producción historiográfica explora aspectos parciales que se derivan del interrogante más general. Elections Before Democracy. se ha producido una importante cantidad de trabajos en torno a cuestiones relacionadas con el sufragio. Democracias . Elections Before Democracy. la constitución de esferas públicas y el papel de la opinión pública. En ellos. dado que el derecho a voto define la igualdad política en las sociedades modernas. Las más de las veces.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 53 recientes. En los últimos años. sin embargo. Modernidad e independencias. Algunos de ellos se plantean la cuestión de la ciudadanía de manera global. Por el otro.. las prácticas electorales del pasado se juzgaban con frecuencia como fraudulentas. dos problemas han recibido la atención privilegiada de los estudiosos. autonomización. Las páginas que siguen atienden sobre todo a la discusión sobre estos aspectos parciales. El sufragio: ideas y normas El tema del sufragio siempre tuvo un lugar en las historias políticas de los países de América Latina. Estos son aspectos cruciales a la hora de estudiar la ciudadanía política. Houndmills and London 1996. “The Hispanic Revolutions: The Adoption of Modern Forms of Representation in Spain and America. En los últimos años. 1808-1810” en E. y publicidad. las elecciones y las formas de la representación. Id.5 5 Ver entre otros Eduardo POSADA C ARBÓ (ed. Al mismo tiempo. The History of Elections in Europe and Latin America. Ambas formulaciones resultan difíciles de sostener a la luz de las interpretaciones recientes. y a la relación entre ellos y las interpretaciones más generales sobre la ciudadanía.

Class. Por su parte. aunque no en todos. citizenship. en buena parte de Iberoamérica se partió de una concepción relativamente amplia de ciudadano. Con frecuencia.. En teoría. Edad (la edad habilitante estaba entre los 17 y los 25 años. el derecho a elegir y ser elegido constituyó el núcleo de unos derechos políticos cuya titularidad estaba reservada a los ciudadanos. sirvientes) era condición excluyente en muchos lugares. “El soberano y su reino. and social development.6 Por el contrario. la voluntad de la nación como comunidad única y abstracta compuesta por individuos. . según lo prescribe el modelo de Marshall. la elección de representantes se convirtió en un aspecto central de los nuevos sistemas de gobierno fundados sobre el principio de la soberanía popular. Buenos Aires 1993. combinando viejos y nuevos criterios en la definición del sujeto de la representación.). Las leyes electorales que se dictaron en las primeras décadas revolucionarias establecían muy pocas restricciones al derecho a voto y éstas en general no se basaban en requisitos de capacidad o propiedad. Id. Sin embargo. a la vez que producir. Reflexiones sobre la génesis del ciudadano en América Latina”. Por entonces. SA B A T O (coord. según las regiones). sexo (se excluía a las mujeres). hubo una superposición de viejas y nuevas categorías que coexistieron y compitieron tanto en los proyectos y en la normativa como en la acción. considerado el jefe de la familia. Algo similar ocurría en los casos de exclusión de los solteros que vivían en la casa del padre. domésticos. 6 MARSHALL. posibles. introducida después de la Independencia. en las sociedades de Iberoamérica. el concepto de vecino se superponía al de ciudadano. tampoco se produjo un proceso gradual de ampliación desde una ciudadanía restringida por requisitos de propiedad o calificación a una de carácter universal. La definición normativa de los alcances y los límites de esa ciudadanía fue variable y ésta nunca coincidió con la totalidad de la población. El desafío latinoamericano. En la práctica. Ciudadanía política y formación de las naciones.Hilda SABATO 54 Ellas destacan la importancia de la instauración de formas modernas de representación en el siglo XIX. en H. y residencia (el votante debía pertenecer a la comunidad) eran las variables consideradas en casi todas las regiones. La dependencia personal (esclavos. los electos debían representar.

No. capacidad o ingreso al sufragio. Hilda S ABATO y Elías PALTI. como Chile. los fijados por la ley de 1861 (tener propiedad o ser casado o tener profesión) en realidad no implicaron una contracción. “Riforma Elettorale e Centralismo Notabilare a Trujillo (Peru) tra Otto e Novecento” . Buenos Aires.. soberanía y representación en la génesis del estado argentino. POSADA CARBÓ (ed. Id. 1828-1850” en H. 9 Para Perú ver Jorge BASADRE. el establecimiento de requisitos no siempre implicaba reducción del electorado. “¿Quién votaba en Buenos Aires? Práctica y teoría del sufragio. University Park (Pennsylvania) 1999. En Perú.119. Sarah C. las dificultades políticas para organizar las nuevas naciones fueron parcialmente atribuidas a la liberalidad del voto. Política y elecciones en Buenos Aires.1810-1852)” en H. Hilda SABATO.).). cuando se exigió la condición de alfabetos a los votantes. donde la 7 Para Chile ver J. 1810-1820” en A. From Subjects to Citizens. CHAMBERS . por ejemplo.. para restringir su alcance imponiendo requisitos de propiedad. Buenos Aires 1985. (c. “Building Aspects of Democracy Before Democracy: Electoral Practices in Nineteenth-Century Chile” en E. “Nuevo régimen representativo y expansión de la frontera política..-dic.9 Algo similar ocurrió en Brasil. Ciudadanía política y formación de las naciones.. Entre el voto y la movilización. Elections Before Democracy. Marcela TERNAVASIO. y desde entonces. ANNINO (coord. Honor. oct. y muchos en los que restricciones y ampliaciones se sucedieron en diferentes secuencias. 1990. de manera tal que en las décadas de 1820 y 1830 hubo propuestas. SABATO (coord. 1862-1880. Buenos Aires 1998.). “Ciudadanía. Lima 1980.8 en los que nunca se introdujeron. Ciudadanía política y formación de las naciones. “Citizenship. que no puede reducirse a esquema alguno. Id. inspiradas por el pensamiento doctrinario francés. Hubo lugares. Estas propuestas no siempre se plasmaron en legislación efectiva. Id. 1850s-1880s. 1992. 1780-1854.). Elecciones y centralismo en el Perú. Democratización vía reforma: la expansión del sufragio en Chile. Samuel VALENZUELA.): Historia de las elecciones en Iberoamérica. “Hacia un régimen de unanimidad. “Vieja y nueva representación: los procesos electorales en Buenos Aires. 1850-1880” en Desarrollo Económico. and Politics in Arequipa. Id. que en cambio se produjo después de 1896. 8 Para Argentina ver José Carlos CHIARAMONTE (con la colaboración de Marcela T ERNAVASIO y Fabián HERRERO ). Gabriella CHIARAMONTI. cada región tuvo una historia electoral particular. Gender.7 Otros. Political Participation and the Formation of the Public Sphere in Buenos Aires. 136. Historia de las elecciones en Iberoamérica. donde las limitaciones censatarias o capacitarias se mantuvieron por varias décadas.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 55 Estas definiciones tempranas fueron pronto modificadas. como la Argentina. Las elecciones en el estado de Buenos Aires: 1820-1840” en A. Al mismo tiempo. SABATO (coord. En algunas regiones. La política en las calles.”en Past and Present. Peru. ANNINO (coord.

La utopía republicana. ANNINO (coord. Concepciones. “Ciudadanía versus gobernabilidad republicana en México. Herbert S. Vincent P ELOSO . ANNINO (coord. Ciudadanía política y formación de las naciones. Ideales y realidades en la formación de la cultura política peruana (1871-1919 ).).).). en varios países la amplitud del derecho a voto en la base estuvo acompañada por un sistema indirecto que. “Premesa”. Id. 1988. Electoral Reform. Ciudadanos imaginarios. Carmen MCEVOY . Sinesio LÓPEZ JIMÉNEZ. “Andes o Nación: la reforma electoral de 1896 en Perú” en A. Liberals.Century Latin America. Richard GRAHAM. en H. nuova serie.10 Finalmente.). Stanford 1990. el tema estuvo presente en Quaderni Storici. José MURILO DE CARVALHO. muy distante del modelo de ampliación gradual. Desenvolvimiento de la ciudadanía en Brasil. establecía requisitos capacitarios y censatarios en sus niveles superiores. siglo XIX. Quaderni Storici. Antonio ANNINO. nuova serie. Marcelo CARMAGNANI y Alicia HERNÁNDEZ-CHÁVEZ.. 1988. en A. Mexico 1993.). como en México11 y Brasil. Athens 1996. Alicia HERNÁNDEZ-CHÁVEZ. SABATO (coord. Ciudadanía política y formación de las naciones. Lima 1997. “La ciudadanía orgánica mexicana. S ABATO (coord. 18501910” en H. Ciudadanos reales e imaginarios. México 1995. “Dimensiones de la ciudadanía en el Brasil del siglo XIX” en H. Id.). Los frecuentes cambios en la legislación sugieren que no hubo soluciones fáciles a esa cuestión. . SABATO (coord.. “Participación política en Brasil en el siglo XIX: los votantes de San Pablo en 1880” en A. mientras los requisitos capacitarios de disposiciones anteriores habían tenido un impacto muy menor en ese sentido. México 1992. desarrollo y mapas de la ciudadanía en el Perú. 69.). Como se ve. Lima 1997.. Historia de las elecciones en Iberoamérica. Historia de las elecciones en Iberoamérica. 69. se formaba un sistema de base relativamente amplia pero muy jerarquizado en sus escalones intermedios. La definición normativa del sujeto de la representación fue una preocupación recurrente de las elites que se sucedieron en el poder en las distintas regiones de Iberoamérica. 11 Para México ver Antonio A NNINO y Raffaele ROMANELLI. los estudios sobre legislación electoral muestran un panorama complejo. Historia de las elecciones en Iberoamérica. Fernando ESCALANTE. Patronage and Politics in Nineteenth-Century Brazil. La tradición republicana del buen gobierno. como en el caso de la Argentina o del Brasil. 1812-1821”. “Liberals. De esta manera. Id. Aún donde se produjeron pocas variaciones en las leyes. Ciudadanía política y formación de las naciones. ANNINO (coord. “Cádiz y la revolución territorial de los pueblos mexicanos. and Power: State Formation in Nineteenth. and the Popular Vote in Mid-nineteenth century Peru” en Vincent PELOSO and Barbara T E N E N B A U M (eds. 10 Para Brasil ver. Politics. KLEIN. Los orígenes de un dilema”.Hilda SABATO 56 introducción de la misma limitación por ley de 1881 redujo drásticamente la cantidad de votantes.

Esta perspectiva está hoy profundamente cuestionada. Natalio BOTANA. Orlando T OVAR . Buenos Aires 1977. ofreciendo resultados novedosos y provocativos. en E. 1830-1930. siglo XIX. Su papel era diferente al que tienen hoy en día y distinto también al que le fijaban los parámetros normativos liberales. aunque así lo prescribiera la mayor parte de las constituciones y leyes.). El orden conservador.. Sistemas electorales y representación política en Latinoamérica. SABATO (coord. El camino de las armas estuvo vigente durante buena parte del siglo en varios de los nuevos países. “The Role of the Church. 1850-1930”.). 1996. y que respondían a variados marcos ideológicos. Ya en 1988. ANNINO (coord. que podían ser directas o indirectas.). experiencias sociales y negociaciones políticas. Legislación y debates reflejan las diferentes concepciones que fueron imponiéndose en los distintos momentos y lugares. POSADA CARBÓ (ed. Historia de las elecciones en Iberoamérica.). Una y otra ampliaban hacia abajo el espacio de la lucha política. “Las instituciones electorales en Venezuela”. vagos y analfabetos. segundo o aún de tercer grado. POSADA C ARBÓ (ed. y con frecuencia. Madrid 1995. en A. Todos los años se movilizaban hombres y recursos en la preparación. Juan MAIGUASHCA. Elections Before Democracy. Madrid 1986. Ciudadanía política y formación de las naciones. LVI. 1826-1952”. Marie-Danielle DEMÉLAS-BOHY. la literatura sobre el tema durante largo tiempo los interpretó como viciados. the Army and the Police in Colombian Elections. Por ello. Por cierto que esa no era la única vía de acceso al poder. “The Electoral Reform of 1861 in Ecuador and the Rise of a New Political Order”. “Modalidades y significación de elecciones generales en los pueblos andinos. Marta IRUROZQUI . 181314”.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 57 en el debate público. Gerardo CAETANO. Carlos MALAMUD (comp.). “Ciudadanía política e integración social en el Uruguay (1900-1933)” en H. regional y nacional. Malcolm DEAS. Revista de Indias. “Ebrios. .12 Elecciones y prácticas electorales En todo el espacio iberoamericano y a lo largo de todo el siglo XIX se realizaban elecciones regulares y frecuentes para designar representantes en los niveles local. 208. Elections Before Democracy. Son estos los temas que aborda la historiografía actual. en E. y estas últimas de primero. organización y realización de los procesos electorales. la compulsa electoral convivió con la confrontación militar.VV. c. en AA. El sufragio restringido en Bolivia. Antonio Annino y 12 Cf. Partidos políticos y elecciones en América Latina y la Península Ibérica. fruto de prácticas consideradas corruptas.

Desenvolvimiento. “Dimensiones de la ciudadanía en el Brasil del siglo XIX”. A NNINO (coord. explorar sus particularidades. From Subjects to Citizens. “Las ambigüedades del voto en Yucatán. CHIARAMONTI. Id. Subrayaban. 1890-1909)” en James BRENNAN and Ofelia PIANETTO (eds. POSADA C ARBÓ (ed.): Region in Nation. estudiar las prácticas electorales implica sumergirse en la situación de cada momento y lugar para analizar sus diferentes facetas. CA E T A N O . “Riforma Elettorale”.. reaccionaban contra la tendencia a “considerar al liberalismo como el antecedente de una predestinada evolución democrática”. BO T A N A. e interpretar su papel en el sistema de representación de que se trate. G. qué resultados se 13 14 ANNINO y ROMANELLI. “Cádiz y la revolución territorial”. “Voting in Buenos Aires. 1988. 683. Marco BELLINGERI. De acuerdo con esta propuesta. “Ciudadanía política”. “Sufragio. Ciudadanía política y formación de las naciones. “La ciudadanía orgánica mexicana”. siglo XIX. M. “Ciudadanía versus gobernabilidad republicana”. Ema CIBOTTI. Id.Hilda SABATO 58 Raffaele Romanelli. prensa y opinión pública: las elecciones municipales de 1883 en Buenos Aires” en A. Marta BONAUDO. ANNINO (coord. Ver Paula ALONSO. J. cómo se armaba la escena comicial. “De representantes y representados. Santa Fe finisecular (1883-1893)” en H. de CARVALHO. quiénes participaban de ella y en qué calidad. A. Historia de las elecciones en Iberoamérica. sino más bien una manera de procesarlas en cada situación específica.“Society and Politics. SABATO (coord. Sarah C. Id. cuáles eran las reglas formales e informales del juego electoral. “Dal voto alle baionette: esperienze elettorali nello Yucatan costituzionale ed indipendente” en Quaderni Storici. Elections before Democracy. before 1912” en E. Representación y gobierno en una formación interétnica.): Historia de las elecciones en Iberoamérica. en cambio. “Premesa”. la especificidad de las experiencias liberales caracterizadas por “el esfuerzo realizado por la sociedad no igualitaria de notables por traducir un orden orgánico y jerárquico en instituciones como las constituciones y las leyes electorales. AN N I N O . The Provinces and Argentina in the Twentieth Century. El orden conservador . HERNÁNDEZ-CHÁVEZ. Id. las prácticas electorales no habrían sido formas de ignorar o distorsionar las normas. siglo XIX. en la introducción a una serie de trabajos destinados a revisar la historia electoral en países de Europa e Iberoamérica. From Social Mobilization to Civic Participation (Santa Fe.. p. C HAMBERS. 1812-1829” en A.).. nuova serie. cuya racionalidad es fundamentalmente individualísticocuantitativa”. Argentina. “Andes o Nación”.13 En ese marco. . Washington 1999. C A R M A G N A N I y A. M. G. Esta es precisamente la tarea que han encarado estudios recientes que abordan casos particulares.. 69.14 Cómo se organizaba la vida electoral.). Id. N.)..

1780-1840. La República de la Opinión. J. La tradición republicana. Id. “Estampillas y votos: el rol del correo político en la campaña electoral decimonónica” en Histórica . H. Id. “The Hispanic Revolutions”. Charles F. “Citizenship”. Id. Política y opinión pública en Buenos Aires entre 1852 y 1862. 1. Patronage and Politics. M. Smoldering Ashes. Hay. LVI.. “Los clubes electorales durante la secesión del Estado de Buenos Aires (1852-1861): la articulación de dos lógicas de representación política en el seno de la esfera pública porteña” en H. (Argentina 1846-1880). 1980. marcar algunos rasgos compartidos. Ciudadanía política y formación de las naciones. “Ebrios. Víctor P ERALTA RUIZ. “The Role of the Church”.. (ed. lo que no impide. 1829-1862.). 7. . Alberto LETTIERI. Buenos Aires 1998. F. M. Marta IRUROZQUI. Id.. 1809-1815”. Paris 1999.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 59 obtenían: tales son algunas de la preguntas que se formulan los nuevos trabajos. 206. Id. Revista de Indias. “Hacia un régimen de unanimidad”. SABATO (coord. Revista de Occidente. 127.-D. H. 1994. constitucionalismo y revolución en el Cusco. “Elections and Civil Wars in Nineteenth-century Colombia: The 1875 Presidential Campaign” en Journal of Latin American Studies. 1871-1878” en H. “¡Que vienen los mazorqueros! Usos y abusos discursivos de la corrupción y la violencia en las elecciones bolivianas. “Modalidades y significación de elecciones generales”. variaciones –incluso bruscas – en las cifras. Ciudadanos imaginarios. Carmen MCEVOY. Civilité et politique aux origines de la nation Argentine.. Caracas.15 De ellos se desprende un panorama de gran diversidad regional.-D.). Les sociabilités a Buenos Aires.DEMÉLASBOHY. R. “The Electoral Reform of 1861 in Ecuador”. En la mayoría de los casos. H. Pilar G ONZÁLEZ B ERNALDO. Durham and London 1999. PALTI. y F:-X.. 1812-1813”. Id. “Las primeras elecciones populares en la ciudad de México.). En general no se observa una pauta regular de aumento de esa participación a lo largo del siglo. Eduardo P OSADA C ARBÓ . XVIII.S. 1996. M AIGUASHCA.X. Cuzco and the Creation of Republican Peru...DEMÉLAS-BOHY. V. 1991. M. sin embargo. Democratización vía reforma. La política en las calles. PELOSO. 1993. HERNÁNDEZ-CHÁVEZ. GU E R R A. Ciudadanía política y formación de las naciones. and the Popular Vote”. “Elecciones. Modernidad.SABATO y E. SABATO. Electoral Reform. 1. Ciudadanía política y formación de las naciones. W ALKER. Id.. Id. Id. porcentaje muy semejante a la que se encuentra entonces en varios países de Europa. K LEIN. TERNAVASIO .S. “Nuevo régimen representativo”. Proyecto y construcción de una nación.G RAHAM . 1884-1925” en H. “Liberals. “¿Quién votaba en Buenos Aires”. S ABATO (coord. E SCALANTE . “La experiencia republicana: política peruana.. J. “Building Aspects of Democracy”. una proporción muy baja de la población –menos del 5%—participaba de los comicios. Virginia G UEDEA . A. S ABATO (coord. 1994. vagos y analfabetos”. “Algunas notas sobre la historia del caciquismo en Colombia”. Elections Before Democracy. F. que dependían en parte de los alcances y límites a la ciudadanía impuestos por 15 Malcolm DEAS . en Estudios Mexicanos. 26. “Participación política en Brasil”.). La utopía republicana. Tulio HALPERIN DONGHI.. 1. VALENZUELA . GUERRA. eso si.

pero no solamente de ellos. por su parte. las distintas leyes. En Brasil. y controlar la escena del comicio para poder ganar. La participación estaba cuidadosamente organizada. surge la pregunta de quiénes eran los que efectivamente participaban de los comicios. En la Argentina. En varios casos. lo que hacia 1870 implicaba que alrededor de un millón de personas (el 10% de la población total) asistía a los comicios primarios. rara vez los votantes efectivos superaron el 20% de los potenciales. por ejemplo. Indígenas y esclavos libertos tuvieron.Hilda SABATO 60 2. Si no todos los habilitados para votar lo hacían. estos llegaban en general al 50%. la mayor parte de los estudios recientes destacan la diversidad social de los votantes. que podía ir desde los artesanos urbanos y sectores profesionales hasta los campesinos y peones rurales. Una clave para el éxito radicaba en la capacidad de las dirigencias de crear y . Con frecuencia una proporción no desdeñable de los habilitados para votar no ejercía sus derechos y no participaba del comicio. excluidas del derecho a voto. organizarlos como fuerzas electorales. Los grupos que aspiraban a llegar al poder montaban verdaderas máquinas políticas destinadas a reclutar votantes. La abstención plantea la pregunta del porqué quiénes tenían el derecho a voto con frecuencia no lo ejercían y hasta qué punto la población consideraba el votar una forma de intervención deseable y significativa. donde los dirigentes políticos se quejaban con frecuencia de “la indiferencia” y “la falta de espíritu cívico” de los supuestos ciudadanos. La asistencia a los comicios no era. un acto espontáneo de ciudadanos individuales. Los miembros de las dirigencias políticas provenían con frecuencia de los sectores propietarios y letrados. Las mujeres. se destaca la presencia mayoritaria de gentes provenientes de los sectores populares. Incluso sugiere que la imagen de un pueblo ávido por ejercer sus derechos electorales puede resultar anacrónica en muchas regiones de Iberoamérica. jugaban muchas veces papeles informales en la vida electoral. aunque por cierto no en todas. A pesar de la variedad de situaciones. un lugar importante en distintas regiones. 3. pero el resto de los electores se reclutaba en una amplia gama del espectro social. en cambio. en general.

Se plantea. Entonces los perdedores hablaban de “fraude” e impugnaban los resultados electorales. En algunos casos ellos establecían un vínculo de continuidad con tradiciones coloniales y precoloniales. Al mismo tiempo. las prácticas electorales contribuyeron a la articulación de redes que incorporaron a distintos sectores de la población al juego electoral. se trataba simplemente de asegurar la producción de sufragios para cumplir con la rutina electoral. en buena medida. legítimo. No se descartaba la manipulación o falsificación de actas y padrones. de manera tal que éste se consideraba. jueces. así como la fabricación de sufragios.) cumplían un papel importante en la dinámica electoral. movilizar clientelas. tanto porque la administración era fuente de empleo para las clientelas. Cuando se enfrentaban distintas fuerzas. Estas redes políticas se nutrían también de relaciones gestadas en el seno de la vida militar en ejércitos y milicias. En todos ellos. Cuando no había competencia entre candidatos. en cambio. en otros. Muchas veces se trataba de sumar votos propios pero también de impedir la emisión de los ajenos. Pero al mismo tiempo. la celebración y los ritos colectivos contribuían a consolidar los . en general todos participaban del juego y aceptaban sus reglas. así como a la creación de liderazgos y tradiciones específicamente políticas sustentadas en relaciones de paternalismo y deferencia. Ceremonias. la naturaleza y las características de esa relación. marcaban la novedad de la representación moderna. Pero en todos ellos. los días de comicios podían ser tumultuosos y hasta violentos. En otros. como porque sus funcionarios (policía. ellas constituyeron una pieza fundamental de las agrupaciones que comenzaron a conocerse como “partidos políticos”. por el contrario. ella estaba cimentada por vínculos de dependencia social. 5. Ellas constituían la base de las fuerzas que participaban de las jornadas electorales.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 61 4. por lo tanto. se trataba de lazos creados en función de la vida política. rituales y fiestas eran un ingrediente habitual de las jornadas electorales. La organización electoral articuló a dirigencias y bases clientelares. En algunos casos. sin embargo. Y con frecuencia se apoyaron en el aparato gubernamental. etc.

en la mayor parte de los casos conocidos. En América Latina. a legitimar –por fin—un sistema de representación nuevo. Sociedad civil y espacio público Mientras que la historia electoral siempre se vinculó a la cuestión de la ciudadanía. Y las redes políticas que así fueron surgiendo permitieron la inclusión de gentes provenientes de distintos sectores sociales en la vida política. Sin duda. la Iglesia católica cumplió en algunas regiones un papel importante en las elecciones. Con frecuencia. durante mucho tiempo descuidó ese proceso. es decir. sólo en los últimos años se ha relacionado a esta última con el proceso de desarrollo de la sociedad civil. De esta apretada síntesis queda claro que las prácticas electorales se entienden ahora como engranajes importantes de la vida política decimonónica. En ese contexto. el montaje de máquinas electorales sirvió muchas veces no solo para controlar los comicios sino para hacerlos posibles. Por lo tanto. atraídos por las ventajas materiales y simbólicas de pertenecer a una clientela. los votantes estaban lejos de responder a la imagen del ciudadano individual. su injerencia no se limitó al plano ritual y simbólico sino que operó también en el nivel estricamente político. Las formas que adoptó la organización electoral reforzaba el carácter colectivo del sufragio y la dependencia de quienes lo emitían. como la opuesta. libre y autónomo presupuesto en la buena parte de la legislación y postulado por las versiones más difundidas del credo liberal.Hilda SABATO 62 lazos personales entre los participantes. en la medida en que se aceptaba la tesis de la debilidad histórica de nuestras sociedades civiles frente a estados considerados fuertes. a dar significación comunitaria a hechos protagonizados por unos pocos. junto con el interés . Hoy. es difícil sostener tanto la hipótesis pesimista de que las prácticas electorales obstruyeron el proceso de conformación de una ciudadanía. Más controvertida es la relación entre ellas y el proceso de constitución (o no) de una ciudadanía política. de que habrían contribuido decisivamente a él. cuya lógica no puede reducirse a la de la manipulación tout-court. para reclutar activamente votantes potenciales. Por otro lado.

sin embargo. p. que desembocaron en la consolidación del estado y de la sociedad civil. también hay que destacar la heterogeneidad de situaciones e interpretaciones. en cambio. En este caso. como François-Xavier Guerra. pues puede inscribirse en distintas vertientes teóricas. El concepto mismo de sociedad civil es problemático. GUERRA. introdujeron un cambio cultural fundamental en la sociedad tradicional que llevó a su transformación. en primer lugar. La aparición y difusión de asociaciones modernas – que suponen la reunión entre individuos iguales entre sí. de un proceso lineal de cambio de las formas de Antiguo Régimen a la modernidad. ponen el énfasis en las transformaciones sociales más generales resultantes del desarrollo del capitalismo. para el autor. las nuevas formas de sociabilidad que surgieron en la Iberoamérica de principios del siglo XIX.”16 No se trata. que se detectan en los trabajos de los historiadores. El surgimiento de nuevas formas de asociación y 16 F. Es posible señalar.-X. Para algunos autores. Existe. Según Guerra: “poco a poco. sino de una historia de superposiciones. si bien no se cuenta con una variedad de estudios equivalentes a los revisados para el tema electoral. un conjunto de temas e interrogantes compartidos. ambiguedades y conflictos entre viejas y nuevas concepciones y prácticas. Más allá de esas diferencias. Otras interpretaciones.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 63 contemporáneo en esa temática. Modernidad. 91. la sociedad entera empieza a ser pensada con los mismos conceptos que la nueva sociabilidad: como una vasta asociación de individuos unidos voluntariamente cuyo conjunto constituye la nación o el pueblo. . una preocupación por el surgimiento y expansión de las instituciones de la sociedad civil y por lo que algunos autores denominan las formas modernas de la sociabilidad. interesa aquí centrarse en las novedades que ofrecen esos trabajos para la interpretación de la vida política decimonónica. a medida que se difunden este tipo de sociabilidades y el imaginario que las acompaña. libres y que por su propia voluntad se unen para perseguir un objetivo compartido – y de una prensa periódica vigorosa se consideran aspectos clave de la modernización. ha surgido una historiografía que presta creciente atención a esa faceta de nuestra historia.

. prensa y opinión pública”. 1858-1916” en Desarrollo Económico. Lo que sigue es. que no se trata de procesos lineales de expansión de lo nuevo en detrimento de lo viejo. Id. algunos autores destacan el papel de esas instituciones en el plano de la modernización política.17 En ese marco. From Subjects to Citizens. O imaginário da república no Brasil. S.. Carlos F ORMENT .19 17 18 H. XXI. Más allá de esta diferenciación quizá algo forzada. espacios de intercambio comunicativo en que la autoridad del argumento y la razón predominaba sobre las que pudieran emanar que cualquier jerarquía externa o previa. en ese sentido. aunque la primera enfatice el rol fundamental de las nuevas formas de sociabilidad en la modernización social y la segunda entienda a ésta como el resultado de procesos estructurales más generales.. BONAUDO . de la superposición entre unas y otras y de los cambios que ocurren en ese plano en momentos y lugares determinados. Santiago de Chile 1992. Ciudadanía política y formación de las naciones. 7.). sino de una historia de vaivenes en el tiempo y de desfasajes en el espacio que hacen muy difícil cualquier generalización. 1982. por su parte. Os bestializados.. M. “La sociedad civil en el Perú del siglo XIX: ¿democrática o disciplinaria?” en H. IV. Ema CIBOTTI. 1994. a su vez. “Society and Politics”. no siempre pueden encuadrarse estrictamente en una u otra de estas interpretaciones. SABATO. “Sufragio. Id. tan solo indicativo de algunas tendencias presentes en la historiografía. La construcción pública de una opinión italiana en Buenos Aires finisecular” en Entrepasados . Bernardino BRAVO LIRA et al.C. Se destaca. José MURILO DE CARVALHO. pues las dos caracterizan de manera similar a las instituciones sociedad civil. O Rio de Janeiro e a República que nao foi. Sao . habrían contribuido de maneras diversas. S ABATO (coord. todos los autores se internan en la historia concreta de las nuevas instituciones pero también de la persistencia de antiguas formas de sociabilidad. por lo tanto. Formas de sociabilidad en Chile. por ejemplo. en la medida en que se habrían constituído como ámbitos de prácticas y valores igualitarios. a los que. A formaçao das almas. Samuel BAILY. Ver. Sao Paulo 1987. 19 Ver Maurice AGULHON. Id. La política en las calles. Los trabajos que abordan estos temas. 84. “Citizenship”. no existe una diferencia tajante entre ambas perspectivas. CHAMBERS. “Las sociedades de ayuda mutua y el desarrollo de una comunidad italiana en Buenos Aires. 1840-1940.Hilda SABATO 64 prensa se entienden como el resultado de esos cambios.18 Como se ve. “Periodismo político y política periodística.

LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 65 Para explorar el surgimiento y la expansión de formas de sociabilidad consideradas modernas. 6. Tesis de doctorado inédita. F. Buenos Aires 1994. “La vida pública en Buenos Aires” en Marta BONAUDO (directora). Ciudadanos imaginarios. Bernal 1995. radicales. “La experiencia republicana”. 1er.). Hilda SABATO y Ema CIBOTTI. que reconocen una historia anterior. Fernando DEVOTO. 1995. Roma 1988. “Citizenship”. “Hacer política en Buenos Aires. GONZÁLEZ BERNALDO. “Ritual. México 1998. 2. Un enfoque comparado” en Fernando DEVOTO y Gianfausto ROSOLI (eds. 1862-1868” en Entrepasados. GUERRA. Bogotá 1995. Luis-Alberto R OMERO . círculos de lectura. (comp. Languages of Politics: A Study of Republican Discourse in Argentina from 1820 to 1852. F. La política en las calles. Ch. T. Alberto LETTIERI. Francois Xavier GUERRA. Annick LEMPÉRIERE et al. 1994. Los italianos en la escena política porteña. Sudamericana 1980. Claudio LOMNITZ . L’Italia nella societa argentina. El "48" chileno. Jorge M YERS . Id. “Formación y disciplinamiento de la opinión pública en Buenos Aires. 1860-1880” en Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Rumor and Corruption in the Constitution of Polity in Modern Mexico” en Journal of Latin American Anthropology. Universidad de Stanford 1997. Emilio Ravignani”. en el sentido que se mencionó más arriba. Buenos Aires. XXI. Francine MASIELLO. Smoldering Ashes. 1840-1895. 1849/1854. C. La República de la Opinión . ESCALANTE. SABATO. “Las sociedades italianas de ayuda mutua en Buenos Aires y Santa Fe: Ideas y problemas” en Studi Emigrazione . salones.. 1984. El periodismo femenino en la Argentina del siglo XIX. Buenos Aires 1999. liderazgo y participación de dos grupos étnicos en áreas urbanas de la Argentina finisecular. 3a. El discurso republicano en el régimen rosista. “Asociacionismo. “La sociedad civil en el Perú del siglo XIX”. H. P. Buenos Aires 1997. algunos autores se remontan al siglo XVIII cuando esas formas comenzaron a difundirse en las metrópolis europeas. HALPERIN DONGHI. Modernidad. Callejones y mansiones: espacios de opinión pública y redes sociales en la Lima del 900. Republicanism and Citizenship. A fines del Paulo 1990. La utopía republicana. Fernando D E V O T O y Alejandro FERNÁNDEZ. “La prensa política: ‘Sud-américa’. Los espacios públicos en Iberoamérica. La Argentina del ochenta al centenario.1. WALKER. masones y bomberos. Nueva historia argentina.. Tertulias. serie. Id. lectura y relación dialógica entre los participantes y de gestación de lenguajes también nuevos.F. Curso y discurso del movimiento plebeyo. New York and London 1996. MCEVOY. Ambiguedades y problemas. Cristián G AZMURI. Id. Liberalismo. New York City and Rio de Janeiro City During the Consolidation of theRepublican Order. 84. Id. Id. son sindicados como los lugares de conformación de nuevas prácticas de conversación. Civilité et politique. Igualitarios.. Marco PAMPLONA. Alicia D EL AGUILA..-X. estado y orden burgués (1852-1880). reformistas. . Santiago de Chile 1992. Riots.). Siglos XVIII-XIX. Lima 1997.).. 1. Tim DUNCAN. FORMENT. Semestre 1990.. C. ¿Qué hacer con los pobres? Elite y sectores populares en Santiago de Chile. 1884-1892” en Gustavo FERRARI y Ezequiel GALLO (comps. Francisco G UTIÉRREZ . Orden y virtud. La mujer y el espacio público. No. Proyecto y construcción de una nación.

promovieron la creación de instituciones educativas y culturales y el desarollo de asociaciones voluntarias consideradas entonces como semilleros de virtudes cívicas. pero luego sufrieron varias décadas de estancamiento. entre otros. durante la primera mitad del siglo XIX. formarlos en los principios de la Ilustración. Para ello. esas experiencias tuvieron mayor densidad hacia los años 20 y 30.Hilda SABATO 66 siglo XVIII y comienzos del XIX estas novedades resultaban visibles en algunos lugares de Iberoamérica. un proceso central de la conformación de las nuevas comunidades políticas. sumando adeptos. Muchas de estas iniciativas fueron fomentadas desde el poder político. inculcarles sus valores y prácticas. aprobaron aquéllos que quedaban lejos de su control. cofradías y gremios de artesanos. el desarrollo de la imprenta y de los primeros periódicos contribuyó a definir un espacio de publicidad que tuvo diferentes alcances. Se trató. cada vez más. No siempre. de experiencias relativamente limitadas. que coexistían con otras que se desenvolvían en ámbitos más tradicionales. como los que ofrecían hermandades. Para las elites ilustradas que. Más que restringir su participación política. Aunque existían distintas concepciones acerca de qué era y dónde se gestaba esa opinión. mientras la censura gozó de buena salud durante largos períodos. la opinión pública aparecía. Por lo tanto. se propusieron educar a los habitantes. y la sociabilidad se complejizaba. claro está. como uno de los pilares de la legitimidad política. sin embargo. la mayor parte de la población iberoamericana no estaba preparada para ejercer el papel que les estaba asignado en el nuevo sistema representativo. y la libertad de prensa fue con mucho mas frecuencia enunciada que respetada. Un entramado cada vez más denso de instituciones—asociaciones profesionales y étnicas. En la visión que estos grupos. alcanzaron el poder en algunos períodos y lugares. la construcción de una ciudadanía constituía. la prensa fue siempre considerada su expresión más visible. círculos . En algunas regiones. como por ejemplo en la del Rio de la Plata. En la segunda mitad del siglo XIX se observa la expansión sostenida de asociaciones y prensa en buena parte de la región. desde temprano los gobiernos publicaron sus propios diarios. Al mismo tiempo. como se ha visto. de todas maneras. sociedades de ayuda mutua. Por otra parte. donde las ideas de la Ilustración circulaban cada vez más profusamente.

desde el liberalismo republicano al socialismo utópico y el catolicismo social.. Buenos Aires. De esa manera. Así. cuáles eran las relaciones entre formas más modernas y más tradicionales de sociabilidad. Contribuyeron así a definir un público (o públicos) que comenzó a forjar nuevas formas de actuación colectiva—diferentes de las propias de la sociedad colonial y poscolonial—y a constituirse como referente ineludible para el poder político. La introducción del concepto de “esfera pública” (en distintas variantes) abre una serie de interrogantes a los que la historiografía ha respondido hasta ahora de manera muy parcial. y que generaba instancias de representación y expresión propias. Esa valoración no era ajena a varias de las perspectivas ideológicas que por entonces circulaban con cierto éxito en la región. son temas en discusión. México. Prensa y asociaciones gozaban de creciente prestigio no solamente entre las elites modernizantes sino también entre sectores más amplios de la sociedad. cómo se organizaban. sobre todo urbana. Cómo eran estas asociaciones. Este desarrollo se ha entendido como un síntoma de la existencia de una sociedad civil relativamente autónoma. defensa o protección de los intereses y opiniones de sus bases. adoptando el concepto acuñado por Jürgen Habermas. a quiénes atraían y a quiénes excluían.20 En efecto. sino que constituían tramas conectivas que atravesaban a la sociedad o partes de ellas. Rio de Janeiro. la competencia y la superposición entre ellas. clubes sociales y culturales y periódicos del más diverso tipo—se hizo visible en ciudades como Lima. se fue generando la base para la formación de lo que algunos historiadores han llamado una “esfera pública”. como ámbitos decisivos en el proceso de definición de un espacio de mediación con el Estado y como medios para actuar en ese espacio. Strukturwandel der Öffentlichkeit.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 67 científicos y literarios. Con frecuencia. explorados también por la historiografía reciente. . en 20 Jürgen HABERMAS. en cada situación particular se plantea. estas instituciones no solamente actuaban en el campo limitado de la representación. Santiago. Id. México 1986. Bogotá y otras. Historia y crítica de la opinión pública. asociaciones y prensa pueden interpretarse desde el punto de vista de la constitución de una esfera pública política. Darmstadt y Neuwied 1962. diferenciada del Estado.

de todas maneras. P ERALTA R U I Z . en qué medida desde el Estado y el poder político se atendía a las señales provenientes de este espacio. Estos puntos resumen demasiado escuetamente los principales tópicos que han llamado la atención de los historiadores de la sociedad civil Iberoamericana.M. un tema que ha sido recientemente abordado desde distintos ángulos. Ciudadanos imaginarios. en particular el servicio de jury. “El mito del ciudadano armado. L ETTIERI . entre otros. F. La tradición republicana del buen gobierno. Queda claro.Hilda SABATO 68 primer lugar. A. han sido destacadas en varios trabajos. M IRUROZQUI. y las formas de la justicia. la relación entre tributación y ciudadanía. “Dimensiones de la ciudadanía en el Brasil del siglo XIX”. que la interrogación sobre esa dimensión ha permitido nombrar y dar entidad historiográfica a una serie de fenómenos concretos referidos a los complejos procesos de formación de nuevas comunidades políticas luego de la ruptura del orden colonial. A. Sorteada esta primera cuestión. muchos de los cuales se hallaban hasta hace poco limitados por una mirada que privilegiaba la esfera del estado y el poder político por sobre la de la sociedad civil. Id.21 21 Ver. cuál era el alcance de las iniciativas en términos de la constitución de un público más amplio que el de sus promotores. HERNÁNDEZ-CHÁVEZ. la pertinencia misma de la utilización de esa categoría. Curso y discurso del movimiento plebeyo. Hay una serie de dimensiones parciales importantes que sin embargo han merecido escasa atención por parte de los historiadores. surgen enseguida preguntas más específicas tales como: quiénes convocaban. Mónica Q UIJADA . cuál era el lugar de la(s) esfera(s) pública(s) en la construcción de la comunidad política y en la conformación de una ciudadanía. V. ESCALANTE. de CARVALHO. F. J. si existían uno o varios públicos. Entre ellas. La República de la Opinión. Este último punto enlaza la cuestión de la esfera pública con la de la opinión pública. lideraban y participaban de la acción pública así como el de quiénes quedaban excluidos. GUTIÉRREZ. Una agenda La problemática de la ciudadanía política reconoce otras facetas además de estas dos que la literatura reciente ha privilegiado en sus análisis. el papel de las milicias y del ciudadano armado. “La .. “Las paradojas de la tributación”. entre otras. Desenvolvimiento de la ciudadanía en Brasil.

historia política. abren una serie de cuestiones a la discusión. 22 F.22 Alicia Hernández-Chávez. este recorrido parcial y demasiado sintético de la reciente producción que puede ordenarse en torno de la problemática de la ciudadanía política en los procesos de formación de los estadosnación iberoamericanos. en una nación determinada.23 Estos ensayos resultan provocativos en tanto proponen una interpretación fuerte de la historia. Ciudadanos imaginarios. HERNÁNDEZ-CHÁVEZ. las que a su vez iluminan el mundo de las representaciones. Un ejemplo interesante de ese tipo de enfoque lo ofrecen dos libros que aunque se refieren al mismo caso. Políticas oficiales y oficiosas hacia la población indígena de la pampa y la Patagonia. y concluir que “no había ciudadanos”. La dimensión simbólica ha resultado fundamental para entender prácticas sociales y políticas. Se habrá visto que esta perspectiva ha ciudadanización del ‘indio bárbaro’. . Asi. Al mismo tiempo. señalar el fracaso de los valores del liberalismo en una sociedad que tenía una “moral” incompatible con aquéllos. cultural e intelectual se engarzan de manera original en diferentes interpretaciones de la problemática de la ciudadanía. Por lo tanto. La tradición republicana del buen gobierno. a partir de la matriz liberal. 217. 1870-1920” en Revista de Indias.F. en La tradición republicana del buen gobierno. 23 A. las más y las menos estudiadas. social. difieren en su perspectiva de análisis y en su evaluación de esa historia de manera radical. ofrece una versión optimista del proceso de construcción de una ciudadanía en ese país desde la independencia hasta la Revolución. Este entrecruzamiento también está presente en los trabajos que abordan esa cuestión de manera global. Smoldering Ashes. Hasta el momento. ha implicado no solamente una innovación en el plano de las preguntas formuladas y los temas investigados. LIX. no solo refiriéndose a varios de los aspectos parciales hasta aquí mencionados sino también proponiendo una interpretación más general de todo el proceso.LA CIUDADANÍA EN EL SIGLO XIX 69 El abordaje de todas estas facetas. ESCALANTE. Fernando Escalante Gonzalbo en su sugestivo Ciudadanos imaginarios se sumerge en el México del siglo XIX para contrastar ideales y acciones. Hasta aqui. esos ensayos no son muchos. sino también el cruce de diferentes niveles de análisis. en cambio. Ch. normas y prácticas. 1999. el de Mexico. WALKER. cuestiones que se resisten a ser subsumidas en una narrativa global tan contundente.

El resultado es.Hilda SABATO 70 abierto. un conjunto de imágenes parciales. que sin embargo ha complejizado notablemente la historia de la construcción del poder político en el siglo XIX. una cantidad de preguntas pendientes que constituyen una agenda para la investigación. Entre ellas. sin embargo. esa problemática resulta ya insoslayable a la hora de interrogarse sobre la historia del poder en América Latina. que ofrece una lente atractiva pero limitada para indagar en aquellos procesos. . nuevos caminos a la reflexión y en análisis. a veces divergentes. hasta el momento. y sigue abriendo. Quedan. fragmentarias. seguramente algunas no podrán responderse en los marcos definidos por la problemática de la ciudadanía política. Al mismo tiempo. sin embargo.

y no me gusta tener que decir esto. Evans. el libro de Evans y otros empezó a reconsiderar los procesos de formación y el papel del Estado. una gran parte de los trabajos que había sobre el tema en el fondo se ocupaban sólo de lo que podemos llamar la superficie del Estado. Frente a las clásicas teorías sobre el Estado. recordaba al lector a una guía sobre las vías administrativas y no a un tratado sobre * Universidad de Leipzig. es decir como objeto concreto y claramente delimitado. sino que abarcaron las estrategias de poder y las dimensiones sociales del Estado desde una perspectiva weberiana. Esto tuvo también repercusión para Latinoamérica. Como resultado. Rueschemeyer y Skocpol publicaron el hoy en día famoso libro “Bringing the State Back in”. . En él no trataron la estructura jurídica ni la ideología del Estado. Esto considera al Estado como un conjunto sólido de instituciones y reglas.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE ACERCA DE LA VIOLENCIA Y DEL ESTADO EN AMÉRICA LATINA MICHAEL RIEKENBERG* Consideraciones preliminares En el año 1985. las constituciones o la organización de la administración. Alguna literatura. Trataban el derecho público. El Estado en Latinoamérica fue hasta finales de los años 70 casi exclusivamente objeto de una positivista historia del derecho y de las instituciones.

2 Véase sobre el estado y el concepto de la “anomía” Peter WALDMANN. El Estado tiene en ello una participación decisiva (aunque esto no quiere decir que el tema de la violencia se agota en el Estado). San José 1996. Comparándola con estas doctrinas. un monopolio de legítima violencia física que según Max Weber es el atributo del Estado por excelencia.ej. De esta forma el estado contribuyó a crear una violencia crónica o endémica como se la llama en la literatura. 142. Por el otro lado. 317s. pp. el propio Estado fue el creador de una violencia de “anomía”2 e ilegal. Die staatliche Organisation des kolonialen Iberoamerika. como en el caso de Colombia.3 Su característica es. Stuttgart 1980. Horst P IETSCHMANN . esta violencia “endémica” se ha dirigido contra el Estado y amenaza con destruirlo. que a los ojos de los hombres aparece como algo ilimitado y que actúa por su propia dinámica independientemente de la acción humana o de los motivos de los actores. . la violencia en Latinoamérica “cries for research”. Véase p. Es un poco sorprendente que las investigaciones han ignorado durante mucho tiempo estos procesos. la clásica doctrina sobre el Estado partía de una estricta separación entre poder legítimo y violencia ilegítima.1 En cuanto a los entrelazamientos entre el “Estado” y la “violencia”. “Einleitung”. entre la violencia en su función como organizador del Estado y la violencia destructiva. Si contemplamos la literatura actual sobre el concepto de violencia. en Latinoamérica el Estado pudo ejercer a partir de 1800 sólo de manera restrictiva o sea temporalmente. En parte. la violencia en Latinoamérica se trata de un fenómeno camaleónico. ALVARENGA. Todavía en 1981 se leía en el Journal of Interdisciplinary History. Cultura y ética de la violencia: El Salvador 1880-1932 . 3 P. De esta manera el Estado no fue capaz de controlar las amplias difusiones de diversas formas de violencia colectiva extra-estatal. Por un lado. 4 (1997). p. llama la atención que parte de los conceptos teóricos y de 1 Es de mencionar el trabajo de Horst Pietschmann sobre el Estado en América Latina.72 Michael RIEKENBERG y el tema conforme al nivel de las ciencias sociales a principios de los anos ochenta. El Estado toleró o alentó a grupos cuya finalidad era el mantenimiento del orden al margen de la ley y emplear la violencia por su propia cuenta. en Ibero-Amerikansches Archiv 3.

ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 73 los corrientes de investigación que marcaron las discusiones sobre la violencia durante los años setenta. Esto está relacionado con el hecho de que el propio concepto de violencia se ha transformado. o el símbolo de la revolución sexual como fue el caso en el movimiento estudiantil tras 1968. Köln. Wien 1990. Véase Michael R I E K E N B E R G . sociólogos “posmodernos” piensan que el cuerpo. pp. En su lugar. diferentes enfoques teóricos han de responder de este creciente interés por el cuerpo. 269s. En partes de la sociología. A mitad de los años ochenta. el cambio cultural puede ser responsable del nuevo interés por el cuerpo. “Physische Gewalt. en Berliner Journal für Soziologie 2 (1999). hoy día solo jueguen un rol casi insignificante. o bien “Quetzal” cuaderno 10 (pp. yo mismo he intentado debatir con el ejemplo de Guatemala la teoría de Elias y su utilidad para una sociología de la violencia en Latinoamérica. amenaza más bien con convertirse en el último punto de mira de la identidad “posmoderna” y “hedonista”. 134-144. prevalece en la actualidad un concepto corporal de la violencia. Elias analizó el rol de los actos violentos abiertos en el trato de los hombres. gewaltsamer Konflikt und der Staat”. T YRELL . Zum Wandel von Herrschaft und Mentalität in Guatemala.5 En parte. 5 Creo que fue el primer intento de aplicar la teoría de Elias en un pais no europeo. Este enfoque en el cuerpo que encontramos actualmente en la terminología sociológica sobre la violencia. En los ambientes urbanos occidentales el cuerpo ya no es la base de la fuerza de trabajo según decía Karl Marx. . De todos modos encontramos en la sociología actual un concepto sobre la 4 Me refiero aqui a H. 269-28. La violencia es definida como un acto de poder que mediante “daño corporal intencionado” (Heinrich Popitz) se realiza a los otros. Más bien. los procesos del disciplinamiento social y el impacto que tenia la formación del Estado sobre la renuncia al uso de la fuerza física en la vida diaria. 1-4) y cuaderno 11 (1995). pp. pp. vaciado de otros atributos significativos. pp. tiene distintas causas. En parte. hay otros aspectos de la violencia que están en primer plano y que están marcando el actual discurso científico sobre el tema. 1-3. Sobre la imparcial crítica acerca de este libro véanse las revistas “Mesoamérica” 25 (1993). Michel Foucault o Norbert Elias son de mencionar cuando se trata sobre la cuestión de la represión de la violencia corporal en las relaciones humanas en el curso de la formación del Estado “moderno”.4 Esto es lo que ocurre por ejemplo con el sicoanálisis o con la investigación sobre las agresiones.

Weimar 2000. Köln. Malcolm Deas ha mostrado a través del ejemplo de Colombia lo apropiada que puede ser un análisis comparativo de la violencia. Con todo esto quiero admitir que esta nomenclatura es un poco voluntariosa.). Si se abarca con exactitud. Yo subdivido (para una definición más detallada véase el Apartado 3) la literatura sobre el concepto de violencia en tres grupos a los que llamo los “contextualistas”. Tilly definió la formación del Estado como un violento racketeering. muestre un marcado “hábito” hacia la violencia. M. los “sensoriales” y los “sociables”.7 En vista de la amplia difusión de la violencia en Latinoamérica se tiene en partes de la literatura la tendencia a extensas deducciones. brutalidad y humillación (el verano de 1994 en Ruanda) o con otras regiones de las que se dice que hay altos grados de violencia. Wien. . en D. uno de los primeros en introducir el término 6 7 Quisiera agradecer a Natalie Clemente por su ayuda con la traducción del texto. Por ejemplo.). 353s. se considera posible que la cultura política de una “Nación” entera como en el caso del México posrevolucionario. En el libro de Evans y otros autores. pp. M. Si en realidad se quiere establecer esta división.74 Michael RIEKENBERG violencia orientado hacia el cuerpo físico que favorece un acercamiento entre la sociología y la antropología. Volveré a ello más adelante. Politische und ethnische Gewalt in Südosteuropa und Lateinamerika. aprovecho la ocasión para añadir algunas observaciones comparativas (véase el Apartado 4). HÖPKEN. A continuación comento alguna literatura reciente sobre el tema. En este trabajo no persigo integridad enciclopédica así como tampoco en la elección de la literatura que menciono. DEAS. RIEKENBERG (eds. Pero espero que prevalezca su utilidad para una orientación sobre el tema. 8 Véase sobre una comparación de la violencia en Latinoamérica y en los Balcanes W. Además.6 Ciertamente no escribo ningún review essay sino que sigo mis impresiones personales. 350-404.8 Estado/Cultura Empecemos con el Estado. son válidas para reflexionar tales juicios. “Reflections on Political Violence in Colombia”. Charles Tilly se ocupa de la relación entre Estado y violencia.E. Comparaciones con otras dimensiones de la violencia. pp. The Legitimization of Violence. es más válida para mi interés la sociología histórica que la historia en estricto sentido. APTER (ed. New York 1997.

El libro de William Stanley sobre “The Protection Racket State” en El Salvador puede ser citado como un ejemplo de trabajar el Estado en Latinoamérica según el vocabulario de Tilly. Vol. un representante de la Kritische Theorie (Escuela de Francfort).ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 75 racket en el lenguaje sociológico fue Max Horkheimer. pp. pp. The Protection Racket State. 56fs. 20s. en JLAS 28 (1996). 439. “Constructing the Limits of State Violence in Central America: Towards a New Research Agenda”. 1987. Así. Suplemento 1997. La tesis de Tilly ha sido discutida entre los estudiosos de Latinoamérica también. 287-291. en Obras Completas. 28ff. en P. W. Cambridge 1985. “War Making and State Making as organized Crime”. Horkheimer. pp. R. STANLEY. RUESCHEMEYER. 435-459. and Civil War in El Salvador. pp. Horkheimer temía que el Estado burgués (civil) se depravara cada vez más en racket. EVANS. Tempe 1996. se ocupó a finales de los anos treinta del deslizamiento de los Estados “burgueses” en una práctica criminal de la violencia durante el trasfondo del desarrollo político en Europa a partir del fin de la primera guerra mundial. el naciente Estado amenazaría a otros grupos para poder imponer su custodia sobre la sociedad a cambio de retirar sus amenazas violentas. Brothers in Crime. “Vernunft und Selbsterhaltung”. 12: Nachgelassene Schriften 1931-1949. 5: Dialektik der Aufklärung und Schriften 1940-1950. Como racketeer. Para más detalle: W. en Kriminologisches Journal 6. 169-191. sólo se rigen por las leyes para el mantenimiento de ellos mismos y ambicionan tributos. Military Extortion. Frankfurt M. Horkheimer definió rackets como grupos de poder dispuestos para la violencia que luchan contra sus rivales. Berlin 1997. Pohrt. mientras que a Horkheimer y a sus ideas sobre prácticas ilegales del Estado no se los ha tenido en cuenta. “Die Rackets und der Geist”. p. Bringing the State Back in. que emigró de Alemania en la época del nacionalsocialismo. 1985. SKOCPOL (eds.B.9 9 Max HORKHEIMER. Vol. M H O R K H E I M E R . Elite Politics. HOLDEN . Frankfurt M. en Obras Completas. D. Véase también Charles TILLY. B REUER . pp. pp. . así como que el tipo sociocultural de ciudadano desapareciera mediante las creaciones de monopolios y cárteles en la economía. 320-350. pp. Véase también el artículo de S. T. Robert Holden escribió en 1996 en un muy sugestivo artículo que los estudios de Tilly sobre la formación del Estado en Europa son un marco apropiado para el análisis del Estado en Latinoamérica. Charles Tilly se ocupó de la creación del Estado “moderno” en Europa y la consideró como una forma de crimen organizado.).

No el Estado. Además. Paris 1976. 63-98. HEYMAN (ed. States and Illegal Practices. Fueron procesos contrapuestos y dirigidos hacia la disolución del Estado en la sociedad. y no para su formación. para aclarar este punto. . pp. REINHARD . comenta David Nugent este asunto respecto a las relaciones en Perú alrededor de 1900.10 Esto. “Zur Transformation des europäischen Staatsmodells in Lateinamerika”.M.76 Michael RIEKENBERG El problema es que la composición de Tilly no afecta exactamente a lo que llamamos la “realidad” en Latinoamérica.11 En este caso la extorsión representa un medio para la obstaculización del Estado. sino otros actantes de la violencia son los que adoptan el rol de extorsionistas.). 12 D. p. Verstaatlichung der Welt? Europäische Staatsmodelle und außereuropäische Machtprozesse. Es cierto que en Latinoamérica hubo temporalmente sublevaciones muy bruscas del Estado sobre la sociedad. Un ejemplo (observamos aquí los regímenes revolucionarios de Cuba y México que concibieron la construcción de vigorosos y permanentes aparatos estatales) son los llamados regímenes burócraticos-autoritarios que como en el caso de la dictadura militar en Argentina tras 1976. En la literatura encontramos la opinión de que esto es algo característico de Latinoamérica y que allí los roles están muy a menudo invertidos. el libro de Evans y otros autores presupone una separación entre Estado y sociedad que no se ha dado en absoluto a partir de 1800 en Latinoamérica. 68. (ed. La societé contre l´Etat: recherches d´anthropologie politique. Oxford. NUGENT. 11 P. “(N)either is it possible to distinguish state from society”. Hace años Pierre Clastres hizo alusión desde la perspectiva de la etnología a la extorsión de los mandatos (chieftains) en las sociedades “primitivas” de la zona del Amazonas. En los siglos XIX y XX. New York 1999. trataron legitimarse totalmente ellos mismos. Hay que diferenciar si la disolución del Estado en 10 W WA L D M A N N . los Estados en Latinoamérica no poseían a menudo la fuerza necesaria para eregirse en racketeers . es decir en extorsionistas aventajados frente a grupos sociales. organizaciones comunitarias o comunidades étnicas. 65. p. en W. CLASTRES . No obstante hubo otros procesos. Hay dos motivos que son responsables de ello. en J. Illegal Political Networks and the Problem of State Boundaries”. no presupone a la fuerza la existencia de un estado “acabado”.12 Sobre esto hay distintas variantes.). “State and Shadow State in Northern Peru circa 1900. München 1999. No pocas veces fueron más bien el Estado o el gobierno amenazados e intimidados por otros grupos.

impiden por medio del uso de la fuerza al Estado establecer su soberanía en zonas de boom económico.). 1980-1993. State Formation in NineteenthCentury Latin America. Ejemplos de ello fueron la “República de Huallaga” en Perú o hoy día las regiones de próspera colonización en Colombia donde la (Narco)-Guerrilla.). & G. la atención de la 13 Véase entre otros J.13 Al tratar la oposición entre el Estado y las estructuras segmentarias. Time of Fear. GLEDHILL . V.Colombia: Inseguridad. etc. pp. Se caracteriza porque independientes y “ricos” actuantes de la violencia que disponen de grandes recursos.C. The Emergence and Development of Social Hierarchy and Political Centralization. O. 185f. Un ejemplo del primer caso se dió en los centros del dominio hispano en América (México. 302-319. pp. BENDER (eds.).G. 250s. D. J.B. & J. p. P. Liberals. Debido a la intensa creación de una economía ilegal que produce enormes beneficios. etc. Guatemala.A. Lincoln. POOLE. . The Rearrangements of Power in Argentina 1776-1860. PELOSO & B.). podemos encontrar en la actualidad una tercera variante. London 1992. RÉNIQUE. TENENBAUM (eds.A AV I L A BEJARANO . J. Revolution and Restoration. SHERZER (eds.. London 1995. en GLEDHILL . Politics and Power. & B. State and Society. Veáse además M. Austin 1995. STERN. clientelismo. 1540 to 1988. G U RBAN & J. Bogotá 1997.A. Perú. BROWN (eds. An Annotated Bibliography of the Shining Path Guerilla Movement. violencia y desempeño económico en las áreas rurales.. Boston 1988. C.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 77 la sociedad se atribuyó a la acción de fuertes comunidades locales y relativamente cerradas que mantenían al Estado a distancia. “Legacies of Empire: Political Centralization and Class Formation in the Hispanic American World”.A. tuvo que ver en primer lugar con el hecho de que el Estado y los principios que éste representa no encontraron respaldo en una sociedad dispersa y débilmente estructurada. movimientos de protesta. Austin 1990. Nation-States and Indians in Latin America. Athens and London 1996. por ejemplo).. Pues desde hace algún tiempo en la discusión sobre el Estado (y esto también tiene consecuencias para el discurso acerca de la violencia) se aprecian algunos cambios conceptuales.). SZUCHMAN. Como consecuencia. Con el auge de lo que se llama la “nueva teoría cultural” pasaron a un primer plano otros conceptos como por ejemplo el hibridismo (Nestor García Canclini) o el criollismo (Ulf Hannerz). si bien. Peru. la historia social lo hizo en términos como regionalismo. Guatemalan Indians and the State. las bandas de droga o los paramilitares llevan la voz cantante. SMITH (ed.). El segundo caso se dió en zonas marginales y de poca población (territorio de La Plata. Austin 1991.

la perspectiva de las elites cultas y de los grupos claves que toman las decisiones políticas. Public Celebrations and Popular Culture in Mexico.. es el lema. Wilmington 1994.78 Michael RIEKENBERG investigación se dirige hacia la dimensión cultural de la organización del Estado. 1780-1990”. 1885-1935. Politics and the Formation of Mexicos´s National State: Guerrero 1810-1857. NUGENT (eds. Durham. Rituals of Resistance. brokers y los estratos más bajos de la sociedad.GUARDINO.). estos estudios (y no excluyo de esta opinión a mi propio tesis de habilitación) la mayoría de las veces siguen. en los modos de vida y en la rutina diaria y no 14 König. W. The Making of Postcolonial Mexico and Peru. “ Bringing the State Back In without Leaving the People Out”. discursos e identidades.14 Mediante su interés en símbolos. H. Rituals of Rule. Political Cultures and the State in Latin America. Stuttgart 1988. Pero señala que el Estado también se formó en las transformaciones de los discursos cotidianos. Modernity at the Edge of Empire: State. por causa de las fuentes que emplean. Everyday Forms of State Formation. pp. Berkeley 1995.M. Es cierto que este principio no es en estrecho sentido culturalista. y esto es en donde reside primordialmente su calidad innovador. Uno de los trabajos orientados hacia este tema fue el destacado análisis de Hans-Joachim König trabajado profundamente desde los archivos sobre los orígenes del Estado y la nación en Nueva-Granada 1750-1856. Esto no es algo completamente nuevo. Hay que recordar que la ciencia histórica se empezó a ocupar a partir de principios de los años ochenta de las representaciones y discursos sobre el Estado y la “nación” en Latinoamérica. Véase también el excelente trabajo de F. en JLAS 24 (1992). una tal llamada grassroots perspectivea o investigar las “Hidden Transcripts” en la sociedad. D. F. Nationalismus im Prozeß der Staats. Auf dem Wege zur Nation.12. Peasant and Nation. P. Peasants. B E E Z L Y et al (eds. Stanford 1997. London 1994. MALLON .). . El Estado apareció como una estructura construida “desde arriba” (lo que también era). p. 15 G. MALLON. Revolution and the Negotiation of Rule in Modern Mexico.-J.und Nationbildung Neu-Granadas 1750-1856. “Indian Communities. Sin embargo. NUGENT . Individual and Nation in the Northern Peruvian Andes. clases políticas. JOSEPH & D. 35-53. Stanford 1996. Hoy día los trabajos tratan de ampliar la perspectiva de investigación y de tomar por el contrario. este corriente de la investigación histórica ayudó de cierto modo al ascenso de la “nueva historia cultural”.15 La formación del Estado no se concibió más como un proyecto estructurado “desde arriba” sino como un cambio en las formas de vida como resultado de complejas interacciones entre elites sociales.

K. 204-261. “Die historische ‘Westforschung’ zwischen ‘Abwehrkampf’ und territorialer Offensive”.). Ithaca. State/ Culture. Hegemony and Revolution. Culture and the State in Latin America”. pp.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 79 simplemente en las “altas” esferas de la sociedad. en las categorías que se emplean para narrar la historia. por ejemplo. De manera muy simplificada se podría decir que: mientras la historia social estructura primeramente sus temas tras las categorías de “arriba” y “abajo” (en el 16 P. Geschichtsschreibung als Legitimationswissenschaft 1918-1945. M. pp. Berkeley 1980. ¿Cómo se ve al Estado y en consecuencia de esto a la relación entre el Estado y la violencia desde la perspectiva de las teorías culturales? Aquí no me es posible seguir la problemática del concepto de cultura (para el caso alemán sería necesario considerar también la “grotesca modernización”16 de las historias culturales en la época del nacionalsocialismo. sólo hay que subrayar un punto: para acabar con la oposición categórica entre “estado” y “cultura” se discute. Véase también W. 1999. 1997. 17 Introduction in G. en P. Hace poco George Steinmetz ha dado una panorámica muy precisa sobre la literatura y las diferentes corrientes teóricas que tratan del “Estado” y la “Cultura”. Este concepto lo empleó inicialmente Antonio Gramsci para aclarar el fracaso de las revoluciones en Centroeuropea durante 1918 y 1919. 1-49. WINTER (eds. en los Cultural Studies el concepto de hegemonía.17 Aquí. From Class Struggle to the Politics of Pleasure: the Effects of Gramscianism in Cultural Studies.18 Sobre esto vemos sin embargo que la diferencia entre la historia social y la historia cultural no reside en que la historia cultural tratase asuntos que no fuesen accesibles a la historia social o al revés. se trata de la hegemonía cultural que se genera en discursos. los recuerdos y rituales. 17-20. BEASLEY-M URRAY . esto nos llevaría demasiado lejos como también la cuestión sobre cómo la historiografía alemana acerca de Latinoamérica se desarrolló de 1933 a 1945 y cuáles continuidades personales e ideales existieron después) en detalle. 224. p. ADAMSON. la atribución de identidades. en JLACS 8 (1999). Frankfurt a. MOREIRAS. HARRIS. Widerspenstige Kulturen. A Study of Antonio Gramsci´s Political and Cultural Theory. HÖRNING & R. más bien. 18 Véase J.). Cultural Studies als Herausforderung. London 1999. State-Formation after the Cultural Turn. “After Hegemony. STEINMETZ (ed). Frankfurt M. Con esto se aproxima convenientemente a los enfoques culturales actuales. London 1992. pp. S C H Ö T T L E R (ed. La diferencia reside.H. . SCHÖTTLER . & A. D. Cuando se habla de la hegemonía en los Cultural Studies.

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caso de la violencia, se prefiere tematizar lo que se concibe como represión, protesta, revolución, etc.), la historia cultural prefiere las categorías de “dentro” y “fuera”. Desde este punto de vista desaparece, no obstante, la imagen del Estado como claro y compacto conjunto de instituciones y reglas. Desde la perspectiva de una “radical cultural construction” (George Steinmetz), el Estado aparece más bien como un trenzado o bien una red de símbolos, narraciones e infraestructuras que contribuyen a reagrupar a los cuerpos, lugares y objetos para producir de esta manera el poder estatal.19 Al mismo tiempo, el carácter institucional de la violencia pierde en interés. Más bien son las dimensiones corporales (antropológicas) y narrativas (simbólicas) de la violencia que están en el centro del interés investigativo. Un buen ejemplo es el excelente trabajo de Michael Schroeder sobre gang violence y el poner en escena de los actos violentos en Nicaragua en el tiempo de Sandino.20 Sin duda, la revalorización de la “cultura” producida desde hace algún tiempo en las ciencias sociales y como es sabido, no por todos aceptada (un poco sarcásticamente se escribe in The Hispanic American Historical Review, “The New Cultural History comes to old Mexico”21), se ha beneficiado de ciertas transformaciones producidas afuera del terreno científico. “Globalización” es la palabra clave. Sin embargo, se omitirá algunas veces que el concepto de cultura se alimentó también del escepticismo frente a un concepto de modernidad o ideas de “modernización” tales y como los conocemos en las teorías de desarrollo de origen sea ilustrado, sea liberal o marxista.22 Partes considerables de la historia social “moderna” se encontraban (y se encuentran) envolvidos en meta-narraciones cuyas idea dominante es la existencia de time lags. Hay críticos que opinan sin embargo que la cultura se separa de este esquema. Comparado con
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Véase también D. CARTER, “The Art of the State: Difference and other Abstractions”, en Journal of Historical Sociology 7 (1994), pp. 73-102; P. ABRAMS, “Notes on the Difficulty of Studying the State”, en Journal of Historical Sociology 1 (1988), pp. 5889. Como ejemplo véase S. RADCLIFFE & S. WESTWOOD, Remaking the Nation. Place, Identity and Politics in Latin America, London, New York 1996. 20 M.J. SCHROEDER, “Political Gang Violence and the State in Western Segovias, Nicaragua, in the Time of Sandino”, en JLAS 28 (1996), pp. 383-434, pp. 410s. 21 HAHR 79 (1999), p. 211. 22 Véase W. SCHIFFAUER , “Die Angst vor der Differenz”, en Zs. für Volkskunde 92 (1996), pp. 20-31, p. 21.

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los procesos de “modernización” o los niveles de desarrollo, la cultura, se dice, es eso “which always escapes”.23 A grandes rasgos se perfila aquí la existencia de una “etnologización” del planteamiento y de los métodos de estudiar al Estado. Mientras que en la historia se ha efectuado algo sobre esto (se habla de “ongoing dialogues between social history and cultural anthropology” 24), en la sociología, en donde prescindiendo de pocas excepciones la cultura sólo constituye un “enclave,”25 queda todavía mucho por hacer. El cuadro de la violencia En la literatura actual sobre la violencia en Latinoamérica diferencio tres grupos. Los primeros llamo los “contextualistas”. Estos se centran sobre todo en las causas y circunstancias de la violencia y buscan los links entre la violencia y la “sociedad”. El Estado juega, por lo general, un papel muy importante en sus reflexiones. Prefieren los macroestudios. “I will try to link violence to broader considerations about Mexican politics and society in the revolutionary period”,26 es una frase típica de un contextualista. En la mayoría de los casos se trata de historiadores sociales. Pero naturalmente también antropólogos, teóricos culturales, etc. pueden ser “contextualistas”. En estos casos sólo cambiaría respectivamente el “contexto” desde el que se sitúan. Ya que he hablado un poco de los contextualistas como ejemplo de la historia social no seguiré tratando más el tema. El segundo grupo busca en sus fuentes la sensualidad de la violencia. La mayor parte de las veces es la unión de la violencia física al cuerpo humano su punto de partida. De manera metódica este grupo tiende al microanálisis. Ellos intentan aclarar al lector de manera plástica la corporeidad de la violencia. El dolor o el transcurso del tiempo en la violencia (cómo se diferencian la rápida cacería, el
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Stuart H ALL , citado en S. A LVAREZ y otros (eds.), Cultures of Politics, Politics of Cultures. Re-visioning Latin American Social Movements, Boulder 1998, p.4. 24 S. DEAN-SMITH, “Culture, Power and Society in Colonial Mexico”, en LARR 33, 1 (1998), pp. 257-277, p. 259. 25 Véase “Introduction”, en D.CRANE (ed.), The Sociology of Culture. Oxford 1994, p. 18. 26 A.KNIGHT, “Habitus and Homicide: Political Culture in Revolutionary Mexico”, en W. PANSTERS (ed.), Citizens of the Pyramid. Essays on Mexican Polical Culture, Amsterdam 1997, p.107.

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lento dolor en los campos de tortura, la breve producción de violencia de la redada, etc.27) son algunos de los temas de los que se ocupa este grupo. Esto no excluye que tanto comportamientos generales, como el Estado, también sean tenidos en cuenta. Es de considerar sobre todo la “marca estatal” del cuerpo humano. Teorías liberales del Estado parten de que en la sociedad “civil” existe una equilibrada balanza de poder entre el Estado y los ciudadanos que está regulada por la esfera pública política y un sistema de checks and balances. En Latinoamérica el equilibrio y la reciprocidad de esta mutua relación pasan por ser perturbados (y esto no sólo a partir de principios del siglo XIX28). En la nueva ciencia política se dice que el desarrollo del Estado en Latinoamérica padece del insuficiente desarrollo de una civil society. La otra cara de la medalla es que el Estado no establece ningún límite obligatorio a su ejercicio del poder. Esto es lo que ocurre con el empleo de la tortura como ha descrito Elaine Scarry en su impresionante libro The Body in Pain. Nancy Scheper-Hughes ha explicado para el caso de Brasil desde el punto de vista de la antropología que en el sistema de la violencia policial y la justicia penal, la tortura está instalada de manera fija como medio para ganar y demostrar poder. Igualmente lo argumenta la antropóloga Teresa Caldeira. Al débil reconocimiento de los derechos personales en Brasil, le acompaña una insignificante sensibilidad por la integridad y la inviolabilidad del cuerpo humano. El poder se marca en el cuerpo de los dominados. Sin embargo no es sólo el Estado el responsable de esta forma de la violencia. A menudo en Latinoamérica, actores individuales utilizan las zonas al margen de la violencia legal para llevar a cabo sus propios asuntos. Así diferencia un nuevo análisis sobre el ejemplo de la policía brasiliana a los “Lone-Wolf Police” del “institutional functionary” que permanece leal al organismo de policía. El Lone-Wolf-Police es por el contrario un autor individual. Él emplea la violencia sobre todo cuando ve dañado su orgullo personal. Encontramos al Lone-Wolf-Police también en los pequeños países de Latinoamérica en donde había regímenes “sultánicos” (H.E Chehabi y
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Véase W. SOFSKY, “Zivilisation, Organisation, Gewalt”, en Mittelweg 36, 3 (1994), pp. 57-67, y el ensayo de W. SOFSKY en TROTHA, Soziologie (nota 44). 28 Véase A. ALVES, Brutality and Benevolence. Human Ethology, Culture, and the Birth of Mexico, Westport 1996, que trata las relaciones de jerarquía y reciprocidad (p. 236) durante la creación de la sociedad colonial.

como por ejemplo en partes de Colombia. 32 Véase N. pp. M. encontramos a los sistemas de venganza de la sangre los que se hacen cargo de este función en una manera similar.y culturalmente.H. WHITEHEAD. “A Theory of Sultanism”.32 29 Véase N. De igual forma varían los modos de controlar los sentimientos como partes de actos violentos.). Berkeley 1992. 3-25. 227s. pp. Kampftrauma und Persönlichkeitsverlust. generalmente son situaciones en donde se concentran los “más intensos sentimientos” humanos. Achill in Vietnam. pp. B OWKER (ed. CHEHABI & J. HAAS . “The Berserk Syndrome”. KEELEY. 29-54.). Todavía en la actualidad. A Review Journal 2 (1997). en el “Berserk Syndrome” que ha descrito el psicoterapeuta Jonathan Shay en un excelente estudio sobre la guerra de Vietnam. A la vez. C HEHABI . SCHEPER-HUGHES. Allí. Rachegewalt. Cambridge 1990. 167. Death without Weeping.E. Acerca de la “contingentación” (Bewirtschaftung) del . War before Civilization. Baltimore 1998. SHAY. la arbitrariedad de los funcionarios particulares podía prevalecer de todos modos frente al respeto del orden burocrático. p. por ejemplo. Thousand Oaks 1998. en J. J. En las guerras entre sociedades “primitivas“. p. HARITOS-FATOUROS. 1-8. Ellos regulan los conflictos entre grupos ilegales que no se rigen por ninguna fuerza estatal. por ejemplo.J. guerras y demás. Pienso..H. 30 L. en H. “Bureaucratizing Masculinities among Brazilian Torturers and Murderers”. The Anthropology of War.K HUGGINS . en L.29 Hay que agregar que este aspecto toca también la dimensión afectiva de la violencia. P. PALERMO.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 83 Juan Linz mencionan entre otros los regímenes de Somoza en Nicaragua o de Duvalier en Haití). LINZ (eds. pp.E. Oxford 1996.B. Hamburg 1997. en Aggresion and Violent Behavior. 3. Vergleichende Beobachtungen zur Renaissance eines für überholt gehaltenen Gewaltmotivs in Albanien und Kolumbien (manuscrito 1998). 31 Véase J.). WALDMANN. LInz. Véase también G. Masculinities and Violence. pp.J. New York. puede desde un principio un “consenso social” limitar ascensos de violencia. normalizan los actos de violencia y de este modo la mantienen dentro del ámbito de lo que está permitido social. The Violence of Everyday Life in Brazil. Empleos de la violencia. 146-170. “The Snake Warriors Sons of the Tiger´s Teeth: a descriptive analysis of Carib warfare”.& M.30 Hay casos de organización de la violencia que están muy impregnados de emociones. H. Sultanistic Regimes. (ed.31 Queda claro que son diferentes las emociones en pequeños actos de violencia del tipo face to face a las emociones que surgen en actos de violencia organizados por parte de complejas instituciones y en el ramo de muy largas cadenas de personas.

desde la organización de la violencia en corporaciones de hombres (Männerbünde) o instituciones militares33 hasta la etnologización de una “nación” durante una guerra. M. (ed. En un review essay sobre Colombia. 66s. Van Gorcum 1994. la “cultura de la violencia” fue considerada hace pocos años como el más importante campo de trabajo de las investigaciones sobre la violencia en Latinoamérica. crash kids. Power. London 1997. “Ritual und Gewalt in peruanischen Fußballstadien”. O se entiende como un limitado medio de socialización productor de violencia que se da sobre todo entre los jóvenes (Outlaw Motorcycle Gang.). pp. Sex and Sexuality in Latin America. Wilmigton 1992.e. En primer plano se encuentra la parte socializante de la violencia. en D. POOLE. Modern Masculinity and Sodomy in the Brazilian Military”. de no referirse tan sólo a la “realidad” misma. ELIAS. Violence. No obstante se ha de considerar que este concepto de “cultura de la violencia” está bajo sospecha.J. p. Violence in Colombia. Aquí se puede pensar en todos los tipos de variantes posibles. 312. En la literatura se usa entre otros el concepto de cultura de la violencia o. BERGQUIST y otros (eds. como un concepto que describe la relación de las funciones rituales y ceremoniales con los actos de violencia.84 Michael RIEKENBERG El tercer grupo de los análisis de la violencia parte de la sociabilidad de la misma. Para el caso de Perú este concepto es discutido por D. BEATTIE. The Contemporary Crisis in Historical Perspective. Frankfurt a. Analysen und Berichte 19 (1995).34 El concepto de “cultura de la violencia” puede tener distintos significados.35 etc. pp. pp. “Conflicting Penil Codes. en Lateinamerika. 293-314. 42-65. F. Über die Einsamkeit der Sterbenden in unseren Tagen. . de subcultura de la violencia cuando se trata la sociabilidad de la violencia. New York. PEÑARANDA.). Se define “cultura de la violencia” como el uso cotidiano de una defensa personal entre las bandas. en C.52s. 65-85.). “Surveying the Literature o the Violence”. 1982. Unruly Order. BALDERSTON & D. una comisión senatorial realizó en 1989 una “cultura de la violencia” responsable de las causas de las guerras internas en el país. O bien.). Esta última “cultura de la violencia” es la mayoría de las veces objeto de estudio por parte de la etnología o de la etnohistoria. más bien.). pp. and Cultural Identity in the High Provinces of Southern Peru. 34 Véase R. 33 Véase P. En Perú por ejemplo. pp. A. Hooligangs. PANFICHI. 35 Véase p. Boulder 1994. MAC GREGOR (ed. Violence in the Andean Region. sino que también hace valoraciones capaces de desacreditar a sociedades o miedo como una de las “causas más significativas del poder” véase N. GUY (eds. por parte de los etnólogos.

Vol. A pesar de las diferencias. THORNTON (eds. y R. Hasta el momento. The Subcultures Reader. y D. en Lateinamerika. etc. y S. Bandoleros. la violencia en Colombia se designa como una forma “irracional” de conducta por la cual es responsable una “subcultura de violencia”. F. la mayoría de las variantes del concepto definen “cultura” como un conjunto de normas y pautas de comportamiento y como un objeto delimitado. artefactos y una acción institucionalizada “fuera” del Estado. o bien el estado entrega a otros actuantes de la violencia grandes territorios. Bogotá 1983. KÖNIG (eds. Esta claro que esta manera de abarcar el concepto de “cultura” no tiene mucho en común con las nuevas teorías culturales de los cuales traté más arriba. “Gewalt und Kriminalität in den städtischen Marginalsiedlungen von Santiago de Chile und Rio de Janeiro”. SACK. (por ejemplo Río de Janeiro) o donde se llevan a cabo reducciones de gastos públicos que desmontan estructuras sociales y comunitarias. Daten. 1968.38 No está claro hacia dónde se desarrolla esta nueva “subcultura” de la violencia en una época de proximidad virtual en el Internet. y donde por esta razón. Santiago de Chile). 38 Véase B. 59-73. H APPE . se pierde el control digamos comunal de la violencia (por ejemplo. en vista del continuo rejuvenecimiento de la población en Latinoamérica y de la relación de estas “subculturas” con la creciente comercialización de la 36 Véase K. 29. este principio ejerce una gran influencia en la literatura sobre la violencia y también sobre la violencia en Latinoamérica. El caso de la violencia en Colombia. Kriminalsoziologie.36 Fue entonces cuando se originó el concepto de subcultura. Se definió violencia como una desviación de lo “normal” y se confrontó a una supuesta sociedad pacífica con grupos minoritarios violentos. London. GELDER. 37 G. En este sentido.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 85 culturas completas. New York 1997. pp.).37 Nuevas investigaciones insinúan que en Latinoamérica en la actualidad surgen “subculturas” de la violencia allí donde. Frankfurt M. p. Así. MEERTENS. SÁNCHEZ. gamonales y campesinos. En las ciencias sociales el término “cultura de la violencia” se remonta a la antigua sociología criminal y a los escritos de los años veinte de la Chicago Schools of Sociology. barrios. Esto se debe al origen del concepto. SPERBERG . . Analysen. 1. por ejemplo. Dokumentation 15 (1998). y J.). una “cultura de la violencia” está unida a determinados grupos y se manifiesta mediante rituales. Por este motivo en la nueva crítica cultural etnológica se trata de evitar este concepto.

Sin embargo. Desde El Salvador se indica que adolescentes repatriados a la fuerza de los EEUU son portadores de esta “nueva” cultura de las bandas y que la traigan al sur del continente. K. HO W E. “Why we fight: Voices of Youth Combatants in Sierra Leone”. en Sozialwissenschaftliche Literatur Rundschau 2 (1999). AMOS . mientras que otras formas de capital cultural pierden valor. pp.40 En particulares países de África. Oxford 1996. 18s. en Africa 68 (1998). Este interés no se centra sólo en las drug wars. véase tambien el destacado artículo de D. 01. CRUISE O´BRIAN. 55-74. Fighting for the Rain Forest. la organización de la violencia se ejerce en la actualidad por warlords. War.. P. CASTRO. en los desarrollos de criminalidad organizada o de violencia similar a la de la mafia. pp. pp. RICHARDS . 40 Edición No. pp. se centra el discurso sobre la violencia en Latinoamérica. Es decir que no se someten (más) a la dicotomía entre “Estado” y “cultura” en la que tanto antes como después. Estos actores no poseen ningún interés en la organización estatal de la violencia.02. La violencia gana de este modo un importante significado como estrategia de supervivencia. Youth and Resources in Sierra Leone. En los EEUU hay al parecer una “posmoderna” disgregación de las antiguas e históricas subculturas de la violencia. pp.41 La creciente comercialización de la violencia en Latinoamérica es algo que llama progresivamente la atención de las investigaciones. The Case of Executive Outcomes”. . London. PETERS y P. “Private Security Forces and African Stability. “A lost generation? Youth identity and state decay in Westafrica”. RICHARDS. W E R B N E R y T. en R. ghettos. La debilidad del Estado en el control de la violencia produce 39 Véase S. 1985. 5-24. I.).2 (1998). 127-129. “Gewalt und Hoffnung in El Salvador”. 41 Véase H. 183-210. Postcolonial Identities in Africa. 307-331. etc.39 De-culturalización de la violencia Para el caso de África tituló hace poco la revista Jeune Afrique que la época de los “Cyber-Rebels” ha comenzado.86 Michael RIEKENBERG violencia. “Die US-amerikanische Ghettoforschung”. pp. en Journal of Modern African Studies 36. en Der Überblick 1 (1998). por este motivo tampoco aparecen actuantes “culturales” de la misma. También como consecuencia de la informalización de la economía y de la disminución del sector público se produce en los EEUU una depacificación de grupos de jóvenes en zonas marginales. New Jersey 1996. R ANGER (eds. cárteles de violencia o empresas privadas que trabajan con mercenarios y que salvaguardan el Estado frente a sus enemigos.1999.

en Ensayos en homenaje a Héctor Febres Cordero. L. drogas. JEAN y J. por ejemplo. Además. Soziologie der Gewalt. De este modo se sigue ahondando en las pretensiones de soberanía del Estado. Parece que los “mercados de violencia” o mejor dicho: estructuras similares a este concepto. Beobachtungen zur Zweckrationalität der Gewalt”.42 En otras partes del mundo. Mérida 1996. warlords. TROTHA (ed. VELLINGA (ed. se forman en Latinoamérica sólo provisionalmente y en 42 Véase M. Surgen tras la unión de la economía mercantil con regiones o bien sectores de la sociedad “abiertos a la violencia” en donde no hay ningún tipo de límite estatal que rija el empleo de la misma.). la explotación ilegal de materias primas. en T. se tiende a agotar sus recursos para extinguir rápidamente. Opladen 1997. según la definición. 43 Véase F. RUFIN (eds). Son estructuras al margen del Estado.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 87 una gran expansión de industrias privadas para la seguridad. Las relaciones de los actores de violencia. en una forma plenamente desarrollada por primera vez en el Líbano a partir de la mitad de los anos setenta. bandas.44 Restrictivamente se ha de tener en cuenta que la comercialización de la violencia en Latinoamérica (todavía) no ha alcanzado las dimensiones africanas. G ERARDO G ABALDÓN “Tendencias y perspectivas del control social en Venezuela en la década de los noventa”. según es definida. que se benefician económicamente del control de esta violencia. etcétera. Boulder 1998. ha surgido una organizada “economía de guerra” a partir de los intereses comerciales en la organización de la violencia y bajo las condiciones de una guerra civil. se ha desarrollado el concepto de “mercado de la violencia” para describir estos procesos. el pago de rescates. 15-35. pp. . Economie des guerres civiles.v. E LWERT . Los mercados de violencia forman. Según la teoría es en estos “mercados de la violencia” donde la comercialización de la misma experimenta su máximo agravante. 86-101. el concepto de “mercado de la violencia” es problemático por diferentes razones.C. Además tal creación. pp. “Gewaltmärkte. regiones económicos dominadas por guerras civiles.43 Desde la perspectiva etnológica africana. The Changing Role of the State in Latin America. etc.). 44 Véase G. sólo en parte equivalen a las pautas de comportamiento que rigen a los actores de mercado. Por ello la finalidad principal de los actuantes de la violencia es la de garantizar la existencia de la misma economía de guerra y emplear las posibilidades económicas que se dan en el mercado mundial con el comercio de armas. Paris 1996.

Latin America. Si. An Interdisciplinary Approach.88 Michael RIEKENBERG zonas periféricas. Sin embargo. 257-259. y G.46 A decir verdad este tema todavía está poco trabajado para el caso de América Latina. comunidades. 121-136. y los conflictos europeos fueron decisivos. por el contrario. hubo poca radicalización de la violencia 45 Para más información sobre el tema véase M. RICHANI . así como la creciente efectividad de la recaudación de impuestos que entre aproximadamente 1. “A cientocincuenta años de una guerra costosa”. en Latinoamérica en el siglo XIX. Verstaatlichung (nota 10). en Historia Mexicana 186 (1997). pp. “The Polical Economy of Violence: The War System in Colombia”. En Latinoamérica las guerras hasta el año 1800 tuvieron lugar casi exclusivamente en las zonas de paso como el Caribe. en W. pp. en Journal of Interamerican Studies and World Affairs 39 (1997).47 Pero parece que las guerras latinoamericanas desarrollaron muy poca fuerza integrativa para el Estado y la “nación”. se disputaron demasiadas pequeñas guerras en el interior de las estructuras socio-políticas denominados “Estados“. Durante el siglo XIX fue el caso en algunas zonas fronterizas (frontiers ).). 19-36. RIEKENBERG.).800 iban acompañados de las guerras. 46 Véase M. actuaron como poderosas fuerzas motrices para la organización del Estado. N. en J. Tras 1810 las guerras se trasladaron al interior de la región. 47 Véase Josefina V ÁZQUEZ . la economía (naturaleza de los impuestos) y la estrategia de guerra. Además hubo otro factor. entre provincias. .45 La sociología histórica ha establecida una estrecha relación entre la formación del Estado. VARONA -L ACEY (eds. “Gewaltmarkt. New York 1999. “War in Latin America: The Peaceful Continent?”.400 y 1. REINHARD (ed. pp. LÓPEZARIAS. observamos a Latinoamérica. etc. En su lugar.A. Al contrario que en los EEUU donde en las frontiers existían claras imágenes étnicas o racistas del enemigo. 37-81. sólo se produjeron pocas guerras entre Estados y en el siglo XIX más bien se puede decir que disminuyó el número de guerras inter-estatales en Latinoamérica. 1770-1830”. por el contrario. llama la atención que las guerras con motivo de la organización del Estado en el siglo XIX y principios del XX tuvieran aquí un papel diferente. pp. Centeno. En la actualidad las mejores condiciones en apariencia para la formación de “mercados de violencia” se dan en las zonas coloniales de Colombia. la creación de instituciones burocráticas. Staat und Kreolisation des Staates in der Provinz Buenos Aires. Se considera que en la temprana época moderna en Europa.

Esta diferencia entre violencia local. de Indias 217 (1999). W EBER “Borbones y bárbaros”. .’ Un ensayo para repensar la frontera bonaerense 1770-1830”. como ya mencionó una vez Eric Hobsbawm en su libro The Age of Capital. el concepto de guerra civil en cada caso indica algo muy diferente. Rodolfo STAVENHAGEN. Frankfurt a. etc.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 89 motivada étnicamente. De todos modos: Mientras que la violencia en otros lugares del mundo encontró un claro destino porque estuvo dirigida contra “forasteros” e out-groups . 147-171.. donde hubo formas de etnologizar la guerra hasta el ascenso de la guerra hacia una violencia de exterminio.50 De todas formas. en Latinoamérica se centró la mayoría de las veces en conflictos internos. D.. “Ciudadanía y política estatal indígena en Bolivia. 1825-1900”. pp. RIEKENBERG. apenas se produjeron. Formas extremas de la violencia étnica como por ejemplo guerras étnicas. como en la región del Plata o en Yucatán. faltaron en Latinoamérica en el siglo XIX. Esto favoreció la pérdida del control de la violencia por parte del Estado. guerra “interna”. o sucedieron sólo de forma leve.48 Posiblemente esto se deba en primer lugar a que los Estados en Latinoamérica no ejercieron ninguna etnologización de la identidad de la “nación”. The Ethnic Question. 1848 to 1875.. 61-75. en Anuario IEHS Tandil 13 (1998). Las investigaciones las señalan la mayoría de las veces como guerras civiles a los conflictos violentos que surgieron en Latinoamérica tras 1810. Das Zeitalter der europäischen Revolutionen 1780-1848. en Rev. “guerra”. 705-740. David 48 Véase M. aumentaron”. 1820. IRUROZQUI. por el contrario. 1969. También para el caso de Europa se puede leer que tras 1815 las guerras “. KOSELLECK.. la transferencia de recursos políticos y militares a grupos locales y a poderes segmentados como consecuencia de la caída del Imperio Español en gran partes de América. Para el caso de los EEUU. sin embargo. 47. Otra vez una perspectiva comparada puede ser de utilidad. p. “guerra civil”. por ejemplo. p. Hongkong 1990. pp. pp. Para Latinoamérica indica. 202.49 Quizá constituyó Paraguay una excepción en la guerra de la Triple Alianza. Fue solo en algunas partes fronterizas. mientras que las guerras civiles. 49 Véase por ejemplo M. M. tiene también impacto en el carácter de los actores de la violencia. “ ‘Aniquilar hasta su exterminio a estos indios. En Europa describe los acontecimientos revolucionarios dentro de la consolidación del Estado en la época de la Restauración. en Ibero-Americana Pragensia 30 (1996). 50 R.

Matones y cuadrilleros.53 Esto podría explicar por que tras las declaraciones de la Conferencia Mundial de la Mujer de 1995. Véase también J. T. 120. F LORES G ALINDO. Single Men and Social Disorder from the Frontier to the Inner City.).L. 1996. Es parte de las bandas familiares de carácter patriarcal. y M. London 1992. se estima que fue en la época de los sesenta por primera vez cuando surgen actores de violencia juvenil que se habían desencadenado de las antiguas bandas locales y lealtades clientelas. N EWBURN y E. Sobre actantes juveniles de la violencia hoy. es esta tesis sin embargo útil porque no hubo.90 Michael RIEKENBERG Courtwright defiende la opinión de que la violencia extra-estatal en los EEUU en el siglo XIX fue realizada principalmente por hombres jóvenes. . y “nómadas” (transiens).). en la actualidad mundial un porcentaje promedia del 21% de las mujeres casadas son maltratadas físicamente por sus maridos. La tradición autoritaria. Las consecuencias de esto fueron intensas fragmentaciones del Estado. en la literatura sobre Latinoamérica predomina. (ed. Male Violence. véase A. una cultura de la violencia de los single young men tal y como Courtwright la describe para el caso norteamericano. p. o tan sólo de forma restrictiva. A RCHER . Mass. Representa la “combinación entre violencia y paternalismo”. London. 52 Véase D. tradiciones corporativas y dependencias clientelas) se adhería a las estructuras del poder local. Bogotá 1991. Violent Land. Cambridge. Se puede criticar de exclusivista a la tesis de Courtwright (que aunque ya no nueva. si la examino con detalle.52 En diferencia a las investigaciones sobre los EEUU. BETANCOURT. 53 A. Masculinities and Crime. Violencia y democratización en el Perú. 43. Lima 1999. un tipo de actor de violencia unido habitualmente a sistemas sociales que están estructurados de manera jerárquica. Born to die in Medellin. GARCÍA. ahora es mejor comprobada de forma empírica) por distintas razones. Orígen y evolución de la violencia en el occidente colombiano. STANKO (eds. Esta violencia no estaba dirigida políticamente ni calculada de manera económica sino que más bien era una oportunidad de hacer negocio. Los ámbitos típicos de esa violencia eran las ciudades mineras y los campamentos de la Union Pacific Railroad en la frontier . exceptuando 51 D. La característica principal de esta organización “familiar” de la violencia era que ella misma (e apoyada por estructuras pueblerinas. Just Boys doing Business? Men. mientras que en Colombia el porcentaje es del 65%. En Colombia por ejemplo.51 Para fines comparativos. Courtwright. SALAZAR. London 1994. p. New York 1994. Mientras que en los EEUU. solteros.

no obstante. una internalización de la disciplina. La violencia unida a la familia convierte en Latinoamérica al Estado. el Estado recurrió a la violencia física pública para poder establecer el control sobre la sociedad. antiguas formas de control de la violencia no estatales. ORTELL (eds. fue relativamente fácil reducir el nivel de violencia de los single young men pertenecientes al estatus de “subculturas” durante el período de desarrollo de la organización estatal a principios del siglo XX. una pacificación de la sociedad mediante un rutinario control policial y por otro. 7. etc.54 Sobre todo en los centros urbanos que se desarrollaron rápidamente en los grandes países de Latinoamérica a partir de 1880. Pero para ello estaba mal preparado.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 91 los estados del sur. . en Latinoamérica fue por el contrario mucho más difícil para el Estado imponerse sobre una organización de la violencia basada en bandas familiares y estructuras de poder local. en cierta manera en una superflua autoridad competente. en este punto. Especialmente extremo se muestra esto en los casos en 54 Véase la introductión. Los estudios de Elias tuvieron poca aceptación en Latinoamérica (sí han sido muy discutidos en las investigaciones sobre la temprana edad moderna en Europa). Aparentemente esto fue también el caso por que la integración de los actores de violencia en redes familiares formó solo una variante de una probada estrategia de supervivencia. el sistema presidiario. el Estado tuvo que encargarse mucho más que antes de establecer un control social. Popular Politics and the Urban Poor in Latin Amerca. tuvieron una gran influencia en muchos casos. las clásicas instituciones públicas como la policía. entendido como instancia de la disciplina social. p. Los estudios sobre el Estado y su papel en la civilización de la sociedad en Latinoamérica han aumentado en los últimos años. Muchos de estos estudios muestran qué límites tiene la influencia de las organizaciones estatales en partes de Latinoamérica. Wilmington 1996. la sanidad. Como débil actante que disponía de pocos recursos. Los trabajos de Foucault según los cuales se produce por un lado. 1765-1910. Son de mencionar.). en S. Riots in the Cities.M. Esto explica también la comparativamente alta tendencia a la violencia que tiene el Estado en su política interior en Latinoamérica. ARROM y S. El interés de estas investigaciones abarca la mayoría de los sectores de la sociedad. Los cambios en la sociedad y sobre todo en la urbanización destruyen.

Boulder 1995. que la fase de expansión “del” modelo de Estado europeo está evidentemente rebasada. Prison Conditions in Venezuela. New Approaches to Methods and Analysis. pp. Austin 1996). entendidos como componentes imprescindibles de la soberanía estatal.L.. J. Hoy día son grupos paramilitares. 1830-1940. 35f. las comparaciones acerca del Estado en Latinoamérica estuvieron la mayorá de las veces orientadas de una forma funcional y para conseguir sus cometidos se cuestionaban cómo de “fuerte” o “débil” era el Estado latinoamericano y de qué recursos disponía. Crisis and Innovation in Latin America and Africa. Carceles de Venezuela. cárteles. 56 Véase M. Sobre culturas “duales” véase N. colectividades (Gemeinschaften) étnicas. RIEKENBERG. en Comparativ 6 (1999). South America and PostCommunist Europe.). “Las Islas Marías y la subcultura carcelaria”. El aumento del warlordism en África y partes de Asia o de las nongovernmental areas en zonas urbanas lo parecen señalar.S. . P. L INZ y A.56 Ante el trasfondo de estos procesos y según los criterios del monopolio de la violencia y de los impuestos. Baltimore 1996. 187-205. 13-29.92 Michael RIEKENBERG los que la administración de la justicia en la actualidad no posee (casi) ninguna influencia en la organización interna de las cárceles. movimientos milenarios. e. en Boletin Mexicano de Derecho Comparado 91 (1998). Prison Reform and Social Control.). PÉREZ GUADERLUPE. Una etnografia del penal de Lurigancho. etc. “Warlords”. GRINDLE. Lima 1994. pp. Quito 1997. A NDRADE R OA . Como orientación véase R. Caracas 1996. 165. Campos de exterminio. pueblos y comunidades. The Birth of the Penitentiary in Latin America: Essays on Criminology. Formas estatales de la organización de la violencia se descomponen (nuevamente) en varias partes del mundo.57 En lo que respecta al control de la violencia. SALVATORE y C. Huber. J. subculturas. en Latin America in Comparative Perspectives. Fundación Regional de Asesora en Derechos Humanos (ed. “Assessments of State Strength”. pp.). Cambridge 1996. M. STEPAN (eds. pp. . Antes se trataba de poderes locales clientelistas. p. La violencia intracarcelaria en el Centro de Detención Provisional de Quito. el Estado latinoamericano esta confrontado a menudo con estructuras de organización autónoma de la violencia. New York 1997. 57 Hasta ahora. se considera al Estado latinoamericano más bien débil.). Problems of Democratic Transition and Consolidation: Southern Europe. Human Rights Watch (ed. ALVAREZ LICONA.55 Epilogue Aparentemente una causa del aumento del interés por parte de las ciencias sociales en las últimas dos décadas sobre el Estado y la violencia es. AGUIRRE (eds. Véase E. Challenging the State. 163-193.D. “mercados de 55 Véase p.

De todas formas se han de tener en cuenta las considerables diferencias entre los distintos países. A pesar de las debilidades y de los componentes de “anomía” de la organización estatal. así como de una organización social jerárquica. Organisierte Kriminalität in Kolumbien und Italien. Llama la atención que sean a menudo Colombia o El Salvador los más mencionados cuando se habla de violencia en “Latinoamérica”. New York 1997. Moderne Gewalten. Oxford 1998. 11.). Frankfurt. 58 Véase sobre esto en comparación con África J. etc. Boulder 1995. ZARTMAN (ed.). B A Y A R T et al. p. . Collapsed States.W. 5. Esta tradición se puede observar incluso en el ámbito del tráfico de droga y de la criminalidad organizada. p.F. Quizá Colombia sea en este sentido una excepción: Paul Oquist ya diagnosticó en 1980 un “partial collapse of the state”. que toman del Estado partes de su soberanía. en donde se puede observar fuertes diferencias entre partes de Africa y de Latinoamérica. Véase también la excelente comparación entre la violencia mafiosa en Italia y Colombia de C. The Criminalization of the State in Africa.59 De todas formas.58 Por este motivo es poco probable que el Estado en Latinoamérica pierda totalmente su “right to rule”. (eds. no presenciamos en Latinoamérica ninguna desintegración total del Estado.ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LITERATURA RECIENTE 93 violencia“. el repliegue del Estado observado desde hace algunos años en sectores de la sociedad y de la economía en favor del crecimiento del mercado. KRAUTHAUSEN . podría significar que la esfera pública se descompone todavía más que antes en segmentos distintamente seguros. Pero en general Latinoamérica posee una fuerte tradición del Estado y de la urbanidad. 59 I. The Desintegration and Restoration of Legitimate Authority.

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En la Introducción a ese número. Rosa María Martínez de Codes hizo hincapié sobre la transición al sistema de propiedad liberal. pensamos que esta perspectiva plantea un problema de corte epistemológico cuya solución requiere un enfoque etnohistórico y una reflexión crítica. nos proponemos sugerir combinaciones de enfoques antropológicos con métodos históricos y. Nuestra aproximación se distingue por su interdisciplinariedad. Ecuador. ampliar para los Andes el debate planteado en el Cuaderno no 7 de AHILA (1999) sobre la El Proceso Desvinculador y Desamortizador de Bienes Eclesiásticos y Comunales en la América Española Siglos XVIII y XIX. . y un reconocimiento de lo que los documentos callan * ** FLASCO. Enfocó las condiciones de emergencia del concepto liberal de propiedad individual a través de los actos legales y sus efectos. NUEVAS PREGUNTAS: LA ANTROPOLOGÍA HISTÓRICA DE LAS COMUNIDADES ANDINAS CARA AL NUEVO SIGLO ANDRÉS GUERRERO* TRISTAN PLATT** Con esta colección de ensayos sobre “las comunidades andinas”. Universidad de St. utilizando sobretodo categorías y relaciones conceptuales disgregadas de la misma documentación administrativa. Andrews. concebido como un proceso secularizador de bienes de “manos muertas”.PARTE SEGUNDA PROYECTO ANTIGUO. desde esta perspectiva. A pesar de su utilidad como recopilación de la historia jurídica y política criolla.

en cuanto su población—diezmada y desarticulada por la guerra. En una sociedad donde la “larga duración” sigue manteniendo tanto peso sobre el presente. desde la formación de los municipios en las nuevas parroquias de indios reducidos en pueblos por el virrey Francisco de Toledo (1579–1581).96 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT o dicen implícita o marginalmente. Se requiere. “La matriz colonial de la comunidad de indigenas peruana: una hipótesis de trabajo”.. la encomienda y la epidemia—fue volcada en formas institucionales de claro raigambre peninsular. . quien en 1964 argumentó que. una historia que no contempla los problemas planteados por la experiencia acumulada de las sociedades actuales quedará sin un método imprescindible de verificación. de este tipo de documentación. por ende. En la producción de esta distorsión. la agenda nacional criolla tiene una de sus raices más fecundas en un artículo clásico por Fernando Fuenzalida. 92-113). Lima 1967/1968 (pp. tal como aparecen en los documentos producidos por el Estado colonial y republicano. Debe reconocerse que gran parte de la realidad social comunitaria se desenvuelve fuera del alcance de la percepción administrativa y. además. tal como ésta puede detectarse a través del trabajo de campo. reconociéndoles como productos coyunturales de un determinado conjunto de ideas histórico–culturales vinculadas a funcionalidades inmediatas de orden administrativo. que a menudo aparecen como “mentalidades cárceles” que imponen un marco teleológico sobre percepciones más plurivalentes y ambigüas de la realidad regional. la del Taller de Historia Oral Aymara 1 Fernando FUENZALIDA VOLLMAR. ocupan un lugar especial los tradicionales nacionalismos criollos. suprimiendo las formas de subalternidad que subyacen en cualquier sociedad colonizada y poscolonial.1 Este planteamiento puede contrastarse con la posicion indianista (p. y utilizarlas sin desmontar su significado y realidad. la historia de las sociedades andinas quedó definitivamente trunca. una hermeneútica que interrogue los ordenamientos de las nociones y los enlaces de las categorías (su utilización práctica por los funcionarios). como también por un énfasis sobre la experiencia histórica y política de las poblaciones actuales. Dentro de la antropología andina.ej. republicado en Revista del Museo Nacional nº 35. Al mantenerse dentro de este conjunto de ideas. se corre el riesgo de reificar la visión administrativa y criolla de las cosas.

En los 1970s. Lima 2000. Huánuco 1972. Formaciones Económicas y Políticas del Munda Andino. que plantea la continuidad de los efectos coloniales hasta el presente sobre una población “autóctona” dispersa entre seis Repúblicas. Murra. “Ethnography in South America: the First Two Hundred Years”. recientemente.2. Cambridge History of Native American Peoples. el artículo pionero fue el de Enrique MAYER. cuya obra—precozmente reflexiva3—invocó una visión antropológica desde ambos lados del Atlántico. Edición a cargo de John V. además de la sociedad medieval europea. En realidad. se produjo un florecimiento internacional inédito de los estudios andinos. 6 Sobre este punto.3 “South America” (Pt. . Cambridge 1999.4 Murra también enfatizó el logro de los primeros etnógrafos españoles que conocieron las sociedades andinas en las etapas tempranas de la invasión europea. como parte de una búsqueda de 2 Taller de Historia Oral Andina (THOA). tiende a reproducirse una falsa dicotomía. Tomar el gobierno toledano como momento fundacional de la “comunidad andina” tiene sentido sólo si nos preguntamos también por la manera en que fue recibida y resignificada la reforma toledana por las sociedades andinas en vías de colonización. Ayllu: pasado y futuro de los pueblos originarios. al debatir sobre los méritos respectivos de los enfoques peninsular y andino. Los dos enfoques se complementan como dos miradas cruzadas. in Frank SALOMON & Stuart SCHWARTZ (eds. en la medida que toda sociedad busca desarrollar su propia reflexión sobre si misma y sus “otros”. 3 Victoria CASTRO. Visita de la Provincia de León de Huánuco en 1562.6 Al mismo tiempo. Carlos ALDUNATE y Jorge HIDALGO. en Iñigo ORTIZ DE ZUÑIGA.5 señalando además la utilidad de las Visitas administrativas del estado español.PROYECTO ANTIGUO.). “Censos insensatos”. a pesar del sesgo introducido por algunas nociones utilizadas. t. La Paz 1995. (eds. NUEVAS PREGUNTAS 97 de La Paz)2. 5 Ver. Y esto nos obligaría a indagar sobre la sociedad pre–hispánica. MURRA. sostuvo la necesidad de aportar a las antropologías propias de los lugares estudiados. Lima 1975. Sabine MACCORMACK.) Nispa Ninchis/Decimos Diciendo: Conversaciones con John Murra. t. Murra.1). inspirándose en las etnografías británicas sobre la Africa y los conceptos redistributivos elaborados también por Karl Polanyi para las economías de los antiguos imperios. 4 John V. La necesidad de superar un fácil dualismo en el análisis ya estaba presente en el trabajo del antropólogo y etnohistoriador John V.

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Andrés GUERRERO/Tristan PLATT

alternativas políticas. Desde la perspectiva andina, la unificación política del espacio mediante técnicas de organización social y laboral permitieron, primero, a las señoríos locales, y después a los estados, convertir un territorio montañoso, agreste y hostil en una fuente de abundancia y riqueza mediante el desarrollo de formas propias de acceso a los recursos. Con su famosa teoría de la “verticalidad andina”, Murra orientó nuevos trabajos de campo, donde la perspectiva localista de la “comunidad” se complementó con el reconocimiento de estrategias de reproducción mucho más amplias, que cruzaron las fronteras de diferentes jurisdicciones nacionales, unificando a gente dispersa entre varias comunidades locales desparramadas através de la Cordillera. La relevancia fluctuante de la complementariedad ecológica después de la Conquista, según el grado de mercantilización,7 y su presencia, en forma atenuada, hasta fines del siglo XX, enfatizó la necesidad de contextualizar las “comunidades”. Murra complementó el enfoque circulacionista analizando las formas de acceso de diferentes grupos sociales a la tierra, la distribución vertical de los insumos productivos, y los sistemas de organización laboral. Todos ellos son, evidentemente, elementos necesarios para comprender la recepción posterior de las políticas liberales de desvinculación. Incluso planteó la emergencia de “haciendas” estatales, altamente productivas, en la víspera de la invasión europea,8 pero el enganche teórico de este modelo dinámico del desarrollo del Tawantinsuyu con las nuevas formas de propiedad

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Los trabajos pioneros fueron los de César FONSECA MARTEL, Sistemas Económicos Andinos , Biblioteca Andina, Lima 1973. G. A LBERTI & Enrique MAYER (comp.), Reciprocidad e intercambio en los Andes peruanos , Lima 1974. Una visión dinámica de esta relación fluctuante fue propuesta por los historiadores Enrique TANDETER y Nathan WACHTEL en Precios y producción agraria. Potosí y Charcas en el siglo XVIII, Buenos Aires 1983. Ver también los estudios recogidos en Olivia HARRIS, Brooke LARSON y Enrique TANDETER (comps.), Participación indígena en los mercados sur–andinos, Cochabamba 1987. 8 Sobre el acceso a la tierra, ver John V. MU R R A , “Derechos a las tierras en el Tawantinsuyu”, in Margarita MENEGUS (comp.), Dos décadas de investigación en historia económica comparada en América Latina. Homenaje a Carlos Sempat Assadourian, Mexico 1999.

PROYECTO ANTIGUO, NUEVAS PREGUNTAS

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introducidas por los europeos aún no se ha explorado con el detalle que merece.9 La necesidad de enraizar la investigación etnográfica dentro de una comprensión arqueológica y etnohistórica de las sociedades regionales, y simultáneamente asegurar su relevancia para las transformaciones contemporáneas (las nuevas Reforma Agrarias, las políticas económicas, jurídicas, pedagógicas y linguísticas, etc.), significó que los estudios andinos se formasen como un conjunto de tácticas interdisciplinarias enmarcado por la temporalidad. En los 1970s y los 1980s tempranos, estas disciplinas aún pudieron mantener un fecundo contacto entre sí, produciéndose una etapa de acumulación y articulación de los conocimientos sin precedentes, como aportes para la construcción de una memoria y un proyecto comunes. En este proceso de articulación, una contribución fundamental provino del encuentro entre la antropología y la historia económica. La definición de un área cultural a partir de la geoecología de Puna y Páramo,10 y del estudio de las características politico–económicas de la formación estatal prehispánica más extendida del Nuevo Mundo,11 fue complementada por los análisis desarrollados por Carlos Sempat Assadourian del sistema colonial andino basado en la producción de metales preciosos y la circulación de mercancías mediante una división regional del trabajo necesario para llenar la demanda del mercado minero.12 La obra de Assadourian también desembocó, en los 1980s y ‘90s, en múltiples estudios de regiones y aspectos parciales del sistema teorizado por él.13 Al mismo tiempo, se buscó articular la participación en el mercado de las “comunidades” y unidades domésticas indias con los sistemas
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Ver, sin embargo, Carlos SEMPAT ASSADOURIAN, “Los derechos a las tierras del Inca y del Sol durante la formación del sistema colonial”, en Transiciones hacia el Sistema Colonial Andino, Lima 1994. 10 Carl TROLL (ed.), Geo–ecology of the Mountainous Regions of the Tropical Americas, Bonn 1968. 11 John V. MURRA, La organización económica del estado Inca, Mexico 1978 [1955]. 12 Carlos SEMPAT ASSADOURIAN, El sistema de la economía colonial: mercado interno, regiones y espacio económico, Lima 1982. 13 Por ejemplo, Juan Carlos GARAVAGLIA, Mercado Interno y Economía Regional, Mexico-Barcelona-Buenos Aires 1983. Luis Miguel GLAVE y María Ysabel REMY , Estructura Andina y Vida Rural en una Región Andina. Ollantaytambo entre los siglos XVI y XIX, Cusco 1984. Brooke LARSON, Explotación agraria y resistencia campesina en Cochabamba, Cochabamba 1982.

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no–monetarios de circulación.14 Así, se desvió la atención teórica desde el análisis dependista del colonialismo hacia el estudio de la circulación interna y el grado de autosuficiencia, real o potencial, existente en el ámbito americano. En esta coyuntura, uno de los enfoques antropológicos más novedosos fue el análisis de los conceptos aymaras y quechuas del “dinero” ancestral como símbolo de fertilidad y riqueza, y las consecuencias para la circulación monetaria dentro y fuera de las comunidades.15 La conjunción entre lo económico y lo religioso en el pensamiento de las comunidades andinas desbrozó varias pistas para la investigación de las subjetividades colonizadas, en cuanto las almas y los metales preciosos constituyeron los dos objetivos principales de la colonización europea. En trabajos recientes, el mismo Assadourian ha incorporado la religión al análisis de las condiciones de surgimiento del sistema colonial. Aqui señalaremos el aporte de los linguistas (inspirados en el ejemplo de sus precursores religiosos del siglo XVI-XVII) que renovó el estudio de la conversión religiosa.16 Al mismo tiempo, se empezó la búsqueda de nuevas fuentes propiamente andinas, aparte de los pocos textos alfabéticos.17 Murra había indicado la importancia de los tejidos como forma de riqueza en los Andes; y ya en 1978 Verónica Cereceda demostró la posibilidad de una aproximación semiológica a las tradiciones textiles de las comunidades, que se revelaron como un conjunto dinámico de formas y colores. Su trabajo suscitó un interés inmediato en las transformaciones inter-comunitarias de los textiles y, mas ampliamente, en las formas de la textualidad andina. Aquí también
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David LEHMANN (comp.), Ecology and Exchange in the Andes, Cambridge 1982. Tristan PLATT , Estado tributario y librecambio: mercado interno, proteccionismo y lucha de ideologías monetarias, La Paz 1986. 15 Olivia HARRIS, “Phaxsima y qullqi. Los poderes y significados del dinero en el Norte de Potosí”, en O. HARRIS, B. LARSON & E. TANDETER, La Participación indígena. 16 En esta tradición se enmarca, recientemente, Sabine DEDENBACH-SALAZAR SÁENZ & Lindsey CRICKMAY (comps.), La lengua de la cristianización en Latinoamérica: Catequización e instrucción en lenguas amerindias, Bonn 1999. 17 Felipe GUAMAN POMA DE AYALA , Nueva Corónica y Buen Gobierno. Edición a cargo de John V. Murra y Rolena Adorno, Mexico 1980. Gerald TAYLOR , Ritos y tradiciones de Huarochiri: Manuscrito Quechua de comienzos del siglo XVII, Lima 1987 (incluye un estudio por Antonio Acosta sobre Francisco de Ávila). Frank SALOMON and George URIOSTE, The Huarochiri Manuscript. A Testament of Ancient and Colonial Andean Religion, Austin 1991.

considerados como seres vivos—. que se reflejan en ordenamientos socio–espaciales (ceques) marcados por el ritmo de las fiestas calendáricas locales.20 sometiendo los esquemas interpretativos de R. Hacia un Orden Andino de las Cosas. ver Gary URTON. También Denise ARNOLD. Cambridge 1999. Oxford 1997. Shamanism and Identity: Voices from Abya Yala”. Creating Context in Andean Culture. Zuidema. Pierre Duviols y César Itier analizaron el texto y los famosos dibujos de Joan de Santa Cruz Pachacuti Yamqui. “Writing.3 (Pt. Rosaleen H OWARD –M ALVERDE (comp. Austin 1990. a una crítica basada en el reconocimiento de elementos y estructuras cristianas y coloniales que penetraron y subordinaron los contenidos indígenas del texto. In memoriam Thierry Saignes. Relación de Antigüedades deste Reyno del Pirú (eds. “Testimonies”. Saberes y Memorias en los Andes. Una colección de estudios de los quipos está pronta a publicarse en Jeffrey QUILTER & Gary URTON (comps. Domingo JIMENEZ & Juan DE DIOS YAPITA. sobre la permanencia incambiable de milenarias “estructuras andinas”. The Social Life of Numbers.21 Sin embargo.).S. London 1992. Paris 1978. ZUIDEMA fue publicada en Reyes y Guerreros: Ensayos de cultura andina. Lima 1989.19 Por otra parte. 22 Una colección de trabajos por R. . Para un procedimiento inverso. También el artículo de BOUYSSE-CASSAYNE en la misma coleccion.C. Annales E. se ha mantenido como una de las ideas más fértiles y sugerentes de los últimos 30 años. por ejemplo. t.T.. in Cambridge History of Native American Peoples. Narrative Threads. “La sémiologie des tissus andins”. Para un trabajo pionero sobre la aritmética andina. “De Empédocles a Tunupa: Evangelización. 20 Joan DE S ANTA C R U Z P ACHACUTI Y AMQUI S ALCAMAYGUA .18 Como parte del mismo corriente. considerados crecientemente como formas no–alfabéticas de escritura. Tristan PLATT . donde se detectan las circunstancias históricas que rodean la formación de un mito de origen. 19 Ver. que hoy se recogen en los estudios sobre los quipos y otros sistemas gráficos.PROYECTO ANTIGUO. Texas University Press (en prensa). The History of a Myth. Cusco-Lima 1993.T. la reflexión sobre las relaciones entre la oralidad y la escritura en los Andes también han permitido avances metodológicos importantes en la recuperación de los procedimientos de lectura de los diferentes tipos de texto.1). Frank SALOMON. Hagiografía y Mitos”. 21 Ver la discusión entre D UVIOLS y ZUIDEMA en Thérèse BOUYSSE -C ASSAYNE (comp. NUEVAS PREGUNTAS 101 Cereceda contribuyó ideas esenciales—como la capacidad de hablar atribuida a los artefactos textiles. Texas 1997. Studies of narrativity in Andean Quipos.). in History Workshop Journal 34.22 Un 18 Verónica CERECEDA. ver Gary URTON. Lima 1997. a partir de las relaciones numéricas detectadas en la etnografía de una comunidad chuquisaqueña. el planteamiento de Zuidema sobre la absorpción del tiempo cronológico por estructuras míticas.). Pierre Duviols y César Itier. La Paz 1992.

24 Rodolfo CERRÓN-PALOMINO. . ha llegado a ser posible plantear también—y desde una perspectiva que quisieramos llamar postliberal—el estudio del grado de “agencia” (agency) ejercida por las comunidades andinas. y su papel activo como subalterno en la formación de las sociedades hispano–americanas y republicanas. característico de los esquemas liberal–marxistas.—la crítica de los estudios etnográficos aislados de su contexto político y económico global.). Es 23 Thomas ABERCROMBIE. Con el desplazamiento de la atención desde el binomio “libertad”/“explotación”. La Paz 1993. “Unidad y Diferenciación Linguística en el Mundo Andino”. Mémoire de la Tradition. Madison 1998. Ahora bien. siglos XVI–XX. consideradas como productos de una actuación propia dentro de marcos de dominación. al nacionalismo y la modernidad liberal. que se recorren en los niveles más profundos de la borrachera colectiva.102 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT nuevo desarrollo del tema se encuentra en los “senderos de la memoria” analizados por Thomas Abercrombie.24 provocando estudios sobre la interacción linguístico-cultural en las escuelas comunitarias. junto con las relaciones de género y la identidad colectiva de los comunarios. se buscaba recuperar la voz y la práctica del mundo indígena colonizado. Borrachera y memoria: la experiencia de lo sagrado en los Andes . La interpretación del colonialismo constituyó un debate candente entre historiadores y antropólogos de ambos mundos. se volvió corriente—tanto en Europa como en los EE. Mediante el desarrollo de las metodologías ya citadas. los análisis de Rodolfo Cerrón-Palomino sobre la dialectología quechua sentaron las bases para las nuevas políticas linguísticas de unificación ortográfica que ahora están siendo implementadas (no sin resistencias) en las comunidades mediante los programas de educación bilingüe.UU. Este interés se ha mantenido dentro de los nuevos debates teóricos sobre la representación de los testimonios.).. También Thierry SAIGNES (comp. Nanterre 1993. donde se reproduce la autoridad ligada al paisaje sagrado.23 Finalmente. en Segundo M O R E N O & Frank SALOMON (comps. Pathways of memory and Power. Quito 1991. a fines de los 1960s. durante las libaciones con las que se festeja la renovación de los cargos político–religiosos. donde se promueve una nueva etapa en la “conversión” de los campesinos: esta vez. Reproducción y Transformación de las Sociedades Andinas. Aurore B ECQUELIN y Antoinette M OLINIÉ .

como parece ocurrir en el seno de las haciendas desde el siglo XVI.C. al menos en los Andes. más seducidos. The Patrons and Peones of Pesillo. reproducción y adaptaciones de aquellas formas comunitarias menos perceptibles. Paris 1986. es precísamente aquél de la génesis. en todo el continente sudamericano (incluso Amazonas). porque no institucionalizadas por el estado y casi ausentes en los documentos de comunidades. Tal fue la temática del celebrado estudio de la hacienda Vicos en el Peru y su homólogo de Colta Monjas en el Ecuador. Muerte y resurrección de los incas.27 Sin embargo. en el presente. “Unité doméstique et réproduction sociale: la communuaté huasipungo”. Annales E. y surgen formaciones culturales de larga duración. por una parte.26 En las haciendas. también capaces de la creación etnogenética de nuevas identidades. in Cambridge History of Native American peoples. Readjustment and Ethnogenesis in South American Indigenous Societies (Colonial Era)”.D.3 (Pt.25 Uno de los temas poco tratados hoy en día. aunque estuvo en los inicios de la antropología andina moderna. Por una parte. 27 Manuel BURGA. Ann Arbor 1968. por la economía hacendataria que intrigados por su desdoblamiento comunal y. Andrés G UERRERO . en particular desde las reformas 25 Frank SALOMON & Stuart SCHWARTZ. University Microfilms. lo mismo se manifestó en Bolivia con la reconstitución de “comunidades cautivas” después de la expulsión de los hacendados por la Reforma Agraria de 1953. “New People and New Kinds of People: Adaptation.2). Tejen redes de parentesco nuevas que se articulan a las complementaridades ecológicas y los ciclos vitales (individual. année 41. por otra. 1999). influidos tal vez por una búsqueda de lo comunal como sobrevivencia de la autoctonía precolonial. los movimientos de aquellas poblaciones que se desdefinen de las categorías estatales y. 3. t. doméstico y comunal). no.PROYECTO ANTIGUO. confluyen en el territorio de las haciendas y crean nuevas formaciones comunales. ese tipo de pequeñas unidades comunales. participan en los calendarios rituales locales. .S. por la otra. Nacimiento de una utopía andina. Lima 1988. Tésis de Ph. los grupos de unidades domésticas repartidas entre los colonizadores por el estado (mitayos de obrajes y repartimientos). en el Cambridge History of Native American Peoples (t. 26 M CRESPI. los editores han consolidado la interpretación de la gente nativa como sujetos históricos. “South America”. 3 (mai–juin). Este tipo de constitución de comunas apenas ha sido trabajado por los antropólogos y los historiadores. NUEVAS PREGUNTAS 103 así que.

que somete cada decisión colectiva a una larga prueba de consensualidad. la 28 Emma CERVONE. Colonial crisis. “Vieja y Nueva Representación: los procesos electorales en Buenos Aires. Establecido formalmente en el momento de la conquista española. University of Wisconsin.). Historia de las elecciones en Iberoamérica. Anthropos 93. Long Live the Festival. propio de la representación de los pueblos en el pacto medieval. de continuar. en condiciones diversas y crecientemente críticas. siglo XIX. vol. Algunos estudios. no.104 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT agrarias.29 La celebrada “democracia aymara” en las comunidades modernas del Altiplano boliviano. 1998. 1999. Tésis doctoral inédita. 30 Sobre este problema. Ethnic Conflict and Ritual in the Andes”.101–113). community and self–rule: Aymara politics in the age of insurgency. aprovechan la crítica de las temáticas. basado en la cesión de obediencia y servicios al Rey a cambio de protección y tierras. se plantea el problema de la recepción andina de tales instituciones. nos recuerda que ambas formas de representatividad se mantuvieron en tensa coexistencia durante la República. El hecho que los líderes de la resistencia andina entre los siglos XVIII y XX adoptaron para su defensa la figura del “apoderado”. 8.28 Por otra parte. ¿es en realidad una derivación del cabildo peninsular medieval? Nuevamente. reformulado mediante la formación de los municipios toledanos y las composiciones de tierras. promete ser creativa. en Antonio ANNINO (comp. aludido líneas arriba. Colonial Latin American Review. Mexico 1995. este pacto fue prolongado. ha cobrado un marcado y dúctil protagonismo político y económico en toda la región andina. 29 Ver José Carlos C HIARAMONTE . “Customs and rules: Bourbon rationalizing projects and social conflicts in Northern Potosí during the 1770s”. Sergio SERULNIKOV. 1810–1820”. estudios regionales han mostrado como fue fragmentándose el pacto andino-medieval entre las “Repúblicas” de Indios y Españoles. en efecto. . la “reversión de la soberanía a los pueblos” después de la invasión francesa de España en 1808—proceso precursor de la independencia iberoamericana—enfrentó a todos los estratos sociales con los nuevos conceptos ilustrados de ciudadanía y libertad. bajo los Borbones y los gobiernos republicanos. 2. ver Sinclair THOMSON . Madison 1996. “Festival Time.30 Aquí es significativa la confluencia que se ha producido entre algunos investigadores latino-americanos con las teorías subalternistas que habían surgido de una reflexión africana e hindú. (pp. En esta trayectoria. dentro de una perspectiva Sur–Sur que.

pp. junto con las aporias ideológicas del fin de siglo. sobre la formación de la ciudadanía excluyente o integrador de las autoridades indígenas en sus albores (ver su artículo publicado aquí). Bolivie. Spivac. “Reflections on the Ruins: Everyday Forms of State Formation in Nineteenth Century Mexico”. Pandey. Durham 1994. en parte debido a las prácticas de deslinde que surgen generalmente de las estructuras de financiamiento. 70-71.31 Los resultados convergen con las contribuciones de Marie–Danièlle Demelas. entre otros). Contradictions of Postcolonial Nationmaking in Andean Peru. Paris 1992. Equateur. Everyday Forms of State Formation. Sin embargo. al insistir que la construcción exitosa de la hegemonía se refiere implícitamente a un “end-point”. 33 Florencia MALLON. From Two Republics to One Divided. ha crecido al punto que ya es dificil que todos se sientan articulados en un solo proyecto. Una introducción a los estudios de la subalternidad. Pérou au XIXe siècle. Mallon recorre una senda narrativa paralela a la gesta de construcción del estado–nación.32 o de Silvia Palomeque.PROYECTO ANTIGUO. Debates Post Coloniales. Además. Durham 1997. Estas autoras también abarcan el comportamiento electoral distintivo de las comunidades andinas en los albores de la Independencia. partiendo del análisis de las consecuencias en los Andes de la Constitución de Cádiz. sitúa la construcción desigual de la hegemonia estatal en Mexico y Peru en los conflictos sociales que sacuden la formación del estado nacional. También Mark THURNER . in Gilbert M. JOSEPH & Daniel NUGENT (eds. Said. pp. partiendo de una perspectiva más campesinista. en su comparación de los procesos de hegemonía y subalternidad. la visión interdisciplinaria se encuentra integrada en la 31 Silvia RIVERA y Rossana BARRAGÁN. aproximación que ha sido particularmente significativa para la comparación entre los proyectos nacionales del Peru. 32 Marie-Danièlle DEMELAS. L’invention politique. el volumen de los trabajos. donde los reclamos populares son absorbidos mediante coerción y consensus. Ecuador y Bolivia. NUEVAS PREGUNTAS 105 utilización de las fuentes documentales y las teorías que proponen los estudios del Grupo de Estudios Subalternos (Guha.).33-72. La Paz 1997. Se complementa con las contribuciones de Florencia Mallon quien. Al mismo tiempo. las prácticas disciplinarias en los Andes y en otras partes son más separadas.33 Hoy en día. . que luego diverge hacia lo ciudadano subalterno.

Blanca Muratorio. Silvia Palomeque plantea la necesidad de mirar de cerca algunos procesos políticos. El primero. El segundo. que depende de las estructuras y circunstancias locales. El cuarto. replanteando el problema de la “agencia” (agency) indígena en el contexto del cambio social y de la historia oral.106 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT práctica de algunos estudios recientes. Los cinco ensayos que siguen representan avances recientes en una de las fronteras de la investigación: el período postcolonial republicano. El tercero. analiza las categorías estatales que seguimos utilizando cuando analizamos los problemas de los “indios”. nos advierte la autora precísamente. últimamente. London 2000. los “comunarios” y los “campesinos” dentro de la República. por la historiadora peruana Magdalena Chocano. por la etnohistoriadora boliviana Rossana Barragán. desde la historia. revisa el estado de la cuestión comunitaria. Y el quinto. exhibir un carácter más variable y matizado. tal como los 34 Ver. por la investigadora argentina Silvia Palomeque. a la vez. por lo general se asume que tienen un carácter linear. Conviene destacar algunos de los temas que los artículos aquí presentados sugieren en la perspectiva de un encuentro entre la antropología y la historia. por la antropóloga italiana residente en Ecuador Emilia Ferraro. pueden empezar mucho más temprano de lo que se pensaba y. cuestiona el uso muy difundido de una cierta concepción romántica de la reciprocidad en la caracterización de las sociedades andinas.34 y se mantiene como la única manera de acercarse a una comprensión crítica de la realidad andina. trata de la diversidad de procesos en la implantación de la ciudadania. con énfasis especial en los estudios politico-economicos de las comunidades peruanas. como el de la exclusión. algunos procesos. Rossana Barragán. los ensayos de Olivia HARRIS recogidos en To Make the Earth Bear Fruit. por la antropóloga argentina emigrada a Canadá. Sin embargo. advierte a su vez que las nociones estatales (como la de indio/blanco). . así por ejemplo la exclusión ciudadana de las autoridades indígenas en los cantones y parroquias surgiría desde los albores de la República y continuaría tal cual hasta nuestros días. además. trabaja las fronteras de la comunicacion entre el etnógrafo y su “informante”. cuya generalidad se da por sentada en el ámbito de todos los lugares.

PROYECTO ANTIGUO. Advierte que es necesario reconsiderar los campos de validez de esa noción. NUEVAS PREGUNTAS 107 investigadores las encuentran en los documentos. el surgimiento de otras formas de riqueza aparte de la tierra. La ocupación del binomio campo–ciudad fue característica de todos los espacios y categorías hasta la segunda mitad del siglo XIX.ej. productivamente utilizada en los primeros trabajos de Murra sobre la economía andina. susceptible a ser utilizado para diversos fines políticos. El tema de fondo de Emilia Ferraro es una crítica a la utilización monista de la noción de reciprocidad que es ya una tradición en ciertos discursos andinos. cuando se rompieron las estructuras de poder y fiscalidad que aún ataban el campo a la ciudad. las mestizas. no pueden ser empleadas sin un análisis previo de la relación entre categorías fiscales y categorías sociales. señalando ciertas omisiones. p. Señala la multivalencia de la palabra ayllu (cuya proyección—en el análisis de Deborah Poole—puede rebalsar las fronteras de la comunidad) . Al mismo tiempo. quien intentaba comparar las comunidades de los Andes y de España. enfatiza la importancia de distinguir la experiencia comunitaria del discurso. mostrando como el juego de los intereses fiscales condujeron a categorizar la tierra aparte de la gente que la ocupan. corren el riesgo de convertirse en una suerte de . Analiza los origenes de la concepción. hoy corriente. del indio como “esencialmente” rural. Sobre todo si recordamos que las nociones de reciprocidad y redistribución. Hace un balance del camino andado. y el trabajo pionero de Jose María Arguedas. sobretodo los que se han realizado desde una perspectiva político-económica. pero la “campesinización” del indio no pudo consolidarse hasta la Revolución de 1952. la relación entre género y etnicidad. Magdalena Chocano se concentra en trabajos basados en trabajo de campo. Luego. a través del censo de La Paz de 1881. y renovar la red de otros conceptos a los cuales se puede engarzar. y enfatizando la diversidad de situaciones que requieren una aproximación empírica a través del cotejo de múltiples estudios locales. muestra cómo se iba forzando una convergencia entre categorías raciales y determinadas categorías ocupacionales. Termina señalando la ambigúedad creativa que surge de las acciones sociales de las mujeres de diferentes “clases” en lo que atañe a la vestimenta. como los pocos estudios realizados sobre las comunidades nuevas.

puesto que rechaza la seducción de la sociedad “moderna”. un contexto de utilización de los instrumentos teóricos: advertencia pertinente tanto para los antropólogos como para los historiadores.35 plantea. paradójico: Francisca se construye a sí como narración (el tema de la huída y la metáfora del camino) en el proceso de contar su experiencia de vida en un contexto “tradicional”. France-Marie RÉNARD-CASEWITZ. es evidente que los aportes de ambas vertientes transatlánticas adquieren 35 Ver. Sevilla 1997. no sólo por las clases superiores. Cambridge University Press. Power in the blood: popular culture and village discourse in early modern Germany. 36 Carlo GINZBURG. Lo que implica que es necesario definir un cierto contorno de validez. ¿Pueden los historiadores plantearse estudiar relatos de la construcción de sí en un discurso registrado en los documentos coloniales y republicanos? Se viene a la mente el ejemplo del panadero de Carlo Ginzburg. El relato plantea el problema complejo de comprender formas apropiación de una modernidad difusa y diferente. sin abandonar. Vinieron los Sarracenos . . Entre Dos Mundos. Paris 1986. el problema complejo de los espacios de construcción de sí (de la persona) en un medio social que sería catalogado acertádamente de “tradicional”.108 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT llave maestra para el análisis de las comunidades. et les Sauvages. Lima 1993.37 La genealogía de los diferentes componentes de las transiciones andinas deben rastrearse en Europa y la España de la Reconquista. New York 1992. Anne-Christine TAYLOR. El Universo Mental de la Conquista de America.38 no menos que en América y Chavín de Huantar.. Se presenta a sí misma como una persona individuo que busca una autonomía propia. Chavín: Origins of Andean Civilization. Thierry SAIGNES. London 1980. London. en primer lugar. L’Espagnol. el grupo doméstico ni su comunidad. 39 Richard BURGER. para la formación colonial de la frontera andino-amazónica. The cheese and the worms: the cosmos of a sixteenth-century miller.39 Por otra parte. una mujer Napo Quichua. a primera vista..36 y la adolescente que se declara bruja en el trabajo de Sabean. 37 David WARREN SABEAN. 38 Ver Nelson MANRIQUE. en el relato autobiográfico de Francisca. Berta ARÉS y Serge GRUZINSKI. Lo novedoso de su relato es que desvela un problema apenas percibido y. Blanca Muratorio. 1984. no obstante. l’Inca. sino por personas excéntricas de los grupos subalternos.

En toda la región. por los planteamientos del postcolonialismo—sigue girando en torno a las consecuencias políticas de extender el estudio de este proceso de sucesivas modernizaciones indígenas hacia la República y hasta el nuevo milenio. sino como sitios donde se han enterrado esperanzas que hoy. ni el primero ni el último. se constata el surgimiento de fuertes movimientos y organizaciones. como creemos. se constatan procesos de expulsión sin precedentes de los comuneros hacia las ciudades y fuera del ambito nacional. a la vez de desintegración y de rearticulación. En las comunidades rurales ecuatorianas. que se reivindican indígenas (Ecuador) o aymaras (Bolivia). dentro del marco de la dominación. en parte. en una historia que siempre se ha punctuado por sucesivos trastornos cosmológicos. que representa la llegada de los españoles y su religión como otro trastorno más. con el retroceso de las viejas teleologías. por lo menos coyunturales. nuevas comunidades aymaras descubren e inventan sus identidades colectivas en la cotidianidad diaria. se han dictado nuevas leyes agrarias de “saneamiento” (Bolivia). se puede constatar que las comunidades se encuentran en un proceso de transformación ináudita. En los barrios urbanos de La Paz. “titularización” (Perú). donde se expande la influencia de los medios de comunicación masivos. urge retomar tambien la historia de sus fracasos. siguen siendo relevantes para el futuro.PROYECTO ANTIGUO. en un recorrido por los Andes de Bolivia al Ecuador. pasando por el Perú. que reafirman un fundamento cultural. En efecto. Si. NUEVAS PREGUNTAS 109 nuevos significados en la medida que son fragmentadas y recombinadas para construir sucesivas realidades distintas (como el bricoleur de Claude Lévi–Strauss). La idea de la Conquista como el “hecho primordial” todavía no se ha reemplazado por una percepción más exacta (antes compartida por muchas comunidades). no como productos de un historicismo implacable. los estados se empeñan en cumplir un imperativo liberal de inicios de la República. Parecen recorridas por varias tendencias. las comunidades son. En algunos países. y han sido. En la última década. agentes. y de subdivisión de los páramos (Ecuador). el debate actual—renovado. los comportamientos y las expectativas de . En cierta medida. Bajo la presión neoliberal y la globalización. político y económico comunal.

110 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT vida adoptan matices de marginalidad de tipo urbano. Las grandes contradicciones en las politicas liberales internacionales contra la hoja de coca y la llamada “subversión” son evidentes a los ojos de los campesinos y comunidades. las fronteras internas y externas de los paises y de las comunidades andinas todavía representan una de las “mentalidades cárceles de larga duración” más difíciles de superar en el desarrollo de los estudios sur.y latino-americanos. de una militarización que afecta a todas las comunidades e individuos. Por otra parte. sobre todo en las generaciones jovenes. La reagrupación de los migrantes a las ciudades en nuevas comunidades. parece existir un retraso en los enfoques. En efecto. Nuevos extremos críticos de experiencia-límite llegan a ser parte de la cotidianidad regional. La imposición de modelos económicos a favor de la acumulación desigual empujan a las comunidades a desintegrarse por la migración. Al mismo tiempo. aunque tal vez ya no en el marco preponderante de la historia estatal nacional. La recuperación de la memoria y sus invenciones pueden adquirir una capacidad creativa frente a los efectos de amnesia y “tábula rasa” que provoca la expansión de los medios de comunicación masiva. por la cual han luchado durante sus diferentes microhistorias. si bien la globalización como imposición y oportunidad constituye por el momento el marco insoslayable en el cual se desenvuelve la economía política andina. sin embargo. la informalización y. o barrios. Se trata de un período recorrido por cambios inéditos. al nivel de las políticas hemisféricas. Hoy en día. Estos procesos requieren investigaciones precisas a la vez históricas y antropológicas. generando nuevas prácticas propias de grupos culturales que se esfuerzan por no perder todo rezago de la “autonomía relativa”. las posibilidades económicas y políticas internas volverán a ser prioritarias en caso de cualquier crisis del sistema. retoma la experiencia . donde la consigna del pluralismo está teñida de la atomización. la nación misma adquiere características ideológicas cada vez más esencialistas. sucede en el contexto de una (post)-modernización ambivalente. que hoy se da. La democratización cultural y electoral. rebelarse o transformarse al tono de la cultura de los medios de comunicación masiva. en particular desde la segunda mitad del siglo. La historia del siglo XX es un campo a desbrozar.

amenaza con convertirse por fin en realidad a nivel. “¿nacionalismo sin nación? ” .PROYECTO ANTIGUO. la presión indígena y comunitaria se ha vuelto una lucha por el control de los nuevos municipios. o las negociaciones entabladas por los movimientos indígenas de Ecuador. Indios y comunidades acumulan sentimientos nacionalistas en el momento preciso que la autonomía real de la nación se pone cada vez más ilusoria. La disolución de antiguos mecanismos locales de control social desemboca. La mobilización popular se mantiene siempre más aguda. Al mismo tiempo. si se construye sobre un dualismo que conduce a la ahistoricidad. nuevamente desde una perspectiva postliberal. no solo criollo. Pero el proceso ahora se da en una coyuntura donde la crisis ha impulsado una toma de conciencia política a nivel de muchos grupos indios e indigenas radicados en la ciudad. tal como ésta ha sido concebida en los ultimos dos siglos. NUEVAS PREGUNTAS 111 urbana que fue parte de la presencia india en siglos anteriores. sino de toda la sociedad. La participación popular en Bolivia. se vuelve más urgente la investigación. provocando vueltas esencialistas al indigenismo. En Bolivia como en Ecuador. se desenvuelven en un vacío de perspectivas reales al nivel de la autonomía nacional. Un tema de investigación urgente es cómo este proceso afecta las identidades y las prácticas de las comunidades y los individuos. en niveles siempre más álgidos de violencia. Otra “mentalidad carcel” puede ser el “mestizaje”. pero asediados por una pelea entre municipios ricos y pobres que refleja las tendencias polarizantes del modelo económico al nivel mundial. o esfumándose en una disolucion de la misma idea de la nación. de la apropiación distintiva de los conceptos europeos de libertad e individualidad que se ha dado entre diferentes grupos culturales a lo largo del proceso previo de "construcción nacional". del comunero o del indio desde una perspectiva sensible a lo nuevo que surge . La consigna de Demelas. La matriz blanco–indio en la región tuvo varios destinos en los países andinos. y aún dentro de cada uno de ellos. inevitablemente. El tema puede ser fecundo para estimular estudios de la invención de lo comunal. al mismo tiempo que los gobiernos se encuentran sin propuestas ni poder real con las cuales responder a las presiones sociales. fortalecidos por la descentralización del financiamiento local.

Investigar las condiciones. “Ciudadanía. será necesario que tanto latinoamericanistas como hispanoamericanos y comunarios entablen debates con nuevos procesos que se desenvuelven en otras partes del Tercer Mundo. surgen hoy en día un estar en el mundo que escapa a la matriz binaria blanco/indio. En este contexto. La transformación de una comunidad indígena en la Sierra ecuatoriana. sea abrir el debate sobre la relación entre identidades etnoculturales y de género. Quito 1997. dentro del mismo orden. en parte. el futuro de los estudios andinos depende. sobre la formación jerárquica de los ciudadanos. los movimientos étnicos. la recepción y el cuestionamiento de las ideas e instituciones hegemónicas. a pesar de importantes esfuerzos a contracorriente (algunos publicados aqui). y las formas cotidianas de mantener y manejar las diferencias culturales. los ámbitos. desborda las dos asíntotas que delimitan su campo semántico (blanco/indio). puede revelarse un enfoque fecundo interdisciplinario para plantear problemas desde una perspectiva desplazada. y su vinculación con las construcciones eurocéntricas de ciudadanía. Tal vez se desdibuja una erosión de las preguntas. a corto plazo. Quizás lo más urgente. En este contexto. nación y Estado. en el Ecuador al calor del movimiento indígena o en Bolivia entre los aymaras urbanos. . por lo tanto. Los antropólogos podemos constatar ese surgimiento de “personas nuevas” que se buscan e inventan a sí mismos.112 Andrés GUERRERO/Tristan PLATT contraponiéndose a la binaridad compulsiva. en Karola LENTZ. por ejemplo. individualmente y en tanto que grupo social. Por ejemplo. en el pasado y el presente. sino que la refuerza con un proceso que reclasifica. Migración e identidad étnica. La producción historiográfica y antropológica realizada dentro de los mismos paises andinos. de la ampliación del debate histórico y antropológico sobre las transiciones realizadas hacia distintas formaciones políticas. Exhibe una amplia diversidad de estrategias de construcción de la persona. las estrategias de surgimiento de una diversidad que elude la clasificación mestiza y. Madrid o Buenos Aires. y la 40 Andrés GUERRERO. en las comunidades y las ciudades andinas. se vuelve cada vez más dificil y aislada. a las nuevas identificaciones que surgen permanentemente de la dinámica social. frontera étnica y binaridad complusiva” (Postfacio). y en las agrupaciones de emigrantes en Nueva York.40 Pero la noción y la categoría social de mestizaje no escapa a esa matriz.

ventriloquismo y transescritura”.41 Así como fue fecundo el conocimiento de los estudios africanos para inspirar una búsqueda en los Andes en la década de los años 1950 (como insistió Murra). de los Andes. los debates actuales en Asia y Africa hoy pueden influir y revitalizar las preguntas. Identificaciones étnicas. Quito 2000. Antología de ciencias sociales en el Ecuador. en Andrés GUERRERO (comp. NUEVAS PREGUNTAS 113 redefinición consecuente de los sujetos. en la India oriental. los métodos y las teorías en los paises andinos.PROYECTO ANTIGUO. también. al mismo tiempo que los pueblos de otros continentes tengan algo que aprender. “El proceso de identificación: sentido común ciudadano. . 41 Andrés G UERRERO .).

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Argentina. y de trabajar dentro de unidades de análisis nacionales o regionales. hacienda y judiciales. Simposio “Elites and Native Society in the Audiencia of Quito”. En general. Todas estas investigaciones también presentan la característica común de ubicarse dentro del mismo período grancolombiano y republicano. en la continuidad y/o debilitamiento de las autoridades étnicas y en las resistencias indígenas por vía directa. puede decirse que en estas investigaciones hemos tendido a centrarnos en la continuidad del sistema de dominación étnico modificado durante el período republicano y que.1 * CIFFYH-UNC y CONICET. año 7.LA ‘CIUDADANÍA’ Y EL SISTEMA DE GOBIERNO EN LOS PUEBLOS DE CUENCA (ECUADOR) SILVIA PALOMEQUE* Desde hace años. dic. “Curagas y tenientes políticos: la ley de la costumbre y la ley del estado (Otavalo 1830-1875)”. Quito. de analizar los cambios contrastando los liberales discursos decimonónicos con la situación real de la sociedad indígena que permiten percibir los documentos de las series de gobierno. nº2.321-366). julio de 1997. varios investigadores venimos analizando cómo afecta a la población indígena ecuatoriana el conjunto de cambios del sistema político del siglo XIX. en su vinculación con la expropiación de tierras comunales. Una primera versión de este texto fue presentada como ponencia al 49° Congreso Internacional de Americanistas. hemos insistido sobre la transformación del tributo en contribución de indígenas. en la indagación. 1 Andrés GUERRERO. salvo en un caso donde la indagación se centra a nivel cantonal. judicial u omitiendo el pago del tributo. Revista Andina. . 1989 (pp.

además. Entendemos que. 1996. México. analizaremos las transformaciones en el sistema de gobierno de la población indígena rural y cómo el mismo se modifica cuando comienza a aplicarse el concepto homogeneizador e igualitario de la ciudadanía. pero iniciaremos el análisis recuperando primero el conocimiento previo sobre la situación colonial2 en tanto nuestro objetivo se centra en la sociedad indígena y. 2 Los resultados de la investigación sobre el sistema colonial de gobierno de los indios reducidos a pueblos en la zona rural de Cuenca fueron presentados como ponencia al Coloquio Internacional “Dos décadas de investigación en América Latina. sin modificar el tipo de documentación consultada.116 Silvia PALOMEQUE En esta ocasión. principalmente. por primera vez. (PALOMEQUE. CIESAS. 1999) . 1980. El primero tratará sobre las modificaciones del sistema político que se inician durante el período de las Cortes de Cádiz al cual lo consideraremos como el momento crucial donde comienza la desestructuración del sistema de gobierno de la población indígena rural al incorporar a blancos e indios en un mismo cabildo al permitir. comienzan a diluir las diferencias entre la elite indígena y los indios comunes y. la hegemonía de sectores no indígenas en una institución política de asentamiento rural. Instituto Mora. El Colegio de México. 1993). Nos centraremos solamente en dos tipos de procesos que aún no hemos analizado desde esta perspectiva. visto desde el estado. nos situaremos dentro de la unidad de análisis parroquial ya que nuestro conocimiento sobre el período colonial nos permite sostener que este es el espacio válido para analizar las transformaciones del sistema de poder político de la población rural indígena de Cuenca.Assadourian”. 1997. Homenaje a C.S. ésta es la menos estudiada ya que su importancia sólo se destaca cuando uno se pregunta por los antiguos señores étnicos que gobernaban los pueblos de indios y el destino de sus complejas y continuas luchas que mantenían desde el inicio del sistema colonial (Murra. En un segundo momento iniciaremos el análisis del posible proceso de homogeneización que podría estarse dando dentro de la misma sociedad indígena debido a la aplicación de las nuevas normas legales que. aquellas que los dividían entre originarios y forasteros. UNAM. 1995). del conjunto de transformaciones que se dan en los años de las Cortes (Demélas.

medida que enfrentó serias dificultades para su aplicación debido a la resistencia de los antiguos grupos exentos (Sánchez Albornoz. en julio conformó nuevamente el Consejo de Indias mientras la situación de las rentas públicas americanas era desastrosa. y previendo su sustitución por otro impuesto a pagar por todas las clases. en esta jurisdicción se aplicaron todas las disposiciones de la Regencia. Si bien. política o militar. 1974: 113-144). tanto criollos como indios y mestizos. 1982: 365ss). 1978: 202-3). Los problemas fiscales hicieron que el gobierno desdoblara la cuestión entre tributos y servicios personales. promover la industria y las artes. en forma genérica. 1980: 46ss). distribución equitativa de cargas públicas entre vecinos. Sánchez Albornoz llega a conclusiones similares al sostener que las políticas referidas a los indígenas fueron rectificadas por .LA 'CIUDADANÍA' Y EL SISTEMA DE GOBIERNO Del Cabildo Indígena al Cabildo Constitucional. El decreto CCVII dispuso la abolición mitas y servicios personales. tenían igual opción que los peninsulares para los empleos de las carreras eclesiástica. los americanos. manteniendo la exención de los segundos y restableciendo el tributo bajo el nombre de contribución (1 de marzo de 1815) (Heredia. las Cortes de Cádiz y las sucesivas del gobierno español. Pocos años después. el reparto de tierras y el otorgamiento de becas a los indios (Heredia. el gobierno anuló todas las disposiciones de las Cortes Generales. igual representación de que los peninsulares en las Cortes. 2. condicionando la abolición del tributo al reparto de los bienes comunales. El 26 de mayo de 1810 la Regencia del Reino dispuso la extinción del tributo en México y en 1811 las Cortes extendieron la exención a todos los territorios americanos. Por el decreto XXXI del 9 de febrero de 1811 las Cortes establecieron algunos de los derechos de los americanos: 1. 117 Como la sublevación de Quito en 1809 ocasionó el traslado del gobierno de la Audiencia a Cuenca y la posterior represión de los sublevados desde allí (Achig. los naturales y habitantes de América podían sembrar y cultivar libremente. 3. el 4 de mayo de 1814 Fernando VII declaró nula la Constitución y todos los decretos de las Cortes. un aspecto difícil fueron las medidas favorables a los indígenas en tanto temían que su supresión produjera efectos negativos en la pacificación.

no existía un sistema político homogéneo en el gobierno de la población rural indígena ni un poder similar por parte de los antiguos señores étnicos. .institucionales sobre la población indígena se deba al hecho de que no en todo el espacio colonial se aplicaron las medidas de las Cortes y que. el régimen constitucional español no se planteó innovaciones en este punto “mientras no se hallaran medios para sustituir el tributo”. 4 Respecto a este punto. existen indicios que permiten pensar que el poder de los antiguos señores de Cuenca era mayor que el que conservaban los señores de Nueva España y menor que el de los señores de Andes de puna.4 3 De la revisión de las distintas disposiciones entendemos que este proyecto está excluyendo de los distintos derechos a las personas de origen africano. Los elementos para tratar este punto sólo los hemos encontrado en la documentación provincial y en las investigaciones realizadas a ese nivel. en términos comparativos. en 1820. ellos nos permiten ver la aplicación de estas medidas en Cuenca y las consecuencias que esto trae para el sistema de gobierno de la población indígena en las áreas rurales. 1997: 39) planteamos que. desde la perspectiva de la sociedad indígena puede ser leído de manera inversa. a la conformación de los Cabildos Constitucionales como base del sistema de elección para los diputados a las Cortes. existe un punto que se tiende a dejar de lado y que entendemos que es de suma importancia. en aquellos lugares donde esto se dio. (Sánchez Albornoz. en la investigación anterior (PALOMEQUE. 1978: 188-190) Si bien estos textos nos permiten constatar la existencia de un proyecto igualitario3 con la aplicación de diversas normas que llevan finalmente a la supresión de los servicios personales de los indígenas en términos generales y el mantenimiento del tributo en dinero.118 Silvia PALOMEQUE Fernando VII en 1815 cuando vuelve a imponer el tributo ahora con el nombre de contribución de indígenas y. a los cambios en el sistema de representación política con relación al lugar de residencia y. Nos estamos refiriendo al reconocimiento igualitario de ciudadanos. relacionado con ello. Si bien esto puede ser considerado como un “adelanto” en la marcha hacia la participación democrática en el sistema político por parte del conjunto de la población. Pensamos que quizá la escasa reflexión existente sobre la homogeneización que ocasiona la ciudadanía y sus consecuencias político.

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Pasando a analizar el problema vemos que, desde la perspectiva que brinda la documentación capitular, ya se nota la importancia de este proceso. La investigación del IDIS de la Universidad de Cuenca (Espinosa,1980:96) marca la relevancia de estos hechos al decir que:
“La medida más importante fue la modernización del sistema de elecciones mediante la conformación de Juntas Electoras que funcionando en cada parroquia... se encargaron de elegir a los Compromisarios quienes, a su vez, nombraban a los electores y ellos a los diputados de las Cortes de Cádiz y a los miembros de los cabildos territoriales”

Más precisiones nos brinda Achig al confirmarnos que se forman Juntas Electorales parroquiales para nombrar a los “compromisarios” que elegirán los electores de parroquia que, en Cuenca, nombrarán los electores de partido, de acuerdo al Reglamento General de Elecciones expedido en Cádiz, con votación de todos los “ciudadanos” (Achig, 1980: 80). Moscoso (1991: 115, nota 19), años después y ya más sensible a los problemas de representación política de los distintos sectores, es la primera que nos marca el hecho de la unificación de los cabildos que estas medidas traen. Ella señalará que:
“(1812) se dicta una ley en la que se establece que, dada la igualdad en la que se encuentran españoles e indios, ya no deben existir cabildos separados de indios sino uno solo, el constitucional, integrado por españoles e indios”

Nuestras investigaciones sobre el sistema de gobierno de los pueblos de indios durante el período colonial (Palomeque, 1997) más los expedientes judiciales donde se registran los cambios ocasionados con el nuevo sistema, nos permitirán señalar la fuerte incidencia que tiene la aplicación de estas modificaciones institucionales en el sistema de gobierno indígena en la zona rural. Adelantando las conclusiones, tenemos que la homogeneización que trae el reconocimiento general de la ciudadanía significará: - el fin del reconocimiento de los fueros de “hijosdalgos” que amparaban a los caciques y principales en sus derechos hereditarios al gobierno de los pueblos con jurisdicción criminal y civil de menor cuantía sobre sus indios “sujetos” de los cuales recaudaban tributo y les distribuían los servicios personales.

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Silvia PALOMEQUE desaparición del cabildo indígena con alcaldes y regidores indígenas, con su jurisdicción criminal y civil de menor cuantía. desaparición del cabildo de españoles como instancia diferente del cabildo indígena, con localización urbana, y como espacio de representación de todos los vecinos blancos cualquiera que fuera su lugar de residencia. conformación de nuevos cabildos constitucionales rurales donde a. “todos” participan en tanto ciudadanos, b. se modifica la jurisdicción territorial del espacio de representación lo que permite la elección de “blancos, indios y mestizos” en los cabildos rurales, c. se otorgan atribuciones políticas, económicas, judiciales y de policía a los alcaldes constitucionales y sus regidores que funcionarán en cada parroquia.

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Todo un conjunto de medidas que sintéticamente continuaron con el largo proceso donde las autoridades coloniales buscaban el debilitamiento del poder de los señores étnicos una de cuyas bases era el reconocimiento del fuero de “hijosdalgos” y el haber logrado continuar formando parte del grupo de elite indígena que participaba en el cabildo indígena, mientras que al mismo tiempo se posibilitaba el que los sectores blancos residentes en el área rural, con mayor poder económico y social, pasaran a predominar en estas instancias de poder que antes les estaban vedadas por el sistema de las dos repúblicas. Quizá el hecho de que los caciques de Cuenca hayan participado nuevamente como colaboradores del sistema colonial durante estos años (Moscoso, 1991: 111; ANH/Q, Cac., C1, Exp.17; ANH/Q, i, 1813, 17 de junio) sea lo que haya dado lugar a sus quejas frente al nuevo sistema y permitido que podamos conocer mejor los cambios acaecidos. Es importante señalar que en esta situación histórica hemos podido reconocer dos tipos de situaciones diferentes que nos indican que no estamos frente a un proceso que incida de manera homogénea en todas las parroquias sino que las consecuencias del mismo dependerán de las relaciones de poder previamente existentes en cada una de ellas. En los dos casos conocidos, los de las parroquias de Sidcay y Gualaceo, debemos advertir que corresponden a parroquias que

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presentan características diferentes durante todo el período colonial. La parroquia de Gualaceo y la de Sidcay tienen características bastantes disímiles en tanto la primera corresponde a un antiguo pueblo de reducción existente desde el siglo XVI mientras Sidcay ha sido sólo un anexo que recién en 1788 se le reconoce el rango de parroquia (AGI, Quito, Gob, 460), y donde la diferencia sustancial está dada por la larga continuidad de los señores étnicos y la elite de Gualaceo que logra conservar un 22% de su población originaria, mientras en Sidcay sus autoridades indígenas son débiles, de escaso poder económico, y sus originarios sólo alcanzan al 7% a fines del siglo XVIII. En el caso de la parroquia de Gualaceo la exclusión de la elite indígena en el nuevo Cabildo Constitucional es completa. La colaboración de la elite indígena con el gobierno colonial en la represión a la sublevación de Quito, la posterior convocatoria general a la conformación del Cabildo Constitucional, la elección de los hacendados de la zona con la inclusión de algunos indígenas “baladíes” junto a la exclusión de los antiguos señores étnicos que ahora sólo son reconocidos como “ciudadanos” sin derechos especiales, está claramente marcada en la presentación de las autoridades indígenas de Gualaceo en 1813. Don Francisco Senteno, Don Josef Mariano Zhunio, Don Julian Saquisela, Don Juan Manuel Saquisela, Don Cresanto Senteno y Don Juan Manuel Saquisela, en representación de los demás caciques y regidores del pueblo de Gualaceo y su Anejo de Chordeleg, le escriben una “instrucción” al “Abogado Protector” para que solicite una providencia que contenga los excesos que han experimentado por parte de los nuevos Alcaldes Constitucionales. Según denuncian, estos no los han citado al acto electoral donde han elegido los nuevos alcaldes que ahora ya no son indígenas sino hacendados, nuevos ciudadanos, con una nueva vecindad dentro de la zona rural. Estos les niegan los asientos tradicionales en la iglesia, sus lugares en las fiestas y cometen abusos contra todos los indígenas. Los antiguos señores escriben solicitando se respete a su carácter de “...oriundos, nativos, feligreces y Caciques Principales Primogenitos de dicho Pueblo...” protegidos por "...nuestro Rey y Señor Natural...”, y mencionan que han defendido al "...soberano legislativo...” en el año de 1809. Su texto es el siguiente:

1813-17-VI..... ‘denegandonos nuestro dominio absoluto y la dependencia que debemos tener como. y del de Chordeleg” (ANH/Q. Que en las presentes circunstancias. solo conspira nuestra libertad.. una de ellas un cacique hereditario.. la savia Constitución de la Monarquía Nacional. abandonar nuestra familias y retirarnos a otro..” El Lic. Formaleo. Y que últimamente (las le?) yes reglamentarias que tratan aserca de la (formación de los?) Ayuntamientos de los Pueblos.. de antiguo origen pero sumamente débil en sus recursos económicos tal como permite constatar la documentación testamentaria que presenta... el año 9 que por agosto se propucieron los insurrectos atacar esta Provincia...122 Silvia PALOMEQUE ". lo que nos permite percibir la incidencia de las situaciones de poder previas a la aplicación de estos cambios institucionales que se dan en las diversas parroquias. feligreces y Caciques Principales Primogenitos de dicho Pueblo. En lugar del antiguo cabildo indígena encontramos el nuevo Cabildo Constitucional cuya conformación es diferente al de Gualaceo. siempre que tan sagradas letras tengan su cumplido efecto.. opresion y demás males que nos afligian..Gualaceo). Pero todo en vano porque en lugar de verificarse puntualmente tan piadosas intenciones se han au/mentado las opreciones... solo conducen a. especialmente con nosotros. de varios ciudadanos españoles conocidos’ hasta poco ha con el nombre de indios los mas principales’ de aquel pueblo. El otro dato . Él dice que dicha nota que proviene: “. restringir el yugo de la esclavitud. nativos. en esta virtud la hemos jurado de obedecerla en todas sus partes con ciega humildad. Aquí la documentación localizada no es una queja por la exclusión de los caciques del cabildo sino que se origina en el conflicto por el cargo de cacique gobernador por parte de dos personas. cuando le eleva la nota a la Audiencia identifica a los antiguos señores con las palabras que corresponden al nuevo sistema político...’ nos hallamos en la fuerza de desertar de nuestro pueblo.. i. Teniente de Gobernador.. sin mas objeto que servir al soberano legislativo. y sembrar sizañas nos propucimos voluntariamente a defender la justa causa.. en extremos que se nos hacen como intolerables. En el caso de la parroquia de Sidcay lo primero que se observa es que en 1813 ha desaparecido el antiguo cabildo indígena y que se han modificado todas las normas anteriores de procedimiento para el reconocimiento del cacique gobernador encargado de la recaudación del tributo. que desde los primitivos tiempos nos (ha?)llamos rencargados por nuestro Rey y Señor Natural. Despues de no haver contado con nosotros para la formación de dicho ayuntamiento..

f. ambos han logrado el título de gobernador de indígenas de idéntico pueblo. Don Manuel Ortega. a diferencia de Gualaceo. blanca y mestiza. nos permite conocer un acta de donde se puede inferir su conformación: “En el pueblo de la Concepción de Sidcay. . 4-IX. nos permiten observar el inicio del proceso de “ciudadanización” de la población india.. Don Juan Hermida. Don Xavier Benavidez Alcaldes Constitucionales.) Según deducimos por los nombres y apellidos mencionados. que lo componen a saber Don A. Don Ignacio Siavichar y Don Francisco Basques Regidores. en este pueblo se ha integrado un cabildo con blancos e indios. ANH/Q . El hecho de que el nuevo cabildo no acate la orden de leer la proclama del candidato apoyado por el Teniente Gral.Acta del Ayuntamiento.22. Don Miguel Sinchi. Beintimilla. residente en la ciudad. En el conflicto se observa que el cacique hereditario ha logrado el apoyo del Cabildo Constitucional de Sidcay y que el otro candidato obtuvo el de los funcionarios provinciales residentes de la ciudad de Cuenca. C. Don Manuel Quito. en el desorden de esos años. donde la misma está dependiendo del tipo de conflictos existentes anteriormente. de Gualaceo y Sidcay.. sino que decida presentar el problema ante “cabildo público”. Don Ignacio Pesantes. con menos conflictos con los blancos. Don Manuel Vidal Procuradores síndicos” (Sidcay.1. donde de los 12 miembros que son alcaldes y regidores tenemos 6 blancos y 6 indios. hallandose juntos y congregados en la casa destinada por ahora para los asuntos que se deben tratar en este cabildo y Ayuntamiento. Dn A. 1813. Podemos inferir aquí la existencia de un poder étnico más débil que el de Gualaceo. Don Mariano Castro. Don Lucas Sinchi.Cac. Estos dos casos.LA 'CIUDADANÍA' Y EL SISTEMA DE GOBIERNO 123 interesante de remarcar es que ambos contendientes al cargo aducen en su favor la colaboración con el ejército en la expedición a Quito y que. y Juez de Letras “en doctrina”. quizá con mayores relaciones de colaboración y sometimiento. lo que explicaría que en este momento se dé una sólida conformación de un poder local parroquial que permite el enfrentamiento con el Teniente provincial. sus consecuencias diversas en lo que hace a la conformación del poder local a nivel de “pueblo” y su expresión en la composición social del Cabildo Constitucional. Dn Manuel Paucar. los Sres.. aunque se marque claramente la preeminencia de los blancos que ocupan los cargos de alcaldes de primer y segundo voto y los principales puestos de regidores.Pesantes.

6 Respecto a las autoridades indígenas de 5 Cuenca. sólo hay un “Corregidor de españoles” -cuyo sueldo es pagado por la Real Hacienda. Este problema corresponde situarlo alrededor de las atribuciones de los caciques gobernadores y las transformaciones que sufre su cargo. las que realmente se inician con las Reformas Borbónicas antes que con las Cortes. cumpliendo también las habituales obligaciones de recaudación del tributo y de distribución de las distintas obligaciones de servicios personales a las que están sujetos los indios comunes. entrelazada por relaciones de parentesco.000 personas. se observa tanto en Gualaceo como en Sidcay permitiéndonos pensar que estamos frente a una modificación de orden general. habían logrado obtener el reconocimiento a sus fueros de “hijosdalgos” que les permitía acceder a la jurisdicción de la Audiencia y quedar fuera del control de las autoridades locales entre otras prebendas.y un Teniente como auxiliar. Aparte de esto. Cabe señalar la existencia de un grupo de elite indígena en cada pueblo. 6 En esta Gobernación Intendencia es muy importante la presencia—persistente por largos años—del Gobernador Vallejo cuyas características personales imprimen un sello particular a las reformas en esta jurisdicción.124 Silvia PALOMEQUE De señores étnicos a ciudadanos “funcionarios” Otras modificaciones no parecen ofrecer diferenciaciones locales. Hasta el último cuarto del siglo XVIII el sistema de gobierno indígena de los pueblos estaba centrado en el cacique hereditario y un grupo de principales que. como ya mencionamos antes. La pérdida de los fueros protectores especiales de los caciques hereditarios junto al derecho de los caciques y los alcaldes a ejercer la jurisdicción criminal y civil de menor cuantía y el traslado de dichas atribuciones al nuevo Cabildo Constitucional. no tiene Corregidores de Indios ni Jueces de Desagravios como los que existen en el norte de la Audiencia. Durante las Reformas Borbónicas en Cuenca se da un claro proceso de incremento de la presencia del estado colonial que en general tiende a recuperar atribuciones que habían sido ocupadas por los distintos grupos locales.5 estas autoridades indígenas funcionaban en el papel de auxiliares del Corregidor en el área rural. formado tanto por originarios como por forasteros pero con clara preeminencia de los primeros. ante la ausencia física de funcionarios de base del estado. Con sus políticas no sólo interferirá y . zona habitada por cerca de 80.

la exigencia del cumplimiento de formalidades legales para el reconocimiento de los derechos de “hidalguías” de los caciques (Palomeque. . (ANH/Q.17) Cuando en Cuenca comienzan a aplicarse las disposiciones de las Cortes de Cádiz la situación legal de los gobernadores de indígenas queda sumamente difusa en tanto desaparece formalmente la jurisdicción civil y criminal que venían ejerciendo sobre sus indios sujetos. Quito.7 En 1789 se dictan las provisiones del Virreinato. 7 En la cuenta de tributos de 1788. de la cual el Gobernador español elegirá aquel a ser designado. y la paulatina transformación del cacique gobernador recaudador de tributos en un funcionario del estado sujeto al pago de salario. 1997). 460). “capitanes de indios” o “capitanes gobernadores cobradores de los reales tributos” deben provenir de una terna propuesta por la Administración de Tributos. “cobradores de tributos”. donde se dispone que los “gobernadores de indígenas”. “por el conocimiento que tiene de los sujetos”. Exp. Las medidas de mayor importancia serán la designación de varios funcionarios residentes en la zona rural con el nombramiento de algunos Tenientes o funcionarios subalternos de la nueva Administración de Tributos. Cac. que serán refrendadas por otras similares de la Real Audiencia de Quito en 10 de octubre de 1801. Gob.1. ni la controlará el poder de las autoridades indígenas sino también el de los hacendados y curas (PALOMEQUE. (AGI. 1997).. El abogado fiscal es muy claro sobre que las leyes vigentes no consideran la posibilidad de existencia de esos funcionarios. Esto se nota claramente en el caso del conflicto de Sidcay donde la Audiencia residente en Cuenca debe resolver el conflicto entre los dos postulantes al cargo de gobernador de indígenas y para ello solicita informe al Fiscal y al Teniente y Juez de Letras. comienzan a registrarse como “data” los 12 ó 15 pesos pagados al gobernador de cada pueblo en “virtud de señalamiento del Presidente por auto del 12 de diciembre de 1790”. luego de las reformas borbónicas y con el nuevo sistema de gobierno basado en la ciudadanía. Ambas exposiciones nos permiten constatar la nueva situación en la que han quedado los antiguos caciques.LA 'CIUDADANÍA' Y EL SISTEMA DE GOBIERNO 125 los pueblos la política borbónica avanza más aún. C. cobrados en 1790. el que será perpetuo en su cargo salvo en el caso de cargos graves..

1813-26-XI. Tribunales. al defender al cacique de sangre frente al otro postulante..” (informa que ha tomado la decisión de designar a uno de los candidatos en pugna) (idem.17 f. no puede por consiguiente tener lugar la reposición. como que su principal ocupacion es la de hacer y auxiliar la cobranza de los tributos publicos. Magistrados y demas funcionarios entre quienes se distribuyen la jurisdiccion y atribuciones de los repectivos poderes en todos los ramos de gobierno.que empleos de gobernadores de indios parece que han cesado ya en todos los pueblos. corresponde por practica y repetidas superiores providencias a los Jefes de la Hacienda Nacional. 1813-9-XI. regido por la ley del 9 de octubre de 1812. A lo que se agrega que estos son ya unos cuidadanos que gozan de los mismos derechos esenciones y libertades que poseen los demas españoles con quienes estan anivelados por una perfecta igualdad. de economía y policía que abraza la administración publica. El nombramiento de los capitanes o gobernadores de indios. de justicia. Su Alcalde de primer voto. Victor Felix de San Miguel.1. el Teniente y Juez de Letras no sólo reconoce la necesidad de su existencia y la necesidad de su colaboración mientras persista el cobro del tributo. C. Y no existiendo esta clase de empleos.126 Silvia PALOMEQUE diferencia de los mismos respecto al resto de la población en tanto todos son ciudadanos.. lo hace ante el primer “cabildo público”. plantean que el gobernador indígena no sólo tiene funciones económicas sino de gobierno y . sino que también reafirma lo que será la futura forma institucional para reconocer a estos funcionarios indígenas.27) Esta posición del Juez de Letras implica inmediatamente el conflicto con el otro poder recientemente constituido a nivel del pueblo en lugar del antiguo cabildo indígena: el Cabildo Constitucional del Pueblo de Sidcay. Exp. Este Cabildo. f." (ANH/Q.) A pesar de esto.. respecto de que ni nuestra constitución politica ni la ley reglamentaria hacen mencion a ellos directa ni indirectamente cuando hablan de los Jefes.. y en el concepto de estar yo exerciendo de tal en esta provincia .. ". en cuya desinacion estan incluidas las facultades que las leyes municipales concedian a los gobernadores de indios.27v. en vez de leer la proclama en la “doctrina pública” como se le ordena. Cac. ". que mencionábamos en páginas anteriores..

. sin interés en su modificación.. dentro de ellos es fundamental el mantenimiento de la jurisdicción criminal y civil sobre 8 El título de gobernador que expide la Audiencia en noviembre del año 1812 conserva todas las atribuciones criminales y civiles de menor cuantía. impedimento. que habian dos gobernadores. no le pongan. caso de querer exercer su autoridad le quiten la vida a palos los indios. ". Don Mariano remite una nota donde resume la situación en los siguientes términos: ". para que lo use y exersa por el tiempo que fuera voluntad de este gobierno. y en las de muertes.) " ‘..Quinde en tanto el Cabildo designa a su heredero. dara cuenta al gobierno o a los alcaldes ordinarios de la ciudad…’ ” (que proteja a pobres. y ‘trayendo bara alta de justicia lo administrara a los indios naturales de dicho pueblo.9 que el Cabildo reconozca sólo al cacique hereditario—Don Francisco Quinde...C. amancebamientos y otros delitos de gravedad. que a este ninguno le obedece ni da los efectos comestibles que pida aunque diga que es para los señores oidores. 9 Esto lo expresa el Administrador de Tributos durante el juicio. y el otro solo para cobrar tributos. que mirandolo con desprecio. El hecho de que ambos contendientes al cargo sean capaces y aptos para la Administración de Tributos. robos. Aparentemente el nuevo Cabildo Constitucional es un conocedor de la situación local existente y.1. por Morales.6)..y el Juez de Letras al otro gobernador—Don Mariano Morales.hace que se llegue a una división del poder del cacicazgo que nos permita observar la imbricación de funciones y responsabilidades del cargo.. sus cobradores... y que la misma no se soluciona ni con el fallecimiento de Don F.”10 Es decir que si bien hay varios elementos cruzados en el poder del miembro de la elite indígena que le permiten ser reconocido como el personaje capaz de la consecución del tributo y de los otros servicios y bienes para la sociedad blanca.. En la documentación se constata que ambos contendientes escriben correctamente en español. . breve y sumariamente. 10 El expediente judicial sólo nos permite conocer que hasta fines de 1814 la disputa de poderes continúa planteada.. el 4 de enero de 1814. por Quinde. que indios paguen tributo a administrador de tributos. ... obviamente. uno para administrar justicia. con el empleo de gobernador de naturales del pueblo de Sidcay.. es suficiente que ambos sean capaces en términos administrativos. ordeno al Administrador Principal de Tributos. en su concepto. 17. Cac..’.. mandando se les premie. casiques y principales mandones.... etc. En el año siguiente... causas civiles y criminales hasta en cantidad de 3 pesos. f.. habituales en el siglo XVIII.LA 'CIUDADANÍA' Y EL SISTEMA DE GOBIERNO 127 política.8 y que por lo tanto el problema no es de injerencia del Teniente sino del Cabildo Constitucional según sus atribuciones. libro el presente titulo.. Exp.” (ANH/Q. y hagan con el las cartas cuentas de los tributos...

Don Mariano. 18). aún no se ha conformado en esta zona de los andes. sumado a la disolución del cabildo indígena y el de las jurisdicciones específicas en la aplicación de justicia por parte de sus alcaldes. influenciar y auxiliar a los funcionarios en la recaudación de . aunque posteriormente agregue que las “obligaciones de los empleados” serán celar la conducta en sus “ subordinados ” a fin de evitar borracheras. Cabildo Indígena vs. si podemos observar que durante la Gran Colombia ya no existen y que se creado otra forma distinta para dar continuidad al sistema de poderes locales diversos para blancos e indígenas de la zona rural: los Municipios Cantonales serán el espacio de representación y poder de los hacendados y de la población blanca y mestiza en general. 1994: 30ss. Ambas medidas suponen la existencia de una sociedad indígena donde los miembros de su elite no sean necesarios para su gobierno ni para la exacción de tributos lo cual. ya sabemos. avisar de fugados y ausentes.128 Silvia PALOMEQUE los indios a ellos sujetos. Allí consta que “se conservarán los pequeños cabildos i empleados que han tenido las parroquias de indígenas ‘para su régimen puramente económico’” (art. En síntesis.) es sumamente claro al respecto. El decreto de Bolívar del 15 de octubre de 1828 estableciendo la Contribución Personal de Indígenas (Freile. en términos legales. que no tiene estas atribuciones. ideado para el gobierno de una sociedad compuesta por ciudadanos -que es el expresado en los términos del Fiscal de la Audiencia antes citadodesconoce los antiguos derechos señoriales que seguían teniendo los caciques hereditarios y gobernadores sobre sus indios. Cabildos Pequeños Si bien desconocemos el período preciso de persistencia de los Cabildos Constitucionales. Por todo lo que venimos exponiendo es una grave equivocación equiparar el poder y la jurisdicción de este “pequeño cabildo” con el del antiguo “cabildo indígena”. también se les recortan las mismas a los antiguos caciques gobernadores. y los “pequeños cabildos” serán el espacio de los indígenas. El nuevo sistema político. corre el riesgo que los indios “le quiten la vida a palos” si funciona como recaudador. y asigna dichas atribuciones a los nuevos funcionarios.

que desdibujan la imagen de continuidad. Es decir. que las capitales tienen sus alcaldes municipales. (1837. sus tenientes políticos y demás funcionarios. septiembre 4. En los primeros años del período republicano las antiguas 8 parroquias ya se han subdivido en 33. y será cada vez menor el número de indígenas que abarcará su jurisdicción. los cabildos 11 En 1837 hacen la cuenta de cuántos Códigos Penales hacen falta en la provincia e informan que en ella hay 3 cantones y 33 parroquias. Pero. y que en ellas y en las parroquias hay también tenientes pedáneos. etc. es decir dentro del ámbito del Ministerio de Hacienda. setiembre 27. Los elementos nuevos.). sus escasos curas y ningún funcionario estatal residiendo en el área rural. un conjunto de ambigüedades pero donde queda claro que las autoridades indígenas siguen con atribuciones de gobierno sobre los indios comunes—sus subordinados—y que continúan controlando su desplazamiento y evitando borracheras.LA 'CIUDADANÍA' Y EL SISTEMA DE GOBIERNO 129 la contribución de indígenas. al comparar el Cabildo Indígena con el Pequeño Cabildo tenemos que considerar que ya no estamos frente a los ocho importantes cabildos indígenas del área rural de la jurisdicción de Cuenca. con fuerte presencia de la elite indígena como los que existían antes de las reformas borbónicas. Ahora no sólo tendrán sobre ellos al Municipio Cantonal.11 La jurisdicción civil y criminal de los recaudadores indígenas sobre sus indios sujetos nunca será mencionada en la documentación republicana en tanto la misma es una atribución de las instituciones judiciales. auxiliar al cura. son aquellos que nos marcan que ahora los cabildos sólo se justifican legalmente dentro del “régimen económico”. . esta atribución tan necesaria para poder cobrar el tributo tomará otra forma: será la de "jurisdicción coactiva" contra los deudores la forma institucional de su reconocimiento (1846. Com. ANH/Q. sobre todo. De “originarios y forasteros” a “libres y conciertos” El otro problema al que le hemos prestado escasa atención es al hecho de que no sólo la división en las dos repúblicas. y sus autoridades son "empleados" del estado con la función de auxiliar en la recaudación del tributo sin que se mencione la responsabilidad sobre su entero. con sus múltiples anejos. “El Nacional”). En estos años.

en el que podemos ver la importante presencia de forasteros que en todos los pueblos alcanzan a ser el 80% de la población indígena y las múltiples diferencias en el total anual que deben pagar como tributo a las Reales Cajas. obviamente. Esta situación no es particular del pueblo de Gualaceo. este es otro de los elementos que se modificará con la imposición del nuevo sistema político. Con la información de la Administración de Tributos hemos podido conformar el cuadro general de originarios y forasteros de la provincia para el año 1791.130 Silvia PALOMEQUE indígenas. . 1996). El siguiente cuadro 1 muestra los distintos tipos de indígenas que ocupan las tierras comunales de las parcialidades del pueblo de Guacales y de su Anejo Sigsig. Es decir que dentro de cada pueblo coexisten diversas parcialidades. como se observa en el cuadro. los fueros de los caciques y la elite indígena estaban vinculados al sistema de gobierno colonial con formas señoriales y de vasallaje. También dentro de este sistema tenemos que incluir la división entre originarios y forasteros con sus diferentes obligaciones tributarias y derecho a las tierras comunales y. pueden ser tanto oriundos forasteros propiamente dichos o también originarios de otras parcialidades que se hallan fuera de su lugar de origen. Ambos grupos. forasteros y originarios. Para comprender la importancia de los cambios a este nivel hay que recuperar primero los distintos tipos de población residente en el área rural. y su división en distintas castas y categorías tributarias. son gobernados por los miembros de la elite indígena que son los caciques y los miembros del cabildo (Palomeque. cada una con sus respectivas tierras comunales ocupadas no sólo por los originarios sino también por los forasteros lo que.

.L..LA 'CIUDADANÍA' Y EL SISTEMA DE GOBIERNO 131 Cuadro 1 Diferente tipos de unidades asentadas dentro de las tierras de las parcialidades.1778.Forasteros general lidad Fuente: ANH/SA. Parcialidades Quintos originarios Elite Comunes Pueblo de Gualaceo Ragdeleg Chordeleg Toctesi TOTAL Anejo de Sigsig Duma Burin TOTAL 37 11 24 20 92 6 14 20 115 11 38 40 204 43 25 68 38 1 14 32 85 2 0 2 190 23 76 92 381 51 39 90 Quintos de Total Forasteros sin otra parciade observaciones lidad quintos Elite Comunes 5 0 9 1 15 4 0 4 232 5 108 53 398 100 77 177 232 3 18 16 269 3 1 4 469 8 135 70 682 107 78 185 659 31 211 162 1063 158 117 275 Forasteros de Total de Total otra parcia.Num.