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Cómo cambiar tus emociones para sentirte mejor ...

     

Modifica tus emociones para enfrentar los malos momentos

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"Todo gran filósofo te dice que prestes atención a tus creencias porque son ellas las que te guían. Así que elige tus creencias ¡Estupendo consejo! ¿Pero cómo lo hago?

"Todo gran filósofo te dice que prestes atención a tus creencias porque son ellas las que

Existen personas que son “hacedores” y otras que son “observadores”, las que son “ganadoras” o las “quejosas”, los “indiferentes” y los “apasionados”. En general, los observadores, quejosos e indiferentes tienen una actitud de “eso no se puede hacer”, viviendo su vida con miedo de lo que los demás puedan pensar.

 

Se han identificado 600, y hasta 1000 pésimas creencias, actitudes y conductas, relacionadas solamente con un tema como podría ser el miedo, que son totalmente opuestas a las mejores creencias que pudieras tener para evitar ese sentimiento. La manera en la que pienses de ti mismo, depende de tus creencias, actitudes y aprendizajes que hayas tenido a lo largo de tu vida. Así que si piensas que no tienes mucho valor, se debe a que tus creencias no te están ayudando.

No tengas duda de que el éxito en cualquier cosa, comienza y termina con tus pensamientos. Los pensamientos son cosas. ¿Alguna vez has despertado de un sueño horroroso totalmente asustado y sudando? ¡Son solo pensamientos! ¿Te das cuenta de lo que los pensamientos nos hacen?

Todo gran filósofo te dice que prestes atención a tus creencias porque son ellas las que te guían. Así que elige tus creencias. ¡Estupendo consejo! ¿Pero cómo lo hago?

 

La mayoría de las personas no pueden ni siquiera concebir sentirse diferente acerca de las cosas y las personas de las cuales tienen una opinión arraigada, que hasta es muy probable que no sea verdad. Piensan que tienen que sentirse de la manera que

se sienten, de hecho te dicen “tú te sentirías igual si te estuviera sucediendo lo que a mi ahora”. En general las personas no creen que es posible cambiar los

comportamientos y emociones. Así que casi todos viven cada momento reaccionando en lugar de, osadamente, estar haciendo que cada día sea como ellos quieren que sea.

Es muy probable que tú respondas a esto diciendo que no es posible sentirse diferente de cómo normal y espontáneamente te sientes durante el día reaccionando

a las cosas que te suceden. Es muy probable que pienses que no puedes cambiar tu manera de sentirte en un determinado momento debido a la situación que estés enfrentando. Pues piénsalo otra vez, porque si sigues estos consejos, te voy a demostrar cómo puedes sentirte diferente con tan sólo “PENSAMIENTOS”.

DOLOR

Concentra tu pensamiento en alguna persona que amabas y que ya no esté contigo, que falleció o te abandonó, algo desagradable que te haya sucedido y que te haya hecho sentir muy mal. Concéntrate en el momento más doloroso de esa experiencia y observa cómo te sientes. ¿Verdad que te deprimes o te pones triste? Pero no quiero que te quedes con esos sentimientos por mucho tiempo, así que ahora lo que sigue.

PLACER

Ahora busca en tu mente alguna experiencia exitosa, emocionante, gratificante, como el nacimiento de tu hijo, cuando te contrataron para el trabajo que tú deseabas, cuando te premiaron o te ovacionaron por algo. ¿Verdad que ahora te sientes maravillosamente bien? La adrenalina se eleva, te sientes bien contigo mismo, sonríes y tu actitud es totalmente positiva.

Pues con este pequeño ejercicio he querido demostrarte que tú puedes cambiar la manera en que te sientes utilizando tus pensamientos. Si te enfocas en cosas que te deprimen, por lógica te vas a deprimir, así que para salir de una depresión, ayúdate pensando esos momentos agradables, emocionantes y gratificantes de tu vida (esto no quiere decir que no requieras de un médico dependiendo del caso, pero sí que puedes ayudar con tu actitud al tratamiento que estés haciendo).

Te recomiendo que te tomes un tiempo contigo mismo para decidir los pensamientos que puedes utilizar dependiendo de la situación que enfrentes y de cómo te sientas. Elige un lugar tranquilo donde nadie te interrumpa por un rato, para que escribas una lista de los problemas o emociones que quieras controlar, y crear o recordar las imagenes que puedes utilizar para reaccionar. Por ejemplo, ¿qué pensamientos te gustaría tener en una situación estresante de discusión o enfrentamiento con alguna persona? Pues querrías estar relajado y tranquilo para evitar que las emociones interfieran y mantenerte objetivo para responder de la mejor manera posible, sin causar o provocar un problema más serio. Entonces elige una escena que puedas llamar a tu mente en momentos como este, como una playa hermosa en donde estés sentado frente al mar, escuchando las aves, el viento y el mismo mar, sintiendo la arena en tus pies y el viento en tu cuerpo. Cuando colocas una imagen así en tu mente que sea visual, auditiva y sensorial, provocas tranquilidad y relajamiento en tu cuerpo y en tu mente.

Así que la lista puede llevar emociones como:

  • - Enojo, discusión, enfrentamiento

  • - Frustración, remordimiento

  • - Miedo, sentirte menos, inseguridad

  • - No puedo, no soy bueno

Puedes incluir en la lista las emociones que vengan a tu mente, o la puedes ir enriqueciendo según observes tus experiencias. Después para cada una de esas

categorías, decide una imagen o un pensamiento, ya sea creado por ti o recuperado de tus experiencias vividas en el pasado, y escríbelo delante de la categoría. Anota esto en una tarjeta o papel grueso, del tamaño necesario, para que lo lleves contigo y lo leas dos o tres veces por día, practicando en tu mente las escenas que correspondan a cada situación.

Con esta práctica continua le estarás diciendo a tu cerebro cómo deseas reaccionar cuando esas situaciones se presenten, y procura recordarlo cuando lo vivas realmente. Mientras discutes con una persona, coloca la playa en tu mente y sigue con la conversación, tratando de evitar que se convierta en discusión. Si te das cuenta de ello antes, lo puedes evitar. Bien dicen que “Donde uno no quiere, dos no pelean”