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Minerales

Concepto de mineral
Un mineral es:
• Una sustancia sólida (esto elimina a todos los líquidos y los gases). Un sólido
es una sustancia cuyos átomos o moléculas se hallan fuertemente unidos entre
sí y ocupan una posición fija a partir de la cual sólo pueden efectuarse pequeñas
oscilaciones, que aumentan conforme se eleva la temperatura.
• Inorgánica (no está originado por organismos vivos o por procesos biológicos)
• De origen natural (lo que excluye a cualquier producto fabricado por las
personas, como el vidrio, la porcelana, etc.)
• Con una composición química definida (pero generalmente no es fija, sino
que varía entre ciertos límites. Puede estar formado por un solo elemento como
el diamante y el grafito que son carbono puro, o por varios elementos, como el
cuarzo SiO2. La presencia de ciertos elementos en determinadas proporciones es
una de las características que definen al mineral).
• Una disposición atómica ordenada (sus átomos están ordenados
espacialmente según un modelo geométrico definido). Sus átomos
químicamente unidos se disponen ordenadamente para formar una estructura
cristalina concreta (redes geométricas perfectamente organizadas). Los sólidos
cristalinos o cristales son sólidos cuyos componentes se disponen de forma
ordenada y se repiten periódicamente en las tres dimensiones del espacio. De
este ordenamiento interno derivan las propiedades físicas y el aspecto externo
característico de los cristales. Sin embargo, a veces muestran una forma
geométrica regular y se les denomina cristales. Un cristal es un mineral que
tiene formas geométricas, con caras planas, aristas y vértices. El tamaño y
perfección dependen de las condiciones de espacio, tiempo y reposo. Un cristal
es un mineral limitado por caras planas. Así, en la halita, los átomos de sodio y
cloro se disponen formando una red cúbica. La forma geométrica de un cristal es
la manifestación externa de su ordenamiento interno.
Minerales masivos: son minerales con formas irregulares: granos,
escamas, pepitas, o como masas sin forma definida.
Los sólidos amorfos son aquellos cuyos componentes no se encuentran
ordenados (los átomos se disponen desordenadamente) y no se repiten a

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distancias fijas en las tres direcciones del espacio, como por ejemplo el vidrio
volcánico
• Es estable en un intervalo, más o menos amplio, de presión y
temperatura.
• Es homogéneo en sus propiedades físicas y químicas.
Las dos características que distinguen un mineral de otros son la
composición química y la estructura. No existen dos minerales que sean idénticos
en ambos aspectos, aunque puedan ser semejantes. Por ejemplo, el diamante y el
grafito son químicamente iguales: ambos están constituidos por carbono puro. Sus
propiedades, sin embargo, son muy diferentes debido a que sus estructuras cristalinas
son distintas. En el caso del diamante, cada átomo de carbono está unido, mediante
enlaces covalentes, a otros cuatro carbonos en las tres direcciones del espacio, dando
como resultado una estructura muy fuerte. En el caso del grafito, los átomos de
carbono están unidos por enlaces fuertes sólo en dos direcciones (formando láminas),
pero éstas se unen entre sí mediante enlaces moleculares débiles. Estas diferencias
estructurales se traducen en las propiedades distintas de estos dos minerales (color,
brillo, dureza, exfoliación, punto de fusión, etc.).
Factores que influyen en la forma y tamaño de los cristales
• Los cristales deben disponer de suficiente espacio para desarrollarse. Si los
minerales crecen aislados o tienen mucho espacio, se forman cristales. Si crecen
muchos minerales al mismo tiempo, interfieren unos con otros y forman granos
de bordes irregulares.
• Bastante tiempo para crecer. El tiempo influye en el tamaño de los cristales.
Si crecen lentamente pueden originarse grandes cristales, por el contrario,
cuando cristalizan rápidamente se forman cristales pequeños e, incluso, si el
proceso es muy rápido, no llegan a formarse cristales y se originan vidrios.
• Reposo. En un medio tranquilo se pueden disponer ordenadamente los
componentes según la estructura cristalina y permitir el crecimiento del cristal.
Isomorfismo y polimorfismo
Se dice que dos minerales son isomórficos cuando poseen la misma estructura
cristalina pero una composición química diferente (aunque parecida). Los minerales se
forman en medios naturales y por eso no suelen ser
sustancias químicamente puras. Por ejemplo, la
calcita (CaCO3) puede contener, entre otros
elementos, pequeñas cantidades de hierro. El
tamaño de los átomos o iones es lo que va a
determinar esta situación: si los átomos tienen
tamaños semejantes y propiedades químicas
también semejantes, se pueden sustituir unos a otros
en la estructura sin que ésta se altere de manera
fundamental. Este fenómeno se denomina
isomorfismo y tiene mucha importancia en
mineralogía. Un conjunto de minerales en los cuales
puede haber sustituciones isomórficas se denomina
serie isomórfica.
Los minerales que poseen la misma
composición química pero tienen diferente estructura
cristalina (con propiedades totalmente diferentes) se
denominan polimorfos y el fenómeno polimorfismo.
La existencia de polimorfos está relacionada con la
presión y temperatura en el momento de formación
del mineral. El diamante y el grafito son ejemplos de
minerales polimórficos, pues ambos tienen la misma
composición química (carbono puro), pero diferente
estructura. El diamante se forma a altas presiones y

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temperaturas (se forma a profundidades de alrededor de 200 km donde las presiones
extremas forman una estructura compacta), mientras que el grafito lo hace a
temperaturas y presiones moderadas. El grafito es un material gris y blando del cual se
fabrica la mina de los lapiceros, mientras que el diamante es el mineral más duro
conocido. Lo mismo ocurre con la calcita y el aragonito, ambos están formados por
CaCO3, pero en la calcita el Ca está coordinado por nueve oxígenos, y en el aragonito,
por seis.
Mecanismos de formación de los minerales
Los minerales se pueden formar mediante uno de los cuatro mecanismos
siguientes:
1. A partir de materiales fundidos de origen magmático. Así se forman los
minerales de las rocas plutónicas y volcánicas.
2. Por precipitación a partir de soluciones. Se forman en lagunas superficiales. Por
ejemplo, los minerales evaporíticos, como el yeso, la halita, la calcita .
3. Por sublimación. Éste sería el caso de la formación de cristales de nieve a partir
de vapor de agua sobreenfriado, o de los cristales de azufre en fumarolas
volcánicas. Berilo, turmalina, casiterita.
4. Por transformaciones en estado sólido, debido a cambios en las condiciones
ambientales (básicamente la presión y la temperatura), como ocurre en las
transformaciones polimórficas. Este tipo es muy común en las rocas
metamórficas. Andalucita, sillimanita, distena, estaurolita, cloritas, granates.
5. Mediante reacciones químicas que producen cristales de sustancias muy
diferentes de las que reaccionan.
Crecimiento de cristales
El crecimiento de un cristal a partir de una fase líquida, gaseosa o sólida
requiere la formación previa de una estructura inicial, llamada núcleo. En este
proceso, que recibe el nombre de nucleación, las partículas se unen dando lugar, en
una primera etapa, a un agregado inestable (es decir, se unen y se separan). Cuando
estos agregados se hacen más grandes y alcanzan un tamaño crítico, pasado el cual
ya no pueden deshacerse, constituyen el núcleo.
Un núcleo está formado por un conjunto reducido de componentes
estructurales (átomos, iones o moléculas) dispuestas en el orden característico de
cada sólido cristalino.
El núcleo puede ser una impureza, otro cristal formado anteriormente o un
precipitado recién formado en una disolución sobresaturada.
Una vez formado el núcleo, éste tiene tendencia a crecer hasta formar un
cristal macroscópico.
La nucleación, es decir, la formación de un conjunto de núcleos antes de la
solidificación, puede ser homogénea, en el caso de que se realice en el seno de la
fase (sustancia homogénea con una serie bien definida de propiedades físicas y
químicas), como sucede con los núcleos de nieve que se
generan en el aire, o heterogénea, si tiene lugar sobre una
superficie o, con más frecuencia, sobre una impureza que
actúen como centro de la nucleación.
Para que el cristal recién formado siga creciendo, debe
existir un aporte continuo de materia. Las nuevas unidades
(átomos, iones o moléculas) que se unen al núcleo han de ser
capaces de acomodarse al tipo de ordenamiento propio de ese
núcleo y alcanzar su superficie sin impedimentos.
El crecimiento se realiza en tres fases: en la primera se
originan cadenas lineales; en la segunda, se forma un plano
bidimensional; y en la tercera se constituye un retículo
tridimensional.
Cuando los minerales crecen aislados, o tienen mucho espacio, aparecen como
cristales bien formados. Por lo general, muchos cristales crecen al mismo tiempo lo
que impide que se desarrollen bien sus caras. Por ello aparecen como minerales
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limitados por bordes irregulares, denominados granos. El conjunto de estos cristales
se denomina agregado cristalino. En ocasiones, dos o más cristales de un mismo
mineral crecen unidos constituyendo una macla. Los cristales pueden estar unidos
según un plano, como en la punto de flecha del yeso, o interpenetrados uno en otro,
como la macla de la cruz de hierro de la pirita.
Cristalogénesis
En el proceso de cristalogénesis pueden darse las siguientes posibilidades:
• La existencia de un único núcleo o de pocos núcleos. En este caso y si,
además, no hay inconvenientes para que los componentes alcancen las posiciones
de crecimiento, se formará un único cristal o unos cuantos cristales aislados
(monocristales), que desarrollarán caras, aristas y vértices si el crecimiento se ha
realizado con el espacio y el tiempo suficientes. No obstante, con frecuencia sucede
que el nuevo material no llega a las posiciones de crecimiento, bien porque falta o
porque la cristalización ordenada no puede continuar por la existencia de
superficies limitantes (falta de espacio); en este caso, el crecimiento se detendrá, y
el monocristal no presentará aspecto geométrico.
• La existencia de una gran cantidad de núcleos. Los componentes se colocan
sobre cualquiera de los núcleos presentes, que irán creciendo. En este caso se
pueden dar dos posibilidades: que los núcleos sean de la misma sustancia o que
tengan diferente composición química.
Si todos los núcleos son de la misma sustancia, cada uno de ellos crecerá
hasta que encuentre algún impedimento o hasta que se estorben entre sí. Dado
que cada núcleo empezó a desarrollarse de manera independiente y con diferente
orientación, cuando se encuentren no podrán unirse para formar un único cristal
(monocristal), sino que originan un policristal, es decir, un conjunto de cristales de
la misma especie, llamados granos cristalinos, con orientaciones distintas. Casi
todos los metales de uso industrial (hierro, aluminio,...) son materiales
policristalinos, al igual que muchas rocas constituidas por un solo mineral, como las
calizas de origen químico.
Si los numerosos núcleos existentes en el área de crecimiento tienen diferente
composición química, como ocurre en la solidificación de un magma, en la que
unos núcleos son de cuarzo, otros de feldespatos, otros de micas, etc, cada uno de
ellos crecerá hasta que se encuentre con otro. La textura que presentan los
diferentes granos cristalinos se llama granuda, y en ella los minerales se
distinguen con facilidad unos de otros
• Cuando el enfriamiento es rápido(un material fundido se enfría rápidamente o una
disolución saturada precipita bruscamente) los iones pierden rápidamente su
movilidad y se combinan con facilidad. Esto provoca el desarrollo de numerosos
núcleos embrionarios que compiten a la vez por los iones disponibles. Puede no
haber tiempo suficiente para que los iones se dispongan en una red cristalina y los
componentes se depositan de manera desordenada debido a la abundancia de
unidades de crecimiento. La masa sólida que se genere estará formada por
minerales microscópicos o puede ser amorfa.

Recrecimiento y recristalización
Se entiende por recrecimiento el proceso por el que cristales ya formados y
retirados del ambiente de solidificación vuelven a crecer.
Para ello, debe producirse una nueva nucleación sobre una o varias superficies
del cristal, cuyo ambiente inicial, en muchas ocasiones ha variado.
La recristalización es el proceso por el que un conjunto de cristales ya
formados desarrolla una nueva serie de cristales de la misma especie.
En el proceso de la recristalización, intervienen los bordes de los granos
cristalinos, estructuras más inestables que las caras planas, pero con mayor facilidad
para admitir unidades de crecimiento, y sobre los que los sólidos pueden volver a
crecer si se produce un aporte externo de unidades de crecimiento. Por idéntica razón,

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los bordes de los granos pueden perder sus unidades y decrecer, mientras que otros
de la misma especie crecen de igual modo a expensas de él.
La recristalización en estado sólido afecta a aquellas rocas que son sometidas a
nuevas condiciones físico-químicas. El proceso de recristalización de una especie
mineral para transformarse en otra es fácil de comprender si asumimos que cada
mineral es una sustancia natural que se ha formado bajo unas determinadas
condiciones en un lugar de la corteza terrestre. Si estas condiciones cambian con el
tiempo, por ejemplo, en procesos metamórficos o en la diagénesis, aumentando la
presión, la temperatura o ambas a la vez, los minerales pueden transformarse en otros
que vuelven a ser estables bajo las nuevas condiciones.
Las transformaciones causadas por recristalización dan como resultado nuevas
especies minerales sin que la roca abandone el estado sólido. Por esta razón la
recristalización no suele implicar cambios químicos en los minerales sino,
simplemente, cambios en la estructura cristalina. En algunas ocasiones el proceso de
recristalización se ve favorecido por la circulación de fluidos (agua o gases) ricos en
sustancias químicas que pueden reaccionar con los minerales existentes para dar
nuevas especies minerales de composición distinta a las originales. También pueden
producirse recristalizaciones por la pérdida o adicción de agua en algunas moléculas
minerales.

Propiedades físicas de los minerales


Los minerales tienen una serie de propiedades físicas características que sirven
para identificarlos. Los minerales son sólidos formados por procesos inorgánicos. Cada
mineral tiene una disposición ordenada de átomos (estructura cristalina) y una
composición química definida, que le proporciona un conjunto único de propiedades
físicas. Dado que la estructura interna y la composición química de un mineral son
difíciles de determinar sin la ayuda de ensayos y aparatos sofisticados, se suelen
utilizar para su identificación las propiedades físicas más fácilmente reconocibles.
Morfología cristalina
La forma cristalina es la expresión externa de un mineral que refleja la
disposición interna ordenada de los átomos.
En general un mineral sin restricciones de espacio, desarrollará cristales
individuales con caras cristalinas bien formadas. Algunos cristales, como los del
mineral cuarzo, tienen una forma cristalina muy clara que puede ser útil en su
identificación. Sin embargo, casi siempre el crecimiento cristalino es interrumpido
debido a la competición por el espacio, lo que se traduce en una masa de
intercrecimiento de cristales, ninguno de los cuales exhibe su forma cristalina.
Exfoliación
En la estructura cristalina de un mineral, algunos enlaces son más débiles que
otros. Esos enlaces se sitúan en los puntos en los cuales un mineral se romperá cuando
se someta a tensión. La exfoliación es la tendencia de un mineral a romperse a lo
largo de planos de enlaces débiles. No todos los minerales tienen planos definidos de
enlaces débiles, pero los que poseen exfoliación pueden ser identificados por sus
superficies lisas, que se producen cuando se rompe el mineral.
El tipo más sencillo de exfoliación es el exhibido por las micas. Dado que las
micas tienen enlaces débiles en una dirección, se exfolian formando láminas planas y
delgadas. Algunos minerales tienen diversos planos de exfoliación, que producen
superficies lisas cuando se rompen, mientras que otros exhiben poca exfoliación y, aún
otros, no tienen en absoluto esta característica.
Calcita (romboedros), halita (cubos), galena (cubos) y fluorita (octaedros).
Fractura:
Los minerales que no exhiben exfoliación cuando se rompen, como el cuarzo, se
dice que tienen fractura (si se rompe irregularmente). Los que se rompen en
superficies curvas lisas que recuerdan a vidrios rotos tienen una fractura concoide.
Otros se rompen en astillas, pero la mayoría de los minerales se fracturan de forma
irregular.

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Tenacidad: resistencia que ofrece un mineral a romperse al ser golpeado o
presionado. Si se rompe con facilidad decimos que es frágil y en el caso contrario es
tenaz.
Brillo
El brillo es el aspecto que presenta la superficie de un mineral al reflejar la luz.
Los minerales que tienen el aspecto de metales, con independencia del color, se dice
que tienen un brillo metálico (galena, pirita, oro, calcopirita). Los minerales con brillo
no metálico e describen mediante diversos adjetivos, entre ellos vítreo (cuando brilla
como el vidrio: cuarzo, calcita, fluorita, halita, yeso y olivino), nacarado (talco), etc.
Otros, como el caolín, no tienen brillo, se dice que son mates.
Color
Aunque el color es una característica obvia de un mineral, a menudo es una
propiedad diagnóstica poco fiable. Ligeras impurezas en el mineral común cuarzo, por
ejemplo, le proporcionan una diversidad de colores, entre ellos el rosa, el púrpura
(amatista), blanco, rojo, gris, e incluso negro. Cuando un mineral, como el cuarzo, la
fluorita, el yeso, exhibe una variedad de colores, se dice que posee coloración exótica.
La coloración exótica suele estar causada por la inclusión de impurezas, como iones
extraños, en la estructura cristalina.
De otros minerales, por ejemplo, el azufre (amarillo), la malaquita (verde
brillante), la galena (gris plomo), la pirita (amarilla), el cinabrio (rojo) y la azurita (azul)
se dice que tienen coloración inherente.
La raya
La raya es el color de un mineral en polvo y se obtiene frotando a través del
mineral con un pieza de porcelana no vidriada denominada placa de raya. Aunque el
color de un mineral puede variar de una muestra a otra, la raya no suele cambiar y,
por consiguiente, es la propiedad más fiable. La raya puede ser también una ayuda
para distinguir minerales con brillos metálicos de minerales que tienen brillos no
metálicos. Los minerales metálicos tienen en general una raya densa y oscura, al
contrario que los minerales con brillos no metálicos.
La raya de la malaquita siempre es verde; la de la azurita, azul; la del rejalgar,
rojo-anaranjado; la de la calcopirita, amarilla y la de la galena, gris.
Sin embargo, los minerales de coloración débil presentan siempre raya blanca;
así, la raya de las fluoritas verdes, rojas y blancas, siempre es blanca; la de las calcitas
también es blanca, etc.
La dureza
La dureza es la resistencia que opone un mineral a ser rayado. Considerando
que si un mineral raya a otro su grado de dureza es más alto, se ha establecido una
escala relativa, la escala de Mohs, constituida por diez minerales de dureza creciente a
cada uno de los cuales se le asigna un número del 1 al 10.
1. Talco 2. Yeso 3. Calcita 4. Fluorita 5. Apatito 6. Ortoclasa
7. Cuarzo 8. Topacio 9. Corindón 10. Diamante
Para determinar la dureza de un mineral hay que intentar rayarlos con los de la
escala. Por ejemplo, un mineral que no raya ni es rayado por la calcita tiene una
dureza 3, otro que raya a la calcita y es rayado por la fluorita tiene de dureza 3,5.
Un método sencillo de medir la dureza consiste en establecer cuatro categorías:
a) Minerales de dureza menor de 2,5: se rayan con la uña.
b) Minerales de dureza entre 2,5 y 5: no se rayan con la uña, pero si con un
vidrio. No rayan el vidrio.
c) Minerales de dureza entre 5 y 6: se rayan con un punzón de acero.
d) Minerales de dureza mayor de 6: rayan al vidrio y al acero.

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Tenacidad
Es la resistencia de un mineral a ser deformado, roto, molido o doblado. Según
esta propiedad se pueden diferenciar varios tipos de minerales:
a) Frágil: se rompe en fragmentos al ser golpeado (diamante).
b) Elástico: se puede doblar y recupera la forma anterior (micas).
c) Flexible: se puede doblar pero no recupera su forma anterior (yeso).
d) Maleable: se puede separar en láminas y moldear (oro y plata).
e) Séctil: se puede cortar con una navaja (yeso).
Otras propiedades
La halita es la sal ordinaria, de manera que puede identificarse fácilmente por su
sabor salado. Las finas láminas de mica se doblarán y recuperarán elásticamente su
forma. El talco y el grafito producen sensaciones distintas; el talco produce sensación
jabonosa y el grafito de grasa. Unos pocos minerales, como la magnetita, tienen un
elevado contenido en hierro y pueden ser captadas por un imán.
Tipos de minerales
Aunque existen muchas maneras de clasificar los minerales, la clasificación más
utilizada es la que los agrupa basándose en dos de sus características fundamentales:
la composición química y la estructura.
El 98% de la corteza terrestre esta formada por Si, O, Al, Fe, Ca, K y
Mg.
Los silicatos son la clase más importante
pues representan casi el 25% de los minerales
conocidos en la Naturaleza, y su importancia
cuantitativa es aún mayor ya que son los
componentes mayoritarios de las rocas ígneas, y
éstas constituyen más del 90% de la corteza
terrestre.
Se conocen más de 4000 minerales
Silicatos
Los dos elementos más abundantes de la
corteza terrestre son el silicio y el oxígeno que
juntos representan aproximadamente el 70% en
peso. El silicio y el oxígeno se combinan para
formar la estructura de los silicatos.
Todo silicato contiene los elementos oxígeno
y silicio. Además, excepto unos pocos, como el

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cuarzo, todos los silicatos contienen uno o más elementos necesarios para establecer
la neutralidad eléctrica. Esos elementos adicionales dan lugar a la gran variedad de
silicatos y a sus diversas propiedades.
La unidad estructural básica de todos los silicatos es el tetraedro SiO4, formado
por un átomo de silicio (Si4+) situado en el centro y cuatro oxígenos (O2-) situados en
los vértices.
En este tetraedro, cada oxígeno tiene una valencia sin saturar, por lo que
pueden unirse entre sí compartiendo uno o los cuatro oxígenos de diferente manera,
pero siempre a través de los vértices, ya que la unión por aristas o caras sería
impedida por la fuerte repulsión entre los átomos de silicio. Resultan así estructuras
formadas por parejas de tetraedros en anillo, en cadenas, en láminas o en armazón
tridimensional. Por eso, la clasificación de este grupo tan numeroso de minerales se
realiza atendiendo a las diversas formas en que pueden combinarse estos tetraedros,
alcanzándose la mayor complejidad cuando los cuatro vértices están compartidos con
otros cuatro tetraedros.
Completan la estructura de los silicatos iones como AL3+, Fe3+, Fe2+, Mg2+, Mn2+,
Ca , Na+, K+, que saturan las valencias negativas libres.
2+

Silicatos ferromagnesianos (oscuros) (melanocratos). Son los minerales


que conrienen iones de hierro o magnesio, o ambos, en su estructura: olivino, los
piroxenos, los anfíboles, la mica negra (biotita) y el granate.
Silicatos no ferromagnesianos (claros) (Leucocratos). Tienen
generalmente color claro y un peso específico alrededor de 2,7. Contienen cantidades
variables de aluminio, potasio, calcio y sodio, más que hierro y magnesio: moscovita,
feldespatos,cuarzo.
Silicatos ferromagnesianos:
El olivino (dureza 6,5 y densidad 3,3 gr/cm3); (FeMg)2SiO4. Su color oscila entre
negro y el verde oliva, con brillo vítreo y una fractura concoide (superficies curvas y
lisas que recuerdan a vidrios rotos). Forma cristales pequeños y redondeados que dan
a las rocas constituidas por él un aspecto granular.
El granate: su fórmula generalizada es: (CaMgFe)3(AlFe)2Si3O12. Igual que el
olivino, el granate tiene un brillo vítreo, carece de exfoliación y posee fractura
concoide. Los colores del granate son variados, el color oscila más a menudo entre el
marrón y el rojo oscuro.

La turmalina :Si6O18Al6BO3(OH)4Na(Fe,Mg)3. De color verde o negra, fibroso.

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El grupo de los piroxenos (dureza de 5 a 6 y densidad de 3 a 3,5 gr/cm 3),
formados por silicatos de calcio, magnesio, hierro y aluminio. Son minerales de colores
oscuros, a veces verdosos o amarillentos. Se forman a alta temperatura y son muy
abundantes en rocas ígneas pobres en sílice, de la corteza oceánica y del manto
superior, aunque también pueden encontrarse en rocas de la corteza continental. En
más común es la augita, un mineral negro y opaco con dos direcciones de exfoliación
que se encuentran a un ángulo de casi 90º. La augita es uno de los minerales
dominantes en el basalto.
El grupo de los anfíboles, de composición muy parecida a los piroxenos, pero
con fórmulas algo más complejas, en parte porque contienen iones hidroxilo (OH)-.
Estos minerales se forman a temperaturas más bajas que los piroxenos y son
abundantes tanto en rocas ígneas como en rocas metamórficas (por particularmente
característicos de rocas de metamorfismo de grado medio, como las anfibolitas). Un
mineral representativo de este grupo es la horblenda. La horblenda suele tener un
color verde oscuro a negro y, excepto por sus ángulos de exfoliación, que son de
alrededor de 60º y 120º, es muy similar en aspecto a la augita.
En una roca, la horblenda a menudo forma cristales alargados. Eso ayuda a
distinguirla del piroxeno, que forma cristales bastante achatados.
La mica negra o biotita (silicato ferro-magnésico) (estructura laminar que
produce una excelente exfoliación en una dirección; aspecto negro brillante), comunes
en rocas ígneas y metamórficas
Silicatos no ferromagnesianos
La mica blanca o moscovita (silicato alumínico-potásico) (color clara y brillo
perlado, exfoliación en una dirección) (estructura laminar que produce una excelente
exfoliación en una dirección; aspecto negro brillante), comunes en rocas ígneas y
metamórficas.
Los minerales de la arcilla (silicatos alumínicos hidratados), como la caolinita o
el talco (dureza de 1 y densidad de 2,8; de color verde pálido, blanco o gris;
exfoliación perfecta en láminas flexibles), están constituidos por partículas muy finas y
al mezclarse con el agua se hacen plásticas, por lo que se utilizan como minerales
industriales.

El cuarzo es duro (7) y no muestra exfoliación, fractura concoide. En su forma


pura es transparente, pero suele estar coloreado por impurezas.

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El cuarzo es el silicato de composición más simple (SiO2). Presenta numerosas
variedades, unas cristalinas como el cristal de roca, lechoso (blanco), la amatista
(púrputra), el cuarzo rosado, el ahumado (gris).
Los feldespatos, que son los minerales más abundantes de la corteza tales
como la ortosa, albita y anortita. El Na+ y el Ca++ son cationes de tamaño muy
parecido, por lo que pueden sustituirse, dando lugar a una serie isomorfa continua, la
serie de las plagioclasas. Los feldespatos forman parte de las rocas ígneas y
metamórficas, aunque también pueden aparecer en rocas sedimentarias.
Como componentes de las rocas los feldespatos pueden identificarse por la
forma rectangular de los cristales y sus caras brillantes bastante lisas.
La ortosa es un miembro común de un grupo de feldespatos que contienen iones
potasio en su estructura. El otro grupo, denominado plagioclasas, contiene iones sodio
y calcio que se sustituyen libremente unos a otros dependiendo del ambiente existente
durante la cristalización.
La ortosa suele ser de color crema claro a rosa salmón. El color de las
plagioclasas oscila entre blanco y grisáceo. Sin embargo, el color no debe utilizarse
para distinguir estos grupos. La única forma segura de distinguir físicamente los
feldespatos es buscar una multitud de finas líneas paralelas, denominadas
estriaciones. Las estriaciones se encuentran en algunos planos de exfoliación de las
plagioclasas, pero no están presentes en la ortosa.
El berilo :Si6O18Be3Al2 (amarillo – verdoso, en estado puro se denomina
esmeralda)
No silicatos
De la misma manera que los silicatos contienen en su composición química
grupos SiO2, los restantes minerales están definidos por algún constituyente químico
característico, común para cada grupo.
Carbonatos: desprenden burbujas de CO2 con los ácidos. Estos minerales contienen
oxígeno y carbono combinados en una proporción de un átomo de carbono por cada
tres oxígenos, formando grupos (CO3)2-. Los carbonatos se disuelven fácilmente,
especialmente en ácidos. Desprenden burbujas con ácidos. En los océanos existe gran
cantidad de carbonato disuelto a partir del cual se forman los caparazones de muchos
organismos marinos. Geológicamente el carbonato más importante y más abundante
es la calcita, carbonato cálcico (CO3Ca), de color variado según las impurezas que
contenga, pero en estado puro, es blanca o incolora. Cristaliza formando cristales en
forma de romboedros, tiene una dureza 3 y su densidad es de 2,7 g/cm3. Exfoliación
romboédrica. Otro mineral de este grupo muy común es la dolomita, carbonato de
calcio y magnesio CaMg(CO3)2; incolora, blanca o gris; se diferencia de la calcita
porque no es atacada por los ácidos en frío). El aragonito (CaCO3) (polimorfo de la
calcita; más duro y denso).
Existen además, otros carbonatos que contienen hierro como la siderita (FeCO3)
de color pardo amarillenta, brillo vítreo, en una mena de hierro.
La malaquita (carbonato de cobre) de color verde, es una mena de cobre. La
azurita (carbonato de cobre) de color azul.
Sulfatos: Son combinaciones del azufre con otros elementos. Contienen azufre y
oxígeno en una proporción de 1:4, formando el grupo aniónico (SO4)2-. El yeso, sulfato
cálcico hidratado (CaSO4 . 2H2O), es el mineral más abundante de este grupo y su uso
es principalmente industrial, es uno de los minerales más blandos (2), presenta
diversos aspectos y colores, principalmente blanco, transparente o rojizo, amarillento o
gris, pero su raya siempre es blanca. Aparece en masas, en láminas o fibroso. Forma
maclas de contacto muy comunes en forma de punta de flecha. La anhidrita (CaSO4)
(incolora, azul o violeta)
También se encuentran en la Naturaleza sulfatos de otros elementos, como la
baritina (BaSO4) generalmente es de color blanco, aunque puede presentar también
color amarillo, gris o marrón. En ocasiones forma cristales grandes y perfectos.
Sulfuros: Desprenden mal olor con los ácidos. La combinación del azufre con los
distintos elementos da como resultado la formación de sulfuros, el más común de los

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cuales es la pirita (sulfuro de hierro, Fe2S). La pirita tiene color amarillo latón muy
brillante, es un mineral duro (6,5) y de densidad media (5 g/cm 3). Aparece en forma de
masas terrosas o en cristales con formas de cubo. Se utiliza en la industria para
obtener ácido sulfúrico.
Otros sulfuros también importantes son la galena (sulfuro de plomo), tiene color
grisplateado con brillo metálico, es blanda (2,5) pero muy densa (7,5 g/cm 3) y se
presenta en cristales cúbicos. Es la principal mena de plomo.
El cinabrio (HgS) tiene color rojo fuerte, es blando (2,5) y muy denso (8,1 g/cm 3).
Es la única mena de mercurio.
La blenda (sulfuro de zinc), la blenda acaramelada tiene color amarillo pardo y
brillo resinoso. Mena de zinc.
La calcopirita (sulfuro de hierro y cobre), de color amarillo latón y brillo metálico.
Mena de cobre.
La estibina (Sb2S3) de color gris-plomo. Mena de antinonio.
Haluros: Son minerales que están compuestos de un metal más un elemento
halógeno (F, Cl, Br, I) y suelen ser solubles en agua y poco densos. En más frecuente
es la halita o sal común (NaCl), que es la sal más abundante, disuelta, en los océanos.
También pertenece a esta clase la fluorita (CaF2), de color rosado, violeta y
transparente, tiene una dureza de 4 y una densidad de 3 g/cm3. presenta
frecuentemente bellos cristales cúbicos.
La silvina : cloruro de potasio, es incolora o blanca, sabor salado-amargo.
Óxidos: son minerales que contienen uno o más metales combinados con el oxígeno.
A este grupo pertenecen, por ejemplo, los óxidos de hierro como la magnetita (Fe3O4) ,
tiene color negro, dureza 6 y densidad 5 g/cm3, es fuertemente magnética. El oligisto o
hematites es otro óxido de hierro (Fe2O) (color gris acero o rojo en la variedades
terrosas), presenta distintos aspectos, pero su raya es siempre de color rojo, tiene
dureza 6 y es bastante denso (5,5 g/cm3), el oligisto es su variedad de color ocre.
Goethita (FeO2H) (pardo – negruzco).
Óxidos de aluminio como el corindón, etc. Óxidos de manganeso como la
pirolusita (MnO2), es frágil, tiene dureza 2, color grisáceo-negro, su brillo es metálico
opaco.
Elementos nativos: Se trata de elementos que se encuentran en la Naturaleza sin
estar combinados químicamente con otros. Son muy escasos, pero algunos tienen gran
importancia económica, como el oro, la plata, el platino o los diamantes. El grafito
(carbono puro), de color gris plateado u oscuro, muy blando, de dureza 1 y densidad 2
g/cm3, untuoso al tacto. El azufre, de color amarillo y brillo adamantino o resinoso, muy
blando y poco denso.

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