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Consumo problemático de drogas
Tratamiento en personas que han cometido delitos

Área Técnica de Tratamiento y Rehabilitación Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes

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Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos

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ADVERTENCIA El uso de un lenguaje que no discrimine ni marque diferencias entre hombres y mujeres es una de las preocupaciones de CONACE. En tal sentido y con el fin de evitar la sobrecarga gráfica que supondría utilizar en español o/a para marcar la existencia o referencia a ambos sexos, optamos por utilizar el clásico masculino genérico, en el entendido de que todas las menciones en tal género representan siempre a todos/as, hombres y mujeres.

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Este documento fue elaborado por el Area Técnica de Tratamiento y Rehabilitación de CONACE, cuyos integrantes agradecen al psicólogo Mario Pacheco León, la colaboración prestada.

Área Técnica de Tratamiento y Rehabilitación Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (CONACE) Ministerio del Interior Gobierno de Chile Santiago, Chile. 2009 Registro de Propiedad Intelectual Nº 176.102 I.S.B.N.: 978-956-7808-86-1

Diseño: “S” comunicación visual (Verónica Santana) Impresión: Andros Impresores

Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos

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Indice
INTRODUCCIÓN capítulo uno CONSUMO DE DROGAS EN POBLACIÓN INFRACTORA DE LEY • Prevalencia en en el país • • • • Población infractora adulta en Chile Población infractora adulta en otros países Población infractora juvenil en Chile Magnitud de la relación entre delito y drogas 7 8 8 10 15 18 23 25 26 26 29 30 34 42 47 80 80 94 98 109

capítulo dos CONSUMO PROBLEMÁTICO DE DROGAS Y COMISIÓN DE DELITOS • Las hipótesis 1. “El consumo de drogas conduce a la comisión de delitos” 2. “Los infractores se convierten en consumidores de drogas” 3. “El delito y las drogas tienen una etiología común” • • • Teoría de la exclusión social Exclusión social y comisión de delitos en Chile El Programa de tratamiento, rehabilitación y reinserción social

capítulo tres TRATAMIENTO DE USUARIOS INFRACTORES • Teorías explicativas de la criminalidad • • • Hacia una integración en la teoría criminológica Teoría criminológica basada en el género Abandono de un estilo de vida infractor

[6] capítulo cuatro EFECTIVIDAD EN EL TRATAMIENTO • Efectividad de tratamientos penitenciarios • • • • • Efectividad en infractores juveniles Aftercare.Tratamiento en personas que han cometido delitos . post cuidado o seguimiento Educación y capacitación laboral Cortes de drogas Tribunales de tratamiento bajo supervisión judicial 115 119 127 131 134 136 144 148 150 150 158 163 168 176 177 180 190 196 201 208 212 214 223 229 250 capítulo cinco ADHERENCIA AL TRATAMIENTO • Motivación para el cambio • • • • Enfoque transteórico Experiencia nacional en el reclutamiento de internos Entrevista motivacional Entrevista motivacional en el tratamiento capítulo seis TRATAMIENTO EN CONTEXTO OBLIGADO • Aspectos éticos del tratamiento en contexto obligado • • • Efectividad del tratamiento Sugerencias según la fase de motivación para el cambio Adherencia a tratamiento de usuarios adolescentes capítulo siete PROPUESTAS PARA UN TRATAMIENTO • Diagnóstico de la población infractora • • • • Diagnóstico interdisciplinario Riesgo de reincidencia y necesidades de tratamiento Tratamiento desde una perspectiva de la complejidad Componentes de un tratamiento biopsicosocial Referencias bibliográficas Consumo problemático de drogas.

Teniendo en cuenta estos antecedentes. cuando se interviene sobre uno de ellos es altamente probable que el efecto se produzca en ambos: al reducir la probabilidad de reincidencia en el consumo. aportando elementos tanto para el desarrollo de una discusión objetiva. en un marco coherente con la explicación teórica de la causalidad delito-droga. El presente documento se plantea como un aporte a los profesionales vinculados al tratamiento de consumo de drogas en contextos obligados. que atienden población adulta y adolescente consumidora problemática de drogas que ha cometido delito. pretende entregar información a través de la revisión exhaustiva de estudios. En este marco. para internos/as con consumo problemático de sustancias psicoactivas”. pero es real que existe un porcentaje importante de la población delictual que tiene problemas de drogas. Gendarmería de Chile y el Ministerio Público. rehabilitación y reinserción social. Por lo tanto. El documento incluye una propuesta práctica para el tratamiento de la población objeto de este estudio. hipótesis y teorías existentes tanto en nuestro país como en el extranjero. todos elaborados en conjunto con el Ministerio de Salud. el “Programa de tribunales de tratamiento bajo supervisión judicial” y el “Programa de tratamiento del consumo problemático de alcohol y drogas y otros trastornos de salud mental en adolescentes infractores de ley”. como orientados al mejoramiento de las prácticas del quehacer terapéutico. Es decir. el Servicio Nacional de Menores. Su objetivo principal consiste en facilitar el trabajo de los equipos ejecutores de programas de tratamiento. lo cual ha quedado plasmado en el “Programa de tratamiento. de modo que lleven a resultados exitosos. también disminuye la probabilidad de reincidencia en la comisión de delitos y a la inversa. ha estado desarrollando un proceso sistemático de discusión y análisis reflexivo respecto de la asociación existente entre la comisión de delitos y el consumo de drogas. ambos comportamientos tienen causas y consecuencias similares y se encuentran interrelacionados. monografías. . en convenio con CONACE.[7] Introducción La gran mayoría de las personas que presentan consumo problemático de drogas no cometen delitos. desde el año 2004 el Área técnica en tratamiento y rehabilitación de CONACE.

0% Marihuana. representativo de la población urbana del país2. por sexo: Hombre: 9.5% Cocaína total (pasta base y/o cocaína). La muestra es representativa del país y de cada una de sus trece regiones.807 personas entre 12 y 64 años de edad. por grupo de edad: 12 a 18 años: 1.2% Cocaína total (pasta base y/o cocaína): 1.4% 1 CONACE.9% Mujer: 4. hombres y mujeres de todos los niveles socioeconómicos que habitan en 91 ciudades con población urbana de 30 mil habitantes o más. a.4% Estimulantes: 0.4% Analgésicos: 0. El estudio reveló la siguiente prevalencia de último año de consumo por tipo de droga: › › › › › › › › Pasta base: 0. 2007.2% Psicofármacos sin prescripción médica: Tranquilizantes: 3.7% Marihuana.[8] capítulo uno Consumo de drogas en la población infractora de ley Prevalencia en el país El VII Estudio Nacional de Drogas realizado en 20061.1% 19 a 25 años: 3. indica que el uso de drogas continúa estable en los últimos años. La muestra representada se aproxima a cerca del 60% de la población de Chile.3% 26 a 34 años: 2. Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos .8% 26 a 34 años: 9.6% Marihuana: 7.6% Clorhidrato de cocaína: 1. después del aumento sostenido en los años noventa. por grupo de edad: 12 a 18 años: 7. 2 Esta encuesta se aplicó a un total de 16.8% 19 a 25 años: 18.

6% en el rango de 26-35 años. En cambio. afectando más intensamente a los consumidores de marihuana y de cocaína: un 13% de adolescentes comprometidos en el uso de cocaína ha abandonado sus estudios en el último año. por su parte.6% en 2006. La prevalencia de consumo del último año en familias de ingresos superiores al millón de pesos se duplicó en 2006.3% obtenido en el VI Estudio3 se observa mayoritariamente en jóvenes mayores de 18 años. En lo que se refiere a los trastornos asociados con el uso de alcohol y drogas ilícitas. y en 2006 alcanza a 1:2.2% en 2004 a 18. descendiendo a 13.5% en 2004 a 5.8% en 2006.0%.9% de la población de 12 a 64 años reporta atenciones de urgencia a causa de intoxicaciones por alcohol y drogas ilícitas y por problemas relacionados. El 0. Las declaraciones de despido del trabajo o abandono de estudios a causa del uso de drogas ilícitas o alcohol.3% en el rango de 45-64 años. La tasa de abuso de alcohol es 5 veces más alta entre los hombres que en las mujeres.que actúa como una “barrera subjetiva” para el consumo . 25. donde el consumo de marihuana se ha duplicado en los últimos doce años. El VII Estudio muestra una baja significativa en la percepción de riesgo . comparado con el 5. la mayor proporción se encuentra en los grupos de 19-25 años y 26-34 años. éste afecta prioritariamente a la población más joven: 17. hasta llegar a un 6. aumentando de un 9. porcentaje que se eleva considerablemente entre los consumidores recientes de marihuana.la cual se ha deteriorado especialmente entre los adolescentes y los jóvenes. cifra que es mayor entre los usuarios de cocaína (24%) y aún más significativa en adolescentes comprometidos con el consumo de cocaína (42%). alcanzan al 0.4%. 2005 a. Consumo de drogas en la población infractora de ley .5% en 2004 a 7.7% entre los adolescentes. Respecto al consumo abusivo de alcohol. la población de 12 a 64 años que ha sido afectada por detenciones debido al consumo de alcohol o drogas. El consumo de marihuana en adolescentes ha aumentado solamente de 6. donde el 18% reporta alguna detención por consumo en el último año. en las familias con los ingresos más bajos la prevalencia de último año aumentó de 4. y se ha extendido aceleradamente en la población femenina: en 1994 la relación hombre/mujer era de 1:4. alcanza al 2.3% en el rango de 19-25 años.[9] El aumento en la prevalencia del consumo de marihuana (7. Entre los consumidores de marihuana y cocaína los porcentajes suben al 3.8% en 2006. Aunque la prevalencia de consumo de drogas aumentó en todas las edades. que de manera creciente consideran el consumo de marihuana como “normal” y socialmente aceptable.4% 3 CONACE.9%.

el consumo de drogas ilícitas afecta principalmente a las regiones del centro y del norte del país. y los de marihuana un 23%. que superan el promedio nacional en un 7% con tasas que bordean el 8. los de pasta base un 50%. el 1% de la población de 12 a 64 años declara haber sufrido accidentes de tránsito.7% en jóvenes. CONACE realizó dos estudios sobre la relación entre el consumo de sustancias ilícitas y la comisión de delitos. De acuerdo a los criterios para dependencia del CIE-10. considerándose sólo expedientes que presentaban causas vinculadas a delitos contra las personas y la propiedad. Consumo problemático de drogas. Los casos tenían sentencia condenatoria y ya ejecutoriada durante el año 2000. laborales o domésticos a causa de las drogas ilícitas y alcohol. los consumidores de cocaína muestran una tasa de dependencia del 30%.Tratamiento en personas que han cometido delitos .8% respectivamente. Población infractora adulta en Chile La prevalencia de consumo declarado de drogas ilícitas en la población infractora presenta un marcado contraste al ser comparada con la de la población general. llegando a un 14% entre adolescentes consumidores de cocaína. porcentaje que asciende hasta 2. Sin embargo.5%.200 casos correspondientes a los 36 Juzgados del Crimen de Santiago. En el primero4 se analizaron expedientes judiciales previamente escogidos de 28 Juzgados del Crimen de Santiago (n = 529 casos) de un universo de 1. En términos de distribución geográfica.sentencia emitida por el juez . 4 CONACE.declaración de testigos A lo anterior se agregaron informes psicológicos de Gendarmería y del Servicio Médico Legal.declaración de la(s) victima(s) . 2001. la percepción de gravedad del consumo de drogas continúa siendo alta. Las mayores prevalencias de último año de consumo de marihuana se registran en las regiones Metropolitana y Quinta.declaración indagatoria (del inculpado) . La información recopilada se obtuvo de cuatro fuentes principales: .[ 10 ] y 8. por delitos contra la propiedad y las personas (delitos de mayor connotación social). Además. y descartándose aquéllos relacionados directamente con el consumo de drogas y alcohol. En el año 2001.

lesiones (12%). Los hombres concentraban el grupo más joven en relación a las mujeres. Consumo de drogas en la población infractora de ley . alcanzando al 15% para el grupo de edad entre 18 y 24 años. • • 4% corresponde a “sin educación” y “educación superior”. • El 51% de los delitos fueron cometidos fuera de la comuna de residencia y el 49% en la de residencia. sólo al momento de cometer el acto delictivo. • Los delitos con mayor asociación con “tasa de relación general con el alcohol” eran: lesiones 28% y robo con fuerza 23%. relación directa con el alcohol y/o drogas ilícitas. El 33% eran personas entre 18 y 24 años. era mayor la tendencia a cometer los delitos en la comuna de residencia. robo por sorpresa (11%). › › Los principales hallazgos de este estudio fueron los siguientes: • • El 91% de los condenados eran hombres.[ 11 ] Se construyeron 3 indicadores: › relación general con el alcohol y/o drogas ilícitas: se construyó a partir de la integración de los otros dos y de cualquier información respecto a drogas en el expediente. • La tasa de relación general con drogas ilícitas era 18%. y de 25% en “delitos sexuales” de violación y abuso deshonestos. • La tasa de relación “al momento de delinquir” con drogas ilícitas era 7%. robo con fuerza (20%). En aquellos delitos de menor recurrencia la asociación con alcohol era 50% en homicidio y daños. hurto (13%). “sin oficio” (10%) y “comerciante ambulante” (9%). frecuencias y cruces en las relaciones con drogas ilícitas y/o alcohol que realizan terceros para indagar estereotipos o estigmas sociales. • Los delitos de mayor frecuencia eran: robo con violencia (25%). A menor edad. El 55% poseía enseñanza básica. Se encontró que a menor el nivel educacional. Los tres mayores porcentajes correspondieron a “obrero” (12%). • El 44% de los procesados tenía antecedentes penales por delitos anteriores. 38% personas entre 30 y 45 años. • La gran mayoría de los procesados tenía actividades laborales de tipo oficio básico. mayor era la reincidencia. el 28% enseñanza media. relación de terceros con el alcohol y/o drogas ilícitas: asociaciones. • La tasa de relación “al momento de delinquir” con el alcohol era 16%. • La tasa de relación general con el alcohol era 20%.

En el caso de la tasa de relación con drogas ilícitas “al momento de cometerse el delito” la mayor asociación era con robo con violencia. excluyendo el consumo al interior de los recintos penitenciarios. Consumo problemático de drogas. 5 CONACE.2%) y marihuana (10. ya fuera por estar bajo el efecto de éstas o que se delinquiera para proveerse de dinero para adquirir drogas. Más de la mitad de los casos se concentró en el grupo etáreo de 18 a 24 años.[ 12 ] • Los delitos con mayor asociación con “tasa de relación general con drogas ilícitas” eran robo con violencia 32%. Uno de los principales objetivos de la investigación fue conocer la magnitud del consumo de drogas de las personas condenadas por delitos de robo con violencia durante algún momento de sus vidas. Las sustancias con mayor asociación con la tasa de relación “al momento de delinquir” eran pasta base (44. CONACE. El estudio entregó los siguientes hallazgos: • la población penal masculina y femenina de entre 18 y 35 años que cumplía condena por robo con violencia. 2002. robo con fuerza 23% y homicidio 31%.6%). 6 Dado el hecho que el Reglamento Penitenciario castiga como falta grave el consumo de drogas ilícitas y alcohol en lo recintos penales. era probable que la población falseara la información. • Las sustancias con mayor asociación con “tasa de relación general con drogas ilícitas” eran pasta base (37. 1 de cada 2 sujetos estaba bajo el efecto de la pasta base. en coordinación con Gendarmería de Chile. • El consumo de pasta base aparece claramente asociado con el robo con violencia y robo con fuerza: al momento de cometer el delito. que habían sido condenadas por el delito de robo con violencia e intimidación5.217 reclusos entre 18 y 35 años de edad.Tratamiento en personas que han cometido delitos . La muestra estuvo constituida por 1.7%) y marihuana (13. entre las mujeres tal motivación ascendía al 31%. presentaba una tasa de consumo de drogas ilícitas significativamente superior en comparación con la población general del país.6 El segundo objetivo consistía en detectar la probable asociación entre la comisión de delitos y el uso de drogas. que indicaba que el 59% de los condenados cumplían con tales características. realizaron un estudio para determinar la magnitud del consumo de sustancias psicoactivas ilegales en personas recluidas en 9 establecimientos penitenciarios de grandes centros urbanos del país. Se seleccionó ese rango de edad y delito a partir de información entregada por Gendarmería de Chile. • alrededor del 14% de los reclusos delinquió por primera vez para obtener dinero para comprar drogas ilícitas. condenados judicialmente por los delitos de robo con violencia e intimidación.2%).

Consumo de anfetaminas: el 22. presentándose una apreciable diferencia entre el consumo de hombres y mujeres (66% y 44. realizaron un estudio sobre el consumo de alcohol y drogas antes de la reclusión y el consumo intra-penitenciario en la población penal de la V Región. respectivamente). • a mayor cantidad de sentencias condenatorias en los reclusos.8% del total de la población penal había consumido clorhidrato de cocaína alguna vez en la vida. el estudio estableció lo siguiente • Consumo de marihuana: el 62. 2002. sin que existiera una gran diferencia entre el consumo de hombres y mujeres (34. Respecto al consumo de drogas.2% y 31.7% del total de la población penal había consumido marihuana alguna vez en la vida. Consumo de pasta base: el 25% del total de la población penal había consumido pasta base alguna vez en la vida. la Unidad Nacional de Investigación Criminológica de Gendarmería de Chile (UNICRIM) y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile. 8 Se trata de un beneficio que reemplaza el cumplimiento efectivo de la pena. En el año 2004.8%.5% y 20. mayor era la asociación de la comisión de delitos bajo el efecto de alcohol y/o drogas.6% y 27. existiendo escasa diferencia entre el consumo de hombres y mujeres (22. mientras que ese porcentaje se eleva hasta el 76.5%. existiendo leve diferencia entre el consumo de hombres y mujeres (24.4%.1% en el caso de las reclusas. con una muestra de 681 entrevistas estratificadas por subsistema penal y sexo. respectivamente).[ 13 ] • el 56. sino que también se encuentra en la población que las cumple bajo el régimen de libertad vigilada del adulto (LVA)8. y distribuidos según establecimiento penitenciario7. Consumo de drogas en la población infractora de ley .8% de los reclusos cometió bajo la influencia de alcohol o drogas el delito por el cual cumplía condena al momento del estudio. el Departamento de medio libre de Gendarmería realizó un estudio descriptivo de la situación social. respectivamente). laboral y de salud mental 7 Universidad de Chile. Durante el 2002.2% del total de la población penal de la V Región había consumido anfetaminas alguna vez en la vida. respectivamente). • • • La elevada tasa de consumo de sustancias ilícitas en la población penal no es sólo una característica de las personas que están cumpliendo penas en el medio cerrado.4%. educacional. Consumo de clorhidrato de cocaína: el 33.

el 43% cometió el delito por el que se le condenó a LVA estando intoxicado con alcohol y /o drogas. en cual se usó una metodología que incluyó una prueba de laboratorio para contrastar la información obtenida de las entrevistas estructuradas10. Consumo problemático de drogas. 77% reportó problemas legales asociados al abuso de sustancias. 56% del total de la muestra tenía antecedentes de abuso de 1 o más sustancias. violación. • 9 Verbal. En el caso de los aprehendidos por Ley de Drogas (LD). la Fundación Paz Ciudadana publicó un estudio acerca de la relación del consumo de sustancias ilícitas y la comisión de delitos con mayor connotación social. • • • • del total de la población estudiada. los resultados positivos ascendieron a 75% para cocaína/pasta base y 47% para marihuana. homicidio. hurto. 90% de las personas con antecedentes de abuso de drogas tenían 35 años o menos. el 61% había detenido el consumo antes de ingresar a la medida.Tratamiento en personas que han cometido delitos . DMCS) e infracciones a la Ley de Drogas (LD).642 personas en LVA en base a los análisis de los informes pre-sentenciales de esos sujetos9. El estudio permitió establecer que: • 32% de los hombres y el 15% de las mujeres tenían antecedentes de abuso de drogas. en 15 comisarías del Gran Santiago. los principales hallazgos fueron los siguientes: • el análisis de las muestras de orina de los detenidos por delitos de mayor connotación social (DMCS) arrojó 60% de resultados positivos para cocaína/pasta base y 38% para marihuana. En síntesis. los primeros exhiben niveles significativamente mayores de todas las sustancias. 2004. al comparar el auto-reporte de los detenidos con los estudios de la población general respecto del consumo de drogas. • 70% de los que tenían antecedentes de abuso de alguna sustancia. 10 Hurtado. correspondientes a personas detenidas en flagrancia por robo. 2005. En todos los trabajos mencionados. El trabajo de terreno dio como resultado 633 cuestionarios respondidos y 532 muestras de orina analizadas. De ellos. mientras que el 34% ingresó a ésta manteniendo las conductas de abuso.[ 14 ] de una muestra de 1. En el año 2005. la información obtenida se basó en el autoreporte de los individuos y no se usó un instrumento de laboratorio para determinar el uso en ese momento de sustancias psicoactivas. lesiones (delitos de mayor connotación social. cometió el delito estando intoxicado con alcohol y /o drogas.

o con la intención de obtener drogas con el producto del delito14. En Panamá.5%). estudios estadísticos recientes indican que hasta un 60% de la población penal de las cárceles federales presentan dependencia a sustancias psicoactivas13. población penal. 0. 24%). 11%)11. especialmente de marihuana y crack. población penal.8%. 11 Reategui. • el estudio mostró también que quienes habían consumido cocaína/ pasta base según el test de orina. cocaína.7%)12. 26%) y cocaína (población general. 12 CICAD/OEA. se calcula que existe un consumo dañino y dependencia.7%). que hasta el 50% de los delitos contra la propiedad se cometen bajo la influencia del alcohol y/o drogas ilegales. Población infractora adulta en otros países Es frecuente encontrar un porcentaje elevado de consumidores de sustancias ilícitas en las poblaciones recluidas en sistemas penitenciarios. 2006. comparado con quienes obtuvieron un resultado negativo para esa sustancia. 1. y 10 veces más pasta base que la población general (población general 2. 24% y cocaína. 2003. habían sido detenidos anteriormente más veces y habían estado en la cárcel en una mayor proporción. 2007. más del 50% de las personas encarceladas han consumido drogas ilícitas en alguna ocasión (marihuana. Las personas encarceladas han consumido 5 veces más marihuana (población general 5. 35% (nacional. Consumo de drogas en la población infractora de ley . pasta base. 1.8%. 5. 2006.[ 15 ] • en relación con las detenciones durante el año previo a la realización del estudio.6% (población nacional. población penal 11%). En Estados Unidos. 13 Dolan et al.1%. en aproximadamente un 25% de los internos en el sistema penitenciario. 35% (nacional. el 54% de los participantes había sido detenido y el 37% había estado en la cárcel en el mismo período. en el año 2004 la prevalencia de vida para las sustancias ilícitas en la población penal son muy superiores a las encontradas en la población en general: marihuana.. el porcentaje de delitos relacionados con drogas alcanza al 57% (delitos para obtener dinero para el consumo o delito cometido bajo los efectos de sustancias psicoactivas). En Perú. 26%. En Costa Rica. En El Salvador. 14 Oficina Contra la Droga y el Delito. crack. comparada con la de consumidores en la población general. 47.

Inglaterra: 65%.9% 53. el 55% de todas las personas recluidas en el estado de Victoria estaban 15 Hillebrand.4% Consumo de sustancias. En España. Consumo problemático de drogas. años 2002/200315 fue la siguiente: Dinamarca: 4. 2007.Tratamiento en personas que han cometido delitos .0% 2. último mes en libertad: › › › › › Alcohol: Cannabis: Cocaína en cualquier forma: Cocaína en polvo: Heroína: 63% 42.7% 40% 31. último mes en prisión: › › › › › Alcohol: Cannabis: Cocaína en cualquier forma: Cocaína en polvo: Heroína: 3.7% 27. obteniendo los siguientes resultados: Consumo de sustancias alguna vez en la vida: › › › › › Alcohol: Cannabis: Cocaína en cualquier forma: Cocaína en polvo: Heroína: 88. 2007. investigó el consumo de drogas en la población penal a través de una encuesta. Finlandia: 46%. 2006.2%. Suecia: 60. un estudio reciente16 con una muestra de 5000 sujetos (4.8% En Australia. 16 Onorboñe y Silvosa.3% 39% Consumo de sustancias.8% 58. la proporción de consumidores de drogas al momento de la admisión en prisión encontrada en algunos países seleccionados.7%. Mugavin y Swan.9% 4.3% 64. 17 Pritchard.[ 16 ] En la Unión Europea.200 hombres y 800 mujeres) que cumplen condena en establecimientos penales cerrados. España: 77.1% 19.5%.7% 5. los estudios de la prevalencia de consumo de drogas y delitos muestran el siguiente panorama17: › › alrededor del 39% de los adultos convictos atribuyen su delito al consumo de drogas ilícitas o a alcohol.

Consumo de drogas en la población infractora de ley . en el año 1 de cada 5 reclusos declaró haber consumido opiáceos en el establecimiento penitenciario. Se atribuyó la disminución de los delitos económicamente motivados al aumento de la disponibilidad de trabajo para los consumidores de drogas y a una mayor oferta de tratamiento18. siendo la marihuana la droga más usada (41%). 52% de los sujetos reportó haber ingerido alguna droga ilegal en el mes anterior a la entrevista.. se encontró que los consumidores de drogas tenían un contacto muy elevado con el sistema judicial19. 2008. En Inglaterra. 21 Op. mientras que en 2004 se concluyó que los consumidores de drogas eran responsables sólo del 28% de éstos. el 43% tenía menos de 25 años. 2006. el 52% había sido arrestado al menos una vez durante el último año. Asimismo. En una investigación con la población arrestada en Inglaterra. 19 McSweeney et al. La gran mayoría de los consumidores de heroína se consideraban dependientes de la droga (85%).cit. estudios realizados en los años 2004 y 2005 mostraron que una pe queña proporción de infractores era responsable de un monto considerable de los delitos y que el consumo de heroína y crack tendía a aumentar los delitos más allá de las circunstancias que podían predisponer a su comisión. 18 Connolly. y un 48% de los infractores juveniles presentaban una asociación con las drogas o el alcohol en la comisión de sus delitos. la Arrestee Survey a través de la metodología New-ADAM20. un estudio realizado en 1997 encontró que los consumidores de drogas eran responsables del 66% de los delitos detectados. Respecto a la prevalencia del consumo de drogas entre los infractores ingleses en prisión22. encontrándose cifras similares en los prisioneros en Escocia. aunque solamente el 16% había estado en prisión durante el mismo período y el 22% había estado en prisión alguna vez en su vida. 22 Ibid. se señala que el 73% había consumido drogas el año anterior a la encarcelación y un 55% cometido los delitos para comprar drogas. En Irlanda. 20 Similar a la usada en la investigación de Paz Ciudadana en Chile (Hurtado. mientras que el 13% señaló consumo de heroína y el 11% consumo de crack. 2005). en comparación con el 55% de los consumidores de crack21. el 51% no tenía empleo (porcentaje que ascendió al 90% en los usuarios habituales de heroína y crack). detectó que los detenidos eran predominantemente blancos (86%) y hombres (84%).[ 17 ] cumpliendo condena debido a delitos relacionados con drogas. Asimismo.

[ 18 ] En cuanto a los penados bajo el régimen de libertad vigilada. 2007. identificar la edad de inicio y trayectoria de consumo de drogas en los adolescentes infractores de ley. Población infractora juvenil en Chile El Instituto de Sociología de Universidad Católica publicó en enero de 2007 un estudio realizado con población adolescente infractora de ley que se encontraba en programas ambulatorios y centros privativos de libertad en diversas regiones del país24. Entre los objetivos de ese estudio figuran: › identificar la prevalencia vida. siendo las mujeres levemente más jóvenes. Conocer los niveles de percepción de riesgo (medida subjetiva de percepción del daño asociado al uso de una determinada droga)25. IV. V. VII. caracterizar y describir a la población adolescente considerando variables sociodemográficas. X y RM. 23 Ibid. VI. Consumo problemático de drogas. familiares y sociales. con un promedio de edad de 16 años. VIII.7% de los adolescentes encuestados eran hombres. distinguiendo posibles diferencias por sexo y edad entre población consumidora problemática (consumo perjudicial y dependiente). ocasional y habitual) y población no consumidora. intensidad de consumo (número de días en que se ha consumido alguna droga en el último mes). IX. 2007.Tratamiento en personas que han cometido delitos . año y mes en la población adolescente infractora de ley que se encuentra en programas ambulatorios y centros privativos de libertad de las regiones I. y un 33% consumo de heroína. de acuerdo a la clasificación de Internacional de Enfermedades CIE-9 de la Organización Mundial de la Salud. que el 88. respecto a las características de la muestra. 25 Escuela de Sociología. aunque mostraron una menor tasa de consumo antes de ingresar a la pena alternativa. II. crack o cocaína23. y dependencia. 24 Escuela de Sociología. individuales. conocer la frecuencia de consumo de la población adolescente infractora de ley (número de veces de consumo de una persona en un período determinado). › › › › Los resultados del estudio permitieron establecer. la tasa de consumo en los penados hombres fue de un 63%: un 40% reportó consumo de marihuana. población consumidora de drogas no problemática (consumo experimental.

2 años). respecto al uso actual y uso en el mes anterior.1 años) y cocaína (14. el uso de marihuana cae desde 72% a 34% y el de cocaína de 51% a 16%. La prevalencia del uso alguna vez en la vida de marihuana alcanzó a cerca del 80% y en cocaína total (cocaína y pasta-base) bordeó al 50%. En cuanto al uso de drogas antes de ser detenido. aunque cerca del 40% de los sujetos con privación de libertad declaró haber usado alguna droga en el último mes. Los promedios de edad en el inicio del consumo son los siguientes: › Adolescentes en medidas no privativas de libertad: alcohol (12. marihuana (13. Adolescentes con medidas privativas de libertad: alcohol (12. pasta base (14. son 7% y 2% respectivamente. las mujeres se situaban levemente por encima en la categoría ciclo secundario. Las trayectorias en el consumo de drogas muestran que el inicio en el consumo de alcohol e inhalentes se inicia alrededor de los 13 años. inhalantes (12. lo cual expresa un retraso pedagógico dada la edad promedio de la muestra. marihuana (12.8 años) y cocaína (13. Consumo de drogas en la población infractora de ley . y de 20% a 16% en cocaína). fue de 42% para marihuana y de 17% para cocaína total26. 26 Los autores contrastan estos porcentajes con los del VI Estudio nacional de Drogas en Población Escolar (CONACE.6 años).[ 19 ] En relación al nivel educacional. › Al comparar la edad de inicio de consumo de la población infractora adolescente con la de la población general. inhalantes (12. aunque las diferencias son marcadamente apreciables en la población privada de libertad. la prevalencia de declaración de consumo en el último mes y uso en el mes anterior a la detención.3 años). En la población con medidas privativas.9 años). La precocidad en el consumo es siempre mayor en las poblaciones privativas. 2005): prevalencia de consumo alguna vez en la vida en el rango de 14-19 años es de 20% para marihuana y 7% para cocaína.7 años). pasta base (13. es decir el 5% de la población. puede observarse que la población infractora se ubica en el percentil 5 de la edad de inicio. Un 14% de los jóvenes declaró ser padre (con al menos un hijo) y el 12% de las jóvenes declararon estar embarazadas. El compromiso con el consumo de drogas se mostró muy alto. seguida casi inmediatamente de marihuana y escalada hacia el consumo de pasta base y cocaína alrededor de los 14 años. el 60% de la muestra se encontraba en el segundo ciclo básico (5º y 8º básico).3 años). mientras que la prevalencia del último año o uso reciente fue cercana al 70% en marihuana y casi 40% en cocaína total. éste es siempre mayor que al momento de la investigación.2 años). La población con medidas no privativas reduce muy poco sus declaraciones de prevalencia actuales (de 48% a 44% en marihuana.7 años).

14% de cocaína/pasta base.[ 20 ] Alcohol Percentiles 5 50 95 Fuente: CONACE. mientras que el 48% de los que declaran abuso de cocaína declaran haber estado tres o más veces en un programa de infractores de ley. los adolescentes demostraron tener conciencia del riesgo asociado al consumo de cocaína y pasta base (consecuencias sobre la salud y deterioro social y personal). el uso dependiente de una u otra o ambas drogas alcanza al 30% de la población.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2005. medida en términos de fuerza y violencia. 12 17 29 Marihuana 13 17 27 Pasta Base 13 19 38 Cocaína 15 21 36 En lo que respecta al abuso de drogas. La influencia de drogas y alcohol en la comisión del delito está fuertemente vinculada con la gravedad del delito. se observan porcentajes importantes de disfuncionalidad familiar. el 64% de quienes no declaran prevalencias de uso de drogas reconocen solamente la detención actual. y puede afectar hasta 33% de los menores con medidas privativas. En relación al consumo dependiente de drogas. En lo que se refiere a la percepción de riesgo. En cuanto a la asociación entre el delito y el consumo de drogas. En relación a la familia de los sujetos. esa percepción no previene el consumo de sustancias. Entre los adolescentes en régimen privativo de libertad. el 17% indica haber cometido el delito bajo la influencia de alguna droga y el 20% bajo la influencia del alcohol. mientras que el 60% de los que declaran abuso de cocaína reconocen más de cinco detenciones. Sin embargo. Se encuentra esa misma relación cuando se toma como medida de referencia el número de veces que se ha estado en un programa de infractores de ley: el 81% de los adolescentes que no declaran uso de drogas se reconoce como primerizo. se encuentra un 24% de uso de pendiente de marihuana. alcanzando hasta un 75% de la población en medidas privativas. en donde es más frecuente la conducta parental desviada en el consumo problemático de droga y comisión de delitos en el padre que en la madre. Respecto a la asociación entre la reincidencia en el delito y el consumo de drogas. el de pasta base es de 17%. No se observan diferencias según sexo acerca del abuso de drogas. la dependencia alcanza a casi 50% de la población. el de marihuana bordea al 50% de la población. La población femenina reconoce una mayor participación en conductas Consumo problemático de drogas.

se advierte una elevada tasa de deserción. según los 27 Véase el Capítulo 2. 28 Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito. lo cual podría estar indicando vulnerabilidad física de las mujeres frente al consumo de drogas28. llegando al 62% en el sistema privativo de libertad. Consultados en relación a sus pares. La dependencia está fuertemente asociada con trastornos de la salud mental. cifra que asciende a 67% en el medio privativo de libertad.[ 21 ] delictivas en el padre y en la madre que la población masculina. 29 Véase el Capítulo 2. la cual aparece asociada al consumo de drogas. lo cual podría indicar que en la población femenina los antecedentes familiares son más problemáticos que en los hombres27. en lo que respecta a las características de la población infractora adulta en medio cerrado atendida en el convenio Gendarmería-CONACE. aunque también depresión y psicosis. El Síndrome de Déficit Atencional no predice el consumo abusivo ni la dependencia en la población estudiada. el sexo (hombre) sólo predice abuso y no dependencia. Respecto al comportamiento delictivo de sus pares. características de la población infractora adulta en medio cerrado atendida en el convenio Gendarmería-CONACE. Consumo de drogas en la población infractora de ley . como ocurre en el caso de las mujeres. el 57% reconoce tener al menos uno de sus mejores amigos comprometidos en el consumo de marihuana. En el estudio se construyó un modelo de los factores determinantes del abuso y dependencia de drogas. La estructura de los hogares no tiene ninguna relación significativa: el hecho de vivir con ambos progenitores no los protege e incluso pareciera que no vivir con ellos puede disminuir los riesgos en el uso y abuso de drogas29. observándose que la edad (mayor edad) es un predictor fuerte y constante tanto del abuso como de la dependencia de drogas. También el régimen de detención es un predictor importante de abuso y dependencia. especialmente ansiedad y daño cognitivo. ONUDD. Los progenitores poco involucrados en la vida de sus hijos y/o los con consumo problemático de alcohol y drogas (no siempre con conductas delictivas) aparecen relacionados con el abuso y dependencia de drogas en sus hijos. el 53% de los sujetos señala ese comportamiento en alguno de sus mejores amigos. ni tampoco la presencia de autoestima disminuida. aunque también se observa que la comisión de delitos antecede a la deserción escolar. Los trastornos de personalidad más significativamente asociados con abuso y dependencia son la disposición al riesgo y la irritabilidad. La prevalencia de consumo de drogas en la población infractora juvenil contrasta marcadamente con el uso de drogas en la población escolar chilena. Con respecto a la situación escolar de la población. 2005.

se observó una disminución significativa de la percepción de riesgo del consumo de marihuana. hay una marcada diferencia entre la prevalencia de consumo de pasta base y cocaína para el último año entre los hombres y las mujeres: 5.6%.1% y 1. los escolares que finalizan el año con nota inferior a 5 presentan tasas de consumo reciente de marihuana cerca de 3 veces más elevadas que los alumnos con rendimiento superior. respectivamente).2% y 1.5%.siendo mayor el consumo en la población masculina que en la femenina: 16. A su vez. se identificó una mayor prevalencia de consumo de marihuana (46%) y de cocaína (14%). respectivamente. 31 CONACE. En relación a la integración y el rendimiento escolar.7% y 14. y de 3% de cocaína.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Respecto al consumo de pasta base.4% y 2. 2007 a. A diferencia de la marihuana.7%. La declaración de consumo de marihuana para el último año alcanza al 15.4%. entre los colegios municipalizados y los establecimientos privados. se encontró una prevalencia de 2. Se observó un sesgo en la prevalencia de consumo de pasta base entre los colegios municipalizados y los privados (3. respectivamente. Sin embargo.8% respectivamente. 30 CONACE. al igual como se determinó en el VII Estudio Nacional de drogas31. Respecto al alcohol.8%. 2008 a.2%.[ 22 ] hallazgos del VII Estudio Nacional de drogas en población escolar de Chile30. En aquellos alumnos que presentan problemas de adaptación escolar. el consumo en el último mes y el consumo actual y el abuso del alcohol se mantienen estables: 38%. es decir con promedios de 6 a 7. y en el uso de cocaína éste es de 3. se pudo establecer que los estudiantes que asisten descontentos a clases presentan una prevalencia de consumo de marihuana hasta 3 veces superior respecto a quienes asisten con agrado. hombres y mujeres con 38. la prevalencia de cocaína total (pasta base y/o cocaína) alcanzó al 4%. Consumo problemático de drogas.

y 29% en el sur. CONACE y Gendarmería de Chile realizaron un estudio en la población del sistema cerrado para establecer la magnitud de la relación entre el delito y el consumo de drogas en la población penal adulta chilena32. La distribución de los delitos y el consumo de drogas y/o alcohol fue la siguiente: Delitos de drogas y/o dentro del mercado de drogas Último delito para comprar o conseguir drogas Último delito bajo los efectos de una droga Último delito bajo los efectos del alcohol Delitos vinculados con drogas Delitos vinculados con alcohol y drogas 13% 21% 26% 24% 42% 52% Respecto a la distribución geográfica. el 26% a delitos bajo los efectos de consumo de alguna droga y 21% relacionado con delitos contra la propiedad. el 59% de los delitos han resultado en una condena vinculada con drogas (delito de tráfico de drogas y delitos para adquirir drogas). en el norte del país los delitos relacionados con drogas alcanzan al 59%. los jóvenes aparecen asociados con delitos para adquirir drogas. 2007 a. donde los reportes nacionales de tráfico y consumo de drogas son menores33. en una muestra de 2. En los internos hombres con delitos vinculados a drogas. versus el 41% de los delitos en hombres. se señala que alrededor del 50% del consumo de drogas y alcohol no está asociado a delitos Un 13% de los delitos estaba asociado a la Ley de Drogas. 32 CONACE. 2008 b. para adquirir drogas. No obstante.645 entrevistados.[ 23 ] Magnitud de la relación entre delito y drogas En el año 2007. 33 CONACE. Para ese estudio se usó la metodología del auto-reporte de los internos. El estudio mostró una estrecha relación entre la comisión de delitos y el consumo de drogas y evidenció que el 42% de los delitos cometidos por la población adulta estaban asociados al consumo de drogas ilegales. Consumo de drogas en la población infractora de ley . mientras que los internos mayores cumplen condena por tráfico de drogas. alcanzando al 52% cuando se agrega el consumo de alcohol. El estudio muestra diferencias por sexo: entre las mujeres.

situación que es particularmente notorio entre los internos de más de 45 años (78%) y entre la población femenina (72%). modificando el tipo de delito) o ha abierto oportunidades delictivas a una población adulta que usualmente no cometía delitos. El número de homicidios con presencia de alcohol y drogas es muy superior a aquéllos en los cuales sólo hubo presencia de drogas (52% y 27%. El tráfico de drogas es más usual en internos mayores que sólo cometen ese delito. Los hallazgos de este estudio son coincidentes con la investigación internacional en la materia. El estudio mostró que los traficantes que consumen drogas también cometen delitos como robos simples. mientras que los delitos violentos. los homicidios y las agresiones sexuales tienen mayor relación con el consumo de alcohol. El 31% de los condenados se encuentra en el norte del país.Tratamiento en personas que han cometido delitos . donde sólo el 13% de las víctimas estaba bajo los efectos del alcohol o de drogas. mientras que los condenados por tráfico que no consumen se dedican sólo al tráfico. mientras que ese porcentaje disminuye marcadamente en los delitos sexuales. respectivamente). en comparación con el 3% en la zona sur. En lo que se refiere a la población penal que cumple condena por tráfico de drogas. seguida de marihuana.[ 24 ] La vinculación de los delitos con drogas es más marcada en los que van contra la propiedad. mientras que un 13% declaró haber consumido cocaína al momento de cometer el delito. Respecto a los delitos violentos. muy por encima de los estándares que tiene la población en general y que las drogas contribuyen a la comisión de delitos. donde la evidencia muestra que el uso y el consumo problemático de drogas en población penal es elevado. La droga más vinculada al delito fue la pasta base. Esto se observa en el hecho que el 57% de los internos que han sido condenados por tráfico de drogas no declaran haber cometido un delito distinto. Alrededor del 40% de quienes registran delitos vinculados con drogas habían consumido pasta base y el 38% declaró haber usado marihuana. ésta alcanza al 12% del total: representa al 26% de la población femenina y al 36% de la población penal que tiene más de 45 años de edad. Consumo problemático de drogas. (50%) de las víctimas también se encontraba bajo los efectos del consumo de alcohol o de drogas. lo que podría implicar que esta actividad ha prolongado sus carreras delictivas (es decir.

el desarrollo de organizaciones criminales dedicadas al comercio de drogas ilegales. A ello hay que agregar el hecho que muchas investigaciones se han efectuado con 34 Nicholas.[ 25 ] capítulo dos Consumo problemático de drogas y comisión de delitos La elevada tasa de prevalencia de consumo problemático de drogas en la población infractora de la ley ha suscitado el interés de los investigadores por dilucidar la naturaleza del nexo drogas-criminalidad. puesto que no sólo es difícil estudiar los comportamientos ilegales. Nicholas señala cinco temáticas en relación al tópico de las drogas ilícitas y su relación con el crimen34: › › el suministro y el uso de drogas ilícitas. › › › Asimismo. 35 En aquellos países en los cuales está penalizado el consumo de drogas ilegales. El autor propone adoptar un enfoque cuidadoso al considerar la información acerca de la relación entre el uso de drogas ilegales y la comisión de delitos. la comisión de delitos bajo la influencia de drogas ilícitas. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . y la comisión de crímenes como asesinatos. 2001. Aunque tal relación está documentada estadísticamente. hay una variedad de investigaciones sobre la correlación entre ciertos patrones del consumo de drogas ilícitas y la comisión de delitos. y el uso de la violencia para facilitar las actividades del tráfico ilícito de drogas. las cuales en si mismas constituyen un delito35. sino porque además la relación uso de drogas–delito presenta diversas dificultades metodológicas. la comisión de delitos para obtener dinero para comprar drogas. corrupción de la policía. aún es preciso profundizar acerca de la relación entre ambas y cuáles son los factores que impactan esa relación. y los delitos cometidos en contra de los consumidores de drogas ilícitas.

irracionales. 38 Goldstein. Este modelo también puede estar presente en el comportamiento del infractor o en el de la víctima. lo cual no resta el valor heurístico de su marco conceptual tripartito. 1985. se vuelven más excitables. los barbitúricos y el PCP afirmando.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 37 Nicholas.[ 26 ] consumidores de heroína36. como resultado de la ingestión de drogas específicas durante un período breve o extenso. El autor desarrolla tres modelos explicativos: psicofarmacológico. particularmente robos con resultado de muerte o de heridas graves en las víctimas38. que la irritabilidad asociada con el síndrome de abstinencia puede llevar a la violencia39. que es improbable que lleven a la violencia. basado en estadísticas estadounidenses que mostraban la elevada incidencia del uso de la heroína en crímenes violentos. pudiendo exhibir comportamientos violentos. Señala. o puede alterar su 36 Como ocurre con la investigación de Goldstein (1985). op. sin embargo. respecto al consumo de opiáceos. y 3) el delito y las drogas tienen factores subyacentes comunes37. por lo que los hallazgos no son generalizables en relación al consumo de otras drogas. Las hipótesis 1: “El consumo de drogas conduce a la comisión de delitos” Quien primero propuso un modelo explicativo de esta relación fue Goldstein. › Modelo de la violencia psicofarmacológica: este modelo sugiere que algunos individuos. El autor indica que las sustancias más relevantes son probablemente el alcohol. El consumo de drogas puede contribuir a que una persona se comporte en forma violenta.cit. económico compulsivo y sistémico. por su parte. los estimulantes. Hall. Ver Goldstein. 2) la población infractora está más propensa a consumir drogas ilícitas. 39 El autor ejemplifica este punto analizando la relación entre el consumo de drogas y la prostitución. quien examinó la relación existente entre las drogas y la violencia. propone tres hipótesis principales acerca de la relación entre el consumo de drogas y el delito: 1) el consumo de drogas conduce a la comisión de delitos.1985. y que pueden superponerse. señalando que cada modelo debe ser considerado como un tipo ideal. Consumo problemático de drogas.

La violencia es el resultado de algún factor en el contexto en el cual es perpetrado el delito: nerviosismo del atacante. lo que los expone a convertirse en víctimas de la violencia sistémica. de la existencia de una elevada frecuencia de consumo de alcohol en víctimas de violación o asesinato callejeros. Modelo económico compulsivo: los consumidores de drogas pueden involucrarse en crímenes violentos en búsqueda de dinero para costear el consumo de drogas. y g) robos violentos que ocurren en los vecindarios en que se venden drogas y que se supone que no serán informados por las víctimas. Asimismo. Señala. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . violencia intrafamiliar derivada del consumo problemático de alcohol. d) eliminación de informantes. las sustancias más implicadas en este modelo son la heroína y la cocaína. que los consumidores no están en principio motivados por impulsos para actuar violentamente. igualmente. un número importante de consumidores de drogas se implican en la distribución de drogas para continuar consumiendo drogas. c) robos a “dealers” y la venganza violenta de aquellos. De acuerdo al autor. por ejemplo. presencia de un arma. de extraños que acuden al vecindario a comprar drogas. y que es imposible evaluar su incidencia debido a que con frecuencia no es reportada a las autoridades40. cono sería el caso de otros consumidores de drogas. De acuerdo al autor. Algunos ejemplos de violencia sistémica son los siguientes: a) disputas territoriales entre distribuidores rivales. Modelo de violencia sistémica: Este modelo se refiere a los patrones de interacción agresivos dentro del mismo sistema de distribución y consumo de drogas. sino que lo que buscan es obtener dinero. e) castigo por vender drogas adulteradas. reacción de la víctima. La información señala. que con frecuencia están comprometidas en actividades ilícitas.[ 27 ] comportamiento exponiéndola a una victimización violenta. (b) asaltos y homicidios para imponer códigos normativos. distribuidores y prostitutas. El autor observa que esta violencia psicofarmacológica puede ocurrir tanto en la intimidad del hogar como en la calle. f ) peleas por drogas. que estos tres modelos de violencia se presentan en forma separada con fines del análisis. los resultados demuestran que muchas veces las víctimas de este tipo de violencia son personas que residen en el mismo barrio que el infractor. irrupción de un testigo u otros. El autor señala que debido a su alto costo en el mercado. ya que puede ocurrir que un consumidor de heroína para prepararse para cometer un › › 40 Por ejemplo.

en lo que se refiere a los barbitúricos y otros tranquilizantes42. Los individuos atrapados en éste valoran el consumo de drogas. Nicholas advierte que esos estudios tienen un problema inherente. Aunque en diversos países los estudios muestran que los infractores reportan en una proporción variable haber cometido el delito estando bajo los efectos de una droga.cit. Nicholas y Raskin y Gorman no niegan que la intoxicación/retirada de la droga juegue algún papel en la dinámica del nexo droga-delito. En lo que respecta al Modelo psicofarmacológico.. 42 Raskin y Gorman. Por ejemplo. consuma alcohol o un estimulante para darse valor. Sin embargo. 2005. 43 Hurtado. no prueba necesariamente la vinculación causal44.Tratamiento en personas que han cometido delitos . pueden estar buscando disminuir su responsabilidad en el hecho. Asimismo. Raskin y Gorman. op. Estas hipótesis han sido sometidas a diversos análisis y críticas41. 41 Nicholas.cit.[ 28 ] acto de violencia económica compulsiva. Por su parte. conteniendo de este modo el acto delictivo elementos compulsivo económicos y psicofarmacológicos. Raskin y Gorman. 2000. 44 Nicholas. y correspondería a un estilo de vida. reconocen los riesgos involucrados y luchan por sobrevivir en ese ambiente. si la víctima del robo fuera un distribuidor. se agregaría un elemento sistémico. habría que diferenciar entre un individuo intoxicado que comete un delito y la sugerencia que la intoxicación tuvo un impacto significativo en el delito. en el estudio de Paz Ciudadana realizado en Santiago43 señalado anteriormente. Consumo problemático de drogas. argumentándose que la intoxicación o el retiro de la sustancia no ocasionan la actividad delictiva. y sí habría alguna relación entre la intoxicación. op. El autor concluye reflexionando que la violencia sistémica está normativamente incorporada en las redes económicas de los consumidores y de los traficantes de drogas en Nueva York. Nicholas indica que la literatura reporta con frecuencia que los infractores estaban bajo los efectos de las drogas al momento de cometer el ilícito. el retiro de la droga y el crimen. por cuanto los infractores que aducen intoxicación al momento de cometer el delito. el que el análisis de orina de personas detenidas haya resultado positivo para drogas. Si bien un hallazgo correlacional. 2001. no es indicativo que la intoxicación por estas sustancias haya sido la causa que llevó a la comisión del delito por el cual resultaron detenidas. 2000. se señala que hay evidencia que refuta la existencia del vínculo psicofarmacológico con el crimen en el caso de la heroína y la marihuana.

Asimismo. Raskin y Gorman observan.cit. pero no explican el inicio de la criminalidad. En cuanto al Modelo sistémico. la adicción aumenta la actividad criminal45. 46 Ibid. además. es que no consideran las diferencias entre diversos grupos étnicos (por ejemplo. Según Nicholas. 2: “Los infractores se convierten en consumidores de drogas” Esta hipótesis afirma que es más probable que las personas que cometen delitos se conviertan en consumidores de drogas. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .cit. En los individuos que han estado implicados en delitos antes de convertirse en consumidores de heroína. 47 Raskin y Gorman. y los delitos disminuyen cuando los usuarios ingresan a un tratamiento de sustitución de droga. De acuerdo a esta hipótesis. op. que existe un problema metodológico en los estudios que intentan probar la relación causal del consumo de drogas y la comisión de delitos.[ 29 ] Acerca del Modelo compulsivo económico. op. Raskin y Gorman indican que los estudios sugieren que los individuos socialmente desviados son atraídos por la venta de drogas y no a la inversa: no es que la venta de drogas lo que ocasiona que los individuos se conviertan en criminales. chicanos versus portorriqueños). la persona se ha convertido primero en delincuente y el consumo de drogas es una caracte rística conductual que proviene de la subcultura del crimen. el modelo podría explicar las dinámicas que subyacen a la aceleración del delito según el grado de la adicción. los individuos que tienden a la comisión de delitos se incorporan/son presionados a participar en situaciones en las que se fomenta el consumo de drogas. la adicción es un elemento clave en la aceleración de la actividad criminal. Otro problema metodológico encontrado en los estudios estadounidenses. Algunos autores han indicado que aunque el consumo de heroína no lleva a la iniciación de los delitos. De acuerdo a Nicholas los individuos implicados en el modelo sistémico se han involucrado en delitos antes de consumir las drogas que venden46. cuando se sabe que muestran patrones distintos respecto a las drogas consumidas y la comisión de delitos (por ejemplo. ya que carecen de uniformidad de criterios para definir los delitos. Desde esta perspectiva. los ingresos económicos obtenidos en los delitos adquisitivos suministran los medios para adquirir drogas ilícitas48. las drogas y los delitos relacionados con drogas. 48 Nicholas. Ibid. 45 Nicholas. está probado que el número de delitos aumenta en la medida que crece el consumo de heroína. blancos anglosajones versus latinos)47.

cit. que ciertas subculturas (pandillas juveniles masculinas) pueden promover la comisión de delitos y el consumo de drogas como una prueba de masculinidad. Se señala. 49 Raskin y Gorman. poblaciones ambulatorias o comunidades densamente pobladas. segregación racial. que los hombres jóvenes muestran una elevada tasa de delitos. durante la noche y los fines de semana). múltiples desventajas sociales. op. o exposición a una subcultura criminal que fomenta el consumo de drogas y los delitos50. se ha sugerido que algunos aspectos del estilo de vida criminal profesional conducen a beber en exceso y consumir drogas. Consumo problemático de drogas. como ocurre en los contextos en los cuales las personas beben (especialmente en los hombres jóvenes. op. acostumbra a participar en fiestas entre una actividad ilícita y otra. Por ejemplo. Raskin y Gorman argumentan que las personas envueltas en el consumo de drogas y la comisión de delitos tienen factores comunes51: Características personales: características genéticas o del temperamento. Factores ambientales: provenir de vecindarios caracterizados por pobreza. 3: “El delito y las drogas tienen una etiología común” Es decir. compartirían características personales.cit. Se señala. abuso del alcohol en los padres. que son individuos que no están casados y son geográficamente móviles.Tratamiento en personas que han cometido delitos . La desorganización social y la ausencia de capital social parecen ser mecanismos clave en las características estructurales del crimen. en comparación a otros rangos etáreos. ciertos lugares y situaciones generan elevadas tasas de consumo de drogas y delitos. 51 Raskin y Gorman. asimismo. que cuando el infractor comete delitos adquisitivos. trastorno de personalidad antisocial. a la vez que son bebedores abusivos y consumidores de drogas. De este modo. desorganización. Cruzamiento situacional: los delincuentes y los consumidores de drogas provienen de ambientes sociales en los cuales hay una intersección de comportamientos desviados.cit. por ejemplo. los autores señalan que el uso de drogas puede llevar a más comportamiento criminal y éste puede llevar a más consumo de drogas49. 50 Nicholas.[ 30 ] Por otra parte. como ocurre en los bares y en los estadios. También afirman que esos individuos pueden consumir drogas para automedicarse o darse una excusa para actuar en una forma desviada. op. o una mala relación con los padres.

la mayoría de los consumidores de drogas no cometen delitos. y no el tipo de droga en si misma. op. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .cit. aunque hay factores comunes causales en el consumo de alcohol y drogas y el comportamiento delincuente. › › › › › › › › › Collins et al53 han señalado que los diversos modelos que intentan explicar la relación entre el consumo de drogas ilícitas y la comisión de delitos. en Nicholas. 53 1985. e incluso aquellos que muestran adicción. una amplia proporción de crímenes relacionados con drogas es el resultado de las fuerzas existentes en el mercado de las drogas. las condiciones económicas del mercado de drogas. op. el alcohol es la droga asociada más a menudo con los crímenes violentos motivados psicofarmacológicamente. Esos autores señalan algunos hallazgos de las investigaciones para probar la re lación droga-delito: › los consumidores de drogas. no necesitan ser mutuamente excluyentes. con excepción de la posesión o venta de drogas. en la mayoría de los infractores que consumen drogas. o que todos los individuos que tienen infancias problemáticas estarán más propensos a la comisión de delitos y consumo de drogas52. los estereotipos acerca del consumo de drogas y el crimen son inadecuados. consumidores de drogas. son heterogéneos en sus niveles de criminalidad y en los tipos de delitos que cometen. existen diversos subgrupos que evidencian vías causales diferentes. son las que parecen influir en la conexión drogacrimen.[ 31 ] Raskin y Gorman afirman que esta hipótesis no implica que todos los individuos involucrados en el consumo de drogas y en la comisión de delitos posean las mismas características.cit. el consumo de drogas no es la causa inicial de la implicación en delitos. y debido a que existen variaciones sustanciales en todos los factores que rodean al consumo de drogas y la comisión de delitos. y es poco probable que pueda desarrollarse un modelo único que explique el nexo drogas-crimen. no se especializan en un sólo tipo de delito. 52 Raskin y Gorman. los infractores son heterogéneos en sus niveles de consumo de drogas y en su patrón de consumo. la mayoría de los hombres y mujeres infractoras de ley.

55 Ibid. la naturaleza de la interfase entre las drogas y los delitos.[ 32 ] Esos autores proponen que se intensifique la búsqueda de una comprensión más amplia de las dinámicas de los factores implicados.cit. op.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Nicholas desarrolló el siguiente modelo acerca de los factores principales de la relación drogas y delitos. se da la oportunidad para desarrollar enfoques nacionales integrados para la prevención de ambos problemas54. las características de los problemas del individuo que pueden tener impacto en su comportamiento delictivo y en el consumo de drogas. 54 Nicholas. Sin embargo. si los factores etiológicos asociados con esos dos problemas sociales son similares. el esfuerzo realizado para dilucidar el nexo drogas-criminalidad no ha sido en vano. Además. el que incluye los factores etiológicos implicados en la probabilidad que el individuo se comprometa en el consumo de drogas ile gales y el delito. Consumo problemático de drogas. y las políticas y respuestas potenciales de la comunidad basadas en la comprensión actual de las dinámicas implicadas55. ya que ha significado el surgimiento de un enfoque que busca prevenir el delito a través de la identificación y la creación de ambientes en las cuales sea menos probable la comisión de delitos.

factores de la comunidad y de la cultura Prevención temprana ¿Programas en el terreno? Consumo de drogas ilegales Delito Naturaleza de las leyes de drogas Presencia de programas de diversión* Naturaleza de los programas de justicia penal Disponibilidad y adecuación de los programas de tratamientos de drogas Estatus de costo/leyes de las drogas Programas de empleo Nivel de dependencia Compromiso con el tratamiento Tipo y frecuencia del consumo de drogas Elasticidad de precio de las drogas Características de los factores de riesgo/de protección individuales Grado y tipo de interacción con las medidas de fuerza legal Naturaleza y grado de nexo de las drogas ilegales y el delito * De divert “distraer a una persona de un curso.[ 33 ] Figura 1: Factores principales de la relación delito-drogas56 Peso de los factores protectores Características de la infancia. 1991. escuela. escuela. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . para llevarla a otra” (Webster’s New World Dictionary. New York: Prentice Hall. dirección. factores de la comunidad y la cultura Peso de los factores de riesgo Características de la infancia. Medidas de tratamiento distintas a las penales. eventos vitales. eventos vitales. 56 Ibid.

se refiere a las personas/ comunidades que viven en áreas geográficas en las cuales hay una combinación de desempleo. Así también. pero desde los años 1980 se ha convertido en un problema creciente en los barrios a los que alude Pearson.Tratamiento en personas que han cometido delitos . se encuentra la mayor concentración de personas desempleadas. La exclusión es por consiguiente un proceso de empobrecimiento. Cuando éstos pesan más que los factores protectores. barrios decadentes y otras desventajas sociales58. el modelo resalta el potencial de las intervenciones tempranas en los individuos donde los factores de riesgo pesan más que los protectores. Esos problemas están ligados entre sí y son mutuamente reforzantes. 2006. Teoría de la exclusión social En la misma época en que se hizo búsqueda de factores etiológicos en la relación consumo de drogas-crimen. creando un círculo vicioso que dificulta la integración social de las personas desde su nacimiento59. o ambos. El modelo también indica que hay una relación significativa entre el consumo de drogas y la comisión de delitos. discriminación. 60 Ver Mastropietro. según la cual es “el proceso producido por la acumulación y la interacción de diversos factores de riesgos sociales y ambientales. 2006. La teoría de la exclusión social afirma que no se puede estudiar la relación de los delitos-drogas sin incorporar el problema de la pobreza y la exclusión social. viviendas precarias.” 57 Seddon. surgió en Gran Bretaña el interés por explorar la relación entre el consumo de drogas. en el delito. Otra definición de exclusión social es la citada en el Proyecto Rampses60.[ 34 ] Tal como de observa en la figura. 59 Rotherham Metropolitan Borough Council’s. pobreza. que empujan a los seres humanos (y los afectan) hacia un estado de pobreza. problemas de salud y quiebre en la familia. hay factores de riesgo que favorecen que los individuos se involucren en el nexo consumo de drogas-delito. pero no implica que uno ocasione al otro. De acuerdo a Pearson. 58 Ibid. el crack y la cocaína. alta tasa de criminalidad. la comisión de delitos y la desventaja social57. 2001. La exclusión social implica más que la pobreza económica. déficit en habilidades. aumenta la probabilidad que se involucre en el consumo de drogas ilícitas. Consumo problemático de drogas. donde están implicadas la heroína. bajos ingresos. Este enfoque no niega que el abuso de drogas se encuentra en todas clases sociales (incluso entre los más ricos).

que pueden ser de carácter positivo . tienen un estatus social inferior o dependiente. sino que personas que revelan al mismo tiempo tener vínculos sociales débiles. en ese mismo proyecto se indica que la pobreza no se refiere solamente los individuos cuyos ingresos están bajo una línea de pobreza dada. Viviendas construidas en áreas inapropiadas. etc. como en las riberas de ríos o canales. una capacidad limitada para tomar decisiones en su vida. y no pueden participar exitosamente en el desarrollo de la comunidad. Existencia de áreas sobrepobladas (concentración de edificios de departamento de 10 pisos o más) Viviendas con hacinamiento Viviendas ruinosas Drenajes al aire libre Instalaciones industriales peligrosas y otras formas insalubres de almacenamiento de desechos muy cerca de las viviendas Ruido continuo o excesivo durante muchas horas del día o de la noche Tráfico a alta velocidad frecuente Condiciones ambientales negativas (ruidos. se sienten pobres.[ 35 ] Sin embargo. áreas de riesgo de inundaciones o de derrumbes. que implican una menor incidencia de los factores de riesgo . relacionados con situaciones que contribuyen a resaltar la incidencia de los riesgos sociales: Hábitat › › › › › › › › › › Salud › › › › › › › › 61 Ibid. contaminación. departamentos de salud especializados Hospitales Postas de primeros auxilios Existencia de medicamentos esenciales en los hospitales y las farmacias Incidencia de SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual Abortos ilegales Incidencia de enfermedad mental y discapacidades físicas Alcoholismo Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . En el Proyecto Rampses61 se distinguen 13 factores de riesgos sociales y ambientales para la exclusión social.y negativos.principalmente asociados con servicios. sustancias tóxicas en el suelo) Escasa presencia de parques o áreas verdes Centros de salud ambulatorios.

requerimiento de pago de “protección” ejercido por organizaciones criminales Acceso a drogas Casos de violación o acoso sexual Prostitución Tendencia de las mujeres adultas a permanecer en la casa Consumo problemático de drogas. intimidación. especialmente la de nivel superior) › › › › › › Servicios educacionales (calidad del servicio) Infraestructura cultural (cines. teatros.Tratamiento en personas que han cometido delitos . robos Usura. bibliotecas) Centros de entrenamiento profesional Tasa de deserción escolar Dificultad para acceder a centros de entrenamiento profesional debido a la escasez de vacantes disponibles) Incidencia del desempleo entre las personas que poseen certificados y grados académicos Crimen › › › › › › › › Género › › › Luz en las calles (existencia.[ 36 ] › › Trabajo › › › › › Desnutrición Adicción a drogas Desempleo Desempleo de los jóvenes Mucho tiempo sin empleo Sub-empleo (trabajo mal pagado o el que se desempeña una pocas horas durante la semana) Situaciones de empleo no protegidas por los sindicatos Inteligencia › Escuelas (diversos niveles escolares. mantención) Presencia policial Casos de “barras bravas” y vandalismo Delincuencia juvenil Matonaje Casos de crímenes.

sindicatos. etc. servicios y cultura) › › › Abuso de la autoridad ejercido por la policía Conflicto entre personas de diferentes afiliaciones políticas Emigración Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . prioridad en dar empleo a hombre con una calificación similar. ágiles y profesionalizados (responsables de la salud. en el salario y en el acceso a empleos. étnica y lingüística (en la educación.) Prejuicios contra las madres solteras y las mujeres separadas o divorciadas Prejuicio y discriminación contra el desempeño económico de las mujeres (mujeres dueñas de sus propios negocios) Discriminación contra las mujeres en la esfera política (partidos políticos. etc.[ 37 ] › Discriminación contra la mujer en el mercado laboral (a no contratar mujeres embarazadas.) › › › Familia › › › › › › Guarderías y jardines infantiles para los niños en edad preescolar Centros recreativos y clubes para los adolescentes Familias separadas debido a divorcio Casos de violencia en la familia (maltrato) Familias extensas (seis miembros o más) Familias uniparentales Comunicación › Red de transporte público (existencia de líneas y frecuencia) › › › › Caminos (existencia y mantención) Existencia de cafés de internet o puntos de internet Kioscos de diarios y revistas Existencia y eficiencia de oficinas de correo Administración pública › Servicios de emergencia (bomberos y otros) › › › Servicio para la obtención de carné de identidad Empleados del gobierno local capaces. la seguridad social y otros servicios) Número adecuado de empleados gubernamentales responsables para atender al público Desorden institucional › Discriminación política.

) › › › Estructuras de acogida para sectores más vulnerables de la población (personas sin techo. joyerías.[ 38 ] › › › Inmigración ilegal Conflictos entre los inmigrantes y la población residente Estigmatización de los beneficiarios de la ayuda social pública (por ejemplo. vivir en hospedajes públicos o en acomodaciones temporales debido a desplazamiento de las viviendas Existencia de mediadores culturales. vínculos. teléfonos celulares. niños de la calle) Empleo en condiciones peligrosas o no saludables Empleo sin seguro para accidentes laborales y enfermedades Abandono social › Servicios de asistencia social sin fines de lucro › › › › › › Servicios sin fines de lucro para la prestación de atención de salud en la casa Centros recreativos para los ancianos y jóvenes Grupos de auto-ayuda Personas ancianas que viven solas Vagancia y personas sin techo Niños de la calle Consumo (de bienes no esenciales) › Malls. pudiendo ser relativa o absoluta.Tratamiento en personas que han cometido delitos . bares. apoyo económico. shopping center › › › › › Agencias de viaje Centros de venta de alta tecnología (computadores. profesión u oficio. traductores o instrucciones en diversas lenguas en las oficinas públicas › Seguridad social › Asistencia social formal para quienes más la necesiten (disponibilidad de los trabajadores sociales.) La exclusión social es una situación distinta a la pobreza. con la carencia de activos sociales (educación. etc. Consumo problemático de drogas. contactos. La exclusión social dice relación. en cambio. etc.) Lugares de encuentro (restaurantes. etc. clubes nocturnos. etc. la cual fundamentalmente se refiere a carencias materiales y de servicios básicos más indispensables. ancianos. orfanatos.) Gimnasios y piscinas Tiendas exclusivas (de ropa.

Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . op. El empobrecimiento es una situación que surge de cambios bruscos o profundos en la organización social y económica. a la cultura. que se tradujo en altos niveles de cesantía y tuvo 62 Seddon. En la Inglaterra de post-guerra. podríamos distinguir entonces entre una exclusión social estructural que es la que afecta a sectores de pobreza y en extrema pobreza. desempleados temporales. segmentos de la clase media afectados por factores de riesgo social. algunos pueblos y ciudades en el norte de Inglaterra y Escocia experimentaron una reestructuración económica y des-industrialización. el consumo de heroína se reducía a personas que se habían hecho adictas debido al exceso de la prescripción de recetas médicas de heroína. Por ello. pequeños comerciantes. y el proceso de exclusión social relacionado con crisis y cambios económicos y/o políticos profundos. El empobrecimiento y la vulnerabilidad aumenta por efecto de enfermedades. a lo cual se añade una disminución de los sistemas de bienestar y apoyo social. pudiendo el individuo perder progresivamente sus vínculos sociales y su capacidad para reaccionar ante la adversidad. En su análisis de la relación drogas-delito-exclusión social. que afecta de manera dramática el bienestar de las personas. Mastropiero indica que una de las características esenciales del proceso de empobrecimiento es que afecta a las personas que no lo son. Desde esta perspectiva. lo cual contrasta con los Estados Unidos. pérdida del empleo. existe mayor riesgo de exclusión social.[ 39 ] etc. op. a redes sociales. un ciclo económico negativo.cit.cit. y también a aquellas personas cuyo estatus social está basado principalmente en sus ingresos63. Seddon describe del siguiente modo el contexto social en que se manifiesta el fenómeno en Inglaterra64: Antes de los años 1980: en Gran Bretaña no había problemas con las drogas. etc. la discriminación. Cuando tales circunstancias actúan juntas. esparcimiento. en donde el consumo de heroína aparece a fines de 1940. la falta de oportunidades. 64 Seddon. 63 Mastropiero. la exclusión social es un fenómeno multidimensional en el cual la pobreza es frecuente pero no siempre está involucrada62. op.) que posibilitan a las personas acceder al mercado laboral. La heroína en los años 1980: a principios de los años ’80.cit. trabajadores independientes. la exclusión social de origen racial y étnico (como ocurre en Estados Unidos y en otros países). tales como trabajadores/as a trato.

señala que no puede establecerse que haya algo inherentemente criminógeno en drogas como la heroína o el crack. Los vecindarios afectados por la explosión del consumo de heroína experimentaron dificultades sociales: elevado desempleo. sus cuerpos. y es evidente la relación drogas-crimen-desempleoexclusión social. Seddon observa que no se puede afirmar que el consumo de heroína haya aumentado los delitos contra la propiedad dada la necesidad de obtener dinero para comprarla (modelo compulsivo económico en la perspectiva de Goldstein).[ 40 ] un gran impacto en las comunidades empobrecidas de la región65. ni que tampoco sean éstas las “drogas de la pobreza”. a comienzos del siglo XXI entra en escena otra dimensión: el uso de drogas con fines recreativos en jóvenes integrados socialmente. Los nuevos consumidores de heroína fueron jóvenes desempleados que vivían en los vecindarios más pobres. Los estudios revelan que la implicación de algunos jóvenes en las drogas y los delitos estuvo indisolublemente ligada a la pobreza local. La expansión del mercado de la heroína fue de la mano con el desarrollo de una economía global y la relajación de la migración. hacia 1997 hubo un aumento de consumo de heroína en otras regiones de Inglaterra. Por otra parte. Consumo problemático de drogas. Emergencia del crack-cocaína en los ’90 y principios de los años 2000: en los años ’90 en distintos lugares de Inglaterra y Gales se observó un aumento en el consumo de drogas entre los jóvenes. los hombres tendieron a monopolizar las oportunidades dentro de la economía irregular del mercado de las drogas. mientras que las mujeres comerciaron con lo que tenían a mano. Sin embargo. creciente número de crímenes y de venta y uso de heroína. Asimismo. Mirado desde una perspectiva de género. También surgieron conexiones entre el consumo de drogas y el crimen. debido a que los estereotipos acerca de la “feminidad” habrían impedido el consumo de heroína en las mujeres. de muchos consumidores involucrados con la venta de drogas. Desde el punto de vista criminológico. Hay evidencia que los consumidores de crack y heroína se involucraron en el crimen adquisitivo. aunque la ligazón drogas-crimen se mantiene vinculada a los jóvenes socialmente desventajados. Mientras que la heroína puede haber sido vista como glamorosa.Tratamiento en personas que han cometido delitos . excitante y una rebeldía en los hombres. Sugiere que en el análisis droga-delito se consideren las teorías que asocian el aumento de los delitos en 65 Foster. la prostitución y especialmente con los delitos para obtener dinero. 2000. lo cual complicó y exacerbó los problemas de pobreza existentes. se señala los consumidores eran mayoritariamente hombres. que el nuevo fenómeno heroína-crimen no puede ser comprendido sin considerar el contexto de la economía irregular en un marco de recesión y elevado desempleo. exclusión y desempleo. en las mujeres se habría asociado con pérdida del control y en una disminución del atractivo sexual.

Dada la multiplicidad de factores que configuran la exclusión social. se encuentra una elevada tasa de criminalidad en zonas donde hay muchos jóvenes desempleados.cit. observa que a pesar de que la brecha entre los ricos y los pobres ha aumentado. 2000. Asimismo. Por otra parte. op. indicando además que ciertos tipos de delitos aumentan más rápidamente en los períodos de crecimiento económico.[ 41 ] Inglaterra en los años ’50 y a mediados de los años ’90 con el posmodernismo y el concepto del “consumo”: en la sociedad contemporánea ha habido un cambio desde la producción hacia el consumo. se plantea la necesidad de desarrollar una teoría interactiva que incorpore diferencias según áreas geográficas. la clase social. Foster observa que en Inglaterra las zonas geográficas de exclusión en los barrios más pobres muestran las mayores tasas de delitos contra la propiedad y las personas. y que el generado por la exclusión varía según la edad. lo que ha generado un sentido creciente de privación entre las clases desposeídas. por lo tanto. especialmente en Estados Unidos. en un análisis mertoniano. conjugada con el aumento de la severidad de las leyes penales en diversos países del mundo. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . Por lo tanto. situación que les impediría convertirse en adultos y. La asociación de la exclusión social-drogas-delitos. 67 Foster. Young. el autor señala que según los planteamientos de la Criminología Crítica. indica que ese grupo social está ante la disyuntiva entre el consumo de bienes placenteros y las legítimas aspiraciones de acceso a ese consumo de la sociedad moderna tardía66. en la relación droga-delito se ha puesto énfasis en la “criminalización de la pobreza”. abandonar el delito como forma de ganarse la vida68. 68 Ibid. Desde el punto de vista de la edad y el género. el nivel de crímenes reportados ha disminuido. 66 Ver Seddon. y que en ellas la criminalidad se ha convertido en un estilo de vida67. así como también los factores estructurales y las micro-experiencias de los individuos excluidos. en el sentido que las leyes penales se han centrado más en las actividades de los grupos social y económicamente desaventajados. es difícil establecer una relación causal entre el crimen y la pobreza. explica en parte el enorme incremento de mujeres que cumplen penas de reclusión. Respecto al nexo exclusión social–criminalidad. La investigación también sugiere que hay una relación entre el desempleo y el crimen. lo que ha alimentado el crimen. el género y los orígenes étnicos.

familias disfuncionales donde los padres tienen actitudes indiferentes o contradictorias. disponibilidad de bienes fáciles de transportar y de vender. presencia de factores facilitadores (como armas de fuego. la raza u otras razones. género y etnia de los reclusos chilenos: › delincuencia por pobreza y extrema pobreza urbana: el 90% de los delitos cometidos por los condenados hombres y mujeres en las grandes zonas urbanas son de tipo adquisitivo. alcohol y drogas). a través de la identificación y el comportamiento de diversas variables en comunas con más de 70. vigilancia inadecuada de los bienes y lugares públicos.” › › › › › › Caracterizan a la población penal chilena de acuerdo a la propuesta de Doris Cooper. discriminación y exclusión basadas en el género. especialmente en el caso de los jóvenes. citan al Congreso de la Organización de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente. 70 Ibid. y se explican por motivación económica. y en el marco de los acuerdos internacionales acerca de los factores asociados con el delito y la violencia y las teorías criminológicas sociológicas.000 habitantes69.[ 42 ] Exclusión social y comisión de delitos en Chile A partir de investigaciones sobre el origen socioeconómico de los infractores chilenos. Araya y Sierra realizaron un estudio sobre la incidencia de los factores sociales en las conductas de los individuos vinculados a la delincuencia. en el que se estableció que70: “Existen niveles más altos de delincuencia y de violencia cuando se dan las siguientes condiciones. degradación de los entornos urbanos y de los vínculos sociales. Consumo problemático de drogas. 69 Araya y Sierra. Araya y Sierra según las variables origen geográfico.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2002. Respecto a los factores reconocidos internacionalmente como vinculados a la delincuencia y la violencia. quien distingue 4 tipos de delincuencia. una sociedad que acepta o promueve una cultura de la violencia. realizado en Viena en el año 1999. que están estrechamente relacionadas entre si: › › pobreza y desempleo derivados de la exclusión social. con el propósito de medir el riesgo o vulnerabilidad a la delincuencia en la prevención. o donde existen situaciones de violencia o de conflicto entre los padres.

donde predominan los delitos contra las personas. También se aprecia que muy pocos pobres se ubican claramente en la cultura de la integración”72. podemos afirmar que el ser pobre. la familia y la moral. 72 Ibid. que no logra insertarse en el mundo laboral y cuyo mundo afectivo más próximo son sus pares en el barrio. delincuencia masculina rural mapuche: el mayor porcentaje de los delitos es contra las personas. Cooper indicaba en 1994 que el 89% de los condenados pertenecen a sectores de menores recursos.[ 43 ] › delincuencia masculina rural no mapuche. delincuencia femenina rural: donde la mayoría cumplen condenas por delitos contra las personas. tanto entre los grupos pobres como en otros estratos de ingreso. extremadamente pobre y vivir en una población marginal potencia estadísticamente la probabilidad de que simplemente una mayor proporción de jóvenes lleguen a ser delincuentes o pandilleros drogadictos. por lo que los pobres deben invertir mucho esfuerzo para arreglárselas en un medio ambiente hostil. Desde una perspectiva más cualitativa. comienza a involucrarse en conductas delictivas a través de ese grupo de pertenencia. que una mayor proporción de niñas llegue a ejercer la prostitución. No hay evidencia de una desintegración valórica radical pero las normas que regulan la vida cotidiana entre los pobres parecen ser poco eficientes para mantener el orden social. Respecto al vínculo droga-delito. › › Respecto a la condición socioeconómica de los reclusos. la familia y la moral. diferenciándose. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . 2002. la autora afirma: “Basándonos en los resultados empíricos de nuestras investigaciones. el alcoholismo e incluso las enfermedades mentales y físicas constituyan proporciones mayores que en otras clases sociales radicadas en áreas ecológicas correspondientes a barrios de clase media o alta71. configurándose un comportamiento alternativo a la realidad que no logran manejar: “Los canales 71 Araya y Sierra. la familia y la moral (en donde estaría en juego el “honor” de la cultura tradicional masculina). del grupo no mapuche rural en que las conductas se asocian a alcoholismo. que la vagancia. Sin desear establecer una relación causal simple. Cooper señala que la juventud marginada que ha desertado de la escuela. en el marco de relaciones de abuso y de violencia de las cuales han sido víctimas por años. . violencia y usurpación de tierras. según Cooper. Los resultados de la encuesta tienden a mostrar la presencia de rasgos culturales de tipo marginal. siendo la más frecuente por asesinato del padre o del esposo/conviviente. Sierra y Araya citan a la Fundación Nacional de la Pobreza en relación a los vínculos entre delincuencia y pobreza: “Los grupos pobres tienen la percepción de vivir en un ambiente más inseguro que las capas medias.

INE.Tratamiento en personas que han cometido delitos . potenciando caminos de subsistencia alternativos a los aceptados legalmente. la dimensión drogas se correlaciona en un 0. consumo de drogas (indicadores del Estudio Nacional de Drogas de CONACE. 2000).4877 (altamente significativa) con la variable dependiente (violencia intrafamiliar: 0. hacia su propio estrato social de pertenencia” 73. Puntaje SIMCE por comuna. El análisis factorial para las 63 comunas del estudio.4860 (altamente significativa). es decir con las drogas y el alcohol. Araya y Sierra definen 6 dimensiones que agrupan las variables del estudio: pobreza (indicadores Encuesta CASEN 2000). la dimensión educación se correlaciona con la variable población penal en 0. variable dependiente. porcentaje población urbana/rural.4236.3447. hacinamiento: 0. constituyéndose en válvulas de escape autodestructivas y desorganizadoras del orden social en el caso de expresarse en conductas de agresión concretas y aisladas hacia otras personas. índice de analfabetismo por comuna. perfil del entorno (desigualdad. como la definen ellos) con lo que tienen más a mano. indicadores Encuesta CASEN 2000. que según los autores valida la hipótesis inicial del estudio que sostenía que las comunas que presentan mayor riesgo social presentarían porcentajes más altos de individuos vinculados a comportamientos ilícitos. El análisis de las seis dimensiones mostró lo siguiente: › › › la dimensión pobreza se correlacionó positivamente con la variable población penal en un valor significativo de 0. › › 73 En Araya y Sierra.2881. que pudieron haber sido canales políticos de cualquier orden. clima familiar (indicadores Encuesta CASEN 2000). desempleo (indicadores Encuesta CASEN 2000). muchas veces en el caso de estos jóvenes marginales. la dimensión empleo se correlaciona en un valor de 0.4411). de estableció una correlación positiva con la variable dependiente de 0. se han esfumado y cada joven intenta obviar la dura realidad (o realidad inmunda o realidad de mierda. INE) y población penal. que no se incluyó en el análisis factorial de las 6 dimensiones. déficit educacional (indicadores Encuesta CASEN 2000. porcentaje de población joven.[ 44 ] de expresión normativos de la frustración. INE). Consumo problemático de drogas.1019 con la variable dependiente.2827. la dimensión clima familiar se correlaciona en un 0. y al ser combinada con la variable pobreza. 2002.4314 con la variable dependiente. arroja una correlación de 0.

les ha sido difícil poder aprovecharlas. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .3089. sino que la reclusión implica en forma directa o indirecta priva74 CONACE. asociados a su historia de consumo. con historias tempranas de abandono o negligencia en los cuidados. Cerca de la mitad de ellos presentan antecedentes de conflicto con la justicia. sino que una vez que el infractor ha sido detenido y condenado a una pena de reclusión esa condición de exclusión se agrava al ser recluido en establecimientos penales crecientemente hacinados y virtualmente fuera de la comunidad75. y no sólo se lo priva de su derecho a desplazarse libremente por el territorio nacional. que precisan de una formación y capacitación que les facilite su inserción laboral inmediata o que desarrolle su empleabilidad para una proyección laboral a mediano plazo. › “Son mayoritariamente hombres y jóvenes. poseen una situación económica media o baja. Provienen de familias.3608). En el caso de aquellos que han tenido más oportunidades de integración. y sitúa en riesgo de reincidir en el delito. desigualdad: 0. Se trata. el individuo es separado de su entorno social.4644 (altamente significativa) con la variable dependiente (población urbana: 0. 2001. entre ellos el consumo problemático de drogas. población de 15 a 24 años: 0. exclusión que se mantiene una vez que ha recuperado su libertad.[ 45 ] › la dimensión entorno tiene una correlación de 0. ya que la estigmatización de la cual son víctimas las personas con antecedentes penales dificulta su integración social a través del desempeño de medios legítimos para la subsistencia económica76. González señala que al momento de la detención. con dificultad para desarrollar autonomía e independizarse del sistema familiar. debido a factores internos y externos. de personas cuyas oportunidades de educación formal y de trabajo han sido pocas y/o de calidad de ficiente. 2004. Es interesante destacar aquí que los estudios de CONACE74 muestran un panorama similar en términos de exclusión social en la población general de consumidores problemáticos de drogas que entre los años 2002-2003 acudieron a tratamiento en los Centros de Tratamiento de la red de salud del Convenio CONACE-FONASA-MINSAL.1996.” › › › La exclusión social no sólo se relaciona con el riesgo de la población vulnerable para ingresar en el estilo de vida infractor. 75 González. en la mayor parte de los casos. 76 Incluso aunque esa persona haya mejorado su nivel educacional y haya aprendido un oficio legal en el penal.

77 Segovia.Tratamiento en personas que han cometido delitos . o si el consumo de drogas tiene relación con su incorporación a una edad relativamente temprana a un estilo de vida infractor que promueve el consumo de drogas— el consumo problemático de drogas legales e ilegales no tratado en los infractores que cumplen condena en el medio cerrado o en el medio abierto. Segovia define a la prisionización como “la progresiva asunción de una nueva forma de vida. 79 Segovia. más o menos efectivo según el tiempo ininterrumpido que la persona permanezca en la cárcel. un sistema “que funciona de manera autónoma. sistemas y códigos de comunicación. de las relaciones sexuales. los expone aun más al círculo vicioso de la exclusión socialdelito-droga-reincidencia81. sus diferentes roles. Desde el punto de vista del nexo drogas-crimen-exclusión social —independientemente de si en el individuo el consumo de drogas ha facilitado la comisión de delitos. significa entrar a un sistema total. ver Segovia. estar preso significa entrar en un proceso de aislamiento brusco y progresivo”. su historia de vida. op. s/f. en un intento continuo de adaptarse. personalidad y la permeabilidad que mantenga con el exterior”79. 80 Sobre la cultura carcelaria. intenta describir la repercusión de la subcultura carcelaria en las personas que están presas (tanto en los internos como en los funcionarios que los vigilan)78. con sus propias normas. el llamado ‘código del recluso”77. acuñado por Clemmer. separación del trabajo (si lo tenía). En fin. sus grupos de presión. de la seguridad.cit. 78 Ver González. de la autonomía. estilos de vida. sus agentes de control formales e informales. mientras que a la mitad de tiempo de reclusión el interno muestra la mayor adaptación a la cultura carcelaria80. Puede ser más o menos acelerado. Consumo problemático de drogas. “quedando a merced de los caprichos del aparato judicial del estado. su propia economía sumergida.[ 46 ] ción de la vida en familia. de la propia identidad. patrones de comportamiento. op. El autor señala que los estudios han mostrado que al principio y al final de la reclusión el individuo se encuentra en la peor predisposición para adaptarse a la cultura carcelaria. el tipo de actividades de desprisionización que se desarrollen en ella. de las amistades. en el aprendizaje de nuevas habilidades y consecuencias comportamentales […] la actividad del preso es una lucha por la supervivencia. Ibid. 81 Ver artículos 81 al 112 del Reglamento Penitenciario.cit. El concepto de prisionización.

Región Establecimiento Penitenciario Modalidad Administración Población Atendida Capacidad R M Centro de Cumplimiento Residencial Directa de Hombres. El cuadro siguiente describe la modalidad de atención y las características actuales de los centros de tratamiento en adicciones.[ 47 ] El Programa de tratamiento. bajo régimen de libertad vigilada del adulto en sistema abierto. mayores de 20 internas femenino de Santiago Gendarmería de Chile 18 años Centro de Reinserción Ambulatoria Directa de Mixto mayores 20 penados Social Santiago Gendarmería de Chile 18 años Arica Centro de Cumplimiento Residencial Parinacota Penitenciario de Arica Ambulatoria Centro de Cumplimiento Residencial Penitenciario de Arica Ambulatoria Directa de Gendarmería de Chile Directa de Gendarmería de Chile Directa de Gendarmería de Chile Directa de Gendarmería de Chile Hombres. mayores de 20 internos Penitenciario de Colina Gendarmería de Chile 18 años Centro Penitenciario Residencial Directa de Mujeres. mayores de 18 años Mujeres mayores de 18 años Mujeres mayores de 18 años Mujeres. se han implementado 11 Centros de Tratamiento (CT) en diversos penales en sistema cerrado y en 2 Centros de Reinserción Social (CRS). los centros de tratamiento de las establecimientos penitenciarios concesionados correspondientes al Grupo 1 (dado que CONACE ha entregado asistencia técnica permanente) aunque no se incorporaron a la muestra de este estudio. rehabilitación y reinserción social A través de este convenio que data del año 2000. mayores de 18 años Hombres mayores de 18 años 9 internos 7 internas 13 internas Tarapacá Centro de Cumplimiento Residencial Directa de Penitenciario de Iquique Gendarmería de Chile Ambulatoria Directa de Gendarmería de Chile Establecimiento Residencial Concesionada Penitenciario de Alto Hospicio 12 internas 13 internas 25 internos Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . 16 internos mayores de 18 años Hombres. mayores de 18 años Mujeres.

P. mayores de 18 años Hombres.P.) de Gendarmería de Chile Valparaíso. mayores de 18 años Hombres. mayores de 18 años Mujeres.) de Gendarmería de Chile Talca. mayores de 18 años 12 internos 13 internos 15 internos Araucanía Centro de Detención Residencial Preventiva (C.C.Tratamiento en personas que han cometido delitos .C. mayores de 18 años Hombres. 25 internos mayores de 18 años Hombres.P) de Angol Ambulatorio 12 internos 4 ambulatorios Consumo problemático de drogas.P.) de Gendarmería de Chile Antofagasta.[ 48 ] Región Establecimiento Penitenciario Modalidad Administración Población Atendida Hombres. Centro de Reinserción Ambulatoria Directa de Social “Antofagasta Gendarmería de Chile 20 internas 20 penados 25 internos 20 internos Coquimbo Establecimiento Residencial Concesionada Penitenciario La Serena Valparaíso Centro de Cumplimiento Ambulatorio Directa de Penitenciario (C.F.) Gendarmería de Chile de Antofagasta. mayores de 18 años Mixto mayores 18 años Hombres mayores de 18 años Hombres. mayores de 18 años Capacidad 25 internos Antofagasta Centro de Cumplimiento Residencial Directa de Penitenciario (C. Ambulatoria Directa de Gendarmería de Chile Bio Bío Centro de Cumplimiento Ambulatorio Directa de Penitenciario de Gendarmería de Chile Concepción Directa de Gendarmería de Chile Directa de Gendarmería de Chile Hombres. Centro Penitenciario Ambulatorio Directa de Femenino (C. mayores de 18 años Hombres. O´Higgins Establecimiento Residencial Concesionada Penitenciario Rancagua Maule Centro de Cumplimiento Residencial Directa de Penitenciario (C.P.D.C.

por lo tanto la información hubiese estado falseada. 2005 b. 84 CONACE. se indagó acerca de la edad de inicio del consumo de sustancias antes de la ejecución de la pena. familiares de la crianza y socio ocupacionales. Los datos recopilados no son representativos de la totalidad de la población pe nal chilena masculina y femenina consumidora problemática de drogas en reclusión. la que considera su comportamiento en el penal (conducta) y predicción de la capacidad de adaptación de los usuarios/as a un espacio libre de drogas y en el cual se fomenta el comportamiento prosocial84. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .[ 49 ] Con el fin de evidenciar y analizar algunas de las características de los internos/as y penados condenados que han recibido atención en los distintos CT del convenio entre marzo de 2005 y enero de 200882. se recabó información confidencial relativa a cada usuario respecto a consumo de sustancias. Sin embargo. ya que el ingreso a los distintos CT implica una selección83 de los internos/as consumidores/as problemáticos. donde el consumo de drogas es considerado una falta grave al reglamento. esta información no es metodológicamente comparable con la declaración del consumo de drogas legales e ilegales de la población general85. 85 Prevalencia de consumo último año y último mes. y petición voluntaria de ingreso a tratamiento de penados bajo el régimen de re misión condicional de la pena y reclusión nocturna. debido a que los usuarios se encuentran en tratamiento en un CT inserto en el sistema penal. 2005 a. antecedentes criminológicos. 2007 a. manteniéndose para las mujeres en el sistema cerrado y los hombres en el sistema abierto. con el fin de poder realizar comparaciones. En el sistema abierto se considera el consumo de drogas como una eventual falta al reglamento y causal de revocación cuando pone al penado en riesgo de reincidir en el delito. 2005 a. Tampoco los rangos de edades de los usuarios coinciden con los etáreos usados en los estudios de consumo de drogas en la población general86. 2007 a. CONACE. Por esta razón. Los rangos de edad empleados en el estudio no se establecieron de antemano. La población del medio abierto que acude a los CT en los CRS de Antofagasta y Santiago proviene de dos vertientes: de la derivación asistida de penados bajo el régimen de LVA que a juicio de los delegados de libertad vigilada ponen en riesgo la medida alternativa a la reclusión debido al consumo problemático de drogas. los cuales han participado en actividades de prevención selectiva realizadas por profesionales de los centros. antes denominado Pre-Tratamiento). 82 El modelo de tratamiento actual. 83 El Consejo Técnico del penal estudia los distintos casos presentados por el CT (con confirmación diagnóstica de consumo problemático de sustancias y que hayan asistido y “aprobado” en términos motivacionales el Tratamiento de Bajo Umbral. sino que emergieron al tabular la información entregada por los usuarios recluidos en el sistema cerrado. 86 CONACE. entró en vigencia en marzo de 2005.

las sustancias más consumidas son marihuana (93. Hombres.87 13. sistema cerrado. pasta base de cocaína (50.7 71. fue elegido debido a que en su gran mayoría los usuarios/as han iniciado el consumo de drogas a edades inferiores.92 50.92%).[ 50 ] El rango de mayor edad utilizado (más de 22 años) que no discrimina entre las edades superiores. n = 279 Respecto a la edad de los usuarios.96 93. Benzodiacepinas. hombres sistema cerrado Anfetaminas. alcohol (71.26 20 40 60 80 100 Sustancia Porcentaje de usuarios Consumo problemático de drogas. Figura 3: Prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas.96%) y cocaína (26.15%).88 0. sistema cerrado Porcentaje de usuarios 50 40 30 20 10 0 11. s/receta m.7 7. s/receta m.76 8.65 26.Tratamiento en personas que han cometido delitos . el mayor porcentaje se ubica en el rango de 22 a 25 años: Figura 2: Rangos de edad de usuarios hombres.33 0. Alcohol Inhalantes Flunitrazepam inhalado Clorhidrato de cocaína Pasta base de cocaína Marihuana 0 7.96 18-21 22-25 26-29 34-37 30-33 Edades 38-41 42 y más En relación con el consumo declarado de drogas legales e ilegales.15 5.26%).53 40. al igual que la comisión de delito.83 29.96 2.

0. seguida de la pasta base de cocaína (52. s/receta m.96 Analgésicos.72 Flunitrazepam inhalado Clorhidrato de cocaína Pasta base de cocaína Marihuana 0 37.61 20 40 60 80 100 Sustancia Porcentaje de usuarios Tal como se observa en la figura siguiente. Alcohol 5.8 Anfetaminas. hombres sistema cerrado 40 37.61%).96 4.3 42. 0. hombres sistema cerrado 2. s/receta m. los usuarios son consumidores proble máticos con dependencia de dos o más sustancias: Figura 5: Internos con consumo dependiente (porcentaje).77 31.88 Inhalantes Sedativos. la marihuana es la sustancia con un mayor porcentaje de usuarios dependientes (84.11 25.3 84. s/receta m. 5. Figura 4: Porcentaje de consumidores dependientes por sustancia.[ 51 ] Respecto al diagnóstico de dependencia de sustancias.55 Porcentaje de usuarios 35 30 25 20 15 10 5 0 1 sustancia 2 sustancias Número de sustancias 3 o más sustancias Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . s/receta m.5%).7 Benzodiazepinas.5 17.3%) y posteriormente por alcohol (37.

87 CONACE. los usuarios reportaron un consumo muy precoz de sustancias. 15 años87. 2005 a.Tratamiento en personas que han cometido delitos . al ser consultados acerca del inicio del consumo de drogas ilegales y legales. y cocaína. Las edades señaladas son incluso más precoces que las declaradas por el percentil 5 de la población general en el VI Estudio Nacional: marihuana. 13 años. Consumo problemático de drogas.[ 52 ] Como puede observarse en la Tabla 1. pasta base. 13 años.

76% — 85.28% Inhalantes 40.92% Alucinógenos 5.09% Consumo problemático de drogas y comisión de delitos Nota: Los rangos de edades fueron definidos de acuerdo a la frecuencia del reporte de los internos respecto a la edad de inicio del consumo de la sustancia. s/ receta m. Sustancia % usuarios declaran consumo 8-10 años 11-13 años Marihuana 95.66% 25.96% — — 25.53% — 16.70% 88.38% 33.47% 2.14% 42.33% — — 33.23% 97.55% 41.74% 33.01% — — 34.66% Pasta base de cocaína 78.41% 1.66% Anfetaminas s/ receta m.83% 16.49% 5.71% 95.0% 8.64% 2.28% 2.2% 32% 28.4% 100% — — — — — — — — 16.85% — 28. esos rangos también se usaron con la población de mujeres en sistema cerrado y hombres en sistema abierto.29% 16.28% 4. 11. s/receta m.33% 32.33% 45.46% Flunitrazepam inhalado 25.53% — — — — 3.56% 8.33% — — 4.16% 14.97% 97.4% 3.98% 7.62% 43.88% — — — — — 40.32% — — 93.Prevalencia de consumo sustancias psicoactivas alguna vez en la vida 14-15 años 16-18 años 19-20 años 21-22 años Más de 22 años Pares Influencia familiar Pareja Penal Experimentación Automedicación Edad de inicio declarado del consumo de las sustancias y circunstancias del consumo.38% 4. 6.02% Benzodiazepinas.33% 2.97% — 22. hombres.7% — — 8.76% — Alcohol 82.07% — 16.33% 38.22% — 7.33% 11% 49% 28% 8% 1% 1% — 95% — — — 5% 2.33% 10.38% Analgésicos.46% 2.66% 7.02% 75% 33.42% — 7.73% 14.57% — — 8.33% — 8.66% 8.23% — 87.22% Clorhidrato de cocaína 64.69% 11.66% 16. 23. [ 53 ] . para posibilitar la realización de comparaciones.16% 14. sistema cerrado.45% 1.84% — 22.5% — — — — — — — — 8.33% — 6.35% 40.

el 30. Sin embargo. la información disponible indica lo siguiente: Figura 7: Número de tratamientos anteriores por usuarios tratados en el medio abierto.[ 54 ] En lo que concierne a la participación en algún tratamiento por el consumo de sustancias adictivas antes del tratamiento actual. comunidades terapéuticas).76% de los usuarios reportó haber participado en tratamiento antes. hombres.13 <16 16-18 22-24 19-21 Rangos de edad >24 En relación a los tratamientos anteriores. lo abandonaron en forma voluntaria y el 6. Los rangos de edad señalados fueron los siguientes: Figura 6: Edad de ingreso a tratamientos anteriores (% de usuarios que ingresaron a tratamiento) hombres.66 1 2 3 más de 3 Número de tratamientos 88 Puede suponerse que esos usuarios ingresaron en forma obligada a tratamiento.75% de quienes ingresaron a tratamiento. sistema cerrado 80 Porcentaje de usuarios 70 60 50 40 30 20 10 0 15.5 6.Tratamiento en personas que han cometido delitos . y no hubo un tratamiento motivacional en esos entornos clínicos (en general.5 12. Consumo problemático de drogas. el 93.38 6.62 62.88 Porcentaje de usuarios 70 60 50 40 30 20 10 0 12.5 9.35% fue expulsado88.25 3. sistema cerrado 80 71.

sistema cerrado 50 45. siendo la principal la necesidad de obtener dinero para el consumo de drogas.[ 55 ] Respecto a la edad declarada del inicio de la comisión de delitos. Figura 9: Motivación para el inicio de la comisión de delitos (% de usuarios) hombres. sistema cerrado 50 48.19 Porcentaje de usuarios 40 30 20 12. el grueso de los usuarios comenzó tempranamente una trayectoria delictiva con comisión de hurtos y robos.53 30. Figura 8: Edad declarada del inicio de la comisión de delitos (% de usuarios) hombres.62 46. mayoritariamente en compañía de pares.5 10 0 11. seguida de dinero para gastos personales y luego el sustento personal.76 ? 10 años 11-14 años 15-18 años Edad de inicio ? 19 años Los usuarios declararon diversas motivaciones para cometer delitos.76 Dinero para consumir drogas Dinero gastos personales Motivación Sustento Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .78 Porcentaje de usuarios 40 30 20 10 0 13.

Tratamiento en personas que han cometido delitos .37 Porcentaje de usuarios reincidentes 1 condena 2 condenas 3 o más condenas Número de condenas anteriores El 20% de los usuarios reportó antecedentes de fuga en la infancia e igual proporción vagancia. período de su vida que señalaron de inicio de comisión de delitos.37% de los usuarios es reincidente. Figura 10: Número de condenas anteriores a la actual (% de usuarios rencidentes) hombres. Asimismo. sistema cerrado 7% 16% Familia biparental Familia uniparental Padres separados 66% 11% Familia extendida Un número significativo de usuarios vivió en sus primeros años con padre y madre. En algún momento de la infancia. bajo custodia de los abuelos. sistema cerrado 80 70 60 50 40 30 20 10 0 14. los resultados arrojaron lo siguiente: Figura 11: Antecedentes de la crianza (a cargo de) hombres.66% ingresó a la red de SENAME en condición de infractores juveniles.81 14. y cuando estos se separaron. El 92.81 70. el 26.[ 56 ] El 70. Respecto a los antecedentes de la crianza.3% describió a sus relaciones familiares como “multi-problemáticas”. el 7. Consumo problemático de drogas.69 de había ingresado a un hogar de protección simple de la red de SENAME. siendo en la mayoría de los casos la segunda reclusión.

Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . antes de ingresar a cumplir condena. el 6. y el 6. éstos se relacionan con el micro-tráfico de drogas.79% reportó vivir solo o con amigos. especialmente el padre y/o hermanos. casi el 50% reportó poseer escolaridad básica incompleta.19% vivía con su familia de origen (ambos padres. Figura 12: Escolaridad antes de ingresar al penal (% de usuarios) hombres. Respecto a la escolaridad alcanzada en el medio abierto. el 60. el 26. habiendo abandonado la escuela alrededor de los 11 años. cuando la madre tiene antecedentes penales. tíos). o con la pareja y sin hijos). El 35. Al momento del inicio del cumplimiento de la condena actual. el 75. unido al consumo de alcohol.96% reportó consumo de marihuana y/o pasta base de cocaína.21% con la familia de procreación (esposa o conviviente e hijos. por desinterés en el estudio y el consumo de drogas. o la madre y/o hermanos). y de los que declararon haber trabajado legalmente en el medio abierto (frecuentemente como jornaleros. particularmente de hermanos y el padre en los delitos de hurto y robo.57% de los usuarios reportó antecedentes penales en la familia de crianza.79% con la familia extendida (abuelos. el 76% consideró su actividad laboral como inestable y el 88% como discontinua. obreros no especializados y en trabajos menores como auxiliares de aseo o auxiliares de buses).[ 57 ] En cuanto al consumo de drogas ilegales o legales en la familia de crianza.42% declaró no haber desempeñado una actividad laboral legal antes de la condena actual (y tampoco reportan un oficio informal). sistema cerrado 1% 12% 1% Básica incompleta Básica completa 23% Media incompleta 46% Media completa Superior incompleta Superior completa 17% El 51.

el mayor porcentaje de éstas se ubica en el rango de 22 a 25 años: Figura 13: Rangos de edad usuarias mujeres. Anfetaminas.63 12. n = 90 En cuanto a la edad de las usuarias.63 2.[ 58 ] Mujeres. pasta base de cocaína (92.26 2. Alcohol Flunitrazepam inhalado Clorhidrato de cocaína Pasta base de cocaína Marihuana 0 23.68 2.94 Porcentaje de usuarias 25 20 15.63 5.42 18-21 22-25 26-29 30-33 34-37 Edades 38-41 42 y más En relación con el consumo declarado de drogas legales e ilegales.15 Sustancia 78.Tratamiento en personas que han cometido delitos .94%).3684%): Figura 14: Prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas (% de usuarias) mujeres. sistema cerrado 30 28. Analgésicos.26 13.78 15 10 5 0 5. marihuana (65.82 15. Benzodiazepinas. sistema cerrado. s/receta m.36 65.94 21. s/receta m. sistema cerrado Inhalantes Sedativos.78%). las sustancias más consumidas son alcohol (78.78 18. s/receta m. s/receta m.05 47.78 92.1 20 40 60 80 100 Porcentaje de usuarias Consumo problemático de drogas.1%) y cocaína (47.

21%). Las usuarias son consumidoras problemáticas con dependencia de dos o más sustancias. como se observa en la figura: Figura 15: Internas con consumo dependiente (%). la pasta base de cocaína es la con mayor porcentaje de usuarias dependientes (89. 2005. 89 Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. seguida de alcohol (60. al ser consultadas las usuarias acerca del inicio del consumo de drogas ilegales y legales. infancia Depresión Trastorno Como puede observarse en la siguiente tabla.26 5. Figura 16: Prevalencia de trastorno psiquiátrico concomitante o patología dual 30 26. en relación con la población femenina en nuestro país. ONUDD. el 50% presenta diagnóstico de algún trastorno psiquiátrico concomitante al consumo problemático de drogas o trastorno dual.52 5.52%) y posteriormente de marihuana (34.31 Porcentaje de usuarias 25 20 15 10 5 Trastorno de personalidad Trastorno ansioso 0 10. mujeres sistema cerrado 35 31.57 26.2 Porcentaje de usuarias 30 25 20 15 10 5 0 1 sustancia 2 sustancias 3 o más sustancias Número de sustancias En cuanto a la presencia de comorbilidad psiquiátrica. hallazgo que es consistente con las cifras en las consumidoras mujeres en la población en general89.47%).31 34.26 2.[ 59 ] Respecto a la dependencia de sustancias.63 Trastorno concomitante consumo OH Trastorno cond. reportaron un consumo muy precoz de sustancias. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .

63% — Sedativos.26 — 2.63% — — 2.26% 10.31% 26.15% 36.63% — — — — — — — — — — — 18. Mujeres en sistema cerrado Circunstancia/Motivación Otros Sustancia % usuarios declaran consumo 8-10 11-13 Marihuana 65.15% . 5.26% — — 31.63% 7.26% — 2.63% 2.63% 13.26% 60.63% — Inhalantes 23.52% 13.63% — — — — 2.47% 5.52% 2.26% 2.63% 2.63% 2.89% — — 26.26% — Analgésicos.89% — 2.89% 19.05% — — — 2.15% 63.15% 2.89% 2.10% — 10.15% — Anfetaminas.57% 5.26% 13.63% 2.63% — — 13.89% 15.63% — — — — — — 2.63% — — — 5. s/ receta m.63% 5.63% 5.52% 50% 10. s/ receta m.52% Clorhidrato de cocaína 47.84% 2.31% 13.15% 2.63% — Alucinógenos 2.26% 2.63% Pasta base de cocaína 92.26% — 5.63% 7. 13.Prevalencia de consumo sustancias psicoactivas alguna vez en la vida Edad 14-15 16-18 19-20 21-22 Más de 22 Pares Influencia Familiar Pareja Penal Experimentación Automedicación [ 60 ] Edad de inicio declarado del consumo de las sustancias y circunstancias del consumo.63% 2.78% 13.63% — — 13.26% 10.36% — 5.63% — 2.26% Flunitrazepam inhalado 21.52% 2.63% — — — — — — — — 39.15% — 7.26% 5.68 — 13. s/receta m.26% 5.15% 2.63% — — 7.63% 5. 2.63% 5.94% — — — — 7.15% 2.63% — Alcohol 78. 2.63% 5.15% — — — — — — — — — — 2.78% Consumo problemático de drogas.63% — — — — — 2.63% — — — 2.52% 5.63% Extasis 2.Tratamiento en personas que han cometido delitos Benzodiazepinas.42% 2. s/ receta m.63% — — — — — 5.26% — — — — — 2.

27 18.09 18.18 Porcentaje de usuarias 35 30 25 20 15 10 5 0 <16 16-18 19-21 22-24 >24 Rangos de edad La mayoría de las usuarias ingresó 1 vez a tratamiento: Figura 18: Número de tratamientos por usuaria que ingresó a tratamiento en el medio abierto.18 1 vez 2 veces Número de veces 3 veces Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . mujeres sistema cerrado 80 70 72.94% señaló haber participado antes en algún tratamiento para el consumo de sustancias adictivas.72 Porcentaje de usuarias 60 50 40 30 20 10 0 9. Sin embargo.18 18.36 27. mujeres sistema cerrado 40 36. lo abandonaron en forma voluntaria. el total de las que ingresaron a tratamiento.[ 61 ] El 28. Los rangos de edad reportados fueron los siguientes: Figura 17: Edad de ingreso a tratamientos anteriores (% de usuarias que ingresaron a tratamiento).

[ 62 ] En cuanto a la edad declarada del inicio de la comisión de delitos. El 21.1 40 30 20 10 0 15. Figura 19: Edad declarada de inicio de la comisión de delitos (% de usuarias). mujeres sistema cerrado 60 57. el mayor porcentaje mencionó la adolescencia y la adultez joven.05% declaró haberse iniciado en la vida delictual por intermedio de sus parejas. Figura 20: Motivación para el inicio de la comisión de delitos (% de usuarias). fueron hurto y robos.89 Porcentaje de usuarias 50 40 30 20 10 0 10. Los delitos cometidos.Tratamiento en personas que han cometido delitos .78 42.52 31. la obtención de dine ro para el consumo de drogas y dinero para el sustento personal constituyen las razones principales. mujeres sistema cerrado 50 42. en orden de prevalencia. seguido de micro-tráfico de drogas.57 Dinero para consumir drogas Dinero gastos personales Motivación Sustento Consumo problemático de drogas.1 Porcentaje de usuarias 11-14 años 15-18 años Rangos de edad >19 años En lo que se refiere a las motivaciones para cometer delitos.

mujeres sistema cerrado 18% 10% A cargo de familia biparental A cargo de familia uniparental 51% 21% Padres separados (vivió con la madre) A cargo de familia extendida › › el 80% describió a sus familias como multiproblemáticas y el 20% como funcionales.66 Porcentaje de usuarias 2 o más condenas 3 o más condenas 1 condena Número de condenas anteriores El 18. siendo la actual condena la primera reclusión en la mayoría de los casos.05% de vagancia. el 52.68% es reincidente legal.42% tiene antecedentes de fuga en la adolescencia y el 21. seguido de los hermanos y luego de la madre. el 50% reportó consumo de sustancias (especialmente el padre. Figura 21: Número de condenas anteriores (% de usuarias reincidentes). hurto y tráfico de drogas. con consumo de alcohol. marihuana y/o pasta base de cocaína). mujeres sistema cerrado 80 70 60 50 40 30 20 10 0 0 33. En relación a los antecedentes de la crianza. se estableció lo siguiente: Figura 22: Antecedentes de crianza (a cargo de). en delitos de robo. hermanos y posteriormente la madre. › Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .93% ingresó a la red de SENAME en condición de infractora juvenil.[ 63 ] El 23. y el 2.33 66.63% declaró antecedentes penales con mayor frecuencia del padre.

[ 64 ] La siguiente figura muestra con quiénes vivían las usuarias al momento del ingreso a cumplir la pena actual90. ventas informales y jornal..63 Porcentaje de usuarias 50 40 30 20 10 0 5..31 15. siendo el desinterés en el estudio y problemas familiares los principales motivos declarados de la deserción escolar. desempeñaron tareas de aseo.94% de las usuarias declara no haber desempeñado una actividad laboral legal antes de iniciar la condena actual (ni siquiera un oficio informal). Figura 23: Al momento del inicio de la condena vivía con. Figura 24: Escolaridad antes de ingresar al penal (% de usuarias)..Tratamiento en personas que han cometido delitos . mujeres sistema cerrado 60 56.78 Familia de origen Familia extendida Familia de procreación Vivía con.. Sola Desde el punto de vista del nivel de escolaridad antes de ingresar a cumplir condena.63 26. Consumo problemático de drogas. Las que declararon haber trabajado legalmente en el medio abierto. mujeres sistema cerrado 5% 3% Básica incompleta Básica completa 32% 52% Media incompleta Media completa Superior incompleta 8% El 78. Todas consideraban su actividad laboral como inestable y discontinua. 90 Se entiende por familia de procreación al matrimonio o convivencia.. el 50% reporta escolaridad básica incompleta.

41 24. n = 64 Los 64 penados corresponden a 62 hombres y 2 mujeres. 4.83 1.96%). • Hombres La mayoría se ubica en el rango de 18 a 21 años: Figura 25: Rangos de edad usuarios hombres. marihuana (37. sistema abierto Inhalantes Anfetaminas.22 20. pasta base de cocaína (50%).09 0 10 20 30 40 50 60 70 80 Sustancia Alcohol Flunitrazepam inhalado Clorhidrato de cocaína Pasta base de cocaína Marihuana Porcentaje de usuarios Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .96 3. Los casos femeninos serán analizados por separado.67 3.[ 65 ] Sistema abierto. sistema abierto 30 27.8 Porcentaje de usuarios 25 20 15 10 5 0 9.22 4. s/receta m. las cifras establecen lo siguiente: alcohol (70.45 18-21 22-25 26-29 30-33 34-37 38-41 Rango de edad 42 y más años En relación con el consumo declarado de drogas legales e ilegales.96 50 37.61 70.09%) y cocaína (20.96%): Figura 26: Prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas (% de usuarios) hombres.19 25.83 6.

como se observa en la figura siguiente: Figura 28: Usuarios con consumo independiente (% de usuarios). Consumo problemático de drogas. hombres.61 38. el 85.Tratamiento en personas que han cometido delitos .45%).4% de los usuarios no presenta diagnóstico de algún trastorno psiquiátrico concomitante al consumo problemático de drogas ni transtorno dual.45 Inhalantes Alcohol Sustancia Clorhidrato de cocaína Pasta base de cocaína Marihuana 0 10 20 30 40 50 Porcentaje de usuarios Los usuarios son mayoritariamente consumidores problemáticos con dependencia de 1 sustancia.7 19. sistema abierto 80 70 60 50 40 30 20 10 0 4.44%) y trastorno por déficit atencional de la infancia persistente (11.35 50 6. (14.[ 66 ] La pasta base de cocaína es la sustancia con mayor porcentaje de usuarios dependientes (50%).16 25 70.7%).83 Porcentaje de usuarios 1 Sustancia 2 Sustancias Número de sustancias 3 Sustancias Respecto a la presencia de comorbilidad psiquiátrica. Figura 27: Porcentaje de consumidores dependientes (por sustancia) hombres.11%). cocaína (19.35%) y posteriormente por marihuana (6.6%). sistema abierto 1. se encontró: trastorno bipolar (11. trastorno de personalidad (33.33%). trastorno depresivo unipolar (44. En aquello que sí presentan.11%). seguida del alcohol (38.

33% — — 50% — — — — — — — — 5.71% 11. s/ receta m.71% — 16.33% 29.67% — 16. 4.77% 16.57% 17.33% — — 33.78% 4.04% 29.25% 5.71% — — — — 1.66% 88.66 16.66% Extasis — — Alucinógenos — — Alcohol 82.11% — — — — 66.66% — — — Pasta base de cocaína 56.40% 34.03% — — Flunitrazepam inhalado 9.45% — 8.83% — — Analgésicos.33% 33.33% — — 50% — — — 33.67% 16. s/ receta m.42% — — — 2.25& 82.25% 5.96% — — — — — — — — — — — — 33.83% — — Anfetaminas.66% 16.14% 5.88% 21.8% 25.71% 14.87% 4. — — — Sedativos.33% — — — — 1.84% 90.88% 7.19% 33.88% — — — — — — — — — 28.45% 33.96% 5.41% 1.25% — 4.28% 91. s/ receta m.57% Clorhidrato de cocaína 29. hombres sistema abierto Edad Circunstancia/Motivación 14-15 16-18 19-20 21-22 Más de 22 Pares Influencia Familiar Pareja Penal (imputado) Experimentación Automedicación Otros Sustancias % usuarias declaran consumo 8-10 11-13 Marihuana 75.88% 27.66% — — 27. s/receta — — — Consumo problemático de drogas y comisión de delitos Inhalantes 9.12% 23. 4.88% — — 5.25% — 4.33% 33.33% — — — 50% — — — — — — — — — — — — — 33.66% 100% — — — — — — — — — — 38.33% [ 67 ] .Prevalencia de consumo sustancias psicoactivas alguna vez en la vida Edad de inicio declarado del consumo de las sustancias y circunstancias del consumo.56% Benzodiazepinas.96% — 66.33% 16.66% 33.66% 33.

es más temprano que en la población en general.66 20 < 16 16-18 19-21 22-24 Rango de edad > 24 Entre quienes reportaron ingreso anterior.Tratamiento en personas que han cometido delitos . la mayoría lo hizo 1 vez a tratamiento: Figura 30: Número de tratamientos anteriores por usuario que ingresaron a tratamiento antes. Respecto a la participación en tratamientos para el consumo de sustancias adictivas antes del actual. lo abandonaron en forma voluntaria. el inicio del consumo de drogas ilegales y legales.[ 68 ] Como puede observarse. el 80% de quienes ingresaron a tratamiento. el 24. sistema abierto 80 70 60 66. Sin embargo.66 6.66 6. hombres. sistema abierto 40 40 Porcentaje de usuarios 35 30 25 20 15 10 5 0 6.66 1 vez 2 veces 3 veces > 3 veces Número de veces Consumo problemático de drogas. hombres.19% reporta haber participado con anterioridad. Los rangos de edad reportados fueron los siguientes: Figura 29: Edad de ingreso a tratamientos anteriores (% de usuarios que ingresaron a tratamiento).66 Porcentaje 50 40 30 20 10 0 20 6. y el 20% fue expulsado.66 26.

94 15. 5 usuarios consumidores dependientes de drogas (8. Figura 31: Edad declarada del inicio de la comisión de delitos (% de usuarios). LVA.69 16.77%) cumplen condena por delitos de sangre asociados al consumo de alcohol. dos usuarios en tratamiento cumplen condena de reclusión nocturna por manejo en estado de ebriedad y un tercero cumple remisión condi- Consumo problemático de drogas y comisión de delitos .47 6. sistema abierto 80 Porcentaje de usuarios 70 60 50 40 30 20 10 0 1. aunque mayormente robos y hurtos.55%] alcohol). muy por debajo.25 62.71 < 10 11-14 15-18 ? 19 años Rango de edad En términos de las motivaciones para cometer delitos. después para gastos personales y luego. Figura 32: Motivación para la comisión de delitos.[ 69 ] La mayoría de los usuarios en el régimen de LVA (n = 59) declaró haber cometido delitos a una edad igual o superior a los 19 años. hombres. sistema abierto 80 70 60 50 40 30 20 10 0 23.69%) por lesiones graves en una riña con consumo de alcohol. LVA. para el sustento personal.77 61 Porcentaje de usuarios Adquisición de sustancias Sustento Dinero gastos personales Motivación Otros Los delitos reportados por los usuarios en LVA son variados. hombres. 1 usuario (1. Cuatro usuarios (6.47%) por tráfico de drogas y 3 (5. figura primeramente obtener dinero para el consumo de drogas ilegales (y en 2 casos [5.08%) por abuso sexual (1 de ellos por abuso sexual de menores).72 8.

9% reportó antecedentes penales en la familia de origen. Consumo problemático de drogas.61% ingresó a la red de SENAME como infractor juvenil. pasta base y marihuana).62% de los usuarios declaró antecedentes de consumo problemático de sustancias en la familia de origen.9% de los usuarios es reincidente legal y se distribuyen en los siguientes rangos de edad: Figura 33: Rangos de edad condenas anteriores. conviviente.67% con la familia extendida. el 20.[ 70 ] cional de la pena por un delito relacionado con el consumo de alcohol. › Al momento del inicio del cumplimiento de la condena: › el 62. penados reincidentes. e hijos).45% de los usuarios reportó antecedentes de vagancia y el 1.Tratamiento en personas que han cometido delitos . hombres sistema abierto 6% 15% A cargo de familia biparental A cargo de familia uniparental Padres separados 11% 55% A cargo de familia extendida Permanencia en Hogar de Protección Simple de la red SENAME 13% › › El 69. principalmente el padre y hermanos (principalmente alcohol. El 12.9% de los penados vivía con su familia de origen.96% con la familia de procreación (esposa.5% reportó a sus familias como multi-problemáticas. Respecto a los antecedentes de la crianza. › › el 9. el 59. se observó lo siguiente: Figura 34: Antecedentes de crianza (a cargo de). el 12. hombres sistema abierto 25 25 25 25 25 Porcentaje de usuarios 20 15 10 5 0 < 18 18-20 21-23 Rango de edad > 23 El 6.

22% vivía en situación de calle. sistema abierto No informado Trabajaba antes de ingresar a la medida No trabajaba antes de ingresar a la medida Estudiaba antes de ingresar a la medida Penados de edad mayor o igual a 30 años (22. Sin embargo.08% 20. Básica incompleta Ed.57% 14.61% en una hospedería del Hogar de Cristo. el 3. 91 Puede pensarse que esos usuarios han ocultado información bajo el supuesto que pueden resultar judicialmente perjudicados. los antecedentes de los usuarios indican una situación curiosa. hombres sistema abierto 6% 8% 19% Ed. siendo probable que los hayan cometido a edades más tempranas que las declaradas.08% El elevado porcentaje de penados de edad inferior a 30 años que no reportó una actividad laboral antes del ingreso a la medida.58% total usuarios) Penados de edad menor a 30 años (77.83% 75% 2. Respecto al grado de escolaridad antes de ingresar a la medida. la distribución de los usuarios puede observarse en la siguiente figura: Figura 35: Escolaridad alcanzada antes del ingreso a la medida. Media incompleta 23% 13% Ed. Media completa Ed.14% 78.[ 71 ] › › › el 1.42% total usuarios) 7. como puede observarse en la Tabla: Antecedentes laborales de los penados hombres. Superior completa 31% En lo que se refiere a la situación laboral. Superior incompleta Ed. permite suponer que no reportaron verazmente91 la edad del inicio de la comisión de delitos. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . es un requisito de la medida de libertad vigilada y la remisión condicional de la pena contar con un trabajo.61% vivía solo. Básica completa Ed. el 1.28% 2.

lo cual es coincidente con la prevalencia de consumo de alcohol según el sexo en nuestro país. la población femenina. superior al de la población femenina.[ 72 ] • Mujeres Los antecedentes de las dos usuarias atendidas en el Centro de Tratamiento del CRS de Antofagasta son los siguientes: Antecedentes de las penadas mujeres. la población masculina en el sistema abierto presenta el menor núme ro de sustancias consumidas. asociado a consumo de drogas Usuaria 2 23 No tiene Familia mutiproblemática 23 años. Media completa Delito Robo con intimidación Tráfico de drogas Usuaria 1 23 MariPareja huana.laboral antes ingreso a la medida No reporta No reporta Consumo asociado a Edad Comorbilidad psiquiátrica Antecedentes familiares Antecedentes de crianza Edad comisión delito y motivación Escolaridad Ed. › Consumo problemático de drogas. pasta base de cocaína. mientras que la masculina de marihuana. sistema abierto Consumo dependiente de Sit. comparada con la masculina en el sistema cerrado.Tratamiento en personas que han cometido delitos . la población masculina en el sistema cerrado y el sistema abierto presenta una tasa casi similar de consumo. Básica completa Ed. respecto al consumo de alcohol. presenta una mayor tasa de consumo de pasta base. alcohol y bezodiazepinas Pasta base Pares No tiene Familia biparental y Red Sename (pro tección simple) Familia biparental Familia mutiproblemática 22 años. sustento económico Análisis comparativo de las poblaciones penales descritas Algunos rasgos destacados son los siguientes: › › › se trata de una población que ha consumido casi todo tipo de sustancias psicoactivas alguna vez en la vida.

Éxtasis Benzodiazepinas s/receta m. 2007a) 7. inició el consumo de marihuana antes que la población ge neral.7% La figura siguiente muestra el marcado contraste encontrado en las tres poblaciones estudiadas respecto a la población general y entre ellas. Analgésicos s/receta m. los hombres en el sistema cerrado fueron los que iniciaron más precozmente el consumo. • Marihuana La prevalencia de consumo último año de marihuana. pasta base de cocaína. esta población presenta un inicio muy precoz del consumo de las sustancias y la tasa de consumidores está muy por encima de lo encontrado en la población general. cocaína y alcohol). Abierto Sistema penal Marihuana Alucinógenos Pasta base de cocaína Alcohol Clorhidrato de cocaína Inhalantes Flunitrazepam inhalado Anfetaminas s/receta m.[ 73 ] Figura 36: Consumo de sustancias psicoactivas alguna vez en la vida 100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0 Porcentaje de usuarios Hombres Sist. Sedativos s/receta m. Cerrado Hombres Sist. por grupo etáreo en la población general es la siguiente: Prevalencia de consumo último año Marihuana por grupo de edad 12-18 años 19-25 años 26-34 años Fuente: (CONACE. Sin embargo. sin embargo. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . Las sustancias mayormente consumidas son similares a las más usadas en la población en general (marihuana. Cerrado Mujeres Sist. Esta población. tomada en conjunto.8% 18.8% 9.

Cerrado Hombres Sist. Abierto 8-10 11-13 14-15 16-18 19-20 21-22 Rango de edad más de 22 años Figura 39: Edad declarada de inicio del consumo de clorhidrato de cocaína 45 40 35 30 25 20 15 10 5 0 Porcentaje de usuarios Hombres Sist. Abierto 8-10 11-13 14-15 16-18 19-20 21-22 Rango de edad más de 22 años Consumo problemático de drogas. especialmente durante la adolescencia. Cerrado Mujeres Sist. Cerrado Hombres Sist. Abierto 8-10 11-13 14-15 16-18 19-20 21-22 Rango de edad más de 22 años • Pasta base de cocaína y cocaína: Respecto a estas sustancias. la población en el sistema cerrado es la que declara la mayor tasa de consumo. Cerrado Mujeres Sist. Figura 38: Edad declarada de inicio de consumo de pasta base de cocaína Porcentaje de usuarios 50 40 30 20 10 0 Hombres Sist. se mantiene el marcado contraste entre la población estudiada y la población general en lo que respecta a la iniciación del consumo y la tasa de consumidores.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Cerrado Hombres Sist. Entre ellas. Cerrado Mujeres Sist.[ 74 ] Figura 37: Edad declarada de inicio de consumo de marihuana Porcentaje de usuarios 60 50 40 30 20 10 0 Hombres Sist.

La relación indicada en la Hipótesis 1 más bien se aplicaría a la población femenina en el sistema cerrado y a la masculina en el sistema abierto. la relación no es clara en la población masculina en el medio cerrado.3% 2.78%). En general. Cerrado Hombres Sist.1% 3. las tres poblaciones han iniciado el consumo antes de los 19 años. Respecto a las motivaciones declaradas para el inicio de la comisión de delitos. 92 Entiéndase por esto dinero para diversión y adquisición de bienes que supuestamente otorgan prestigio social (zapatillas de marca. que es distinto a la obtención de dinero para el sustento personal).62%) y dinero para uso personal92 (46. sin embargo. 2007a) 1.[ 75 ] Prevalencia de consumo último año de cocaína total (pasta base y/o cocaína) 12-18 años 19-25 años 26-34 años Fuente: CONACE. teléfonos celulares. debido a que esa población se inició muy tempranamente en el delito. Cerrado Mujeres Sist. lo cual es similar a lo reportado por la población general.) Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . Abierto 8-10 11-13 14-15 16-18 19-20 21-22 más de 22 años Rango de edad En lo que se refiere la Hipótesis 1. etc. Figura 40: Edad declarada del inicio del consumo de alcohol Porcentaje de usuarios 50 40 30 20 10 0 Hombres Sist. la población masculina en el sistema cerrado es la que declaró un mayor porcentaje de usuarios en una edad más precoz. (“el consumo de drogas lleva al delito”).6% • Alcohol Respecto al consumo de alcohol —una sustancia psicoactiva legal ampliamente consumida por la población general— llama la atención el inicio precoz del consumo en las tres poblaciones. no se advierte una marcada diferencia entre la obtención de dinero para consumir drogas (48.

Abierto Figura 42: Motivación declarada de los delitos 80 Dinero adquisición sustancias Dinero gastos personales Dinero para sustento Porcentaje de usuarios 60 40 20 0 Hombres Sist. Abierto Consumo problemático de drogas. Figura 41: Edad declarada del inicio de comisión de delitos Menor de 10 años 11-14 años 15-18 años 70 60 Mayor de 19 años Porcentaje de usuarios 50 40 30 20 10 0 Hombres Sist. Cerrado Mujeres Sist. Cerrado Sistema penal Hombres Sist.[ 76 ] Es probable que la Hipótesis 2 (“los infractores se convierten en consumidores”) sea la más aplicable a la población masculina del sistema cerrado. Cerrado Sistema penal Hombres Sist. Cerrado Mujeres Sist.Tratamiento en personas que han cometido delitos .

[ 77 ] Respecto a la existencia de patología psiquiátrica como un factor de riesgo para el consumo de drogas y la comisión de delitos. Cerrado Sistema penal Hombres Sist. hombres sistema abierto = 69. Abierto En relación a los factores de riesgo familiares para el consumo de sustancias y la iniciación en la comisión de delitos. Figura 44: Factores de riesgo en la familia 80 Antecedentes de consumo de sustancias psicoactivas Antecedentes penales Porcentaje de usuarios 60 40 20 0 Hombres Sist. y la población femenina el mayor porcentaje de antecedentes penales en la familia. las mujeres en el sistema cerrado y los hombres en el sistema abierto son las que presentan mayor escolaridad.3%. Figura 43: Presencia de patología psiquiátrica concomitante y/o patología dual 150 Presenta No presenta Porcentaje de usuarios 100 50 0 Hombres Sist. mujeres sistema cerrado = 80%. La población femenina Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . tal hipótesis más bien se aplicaría en la población femenina en el sistema cerrado y en segundo lugar en los hombres en el sistema abierto. Cerrado Mujeres Sist.5%). Cerrado Mujeres Sist. los hombres en sistema cerrado reportan en un alto porcentaje a sus familias como multi-problemáticas (hombres sistema cerrado = 92. Abierto En cuanto a la variable escolaridad como factor protector del consumo de drogas y de la comisión de delitos. Cerrado Sistema penal Hombres Sist. la población masculina en sistema cerrado es la que reporta un porcentaje mayor de antecedentes de consumo problemático en la familia.

Cerrado Sistema penal Hombres Sist. aumentando la vulnerabilidad de los sujetos.[ 78 ] presenta un mayor porcentaje de educación básica y media incompleta que los hombres en el sistema cerrado. la población femenina es la que menos reporta haber trabajado legalmente antes del cumplimiento de la pena. Abierto En lo que concierne a los antecedentes laborales reportados por los sujetos antes del cumplimiento de la pena. tanto en la población masculina en sistema cerrado como en la población femenina. podemos suponer que su perfil socio ocupacional es similar al de los hombres que cumplen condena en el sistema cerrado. Figura 45: Escolaridad alcanzada antes de la ejecución de la pena Básica incompleta Básica completa Porcentaje de usuarios 60 50 40 30 20 10 0 Media incompleta Media completa Superior incompleta Superior completa Hombres Sist. ocurrió a edad temprana (alrededor de los 11 años y con pocos años de escolaridad). Cerrado Mujeres Sist. Cerrado Mujeres Sist. Figura 46: Declara trabajo legal antes del cumplimiento de la pena 100 Sí No Porcentaje de usuarios 80 60 40 20 0 Hombres Sist. Cerrado Sistema penal Hombres Sist. La edad declarada del abandono de la escuela básica.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Abierto Consumo problemático de drogas. lo cual es congruente con la tendencia nacional del menor ingreso de mujeres al mercado laboral en comparación con los hombres. Puesto que los hombres menores de 30 años en el sistema abierto han ingresado al mundo laboral tras el cumplimiento de la pena de libertad vigilada.

lo cual implica que en el tratamiento de los usuarios debiera ser entregado en una forma individualizada. estableciéndose para cada caso el peso de los factores de riesgo y de los factores protectores. tal como aparece consignado en los estudios. Cerrado Mujeres Sist. Consumo problemático de drogas y comisión de delitos . Las mujeres que presentan más de dos reincidencias cumplen condena por micro-tráfico de drogas. Figura 47: Número de condenas anteriores 80 1 vez 2 veces 3 o más veces Porcentaje de usuarios 60 40 20 0 Hombres Sist. Cerrado Sistema penal Hombres Sist. la población en el sistema cerrado es la que presenta un mayor riesgo.[ 79 ] Desde el punto de vista del riesgo de reincidencia en el delito. Abierto En síntesis. Considerando el riesgo de reincidencia. estrategia que han usado para sobrevivir o han cometido el delito en compañía de sus parejas. debido al inicio más temprano en la comisión de delitos y presenta una mayor tasa de reincidencia. los usuarios hombres y las mujeres en el sistema cerrado debieran recibir el tratamiento más intensivo. en la población estudiada no puede establecerse en forma clara el predominio de alguna de las tres hipótesis de la relación droga-delito/delito-droga.

Teorías explicativas de la criminalidad El objetivo de la criminología es el “estudio de los aspectos reales o fácticos de aquellas acciones que implican daño o potencialidad de daño a valores sociales de fuerte importancia y que.Tratamiento en personas que han cometido delitos . › 93 González. Escuela Positiva de C. las teorías criminológicas pueden calificarse en tres grandes grupos: biológicas. ¿qué es primero?). psicológicas y sociológicas93. 1998. Lombroso (Siglo XIX): “Delincuente atávico”: el delincuente presenta un atavismo moral (vestigios del hombre primitivo). Teorías biológicas Suponen un elemento biológico que distingue al delincuente del no delincuente y se centran en éste y su comportamiento. ha llevado a un consenso en términos de que el consumo de drogas y el crimen poseen factores etiológicos comunes.” A su vez. A.[ 80 ] capítulo tres Tratamiento de usuarios infractores La dificultad para establecer un vínculo causal entre el consumo problemático de drogas y la comisión de delitos (es decir. Las primeras teorías son las de Gall y de Lombroso: › Frenología de Gall (Siglo XVIII): estudio de las protuberancias y otras irregularidades en los cráneos del recluso en busca de una anormalidad que explicara su conducta. lo cual implica que en el tratamiento debieran incluirse tanto factores criminógenos como al consumo problemático de sustancias. dan o deber dar origen a una reacción oficial y coercitiva de carácter preventivo o terapéutico. lo que lo hace ser un ser distinto al resto de los mortales. Consumo problemático de drogas. por ello.

neurociencias y comportamiento infractor de la ley95 Aunque los comportamientos antisociales y el consumo abusivo de drogas no son una manifestación de un síndrome o un trastorno psicológico. y las investigaciones contemporáneas que han buscado relacionar anomalías del sistema nervioso central. Esta teoría puede explicar “en parte el cómo y no el por qué del delito”. conducta riesgosa. déficit atencional y otros déficit cognitivos. Otras teorías biológicas son la “citogenética criminal”. que son transmitidos a través de las generaciones. las funciones del sistema nervioso central. del sistema nervioso autónomo o de patologías neurofisiológicas específicas con el comportamiento criminal. que ciertos rasgos específicos de personalidad que se asocian a los comportamientos antisociales también tienen una base neurobiológica: impulsividad. especialmente en los crímenes violentos. Puede suponerse. discapacidades de aprendizaje. 95 Fishbein. la que indica que los delincuentes presentan anomalías constitucionales en el funcionamiento endocrino que los predisponen al delito. Neurofisiología. que intenta establecer correlaciones entre la estructura corporal. además. respuesta de evitación pobre. se supone que es probable que sean una función de desviaciones en el sistema neurobiológico que desestabilizan. también se encuentra la “biotipología criminal”. Otra variante de las teorías biológicas es la “endocrinología criminal”. fisiológicas. Esos rasgos psicológicos aumentarían la vulnerabilidad a la co-ocurrencia de consumo abusivo de drogas y comporta94 Ibid. búsqueda de sensaciones y estímulos nuevos. rasgos psicológicos y comportamiento delictual. Minusvaloran los factores psicológicos y los factores sociales. que intenta vincular los cromosomas supernumerarios con el comportamiento criminal. Tratamiento de usuarios infractores . La antropología criminal fue seguida por la “genética criminal”. que postula que la orientación al delito de los individuos obedece a factores genéticos. y evidentemente no todas las personas con anomalías endocrinas cometen delitos94. nurture (crianza). estructura corporal. Estas teorías también se denominan la “nueva antropología criminal” que enfatiza la biología por sobre el componente cultural. anormalidades anatómicas. s/f.[ 81 ] A partir de la teoría de Lombroso se desarrollan teorías denominadas “biocriminogenéticas” que dan énfasis en mayor o menor grado a factores de la “constitución” del individuo en la génesis de sus comportamientos delictuales: patrimonio hereditario. cromosómicas. sensibilidad inusual a las propiedades reforzantes de las drogas. perturban. afecto negativo u hostilidad. En el marco de las teorías biológicas. Los autores toman partido por la vertiente “nature” (herencia) vs. agresividad no relacionada con ganancias instrumentales. trastorno oposicionista.

s/f. en Fishbein.[ 82 ] miento antisocial. Consumo problemático de drogas. lo cual sugiere un desequilibrio al nivel de los neurotransmisores. puede hipotetizarse el siguiente nexo entre el abuso de drogas y los comportamientos violentos: Relación entre abuso de drogas y comportamientos violentos PRECURSORES Variantes genéticas Ambiente prenatal subóptimo Complicaciones perinatales Exposición a alcohol/drogas Caos EXACERBADORES Caos Negligencia/Abuso Trauma craneano Nutrición inapropiada EXACERBADORES Parentalización deficiente Ambiente criminógeno Estrés postraumático Exposición a elementos tóxicos Familia disfuncional TRASTORNOS/RASGOS INFANTILES Trastorno de conducta Déficit cognitivo Trastorno de déficit atencional Hiperactividad Impulsividad Búsqueda de sensaciones Agresividad concomitante TRASTORNOS DEL ADULTO Personalidad antisocial/Psicopatía Consumo problemático de drogas Alcoholismo Historia de agresividad Riesgo acrecentado para consumo problemático de drogas y violencia comórbidos Fuente: Pallone and Hennessy. De este modo. 1995.Tratamiento en personas que han cometido delitos . que es más insidioso en los niños afectados. Tales individuos exhiben desde la infancia rasgos psicológicos y neurobiólogicos de alto riesgo.

La literatura ha citado al Síndrome de Déficit Atencional como un precursor del abuso de drogas y comportamiento infractor. Esos niños muestras niveles bajos de actividad en las áreas responsables de la activación y el alerta. Tratamiento de usuarios infractores . Estos hallazgos no son claros e inclusos contradictorios. Cuando beben. Se supone que los consumidores de alcohol que poseen un riesgo genético para alcoholismo agresividad/criminalidad comórbidas tienen un déficit preexistente en la función serotoninérgica. Una baja actividad de la MAO da 96 Habilidades que facilitan conductas de afrontamiento. Se ha indicado que el uso de drogas que estimulan la actividad serotoninérgica puede ayudar en el control de la violencia comórbida al consumo de alcohol. Sin embargo no están claros los mecanismos de acción. lo que puede contribuir a los comportamientos de búsqueda de estimulación. evaluación de las consecuencias de los actos. la agresión y el comportamiento violento. como el consumo de drogas psicoactivas en la adultez. control de impulsos. llevando a la expresión de tendencias violentas subyacentes. dependiendo de la interacción con otros neurotransmisores centrales y condiciones ambientales. dopamina.[ 83 ] Los niños afectados han demostrado una inestabilidad en el sistema nervioso central que impide la regulación apropiada de los procesos de flexibilidad cognitiva. Una declinación en la actividad serotoninérgica puede ser parcialmente responsable en la desinhibición conductual y neurológica. atención. flujo verbal y resolución de problemas96. es más probable que experimenten disforia y exhiban comportamientos violentos. La MAO ayuda a retirar del sistema nervioso a las moléculas de neurotransmisores ya usadas. debido a que simultáneamente se eleva la actividad dopaminérgica. especialmente con la psicopatía. posibilitando la expresión de tendencias violentas subyacentes. Se ha establecido que los individuos impulsivos y violentos que presentan niveles bajos de serotonina están propensos a comportarse antisocialmente cuando beben. estableciéndose que sujetos convictos exclusivamente por crímenes violentos muestran niveles mayores de epinefrina que los que cumplen condena debido a crímenes contra la propiedad y han ejercido violencia. toma de decisiones y maduración a un ritmo razonable. También se han vinculado los niveles de la MAO con ciertas formas de criminalidad. Se ha establecido un vínculo entre los cambios en los niveles de norepinefrina y la violencia. La MAO es una enzima responsable de la degradación de algunos neurotransmisores (por ejemplo. Los estudios acerca de los neurotransmisores han mostrado lo siguiente: La serotonina tiene una influencia moduladora en el abuso del alcohol. y está implicada en diversos aspectos de la función cerebral a través de la regulación de la concentración de neurotransmisores y niveles de actividad. serotonina y neroepinefrina). aunque está establecido que la norepinefrina juega un rol en el comportamiento violento.

Se supone que esos déficits alteran las capacidades cognitivas como la atención.[ 84 ] como resultado a una acumulación excesiva de neurotransmisor en las neuronas cerebrales. Se ha sugerido que diversos tipos de comportamiento antisocial pueden caracterizarse por discapacidades en la habilidad para evaluar las consecuencias de los actos.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Se ha detectado una disminución en la conducción eléctrica de la piel (una medición del funcionamiento del sistema nervioso periférico) en individuos psicopáticos. control de impulsos y la agresividad. donde la serotonina y la dopamina jue gan un rol mediador en la conducción eléctrica de la piel. También se ha señalado que los jóvenes agresivos y antisociales presentan una tasa más baja en la actividad cardiaca. que expresarían niveles reducidos de respuesta a estímulos socialmente significativos. en el estado del ánimo. Esas diferencias de funcionamiento reflejarían un retraso en la madurez del desarrollo y funcionamiento cerebral. elevándose los niveles de dopamina y norepinefrina. por lo cual estarían propensos a la búsqueda de sensaciones. el razonamiento abstracto. psicológicos ni conductuales. son las diferencias en el electroencefalograma. Los niveles de concentración de la MAO son particularmente elevados en las áreas cerebrales implicadas en las funciones cognitivas ejecutivas (FCE). la resolución de problemas y los comportamientos orientados hacia metas. Se supone que esos déficit en la respuesta galvánica de la piel son indicativos de anormalidades funcionales en el área prefrontal (responsable de las funciones cognitivas superiores). Consumo problemático de drogas. tales indicadores psicofisiológicos no son específicos para trastornos psiquiátricos. Otros hallazgos que se consideran indicativos de la inestabilidad del sistema nervioso central en individuos con comportamientos antisociales (incluyendo abuso de drogas y violencia). la concentración. • • Sin embargo. la habilidad verbal. la que sería indicativa de una menor activación. Tal déficit sería la expresión de un desequilibrio en los neurotransmisores centrales. en las respuestas galvánicas de la piel y respuestas cardiovasculares: • Los individuos con historia de abuso de drogas e impulso agresivo tienden a mostrar una actividad más lenta en el electroencefalograma espontáneo y potenciales evocados retrasados (lo que indica un bajo procesamiento de la información en el sistema nervioso central) en comparación con individuos controles. y los comportamientos asociados podrían estar más en función de factores socio-ambientales. Otra línea de investigaciones señala que las Funciones Cognitivas Ejecutivas (FCE) están implicadas en la regulación de los comportamientos impulsivos y agresivos.

1998. Redl y D. el que permite superar la estrechez del marco teórico lombrosiano. 1951. en la cual atribuyen la génesis del comportamiento antisocial al bagaje congénito del individuo. Alexander y W. Esos chicos presentarían un super-yo moral (positivo y social) que era “embaucado” por el “yo delincuente” que impedía la aparición de vivencias de culpa y de empatía. Otro aporte del psicoanálisis. Entre los autores psicoanalíticos. B) Teorías psicológicas • Psicoanálisis El estudio psicológico del delito se inicia con el psicoanálisis. Los autores informan que la historia de esos niños revelaba muy pocas circunstancias de una vida feliz o afortunada. 97 González. Healy publican Las raíces del crimen. 98 Alexander y Healy. Tratamiento de usuarios infractores . estudio con 80 pre-adolescentes (de entre 7 y 15 años) internados en un establecimiento debido a sus variados desórdenes conductuales. pueden debilitar la habilidad para generar respuestas socialmente adaptativas y la ejecución de una secuencia de respuestas necesarias para evitar la agresión o las interacciones estresantes. atenuándose así los límites de la normalidad/anormalidad. 99 Redl y Wineman. Asimismo. se comporten o no como delincuentes. F. las que los llevan a postular un “yo delincuente”. y de Redl y Wineman. es la introducción de los factores motivacionales en la conducta humana y la importancia de los primeros años de vida en el desarrollo de la personalidad adulta97. 1935. se destacan los trabajos de Alexander y Healy. En 1935. lo que lleva a la percepción errónea de amenaza u hostilidad en las situaciones de conflicto.[ 85 ] Se ha hipotetizado que esos déficits comprometen la habilidad para interpretar las claves sociales durante las interacciones interpersonales. F. Wineman publicaron Niños que odian99 . supone que todas las personas. Describen que la mayoría de los niños presentaban perturbaciones de las funciones yoicas (sistema de control de los impulsos). son básicamente antisociales. a las experiencias postnatales (influencias familiares y sociales más amplias) Alexander y Healy y a las tendencias ideológicas de la sociedad en la que está inmerso el sujeto98.

a) Hans Eysenck: este psicólogo inglés indicó que el comportamiento social se adquiere a través de un proceso de condicionamiento en el aprendizaje de las conductas de socialización. el niño aprende a inhibir las respuestas antisociales mediante el establecimiento de una serie de repuestas emocionales condicionadas ante estímulos asociados a la conducta antisocial. 100 Bowlby. falta de una respuesta emocional apropiada y tendencia a los actos antisociales100. Bowlby. y estarían más propensos a los actos antisociales. agresividad. Consumo problemático de drogas. responderían menos al castigo diferencial. 1973. • Conductismo Otras variantes en las teorías psicológicas son las que se relacionan con los mecanismos del aprendizaje del comportamiento (teorías conductistas). relacionada con la excitación/ inhibición del sistema nervioso.[ 86 ] • Modelo médico-psiquiátrico Otra variante de las teorías psicológicas. 102 Bandura. que relacionan la conducta desviada en la adultez a la falta de cuidado materno prolongado en la infancia. Los miedos condicionados se constituirán en un freno para el comportamiento desviado de la norma social101. Eysenck introduce en su teoría la existencia de una predisposición biológica de la personalidad. por lo tanto. 1976. una reflexión que se acerca más a las teorías sociológicas que a las biológicas y las teorías del yo. y que se manifestaría en una personalidad psicopática con dificultad para establecer vínculos profundos. Sin embargo.Tratamiento en personas que han cometido delitos . b) Albert Bandura102 desarrolla. destacándose el trabajo de H. carencia de sentimientos sociales. es el modelo médico-psiquiátrico. 1964. Dentro de ese modelo se ubican los aportes de J. A este modelo se le critica que el componente psicopatológico en el delito es atribuible sólo a una pequeña proporción de la criminalidad visible. los extravertidos serían sujetos que se condicionarían con menor intensidad que los introvertidos y. 101 Eysenck. Bandura. Eysenck y de A. y que las experiencias tempranas como única fuente del comportamiento desviado desconocen las influencias del entorno social y que la personalidad continúa desarrollándose a través de toda la vida. que concibe al delincuente como un enfermo y al delito como una expresión de la enfermedad mental. De este modo. en cambio.

donde se postula que existe una estrecha relación entre la frustración experimentada por el individuo y su expresión en agresión directa. Dollar y N. Estos enfoques suponen la aplicación de análisis estadístico como el análisis factorial. infravalorando la capacidad del individuo de prever. y esta teoría postula que la causa del delito violento es su resultado. impulsividad.[ 87 ] Para ese autor. especialmente porque no consideraría la variabilidad individual en la significación de los eventos frustrantes. de la interacción con los demás. mínimo autocontrol. Argyle escribe los siguientes rasgos de personalidad asociados con el comportamiento delincuente: conciencia débil. Por ejemplo. es decir. Miller de los conceptos psicoanalíticos y de los principios conductistas en su teoría de la “frustración-agresión”. e incluso son recompensados. sino que aprende la violencia a través de las vivencias diarias. González efectúa dos críticas a esta teoría: no puede explicar por qué individuos que han vivido en un ambiente de violencia. de meditar y de calcular las consecuencias del delito103. Esta teoría ha recibido numerosas críticas. se expresa en el desarrollo de los estudios de personalidad y el postulado de una “personalidad criminal”. escaso sentimiento de culpa. que han observado a otros ser reforzados por sus comportamientos violentos. La aplicación de esa tesis al comportamiento criminal supone que los delincuentes se desvían significativamente de la población general por tener una frustración más alta o una anticipación más baja del castigo. • Personalidad criminal Otra variante de las teorías psicológicas.cit. 103 González. que la experiencia sostenida de frustración de cualquier índole no lleva necesariamente a la comisión de actos antisociales. no se comportan de manera agresiva. op. En la medida que el niño contemple cómo otros individuos consiguen alcanzar objetivos mediante la violencia. el sujeto no nace con tendencias violentas. c) Teoría integrativa de Dollar y Miller. Tratamiento de usuarios infractores . rechazo a la autoridad. tendencia al agrupamiento con otros delincuentes. entonces asocia violencia con recompensa y es fácil que aprenda a actuar violentamente. Otra vertiente en las teorías psicológicas de la etiología del delito es la integración teórica que hacen J. y que incluso son instigados a comportarse con violencia. para configurar un “perfil criminal”. indirecta o simbólica.

• Enfoque estructural funcionalista de R.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 1964. 104 Argyle. generadoras de desregulación social y anomia. 106 Park y Burgess. Durkheim: la teoría de la anomia En el pensamiento de Durkheim.[ 88 ] Entre las críticas a este enfoque. y minusvaloran los componentes biológicos y psíquicos. Merton Merton considera la conducta socialmente desviada y la conducta socialmente conformista como productos de la misma estructura social. Las críticas a la teoría de Durkheim señalan que su posición conservadora legitima todos los sistemas sociales y apuntaría a la criminalidad “disfuncional” de las clases bajas. Define a la anomia como el quiebre en la relación entre las metas sociales aceptadas y los caminos para alcanzar esas metas. Esto implicaría que la tasa de delincuencia es más una función de las presiones sociales en el área. culturales. Consumo problemático de drogas. el comportamiento delincuente (desviado) sería un modo innovador de alcanzar las metas sociales. socioeconómicas. ignorando los actos desviados de los sectores altos y medios. que de los rasgos biológicos o psíquicos de sus habitantes106. C) Teorías sociológicas Estas teorías acentúan la importancia de los factores ambientales en la génesis del comportamiento delictual. Ese autor indica que su teoría es aplicable a ciertas conductas desviadas y no a todas. y que olvida que esa sociedad se caracteriza por diferencias raciales. 105 Merton. etc. el delito se asocia con situaciones de crisis. 1967. en donde la sociedad es incapaz de mantener adecuadamente la solidaridad entre sus miembros.105 • Escuela ecológica de Chicago Los autores que conforman esa escuela indican que las ciudades estudiadas pueden dividirse en zonas concéntricas y que la criminalidad intraurbana se reduce sistemáticamente mientras más se aleja del centro de la ciudad. Sin embargo. • Enfoque funcionalista: E. se critica a esta teoría que sólo es aplicable a la clase media estadounidense. el principal es la escasa consideración que se presta a los factores ambientales en la génesis del comportamiento delictual104. por tanto. 1983.

una comunidad sólo “nominal”). como válvula de escape frente al conflicto de no poder participar de las expectativas que ofrece la sociedad108. 108 Cohen. Sutherland Sutherland rechaza la noción de la conducta criminal como consecuencia de la psicopatología. inestabilidad. Tratamiento de usuarios infractores . que es transmitido de generación en generación. concebida como un fenómeno de grupo con un código cultural muy diferenciado e integrado. el aprendizaje se realiza en el marco de las relaciones más personales e íntimas. • Teoría de la asociación diferencial de H. • Teoría de la subcultura de A. sino que poseen normas y valores distintos de los oficiales. el aprendizaje de la conducta criminal comprende tanto las tácticas como las técnicas. 1955. una persona será delincuente cuando aprende más modelos que favorezcan el delito. heterogeneidad. La delincuencia respondería a esa desorganización social con una organización delincuencial. Otra crítica es que la teoría no indica si esas zonas “producen” delincuentes o los atraen. La subcultura opera como una oposición a la cultura general. Cohen Cohen centró su estudio en la delincuencia juvenil de status más bajo y concluyó que las áreas delincuenciales no eran ámbitos desorganizados. Una tercera apunta al proceso que convierte al individuo en delincuente: la mayoría de los chicos en esas zonas no se convierten en delincuentes. que no reside en esas zonas intersticiales. 107 Sutherland. Una crítica a este enfoque es que no considera a la criminalidad oculta. y que deja de lado las predisposiciones de la personalidad. Se crítica en este enfoque que no todos los individuos expuestos a una conducta criminal adoptan tal modelo. un individuo llega a ser delincuente cuando las pautas de conducta que lo han rodeado se orientan hacia la violación de la ley. De este modo.[ 89 ] Ubican en los anillos concéntricos una zona intersticial en la cual hay baja densidad poblacional. se aprende en un proceso de comunicación en la interacción con otras personas. y que la asociación pobreza-delincuencia no se explica estadísticamente. caracterizadas por desorganización social (heterogeneidad. y postula que: la conducta criminal es aprendida. 1999. la de cuello y corbata. la conducta criminal y no criminal tiene a la base el mismo proceso de aprendizaje107. falta de coherencia comunitaria. predominio de residentes pobres. muchos delincuentes surgen en zonas que no son instersticiales.

Tratamiento en personas que han cometido delitos . Riess111 La delincuencia es producto del fracaso de los controles personales y sociales. 1971. el deterioro físico. el triunfo de mecanismo de contención interiores y exteriores. Ferracuti Esta teoría indica que cuanto mayor es el grado de interacción del individuo con una subcultura de la violencia. el temor a la pérdida del respeto de la comunidad. Reckless. destacándose los siguientes: un buen sistema de creencias y códigos morales. una buena auto-imagen y auto-estima. entre los cuales destaca la “familia de orientación” que provee roles sociales no delincuenciales (son un riesgo para el individuo las familias desintegradas. 111 Riess. el deseo de aprobación de los otros significativos. b) Un buen “autoconcepto” de W. Consumo problemático de drogas. 112 Reckless. 110 Cloward y Ohlin. las técnicas de crianza inadecuadas. el temor al castigo. los lleva a experimentar intensas frustraciones que dan como resultado la exploración de medios ilegítimos para alcanzarlos. S. y a los “controles comunitarios e institucionales”. las limitadas posibilidades recreacionales. • Teorías del control social Estas teorías subrayan los factores contenedores del comportamiento delictual. y en alguna medida. 1960. Murray112 Un buen concepto de si mismo implicaría una socialización positiva y un yo fuerte. Cloward y L. y los ambientes despersonalizados). Dinitz y E. mayor es la probabilidad que éste recurra a la violencia en una variedad de situaciones109.[ 90 ] • Teoría de la subcultura de la violencia de M. 1956. 1969. la mala relación parental. Ese autoconcepto actuaría como un “contenedor” interno 109 Wolfgang y Ferracuti. siendo un riego el hacinamiento. Ohlin110 Esta teoría sostiene la tesis que la disparidad entre los objetivos sociales convencionales internalizados por los jóvenes pobres. Wolfgang y F. la identificación con los valores generales de la sociedad. y las limitaciones en las formas legítimas de acceso a esos objetivos. Dinitz y Murray. la alta criminalidad circundante. Entre estas teorías se encuentran las siguientes: a) Controles personales y sociales de A. • Teoría de las oportunidades diferenciales de R.

la conducta criminal y la no criminal está gobernada por las expectativas que el sujeto asocia a sus acciones. es decir. Esto implica. etc. vergüenza. 115 Glaser. lucro. 1961. que moviliza al muchacho hacia los valores de la clase media. b) esos significados son producto de la interacción social en los grupos humanos. op. orientación a objetivos. Esas expectativas serían guiadas por los vínculos sociales que el individuo ha establecido. 1970. se sustenta en tres premisas básicas: a) los seres humanos persiguen el alcance de las cosas según el significado que éstas poseen para ellos. d) Teoría del vínculo social de T.cit. que para estudiar al individuo debe penetrarse en su mundo y verlo como éste lo ve. compromiso con las convenciones sociales. ya sean positivas (botín. castigo. nivel de aspiraciones) para autocontrolarse y dirigir la conducta de acuerdo a los valores y normas culturales. y que según Blumer116. Glaser115 Según este enfoque. según Blumer.). éste se compone de apego. 114 Hirschi. La mayor articulación teórica del interaccionismo simbólico se encuentra en la obra de G. y c) esos significados son definidos a través de un proceso de interpretación empleado por cada individuo para asociar los signos que encuentra. • Interaccionismo simbólico Esta teoría pone énfasis en las actitudes y los significados en la formación de la personalidad y en el encuentro del individuo con los semejantes. 113 Reckless. y la creencia en el sistema social de valores. 1969.[ 91 ] contra la desviación social y los señuelos de las malas compañías y las subculturas. Hirschi114 La existencia de un “vínculo social” defiende al individuo de la delincuencia. prestigio) o negativas (detención. autoconcepto. Tratamiento de usuarios infractores . asumiendo los significados particulares que éste atribuye a su conducta. la participación en actividades sociales que restan tiempo y atractivo a las conductas desviadas. Reckless113 Esta teoría alude a la variable de la “contención interior” (autocontrol. 116 González. Mead. c) Teoría de la contención de W. e) Teoría de la anticipación diferencial de D.

1967.[ 92 ] a) Teoría del etiquetaje (“labelling approach”) de H. 1963. Los rechazos sociales tendrán incidencias laborales. la conducta desviada es la conducta así etiquetada por la gente”118. la desviación no es una cualidad del acto cometido por la persona. tratar a una persona como si fuera desviada en una forma general y no específica tiene el efecto de una profecía de autocumplimiento. que llega a ser una defensa. 117 Becker. indica que en el análisis de la desviación social los factores políticos llevan a definir ciertos comportamientos como desviados y a considerar como marginales y/o desviados a ciertos individuos. Becker117 Esta teoría que se enmarca en el interaccionalismo simbólico. Este autor distingue entre desviación primaria y secundaria. la primera sería provocada por diversas causas. Este autor señala que entre los factores que favorecen la desviación secundaria se encuentran la estigmatización. sino que una consecuencia de la aplicación que los otros hacen de las reglas y las sanciones para un ‘delincuente’.Tratamiento en personas que han cometido delitos . y quien no tiene nada que perder es posible que cometa un delito. Al decir de Becker. “…los grupos sociales crean la desviación al hacer las reglas cuya infracción constituye la desviación y al aplicar dichas reglas a ciertas personas en particular y calificarlas de marginales. Lemert119 es otro autor que ha aportado a la teoría del etiquetamiento. Becker se plantea la universalidad del impulso hacia el delito. el sentimiento de injusticia que experimenta el sujeto. los controles vejatorios y el ingreso a una subcultura (que sirve para satisfacer necesidades instrumentales). b) E. familiares y producirán una desviación en aumento y se favorece el ingreso a una cultura desviada. la segunda sería una conducta desviada o los roles sociales basados en ella. Desde este punto de vista. Según González. 118 Ibid. económicas. un ataque o una adaptación a los problemas implícitos y explícitos creados por la reacción social a la desviación primaria. Consumo problemático de drogas. y quienes arriesgan una peculiar posición social o interés. El desviado es una persona a quien se ha podido aplicar con éxito dicha etiqueta. De este modo. 119 Lemert. Becker atribuye un papel a los rasgos del status principal y auxiliares que posee una persona. controlarán sus impulsos o los neutralizarán.

cit. (c) reducción de la pena privativa de libertad y aplicación al máximo de las penas alternativas. esta criminología abandona las concepciones legalistas. Por otro lado. Según Avila. Tratamiento de usuarios infractores . y se aboca al estudio del delincuente no convencional y de la violencia legal-institucional. y (d) empleo de métodos alternativos al sistema penal (diversión) para conductas desviadas de escasa entidad. del interaccionismo simbólico. op. esta teoría va aun más allá de las proposiciones de la teoría del etiquetamiento y rechaza enfáticamente al paradigma etiológico del delito. sustituyéndolo por el paradigma del control social. Para el autor. proponen las siguientes alternativas políticas-criminológicas “mientras se alcanza la época en que el Derecho Penal no sea necesario” (a) reducción de las incriminaciones penales a un mínimo razonable. que consideran al delincuente como un individuo distinto al resto de la sociedad. sino que sólo dominarlo y acusan a la ciencia criminológica de ser legitimadora de la acción injusta de los grupos de poder121. frente a quienes el criterio retributivo se expresa con mayor dureza. la Criminología crítica. el materialismo histórico y la defensa de los derechos humanos120. Según observa González.[ 93 ] c) Criminología crítica Según González. y evaden la culpabilidad. penales y político-criminológicas” las proposiciones políticas se refieren a que solamente con el derrumbe del capitalismo y con la construcción de una sociedad socialista habrá una solución para el problema del crimen. y se nutre de las investigaciones de los delitos de cuello y corbata. Asimismo. Según los autores de esta corriente. 2005. Asimismo. individuos que no presentan esas carencias cometen delitos que no están tipificados en los códigos penales. La Criminología crítica está influenciada por los cambios políticos y sociales de fines de los años ’60. 121 Citado por González. biológicas y funcionalistas (protectoras del orden establecido). (b) criminalización de conductas socialmente dañinas que escapan a la tutela penal (gran criminaliad económica). es una realidad innegable que el sistema jurídico penal afecta a personas carenciadas desde un punto de vista socioeconómico-cultural. sugiere dirigir la criminalización hacia la criminalidad económica y hacia las desviaciones criminales de los órganos del Estado. también es verdadero que los defectos de la estructura social provocan una mayor exposición al comportamiento criminal de personas que por déficit socioeconómicos-culturales (vulnerabilidad) no logran introyectar los valores universalmente compar- 120 Avila. “tras denunciar al Derecho Penal. al control social no le interesa extinguir el delito. En lo penal. a la criminología y al control social formula proposiciones políticas.

que esas teorías pueden formularse a un nivel “nomotético” (es decir. 2004. el ideal del conocimiento científico clásico era descubrir. han lle vado crecientemente a postular una integración teórica en criminología. entendiéndose por tal la combinación de dos o más conjuntos de proposiciones lógicas interrelacionadas. Sin embargo. Es decir. […] Al mismo tiempo. las teorías biológicas. nacida en el siglo XIX. desalentando a quienes aspiran a una justicia real y general.[ 94 ] tidos. víctima. detrás de la complejidad aparente de los fenómenos. hecha ella misma de micro-elementos (los átomos) diversamente reunidos en objetos y sistemas”123.” Hacia una integración en la teoría criminológica La criminología científica. González. 124 Sorenson y Brownfield. Sorenson y Brownfield señalan que la insatisfacción en el campo de la criminología con las teorías existentes acerca del crimen y la conducta desviada. 123 Edgar Morin. el esfuerzo que pretende encontrar un sentido a la génesis de las conductas desviadas: tasas 122 Ese autor rescata también el interés de la Criminología crítica en denunciar los defectos del sistema penal y de grupos de poder económico o político que influyen en la ley penal para que sus delitos queden impunes. un Orden perfecto legislador de una máquina perfecta (el cosmos). “la reducción de lo complejo a lo simple (reducción de lo biológico a lo físico. que tienden a la explicación o comprensión de determinados comportamientos criminales. frente a las limitaciones de esas teorías tan generales (omnicomprensivas). basadas en su visión particular como disciplina. el mismo González afirma que “lo que sí la Criminología [Crítica] olvida es la heterogeneidad amplia del universo de conductas criminales o comportamientos desviados. propone enfocarse en las teorías de nivel medio. sufrió de lo que Morin denomina el paradigma simplista. psicológicas y sociológicas del delito (con excepción del construccionismo simbólico). y que sean castigados por ello sin que se introduzcan acciones correctoras en el campo de la justicia social122. entre cuyos actores hallamos desde seres absolutamente desposeídos hasta bellacos de alto conturno. Como puede observarse. Consumo problemático de drogas. situación. además. Indica. dieron énfasis a causas únicas del fenómeno de delito. de lo humano a lo biológico). Ello nos fuerza a pensar […] en la utilidad de un amplio paradigma etiológico integrativo en que hallen cabida tres vectores (delincuente. espectro microsocial) diversos de la estructura social y de la reacción social a la desviación.Tratamiento en personas que han cometido delitos . al igual que las ciencias “duras” o exactas y las ciencias “blandas” o sociales/humanas. 1995. para construir otro más amplio que provea una explicación más completa del fenómeno estudiado124.

el despoblado. diferencias en las modalidades de su expresión. el homicidio) deberá apelarse a un marco integrativo en que diversas teorías de nivel medio puedan complementarse armónicamente. homicidio por crisis). González propone considerar los siguientes factores intervinientes a nivel del individuo: a) Factores precipitantes: factores que casi determinan el actuar delictivo. Sin embargo. Asimismo. se corre el riesgo de estigmatizar a los individuos. propone la siguiente interrelación de factores que explican el consumo de drogas y su eventual relación con el delito: 125 González. el uso de un paradigma integrativo en la criminología clínica. En el caso de los tipos específicos de delito (por ejemplo. la tenencia de armas. De este modo. b) la víctima. en el análisis del acto delictivo. implicará considerar los siguientes factores en el estudio del individuo: a) el sujeto que ha delinquido. incluyen por ejemplo la nocturnidad. una extrema y desesperada urgencia económica. c) la situación en la que el sujeto activo y el pasivo se encuentran. o ser usadas en la criminología clínica a nivel idiográfico (donde se busca establecer un diagnóstico [hipótesis crimiodinámica]. la ausencia de testigos.[ 95 ] de delitos. advierte. e) los factores macrosociales (marco político. c) Factores impeditivos: implican defensa contra la actuación criminal por representar obstáculos o advertir sobre las consecuencias del hecho. cuando se busca el establecimiento de “tipos criminológicos” en la criminología clínica. social y cultural). f ) la reacción social formal e informal frente a la conducta desviada. es posible que una sola teoría de nivel medio pueda entregar una comprensión satisfactoria. 1998. A su vez. Desde esa perspectiva. una injuria grave. d) los factores microsociales a los que ambos se han expuesto. etc. b) Factores posibilitantes: contribuyen de manera indirecta a su perpetración. a cambios temporales y espaciales). Tratamiento de usuarios infractores . pronóstico y formulación de un tratamiento para un individuo dado)125. económico. por ejemplo. cuando se trata de establecer una comprensión general de un determinado fenómeno delictual (por ejemplo.

El “jet set” NIÑO ADOLESCENTE Equipo disposicional FACTORES MICROSOCIALES REACCIÓN SOCIAL AL USO DE DROGAS FAMILIA DE ORIENTACIÓN ¿Daño genético? ¿Aporte gen. en especial TV Disvalores: Violencia. col. circunstancias económicas. Banalidad. o psíquica Amotivación ¿efecto del uso de drogas? ¿defecto anterior al uso? Conducta impulsiva (estim.JOVEN ADULTO Relación directa: droga como factor criminógeno en interrelación con OTROS Relación indirecta: delito medio para droga delito contra s. prospectiva GRUPOS DE PARES FRUSTRACIÓN HEDONISMO NUEVA EXPERIENCIA (alcohol-drogas) Conocimiento Rechazo Refuerzo SITUACIÓN INFORMAL Por los adultos doble standard Ante los jóvenes Censura rechazo estigma Ante sí mismos aprobación (alcohol. Dinámica peq. Consumismo.) Lentificación social (cann. ahora Problemas de personalidad ¿efecto del uso de drogas? ¿defecto anterior al uso? Dependencia fis. pat. con imag. reac. . a dependencia? ¿Transmisión de adicción? Modeling inadecuado en: .. vivencial-efecto psicomimético Hambre: anorexígenos Mala identif. Consumismo. Éxito medido por el dinero Aproximación a grupos de referencia peligrosos La subcultura de las drogas El tráfico en drogas Los antihéroes “Carpe diem” El delito paga.. Ética Social: Anomia. Sexismo. Iconoclastia.[ 96 ] Factores del Delito y Consumo de Drogas FACTORES MACROSOCIALES Valores. penal parasitismo social Problemas de personalidad ¿Disposiciones? ¿Aprendizaje social? Problemas YO-Mundo Aspiraciones-Logros Protesta-Búsqueda identidad Conductas operantes y respondiente Agot. Protesta: no alcohol Carpe diem: aquí. organizada fuga poder económico improcesabilidad (transnacionales: fármacos. fármacos) Por los jóvenes aprobación imitación condena de los jueces (cómo se atrven a. Sociales.) Síntomas psiquiátricos OTROS FACTORES VÍCTIMA-SITUACIÓN F. MACROSOCIALES Consumo problemático de drogas.. MICROSOCIALES F. Culturales.) FORMAL ANTE EL TRÁFICO: SISTEMA PENAL Sólo una cuota Gran impunidad por delinc. HEDONÍSTICA Seducción Tipo M. Urbanismo y Debilitamiento de los medios informales de control social Medios de Comunicación social.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Conflicto generacional. países “en desarrollo” ANTE EL USO: MODELO MÉDICO VÍA SISTEMA PENAL “Prisionización” Refugio AP. GNOSEOLÓGICA AP.. socioeconómicos -ocio -deterioro imagen pat.Eunomia Crisis de valores: Violencia. grupo DELITO USO DE DROGAS ADOLESCENTE.uso de alcohol -uso de otras drogas -violencia cultural Probl.red cap.

medio macrosocial geográfico y cultural (“cultura del consumo de sustancias”. las vías de administración en el suministro y la existencia de posibles consumos asociados. predisposición genética) con las distintas sustancias. (OMS. Family Process. Los factores biopsicosociales de la adicción a drogas se describen del siguiente modo:128 La sustancia: diversos tipos de sustancias psicoactivas129. 128 Ibid. del consumidor y del contexto social de la persona y la interacción entre los diferentes factores”127. aprendizajes y experiencias de vida) y físicas (sexo. la comprensión de los factores psicosociales (del sujeto y del contexto [macro y microsocial]) implicará necesariamente considerar en forma amplia cómo aquellos influyen en el desarrollo y en la mantención de un estilo de vida que promueve la comisión de delitos y el consumo de drogas. 129 Cada una de ellas con diversas características farmacocinéticas y mecanismos de acción en el cerebro. introyección de pautas culturales. disponibilidad y acceso a las drogas. Tratamiento de usuarios infractores . 2005 b. es una alternativa a la visión biomédica y un ataque al reduccionismo biológico. 173-184). edad. Vol. b) Contexto: características socioculturales del entorno en el que se desarrolla el consumo: familia. En los individuos infractores de ley consumidores problemáticos de drogas. Sluzki [2007] Interfaces: Toward a New Generation of Systemic Models in Family Research and Practice. es decir. [donde] confluyen variables propias de la sustancia. aceptación o sanción social.[ 97 ] Como puede observarse. 2005). instituciones de pertenencia. 126 El modelo desarrollado por George Engel en 1977. grupo de pares. 127 CONACE. Nº2. “reconocer la naturaleza biológica. psicológica de la drogodependencia. cantidad y frecuencia del consumo. valoración cultural del consumo dentro de grupos de consumo de sustancias). habilidades sociales. (C. leyes. el paradigma integrativo teórico propuesto por González presenta una similitud con la concepción del consumo problemático de drogas como un problema biopsicosocial126. contextura física. 46. a) El sujeto: interacción de las dimensiones psicológicas y sociales (personalidad del sujeto.

o envidia del pene o atavismo. por lo menos para los delitos menores. la clase social y el género. Según Belknap esas teorías tradicionales poseen un sesgo androcéntrico. 133 F. con desajuste sexual y promiscuidad131. 1975. Adler. 130 Proctor. op. mientras que Simon indicaba que la liberación de la mujer disminuiría su participación en crímenes violentos y la aumentaría en crímenes económicos. Consumo problemático de drogas. por tanto. 2004. Women and Crime. R. Adler planteó que la emancipación de la mujer aumentaría la tasa de crímenes violentos. Proctor señala que en los últimos 25 años se ha iniciado el desarrollo de diversas investigaciones respecto al crimen femenino: investigación etnográfica acerca de las mujeres y las adolescentes que participan en pandillas. Las autoras desarrollaron una teoría de la liberación para explicar la criminalidad femenina. el crimen en las mujeres se explicaba a partir de deficiencias cromosómicas que llevan a la mujer a experimentar conductas “masculinas”.cit. otras que han explorado el vínculo entre el abuso sexual y el delito femenino. 1975. 131 Ibid. haciendo uso de estereotipos sexuales y definiendo el delito en la mujer en términos de la sexualidad132. teorías diferentes que expliquen el delito en la mujer130. falta estudiar cómo las diferencias de género se relacionan con los delitos graves. explicando la criminalidad femenina en comparación con la masculina. implicaron un cambio en la atención que se colocaba en el delito femenino.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Sin embargo —señala Proctor — la publicación en 1975 del libro de Freda Adler. Las primeras teorías explicativas en esta materia fueron elaboradas alrededor de la sexualidad femenina y sus dificultades psicológicas no resueltas. Para responder a esa interrogante. También se las concebía como individuos manipuladores.[ 98 ] Teoría criminológica basada en el género Proctor señala que algunos criminólogos abogan por una revisión del campo de la criminología para incorporar el pensamiento feminista y formular. Steffensmeier y Allan afirman que aunque los sociólogos confirman la utilidad de las teorías sociológicas tradicionales para explicar el crimen en el hombre y la mujer. prostitución y mujeres recluidas. Simon. y el texto de Rita Simon. Sister in Crime. estudios que abordan los vínculos entre la raza. 132 Ver en Proctor. diferenciación de las mujeres de los hombres en los delitos de cuello y corbata. Es en base a esas tesis que ha surgido la discusión acerca de cambiar las teorías criminológicas para explicar adecuadamente el delito en las mujeres133. Es decir.

los hombres presentan una tasa mucho más elevada que las mujeres en todas las categorías de los delitos.[ 99 ] esos autores proponen evaluar primero las diferencias entre los patrones femeninos y masculinos del delito134. Respecto a la participación de las muchachas en las pandillas. cuyo promedio entre 15% y 17% en 1960. Actualmente. como el robo y el fraude. excepto en la prostitución. En cuanto a la carrera individual en el delito. Sin embargo. Los hombres y las mujeres están mayormente envueltos en delitos contra la propiedad y el consumo de drogas. Steffensmeier y Allan señalan que las cifras hablan más bien de una similitud que de una diferencia entre las mujeres y los hombres. se elevó a 30% y 43% en 1990. con independencia de la condición de ser hombre o mujer. parece que las muchachas pelean igual que los hombres y usan las mismas armas. y las muchachas ignoradas en la misma mostraban ocasionalmente un comportamiento violento. respecto a los delitos menores contra la propiedad. y el contexto de la pandilla puede ser una fuente importante de la iniciación de las mujeres en los delitos violentos. sin embargo. y todavía hoy continúan resolviendo sus problemas de género. El problema actual no es su participación. a pesar de la retórica de la violencia. señalan que la comparación de los hombres y las mujeres ha mostrado que la carrera criminal presenta marcadas variaciones de género: aunque los delitos violentos comprenden a un pequeño 134 Steffensmeier y Allan. Tratamiento de usuarios infractores . Los primeros estudios indicaban que las mujeres desempeñaban un rol secundario en la pandilla. Aunque Adler y Simon observan que ha habido un cambio mayor en el porcentaje de los arrestos de mujeres a través del tiempo. 1975 y 1990 (menos de un 15% de arrestos en todas las categorías de delitos). raza y clase social a través de la membresía en una pandilla. Se ha indicado que las muchachas continúan desempeñando un papel auxiliar en la pandilla y son excluidas de la mayoría de las actividades delictivas económicas. y que se mantuvo la brecha entre los delitos cometidos por hombres respecto a los de las mujeres para los años 1960. 1996. sin embargo. sino el grado y la forma de su participación en la pandilla. que en delitos graves como los atracos o el asesinato. Los autores hacen notar que el patrón de los delitos en los hombres y las mujeres son notables en relación a sus similitudes y a sus diferencias. las muchachas evitan la violencia excesiva y aun adhieren a los comportamientos de género tradicionales. Indican que la similitud entre el aumento de la tasa de los delitos de las mujeres y los hombres hacen suponer que ésta está influida por fuerzas sociales y legales similares. los autores indican que algunas mujeres han participado desde hace mucho tiempo en pandillas.

al igual que los hombres. son de estatus socioeconómico bajo. y provienen mayoritariamente de grupos minoritarios. indican Steffensmeier y Allan. control social y asociación diferencial135. se ha observado que cuando en el tiempo disminuye la tasa de delitos cometidos por hombres. son consistentes con los sugeridos por las teorías tradicionales del crimen (teorías neutrales respecto al género): anomia. esas teorías se aplican bien a los delitos menores. › › › 135 Proctor. Los investigadores se han preguntado si las condiciones macrosociales asociadas al crimen en hombres también inciden en el delito en las mujeres. 2004. es menos probable que las mujeres repitan los delitos violentos y es más probable que las mujeres desistan de la violencia.[ 100 ] porcentaje de todos los cometidos por los/las infractores(as). asimismo. afirmando que la evidencia sugiere que hay una considerable coincidencia en los factores del delito en hombres y mujeres. La principal diferencia es la gran presencia de hijos que dependen de esas mujeres. Sin embargo. tienen educación incompleta. las carreras de las mujeres violentas comienzan un poco antes que la de los hombres. las diferencias de género en los delitos más graves es problemática. también se correlaciona con la tasa de delitos cometidos por mujeres. los correlatos de la estructura social. Consumo problemático de drogas. el análisis de los datos obtenidos del auto-reporte de las infractoras respecto a los factores causales de la comisión de delitos. y las teorías tradicionales y las más recientes pue den ayudar a explicar los patrones del delito de hombres y mujeres respecto a los delitos menos serios. también disminuye la tasa de delitos cometidos por mujeres. las siguientes coincidencias entre los factores que inciden en el delito según sexo: › las mujeres infractoras.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Indican. Este fenómeno es indicativo que la tasa de delitos cometidos por mujeres responde a las mismas fuerzas sociales y legales que la tasa masculina. las mujeres participan significativamente menos en ellos. y es independiente de la condición de ser mujer u hombre. al igual como ocurre con los hombres. están subempleadas o desempleadas. sin embargo. Las tasas de delitos cometidos por mujeres son mayores en las ciudades con mayores niveles de desigualdad económica y pobreza.

sino que también de las diferencias biológicas y reproductivas. pero fomentan el delito en el hombre: normas del género. pero respuestas antisociales y predadoras de parte de los hombres. Los autores señalan cuatro componentes: Organización del género: este componente se refiere a las especificidades sexuales en las características físicas/sexuales que contribuyen a las diferencias en diversos tipos de características relativamente duraderas que aumentan la probabilidad de respuestas prosociales y altruistas de parte de las mujeres. Tratamiento de usuarios infractores . 4) la teoría debiera explorar el grado en el cual las diferencias de género no derivan solamente de los factores sociales. (c) la habilidad de las mujeres para explotar el sexo como un servicio remunerado ilegal. desarrollo moral y afiliación. (d) las consecuencias de la maternidad y el cuidado de los niños. en comparación con los hombres. sino también de las diferencias en el contexto en que se da el delito. históricos y culturales. fortaleza física y agresión. pero que al mismo tiempo pueda dar cuenta de los factores que tienen un rol en la diferencia sexual en los tipos. control social. (b) la exclusión de la mujer de las oportunidades delictivas más lucrativas. Los autores describen cinco áreas de la vida que inhiben el delito en la mujer. Señalan que esa teoría debiera contener al menos cuatro elementos clave: 1) debiera explicar los delitos cometidos por mujeres y por hombres. y sexualidad. 3) debiera considerar también que las mujeres pueden diferenciarse de los hombres en la ruta hacia el crimen: (a) las fronteras entre víctima y victimización en la mujer son más borrosas. (e) la centralidad de las relaciones interpersonales en las mujeres y la forma en que ésas dan forma y posibilitan que la mujer sea empujada hacia el delito por sus parejas masculinas.[ 101 ] Los autores proponen el desarrollo de una teoría criminológica basada en el género que sea compatible con las teorías tradicionales neutrales respecto al género. 2) tendría no sólo que dar cuenta de las diferencias en el tipo y frecuencia de los delitos. frecuencia y contextos en los cuales se da el delito. y (f ) la gran necesidad de las mujeres de la calle de ser protegidas por hombres explotadores.

y costo vs. frecuencia y contexto del delito. Consumo problemático de drogas. sexuales y de afiliación) CONTEXTO DEL DELITO (Guión y racionalidad del delito) MOTIVACIÓN PARA EL DELITO (Saboreo del riesgo. Contextos asociados al delito. Actividades rutinarias) Las diferencias de género en esas áreas condicionarían los patrones de motivación y acceso a oportunidades delictivas. Mercado del sexo. desarrollo. así como también el tipo. beneficio DIFERENCIAS DE GÉNERO EN EL DELITO ORGANIZACIÓN DE GÉNERO (Género. Tutelaje. Esas áreas se superponen y se refuerzan mutuamente. deshonor. control social) OPORTUNIDADES PARA EL DELITO (Submundo sexista. op.[ 102 ] Delitos cometidos por mujeres y diferencias de género en el delito136 FACTORES BIOLÓGICOS (Diferencias físicas. autocontrol.cit. Acceso a habilidades.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 136 Steffensmeier y Allan. moral. normas.

cuidado del hogar) serían factores que restringirían la relación de las mujeres con el delito. por lo cual tienden a temer la separación y/o pérdida de los seres que componen su mundo afectivo más inmediato. la vida en pareja y el cumplimiento de sus funciones reproductivas (cuidado de los hijos. convirtiéndose con frecuencia en cómplices de su pareja. sumisión. recae sobre ellas una mayor vigilancia de parte de los padres. y reduce sus oportunidades para la comisión de los mismos. lo cual las inhibiría para emprender actividades criminales que podrían dañar a otros. apartándolas de comportamientos de violencia y que podrían dañar a otros. es decir. reforzando su dependencia. la pareja y del hogar). del padre. Además. hermana de). en el caso contrario las expone a actividades delictivas. En diversos contextos esos roles/atributos determinan las restricciones y las oportunidades de las niñas y las mujeres para las actividades ilícitas. como se les ha inculcado el temor a la victimización sexual. Los estereotipos femeninos (afectividad. dependencia) serían incompatibles con las cualidades valoradas en el sub-mundo del delito. El crimen casi siempre está estigmatizado para las mujeres (delito = característica masculina) y su costo es mayor para ellas. esposa de. de los hermanos o esposo. el que se le asigne y valorice socialmente en sus funciones como madre. Socialización y disposición a la afiliación: las diferencias en el comportamiento de las mujeres respecto a los hombres. Entre otros. La cultura dominante exalta en las mujeres la fidelidad. son producto de aprendizajes tempranos (socialización).[ 103 ] › Normas de género: los grandes tabúes contra el delito en la mujer provienen de dos roles/atributos adscritos a ellas: las obligaciones de la crianza de los niños. y la belleza y virtud sexual. hermanos y los esposos. Si bien ello las tiende a proteger cuando se vinculan a hombres convencionales. tiende a predisponer a las mujeres para el cuidado de los demás. › Tratamiento de usuarios infractores . Dada la importancia que la cultura asigna a la sexualidad y la apariencia física en las mujeres. Al ser las mujeres socializadas para el servicio a otros. madre de. Las obligaciones reproductivas (crianza. las hace afectivamente y socialmente dependientes. lo cual incide para que su identidad aparezca fuertemente asociada a la de otros (hija de. para responder más a las necesidades de los demás que a las propias. ello aleja a las mujeres de los lugares donde es más probable el delito (bares. las calles durante la noche).

Fortaleza física y agresión: por efecto de que la fuerza física y la violencia sean atributos que se fomentan en los hombres y se sancionan en las mujeres. incluso cuando están fuera del mundo del trabajo. Los mandatos sociales respecto a las responsabilidades familiares en las mujeres (mundo de lo privado/doméstico/ familiar) además les resta libertad y tiempo libre para incursionar en el mundo de lo público. Por ello. en otros campos experienciales. Sin embargo. incluyendo entre éstos a la policía. por factores relacionados con los roles y valoraciones sociales y culturares diferenciadas (como el riesgo en los hombres y › › › › › Consumo problemático de drogas. lo cual las alejaría de comportamientos de riesgo y reduciría la influencia de los pares infractores.Tratamiento en personas que han cometido delitos . El mayor control social que se ejerce sobre las mujeres (en comparación con los hombres) y su socialización (también diferente a la de los varones) favorece su dependencia y apego a la seguridad. Control social: el control social limita fuertemente la disposición y habilidad de las mujeres para cometer delitos. Sexualidad: aunque la socialización que reciben los hombres respecto a su sexualidad – diametralmente opuesta a la que reciben las mujeres – les otorga completa libertad para ejercerla. puestos que están sujetas a una serie de normas cuyo incumplimiento es sancionado socialmente. Ello estaría reduciendo en las mujeres la probabilidad de comisión de delitos contra la propiedad. son mayoritariamente las mujeres quienes tienden a recurrir al comercio sexual para la obtención de ingresos (aunque también es una alternativa laboral para los hombres). Motivación: las motivaciones delictivas también son distintas en hombres y mujeres. la prostitución es esencialmente una actividad controlada en su ejercicio por hombres. como las mafias. es decir. pueden desarrollar una visión de mundo donde los “choros” son más valorados que los “giles”. la socialización masculina los prepara para el riesgo y la búsqueda de estatus.[ 104 ] En cambio. se establecería una diferencia en la naturaleza y frecuencia de los delitos cometidos por éstas. en comparación con los de los hombres. muy frecuente en el caso de los hombres. postura que favorece la probabilidad del comportamiento delictivo agresivo. por ejemplo. Acceso a las oportunidades criminales: los factores descritos más arriba restringen y configuran las oportunidades y comportamientos delictivos de las mujeres. limitando su acceso al sub-mundo criminal organizado.

op. señalando que en las teorías del delito respecto a ellas han dominado dos paradigmas: uno que predice el aumento de la tasa de delitos en las mujeres debido a los cambios en los roles de género en ese período (“paradigma del poder”) y el “paradigma de la víctima”. La elevada tasa de arrestos de mujeres por fraudes en Estados Unidos ilustra a su vez la asociación delincuencia femenina con protección de su familia o de relaciones que valo ra. el porcentaje de arrestos de mujeres es mayor en delitos menores. 138 Ibid. en viviendas que conocen. › Contexto del delito: a diferencia de los hombres. recibiendo un porcentaje menor del fruto del delito. 2000. 139 Karsted. como el robo “hormiga” y adulteración de cheques. la participación de las mujeres es mayor en delitos coherentes con los mandatos sociales que la sociedad les asigna. Por ejemplo. no lo hacen en forma solitaria sino que tienden a ser cómplices. el consumo de drogas en las mujeres aparece asociado con sus parejas.[ 105 ] la dependencia en las mujeres).cit. Por su parte. De la misma manera. Tratamiento de usuarios infractores . Cuando las mujeres participan en delitos más tradicionalmente masculinos. La participación de las mujeres en los delitos de cuello y corbata138 es casi inexistente. el cual dirige la atención hacia el aumento de las tasas de adicción al alcohol y la drogas en las mujeres. mientras que los hombres tienden a cometer este delito para mantener o lograr estatus. situación que se inicia en el comienzo de la adolescencia. Según Steffensmeier y Allan. así como también a problemas de salud mental y suicidio139. Se señala asimismo que la baja participación de las mujeres en el delito es compensada por 137 Steffensmeier y Allan. delitos que están dentro del ámbito de sus compe tencias habituales. y menor en aquellos que divergen con su identidad de género137. los delitos de los hombres se vinculan con el estatus y competitividad. los atracos o robos en viviendas que cometen las mujeres son menos planificados y es más probable que ocurran de día. como atracos. incluso cuando la oportunidad para robar es igual a la de trabajar legalmente. elementos asociados a la masculinidad. los delitos en que incurren las mujeres son de menor cuantía y no involucran por lo general armas ni violencia. la delincuencia en las mujeres se relaciona con situaciones vinculadas con las responsabilidades que se le asignan (madre. como es el adquirir compras para la casa. esposa y ama de casa) y que le otorgan valoración social. Así. Desde una perspectiva complementaria. Karstedt analiza el aumento de la criminalidad en las mujeres en Alemania. Así también.

Los procesos de des-industrialización y de inmigración así como los efectos de la exclusión social. Greene y Prains. que ambos paradigmas están errados al exagerar el impacto de la emancipación femenina. 141 Balfour. Greene y Prains. citado por Frost. afectaron la tasa de delitos cometidos por hombres y mujeres. 2006. El número de mujeres encarceladas ha aumentado en todo el mundo141. Consumo problemático de drogas. lo cual según las autoras es un índice de la severidad de las leyes contra las mujeres142. Muestra. los procesos de emancipación permitieron que las mujeres ganaran en autonomía. Por otra parte. y de trastornos mentales y suicidios en Alemania antes de la reunificación. las de adicción al alcohol y a drogas ilegales. que la emancipación misma. Sin embargo.[ 106 ] sus elevadas tasas de problemas de comportamiento pasivo como la depresión o la adicción a drogas140. 2006. hubo una disminución de la tasa de trastornos mentales y suicidios en las mujeres. es el endurecimiento de las leyes federales estadounidenses desde mediados de los años ’80. 142 Frost. puede observarse que la población femenina en reclusión ha aumentado en un 757%. inclusión social y empoderamiento. se indica que mientras la proporción de mujeres recluidas por delitos violentos ha declinado desde el año 1979. A mediados del año 1985. asimismo. Uno de los factores que explican el aumento de mujeres en reclusión. Al comparar las estadísticas de mujeres estadounidenses recluidas en 1997 con las del año 2004. mientras que aumentó la tasa de delitos. se señala que los cambios sociales habrían tenido mayor impacto en la tasa de delitos por género. unido a las crisis urbanas durante los años 1980. observándose diferencias en los distintos estados respecto al número de mujeres presas. actualmente alrededor de un tercio de las mujeres cumplen condena por delitos asociados a las drogas. en una región metropolitana y en una región rural del norte. ya que no obstante las afro-americanas corresponden al 12% de la población. mientras que la masculina aumentó un 388%. 143 Al respecto.Tratamiento en personas que han cometido delitos . estima que la “guerra contra las drogas” se ha convertido en la “guerra contra las mujeres negras pobres”. y especialmente la “guerra contra las drogas”143. La autora afirma que la emancipación femenina otorgó a las mujeres un gran beneficio en términos de la salud mental y de otros comportamientos. en comparación con un 15% de los reclusos hombres. factores estos últimos que pueden reducir la tasa de delitos y otros tipos de problemas de comportamiento. Las autoras señalan que la participación de las mujeres en la justicia penal ha mostrado que: 140 La autora analizó las tasas de los delitos cometidos por hombres y por mujeres entre los años 1965 a 1990. más del 50% de las mujeres en prisión son negras. Sin embargo. Natalie Sokoloff.

en muchas de ellas su adicción puede ser entendida como “auto-medicación” para disminuir el dolor y sufrimiento de sus historias vitales. la criminalidad en las mujeres requiere considerar las condiciones sociopolíticas de la región. Tratamiento de usuarios infractores . un bajo riesgo para la seguridad pública). además de asistencia familiar145. 145 Johnson. no ha considerado la voz de las mujeres y sus experiencias de 144 Op.[ 107 ] › › › › La mayoría proviene de barrios empobrecidos y en los cuales la ayuda social gubernamental es débil. Por ello. comisión de delitos y prostitución. violencia familiar. por tanto. 2004. Un gran porcentaje ha experimentado grave abuso sexual o físico. Como la mayoría de las recluidas están sentenciadas por crímenes no violentos que provienen del consumo problemático de drogas y la marginalidad económica. necesitan ser abordadas por agencias que en general se encuentran fuera del sistema penal. debieran desarrollarse políticas penales alternativas a la reclusión para las mujeres144. Se ha indicado que el flujo de crack y cocaína en las áreas urbanas de Nueva York a finales de los años ’80 aumentó la participación de las mujeres en la prostitución callejera. abuso sexual. y La gran mayoría son madres solas. el aumento de los niveles de pobreza y el creciente desarrollo de la economía “informal”. Las mujeres presentan elevados niveles de problemas de salud física. actividad que concentra mayoritariamente a las mujeres . “mulas”). con frecuencia desde la niñez. y presentan una baja tasa de reincidencia una vez que recobran su libertad (representando. asociadas con el consumo de drogas. que proporcionen servicios en materia de salud mental. En el contexto latinoamericano. constituya una estrategia de supervivencia. Respecto al consumo de drogas entre afro-americanas. señala que las experiencias negativas experimentadas por ellas. debido a que son mayoría de los desempleados y subempleados. y donde la jefatura de hogares monoparentales son mayoritariamente femeninas. Johnson —que analizó las mujeres encarceladas en Australia—.cit. principal estrategia de supervivencia de las mujeres adictas junto con el micro-tráfico de drogas y los delitos menores contra la propiedad. A su vez. Balfour señala que las acciones de los estados en la criminalización y en la reclusión de las mujeres. mental y consumo problemático de drogas. no es extraño que las mujeres su participación en el mercado de las drogas (micro-tráfico.

146 Balfour. El neo-liberalismo introdujo recortes masivos en la ayuda social. refiriéndose a la crisis del capital y la disminución de la ayuda social estatal.[ 108 ] exclusión social. —al igual que el neo-liberalismo en el plano económico— excluyen la causalidad de los problemas sociales en el delito y no toman en cuenta la relación de explotación y dominación que subyacen a condiciones materiales cambiantes. aunque su trabajo teórico ha ido más allá del continuo victimización-criminalización prestando atención a la economía política del castigo y las implicaciones de un sistema de justicia penal que afecta negativamente la condición de vida de las mujeres. La criminología feminista tampoco ha considerado la voz de la mujer en la construcción de sus teorías. a lo cual se añadió un sistema de justicia penal extraordinariamente conservador. Pollack afirma que el sistema penal estadounidense busca castigar y tratar a través de terapias cognitivo-conductuales las estrategias de las mujeres afroamericanas para sobrevivir a la pobreza a través del fraude y la prostitución149. el neoliberalismo adoptado por las economías del primer mundo. A pesar que las tasas de los delitos han disminuido. la salud y en la educación. 149 Ver en Balfour.cit. Consumo problemático de drogas. A mediados de los años 1990 —indica Balfour— aumentó el número de mujeres que fueron encarceladas en prisiones de alta seguridad (siendo principalmente afro-americanas) bajo la premisa que las mujeres son iguales que los hombres en su violencia. el número de mujeres encarceladas en el mundo ha aumentado148.Tratamiento en personas que han cometido delitos . En los años ’70. 148 Op. debido a que los gobiernos146. op. 147 Y según Balfour (2006) el neo-liberalismo también afectó a la producción de teorías feministas que estaban influyendo en las políticas públicas. op. Esta autora aboga por el desarrollo de políticas transformadoras que consideren las experiencias de las mujeres y su capacidad de superación personal.cit.cit. la privatización y el individualismo. Por ejemplo. favoreció la desregulación. a la vez que reforzó a las instituciones coercitivas como el ejército. la policía y las prisiones147. a la vez que les ha restado su poder personal.

. Obviamente. (2004) indican que esos instrumentos están plagados de falsos positivos y falsos negativos. señalan que si bien la gran mayoría de los infractores dejan de cometer crímenes150. op. aún no se ha comprendido bien este proceso151 debido a que los criminólogos han estado interesados en responder a la interrogante de cómo comienza la vida delictiva. 153 Lo cual se refleja en el estado del arte de los instrumentos que se han desarrollado para evaluar el “riesgo de la reincidencia”. 151 Maruna et al. la carrera delictiva perdura más en el tiempo. Tratamiento de usuarios infractores . Basándose en la literatura existente. la operacionalización del concepto no ha sido fácil153. y su poder predictivo es en realidad modesto. a pesar de los patrones de continuidad. la incidencia de los delitos no declina necesariamente con la edad y pueden incrementarse ciertos tipos de delito según la edad de los individuos. hay una continuidad en el delito desde la infancia a la adolescencia y en la adultez. y mientras más temprano se inicia la vida criminal. psicológicos y sociológicos y que tales procesos son muy similares a los diversos tipos de delitos y las múltiples formas de problemas del comportamiento. y aunque puede ser definido como “abstenerse de cometer nuevos delitos”. Sin embargo. entre otros. puesto que muchos infractores juveniles no hacen de su vida una carrera criminal. › › 150 Laub y Sampsom. aunque parece que hay una mayor variabilidad en la edad según la distribución de los tipos de delito. no existe claridad que tales factores sean predictores de disminución de la probabilidad de reincidencia. Aunque hay evidencia que el abandono de un estilo de vida infractores se debe a factores como la formación de una familia y la obtención de un empleo. indican los autores. los investigadores no se han puesto de acuerdo en lo que entienden con “abandono del delito”152. 152 Maruna et al.cit. 2004. Maruna et al. los autores observan que el abandono de la vida criminal está influido por una variedad de procesos complejos: del desarrollo. 2001.. existe una gran heterogeneidad en el comportamiento delictivo. la comprensión de esos factores puede ayudar a diseñar intervenciones que reduzcan la reincidencia de quienes han estado implicados en delitos. por su parte. Laub y Sampsom resumen del siguiente modo los hallazgos de los estudios acerca de los predictores del abandono de la vida criminal: › › la prevalencia del delito declina con la edad.[ 109 ] Abandono de un estilo de vida infractor Laub y Sampsom.

Knigth et al. y el proceso de envejecimiento. a partir de un estudio con 200 sujetos. concluyó que el matrimonio lleva a un “aumento en la estabilidad social”156. 1940.. › 154 Glueck y Glueck. por su parte. Otros autores examinaron el efecto del traslado de los infractores de los barrios de riesgo. transformación de la identidad personal.Tratamiento en personas que han cometido delitos . ésta perdura más en el tiempo. Consumo problemático de drogas. McCord. Estudios de reincidencia y abandono de la carrera criminal: Gibbens. sino que reducía comportamientos antisociales como el consumo perjudicial de alcohol y el consumo de drogas157. 1984. mientras más temprano se inicia la vida criminal. 157 Knigth et al. desarrollaron la hipótesis de la “maduración retardada” para explicar el abandono del crimen154. 155 McCord.[ 110 ] › existen diversas vías para el abandono de una carrera criminal: el establecimiento de una relación de pareja convencional (casarse). descubrieron que el matrimonio no reducía la criminalidad. Otras investigaciones posteriores han detectado el mismo patrón. 1980. 1977. Además de señalar que la carrera criminal tiende a ser abandonada a medida que el infractor envejece. Sin embargo. Según el autor. estableció que la gran mayoría de los delincuentes juveniles cometían delitos cuando eran adultos. obtención de empleo estable. Los mismos autores identifican los siguientes tipos de estudio acerca del abandono de la vida criminal: › Estudios sobre la carrera criminal y el abandono de la misma: Los esposos Glueck fueron los primeros investigadores en examinar la relación entre la edad y el comportamiento delictivo. Tales predictores y procesos parecen no variar mucho según las características de los infractores o el tipo de delito. 1943. y que la mayoría de los adultos infractores no tenían una historia de delitos cuando eran jóvenes155. encontrando que los individuos que abandonaron Londres tenían probabilidades más bajas de reincidencia que aquellos que permanecieron en esa ciudad. 156 Gibbens.

Según Glaser158. 159 Trasler. sin embargo. El matrimonio. Según esos autores. Las vías para el delito y la conformidad social serían modificadas por instituciones sociales clave de control social en 158 Ver en Laub y Sampsom. Señalan que los eventos vitales sobresalientes y los lazos sociales en la adultez pueden contrarrestar. por lo que la inestabilidad laboral se traduce a su vez en reincidencia. 161 Loeber et al. hacer el servicio militar. Trasler159 examinó el “abandono espontáneo del crimen”. 1979. hijos y amigos adultos.cit. la cohabitación con una pareja estaba relacionada positivamente con los delitos.[ 111 ] Existe evidencia respecto a que los episodios de desempleo llevan a una tasa más elevada de delitos. Loeber et al. 162 Sampson y Laub. además. 2001. 1991. 160 Loeber. concluyendo que el abandono de la carrera criminal proviene de contingencias de reforzamiento de los individuos. Van Kammen y Farrington. al menos en algún grado. Tratamiento de usuarios infractores . las trayectorias criminales aparentemente iniciadas en el desarrollo temprano del niño. pero esos efectos eran variables. disponer de vivienda. op. 1991. desventajas que constituyen el mayor obstáculo para encontrar un buen trabajo. no encontró relación del abandono del crimen con la paternidad. una esposa. bajo comportamiento disruptivo y una motivación positiva. los hombres recluidos esperan encontrar empleo rápidamente una vez recobrada la libertad. Sampson y Laub desarrollaron una teoría del control social informal según la edad para explicar el delito y la desviación social a través del curso de la vida162. expectativas que no son realistas dada su limitada experiencia laboral y falta de habilidades vocacionales. Stouthamer-Loeber. la finalización de la escuela y el entrenamiento laboral recibido en la milicia aparecían asociados con la disminución de la participación en delitos.160 en su estudio del abandono de delito en infractores juveniles concluyeron que algunas variables estaban asociadas con el abandono del delito: bajo aislamiento social o timidez. un ingreso económico adecuado. la mayoría de los factores asociados con la iniciación del delito también estaban asociados con el abandono del comportamiento delictivo161. recibir entrenamiento laboral o ir a la escuela. Otro estudio. como es el caso de la presencia de factores un trabajo. dependiendo de las características de los infractores y de los delitos.

que es iniciado como un episodio desorientador o un suceso desencadenante que puede llevar o no a un punto de cambio en la trayectoria personal. el establecimiento de vínculos sociales sólidos podría explicar el abandono del comportamiento criminal en la adultez.[ 112 ] la transición hacia la adultez (empleo. por otra. 163 Irwin. donde los hombres buscan menos el riesgo. la variación en la carrera criminal está asociada con contingencias objetivas y subjetivas. no como un evento. lo que implicaría que a través de conversaciones con el consejero. obtienen una nueva perspectiva de si mismos. una experiencia religiosa y un trabajo satisfactorio. 165 Maruna et al. a través de entrevistas. identificó tres componentes importantes del abandono de la carrera criminal: obtener un buen trabajo. y han experimentado cambios en sus metas vitales164. que puede ser una estrategia promisoria considerar a los individuos como sus propios agentes de cambio. y actividades extra laborales. a través de entrevistas a ladrones persistentes en el delito. 1985. sentían un mayor control sobre su destino y asumían la responsabilidad por su futuro. servicio militar y matrimonio). Una vertiente de trabajo no estudiada es la relación de los estilos explicativos y el proceso de rehabilitación. generalmente en un contexto familiar. lo que sería similar al comportamiento de las personas no infractoras. han afirmado que la maduración de los individuos ocurre en forma independiente de la edad y lleva a cambios subjetivos esenciales que implican el abandono del crimen. se refieren al abandono del crimen en tanto proceso. Según el autor. A su vez. Desde la perspectiva de la psicología de las atribuciones.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Shover. a pesar de los antecedentes anteriores. como la práctica de deportes o pasatiempos. 164 Shover. De este modo. señala que el cambio se vincula con la edad y el envejecimiento. la cual podría llevar o no a reconsiderar la situación vital165. éste podría provocar/extraer duda en el sujeto. Añaden. el desarrollo de vínculos sociales convencionales. actividades y recompensas (relación con una mujer. por otra parte. indica que los factores subjetivos se relacionan con el envejecimiento. Consumo problemático de drogas. una relación adecuada y satisfactoria con una mujer. 2004. Señalan que los infractores reformados estaban más centrados en los demás. señalando dos tipos de contingencias que influyen significativamente en las carreras criminales: por una parte. especialmente al momento de tomar decisiones. 1970. › Estudios cualitativos de infractores y ex-infractores: Irwin163. Maruna et al. se han explorado los estilos explicativos de los infractores.

Castellon y Seligman. predisponiendo a la depresión e incluso a la muerte debida a trastornos coronarios170. 2004. 167 Seligman et al. 1999. 171 Maruna. inestables y específicos168. Les atribuimos causas y les otorgamos significados respecto a nosotros mismos y el futuro. Extensión: grado de alcance de los eventos vitales: globales (afectan a una gran proporción de la experiencia) o específicos (a parte de la experiencia). Maruna. inestables y específicas. usando el material recolectado en el Liverpool Desistance Study. estables y globales. estudió el discurso171 de los infractores participantes. éste perdurará a través de la vida. Seligman y sus colaboradores han conceptualizado al optimismo y el pesimismo como los dos polos de un continuo169. o como transitorios (inestable). Tratamiento de usuarios infractores . Afirman que si no hay una intervención respecto al estilo explicativo pesimista. Se han distinguido los siguientes estilos explicativos167. El optimismo. en cambio. › › Duración: los eventos vitales son percibidos como permanentes en el tiempo (estable). Por medio del Análisis de Contenido de Explicaciones Verbales (CAVE) de Peterson. mientras que los eventos positivos son atribuidos a atributos internos.. presenta los siguientes estilos explicativos: los eventos negativos son explicados en base a causas externas. con el objetivo de determinar 166 Shatté et al. Seligman y sus colaboradores definieron como pesimismo al siguiente conjunto (interrelacionado) de estilos explicativos para explicar las causas de los eventos negativos: interno. reduciendo el desempeño laboral y académico. 170 Shatté et al. 169 Ibid. 168 Ibid. › En el estudio de la relación de los estilos explicativos y la depresión. Personalización: cuánto es responsable el individuo de los eventos: interno (“yo soy el responsable”) y externo (“el ambiente es el responsable”). mientras que los eventos positivos de la vida son significados como: externos.[ 113 ] La teoría de los estilos explicativos puede ser resumida del siguiente modo: todos los seres humanos estamos predispuestos a analizar e interpretar los eventos que nos afectan en la vida... estable y global. probablemente debido a que evolutivamente los eventos negativos amenazan la existencia (no así los eventos positivos)166. 1999. Esto es particularmente relevante en los aspectos negativos de la vida. 1999. Schulman.

esos infractores eran pesimistas respecto a cambiar su vida. se mostraban optimistas y gestores de su propio cambio. Consumo problemático de drogas.[ 114 ] la disposición psicológica que parecía sustentar la detención y la mantención del abandono de la carrera criminal. estaría posibilitando una esperanza de cambio a una población que es estigmatizada socialmente como incorregible.Tratamiento en personas que han cometido delitos . En cambio. es decir. Es decir. 172 También. y siguiendo con la extensión de la teoría de Seligman acerca de la depresión en su aplicación a la población infractora. esto implica que el individuo es menos capaz de detenerse en la medida que los eventos negativos son vistos como provenientes de una fuente interna (“soy así”). independientemente de lo que me proponga”). estables positivas y globales positivas. los que habían abandonado la carrera criminal mostraron explicaciones internas positivas. El análisis mostró que las atribuciones negativas internas estaban asociadas con el comportamiento criminal persistente. el ofrecimiento de oportunidades de cambio reales a los internos. y especialmente cuando son estables (“siempre he sido así”) y globales (“siempre fracaso. El autor sugiere incorporar estos hallazgos en los tratamientos cognitivo-conductuales que suelen realizarse en los entornos penitenciarios con los reclusos172.

puede estimar libremente las ventajas o los costos netos de la comisión de un crimen. 1988. Bentham. cabe preguntarse las razones por las cuales en diversos países (incluido Chile) continúa condenándose a un alto número de infractores a la reclusión. Si se percibe que las ganancias pesan más que los costos. entonces se comete el delito y viceversa. 1982. 174 Hollin. 176 J. se da énfasis al tratamiento de los penados. Sin embargo.[ 115 ] capítulo cuatro Efectividad en el tratamiento La concepción de la reclusión como pena para los delitos nace en el siglo XVI en Inglaterra. tanto para los individuos condenados a reclusión (prevención de nuevos delitos) como para quienes aun no los cometen. Hollin indica que desde la antigüedad la respuesta de la sociedad hacia los comportamientos delictivos fue la del castigo. En el siglo XIX. Beccaria. 1985. Aunque se sabe que la pena de reclusión no lleva al resultado esperado de la “resocialización” de los penados. perspectiva que adquiere bríos en Estados Unidos. 2002. aunque las condiciones de la reclusión como castigo se han humanizado. La teoría clásica —indica Hollin— se basa en el supuesto del libre albedrío (cada individuo es libre de escoger lo que desea hacer) y. cuando surge la ocasión. y que las medidas punitivas eran crueles y severas en extremo174. se deduce que el castigo tendría un efecto disuasivo para la comisión de delitos. de acuerdo a esta teoría. la evidencia empírica indica que la pena de reclusión parece no tener efecto disuasivo alguno 173 González. Efectividad en el tratamiento . los fundamentos de su aplicación hay que buscarlos en la teoría clásica desarrollada por las ideas del economista italiano Beccaria175 y el filósofo inglés Bentham176. el hacinamiento los convirtió en mazmorras donde las condiciones de vida infrahumana hacían imposible la socialización de los internos. 175 C. el infractor es alguien que. De este modo. Según ese autor. Sin embargo. donde se buscaba la recuperación del infractor a través del trabajo173. con el surgimiento de la “Escuela correccionalista” en España.

2005.cit. esos programas tampoco han demostrado ser efectivos en la reducción de la reincidencia. con investigaciones con un número considerable de sujetos experimentales. Sin embargo. Duncan y Miller. Uno de los objetivos de esta iniciativa es ir entregando continuamente a los prestadores de servicios penitenciarios y a los diseñadores de políticas en la materia un listado de los tratamientos que han probado ser eficaces181. “Encarcelación para conmocionar a las mujeres” (Shock Incarceration for Women).[ 116 ] respecto al ingreso de nuevos individuos al mundo del delito. Chambless y Ollendick (2001). Shock).) 178 Hollin. ya que emulan a la investigación de la eficacia de psicofármacos a través de estudios experimentales de de doble ciego. “Breve. dada la elevada tasa de reincidencia en la comisión de nuevos delitos. Por lo tanto. Consumo problemático de drogas. op.cit. Al igual que en el movimiento de la medicina y de la psicoterapia basada en la evidencia182. los hallazgos de esas 177 Sin embargo. estudios con poblaciones específicas y estudios con análisis cuantitativo y con un diseño experimental claro. como era de esperar. Sharp. “Libertad vigilada con conmoción emocional” (Shock Probation). impresionante” (Short. 179 Welsh y Farrington. Investigación de meta-análisis: tratamientos basados en la evidencia En la última década han prevalecido los tratamientos basados en la evidencia179. ni tampoco a los condenados. lo que implica que el estudio meta-analítico ha dejado fuera a otros tratamientos cuyo marco conceptual impide el uso de metodologías cuantitativas y la asignación al azar de los suje tos a los grupos experimentales y controles. “Cárceles para impresionar” (Jail Shock). los criterios descritos por esos autores para la psicoterapia han recibido numerosas críticas. y los “Campos de botas” para infractores juveniles (Boots Camps)178. 2005. (un esfuerzo que busca emular a la medicina basada en la evidencia) y las investigaciones de lo “que funciona”180 en la prevención del delito.Tratamiento en personas que han cometido delitos . op. Aunque desde los años 1950 se ha abogado por medidas alternativas a la reclusión177 en Estados Unidos se han venido aplicando desde fines de los años 1980 diversos tipos de “tratamientos” basados en los efectos disuasivos del miedo a ser encarcelados: “Asustar” (Scared Straight). con asignación al azar de los sujetos. 1999. a la vez que implican que los principales factores del cambio son los “factores específicos” (los que se sabe tienen menos peso en la varianza de resultados). 180 Ver Hubble. 182 Véase. indica que las penas alternativas a la reclusión tampoco han demostrado la efectividad que se supone tendrían (ver Hollin. fuerte. Sin embargo. este esfuerzo de lo que funciona en la prevención del crimen trabaja con experimentos controlados con asignación al azar de los sujetos al grupo experimental y a los grupos control. 181 Welsh y Farrington.

B. › El meta-análisis encontró que los programas de entrenamiento en habilidades sociales usaron el enfoque cognitivo-conductual y que fueron implementados en niños de 13 o más años que ya exhibían algunos problemas conductuales. J. están obligados a respetar la disciplina y realizar ejercicios físicos. ¿Qué funciona con niños en riesgo? › La revisión sistemática de los efectos del entrenamiento en competencias sociales o habilidades sociales infantiles sobre el comportamiento antisocial (incluida la delincuencia) reveló resultados positivos (en la mitad de las investigaciones incluidas en el meta-análisis) en los niños que recibieron el tratamiento. En el caso de la terapia cognitiva conductual (TCC). se observa un mayor efecto positivo en los programas que incluyeron un componente de conseje ría o tenían un foco primario en un programa terapéutico en lugar del entrenamiento físico. ninguno de los experimentos controlados mostró un efecto deseable sobre la reincidencia. en los que los infractores cual reclutas en el servicio militar. 184 Véase. se observó que las investigaciones y los proyectos de demostración fueron cuatro veces más efectivos que la práctica penitenciaria rutinaria. Paidós. Ed. 2002) Efectividad en el tratamiento . 185 Programas que tienen una estructura militar. 183 Welsh y Farrington. Welsh y Farrington183 indican que aunque este hallazgo disminuye el potencial de la TCC para los infractores en ambientes reales. las autoras del meta-análisis advierten un aspecto positivo para las políticas y prácticas penitenciarias es que la efectividad del tratamiento parece ser principalmente una función de la calidad de la TCC entregada184. (Hollin.]. Mahoney y A. Sin embargo. Freeman [Comp. encontrándose que el factor más importante relacionado con los efectos de la TCC sobre la reincidencia es si la intervención fue llevada a cabo como parte de una investigación experimental o un proyecto demostrativo o como una práctica penitenciaria rutinaria. 2005. Cognición y psicoterapia. Aires. Al comparar las diferencias de los grupos de tratamiento con los controles. ¿Qué funciona para los infractores? › El meta-análisis llegó a resultados mixtos. Frank [1988] “Elementos terapéuticos compartidos por todas las psicoterapias” en M. › La revisión sistemática de los Campos de Botas185 no encontraron diferencias en la reincidencia entre los participantes en esos programas y sus contrapartes controles.[ 117 ] revisiones meta-analíticas no debieran tomarse como una conclusión definitiva acerca de los tratamientos penitenciarios efectivos para disminuir la reincidencia de los penados.

porte y consumo de drogas. Schembri. Se logró determinar que los programas más intensivos. mantención con metadona. porque los jóvenes que pasaron por ese programa tuvieron más probabilidad de implicarse en conductas delictivas que los controles que no recibieron el programa. El estudio de meta-análisis de los tratamientos de drogas basados en la reclusión. › La revisión sistemática de la justicia restaurativa sobre su efecto en la reincidencia. hay evidencia que los programas de tratamiento redujeron la repetición de la violencia en un tercio. Tampoco se indica el tipo de delitos por los cuales esos internos cumplían la pena de reclusión: delitos asociados a la venta. › ¿Qué funciona para las víctimas? › Los estudios de meta-análisis en el tratamiento de la violencia familiar establecieron impactos diferenciales dependiendo de la fuente de la medición de los resultados. se reveló que tuvieron efectos dañinos. psicoterapia).Tratamiento en personas que han cometido delitos . fueron los más efectivos en la reducción de la reincidencia y el consumo de drogas187. y el tamaño del efecto de los beneficios para las víctimas fue favorable para la intervención. Una revisión más cuidadosa de los informes oficiales indicó que los efectos beneficiosos solamente podían aplicarse a un grupo selecto y motivado de maltratadores reclusos. se detectó que la intervención no produjo un beneficio total en la repetición de la violencia intrafamiliar. que abarcó un amplio rango de modalidades de tratamiento para infractores con consumo problemático de drogas (por ejemplo.[ 118 ] › La revisión del Scared Straight186 (o programa de tour por diversas prisiones) estableció que ninguna de las intervenciones fueron efectivas para prevenir la comisión de delitos en los infractores juveniles. permitió realizar un meta-análisis con tres estudios que implicaron las conferencias cara a cara de las víctimas y los infractores. En el caso de los informes oficiales. Consumo problemático de drogas. 187 El reporte de Welsh y Farrington no indica si los participantes en esos tratamientos sólo recibieron tratamiento para el consumo de drogas. Respecto a su efecto sobre la reincidencia. como las comunidades terapéuticas. o delitos adquisitivos cometidos por infractores consumidores problemáticos de drogas. s/f. o si también se abordó el estilo de vida infractor. desde el 15% al 10%. mostraron un tamaño del efecto del 11% en la reducción de la tasa de reincidencia. el tamaño del efecto favoreció a la justicia restaurativa. patrullaje) en las áreas problemáticas pueden prevenir los delitos y los 186 A. ¿Qué funciona para los sitios con elevada tasa de delitos? › La revisión mostró que las medidas de control policial (por ejemplo. En el caso de los informes de las víctimas. Al contrario.

deben identificarse las necesidades criminológicas de los internos. los programas deben adecuarse a las necesidades de los reclusos y ser sensibles a los estilos de aprendizaje individual. menciona a los siguientes188: › › Tratamiento intrapenitenciario del consumo problemático de drogas y en particular al tratamiento cognitivo-conductual. 2004. basándose en la investigación internacional. Efectividad en el tratamiento . Véase también. 188 Shrum. se evidenció que las zonas no controladas por la policía se beneficiaron en las medidas de control en las áreas problemáticas. se evidenció que allí los delitos disminuyeron 21% y que su efecto aumenta cuando se acompaña de calles iluminadas. › › Efectividad de tratamientos penitenciarios Williamson.5% y de 0%. “Diario de vida intensivo”: programa introducido en la prisión estadual de Folson en 1992. › Se examinaron las experiencias de situar cámaras de televisión en las áreas conflictivas. Taxman. Asimismo. Educación intrapenitenciaria: los internos que han recibido educación en el penal y han completado un entrenamiento vocacional muestran una tasa de reincidencia un 20% menor que aquellos que no asistieron a la escuela. 2004. 189 Williamson. › Shrum. refiriéndose a los programas que han demostrado ser eficaces en la disminución de la reincidencia de los reclusos. Mejorar la iluminación de las calles disminuyó los delitos en 22%. sus sentimientos respecto a las relaciones familiares. 2004.[ 119 ] desórdenes. consistente en un método de auto-desarrollo que utiliza un diario de vida. lo cual sugiere que los actos delictivos se concentran en algunas áreas y los infractores no emigran hacia otras. Logoterapia de Víctor Flankl: el autor menciona dos investigaciones (aunque con muy pocos sujetos) que indicaron que quienes finalizaron el tratamiento tuvieron una tasa de reincidencia de 5. describe las características que debieran tener los programas de tratamiento penitenciarios para reducir efectivamente la tasa de reincidencia189: › › › las prestaciones deben entregarse a los penados de alto riesgo. la salud y el significado de su vida. El objetivo de esta estrategia es ayudar a las personas a trabajar con sus experiencias vitales.

Asimismo. 2005. las investigaciones indican que puede fomentarse la motivación para el cambio. en el semi-cerrado o en el medio abierto) una vez que han finalizado el tratamiento. cuando reciben prestaciones intensivas y adecuadas a ellos. en NIDA. académicas o laborales). se afirma que el tratamiento también es efectivo para los infractores que tienen un historial de delitos graves y violentos. centrándose en el desarrollo de habilidades (sociales. Las investigaciones han mostrado que cuando los usuarios reciben seguimiento y supervisión (en el medio cerrado. en NIDA.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2006 190 Butzin et al. Consumo problemático de drogas. para asegurar que el tratamiento es adecuado. es probable que mantengan los logros obtenidos en lo que respecta al consumo de drogas.[ 120 ] › › el personal que entrega el tratamiento debe estar adecuadamente formado para ello. Respecto a la elegibilidad de internos con consumo problemático para el ingreso a tratamiento. evidenciando que los que terminaron el tratamiento y recibieron seguimiento y supervisión post-penitenciaria (aftercare). deberá haber coordinación entre los prestadores del tratamiento de adicciones y el equipo técnico penitenciario. se refieren a un grupo de usuarios que finalizaron el tratamiento del consumo problemático de drogas.190 Seguimiento de reclusos que recibieron o no tratamiento para el consumo de drogas Sin tratamiento Tratamiento no finalizado Tratamiento finalizado y sin after care Tratamiento finalizado y con after care 0. Butzin et al.1 0 Año 1 Año 2-3 Año 4-5 Años de seguimiento después de haber recobrado la libertad Fuente: Butzin et al.3 0. por lo que no debiera considerarse como población objetivo sólo a aquellos internos que buscan tratamiento en forma voluntaria. fueron los que tuvieron la mayor mantención de los logros en un período de seguimiento de 4 a 5 años. Para conseguirlo.5 0. 2006.7 Proporción de meses sin consumir drogas 0..4 0.2005.6 0. los programas deben estar estructurados y focalizados.2 0.

estableció que los reclusos que habían finalizado el tratamiento eran en un 73% menos propensos a reincidir en comparación con aquellos que no habían participado en el programa.000 reclusos. 27% de usuarios detenidos por algún delito antes del tratamiento. 2006 b). Evaluación. Con un número de 930 y 300 reclusos participantes. Como ocurre en la mayoría de los CT del Convenio CONACE-Gendarmería en nuestro país. descrito como una intervención conductual-cognitiva de baja intensidad entregada en 20 horas. En el año 2005/2006 participaron alrededor de 75. e implica 20 sesiones de 2. En el año 2006/2007 estaba disponible en 42 prisiones y había atendido a 3.3% de detenciones al mes de egreso y 3. por lo tanto. Derivación.780 reclusos. (CONACE. 192 El seguimiento de una cohorte de usuarios de los programas de tratamiento para población general (Convenio CONACE-FONASA). Este programa es entregado por agencias externas al penal. para reclusos por un período menor a seis meses y que. Un estudio realizado en 1998 para determinar la efectividad de los programas.3% a los 6 meses de seguimiento.[ 121 ] Un examen sobre los informes de la participación de internos en sistemas de tratamiento intrapenitenciarios en adicciones. indica que en las prisiones federales estadounidenses había 50 instituciones que entregaban programas de tratamiento residencial a reclusos (es decir. se encontró una disminución de la prevalencia de delitos cometidos reportados por los usuarios: 17% de robo antes del tratamiento y 2. Turnbull y Hough. Turnbull y Hough describen del siguiente modo los programas actualmente en ejecución193: › Programa CARAT (Consejería. los internos son tratados en una unidad aislada en el penal191. no pueden beneficiarse de un tratamiento más extenso. en los años 2006/2007. McSweeney. respectivamente. Existe un pequeño número de programas en base al modelo de los 12 Pasos (12) y comunidades terapéuticas (5). 2004. y un 44% menos propensos a volver a consumir drogas respecto a quienes no habían sido tratados192. atiende a reclusos con consumo de drogas y busca el fomento de habilidades sociales y patrones de pensamiento para detener el consumo de drogas y la comisión de delitos. Programa P-ASRO. que se efectúa desde el año 1999 para ofrecer tratamiento para el consumo de drogas en todas las prisiones en Inglaterra y Gales.5 horas entregadas en un período › › › 191 Williamson.5% a los 6 meses de seguimiento. Se ofrece como apoyo complementario a otros servicios clínicos entregados en la prisión (desintoxicación y CARAT). Consejo y Tratamiento). 2. Programas de Corta Duración (SDP). 2008. Efectividad en el tratamiento . Respecto a los tratamientos intrapenitenciarios implementados en Inglaterra y Gales. 193 McSweeney.

Consumo problemático de drogas. También señalan que a pesar de la elevada inversión para la reforma del siste ma penal en Inglaterra195. han revelado que un tratamiento durante 8 o más meses está asociado con una reducción de la tasa de nuevas encarcelaciones. hay una reducción en el consumo de drogas durante los períodos de reclusión (particularmente para crack y cocaína). en relación al impacto del tratamiento en la reincidencia. indica que ese tratamiento puede reducir la comisión de delitos. › › 194 Las cuales son relativamente escasas.Tratamiento en personas que han cometido delitos . las tasas de consumo de drogas y de reincidencia después de la obtención de la libertad es elevada. Turnbull y Hough indican que la mayoría de las investigaciones sobre tratamientos intrapenitenciarios se han realizado en Estados Unidos194. nuevas encarcelaciones y comportamientos de riesgo (uso de inyecciones). Los resultados combinados de los estudios realizados en Inglaterra y Gales han mostrado que: › › › los prisioneros presentan una tasa más elevada de consumo de drogas que la población general mientras cumplen la pena de reclusión. los que recibieron tratamiento intrapenitenciario en Inglaterra alcanzaron un reducción significativa sostenida en el consumo de drogas y en la comisión de delitos.760 internos en Inglaterra y Gales.[ 122 ] de 4 semanas. puede ser efectivo en la reducción de la comisión de delitos. pudiéndose determinar que solamente los servicios entregados en la modalidad de comunidad terapéutica han sido exitosos para reducir la reincidencia. Reportan por otra parte que estudios realizados en Australia acerca del tratamiento con mantención de metadona. la revisión de la literatura sugiere que un tratamiento de buena calidad. y su reingreso a los penales a cumplir una nueva condena fue inferior a la tasa predicha (tasa real: 40%. Durante el año 2006/2007 participaron 5. McSweeney. tasa pre dicha: 51%). Un estudio publicado en 2007. de una duración adecuada y que responda a las necesidades de los diferentes grupos de reclusos. 195 77 millones de libras esterlinas en el año 2006/2007. se han publicado pocos datos acerca del impacto de la mayoría de los tratamientos de drogas entregados en las prisiones. infección por hepatitis C y mortalidad. Sin embargo se ha iniciado un extenso programa de investigación para evaluar la efectividad de la estrategia de drogas en el sistema de prisiones.

mientras que la entrevista motivacional. Promoción de la adherencia a tratamiento y facilitación del cambio: se ha criticado los modelos de tratamiento que se apoyan en el enfoque cognitivo-conductual y en la entrevista motivacional. Calidad y disponibilidad del tratamiento: a pesar que la investigación sugiere que los tratamientos deben ser adecuados a las características de los internos y ser de fácil disponibilidad. y tienen relación con dos miradas diferentes acerca del empoderamiento de los individuos para afrontar y ayudarse en la superación de su consumo problemático de drogas legales e ilegales. superar su problema (modelo que da por hecho que el usuario está motivado para abandonar el consumo de drogas). Efectividad en el tratamiento . eventualmente. desarrollados por psicólogos estadounidenses.[ 123 ] › la entrega de un aftercare adecuado juega un rol crucial en la mantención de los logros obtenidos durante la reclusión. perpetuando así otras formas de exclusión social. Podría afirmarse que ambos modelos. aunque el sistema penal inglés no está en condiciones de dar esas prestaciones a todos los penados. › › Es necesario mencionar que ambos enfoques de tratamiento (que demostraron ser eficaces en el Proyecto MATCH en el tratamiento del alcoholismo). Se aconseja que el sistema de tratamiento y el sistema penal posibiliten que los internos desarrollen vínculos sociales significativos. se ha encontrado que aun persisten problemas en esos requerimientos en los tratamientos penitenciarios ingleses. a capacitación laboral y empleo. Los mismos autores analizan también otros factores que influyen en los resultados: › Características de los infractores penalizados: es más probable que los consumidores de crack o de heroína en el último año sean enjuiciados por la comisión de delitos. Si los equipos de tratamiento centran sus 196 Miller. 1995. sin embargo. están enfocados en la esfera psico de un enfoque biopsicosocial. y el equipo de tratamiento entregará o ayudará al usuario a desarrollar técnicas cuando éste lo requiera196. esa población está sobre-representada. busca fomentar la motivación para el inicio de acciones conducentes al abandono/manejo del consumo de drogas. tengan acceso a la educación. son sólo componentes de un tratamiento de comportamientos adictivos tanto en la población general como en la población de infractores. por estar solamente centrados en el individuo dejando de lado factores sociales y ambientales que pueden facilitar el consumo de drogas y los delitos. El enfoque conductual cognitivo supone que el aprendizaje de diversas estrategias ayudará a la persona a afrontar y.

la mitad de los internos en el estudio reportaron la comisión de delitos no relacionados con la propiedad (delito adquisitivo). y más de dos tercios reportaron no haber cometido delitos relacionados con las drogas antes de haber ingresado a la prisión. Los delitos más comunes eran el hurto y el micro-tráfico.1999. Knight y Simpson. Los usuarios de programas residenciales y de mantención con metadona que permanecieron en tratamiento por un período más extenso. Gossop reporta algunos hallazgos en Inglaterra del tratamiento en prisión de consumidores de drogas. Se estableció que cuando el tratamiento penitenciario era seguido del aftercare residencial. por lo que la política de tratamiento penitenciario debiera considerar un continuo en el tratamiento. El seguimiento posterior al tratamiento mostró una reducción sustancial en los delitos contra la propiedad y el micro-tráfico. 2005. esos delitos se habían reducido a un 25% del nivel anterior al ingreso a tratamiento. Los consumidores de heroína que fueron presionados por el sistema de justicia penal a ingresar a un tratamiento tuvieron los peores resultados en términos de la continuación del consumo que heroína en comparación con el consumo de otras drogas después del tratamiento. desde el medio cerrado hacia el medio abierto. revelados por una investigación nacional acerca de los resultados del tratamiento197: › Los individuos estudiados reportaron un amplio número de delitos antes de iniciar el tratamiento. 197 Gossop. obviamente no estarán entregando un buen servicio a los usuarios. 198 Hiller. › › › Hiller.Tratamiento en personas que han cometido delitos . El delito y la adicción a una droga ilegal no van inevitablemente juntos. Knight y Simpson estudiaron el impacto de un aftercare residencial sobre la reincidencia en infractores consumidores de drogas198. la mayoría de las personas que cumplen condena en los sistemas cerrados provienen de sectores socialmente excluidos. a los 5 años de seguimiento.[ 124 ] acciones sólo en esos enfoques para el logro de los objetivos de la reducción de la tasa de consumo de drogas y la reincidencia. era efectivo en la reducción de la tasa de reincidencia posterior. especialmente cuando desde la perspectiva de la exclusión social. mostraron mejores resultados que quienes dejaron el programa tempranamente. Los sujetos participaron en un tratamiento residencial de 9 meses en la prisión y luego permanecieron en una comunidad terapéutica de transición en el medio abierto. Consumo problemático de drogas.

debido a que los sujetos que recibieron tratamiento para el consumo de drogas tenían un riesgo más elevado de reincidencia que grupo de internos que no lo recibió201. y la dificultad para evitar concurrir a las áreas habituales de consumo de drogas. Concluyó que era vital dar prioridad al consumo de drogas en las primeras semanas posteriores a la obtención de la libertad para reducir la comisión de nuevos delitos. 2004. Aunque la tasa de reincidencia aumentó en el grupo tratado y en los controles. Efectividad en el tratamiento . la falta de sistemas residenciales de tratamiento en el medio abierto que aceptaran niños. Baldwin y Prendergast.[ 125 ] Wexler et al. 2001. continuaron mostrando una menor tasa de reincidencia. los 24 y los 36 meses demostró resultados positivos asociados a la permanencia esperada en el aftercare.. 203 Huebner y Cobbina. incluso al ser comparados con penados que no ingresaron a tratamiento. Pelissier200 examinó a una muestra de 1600 reclusos consumidores provenientes de 30 prisiones en Estados Unidos. y descubrir mecanismos de afrontamiento alternativos para resistir la tentación para el consumo en los dos meses siguientes a la recuperación de la libertad. Las barreras primarias encontradas fueron la no aceptación de la internación en un tratamiento residencial en el medio abierto. Hall.cit. quienes finalizaron adecuadamente el tratamiento en prisión y el aftercare. Webster indica que los resultados de esa investigación son importantes. ver en Webster. 199 Wexler et al. Los que no terminaron el tratamiento tenían una historia delictiva más grave y escasos vínculos sociales. Huebner y Cobbina203 efectuaron un estudio a en base a los datos del 2000 Illinois Probation Outcome Study en penados consumidores de drogas y a los que se los condenó a la pena de libertad vigilada. 1999. Baldwin y Prendergast analizaron las barreras para el éxito de un tratamiento penitenciario para el consumo problemático de drogas con infractoras que habían recibido el beneficio de la libertad condicional202. 2007. 200 Pelissier. la mitad de los cuales había recibido tratamiento para el consumo de drogas en el penal. El seguimiento a los 12. realizaron un estudio de seguimiento de 36 meses con reclusos que participaron en una comunidad terapéutica más aftercare199. y sugirió que la primera prioridad para los delegados de la libertad condicional y de los proveedores de tratamiento de drogas debiera ser ayudar a los reos libertos a evitar las situaciones de alto riesgo para el consumo de drogas. 202 Hall. 201 Op. donde se estableció que era más probable que los penados que no terminaron el tratamiento de adicciones fueran arrestados por la comisión de delitos en un seguimiento de cuatro años. la falta de servicios de capacitación laboral dentro de los programas residenciales en el medio abierto.

Los autores señalan que la ausencia de efecto en el tratamiento intrapenitenciario puede indicar que las infractoras con consumo dependiente de drogas necesitan un tratamiento diseñado de acuerdo a las necesidades de las mujeres. El estudio de seguimiento de los internos tratados mostró que tuvieron tasas más elevadas de reincidencia y de consumo de drogas que los internos no tratados.[ 126 ] Messina. Deng y Lee. el equipo de tratamiento a cargo del programa no poseía calificaciones técnicas para realizar el tratamiento. y no se proporcionó consejería. 2006. Consumo problemático de drogas. y 145 prisioneras no tratadas en la Central California Women’s Facility204. los internos fueron tratados por un período de 3 meses.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Burdon y Prendergast. McCollister et al. el estudio de las familias de los participantes encontró que se correlacionaban positivamente con la reincidencia y el consumo de drogas (familiares consumidores de drogas y con antecedentes delictuales). en lugar de los 12 meses tal como en otros programas de tratamiento. en el marco de un tratamiento intrapenitenciario efectuado en Taiwan. explicitan cómo no implementar un programa de tratamiento205. Vaughn. los participantes también reportaron más problemas de adaptación a la vida en comunidad luego de haber recuperado la libertad. sin que se haya fomentado la motivación para el cambio. los internos fueron obligados a participar en el tratamiento. con una tasa de reincidencia de 21% en las participantes que sólo recibieron tratamiento. los autores destacan los siguientes: › › › › › los internos tratados eran más jóvenes y presentaban un compromiso más severo en la esfera criminal y en el consumo de drogas. Burdon y Prendergast compararon el regreso a prisión en un período de 6 y 12 meses de 171 internas que recibieron tratamiento en adicciones en un programa de comunidad terapéutica tradicional. y 6% en las internas que recibieron tratamiento y seguimiento (aftercare). salvo en el grupo que recibió tratamiento. no encontrándose diferencias en la tasa de retorno al penal entre el grupo de tratamiento y el grupo no tratado. 2003. en las cuales se entregó información acerca del consumo de drogas. el tratamiento consistió en charlas. 205 Vaughn. Deng y Lee. Entre los factores que probablemente contribuyeron a un resultado tan dispar con los hallazgos de otros tratamientos. analizaron el costo-efectividad de una modalidad terapéutica intrapenitenciaria y un programa de aftercare o seguimiento para infractores 204 Messina.

todos los usuarios del aftercare recibieron consejería profesional y apoyo de sus pares para la mantención de los logros. El aftercare consistió en el ingreso posterior a un comunidad terapéutica en el medio abierto. Los investigadores encontraron que el costo promedio del tratamiento de drogas por interno fue de US$7. y la efectividad del tratamiento medida en los días de encarcelación de los individuos reincidentes. 2006. la tasa costo-beneficio es mucho mayor.041.311. con 81 días menos de prisión (13%) al ser comparado con el grupo control. Hallam y Trace. se ha encontrado que los sujetos menores de 15 años tratados presentaron una menor tasa de reincidencia. (2004) El tratamiento intrapenitenciario consistió en una modalidad de comunidad terapéutica con una duración de 9 a 12 meses. para determinar “lo que funciona” y las variables asociadas208. y el costo del grupo control (que no recibió tratamiento) fue de US$1. algunos de cuyos hallazgos son los siguientes: Variables pre-tratamiento: › Edad: los estudios de meta-análisis indican que la edad es inversamente proporcional al éxito del tratamiento. Estudios de costo-beneficio realizados en Estados Unidos han estimado que US$1 que se gasta en el tratamiento de drogas ahorra US$12 en los costos a los servicios de salud y los delitos relacionados con drogas207. El costo promedio del afertacare fue de US$5. o en la asistencia a programas ambulatorios comunitarios en adicciones.731. lo que significó una proporción costo-efectividad de US$65. Efectividad del tratamiento en infractores juveniles El Departamento de Justicia de Canadá encargó un estudio acerca de los tratamientos con infractores juveniles con consumo problemático de drogas. 208 Dowden.[ 127 ] consumidores de drogas en el sur de California206. y segregada del resto de la población penal. los autores concluyen que ofrecer un tratamiento en la prisión y un aftercare poste rior es una política cuya efectividad compensa los costos de la misma. pago de impuestos. › 206 McCollister et al. Género: los estudios de meta-análisis no muestran diferencias respecto al género en la efectividad del tratamiento. 207 Stevens. si se consideran los beneficios adicionales como el aumento en la productividad. A su vez. mejoría en la calidad de vida y de los roles parentales. que implicó un seguimiento de 5 años del costo de programa de tratamiento y del aftercare. Efectividad en el tratamiento . Al comparar ese costo con el diario promedio por internos en el sistema carcelario de California (US$72). 2003. como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos.

más se asocia con buenos resultados en los infractores juveniles. Los estudios de meta-análisis han suministrado un fuerte apoyo a este principio. Psicopatología: se ha indicado que la presencia de psicopatología es uno de los indicadores negativos más persistentes en el resultado del tratamiento. además que el medio cerrado se encuentra el riesgo de la prisionización. y los tratamientos que se asocian con una disminución del riesgo de reincidencia serían aquellos que se centran en el fomento de los factores protectores y en el manejo de los factores de riesgos del usuario. Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos . es decir. 210 Aunque es probable que si se estudiara. Debido a que en la delincuencia juvenil intervienen una › › › 209 Véase la nota 48. Contexto del tratamiento: aunque las conclusiones no son definitivas. a mayor severidad del riesgo. y que por lo tanto ésta debe ser abordada.[ 128 ] › Edad de inicio en el consumo y el delito: las investigaciones muestran que mientras más temprano se inicie el infractor en el delito y en el consumo de drogas. 211 Esto probablemente se asocia con el hecho que los infractores condenados a penas de reclusión presentan un compromiso delictivo más severo que aquellos condenados a tratamiento en el medio abierto. los estudios de meta-análisis han mostrado que los programas que incluyen pero no se limitan al consumo de drogas. los meta-análisis muestran que los infractores juveniles tratados en entornos ambulatorios y comunitarios se benefician más que aquellos tratados en reclusión211. de lo que se colige que los prestadores del tratamiento deben realizar una buena evaluación del riego del usuario antes de ingresar a tratamiento. se ha indicado que mientras más extenso sea el programa (medido en horas de tratamiento). Sin embargo. tienen efectos significativos en los resultados. técnicas de tratamiento usadas) que entregan los diversos prestadores de tratamiento209. se encontraría que el mejor predictor de la finalización adecuada del tratamiento sería la ADHERENCIA a tratamiento. Objetivos del programa: algunos estudios han dividido los objetivos del tratamiento en criminógenos y no criminógenos. › › Variables intra-tratamiento › Tipo de tratamiento: se ha investigado poco acerca del tipo de tratamiento (enfoque teórico. Duración del programa: las investigaciones realizadas respecto a la duración del programa de tratamiento y sus efectos sobre el consumo de drogas han sido realizados con población general consumidora de drogas. por lo cual no se pueden extraer conclusiones al respecto210. los resultados son poco promisorios. a la vez que proveen estrategias para la integración social de los usuarios. Nivel de riesgo: el principio del riesgo significa que los infractores deben recibir un tratamiento acorde al nivel de riesgo para la reincidencia. la intervención debe ser más intensa.

en lugar de “usuarios al servicio de los tratamientos”. Aunque este elemento que ha sido considerado crítico para asegurar la mantención de los logros. Variables organizacionales: aunque este aspecto ha sido poco estudiado. disminuyendo en un promedio del 15% la tasa de reincidencia. También se ha demostrado que la efectividad del programa aumenta cuando se involucra al padre y la madre en el tratamiento.[ 129 ] diversidad de factores. y que estén bien integrados al sistema de justicia penal al cual están adscritos los usuarios del programa213. › Prevención de recaídas: este componente ha sido investigado con la población adulta y no con la juvenil. Aparejamiento usuario-tratamiento: se confirma que el tratamiento debiera ser entregado según las necesidades de los sujetos212. se ha indicado que la prevención de recaídas como único programa de tratamiento es efectivo. el tratamiento debiera ser entregado de acuerdo a un plan de tratamiento individualizado. 215 Ver Kotliarenco et al. con un monitoreo continuo de los progresos de los usuarios. se sugiere que tendrán mejores resultados los programas de tratamiento estructurados. 213 Obviamente. para ayudarlo a generalizar los logros del tratamiento hacia la comunidad. poniéndose en los últimos años el acento en la presencia de factores protectores en la vida de los sujetos que han fomentado su resiliencia215. › 212 Es decir. Sin embargo. con objetivos claros. tendrían alguna similitud con el aftercare (véase más adelante). muy pocos estudios han investigado esta variable. el equipo de tratamiento debe disponer de estrategias de autocuidado para prevenir la frecuente rotación de profesionales. al comparar al grupo tratado con su control. › › Factores post-tratamiento › Aftercare: es definido como la entrega de actividades terapéuticas y apoyo al usuario del programa después que ha egresado del mismo. Efectividad en el tratamiento . Dos estudios de meta-análisis han mostrado que los programas que incorporan sesiones de aftercare214 fomentan la mantención de los logros terapéuticos en el grupo de sujetos tratados. Se ha observado que la prevención de recaídas es más significativa en los resultados cuando se ha usado con infractores juveniles que con infractores adultos. los tratamientos debieran abordar el mayor número de variables pertinentes. 214 Las acciones de seguimiento sugeridas en los diversos programas de tratamiento en los convenios de CONACE en nuestro país. “tratamientos al servicio de los usuarios”. el equipo de tratamiento debe haber recibido entrenamiento en el modelo de tratamiento. Factores protectores: la respuesta de los adolescentes a los factores de riesgo es muy variada. 1997. con un modelo de tratamiento definido.

Desde la perspectiva de la resiliencia. Tasa de deserción del tratamiento En general se observa una alta tasa de deserciones en los tratamientos con población infractora y población general. más que en sus déficits o psicopatología216.[ 130 ] Los factores protectores pueden moderar los factores de riesgo. Consumo problemático de drogas. una elevada tasa de retención de usuarios en los programas que entregan una “terapia multisistémica” (tasa de retención de 98%. relación materna/ paterna funcional con el individuo. Se señalan las siguientes fortalezas de ese enfoque218: › › Los terapeutas están siempre disponibles. Santisteban et al. no implicarse búsqueda de sensaciones nuevas. El tratamiento es desarrollado desde una perspectiva de las fortalezas de los usuarios y las metas son formuladas casi exclusivamente por los miembros de la familia. 2003. haciendo más resiliente al individuo cuando se enfrenta a situaciones potencialmente dañinas. 218 Dowden. En este sentido.Tratamiento en personas que han cometido delitos . sin embargo.cit. Se ha reportado. que acordó los estándares y protocolos para definir la efectividad 216 Véase. y ausencia de amistades o pares antisociales. comparada con una tasa de 22% en los programas tradicionales)217. También se señalan en el individuo su inteligencia. y El tratamiento es individualizado y buscar tratar las necesidades de los usuarios. un sistema de apoyo externo que recompensa los valores prosociales. › › Se señalan asimismo las conclusiones del Treatment Outcome Working Group. patrocinado por la Office of Nacional Drug Control Policy (ONDCP) de las Naciones Unidas. y el que trabaja posteriormente con el usuario en pos de las metas del tratamiento. 217 Op. se ha comprobado la efectividad de intervenciones familiares sistémicas que se centran en el rescate de las competencias de la familia. para fomentar esas condiciones positivas pre-existentes. El equipo de tratamiento que es el responsable del compromiso del usuario con el tratamiento. un ambiente familiar que entrega apoyo/contiene al joven. ésta implicaría que el tratamiento necesitaría construirse alrededor de los factores protectores del individuo. Entre los factores se señalan: temperamento positivo. 2006. por ejemplo.

2002. 221 Josi y Sechrest. el individuo se siente desorientado. mejoría en el estatus legal. mejoría en el empleo y la situación educacional. Esos estándares incluyen: › › › › › › › reducción en el consumo primario de drogas. al referirse al estado psicológico del recluso que accede a la libertad condicional. reducen su conexión con la familia y la comunidad. Macallair y Shorter. Macallair y Shorter han descrito del siguiente modo los desafíos que enfrenta el recluso cuando tiene acceso a la libertad condicional y recobra su libertad220: › › las largas sentencias tras las rejas solidifican la identidad institucional del recluso. 1999. Agregan que mucha de esa tensión es el resultado de una retroalimentación inadecuada. 220 Byrnes. Aftercare. el clima de violencia vivido tras las rejas impone la supervivencia inmediata del interno y le impide la preparación y la planificación del futuro. que hay un período inicial que recuerda a la desorientación que enfrenta un prisionero de guerra. los convictos 219 Ibid. en el medio cerrado y en el medio abierto.[ 131 ] de los programas para el consumo problemático de drogas219. Byrnes. post cuidado o seguimiento Diversas investigaciones acerca de la efectividad del tratamiento de infractores consumidores problemático de drogas. mejoría en el estatus de la salud mental. mejoría en el estatus médico y una mejoría general en la salud. extranjero y alienado221. y mejoría en la seguridad pública no criminal. Efectividad en el tratamiento . y se retarda la reincidencia en los comportamientos delictivos y en el consumo de drogas. han demostrado que la existencia de un aftercare posterior a la finalización del tratamiento contribuye a la mantención en el tiempo de los logros obtenidos en éste. mejoría en las relaciones interpersonales. Josi y Sechrest señalan. de la reacción y la respuesta a las situaciones de la vida real que están ausentes en una institución (total). Esa realidad dificulta aun más la transición a la vida cotidiana en libertad. adultos y juveniles.

Aunque muchos de los ex convictos desean realmente evitar los problemas y no regresar a prisión. la sociedad no les ofrece oportunidades reales para la integración social. Muchos ex prisioneros no tienen opciones al regresar a la comunidad de la cual provienen. como la escuela. las primeras semanas de la libertad condicional son cruciales para determinar si el ex convicto se orienta en una dirección hacia el crimen o hacia los comportamientos prosociales. Consumo problemático de drogas. el mercado laboral.Tratamiento en personas que han cometido delitos . en las cuales es probable que se exponga a otros individuos que consumen drogas.[ 132 ] se confrontan al mundo sin acciones y reacciones anticipatorias. la existencia o no de un programa de aftercare posterior a la liberación de la prisión puede jugar un rol crucial en el apoyo para la integración social del interno que recobra su libertad. Halsey (s/f ) ha distinguido los siguientes puntos clave a considerar para el tratamiento penitenciario y el aftercare posterior: › la gran mayoría de los infractores juveniles que han estado un tiempo significativo y repetido en prisión. en Webster. el proceso de abandonar la carrera delictiva es un proceso de responsabilidad compartida. Estas serán áreas a menudo pobres. las cuales en general consideran un período de dos años posteriores a la reclusión. De este modo. espe cialmente para quienes han recibido alguna forma de tratamiento en la prisión y que se han liberado de las drogas. los departamentos gubernamentales y las redes de apoyo informales. existe una escisión sustancial entre los tipos de habilidades y conocimientos requeridos para negociar en el ambiente de reclusión y aquellos requeridos para el éxito en el medio abierto (se enseña fundamentalmente a los infractores a cómo afrontar los desafíos asociados con › › 222 Turnbull y McSweeney. Aunque en Chile no existe la institución del aftercare en los programas de reinserción/integración social de los reclusos. La resolución que desarrollaron los prisioneros de no consumir drogas cuando recobraran la libertad puede desaparecer rápidamente”. 2000. deprivadas. Turnbull afirma que222: “La transición desde los contextos institucionales hacia la comunidad puede ser difícil para los infractores consumidores de drogas. Refiriéndose a los desafíos que enfrentan los reclusos consumidores de drogas. entre el infractor juvenil. 2004. la familia y los pares. es interesante conocer cómo están concibiéndose esas intervenciones post-reclusión en los sistemas penales inglés y estadounidense. Debido a ello. retornan rápidamente a ésta después de haber recobrado la libertad.

en lugar e enseñar a cómo afrontar las complejidades de estar en la comunidad). fomento de la adherencia y fácil acceso a las prestaciones. › para que los infractores “crónicos” tengan una opción mínima de éxito para vivir en la comunidad. › › › Barton propone los siguientes componentes de un aftercare para jóvenes infractores centrado en el desarrollo de las competencias de los ex reclusos225: › desarrollar una colaboración formal entre las agencias penales juveniles y las agencias comunitarias para apoyar el programa de integración del individuo. una agencia preferiblemente no perteneciente al sistema penal debiera encargarse de la coordinación de la integración del joven a la sociedad. y supervisión y apoyo. 2006.cit. debiera trabajarse con el joven y la familia. op. prestaciones intensas y extensas en el tiempo. sino que incluyen apoyo adicional para otros problemas: vivienda. para ofrecer apoyo al joven y a la familia. 224 Webster. Efectividad en el tratamiento .[ 133 ] la reclusión. manejo financie ro. distinguiendo los siguientes procesos claves en un aftercare de calidad: › atención individualizada: el aftercare debiera combinar la evaluación del nivel de riesgo (de reincidencia/recaída) de los usuarios y la entrega de prestaciones asociadas a la prevención de los riesgos. identificando las agencias y las instituciones proveedoras de servicios. que no solamente implican al tratamiento en adicciones. Webster ha definido al aftercare de los ex reclusos consumidores de drogas como un conjunto de prestaciones que se ofrecen al egreso de un programa de tratamiento en prisión. 225 Barton. el equipo de trabajo debiera co-crear junto a la familia un plan para la trayectoria del joven desde el sistema penal hacia una reintegración positiva en la comunidad. aprendizaje de nuevas habilidades y empleo224. › › › 223 Véase Wiiliamson (2004) para un análisis crítico acerca de las prestaciones penitenciarias para la reinserción social que reciben los reclusos chilenos adultos. problemas familiares. rutinas y problemas que se encontrarán tras la liberación223. se requiere alterar radicalmente el tiempo en reclusión para reflejar de un mejor modo los tipos de autoridad.

la familia y la comunidad. para identificar los recursos necesarios para brindarle apoyo en la integración social. Home Office. para ofrecerles una base para su integración social. ya sea a través de un lugar para dormir o en el cual vivir temporalmente. considerándose los riesgos del joven y sus necesidades. Educación y capacitación laboral Otro factor esencial respecto al abandono del estilo de vida criminal es la obtención de un trabajo legal posterior a la reclusión227 . 2008. los ex reclusos presentan mayores carencias que la población general en términos de habilidades laborales. desde el año 2005 se ha trabajado en diversas áreas para mejorar la preparación educacional y laboral de los reclusos para facilitar su integración al mercado de trabajo una vez que recobran su libertad230 : 226 Office of the Deputy Prime Minister and Drug Strategy Directorate. el sistema de aftercare debiera considerar el suministro de vivienda para aquellos individuos que están dispuestos a detener su vida criminal. en Inglaterra226 se ha propuesto la creación de hogares temporales para esos usuarios. 230 HM Government. En Inglaterra. sino que además se necesita de redes sociales que apoyen la integración social efectiva229. 2005. 228 Ibid. un 75% de los reclusos que recobran su libertad no tienen asegurado un empleo228. 227 Rhodes. las investigaciones muestran que no basta con la obtención de un empleo para ayudar en el abandono de la vida criminal. 2006. Sin embargo. Sin embargo.Tratamiento en personas que han cometido delitos . › Respecto a las dificultades de muchos consumidores problemáticos de drogas para vivir en forma independiente. pero que al obtener la libertad se ven obligados a retornar a sus lugares de origen/ familia que constituyen un factor de riesgo para la reincidencia en el delito y la recaída en el consumo de drogas. 2005. En Inglaterra. 229 Ibid. Consumo problemático de drogas. Es decir.[ 134 ] › ese plan debiera estar construido en base a las fortalezas del joven. una trayectoria deficiente y elevados niveles de desempleo antes de la reclusión. evaluación continua del progreso del individuo y reestructuración del plan elaborado.

implementación de bibliotecas). 18% en otros oficios. Es probable que ese porcentaje de internos que trabaja en el penal responde al perfil exigido para los internos: condenados (hombres y mujeres). sino en la incorporación de empresas en la capacitación laboral pagada en reclusión. Un ejemplo innovador en la capacitación laboral y en el nivel de remuneraciones para los internos es el del Centro Penitenciario de Monterroso232.3% de mozos y jornales. inspección externa al sistema penitenciario para asegurar la entrega de los mismos estándares educacionales que en el medio abierto. Esos puestos de trabajo corresponden a más del 30% de la oferta laboral del penal y el nivel de ingresos promedio es de €307234. Por ejemplo. de casi 50 nacionalidades. de modo que los internos desarrollen habilidades técnicas que los habiliten para la obtención de un trabajo en el medio abierto231. 18. 233 La empresa colaboradora asegura 10 plazas de empleo en el medio abierto. La oferta laboral en ese penal contrasta dramáticamente con el reporte de Gendarmería de Chile respecto al porcentaje de internos que participaron en programas laborales en el año 2003: 39. 232 Lugo. aumento en las habilidades básicas de los internos: mayores oportunidades para que los internos accedan a la educación superior. 235 Williamson (2004) indica que muchas veces los programas laborales implementados en los penales chilenos difieren de la realidad externa. taller de carpintería que elabora productos a pedido y cableado eléctrico para un modelo Citroën. Fraga. La población penal es de 440 internos. ¿cuántos internos continúan en el medio libre en una pequeña empresa con su trabajo en artesanía? Efectividad en el tratamiento . › › › › Es destacable el esfuerzo del gobierno inglés no sólo en el mejoramiento de la capacitación educacional y laboral de los internos.2% en empresas privadas) y 60. 2008.cit. con un bajo nivel educacional y una deficiente formación y hábitos laborales. primerizos o 231 Op.4 % de los internos con actividad laboral (49. acceso a tecnología para el aprendizaje. En ese penal se han implementado talleres laborales en colaboración con empresas de la región: fabricación de estructuras de acero para la construcción233.6% sin actividad laboral235. lavandería) es de €211. apoyo financiero a centros de búsqueda de trabajo para los ex reclusos. 234 Mientras que el ingreso promedio en las labores típicas del penal (panadería. economato.9% en trabajos artesanales. España.[ 135 ] › aumento sustancial del financiamiento a los programas entregados en las prisiones (aumento de las salas de clases. 2.

Escocia e Inglaterra240. los fiscales y los defensores promue ven la seguridad pública. 2005. USA. 240 www. 237 McSweeney. 238 Tyuse y Linhorst. de bajo o mediano compromiso delictual. Turnbull y Hough. a la vez que protegen los derechos del debido proceso de los participantes. Las cortes de drogas también se han implementado en otros países. los participantes son identificados tempranamente y son llevados con prontitud al programa de la corte de drogas. debido a la escasez de recursos se ha dado prioridad a la población con mejor pronóstico respecto a su reinserción social236. en Tyuse y Linhorst. 2008. Irlanda. drogas y otros tratamientos relacionados. y condenados a menos de 10 años o que les falten al menos de 3 años para el egreso. Estados Unidos.gov. Consumo problemático de drogas.magistratescourt. como una medida alternativa a la reclusión para los infractores no violentos. Los componentes claves de las cortes de drogas en Estados Unidos son las siguientes241: › › integran el tratamiento de alcohol y otras drogas con el sistema judicial del proceso. el gobierno federal proveyó fondos para el desarrollo de cortes de drogas en todo el país239. 1997. usan un enfoque no adversarial. Canadá.au 241 Office of Justice Programs.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Cortes de drogas La primera Corte de Drogas abierta en Estados Unidos se estableció en 1989 en el Condado de Dade en Miami. Es decir. Ante el reconocimiento que la reclusión tradicional y el castigo de los consumidores de drogas tenía poco impacto en el consumo de drogas y en el ciclo de la reincidencia en el delito.[ 136 ] de baja reincidencia. › › 236 Departamento de Readaptación.vic. mientras que la literatura internacional indica que las prestaciones penitenciarias debieran estar destinadas a la población con un mayor riesgo de reincidencia237. sin antecedentes penales anteriores como menor. sin dependencia de alcohol o drogas. 239 Ibid. tales como Australia. a quienes se obligó a asistir a tratamientos intensivos en el medio libre238. 2005. con una escolaridad de al menos de 4 años en la educación básica. proveen acceso a servicios de rehabilitación para el alcohol. 2005.

La colaboración de ambos sistemas es superior al funcionamiento independiente de cada uno. Asegurar que el operador de tratamiento este identificado con la filosofía de la Corte. el fomento de la cooperación entre las cortes de drogas. 3. Servicios de tratamiento 242 Dueñas. quien es un miembro del equipo. Efectividad en el tratamiento . 2007. tiene la última palabra pero rara vez está en desacuerdo con la decisión del grupo. Los recursos de la comunidad deben estar disponibles. interacción judicial continua con cada participante en la corte de drogas. Identificación y pronta ubicación en el programa de los infractores elegibles › › › › › › 4. implementación y operaciones. 2. Integración entre el tratamiento y los tribunales › › › › › › Integración del equipo de justicia y de salud. educación interdisciplinaria continua que promueve un efectivo diseño de la corte de droga. las agencias públicas y las organizaciones de la comunidad genera apoyo local y fomenta la efectividad de las cortes de drogas. El juez. La decisión sobre elegibilidad debe incluir seguridad pública y conve niencia para el tratamiento. 1. Las decisiones son usualmente tomadas por consenso. El tratamiento debe comenzar lo más pronto posible El tratamiento deberá incluir una gama de servicios. monitoreo y medidas para la evaluación de los logros de las metas del programa y su efectividad. Acercamiento entre los opuestos para las decisiones. Tratamiento inmediato y supervisión judicial permanente Todos los miembros del equipo conocen en una reunión previa (precorte) que la prioridad para el tribunal es discutir sobre cada implicado.[ 137 ] › › › › › › la abstinencia es monitoreada por medio de test de drogas frecuentes. una estrategia coordinada de las respuestas de las cortes de drogas a la adherencia de los participantes. Especialistas de la ONUDD han identificado 12 factores que se asocian con el éxito de los Tribunales de Drogas242 . Inmediatamente después del arresto la decisión que se toma es si el individuo es elegible o no para el tribunal de drogas.

Debe desarrollarse una gama en escala de estímulos y sanciones. Importancia del manejo del caso › › 12. La evaluación de los procedimientos debe ser parte del programa. Es clave la interacción cara a cara con cada participante del tribunal. › › › › › › › › › › › Es esencial para asegurar el cumplimiento de la medida que se realicen exámenes regulares y aleatorios de orina. Es esencial una supervisión permanente es esencial. Debe designarse un grupo de contraste para servir de testigo en la evaluación de los resultados del programa Los miembros de los tribunales de drogas deben ser entrenados para trabajar en equipo. Estímulos y sanciones 7. Debe ser sólo una parte de una estrategia más amplia. 6. Lograr el apoyo del Tribunal será clave para la viabilidad y sustentabilidad de la Corte y lo hace más efectivo. Son importantes la evaluación de proceso y de impacto. Supervisión permanente mediante pruebas de alcohol y drogas. (este período puede ser más largo que la sanción que iba a recibir) 11. El programa debe ser flexible › › Consumo problemático de drogas.[ 138 ] 5. Cada participante en el programa debe tener un administrador del caso quien lo asiste para la reintegración a la comunidad.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Todos los miembros del equipo del tribunal deben tener un buen conocimiento sobre adicciones y recuperación. Las sanciones deben ser rápidas y firmes. › › Se organizan mejor los recursos existentes en la comunidad. Según la experiencia algunos participantes pueden completar el programa en 9 meses mientras otros pueden requerir 2 años. Asociaciones con la comunidad › Realzan la efectividad del programa y generan apoyo local. pero flexibles si es necesario. El juez toma la ultima decisión. Capacitación interdisciplinaria › › 10. el participante deberá tener acceso al cuidado de la salud. Como parte de su recuperación. Supervisión judicial continua 8. Evaluación para medir el éxito del programa 9. a la vivienda y empleo o capacitación. Es vital la discusión entre el juez y cada miembro del tribunal. El tratamiento debe ser respuesta a las necesidades del participante.

La hipótesis es que las cortes de drogas estructuradas para trabajar con los infractores más “graves” tendrán peores resultados. el otro componente es la supervisión. (2001).[ 139 ] Banks y Gottfredson señalan dos componentes esenciales en las cortes de drogas: suministrar un programa de rehabilitación que no solamente se centre en la adicción. sino que también promueva el comportamiento prosocial y el reingreso a la comunidad. Los autores señalan que el resultado de la corte de drogas será más favorable cuando los participantes perciban una gran presión para permanecer en el programa. Esos autores proponen los siguientes criterios: › Medidas de presión hacia los infractores: referido a la naturaleza de las consecuencias que enfrentan los participantes si no obedecen los re querimientos del programa y son dados de baja de la corte de drogas. al suspender el juicio o posponerlo. Otras obligaciones que también se imponen son tener empleo. domicilio conocido y pago de una multa o restitución por el delito cometido. De este modo. y probablemente serían más elegibles aquellos infractores cuyos delitos se relacionen con el modelo psicofarmacológico o el modelo económico compulsivo. Y la intensidad del tratamiento con esa población debiera ser mayor244. La hipótesis de los autores es que las cortes con requerimientos más intensivos tendrán resultados más favorables. 244 Probablemente. Sin embargo. Longshore et al. Estos re querimientos siempre incluyen test de orina. Ambos componentes deben estar muy coordinados para el funcionamiento de las cortes de drogas. mientras que una › › 243 Banks y Gottfredson (2003). Intensidad del programa: esta dimensión se refiere a los requerimientos para que los infractores participen y terminen el tratamiento. presentación en la corte. esos requerimientos debieran ser individualizados: un mayor grado de intensidad puede ser reque rido para tener éxito con la población más severa. los infractores cuyo delito tengan relación con el modelo de violencia sistémica propuesto por Goldstein (1985) serían menos elegibles para este modelo. acompañado de sanciones si no hay adherencia243. la presión percibida por los infractores para permanecer en el programa debiera ser mayor. ante el aumento del número de cortes de drogas en Estados Unidos y las diversas formas de trabajo en éstas. tratamiento del consumo problemático de drogas. proporcionaron cinco criterios para determinar su estructura y poder evaluar así su efectividad en términos de la recidiva en el consumo de drogas y reincidencia en el delito. que otorga un incentivo al infractor para que permanezca en tratamiento. debido a que serían individuos involucrados en redes criminales. Efectividad en el tratamiento . Severidad de la población: características de los infractores que los hacen elegibles para entrar en la corte de drogas (severidad del comportamiento infractor y severidad del consumo problemático de drogas).

mientras que el sistema de tratamiento puede tomarse más tiempo para realizar esa evaluación. 2004. Se requieren subsanar los conflictos de intereses entre el sistema legal y el sistema de tratamiento. debido a que el lenguaje y el sistema de trabajo de las cortes como entidad legal son diferentes a los que son usados en los sistemas prestadores de tratamiento. Consumo problemático de drogas. la severidad de los criterios de reingreso. Se requiere determinar los criterios de admisión de los infractores para las cortes de drogas.[ 140 ] intensidad baja o moderada puede ser suficiente para los infractores menos severos. La hipótesis de los autores es que se tendrán mejores resultados cuando las recompensas y las sanciones sean muy predecibles. › Certidumbre: esta dimensión refleja el grado en el cual los participantes conocen cómo responderá la corte si ellos muestran adherenciao no. y probablemente es conveniente ser menos exi- › › 245 Wolfe et al. la corte puede requerir la evaluación médico-psicológica del caso en un tiempo breve. y saben cómo responderá la corte a su comportamiento. el número de test de drogas positivos permitidos antes que la corte imponga una sanción intermedia o dé de baja al participante. visibles en la revisión de los casos y en la corte. Los indicadores del énfasis en la rehabilitación pueden incluir el grado en el cual todos los actores (especialmente los abogados defensores y los prestadores del tratamiento) están involucrados en cómo manejar los casos. el grado en el cual el juez y los otros actores asumen una posición terapéutica en lugar de legalista. si se permite el reingreso. La hipótesis de los autores es que habrá mejores resultados cuando el énfasis esté colocado en la rehabilitación. y la tasa de reingresos en el total de la población atendida.Tratamiento en personas que han cometido delitos .. › Los estudios acerca de los resultados de las cortes de drogas en California han evidenciado las siguientes prácticas que fomentan el buen funcionamiento de las mismas245. por ejemplo. Énfasis en la rehabilitación: este indicador se refiere al énfasis que da la corte a la rehabilitación del infractor o al castigo de su comportamiento. si creen que su comportamiento será detectado por la corte. › Las cortes de drogas requieren un esfuerzo multidisciplinario de comunicación y colaboración de los actores. el grado en el cual el tiempo y otros recursos son dedicados a las necesidades múltiples de los participantes.

se ha llamado la atención al hecho que las cortes de drogas no han sido conducidas en forma adecuada249. Respecto a la investigación de la efectividad de las cortes de drogas sobre el consumo problemático de drogas y la comisión de delitos de los infractores. Tajima y Woods.. 247 Guydish. la revisión de esas evaluaciones evidencia que la tasa de nuevos arrestos en los infractores participantes disminuyó de un 11% al 14% respecto a los individuos que no participaron el sistema. hay gran disparidad en el modo en que se implementan las cortes de drogas y los tratamientos entregados (especialmente al considerar el gran número de cortes de drogas en Estados Unidos: están funcionando alrededor de 1600 cortes de drogas en todo el país248. Aunque el enfoque ecléctico 246 En el año 2000 se estimaba que sólo del 3% al 5% de los sujetos arrestados en California eran admitidos en las cortes de drogas (Wolfe et al. los investigadores encontraron que los equipos operaban en base a enfoques eclécticos. Guydish. 2008. Esos investigadores usaron una metodología cuantitativa/ cualitativa combinada (observación directa y entrevistas al equipo de tratamiento) para explorar el tipo y monto de prestaciones de tratamiento ofrecidas en esas cuatro cortes. aceptación de la incapacidad personal. Respecto a los enfoques de tratamiento usados. Tajima y Woods reportan una evaluación de 16 cortes de drogas en California247. apoyarse en un poder superior). 248 McSweeney. las que podrían aumentar probablemente la efectividad de esas cortes. especialmente en términos de la entrega de enfoques de tratamientos científicamente establecidos. y 2) probablemente.[ 141 ] gentes en los criterios de admisión al programa246. Bouffard y Taxman afirman que a pesar que la evaluación de resultados de las cortes de drogas han mostrado ser efectivas en la reducción del consumo de drogas y en la reducción de la participación en delitos de los individuos participantes. 2004. Obviamente. Los resultados sugieren que debieran efectuarse mejorías en diversas áreas. 2001. incluyendo técnicas cognitivo-conductuales como el análisis de los desencadenantes del consumo y el examen de procesos emocionales asociados. La excesiva diferencia en esa tasa permite suponer dos hipótesis: 1) que se requieren definiciones estándar para la finalización adecuada. 2004). La reducción mayor de nuevos arrestos se encontró en los usuarios que terminaron adecuadamente el programa (la tasa de finalización adecuada fue de un 19% al 54%. Efectividad en el tratamiento . y un uso menor de las técnicas derivadas de los programas de 12 Pasos (por ejemplo. 249 Bouffard y Taxman. Turnbull y Hough. la investigación de resultados aportará a este dilema.

cultural ni étnico según los participantes.[ 142 ] podría ser un estilo de intervención efectiva. y que las diferencias entre quienes estuvieron en la corte de drogas y los infractores consumidores de drogas que participaron en un programa alternativo a la reclusión antes de la implementación de la corte de drogas. que por los hallazgos de la investigación contemporánea en psicoterapia. todas las entregas eran débiles. examinaron la reincidencia en la Corte de Drogas del Condado de Douglas. Spohn et al. no se dedicaba tiempo a informar adecuadamente a los usuarios respecto a qué hacer con esos desencadenantes. En general los todo indica que los equipos. en comparación con los que solamente recibieron tratamiento251. donde se comparan dos grupos de sujetos según indicadores de reincidencia250. 251 Banks y Gottfredson. habilidades parentales y servicios sociales y de aftercare en la comunidad. y no se consideraban solamente con las familias. 2001. Establecieron que los que recibieron tratamiento y supervisión 250 Spohn et al. aunque se usaba mucho para determinar los desencadenantes del consumo. Banks y Gottfredson. educación. Se señalo que la consejería a la familia abordaba los problemas familiares en sesiones de grupo con los usuarios. Ninguno de los programas proveía tratamiento con enfoque de género. se refieren a la mantención de los logros del tratamiento en infractores que participaron en cortes de drogas y que recibieron supervisión posteriormente. mientras que el enfoque cognitivo coloca el acento en el rol de usuario sobre control de los pensamientos y las emociones que perpetúan el comportamiento adictivo y la toma del control de sus procesos internos. Por ejemplo. Consumo problemático de drogas. en realidad se dedicaba poco tiempo a algún aspecto específico del tratamiento. Los resultados mostraron que los participantes en la corte de drogas tenían tasas sustancialmente más bajas de reincidencia que las que tradicionalmente se adjudican a los infractores consumidores de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos . a su vez. 2003. tanto nacionales como extranjeros. se entregaban mensajes inconsistentes a los usuarios. Los autores indican que es contradictorio usar el enfoque conductual cognitivo combinado con la filosofía de los 12 Pasos. y mucho menos a fomentar habilidades para la prevención de recaídas. aunque no se informaba si lo proporcionaban agencias externas. Además. Aunque se daba cuenta de otras prestaciones tales como servicios vocacionales. actúan movilizados más por su adherencia a un enfoque teórico. tratando las diversas necesidades de los usuarios. desapareció una vez que se controló el nivel de riesgo de los infractores. Nebraska. el enfoque de 12 Pasos implica reconocer la falta de poder personal para afrontar y controlar la adicción. Omaha. debiendo el usuario apoyarse en un poder superior para mantener la abstinencia.

McSweeney. la Obligación de un Tratamiento de Drogas (DRR)253 incorporado en el sistema penal inglés en 2003. Indican que. al ser comparados con los sujetos que han ingresado en forma voluntaria a los mismos servicios de tratamiento. Sin embargo. en Estados Unidos la mayoría de las cortes operan bajo la filosofía de la abstinencia y admiten a infractores de bajo nivel de riesgo o primerizos. En lo que se refiere a la tasa de finalización del tratamiento. los sujetos retenidos en forma exitosa en los programas muestran una disminución significativa en el consumo de drogas ilegales y en la comisión de nuevos delitos. las características de los equipos de tratamiento. en Inglaterra hay una considerable variación: desde un 27 al 66% de los usuarios. en Estados Unidos se ha hecho poco uso de la terapia cognitivo-conductual o la mantención a través de metadona. En relación con las características de los usuarios en Estados Unidos que favorece rían la finalización del tratamiento. a pesar de las dificultades surgidas en la implementación de esos sistemas. expresión de insatisfacción respecto al apoyo recibido. ésta dependería de la edad de los infractores (de mayor edad). Estudios ingleses recientes sugieren que los individuos obligados a participar en un tratamiento en un contexto de comunidad terapéutica han mostrado mayor disminución en el consumo de drogas y comisión de delitos. respecto a Estados Unidos: en lo que se refiere a modelos de tratamiento. 253 Ibid. las investigaciones de la eficacia de las cortes de drogas han recibido muchas críticas metodológicas: muestras de tamaño relativamente pequeño. y respecto a los criterios de admisión.[ 143 ] mantuvieron por más tiempos los logros obtenidos. Efectividad en el tratamiento . En contraste. aunque ese tiempo no era significativamente mayor en comparación con los usuarios que sólo recibieron tratamiento. la droga principal consumida (no ser un consumidor de crack). Tales hallazgos son similares a los detectados en 65 servicios en seis países europeos que entregan tratamiento en comunidad terapéutica y tratamiento en un sistema ambulatorio. 2008. y tener pocos vínculos sociales (desempleados y vivir solos). advierten diferencias en Inglaterra y en Australia. Turnbull y Hough. los programas no realizan un adecuado seguimiento de los sujetos que desertan 252 McSweeney. Turnbull y Hough informan sobre los resultados de los estudios de efectividad de los programas de tratamiento de drogas y test de drogas obligados (DTTO) que se efectúan en Inglaterra desde el año 1998252. Respecto a las cortes de drogas. y baja reincidencia legal anterior. la reincidencia de quienes han finalizado los programas de cortes de drogas tiene relación con la edad (ser joven). y las cortes de drogas introducidas en base a los dos programas mencionados.

257 Artículos 237-240 y 245-246 del Código Procesal Penal.. tiene relación con el hecho de si los jóvenes han finalizado adecuadamente el tratamiento: quienes lo finalizan presentan una tasa más baja de reincidencia y ha pasado más tiempo antes de un nuevo arresto que aquéllos que no han finalizado adecuadamente el tratamiento. estimaron que éstas en nueve ciudades de California ahorraron 9 mil millones de dólares al sistema de justicia penal y en costos tratamientos en drogas. Antofagasta e Iquique) a través de un convenio entre CONACE y el Ministerio Público. 2004.329 en acciones judiciales y US$1. en la práctica se ahorran US$2. Este modelo otorga la salida denominada suspensión condicional del procedimiento. Señalan también que otros estudios han evidenciado que la efectividad en términos de la reincidencia en el delito.[ 144 ] y los que finalizan el tratamiento.928. Sur. Ortiz y Rush efectuaron un estudio retrospectivo sobre la efectividad de las corte de drogas254 con un grupo de infractores juveniles (años 1996 a 1999). Oriente y Occidente. dado que el tratamiento de un usuario cuesta US$5. Se pudo establecer que después de un seguimiento de 2 años tras la finalización del tratamiento. Respecto a la relación costo-beneficio de las cortes de drogas. debido a la baja reincidencia en los participantes en las cortes de drogas255. Consumo problemático de drogas.301 en victimización256. Ortiz y Rush.Tratamiento en personas que han cometido delitos . comparada con el ingreso a un tratamiento para adolescentes consumidores de drogas (años 1994-1995). 255 Carey et al. Sloan. Para el programa son elegibles quienes cumplen con los requisitos de elegibilidad jurídica para la suspensión condicional del procedimiento. en un contexto judicial. 2006. Valparaíso. los jóvenes que asistieron a la corte de drogas mostraron una tasa de reincidencia similar a la del programa de tratamiento convencional. que estén siendo 254 Ver: Sloan III. 2006. y no se consideran otros factores que podrían influir en los resultados de los tratamientos. considerando un período de 30 meses. Schmitt indica que. herramienta legal contemplada en la reforma procesal penal257. Carey et al. que posibilita que personas infractoras con consumo problemático de drogas. puedan acceder a tratamiento como alternativa sanitaria. 256 Schmitt. Tribunales de tratamiento bajo supervisión judicial En Chile se están realizando siete programas de trabajo con el modelo de Tribunales de tratamiento bajo supervisión judicial (Fiscalías Metropolitanas Centro Norte.

profesionales de la Fiscalía y Defensoría. al defensor y al equipo biopsicosocial con una anticipación 258 Criterios definidos entre sistema jurídico y sanitario para estos efectos. el caso es sobreseído en forma definitiva. un equipo biopsicosocial a cargo del proceso de pesquisa o sospecha y confirmación diagnóstica. si es objeto de una nueva formalización por otros delitos o si no cumple justificadamente y en forma grave la condición impuesta. Una vez que el individuo ha accedido voluntariamente a la suspensión condicional del procedimiento. La participación del individuo es voluntaria: se requiere el acuerdo del sujeto para decretar la suspensión condicional del procedimiento. La suspensión condicional del procedimiento puede revocarse y el individuo ser enjuiciado. con el propósito de pesquisar participantes que presenten consumo problemático de drogas. Si la persona adhiere a tratamiento y lo termina en forma exitosa. Ese equipo redacta un informe de evaluación clínica que es enviado al equipo coordinador del Ministerio Público y Defensoría Penal Pública. Fiscal. El funcionamiento del programa a requerido un equipo estable de trabajo compuesto por el Juez o Jueza. moderado y severo258. señalando las sugerencias que sean necesarias para el adecuado término del mismo. A los postulantes detectados que cumplen con los requisitos legales. se les realiza una “confirmación diagnóstica que implica un diagnóstico biopsicosocial y sugerencias sobre el plan de tratamiento a seguir. Este informe es remitido al juez. sino también con sociosanitarios259.[ 145 ] investigados por delitos cuya pena probable sea de hasta 3 años. el equipo biopsicosocial realiza la “sospecha diagnóstica”. el cual emite mensualmente un informe de avance de tratamiento. con un plazo no mayor de siete días desde que se realizó la evaluación. no sólo en relación con aspectos jurídicos. Efectividad en el tratamiento . comienza a acudir al dispositivo de tratamiento indicado. es detener el consumo de drogas y así evitar la reincidencia. Para la elegibilidad sanitaria de un caso. para lo cual se requiere de un trabajo de equipo altamente coordinado que tenga en cuenta que el éxito del programa. y equipos de tratamiento coordinados y capacitados en el tratamiento de la adicción a drogas y temáticas jurídicas y criminológicas260. al fiscal. que da cuenta de las condiciones en que éste se está llevando a cabo. y que sean consumidores problemáticos de drogas con compromiso biopsicosocial leve. 2007 b. 260 Ibid. 259 CONACE. tengan ausencia de condenas previas. Defensor. El principal objetivo de la derivación de infractores consumidores problemáticos de drogas a rehabilitación bajo la suspensión condicional del procedimiento.

el origen étnico y particularidades culturales de los usuarios. los pares y otras personas de la comunidad. el tratamiento no sólo debe enfocarse en el cambio en el patrón de consumo de las sustancias. dependiendo de la respuesta del usuario. Asimismo. Evaluación diagnóstica: ésta debe ser amplia. los tratamientos debieran considerar la motivación de los usuarios. Duración del tratamiento: el tratamiento debe durar como mínimo tres meses y el usuario debe recibir una serie de prestaciones complementarias. debieran facilitar el desarrollo de relaciones interpersonales saludables y una mejoría en la habilidad para interactuar con la familia. Monitoreo continuo del consumo de drogas durante el tratamiento: el monitoreo a través de exámenes de orina permite retroalimentar al usuario de sus progresos. a solicitud de alguno de los involucrados. construcción de habilidades para “resistir” el consumo de drogas y la comisión de delitos. el género. las que tienen por objetivo mantener informado al tribunal acerca de evolución que el imputado presente en el tratamiento. incorporar estrategias para la resolución de problemas. y donde el imputado tiene oportunidad de dar a conocer sus avances o preocupaciones. es decir. es decir. de modo de apoyarlo en el cumplimiento íntegro del tratamiento. así como también modificar el plan de tratamiento individual cuando los usuarios presentan recaídas. lo cual implica indagar factores en la trayectoria de vida que permiten comprender el inicio y la mantención del consumo de drogas/comisión de delitos. que considere los diversos factores que pueden estar asociados con el problema del usuario. Consumo problemático de drogas. Prestaciones individualizadas según las necesidades de los individuos: Los tratamientos debieran considerar la edad. el reemplazo del consumo de drogas y las actividades delictivas por actividades pro-sociales que fomenten el alejamiento de las drogas. y la severidad del problema y ser entregadas en forma individual o grupal. En general. en las que juez podrá modificar. En la medida que se vayan acumulando casos y se realice el seguimiento de los individuos tratados.[ 146 ] de a lo menos cinco días antes de la correspondiente audiencia de revisión del progreso del imputado. También pueden realizarse audiencias especiales. y estrategias conducentes a la comprensión del propio comportamiento.Tratamiento en personas que han cometido delitos . una o más de las condiciones impuestas. podrá evaluarse la efectividad de esta alternativa legal y sociosanitaria en la disminución de la probabilidad de reincidencia de infractores con consumo problemático de drogas.

Tratamiento integrado para los internos con co-morbilidad: la presencia de un trastorno mental co-mórbido requiere de un tratamiento psiquiátrico y medicamentoso. VIH/SIDA. se sugiere que la planificación del tratamiento del comportamiento adictivo debiera considerar la transición asistida desde un tratamiento entregado en un sistema de comunidad terapéutica libre de drogas a los servicios penitenciarios posteriores a la liberación del interno262. Asimismo. 2006. es decir. Fabiano. Ross et al. 262 Ver CONACE. debieran realizarse exámenes para descartar/confirmar su presencia y proporcionar tratamiento médico adecuado. se sugiere la consejería en salud acerca de las condiciones de salud de los internos y para la modificación de los factores de riesgo. Efectividad en el tratamiento . 1996. Se sugiere suministrar un entrenamiento en habilidades cognitivas específicas para ayudar a los individuos a reconocer los errores de juicio que los llevan al consumo de drogas y a los comportamientos delictivos261. 2004. El tratamiento del consumo problemático debiera estar integrado/coordinado con los programas de tratamiento penitenciarios: se sugiere el fomento desde el sistema penitenciario a la participación en el programa de tratamiento de adicciones entre individuos que presenten el problema. En los usuarios en reclusión. tuberculosos. Incorporación del diagnóstico y tratamiento de enfermedades transmisibles: debido a que los infractores en reclusión presentan tasas más altas de enfermedades infeccionas como hepatitis.[ 147 ] Tratamiento de los factores asociados con el comportamiento infractor: se propone abordar lo que se denomina el “pensamiento criminal”. Garrido y Gómez. 261 Ver: Ross. 1996 y Williamson. una combinación de actitudes y creencias que sustentan un estilo de vida y los comportamientos delictivos.

Para resolver el problema de la baja adherencia de los infractores a tratamiento.4% de los internos españoles que interrumpieron un tratamiento de adicciones iniciado en libertad y no lo reiniciaron en prisión. Además. 2002a. 2007). calidad de la relación terapéutica.) las cuales son muy importantes para llegar a conclusiones266. etc. 263 Incluso esto llevó a mediados de los ’70 a afirmar que “nada funciona con los criminales”. motivación de los sujetos.1% declararon no necesitar el tratamiento265. 2007).. Consumo problemático de drogas. Los estudios sobre tratamientos penitenciarios efectivos basados en la evidencia tampoco entregan una respuesta adecuada al problema. McMurran. 2005. Walters et al.[ 148 ] capítulo cinco Adherencia al tratamiento La literatura internacional ha evidenciado que a pesar de los esfuerzos de los sistemas de justicia penal por modificar sus políticas e incorporar el tratamiento de los internos. 265 Onorboñe y Silvosa.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2002). 268 (López Viets et al. Por ejemplo. señalaron que no lo encontraban necesario y que de los consumidores que no estaban en tratamiento intrapenitenciario.. 266 Welsh y Farrington. 2007. las personas que cumplen condena en el medio cerrado o en el medio abierto se muestran renuentes a adherir a los tratamientos ofrecidos. la cual está asociada con cambios duraderos268. 2002. el 87. 267 (McMurran. Onorboñe y Silvosa encontraron que el 39. y a aumentar la severidad de las penas (Walters et al. se ha propuesto recientemente incorporar la teoría y los hallazgos acerca de la motivación para el cambio surgida en la investigación del tratamiento de adicciones267 para generar/provocar motivación intrínseca para el cambio en infractores que cumplen condena en el medio cerrado o abierto. 2002.. debido a que no se incluyen las características denominadas “inespecíficas” (expectativas del equipo tratante y de los sujetos experimentales. independientemente de si el ingreso es voluntario u obligado264 . no ha logrado reducir la tasa de reincidencia como se esperaba263. 264 McGuire.

Entre las naciones. encabezando el ranking de las sociedades más opresivas. humillación. En los años 1970 era aceptable e incluso deseable abusar de los ‘alcohólicos’ y los ‘adictos a drogas’. William Miller reflexionaba del siguiente modo acerca de los cambios ocurridos en el tratamiento de las personas con comportamientos adictivos.”270. ha dado forma a un enfoque más respetuoso y colaborador. En nombre de la justicia están sujetos en forma rutinaria al aislamiento en las prisiones. haya habido la impresión que la defensividad es un concomitante natural del consumo abusivo de drogas. 1999 a. ¿Será mucho esperar que el campo penitenciario pueda ver un cambio similar en los próximos veinte años? Los infractores son el último gran grupo en nuestra sociedad para los cuales generalmente se acepta que sean abusado. el tratamiento ha cambiado. ‘llorando sentados en ella para construir después’ […] ‘¡Cierre la boca y cállese! ¡Los alcohólicos son mentirosos. privación. El quiebre de la negación. y todavía aun continúan ocurriendo. deshumanización. y construirnos una sociedad más segura y justa. y que por lo tanto debían aterrizar a la realidad y requerían tratamiento. La silla caliente. a hacinamiento. y es ‘el único lenguaje que pueden comprender’. sino que la asombrosa recepción a la Entrevista motivacional es al menos un reflejo de este cambio profundo. Véase como un ejemplo: Sacks. Sacks y Stommel (2003). Algo sucedió en el campo de las adicciones. consumo de drogas. Actualmente esto parece un mal sueño. e incluso la construcción de nuevas prisiones es una industria en expansión269. porque era bueno para ellos. Adherencia al tratamiento .[ 149 ] En 1999. Esas condiciones son ampliamente conocidas […] y toleradas. La posición punitiva. se les decía a las personas que tenían una enfermedad fatal de co-dependencia en virtud de su relación con un alcohólico. Algo sucedió. era lo que necesitaban. era la única forma de tratarlos. y no queremos escuchar lo que usted tenga que decir!’ En las reuniones con las familias. como si fueran “buenas” para los infractores y la sociedad. porque ellos lo ‘necesitan’ y se ‘lo merecen’ —porque es bueno para ellos y para la sociedad. No es sorprendente que dado este tratamiento. pero era muy común hace dos décadas. En un período de tiempo relativamente breve. No estoy seguro que la entrevista motivacional tenga que ver con esto. terror. y violencia física y sexual. 270 Miller. y de la posible aplicación de esa nueva visión en el diseño de los tratamientos penitenciarios: “Estoy particularmente agradecido que haya interés y apertura a mi enfoque […] dentro de los contextos de la justicia penal. imaginamos colectivamente algo mejor que hacer con ellos. Gritar insultos y obscenidades en la cara [del consumidor de alcohol]. Los ‘prisioneros’ y los ‘criminales’ son los miembros de la sociedad más despreciados y rechazados. La atmósfera de los campos de botas de Synanon. Esto me recuerda cómo eran las cosas en el campo del tratamiento de adicciones en los Estados Unidos. moralista y arrogante que era común en los tratamientos estadounidenses veinte años atrás. La evidencia es todo lo contrario. Estados Unidos ocupa el primer lugar en la tasa de ciudadanos encarcelados. 269 Lo cual puede advertirse en las inserciones publicitarias en las revistas penitenciarias estadounidenses.

el enfoque típico de tratamiento consistía en el esfuerzo inicial de los terapeutas por doblegar esas resistencias. s/f. 1996. siendo el problema más frecuente la falta de adherencia a tratamiento. 2002. Comenzando con la investigación básica con fumadores de tabaco. que indica que las personas atraviesan por una serie de fases en su motivación para abordar. 2002. la elevada recaída en el problema y la renuencia de los consumidores a tratarse. Sin embargo. las personas que acuden a recibir tratamiento para superar su comportamiento adictivo a sustancias ilegales lo hacen en forma obligada. 1991. ya sea por exigencia de la familia. Plum y Hubble. Hasta hace un tiempo. el TTM rápidamente se extendió al tratamiento del alcohol y otros problemas de drogas. Miller y Rollnick. Prochaska y C. Consumo problemático de drogas. y en realidad ha ido más allá del campo de las 271 W. O’Hanlon y Weiner-Davis.Tratamiento en personas que han cometido delitos . los empleadores o el sistema judicial271. y como lo ha enseñado la práctica clínica —tanto en el tratamiento de adicciones como en la psicoterapia en general— es muy probable que esas acciones exacerben dicha resistencia y fomenten al abandono prematuro del tratamiento. la resistencia a recibir tratamiento se atribuyó a factores de personalidad (mecanismos defensivos). La evidencia sobre el alto porcentaje de abandono de los tratamientos. S. en general a través del uso de la confrontación agresiva. Al respecto. 272 Casablanca y Hirsch. 2005. DiClemente. Miller afirma: “Sería difícil encontrar una innovación que haya tenido un impacto más sustancial en el tratamiento de las adicciones en los últimos 30 años que el modelo transteórico [de Prochaska y DiClemente] del cambio de comportamiento (TTM). si es que el usuario ingresa a tratamiento272. 2002. Tradicionalmente. 1982. Weakland y Segal. 273 J. ha llevado a los investigadores a desarrollar nuevas teorías y enfoques terapéuticos para el tratamiento de los comportamientos adictivos. DeJong y Berg. Mee-Lee. Zweben y Zuckoff. Fisch. 1984. 1998. tratar y resolver un problema273.[ 150 ] Motivación para el cambio En general. Selekman. Miller y Rollnick. Miller. Enfoque transteórico Uno de los primeros vuelcos revolucionarios a mediados de los años ‘80 en la concepción de la adicción a las drogas y la adherencia al tratamiento fue el enfoque de James Prochaska y Carlo DiClemente acerca de la motivación para el cambio.

puesto que existe suficiente evidencia que muchas personas logran abandonar el uso del tabaco sin la ayuda de un tratamiento específico276. la atención de salud y los entornos organizacionales”274. p. 278 Prochaska y Prochaska. realmente están pasivamente renuentes respecto al cambio. logrando determinar que todos hacían referencia a nueve procesos psicológicos relacionados con el cambio terapéutico (procesos de cambio). 1994. Precontemplación rebelde: a menudo tienen mucho conocimiento respecto al comportamiento problema. la persona en precontemplación rebelde puede aparecer hostil y resistente al cambio. aunque los denominaban de distinta forma275. 279 Véase DiClemente y Velasquez. Prochaska y DiClemente denominaron fases del cambio a esas constantes. › 274 W. Capítulo 5. Decidieron trabajar con ex fumadores. Adherencia al tratamiento . DiClemente hizo una distinción de cuatro estilos de precontemplación. generalmente medido en términos de “los siguientes 6 meses. Miller. 1999. escogiendo una distinta cuando la situación exigía un nuevo enfoque. Norcross y DiClemente. 276 Y ya que Prochaska trabajaba en el Instituto Nacional del Cáncer. Prochaska. 277 Prochaska. a principios de los años ’80 efectuó un estudio bibliográfico de la obra de los principales autores de los enfoques terapéuticos en los ’70. Prochaska define las fases del cambio278: La pre-contemplación es la fase en la cual las personas no están interesadas en cambiar o tomar acciones en el futuro cercano.” Posteriomente. independientemente del problema. ix. aunque usaban esas herramientas sólo en situaciones específicas. Crouch y DiClemente. A través de entrevistas en profundidad a una muestra de 200 ex fumadores277. 2001. Y esas ocasiones específicas eran constantes de una persona a otra.[ 151 ] adicciones a aplicaciones más amplias en la psicoterapia. psicólogo del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Maurer. Más que resistirse activamente a cambiar. 275 Prochaska. se propuso investigar junto a Carlo DiClemente cuáles de esos procesos usaban las personas para cambiar sin ayuda de tratamiento. descubrieron que las personas usaban los nueve procesos de cambio antes mencionados. sugiriendo distintas acciones del terapeuta para abordarlas279. Estos estilos de precontemplación son los siguientes: › Precontemplación renuente: personas que debido a la falta de conocimiento o quizá la inercia. 1994. no quieren considerar el cambio. escogió un hábito que está fuertemente asociado al cáncer. James Prochaska. Norcross y DiClemente. A continuación. 2002. en Velásquez. 1993.

solos. aburridos. no de si mismos. con rabia o estresados. pero no aplican los procesos de cambio como se hace con frecuencia en la fase de acción. y que posibilitan pasar de una fase a la otra de la motivación para el cambio280. Finalización: en esta última fase los individuos experimentan cero tentación y 100% de autoeficacia. A menudo se caracteriza a este fenómeno como contemplación crónica o dilación conductual. también lo están de los inconvenientes. Aunque están muy conscientes de los beneficios del cambio. Prochaska denomina procesos de cambio a los diversos procesos cognitivos.” El equilibrio entre los costos y los beneficios del cambio puede provocar una ambivalencia profunda. ansiosos. Velasquez et al. las personas intentan tomar acciones en el futuro inmediato. Norcross y DiClemente. Consumo problemático de drogas. No existe un “cambio gratis. Preparación: en esta fase. Independientemente que estén deprimidos. › Contemplación: es la fase en la cual las personas intentan cambiar en los 6 meses siguientes.” Acción: las personas han hecho modificaciones observables en su estilo de vida dentro de los últimos 6 meses. que puede reflejar una relación del tipo odio-amor. 2001. usualmente medido en términos del “mes siguiente. tienen confianza que no retornarán a sus antiguas pautas como una forma de afrontar esos estados.. 280 Para mayor información sobre los procesos de cambio. como con una sustancia adictiva o una relación destructiva. sienten que su comportamiento adictivo los controla. ver: Prochaska. y puede inmovilizar a las personas en esta fase durante largos períodos. como si nunca hubieran adquirido esas pautas. Prochaska. emocionales y conductuales que movilizan al individuo hacia el cambio de hábitos o de comportamientos. están menos tentados a las recaídas y confían más en que pueden continuar con el cambio. Cuando las personas comienzan a considerar actuar seriamente. y no a la inversa.[ 152 ] › Precontemplación resignada: la persona ha abandonado la posibilidad de cambio y parece sobrepasada por el problema. Mantención: las personas están trabajando para impedir la recaída.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 1999. Precontemplación racionalizadora: tales personas no consideran el cambio porque piensan que han calculado los riesgos personales o creen que su comportamiento es el resultado de otro problema. su conciencia de los costos del cambio puede aumentar. 1994.

1999. 2006. sólo cuando se ha logrado el paso a la fase de preparación/acción pueden comenzar a implementarse estrategias para el abandono/reducción del consumo de sustancias. Al decir de los autores. en general. adecuado para quienes se encuentran en la etapa de preparación y/o acción para el cambio auto-motivado282. mostró que no existía ninguna relación entre la personalidad y el desarrollo de dependencia al consumo de alcohol. 1999). para cualquier problema psicológico) son tratamientos orientados a la acción. 282 Prochaska. comprobado reiteradamente a través de estudios experimentales. (Miller y Rollnick. 2005. Prochaska y Prochaska. 284 DiClemente. Adherencia al tratamiento . Diversos estudios apoyan las formulaciones del enfoque transteórico. entonces.[ 153 ] Se detectó asimismo que las personas no progresaban en forma lineal y continua a través de esas fases de cambio. sino que podían regresar a fases anteriores. 283 Véase por ejemplo. el abandono prematuro de los tratamientos está relacionado con el hecho que la mayoría de los tratamientos tradicionales en adicciones (y. también ha habido críticas: dificultad para generalizar los hallazgos de una investigación que se desarrolló principalmente en el estudio de personas adictas a la nicotina. y que se incluyan intervenciones motivacionales (tratamiento motivacional) cuando los usuarios se encuentran en las fases de precontemplación y de contemplación. Aunque el enfoque de Prochaska y DiClemente ha recibido mucho apoyo empírico tanto en el tratamiento de comportamientos adictivos como en otros problemas de salud mental. tanto en los adultos como en los jóvenes284. Sharma y Atri. y que no pueden generalizarse los procesos de cambio. detener los esfuerzos para cambiar. aumentaba la probabilidad que éstos permanecieran en tratamiento. que cuando se usaba un enfoque de tratamiento que se adaptaba a la fase de la motivación para el cambio del individuo. que en el proceso diagnóstico de los comportamientos adictivos debe incluirse el de la motivación para el cambio o disposición motivacional para ingresar a tratamiento283. 2004. 1993. 2004. incluso retomar el hábito de fumar (recaída) y posteriormente reiniciar el camino hacia el abandono total del consumo de tabaco. 285 Rao. 281 Un estudio longitudinal de casi 30 años. Rao285estudió la motivación para el cambio y su asociación con la adherencia al tratamiento con 429 penados condenados a libertad vigilada en una comunidad terapéutica modificada (Dallas County Judicial Treatment Center. Sánchez-Hervás et al. Un tercer descubrimiento —que contribuyó a echar por tierra la creencia que el abandono del tratamiento se debía a factores de la personalidad de los usuarios281— fue el hecho. Los hallazgos de estas investigaciones sugieren.

Ade más. pero no veían necesariamente al tratamiento como la mejor opción para resolverlos. evaluación del programa. el grupo 2 estaba en “contemplación” y el grupo 3 estaba en “preparación”. el grupo 1 estaba en “precontemplación”. se midió el tratamiento a los 3 y a los 6 meses . esperaban ayuda para su problema con las drogas. motivación para el tratamiento.[ 154 ] en Wilmer. › › 286 Es decir. Consumo problemático de drogas. Una de las interrogantes del estudio fue establecer si los penados en diversas fases de la motivación presentaban diferentes perfiles en el funcionamiento psicológico. en el deseo de ayuda y en la disposición para el tratamiento286. pero bajas puntuaciones en el deseo de ayuda y disposición para el tratamiento. obtuvieron elevadas puntuaciones en el reconocimiento del problema y deseo de ayuda. Estos individuos obtuvieron elevadas puntuaciones en el reconocimiento del problema. en las tasas en el consumo de drogas. individuos que estaban dispuestos a participar en el tratamiento y que presentaban altas puntuaciones en el reconocimiento del problema. pero bajas en la disposición para el tratamiento. desde la perspectiva del enfoque transteórico. relaciones familiares y con los padres. a través de la administración del Client Evaluation of Self and Treatment (CEST). Otra fue si los penados asignados a diferentes tratamientos según las diversas fases de motivación tenían una resultados significativamente diferentes durante el tratamiento y el postratamiento. y en la percepción de los problemas creados por el consumo de drogas. los consejeros clasificaron a los penados a través del Counselor Rating of Resident Form. reconocían que tenían un problema con las drogas. en la primera fase de la motivación para el tratamiento. Texas). Grupo 2. y otra información demográfica. en la siguiente fase de la motivación para el tratamiento. Grupo 3. Al ingreso al tratamiento. Durante el proceso. los penados completaron un cuestionario auto-aplicado (Self-Rating Form) y fueron entrevistados para obtener información acerca de su funcionamiento psicosocial. motivación para el tratamiento.Tratamiento en personas que han cometido delitos . estatus financiero y legal. Se determinaron tres subgrupos distintos de penados de acuerdo a las Escalas de Motivación usadas en el enfoque de tratamiento: › Grupo 1. cuestionario que busca obtener información acerca del funcionamiento psicológico. grupos terapéuticos y los consejeros. y la evaluación del usuario mismo durante el tratamiento.

detectando que emergieron tres fases del cambio (en lugar de las cuatro propuestas por los autores del URICA) y una superposición entre la subescala de contemplación y acción. se centraron la motivación para el cambio de estudiantes universitarios al ingreso a una consejería breve. Cohen et al. pero no estaban dispuestos a hacer ningún cambio conductual. 2006. 288 Los autores señalan que no usaron el URICA ni el SOCRATES-8D. prefirieron las intervenciones terapéuticas no orientadas a la acción. quienes estaban en fase de pre-contemplación al inicio de la consejería desertaron rápidamente o mostraron los más bajos progresos. 21.3% mantención. 20% en acción y 25. no hubo diferencias significativas entre los 3 subgrupos.1% eran mujeres).1% en contemplación. analizaron a 95 consumidores de alcohol o drogas (el 57. 289 Escala de Motivación para el Cambio de la Universidad de Rhode Island que indaga en qué fase de la motivación del cambio se encuentra el sujeto.9% de la muestra eran hombres.288). desarrollado por Annis et al. y el 42. 1993. mantención) optaron significativamente por las intervenciones terapéuticas orientadas a la acción. Los investigadores reportaron que los participantes que se encontraban en las primeras fases de la motivación (precontemplación y contemplación). indiferenciación y participantes. Rude y Barón. clasificaron a los sujetos en las siguientes fases de motivación: 14. 18. con independencia del sexo o que hubiesen acudido a otro terapeuta antes. De acuerdo al instrumento utilizado para determinar la fase de la motivación para el cambio (Commitment Change Algoritm. Al igual que en las investigaciones de Prochaska287. Véase CONACE-Gendarmería. El análisis de los resultados evidenció tres grupos clínicamente significativos en el grupo de sujetos: precontemplación. Los autores concluyen que la motivación y las intervenciones adaptadas a los individuos. Adherencia al tratamiento . siendo la del 3 la más positiva y la que obtuvo las calificaciones más elevadas de parte de los consejeros.9% en preparación. aplicaron el URICA en 320 adolescentes infractores. Respecto a las otras dos variables (finalización del tratamiento y arrestos posteriores). debieran ser un elemento esencial con cualquier tratamiento con consumidores de sustancias. mientras que los participantes que estaban en las últimas fases de la motivación (acción. que podía ser atribuida a diferencias del desarrollo entre la muestra 287 Prochaska. Prochaska y Prochaska. Denominaron “indiferenciación” a los sujetos que demostraban alguna intención y disposición para el cambio de conducta. 1999.[ 155 ] Los tres grupos evaluaron diferencialmente la utilidad del programa. estudiaron las propiedades del URICA289 en 131 adolescentes de sexo masculino en reclusión. Giovazolias y Davis.7% en precontemplación. debido a que su extensión los hace poco amigables para su aplicación con los usuarios. Rochlen. Posteriormente.

El estudio mostró que el cuestionario tiene una buena validez de constructo y una buena confiabilidad. 292 examinaron la relación entre la motivación para el tratamiento y la adherencia terapéutica en una muestra de 220 infractores adultos en un programa de tratamiento. Rosen et al. Radcliff trabajó con adolescentes para examinar si la formación de alianza terapéutica predice el movimiento a través de las fases del cambio291. Los sujetos fueron reclutados en un Centro de tratamiento residencial. para ser aplicado en estudiantes secundarios y universitarios de Bogotá respecto al consumo de alcohol. antes de la condena. el que puede haber afectado los deseos de cambio de los adolescentes iniciados. Se predijo que en la medida que aumentara la alianza entre los adolescentes y sus terapeutas. La adherencia terapéutica estuvo asociada con el re conocimiento del problema y el deseo de obtener ayuda. 2004. evidenciarían un aumento concomitante en su motivación al cambio. 293 Brown et al.[ 156 ] adolescente del estudio y las muestras adultas usadas con los estudios previos del URICA. 291 Radcliff. 2005. Brown et al. observándose una progresión en el uso de procesos cognitivoafectivos a medida que los sujetos avanzaban en la etapas anteriores a la acción. 2005. ni que la alianza aumentara sesión a sesión. 2000.293 han sugerido un modelo de cambio muldimensional de las fases del cambio para el ingreso a tratamiento de mujeres con consumo problemático 290 Florez. Los autores indicaron que el reconocimiento de la motivación interna puede llevar a un tratamiento más efectivo del consumo problemático de drogas en los reclusos. También se buscó determinar si la alianza aumentaba sesión a sesión y caracterizar cualquiera modificación en la motivación para el cambio. Consumo problemático de drogas. 292 Rosen et al. y una progresión de procesos conductuales a medida que la avanzaban en la ejecución de un cambio conductual. y no se encontró evidencia que los cambios en la puntuación en el URICA fueran una función de la formación de la alianza terapéutica. Se esperaba que la alianza entre usuarios adolescentes y sus terapeutas se desarrollara a través del tiempo. Este estudio indica que los individuos que no buscan ayuda en forma voluntaria demoran más en desarrollar una alianza positiva. Otra explicación posible es el contexto de la reclusión. recomendando las intervenciones motivacionales pre-tratamiento para los infractores con baja motivación interna. Florez290 construyó un cuestionario de medición de los procesos de cambio propuestos por el enfoque transteórico.Tratamiento en personas que han cometido delitos .

295 Especialmente al considerar que la definición de consumo problemático de drogas. La implementación de esta modalidad de trabajo. Indican que una mujer consumidora de drogas suele no presentar como único problema el consumo de drogas. en lugar de estar centrado primariamente en el consumo de drogas.[ 157 ] de drogas. por ejemplo. presentar depresión y ansiedad. Evidentemente. Lo que interesa es conseguir la Aadherencia del usuario al tratamiento. posibilita centrarse en las áreas en que la mujer puede estar más preparada para actuar. buscar al usuario oculto y brindarle el tratamiento que necesita va más allá de los modelos de comunidades terapéuticas centradas solamente en el problema del consumo de drogas. que se ha mostrado que no es el adecuado. interpersonal. como el consumo de drogas o los problemas psicológicos concomitantes al consumo de drogas. especialmente en el proceso de reclutamiento y de retención de usuarios para tales programas. cada uno de esos problemas implica distintas disposiciones para el cambio. puede vivir violencia intrafamiliar. antes que tratar otros problemas que considera menos amenazadores. Por lo tanto. aunque sus objetivos puedan ser distintos a los del equipo de comportamientos adictivos. es probable que surja como objetivo tratar su consumo problemático295. implica que las distintas áreas de funcionamiento de la persona (salud. Esto implica que el tratamiento debiera estar dirigido hacia los problemas que la mujer percibe como más inmediatos. que amplía y apoya al modelo transteórico de Prochaska y DiClemente. recuerda las sugerencias de Berg y Miller294 acerca de “descubrir al usuario oculto”. determinar qué podría motivar al usuario/a para ingresar a un tratamiento. laboral) están afectadas. y otros comportamientos de riesgo para la salud. lo cual implica distintas acciones de los equipos de tratamiento. es decir para los cuales está preparada para abordar. y en la medida que progresa en pos de sus intereses. por lo que la mujer puede estar dispuesta a tratar los problemas que percibe como más inmediatos para ella. Desde el punto de vista del reclutamiento. afirman que en general los profesionales de la salud mental han esperado pasivamente que las personas acudan a 294 Berg y Miller. dadas las distintas necesidades de los usuarios en los sistemas penales en el medio cerrado y abierto. social. especialmente en los contextos obligados. El proyecto de autores. Prochaska y Levesque sugieren considerar la aplicación del enfoque transteórico en el tratamiento penitenciario de personas que cumplen condena en el medio cerrado o en el medio abierto. es decir. 1996. Adherencia al tratamiento . sino que también otras necesidades y prioridades conflictivas.

para reemplazarlos paulatinamente por comportamientos prosociales298.. aunque las investigaciones han mostrado que menos de un 25% de las personas con un diagnóstico DSM296 ingresan a programas de terapia. los infractores pueden dedicar muchos años de su vida a una carrera delictiva antes de abandonarla. El pre-tratamiento se planteaba los siguientes objetivos: 1) trabajar/apoyar la motivación para el cambio de los internos interesados en ingresar voluntariamente al Centro de Tratamiento. de modo que participaran internos preparados para abandonar el consumo de drogas ilegales y modificar su estilo de vida. y 3) disminuir la probabilidad de instrumentalización del espacio terapéutico y prosocial. DSM-IV: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (American Psychiatric Association. por internos que buscan solamente un ambiente más 296 Veroeff et al. 1995). que ocurre en forma discreta. sin considerar que sólo alrededor del 20% de las personas que presentan estilos de vida no saludables se encuentran preparados para el cambio de comportamientos. posibilitar que en un período de 3 meses los internos/as comenzaran a interesarse en conversar/reflexionar acerca de sí mismos y de su situación vital (empeorada por el consumo problemático de drogas en el penal). y 2) pasar de un enfoque de reclutamiento pasivo-reactivo a uno proactivo y proporcionar tratamientos adaptados a la fase de cambio de los usuarios. ese paradigma se ha traducido en la entrega de tratamiento orientados a la acción297. Experiencia nacional en el reclutamiento de internos Desde el año 2005. en Prochaska y Levesque. CONACE-Gendarmería. en el Programa de tratamiento intrapenitenciario de adicciones del convenio Gendarmería de Chile-CONACE se ha hecho la distinción entre pre-tratamiento y tratamiento. Asimismo.[ 158 ] solicitar sus servicios profesionales. Véase Guía Metodológica. Agregan que si el sistema penal quiere reclutar más infractores para sus programas de tratamiento. 297 Como los tratamientos estudiados en los meta-análisis para determinar qué funciona en el tratamiento penitenciario. 2006. 2) favorecer un abandono progresivo de los comportamientos propios de la vida carcelaria (prisionización). 2002. Consumo problemático de drogas. 298 Es decir.Tratamiento en personas que han cometido delitos . necesita cambiar dos paradigmas: 1) dejar de concebir al cambio de comportamiento como un proceso rápido. 1981.

en los cuales los terapeutas buscaban crear un ambiente propicio para la reflexión y la auto-observación de los internos. (2001). De ese modo. según los lineamientos del enfoque transteórico. el tratamiento de bajo umbral puede ser considerado como una forma de prevención indicada.cit. la escuela o el área laboral del penal. 300 El marco teórico que sirvió de modelo para esta iniciativa es el de Velasquez et al. Desde la perspectiva de Prochaska.2.[ 159 ] seguro y con mejor calidad de vida desde donde optar a beneficios penitenciarios. Aunque se buscó homologar las prácticas de los diversos equipos de tratamiento. Es decir. es decir. 301 Prochaska y Levesque. y que busca movilizar/perturbar hacia un cambio en el estilo de vida a internos/as que se encuentran en precontemplación renuente o desesperanzada. derivados desde el area técnica. Su objetivo es identificar individuos que están exhibiendo indicadores que se correlacionan con un riesgo individual de desarrollar abuso de sustancias posteriormente en su vida o adicionalmente los primeros signos del uso problemático de sustancias (pero sin criterios clínicos de dependencia). activar en forma progresiva los procesos de cambio de los internos consumidores problemáticos de drogas. disminuir la frecuencia prevenir el consumo de sustancias “peligrosas”. el pre-tratamiento (actualmente tratamiento de bajo umbral) no estaría únicamente destinado a los internos que solicitaran voluntariamente ser incorporados. en intervenciones grupales estructuradas300. sino que prevenir el desarrollo (rápido) de una dependencia. op. en general podría definirse a esos espacios de pre-tratamiento como espacios de conversación grupal. los procesos de cambio característicos en cada fase del cambio son los siguientes301: 299 Es decir. para cumplir con los requisitos del Reglamento de Gendarmería de Chile. El reporte de los equipos establece que la incorporación de ese espacio terapéutico ayudó a disminuir la tasa de deserción temprana del tratamiento y las expulsiones por trasgresión a las normas mínimas para la convivencia en el sistema residencial. El objetivo de la prevención indicada no es necesariamente prevenir la iniciación ni el uso de sustancias. la enfermería. “hacer conducta”. Véase el Cap. En el año 2007 se buscó modificar el pre-tratamiento para que se convirtiera en una acción de reclutamiento activo de los usuarios. que puede llevar o no al ingreso del interno al Centro de Tratamiento. Adherencia al tratamiento . sino que también a internos para los cuales se sospechara consumo problemático de drogas y que no hubiesen buscado ayuda por si mismos. pero sin un interés en modificar su estilo de vida infractor299.

e Iquique (internas mujeres.[ 160 ] Fases de la motivación del cambio y procesos de cambio302 Pre-contemplación Contemplación Preparación Acción Mantención Aumento de la conciencia Auxilio dramático Reevaluación del ambiente Reevaluación de si mismo Auto-liberación Manejo de contingencias Relaciones de ayuda Contra-condicionamiento Control de estímulos Dado que el tratamiento de bajo umbral busca movilizar a internos que están en precontemplación. con 1 sesión semanal y entrevistas individuales). 2005b. con 1 sesión semanal. que conllevan diversas actividades que buscan movilizar en forma secuenciada procesos reflexivos de los participantes. Se realizó una aplicación pre y post intervención con el Cuestionario de motivación para el cambio de Rhode Island. 2006. el cual es de fácil aplicación y está construido con la lógica del EBBA en el beber problema305. auxilio dramático. 302 Prochaska. 303 Inédito. y se calificó a los participantes según la escala de observación del interno en el pre-tratamiento. reevaluación del ambiente y auto-liberación. URICA304.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 305 CONACE. Consumo problemático de drogas. Tomo II. op. consistente en 12 sesiones grupales303. es preciso construir actividades metodológicas para activar los procesos de cambio que llevan desde la pre-contemplación hacia la preparación: concienciación. reevaluación de si mismo. en tres penales en los cuales existe un Centro de Tratamiento del convenio GendarmeríaCONACE: Valparaíso (internos hombres.cit. Antofagasta (internos hombres. y entrevistas individuales cuando el equipo lo considerara conveniente). A todos los participantes en la experiencia piloto se les aplicó con anterioridad el Instrumento de sospecha diagnóstica. Dicho manual fue puesto a prueba en tres experiencias piloto en los últimos meses del año 2007. con 2 sesiones semanales). 1999. 304 CONACE-Gendarmería de Chile. Se construyó un Manual de tratamiento de bajo umbral.

o internos que experimentaron craving desencadenados por las conversaciones. 1 retiro por cumplimiento de condena. y el interno que desertó del tratamiento. y 2 con puntuaciones elevadas). mientras que 6 internas modificaron muy poco sus puntuaciones en el URICA post y en la escala de observación. los instrumentos aplicados permitieron develar esa posición en algunos internos varones: usuarios que disminuyeron su puntuación en la disposición para el cambio en la medición post del URICA (Antofagasta: 4 usuarios de 12 que finalizaron el tratamiento. 306 Como ocurrió con internos que obtuvieron puntuaciones particularmente elevadas en el AUDIT (que se aplica en la Sesión 2. Los equipos de Valparaíso y de Antofagasta indicaron que el Manual de tratamiento de bajo umbral cumplía con el objetivo de invitar a la reflexión de los internos y. un número de internos tanto en Antofagasta como en Valparaíso. reemplazar el URICA por el SOCRATES-8D. 14 se mostraron interesadas en ingresar el Centro de Tratamiento (8 en régimen ambulatorio. No obstante. y que no creían tener un consumo problemático de alcohol. entonces. 7 internos. Los antecedentes cualitativos de los usuarios de Antofagasta permiten percatarse que todos aquellos que disminuyeron su puntuación habían sido evaluados en precontemplación en la aplicación del instrumento de sospecha diagnóstica. en Valparaíso. Valparaíso. 9 la disminuyeron y 4 la mantuvieron igual (2 internas con puntuaciones bajas. en Iquique se formaron 3 grupos de internas. Es interesante observar que 9 internas aumentaron la puntuación en el URICA post y en la escala de observación. de las cuales finalizaron 24 y 8 abandonaron el tratamiento (2 retiros voluntarios. Desde el punto de vista de la instrumentalización del espacio terapéutico por usuarios que buscan cumplir su condena en mejores condiciones de vida. 3 retiros por sanción disciplinaria. “concienciación”). Adherencia al tratamiento . aumentaron su puntuación en la disposición para el cambio en la medición post: Antofagasta. El informe de Iquique señala que 11 internas aumentaron la puntuación en la disposición para el cambio.[ 161 ] A la experiencia piloto de Antofagasta ingresaron 14 internos y finalizaron adecuadamente 13. 1 retiro por razones de salud. las actividades propuestas los perturbaron/desconcertaron intensamente306. Se decidió. y 6 en régimen residencial). Valparaíso: 6 usuarios de 13). 2 internas bajaron la puntuación en el URICA post y las puntuaciones en la escala de observación. Los tres equipos indicaron que el URICA había sido de difícil aplicación debido a la redacción de los ítems y las categorías para las puntuaciones. ingresaron 13 internos y todos llegaron hasta la sesión 12. De las 25 internas que finalizaron el Tratamiento de bajo umbral. y a los cuales les resultó difícil posteriormente “bajar el perfil” a su adicción. también había sido evaluado estando en precontemplación. 5 internos. y 1 retiro por traslado de unidad penal). con un total de 32 sujetos. en algunos casos.

307 Departamento de Readaptación.375% 46.[ 162 ] un instrumento que fue construido para ser aplicado en el Proyecto MATCH de alcoholismo.625% ***Consumo muy peligroso * Consumo no riesgoso **Consumo dañino y peligroso Este antecedente es importante. Cabe señalar que en el tratamiento de bajo umbral se ha incluido en una de sus primeras sesiones al consumo de alcohol (concienciación). Se espera poder realizar en el futuro un seguimiento metodológicamente adecuado de los usuarios. AUDIT 0-7 puntos* 8-20 puntos** 21-40 puntos*** Penal Antofagasta (n = 13) Iquique (n = 32) — 25% 53. Consumo problemático de drogas. 2005.85% 34. para poder determinar la efectividad del tratamiento de bajo umbral respecto a la adherencia a tratamiento. experiencia piloto tratamiento de bajo umbral Punt.Tratamiento en personas que han cometido delitos . dado que la problemática no se aborda en los programas de reinserción social de Gendarmería307 y es la causal más frecuente en la revocación de beneficios penitenciarios. en tal sesión los internos/as respondieron al Cuestionario AUDIT (usado en los servicios de atención primaria en salud del país). aunque también puede ser utilizado con consumidores de drogas ilegales.25% 40. encontrándose los siguientes porcentajes en las categorías de respuestas ese instrumento: Puntajes en el AUDIT.

Miller indica que lo que se ha entendido como adicción es la combinación de un comportamiento persistente a pesar del aparente riesgo y daño. 1999. Miller y S. pero recuperable. Walters et al. Podría pensarse que la adicción implica una disminución del control voluntario del comportamiento del usuario de drogas. las mismas condiciones para la adicción se cumplen para una variedad de comportamientos compulsivos. Más recientemente se ha usado el pago en dinero para las orinas limpias de consumidores crónicos de cocaína. Sin embargo. Según Miller. esas dos características no se limitadas al uso de drogas psicoactivas que producen dependencia. Rollnick y Miller definen la entrevista motivacional como un estilo de consejería directiva centrada en el usuario que busca cambio de comportamiento al ayudarlos a explorar y resolver su ambivalencia respecto a continuar–abandonar el consumo de la sustancia311. Adherencia al tratamiento . sin embargo. 2006. 308 Miller y Rollnick. 2007. que ha sido promovida más allá del campo de los comportamientos adictivos para ser usada en las consejerías de salud308 y recientemente sugerida para su incorporación en el trabajo con los pe nados de libertad vigilada309 e infractores en reclusión310. algunas de las drogas más ampliamente usadas producen poco o ningún síndrome de abstinencia. Rolnick —congruente con el enfoque transteórico del cambio terapéutico de Prochaska y DiClemente— a fines de la década de los ‘80 en su trabajo con consumidores problemáticos de alcohol. 1998. del control de si mismo. lo que se califica o no como adictivo está determinado por un amplio grado de enjuiciamiento sociocultural de las dos condiciones mencionadas más arriba. y la capacidad disminuida. Además. estudios realizados en los años ’60 demostraron que incluso los bebedores problema con dependencia al alcohol podían regular su ingesta al tener suficientes incentivos (al menos bajo condiciones de laboratorio controladas). 312 Miller. aunque el establecimiento de la dependencia de drogas contribuye a la disminución de la actividad de control voluntaria. como el juego patológico.[ 163 ] Entrevista motivacional La entrevista motivacional es un enfoque de terapia breve desarrollada por W. 2002.. los cuales han sido capaces de alterar el consumo en respuesta a este incentivo. Entonces. 2002. Esta consejería/intervención terapéutica está basada en un enfoque motivacional de las adicciones312. 311 Rollnick y Miller. 310 McMurran. 309 Clark et al..

Sin embargo. el autocontrol es posible313. y sensación de una disminución en la habilidad para detener el comportamiento. Ocurre entonces que la motivación para esos comportamientos los hace más atractivos que otros reforzadores alternativos (es decir. desde la perspectiva de Miller. De este modo. desinterés en otras actividades. en lugar de considerar que sus intervenciones serán las que provocarán el cambio. y actúan como incentivo poderosos para el comportamiento de búsqueda de drogas. el problema de la adicción es un problema de motivaciones competidoras. Dado un incentivo suficiente. la persona no es comple tamente incapaz de controlar el comportamiento). cambiando la proporción de los pro y los contra. evitar situaciones donde el comportamiento no es accesible. Miller y Rollnick.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2002. por ejemplo) son inherentemente reforzantes y otros (como el juego) adquieren sus propiedades reforzantes. Rollnick y Miller. 1995. Las propiedades gratificantes de las drogas. Por lo tanto. incluso en ausencia de la adaptación fisiológica del individuo: aumento del tiempo dedicado a la búsqueda de la sustancia. 1999. la entrevista motivacional implica un cambio en cómo la persona percibe la consecuencia de su comportamiento. así como también de aquellos inherentes en las relaciones naturales de ayuda al individuo. 313 Ver: OMS. En la adicción la motivación favorece la continuación del comportamiento a pesar de los riesgos y el valor percibido de las alternativas disponibles. Miller. 2002. La tarea del terapeuta es crear condiciones que aumentarán la propia motivación del usuario y su compromiso con el cambio. Las investigaciones han demostrado que ciertas drogas y comportamientos peligrosos (como el consumo de tabaco o cocaína. Consumo problemático de drogas.[ 164 ] La descripción de un síndrome de dependencia en los consumidores de drogas ha llevado a pensar que los consumidores no detienen su consumo debido a la experiencia de la sintomatología aversiva experimentada con el retiro de la droga. El terapeuta busca movilizar los recursos internos del usuario. Las investigaciones contemporáneas en neurociencia entregan apoyo a las afirmaciones de Miller. 1999b. El supuesto principal de la filosofía de la entrevista motivacional reside en que la responsabilidad y la capacidad para el cambio se encuentran en el usuario314. las personas adictas a drogas presentan un conjunto de comportamientos que constituyen por si mismos el diagnóstico de dependencia. El sufrimiento asociado con un comportamiento adictivo tiende a aumentar con el tiempo. 1995. mediante un mecanismo de aprendizaje asociativo. Salir de la adicción implica encontrar alternativas que sean más motivadoras. p. 314 Miller. elevada prioridad otorgada al comportamiento cuando se reinstala después de la abstinencia. 52. otorgan un valor motivacional positivo a los estímulos que predicen la disponibilidad de la sustancia.

Véase Kadden et al. Se diferencia de la consejería centrada en el usuario315 (Carl Rogers) en que la entrevista motivacional emplea estrategias sistemáticas hacia metas específicas. Rogers y Kinget. la entrevista motivacional se focaliza en la motivación como el factor clave para desencadenar el cambio duradero. 319 Miller y Rollnick 1999. 2002. “¿Discrepancia respecto a qué? [… a] los propias metas y valores de la persona. El terapeuta busca activamente crear discrepancia y canalizarla hacia el cambio de comportamiento. 1995. En lugar de enseñarle al usuario cómo cambiar. 2003. Adherencia al tratamiento . 1971. Los elementos básicos de la entrevista motivacional son un estilo de conversación que busca desarrollar un vínculo terapéutico positivo con el consultante (a través de interacciones del terapeuta que pueden ser definidas como comunicación empática o escucha activa318. sino que sigue la dirección del cliente hacia dónde éste lo lleve. Las estrategias de la entrevista motivacional se apoyan en los propios procesos naturales de cambio y en los recursos del usuario. 318 Greenberg. el terapeuta no dirige el tratamiento. el terapeuta construye motivación y extrae ideas del usuario respecto a cómo podría ocurrir el cambio. la que llevará al usuario a iniciar. Rice y Elliot. Creemos que a menos que un comportamiento ‘problema’ actual esté en conflicto con algo que la persona valora mucho. e introducir comentarios o preguntas que variarán de acuerdo a la disposición motivacional del consultante. persistir y cumplir con los esfuerzos para el cambio de comportamiento. Se diferencia de las estrategias de tratamiento cognitivo-conductual en que éstas prescriben e intentan enseñar a los usuarios habilidades de afrontamiento específicas. no hay una base para que la entrevista motivacional funcione”316.” Miller. Miller y Rollnick proponen las siguientes tareas para los terapeutas según la fase de la motivación para el cambio de los consultantes319: 315 “En un enfoque rogeriano estricto. Mientras que el entrenamiento en habilidades supone implícitamente la disposición para cambiar317. 316 Miller y Rollnick. 317 Debido a que la terapia cognitiva-conductual para el aprendizaje de conductas afrontamiento supone que las técnicas son el “agente activo” del cambio. 1996.[ 165 ] La entrevista motivacional busca apoyar la motivación intrínseca para el cambio.

sino que una persona que presenta un problema adictivo.320 Es en esta fase donde se encuentran los elementos distintivos de la entrevista motivacional. Inclinar la balanza de los pro y los contra –evocar las razones para cambiar y los riesgos de no cambiar. sin que aparezca un bloqueo o una desmoralización debidos a la recaída. Contemplación Preparación Acción Mantención Recaída Miller otorga gran relevancia para el aumento de la duda a lo que denomina el “proceso de retroalimentación” del usuario.[ 166 ] Fase de la motivación para el cambio y tareas Etapa Tareas motivacionales del terapeuta Precontemplación Aumentar la duda –aumento de la percepción del consultante acerca de los riesgos y problemas de su conducta actual. propone que el terapeuta utilice los instrumentos que se han usado para evaluar/diagnosticar el consumo problemático del usuario y le muestre los resultados. el consultante no es un “alcohólico” o un “drogodependiente”. acerca de los efectos pragmáticos de la distinción “la persona es la persona. que según Prochaska puede durar años. muestran que ésta es probabilística y que está influenciada por factores interpersonales (la relación 320 Se sugiere revisar el trabajo de White y Epston (1993). La fase de contemplación ha sido definida como un estado de ambivalencia del consultante para el cambio. Los estudios contemporáneos de la motivación para el cambio. comparándolos con las estadísticas nacionales acerca del consumo de alcohol o drogas. En lugar de confrontar al consultante con su negación del problema. especialmente considerando que la comunicación empática del terapeuta le indica al usuario que lo respeta y lo valida. Consumo problemático de drogas. en lo que denomina “dilación conductual”. El terapeuta hace una distinción entre el comportamiento problema y el consultante. es decir. Ayudar al consultante a determinar el mejor curso de acción a seguir para conseguir el cambio. Ayudar al consultante a renovar el proceso de contemplación. preparación y acción. y el problema es el problema”. problema que juega en contra de la salud y el funcionamiento del consultante. con el fin de posibilitar que comience a dudar que su comportamiento adictivo está dentro de los rangos normales o no. Ayudar al consultante a identificar y a utilizar estrategias para prevenir recaídas. Ayudar al consultante a dar los pasos hacia el cambio. es decir. esto.Tratamiento en personas que han cometido delitos . aumentar la auto-eficacia para el cambio de la conducta actual. esta estrategia abre la posibilidad para un intercambio probablemente fructífero.

Es decir. En esta fase de la motivación para el cambio. y por tanto esté dispuesto a elaborar nuevas metas con el terapeuta. 2002. Walter y Miller. Desde un punto de vista práctico. Si yo digo algo. 321 López Viets. el terapeuta busca provocar comentarios del individuo en pos del cambio. sin embargo. el terapeuta será un asesor. no significa que el esfuerzo haya sido desperdiciado. propone determinar cuál es el curso de acción que el usuario está más motivado a adoptar para resolver su problema. a dife rencia de los terapeutas tradicionales que asumen el papel de expertos que les indican a los usuarios qué y cómo cambiar. la responsabilidad última por el cambio/no cambio es del usuario y el terapeuta ha intentado crear un espacio relacional de aceptación y validación del individuo. en la entrevista motivacional el terapeuta se cuida de continuar promoviendo un vínculo terapéutico positivo. carga la balanza hacia el cambio. y no he sido obligado a decirlo. el terapeuta podrá ofrecer técnicas que según la literatura son eficaces (técnicas que debieran ofrecerse en forma individualizada). en lugar de confrontar al usuario con su ambivalencia. usando una serie de preguntas que llevan al consultante a reflexionar acerca de si mismo. Asimismo. Miller sugiere que esos comentarios que el usuario escucha saliendo de su propia boca le provocan disonancia cognitiva: “las palabras que salen de la boca de la persona son muy persuasivas para ella—quizá más que las expresadas por otra persona. ¡entonces debo creer en eso!” Si la interacción usuario-terapeuta no logra volver la balanza en pro del cambio. en la medida que el cliente posea competencias para implementar sus propias estrategias (técnicas) para el alcance de las metas. si el cliente posee menos herramientas para diseñar sus propias estrategias. El terapeuta. no es necesario que abstinencia sea la meta para resolver el problema de consumo problemático del usuario (meta que suena amenazadora para muchos consumidores de drogas legales o ilegales). por lo tanto. lo que puede hacer probable que éste acuda a una entrevista posterior.[ 167 ] usuario-terapeuta)321. si un usuario presenta dependencia a la sustancia consumida y se ha propuesto disminuir su consumo. Adherencia al tratamiento . Miller denomina a esta fase “diseño de un plan de cambio”. el terapeuta ayudará al usuario a implementar el plan de cambio. sino que el terapeuta apoyará el plan de cambio del usuario y lo ayudará a monitorearlo. En este sentido. o en la implementación de estrategias específicas para que el usuario las coloque en práctica en su ambiente natural. pronto se percatará que le es imposible alcanzar la meta que él mismo se ha propuesto. con ese terapeuta u otro. y el aporte técnico que puede ofrecer dependerá de las necesidades del consultante: puede consistir en la entrega de asesoría y monitoreo para las acciones iniciadas por el usuario.

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Entrevista motivacional en el tratamiento
Para Walters et al., históricamente los tratamientos penitenciarios se han movido en un péndulo que los ha acercado y alejado del castigo como un método disuasivo para la comisión de nuevos delitos e ilustran ese vaivén del siguiente modo322: › › › 1900-1950: castigo y estrategias de disuasión (con la consiguiente deshumanización en el trato a los convictos). 1950-1970: la prisión como una institución “correccional”, con un énfasis en el “tratamiento” de los infractores. 1970-1990: retorno al castigo y a las estrategias de disuasión, debido a que “nada funciona” con los infractores para reducir la probabilidad de reincidencia. 1990-hasta la actualidad: énfasis en el tratamiento y estrategias constructivas: la investigación de lo “que funciona” en el tratamiento penitenciario ha mostrado que el castigo aumenta la probabilidad de la reincidencia; la investigación de meta-análisis identificó los principios que ofrecen una reducción confiable de la reincidencia. Actualidad y futuro: estrategias centradas en el cambio y basadas en la evidencia, tendencia que ha implicado el uso de estrategias y métodos que han sido validadas a través de estudios científicos, y ha llevado a considerar que los enfoques confrontacionales para obligar al cambio son inefectivos, y a reemplazarlos por método basados en una relación positiva y colaboradora, a la vez que los delegados controlan el comportamiento de los penados.

Ginsburg et al. señalan que la teoría de la auto-determinación de Ryan y Deci es útil para conceptualizar los problemas motivacionales inherentes en la cultura de la justicia penal que da énfasis al control coercitivo y al autoritarismo323. Tal teoría postula que la motivación humana puede ser dimensionada en un continuo que va desde la “a-motivación” (caracterizada por una falta de motivación para comprometerse en un nuevo comportamiento), pasando por la “motivación extrínseca” (donde el cambio de comportamiento ocurre en respuesta a contingencias ambientales específicas), hasta la “motivación autónoma o intrínseca” (en la cual el cambio de comportamiento ocurre en respuesta a razones y deseos determinados por el individuo). La investigación de esa teoría ha mostrado que el comportamiento motivado intrínsecamente es más duradero que el cambio motivado extrínsecamente.
322 Walters et al. 2007. 323 Ginsburg et al. 2002.

Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos

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De acuerdo a esta teoría, los prestadores de tratamiento penitenciario pueden crear un ambiente que fomente la motivación intrínseca de cambio para responder a tres necesidades básicas de los individuos: 1) la necesidad de la autonomía personal o la experiencia que el comportamiento está determinado por el control de uno mismo, más que por fuerzas externas; 2) la necesidad de creer que los demás valoran y respetan los pensamientos, creencias y sentimientos de uno, como parte de un grupo de apoyo; y 3) la necesidad de sentirse compe tente o creer que el comportamiento propio es eficaz para producir los resultados esperados. Según los autores, el espíritu de la entrevista motivacional posibilita que los prestadores de tratamiento generen un contexto que haga más probable la motivación intrínseca y los cambios duraderos de los infractores de ley: da énfasis a la responsabilidad individual y la autonomía; se aceptan y validan la visión de mundo, las creencias y comportamientos del sujeto324 y se fomenta la competencia al reforzar los intentos y compromiso que hace el individuo con un cambio positivo para sí mismo. Clark et al. Señalan que hay diversas razones para incorporar la entrevista motivacional en el trabajo con penados en libertad vigilada325: › › › › es una práctica basada en la evidencia; ayuda al equipo de delegados a centrarse en el cambio del comportamiento de los penados; ofrece herramientas efectivas para manejar la resistencia y puede ayudar a que las situaciones difíciles no empeoren; facilita que las interacciones con los penados estén más centradas en el cambio; esas conversaciones colocan la responsabilidad del cambio en el penado; y posibilita amplificar la ambivalencia para el cambio de los penados; implica modificar el modo en que los delegados realizan las entrevistas; ayuda a preparar a los penados para el cambio.

› ›

Baer y Peterson ven a la entrevista motivacional como una forma de trabajo prometedora con los usuarios adolescentes y adultos jóvenes326. Reflexionan que las tareas de la adolescencia (desarrollo de autonomía e individuación) requieren del cuestionamiento y lucha con las figuras de autoridad y que la ambivalencia es
324 En lugar de confrontarlas, se las acepta y el terapeuta está presto a “perturbar” al usurario respecto a las incongruencias/discrepancias de su propio discurso. 325 Clark et al., 2006. 326 Baer y Peterson, 2002.

Adherencia al tratamiento

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una característica común de los adolescentes y los adultos jóvenes, la cual va más allá de los comportamientos de riesgo, para incluir el desarrollo de la identidad y el desempeño de roles. La filosofía de la entrevista motivacional con su estilo no confrontacional y que apoya los cambios auto-iniciados más que los objetivos institucionales o los objetivos del terapeuta, facilita la exploración de la cosmovisión del adolescente y fomenta la autonomía de los entrevistados, lo cual contribuye al desarrollo de una buena alianza de trabajo. Los autores señalan que se han realizado investigaciones controladas y no controladas para determinar la eficacia de la entrevista motivacional como prevención indicada en el consumo de alcohol en adolescentes y en el fomento de una alimentación saludable. Los estudios de seguimiento de los sujetos han indicado que han disminuido los comportamientos de riesgo. Desde el punto de vista de la eficacia de entrevista motivacional, Burke, Arkowitz y Dunn, en su revisión de la literatura científica327, entregan las siguientes conclusiones: • no hay estudios que evalúen la eficacia de la entrevista motivacional “pura”, como es definida por Miller y Rollnick. Virtualmente todos los estudios revisados evalúan adaptaciones de la entrevista motivacional (AMI)328, que consiste en la entrega de retroalimentación en un estilo de entrevista motivacional o en otra modificación significativa; en las áreas de los problemas con el alcohol y la adicción a drogas, las AMI relativamente breves (de una a cuatro sesiones) han mostrado efectos de moderados a extensos y buena mantención a través del tiempo; en general, las AMI son más eficaces que la condición sin tratamiento, y no difieren significativamente de los tratamientos alternativos confiables; las AMI son eficaces como tratamiento único o como un preludio a otros tratamientos; mientras que la mayoría de los estudios de resultados se encuentran en las áreas de los problemas del alcohol y la adicción a drogas, también los hay que apoyan la eficacia de las AMI para personas con hipertensión, diabetes, diagnóstico dual y trastornos alimentarios. Muchos de los resultados de las AMI, especialmente para los problemas del alcohol, no sólo han sido estadísticamente significativos, sino que también parecen ser clínicamente significativos. La mayoría de los estudios de las AMI tienen una validez externa sólida.

• • •

327 Ver: Burke, Arkowitz y Dunn, 2002. 328 Ibid.

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La validez interna de los estudios AMI ha sido muy variable y a menudo es débil.

Los autores indican que esas investigaciones son muy variables, las unas respecto a las otras, en lo que respecta a la naturaleza y adecuación de los grupos de control, adecuación de la especificación de la variable independiente (por ejemplo, replicabilidad), integridad del tratamiento, adecuación de la medición de las variables dependientes, y la reducción o eliminación de posibles fuentes de sesgo. Asimismo, señalan que a pesar de las dificultades con la validez interna de esos estudios, puede confiarse en la eficacia de las AMI en dos áreas: existe convergencia en las investigaciones acerca de los resultados positivos, la que señala efectos consistentes y sólidos; y existen tres estudios que han eliminado los problemas de la validez interna y suministran un buen apoyo para la eficacia de las AMI en el dominio del beber problemático con el alcohol y la adicción a drogas. Respecto a los factores de eficacia de la entrevista de Miller y Rollnick y sus adaptaciones, los autores concluyen que la investigación sugiere que las AMI pueden ser mediadas por los efectos del consejero (como el estilo terapéutico empático), al suministrar retroalimentación acerca de los resultados de la evaluación (de la condición de salud de los usuarios de drogas), o fomentar la participación en el tratamiento futuro. Su conclusión respecto al rol mediador de los consejeros/terapeutas en la eficacia del tratamiento motivacional, es congruente con los repetidos hallazgos de la investigación de resultados en psicoterapia y los factores de eficacia terapéutica: los que más aportan al efecto del tamaño del cambio terapéutico son los factores extra-terapéuticos (factores del propio usuario y de su entorno psicosocial, y experiencias del usuario mientras está en tratamiento y que ocurren fuera del setting terapéutico) y el factor de la alianza terapéutica. La investigación de meta-análisis asigna un peso del 70% en la varianza de resultados a esos dos factores329. Puede afirmarse que las dificultades con la validez interna en las investigaciones de la eficacia de la entrevista motivacional indicada por Burke, Arkowitz y Dunn330, tiene relación con la metodología “oficial” para estudiar la eficacia de los tratamientos psicoterapéuticos (la cual es una réplica de los estudios científicos acerca del efecto farmacológico de los medicamentos), que requiere que el tratamiento sea entregado bajo el formato de un manual.
329 Ahm y Wampold, 2001; Assay y Lambert, 1999; Beutler, Malik, Alimohamed, et al., 2005; Brown, Lambert, Jones, y Minami, 2005; Charman, 2004; Garfield, 1997; Hubble, Duncan y Miller, 1999; Wampold, 2001; Wampold, Mondin, Moody, Stich, Benson y Ahn, 1997; Wampold y Brown, 2006. 330 Burke, Arkowitz y Dunn, op.cit.

Adherencia al tratamiento

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Los elementos esenciales de la entrevista motivacional corresponden al modo en que el terapeuta/consejero se relaciona (interactúa, conversa) con el usuario, relación que es imposible de replicar en forma estandarizada en cada nueva relación consultante/usuario-terapeuta; además, la alianza terapéutica puede cambiar dramáticamente entre una sesión y otra en la misma terapia con el mismo terapeuta; razón por la cual se sugiere actualmente que se evalúe la alianza terapéutica en todas las sesiones y el terapeuta adecue su comportamiento según la retroalimentación entregada por el usuario331. Zweben y Zuckoff estudiaron el efecto de la entrevista motivacional sobre la adherencia a tratamiento332. Una definición común de adherencia a tratamiento es la siguiente, “la asistencia y la finalización de un tratamiento, así como también la ejecución de las actividades y las tareas del tratamiento”. Sin embargo, como la adherencia no es sólo un atributo del usuario, sino que depende de factores interaccionales en la entrevista terapéutica, los autores definen en una forma más amplia a la adherencia a tratamiento, en tanto “factores que tienen un impacto en cómo un tratamiento en particular es entregado como resultado de las decisiones y acciones de los participantes”. Los autores estudiaron 23 investigaciones en las cuales se aplicó la entrevista motivacional, y concluyeron lo siguiente: A pesar de las dificultades metodológicas encontradas en los estudios, puede afirmarse en forma preliminar que “en la mayoría de los estudios controlados (12 de 21), se encontró que los AMI producía efectos significativos sobre la adherencia” 333. Un hallazgo del estudio es que la entrevista motivacional parece ser efectiva para facilitar la transición de los usuarios desde un nivel de tratamiento a otro; es decir, continuar un tratamiento específico luego de haber participado en una entrevista motivacional como una estrategia de consejería en salud. También se indica que en algún grado los AMI pueden ejercer su efecto en los resultados del tratamiento, al menos en parte al promover la adherencia. Asimismo, la investigación muestra que la entrevista motivacional es efectiva en una sesión o en sesiones múltiples., y que mientras más se alejen las intervenciones del entrevistador del espíritu de la entrevista motivacional, el impacto disminuye. Al respecto, Rollnick et al. establecen las siguientes diferencias entre la entrevista motivacional y otras formas de entrevista breve, comúnmente usadas en los entornos de atención en salud:
331 Duncan et al., 2004; Miller, Duncan y Hubble, 2004. 332 Zweben y Zuckoff, 2002. 333 Ibid.

Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos

Las metas de CB. más: Desarrollar una relación Resolver la ambivalencia Establecer rapport Identificar metas del usuario Intercambiar Desarrollar información.receptor Experto activo . Metas Demostrar respeto Comunicar el riesgo Suministrar información Las metas de CB y CCC. Construir motivación para el cambio Extraer compromiso para el cambio Iniciar el pensamiento respecto al cambio y el comportamiento problema Estilo Profesional .receptor pasivo A veces A veces La entrega Consejero—participante activo Rara vez Generalmente La intercambia El terapeuta lidera una relación de colaboración Nunca Siempre La intercambia o desarrolla discrepancia (Continúa en página siguiente) Estilo confrontacional o desafiante Estilo empático Información 334 Tomado de Rollnick et al.[ 173 ] Comparación de la entrevista motivacional con otros enfoques motivacionales334 Consejo Breve (CB) Consejería para el cambio de comportamiento (CCC) 5-30 minutos Se aprovecha la oportunidad o es una consejería ad hoc. discrepancia Escoger estrategias basados en la disposición del usuario. más: Entrevista motivacional (EM) Contexto Duración de la sesión Contexto clínico 5-15 minutos La mayoría de las veces se ocupa la oportunidad 30-60 minutos Consejería ad hoc.. 2002. Adherencia al tratamiento .

Tratamiento en personas que han cometido delitos . a través de una escala de 3 puntos (uno. Las habilidades están clasificadas en un rango de no esenciales a esenciales.[ 174 ] Comparación de la entrevista motivacional con otros enfoques motivacionales (continuación) Consejo Breve (CB) Consejería para el cambio de comportamiento (CCC) ** ** *** *** *** Entrevista motivacional (EM) Habilidadesa Preguntas de final abierto Afirmaciones Resúmenes Pedir permiso Estimular al receptor a elegir y ser responsable de sí mismo Suministra consejos Comentarios que indican una escucha empática Uso directivo de la escucha empática Variaciones en la profundidad de los reflejos Extrae comentarios acerca del cambio Manejo de la resistencia Ayuda al usuario a articular sus valores ** ** * ** ** *** *** *** *** *** *** * * * * * * ** ** * ** ** *** * * *** *** *** *** *** *** a. dos o tres asteriscos) Consumo problemático de drogas.

” (El espíritu de la entrevista motivacional busca estimular que los usuarios se conviertan en sus propias agencias de cambio.) “Mientras el rol del terapeuta incluya poder coercitivo para influenciar el comportamiento y los resultados del usuario.[ 175 ] Como puede observarse. debe usarse con mucha cautela la entrevista motivacional. Cuando el poder coercitivo está combinado con un interés personal en el comportamiento y los resultados del usuario. es más inapropiado el uso de la entrevista motivacional. y por lo tanto transitoria. lo cual implica fomentar su autonomía y no la obediencia complaciente ante las figuras de autoridad.) › › 335 Miller y Rollnick. obediencia que corresponderá más bien a motivación extrínseca que intrínseca. Miller y Rollnick han elaborado algunas sugerencias para la práctica de la entrevista motivacional concordante con los estándares que regulan el ejercicio de la psicoterapia335: › “Cuando usted sienta disonancia en la relación [con el usuario] o en un área de la dimensión ética.” “Cuando sus opiniones respecto a cuál sería el mejor método de tratamiento para la persona son disonantes con lo que la persona quiere. Adherencia al tratamiento . que hacia un objetivo que no le haga sentido. ni en los contextos del tratamiento en adicciones. ni menos en los contextos de tratamiento penal obligado. 336 ONUDD.” (Es más probable que un usuario esté interesado en movilizarse en pos de un objetivo que sea significativo para él. que se benefician más con intervenciones terapéuticas individuales que las típicas sesiones grupales usadas en los modelos de comunidad terapéutica336. la Entrevista motivacional requiere que el terapeuta se sitúe en la relación con el usuario en una posición que no ha sido la usual en los contextos de atención en salud. “Mientras más esté interesado el terapeuta en los resultados con un usuario en particular. 2002. reconsidere y negocie su agenda. Es claramente inapropiado que su interés personal en el usuario esté en disonancia con lo que éste percibe como lo mejor para si mismo. el uso de la entrevista motivacional es inapropiado. aclarando sus propias preocupaciones y las aspiraciones de la persona. clarifique las aspiraciones de la persona y las suyas [como prestador del servicio].” (Esto se observa con claridad en el tratamiento de mujeres con consumo problemático de drogas. 2005.

los consumidores de drogas que son arrestados por segunda vez son enviados a un tratamiento de drogas en centros de trabajo obligatorio339.Tratamiento en personas que han cometido delitos . sin embargo. Mugavin y Swan distinguen tres tipos de control social coercitivos en el tratamiento del consumo de drogas o alcohol: informal. Holanda. ha llevado a la obligación legal para ingresar y mantenerse en tratamiento de adicciones para los infractores de ley. España. Suiza. La legislación China es mucho más estricta. la asociación estadística (correlación) entre el consumo abusivo de drogas en quie nes delinquen. Mugavin y Swan. El tratamiento en contexto obligado es usado en Estados Unidos. se requiere el consentimiento del individuo para entrar en tratamiento. 2007. y un consumidor problemático de drogas que ha cometido un delito puede ser obligado a asistir a un centro de tratamiento obligado. la renuencia a acudir voluntariamente a tratamiento y el que la reclusión como disuasivo no tiene un efecto significativo en la disminución de la reincidencia en el delito ni en el consumo de drogas de los infractores de ley con consumo problemático de drogas. una gran variabilidad en los niveles de imposición legal de esos tratamientos y en los tipos de delitos involucrados: en Estados Unidos los infractores elegibles son aquellos que han sido acusados por el delito de consumo de drogas. Alemania. mientras que en Gran Bretaña y en Holanda también se incluyen a los infractores consumidores de drogas que no han cometido delitos relacionados con el consumo de drogas338. formal y legal. Italia. 338 Ibid. Inglaterra. 339 Ibid. El control 337 Pritchard. Nueva Zelanda y China entre otros337. En la mayoría de los países europeos (con excepción de Austria. Pritchard. Consumo problemático de drogas. Canadá. Alemania y Holanda). Australia. Austria. En 2004 había en China 583 CT obligado de drogas y 165 centros de trabajo obligatorio.[ 176 ] capítulo seis Tratamiento en contexto obligado La elevada tasa de consumidores de drogas en la población infractora de ley. En tales países la corte puede imponer sentencias que incluyen la obligación de ingresar a un tratamiento. Puede observarse. en comparación con 247 centros de rehabilitación con ingreso voluntario.

las que incluyen mecanismos alternativos a la reclusión. Es el más ampliamente empleado e implica un amplio rango de situaciones de coerción. Las medidas legales incluyen las obligaciones civiles. Tratamiento obligado por la corte: tratamiento de un infractor de ley cuyo consumo con dependencia ha contribuido a la comisión del delito. Tratamiento cuasi-obligatorio: se refiere al tratamiento para un infractor con consumo dependiente de drogas que es motivado.[ 177 ] informal se asocia con las tácticas interpersonales usadas por la familia y los amigos. en tanto en Estados Unidos esta obligación se aplica en infractores y no infractores que no desean o no quieren controlar su consumo de drogas ni quieren solicitar ayuda. y es inevitable que esa iniciativa plantee cuestiones relativas a la ética y a los derechos humanos341. requiere el consentimiento del infractor del ley y gene ralmente se excluye la dependencia al alcohol. el tratamiento de la adicción a drogas bajo coerción implica el uso del poder del Estado para obligar a una persona a que reciba tratamiento. definen del siguiente modo a las diversas medidas legales para el tratamiento en contexto obligado: › Obligación civil: en Australia se define como un tratamiento involuntario de un consumidor de drogas o de alcohol no infractor de ley. Tratamiento obligado: es aquel ordenado por un mandato basado en la legislación y en los programas gubernamentales. referencia a tratamiento dentro de la prisión y obligación civil. 340 Suspensión condicional del procedimiento penal. Las medidas formales incluyen estrategias iniciadas por instituciones distintas a la de las cortes de justicia. como el servicio social y los programas de empleo gubernamentales. 341 OMS. Tratamiento bajo coerción: caracterizado por la presencia de un delito y algún grado de elección aunque limitada del individuo para decidir entrar a tratamiento o enfrentar sanciones legales340. 2005. el tratamiento ordenado por la corte y los programas alternativos a la reclusión. ordenado o supervisado por el sistema de justicia penal que se efectúa fuera de las prisiones. A su vez. Esta definición excluye a los mecanismos coercitivos informales. › › › › Aspectos éticos del tratamiento en contexto obligado Según la OMS. Tratamiento en contexto obligado .

Estas recomendaciones se apoyan en la evidencia que el tratamiento bajo coerción es efectivo cuando se requiere cierto “interés voluntario” del infractor344. se concluyó que el tratamiento está legal y éticamente justificado si los derechos de los individuos quedan protegidos por el “debido proceso” (de conformidad con los principios de los derechos humanos). 343 OMS. y se proporciona tratamiento efectivo y humano343. Respecto al consumo de drogas ilegales y el alcohol. Los efectos del consumo de esas sustancias interfieren con la libertad de los demás.cit. 342 Pritchard. se ha argumentado que debiera dárseles dos opciones limitadas: si aceptan ingresar a tratamiento se suspende su procesamiento judicial. debiera probarse que el tratamiento será beneficioso para el individuo. aunque no todos los consumidores de drogas ilegales están involucrados en crímenes violentos ni contra la propiedad y muchos miembros funcionales de la sociedad consumen drogas con fines recreativos o para explorar estados alterados de conciencia. Asimismo. aunque muchos consumidores de drogas caen en estados disfuncionales y ponen en riesgo de efectos colaterales a quienes viven o trabajan con ellos. y que debiera permitírseles escoger el tipo de tratamiento que recibirían quienes acepten ingresar a tratamiento. ¿cuánto daño habría que esperar que ocurra como resultado del consumo de drogas y alcohol de los individuos? Además. Mugavin y Swan. la salud corporal. Consumo problemático de drogas. En un consenso sobre el tratamiento obligado preparado para la OMS en 1986. y en esa categoría se encuentra la amenaza/daño a la salud mental. y qué obligaciones pueden ser justificadas342. 344 Gerstein y Harwood. y si ello no ocurre no habría una justificación ética para la imposición legal del tratamiento. Y el tratamiento obligado implica que el Estado responda a la interrogante. op. observan que éstas están asociadas a la violencia. op. si se niegan. 2005. Por lo tanto. los autores señalan que sería éticamente cuestionable obligar a todos los consumidores de drogas a participar en un tratamiento. La incidencia de un individuo en los derechos de otros ciudadanos justifica el ejercicio del poder del Estado sobre ese individuo. a los trabajadores y a la seguridad pública. el bienestar emocional y el bienestar económico.[ 178 ] Cabe preguntarse bajo qué circunstancias el Estado puede ignorar el derecho fundamental de los individuos para elegir acerca de sus propias acciones. muchos consumidores de drogas no lo hacen. en OMS. Respecto al tratamiento obligado para infractores de ley consumidores de drogas. al abuso sexual y la violencia doméstica.cit.Tratamiento en personas que han cometido delitos . e impactan negativamente a la familia. pasarían al sistema de justicia penal como cualquier otra persona imputada por el mismo delito. la condición social. 1990.

y la meta del cambio es la promoción de salud psicológica. En los ambientes convencionales de salud mental —añade Blackburn— la necesidad de cambio está determinada por la queja de sufrimiento o disfunción del usuario. como la entrevista motivacional de Miller y Rollnick. y es fundamental cuando se aplica a la psicología y a la medicina. La autonomía se refiere al derecho de las personas para ser tratados como agentes que se determinan a si mismos. Las excepciones surgen cuando la capacidad de la libre elección está impedida. ya sea de sus relaciones sociales. 1998). En contraste. eso no ocurre a menos que perciban una presión para cambiar. la base ética es cuestionable ya que la meta es restringir más que permitir. señala que la justificación tradicional del compromiso de las profesiones de ayuda con los infractores ha sido la rehabilitación del individuo. Tratamiento en contexto obligado . asegurando que esto no viole la autonomía de los demás. 345 Blackburn. el tratamiento en prisión supone metas organizacionales para hacer que los prisioneros sean complacientes y manejables. incluso los enfoques terapéuticos más sensibles a los derechos de los individuos345. 2002. El dilema para el terapeuta es si la meta es compatible con los principios de la autonomía. la rehabilitación es un término ambiguo que puede referirse a la reintegración social o simplemente a la prevención de infracciones futuras Si la rehabilitación está construida simplemente como la prevención de nuevas infracciones. Asimismo. entonces. Aunque se ha indicado que los tratamientos penales debieran estar limitados a quienes lo soliciten en forma voluntaria347. Reglamento de Gendarmería de Chile (Ministerio de Justicia. todas las intervenciones terapéuticas que buscan intervenir en la vida de los infractores implican cuestionamientos a la ética. La beneficencia especifica el deber de hacer el bien. su trabajo o la aprobación social. y el énfasis que se pone en la reducción de la reincidencia y la adaptación a la institución como un resultado mensurable de la efectividad de los programas de tratamiento. El principio de no maleficencia afirma el deber de no ocasionar daño. 347 Artículo 94º. Según el autor. Esto justificaría. cuando el usuario es un infractor. podemos preguntarnos si en general las personas buscan tratamiento sin alguna clase de coerción. bajo la cual subyace la obligación de beneficiar a los usuarios. beneficencia y no maleficencia346 que justifican el rol de la ayuda. ubica a éste al servicio del control social. 346 Ibid. sin embargo.[ 179 ] Desde la perspectiva de Blackburn. que tienen la libertad para elegir sus propios cursos de acción. y la meta del cambio es la obediencia del infractor de las reglas de la sociedad. Esto está implícito en la noción de “profesiones de ayuda”. En general. la necesidad de cambio es instigada por la queja de otros que encuentran objetable el comportamiento del infractor.

› › › › 348 Prochaska. 2007. Pritchard. cuyo objetivo es fomentar la motivación intrínseca para el cambio. Consumo problemático de drogas. Mugavin y Swan. Mugavin y Swan señalan que efectividad de los tratamientos en contexto obligado presenta un desafío metodológico para el análisis de los resultados. la investigación no es empírica y raramente incluye estudios con grupos controles asignados al azar.[ 180 ] intervenciones terapéuticas como la entrevista motivacional. 349 Pritchard. 350 Véase más adelante en este capítulo. debido a las siguientes razones349: › las drogas consumidas por los usuarios son muy heterogéneas. que han tenido pocas oportunidades para su integración social. y cuando su libertad de tomar decisiones vitales está restringida por el consumo problemático de drogas legales o ilegales? ¿Debería esperarse a que “toquen fondo”348 para ofrecerles una oportunidad para una eventual integración social. e ignoran la complejidad del constructo coerción350. la mayoría de los estudios asumen la coerción en base a la fuente de derivación. que cumplen la condena en establecimientos penales hacinados y con una mala calidad de vida. lo cual ha impedido una medición adecuada de los efectos de la coerción en el proceso del tratamiento y los resultados del tratamiento.Tratamiento en personas que han cometido delitos . los resultados de las investigaciones son mixtas y no concluyentes. cuando quizá sea demasiado tarde para que sus esfuerzos para la construcción de una vida distinta sean exitosos? Efectividad del tratamiento en contexto obligado Se ha discutido bastante respecto de si es posible y/o efectivo el tratamiento bajo coerción o en contexto obligado y si está demostrado ser más o menos efectivo que el tratamiento en contexto no obligado. no existe una definición operacional de coerción. pero que respeta la autonomía del usuario en términos de los objetivos de ese probable cambio. las medidas de coerción son aplicadas en diferentes formas y las intervenciones del tratamiento cubren un rango amplio de actividades. cuando se sabe que en su gran mayoría provienen de sectores en exclusión social estructural. por tanto. ¿Será ético abstenerse de la implementación de estrategias para fomentar la motivación para el cambio del estilo de vida en internos recluidos en los penales chilenos. 1999.

concluyen que gran parte de los estudios de los últimos 30 años son débiles y los resultados poco concluyentes. Mugavin y Swan indican que sólo un pequeño número de investigaciones examinado el impacto que poseen sobre los resultados la naturaleza del tratamiento. lo cual limita las conclusiones respecto a su efectividad. los resultados son dispares: algunos autores han indicado que la obligación puede movilizar a algunos usuarios a avanzar en la motivación para el cambio (desde la precontemplación hacia la preparación). Klag et al. op. Pritchard. Los sujetos fueron derivados desde dos programas muy estructurados o desde fuentes legales más convencionales (libertad condicional o libertad vigilada). lo que no es efectivo.[ 181 ] › › muchos estudios presumen que los usuarios obligados a tratarse presentan una línea base similar a los no obligados. Sin embargo. Tratamiento en contexto obligado . otros autores concluyen que la obligación legal puede minar la motivación y ocasionar una recaída en la disposición para el cambio. 353 Young y Belenko.cit 5. la mayoría de los estudios tienen períodos de seguimiento de menos de 6 meses. las cuales eran coherentes con las políticas y prácticas coercitivas de los programas. resultados que apoyarían el uso de protocolos 351 En Pritchard. El análisis de la retención de los usuarios mostró que los que fueron enviados a los programas más coercitivos permanecieron cerca de tres veces más tiempo que los de las fuentes más convencionales. 352 Ibid. se ha reportado que la motivación de los usuarios legalmente obligados es tan buena como la de los usuarios que acuden voluntariamente a tratamiento. El análisis mostró que los usuarios variaron sustancialmente en sus percepciones de la presión legal. Por ejemplo: › se ha reportado que la duración del tratamiento es un predictor consistente de los resultados positivos del tratamiento. › Young y Belenko estudiaron el impacto de diferentes modelos de tratamiento en contexto obligado en infractores estadounidenses que fueron enviados a tratamiento residencial de larga duración353. 2002. respecto a la motivación de los usuarios obligados a tratarse. la motivación de los usuarios y grado de coerción aplicada352. Mugavin y Swan. y que puede afirmarse en base a las conclusiones limitadas que el tratamiento obligado puede ser efectivo a veces en la reducción del consumo de drogas y en la reducción de la comisión de delitos para algunas personas351. recomendándose una duración mínima de 3 meses a 12 meses o más.

también reportaron reducciones similares en el consumo de drogas y mejoría356. Ver en Casas et al.4% de los sujetos no condicionados.Tratamiento en personas que han cometido delitos . en comparación con el 19.17 días de los no condicionados. Estados Unidos354.[ 182 ] estructurados para informar a los usuarios acerca de las contingencias legales de su participación en el programa. Consumo problemático de drogas. Un estudio realizado en España355 mostró que el éxito alcanzado en el tratamiento es similar en internos bajo condicionamiento judicial y sin éste. 2003. 2007. Proyecto Hombre. de cómo será monitoreada su participación y las consecuencias que tendrá el fracaso del tratamiento.26 días frente a los 276. el 48. 355 “Evaluación del tratamiento de drogodependientes con causas penales”. La calidad de la relación entre los prestadores y los usuarios emergió como un tema clave para la retención y la adherencia a los tratamientos obligados por la 354 Burke y Gregorie.8% de la muestra original respondió al Addiction Severiry Index a los seis meses de tratamiento. La disposición para el cambio en el momento de la admisión al tratamiento tuvo relación con los resultados de éste. en comparación con el 73. Burke y Gregorie llevaron a cabo una investigación con 289 sujetos que aceptaron participar en un estudio de los resultados del tratamiento del consumo problemático de drogas en 5 programas en Ohio.. McSweeney et al.44% de los no condicionados. también que era más probable que redujeran la severidad de la adicción en el seguimiento. 356 McSweeney et al. los sujetos condicionados presentaron una media de retención de 491. como un factor que aumentaba la probabilidad de recaída y reincidencia.15% de los individuos bajo coacción abandonó voluntariamente el tratamiento. Los autores observaron que era más probable que los participantes obligados legalmente a asistir a un tratamiento reportaran abstinencia de alcohol y otras drogas en los 30 días antes de la entrevista de seguimiento. El 48. señalan que los estudios en Gran Bretaña y en otros países europeos muestran que los usuarios obligados a tratarse reportaron reducciones significativas en el consumo de drogas y en otros delitos y mejoría en otras áreas de su funcionamiento social. 2007. Los prestadores de tratamiento identificaron al retraso en el acceso a prescripciones substitutas adecuadas para los usuarios dependientes de los opiáceos. › › › el 22% de los individuos coaccionados a tratarse finalizaron el tratamiento. Los consumidores de drogas que ingresaron a esos mismos servicios de tratamiento sin una orden legal. 2007. detectándose.

Aunque las circunstancias individuales y las respuestas a las dificultades estructurales pueden exponer a algunas personas a la criminalidad y al consumo de drogas. el abandono del consumo de drogas y los comportamientos infractores son procesos de larga duración y no discretos. Los informaron que se requería tiempo para desarrollar esa relación y que el énfasis en la obediencia tenía un efecto adverso en la formación de la alianza. que no puede esperarse que el tratamiento —obligado o no— sea una panacea para resolver el problema del consumo de drogas y los delitos relacionados con el consumo de drogas. que el tratamiento obligado de infractores consumidores de drogas tenga un gran impacto en la disminución global de la tasa de delitos. Tratamiento en contexto obligado . culturales y económicos más amplios. ya que el tratamiento debiera apuntar a la integración social efectiva de los sujetos. observándose una reducción en el consumo y en el delito a los 6 y a los 8 meses de seguimiento. 358 Test de orina. Concluyen señalando que los resultados de la investigación no significa que el tratamiento bajo coerción es efectivo. Una variante de los tratamientos en contexto obligado. comisión de delitos y mejoría en la salud mental. 2005. Los investigadores detectaron que los usuarios obligados por la corte mostraron una disminución considerable en el consumo de drogas. algunos equipos los consideraban de utilidad. Para los autores. sino que indican que el tratamiento puede ser una alternativa efectiva a la reclusión de los infractores consumidores de drogas. Asimismo. esos procesos complejos e interactivos están profundamente entrelazados e influenciados por factores sociales.[ 183 ] corte. es el uso del Programa de test de drogas obligado (MDT)358 que se ha implementado en todas las prisiones inglesas desde el año 1996359.. Los usuarios que entraron voluntariamente en tratamiento mostraron resultados comparablemente satisfactorios. especialmente en los usuarios obligados a tratarse por órdenes de la corte. Los elementos de ese programa son los siguientes: 357 Obviamente. entonces. Respecto a los test de drogas. en la cual la asistencia ofrecida por el equipo ayudó a desarrollar confianza y obligación moral y una alianza de trabajo al ofrecer legitimidad a las condiciones impuestas por la corte. Los investigadores observaron que el tratamiento obligado no es superior en la retención de los usuarios que en los tratamientos voluntarios cuando se controlan estadísticamente otros factores. riesgo de inyectarse. por lo que puede esperarse. en donde el tratamiento es un aspecto crucial pero menor en el proceso de la recuperación357. 359 Singleton et al.

y muchos reclusos ya han establecido un patrón de consumo en el penal. mostró que el consumo de marihuana declinó desde el inicio del programa. este efecto es mayor en el consumo de marihuana que en el consumo de heroína. solamente el 39% de quienes han consumido drogas en el penal y que no habían recibido tratamiento. Un estudio efectuado en el año 2001 acerca del impacto de la aplicación del programa. Se ha entregado a las autoridades de los penales la determinación de los castigos para los internos cuyo resultado es positivo. mientras que la de consumo de marihuana descendió desde el 25% al 12%. ya que se considera un privilegio acceder a un trabajo en el penal u obtener un mayor grado de confianza. y el impacto del programa MDT es más notorio en 360 Singleton et al. ya que es visto como un castigo. Consumo problemático de drogas. dijeron en una investigación en 2002 que les gustaría ingresar a uno (mientras que el 46% de quienes consumían heroína estaban dispuestos a ingresar a tratamiento). afirman que es posible que el programa MDT no sea el más apropiado para orientar a los internos consumidores de drogas hacia el tratamiento. y ofrecer tratamiento a los consumidores que desean ayuda. 2005. La tasa de consumo de heroína entre abril de 1996 y diciembre de 2001 se mantuvo entre el 6% y el 7%. Singleton et al. Respecto al grado en el cual los test de orina positivos estimularon al ingreso a tratamiento de los internos. como evaluación del riesgo de los internos. Señalan que la recepción del test sería un mecanismo apropiado para identificar tempranamente a los consumidores de drogas cuando éstos ingresan al penal360. mientras que la tasa de heroína se había mantenido constante.Tratamiento en personas que han cometido delitos . La conclusión a la cual llegan es que la experiencia de prisión reduce en general el consumo de drogas. aplicación del test de drogas al momento del ingreso a la prisión. El objetivo del programa es doble: castigar a los internos que consumen drogas durante la reclusión como un modo disminuir el consumo futuro. aplicación del test a los reclusos que se supone han consumido drogas. un programa de test frecuente para los internos con una historia previa de consumo de drogas.[ 184 ] › › › › › el test de drogas se aplica todo los meses en una proporción de reclusos elegidos al azar.

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el consumo de marihuana361. Sin embargo, hay internos que continúan consumiendo drogas en la prisión y que son resistentes a las sanciones asociadas al MDT. Esos internos se caracterizan por tener un elevado nivel de dependencia a las drogas y han sido poli-consumidores antes de ingresar a prisión. Indican que ese grupo debiera ser identificado y dárseles prioridad en la evaluación y en la derivación a tratamiento, incluyendo la mantención por metadona si fuera apropiado.

Adherencia a tratamiento
La tendencia de investigar lo que funciona en el tratamiento penitenciario ha seguido el mismo recorrido que la iniciativa de la División 12 de la Asociación Psicológica Estadounidense (APA) de aplicar la metodología de la medicina basada en la evidencia al escrutinio de los enfoques psicoterapéuticos eficaces362. La iniciativa de la APA dio origen a un listado de tratamientos validados y recomendados para diversos trastornos de la salud mental. En ese listado de la APA (disponible en www.apa.org.divisions/div12/cppi.html), los enfoques terapéuticos más recomendados para diversos trastornos son el enfoque Conductual-Cognitivo y el enfoque Conductual, señalándose que quizá haya otros tratamientos eficaces, pero esto no se ha demostrado. Dada la diversidad de enfoques contemporáneos en psicoterapia, la lista de tratamientos recomendados ha generado una enorme controversia. Assay y Lambert indican que el hallazgo de enfoques “superiores” obedece más bien a un artefacto metodológico que a una superioridad probada de esos enfoques363. Criterios para establecer los tratamientos empíricamente validados364. Tratamientos bien establecidos 1) Al menos dos buenos diseños experimentales, de entre un grupo de diseños, demuestran eficacia en una o más de las siguientes modalidades: a) Superior a una droga o a un placebo o a otro tratamiento b) Equivalente a un tratamiento ya establecido en experimentos con un adecuado poder estadístico (alrededor de 30 por grupo365);

361 Ibid. 362 Chambless y Ollendick, 2001. 363 Assay y Lambert, 1999. 364 Chambless et al., 1998; citado en Castelnuevo et al., 2005. 365 Kazdin y Bass, 1989.

Tratamiento en contexto obligado

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2) Una amplia serie de diseños experimentales de caso único (n≥9) de muestra eficacia. Esos experimentos deben haber: a) Usado buenos diseños experimentales, y b) Comparado las intervenciones con otro tratamiento como en I.A.

Criterios adicionales para 1 y 2 3) Los experimentos deben haber sido efectuados con manuales de tratamiento. 4) Las características de las muestras de usuarios deben estar especificadas con claridad. 5) Los efectos deben haber sido demostrados al menos por dos investigadores o dos equipos de investigadores diferentes. Tratamientos probablemente eficaces 1. Dos experimentos muestran que el tratamiento es más efectivo que un grupo control en lista de espera 2. Uno o más experimentos concuerdan con los criterios 1, 3, 4, de los tratamientos bien establecidos, pero no el criterio V. 3. Una pequeña serie de experimentos de diseño de caso único (n≥3) concuerdan con los criterios 2, 3, y 5 para los tratamientos bien establecidos. Aunque el número de sujetos que deben componer la muestra es más bien poco exigente, los requisitos metodológicos impiden que puedan incorporarse a la investigación meta-analítica a la mayoría de los enfoques terapéuticos. Por un lado, es preciso que los tratamientos sean sometidos a prueba experimental por medio de un manual, lo cual implica que a todos los sujetos les sea entregada la terapia en la misma secuencia y en la misma forma. Esta exigencia metodológica, propia de los estudios con fármacos, se aleja sustancialmente de la práctica real de la psicoterapia en los contextos clínicos366, además que obliga al consultante y al terapeuta a acomodarse al manual de tratamiento, cuando en la práctica pareciera que lo contrario es lo usual y lo recomendado (si el terapeuta espera tener un buen éxito), además que se limita la creatividad de los terapeutas367. Por otro lado, solamente pueden ser sometidos a escrutinio experimental aquellos tratamientos que pueden ser entregados bajo el formato de un manual; es decir, enfoques que suponen que su eficacia se encuentra en las técnicas terapéuticas,
366 Castelnuovo et al., 2005. 367 Duncan y Miller, 2005.

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aunque la investigación de resultados en psicoterapia ha demostrado que las denominadas variables inespecíficas tienen un mayor peso en la variabilidad de resultados368. Un ejemplo en el campo del tratamiento en adicciones del supuesto que las variables específicas son las que tienen mayor peso en la variabilidad de resultados, fue el Proyecto MATCH para el estudio de tratamientos eficaces en pacientes bebedores problemáticos369. El proyecto fue un estudio clínico efectuado en diversos sitios, diseñado para poner a prueba una serie de hipótesis respecto a cómo las interacciones paciente-tratamiento se relacionan con los resultados. Se efectuaron dos estudios independientes, pero paralelos; en uno los usuarios fueron reclutados de entornos hospitalarios ambulatorios, y en el otro los usuarios recibieron tratamiento hospitalario seguido de tratamiento ambulatorio. Los pacientes fueron asignados al azar a terapia de Doce-Pasos (Twelve-Step Facilitation), Habilidades de afrontamiento cognitivo-conductuales (CognitiveBehavioral Coping Skills), o a Terapia de fomento motivacional (Motivational Enhancement Therapy). La terapia fue entregada por expertos bajo el formato de un manual, y los sujetos fueron seguidos en intervalos de 3 meses durante un año después de haber completado el período de tratamiento de 12 semanas y los cambios en el patrón de consumo, estatus/calidad de vida funcional, y utilización de servicios de tratamiento. Se estudiaron los efectos de la interacción con las características seleccionadas de los pacientes. “El Proyecto MATCH fue diseñado para suministrar una puesta a prueba rigurosa general de la utilidad del aparejamiento paciente-tratamiento, y las implicaciones para la práctica clínica”370. Este estudio evaluó el impacto de aparejar personas o uno de tres enfoques de tratamientos posibles según 21 variables cuidadosamente elegidas, incluyendo severidad del consumo de alcohol, daño cognitivo, severidad psiquiátrica, nivel conceptual, género, búsqueda de sentido, disposición motivacional hacia el cambio, apoyo social para la bebida versus la abstinencia, sociopatía y tipología del alcoholismo. En más de las 64 posibles interacciones puestas a prueba, sólo una coincidencia probó ser significativa371. Cutler y Fishbain señalan que “el Proyecto MATCH es el estudio más costoso realizado hasta la fecha y que sus resultados fueron desalentadores, ya que no se pudo determinar un aparejamiento paciente-tratamiento, y tres tratamientos

368 Assay y Lambert, 1999. 369 Project MATCH Research Group, 1993. 370 Ibid. 371 Miller et al., 2005.

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produjeron resultados idénticos372. Esos resultados fueron interpretados post hoc como evidencia que los tres tratamientos son muy efectivos” los datos del Proyecto MATCH han llevado a los investigadores a señalar que el único factor predictor del éxito en los tres tratamientos comparados fue la adherencia a tratamiento373. La investigación mostró que, con independencia del tipo o intensidad de enfoque terapéutico, la adherencia del consultante es la mejor predictora del resultado374, y que está fuertemente relacionada con la alianza terapéutica. Este constructo ha sido uno de los más investigados en las últimas décadas375, especialmente cuando la investigación de resultados ha indicado que la calidad de la alianza es el mejor predictor de los resultados de la psicoterapia. Los investigadores Bordin (de orientación “rogeriana”) y Luborsky (de orientación psicodinámica) la han conceptualizado del siguiente modo376. El primero señala que puede darse una buena alianza cuando el terapeuta y el consultante han establecido un vínculo positivo; cuando hay acuerdo377 en los medios para alcanzar los fines terapéuticos (método, técnicas, tareas), y cuando hay un acuerdo en las metas del tratamiento. El segundo describe dos tipos de alianza de acuerdo a la fase del tratamiento: Alianza tipo 1: establecimiento de vínculo (al inicio de la terapia); y Alianza tipo 2: trabajo en conjunto hacia metas comunes, con métodos de trabajo aceptados por el consultante y el terapeuta. Ambos investigadores indican implícitamente que el consultante tiene “derecho a voz y voto” en su propio proceso terapéutico, y que el terapeuta debe “acomodarse”378 al marco de referencia de su consultante. El acuerdo en los objetivos y metas del tratamiento se relaciona directamente con la disposición del usuario (motivación) para participar. Desde esta perspectiva, se puede afirmar que existiría un tratamiento cuando existe un usuario dispuesto a alcanzar metas que tienen significado para él. Es decir, el ingreso a un tratamiento en contexto obligado por la corte no asegurará la adherencia a tratamiento del usuario, y especialmente cuando éste asiste sólo para cumplir con los mandatos de la corte. en este contexto, la pericia técnica del equipo tratante es crucial para fomentar la adherencia del usuario.
372 Cutler y Fishbain, 2005. 373 Wampold, 2001. 374 Orlinsky, Grawe y Parks, 1994; citados por Miller et al., 2005. 375 Bachelor y Horvath, 1999. 376 Corbella y Botella, 2003. 377 Es decir, el usuario y el prestador del tratamiento. 378 Duncan, Hubble y Miller, 2003.

Consumo problemático de drogas.Tratamiento en personas que han cometido delitos

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Milán indica que el mandato de la corte es un tipo de “control social” que intenta restringir el comportamiento del usuario379. Y el objetivo del tratamiento es intentar cambiar la función restrictiva por el de la adaptación, que permite que el usuario recupere la posibilidad de su desarrollo vital sin entrar en contradicciones con las reglas del meta-sistema social. Desde ese punto vista —indica el autor — podría afirmarse que todos los participantes (juez, usuario y el equipo tratante) en el sistema de tratamiento en contexto obligado están obligados a realizar las acciones que llevan a cabo, y no pueden salirse de las responsabilidades que involucran sus posiciones relativas. El usuario obligado está ubicado en una posición que le impide escaparse a la sanción impuesta por la corte; el juez y el equipo tratante también se encuentran bajo el marco de la obligatoriedad en relación al compromiso con el proceso y el cumplimiento de su rol. Ello, aunque poseen un grado de libertad mayor y pueden no asumir el caso argumentando su decisión; pero si aceptan el caso, están obligados a realizar ciertas acciones y no pueden salirse de las responsabilidades inherentes a su rol. El tratamiento en contexto obligado suscita una situación peculiar: dado que generalmente el usuario que acude a tratamiento no lo hace por motivación propia, ni quienes perciben que el usuario presenta un problema acuden al tratamiento, se tiene un “consultante ausente”380, lo cual implica que el usuario no tiene un problema en sí mismo, sino que alguien ha dicho que él/ella tiene un problema. La condición de tratamiento en contexto obligado lleva a suponer que el “sistema consultante ausente” (la sociedad en último término) cree que el acto de diagnosticar al usuario bastará para que a éste se le administre un tratamiento, asumiendo éste un rol pasivo en el proceso. La investigación lo desmiente, ya que se ha observado que los usuarios que se convierten en protagonistas de su proceso de cambio adhieren a tratamiento y estarán dispuestos a actuar (poner en práctica) los beneficios del tratamiento en su medio natural una vez finalizado éste381. Podría considerarse al tratamiento en contexto obligado como una obligación que abre una ventana de oportunidad para el usuario, que requiere de profe sionales tratantes capaces de adaptarse al usuario, y que se esfuercen por convertir esos encuentros en un espacio de conversación atractiva, en donde éste signifique esa conversación como provechosa para él, con independencia de las expectativas de quienes lo han obligado a acudir a conversar con el profesional, o las creencias del terapeuta acerca de cómo deben comportarse las personas.

379 Milán, 1997. 380 Ver: Schmitt, 2006. 381 Krause, 2005.

Tratamiento en contexto obligado

en donde la voz del usuario también cuenta y es crucial para el derrotero de la misma382. para su madre será la ausencia de un padre que le ponga ‘mano dura’. están pasivamente renuentes respecto al cambio. Consumo problemático de drogas. la información o el efecto de su comportamiento problema no es totalmente consciente. Milán propone que en una primera conversación con un usuario obligado se hace necesario legitimar los consensos que dieron origen a la situación particular del tratamiento en contexto obligado y legitimar la obligatoriedad del tratamiento. 383 Milán. De este modo. 1999. 384 Prochaska. op.[ 190 ] Karl Tomm ha definido como “conversación” a un espacio relacional en el cual todos los interactuantes aportan a la interacción. contemplación o preparación para cambio384. para la evaluación que hizo el sistema judicial será el entorno criminógeno donde reside”. Esto en contraposición a una entrevista. al permitírseles ser escuchadas se posibilita una descripción y una explicación común de la “realidad”. 385 DiClemente y Velasquez. una conversación es un espacio que posibilita una co-construcción relacional. Más que “resistirse” activamente. o quizá están cómodos donde se encuentran y no quieren arriesgarse a la incomodidad potencial del cambio. el equipo tratante deberá tener en consideración que los diversos estilos de precontemplación requieren diferentes abordajes del equipo. Es decir. Sugerencias según la fase de motivación para el cambio Precontemplación: desde la perspectiva de la motivación para el cambio.cit. DiClemente y Velasquez385 han propuesto las siguientes sugerencias para los terapeutas: Precontemplación renuente: para tales usuarios. Aunque esas definiciones parezcan contradictorias. la posición con la cual se presente el usuario a esa conversación inicial determinará la posición que debiera asumir el equipo tratante. para su padre será la sobreprotección que le brinda la madre. 2002. Puede que teman al cambio. Por lo mismo es preciso tener en cuenta la disposición motivacional del usuario: precontemplación (estilo de precontemplación). Esto hace posible abordar las distintas explicaciones que cada uno tiene de la situación problema: “Para el joven el problema de sus faltas serán las nulas oportunidades que le brinda la sociedad.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 382 Karl Tomm 1988 a. en la cual se supone que un especialista posee un cuerpo de conocimientos superior al del paciente y sabe por adelantado lo que necesita. en la cual no existan transgresiones normativas ni el sufrimiento derivado de ellas383 .

Desde la perspectiva de la terapia breve. Con independencia de la fuente de rebeldía. el cambio puede tomar más tiempo. por ejemplo. Tratamiento en contexto obligado . y suministrando un conjunto de razones por las cuales no cambiarán. o comienzan a sentir la tensión entre la renuencia al cambio y la posibilidad de un futuro diferente. A menudo toma tiempo la motivación para este tipo de usuarios. Sin embargo. a menudo el usuario en precontemplación rebelde tiene mucho conocimiento respecto al comportamiento problema y ha invertido en él. Los equipos reconocerán fácilmente a estas personas: a menudo discuten con el equipo.[ 191 ] Sugieren que en la relación con esos usuarios puede ser útil escucharlos en una forma sensible. Precontemplación rebelde: es probable que en el tratamiento en contexto obligado sea más frecuente que el usuario se presente en precontemplación rebelde. Los mencionados autores señalan que la entrevista motivacional proporciona un medio para otorgar a las personas en precontemplación rebelde la libertad para expresar sus sentimientos respecto al cambio. Esto implica que el profesional le haga saber al usuario que él respeta su autodeterminación. y confía en que éste tiene la inteligencia suficiente para saber lo que le conviene. Otras veces. y que de hecho el equipo no intentará presionarlo. y se indaga qué 386 DiClemente y Velasquez. Según DiClemente y Velasquez. Esta estrategia a menudo debilita la fuerza de los argumentos del usuario. op. por lo que el usuario otorga valor a sus propias decisiones386. 387 Berg y Miller 1996. mientras se está dirigiendo su energía en una dirección positiva. se sienten escuchados. empática y suministrarles retroalimentación respecto a lo observado por el equipo derivador. cuando el equipo concuerda con la persona que no puede obligársela a cambiar. la persona en precontemplación rebelde puede aparecer hostil y resistente al cambio. demostrando verbal y no verbalmente que no quieren estar allí. DiClemente y Velasquez señalan que cuando se otorga libertad a los usuarios para que tomen sus propias decisiones. Berg y Miller proponen que con esos usuarios una estrategia adecuada es buscar al usuario oculto en el usuario387. ya que fue obligado a entrevistarse con un equipo para tratar un supuesto problema que otros ven en él. el equipo tratante crea una situación donde la posibilidad del cambio puede ser abordada en una forma no amenazante. los usuarios renuentes avanzan rápidamente una vez que verbalizan su renuencia.cit.

Tratamiento en personas que han cometido delitos . por pequeño que sea (fomento de la autoeficacia). establecen que el usuario merece ser elogiado por el equipo por haber asistido a la primera sesión de tratamiento. De este modo. Asimismo. y el equipo podrá colaborar con el usuario en el alcance de los mismos. ya que éste tenía la opción de asumir las consecuencias legales por no asistir. sugiriéndose que el equipo acepte esa motivación como válida. 390 DiClemente y Velasquez. tendrá que seguir ciertas reglas como no beber y conducir. 1996. ayudándolas a tomar la decisión de comenzar con un pequeño cambio y reforzarlas ante cada éxito. y se ha movido hacia la contemplación (caracterizada por la ambivalencia ante el cambio) o hacia la preparación (disposición a realizar los cambios necesarios para alcanzar su objetivo. y está “complaciendo” a quienes lo han obligado389. en el caso de un conductor que haya sido obligado a acudir a tratamiento por haber sido sorprendido conduciendo en estado de ebriedad388. Por ejemplo. Es probable que el usuario plantee un interés que no se relaciona con el abandono del consumo de drogas. pero a pesar de su renuencia/rebeldía se ha tomado la molestia de acudir al lugar de tratamiento indicado. op. Ver: (Berg y Miller. éste primero debe descubrir lo que el usuario está dispuesto a hacer y después trabajar ayudando al usuario a conseguir su objetivo. Consumo problemático de drogas. Precontemplación resignada: DiClemente y Velasquez indican que las personas en esa posición se caracterizan por una falta de energía y compromiso390. y cuyo objetivo es “sacarse al juez de encima y recobrar su licencia de conducir”. Berg y Reuss. Asimismo.cit. 388 En Estados Unidos esos conductores son obligados a acudir y adherir a un tratamiento para recobrar su licencia de conducir. Es decir. 389 Obviamente esta sugerencia apunta al desarrollo de un vínculo positivo con el usuario. cuando se “descubre al usuario oculto” en el usuario.[ 192 ] podría obtener el usuario del contexto de este tratamiento. no llegar a su casa en estado de ebriedad y no faltar a las sesiones con el equipo. 1998. se señala como un elemento clave que se construya la confianza en forma lenta. esas personas han abandonado la posibilidad de cambio y parecen sobrepasadas por el problema. al cual se le obligó a acudir (y rehusarse al mismo puede conllevar consecuencias no deseadas). Sugieren como estrate gias que el equipo inspire esperanza en el usuario y explore las barreras para el cambio. se está frente a una situación en la cual éste ha abandonado la posición de precontemplación rebelde.

2003. 1999 y O’Hanlon y Weiner-Davis. 393 Duncan. DiClemente y Velasquez indican que los equipos pueden caer en la tentación de contra-argumentar con el usuario para mostrarle las buenas razones para cambiar. Duncan y Miller. Se sugiere. y que el tratamiento podría proporcionar ahora. y se abre la posibilidad de comenzar a conversar luego de las razones “no tan buenas” del comportamiento en cuestión. Ibid. 2002. la cual puede ser negociada o mejorada con el aporte del equipo393. 2) indagar acerca de qué faltó en ese intento de solución que impidió la mantención del objetivo. Berg y Reuss. debido a la tendencia en la psicoterapia tradicional de centrarse en indagar lo que “no funciona” y en lo que contribuye a la estabilidad del sistema-consultante. 1996.[ 193 ] Es probable que las personas en precontemplación resignada hayan hecho varios intentos por cambiar391 pero que no fueron exitosos. lo cual posibilita que el usuario se percate que el equipo no desea discutir con ellos. de Shazer y O’Hanlon y WeinerDavis afirman que ese proceder de los terapeutas sólo alienta la desesperanza en los usuarios y convierte al espacio terapéutico en uno de “imposibilidad terapéutica”. ibid. Precontemplación racionalizadora: estos usuarios se caracterizan por tener buenas razones para mantener el comportamiento que otros ven como un problema. en lugar de un espacio de “posibilidades terapéuticas”394. además. explorar los intentos de solución anteriores fallidos (“búsqueda de excepciones”392. 2003. 392 Berg y Miller.. Weakland y Segal. que la conversación se centre en las gratificaciones que obtiene la persona por sus comportamientos “problema”. Los autores sugieren que la mejor estrategia con tales usuarios es mostrarse empático y comunicar esa empatía (escucha reflexiva). Fisch. Duncan y Miller. sólo consiguiendo que los usuarios les respondan entregando mejores contra-razones. Berg y Miller (1996) observan que con frecuencia los equipos pasan por alto las soluciones anteriores exitosas seguidas de una recaída e incluso recidiva. 1999. Tratamiento en contexto obligado . a la vez que el equipo se informará acerca de las soluciones que no deberá ofrecer. 1998. Con esto se cumplen tres propósitos: 1) rescatar aquellos intentos de solución por medio de los cuales el usuario logró mantenerse abstinente durante un período relativo de tiempo. y están prontos a discutir sus puntos de vista. Hubble y Miller. 395 Miller y Rollnick. Indican. Miller y Rollnick395 han 391 Di Clemente y Velasquez. y 3) indagar acerca de la teoría del cambio que tiene el usuario. 394 Shazer. como una estrategia para construir confianza. 1984.1991.

pero…”396. el usuario se mantendrá oscilando entre el cambio y el no-cambio. pero no ve soluciones al problema o éstas no son de su autoría. 2003. Berg y Miller (1996) han descrito esta posición motivacional como aquella en la cual el usuario se percata que el comportamiento le es problemático.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Consumo problemático de drogas.[ 194 ] sugerido una interesante estrategia de comunicación para abordar ambos aspectos de la situación del usuario. Hubble y Miller. 1999. y que éstos sean mayores que los contra o las consecuencias negativas probables. 396 Berg y Miller. los profesionales deben abstenerse de ofrecer consejos y soluciones397 ya que éstas inclinarán la “balanza de decisiones” hacia la estabilidad. Duncan. Sin embargo. La ambivalencia no implica un simple conflicto de atracción/evitación (“lo uno ó lo otro”). mientras el usuario no perciba que su comportamiento actual posee más efectos perjudiciales que gratificaciones. Esta es una fase motivacional en la cual los terapeutas sólo deben ofrecer un espacio para la reflexión. Duncan. 1996. esto no asegura que el usuario se incline hacia el cambio. sino que es uno de doble atracción-evitación. Contemplación Esta es la fase de la motivación para el cambio que se caracteriza por la ambivalencia de los usuarios y suele ser confundida como una genuina disposición de aquellos para cambiar sus comportamientos. se crea un contexto en el cual el usuario puede reexaminar y pensar en cambiar su comportamiento. es a la vez gratificante para el usuario. 397 Berg y Miller. sino que se crea la posibilidad que éste pueda escucharse y asimilar sus propias afirmaciones acerca de la necesidad de un cambio. la ecuación para el cambio sería la siguiente: Cambio= ventajas del comportamiento actual < Contras del comportamiento actual ^ Ventajas del cambio > Contras del cambio Es decir. 1996. Miller y Rollnick. 2003. Hubble y Miller. ya que por un lado la permanencia del comportamiento aunque trae problemas consigo. En esta fase de la motivación para el cambio. lo cual los lleva a ofrecer consejos y soluciones que recibirán como respuesta un “sí. 2002. es decir. mientras que el probable cambio puede implicar pérdidas que el usuario percibe como muy amenazantes. Desde esta perspectiva.

op. Tratamiento en contexto obligado . y es probable que el usuario aun muestre un grado de ambivalencia400. que sean significativos para el usuario. lo cual implica explorar las soluciones imaginadas por el usuario y ayudarlo a visualizar soluciones realistas.cit. sino que se consideran los protagonistas de su cambio y están claramente dispuestos a encontrar soluciones a sus problemas399. realistas. Esta es la fase en la cual comienza el tratamiento terapéutico propiamente tal. que sean observables y mensurables. 403 Miller y Rollnick. 1996. el equipo lo asesorará/ayudará en la implementación de las mismas.cit. Preparación para la acción: los usuarios en preparación para la acción son aquellos que no sólo perciben que tienen un problema. que sean el inicio de un proceso de cambio y no el estado final.cit.cit. Mantenimiento: es la fase en la cual el equipo asesora al usuario en la mantención de los logros alcanzados. es decir.op. sugiriendo que el equipo proponga técnicas al usuario cuando éste no cuente con los recursos ni las estrategias para el logro de esos objetivos. ya que el usuario necesitará muchas veces contar con su ayuda para el logro de sus objetivos. op. 401 Ver: Berg y Miller. 400 DiClemente y Velasquez. a su vez. por tanto el equipo debe asegurar la cooperación de éstos con el usuario (y esos otros significativos.cit. Además. La co-construcción de objetivos. 2002. o de los objetivos 398 Miller y Rollnick 1999. Miller. concretos y expresados en términos de conductas probables de alcanzar. es el proce so en el cual el terapeuta colabora con el usuario en la formulación de objetivos. Sugieren que la primera tarea del equipo es evaluar la fortaleza del compromiso del usuario con el cambio. 402 Berg y Miller. plantear la presencia de comportamientos y no la ausencia de ellos.. es decir. op. DiClemente y Velasquez indican que el compromiso con el cambio no implica que éste será automático. los cuales deben cumplir con ciertas características”401. es útil incorporar a los otros significativos del usuario en la entrevista. Implica la revisión del plan de cambio. si el usuario visualiza sus propias estrategias para el cambio. pueden encontrarse en precontemplación. Acción: esta fase corresponde al desarrollo de lo que Miller y Rollnick han denominado “construcción de un plan de cambio”403. contemplación o estar preparados para la acción402.[ 195 ] El enfoque de la entrevista motivacional de Miller y Rollnick ha sido diseñado para abordar la ambivalencia para el cambio398. mínimos. 399 Berg y Miller. Berg y Miller afirman que este es el momento para co-construir objetivos terapéuticos. op.

405 Prochaska y Prochaska. Recaídas: la evidencia empírica ha mostrado que en el abandono de los comportamientos adictivos las caídas (lapse) y las recaídas (relapse) más bien son la norma y no la excepción . 2005. 1993. es probable que el usuario necesite implementarlas durante un período de años posteriores al tratamiento. los cuales en la generalidad de los casos tienen relación con dificultades de inte gración social mucho más amplias que las que representa la abstinencia en el consumo de drogas. Witkiewitz y Marlatt. podrá colocarse en marcha un plan para mantener los logros y prevenir las eventuales y probables recaídas. Adherencia a tratamiento de usuarios adolescentes La alianza terapéutica en adolescentes que ingresaron a un programa de consejería familiar para la prevención del consumo de drogas fue examinada a través de un instrumento compuesto de ítems de la Vanderbilt Therapeutic Alliance ScaleRevised que está basada en aspectos del desarrollo y en el constructo de la alianza de Bordin (vínculo. una vez que ésta se ha logrado en forma mínima. es decir. Marlatt. porque el cambio alcanzado en su estilo de vida le permite confiar en que difícilmente regresará a las pautas anteriores de comportamiento.como asimismo el ofrecimiento de otras técnicas terapéuticas que podrían resultar útiles. 1999. 2002.[ 196 ] terapéuticos. esta fase puede durar desde meses hasta años. si una de las metas era alcanzar la abstinencia en el consumo. Marlatt y Witkiewitz. la necesidad que el usuario se convierta en el protagonista de su propio cambio. Parks y Witkiewitz. De aquí. dado que el consumo problemático de sustancias es un trastorno crónico. Parks y Witkiewitz. Desde un punto de vista teórico. a la vez que se desarrollen estrategias para prevenir eventuales recaídas futuras406. 406 Marlatt. 2002. Consumo problemático de drogas. tareas y metas). 2004. y de la existencia de un sistema de supervisión post-tratamiento (aftercare) que lo ayude a mantener los logros alcanzados. Prochaska y Prochaska405 han indicado que cuando los usuarios recaen regresan a la fase de contemplación.Tratamiento en personas que han cometido delitos . y la labor del equipo de tratamiento es ayudar al usuario a reiniciar el proceso de cambio. Finalización: es la etapa en la cual el usuario ya no necesita recurrir consciente mente a las diversas estrategias utilizadas en la fase precedente. 404 Sólo puede hablarse de “recaídas” cuando el usuario ha alcanzado los objetivos propuestos. Esta es la etapa en la cual se propone el desarrollo de estrategias de prevención de recaídas404 con el usuario y sus relaciones interpersonales signitifactivas. entonces. Prochaska. se espera que las estrategias desarrolladas/aprendidas por el usuario en el tratamiento sean utilizadas por éste una vez que el tratamiento finalice y.

en los jóvenes que dieron más razones para dejar de consumir alcohol o drogas al ingreso al tratamiento. Además. especialmente considerando que tanto en la derivación por consumo de drogas como en otros problemas de salud mental. Sin embargo. Por otra parte. o que no se preocupaban mucho de los demás.. señalan que es posible que los adolescentes exhiban un aumento en la motivación para el cambio sin haber desarrollado una alianza terapéutica positiva con el terapeuta. o que no se vinculaban emocionalmente con los demás. El equipo de Santisteban comparó el uso de las estrategias usuales para conseguir la adherencia de la familia y estrategias específicas destinadas a comprometer con el tratamiento los miembros claves del sistema familiar. cursar aquellos. en general los adolescentes son obligados a acudir a terapia. Los adolescentes que reconocían la severidad de sus problemas y cómo podrían abordarlos. 2002. Garner et al.[ 197 ] Se observó que los usuarios más jóvenes pueden ser más influenciados por el vínculo que por las metas y tareas del tratamiento. A su vez. lo cual permite afirmar que es necesario realizar más investigaciones en este campo. en los adolescentes hay otros factores que pueden facilitar la adherencia a tratamiento. Asimismo. 409 Santisteban et al. reportaron bajas notables de puntuaciones de alianza con sus terapeutas. Esas estrategias 407 Miller y Rollnick. Obviamente esos adolescentes estaban mejor preparados para cambiar. las diferencias en el desarrollo respecto a la cognición social pueden incidir en el grado en el cual los usuarios más jóvenes están más conscientes de sus problemas psicosociales. Tratamiento en contexto obligado . Santisteban et al. puntuaron positivamente la alianza terapéutica. 2008. en un estudio de los predictores de la alianza en los adolescentes con consumo problemático de drogas408. señalan dos factores ambientales relacionados con elevadas puntuaciones en la alianza: apoyo social y un ambiente protector de los riesgos.1999. no se sorprendieron al encontrar que los adolescentes que indicaron no confiar en las personas. en ambos estudios no estaba clara la motivación para el cambio inicial de los sujetos que formaron parte del estudio. informan sobre algunas de las lecciones aprendidas en su estudio de las prácticas asociadas con la adherencia de familias y usuarios adolescentes de origen hispánico renuentes a acudir a tratamiento409..2006. observaron una alianza sólida con sus terapeutas. Miller y Rollnick en un estudio sobre la alianza terapéutica y las fases del cambio en adolescentes407. 408 Garner et al. ya que si bien la alianza positiva es el vehículo principal para el cambio en adultos.

se indaga la teoría del cambio que posee el adolescente. es decir. la terapia con personas obligadas a acudir a tratamiento es como un torneo de judo. situarse de parte del adolescente. 414 Currie. › 410 Selekman . 412 Es decir. 411 Haley. Véase también Micucci. maniobras estratégicas en las cuales la “resistencia” puede ser transformada en cooperación (“rodar con la resistencia” en el enfoque de Miller y Rollnick. y a verla no como un fracaso. Hubble y Miller. 2003. 1980. 2001. › › Todas esas estrategias implican validar y aceptar el comportamiento y las ideas de los adolescentes ya que. y permitir que el adolescente asesore al experto412. se acepta la recaída de los jóvenes infractores como una parte inevitable de su recuperación. en donde se vence al oponente haciendo uso de su resistencia413. como afirmaban Erickson y Haley.Tratamiento en personas que han cometido delitos .[ 198 ] consistieron en intervenciones a través de conversaciones telefónicas o cara a cara. acomodando la intervención a las necesidades específicas de cada familia. A través del teléfono se realizaba un proceso de exploración e identificación de los obstáculos sistémicos para lograr que toda la familia asistiera a una entrevista. utilización411 de lo que trae el usuario al contexto del tratamiento. Consumo problemático de drogas. 1990. enfocarse en las metas que los propios usuarios tienen para su vida. La experiencia demostró que esas pre-entrevistas contribuyeron a la adherencia del sistema familiar y el usuario al tratamiento. Selekman410 ofrece una serie de sugerencias para fomentar la adherencia de adolescentes al tratamiento: › › uso del humor y la sorpresa en la relación con los adolescentes difíciles. y el equipo se acomoda a aquella.1996. entre las que se encuentran: › comprensión/aceptación de la recaída y uso de un modelo de reducción del riesgo. 413 Ver: Yapko. (Duncan. sino que como una oportunidad para aprender acerca de los factores que desencadenan el consumo de drogas y los modos para reducirlos. Currie ha descrito una serie de acuerdos de paneles de expertos respecto a las prácticas que favorecen la adherencia y retención en el tratamiento de adolescentes consumidores problemáticos de drogas414. es decir. en las cuales se buscó identificar y abordar las razones para la renuencia. 2006.

se incluyen los siguientes415: › › › un tratamiento que considera las fases del desarrollo y las necesidades de los jóvenes.[ 199 ] y en el impacto que el consumo de drogas tiene en ellas. 1996. la aplicación y la revisión de las reglas del programa de tratamiento. por lo tanto. comprometer activamente a la familia en el tratamiento. que acepta que los resultados no son siempre exitosos y que los jóvenes progresan a su propio ritmo. › desarrollo de una relación de apoyo a largo plazo entre el usuario y el equipo tratante. › › Asimismo. Tratamiento en contexto obligado . comprometer a los usuarios en el desarrollo. comprensión de que el consumo de drogas posee una función para los jóvenes y. en lugar de concentrarse principalmente en el consumo de drogas:. y que a veces el trabajo temprano con el padre y la madre constituye el punto de entrada del joven al tratamiento. y reconocer que las familias poseen necesidades diversas a las que responder y adaptarse. evitar el uso de etiquetas negativas para los jóvenes en tratamiento. en Currie. asociados con el éxito en la retención de usuarios416: › orientación en las fortalezas de los usuarios. los equipos de tratamiento que respetan y apoyan al usuario favorecen su retención. presencia de estrategias que apoyan una renovación del compromiso de los jóvenes con el tratamiento cuando la recaída haya tenido lugar.. describe otros valores del tratamiento. › › › › › Entre otros principios o valores del tratamiento. 416 Ibid. el tratamiento visto como un proceso y no como una serie de acontecimientos. por lo menos a un miembro significativo para el usuario. 2001. en lugar de sus déficit. un enfoque flexible del resultado del tratamiento. la participación del usuario en la fijación de objetivos y en la planificación del tratamiento. que el desarrollo de habilidades de afrontamiento debe abordar esas necesidades. que acepta las recaídas y fomenta su análisis en lugar de castigarlas. 415 Spooner et al.

centrado en los usuarios. para la prevención y la intervención. una orientación en el desarrollo de habilidades.Tratamiento en personas que han cometido delitos . uso de una teoría del cambio orientada hacia el desarrollo: las nuevas percepciones y capacidades llevan a un nuevo conocimiento que conduce a nuevas elecciones. valoración de las crisis y los conflictos como impulsos de la acción y el cambio. › Consumo problemático de drogas.[ 200 ] › › › un enfoque de colaboración.

se considera a los comportamientos adictivos como cualitativamente diferentes de otros problemas humanos. Debido a que no puede atribuirse a esos factores una causalidad primaria para el consumo abusivo y no abusivo de drogas. Desde el paradigma de la simplicidad. tal teoría puede haberse originado en el pensamiento psicodinámico. se ha incorporado al análisis el concepto de la epidemiología médica de los factores de riesgo y de los factores protectores para el consumo de drogas419. afirmaba que éstos eran el resultado de un único factor interviniente: la existencia de una personalidad adictiva. Morin. el tratamiento— de los problemas psicológicos también ha derivado crecientemente desde un paradigma de la simplicidad hacia un paradigma de la complejidad417 y el tratamiento de los comportamientos adictivos ha experimentado la misma evolución. 1999 b. la teoría más utilizada para explicar los comportamientos adictivos. Propuestas para un tratamiento . sujeto y contexto social. 418 Miller y Rollnick. que considera al alcoholismo y a otros problemas de consumo de drogas como síntomas de un trastorno de personalidad418. 419 Newcomb. Desde esta perspectiva. por lo tanto. Las teorías —y. y se busca explicaciones únicas.[ 201 ] capítulo siete Propuestas para un tratamiento Las teorías acerca del nexo drogas-delito/delito-drogas y las acerca de la etiología del delito han tendido a buscar causas únicas generales para problemas complejos multidimensionales. Desde la perspectiva del paradigma de la complejidad. 417 Ver: Morin 2004. sino que deben ser considerados bajo una perspectiva biopsicosocial: sustancia. omnicomprensivas. no puede asumirse una posición reduccionista acerca de los factores causales de los comportamientos adictivos ni de un estilo de vida infractor de ley. que se manifestaba a través de mecanismos defensivos y que predisponía al consumo de sustancias.1999. Según Miller y Rollnick. 1995. que den cuenta del fenómeno.

Se han descrito factores de riesgo y de protección para los ámbitos personal. 1995. lo cual posibilita el diseño de acciones dirigidas a fortalecer los factores de protección y minimizar los de riesgo. 421 Ibid. pudiendo actuar de un modo distinto al afectar directamente o reducir el compromiso con las drogas. su interacción es dinámica y se modifica durante el curso de la vida del individuo422. Newcomb. familiar. Los factores de riesgo incluyen aspectos ambientales. suponiéndolos refractarios a los tratamientos convencionales. psicológicos y atributos sociales. aunque no existe evidencia científica alguna que haya probado la utilidad de tal acercamiento. Los factores protectores son las influencias psicosociales que reducen la probabilidad del consumo y el abuso de las drogas.[ 202 ] Miller y Rollnick afirman que tales características de las personas adictas fueron consideradas como universales e inherentes a la estructura de carácter de los pacientes alcohólicos y drogadictos. comunitario y social. como la confrontación agresiva.Tratamiento en personas que han cometido delitos . conductuales. Esos factores no son estables ni constantes. Consumo problemático de drogas. 2005b. 420 Área de Salud y Tratamiento. 422 CONACE. 2005 a. Por ello la estrategia terapéutica adecuada para “romper y doblegar” esas defensas era la utilización de métodos enérgicos. y amortiguar o moderar la asociación entre los factores de riesgo y el consumo y el abuso de drogas. cuya presencia aumenta la probabilidad que se presente un consumo problemático de drogas420 y es muy improbable que uno o algunos puedan dar cuenta de todas las variaciones del consumo de drogas421.

- Límites claros y explícitos. - Participación en actividades y responsabilidades del hogar. - Problemas de comunicación. - Predisposición genética hacia el consumo de alcohol u otras drogas.cit. - Problemas con la autoestima y auto-concepto. - Maltrato y violencia intrafamiliar. - Ambiente de armonía y afecto. - Capacidad para manejar las emociones e impulsos. - Poca claridad en el proyecto de vida. Propuestas para un tratamiento . - Presencia de un proyecto de vida. - Patrones familiares de consumo de drogas. - Capacidad para manejar la presión del grupo. - Patrones familiares de conductas delictivas En lo familiar - Apego y vínculo. - Valoración de la salud. - Impulsividad. - Curiosidad y búsqueda de nuevas sensaciones. - Capacidad para comunicarse. - Pensamiento autónomo y crítico. Factores protectores En lo personal - Auto-concepto sano. - Comunicación abierta. op. En lo familiar - Abandono. - Sentido de trascendencia.[ 203 ] Factores de riesgo y factores protectores del consumo de drogas423 Factores de riesgo En lo personal - Dificultad para el manejo de las emociones. - Capacidad para postergar la satisfacción de necesidades. - Claridad en el sistema de valores. - Reconocimientos de los logros. - Ausencia de respeto y disciplina. - Habilidad para resolver problemas. - Conflictos familiares frecuentes. - Modelos paternos autoritarios o muy rígidos. - Poco reconocimiento y expresión de afecto. 423 CONACE. - Familia integrada. - Necesidades básicas cubiertas. - Habilidad para la toma de decisiones. - Disciplina. - Poca claridad en los valores. - Ausencia de normas y límites claros. - Claridad en los valores familiares. - Dificultad para postergar la satisfacción. - Intolerancia a la frustración.

- Área de recreación. - Desarraigo cultural. - Solidaridad. - Nuevas modalidades de penetración de las drogas. En lo social - Políticas y programas efectivos de prevención del tráfico y consumo de drogas. - Desempleo. - Exclusión social. - Actitud permisiva frente al consumo de drogas. - Espíritu de trabajo comunitario. - Presencia de redes de distribución de drogas al interior del recinto. - Actitud crítica frente al consumo de drogas. - Bajo compromiso delictivo. - Promoción del desarrollo humano y social. - Beneficios penitenciarios. - Escolarización. - Escasa disponibilidad de las drogas. - Presencia de líderes positivos. - Pocas oportunidades educativas. Consumo problemático de drogas. Factores protectores En lo comunitario - Elevados niveles de organización y participación comunitaria. - Existencia de oportunidades de estudio y empleo. - Red de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de apoyo.Tratamiento en personas que han cometido delitos . - Red de apoyo local. En lo social - Crisis de valores. En el recinto penitenciario - Subcultura carcelaria. - Carencia de redes familiares de apoyo. - Carencia de líderes comunitarios. - Programas de prevención insuficientes. - Presencia de redes de distribución de drogas. - Disponibilidad de drogas y presencia de tráfico. En el recinto penitenciario - Participación en actividades de tratamiento. - Ausencia de solidaridad y espíritu de trabajo. - Escaso nivel de internalización de normas de la cultura carcelaria. - Ambiente de violencia y maltrato. - Promoción de valores culturales. - Ambiente de seguridad. - Empobrecimiento creciente de la población. cultura y deporte. - Vinculación con las redes familiares o de apoyo. - No incorporarse a programas de intervención.[ 204 ] Factores de riesgo En lo comunitario - Escasa organización y participación comunitaria. - Jóvenes incorporados al sistema escolar. - Conductas que llevan consigo la aplicación de alguna medida disciplinaria. - Presión de líderes negativos al interior de la cárcel.

Propuestas para un tratamiento . señalan diversos factores de riesgo macro-sociales425: La sociedad es un estimulante indirecto de los comportamientos antisociales debido a los valores y prácticas que difunde. comunicación intrafamiliar. facilita las dificultades relacionales con los pares y los profesores. apego del adolescente hacia sus padres. Los autores señalan que los jóvenes se enfrentan a una cultura de competencia social. calidad de las relaciones vinculares. dificultades afectivas (se ha indicado la presencia de rasgos temperamentales como la búsqueda de sensaciones. 2005. la cual muchos individuos —que debido a su origen social. mientras que el logro escolar es protector. al igual que la actitud del adolescente hacia la escuela. impulsividad y ausencia de miedo).[ 205 ] Cabe destacar que los factores de riesgo descritos para el consumo de drogas son muy similares a los descritos para el inicio y la mantención de un estilo de vida infractor de ley. educación insuficiente o su entorno— no están en condiciones de enfrentar. el grupo de pares › › Factores individuales: presencia de psicopatología. 425 Vanderschueren y Lunecke. estilos de crianza y disciplina en el hogar. que repercute en el auto-concepto. la supervisión y el monitoreo que hacen los padres de los adolescentes varones se resalta como importante (se indica que a mayor concentración de infractores en la familia del adolescente. desde una perspectiva sociológica. Córdova describe los siguientes factores de riesgo para la delincuencia juvenil424: Factores ambientales/del entorno: valores de la comunidad o del entorno. 2004. es más probable que éste se involucre en ese estilo de vida). la falta de oportunidades de integración social y los entornos naturales de proximidad que crea. Otros tres factores del entorno son: › la familia: clima familiar. son buenos predictores del comportamiento antisocial el tipo de vecindario en que viven los adolescentes desde la temprana infancia y el estrato socioeconómico. déficit cognitivo en el procesamiento verbal (lo cual lleva a fracaso escolar. Y esos jóvenes 424 Córdova. y puede generar una mala actitud hacia la escuela. conductas oposicionistas o deserción escolar). la escuela: el fracaso escolar constituye un factor de riesgo. Vanderschueren y Lunecke.

2004. 427 Ver en Vanderschueren y Lunecke. En los CT del Convenio Gendarmería-CONACE. 426 Al respecto es frecuente observar que los adolescentes y los adultos jóvenes infractores visten costosas zapatillas de marca. Por otro lado. el comportamiento de los niños es menos estructurado. 428 Mastropietro. Los padres viven en la pobreza y tienen malas experiencias son las instituciones sociales. en consecuencia. Walgrave427 ha descrito la vulnerabilidad social como el conjunto de los factores sociales que favorecen el ingreso de los adolescentes en comportamientos criminales: 1) Algunos niños han nacido en familias socialmente vulnerables. donde la gente se percibe como “perdedores sociales”. lo cual los menoscaba en su autoestima y confianza en si mismos. las cuales muy difícilmente podría adquirir de modo legítimo un obrero no especializado o un trabajador a jornal. agresiva y normativamente prohibida. reforzando así los medios ilegítimos para acceder a bienes sociales y materiales deseados. 3) En base a sus experiencias. 2001. son estigmatizados como estudiantes limitados e indisciplinados.[ 206 ] saben que en ese mercado tan competitivo tendrán muchas dificultades para conseguir y conservar un empleo y un ingreso satisfactorio. se ha observado que las familias (supuestamente de bajos recursos económicos) regalan a sus hijos en tratamiento costosos objetos símbolos de estatus. su capacidad intelectual es menor y manifiestan dificultades de adaptación social. En todos los países existen comportamientos adultos que se ocupan del reciclaje de los bienes robados y el tráfico de drogas. los que frente a ello pueden tomar diversos caminos entre los cuales está la apropiación ilegítima. Esta situación acentúa la frustración de los individuos que acumulan desventajas. y aunque los adolescentes están en sintonía con este modelo. éste no ofrece posibilidades a la mayoría de los adolescentes para acceder al consumo que les propone. sin esperanza que la situación cambie.Tratamiento en personas que han cometido delitos . una herencia social desfavorable y carecen de las condiciones necesarias para procurar a sus hijos un clima familiar estimulante y claramente estructurado. Esas familias poseen. 2) Esas familias viven en barrios en desmedro y con servicios deficitarios (excluidos. Consumo problemático de drogas. Por otro lado. 4) Esos niños carecen de herramientas para soportar la presión y disciplina para alcanzar el éxito en la escuela. según la conceptualización de Mastropietro428). ese desaliento lleva a la desorganización y a una subcultura del desarrollo. se ofrece a los jóvenes la imagen de una sociedad en la que el individuo es valorizado en función de los bienes que ha adquirido426.

Esos factores son la única forma para explicar por qué en dos grupos juveniles con idénticos factores de riesgo. presentan mayores probabilidades de entrar en contacto con la policía y los tribunales. Respecto a los factores protectores429 del comportamiento infractor en jóvenes. creer en la educación y compromiso con la educación) Logro académico/habilidades lectoras y matemáticas 429 Woodward. Su relación con el sistema judicial puede conducir a la estigmatización y a perspectivas sociales desfavorables. (Woodward. 2008). cualesquiera sea sus delitos.[ 207 ] 5) Se ponen en marcha mecanismos de compensación psicosociales: apoyo en grupos de pares cuyos valores también han sido deformados por sus circunstancias de vida. uno de ellos comete delitos mientras que el otro nos los comete. la literatura ha descrito los siguientes: Del individuo › Temperamento positivo/resiliente › › › › › › Religiosidad/valorar la participación en actividades religiosas organizadas Competencia sociales y habilidades para resolver problemas Percepción de apoyo social de parte de los adultos y los pares Sentimiento saludable de si mismo Expectativas positivas/optimismo hacia el futuro Expectativas elevadas Familiares › Buenas relaciones con los padres/vinculación con la familia › › › Escuela › › › Oportunidades y recompensa por la participación familiar prosocial Tener una familia estable Expectativas familiares elevadas Motivación hacia la escuela/actitud positiva hacia la escuela Vinculación con el entorno escolar (cercanía con los profesores. 6) Dada su situación. Los factores protectores han sido definidos como las características o condiciones que interactúan con los factores de riesgo para reducir su influencia sobre el comportamiento violento. 2008. Propuestas para un tratamiento . donde se resta importancia a los valores apreciados socialmente e incluso los desafían. desarrollando de ese modo una autoestima alternativa y habilidades para sobrevivir en un medio que les es adverso a través del delito.

que abarque los diversos factores que pueden estar asociados a los problemas de los individuos.[ 208 ] › › › › Pares › › › Oportunidades y recompensas por el compromiso prosocial con la escuela Escuelas de calidad/con estándares y reglas claras Expectativas elevadas de los estudiantes Presencia y compromiso de adultos Compromiso con actividades y normas grupales positivas Buenas relaciones con los pares Aprobación paterna de los amigos Comunidad › Comunidades económicamente sustentables/estables › › › › › Ambiente seguro y que promueve la salud/presencia de policías Normas sociales positivas Oportunidades y recompensas por el compromiso prosocial con la comunidad/disponibilidad de recursos en el vecindario Expectativas elevadas de la comunidad Cohesión social en el vecindario Desde la perspectiva de los factores de riesgo y de protección. 431 Anderson. Consumo problemático de drogas. el tratamiento de usuarios infractores de ley con consumo problemático de drogas ilegales y le gales. 2005 b. con el objetivo de disminuir la probabilidad de reincidencia y fomentar un estilo de vida saludable que haga menos probable la recaída en el consumo de sustancias430. A este respecto. Diagnóstico de la población infractora El National Institute on Drug Abuse propone una evaluación amplia del sujeto.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 1999. Posición tradicional para el proceso diagnóstico: Es el proceso de diagnóstico que se basa en una epistemología moderna431 que sitúa al terapeuta en la posición de 430 CONACE. debiera considerar el fomento de los factores protectores en la vida del individuo. puede distinguirse una posición tradicional y una emergente para este proceso diagnóstico.

2003. “influido por las verdades dominantes de la cultura. Según Anderson. basado en teorías. sus conductas normales y anormales. señalan que es probable que tal posición sea un factor que en forma inadvertida fomenta la baja adherencia de los usuarios infractores de ley a los tratamientos en los contextos penales434: Son los profesionales quienes determinan los objetivos del tratamiento (congruentes con su mirada experta). En base a esta autoridad de conocimiento. el profesional diagnostica (explica) y trata (interviene) el fenómeno desde una base de conocimiento anterior al encuentro con el usuario y desde una teoría generalizada. la terapia modernista es un proyecto liderado por el terapeuta. y estrategias de tratamiento que se determinan a priori y se aplican indiscriminadamente. El saber del terapeuta. A su vez.. al actuar de este modo. sentimientos y emociones. los pensamientos y las acciones del terapeuta pueden validar y reificar su preconocimiento. op. 1996. 2002.cit. Propuestas para un tratamiento . rico y complejo en un individuo o un grupo de individuos”435. y que se impone al conocimiento del “diagnosticado”. a su vida relacional. 434 Ginsburg et al. sus pensamientos. prejuicios y experiencias profesionales y personales. los profesionales que realizan el diagnóstico mantienen una posición jerárquica. Ginsburg et al. revelar y deconstruir la historia tal como realmente es y tal como debería ser”. En esa posición diagnóstica tradicional. O’Hanlon ha denominado “contra-transferencia teórica” a la tendencia de los terapeutas a imponer su propias premisas teóricas436. Hubble y Miller. de la personalidad de los individuos. “El terapeuta se convierte en un experto en observar. los profesionales de la salud mental son representantes de un discurso social y cultural dominante. 436 Duncan. sin que necesariamente esos objetivos sean percibidos como significativos/necesarios por los usuarios. y que conduce a posibilidades determinadas por el terapeuta. Estas verdades se expresan en diagnósticos. las cuales pueden violar los 432 Ibid. 433 Anderson y Goolishian. Y también en los contextos de atención en salud mental. objetivos. y hacer que se pierda o deseche lo singular. predominando su saber por sobre el saber cotidiano de los usuarios no profesionales. Para Anderson432.[ 209 ] un observador independiente que tiene un excelente conocimiento de la naturale za humana. actúa como una estructura a priori que determina el conocimiento que el profesional lleva a la entrevista diagnóstica. el profe sional destaca su propia coherencia narrativa y no la del diagnosticado433. 435 Anderson.

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sentimientos y creencias de los usuarios, con la consiguiente amenaza al vínculo terapéutico, y el fomento inadvertido de la no adherencia del usuario al tratamiento. “Todos los modelos teóricos y estrategias terapéuticas están limitados en forma inherente y todos generarán cierta imposibilidad cuando se apliquen reiteradamente. De hecho, la respuesta a este problema ha sido la proliferación de diferentes escuelas de psicoterapia, cada una de las cuales se suponía que corregía las deficiencias de las anteriores. Los 400 enfoques rivales que han aparecido hasta el momento actual parecen poco más que productos envasados que compiten por una porción del mercado”437. La entrevista diagnóstica como intervención: se trata de una postura emergente frente al proceso diagnóstico, que tiene relación con la evolución de la epistemología en el campo de las ciencias sociales y en la terapia familiar sistémica, y ha sido promovida por el desarrollo de la cibernética de segundo orden y el constructivismo. La cibernética de primer orden, desarrollada a partir de la reflexión de Wiener acerca del proceso de retroalimentación de un sistema, que posee elementos correctivos que permiten mantener la organización del sistema y de desviación, que llevan a la desorganización, el caos y la destrucción del sistema. Por lo tanto, el sistema posee un proceso que se opone a la desorganización, la homeostasis438. Sin embargo, Maruyama advirtió que todo sistema viviente depende para su supervivencia de dos procesos: “morfostasis” y “morfogénesis”. El primero se refiere al mantenimiento de la constancia a través de mecanismos de retroalimentación negativa (homeostasis). La morfogénesis, por el contrario, se refiere a la variabilidad del sistema a través de los mecanismos de retroalimentación positiva. Se gún ese autor, en cada situación, los procesos de desviación y de amplificación se equilibran mutuamente439. A partir de los trabajos del físico Prigogine440 sobre “orden a partir de la fluctuación”, los teóricos comienzan a considerar que los procesos que promueven el desorden y la organización no son necesariamente destructivos. Con los desarrollos de la física cuántica, los aportes de Wittgenstein, McCulloch, von Foester, y Maturana y Varela, comienzan a constituirse los fundamentos para la cibernética de segundo orden (expresión acuñada por von Foester, o “cibernética de los sistemas observados”).

437 Ibid. 438 Joturán, 1994. 439 Ibid. 440 Ibid.

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Joturán resume del siguiente modo los principios básicos de este segunda cibernética: 1) las observaciones no son absolutas, sino que relativas al punto de vista del observador; y 2) el acto de observar influye sobre el objeto observado, al punto de anular toda expectativa de predicción de parte del observador441. Es decir, sostiene la pérdida de la neutralidad y de la objetividad del observador; el observador forma parte de lo observado. Desde esta perspectiva, todo lo que haga o no haga el entrevistador influye en su “diagnosticado”442; es decir, es insostenible asumir a un entrevistador en una posición de observador “objetivo” que estudia la realidad (“objetiva”) del sujeto443. Por lo tanto, todo proceso de entrevista diagnóstica es una intervención. “La entrevista como intervención también toma en serio el punto de vista de que el efecto que de hecho tenga cualquier intervención con un usuario está siempre determinado por el usuario, no por el terapeuta”444. Según Anderson y Goolishian las personas viven y entienden su vida a través de realidades narrativas socialmente construidas445, que dan sentido a su experiencia y la organizan. Por lo tanto, el proceso diagnóstico busca indagar en las narrativas del entrevistado. Así, el entrevistador fomenta un espacio relacional, dialogal, cuando asume una posición de ignorancia; es decir, el entrevistador no conoce por anticipado el mundo de significados del usuario, y sólo puede tener acceso a ese mundo a través de preguntas. Como ninguna acción del entrevistador es neutra, diversos autores han sugerido ciertas estructuras lingüísticas (preguntas terapéuticas) que permiten acceder a los significados del entrevistado y que en si mismas son intervenciones terapéuticas, puesto que fomentan la reflexión del entrevistado respecto a su persona y sus circunstancias446. La entrevista motivacional de Miller y Rollnick se enmarca en esta posición diagnóstica emergente, y puede ser incorporada en la evaluación inicial del usuario. Por un lado, implica el uso de instrumentos diagnósticos para el consumo de sustancias, y le otorgan una especial importancia a lo que denominan el “proceso de retroalimentación” en donde el terapeuta y el usuario revisan los resultados de los instrumentos, y el terapeuta hace uso del mismo tipo de preguntas descritas por Tomm para “provocar” comentarios auto-motivadores en el usuario. El objetivo de
441 Ibid. 442 Tomm, 1988. 443 Maturana, 1996, 1997. 444 Ibid. 445 Anderson y Goolishian 1996. 446 Véase Tomm, 1988a, b, c; White, 1997a, b).

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este enfoque no es el de persuadir ni obligar al usuario hacia el cambio, sino que fomentar su motivación intrínseca a través de un proceso de auto-exploración, en un contexto en el cual el usuario y el terapeuta reflexionan respecto a ciertos hechos “objetivos” (los cuestionarios de auto-aplicación), y buscan comprender la situación vital del usuario. El principio de la entrevista motivacional la hace útil en cualquier contexto que implique hacer cambios en el estilo de vida, y no solamente respecto al consumo de drogas. Asimismo —como lo indican dichos autores— el terapeuta es respetuoso de los objetivos que el usuario determina para si mismo.

Diagnóstico interdisciplinario
Desde la perspectiva de la complejidad, se requiere que el proceso diagnóstico de un individuo infractor de ley y con consumo problemático de drogas sea realizado por un equipo interdisciplinario, en donde cada disciplina (medicina, psiquiatría, psicología, sociología, trabajo social, terapia ocupacional) aporte su mirada para una comprensión amplia e integrada del individuo. Sin embargo, ese equipo debiera estar de acuerdo respecto a la posición a asumir en el proceso diagnóstico. ¿Qué efectos tendrá en el sujeto una posición tradicional que supone al usuario como deficitario que requiere ser instruido y orientado hacia los caminos “correctos” de la salud personal y social, u otra posición? Según Ginsburg et al. , la posición tradicional creará un contexto en el cual es más probable que adhieran al tratamiento eventual sólo un pequeño porcentaje de usuarios: aquellos que estén de acuerdo con el punto de vista del equipo447. Desde la perspectiva del fomento de la adherencia a tratamiento, se sugiere que el equipo asuma que toda entrevista es una intervención terapéutica, donde en el proceso de indagar para comprender al usuario los profesionales se acomodan al usuario y a la disposición motivacional para el cambio de éstos, e intervengan perturbando al usuario con el objetivo de aumentar la probabilidad que éste perciba necesidades de cambio en si mismo, y esté dispuesto a participar en un tratamiento para resolver/superar esas necesidades. A su vez, ese proceso diagnóstico debiera dar lugar a una síntesis diagnóstica interdisciplinaria, de la cual pueda derivarse un plan de tratamiento consensuado con el usuario y donde las diversas intervenciones/técnicas de las distintas disciplinas se integren en un todo armónico, evitando, por tanto, la sobre-intervención de los usuarios.
447 Ginsburg et al., 2002.

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En el programa de tratamiento, rehabilitación y reinserción social, para internos/as con consumo problemático de sustancias psicoactivas del convenio Gendarmería de Chile -CONACE448 se ha propuesto la indagación diagnóstica en los siguientes ejes: patrón de consumo, aspectos criminológicos/psicopatológicos, redes de apoyo e integración socio ocupacional. Los objetivos del proceso diagnóstico en función de estos ejes han sido definidos del siguiente modo: Eje patrón de consumo: el diagnóstico en este eje implica evaluar el aspecto biológico de la perspectiva biopsicosocial de los comportamientos adictivos. Eje criminológico/psicopatología: en este eje predominan los aspectos psicosociales de la perspectiva biopsicosocial de los usuarios infractores de ley y con consumo problemático de sustancias. El diagnóstico incluye el aspecto criminológico, entendido como un posible continuo en la biografía del interno y que se interrelaciona con variables preferentemente psicosociales449, y un la dimensión psicopatológica concomitante a lo criminológico, probablemente secundaria a la biografía de los internos. Eje redes de apoyo: diagnóstico de la red social más significativa para el interno/a (familia de origen, familia creada u otra red) y que probablemente lo apoyará en su proceso de cambio. Diagnóstico de la funcionalidad/disfuncionalidad450 de la red social significativa del interno/ Eje socio ocupacional: este eje está basado en la definición de “ocupación humana”, que involucra más aspectos que el desempeño de un trabajo remunerado, y puede definirse como “todo comportamiento motivado intrínsecamente por la búsqueda consciente de ser efectivo en el ambiente, encaminado a satisfacer roles individuales formados por la tradición cultural, y aprendidos a través del proceso de socialización”451. El diagnóstico en este eje implica evaluar la identidad ocupacional, la competencia ocupacional y el contexto ocupacional. Se ha sugerido usar para este diagnóstico la pauta para una entrevista semi-estructurada que ha sido tomada y modificada del Programa “Abriendo puertas” de CONACE452.

448 CONACE, 2006. 449 Véase el Anexo Nº 10 de la Guía Metodológica (CONACE, 2006) para una entrevista semi-estructurada de este eje de tratamiento. 450 Se define como Red Funcional, a aquella que “Apoya/Coopera con el cumplimiento de propósitos de cambio del interno.”; Red Disfuncional, a aquella que “Dificulta los procesos de cambio/inserción del interno.” 451 CONACE-Gendarmería, 2006. 452 CONACE, 2004a; CONACE-Gendarmería, 2006.

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Riesgo de reincidencia y las necesidades de tratamiento
Diversos autores han examinado los factores que pueden dar cuenta de la reincidencia de los individuos infractores juveniles y adultos. Entre estas destacamos las siguientes: Carr y Vandiver analizaron los factores de reincidencia en infractores juveniles, a través de la ficha en poder de la agencia que entregó el tratamiento en el medio abierto453. Entre los factores protectores que juegan un rol en la disminución de la probabilidad de reincidencia, señalan los personales, familiares, sociales y los antecedentes académicos. Las características personales y las condiciones familiares diferenciaron en forma independiente al grupo de infractores reincidentes del grupo de no reincidentes. Con respecto a las características personales entre los no reincidentes, éstos se identificaban por sentirse felices consigo mismos y que se llevaban bien con otras personas; reportaron tener actitudes más positivas hacia las reglas de la escuela y hacia las autoridades, que los infractores reincidentes. También mostraron actitudes más positivas hacia la policía, solicitaban más ayuda para hacer sus tareas escolares, aunque su desempeño académico fuera mejor que los infractores reincidentes; tenían familias estructuradas y con reglas claras, apoyo y guía de la familia, y pocos hermanos/as, y más amigos que los infractores reincidentes. Los autores señalan que el consumo de drogas y la pertenencia a pandillas no discriminaron entre los infractores no reincidentes y los reincidentes, declarando que sus hallazgos tienen algunas limitaciones, debido a la metodología empleada. Harness, se refiere al seguimiento de 5 años de infractores juveniles, donde se usaron como variables predictoras de la reincidencia a la edad del primer arresto, los logros académicos, las características familiares, el comportamiento institucional y el estatus de la salud mental454. Se seleccionaron al azar a 203 adolescentes varones que habían sido liberados hacía 5 años de una institución correccional estadounidense, siendo según su origen: afro-americanos (66,5%), blancos (23.6%), e hispánicos y asiáticos (1,5%). No se encontró una relación significativa entre ninguna de las variables predictivas y la reincidencia. El análisis estadístico reveló que ésta se distribuía uniformemente en todas las variables independientes. La autora indica que esa ausencia de significación puede deberse al hecho que la adolescencia es una época de transición, y tal característica puede moderar rasgos considerados estables. Además, las oportunidades legítimas de adaptación social a las que tiene acceso el individuo pueden moderar esos factores. La
453 Carr y Vandiver, 2001. 454 Harness, 2003.

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Gottfredson y T. ni las redes comunitarias. vandalismo y posesión de drogas.[ 215 ] autora señala que su estudio no consideró variables cualitativas como la asociación a pandillas.. Según ellos. Respecto a la afiliación. el razonamiento y la naturaleza verbal (auto-instrucción) de otros actos. el Inventory of Parent and Peer Attachment (IPPA). El 40% de los reincidentes había violado la libertad vigilada. los sujetos reincidentes mostraron una menor regulación cognitiva que los no reincidentes. Post Huron. DeLisi. el delito suministra una gratificación inmediata. y el PRF456. o eran reincidentes. El acto delictual no requiere habilidades específicas. son excitantes. Inc. está absorto 455 No cumplimiento de las normas impuestas por el sistema de libertad vigilada. En dos escalas del PRF se encontraron diferencias significativas: estructura cognitiva y afiliación. con una orientación en el aquí y en el ahora. participación en pandillas ni en el origen étnico. Katsiyannis et al. El estudio también mostró diferencias en el cuestionario de de presión. Esos autores sugieren que deben considerarse los elementos que componen un acto delictual para definirlo apropiadamente457. 3rd Ed. Los delitos son fáciles y simples de cometer. 457 DeLisi. relaciones con pares. Aunque el análisis mostró una relación débil. los sujetos reincidentes mostraron una menor necesidad de afiliación. MI: Sigma Assessment System. que habían sido derivados por un corte por la comisión de delitos. puso a prueba la teoría de M. atraco. o habían quebrantado la libertad vigilada455. y tampoco hubo diferencias en los logros educaciones. está orientado a la acción en lugar de estar orientado verbalmente. Jackson [1989] Personality Research From Manual. en oposición a la cautela. Los reincidentes no mostraron diferencias con respecto a los no reincidentes en la historia de educación especial. riesgosos y emocionantes. Para Gottfredson y Hirschi. Hirschi publicada en 1990. Reynolds Adolescent Depression Scale (RADS). 456 Ver: D. Propuestas para un tratamiento . el perfil común de quien comete delitos es la falta de disciplina.. 2004. estudiaron a 299 adolescentes encarcelados en un centro de rehabilitación juvenil en Nebraska. robo de autos. aunque fue inconsistente con la expectativa de encontrar más individuos deprimidos en los reincidentes. lo que es consistente con estudios sobre la materia. La permanencia media en el centro fue de 143 días y los delitos más comunes eran robo. en comparación con el 9% de los no reincidentes. 2001. ausencia de tenacidad. es de beneficio a corto plazo y resulta en un daño para la víctima. asalto. A las dos semanas de haber ingresado al centro correccional. la que afirma que el auto-control es un poderoso predictor de la comisión de delitos. lo cual contrasta con otras investigaciones. se le administraron los siguientes instrumentos: el Adolescent Drinking Index (ADI). Katsiyannis et al. Estados Unidos.

Tratamiento en personas que han cometido delitos . tal país debiera tener una tasa más baja de reincidencia que otras sociedades menos integradas. Sin embargo. incluso las más incluyentes. Los individuos de más edad tenían más arrestos. 458 Baumer et al. examinaron la teoría de J. en comparación con las personas con niveles más elevados de autocontrol. muestra tasas de reincidencias que se aproximan a las de las naciones que son menos comunitarias. La muestra estuvo compuesta por un 73% de hombres y un 27% de mujeres con una edad promedio de 33 años. Desde la perspectiva de los autores. y son agrupadas por los autores en el concepto de “autocontrol”. De acuerdo a la teoría de Braithwaite. y pasaron más tiempo en prisión que los infractores cuyo arresto fue tardío. ya que deja fuera del análisis en la génesis del delito a las oportunidades para cometer delitos. ya fuera por la no presentación oportuna a los requerimientos de la corte. En conjunto. Los infractores hombres totalizaron más arrestos por no presentación. Los autores reflexionan que en la mayoría de las sociedades. Baumer et al. Consumo problemático de drogas. tienen en común la necesidad de reforzar las fronteras sociales y morales. el desempeño escolar y laboral. y es rudo e insensible a otros. 2002. Los autores eligieron estudiar la tasa de reincidencia en Islandia. y esto puede dar cuenta de la estabilidad de la reincidencia entre las naciones que son social y culturalmente diferentes: a pesar de sus diferencias. una nación que exhibe muchas de las características de una organización social comunitaria. a las personas con bajo autocontrol les falta diligencia para participar exitosamente en las instituciones sociales. y explica una pequeña variabilidad en la comisión de delitos. en un rango de 18 a 72 años. ya que condenan el delito pero no los estigmatizan permanentemente458. con un rango de 10 a 70 años. comisión de delitos y sentencias de prisión. Esas características contaminarían las relaciones familiares. y la edad promedio del primer arresto era de 26 años. Braithwaite que argumenta que las sociedades más comunitarias son más capaces para reintegrar a los infractores. escaparon con mayor frecuencia. violaron la mayoría de la condiciones.. los infractores con bajo autocontrol demostraron una mayor criminalidad y no adherencia. DeLisi estudió a 500 infractores adultos seleccionados al azar de una muestra de más de 25 mil imputados. y lo consiguen en parte a través de la exclusión social. Esta teoría ha recibido muchas críticas. No hubo diferencias étnicas en la reincidencia pero sí en la edad. la variable de género. fueron a prisión por más delitos. Señalan que el corolario de esa teoría sería que tales sociedades debieran exhibir una tasa marcadamente baja de reincidencia. La edad del primer arresto tuvo una relación inversa con cinco variables dependientes: las personas que fueron arrestadas tempranamente asistieron menos a la corte. los infractores son reintegrados después que se los ha castigado por violar las normas sociales. no cumplimiento de la sentencia y prisión por delitos.[ 216 ] en si mismo.

461 Walters et al. 2006. e incluso son contradictorios. (2006) mostró que los principios establecidos por Gendreau son más aplicables en el tratamiento en los sistemas cerrados que en los abiertos460. Sin embargo. respecto al riesgo y la necesidad de tratamiento459. y bajos logros educacionales o vocacionales. La investigación ha determinado los siguientes factores de riesgo dinámicos. mencionan al principio de la responsividad (responsivity). Lowenkamp et al. continúa vigente el interés por determinar a qué tipo de infractores debieran destinarse los mayores esfuerzos penitenciarios para la reinserción (integración). La investigación de Lowenkamp et al. 2000. El principio de la necesidad se refiere a que el programa debiera tener como objetivo el tratamiento de los factores que facilitan el comportamiento criminal.[ 217 ] Como puede observarse. 460 Gendrau et al. encontraron en el año 2002 que los programas cuyo objetivo fueron de 4 a 6 necesidades criminógenas disminuían la reincidencia en un promedio del 30%. pares antisociales. El principio de la responsividad implica que el equipo de tratamiento se haga las siguientes preguntas: › › › ¿Cuán preparada está esta persona para cambiar este comportamiento? ¿Debido a qué podría esta persona querer cambiar este comportamiento? ¿Qué tipo de interacción será más efectiva con esta persona?462. Walters et al. Esos infractores debieran recibir programas intensivos durante más tiempo. Respecto a las necesidades criminógenas. Propuestas para un tratamiento . mientras que los programas cuyo objetivo fueron de 1 a 3 necesidades criminógenas tendieron a elevar levemente la reincidencia. dada la tasa de reincidencia mundial. Gendrau et al. también denominados necesidades criminógenas: actitudes antisociales.. los programas deben responder al estilo de respuesta de los individuos461. es decir. además de los principios de riesgo y de necesidades criminóge nas. 2007. el autor describe seis factores de riesgo 459 Lowenkamp et al. El principio del riesgo indica que los programas de tratamiento intensivos deben estar dirigidos a los infractores de mayor riesgo de reincidencia. analizaron las prácticas de 66 programas correccionales comunitarios de acuerdo a los principios establecidos por Gendreau en 1996. los hallazgos de la investigación no son concluyentes. relaciones familiares débiles. personalidad antisocial. 462 Véase más adelante: “reactancia” y “cooperancia”.

Esos instrumentos buscan medir los comportamientos que se supone que se relacionan estadísticamente con la reincidencia en el delito y entregan un resultado cuantitativo ordenado en una escala de riesgo464. Desarrollo de valores prosociales.[ 218 ] dinámicos463 que se han relacionado directamente con el comportamiento infractor y que se supone son los medios para reducir la probabilidad de reincidencia: › Aumento del auto-control: objetivo concordante con la teoría de Gottfredson y Hirschi Aumento del círculo de preocupación por los demás: las personas que tienen actitudes antisociales tienen poco interés respecto a cómo sus acciones afectan a otras personas. no es que a los infractores no les importen los demás. aunque puede cuidar a los miembros de la familia o a los amigos de la pandilla. Consumo problemático de drogas. los instrumentos actuariales que están basados en ítems estáticos puede ser usados para evaluar el potencial de reincidencia.. ese círculo no se extiende más allá. Muchos infractores han tenido pocos modelos positivos. 464 Richardson et al. 2006. evaluar el cambio en el riesgo del individuo. Sin embargo. ni para predecir el tiempo en el cual podría ocurrir un nuevo delito. 465 Citado por Richardson et al.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Según Hanson465. Tratamiento del consumo problemático de drogas. Reconexión con las relaciones primarias saludables: la historia familiar posee un fuerte impacto en el comportamiento infractor. buscándose con ellos evitar la subjetividad e inconsistencia de los métodos de evaluación clínica. sino que su círculo es muy pequeño. Es decir. y la ruptura con las relaciones primarias puede haber eliminado la ayuda potencial de otros en la vida de los sujetos. los miembros de la familia pueden consumir drogas. los cuales se han desarrollado siguiendo las pautas de los actuarios de seguros para la predicción del riesgo. Cambiar los grupos de pares para incluir relaciones y lugares prosociales: En la medida que el infractor continúe girando en torno a los pares criminógenos. que pueden modificarse.. pues se basan en la medición objetiva de las características personales de los sujetos y los comportamientos anteriores a la ejecución de la pena. la probabilidad de reincidencia es elevada. 2006. › › › › Para la evaluación del riesgo de reincidencia de los infractores de ley se ha propuesto el uso de instrumentos actuariales. 463 Es decir. pero no para identificar las necesidades de tratamiento. fomentar valores antisociales o servir de modelo para la vida delictiva. la mayoría de los infractores tienen un círculo pequeño de personas que son importantes para ellos.

44) y la reincidencia violenta (r = 0. Holtfreter y Morash. 2006. observan que el instrumento clasifica en forma errónea a una porción significativa de mujeres marginadas social y económicamente469. que evalúan factores de riesgo estáticos y dinámicos: delito actual. que entrega una puntuación de riesgo que se ubica en 5 categorías. Se han efectuado diversos estudios para determinar la validez del LSI-R. estilo de vida y relaciones interpersonales. manejo de las finanzas. problemas interpersonales. abuso de drogas. y habilidades cognitivas. desarrollado a petición del Home Office470.[ 219 ] Entre los instrumentos actuariales usados en Estados Unidos para la evaluación del riesgo de reincidencia en infractores adultos que cumplen condena por delitos comunes (es decir. empleabilidad.. vivienda. Ver: Richardson et al. un estudio realizado en Canadá con reclusos condenados a condenas extensas. vivienda. educación y capacitación. abuso de alcohol. también hay detractores acerca del uso de ese instrumento. instrumento compuesto de 54 ítems. y orientación. En su investigación detectaron que el instrumento predecía en forma adecuada el comportamiento de las mujeres que no seguían una pauta hacia el crimen relacionada con el género. como los delincuentes sexuales. 468 Ibid. Otra investigación señaló una elevada correlación (r = 0. Holtfreter y Morash. eran mujeres donde el contexto en el cual se cometió el delito era similar al de los hombres y tenían un estatus social relativamente aventajado. Reisig. relación familiar.26). en distintos contextos penales (medio cerrado y medio abierto) y con poblaciones diversas. problemas emocionales. Clark y Garnham. Su aplicación es 466 En ese país se han desarrollado también otros instrumentos para predecir el riesgo de reincidencia en poblaciones específicas. actitudes. 2007. donde los niveles elevados reflejan un aumento en la propensión a cometer actos criminales futuros. 470 Howard. 2006. encontramos el LSI-R. 467 Lowenkamp y Bechtel. finanzas. consumo de alcohol y drogas. Propuestas para un tratamiento . historia criminal. el OASys (Offender Assessment System). educación/empleo. 2006. 469 Reisig. pares. Por ejemplo. Este instrumento está dividido en 14 dominios. encontró que era una buena herramienta para predecir la reincidencia general (r = 0. La revisión meta-analítica también ha sugerido que es un buen instrumento predictivo468.40) entre la puntuación total de riesgo y la reincidencia. En Inglaterra se ha creado e investigado otro instrumento actuarial. contra la propiedad466). La información es obtenida en una entrevista estructurada con el infractor y a través del análisis de la información colateral disponible (registros penales o sentencia ejecutoria)467. Los 54 ítems (estáticos y dinámicos) están divididos en 10 dominios: historia delictiva. relaciones. uso del tiempo libre y recreación. salud mental y actitudes. Sin embargo.

desde la perspectiva de los derechos humanos472. y el instrumento entrega una puntuación total de riesgo y categorías de riesgo. a la libertad condicional. 2004. El autor señala . 471 Austin. y se ha otorgado muy poca atención a cómo el uso excesivo de esos instrumentos puede transgredir los derechos de los individuos. Por esas razones. Consumo problemático de drogas. que consiste de 60 ítems agrupados en 6 categorías conceptuales. es decir. entrega una puntuación de riesgo.[ 220 ] similar a la del LSI-R. y los beneficios dependen de los resultados de la aplicación de los instrumentos actuariales). ha indicado que se ha prestado demasiada atención al uso de los instrumentos actuariales tanto en la literatura de la investigación como en la práctica habitual de los sistemas penales (en los cuales la clasificación. la interpretación de la puntuación está invertida. 472 Zinger. el SDRRC incluye factores de riesgo y factores protectores que no se incorporan a la puntuación total de riesgo. que en la construcción de esos instrumentos se ha pasado por alto. Zinger. Al igual que el LSI-R y el OASys. 2006. Los mencionados autores indican que en el SDRRC. y una puntuación baja indica un mayor riesgo de reincidencia. También se han desarrollado instrumentos actuariales para predecir el riesgo de reincidencia en la población infractora juvenil. en el sentido que afecta a la obtención de beneficios penitenciarios. e incluso está de acuerdo con autores que han indicado que es conveniente regresar al juicio clínico para predecir el riesgo de reincidencia. aboga por una evaluación ética de ese tipo de instrumentos. Un ejemplo de este tipo de instrumento. y a las mujeres. una puntuación más elevada indica un resiliencia más elevada. y en algunos casos limita el acceso a las prestaciones de tratamiento. y se ha prestado menor atención a la implementación de las prestaciones de tratamiento necesarias con la población clasificada471. e incluso se ha discriminado inadvertidamente a las minorías raciales y aborígenes. a diferencia de otros instrumentos actuariales. que comprenden factores de riesgo y factores protectores. ha llevado a un interés excesivo en el campo a la identificación apropiada del riesgo de reincidencia a través del desarrollo de instrumentos actuariales. además. sino que sirven para individualizar el tratamiento. el énfasis otorgado en el ámbito de los tratamientos penitenciarios a la incorporación de los conceptos de la medicina basada en la evidencia y los hallazgos de Bonta y Gendreau acerca de la relación entre el nivel de riesgo.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Tampoco posee puntos de corte para determinar niveles de riesgo. Según Austin. es el San Diego Risk and Resiliency Checkup (SDRRC). la ubicación en el penal. el tratamiento. Además. la reincidencia y la dosis de tratamiento entregado a los infractores. a pesar de las falencias que presenta como método “subjetivo”.

[ 221 ] Gray. ¿cómo podemos respetar y trabajar dentro de todas esas realidades? ¿Consideraríamos la posibilidad de diagnósticos múltiples? ¿Cómo podemos incorporar al usuario en el proceso? ¿Cómo podemos. 2005. sentimientos).1996. 2005. desde la perspectiva de la exclusión social y la justicia restaurativa473. independientemente del método que se ocupe para esa predicción (instrumento actuarial o juicio clínico). 473 Gray. hacer que un diagnóstico sea significativo para todos los involucrados? ¿Cómo puede ser colaborador. El uso de instrumentos actuariales para predecir el riesgo de reincidencia provoca controversia. la práctica de una justicia restaurativa predecible. discute la tendencia actual en los sistemas penales de predecir la probabilidad de reincidencia para disminuir el eventual daño social y asegurar la protección del público. Por ejemplo. comportamientos. para describir lo que puede pensarse respecto a la misma cosa (por ejemplo. Sin embargo. que no han formado parte de la agenda de la justicia social. persiste el desafío que se plantea para el equipo tratante en cómo conciliar la mirada de los expertos con la del propio usuario y las necesidades de tratamiento que aquel percibe. y si es posible. 475 Duncan. hecho a la medida del individuo. ¿cómo comunicarán sus apreciaciones a los usuarios quienes realizan el diagnóstico cuando hacen uso de instrumentos diagnósticos (proyectivos y no proyectivos) para “descubrir” las necesidades de tratamiento de los usuarios? Esos profesionales ¿se centrarán en destacar los déficits de los usuarios o también observarán sus competencias? Gergen. Estima. asimismo. La autora afirma que se no se ha considerado que las investigaciones muestren que los infractores juveniles han experimentado una privación socio-económica aguda que los ha llevado a la exclusión social o a la incapacidad para participar de los derechos sociales. ni un apoyo social adecuado para los jóvenes que reduzca la inequidad. ni la reintegración o la inclusión social con la población juvenil. Propuestas para un tratamiento . útil? ¿Qué otras palabras podemos usar [distintas a un lenguaje centrado en lo que falta y está mal475?]. desde una epistemología compleja. económicos y políticos de la ciudadanía. Hoffman y Anderson. a la siguiente reflexión474: ¿Cuál es el objetivo de un diagnóstico? ¿Qué interrogantes se cree que serán respondidas por un diagnóstico? ¿Qué información se piensa que se obtiene? ¿Qué es lo que uno quiere comunicar con un diagnóstico y a quién? Si hay muchas formas de pensar al respecto. 474 Gergen. Hoffman y Anderson invitan. y que se basa en la teoría que los infractores poseen un déficit moral por lo cual aprovechan las oportunidades para cometer delitos. ya que en último término será el usuario quien adhiera o no al plan de tratamiento.

y la severidad del trastorno del consumo abusivo de drogas. Consumo problemático de drogas. 2003. 2006. síndrome de abstinencia) puede ser abordada desde una perspectiva biomédica. 2003. esos objetivos debieran posibilitar una evaluación continua de los mismos478. La síntesis diagnóstica interdisciplinaria debiera permitir la formulación de un plan de tratamiento individualizado. El plan de tratamiento individualizado se refiere a un tratamiento en el cual las prestaciones clínicas. mientras que las restantes dimensiones necesitan ser abordadas de un modo que “traslada al diagnóstico desde la esfera del discurso privado [de la profesión psicológica y psiquiátrica] a una indagación compartida en la cual el diagnóstico se convierte en un proceso de descubrimiento mutuo”476. 2004. Asimismo. Esto conlleva prestar atención a dos consideraciones: › La duración del tratamiento no puede ser estándar481 para todos los usuarios y debe tenerse en cuenta que se ha indicado que el tratamiento debiera durar un mínimo 3 meses482.. Ginsburg et al. El equipo necesita determinar qué tipo de necesidades de tratamiento se abordarán en contextos individuales y cuáles en grupales. Hubble y Miller. 2005. Beyebach.. dependencia. 1998. Convenio CONACE-FONASA-MINSAL. 478 Miller et al. en términos del tipo de las mismas y su intensidad. 479 Véase el Capítulo 5. 480 Véase Berg y de Shazer. a la vez que el contexto en el cual se entregan esas prestaciones está determinado por el usuario y no por el sistema de tratamiento. 477 Duncan. están determinadas por las necesidades de cada usuario. Miller et al. 2002. DeJong y Berg. 2001. pudiendo extenderse a un año o más dependiendo del riesgo de reincidencia del usuario.Tratamiento en personas que han cometido delitos . tiene duraciones estimadas. ese protagonismo puede fomentarse en la medida que los objetivos de tratamiento sean co-construidos por el equipo y el usuario477.[ 222 ] Desde la perspectiva de los procedimientos diagnóstico con el usuario infractor de ley y consumidor problemático de sustancias. debiéndose › 476 Ibid. en el cual se incorpore el usuario como protagonista de ese cambio.. los planes de tratamiento de los programas de tratamiento para personas con problemas derivados del consumo de sustancias estupefacientes y/o psicotropicas. solamente la dimensión biológica del consumo (tolerancia. 1998. En la tradición de la terapia breve se han definidos criterios para la formulación de objetivos479. así como también procedimientos ingeniosos para la evaluación de los mismos480. 482 Oficina contra la Droga y el Delito. 481 De hecho. Berg y Reuss.

los internos suelen hablar de sus proezas delictivas. El tratamiento desde una perspectiva de la complejidad Ya que la investigación ha distinguido distintos factores —en múltiples niveles— en la génesis y en la mantención de un estilo de vida infractor que promueve el consumo de drogas. mostrarse como un “gil” (es decir. 1998). El análisis de los componentes de los actos delictivos de los usuarios hombres también debiera realizarse en intervenciones individuales485. 484 Es necesario recordar que los reclusos han debido aprender una serie de códigos para sobrevivir en los entornos carcelarios (prisionización). Tal opción no sólo tiene relación con un abordaje interdisciplinario del problema. para luego dar paso a contextos de terapia de grupo483. sino que al interior de cada disciplina necesitan conjugarse diversas miradas para intentar abarcar la comprensión de la totalidad del sujeto y sus problemáticas singulares. Propuestas para un tratamiento . 2005. 1998. sino que se han desarrollado diversas tendencias al respecto. los que es poco probable que se puedan abandonar con facilidad.[ 223 ] considerar además el género. debe tomarse en consideración que en el tratamiento de los usuarios hombres (y también de mujeres) el abordaje de situaciones conflictivas (por ejemplo. no existe una respuesta única al problema de cómo integrar. Eclecticismo técnico: la integración propuesta es la elección de técnicas y procedimientos terapéuticos con independencia de la teoría que los ha originado. se ha determinado que en las usuarias mujeres el abordaje de situaciones conflictivas como las secuelas de abuso sexual y violencia intrafamiliar debieran abordarse primero en contextos terapéuticos individuales. Los autores indican que el primer proponente de esta tendencia fue Lazarus. 485 Gonzalez. 486 Feixas y Botella. 483 ONUDD. 2004. En los corrillos alrededor del mate en la “carreta” penitenciaria. Asimismo. La interrogante que surge es ¿cómo abordar el tratamiento desde la complejidad? Una respuesta es: desde una mirada integral Sin embargo. Y esas intervenciones tendrían que estar destinadas al fomento de conductas de afrontamiento y de prevención de situaciones futuras (Dolan. A continuación se presenta el análisis de Feixas y Botella de este problema486. necesariamente la respuesta terapéutica debe construirse desde la complejidad. conflictos familiares y de pareja) debieran tratarse en contextos individuales. al proponer su enfoque terapéutico multimodal. por ejemplo. ya que en los entornos grupales se corre el riesgo que los usuarios oculten información o la distorsionen con el objetivo de no mostrarse débiles ante sus pares484. aquel sujeto respetuoso de las leyes) puede incluso poner en riesgo la indemnidad física del interno.

esta posición presenta dificultades: la especificidad de técnicas ha podido probarse para unos pocos motivos de consulta frecuente (principalmente trastornos de ansiedad). y el enfoque de los factores comunes han resaltado el rol de los factores extra-terapéuticos y de la relación terapéutica. dada la incapacidad inherente de esas prácticas para sistematizarlas. Se trata de una integración de técnicas guiada por esquemas conceptuales de carácter general acerca de la naturaleza del cambio y de cómo producirlo terapéuticamente.[ 224 ] › eclecticismo técnico intuitivo (prevaleciente en la década de los años ’70) es el proceso mediante el cual el terapeuta selecciona técnicas de forma idiosincrásica.Tratamiento en personas que han cometido delitos . eclecticismo técnico sistemático: es una variedad de eclecticismo técnico. esta tendencia no es considerada actualmente dentro del movimiento integrador. eclecticismo técnico de orientación. para lo cual se requiere realizar una elaboración teórica. “Se trata de un eclecticismo a nivel de las técnicas guiado por la coherencia de una teoría concreta en función del tipo de usuario. en base a su intuición o experiencia anterior. define del siguiente modo esta integración487. Su modelo (publicado en 487 Beutler. Consumo problemático de drogas. en el cual se seleccionan técnicas de acuerdo con una lógica sistemática o esquema básico que indica cuáles usar en función del tipo de usuarios. factores que esta tendencia integradora no considera (ya que está basada en que los denominados factores específicos —teoría y técnica— son los que poseen un mayor peso en los resultados). Un ejemplo de esta variante de eclecticismo técnico es la propuesta por Beutler y colaboradores. La elección de una técnica se hace en función del tipo de usuario. › › › Beutler. basada en base a su propia investigación y la de otras perspectivas teóricas de diversos autores que abogan por la integración terapéutica y el eclecticismo técnico. sugiere la selección de técnicas de acuerdo a los criterios que se establecen dentro de una teoría concre ta. La terapia cognitiva de Beck constituye un buen ejemplo de este tipo de planteamiento”. Los autores indican que la “aspiración de este tipo de integración es conseguir una matriz de tratamientos por problemas que dicte la técnica más eficaz a emplear en cada caso concreto” Sin embargo. 2000. es otra vertiente en la cual se seleccionan las técnicas usando como criterio esencial y exclusivo el nivel de eficacia que han demostrado al ser estudiadas empíricamente. eclecticismo técnico pragmático. Sin embargo.

y articula distintos aspectos del funcionamiento 488 Quien puede ser considerado un líder en la oposición a la Guía de tratamientos recomendados de la APA (la que se basa en el supuesto que los enfoques y las técnicas son los principales factores del cambio terapéutico). Integración teórica: Feixas y Botella observan que en este tipo de integración se integran dos o más enfoques de psicoterapia para que producto de esta fusión resulte un enfoque mejor que los iniciales. y estilos de afrontamiento). “Psicoterapia cognitiva-analítica”. que se diferencia de la anterior en que contempla más de dos teoría. alianza terapéutica). resistencia. modalidad psicosocial versus médica. con independencia de la técnica o escuela de terapia”. problemas y síntomas. señalando que ha dejado fuera de su proposición a la alianza terapéutica. Nivel 3: Selección de un terapeuta y aplicación de variables de actividades de intervención del terapeuta/fomento de la relación (habilidades del terapeuta. procedimientos terapéuticos. etc. modalidad grupal versus individual. que concluyó con la entrega de 18 principios para seleccionar y aplicar programas de tratamiento que cubren diversos puntos de vista teóricos. para ayudar a los terapeutas a seleccionar y aplicar diferentes tipos de tratamiento. aunque también puede incluirse técnicas a partir de la síntesis teórica. apoyo social. o “Terapia gestáltica-analítica”. Los autores distinguen una integración teórica híbrida. a la vez que “la investigación ha probado que la porción mayor de la varianza de resultados no es atribuible a características preexistentes en el paciente que impliquen diferencias individuales del terapeuta y la emergente relación terapéutica entre paciente y terapeuta. donde se combinan teorías y prácticas correspondientes a dos enfoques terapéuticos ya establecidos. los investigadores iniciaron un estudio para identificar y probar las hipótesis respecto a los usuarios. actividad del terapeuta. El énfasis está puesto en la integración de conceptos teóricos de los enfoques. y que propuso en el año 2000 la creación de una Tarea de Fuerza sobre las Relaciones Terapéuticas con Apoyo Empírico. Otra vertiente es la integración teórica amplia. por ejemplo. Norcross critica al enfoque de Beutler488. cronicidad/complejidad.[ 225 ] la década de los ’80) propone cuatro niveles de decisión interactivos para el planeamiento del tratamiento: “Nivel 1: Identificación y medición de las variables predisponentes del paciente (severidad. Nivel 2: Selección de un nivel o contexto de tratamiento (intensidad del tratamiento. estrés. Nivel 4: Aparejamiento del paciente y la clase de tratamiento (un paciente en particular y la selección de diversas clases de intervención)” Posteriormente. Propuestas para un tratamiento .

Duncan y Hubble. porque todos los modelos de terapia ya incluyen esos enfoques. 492 Cada uno de estos paradigmas se relaciona con enfoques terapéuticos que han trabajo a ese nivel conceptual. es un absurdo proponer un nuevo enfoque integrativo que englobe a los factores comunes. ha usado. Guidano y Mahoney. Humberto Guajardo. Un ejemplo de este tipo de integración es el desarrollado por Fernández-Alvarez en 1992489.[ 226 ] humano como el cognitivo. Integración a nivel de los factores comunes: esta tendencia propone considerar los hallazgos de la investigación en psicoterapia. el que propone como instrumento diagnóstico del usuario al FECIAD. Sin embargo. 495 Miller. Duncan y Hubble. con la teoría psicodinámica del inconsciente y con el procesamiento emocional. apoya o complementa la visión de mundo del usuario? Si es así. 2004. Duncan y Miller. fomentado y capitalizado los factores comunes para el logro de los objetivos terapéuticos494. 491 Opazo. 1992. un cuestionario de autoaplicación que evalúa las seis dimensiones en el funcionamiento biopsicosocial del individuo. 490 Feixas y Botella. y dado que ésta no ha mostrado una efectividad diferencial entre los diversos enfoques de terapia y solamente se ha demostrado la superioridad de algunas técnicas terapéuticas específicas. emocional. más bien se habla de terapeutas eficaces. Consumo problemático de drogas. a la vez que contempla algunos aspectos interaccionales490. o puede ser individualizada 489 Fernández-Alvarez en 1992. 2004. ¿cómo? - ¿La teoría o la intervención encaja con. Otro ejemplo de esta variedad de integración teórica amplia es el Modelo Integrativo Supra-paradigmático formulado por Opazo491 el cual se propone potenciar fuerzas de cambio específicas e inespecíficas en los consultantes. las fuerzas específicas del cambio se han delimitado en seis paradigmas492 (biológico. Duncan y Miller. indican Miller. Incluso es incierto pensar que pueda haber un factor común que sirva de principio general para integrar los demás495. 494 Hubble. los cuales se organizan en torno al sistema Self493. conductual e interpersonal. inconsciente y sistémico). que desde su enfoque terapéutico de formación. ambiental/ conductual. En la siguiente lista se incluyen preguntas al terapeuta para la integración/incorporación de los factores comunes: - “¿La orientación o estrategia encaja con. afectivo. un terapeuta eficaz sería aquel. cognitivo.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 1999a. 2000. 2001. el cual articula las aportaciones constructivistas de Feixas y Villegas. Es decir. 493 Una aplicación de este modelo integrativo teórico al campo de los comportamientos adictivos es el trabajo del Dr.

“Desde nuestra perspectiva. como empática. respetuosa y genuina? - ¿Cómo la orientación o intervención aumenta el sentido de esperanza. Propuestas para un tratamiento . encaja o construye en base a las metas del usuario para la terapia? - ¿Describiría el usuario la interacción terapéutica. auto-eficacia y auto-maestría del usuario?” Es evidente que esas interrogantes llevan implícito que el terapeuta necesita desarrollar flexibilidad para fomentar los factores comunes.[ 227 ] para complementar las expectativas del usuario para el tratamiento? ¿Cómo? - ¿Puede ser individualizada? - ¿La estrategia particular capitaliza las fortalezas. expectativa o control personal del usuario? - ¿Cómo contribuye el método o intervención al sentido de autoestima. 2004. resultante de la adopción de una estrategia particular u orientación. filósofos. habilidades del usuario? ¿Cómo? - ¿En qué grado la orientación/intervención toma en cuenta y usa el ambiente del usuario y las redes de apoyo existentes? - ¿El método identifica o construye en base a los cambios espontáneos de la experiencia del usuario durante la terapia? ¿Cómo? - ¿En qué grado la orientación/técnica identifica. La integración meta-teórica supone limitar la síntesis teórica y técnica a aquellos enfoques que sean epistemológicamente compatibles. Las razones que entregan para fundamentar su posición son las siguientes: (a) existe una tendencia hacia el constructivismo en el seno de distintos modelos (principalmente el cognitivo y el sistémico) y (b) el carácter multidisciplinar de la epistemología constructivista (basada en los aportes de lingüistas. en la integración teórica es difícil integrar teorías que a veces tienen visiones radicalmente diferentes del ser humano y sus problemas496. recursos. se ha sugerido más recientemente una integración meta-teórica. biólogos. los cambios de la psicología hacia una metateoría constructivista en los últimos veinte años ofrecen condiciones 496 Feixas y Botella. Feixas y Botella proponen que la epistemología constructivista puede ser un marco meta-teórico idóneo para realizar esta integración. cibernéticos. Integración meta-teórica: debido a que tanto el eclecticismo técnico como el teórico conllevan una serie de dificultades inherentes: en los técnicos puede haber una falta de coherencia entre las técnicas empleadas o en las filosofías subyacentes a las mismas. físicos. así como también no adscribirse rígidamente a un enfoque terapéutico en particular. filósofos de la ciencia y psicólogos).

497 Ibid. 1999. y que más bien responde a la afección del equipo tratante por una teoría.[ 228 ] favorables para el desarrollo de un modelo más abarcador del cambio psicoterapéutico. más que entregar un tratamiento estándar para todos los usuarios. c) Incorporar los hallazgos de las investigaciones contemporáneas acerca de las acciones/técnicas que han mostrado efectividad en el tratamiento del consumo problemático de drogas499 y los hallazgos acerca del tratamiento de las necesidades criminógenas500. 2005. h) Que los terapeutas que practiquen esta mirada tengan en consideración que todo tratamiento implica co-crear con el usuario un contexto que haga probable el cambio terapéutico503. b) Posibilitar un tratamiento individualizado. d) Incorporar los hallazgos y la teoría contemporánea acerca de la motivación/disposición para el cambio como una variable clave en la adherencia a tratamiento. 498 Se refiere a un sistema de tratamiento que se adapta/acomoda a las necesidades del usuario. 501 López Viets et al. 503 Anderson.. Consumo problemático de drogas. en lugar de “usuarios al servicio del tratamiento”498. que mantengan su coherencia filosófica y técnica”497.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2002. 500 Walters et al. el usuario como el mayor responsable. g) Posibilitar el desarrollo de autonomía en el usuario502 para que éste pueda finalizar su relación con el equipo de tratamiento y continuar realizando cambios personales (o mantención de los mismos) en pro de su bienestar psicosocial en su entorno natural. Tomm. 1988 a. ¿A cual tendencia de integración adscribirse? La mirada integral e integradora requeriría: a) Posibilitar el trabajo desde los diversos niveles de funcionamiento biopsicosocial del usuario en tratamiento. 2003. para el logro de sus propios objetivos). 499 Oficina contra la Droga y el Delito. f ) Posibilitar a los equipos de tratamientos asumir una postura que fomente en el usuario una posición de su propio agente de cambio (es decir. 2007.. 502 Krause. y en el cual el “sistema de tratamiento esté al servicio de los usuarios”. e) Considerar la evidencia contemporánea que la motivación intrínseca se asocia con cambios perdurables501. ayudado por un equipo.

por lo tanto. entrega de tratamiento para el desarrollo de habilidades de afrontamiento de problemas. Asimismo. Entregar oportunidades de educación. Entrega de un servicio de aftercare y de prevención de recaídas. debieran suministrarse servicios comunitarios para apoyar al usuario a alejarse de los contextos de riesgo (por ejemplo. empleo. ésta puede enfrentar problemas de pobreza o barreras emocionales o personales para incorporar al individuo que ha estado recluido. Los autores indican que las intervenciones familiares que se sustentan en modelos de aprendizaje social y conductual son las que han mostrado ser más efectivas. como educación. El sistema de tratamiento debe considerar que muchos infractores al momento de su liberación regresarán a vecindarios y grupos de pares que han contribuido a la delincuencia. Incorporación de redes de servicios comunitarios que apoyen la reintegración del usuario. señalan que la investigación ha mostrado que los programas más efectivos en la reducción de la reincidencia de los infractores de ley son aquellos que consideran en el tratamiento a los siguientes componentes504: › › Ayudar a los reclusos a encontrar un empleo legítimo. Asimismo. Propuestas para un tratamiento . 2006.[ 229 ] Componentes de un tratamiento biopsicosocial El tratamiento integrativo meta-teórico que se implemente con los usuarios de biera ser concordante con los hallazgos de la investigación acerca de los tratamientos efectivos para la reducción de la probabilidad de reincidencia. viviendas de transición). vivienda.. Johnson et al. pero al mismo tiempo proveer de contextos terapéuticos para la comprensión de las consecuencias del comportamiento infractor y desarrollar alternativas prosociales. Trabajar con la familia para ayudarlos a convertirse en un factor protector para la disminución de la probabilidad de reincidencia. consejería y servicios de salud mental. Sin embargo. › › › › › 504 Johnson et al. Entrega de tratamiento cognitivo para mejorar la resolución de proble mas y modificar las actitudes y valores antisociales. el cual puede servir de amortiguador contra el crimen y la delincuencia. esto puede ser difícil cuando la familia se dedica a actividades ilegales.

debido a problemas de financiamiento). según corresponda. Estos objetivos también son pertinentes en el tratamiento de la población infractora con consumo problemático de drogas. Facilitar el proceso de preparación para el egreso de acuerdo a los criterios definidos. y Una tercera fase consistente en un servicio de aftercare. Sin embargo. o diagnóstico integral. Apoyar y fortalecer el proceso de motivación al cambio. Apoyar y orientar el propósito de cambio en el estilo de vida. Fortalecer los factores protectores que permitan el logro del proceso de cambio.[ 230 ] Señalan. Preparación para el egreso y Seguimiento (el cual no ha podido implementarse en la forma ideal diseñada. los riesgos y las necesidades del individuo pueden cambiar cuando regresa a la comunidad de la cual proviene. Apoyar el desarrollo de habilidades sociales. Realizar seguimiento del proceso de cambio posterior al egreso. Derivar a otros establecimientos que provean planes de tratamientos más complejos. en esa población debe incluirse la problematización de los factores que facilitan y mantienen la comisión 505 Desde este punto de vista. Propiciar la problematización de los factores que facilitan y mantienen el consumo. La segunda se inicia cuando el sujeto es liberado de la institución.Tratamiento en personas que han cometido delitos . con la entrega de servicios congruentes con las necesidades del recluso/penado. el modelo de tratamiento de infractores de ley con consumo problemático de sustancias del convenio de Gendarmería-CONACE incorpora esas tres fases: Tratamiento por Ejes de Tratamiento. Consumo problemático de drogas. Apoyar y fortalecer estrategias de prevención de recaídas. 506 CONACE. en el cual el usuario reciba apoyo continuo según sus necesidades emergentes. › En nuestro país. Orientar y apoyar el proceso de integración social. además. que un tratamiento efectivo ideal es aquel que considera tres fases505: › › La primera comienza en la institución penitenciaria. 2007 c. los lineamientos técnicos del Área de salud y de tratamiento de CONACE506 proponen los siguientes objetivos para el tratamiento de usuarios consumidores problemáticos de drogas: • • • • • • • • • • • Realizar diagnóstico clínico y del compromiso biopsicosocial.

Propuestas para un tratamiento . c) Acomodación de las intervenciones clínicas a la fase de motivación para el cambio del usuario. 2008. o sujetos derivados a tratamiento (contexto obligado. los terapeutas deben abstenerse 507 Ver: Humberto Maturana. luego a los desafíos en términos de redes que se presentan a los equipos de tratamiento según el sistema penal en el cual se encuentran insertos. es decir. proponemos basar las intervenciones —según el enfoque transteórico de Prochaska y DiClemente— fomentando los procesos de cambio de los usuarios. 2002. En los entornos clínicos donde se trabaja en contextos grupales. 508 CONACE-Gendarmería. b) En los contextos de trabajo individual (ya sea en el sistema cerrado o abierto. se propone el uso de la filosofía y de las técnicas de la entrevista motivacional de Miller y Rollnick. para perturbar/fomentar/extraer motivación intrínseca de los usuarios para el cambio. y con el propósito de fomentar la motivación para el cambio. Fomento de la incorporación/adherencia a tratamiento a) Movilización/perturbación507 de los procesos de cambio de los usuarios. como en el sistema abierto de libertad vigilada). y finalmente al perfil del terapeuta para la práctica de un tratamiento integrativo meta-teórico. con el uso de técnicas relacionadas con el enfoque cognitivoconductual508 . Prestaciones de tratamiento 1.[ 231 ] de delitos (con independencia que estén o no estén asociados como factores causales del consumo de drogas). op cit.. Posteriormente se hará referencia a cómo el equipo de tratamiento puede posicionarse diferencialmente respecto a los usuarios para responder a su responsividad. 2001. mientras el usuario no esté preparado para realizar cambios en su vida. con usuarios renuentes a tratarse y que no buscan tratamiento (por ejemplo. También se sugiere la incorporación de algunos de los elementos descritos por Jones para evaluar la disposición motivacional y los impedimentos en los individuos infractores de ley para modificar su estilo de vida509. las que suponen una integración técnica sistemática subordinada a una mirada integrativa meta-teórica. en contexto obligado o solicitud voluntaria de tratamiento). en el sistema cerrado). 509 Jones. Velásquez et al. A continuación se propone un conjunto de prestaciones de tratamiento.

op. 512 Gossop. Miller y Rollnick. 2. 1999. 516 Krause. Intervención en crisis: definida como un enfoque de terapia breve cuyo objetivo es ayudar al usuario a afrontar eventos muy estresantes516 (por ejemplo. especialmente cuando sabemos que el logro de los objetivos en los usuarios consumidores problemáticos de drogas no presenta un progreso lineal. y éste puede desistir en su motivación inicial para abandonar/disminuir el consumo de drogas512. NIAAA. el síndrome de abstinencia). 2005. 2003. 2005. 2004b. 1995. Incorporación de técnicas conductuales para la deshabituación fisiológica y/o psicológica513 para la extinción de respuestas pavlovianas asociadas a las drogas que el usuario consume514. los terapeutas debieran considerar el aspecto motivacional a lo largo del tratamiento. Berg y Reuss. 2002. 2005. Prochaska. 515 Marlatt y Witkiewits. 1998. › › 510 Berg y Miller. 1999.. Consumo problemático de drogas. Desde la perspectiva motivacional.Tratamiento en personas que han cometido delitos .cit. El objetivo de estas intervenciones es proveer al usuario de técnicas de afrontamiento que fomenten su autoeficacia515 para el logro de su propósito (abstinencia temprana o reducción del consumo).[ 232 ] de proponer técnicas psicoterapéuticas orientadas a la acción510 y las intervenciones (conversaciones) deben enmarcarse en el ámbito motivacional. sino que experimenta retrocesos. Sánchez-Hervás. 2004. y craving: › Apoyo farmacológico en aquellos usuarios que lo requieran511 La experiencia de síndrome de abstinencia puede sobrepasar los mecanismos de afrontamiento del usuario. Gowing et al. 514 OMS. 513 Graña. 2004. 2001. 2003. y los terapeutas deben ayudar (perturbar motivacionalmente) a los usuarios a reiniciar sus esfuerzos de cambio. Prochaska y Prochaska (1993) indican que en esos retrocesos los usuarios regresan a etapas tempranas en la fase para la motivación para el cambio. 1998a. y que posee elementos técnicos para el desarrollo de una relación de ayuda que son congruentes con una epistemología constructivista. Oficina Contra la Droga y el Delito. Marlatt y Witkiewits. Tomás y Morales. 1998 b. Para el desarrollo de esas conversaciones deben tenerse en cuenta las sugerencias de la investigación de la posición/actitudes del terapeuta que fomentan la relación terapéutica. Factores de riesgo Síndrome de abstinencia agudo y sub-agudo. 1996. Miller. 511 CONACE.

o trastornos de la salud mental concomitantes al consumo de drogas o trastorno dual. y por lo tanto requiere ser perturbado. que puedan adaptarse/acomodarse a la Fase del Cambio del usuario. Hubble y Miller. Muchos usuarios infractores de ley se han incorporado tempranamente a un estilo de vida infractor519 que promueve el consumo de drogas. 522 Ginsburg et al. 520 Duncan. a) Para el tratamiento de los factores de riesgo individuales y para la perturbación del estilo de vida infractor de ley. 519 Nicholas. a las metas co-construidas y a la teoría del cambio del usuario520 Obviamente. 2003. 2002. Pueden ser particularmente útiles para la perturbación del estilo de vida infractor las técnicas de la entrevista motivacional522 debido a que 517 Beyebach. 3. y su objetivo es normalizar los síntomas que pueden presentar los usuarios debido a la disminución/abstinencia de la sustancia psicoactiva. 2003. Como es obvio. la elección de esas técnicas debe ser hecha según las necesidades de tratamiento que han emergido para el usuario. 2000). o han cometido delitos debido a su adicción a sustancias psicoactivas.. acción en la cual los terapeutas se sitúan como expertos517. Factores de riesgo individuales Los usuarios pueden presentar una serie de dificultades intrapersonales. Walters. 2001.. por tanto. relacionadas con su historia de vida pasada y/o reciente. 2007. 521 Beutler et al. la anticipación/preparación de los usuarios a esos probables síntomas518. Walters et al. Propuestas para un tratamiento .[ 233 ] Psicoeducación respecto al síndrome de abstinencia y los craving. y fomentar a la vez una buena alianza de trabajo521. pueden incorporarse una diversidad de técnicas psicoterapéuticas (que pueden provenir de diversos enfoques de terapia). Es en este ámbito de los factores de riesgo individuales donde debe incorporarse la variable criminológica. 2002. que los exponen a la experiencia de estrés psicosocial y que por lo tanto pueden debilitar su disposición/motivación para el logro y mantenimiento de sus propósitos de cambio y mantención de los cambios logrados. Miller y Rollnick. 1997. y posibilitar. y el terapeuta debe usarlas de un modo congruente con una epistemología constructivista.. ese estilo de vida no se modificará solamente a través de la abstinencia de la sustancia psicoactiva. 2002. 1999. 518 Gorsky.

529 McGoldrich y Gerson. 2002) la “resistencia” del usuario. 526 Véase Brcak. 2002 a. para lo cual puede ser útil el enfoque de la entrevista motivacional de Miller y Rollnick (“balance de decisiones”). 1997 a. 1997c. Para ese trabajo se sugiere una exploración de la historia de las relaciones de pareja en la familia de la usuaria. White. En el enfoque de externalización se busca a través del uso de preguntas que los usuarios se percaten acerca de cómo han cooperado con esos factores externos que los han llevado a experimentar el problema que los aqueja actualmente525 (y que en este contexto es la privación de libertad). 525 Esta estrategia “rodea”. usando como estrategia de evaluación/intervención el genograma529 en un marco transgeneracional530. 1999. Obviamente. 524 Laws. “utiliza” (Haley. 528 White. Conjuntamente con el estilo de la entrevista motivacional. 1993. 1980) o “rueda con” (Miller y Rollnick. y Nannini. 2005. 1997. sugerimos explorar el uso del enfoque de externalización de problemas desarrollado por White en su terapia narrativa523 en una población que suele atribuir sus problemas legales a factores externos a su persona524 . Consumo problemático de drogas. 1997. 527 Bates. Existen publicaciones acerca del uso de este enfoque en el trabajo con hombres acusados de violencia intrafamiliar.[ 234 ] buscan amplificar y utilizar las discrepancias en el discurso del usuario. el equipo debiera perturbar en una forma respetuosa la elección de pareja de esas usuarias. y se fomenta el desarrollo de estrategias desde el propio usuario para oponerse a esos factores que se supone los han victimizado. 1993. Como se observa.. Ravazzola. 1991. También se ha explorado el uso de este enfoque con población general de consumidores problemáticos de drogas527. White y Epston. y técnicas narrativas528. 1997. en lugar de confrontarlo con su negación. y asesorar al usuario en la co-construcción de objetivos terapéuticos prosociales. b. 2002. 2005. una población que suele negar su autoría en el delito por el cual se los ha obligado a acudir a tratamiento526. 530 Perrone. es frecuente encontrar que la población femenina se ha incorporado al delito (y también al consumo de drogas) para acompañar/mantener relaciones significativas con individuos infractores de ley. fomentar la motivación intrínseca para el cambio. Walters et al. el terapeuta coopera con la teoría atribucional del usuario.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 523 White. White.

de procreación.. 1998. Oficina Contra la Droga y el Delito. Esto entraña un desafío para los equipos tratantes. 1998. 1991. Robertson y Kumpfer. 531 Dolan. 532 Dolan. puesto que se requeriría que actuaran como mediadores para el fomento de otras redes interpersonales de apoyo distintas a las “disfuncionales”535. abuso sexual y/o violencia intrafamiliar. que coloca en riesgo el propósito de cambio del usuario. 2003. 533 OMS. Como indican Johnson et al. que esos problemas relacionales deben ser abordados y tratados. b) Incorporación de farmacoterapia ante la presencia de trastorno dual siempre y cuando la usuaria considere que los fármacos pueden ser una buena ayuda para ella533. 2006.[ 235 ] También es frecuente encontrar en la vida de las usuarias una historia de maltrato. la familia de origen del usuario/usuaria puede ser un factor de riesgo para la reincidencia cuando están incorporadas en la vida delictual. 535 Johnson et al. Propuestas para un tratamiento . Factores de su entorno significativo inmediato: familia de origen. lo que implica. relación de pareja. Las intervenciones terapéuticas debieran evitar métodos que impliquen que la usuaria haga un recuento de esas historias dolorosas (para no re-victimizarlas531) y más bien destacar las competencias que les han permitido situarse como sobrevivientes de esas experiencias. Respecto al tratamiento del trastorno de personalidad limítrofe —trastorno dual que es frecuente encontrar en la población femenina infractora de ley y consumidora problemática de drogas— la literatura ha indicado que la terapia conductual-dialéctica puede ser un enfoque de terapia útil para el tratamiento de los trastornos de personalidad limítrofe. entonces. Los problemas comunicaciones/relacionales en la familia y/o la pareja pueden constituirse en una importante fuente de estrés psicosocial. Se ha comprobado que los consumidores problemáticos de drogas pueden ser ayudados a cumplir y mantener su propósito de cambio cuando cuentan con una red interpersonal que apoya sus esfuerzos534. 1991. 534 Ashery. 2005. para construir junto a ellas versiones alternativas de esas historias y en las cuales puedan desarrollar estrategias de prevención para ellas y sus hijas respecto a futuros abusos/maltratos532.

Terapia de pareja (en donde el enfoque elegido sea congruente con una epistemología compleja constructivista). robo. El procesamiento cognitivo fue estudiado a través de la versión computarizada del Iowa gambling task. y advirtieron un patrón significativo en el desempeño de los sujetos según el tipo de delito por el cual cumplían condena: los infractores recluidos por delitos relacionados con la ley de drogas y los infractores sexuales sobre estimaron las potenciales ganancias en desmedro de las pérdidas potenciales (funcionamiento que se ha encontrado en los consumidores 536 Miller. 2008. 2004. Guthrie et al. 1995. Consumo problemático de drogas. 541 Yechiam et al. un programa que presenta cuatro tipos de cartas que permiten en base a su acumulación canjearlas por dinero. Psicoeducación a la familia y rescate/fomento de las competencias familiares para contribuir al mantenimiento de los logros alcanzados539. Los investigadores señalan que los sujetos seleccionaron las cartas de un modo menos eficaz que la población general. Miller y Rollnick. 539 Ver: Hernández. › › › Fomento de factores protectores Desarrollo de habilidades cognitivas: la investigación ha mostrado que un número no menor de consumidores problemáticos de drogas e individuos infractores de ley presentan dificultades para la resolución de problemas. encontramos las siguientes: › Estrategias motivacionales536 para la incorporación de otros significativos en la vida del usuario/usuaria que puedan apoyarlo/a en su propósito de cambio. 2001.. delitos relacionados con la ley de drogas y conducción reiterada en estado de ebriedad. Vöhringer y Espinoza. examinaron el procesamiento cognitivo de 81 infractores de ley (hombres y mujeres)541 que cumplían condena por los delitos de hurto.[ 236 ] Entre las intervenciones probables. Intervenciones familiares sistémicas537. 1999. 2002.. 537 Existen en la actualidad una variedad de enfoques de tratamiento familiar sistémico que se adscriben a una epistemología compleja (cibernética de segundo orden).. Yechiam et al. crímenes sexuales. asalto/homicidio.Tratamiento en personas que han cometido delitos . 540 Currie. para la resolución de conflictos comunicacionales/relacionales que colocan en riesgo de estrés psicosocial al usuario/usuaria (y por lo tanto en peligro de recaer)538. manejo de la frustración y dificultades en el control de impulsos540. 538 Ver: Pote et al. 2004.. 2001.

543 Los autores afirman que su investigación suministra un método novedoso de investigación para relacionar a la neurociencia con el comportamiento infractor de ley. por lo cual se advierte un sesgo psicologicista en desmedro de una mirada psicosocial más amplia. Cabe hacer notar que esos programas cognitivos han sido desarrollados en Estados Unidos. así como también la reflexión de las actitudes y comportamientos que son auto-estigmatizadores y exponen/refuerzan a la exclusión social545. Desarrollo de habilidades sociales: Muchos individuos infractores de ley y consumidores problemáticos de drogas presentan dificultades en el › › › 542 Y que es el fundamento de la estrategia del “balance decisional” de Miller y Rollnick. y que probablemente podrá aportar en el futuro métodos terapéuticos más efectivos de los que disponemos en la actualidad. 2002. Razonamiento crítico (fomento de la representación del futuro y de la percepción de las demás personas. mientras que los infractores condenados por asalto/ homicidio hicieron elecciones menos consistentes de las cartas y se centraron en los resultados inmediatos543. Se sugiere para nuestra población infractora de ley y consumidora problemática de drogas —que proviene en mayor proporción de sectores que han estado socialmente excluidos — que en el desarrollo de valores prosociales se incorpore la reflexión acerca de los símbolos de estatus social y los modos socialmente aprobados y reprobados para alcanzarlos. 544 Ver: Ross et al. 2006. según el plan de tratamiento individualizado y las necesidades de tratamiento emergentes de los usuarios. 545 CONACE-Gendarmería de Chile. y Estrategias para la resolución de problemas.[ 237 ] de cocaína)542. como alternativas a la postura inmediatista y egocéntrica). Propuestas para un tratamiento . 1999. 1996. el desarrollo de esas habilidades ayudará a los usuarios a afrontar de un mejor modo las dificultades de la vida cotidiana y a desarrollar progresivamente una integración prosocial a la sociedad. Desde la perspectiva de los factores protectores del consumo de drogas y de la comisión de delitos. podrá incorporar diversas técnicas cognitivas-conductuales y programas cognitivo-conductuales para fomentar el desarrollo de dichas habilidades.. para ser entregadas en contextos de intervención grupal544. En esta población se ha sugerido que el entrenamiento debiera incorporar a lo menos los siguientes componentes: Desarrollo de valores prosociales (a través de la reflexión/resolución de dilemas morales). El equipo de tratamiento.

552 Casas y Gossop. El equipo de tratamiento puede actuar como un mediador/facilitar social para el ingreso o conformación de grupos de auto-ayuda550. Kelly et al. Marlatt. 2002. 1986. Unidad de Salud Mental. El desarrollo de este tipo de habilidades ayudará a un mejor abordaje de las situaciones interpersonales que conllevan a estrés psicosocial y al manejo de las influencias del grupo de pares. 553 Donovan. 2005. 549 Oficina contra la Droga y el Delito. La investigación ha mostrado que los cambios logrados en un tratamiento pueden mantenerse con mayor probabilidad si el usuario participa en un grupo de auto-ayuda549. Marlatt y Witkiewitz. 2002. 550 Véase.. 2004.Tratamiento en personas que han cometido delitos . necesitará continuar haciendo cambios en su vida o mantener los cambios logrados. los siguientes programas y técnicas de terapia breve: a) Modelo conductual-cognitivo (PRP) de Marlatt553 describen del siguiente modo a la filosofía que se encuentra a la base de su modelo conductual-cognitivo de prevención de recaídas: el modelo busca 546 Es decir. Marlatt. 2003. 547 Por ejemplo. Grupos de auto-ayuda. entonces. 2004. y el autocontrol. 548 Evidentemente. 2002. Parks y Witkiewitz. 2005. Witkiewitz y Marlatt. 551 Sluzki. 1996. Witkiewitz y Marlatt. Consumo problemático de drogas. para lo cual puede necesitar apoyo adicional al entregado por la familia548. 2003. 1993. 1986. Parks y Witkiewitz. necesitarán posicionarse como clínicos-comunitarios551. Para la prevención de recaídas. Tims y Leukefeld. asociaciones de familiares o de ex usuarios: una vez que el usuario ha egresado del tratamiento. esto depende del perfil de cada usuario. la expresión de emociones. 2002. Según el plan individualizado y las necesidades de tratamiento emergentes. Obviamente. Ross et al.. la resolución de problemas interpersonales y el manejo de emociones negativas546 como la rabia y la frustración. el equipo tratante podrá incorporar diversas técnicas y programas cognitivo-conductuales para el desarrollo de esas habilidades547. el desarrollo de cogniciones y conductas de afrontamiento que prevengan el desborde emocional en situaciones de conflicto.[ 238 ] ámbito de la comunicación asertiva. Prevención de recaídas: la investigación ha mostrado que el uso de estrategias para la prevención de recaídas es clave para la mantención de los logros alcanzados en el tratamiento552. Oficina contra la Droga y el Delito. podemos incorporar/integrar.

ni habilidades específicas que posibiliten su ingreso al mercado laboral legal. 2000. s/f. 558 Berg y Miller. Weakland y Fisch. 1992. indican los autores. sino que los usuarios no poseen educación. con el cual se espera fomentar la cooperación y su apertura para que aprenda a percibir su comportamiento adictivo como un problema respecto al cual él pueda hacer algo.R. y la búsqueda de excepciones (situaciones en las cuales el consultante pudo haber incurrido en el comportamiento problema pero no lo hizo). Fisch. Berg y Reuss. d) Incorporación de técnicas del enfoque centrado en soluciones del Centro Terapia Familiar Breve de Milwaukee557 que propone pautas para el desarrollo de conversaciones que posibilitan destacar los cambios pretratamiento. 1991. ni hábitos. a la vez que es congruente con el trabajo en colaboración/ co-construcción con el usuario. c) Incorporación de técnicas de la terapia sistémica estratégica del Centro de Terapia Familiar del Instituto de Investigaciones Mentales (M. Propuestas para un tratamiento . 557 Shazer.I. los craving y los deslices.) de Palo Alto555. esas estrategias posibilitan la emergencia y la amplificación de las competencias de los usuarios558. una vez que egrese del tratamiento. Cambios en la orientación del estilo de vida: es crucial. Por otro lado. Las aportaciones de este grupo de trabajo para el desarrollo de estrategias para el manejo del cambio y la prevención de recaídas puede ser particularmente útil en la prevención de recaídas de consumidores problemáticos de drogas556. Weakland y Segal. 1982. Tal filosofía es congruente con los hallazgos acerca de la alianza terapéutica. Watzlawick. ya que éste tendrá que implementar las estrategias aprendidas fuera del entorno terapéutico. 1984. que emerge de una epistemología compleja constructivista. puesto que en un porcentaje importante de casos los usuarios/as se han incorporado tempranamente a un estilo de vida que ha fomentado prácticas que están reñidas no solamente con un estilo de vida prosocial para la obtención de dinero para el sustento. el terapeuta busca involucrar al usuario como un colega o un co-terapeuta. fomenta una apertura de los usuarios hacia el reporte de sus deseos de consumo. 1995. 1996. y sitúa al usuario como su propia agencia de cambio. 1998. 555 Casablanca y Hirsch.[ 239 ] estimular un sentido de objetividad en la percepción de los usuarios hacia sus comportamientos adictivos. 556 Miller. tal estilo de vida ha promovido la búsqueda 554 Gorsky. b) Modelo psicoeducativo de Terence Gorsky554. Esto. y no como una indicación de lo que él es.

564 Heinz. un riesgo mayor de recaer. se les aplicó el instrumento INSPIRIT (Indice de Experiencia Espiritual) al ingreso a tratamiento564. Según Marlatt559 con los usuarios consumidores problemáticos de drogas es necesario promover lo que él denomina un “estilo de vida equilibrado”. 563 CONACE. 2007. se consideró el porcentaje de adherencia de los usuarios al tratamiento y un test de orina bimensuales. y que debieran considerarse las 559 Marlatt. el equilibrio en el estilo de vida está basado en la moderación” . 2002. la falta de hábitos laborales y la ausencia de capacitación laboral dificultan la integración social de los usuarios una vez que han cumplido su pena.Tratamiento en personas que han cometido delitos . lo que los impulsa a reincidir en el delito para sobrevivir561. Desde esta perspectiva. que puede servir de guía para la intervención terapéutica en este ámbito. En este mismo sentido. 2007. la nivelación educacional560. 561 Weiman. una dieta equilibrada. 560 Que en algunos casos implican. las intervenciones terapéuticas deben orientarse en el ámbito socio ocupacional al uso del tiempo libre. Al respecto. 2008. Para estudiar la relación entre la espiritualidad y el resultado del tratamiento.[ 240 ] del placer y la gratificación inmediata en lugar del esfuerzo sostenido para la obtención de dinero. Epstein y Preston reportan un estudio realizado con consumidores problemáticos de opiáceos o cocaína que buscaron tratamiento ambulatorio. el desarrollo de aprestos para el desempeño de una actividad laboral legal y la capacitación en un oficio específico. 2004 a. Marlatt propone el fomento de actividades reductoras del estrés en los usuarios. introduciendo las correspondientes modificaciones. Epstein y Preston. A mayor desequilibrio en el estilo de vida. como el ejercicio. el cual escapa a la formación tradicional que han recibido los psicoterapeutas en sus estudios universitarios. mayor será el deseo de complacerse y. Los resultados sugieren que la experiencia religiosa tiene un rol en la recuperación del abuso de drogas. el programa para la integración socio ocupacional de usuarios con consumo problemático de sustancias elaborado por CONACE563 puede usarse con esta población. Consumo problemático de drogas. Recientemente. Parks y Witkiewitz. incluso. por lo tanto. La educación deficiente. En forma paralela. y lo define como “en el sentido más global. Heinz. en Gendarmería de Chile562 se ha elaborado un manual de intervención socio ocupacional. la alfabetización. las relaciones sociales y la vida espiritual. 562 Gendarmería de Chile-Universidad de Chile.

En los últimos años.046 en LVA (8. para asegurar la mantención de los logros alcanzados y reducir la probabilidad de la comisión de nuevos delitos. religión) para el diseño de intervenciones conductuales espirituales para los usuarios con comportamientos adictivos. edad. las estrategias de apoyo post-penitenciario en nuestro país son muy precarias y alcanzan a una proporción muy pequeña de usuarios. Hasta Mayo de 2008566. se indica que hasta el año 2001.911 personas se encontraban cumpliendo condena en el sistema cerrado (34. 2002. considerando el número de personas que están bajo la tutela de Gendarmería. Zack y McMain.200 mujeres).076 hombres y 4.Por lo tanto. Sin embargo. La población objetivo de PANAR son aquellas personas que se encuentran en el proceso de eliminación de antecedentes567.bibliotecadelcongreso. 2005. En el sitio web de Gendarmería.846 hombres y 1. PANAR había financiado 93 proyectos de emprendimiento en fondos concursables con ex reclusos. de los indultos conmutativos o están postulando a los beneficios intrapenitenciarios. Aftercare o supervisión postratamiento: se ha determinado la necesidad de incorporar un sistema de supervisión posterior al tratamiento y retorno al medio abierto. El organismo encargado del apoyo post-penitenciario es el Patronato Nacional de Reos (PANAR) —institución dependiente de Gendarmería de Chile y que posee personalidad jurídica propia— y cuyos objetivos son el apoyo post-penitenciario a los condenados que egresan de los penales a través de programas y proyectos locales. Marlatt y otros investigadores han indicado que la práctica sistemática de la meditación contribuye a un cambio en el estilo de vida y a la reducción de la recaída en el consumo en infractores de ley consumidores problemáticos de drogas565.917 cumpliendo Remisión Condicional de la Pena (28.cl 567 Ver: Decreto Ley Nº 409 de 1932 del Ministerio de Justicia (www. 565 Breslin.378 mujeres). y llevaba a cabo un proyecto en panadería y repostería con 65 usuarios (55 internos y 10 funcionarios externos). la entrega de supervisión postratamiento se convierte en un enorme desafío para los equipos de tratamiento. 566 Fuente: www.gendarmeria.[ 241 ] características demográficas (sexo.533 hombres y 2. son beneficiarias de la libertad condicional. Marlatt.cl) Propuestas para un tratamiento . 32. estatus matrimonial.841 mujeres) y 10. 36.

y estratégico y paradojal con los usuarios no dispuestos a seguir literalmente las indicaciones del terapeuta. con los usuarios muy dispuestos a responder al pie de la letra a las prescripciones del terapeuta. buscan apoyo y se muestran tolerantes frente a la frustración y la confrontación en terapia.[ 242 ] Responsividad de los usuarios El concepto de responsividad de los usuarios tiene relación con el hecho que las personas (dando por descontada su disposición franca hacia el cambio terapéutico —fase de preparación/acción de la motivación para el cambio) presentan distintas formas de posicionarse en una relación de ayuda. 1980. El concepto de reactancia. todas apuntan al mismo concepto: los equipos terapéuticos deben acomodarse en la entrega de sus estrategias de intervención al modo particular de respuesta/interacción de los usuarios. los pacientes con bajos niveles de reactancia son generalmente obedientes. 569 Beutler. 1984. Consumo problemático de drogas. Este concepto puede abordarse desde tres perspectivas: la psicología social (reactancia). se refiere a la tendencia de las personas a tener el control de si mismas y de las situaciones importantes568. 2004. 570 Ibid. desde la terapia breve estratégica (disposición a responder del usuario) y desde la terapia breve centrada en soluciones (cooperancia). y cuando éste tenga alto puntaje en esa escala. éste fue acuñado por Erickson572 y se refiere a la disposición del usuario a seguir las instrucciones del terapeuta. Respecto al concepto de disposición a responder. desarrollado por Brehm y Brehm en 1981. 1999. 568 Dowd. los terapeutas debieran al inicio del tratamiento aplicar un instrumento570 para determinar la reactancia del usuario. a la tendencia persistente del usuario a no ser obediente con las demandas interpersonales del tratamiento. “Este tipo de pacientes tienen a rechazar la estructura y prefieren usar su iniciativa personal y su experiencia. 1979. Erickson y Rossi. Los pacientes altamente reactantes tienden a ser dominantes y manipuladores en sus relaciones con los demás […] Por otro lado. Aunque esas tres perspectivas definen de modo distinto a la responsividad. Desde la perspectiva de Beutler. Los pacientes con bajo nivel de reactancia tienden a beneficiarse con las directivas externas y la guía del terapeuta”569. los terapeutas debieran hacer uso de intervenciones no directivas o paradójicas571. El autor señala que el terapeuta debe posicionarse y actuar según la disposición a responder del usuario: directivo. 571 Ver: Fisch. 572 Haley. Weakland y Segal. Moleiro y Penela.Tratamiento en personas que han cometido delitos .

2006. y la labor del terapeuta es describir primero esa manera particular que él y la familia muestran y. 1984. 574 Berg y Miller. no se sugieren tareas. Si la respuesta ha sido vaga: tareas lo más vagas posibles y/o que el terapeuta entregue relatos motivadores al consultante. y Si la respuesta ha sido nula. Por esta razón. propone evaluar la cooperancia del consultante en la segunda sesión de terapia. después cooperar con la forma de la familia y. las cuales variarán dependiendo del 573 Shazer. 1996. o se entregan tareas optativas. En su enfoque terapéutico es muy usual que la primera sesión finalice con una tarea que se adecua a la etapa de la motivación del cambio del consultante (relación usuario-terapeuta) en ese enfoque574.” A su vez. 575 Johnson et al. Si la tarea ha sido modificada: tareas indirectas o tareas que el consultante pueda modificar. Si la respuesta a la tarea ha sido opuesta: tareas que incluyan la posibilidad de hacer lo opuesto. éste debiera ser amplio e incorporar prestaciones que se encuentran más allá de las entregadas tradicionalmente575. promover el cambio. Con independencia del concepto que use el equipo tratante para referirse a este fenómeno. de Shazer573 señala que “cada familia (individuo o pareja) muestra una forma única en sus intentos por cooperar. proponiéndose 5 alternativas de acción para el terapeuta: › › › › › Si la respuesta del consultante ha sido literal: continuar con tareas directas. Propuestas para un tratamiento . Equipo de tratamiento — sistema penal — redes Desde una perspectiva de la complejidad y de acuerdo al tratamiento de un individuo infractor de ley y con consumo problemático de drogas.[ 243 ] De Shazer y sus colaboradores han elaborado una definición más compleja de este fenómeno. al cual denominaron cooperancia en lugar de “resistencia”. de este modo.. el equipo de tratamiento enfrenta desafíos singulares que obligan a trabajar en red. y en la segunda sesión se evalúa el modo en que el consultante llevó a cabo la tarea. el equipo debe ser lo suficientemente flexible como para adaptar/acomodar/modificar su estilo terapéutico y sus técnicas a cada usuario en particular.

577 En términos ideales. el sistema de tratamiento de comportamientos adictivos debiera estar integrado a las prestaciones de reinserción/integración social que se entregan en los penales. con la escuela del penal. › › › › › 576 Wiliamson. Consumo problemático de drogas. la detección de consumo problemático de sustancias debiera realizarse lo más temprano posible. cuando los imputados pasan a la condición de condenados. el establecimiento de las siguientes redes intrapenitenciarias: › con los estamentos del área técnica. para que los internos (una vez preparados en apresto laboral a través de intervenciones terapéuticas socio ocupacionales) puedan recibir capacitación laboral.[ 244 ] contexto en que se ubique el tratamiento para esta población: medio cerrado y medio abierto (libertad vigilada y suspensión condicional de procedimiento).Tratamiento en personas que han cometido delitos . 2004. con el área laboral del penal. Medio cerrado (población adulta) Se entenderá por tratamiento en el medio cerrado aquellos que se llevan a cabo dentro de los establecimientos penitenciarios. con el área técnica y de seguridad para la realización de la supervisión postratamiento cuando los usuarios son ubicados en otros sectores del penal una vez que han egresado del tratamiento. educación y capacitación laboral576. con el Consejo Técnico para la ubicación en el penal de los usuarios que egresan del tratamiento y aun les queda un saldo de condena que cumplir en el medio cerrado. de salud y de seguridad del penal para la derivación de potenciales usuarios en los cuales se sospecha consumo problemático de sustancias577. para que los usuarios en tratamiento que lo requieran puedan recibir educación formal (ya sea al interior del centro de tratamiento o con la asistencia de los usuarios a la escuela penal). esta relación debiera implicar que la escuela acomode la entrega de sus programas para no interferir con el programa de tratamiento. Desde el punto de vista de la diversidad de prestaciones que requieren los usuarios. La integración del tratamiento de comportamientos adictivos en las prestaciones penitenciaras implicaría. con el área de salud para la entrega de prestaciones médicas y psiquiátricas a los usuarios que lo requieran. Es decir —y desde un punto de vista teórico— el establecimiento penitenciario debiera entregar a la población reclusa un conjunto de programas para favorecer su adecuada integración a la sociedad y disminuir la probabilidad de reincidencia: intervenciones psicosociales en el ámbito individual y familiar. entonces.

Steiner. Parks. en el piloto 578 Al respecto. Libertad vigilada del adulto En este sistema penal. variarán los desafíos en términos de redes para el equipo de tratamiento. que realiza la derivación al equipo de tratamiento y. educación. 581 Milán. Sin embargo. 2004. 579 Esto implica contar con financiamiento para visitas domiciliarias. En el Convenio de Gendarmería-Conace.579 › › › Medio abierto (población adulta) El tratamiento en el medio abierto suele darse en la figura de tratamiento en contexto obligado. trabajo. en el lugar de trabajo u otro lugar acordado. vivienda y agencias de servicio social. Wiebush et al. con el personal del CRS que se encarga de supervisar la salida controlada al medio abierto. y considerando que el riesgo de reincidencia de esos usuarios debiera ser teóricamente menor que en el medio cerrado. 2005. Sabree. con los encargados de la supervisión post-penitenciaria una vez que el usuario haya recobrado su libertad total.578 y eventualmente con el mismo usuario y su familia en el medio abierto. se esperaría que la intensidad de las prestaciones de tratamiento fuera menor. 2002. Sin embargo. el usuario está bajo el control de un Delegado de Libertad Vigilada (DLV).. por lo tanto se convertiría en el “otro ausente”581 en el contexto obligado. ya sea en su domicilio. ni tampoco los internos que han recobrado su libertad al beneficiarse con la libertad condicional tienen una relación de supervisión con Delegados de Parole (libertad bajo palabra) como ocurre en los países anglosajones. se han redactado sugerencias técnicas para esta supervisión (“seguimiento”). La investigación 580 ha mostrado que en el tratamiento de individuos infractores en el medio abierto es esencial el establecimiento de redes con la comunidad y agencias comunitarias.. Roberts y McGlone. cuando el egresado del centro de tratamiento ha finalizado su condena. Sin embargo. para la realización de la supervisión postratamiento. 1997. existe un vacío debido a que en nuestro país esa supervisión post-penitenciaria no se realiza de acuerdo a los estándares propuestos por las investigaciones. capacitación. y dependiendo del sistema en el cual se encuentre el usuario.[ 245 ] › con el equipo del área técnica que se encarga de supervisar y asesorar a los reclusos en la preparación para la obtención de beneficios penitenciarios (salida dominical). ya que esa supervisión —a la cual puede acceder o no el usuario— necesariamente deberá realizarse en el medio abierto. Taxman. 2007. 2007. Propuestas para un tratamiento . se tratarán por separado y de acuerdo al contexto en el cual se entregaría ese tratamiento “obligado”. 580 Byrnes et al. 2007. 2007. en el ámbito de la salud (somática y mental).

educación. por ser un tratamiento entregado por equipos tratantes que no están integrados a un sistema penal. el cual presume que el cambio en los hábitos del consumo de drogas de los usuarios reducirá el comportamiento delictivo y la adicción. la experiencia indicó que el DLV debe convertirse en un “otro presente” a través de: › › un proceso de derivación asistida. realización de un esfuerzo mancomunado de ambos equipos para lograr la derivación/incorporación a tratamiento residencial de los penados que lo requieran (entregando el equipo de tratamiento la supervisión postratamiento una vez que el penado ha finalizado el tratamiento residencial). y hacer uso de las redes comunitarias que se supone ha construido el CRS. 582 Se ha indicado que la supervisión del tratamiento que efectúa la corte es el corazón de este modelo. 2006). participación de un profesional del equipo de tratamiento en los consejos técnicos del CRS cuando sea necesario. Consumo problemático de drogas. (Schmitt. el sistema penal debiera proveer al penado de las prestaciones que se sabe contribuyen a disminuir la probabilidad de reincidencia (evaluación y tratamiento de las necesidades criminógenas. comunicación continua con el equipo tratante (a través de informes acerca de los progresos/dificultades en el tratamiento del usuario que el equipo envía regularmente al DLV). y el equipo de tratamiento tendría que trabajar en forma coordinada con el DLV para la supervisión postratamiento. capacitación laboral y oportunidades laborales).Tratamiento en personas que han cometido delitos . › › › › De acuerdo a los requisitos de la pena alternativa de libertad vigilada. participación del DLV en las reuniones clínicas del equipo de tratamiento cuando se requiera. defensor.[ 246 ] del Convenio Gendarmería-Conace efectuado en el año 2006 en este sistema. El equipo de tratamiento debiera trabajar en forma coordinada con el DLV para fomentar comportamientos prosociales y un estilo de vida saludable. esta figura del tratamiento obligado plantea singulares desafíos desde el punto de vista de las redes asociadas a la prestación de tratamiento. Suspensión condicional del procedimiento penal En el tratamiento en contexto obligado los protagonistas del sistema legal están siempre presentes582 (juez. sin embargo. fiscal).

y proveer servicios de tratamiento para las mismas. Por otro lado. Los autores concluyeron que la forma en que se entregan las intervenciones en las cortes de drogas no es lo suficientemente intensa para asegurar la adherencia de los usuarios o su progreso terapéutico.[ 247 ] Schmitt reporta que en un estudio del funcionamiento de las Cortes de Drogas en Estados Unidos583. el sistema de tratamiento debiera evaluar las necesidades criminógenas dinámicas de los individuos. capacitación laboral. 584 El transporte se refiere a que los usuarios vivían muy lejos de los CT. 2006. ni tampoco proveían de una casa de hospedaje para los usuarios que vivían en la calle. sin embargo los proveedores de tratamiento no están especializados en su entrega o administración (como sí ocurre —al menos teóricamente— en los sistemas penales en medio cerrado y medio abierto). Apertura epistemológica Retornemos a Morin (2004) para imaginar el desafío que tiene ante sí el terapeuta que se abre al pensamiento complejo585: 583 Schmitt. Propuestas para un tratamiento . y características de los terapeutas que permitan el establecimiento de una alianza terapéutica sólida. transporte y vivienda584). y que tampoco los prestadores se aseguraban que los participantes recibieran los servicios para los cuales habían sido derivados. 2004. 585 Morin. que no habían establecido redes formales de cooperación con otras agencias (educación. los proveedores de tratamiento debieran establecer relaciones formales con redes de la comunidad para ofrecer un tratamiento que disminuya la probabilidad de reincidencia en la población atendida de acuerdo a sus necesidades de tratamiento. y que cerca del 54% no habían recibido el número mínimo de los requerimientos de los test de drogas. Por tanto. se encontró que los sistemas prestadores de tratamiento estudiados no ofrecían un programa de supervisión de postratamiento a los egresados. Perfil del terapeuta para un tratamiento integrativo meta-teórico El trabajo clínico en el enfoque propuesto requiere de dos elementos esenciales: apertura del terapeuta hacia una epistemología compleja. También se encontró que más del 50% de los usuarios no asistían al mínimo prescrito de sesiones de tratamiento (un 70%). aunque los usuarios en este tipo de tratamiento en contexto obligado han sido elegidos debido a su bajo nivel de riesgo de reincidencia.

de todos modos. tal equipo de terapeutas tendría que tener apertura para nutrirse con los hallazgos de las investigaciones empíricas en el campo586. 1999. porque continuamos actuando como si nada inesperado debiera suceder nunca.. ni la acción. a la claridad. Consumo problemático de drogas. Pero nos vuelve prudentes. El nos dice: ‘Ayúdate. se han desprendido de los prejuicios hacia las personas infractoras de ley y respecto a los comportamientos adictivos. es darle a cada uno una señal. 2002. Lo que el pensamiento complejo puede hacer.Tratamiento en personas que han cometido delitos . Pero los sabe insuficientes. Entre esas características se señalan las siguientes587. se ha demostrado que la alianza terapéutica no depende del enfoque terapéutico al cual se adscriba el terapeuta o se inscriba el programa de tratamiento. y que son congruentes con una epistemología compleja. una ayuda memoria. el conocimiento. 2004. no olvides que lo nuevo puede surgir y. sabe que no podemos programar el descubrimiento. el orden. va a surgir. • • interés por las personas como individuos conocimiento de las propias características de personalidad 586 Jiménez. el pensamiento complejo te ayudará”. 2005. sino que depende fundamentalmente de variables de la persona del terapeuta. en la creencia que lo que sucede ahora va a continuar indefinidamente. […] El pensamiento simple resuelve los problemas simples sin problemas de pensamiento. Consoli y Machado. entrevista motivacional de Miller y Rollnick). Wampold y Brown. pero constituye una ayuda para la estrategia que puede resolverlos. El pensamiento no resuelve. Asimismo. y habrán estudiado/reflexionado/practicado con aquellos enfoques de terapia breve que han comenzado a posicionarse en el campo como vías promisorias en lo que respecta a la adherencia y permanencia en el tratamiento (por ejemplo.[ 248 ] “La complejidad no es una receta para conocer lo inesperado. los problemas. no nos deja dormirnos en la mecánica aparente y la trivialidad aparente de los determinismos. Variables del terapeuta y alianza terapéutica La investigación de resultados en psicoterapia señala que la alianza terapéutica es el mayor predictor de buenos o malos resultados del proceso terapéutico. Ella nos muestra que no debemos encerrarnos en el contemporaneísmo. el determinismo. Sacudir esa pereza del espíritu es una lección que nos da el pensamiento complejo. Asimismo. en si mismo. es decir. atentos. El pensamiento complejo no rechaza. que le recuerde: “No olvides que la realidad es cambiante. Bachelor y Horvath. de ninguna manera.” Se supone que los equipos de terapeutas interesados en trabajar con usuarios infractores de ley consumidores problemáticos de drogas. 2006. Debemos saber que todo lo importante que sucede en la historia mundial o en nuestra vida es totalmente inesperado. 587 Beutler et al.

[ 249 ] • • • • • • • • • • • • • • • • • sensibilidad a la complejidad de la motivación tolerancia flexibilidad ocuparse regularmente en actividades cognitivas estimulantes y nuevas habilidad para establecer relaciones cálidas y efectivas con otras personas capacidad para establecer relaciones personales comprometidas y cálidas poseer la capacidad para escuchar activamente al interlocutor capacidad de empatía capacidad para aceptar a los demás autenticidad inteligencia interés por los demás atención a las sutilezas de la comunicación del interlocutor intuición apertura paciencia creatividad Propuestas para un tratamiento .

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