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Sobre la permanencia de la filosofía en el bachillerato

La Jornada Jalisco 04 / 06 /2009

Señor Director: Con la finalidad de dar nuestra opinión con respecto del debate nacional en
torno a la exclusión o permanencia de la filosofía en el bachillerato, le solicitamos, si lo
considera pertinente, la publicación del acuerdo tomado por los integrantes de la Academia
de filosofía de la preparatoria No. 7.

At'n Mtra. Ruth Padilla Muñoz

Directora General del SEMS

Universidad de Guadalajara

La verdad solamente puede ser entendida en relación con el proceso de argumentación: La


verdad se define como el acuerdo racional logrado a través de la discusión crítica.
Habermas.

Los abajo firmantes, miembros de la Academia de Filosofía, deseamos externar nuestros


argumentos porque es nuestro derecho y nuestra obligación manifestarlos, dar algunas
razones del por qué debe haber cursos de filosofía en el bachillerato, del por qué no deben
camuflarse con otras denominaciones los cursos de filosofía y del por qué dichos cursos
deben tener contenidos que correspondan a la filosofía y no ser una ensalada de temas
ajenos a ésta.

Los que emprenden una actividad de manera sistemática y utilizan métodos racionales,
abiertos, democráticos, expuestos al escrutinio, se les denomina filósofos. Platón hace decir
a Sócrates que una vida que no es examinada por quien la vive, no merece ser vivida. Si el
ser humano no aprende a presuponer y a examinar sus presupuestos, si las instituciones
educativas no le proporcionan los medios para lograrlo y lo dejan al garete, dichas
instituciones no cumplen con su función primordial y corren el riesgo de osificarse porque
las creencias se endurecen y se vuelven dogmas, la imaginación se distorsiona y el intelecto
se torna estéril.

¿Qué es la filosofía? La filosofía no es una ciencia en el sentido que lo son las demás, la
filosofía no es un saber entre otros saberes; la filosofía es una reflexión sobre los saberes
disponibles. Por esta razón la filosofía no se aprende, a lo que se aprende, decía Kant, es a
filosofar. ¿Cómo? Cuestionándonos acerca de nosotros mismos, de nuestro pensamiento,
del pensamiento de los demás, del mundo, de la sociedad, de lo que la experiencia nos
enseña y también de lo que nos oculta. No hay una edad determinada para filosofar pero los
adolescentes, más que los adultos, necesitan ser guiados en esa tarea. Esta es la razón
primordial del por qué la filosofía es una asignatura necesaria en la educación media
superior.
Kant resumía inicialmente el ámbito de la filosofía en tres preguntas: ¿Qué puedo hacer?
¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar? A este conjunto, agregó una cuarta, indicando que
en ella quedaban incluidas las tres anteriores: ¿Qué es el hombre?

Todas estas preguntas desembocan, añadiríamos nosotros, en una quinta pregunta, que es
sin duda filosófica y humanamente la cuestión principal: ¿Cómo he de vivir? En cuanto se
intenta dar una respuesta inteligente a esta pregunta, se está haciendo filosofía. Y como es
imposible evitar que los individuos lleguen a plantearse la quinta pregunta, hemos de
concluir que la única forma de sustraerse a la filosofía es mediante la ignorancia y el
oscurantismo.

Lo anterior no significa que la filosofía se reduzca a las respuestas de las interrogantes


anteriores, también podemos buscar respuestas a las preguntarnos sobre el mundo, la
humanidad, la felicidad, la justicia, la libertad, la muerte, Dios, el conocimiento, y un sinfín
de preguntas más. Quien filosofa busca respuestas a través de la capacidad reflexiva de su
mente.

La reflexión, base del filosofar, es una actividad mental volitiva que se perfecciona con la
práctica; es de índole personal puesto que nadie puede filosofar por otro. La reflexión es
una operación intelectiva que, como todas las operaciones de este tipo, es susceptible de
desarrollarse y perfeccionarse (acción que atañe a la escuela) mediante la práctica.

Finalmente diremos que la filosofía tiene sus especialistas, sus profesionales y sus
enseñantes, pero la filosofía no es fundamentalmente una especialidad, ni un oficio, ni
exclusivamente una disciplina universitaria; la filosofía es una dimensión constitutiva de la
existencia humana y, por ser tal, su presencia es necesaria en todo modelo de bachillerato.

¿Y, quién puede negar esto? ¿Los diseñadores de “competencias” del SEMS?

Atentamente

Integrantes de la Academia de Filosofía Preparatoria No. 7, Universidad de Guadalajara