Vous êtes sur la page 1sur 7

BENELUX

El término «Benelux» es un acrónimo de Bélgica, Nederland (Países Bajos en neerlandés) y


Luxemburgo, y designa la reunión de estos tres países en contextos geográficos y económicos.

Estas tres monarquías han compartido buena parte de su historia: sufrieron bajo el dominio
español (a partir del reinado de Carlos Quinto), luego fueron dominados por el Imperio
Austriaco de los Habsburgos. Al alcanzar la independencia incluso formaron un solo país
(Bélgica y Holanda, entre 1815 y 1830) pero se separaron. Fueron invadidos dos veces por
Alemania en el siglo XX, y los gobiernos legítimos coincidieron en sus exilios en Londres. Es
donde decidieron formar una unión aduanera para cuando acabara la guerra, eliminando los
aranceles entre ellos e imponiendo una tasación común a las mercancías importadas.

El tratado instaurando la unión económica del Benelux es firmado el 5 de septiembre de


1944 y entró en vigor el 1 de enero de 1948. Desde entonces el Benelux se desarrolló en
buena parte gracias al comercio interior. ,

A partir de esta fecha los tres países se esfuerzan en concordar sus políticas exteriores:
ingresan juntos a los organismos internacionales como la UEO y la OCDE en 1948, la OTAN en
1949, la CECA en 1951 y luego la CEE (antiguo nombre de la Unión Europea) en 1957.

Las instituciones se componen de: Un secretariado general, un comité de ministros (el poder
ejecutivo), un consejo de la unión, un consejo parlamentario consultativo, el «parlamento
Benelux», sin poder legislativo, una corte de justicia, y una oficina de patentes, que gestiona las
patentes de los tres países desde 1962.

Sin embargo, a medida que crecen las competencias de la Unión Europea, la unión económica
del Benelux pierde sus prerrogativas y su razón de ser. En efecto, la libre circulación de
personas y mercancías al nivel europeo desde 1992 remplaza la del Benelux, la unión
monetaria belgo-luxemburguesa (el antiguo franco luxemburgués y el belga tenían paridad fija y
eran aceptados en ambos países) se funde en el euro, y muchas directivas europeas van más
allá de las correspondientes del Benelux, con tres notables excepciones: fomento de los
recursos, política de los transportes y patentes comunes.

Además Holanda, por una parte, y Bélgica y Luxemburgo por otra han tomado desde 2003
rumbos totalmente opuestos en los asuntos europeos y atlánticos: Estos dos últimos se
opusieron a la guerra en Irak, mientras que los Países Bajos la apoyaron y enviaron tropas
(para mantener la paz), se pronunciaron a favor de la constitución europea (Luxemburgo a
través del referendo) mientras que Holanda se opuso, este país se ha mostrado muy proclive al
liberalismo económico al estilo anglosajón mientras que Bélgica es partidaria de un modelo
social europeo.

Tratado constitutivo de la Comunidad Europea del Carbón


y del Acero, Tratado CECA
El Tratado CECA, firmado en París en 1951, reúne a Francia, Alemania, Italia y
los países del Benelux en una Comunidad que tiene por objeto organizar la
libertad de circulación del carbón y del acero y el libre acceso a las fuentes
de producción. Además, se crea una Alta Autoridad común que supervisa el
mercado y el respeto de las normas de competencia y vela por la
transparencia de los precios.

ORIGEN
La primera organización comunitaria nació inmediatamente después de la segunda Guerra
Mundial ante la necesidad de reconstruir económicamente el continente europeo y garantizar
una paz duradera.
De este modo surgió la idea de poner en común la producción de acero y carbón de Francia y
Alemania y de crear la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. La lógica que inspiró tal
decisión era política además de económica, ya que ambas materias primas eran fundamentales
para la industria y la potencia de los dos países. El objetivo político subyacente era reforzar la
solidaridad franco alemana, alejar el fantasma de la guerra y abrir la vía de la integración
europea.

El Ministro de Asuntos Exteriores de la República Francesa, Robert Schuman, propuso, el 9 de


mayo de 1950, en su famosa declaración, poner la producción francogermana de carbón y
acero bajo una Alta Autoridad común en el marco de una organización abierta a la participación
de otros países europeos.

Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos aceptaron el reto y
comenzaron a negociar un Tratado, en contra de la voluntad inicial de Jean Monnet, alto
funcionario francés e inspirador de la idea, partidario de un mecanismo más simple y
tecnócrata.

Finalmente, el 18 de abril de 1951 se firmó en París el Tratado constitutivo de la Comunidad


Europea del Carbón y del Acero, que entró en vigor el 24 de julio de 1952 por un periodo
limitado de 50 años. El Tratado expiró el 23 de julio de 2002. El mercado común contemplado
en el Tratado se abrió el 10 de febrero de 1953 para el carbón, el mineral de hierro y la chatarra
y el 1 de mayo de 1953 para el acero.
OBJETIVOS
El objetivo de este Tratado es contribuir, gracias al mercado común del carbón y el acero, a la
expansión económica, al desarrollo del empleo y a la mejora del nivel de vida. Las instituciones
deben velar por el abastecimiento regular del mercado común garantizando un acceso
equitativo a los medios de producción, velando por el establecimiento de los precios más bajos
y por la mejora de las condiciones laborales. A todo ello debe unirse el desarrollo de los
intercambios internacionales y la modernización de la producción.

De cara al establecimiento del mercado común, el Tratado instaura la libre circulación de


productos, sin derechos de aduana ni impuestos. Prohíbe las medidas o prácticas
discriminatorias, las subvenciones, las ayudas o las cargas especiales del Estado y las
prácticas restrictivas.

INSTITUCIONES
El Tratado CECA está en el origen de las instituciones tal y como hoy las conocemos.
Establece una Alta Autoridad, una Asamblea, un Consejo de Ministros y un Tribunal de Justicia.
Se dota a la Comunidad de personalidad jurídica.

La Alta Autoridad es un órgano ejecutivo, colegiado e independiente, y su tarea es garantizar la


realización de los objetivos fijados por el Tratado y actuar en el interés general de la
Comunidad. Está formada por nueve miembros (no más de dos por nacionalidad) nombrados
por seis años. Se trata de una verdadera instancia supranacional dotada de un poder de
decisión. Vela por la modernización de la producción y por la mejora de su calidad, por el
suministro de productos en condiciones idénticas, por el desarrollo de la exportación común y
por la mejora de las condiciones de trabajo en las industrias del carbón y del acero. La Alta
Autoridad adopta decisiones, formula recomendaciones y emite dictámenes y cuenta con la
asistencia de un Comité Consultivo compuesto de representantes de los productores, los
trabajadores, los consumidores y los comerciantes.

La financiación de la CECA se hace a partir de exacciones sobre la producción de carbón y


acero y contrayendo empréstitos. Las exacciones deben servir para cubrir los gastos
administrativos, subvencionar la reconversión y financiar la investigación técnica y económica,
que debe fomentarse. Los empréstitos solo pueden utilizarse para conceder préstamos.

RESULTADOS
El balance de la CECA es positivo. La Comunidad supo hacer frente a las crisis, garantizando
un desarrollo equilibrado de la producción y la distribución de los recursos y facilitando las
reestructuraciones y reconversiones industriales necesarias. La producción de acero se
cuadruplicó con relación a los años 50 y el acero es mejor, más barato y más limpio. Las cifras
de producción de carbón, en cambió, se han reducido, al igual que las del empleo de este
sector, aunque se han alcanzado niveles elevados de desarrollo tecnológico, de seguridad y de
calidad medioambiental. Los sistemas CECA de gestión social (jubilación anticipada,
indemnizaciones transitorias, ayudas a la movilidad, formación, etc.) fueron de gran importancia
a la hora de hacer frente a las crisis de estos sectores.

EXPIRACIÓN DEL TRATADO CECA


Cincuenta años después de su entrada en vigor, el Tratado expiró el 23 de julio de 2002 tal y
como estaba previsto . A principios de los años 90 y tras un amplio debate se consideró que,
frente a la renovación del Tratado o a una solución de compromiso, su expiración era la
solución más adecuada. Así pues, la Comisión propuso una transición gradual de estos dos
sectores al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, cuyas normas se aplican al
comercio del carbón y del acero desde la derogación del Tratado CECA.

En anexo al Tratado de Niza figura un protocolo relativo a las consecuencias financieras


de la expiración del Tratado CECA y a los fondos de investigación del carbón y del
acero. Dicho protocolo establece la transferencia del patrimonio activo y pasivo de la
CECA a la Comunidad Europea. El valor neto de este patrimonio se destina a la
investigación en los sectores vinculados a la industria del carbón y del acero.
• El euro es la moneda única de la Unión Europea. Doce de los entonces quince Estados miembros la
adoptaron para las transacciones no monetarias en 1999 y para todos los pagos en 2002, año en el
que se emitieron los billetes y las monedas.
• Hubo tres países (Dinamarca, Suecia y el Reino Unido) que no participaron en esta unión monetaria.
• Los nuevos Estados miembros se están preparando para ingresar en la zona del euro tan pronto como
cumplan los criterios necesarios.
• En línea con el objetivo de la estabilidad monetaria, que compete al Banco Central Europeo, los
Estados miembros se han comprometido a impulsar el crecimiento y la convergencia económica.

LA UNION ECONOMICA Y MONETARIA (uem) Y EL EURO

I. La historia de la cooperación monetaria


(a) El sistema monetario europeo (SME)

En 1971 los Estados Unidos decidieron abolir el vínculo establecido entre el dólar y el precio oficial del oro,
que había garantizado la estabilidad monetaria global tras la Segunda Guerra Mundial. Con ello se puso fin al
sistema de tipos de cambio fijos. Con vistas a establecer su propia unión monetaria, los países de la UE
decidieron impedir las fluctuaciones de cambio superiores al 2,25% entre las monedas europeas mediante una
intervención concertada en los mercados de divisas.

Esto dio lugar a la creación del sistema monetario europeo (SME) cuya puesta en funcionamiento se produjo en
marzo de 1979. Sus tres elementos característicos eran:
• una moneda de referencia, denominada ecu, que constituía una "cesta" de todas las
monedas de los Estados miembros;
• un mecanismo de tipos de cambio según el cual se atribuía a cada moneda un tipo de
cambio vinculado al ecu y se permitía que los tipos de cambio bilaterales fluctuasen dentro
de un margen del 2,25%; y
• un mecanismo de crédito: cada país transfería el 20% de sus reservas de divisas y oro a un
fondo conjunto.
Los comerciantes del mercado de Liubliana cambiaron el tólar esloveno por
el euro el 1 de enero de 2007.

(b) Del SME a la UEM

La historia de la UEM es una historia de altibajos. Tras la reunificación de Alemania y la aparición de nuevas
presiones monetarias en Europa, la lira italiana y la libra esterlina abandonaron el SME en 1992. En agosto de
1993, los países del SME decidieron ampliar provisionalmente los márgenes hasta un 15%. Entre tanto, para
evitar que se produjesen fluctuaciones marcadas entre las divisas comunitarias y eliminar las devaluaciones
competitivas, los gobiernos de la UE decidieron imprimir un nuevo impulso a la plena unión monetaria e
introducir una moneda única.

Con ocasión del Consejo Europeo de Madrid, celebrado en junio de 1989, los líderes de la UE adoptaron un
plan para la unión económica y monetaria que se articulaba en torno a tres etapas. Dicho plan se incorporó al
Tratado de Maastricht sobre la Unión Europea, adoptado por el Consejo Europeo en diciembre de 1991.

II. La unión económica y monetaria (UEM)


(a) Las tres etapas

La primera etapa, iniciada el 1 de julio de 1990, entrañaba lo siguiente:


• la libre circulación de capitales en el seno de la UE (supresión de los controles de cambios);
• el aumento de los recursos destinados a eliminar las desigualdades entre las regiones
europeas (Fondos Estructurales); y
• la convergencia económica, mediante la vigilancia multilateral de las políticas económicas
de los Estados miembros.

La segunda etapa comenzó el 1 de enero de 1994. Establecía lo siguiente:


• la creación del Instituto Monetario Europeo (IME), con sede en Frankfurt, formado por los
gobernadores de los bancos centrales de los países de la UE;
• la independencia de los bancos centrales nacionales; y
• la adopción de normas destinadas a reducir los déficits presupuestarios nacionales.

La tercera etapa habría de culminar con el nacimiento del euro. El 1 de enero de 1999, once países adoptaron
el euro, que se convertía así en la moneda común de Bélgica, Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia,
Luxemburgo, los Países Bajos, Austria, Portugal y Finlandia (Grecia se sumó a ellos el 1 de enero de 2001). A
partir de ese momento, el Banco Central Europeo sustituía al IME y asumía la responsabilidad de la política
monetaria, que se definiría y aplicaría en euros.

El 1 de enero de 2002 se emitieron billetes y monedas de euro en estos doce países de la zona del euro. Dos
meses después, se retiraban de la circulación las monedas nacionales. Desde entonces, el euro ha sido la única
moneda de curso legal para todas las transacciones comerciales y bancarias en los países de la zona del euro,
que representan más de dos tercios de la población de la UE.

(b) Los criterios de convergencia

Todos los países de la UE deben reunir los cinco criterios de convergencia para poder pasar a la tercera etapa.
Estos criterios son:
• la estabilidad de precios: la tasa de inflación no puede exceder en más de un 1,5% la
media de las tasas de inflación de los tres Estados miembros que registren la inflación
más baja;
• tipos de interés: los tipos de interés a largo plazo no pueden variar en más de un 2%
en relación con la media de los tipos de interés de los tres Estados miembros cuyos
tipos de interés sean los más bajos;
• déficits: los déficits presupuestarios nacionales deben ser inferiores al 3% del producto
interior bruto (PIB);
• deuda pública: no puede exceder del 60% del PIB; y
• estabilidad del tipo de cambio: los tipos de cambio deben haberse mantenido,
durante los dos años previos, dentro de los márgenes de fluctuación autorizados.

El euro: la moneda común de más de 310 millones de personas en la UE.

(c) El Pacto de Estabilidad y Crecimiento

En junio de 1997, el Consejo Europeo adoptó el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que establecía el
compromiso permanente con la estabilidad presupuestaria y hacía posible la imposición de multas a cualquier
país de la zona del euro cuyo déficit presupuestario excediese del 3%. Posteriormente se consideró que el Pacto
era demasiado estricto y se reformó en marzo de 2005.

(d) El Eurogrupo
El Eurogrupo es el órgano informal en cuyo marco se reúnen los Ministros de Finanzas de los países de la zona
del euro. El objetivo de estas reuniones es velar por una mejor coordinación de las políticas económicas, vigilar
las políticas presupuestarias y financieras de los países de la zona del euro y representar al euro en los foros
monetarios internacionales.

(e) Los nuevos Estados miembros y la UEM

Todos los nuevos Estados miembros de la UE deben adoptar el euro tan pronto como puedan cumplir los
criterios. Eslovenia fue el primero de los países de la ampliación de 2004 en hacerlo e ingresó en la zona del
euro el 1 de enero de 2007.