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EL MAGMATISMO Y LAS ROCAS ÍGNEAS

MAGMATISMO: El magmatismo es un proceso geológico de origen interno que tiene lugar


cuando la variación de presión y temperatura que experimenta una roca propicia la fusión
total o parcial de sus componentes. Según la composición química de los magmas, se pueden
dividir en 2 categorías: magmas ácidos (viscosos y con un porcentaje muy alto de sílice) y
magmas básicos (fluidos y con menor contenido en sílice). Los materiales fundidos pueden
volver a solidificar formando las llamadas rocas ígneas o magmáticas. Según la profundidad y la
velocidad de enfriamiento, estas rocas se clasifican en 3 tipos:

- Rocas ígneas plutónicas: formadas por enfriamientos en zonas profundas de la corteza


y muy lentamente. Esto origina la formación de rocas totalmente cristalizadas.
- Rocas ígneas volcánicas: se originan por un proceso de enfriamiento rápido, bien
porque el magma ha salido directamente a la superficie o porque ha llegado cerca de
la superficie. El tiempo de formación de la roca es corto y hay una deficiente
cristalización de los minerales.
- Rocas ígneas filonianas: son rocas formadas en condiciones de profundidad y de
velocidad de enfriamiento intermedias, presentando también una cristalización
intermedia.

ORIGEN Y FORMACIÓN DE LOS MAGMAS: Tres son los factores desencadenantes de la


formación de una masa magmática: el aumento de la temperatura, la disminución de la
presión y la adición de agua. En relación con la tectónica de placas, podemos hablar de 3
modelos de génesis magmática:

- Magmatismo en bordes de placa constructivos: ligado a la separación de placas. Se da


en las zonas de las dorsales oceánicas y zonas de rift intracontinentales. Se produce
por el ascenso del material muy caliente procedente del manto, como consecuencia de
los movimientos de las células convectivas de la astenosfera.
- Magmatismo en bordes de placa destructivos: ligado a procesos de colisión de placas.
Corresponde a las zonas de subducción. La intensa fricción entre las dos placas
implicadas en el proceso genera un aumento de temperatura, produciendo la fusión
de los materiales rocosos.
- Magmatismo en el interior de las placas: en este caso las masas magmáticas se forman
por la existencia de los llamados “puntos calientes”. Son zonas formadas debido a la
pérdida de presión a unas decenas de kilómetros de la superficie. La existencia de un
punto caliente puede dar lugar a archipiélagos de islas alargados. Las islas Hawái son
un ejemplo de ello. En el interior de los continentes la existencia de puntos calientes
afecta menos por el mayor espesor de la corteza continental, aunque a veces aparecen
sus efectos como en Yellowstone.

EVOLUCIÓN DE LOS MAGMAS: La velocidad promedio de ascenso de un magma es de


1m/año, aunque depende en gran parte de la densidad y viscosidad del magma. Los magmas
más básicos y más ricos en gases se desplazan a mayor velocidad. El ascenso del magma
produce su enfriamiento y progresiva solidificación de sus componentes. La solidificación del
magma produce una cristalización de los minerales, estableciéndose un proceso de reacción
continua entre los componentes líquidos y sólidos del magma. Se establece pues una “serie de
reacción”. Los primeros minerales de una serie de reacción son los de punto de fusión más
altos. Las 2 series de reacción más generales son las “series de reacción de Bowen” (la serie
discontinua y la serie continua). Las transformaciones minerales en la serie discontinua
suponen cambios en la estructura cristalina. Los minerales de la serie continua, por el
contrario, forman una verdadera solución sólida. Es infrecuente que el proceso de reacción
continua se lleve a cabo de forma perfecta y en su totalidad, ya que requeriría condiciones de
estabilidad muy prolongadas y un enfriamiento muy lento de la masa magmática. Cuando por
cualquier causa se interrumpe la serie de reacción, obtenemos minerales con composiciones
diferentes a las del magma inicial, lo cual recibe el nombre de “cristalización fraccionada”.

LAS ROCAS ÍGNEAS MÁS IMPORTANTES: Según la composición química podemos hablar de
varias familias de rocas ígneas. Dentro de cada familia se diferencian 3 tipos en función de la
textura que viene dada por la velocidad de enfriamiento (plutónicas, filonianas y volcánicas).
Cada familia se nombra por la roca plutónica más importante de la misma, seguida de su
equivalente volcánico.

1. Familia del granito-riolita: plutónica (granito), filoniana (granitos porfídicos) y volcánica


(riolita).
2. Familia de la sienita-traquita: plutónica (sienita), filoniana (sienita porfídica) y
volcánica (traquitas).
3. Familia de la diorita-andesita: plutónica (diorita), filoniana (dioritas porfídicas) y
volcánica (andesitas).
4. Familia del gabro-basalto: plutónica (gabro), filoniana (gabropórfido) y volcánica
(basalto).
5. Familia de la peridotita: en esta familia se incluyen todas las rocas ultrabásicas (menos
del 45 % de sílice). La peridotita es la más típica de la familia de origen plutónico.
Filoniana (limburgita) y volcánica (picrita).
6. Rocas volcánicas piroclásticas: se forman por materiales arrojados por los volcanes que
solidifican antes de caer al suelo. Según su tamaño, de menor a mayor, se clasifican en
cenizas volcánicas, puzolanas, lapilli y bombas volcánicas. Cuando el material
piroclástico está suelto se le llama “tefra” y cuando aparece cementado se les llama
“tobas volcánicas”.