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traducción

de

HICAHDO

POTSCIIAHT

traducción de HICAHDO POTSCIIAHT 1 GEORGES CANGUi lR ID NORMAL Y ID PA1DlDGICO Í t f"l
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1

GEORGES CANGUilR ID NORMAL Y ID PA1DlDGICO

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)I() siglo veintiuno editores MtXICO ESPAÑA ARGENTINA COLOMBIA
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siglo
veintiuno
editores
MtXICO
ESPAÑA
ARGENTINA
COLOMBIA

VII

portada

de

anhelo

hernández

primera

edición

español

1971

en

español:

segu!Ida

edición

1978

en

©

Siglo

xxi

editores

s.

a.

Primera

edición

francés,

1966

en

© 1966,

universitaires

presses

de

france

título

original:

le

normal

le

et

pathologique

título

del

prefacio

l'histoi

épistémologique

de

re

canguilhem

georges

© 1970,

dominique

lecourt

derechos

re�ervados

confnrm<e

)pv

la

a

impreso

·

Y hech

méxi"o/printed

a nd

o e;1

in

made

mexico

siolo veintiuno editores sa CERif6 DU AGUA 248. MEXICO 20 . D.F. ' siolo veintiuno
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siolo veintiuno de españa editores
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C/Pt'I.ZA
5, MAORfO 33. ESPA.ÑA
siglo veintiuno argentina
editores, sa
ia, ltda
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ISBN

9

68-23

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-0183-1

íNDICE

LA

HISTORIA

I.ECOURT

ADVERTENCIA

EPISTEMOLÓGICA

DE

GEORGES

CANGUILHEM,

POR

DOMINIQUE

ACERCA

A LO NORMAL Y

ENSAYO

DE

ALGUNOS PROBLEMAS

· q (
·
q
(

RELATIVOS

LO PATOLóGICO

EDICIÓN

PREFACIO

A

LA

SEGUNDA

INTRODUCCIÓN

PRIMERA PARTE:

¿ ES EL

ESTAUO PATOLÓGICO SÓLO

DEL

ESTADO

AL

NORIAL?

PROBLEMA

Y

EL

"PRINCIPIO

UNA

MODIFICA-

--

CIÓN

CUANTITATIVA

----------------

PRIMERO:

SEGUNDO:

CAPÍTULO

INTRODUCCIÓN

AUGUSTE

CAPÍTULO

COIIITF.

DE

BROUSSAIS"

CAPÍTULO

CAPÍTULO

TERCERO:

CUARTO:

CLAUDE

DERNARD

Y

LAS

CONCEPCIONES

LA

DE

PATOLOGÍA

R.

LERICHE

EXPERIMENTAL

Y LAS CONCEPCIONES LA DE PATOLOGÍA R. LERICHE EXPERIMENTAL CAPÍTULO SEGUNDA QUii"TO: PARTE: TOLÓGICO? LAS

CAPÍTULO

SEGUNDA

QUii"TO:

PARTE:

TOLÓGICO?

LAS

IMPLICACIONES

DE

UNA

TEORÍA

PARTE: TOLÓGICO? LAS IMPLICACIONES DE UNA TEORÍA ¿EXISTEN CIENCIAS DE LO NORMAL Y DE LO PA­

¿EXISTEN CIENCIAS DE

LO NORMAL Y

DE

LO PA­

CAPÍTULO

PRIJII�;RO:

INTRODUCCIÓN

AL

PROBLEMA

 
 
 

CAPÍTULO

SEGUNDO:

EXAMEN

CRÍTICO

DE

ALGUNOS

CONCEPTOS

DE

LO

NORMAL,

DE

LA

ANOMALÍA

DE

LO

EXPERIMENTAL

Y

DE

LA

ENFERMEDAD,

DE

LO

NORMAL

Y

CAPÍTULO

TERCERO:

NORMA

\'

PROM EDrO

 

CAPÍTULO

CUARTO:

ENFERMEDAD,

CURACIÓN,

SALUD

CAPÍTULO

QUINTO:

FISIOLOGÍA

Y

PATOLOGÍA

CONCLUSIÓN

CAPÍTULO QUINTO: FISIOLOGÍA Y PATOLOGÍA CONCLUSIÓN 3 7 11 17 25 4J 63 73 83 91

3

7

11

17

25

4J

63

73

83

91

1 1 3

137

155

1 75

CAPÍTULO QUINTO: FISIOLOGÍA Y PATOLOGÍA CONCLUSIÓN 3 7 11 17 25 4J 63 73 83 91

205

, Il.
,
Il.

NUEVAS REFLEXIONES

RELATIVAS

PATOLOC.ICO

(196:3-1966)

A

LO

DESPlfÉ:s DE

VEl:"/TE AÑOS

 

l.

DI::

LO

SOCIAL

A

LO

VITAL

JI.

ACERCA

DE

LAS

NORMAS

OKGÁNICAS

DEL

HOMBRE

111.

UN

NUEVO

CONCEPTO

EN

I'ATOLOGÍA:

EL

ERROR

EPÍLOGO

 

ÍNDICE

BIBLIOGRÁFICO

EL ERROR EPÍLOGO   ÍNDICE BIBLIOGRÁFICO NORMAL Y LO IBI 185 221 233 235 LA lliSTOB.IA

NORMAL

EPÍLOGO   ÍNDICE BIBLIOGRÁFICO NORMAL Y LO IBI 185 221 233 235 LA lliSTOB.IA EPISTEt-.10U)GICA

Y

LO

IBI

185

221

233

235

LA lliSTOB.IA EPISTEt-.10U)GICA DE

GEOHGES

185 221 233 235 LA lliSTOB.IA EPISTEt-.10U)GICA DE GEOHGES CANGUILI IEt\1 La historia de una ciencia

CANGUILIIEt\1

La historia de una ciencia no de­ hiera ser una mera colección de biografías y todavía menos un cuadro cronológico adornado con anécdotas. Tiene que ser también una historia de la fonnación, de la deformación y de la rec­ tificación de los conceptos cien­ tíficos. Etudes, p. 235.

Lo normal y lo patol6gico es el primer libro de Georges Can­ guilhem presentado al público argentino, así como en 1943. fue

el primero que pudieron leer los lectores franceses. Desde�sa fecha

se enriqueció con "nuevas reflexiones". Pero sucedió sobre todo que

la obra, inaugurada con la publicación de ese libro, corrió la suerte singular de haber llegado en la actualidad a aparecer para todos

como una de las que más intensamente estimularon el núcleo viviente

de la filosofía francesa contemporánea, luego de haber permanecido

durante largo tiempo sin ser reconocida, cuando no deliberadamente ignorada. Sería fácil medir esa influencia -para ello bastarían al­

gunos nombres- así como explicar esa falta de reconocimiento; por

entonces la delantera de la escena filosófica estaba ocupada por

muertos. Pero mi intención será distinta: quisiera aclarar la aparen­ te paradoja de que se haya realizado en este caso el encuentro entre detenninados trabajos de Historia de la ciencias estrictamente espe­

cializados y las preocupaciones teóricas de los filósofos marxistas­ leninistas agrupados alrededor de Louis Althusser.

Digámoslo ya: disipar esa paradoja significa reconocer una deuda

tec'lrica en verdad inestimable, porque la Historia de las ciencias tal

como era practicada desde hacía veinte años por Georges Canguil­

hem era sin lugar a dudas la utilización más demostrativa de las cate­

gorías epistemológicas cuya aplicación al materialismo histórico -a

la ciencia marxista de la Historia- posibilitó la conocida relectura

de El capital. Creemos que en la actualidad el materialismo históri­ co, liberado así de su ganga neo-hegeliana, puede volverse hacia la epistemología y la Historia de las ciencias y, rectificando si es nece­

sario sus propios conceptos, puede enriquecer esas dos disciplinas con

CAPITULO PRIMEHO

INTRODUCCióN AL PROBLEtvfA

Es interesante destacar que los psiquiatras contemporáneos han

realizado en su propia disciplina una rectificación y un ajuste de los conceptos de normal y de patol6gico, de los cuales no parece que los médicos y fisiólogos se hayan preocupado por extraer una lección en lo que a ellos concierne. Quizá la razón de esto haya que buscarla en las relaciones habitualmente más estrechas de la psiquiatría con la filosofía por intermedio de la psicología. En Francia, sobre todo, Ch. Blondel, D. Lagache y E. Minkowski con­

tribuyeron a definir la esencia general del hecho psíquico mórbido o anormal y sus relaciones con lo normal. En La conscience nwr­ bid:e, Blondel había descrito casos de alienación en que los enfer­

mos aparecen al mismo tiempo como incomprensibles para los otros

e incomprensibles para si mismos, en que el médico tiene verda­

deramente la impresión de estar frente a otra estmctura de menta­

lidad; él buscaba la explicación de esto en la imposibilidad en que se encuentran tales enfermos para transponer en los conceptos del

lenguaje usual los datos de su cenestesia. Le es imposible al médico comprender la experiencia vivida por el enfermo, a partir de los relatos de los enfermos. Porque aquello que los enfermos expresan con los conceptos usuales no es directamente su experiencia, sino su interpretación de una experiencia para la cual se encuentran des­ provistos de conceptos adecuados.

D. Lagache ·se encuentra bastante lejos de ese pesimismo. Piensa

que en la conciencia anormal es necesario distinguir entre varia­ ciones de naturaleza y variaciones de grado; en ciertas psicosis la

personalidad del enfermo es heterogénea con respecto a la perso­ nalidad anterior; en otras, la primera es una prolongación de la

segunda. Con Jaspers, distingue Lagache entre psicosis no compren-

en otras, la primera es una prolongación de la segunda. Con Jaspers, distingue Lagache entre psicosis
¿EXISTE� C!E�ClAS DE L O !';ORMAL Y DE LO PATOLÓGICO? sibles y rece tanto, el

¿EXISTE�

C!E�ClAS

DE

LO

!';ORMAL

Y DE

LO

PATOLÓGICO?

sibles y

rece

tanto,

el problema

documentos

debe

psicosis comprensibles;

en

relación

inteligible

con

la psicopatología

general

utilizable

ser proyectada

en este

la

último caso

psíquica

la psicosis apa­

Por lo

que plantea

una fuente de

de luz que

Pero

vida

anterior.

es -salvo por

las dificultades

del

otro-

fuente

de la

comprensión

una

la conciencia normal

en psicología general,

sobre

[66, 8.08-8].

-y

a

esto queremos

llegar-

esta

posición

es totalmente diferente

de

la

la

de Ribot,

indicada precedentemente.

(sustituto espontáneo de,

De

acuerdo

Ribot

enfermedad

y metodológiéamente equi

con

valente a

la

experimentación)

alcanza

lo inaccesible,

pero respeta

la naturleza de

las

loelementos

normales en

los

cuales descompone

trans­

funciOnes ps1qmcas. La

,

enfermedad desorganiza pero no

forma, revela sin

alterar_

Lagache

no admite que

la enfermedad sea

��ilada a

llSls

la experimentación.

de

las

Una expe�imentación exige

de

existencia

del

un aná­

y

exhaustivo

condiciones

fenómeno

una

determinación rigurosa de

las

para observar

su incidencia. Ahora

condiciones que

se

hacen variar

bien,

en ninguno de

estos

pun­

tos

la enfennedad

mental

es

comparable

con

la

experimentación.

En

primer término,

"nada

es

peor conocido

que

las condiciones en

las cuales la

naturaleza

instituye

tales

experiencias,

las

enferme­

dades mentales:

el comienzo

de

una psicosis

se

le escapa

la

mayoría

de

las

veces

al médico, al

paciente,

a

su entorno;

su fisiopatología,

su

anatomopatología

son

oscuras"

[66,

8.08-5].

Además,

"en

el

fondo

de

la

ilusión

que asimila

el método

patológico

en psicología

con

el

método

experimental,

se

encuentra

la

representación ato­

mista

y asociacionista

de

la vida

mental, se

encuentra

la psicología

las facultades"

de

gtcos

un síntoma sólo nico que expresa

ción

en ua

entales

[ibid.].

no es

Como

no

existen

comparar

hechos

los

ele­

síntomas patoló­

de que

clí­

una alucina­

delirio,

Por consiguiente,

psíquicos

la

razón

su contexto

y

el

separables,

posible

con elementos de

tiene

psico-motora verbal

altración

de

la

la conciencia normal, por

sentido

patológico

dentro de

una perturbación global.

está

implicada

en

Por ejemplo,

un delirio;

personalidad

[66, 8.08-7].

!a ps1cologm general puede utilizar datos de la psicopatología

Igual

título honorífico

epistemológico

que

los hechos

observados

con

en

los

normales,

pero no

sin una

adaptación

expresa

a

la

originalidad

de

lo

patológico.

Contrariamente a

Ribot, piensa

Lagache

que

la

des�;ganización

zcwn

sm

�1onnal.

eqmvalente

mórbida

no

es

la

Pueden

existir

en

simétrica

inversa

de la

organi­

la conciencia

patológica formas

en

el

estado

normal y

con

las cuales sin

embargo

1;'-;TROD\l('CION

y con las cuales sin embargo 1;'-;TROD\l('CION AL PROBLEMA la psicología general más heterogéneas,

AL

PROBLEMA

las cuales sin embargo 1;'-;TROD\l('CION AL PROBLEMA la psicología general más heterogéneas, capaces resulta

la psicología general

más heterogéneas,

capaces

resulta enriquecida:

del interés

los

"Incluso

intrínseco de

estructuras­

su estudio, son

las

además

de

proporcionar

datos para

problemas planteados por

la psicología

general;

incluso

le

plantean

problemas

nuevos y

una

curiosidad particular del

vocabulario psicopatológico consiste en

in­

cluir expresiones

¿cómo

negativas

sin

equivalente

que

en

la psicología normal:

de discor­

[66,

no reconocer

la nueva luz

nociones como la

dancia arrojan

sobre

nuestro

conocimiento

del ser

8.08-8].

humano?"

E.

Minkowski

piensa

también que el

hecho

de

la

alienación no

se deja únicamente

reducir

a un

hecho de

enfermedad,

determinado

por referencia

a una

medio o

normal.

De

imagen

o

idea precisa

del

ser humano

pro­

un

modo intuitivo

calificamos

a otro

hombre

de

"alienado" y lo

hacemos

"como

hombres

y no como especialistas".

El

alienado

ha

"salido

del

marco"

no

tanto

con

respecto

a

los

otros

hombres

como

con

respecto

a

la vida; no es

tanto

desviado

como diferente.

"Por

la anomalía

ser humano de la

tota­

lidad

que

forman

los hombres y

se aparta el la vida. Ella

es

la que

nos revela

-y de

mente

pletamente

mo"

poniéndose

diferente"

el camino a

pectiva"

Minkowski

de

un

modo

primitivo

porque

lo

hace de

de una

manera particular­

ser com­

"ser enfer­

im­

modo

entrada

esa pers­

según

el concepto

una primacía de lo

radical

y emocionante-

el sentido

forma de

"singular".

Esta circunstancia explica por qué

fenómeno

la perspectiva

de

de

la

no agota

en absoluto

el

desde

la alienación que,

del "ser de

un

abre

de

desde

a nosotros

en el

[84,

sentido cualitativo

La alienación o

que

palabra,

consideraciones

77].

psicopatológicas hechas

para él

la anomalía

anomalía psíquica presenta

no contiene

hay

caracteres propios

Ante todo, en

enfermedad.

negativo;

el

mal se

aparta de

la

vida mientras

la vida mientras

el bien

se confunde

con

el dinamismo

vital

y encuentra

su

sentido únicamente "en una

constante

relativa

mismo en el

sólo

nación mental

enfermedad;

empírica

enfermedad

progresión llamada

a

esta

pretendida

a desbordar toda

[84,

78].

fórmula conceptual

lo

de salud

alie­

la

precisión

la

norma"

¿Acaso

no

sucede

salud alie­ la precisión la norma" ¿Acaso no sucede la dominio somático, y existen es la

la

dominio somático, y

existen

es

la enfermedad

de

un

no

allí también no

se habla

Minkowski,

porque

enfermedades? Pero, según

una

categoría

más inmediatamente

es

capaz

pautas

de

vital que

una

somática

de

el

es

superior,

es

control

rompe

lo que

las

mejor definido;

semejantes

somática

para

acuerdo

para

su

entre

mismo-,

-el

el·

enfermo

anormal psíquico

nosotros

no

tiene

mientras

conciencia de

estado.

"Lo

individual

todo

individual [46,

272].

una norm

�I1-!�sl1men,

pensamos

que

considerar l

.

VIda

potencia dinámica de

superación,-

omo una

al

modo de

Mmko ki

(cuyas simpatías

la filosofía

bergsoniana

por

d�

anifi�sto

en obras como

o

e

pone

La

:n

esquizofrenia

Le

temps

,

v�),

Significa

obligarse

tratar idénticamente a

·

la anomalía

a

¿

so-

a la

'-{nati

anomalía psíquica.

Cuando

a Y

Ey, aprobando

las con- ·

de Minkowski, declara:

cepc10n

"Lo normal

s

un promedio

no es

correlativo

de un

concepto social,

no--ffl-Qñ juicio

de realidad

sino

para obtener una

definición

bastante

por mico

de

correcta

ese

concepto de normal que la

fisiología y

la medicina de

las enferme­

d ades

orgánica s

utilizan

corrientemente

sin preocuparse

lo

sufi­

.

.

Por

esta despreocupación tiene

otra

parte

razones valederas

so­

so)os

bre todo

del médico

práctico.

parte

Al fin

po

al cabo

y

enfe

la mayoría

de las

veces jÚzgan _:_y

desde puntos

os

qmen

s

de

diVersos-, si

VISta

muy

normales o

han vuelto

ya no

si

son

a

rlo.

Volv

normal para

s

un hombre cuyo

r

ser

porvenir es

ima­

gmado

partir de

la

cas1

sie

i_D�

experiencia pasada,

re

a

significa

ret

CtlVldad interrumpida �����J>-�

mar

una

a.!:!Jividad. que

eqmvalente

de acuerdo

los gustos

seJuzga

indiY.iduales

los

con

o

valor

sociale� j��LI11.edi�_Jlli1iie�te.

��tividad

lnduso

s

sTe�t�

es

reducida,

incluso si

los�comportamientosposl.bles

s(in

varia­

méhos

dos, menos

flexibles de

lo que

el individuo no

eran antes,

siempre

<>e fiJa

detalles. Lo _esencial

en esos

haber

vuelto

salir de un

es

a

>

r <·

.

86

¿EXISTEN

CIENCIAS

DE

LO

NORMAL

y

DE

LO

PATOLÓGICO?

INTRODUCCIÓN

AL

PROBLEMA

fl7

domina

que

lo

Sobre

la esfera

hace

en

el

este punto,

de las

desviaciones mentales mucho

[84,

79].

la

opinión

de

vida

en el

más

de

lo abismo de

c6ITW

dominio somático"

n

podemos

la

impotencia

o

de

sufrimiento en

lo esencial

el

cual

el

enfermo

el pellejo.

<:::'/

.

.

)

kt.

los

compartir

salud

es la

q ue lo

Minkows-

silencio

de

el riesgo de

quedarse;

es haber

salvado

.

Pensamos

órgano s

con Lenche que

Considérese

m!ftj,t�, que había caído sobre uria sierra circulár en funcionamien­

el ejemplo de un hombre joven,

examinado re.

y, p or consig uien te,

y

dijimos, por

no

.

norm ···

e

s

enfermo

.

y que

de

·

la

[

i07,

.

de los

éstos" [107,

95],

renuncias

acercarse

y

a

limita­

él. Pen­

de patología

es ante

tos cuyo brazo había sido seccionado transversalmente en las tre�

cua;tas partes, habiendo quedado indemne el paquete vásculo-ner�

vioso interno. Una intervención rápida e inteligente había p�rmi·

tido la conservación del brazo. El brazo presenta una atrofia de

todos los músculos y lo mismo el antebrazo. Todo el miembro·

está enfriado y la mano está cianótica. El grupo de los músculos:

extensores

presenta en un examen eléctrico una neta reacción de

degeneración. Los movimientos de flexión, de extensión, de supi-·

nación del antebrazo son limitados (flexión limitada a 45°, exten­

sión a 170° aproximadamente), la pronación es relativamente nor­

mal.

una

que,

Este enfermo es feliz cuando sabe que

habrá de

posibilidad muy amplia del

uso de su miembro.

con relación

al otro

brazo, el brazo

lesionado y

recuperar

Es

seguro

restaurado

quirúrgicamente no será normal desde el punto de vista trófico y

define

el

máxo

de

tiene

límite

u,n

funcional.

Pero grosso modo el hombre retomará el oficio que ha­

bía escogido o que las circunstancias le habian propuesto -cuan­

do no impuesto-, en el cual -en todo caso- ponía él una razón,

incluso mediocre,

para

vivir.

Incluso

si

este

hombre obtiene de

ahora

en

adelante resultados técnicos

equivalentes mediante

pro­

cedimientos

diferentes de gesticulación compleja, seguirá siendo

apreciado socialmente de acuerdo con las normas de antaño, será

siempre

carretero

o

conductor

y

no

excarretero

o

exconductor.

El enfermo pierde de vista el hecho de que, por causa de su he­

rida, le faltará de ahora en adelante un amplio margen de adap­ tación y de improvisación neuro-musculares, es decir la capacidad

que

quizá

tunidad-

no

había

utilizado nunca -perf! sólo por

falta

para

mejorar

su

rendimiento

y

superarse.

El

sólo retiene

el hec

que no es manifiestamente un

de opor­

enfermo,

iñviÍlido.

Esta noción de mvalidez merecería

un

estudio 129.�

parte

de

un

méaico

máguhia

experto

cuyo

qu

no

considerase

tiene

sólo al

organismo

como

una

renimiento

que,s�E

puesto

en cifras, d ún

.

exp.erfo

suficiente:r;hente

pérdids

de

nesconio

psicólogo como pa.ra

apreciar

a

las

autoridad más

que

como porcentajes.

lesio­

Pero

los

expertos

sól.6

hacen psicología,

en

general, para rastrear

las

psicosis

de

reivindicación en

los sujetos que

se presentan

ante

ellos,

y

para

hablar/ de

:

pitiatismo.

Sea

lo

que sea,

el

médico

práctico(

,

al bioló gic o sólo

la

norma,

obra

velado, com o

r

solo

las infracciones a

científica de

hay conciencia concreta o

.

con

la vida por

enfermedad. Pensamos

-

86]

y

que, incluso si

.

h mres, sino

n ngun

que

Sigerist que

'1a enfermedad aísla"

aleja 'al

"ese aislámiento

.

.

contrario

puede

por el

lo aproxima a

ignorar

las

enfermo perspicaz

con Goldstein

ciOnes que

samos

los hombres sanos

que la

se imponen para

norma

en

materia

un

juicio

de

v�lor,

una

de

basta

noción

un

ser.

-para

límite

éapacülad Jfsíquica

s.�i,

(

[84,

93]'

que

La normalidad no

riOSotr&i::::""con-reempia�;;:-r·�·p�fq�1co

ciente

por precisar su

sentido.

:una

y

.

me�h

ese

no

[59,

9]. Estar

enfermo

socialmente desvalorizado,

la salud

hecho da

Q

es desde

el

al concepto

Lo que

:

i

·

.

ni

a

esta deter­

"El médico: dice,

y

de

en­

los

!

¡·

i

\'

·'-.¡j dªmi1 e

y

n:f

las accwnes

ha

a

-

en la me­

frecuentes

son

califi­

activi­

;:

J(

de esa

.!

que

es

_constantes

eT"un sen-

un

sentido

P

t��-ápé���;;-

si

que

eSTa medicina

quien convierte

a

conceptos

des�

recibir

de

ideales biológicos

o

bien

y de

:

si

la

medicina, al

sentido

de hechos

acaso también

la ·noeión

coeficientes funcionales cons­

sin que

los

fisió­

normativo

de

probablement,

en

el

de noñ:na

.·1'

¡

i

\

i

\,1

J

"

.se trªt¡¡ de saber si al hacer esto la medicina no

a

tomar de

la

es el

difícil

fisiología

problema

aquello

que

que tenemos

ella

que

misma le

examinar

ll
}

se

sus

,

y

de

las

según

veces

sus

de

acuerdo

cuáles

orígenes,

El

contenta

la. mayoría

con ponerse

le yes

de

general

.

c

�rmos,

on

so

sus

sus

evolución

se

enfermos

lo

anormal,

para definir

salvo

por

las

o

normas individuales lo

el

caso de

que

éstos

aná tomo-fisiológicas

L

normal

deseo-

mínimas 1

visto

que los

en

modthcan

.

.

concepto

de valor

especificado

pesar

de

supuesto en

condic iones

de

la

vida .

una multitud

de conceptos

de

del

juicio

de

hablando

de

interrogatorio

y

existencia.

valor

en

Pero,

esos

burdamente

la aparente

empíricos,

1

a

actividad

está

perfectamente

concepto que

Les

desaparición

el

médico

sigue

,

medica

-por

el

relacionada

concebible

les

parece

);

nozcan

de la

en un

.cuyas

a

qué

quien

vida vegetativa

servicio

apimfll.

Recordamos haber

.

espíritu� ,J�eó�-

por

una rueda

por

miedo

a

soldado

al

concepto s

porque

enfermedades,

clínico

y

por

con sus juicios

se

desinte•

o demJ­

de cirugía

a

un simple de

sido. fracturadas

tratar·

hombre había

s tibias.

Fu neº!J�ªÍ;iº

s

s1� !;;ªwpo,

de carreta,

no

se

sabe

po!

! solas

hospi�!!l

por

e. inmo-

s,�rv c io

una­

evig�nte

dos tibias habían

su patrón

la terapéutica-

de valor

[59,

Es,

resen

pues,

de

un

si�o

e

1

6].

con el enfermo

que

no había· hecho

cuyas

.

responsabilidades y

Ese

vecinos.

l

tibias··se habían

sido

los médicos

l.

.

<e- ángulo obtuso

denunCias

viizarle

de los

enviado

a

o demasiado

curar.

vulgar

volverle

que

_ me . ta!ísico.

interesa diagnosticar y

a

llevar

a

la

apartado

de ella.

a

su

norma

una

romper

de

Curar significa

o

un

orga­

toma

·propiamente

esta

que

.

evidente

el jefe

pnnc1p10

volver

se han

norma

hombre

���

función

, que adoptó

en

distinta

} también

un

Jean

Jaspers

minación

es

quien

deciSIÓn

se hacia de

miser�ble

la

y

no

pierna humana una

.

.

su

patrón.

hubiese

Es

_

msmo que

sta?a

p

r

ciencia

la

del

ci

c!!!�S

�á

o

Habitualmente el

de

la

médico

pobre

una

un

bien

de

Serge

conocimiento

a

su

fisiología

De estas

-llamada

de

las

fun­

en

un

auto-

que

Bouin ni

adoptó

a

normal''-,

la

norma que

Lifar.

satisfecho

experiencia vivida

la

repre�entaCíón'c�

.

un

nonna

tres

ha visto

médica

cuáles son

lo

normal y

el

sentido

punto

de

vista

de

social,

aquello

entre

las dificultades de

de

la salud;

de

las

mecno--aml>iente

ridad

e.

rno���

· ·

su.

fu�c; on11les

.

ner V1? sas.

dida

en

que

de

los

casos

cadas

d

. a?

soCial eri

momento dado.

mucho

la

a

-más 1inpór fante

s�

_

presenta corno

.

en relación

con

Estas

constantes

es con

fisiología. L�Ji�!ología 1

canónica de

constantes

regulación

hormonales y

de normales

y

los más

también

menos investiga

Desde

vitales.

es

Lo

que

del

lo

el

palabras salud

se

ocupa

y

de

una colección

funciones

de

son calificadas

observa

�� m

es.

dio

fermedad".

fenómenos

dominantes

médicos,

científico,

La apreciación

ambiente

los pacientes

más que

el

se

llama

diversas

enfe

nn�

las ideas j

de

los

medio

que

designan caracteres

prácticamente

juicio

determina

"enfermedad"

significaciones

dª,d,

es

el

'Enfermo'

he­

es

todos

los valo-

ser

perju­

de

Pero

que

las

[59,

5].

de

de normales porque como

Q� IDíl:!fva

que es

ideal forman parte

;Jo�to,

que

se

hay de

o

común

dadas actualmente

cho

un

res

dicial o

deseado

antaño al

concepto de

la terapéutica.

en

el

trata de un

flswl9giCas ,,�?,� J;lOrmales

!9óT

��f,fPtiv

Jy

en

el

fh?rlhafívorPero

se trata

��-�6-t];tlé modo

}

()

hac

cnphvos

la

de

juieio'de"v'!i1or-·vTrhí1tC"

valóf''qíie Cómpreñ:ue'"a

sentido _§í�tªdfs!�,

concepto general de

negativos

posibles"

indeseable

que es

o

en

evidente,

este

sentido

saber

- en

significa

etc.

Inversamente,

vista fisioló­

física

lo

punto

de

y puramente teoricos,

lª noción

gico

enfermedad

fi�it:¡logíª

no

lo

sentido

un

es

pacidad

ausencia

al

emba rg o

conceptos

dad,

sino

.

Jos fenómenos

relativamente estable.

f

una larga

vida,

trabajo

dolor,

físico,

un

la

-3.;--

la

es deseado

como valores

la

ca­

fatiga,

la

menos

posible

[59, 6Uir¡

estos

de enferme-

son

de-

sobre

cuáles

se

tan tes,

_

logo�·

recibe

sepan-

Y

"la vida,

de

de

cuerpo

.

capacidad

fuerza,

la

el cual

de reproducción,

resistencia a

se

note

lo

la

p�labra.

dado.

volvería·

había

ahora.

estado en

<:;�')no

acaso

Tal

sentimiento

consiste

de existencia"

en especular

en

general

determinar

la '{:te&

vuobtener un concepto

qué' su

tarea

propia consiste

_

vitales

a propósito de

los cua les

los hombres

_

EXAMEN CAPITULO CRíTICO DE SEGUNDO ALGUNOS CONCEPTOS: DE LO NORMAL, DE LA ANOMAL1A Y DE
EXAMEN CAPITULO CRíTICO DE SEGUNDO ALGUNOS CONCEPTOS: DE LO NORMAL, DE LA ANOMAL1A Y DE
EXAMEN CAPITULO CRíTICO DE SEGUNDO ALGUNOS CONCEPTOS: DE LO NORMAL, DE LA ANOMAL1A Y DE

EXAMEN

CAPITULO

CRíTICO

DE

SEGUNDO

ALGUNOS

CONCEPTOS:

DE

LO

NORMAL,

DE

LA

ANOMAL1A

Y DE

LA ENFERMEDAD,

DE

LO

NORMAL

Y

DE

LO

EXPERH.lENTAL

LA ENFERMEDAD, DE LO NORMAL Y D E LO EXPERH.lENTAL El Dictionnaire de médecine de Littré

El Dictionnaire de médecine de Littré y Robín define así la

normal: normal (normalis, de norma, regla) que es conforme a

qué sorprendemos luego de las consecuen das exponer. El Vocabulario técnico y crítico de la
qué sorprendemos luego de las consecuen das
exponer. El Vocabulario técnico y crítico de la
se incli na
sea el módulo de
atribuye
a
ese hecho , en
de un juicio de apreciación que asume". Se subraya tat n ­
qué
punto este
equívoco
es
facilitado
por
la
tradiciÓ n

la regla, regular. La brevedad de este artículo en un diccionar io

médico no tiene por

que acabamos de

filosafía de Lalande es más explícito: es normal etimológicament e,

puesto que norma designa la escuadra, aquello que no

ni hacia la derecha ni hacia la izquierda; por Jo tanto, lo que s e mantiene en un Justo medio; de aquí surgen dos sentidos deriv a ­ se mantiene en un Justo medio; de aquí surgen dos sentidos deriv a ­ dos: es normal aquello que es tal como debe ser; es normal, en

el sentido más usual de la palabra, aquello que se vuelve a e n ­ contrar en la mayoría de los casos de una especie determinada, 0

aquello que constituye ya sea el promedio, ya

un carácter mensurable. En la discusión de estos sentidos se h a ce notar cuán equívoco es este término que al mismo tiempo desig na

un hecho y "un valor que el que habla

virtud

bién hasta

es

de l a

esencia, una generalidad observable de hecho adquiere el va l or de una perfección realizada, un carácter común adquiere el _va lor

filosófica

realista,

según

la

cual,

puesto que

el signo de una esencia

y

toda

perfección es

toda

la

generalidad

realización

y toda perfección es toda la generalidad realización de un tipo ideal. Finalmente, se subraya una

de un tipo ideal. Finalmente, se subraya una confusión análog a e n medicina, donde el estado normal designa a l m i s m a en medicina, donde el estado normal designa al mismo tiempo el estado habitual de los órganos y su estado ideal, puesto que el

,: LXISTIX CIEXCIAS DE 1.0 XORMAI. Y Df. LO PATOLÓGIC O ? E.XAME:-.1 CRÍTICO DE.
,:
LXISTIX
CIEXCIAS
DE
1.0
XORMAI.
Y
Df.
LO
PATOLÓGIC
O
?
E.XAME:-.1
CRÍTICO
DE.
ALGUNOS
93
PROBLEMAS
restablecimiento
de
estado
habitual
es
el
objeto
ordinario
de
de
la
conciencia
humana
se
explicaría
si
no
estuviese
de
alguna
ese
la
terapóntiea
rmJ.
manera
en
germen
en
la
vida.
Nos
preguntamos
cómo
una
nece­
Nos
parece
!lUC
esla
última
observación
no
es
explotada
como
sidad
humana
de
terapéutica
hubiese
engendrado
una
medicina
lo merecería
y
en
particular
que
no
se
extrae
de
ella,
en el
artículo
progresivamente
más
clarividente
acerca
de
las
condiciones
de
la
citado,
sufi ci
ente
argumento
en lo
que
hace
a
la
equivocidad
del
enfermedad,
si
la
lucha
de
la
vida
contra
los
innumerables
peli­
sentido
del tónnino nomwl,
de
la cual
se
contenta
con
señalar
la
gros
que
la
amenazan
no
fuese
una necesidad
vital permanente
y
existencia
en
vez
de ver
en
ella
un
problema
que
debe
ser
elu­
esencial.
Desde
el
punto
de
vista
sociológico,
es
posible
mostrar
cidado.
Es
exacto
que
en
medicina
el
estado